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Universidad tecnológica de los andes

Facultad de ciencias políticas contables y sociales


Escuela profesional de derecho

Asignatura: Derecho Penal 1 (título preliminar y teoría del delito y la pena)

Ensayo
EL COMPORTAMIENTO HUMANO COMO BASE DE LA REACCIÓN PENAL

Catedrático: Arévalo Mezarina Zenón Humberto


Estudiante :José Carlos David Tinco Rojas
Semestre : 2018
Ciclo :I

Abancay-Apurímac
2018
EL COMPORTAMIENTO HUMANO COMO BASE DE LA
REACCIÓN PENAL

1. INTRODUCCION

En el sucesivo ensayo, se disertara referente a que es “el comportamiento


humano” en el que iniciaremos hablando sobre el concepto de los doctrinarios: Cobo
de Rosal y Vives de Antón. La conducta humana, en términos generales es una
manifestación externa de la voluntad a través de un hecho positivo o negativo.

Asimismo dialogaremos: Del comportamiento humano Como base de la


Reacción Penal, las formas de comportamiento humano, Concepto Penal de Acción,
Ausencia de acción, Capacidad de actuar y actuación de las personas Jurídicas.

La norma jurídica, pretende la regulación de las conductas humanas dentro


de una sociedad, siendo la conducta humana, el elemento básico de la idea de
delito. En este trabajo, se tratara de hacer la distinción entre conducta y acción, del
derecho penal, la necesidad de que el tipo penal sea una figura con la descripción
de la conducta en forma precisa, abstracta y particular “Los Códigos Penales
realmente no contienen delitos sino especificaciones hipotéticos de ellos.

El comportamiento humano es el conjunto de actos exhibidos por el ser


humano y está determinado por absolutamente todo el entorno en que se vive; tiene
influencias más sociales.

El comportamiento humano desde los inicios de su historia se ha tratado de


estudiar y comprender, esto para tratar de aprovechar sus características en el
desarrollo de actividades o mejorarlo para permitirle al mismo vivir de una mejor
manera, ya sea observando sus fortalezas, mejorando esos aspectos y tratar de
disminuir las debilidades aumentando la atención en los puntos en los que
generalmente el ser humano suele fallar.
Muchos consideran el comportamiento humano algo muy complicado, sin
embargo no lo es, puesto que desde sus inicios el ser humano ha demostrado su
interés de aprender sobre lo que lo rodea y aprovecharlo para su beneficio y
comodidad, si bien el ser humano es curioso, también es creativo, al inventar toda
una serie de formas para comunicarse, desde el [lenguaje] por señas, el escrito,
incluso el oral, entre otras muchas más cosas que ayudaron a facilitar la vida del ser
humano, así como su supervivencia.

Otro aspecto importante sobre la forma de ser de las personas es el hecho de


la manera en la que éstas aprenden; siendo esto la imitación, este recurso es muy
utilizado por el ser humano desde la antigüedad, evidentes ejemplos de esto es el
hecho de que mediante la copia o imitación se aprende a hablar o caminar. Algunos
de los inventos se basan en la imitación de la naturaleza como lo es el caso de los
aviones, imitando la anatomía de las aves o el del helicóptero, siendo muy parecido
a las libélulas.

El aspecto del comportamiento, en el cual las personas deben poner


atención, es el hecho que la imitación está presente y posee mucha relevancia ya
que desde la infancia se fomenta el imitar como una manera de aprender, así se
aprende a hablar, caminar entre otras cosas; de esta manera muchos prácticamente
adoptan la personalidad de otra persona, por lo cual las personas deben tener
cuidado en su forma de actuar, ya que aquellos quienes tienden a copiar lo que ven
son los infantes que siempre tienen en mente ser como su “héroe” es decir a quien
admiran.

En primera instancia, se tiene a los padres o tutores encargados de los


infantes como figura, de los cuales, en sus primeros pasos tendrán como ejemplo
durante esta etapa. El comportamiento humano de los infantes, es en su mayoría, el
reflejo de lo que observa y oye en su entorno, como su hogar, la escuela o los
lugares a los que normalmente concurre, así como de las personas de las que se
rodea, padres, hermanos, familia en general, maestros, compañeros, etc.

Cuando el infante empieza a dejar la infancia para convertirse


en preadolescente, empezaran cambios físicos y psicológicos, que drásticamente
irán en torno a su comportamiento humano, ya que la etapa de cambio, genera la
entrada a un nuevo modo de pensar, se viven situaciones muy diferentes que en los
primeros años de vida.1 (wikipedia, 6 )
No todos los comportamientos humanos son materia de análisis en el
derecho penal, este solo sanciona aquellos comportamientos que lesionen o pongan
en peligro los bienes jurídicos protegidos penalmente; es decir, de toda la gama de
comportamiento determine la responsabilidad penal del agente, debe ser evaluado
por los elementos o categorías del delito: tipicidad, antijuricidad y culpabilidad o
responsabilidad penal. Pero, no todos los sucesos que producen una lesión sobre el
bien jurídico son considerados delito; por ejemplo: los actos de los animales 2o
secesos puramente causales o netamente naturales que produzcan daños sobre el
patrimonio o acaben con la vida de una persona.

El comportamiento humano es una manifestación del individuo, por lo que no


necesariamente tiene que presentarse de forma positiva-exteriorizada-sino que
puede darse de forma negativa-dejar de hacer algo-. Siguiendo esta misma línea de
pensamiento encontramos a los profesores Cobo de Rosal y Vives de Antón3. La
conducta humana, en términos generales es una manifestación externa de la
voluntad a través de un hecho positivo o negativo.

El comportamiento humano que se presenta en la realidad debe tener una


suerte de identidad con la conducta descrita en el tipo penal, para de esta manera
poder pensar, en una posible sanción, tal como lo señala el profesor Muñoz
Conde4. “No hay una función abstracta, pre jurídica, de robar o de violar, sino que
solo puede calificarse como tal aquella acción que concuerda con la descrita en los
respectivos artículos del código penal. La realidad ontológica del comportamiento

1
(Wikipedia, 6 ) El comportamiento humano es el conjunto de actos exhibidos
por el ser humano y está determinado por absolutamente todo el entorno en que se
vive; tiene influencias más sociales…
2
Salvo que el acto realizado por el animal sea dirigido por el hombre, es decir, el animal es un
mero instrumento en cuyo caso el que actúa es el hombre y no el animal
3
Cobo de rosal´,M.- Vives Anton, T.S.-“Derecho penal- Parte general”,3° edición, tirant lo
Blanch, valencia, p.285.
4
Muños Conde,Fransisco y GArciaAran,_merecedes.-“Derecho Penal- pate general”,4°
edición, valencia,2000,p.204
humano solo adquiere relevancia jurídico-penal en la medida en que coincida con el
correspondiente tipo delictivo”. Al realizar la acción de subsunción dentro del tipo
penal adecuado, la denominación que le corresponde es: “acción típica”. De lo
manifestado podemos concluir que el comportamiento humano es un requisito
indispensable para la configuración de la conducta delictiva.

Otras legislaciones, admiten que los delitos pueden ser realizados por personas
jurídicas debido al continuo avance del derecho, especialmente a lo referido en
materias económicas, nuestro ordenamiento jurídico-penal actual considera esto
inaceptable en base al principio societas delinquire nom potest, el cual niega la
responsabilidad de las sociedades, no máximo que se puede hacer es tomar
medidas de carácter administrativo. Desacuerdo al principio de motivación de las
normas, es imposible crea la conciencia de un acto a una persona jurídica,
igualmente no se le puede reprochar sus acciones; a los que si se los puede
responsabilizar son a los hombres que están tras el velo de la persona jurídica (at.
27° del Código Penal).

2. CUERPO

2.1. El comportamiento humano como base de la Reacción Penal.


Todas las normas penales tienen como base una conducta humana: sin
embargo el derecho penal solo toma en cuanta aquellas conductas que la
sociedad considera como de mayor gravedad, es decir- aquellas que vulneran
bienes jurídicos importantes, hay una selección de conductas, fruto del principio
de fragmentariedad del derecho penal-.tal como afirma Quinero Olivarez5....
“(…) la afirmación de que la acción por si sola puede ser objetos de
calificaciones jurídico-penal no es sustentables. Habrá que tener en cuenta un
aspecto externo y la subsumibilidad6 de este en un tipo penal. Es decir, que se

5 Quintero olivares, Gonzalo con la colaboración Fermín Morales Prats Canut.- “Curso de
Derecho Penal-Parte general”, cedecs editorial S,L., Barcelona,1996,p. 270.
6
Vid Bacigalupo: “la subsunción es una operación mental consistente en vincular un hecho
con un pensamiento y comprobar si los elementos del pensamiento se reproducen en el hecho,
particularmente subsumir un hecho balo las categorías de delito (tipicidad,
antijuricidad,cupabilidad,etc.) consiste en comprobar que dicho hecho posee todas las características
esenciales del delito.
corresponda en parte o de un todo con unos tipos de delito: pero, entonces. La
relevancia de la acción será conferida por voluntad del derecho positivo, el cual
decidirá libremente contemplar la dimensión final de la acción, o sea que el
agente de propicia alcanzar una meta, o bien su significado causal, esto es, su
capacidad de producir resultados”.

El derecho penal puede ser de acto o de autor. Nuestro ordenamiento


jurídico plantea ese Derecho Penal de Acto7, pues se sanciona conductas.
Actualmente, no existe Derecho Penal de Autor8, ya que, al derecho Penal no le
interesa las características personales o físicas de agente, La consulta humana
tiene dos formas de manifestarse, las cuales son recogidas en forma expresa en
el art. 11°, el que señala: “son delitos y faltas las acciones u omisiones dolosas
o culposas penadas por la ley!, de aquí entonces que estas formas son:

a) Por acción
b) Por omisión

2.2. La reaccion penal

El rasgo distintivo del Derecho Penal viene dado por la aplicación de las
penas.
La pena viene a ser una manifestación directa del poder punitivo del
estatal, se aplica siempre y cuando se haya afectado un bien jurídico y no viene

Tradicionalmente se ha comparado el método jurídico de la subsunción con un silogismo en el cual la


premisa mayor está constituida por la norma, la premisa menor por el hecho yla conclusión por la
decisión. Ejemplo de ello será el siguiente esquema:
Todo estafador es punible (premisa mayor)
“x” ha estafado a “y” (premisa menor)
Luego “x” es punible como estafador (conclusión)
En “la técnica de resolución de casos Penales”.2° edición, colex. Madrid, 1995,p.37.
7 Del derecho penal de acto se deduce que no puede constituir nunca un delito el
pensamiento, las ideas, ni la resolución de delinquir, en tanto no se plasmen en actos externos

8 Vid. Muñoz Conde y García Aran: “el derecho penal de autor se basa en determinadas
cualidades de la persona en la que esta, la mayoría de las veces no es responsable en absoluto y
que, en todo caso, no pueden precisarse o formularse con toda nitidez en los tipos penales. Así, por
ej., es muy fácil describir en un tipo penal los actos constitutivos de un homicidio o de un hurto, pero
es imposible determinar con la misma precisión las cualidades de un “homicida” o de un “ladrón”. Op.
Cit., p.240.”
a ser otra cosa que, una formalización de la violencia. Tal como señala MIR
PUIG: “la pena es un mal con el que amenaza el Derecho Penal para el caso
que se realice una conducta considerada como delito”.

La pena tiene función preventiva, protectora, retributiva y resocializadora.


Para la aplicación de una pena debe haberse configurado un delito, y éste se da
cuando la conducta humana puede ser calificada como típica, antijurídica y
culpable, además, deben haberse respetado los mecanismos procesales que
rigen el debido proceso como garantía de la administración de justicia.

La pena no es parte del delito sino una consecuencia de éste.


El orden jurídico prevé además las denominadas "medidas de
seguridad" destinadas a enfrentar situaciones respecto de las cuales el uso
de las penas no resulta suficiente o adecuado. De este modo, podemos
sostener que el Estado cuenta con dos clases de instrumentos: penas y
medidas de seguridad. La pena se acoge a la “Teoría de la unión”:
Retribución con fines preventivos.

Se debe distinguir entre la función y los fines de la pena:

• La función: es la razón última e ideal por la que la pena se impone a


nivel del debe ser, es por ello que el derecho debe limitarse a ordenar
la convivencia externa de los hombres del modo menos gravoso para
sus derechos y libertades. La función primordial de la pena es la tutela
jurídica buscando la resociabilización del delincuente. Tal como señaló
el profesor Antolisei: “Por función de la pena se entiende la acción, o,
mejor aún, la eficacia de la pena: en otros términos, los efectos que
produce y en vista de lo que es adoptada por el Estado. Tales efectos
pueden dirigirse hacia el pretérito o hacia el futuro. De los primeros
surge la idea de represión; de los segundos, la idea de prevención”.

• El fin: son los objetivos empíricos e inmediatos a nivel del ser, a los
que la pena, para cumplir su función ha de hallarse dirigida, esto es, la
prevención general y la prevención especial, las cuales manifiestan
también la utilidad de la pena, es decir se busca que el sujeto se
abstenga de cometer delitos.

Nuestro Código Penal acepta la retribución como fundamento de la pena y la


responsabilidad como su límite, pero entiende que funcionalmente la pema mp se
agota en el castigo, sino que también ha de prevenir la comisión de otros delitos por
parte de los demás asociados (prevención general, intimidación disuasoria),
proteger a la sociedad de la capacidad delictiva del culpable, a la víctima del
redoblamiento del ataque y al propio delincuente de la venganza pública y privada y,
en fin, resocializar al penado por medio de la ejecución humanitaria de la pena, sin
violentar su oportunidad de participar voluntariamente en estudios y trabajos
readaptadores y remunerados.

Por el principio de legalidad, sólo a través de la ley, que es expresión pública,


se pueden establecer qué conductas son consideradas delitos y qué penas les
corresponden.

La ley penal debe cumplir tres requisitos: Debe ser escrita, se descarta el
derecho consuetudinario, debe ser previa, anterior a la comisión del delito, y debe
ser escrita, los delitos deben estar descritos de la manera más precisa posible.

2.3. Formas de comportamiento humano.

Como ya hemos mencionado en el punto anterior, la conducta humana


puede expresarse de dos formas o modalidades, acción u omisión pero el
entendimiento de estas depende de la corriente de pensamiento – casualismo,
finalismo, elementos negativos del tipo- que se siga. Para el desarrollo del
presente trabajo, ya que el Código Penal. Presenta una tendencia finalista, nos
guiaremos por esta corriente.
Es sobre la base de esto que daremos la siguiente aproximación los
conceptos de acción y omisión9: La acción, desde el punto de vista penal, es
aquella que se manifiesta por un actuar que produce un cambio o alteración en
realidad, el que está destinado a la afectación de un bien jurídico penal
protegido, por ejemplo el art. 106° referido al delito de homicidio. Por el contrario,
la omisión es dejar de hacer algo que se debía hacer, el derecho penal debe
determinar los requisitos en que la omisión puede configurar delito –debe existir
una norma imperativa que obligue a actuar, no debe haber impedimento físico ni
psicológico y, por último se debe contratar el no actuar 10–y de esta forma afectar
al bien jurídico, por ejemplo: art. 125° referido a la omisión de socorro.

Debemos mencionar que, cuando usemos el término “acción” este


abarcara el concepto de omisión.

2.4. Concepto Penal de Acción.

A lo largo de la historia de la teoría del delito se ha discutido mucho sobre


la autonomía sistemática de la “acción”; se discute si tiene sentido para el
derecho penal el análisis de la acción fuera de la tipicidad. Para poder establecer
esta autonomía se hace necesario poder dar el significado y contenido de la
“acción”, la forma independiente de la tipicidad. De acuerdo al profesor Silva
Sánchez.11 Tres son las funciones que debe cumplir:

9
Vid. Roxi: “”hacer y dejar (no hacer) se pueden distinguir fácilmente en terreno empírico. Karl
Engisch,(…). Ha definido “de acuerdo con la concepción natural (…) el hacer como gasto de energía
en una dirección determinada” así pues, quien (no hacer) “como no gasto de energía en una
dirección determinada”. Así pues, quien interviene activamente en un suceso, “hace” algo; y quien
deja las cosas a su curso, “deja” (no hace) algo. Distinta y más difícil es la cuestión, que no siempre
se ha separado de la anterior con suficiente claridad, de si en la esfera del comportamiento punible
hay que concebir siempre el hacer como delito de comisión y, al contrario, hay que subsumir el dejar
en el tipo de un delito de omisión. Como quiera que hacer y dejar son fenómenos prejuridicos. Pero
en cambio si ordenación en delitos de comisión o de omisión supone un problema normativo (…)”. En
el artículo “el límite entre comisión y omisión “publicado en el libro; “problemas básicos del derecho
penal”, coordinador Diego -Manuel Luzón Peña, REUS S.A, Madrid, 1976, p.226
10
Silvela define la acción como la realización, más o menos compleja, del propio pensamiento,
y a la omisión como la inactividad de la voluntad que deja traducir la idea de la ley en hechos reales.
En:” Derecho penal estudiado en principios y en la legislación vigente en España”, 2 tomos, editorial
Fe, Madrid,1903
11 Silva Sánchez, Jesus-Maria.- “consideraciones sobre la teoría del delito”, editorial ad-Hoc,
buenos aires, 1998, p.31.
҈ Función fundamental, Calificatoria, en virtud de la cual la acción se constituye
en factor común de todos los tipos de delitos, capaz de englobarlos.

҈ Función Sistemática, de enlace, de acuerdo al cual la acción, sin adelantar


los posteriores juicios de valor, posee un contenido material de tal manera
que dichos juicios se añadan ha ido de concreciones.

҈ Función Negativa, o de eliminación, ciertos procesos son desechados porque


nunca llegara a ser relevantes penalmente. Se refiere a excluir de la
consideración penal aquellos procesos que son fermente explicables en
términos causalistas naturalisticos. Como la otra cara de esta función esta la
positiva: la de expresar “procesos humanos” (acciones humanas),
interpretables por el derecho.

Con independencia de que se considere autónoma o no a la “acción”,


tanto la doctrina como la jurisprudencia entienden que son tres las causas
que determinan que no existe acción. Para unos, o no sea típico por falta de
voluntad, para otros. Nos referimos a las causas de exclusión de acción:
fuerza física irresistible, movimiento reflejo y estado de inconciencias. Pero,
como señala el profesor Silva Sánchez12, existe un punto de intermedio entre
el “movimiento reflejo” y “el modelo ideal de conducta humana”, nos estamos
refiriendo a los “actos de cortocircuito”, actos impulsivos, reacciones
explosivas, movimientos automatizados, actos instintivos, reacciones
primitivas, espontaneas, etc.

La jurisprudencia identifica los actos instintivos o encorto circuito con


los actos reflejos, por tanto, no configuran acción. Pero, los actos de corto
circuito son diferentes a los movimientos reflejos. El reflejo aparece
caracterizado por su reproductibilidad y revocabilidad, es independiente de la
afectividad. Es decir, siempre que se produzca un estímulo tendrá lugar a una
respuesta corporal, con independencia de las circunstancias con

12 Ibid. Pp. 31-58


concomitantes; además en el reflejo no existe expresión individual alguna. En
cambio, en el caso de las reacciones impulsivas o de corto circuito surge una
expresión perteneciente a una determinada personalidad, es decir se puede
racionar de diferentes maneras13.

En resumen, en los actos reflejos nos encontramos frente a procesos


fisiológicos –causales.; mientras que, en los actos de corto circuito14 se produce
una medición de la personalidad – se puede racionar de otra manera-. Un
ejemplo, de esta figura nos la da el profesor Muñoz Conde15 cuando dice “(…) El
atracador que, nervioso, aprieta instintivamente el gatillo al observar un gesto
equivoco de huida o defensa en el cajero del banco

Sobre la base de estas consideraciones, se podría llegar a afirmar que en


los actos de corto circuito existe “acción” y por tanto se puede continuar el
camino de la teoría de delito; sería muy probable que este se resolvería en el
ámbito de la culpabilidad, como una causa de grave alteración de la conciencia
(art. 20° núm. 1 del CP). En este sentido el profesor Mir Puig16 señala. “No son
movimientos reflejos las “reacciones primitivas”, en las que el estímulo externo
no recorre totalmente la interpolación de una personalidad desarrollada
(Kretschmer). Dentro de ellas se dirigen los “actos en corto circuito “y las
“reacciones explosivas”. Mientras que estas últimas se materializan en una
descarga motriz elemental, las primeras son más complejas. (…) Todos estos
casos, que integran la llamada “zona intermedia”, han de considerarse formas de
conducta en las que se algún modo interviene la voluntad. No excluyen el
comportamiento humano, sino la imputabilidad (y, por tanto, la imputación

13
Presupuesto ontológico de la atribución de carácter de acción a los actos impulsivos o de
corto circuito es la existencia de una posibilidad actual de inhibición por vía interna motivadora del
impulso (por remota que esta sea).
14
Vid. Maurach: “las llamadas acciones en corto circuito: el elemento volitivo, si bien existe, se
interpone sin embargo con una tal velocidad que falta al agente la posibilidad de movilizar
representaciones contrarias inhibidoras”. En “tratado de derecho penal”, traducción de Juan Córdova
Roda R., T. I, Ediciones Ariel, Barcelona. 1962,p. 215
15 Muños Conde, Francisco y García Aran, Mercedes.-op.cit.250.

16 Mir Puig, Santiago.-“Derecho penal-partegeneral”,5° edición, Tecfoto S.L, Barcelona, 1998,


p.191.
personal). El derecho español podría incluirse, por tanto. En el trastorno
momental transitorio, que excluye la imputabilidad”.

La acción es la base comúnmente de toda conducta punible, activa o


pasiva, dolosa o culposa. De acuerdo a la teoría finalista, conforme nos dice
Welzel17: “acción humana es ejercicio de actividad “final”, no solamente “causal”.
la “finalidad” o de carácter final de la acción se basa en que el hombre, gracias a
su saber causal , puede prever, dentro de ciertos límites, las consecuencias
posibles de su actividad ponerse, por tanto, fines diversos dirigir su actividad,
conforme a su plan, a la consecución de estos fines. En virtud de su saber
causal previo puede dirigir los distintos actos de su actividad de tal modo que
oriente al acontecer causal exterior a un fin y así lo sobre determine finalmente.

Actividad final es un actuar orientado conscientemente desde el fin,


mientras que el acontecer causal no está dirigido desde el fin, sino que es la
resultante causal de los componentes causales existentes en cada caso. Por
eso, la finalidad es, dicho en forma gráfica, vidente, la causalidad, ciega. En
otras palabras, la voluntad es intrínseca a la acción, por ejemplo: una persona
responderá penalmente cuando actúe con voluntad final de matar a una persona,
si no existe el fino puede calificarse como delito de homicidio, así no existe el fin
no puede calificase como delito de homicidio, así como un sujeto inmerso es un
error de tipo invencible mata a una persona, este no tuvo la finalidad de matarla
pero, actuó con voluntad.

El carácter final de la acción puede dividirse en dos fases:

a) Fase interna: Ocurre dentro de la mente del sujeto, en su pensamiento.


Comprende tres etapas

a.1. ideación. Comienza a pensar que delito va a realizar, es decir el


sujeto se anticipa mentalmente al fin que quiere lograr.

17
Wezel, Hans.-“la teoría de la acción finalista”. Editorial depalma, buenos aires 1951, p. 18.
a.2. deliberación. Razona sobre si va a cometer el delito o no y como lo
cometería, observa y determina los medios que utilizara, sobre la base de
sus conocimientos causales, es decir recurre a su experiencia sabido por
ejemplo que con veneno, vidrio molido, un cuchillo, un arma de fuego
puedo matar a una persona, estos medios son idóneos para lograr el fin
que pretende.

a.3. decisión, decide que va a cometer el delito y la forma en que no va a


realizar sobre la base de los momentos anteriormente descritos.
Esta fase no es relevante para el Derecho Penal, puede no se puede
castigar a una persona por sus pensamientos, actitudes, interacciones y
todas las emociones que permanecen en el interior de la persona.

b) Fase externa: luego de ver la fase interna, el sujeto la exterioriza


surgiendo así esta fase. Se comienzan a realizar los actos tendentes a
consumar lo que se ha decidido18. Es a partir de esta fase que el Derecho
Penal puede intervenir. Solo determinadas exteriorizaciones se castigan –
delitos-.

Actualmente, la acción cumple una función, meramente negativa porque


permite excluir del análisis aquella conducta que no es relevante para el
Derecho Penal –fuerza física irresistible, estado de inconciencia y movimiento
reflejo-. Si bien, el Código Penal señala en el art. 2’° núm. 6 a la fuerza física
irresistible como eximente de responsabilidad, esta debió ser diferentemente
calificada como una causa de falta de acción. Incluso, no es necesario
mencionarla, dado que conforme la interpretación del art. 11° al no existir
dolo ni culpa, o hay acción para el derecho penal, es sobre esta base que nos

18 Vid. Agudelo Betancur: “(…) denominamos a esta segunda etapa, fase externa de realización,
pues ocurre en el mundo real; el sujeto realiza ya su capacidad de dirigir el proceso causal, en orden
a la configuración de la realidad. La potencialidad de configuración se hace real sobre el mundo: el
apretar el gatillo, prenderse el fulminante, la combustión de la pólvora, la producción e los gases, la
explosión de proyectil y el avance en el espacio con sus movimientos de rotación y traslación, el
impacto en la victima, la caída y la muerte de esta, todos son fenómenos causal, desatados por el
sujeto, configuraciones de la realidad debidas a su mano”. En “curso de Derecho penal- esquema del
delito”,2° edición, editorial linotipia bolívar, santa fe de Bogotá, 1993, pp.68-69.
parece adecuado no mencionar los casos de estado de inconciencia y
movimientos reflejos.

El comportamiento humano puede producir dos clases de delito: las de


mera actividad y los de resultados. En los delitos de mera actividad se castiga
el comportamiento del sujeto sin que ese llegue a un resultado, no se exige la
lesión del bien jurídico para castigar penalmente, por ejemplo: art. 274°-
conducir en estado de ebriedad o drogadicción-. En los delitos de resultado,
se exige además del comportamiento el daño al bien jurídico –lesión –para
así castigarlo como un delito consumado. De no producirse el resultado se
podría castigar como tentativa ya que es un delito imperfecto. Es en estos
delitos de resultado en que el derecho Penal exige la existencia de un nexo o
relación de causalidad entre la conducta y la afectación al bien jurídico.

2.5. Ausencia de acción

Hay supuestos en que las conductas realizadas por los sujetos no son
relevantes penalmente. Estos supuestos son:

a. Fuerza física irresistible, es el único de los supuestos que se encuentra en


forma expresa en el Código (art. 20° num.6) como una causa eximente de
responsabilidad penal. Su ubicación dentro del Código Penal no es la más
adecuada porque, en realizar nos encontramos frente a una causa del
falta de acción, “inacción”. La fuerza física irresistible puede provenir de la
naturaleza de un tercero, lo importante es que produce que una persona
actué sin capacidad de control.

Esta fuerza física irresistible debe ser absoluta, es decir el sujeto no


debe tener la posibilidad de actuar de otra forma19. Por ejemplo: se
produce un terremoto y las personas que viven en un edificio pugnan por
19
Vid. Velázquez;(…) la fuerza física tiene que ser irresistible, esto es, debe tratarse de un vis que
doblega y arrastra la voluntad del individuo, el que es llevado por ella de modo que no pueda
oponerse, en otras palabras la persona no obra, es obrada: non agit sed agitur. En “Derecho penal-
parte general”. 2° edición, Editorial Temis, 1995,p.317.
salir, al llegar a las escaleras, una resbalaba y cae sobre otra
produciéndole la muerte; en este caso el sujeto que resbalo actuó por
fuerza física irresistible –el temblor-, por lo que no hay acción un caso
diferente se da si fue una persona la que produjo la fuerza física
irresistible. Pues esta si responde, por ejemplo: si “A” empieza a “B” para
que impulse a “C” que se encuentran al borde del barranco y,
efectivamente “C” cae y muere, “A” responde ´por la muerte de “C”,
mientras “B” solo fue víctima de una fuerza irresistible –empujón-
producido por “A”.

Por último, debemos mencionar que a la fuerza física irresistible


tradicionalmente en la doctrina de la denomina como vis absoluta.

b. Movimientos reflejos, no constituyen acción ya que dichos movimientos no


son controlados-o producidos- por la voluntad de la persona. Como indica
el profesor Muñoz Conde20: “el estímulo del mundo exterior es percibido
por los centros sensores que los transmiten, sin intervención de la
voluntad, directamente a los centros motores”. Es aquí donde radica la
diferencia con los denominados actos de corto circuito, explicados
anteriormente. Ejemplo de movimientos reflejos es: cuando una persona
sufre un ataque epiléptico producto de estos produce daños sobre los
bienes de otra persona. Otro ejemplo surge cuando el sujeto efectúa un
movimiento brusco al tocar una conducción eléctrica, producto de lo cual
hiere a otra persona.

c. Estado de inconciencia, estos surgen cuando se presenta una completa


ausencia de las funciones mentales superiores del hombre, es decir, son
etapas en las cuales los actos que realiza el sujeto no dependen de la
voluntad del mismo. La ausencia de conducta debe ser absoluta, por
ejemplo: los movimientos bajo los estados de sonambulismo que sufren
algunas personas o la embriaguez letárgica, etc. Al igual que la fuerza

20
Muñoz Conde, Francisco y Gracia, Mercedes.- op, cit., p. 250.
física irresistible y los movimientos reflejos estos actos no dependen de la
voluntad y. por consiguiente, no pueden considerarse como acciones
realmente relevantes.

El caso de la hipnosis trae a colación posiciones encontradas dentro


de la doctrina pero la opinión dominante se inclina por excluirla, aunque
teóricamente no está excluida la posibilidad de que el hipnotizador llegue
a dominar totalmente al hipnotizado, pero esto se podría ver mejor como
un caso de fuerza física irresistible. Por otro lado, no debemos dejar de
advertir que muchos estados de inconciencia constituyen auténticos
trastornos mentales transitorios que, por mostrar una inconciencia plena,
no pueden ser tratados como una causa de imputabilidad (art. 20° núm.
1del CP). De existir un caso de perturbación de la conducta relativa (no
plena), es decir, el sujeto tiene cierto dominio de su actuar, se produciría
una acción relevante para el derecho penal y la discusión se daría en el
ámbito de la culpabilidad.

Si el mismo sujeto el que se pone en un estado de inconsciencia para


cometer un delito, este estado de inconsciencia no exime de responsabilidad
penal al sujeto (Actio Libera in Causa).

Como vemos en los tres casos antes descritos no existe intención ni


negligencia del individuo, no cumpliéndose entonces con el presupuesto
básico del art.11° del Código Penal según el cual, el sujeto debe actuar en
forma forma dolosa o culposa.

2.6. Capacidad de actuar y actuación de las personas Jurídicas.

Las personas jurídicas solo pueden actuar a través de sus órganos por lo
que ellas mismas no pueden ser castigadas. Como dice Jescheck21, no tiene
sentido tampoco la desaprobación ético-social inherente a la pena, ya que el

21
Jescheck, Hans-Heinrich.-“tratado del derecho penal- parte general”. Traducción y adiciones del
derecho penal Mir Puig y Muños Conde, Vol. 1, Editorial Bosch, 1981,p. 300
reproche de culpabilidad solo puede formularse respecto de personas
individuales responsables.

No se puede hablar de responsabilidad penal de las personas jurídicas,


ya que como tales, no pueden adquirir la calidad de sujetos activos, por lo
que nuestro Código Penal ha establecido el art. 27°, de acuerdo al cual son
responsables los representantes de las mismas.

Penalmente las personas jurídicas no tienen responsabilidad penal-


Societas delinquere non potest -.quienes responden son los representantes
legales de la persona jurídica, aunque no tengan las características del tipo
penal- en nuestra legislación solo son sancionas las personas naturales-. Se
puede iniciar entonces un proceso penal a todos los directores de la persona
jurídica y, a medida que avanza el proceso, se puede deslindar
responsabilidades. La responsabilidad puede caer- durante el proceso- en los
empleados, desligando de toda responsabilidad de a los directores.

El tema de la responsabilidad penal de las personas jurídicas solo puede


provocar grandes discusiones entre los juristas. Es difícil, pero no imposible,
que una persona jurídica provoque la muerte de una persona natural. Como
por ejemplo: si una empresa daña el bien jurídico Medio Ambiente un
derrame de sustancias toxicas en un rio que provee de agua a una
comunidad, las consecuencias de esto puede producir lesiones o incluso la
muerte de varias personas. Sin embargo, es más común que una persona
jurídica estafe o realice actos contra el orden económico. Frente a estos
últimos casos, la política criminal actual aconseja imponer sanciones a las
personas jurídicas22. En países que se rigen según el common law se acepta
la responsabilidad penal de las personas juridicas: esto se debe a que no se
encuentran limitados por principios dogmáticos.

22
En este sentido, se ha señalado en el XIII congreso de la asociación internacional de derecho
penal de 1984 que: “la responsabilidad penal de las sociedades y otras zonas juridicas es reconocida
en un número crecientes de países, como una vía apropiada para controlar los delitos económicos y
de la empresa. Los países que no reconocen tal clase de responsabilidad podían considerar la
posibilidad de imponer otras medidas contra entidades juridicas
El derecho penal persigue la regulación de conductas motivadas a
proteger o evitar la lesión o puesta en peligro de determinados bienes
jurídicos y, como es obvio, una persona jurídica no es motivarle; los únicos
que pueden ser motivados son los administradores de estas personas
jurídicas, Otro problema surgiría al momento de imponer la pena, sabemos
esta tiene carácter personal, resulta inimaginable aplicar una pena privativa
de libertad a una persona jurídica.

La teoría del delito está orientada hacia las personas naturales, tratar de
aplicarla a las personas juridicas sería imposible, se tendría que redefinir
cada una de las categorías (tipicidad, antijuricidad, culpabilidad). Frente a
esto, se deben buscar otra fórmula para que no se produzcan lagunas de
punibilidad. Finalmente, lo que se quiere evitares que los administradores e
se emparen en los actos de una persona jurídica para ocultar su
responsabilidad, con este fin se ha creado la figura del ¨actuar por otro”

Por otro lado, nuestro código penal ha establecido en el titulo VI, Capitulo
II las denominadas “consecuencias accesorias” para las personas juridicas,
que no son otra cosa que especiales medidas administrativas (clausura,
disolución de la sociedad. Etc.) Aplicables a las sociedades en cuyo seno se
han cometido ciertos hechos delictivos.

El rol de la empresa dentro de la economía de un país es cada vez mayor,


lo que trae como consecuencia lógica la comisión de delitos, tanto dentro de
la empresa hacia la sociedad. La persecución penal de los delitos
económicos convertidos por las empresas se ve dificultada debido a la
creciente división del trabajo, lo que conduce a una difuminación de la
responsabilidad penal individual23.

3. CONCLUSIÓN:
Se pudo concluir que en si el comportamiento humano en su totalidad, son
las acciones de las personas en el ambiente físico y social en el que se encuentra.

23 Dannecker, Gerhard.- “Reflexiones sobre responsabilidad penal de las personas juridicas”, en


revista penal N°7, publicaciones semestrales de CISSPRAXIS S.A. 1997,p. 41.
La reacción penal se define a los reflejados primarios instintivos del hombre, que lo
llevan a proteger con violencia sus intereses particulares los que ya luego, en
sociedad, reclaman protección por parte del grupo para castigar al que hubiere
atentado contra los intereses de cada uno. De ahí el carácter social de la venganza.
A través de la historia se ha buscado superar aquellos instintos de reacción violenta.

Para cumplir su función el Derecho penal se sirve actualmente de dos instrumentos


diferentes: la pena y las medidas de seguridad. Como ambos mecanismos existen
en nuestro ordenamiento jurídico. Entre estos mecanismos de reacción, la pena
constituye, evidentemente, el más importante y es, además, la más grave de las
sanciones que puede imponer el Estado.

La pena es el medio con que cuenta el Estado para reaccionar frente al delito,
expresándose como la "restricción de derechos del responsable". Es "la pérdida o
restricción de derechos personales, contemplada en la ley e impuesta por el órgano
jurisdiccional, mediante un proceso, al individuo responsable de la comisión de un
delito". Desde la antigüedad se discuten acerca del fin de la pena, habiéndose
desarrollado fundamentalmente tres concepciones, las que en sus más variadas
combinaciones continúan hoy caracterizando la discusión.

No todos los comportamientos humanos son materia de análisis en el derecho


penal, este solo sanciona aquellos comportamientos que lesionen o pongan en
peligro los bienes jurídicos protegidos penalmente; es decir, de toda la gama de
comportamiento determine la responsabilidad penal del agente, debe ser evaluado
por los elementos o categorías del delito: tipicidad, antijuricidad y culpabilidad o
responsabilidad penal.

Todas las normas penales tienen como base una conducta humana: sin
embargo el derecho penal solo toma en cuenta aquellas conductas que la sociedad
considera de mayor gravedad, es decir- aquellas que vulneran bienes jurídicos
importantes
Entonces podemos llegar a decir que el comportamiento humano se considera base
del derecho penal, porque si no existiría un comportamiento contrario a lo que dice
la ley no habría sanción, por tanto no seria de uso el derecho penal.