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ASIGNATURA: Ejercicios Exegéticos y Hermenéuticas Actuales

Docente: Pas. Washington Loor

Alumno: Patricio Rafael Leopoldo Hernández Trujillo


SEMINARIO EL CAMINO

II.- METODOS EXEGÉTICOS

MÉTODO GRAMÁTICO-HISTÓRICO
Es el método que da a cada palabra el mismo significado básico y exacto que
tendría en lenguaje normal y ordinario, ya sea que se emplee en forma escrita o
forma oral.

También se le conoce como el Método Gramatical-Histórico.

Es el método correcto, centrado, bien ubicado. Por un lado evita el literalismo de


los judíos (cerrado, tradicionalista, con muchas reglas) y por el otro, el alegorismo
(demasiado abierto) de los alejandrinos.

Interpreta las Escrituras conforme a las mismas Escrituras, y no sostiene los


dogmas como tales. Defiende la unidad de la Biblia y la revelación progresiva.

Es el método que el cristianismo ha usado desde tiempos del Nuevo Testamento;


toma en cuenta los idiomas, el contexto, los pasajes paralelos, las figuras del
lenguaje, los tipos y símbolos... toma en cuenta todos los principios de
interpretación para realizar una interpretación correcta y sana.

Se rige por las características gramáticas e históricas del texto. Mantiene por un
lado el sentido literal de las palabras y también el contexto histórico. Evita
igualmente convertirse en dogmático en su exégesis. Constantemente está
revisando su interpretación para mantenerse en lo correcto y evitar caer en el
dogmatismo. Está en una mejora continua, y anima a uno a hacer lo mismo.

Defiende la unidad de la Biblia. Para este método, no hay contradicciones entre un


pasaje y otro, pues entiende la unidad de la Palabra. También toma en cuenta la
revelación progresiva, que tampoco se contrapone a la unidad. Cada vez contamos
con más luz para entender lo que para los patriarcas o los profetas estaba oscuro.

Toma en cuenta el Antiguo Testamento para interpretar el Nuevo, que está lleno de
referencias al Antiguo. Es difícil entender el Nuevo sin la luz del Antiguo.

La iglesia o escuela de Antioquia lo empleó. Otros personajes: Teodoro Mopuestia,


Juan Crisóstomo (siglo 4 AD). Este método también lo utilizó en el tiempo de la
Reforma Martín Lutero. Calvino y los anabaptistas también interpretaron con él.
Así Lutero entendió que la salvación es por gracia, aunque siguió cargando con
muchas ideas alegóricas que se le habían implantado anteriormente. Por ello fue
criticado por Calvino, que a su vez fue criticado por los anabaptistas. Los
metodistas también emplearon este método.

Históricamente, las iglesias que han usado este método son las que conforman la
iglesia evangélica.

Este método toma en cuenta los idiomas de la Biblia: hebreo, griego y arameo, y
también el idioma que emplean los intérpretes. El hebreo lleva en el mismo idioma
la idiosincrasia del pueblo. Adán, por ejemplo, lleva la primera letra y el concepto
de primero, por lo que el mismo nombre trae su significado. Mujer, isha , viene de
ish , varón, lo cual deja claro de dónde proviene ella. Muchos de los nombres de los
personajes bíblicos les fueron puestos porque representaban sus características.
Por eso mismo, los nombres son cambiados cuando cambia la naturaleza del
portador, como en el caso de Jacob a Israel.

El griego es diferente: es totalmente exacto, educado, preciso. El español es muy


ambiguo, el significado en muchas ocasiones lo da el contexto. En el griego, la
palabra lleva un significado exacto, y mediante el prefijo, se fija más exactamente.

Este método no pasa por alto el uso del idioma original y además hace un análisis
lingüístico del texto, observando el significado de cada palabra más su relación con
el resto de la oración. No se le escapa nada: analiza el pensamiento expresado y las
palabras con las que se expresó, individualmente y en relación con otras.

También considera los modismos que se encuentran en la Biblia, como el


antropomorfismo, que le atribuye a Dios forma o sentimientos de hombre: la mano
de Dios , para que podamos entender algo divino.

Considera el contexto, tanto mediato como inmediato, cercano y lejano, anterior y


posterior. El mediato es el del mismo texto; el anterior y posterior es el que le
antecede y el que le sigue; el cercano es el anterior y posterior; y el lejano toda la
Biblia. Por ello se toman en cuenta los pasajes paralelos, que nos proporcionan más
matices para entender toda la riqueza del tema.

Las figuras del lenguaje también son contempladas en este método, como el símil,
la metáfora, la hipérbole, etc. Asimismo son considerados los tipos y símbolos, que
abundan en la Biblia y muestran qué rico es el lenguaje encontrado en ella. Aun
hablando desde un punto de vista meramente literario, la Biblia contiene una
exuberancia de lenguaje inalcanzable por cualquier otra obra.

Este método usa también el fondo histórico, que es el análisis lingüístico del texto
en su contexto histórico, que es el marco histórico en el que se dio el pasaje que
vamos a interpretar. Todo pasaje se produjo inmerso en una situación histórica
concreta, que rodeaba tanto al autor como a los destinatarios originales. Se
procura alcanzar a ver el contexto histórico de cada pasaje.

No es fácil de usar, pues requiere de tiempo y dedicación; además de que el


intérprete debe ir contando con la dirección de Dios por medio del Espíritu Santo,
con el sentido de responsabilidad que esto debe conllevar.

2.- El análisis estructural o semiótico


Al hablar de estructura se hace referencia a las relaciones que hay entre las partes
que componen una oración, un párrafo, una sección o perícopa, un capítulo o un
libro. Es decir, la estructura es la forma ordenada para desarrollar un tema o idea.

Para estructurar un tema o idea, existen varias formas, aquí sólo estudiaremos dos.

La primera, es hacer una división de ella en forma lógica o secuencial.

Y la segunda, es el análisis de las estructuras manifiestas.

a. Estructura lógica o secuencial (sucesión de hechos que guardan entre si


cierta relación).

Es cuando un tema o idea se desarrolla en forma ordenada y secuencial. Estas


estructuras pueden ser desarrolladas con un criterio cronológico, deductivo,
inductivo, de causalidad (causa-efecto), etc.

b. Las estructuras manifiestas.

“Cada término desarrolla su significado en relación con otros. Los efectos de


sentido que percibimos en el texto o un discurso, provienen pues, de un sistema
estructurado de relaciones, que está montado sobre una o dos oposiciones
fundamentales. A partir de esa oposición fundamental, se dibujan funciones:
papeles positivos y negativos, programas y anti-programas, sujetos y anti-sujetos,
etc.

El discurso no ofrece sus frases como un mero amontonamiento, sino que se


estructura de una determinada manera que apunta a la transmisión de sentido. La
organización y la estructura del texto, tanto manifiesta (visibles) como inmanentes
(no visibles) producen un determinado efecto, que llamamos efecto de sentido.
Como el análisis semiótico analiza la forma del sentido basada en la estructura,
puede ser llamado también análisis estructural. Cuando se lo aplica a textos
bíblicos, se habla de análisis semiótico o estructural de textos bíblicos.

Ese efecto de sentido puede ser aclarado si se desmantelan los elementos


lingüísticos y los mecanismos que lo producen, buscando el modo o la armazón
sobre la que es construido. La semiótica investiga pues, el funcionamiento del texto
y examina las leyes de coherencia interna y la estructuración, ¿Cómo funciona un
texto? ¿Cómo dice el texto lo que dice? ¿Qué afirmaciones, negaciones,
conjunciones y oposiciones hay en el texto?

La estructura manifiesta consiste en la organización de las unidades literarias, las


inversiones, las inclusiones, los paralelismos de todo tipo (de miembros,
sinonímico, antitético, sintético, etc.). Las oposiciones, los quiasmos, las
estructuras concéntricas y todas las simetrías, los efectos estilísticos. El conjunto
de estos elementos constituye el nivel estructurado, y da una primera muestra de
lo que pasa en el interior del texto” .

El estudio de los diferentes paralelismos, las oposiciones, los quiasmos, las


estructuras concéntricas y todas las simetrías, ayudará también, para el análisis de
las unidades más pequeñas como son las oraciones de los versículos, si las hay por
supuesto. Para entender las estructuras manifiestas complejas, debemos conocer
en primer lugar, los diferentes paralelismos simples que encontramos en la Biblia.

1. Paralelismos de miembros

1.a. Paralelismos sinonímicos

En este paralelismo el segundo miembro repite con alguna variación el contenido


del primer miembro.

Ejemplo.

Sal 1.2

Mas se complace en la ley del Señor

Su ley susurra día y noche

Sal 6.2

Señor, no me corrijas en tu cólera

En tu furor no me castigues

1.b. Paralelismos antitéticos

Ambas miembros del texto hacen afirmaciones opuestas.

Ejemplo.

Sal 1.6

Porque el Señor conoce el camino de los justos

Pero el camino de los impíos se pierde.


Pr 12.25

El necio tiene `por recto su camino

Pero el sabio escucha los consejos

1.c. Paralelismo sintético

Cuando el segundo miembro continua y profundiza la idea del primero.

Ejemplo.

Sal 23.1

El señor es mi pastor

Nada me faltara

Sal 27.1

El Señor es mi luz y mi salvación

¿a quien he de temer?

1.d. Paralelismo parabólico

Es cuando se establece una comparación.

Ejemplo.

Sal 103.13

Cuál es la ternura de un padre para con sus hijos

Así de tierno es el Señor para quienes le temen.

2. Estructuras simétricas

A diferencia de los paralelismos simples, las estructuras simétricas se da cuando


cada miembro del paralelismo está compuesto por dos o más elementos
sinónimos, antitéticos o sintéticos.

2.a. El quiasmo

Ejemplo.

Mt 23.12.

“El que se enaltezca será humillado, y el que se humille será enaltecido”

Este verso, en primer lugar, tiene dos miembros:


El que se enaltezca será humillado (1)

y el que se humille será enaltecido (2)

Y, en segundo lugar, cada miembro, tiene dos sustantivos adjetivados: enaltezca y


humillado, que están en oposición semántica o en paralelismo antitético. A cada
uno de ellos, le pondremos la letra A y B respectivamente, entonces ambos
miembros quedaran de la siguiente forma:

El que es A será B

y el que es B será A Entonces tendremos la forma:

A B Hacen una χ (ji)

A B

También se puede representar por

a el que se enaltece

b será humillado

b´ el que se humilla

a´ será enaltecido

También observe con 1Co 3.11:

Donde no hay griego)A) ni judío(B),

Circuncisión (B´) ni incircunsición (A)

A cómo A´

B B´´

a donde no hay griego

b ni judío

b´ circuncisión

a´ ni incircunsición

Este tipo de estructura se le denomina Quiasmo, proviene de la letra griega ji (χ),


sólo lo componen cuatro elementos, más no. A-A´ son elementos simétricos al igual
que B-B´, pero A y B son expresiones opuestas. Este tipo de estructuras, no nos
debe sorprender, porque es algo muy distintivo de la cultura judía. Esta
oposiciones de por si producen sentido al texto.

Según la teoría semiótica, el ser humano, piensa en forma binaria y opuesta, esto
es, sólo sabemos que un objeto tiene color rojo porque no es de otro color. Bajo
esta premisa, el significado del ejemplo 2.a. se esclarece, hay que humillarse para
ser enaltecido. Y entendemos el significado de humillarse en oposición a
enaltecerse.

Ahora, el ejemplo anterior es bastante sencillo (un versículo), pero las estructuras
en paralelismos, también se pueden dar en toda una sección, un capitulo, en un
bloque temático o en todo un libro.

Un ejemplo de estructura quíastica de un bloque temático:

Mt 24.29-25.46 (cuyo tema es la venida del Señor)

a 24.19-51 El juicio al mundo en la venida del hijo del hombre

b 25. 1-13 Parábola de las diez vírgenes

b´ 25. 14-30 Parábola de los talentos

a´ 25.31-46 El juicio a las naciones

Donde:

a-a´ paralelismo sintético.

b-b´ paralelismo sinónimo.

Observe que el paralelismo sintético a-a´ envuelve al paralelismo sinónimo b-b´


(aunque se use ilustraciones diferentes el significando es el mismo). Esto quiere
decir, que las parábolas (centro del quiasmo) se deben interpretar en función del
paralelismo envolvente a-a´ que le da significado. Entonces, el ser vigilantes y
producir (no quietud), significa estar constantemente obrando con misericordia o
cambiando la situación de los más desfavorecidos que produce el sistema anti
reino de Dios.

2.b. Estructura concéntrica

Se denomina estructura concéntrica, a la construcción de un texto con


paralelismos, de tal forma que en el centro de la estructura quede un elemento
independiente, que será el productor de sentido de todo el texto.

Un ejemplo de estructura concéntrica:

Analicemos la estructura de 1Co 7.1-40 :


a Respaldo a la pareja 7,1-17ª

b Respeto a situación de cada persona 7.17b-24

a’ Respaldo a l soltería 7.25-40

Aquí, la estructura es llama concéntrica, porque hay un elemento independiente


(b). Los elementos a-a´ de esta sección que son paralelismos antitéticos, están
enmarcando al elemento independiente. Siempre los elementos de una estructura
concéntrica se componen de elementos impares. Puede haber 5, 7, etc.

Ahora, ¿qué significa esto?, veamos, esta unidad es todo un capítulo (7), donde, a-
a’ son elementos simétricos en oposición (casado/soltero), en cada uno de estos
elementos en paralelismo antitético, se desarrolla un problema, sea tanto de los
casados, como de los solteros/as . Pero, lo central está en el elemento central “b”,
esto es, el respeto a la situación de cada uno, que es la solución al problema.

Como ha notado, esta forma de estructuración tiene un efecto de sentido. Este tipo
de estructuras, es característica del mundo semítico.

Preguntas básicas:

• ¿Cómo está estructurado el texto?

• Estas relaciones ayudan para darle sentido o significado al texto?

• ¿Cuáles son las relaciones que existen entre cada parte de esta estructura:
oposición, aclaración, profundización de la oración principal?

3.- Exégesis sociológica


EXÉGESIS SOCIOLÓGICA

Otro mecanismo para poder profundizar en el «detrás del texto» es la exégesis


sociológica. La exégesis sociológica está interesada en construir una descripción de
las instituciones sociales en las que se generaron los textos bíblicos. El análisis
sociológico quiere situar los textos bíblicos dentro de su contexto sociológico. Se ha
definido la exégesis sociológica como «esa fase de la tarea exegética que analiza la
dimensión social, cultural del texto y su contexto ambiental a través de la
utilización de perspectivas, teorías, modelos e investigación en las ciencias
sociales» (Elliot 1993, 7).

La exégesis sociológica aborda los textos desde varias perspectivas. Esencialmente


se abordan los textos desde una perspectiva de una descripción social o desde
perspectivas de modelos de las ciencias sociales, la psicología y la antropología. El
propósito de una lectura sociológica del Nuevo Testamento es mejorar nuestro
entendimiento sobre la interrelación entre el texto y su trasfondo sociológico. Para
esto, el análisis sociológico intenta describir las estructuras económicas, culturales,
políticas, familiares, ambientales, psicosociales de la antigüedad e interpretar el
texto a través de modelos de las ciencias sociales.

Los textos del Nuevo Testamento son tanto un reflejo de su mundo social como una
respuesta a éste. Todo texto es un producto social. Por lo tanto, los textos nos
obligan a hacernos preguntas sociológicas sobre los mismos. La distancia entre
nuestro mundo social y el mundo del Nuevo Testamento nos hace obligatorio
tratar de informarnos sobre la organización social en la que se gestaron los textos.
Relacionar el texto con la sociedad en la que se produjo nos acerca a su
comprensión más cabal.

Una lectura sociocrítica

El Nuevo Testamento hace mención constante de detalles que requieren


interpretación sociológica para una comprensión más acertada. Asuntos como
griegos y judíos, mujeres y hombres, libres y esclavos, fariseos, escribas, un
denario, figuras políticas como Herodes el Grande, sacerdotes como Caifás, el
sistema de pureza en los bautismos, de copas e instrumentos de comer, detalles
sobre la «comensalidad» [costumbre de comer] de Jesús con los pecadores, la
naturaleza del conflicto con los samaritanos y la concepción de pureza del
judaísmo, presuponen un contexto sociológico y requieren una lectura sociológica.

El Nuevo Testamento se escribió dentro de un sistema cultural que le imprimió


significado a las relaciones sociales, familiares e interpersonales. Había un sistema
tributario nativo y extranjero que respondía a una política económica dentro de
una sociedad agraria. Era un mundo sin tecnología, donde la integridad del grupo y
sus valores tenían supremacía sobre los individuos. Estos elementos y otros
abordados por la crítica sociológica del Nuevo Testamento en relación con el
trasfondo social y cultural requieren un mínimo de comprensión, de manera que
no impongamos nuestra visión social y cultural sobre textos de otro mundo social.
Por esto necesitamos hacernos conscientes de la necesidad de abordar el texto
desde una perspectiva sociológica.

El análisis sociológico trabaja conjuntamente con el resto de la metodología


exegética para ayudar a ampliar el entendimiento del lector o la lectora. Hay una
serie de diferencias entre una metodología de lectura sociológica y el análisis
histórico.

Análisis histórico
• Examina acontecimientos
singulares en el tiempo:
personajes históricos, como
Herodes el Grande, Calígula,
Nerón, Domiciano o Poncio
Pilato,

• Trabaja desde perspectiva de


causa y efecto,

• Examina los sucesos en el


nivel temporal y la
localización en el espacio,

• Le interesa saber cuándo se


localiza cada hecho, cuándo se
escribió el documento, dónde
se localiza una narrativa,
dónde se escribió,

• Aborda los asuntos de la


identidad personal, el origen,
la cantidad, la biografía
histórica y las características
individuales de un sujeto,

• Mira el medio ambiente y el


contexto buscando elementos
geográficos, económicos,
sociales, políticos y culturales
específicos,
• Investiga al individuo, la
conducta independiente de los
individuos,

• Se enfoca sobre las normas y


valores como elementos
distintivos,

• Enfoca la propiedad de los


fenómenos y objetos en sus
características únicas.

Análisis sociológico

• Está orientado a examinar


acontecimientos que tiene
regularidad y son
recurrentes en una
dinómica social.

• Examina el sistema
económico, el sistema
cultural, porque estos son
asuntos que se comparten
en una sociedad.

• Aborda la acción en
relación con el contexto
social o los patrones de
acción relacionados con las
funciones sociales y el
status que una sociedad fija
a un tipo de acción,

• Está interesado en ir más


allá del tiempo y el
espacio, le interesa la
dimensión sociológica de
los hechos,

• Está interesado en las redes


de relaciones, en la
localización económica,
social y cultural,

• Le interesan los procesos


ideológicos detrás de la
conducta o dichos de los
actores,
• Aborda los actores dentro
de su estructura social,

• Le interesan las relaciones


dentro de un marco social
de la ecología, geografía,
economía, cultura, política
y sus interrelaciones
sistémicas,

• Investiga las
organizaciones, los grupos,
las facciones, las díadas,

• Investiga las dinámicas


sociales, los procesos, el
diseño cultural y social,

• Enfoca en los valores,


objetivos, normas,
costumbres y leyes
compartidas en una
sociedad,
• Aborda cómo se
internalizan los valores en
una sociedad,

• Enfoca en los patrones de


interrelación, asuntos
comunes y típicos,

• Observa cómo un
fenómeno se relaciona con
la totalidad de los
componentes sociales.

Elliot contrasta estos análisis de la siguiente manera: (Elliot 1993, 107-109):

El análisis histórico

• Busca las fuentes y causas del poder,

• Aborda el conocimiento y la cultura


como tipos de conocimientos, fuentes,
uso control del conocimiento y la
tecnología y cualquier conocimiento
ordinario o extraordinario de
individuos o grupos,

• Estó interesado en las agencias e


instituciones educativas,

• Está interesado en las creencias


específicas de individuos y grupos,

• Percibe esencialmente la religión y la


teología como fenómenos distintos a la
política y a los sistemas de parentesco,

• Hace comparaciones dentro de una


cultura y busca las similitudes y
diferencias específicas,

• Mantiene los modelos teoréticos


implícitos y sin verificación,
• Tiene una perspectiva moderna,

• Mira el pasado desde nuestro


punto de vista moderno

Análisis sociológico

• Está interesado en las


relaciones de poder,

• Está enfocado en la
cultura común y el diseño
cultural,

• Está interesado en los


procesos y mecanismos
de socialización e
inculturación,

• Está interesado en lel


sistema de creencias
sociales,
• Busca la relación entre
las creencias y el sistema
ideológico de una
sociedad,

• Investiga la interrelación
entre las creencias y la
política y los sistemas de
parentesco,

• Hace comparaciones
transculturales y busca
patrones de similaridad,

• Hace explícitos los


modelos teoréricos

• Trata de reconstruir las


perspectivas culturales y
sociológicas del pasado
para que los textos se
puedan leer dentro de su
marco de referencia
cultural.

Preguntas al texto desde la perspectiva socio-crítica

Elliott (1993) ha organizado toda una descripción de las preguntas vitales que la
exégesis sociológica le hará a un texto. Algunas de esas preguntas son las
siguientes:

· ¿Dónde se localiza la narrativa? ¿En qué lugar geográfico?


· ¿Cuándo sucedió el suceso?
· ¿Qué información de la naturaleza ecológica, topográfica, climática, recursos
naturales, oferta de alimentos, flora y fauna conocemos?
· El lugar en que se da la acción, ¿es rural o urbano?
· ¿Qué conocemos sobre el proceso económico detrás del texto?
· ¿Cómo se administraba la tierra? ¿Cómo se producía? ¿Cómo se distribuía la
producción?
· ¿Qué medios de producción había disponibles? ¿Qué tecnología tipificaba la
producción?
· ¿Qué sistemas tributarios existían?
· ¿Qué tipo de relación existía entre los propietarios y los productores?
· ¿Cuál era la población y qué densidad poblacional había?
· ¿Cuál era el sistema social detrás del texto?
· ¿Qué tipo de organización social existía?
· ¿Cómo se definía la función y el status social?
· ¿Cómo estaban estratificadas las clases sociales?
· ¿Qué tipo de organizaciones privadas existían, i.e., la institución de la familia, y las
aldeas locales?
· ¿Qué tipo de organizaciones públicas existían, i.e., la organización política,
organización religiosa, sistema cultural?
· ¿Cómo se organizaba la ciudad, el estado y las organizaciones civiles?
· ¿Qué movilidad social existía?
· ¿Cómo eran las relaciones entre grupos, incluyendo sistemas de patronazgo y
clientela, asociaciones, cultos cívicos y domésticos?
· ¿Cómo era la organización política, incluyendo el aparato legal y el aparato
militar?
· ¿Cuáles eran los procesos para mantener el orden y el control?
· ¿Cómo se diseminaba el conocimiento?
· ¿Cómo se generaba el conocimiento oficial?
· ¿Cuáles eran las normas, creencias, valores, símbolos, que componían la cultura?
· ¿Qué relación tenía la cultura con mantener en el poder a las elites?
· ¿Qué valores había en competencia?
· ¿Cuáles eran los discursos de la elite y cuáles eran los discursos de la no elite?
· ¿Cómo se inculturaba? ¿Qué tipo de personalidad se estructuraba?
· ¿Cómo se utilizaba el imaginario mítico? ¿Quién se beneficiaba de éste?
· ¿Cómo se organizaban los grupos?
· ¿Cuáles eran los criterios para el liderato?
· ¿Cómo se manejaban los conflictos?
· ¿Cuáles eran los rituales del grupo?
· ¿Cómo se mantenía la cohesión grupal?
· ¿Cómo se manejaba la amenaza a la cohesión de grupo?
· ¿Qué desacuerdos internos había en el grupo? ¿Étnicos, sociales, culturales?
· ¿Cómo se manejaban los conflictos con personas o grupos fuera del grupo?
· ¿Cómo se marcaban los límites del grupo?
· ¿Qué tipo de interacción había con los de afuera del grupo?
· ¿Qué grado de tolerancia o intolerancia política había en el grupo?
· ¿Qué sistema de pureza había en el grupo?
· ¿En qué consiste la ideología del grupo? ¿Cuáles son sus creencias sobre Dios, el
ser humano, el cosmos, el tiempo y el espacio, la salvación, la comunidad, la
adoración, etc.?
· ¿Cómo esas creencias forman un universo simbólico?
La tarea pastoral y el análisis sociocrítico

Como habrán notado nuestros lectores y nuestras lectoras, la exégesis sociológica


es un mundo en sí mismo. Para quienes amamos el Nuevo Testamento, la
descripción social, los modelos sociológicos y los modelos antropológicos nos han
abierto grandes puertas para comprender el texto. El texto es hijo de un mundo
social y cultural. La exégesis en manos de una persona que ha sido sensibilizada
para conocer a través de la sociología le obliga a ir más allá del conocimiento del
trasfondo histórico. El análisis sociológico nos ayuda a acercarnos al mundo del
texto con algunas herramientas de análisis.

Para una persona en la pastoral, el análisis sociológico le puede ayudar a apreciar


el texto, sus particularidades y sus límites. Así no impondremos nuestros valores
desde este otro lado del horizonte sobre el texto que es del otro lado del horizonte.
Un ejemplo de esto es comprender el tipo de cultura en el que se produjo el texto y
cómo todos estos textos de terror contra la mujer son construcciones sociales del
texto que muestran cuán enraizado está el texto en su tiempo. Esta es la cara
encarnacional del texto. Tratar de que el aspecto socio-cultural del texto sea
normativo para nuestros lectores y lectoras es en el menor de los casos, un
anacronismo, y en el peor, un intento de sacralizar el pasado que ya ha sido
superado. Nosotros y nosotras tenemos que ser personas en diálogo con nuestro
tiempo, así como el texto es testigo del diálogo entre los cristianos primitivos y sus
circunstancias. Tratar de imponer las soluciones de los cristianos primitivos no
permitirá que el texto nos diga una nueva palabra de vida para nuestras preguntas
hoy. Pero comprender el texto nos puede ayudar a comprender la relación social
del mismo y a afirmarnos en nuestra responsabilidad social con nuestro tiempo. El
texto en su trasfondo socia nos sorprenderá con valores como el amor, la justicia,
la paz que hoy tienen que ser encarnados de formas distintas a como el texto los
encarnó, pero que siguen siendo metáforas de la soberanía de Dios --léase reino--.

Para un sermón, estudio bíblico o cualquier otra tarea de la pastoral, el


conocimiento sociológico ayudará a abrir las ventanas del entendimiento a
nuestras congregaciones. Puedo recordar un sermón sobre las restricciones contra
la mujer en la literatura paulina. Hice una descripción social de lo que era el
patriarcado, la ideología que lo sustentaba. Traje a colación ejemplos del
patriarcado en el judaísmo intertestamentario, la literatura rabínica y cómo estaba
cambiando el papel de las mujeres en el mundo grecorromano. Era esa la
disyuntiva cultural y el trasfondo sociológico y cultural al que se enfrentaban San
Pablo y sus discípulos. Pero sin comprender lo que allí sucedía, mis feligreses
hubieran usado el texto para reprimir y deshumanizar a las mujeres. Claro que una
lectura cuidadosa de la literatura paulina mostraba todo el conflicto entre el
patriarcado y una visión más igualitaria de la relación de géneros en la antigüedad.
Pasajes en la literatura paulina donde había mujeres en el liderato comunitario
(Rom 16.1ss; 1 Cor 11.3ss, Fil 4.3ss) mostraban dos voces en la ideología y en la
práctica paulina. Así que estas dos voces ideológicas nos facilitaban releer la voz
que predominó en el proceso canónico y optar por la voz que perdió en el proceso
canónico, pero que en nuestra sociedad representa los logros de una gran lucha
por los derechos humanos de la mujer. Una vez podíamos hacer una descripción
cultural y sociológica de la situación, entonces podíamos superar los límites de los
textos paulinos y de sus discípulos. La exégesis sociológica nos había ayudado a
hacernos las preguntas pertinentes, buscar la información primaria desde los
modelos pertinentes para abordar el texto con nuevos ojos. Una visión socio-crítica
del texto es una gran ventana en nuestra tarea de comprender el texto en su
contexto social, de manera que nosotros y nosotras en este horizonte podamos
también tener un diálogo que comprenda el horizonte social y cultural del texto y
el de nuestros lectores y nuestras lectoras en esta otra orilla.

4.- Interpretación materialista de la Biblia


Una exégesis materialista que se basa en el estructuralismo francés o en la teoría
marxista del materialismo histórico. Hay que distinguir entre una exégesis
materialista que se orienta en las fijaciones de segundo nivel de la Iglesia y una
exégesis materialista atea. De la última no hay que hablar mucho. Una exégesis que
excluye desde el principio la inspiración como fijación irrebatible parte de un
presupuesto que es contrario a las presuposiciones de los que escribieron,
transmitieron y conservaron los textos sagrados. De ninguna manera sirve para
una exégesis que se entiende a sí misma como un elemento en el proceso de la
interpretación que tiene como meta la comunicación con Dios.
Representantes famosos de ella son Fernando Belo, Michel Clévenot y Kuno Füssel.
En su teoría del texto la exégesis materialista se basa en el estructuralismo francés.
Trata de investigar la estructura del texto para descubrir y descifrar sus códigos.
Como códigos se entienden todas las informaciones referentes a personas,
tiempos, lugares y sus respectivos cambios. Se supone que las relaciones que hay
entre estos elementos que forman un texto tienen una correspondencia en la
realidad. Esta realidad se comprende según teorías marxistas. Las instancias
principales son la economía, la política y la ideología; entre ellas la economía es el
factor decisivo del desarrollo social. Mediante la búsqueda de las oposiciones que
hay en el texto se trata de descubrir los conflictos sociales que causaron la
producción de los textos. La exégesis materialista supone que no es posible
interpretar la Biblia de una manera neutra y objetiva. Un exégeta que no toma en
consideración su lugar hermenéutico produce un conocimiento que legitima el
status quo o sea la opresión de los pobres por las clases dominantes.

Como los pobres son los primeros sujetos de la Biblia, la exégesis hay que hacerla
desde los pobres.

5.- Interpretación sicológica de la Biblia


Los estudios psicológicos y psicoanalíticos aportan a la exégesis bíblica un
enriquecimiento, porque gracias a ellas, los textos bíblicos pueden ser
comprendidos mejor en cuanto a experiencias de vida y reglas de comportamiento;
ayudan a decodificar el lenguaje humano de la Revelación y aportan una nueva
comprensión del símbolo. El lenguaje simbólico expresa zonas de experiencia
religiosa no accesibles al razonamiento puramente conceptual, pero tienen gran
valor para la cuestión de la verdad; por eso un estudio interdisciplinar, por
teólogos y psicólogos es importante. Hay que respetar las fronteras de cada
disciplina. Aunque la psicología es útil para precisar la extensión de la
responsabilidad humana, no puede eliminar la realidad del pecado y la salvación.

Estos acercamientos científicos no son los únicos, otras disciplinas pueden llegar a
ser útiles para la interpretación del a Biblia. El acercamiento psicológico, tras un
período marcado por la interpretación psicoanalista, se abre hoy a otras
direcciones distintas. Se parte del supuesto de que tanto los autores como su
ámbito comunitario se proyecta en los textos. De ahí que éstos sean susceptibles de
análisis e interpretación psicológica. No se trata sólo de estudiar la psicología
social de los ritos, de los mitos o de determinadas conductas, ni sólo de la
dimensión inconsciente, por ej., de la culpa, los sacrificios, los fenómenos
extraordinarios, como las visiones, sino también de analizar los textos como
resultado de procesos psicológicos e interpretar conductas y personalidades a
partir de las leyes de la psicología. No deja de ser significativo que, al leer hoy
pasajes del AT y NT nos sintamos básicamente identificados con determinados
personajes, actitudes y reacciones. El hombre de nuestro siglo necesita de este
acercamiento a la Biblia.