Está en la página 1de 2

Brandes Pedro c/Labinca S.A.

s/Sumario s/Incidente de Medida Cautelar

Buenos Aires, 18 de mayo de 1993.-

I- Se presentan María José García Tejera y Carlos Alberto Trama por Pedro Brandes, solicitando se decrete la medida precautoria de
suspensión de las decisiones asamblearias tomadas en la asamblea de “Labinca S.A.” celebrada el 21 de enero de 1993.

La acción de fondo consiste en un pedido de nulidad de dichas decisiones asamblearias.

Al efecto dicen que la sociedad demandada integra un grupo empresario compuesto por diversas sociedades, que enumera, y de las
cuales una de ellas “Remopecri S.A.” es su controlante. Luego de efectuar una reseña del desarrollo de las distintas sociedades que
integrarían el grupo económico, señala que su parte tiene interés legítimo en la promoción de la demanda en su carácter de
vicepresidente de LABINCA S.A. y como titular del 25 % de las acciones de la controlante “Remopecri”. Relatan que el 21-1-93 su
mandante recibió de la presidenta de esta última sociedad una citación para una reunión de directorio sin consignar el motivo de la
misma; que dicha reunión no se podría haber realizado pues según los estatutos se necesitaba la concurrencia del 100 % de los
directores para sesionar y la directora Renata Bizzozzero se encontraba fuera del país; que sin embargo dicha reunión se llevó a cabo
y se trato la segunda convocatoria a asamblea general ordinaria de Labinca S.A. ; que el 15-1-93 la presidenta del directorio
Remopecri presento una nota dirigida al directorio de Labinca poniendo en conocimiento que concurriría a la asamblea; que el día
20-1-93 la presidenta y vicepresidenta de Remopecri otorgaron poder al Dr. Jaime Lizarazu facultándolo para concurrir a la Asamblea
y votar las resoluciones que se tomen; que el día 21-1-93 se llevó a cabo la Asamblea a la que concurrió dicho apoderado quien voto
las resoluciones; que en el mismo apoderamiento no existían ni indicaciones ni ordenes de cómo el mandatario debía actuar y que
solo el directorio podía otorgar mandatos representativos; que en el otorgamiento del poder se simuló un estado de necesidad; que por
ello el poder es ineficaz; y que la asamblea contiene falsedades pues los libros sociales de la SA no se encontraban en la sede al
momento que se dice realizada. En virtud de ello solicitan la nulidad de la desición asamblearia.

A fs. 11 el Tribunal efectúa una serie de requerimientos previos que provocan la presentración de fs. 12/89.

II-Ahora bien, la medida precautoria solicitada de suspensión de las decisiones asamblearias se encuentra prevista específicamente
por la ley de sociedades en su art.252 que tiende a evitar que la futura sentencia a recaer se torne ilusoria por haberse consumado un
perjuicio irreparable al ejecutarse una resolución nula. Esta medida es de carácter excepcional y restrictiva si se tiene en cuenta que
puede no solo lesionar al interés de la sociedad y los socios, sino de los terceros que contrataron con ella, sobre los cuales mno
pueden recaer, obviamente, las consecuencias de los problemas internos.

Como toda cautela, ella involucra dos elementos básicos: la verosimilitud en el derecho y el peligro en la demora, además de la
contracautela.

III-Sobre el primer item debe señalarse, prima facie, y sin que ello importe de modo alguno adelantar opinión sobre el fondo del
asunto, que, conforme lo que surgiría de la documentación acompañada, habría habido una cierta violación en el orden interno de la
controlante Remopecri SA en el otorgamiento del poder para concurrir a la Asamblea, ya que no habría sido decidido por el directorio
en cuanto órgano (ver fs. 79/80 del principal) como en principio correspondería (conf. Art. 255 ley 19.550, ver además cláusula 12
del estatuto de Remopecri SA a fs. 36 de los autos principales), careciendo también el mandatario de instrucciones concretas para
actuar como lo hizo, emanada de la sociedad como tal.

Y, si bien, en principio, el aparente vicio en el otorgamiento del poder por parte de la presidenta del directorio de Remopecri SA no
podría ser invocado frente a terceros de buena fe relacionados con el mandatario, ante los cuales el otorgamiento por el presidente
podría ser suficiente para exteriorizar la voluntad social (conf. Art. 58 de la LS y art. 1947 del cod. Civil y su doctrina), las
circunstancias que se enumeran a continuación autorizarían a concluír, en los estrechos limites cautelares que Labinca SA no podría
ser considerada respecto de Remopecri SA como un tercero de buena fe, a saber:

a) la tenencia por parte de Remopecri SA del 99,88 % del paquete accionario de Labinca SA (ver registro de acciones de Labinca SA-
fs.69-, balances consolidados de Labinca SA – 70 vta. -, nota a los estados contables de Remopecri SA –fs. 49- y poder otorgado para
concurrir a la Asamblea –fs. 79/80- del principal) lo que le confiere el carácter de controlante.

b) que ambas sociedades tenian el mismo directorio hasta el momento en que se renovó el de Labinca en la asamblea impugnada (ver
nómina de directores de Remopecri SA –fs. 29- y acta de asamblea de fs.72 de los autos principales donde se designaba al directorio
de Labinca ahora reemplazado)

c) que los cuatro titulares de los distintos grupos en que se divide el paquete accionario de Remopecri SA (hermanos Brandes) eran a
su vez directores de ambas sociedades, habiendo acreditado el actor ser titular del grupo IV equivalente al 25 % de las acciones..

d) que de todo ello surge que el conflicto aparece planteado dentro de las relaciones internas de un mismo grupo de sociedades “de
familia”

Todo lo reseñado llevaría a la conclusión de que, en principio, podría haber un vicio en la representación que habría afectado al voto
mayoritario y, por ende, a la regularidad de la realización de la asamblea de Labinca SA celebrada el 23-1-93 , lo que haría
procedente la suspensión preventiva de las decisiones allí tomadas de conformidad con lo dispuesto por el art. 252 de la LS,
destacándose que no se aprecia perjuicio para los terceros y que el vicio invocado podría importar un “motivo grave” (comp.. “La
Oxígena SA c/Gases” CNCom., Sala C, 30-4-91), máxime teniendo en cuenta la denunciada posición financiera de la controlada
dentro del grupo.

V-Por ello RESUELVO: Decretar la suspensión preventiva de las decisiones tomadas en la Asamblea ordinaria de Labinca SA el 23-
1-93, y en consecuencia disponer la suspensión en sus cargos de los funcionarios en ella elegidos, señores Mónica Catalina Brandes,
Crista Irene Brandes, Fernando J. Carlucci, Jaime Romero Lizarazu, Santiago Marcelo Maidana, Guillermo Ernesto Saques, Hernán
Garat y Alfredo Klaus y la continuación del directorio y sindicatura vigentes hasta ese momento integrado por los señores Monica
Catalina Brandes, Crista Irene Brandes, Renata S. Brandes de Bizzozzero, Pedro Brandes, Helga de Brandes, Fernando Jorge
Carlucci, Branco Pedro Cerowski, raul E. Del Cioppo, Hugo A. Duarte , Pablo Janischevsky, Felix A. Nazar Espeche, Marcelo
Oagano, Alberto Pedemonte, Pablo Wurzwallner, Alfredo Klaus y Ludovico Schneider, los que deberán de inmediato reasumir sus
funciones y desempeñarlas ínterin se sustancia el juicio (arg. Del art. 257 2° parte LS).

Como consecuencia de ello, y a fin de evitar la eventual acefalía de la sociedad desde la ejecución de la suspensión hasta que se
produzca la plena presunción del directorio anterior, desígnase interventor provisorio a Don Ernesto Polotto , quien deberá adoptar
las medidas tendientes tanto a la inmediata reconstitución del último directorio y sindicatura , cuanto a la atención de los asuntos
societarios ordinarios o urgentes. El designado deberá aceptar el cargo dentro del tercer día y dar inmediato cumplimiento a sus
funciones bajo apercibimiento de remosión.

Ello, previa contracautela suficiente consistente en una caución real que deberá prestar la actora a satisfacción del Juzgado hasta
cubrir la suma de $ 10.000.000 que se fija teniendo en cuenta los valores prima facie comprometidos.

Ejecutoriada la cautela, cúmplase, a cuyo fin, notifíquese al interventor y líbrense los despachos de estilo, cumpliéndose con el art. 60
de la ley 19.550.

FERNANDO FAVIER DUBOIS (H)