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Grecia

El arte griego lo que se quiere representar es la figura humana de


una forma natural, tanto en su aspecto formal, como en la manera
de expresar el movimiento y las emociones. El cuerpo humano se
convirtió así en el motivo fundamental del arte griego, asociado a
los mitos, la literatura y la vida cotidiana. El arte griego se
caracterizaba, por la búsqueda incansable de la belleza
ideal, imaginando y representando un mundo perfecto basándose
en el mundo platónico.
Gracias a la antigua cultura de los griegos se establecieron diferentes
fundamentos en la cultura de occidente y de estos fundamentos
surgieron diversos términos y principios del a filosofía y del
arte, marcando un referente para la civilización occidental que
perdurará hasta nuestros días. Los modelos griegos de la antigüedad
son tenidos como clásicos y los cánones escultóricos y los estilos
arquitectónicos han sido recreados una y otra vez a lo largo de la
historia de Occidente.
Características del arte griego
 Tiene un alto idealismo estético, representando, no la realidad cruda y directa sino una visión
idílica y perfecta.
 Se usa la proporcionalidad y equilibrio de los elementos, hecho que hace destacar su concepto
de la perfección estética.
 Un gran interés en reflejar en las obras artísticas las líneas de la figura humana a la
perfección tanto en el dibujo como en la escultura.
 El cuerpo humano es el fundamento esencial de toda belleza y toda proporción, a esta
tendencia se le denomina antropocentrismo.
 Se quiere manifestar la naturaleza, pero de una forma idealizada donde la sencillez, la
proporción, el ritmo, la claridad y la unidad conceptual de la obra dominan todas sus formas
artísticas.
 Representaban la vida social y política através de la visión e imaginación del artista y de los
patrones estéticos de la época.
 En el periodo arcaico las figuras se representaban estáticas, frontales, con una típica sonrisa y
ojos almendrados.
 En el periodo clásico la estética y el detalle se refinó, desarrollando una búsqueda por encontrar
su propia estética personal.
 Gusto por el atletismo, por los atletas con cuerpos perfectos, el cual sirvió de inspiración a los
Griegos para muchas de sus obras.
 Un gran conocimiento de la anatomía, que les permite representar las formas y curvaturas del
cuerpo con gran detalle y realismo.
 Usan nuevas técnicas logrando dotar las obras escultóricas de impresionante fuerza
dramática, sensación de movimiento y contorsiones que apoyaban la representación de esas
emociones.
 Utilizan la racionalidad de las medidas matemáticas para representar la proporción ideal en las
obras de arte.
Los periodos del arte griego
Existen varios periodos en los cuales se pueden identificar los distintos estilos de arte griego que
surgieron en el Antiguo país, estos son:
Etapa Geométrico: comenzó en el siglo IX y terminó en el VIII a. C. Aunque
hay poca información del periodo anterior a este, el cual se conocía como
Edad Oscura, se puede intuir que el periodo
geométrico era un desarrollo de las culturas
prehelénicas.

Etapa Orientalizante: se inició a finales del


siglo VIII y terminó a principios del siglo VII a. C.

Etapa Arcaica: comenzó en el siglo VII y terminó en el siglo VI a.C. Esta


etapa se caracteriza por la decoración de la cerámica con figuras negras.

Etapa severa: se inició a finales del VI y terminó en el siglo V a.C. La


decoración sufre un desarrollo el cual se caracteriza por los vasos
bilingües.

Etapa clásica: se inició en el siglo V y


terminó en el IV a.C. Se desarrolla de nuevo otra
manera de decoración de cerámicas y con ella aparecen las figuras rojas.

Pintura griega
Por causa del vandalismo y a la erosión natural, han sobrevivido
pocas pinturas griegas originales o copias de las mismas y debido
a la falta de obras de calidad para el estudio directo de la pintura
griega se suele recurrir a la pintura sobre cerámica, en la
decoración de las ánforas, de las vasijas y de los platos, de los
cuales sí que existen numerosas piezas, para extrapolar
características y conclusiones sobre la estética de la pintura
griega. También se recurre a otras fuentes de estudio de la pintura
griega como las obras literarias de historiadores de la Antigüedad
como Plinio el Viejo o Pausanias de Lidia, que gracias a estos
textos sabemos que la pintura era tan apreciada como la escultura
griega y los nombres de los pintores griegos más importantes y los
temas preferidos.
Los principales diseños que tenía la pintura griega eran las formas
geométricas que no destacaban con la superficie, pero con el
tiempo estas formas fueron evolucionando y se fueron
representando con volumen además aparecieron dibujos de
plantas y animales. Poco tiempo después, en el periodo arcaico,
se introduce la figura humana y poco después se le dio importancia
a las escenas mitológicas.
Escultura griega
La escultura tuvo como protagonista al ser humano. Los
escultores griegos trataron de plasmar la belleza física del
cuerpo humano, por tanto, a los hombres y mujeres se tendió a
representarlos desnudos o usando técnicas que insinuaban la
anatomía humana, reflejando la belleza idealizada mente, sin
defectos.
La belleza se entendía como la armonía entre medidas, de
proporción entre las partes del cuerpo, pero no se limitaron al
exterior de las figuras sino que trataron de exteriorizar estados
de ánimo, desde la impasibilidad de las esculturas de la época
arcaica, a la serenidad de la estatuaria de la época clásica,
hasta llegar a gestos de dramatismo, de dolor y desesperación
de ciertas obras de la época clásica pero sobre todo helenística.
En el siglo IX aparecieron las primeras esculturas que eran
unas figuras humanas pequeñas que estaban realizadas con
materiales como el marfil, la arcilla o la cera, aunque no fue
hasta la etapa arcaica cuando los artistas griegos empiezan a
trabajar en piedra.
Arquitectura griega
Se caracteriza por la armoniosa simplicidad de las formas y alta
calidad técnica y en que los edificios griegos están hechos a
escala humana, no siendo tan colosal como la egipcia.
En la arquitectura griega se busca la armonía visual, no
presenta una decoración escultórica recargada, sino que está
distribuida en relación con las formas estructurales del edificio.
Una de los edificios más destacados en el arte griego fueron los
templos. Estos templos tenían una forma simple y con la
evolución y el perfeccionamiento esta forma esencial se fue
configurando los templos griegos hasta llegar a lo que hoy en
día se puede ver.
Los primeros materiales que utilizaron en la arquitectura eran
sobre todo adobe en los muros y maderas para crear las
columnas, pero tiempo después (sobre el siglo VII a. C) estos
materiales se vieron sustituidos por la piedra.

Roma
La civilización romana es sin duda alguna una de las más
importantes e influyentes en toda la historia. Roma se
fundó el 753 a.C. y el Imperio Romano de Occidente cayó
más de mil años más tarde en el 476 d.C. Durante este
periodo Roma creció enormemente tanto territorial como
culturalmente, se desarrolló el arte romano con base
principalmente en el arte griego pero que con el tiempo se
desmarcó de este y se generó un estilo propio. Vamos a
analizar el arte romano. Hasta cierto punto puede pensarse
que el arte de Roma es una imitación y ampliación del arte
griego, y por supuesto del arte etrusco, pero el espíritu que
animó a los artistas romanos es totalmente diferente de
aquellos. La Roma conquistadora y urbanista trató de unir
al sentido estético griego, el carácter utilitario y funcional
que sus obras requerían.
Características del arte romano
Como se ha comentado en la introducción, el arte romano proviene del arte griego, cuando la República
conquistó Grecia, se adquirieron numerosos conocimientos de la civilización helenística tanto en el terreno
sociopolítico como en el artístico. Los griegos centraban su arte en la exaltación de la belleza esculpiendo o
pintando en la mayoría de los casos motivos religiosos o mitológicos. Los romanos se desmarcaron de esta
temática y exaltaron a los propios hombres. Bustos, esculturas de gobernadores y políticos, retratos de
emperadores, batallas y arcos triunfales conmemorativos con relieves que narran las batallas. El arte
romano alcanzó su periodo de mayor esplendor durante el siglo de oro del Imperio Romano. Fue más variado
e incluso moderno que el arte griego y es por ello que tuvo mayor influencia en el arte del Renacimiento y
la Edad Media. El arte de Roma se caracteriza por su practicidad, no tanto por su fin estético.
Debido a este carácter práctico los romanos desarrollaron enormemente la arquitectura, llevaban a cabo
verdaderas obras de arte arquitectónicas que sin embargo tenían siempre una utilidad. A continuación
vamos a desglosar el arte romano en tres ramas principales, la arquitectura, la pintura y la escultura.
Arquitectura romana
Las edificaciones sirvieron a los romanos para dos cosas. La primera
de ellas es la utilidad que le daban a los edificios para mejorar las
condiciones de vida de los ciudadanos y el ocio de los mismos, por
ello construían acueductos, puentes, coliseos, circos, teatros… La
segunda de ellas busca representar la majestuosidad y el poder del
vasto Imperio Romano, grandes bloques de piedra y elementos
artísticos que sirven para recordar grandes hazañas en tiempos de
guerra. Se trata de obras de arte que se busca que sean claramente
visibles y que perduren en el tiempo.
La arquitectura romana emplea dos sistemas o grupos de elementos
arquitectónicos distintos:

 Columna y dintel. Proveniente de los griegos.


 Arco y bóveda. Copiado de los etruscos
Si hubo una rama artística en la que los romanos destacaron esta fue
la arquitectura, llenaron los territorios conquistados con grandes
construcciones, vamos a destacar a continuación algunos de estos
edificios majestuosos construidos por los romanos.

Las termas. Se trata de grandes edificaciones en las que el pueblo romano,


generalmente la clase alta se reunía para pasar su tiempo libre, un símil a los
bares o clubs de ahora. Pero este no era su papel principal, en las termas existían
salas con piscinas de agua caliente, fría y templada donde los ciudadanos se
relajaban como si de un SPA de la actualidad se tratara.

Los anfiteatros. El más conocido es el Anfiteatro Flavio donde cabían hasta


50.000 espectadores, comenzado en la época de Vespasiano y terminado por su
hijo Tito el nombre por el que se conoce más comúnmente es el de Coliseo. En
estos majestuosos edificios se realizaban combates de gladiadores, luchas entre
esclavos y fieras e incluso representaciones de batallas gloriosas de Roma.

Los circos. Las carreras de carros eran el deporte por excelencia de los
romanos, los ciudadanos llenaban las gradas de los circos que eran pistas
ovaladas donde se realizaban las carreras. El Circo Máximo tenía una capacidad
de 350.000 personas, como podemos leer en esta interesante descripción.

Los foros. El centro de la ciudad, el centro de la vida


política y social de alta cuna. En las plazas pasillos y
edificaciones del foro se reunían los ciudadanos más poderosos
Para conversar, había además mercados y puestos para oradores,
templos y diversas esculturas y monumentos.
El más emblemático es el Foro de Trajano.
Los arcos del triunfo. Se trata de monumentos o edificios que se construían
para conmemorar grandes triunfos en el terreno militar. Se conservan en la
actualidad cerca de 150 los más famosos son los de Tito, Septimio Severo y
Constantino.

Los templos. Se trata de edificios destinados a la alabanza de los dioses,


primero, los dioses romanos y con la llegada del cristianismo luego a un Dios
único. El Panteón, es un templo construido bajo el mandato de Augusto aún
perdura en nuestros días. Es considerado el edificio más perfecto de entre todas
las construcciones romanas.

Escultura romana
Del mismo modo que la arquitectura, la escultura romana se ve
influenciada por la rama etrusca y por el arte griego, es por ello que
se mueva entre los dos estilos, realista e idealista respectivamente. La
temática central en ambos estilos es el retrato.
En sus comienzos, la influencia etrusca se hace evidente con la
presencia de algunos bronces realistas, aunque con la conquista de
Grecia, la influencia griega comienza a dominar en el terreno de la
escultura impulsando el idealismo.
Principales características

 No es arte, es una especie de artesanía a la que se encargan


bustos y esculturas para cumplir una función.
 Utilidad. Cumple una función narrativa, descriptiva o
conmemorativa.
 Obra anónima y extremadamente naturalista.
 Temática habitual el retrato tratando de lograr la excelencia en la
identificación del modelo.
 La escultura romana muestra energía y movimiento para mostrar
poder de los generales y los emperadores.

Pintura romana
Se distinguen dos corrientes pictóricas o estilos bien
diferenciados:
 Estilo Neoático. Preocupado por la forma humana,
resalta temáticas mitológicas y epopeyas.
 Estilo helenístico-Alejandrino. Preocupación por la
pintura rural, paisajes y marinas.
En ciertos periodos de la historia de Roma se hizo una
pintura arquitectónica que retrataba los elementos
constructivos. Lo que se conoce de la pintura romana en
nuestros días es gracias a los frescos hallados en
Pompeya.
Por lo general, las obras pictóricas romanas son
imitaciones o variaciones de las griegas. Un elemento
distintivo de la pintura romana es la técnica de manchas
de color al temple. Con un estilo casi impresionista ya en
esa época. La temática predominante es siempre
realista, paisajes, personas o escenas bélicas.
Arte del Renacimiento

El Renacimiento expresa una época donde se vuelve al


estudio e imitación de la literatura y arte de la antigüedad,
griega y romana En pintura la renovación hacia lo clásico se
realiza por medio del estudio del natural y de la aplicación de
las leyes de la perspectiva, únicamente este arte recibe la
influencia greco-romana a través de la arquitectura y la
escultura.

La anatomía del hombre fue caso de un detallado estudio por


parte de científicos, que dibujaban ordenadamente sus
descubrimientos, involucrándose con frecuencia el rol del
científico con el del pintor. Un pintor convenía de tener
profundos conocimientos de teología, historia y mitología
para estar autorizado en la representación de la historia que
debería de narrar mediante su expresión artística, ya fuera
escultura o pintura, lo divino debería de ser percibido desde
la perspectiva humana para hacerlo de mayor significado:
Dios trata de concebirse evidente a la razón humana, en vez
de limitarlo a la impresión de la fe. Es esta etapa cuando los
artistas principian en firmar sus obras, sus antecedentes
biográficos son recogidos por los entendidos en arte, y sus
teorías pictóricas están impregnadas de gran
elaboración intelectual. El renacimiento se organiza en
dos hemisferios, el Quattrocento o siglo XV y el
Cinquecento o siglo XVI.

ARQUITECTURA
Los elementos constructivos más característicos del
estilo renacentista fueron: el arco de medio punto,
columnas, cúpula semiesférica, bóveda de cañón y
cubierta plana con casetones.
Decorativos: Pilastras, frontones, pórticos, motivos
heráldicos, almohadillados, volutas, grutescos,
guirnaldas, motivos de candelabros o pebeteros y
tondos o medallones. En cuanto a la decoración el
Renacimiento preconiza el despojamiento, la
austeridad, el orden. Por etapas, la arquitectura se diferenció en sus dos etapas. Una de las obras más
imponentes del renacimiento fue sin duda, la Basílica de San Pedro, obra de Bramante y Miguel Ángel
en su mayor parte; la cúpula fue terminada por Giacomo della Porta. En general, la arquitectura
cuatrocentista da la impresión de orden, sencillez, ligereza y simetría, predominando en el interior de
los edificios la luminosidad y la desnudez. Los arquitectos más destacados de este período son
Brunelleschi, Michelozzo, Leon Battista Alberti, y la principal obra será la Catedral de Santa María del
Flore, de Florencia, y su famosa cúpula. Miguel Ángel introduce el orden gigante en su proyecto para
la basílica, lo que rompe con el concepto de arquitectura hecha a la medida del hombre. Los palacios
se adornan con elaborados bajorrelieves o de esculturas exentas.
PINTURA
Una búsqueda constante de los pintores de esta época
será la perspectiva, objeto de estudio y reflexión para
muchos artistas: se trató de llegar a la ilusión de
espacio tridimensional de una forma científica y
reglada. La pintura cuatrocentista fue una época de
experimentación. Los pintores más destacados de esta
época fueron: en Florencia, Fra Angélico, Masaccio,
Benozzo Gozzoli, Piero della Francesca, Filippo Lippi,
Paolo Uccello. En Umbría, Perugino. En Padua,
Mantegna, y en Venecia Giovanni Bellini. Por encima
de todos ellos destaca Sandro Botticelli, autor de
alegorías, delicadas Madonnas y asuntos mitológicos. Otros autores del Quattrocento italiano son
Andrea del Castagno, Antonio Pollaiuolo, il Pinturicchio, Domenico Ghirlandaio, Cima da Conegliano,
Luca Signorelli, Cosme Tura, Vincenzo Foppa, Alessio Baldovinetti, Vittore Carpaccio. Los autores
estudiaban cuidadosamente la composición de sus obras.
ESCULTURA
Como en las demás manifestaciones artísticas, los ideales de
vuelta a la Antigüedad, inspiración en la naturaleza, humanismo
antropocéntrico e idealismo fueron los que caracterizaron la
escultura de este período.
Durante el Renacimiento decae en cierta manera la tradicional
talla en madera policromada en favor de la escultura en piedra
(mármol preferentemente) y se recupera la escultura monumental
en bronce, caída en desuso durante la Edad Media. Los talleres
de Florencia serán los más reputados de Europa en esta técnica,
y surtirán a toda Europa de estatuas de este material. Lorenzo el
Magnífico era aficionado a las esculturas griegas y romanas y
había formado una interesante colección de las mismas, poniendo
de moda el gusto clásico. Los autores más destacados de la
época serán Lorenzo Ghiberti, Andrea Verrocchio, Donatello, el
taller de los hermanos Della Robbia, que introducen la cerámica
vidriada, utilizándola en decoraciones de edificios, Jacopo della
Quercia, Desiderio da Settignano y Bernardo Rossellino.

Las características del Renacimiento


Para entender un poco más el arte renacentista tenemos que conocer las características que tenía
esta época o mejor dicho que había desarrollado esta época.
 Se recuperó la cultura clásica, es decir, la cultura romana y griega.
 Apareció una concepción de los seres humanos, el antropocentrismo.
 Se buscó la belleza en simetría, la perspectiva, la proporción humana como base de todas las
estructuras, del equilibrio de las formas, de la
mesura de las expresiones.
 Se manifiestan los tratadistas y también se
manifiestan los humanistas, estos últimos se
dedicaron a diferentes medios culturales.
 La etapa del Renacimiento será la era de la
imprenta.
 Aparece una nueva característica, el afán de
renovación que estará relacionado con todas las estructuras
de las Iglesias.

Arte colonial hispanoamericano


El arte colonial hispanoamericano es el desarrollado en
las colonias españolas en América, desde su descubrimiento
por Cristóbal Colón en 1492 hasta la independencia de los
diversos países americanos a lo largo del siglo XIX (los
últimos Cuba y Puerto Rico en 1898). Los españoles llevaron
al nuevo continente su idioma, cultura, religión y costumbres, los cuales impusieron a la
población indígena, que anteriormente había desarrollado grandes civilizaciones como la maya,
la azteca y la inca. Así, el arte colonial será fiel reflejo del arte efectuado en la metrópoli, suponiendo
el final de las representaciones artísticas autóctonas, el arte precolombino. Vemos por tanto en el arte
colonial los mismos estilos artísticos que se desarrollan paralelamente en el continente europeo,
principalmente el Renacimiento, el Barroco y el Rococó.
La llegada de los conquistadores supuso una gran revolución sobre todo en el terreno de
la arquitectura, con la traslación de las diversas tipologías de edificios propios de la cultura europea:
principalmente iglesias y catedrales, dado el rápido desarrollo de la labor de evangelización de los
pueblos nativos americanos, pero también edificios civiles
como ayuntamientos, hospitales, universidades y palacios y villas
particulares.
Renacimiento
Arquitectura
Las primeras muestras de arquitectura colonial en América
tuvieron, al igual que en la metrópoli, cierta pervivencia de
rasgos góticos, si bien pronto empezaron a llegar las nuevas
corrientes que se producían en España, como el purismo y
el plateresco (Catedral de Santo Domingo). Al iniciarse la
colonización, la arquitectura que se desarrolló principalmente fue
de signo religioso: por orden real, el primer edificio que se debía
construir en cualquier nueva ciudad debía ser una iglesia. Durante
la primera mitad del siglo XVI fueron las órdenes religiosas las
encargadas de la edificación de numerosas iglesias en México, preferentemente un tipo de iglesias
fortificadas, en un conjunto almenado con iglesia, convento, un atrio y una capilla abierta –llamadas
“capillas de indios”–, como el Convento de Tepeaca, el de Huejotzingo y el de San Gabriel en Cholula.
Las diversas órdenes religiosas rivalizaron en cuanto a dimensiones y decoración de sus
construcciones: los agustinos, dominicos y franciscanos fueron los
que realizaron edificios más monumentales y ornamentados, como los
conventos de Acolman, Actopan y Yuriria.
Pintura
Las primeras muestras de pintura colonial fueron las de escenas
religiosas elaboradas por maestros anónimos, realizadas con medios
precolombinos, con tintas vegetales y minerales y telas de trama
áspera e irregular. Destacaron las imágenes de la Virgen con el Niño,
con una iconografía de raíces autóctonas donde, por ejemplo, se
representaban los arcángeles como arcabuceros contemporáneos. La
producción artística hecha en Nueva España por indígenas en el siglo
XVI es denominada arte indocristiano. Adentrado el siglo XVI surgieron
los grandes frescos murales, de carácter popular. Desde mediados de
siglo empezaron a llegar, procedentes de Sevilla, maestros españoles
(Alonso Vázquez, Alonso López de Herrera), flamencos (Simon
Pereyns) e italianos (Mateo Pérez de Alesio, Angelino Medoro).
Barroco
Arquitectura
La arquitectura barroca colonial se caracteriza por una profusa
decoración (Portada de La Profesa, México; fachadas revestidas
de azulejos del estilo de Puebla, como en San Francisco Acatepec
en San Andrés Cholula y San Francisco de Puebla), que resultará
exacerbada en el llamado “ultrabarroco” (Fachada del Sagrario de la
Catedral de México, de Lorenzo Rodríguez; Iglesia
de Tepotzotlán; Templo de Santa Prisca de Taxco).
En Perú, las construcciones desarrolladas en Lima y Cuzco
desde 1650 muestran unas características originales que se adelantan
incluso al barroco europeo, como en el uso de muros almohadillados y
de columnas salomónicas (Iglesia de la Compañía, Cuzco; San Francisco, Lima). En el siglo XVIII la
arquitectura se orientó a un estilo más exuberante, otorgando un
aspecto inconfundible al barroco limeño (Palacio del Marqués de Torre-
Tagle, actual Ministerio de Asuntos Exteriores).
Pintura
Las primeras influencias fueron del tenebrismo sevillano,
principalmente de Zurbarán –algunas de cuyas obras aún se
conservan en México y Perú–, como se puede apreciar en la obra de
los mexicanos José Juárez y Sebastián López de Arteaga, y
del boliviano Melchor Pérez de Holguín. En Cuzco, esta influencia
sevillana fue interpretada de modo particular, con abundante uso de
oro y una aplicación de estilo indígena en los detalles, si bien
inspirándose por lo general en estampas flamencas. La Escuela
cuzqueña de pintura surgió a raíz de la llegada del pintor
italiano Bernardo Bitti en 1583, que introdujo el manierismo en
América. En el siglo XVIII los retablos escultóricos empezaron a ser
sustituidos por cuadros, desarrollándose notablemente la pintura
barroca en América. Igualmente, creció la demanda de obras de tipo
civil, principalmente retratos de las clases aristocráticas y de la
jerarquía eclesiástica. La principal influencia será la de Murillo, y en
algún caso –como en Cristóbal de Villalpando– la de Valdés Leal.
Arte colonial

Arte colonial es el arte propio de una situación colonial. En las


distintas colonizaciones se produce la introducción de las formas
artísticas del colonizador en el espacio previamente ocupado (por lo
general en exclusiva, si es que no había influencias anteriores a la
colonización) por el arte indígena.
La convivencia entre ambos artes puede producir un sincretismo, o
una aculturación o supresión de las formas indígenas para dar paso
a las del colonizador.
Colonizaciones históricas de la Edad Antigua
Los pueblos colonizadores históricos de la Edad
Antigua (griegos, fenicios y cartagineses) ejercieron ese papel en el
espacio del Mediterráneo Occidental, aunque ellos mismos también
sufrieron las influencias artísticas de las civilizaciones del Próximo
Oriente Antiguo (Egipto, Mesopotamia).
Lo ibero en la Península Ibérica es esencialmente un resultado de la
influencia cultural de los pueblos colonizadores sobre el sustrato indígena, y en el arte ibero tiene una
de sus más claras expresiones.

Arte colonial americano


La colonización europea de América produjo tipos de arte colonial bien diferenciados según el
Imperio colonial de que se trató: el español, el portugués y el británico. Con el nombre "colonial" se
denomina, principalmente en Estados Unidos, un estilo historicista posterior (por ejemplo, el colonial
californiano).
 Arte colonial hispanoamericano
 Arquitectura barroca en Hispanoamérica
 Ciudad colonial española
 Arquitectura colonial de Estados Unidos

Detalle del interior de la Catedral de San Salvador de Bahía.

Custom House ("Casa de las Aduanas") en el Bund de Shanghai.

Arte africano
El arte africano es un conjunto de manifestaciones artísticas
producidas por los pueblos del África negra a lo largo de la historia.
El continente africano acoge una gran variedad de culturas,
caracterizadas cada una de ellas por un idioma propio, unas
tradiciones y unas formas artísticas características. Aunque la gran
extensión del desierto del Sahara actúa como barrera divisoria
natural entre el norte de África y el resto del continente, hay
considerables evidencias que confirman toda una serie de
influencias entre ambas zonas a través de las rutas comerciales que
atravesaron África desde tiempos remotos.
ARTE LATINOAMERICANO COLONIAL:
Se refiere al desarrollado en los países de América Latina durante el
período histórico correspondiente al proceso de colonización por parte de
la corona española, entre los siglos XVI y XVIII. Se caracterizó
básicamente por la imposición violenta de los elementos de catequización
y adoctrinamiento en los asuntos religiosos relacionados con el poder
ideológico derivado de la Iglesia Católica y que se expresó, en términos del
arte, en influencias de los estilos románico, barroco, manierista, rococó y
algo de gótico, tanto en la arquitectura como en la pintura y la
ornamentación de iglesias y catedrales. Sin embargo estos estilos
europeos fueron adoptados o transformados por los pueblos aborígenes
colonizados, que en muchos casos agregaron o yuxtapusieron elementos
propios de sus culturas en un proceso de sincretismo cultural, es decir, que
de alguna u otra forma seguían expresando, a través de formas artísticas
foráneas contenidos camuflados de sus creencias ancestrales, siendo de
particular importancia artística y estética las obras que en este sentido se
desarrollaron en países como México y Perú, dando paso a un nuevo estilo,
que en la historia del arte se conoce como barroquismo latinoamericano.
A finales del siglo XVIII y a inicios y hasta mediados del siglo XIX, en
general, se llevan a cabo los procesos de emancipación e independencia de los pueblos
latinoamericanos respecto a la dominación española. Las ideas de la ilustración y de los
enciclopedistas franceses, así como los elementos de modernización e industrialización que se
consolidaban en Inglaterra y Norteamérica, influyeron en forma significativa en la concientización de
que los pueblos latinoamericanos tenían derecho a la autodeterminación e independencia, lo cual hizo
posible que surgieran una serie de líderes o caudillos que supieron interpretar esta nueva realidad y
supieron ganarse el apoyo de gran parte de la población
mestiza, indígena y negra, así como de los criollos
acaudalados e inconformes con el seguir pagando tributo a
la corona española.
Pintura de América Latina
El arte latinoamericano es la combinación de las
expresiones artísticas propias
de Suramérica, Centroamérica, El Caribe, y México, así
como también de latinoamericanos viviendo en otras
regiones.
El arte latinoamericano comienza propiamente con la
llegada a América de los pueblos latinos procedentes de
Europa (españoles, portugueses, italianos, franceses). Si
bien había previo a la llegada de los latinos un amplio
desarrollo artístico de parte de las distintas culturas
indígenas que habitaron el continente antes de la invasión española en el siglo XVI, y éstas
influenciarían los desarrollos artísticos regionales, no se les puede catalogar como 'latinoamericanas'
ya que estos pueblos no hablaban una lengua latina, sino una lengua propia. El arte de estos pueblos
se cataloga, más bien, como precolombino.

Siglo XIX
El eurocentrismo artístico, basado en el clasicismo y el realismo enseñado en
las varias academias fundadas por los nuevos estados (ver Academicismo),
continuó su predominio tras la independencia. Entre los artistas de este
período se puede mencionar a los argentinos Eduardo Sívori, Prilidiano
Pueyrredón, Ernesto de la Cárcova, los chilenos Pedro Lira y Alfredo
Valenzuela Puelma, los brasileños Victor Meirelles y Manuel de Arauújo
Porto-Alegre o los mexicanos Santiago Rebull y José María Velasco, entre
otros.

Siglo XX

Manuel Felguérez, José Luis Cuevas, Pedro Friedeberg, Ignacio


Barrios, Jorge Marín, Luis Nishizawa Flores, los venezolanos Carlos Cruz
Diez, Jesus Soto, Juan Vicente Hernández, Oswaldo Vigas y los
peruanos Teodoro Núñez Ureta y Fernando de Szyszlo, Milton Becerra,
entre muchos otros.

La Escultura
Dos corrientes pueden apreciarse en la escultura latinoamericana del siglo
XIX, la popular de los imagineros, íntimamente ligada a la tradición
hispánica y la erudita de la Academia, que fueron creándose en las
distintas repúblicas a lo largo del siglo.
La primera se deja sentir sobre todo, hasta mediada la centuria, para
finalmente quedar desplazada ante la nueva tendencia escultórica, que
con eclectismo impersonal trata de asimilar las enseñanzas europeas.
En Quito, uno de los principales centros productores de escultura religiosa
del período colonial, prolongan la tradición de los imagineros durante la
primera mitad del XIX.
En México, la labor del arquitecto y escultor Manuel Tolsa, se concretó, en
el dominio de la plástica en algunas encomiables obras como; la estatua
ecuestre de Carlos IV, el Ciprés de Puebla y los grupos que decoran la
Catedral, como director de la Escuela de Bellas Artes formó a una serie
de discípulos, que se encargarían de mantener la tradición de los
imagineros coloniales durante el primer tercio del siglo.

Arquitectura Colonial latinoamericano


Arquitectura colonial latinoamericano es el conjunto de
manifestaciones arquitectónicas que surgieron en América
Latina desde el descubrimiento del continente en 1492 hasta la
independencia del mismo a principios del siglo XIX. A
comienzos del siglo XVI puede decirse que se terminó la
conquista de América en su mayor parte. Sobre ruinas de
grandes imperios precolombinos como México, se preparan los
cimientos de la nueva civilización hispanoamericana. El arte en
Latinoamérica va a ser fundamentalmente religioso, marcado
por el poder de las principales órdenes religiosas llegadas del
viejo continente. Este estilo, se ve reflejado en el trazado
reticular de las ciudades, a través de los españoles que los
proponen, aparecen las plazas y los monumentos.