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El manifiesto Tau

Michael Hartl
Traducido por José A. Prado Bassas

1. La Constante Circular.

Bienvenidos al Manifiesto Tau. Este manifiesto está dedicado a uno de los números más importantes en ma-
temáticas, quizás el más importante: la constante que relaciona la circunferencia con su dimensión lineal. Durante
milenios, el cı́rculo ha sido considerado como la figura más perfecta, y la constante circular captura la geometrı́a
del cı́rculo in un único número. Naturalmente, la elección tradicional de constante circular es π, pero como el
matemático Bob Palais hizo notar en su atractivo artı́culo “pi is Wrong!”1 , pi está mal. Es hora de hacer las
cosas bien.

1.1. Una proposición indecente.

Comenzaremos por reparar el daño infringido por π tratando de entender, en primer lugar, a este notorio número.
La definición tradicional de la constante circular establece que π (pi) es igual a la razón entre la longitud de un
cı́rculo y su diámetro2
C
constante circular ≡ = 3,14159265 . . .
D
El número π tiene muchas propiedades importantes -entre otras, es trascendente, lo que significa que es también
irracional- y está muy extendida su presencia en fórmulas matemáticas.

Deberı́a ser obvio que π no está “mal” en el sentido de ser objetivamente incorrecto; el número π está perfecta-
mente bien definido, y tiene todas las propiedades que los matemáticos le han adscrito. Cuando decimos que “π
está mal”, queremos decir que π es una elección confusa y antinatural para la constante circular. En particular,
como la definición de circunferencia es el lugar geométrico de los puntos del plano que están a una distancia fija
-el radio- de un punto dado, una definición más natural para la constante circular es usar r en lugar de D:
C
constante circular ≡.
r
Dado que el diámetro de una circunferencia es el doble que el radio, este número es igual a 2π. Como π, es
trascendente y, por tanto, irracional, y (como veremos en la Sección 2) su aparición en matemáticas es igualmente
abundante.

En “π is Wrong!”, Bob Palais argumenta de forma persuasiva en favor de la segunda de estas definiciones de
constante circular, y, en mi opinión, merece el crédito principal de identificar este hecho y sacarlo a la luz pública.
Él llama a la constante circular “una vuelta”, e introduce un nuevo sı́mbolo para representarla (Figura 1). Como
veremos más adelante, la descripción es profética, pero desafortunadamente el sı́mbolo es un tanto extraño, y
(como discutiremos en la Sección 4.2) parece poco probable que su adopción sea amplia.
1 Palais, Robert. “π is Wrong!”, The Mathematical Intelligencer, Volume 23, Number 3, 2001, pp. 7–8. Muchos de los argumentos

de El Manifiesto Tau están basados o inspirados en “π is Wrong!”. Está disponible on-line en http://bit.ly/pi-is-wrong.
2 El sı́mbolo ≡ significa “es definido como”.

1
Figura 1: El extraño sı́mbolo para la constante circular en “π is Wrong!”

El Manifiesto Tau se dedica a la proposición de que la reacción tı́pica a “π está mal” es ‘no, en serio”. Y la
verdadera constante circular merece un nombre propio, Como habrá podido adivinar, el Manifiesto Tau propone
que este nombre debe ser el de la letra griega τ (tau):
C
τ≡ = 6,283185307179586 . . .
r
A lo largo del resto del manifiesto, veremos que el número τ es la elección correcta, y veremos a través de su uso
(Sección 2 y Sección 3) y de demostración directa (Sección 4) que la letra τ es también una elección natural.

1.2. Un poderoso enemigo.

Antes de proceder con la demostración de que τ es la elección natural para la constante circular, vamos a
comprobar lo que tenemos en contra –que hay una poderosa conspiración, desde hace siglos, decidida a propagar
propaganda pro-π. Se han escrito libros enteros exaltando las virtudes de π (quiero decir, libros). Y esta devoción
a π se ha extendido a las más altas esferas geek: por ejemplo, para el Dı́a de Pi 2010 Google cambió su logo en
honor a π (Figura 2).

Figura 2: Logo de Google de 14 de marzo (3/14), 2010 (Dı́a de Pi)

Mientras tanto, algunas personas memorizan docenas, cientos, incluso miles de decimales de este mı́stico número.
¿Qué clase de loco memoriza incluso 50 dı́gitos de π (Figura 3)?3

En realidad, los defensores de τ se enfrentan a un poderoso oponente. Y sin embargo, tenemos un poderoso aliado
-por fortuna está de nuestro lado.
3 El vı́deo de la Figura 3 (disponible en http://vimeo.com/12914981) es un extracto de una conferencia impartida por la Dra.

Sarah Greenwald, una profesora de matemáticas de la Universidad de Appalachian State. La Dra. Greenwald utiliza referencias
matemáticas de Los Simpson y Futurama para captar el interés de sus alumnos y ayudarlos a superar su miedo a las matemáticas.
También es la responsable de la página Futurama Math Page.

2
Figura 3: Michael Hartl demuestra que Matt Groening se equivocó recitando π con 50 decimales.

2. El número tau.

Ya vimos en la Sección 1.1 que el número τ también podı́a escribirse como 2π. Tal y como se hizo notar en “π
is Wrong!’, es realmente interesante descubrir que la combinación 2π aparece con asombrosa frecuencia en las
matemáticas. Por ejemplo, consideremos integrales sobre el plano en coordenadas polares
Z 2π Z ∞
f (r, θ)rdrdθ.
0 0

El lı́mite superior para la integración en θ es siempre 2π. El mismo factor aparece en la definición de la distribución
normal (Gaussiana),
1 (x−µ)2
√ e− 2σ2 ,
2πσ
y de nuevo en la transformada de Fourier
Z ∞
f (x) = F (k)e2πikx dk
−∞
Z ∞
F (k) = f (x)e−2πikx dx.
−∞
Se repite en la Fórmula de la Integral de Cauchy
I
1 f (z)
f (a) = dz,
2πi γ z−a
en las raı́ces n-ésimas de la unidad
z n = 1 ⇒ z = e2πi/n ,
y en los valores de la función zeta de Riemann para enteros positivos pares4 :

X 1 Bn
ζ(2n) = 2n
= (2π)2n , n = 1, 2, 3, . . .
k 2(2n)!
k=1
4B es el n-ésimo número de Bernoulli.
n

3
Hay muchos más ejemplos, y la conclusión es clara: hay algo especial en 2π.

Para llegar al fondo del misterio, tenemos que volver al comienzo, considerando la naturaleza de las circunferencias
y, especialmente, la naturaleza de los ángulos. Aunque es probable que gran parte de este material le será familiar,
merece la pena volver a verlo, ya que aquı́ es donde comienza la verdadera comprensión.

2.1. Circunferencias y ángulos.

Hay una ı́ntima relación entre circunferencias y ángulos, tal y como se observa en la Figura 4. Dado que las
circunferencias concéntricas en la Figura 4 tienen diferentes radios, las lı́neas de la figura cortan arcos de longitudes
diferentes (o longitudes de arco), pero el ángulo θ (theta) es el mismo en cada caso. En otras palabras, el tamaño
del ángulo no depende del radio de la circunferencia que se use para definir el arco. La principal tarea de medir
un ángulo es la de crear un sistema que sea capaz de captar la invarianza del radio.

Figura 4: Un ángulo θ con dos circunferencias concéntricas.

Tal vez el sistema más elemental de ángulos es el de los grados, que divide la circunferencia en 360 partes iguales.
Uno de los resultados de este sistema es el conjunto de ángulos especiales (familiares para los estudiantes de la
trigonometrı́a) que se muestra en la Figura 5.

Un sistema más fundamental para la medida de los ángulos implica una comparación directa de la longitud de
arco s con el radio r. A pesar de que las longitudes en la Figura 4 son diferentes, la longitud de arco crece en

4
Figura 5: Algunos ángulos especiales, en grados.

proporción al radio, por lo que la relación entre la longitud de arco y el radio es la misma en cada caso:
s1 s2
s∝r⇒ = .
r1 r2
Esto sugiere la siguiente definición para la medida de ángulos en radianes:
s
θ≡ .
r
Esta definición tiene la propiedad que querı́amos de invarianza respecto al radio, y dado que tanto s como r son
longitudes, los radianes son adimensionales por construcción. El uso de los radianes conduce a fórmulas breves
y elegantes en matemáticas, por ejemplo, la fórmula habitual para la derivada del seno es cierta sólo cuando se
expresa en radianes:
d
sen θ = cos θ (cierta sólo cuando θ está expresado en radianes).

Naturalmente que los ángulos especiales de la Figura 5 se pueden expresar en radianes y cuando estudió trigo-
nometrı́a probablemente memorizó los valores especiales que aparecen en la Figura 6 (yo llamo a este sistema de
medida de ángulos π-radianes para enfatizar que están escritos en términos de π).

Ahora bien, una reflexión rápida nos muestra que los llamados ángulos “especiales” son, precisamente, fracciones
racionales particularmente simples de una circunferencia completa, como se muestra en la Figura 7. Todo esto
nos sugiere volver a mirar la definición de radián, reescribiendo la longitud de arco s en términos de la fracción
f de toda la circunferencia C, es decir, s = f C:
 
s fC C
θ= = =f ≡ f τ.
r r r
Observe cómo aparece τ de forma natural en este análisis. Si es usted un creyente en π, me temo que el diagrama
resultante de ángulos especiales -mostrados en la Figura 8- sacudirán su fe en su verdadera esencia.

5
Figura 6: Algunos ángulos especiales, en π-radianes.

Aunque hay muchos otros argumentos en favor de τ , el de la Figura 8 puede ser el más llamativo. De hecho,
considero decisivo el comparar la Figura 7 con la Figura 8. También se desprende de la Figura 8 la genialidad de
Bob Palais de identificar la constante circular como “un giro”: τ es la medida angular en radianes de una vuelta
completa de circunferencia. Es más, con τ no hay que memorizar nada más: un doceavo de vuelta es τ /12, un
octavo de giro es τ /8 y ası́ sucesivamente. El uso de τ nos proporciona lo mejor de ambos mundos al combinar
la claridad conceptual con los beneficios concretos de los radianes; el significado concreto de, digamos, τ /12 es
obvio, pero es sólo un número:
τ 6,283185
un doceavo de giro = ≈ = 0,5235988.
12 12
Por último, si comparamos la Figura 6 y la Figura 8, vemos que los factores molestos de 2π viene de que un giro
de circunferencia es 1τ , pero también 2π. Numéricamente son iguales, pero conceptualmente son muy diferentes.

2.1.1. Ramificaciones.

Los innecesarios factores de 2 derivados de la utilización de π son suficientes molestos por sı́ mismos, pero mucho
más grave es su tendencia a ser cancelados cuando se divide entre un número par. Los resultados absurdos, como
un medio de π para un cuarto de circunferencia, oscurecen la relación subyacente entre la medida del ángulo
y la constante circular. Para aquellos que sostienen que “no importa” si usamos π o τ en la enseñanza de la
trigonometrı́a, yo simplemente le dirı́a que miraran la Figura 6, la Figura 7 y la Figura 8 a través de los ojos de
un niño. Verán que, desde la perspectiva de un principiante, usar π en vez de τ es un desastre pedagógico.

6
Figura 7: Los ángulos “especiales” son fracciones de una circunferncia completa.

2.2. Las funciones circulares.

Aunque medir ángulos en radianes ofrece algunos de los argumentos más convincentes para la verdadera constante
circular, merece la pena comparar las virtudes de π y τ en algunos otros contextos. Empezamos considerando
las funciones elementales más importantes sen θ y cos θ. Conocidas como “funciones circulares” porque dan las
coordenadas de un punto de la circunferencia unidad (es decir, una circunferencia de radio 1), las funciones seno
y coseno son fundamentales en la trigonometrı́a (Figura 9).

Vamos a examinar las gráficas de las funciones circulares para comprender mejor su comportamiento5 . Al ver
la Fugura 10 y la Figura 11, lo primero que observamos es que ambas funciones son periódicas de periodo T .
Como muestra la Figura 10, la función seno sin θ parte de cero, alcanza un máximo en un cuarto de periodo,
pasa de nuevo por el cero a la mitad de su periodo, alcanza un mı́nimo a los tres cuartos del periodo, y vuelve a
cero al final del periodo. Mientras tanto, la función coseno cos θ parte de un máximo, tiene un mı́nimo a mitad
de periodo, y pasa por el cero al cabo de un cuarto y de tres cuartos de periodo (Figura 11). Como referencia,
ambas figuras muestran el valor de θ (en radianes) en cada punto especial.

Dado que tanto seno como coseno completan un ciclo durante un giro de circunferencia, tenemos que, por
supuesto, T = τ ; es decir, las funciones circulares tienen un perido igual a la constante circular. El resultado de
esto es que los valores “especiales” de θ son totalmente naturales: un cuarto de periodo es τ /4, medio periodo es
τ /2, etc... De hecho, al realizar la Figura 10, por un momento me pregunté sobre el valor numérico de θ para el
cero de la función seno. Dado que el cero se produce después de medio perı́odo, y dado que τ es aproximadamente
5 Estas gráficas han sido producidas con la ayuda de Wolfram—Alpha

7
Figura 8: Algunos ángulos “especiales” en radianes.

Figura 9: Las funciones circulares son las coordenadas del cı́rculo unidad.

6.28, un rápido cálculo mental me dio el siguiente resultado:


τ
thetacero = ≈ 3,14.
2

8
Figura 10: Puntos importantes de sen θ en función del periodo T .

Figura 11: Puntos importantes de cos θ en función del periodo T .

Exacto: me quedé asombrado al descubrir que ya me habı́a olvidado que τ /2 a veces se llama “π” Tal vez esto
le haya pasado a usted justamente ahora. Bienvenido a mi mundo.

2.3. La identidad de Euler.

Serı́a un grave descuido por mi parte no incluir en este manifiesto la Identidad de Euler, conocida también como
“la más bella fórmula de las matemáticas”. Esta identidad implica la exponencial compleja, que está porfunda-
mente conectada, a la vez, con las funciones circulares y con la propia geometrı́a de la circunferencia.

Dependiendo del camino escogido, la siguiente ecuación puede ser demostrada como un teorema o tomada como
definición; en cualquier caso, es muy importante

eiθ = cos θ + i sen θ.

Conocida como la Fórmula de Euler (por Leonhard Euler), esta ecuación relaciona una exponencial con argu-

9
mento imaginario con las funciones circulares seno y coseno y con la unidad imaginaria i. Aunque justificar la
fórmula de Euler está fuera del alcance de este manifiesto, su procedencia está fuera de toda sospecha, y su
importancia es indiscutible.

Si evaluamos la fórmula de Euler para θ = τ obtenemos la Identidad de Euler6 :

eiτ = 1.

Dicha en palabras, esta ecuación hace la siguiente observación fundamental:

La exponencial compleja de la constante circular es la unidad.

Geométricamente, multiplicar por eiθ es girar un número complejo un ángulo θ en el plano complejo, lo que
sugiere una segunda interpretación de la Identidad de Euler:

Un giro de una vuelta es 1.

Como el número 1 es el elemento neutro del producto, el significado geométrico de eiτ = 1 es que si giramos un
punto en el plano complejo una vuelta, volvemos a la posición original.

Como en el caso de la medida de ángulos en radianes, vemos lo natural de la asociación entre τ un giro de una
vuelta. De hecho, identificar τ con “una vuelta” hace que la Identidad de Euler suene casi como una tautologı́a7 .

2.3.1. No es la ecuación más bella.

Por supuesto, la forma tradicional de la identidad de Euler se escribe en términos de π en vez de τ . Para obtenerla,
comenzaremos por evaluar la fórmula de Euler en θ = π, lo que nos deja

eiπ = −1

. Pero el signo menos es tan feo que la fórmula suele reorganizarse, dando la siguiente “bella” ecuación:

eiπ + 1 = 0.

En este punto, el interlocutor suele hacer alguna declaración grandilocuente acerca de cómo la Identidad de Euler
relaciona con los números 0, 1, e, i y π -a veces llamados “los cinco números más importantes en matemáticas”.

Los atentos lectores argumentarán ahora que, debido a la ausencia del 0, la Identidad de Euler con τ sólo relaciona
cuatro de estos cinco números. Podemos solventar esta objeción haciendo notar que, como sen τ = 0, siempre
habı́a estado allı́:
eiτ = 1 + 0.
Esta fórmula, sin reordenaciones, realmente relaciona los cinco números más importantes de las matemáticas: 0,
1, e, i y τ .

2.3.2. Identidades eulerianas.

Dado que se pude sumar cero en cualqueir lugar dentro de una ecuación, introducir el 0 en la fórmula eiτ = 1 + 0
es, en cierto sentido, un contrapunto irónico a eiπ + 1 = 0, pero la identidad eiπ = −1 tiene aún algo importante
6 Aquı́ estoy implı́citamente definiendo la Identidad de Euler como la exponencial compleja de la constante circular, en lugar de

definirla como la exponencial compleja de cualquier número en particular. Si optamos por τ como constante circular, se obtiene la
identidad que se muestra. Como veremos en un momento, esta no es la forma tradicional de la identidad, que por supuesto implica
π, pero la versión con τ es el enunciado más matemáticamente significativo de la identidad, por lo que creo que merece el nombre.
7 Técnicamente, todos los teoremas matemáticos son tautologı́as, pero no vamos a ser tan pedantes.

10
Rotation angle Eulerian identity
0 ei·0 = 1
τ /4 eiτ /4 = i
τ /2 eiτ /2 = −1
3τ /4 ei(3τ /4) = −i
τ eiτ = 1

Tabla 1: Identidades eulerianas para giros completos, medios giros y cuartos de giro

Forma Polar Forma cartesiana Coordenadas


eiθ cos θ + i sen θ (cos θ, sen θ)
ei·0 1 (1, 0)

3 1

eiτ /12 2 + 2i ( 32, 12 )
eiτ /8 √ + √1 i
1
( √12 , √12
2 √ 2 √
eiτ /6 1
2 + 23 i ( 21 , 32)
eiτ /4 i (0, 1)
eiτ /3 − √12 + √12 i (− √12 , √12
eiτ /2 −1 (−1, 0)
ei(3τ /4) −i (0, −1)
eiτ 1 (1, 0)

Tabla 2: Exponenciales complejas de los ángulos especiales de la Figura 8.

que decir. Veamos qué ocurre si la reescribimos en términos de τ :

eiτ /2 = −1.

Geométricamente, nos dice que un giro de media vuelta es lo mismo que multiplicar por −1. Y justamente este es
el caso: bajo un giro de τ /2 radianes, el número complejo z = a + bi se transforma en −a − bi, que precisamante
es −1 · z.

Escrita en términos de τ , vemos que la forma “original” de la Identidad de Euler tiene un significado geométrico
muy transparente que falla cuando la escribimos en términos de π (obviamente, eiπ = −1 puede interpretarse
como el giro de π radianes, pero la casi universal reordenación eiπ + 1 = 0 nos muestra que usar π nos distrae del
natural significado geométrico de la identidad). Las identidades con cuartos de ángulo tienen interpretaciones
geométricas similares: eiτ /4 = i dice que un cuarto de vuelta en el plano complejo es lo mismo que multiplicar
por i, mientras que ei(3τ /4) = −i dice que tres cuartos de vuelta es lo mismo que multiplicar por −i. Un resumen
de estos resultados, que razonablemente podemos llamar identidades eulerianas, aparecen en la Tabla 1.

Pero podemos llevar este análisis un paso más allá, dándonos cuenta que para cada ángulo θ, eiθ puede inter-
pretarse como un punto de la circunferencia unidad del plano complejo. Dado que el plano complejo identifica
el eje horizontal con la parte real del número y el eje vertical con la imaginaria, la Fórmula de Euler nos dice
que eiθ se corresponde con el punto de coordenadas (cos θ, sen θ). Conectando esto con los valores de los ángulos
“especiales” de la Figura 8 obtenemos los puntos que se muestran en la Tabla 2, y representando gráficamente
estos puntos en el plano complejo llegamos a la Figura 12. Una rápida comparación de la Figura 12 con la
Figura 8 despeja cualquier duda acerca de la elección de la constante circular que mejor revela la relación entre
la Fórmula de Euler y la geometrı́a de la circunferencia.

11
Figura 12: Exponencial compleja dealgunos ángulos especiales representadas en el plano complejo.

3. Área circular: el golpe de gracia

Si ha llegado hasta aquı́ como creyente en π, ahora va a tener que cuestionar su fe. τ es tan natural y su significado
tan transparente, ¿no hay algún ejemplo en donde π brille en todo su radiante esplendor? El recuerdo sale a
flote, sı́, existe esa fórmula, ¡es la fórmula del área del cı́rculo! Aquı́ la tenemos

A = πr2 .

Vemos aquı́ a π sin adornos en una de las ecuaciones matemáticas más importantes, una fórmula demostrada por
primera vez por el mismı́simo Arquı́medes. ¡El orden se ha reestablecido! Pero ahora, el nombre de esta sección
suena siniestro... Si esta ecuación es la coronación gloriosa de π, ¿cómo puede también ser el golpe de gracia?

3.1. Fórmulas cuadráticas.

Examinemos este paradigma de π, A = πr2 . Nos fijamos que está involucrado el diámetro -no, espera, el radio-
elevado a la segunda potencia. Esto lo convierte en una simple fórmula cuadrática. Estas formas aparecen en
muchos contextos; como fı́sico, mis ejemplos favoritos proviene del currı́culo elemental de la fı́sica. Veamos varios
a la vez.

12
3.1.1. Caı́das libre.

Galileo Galilei descubrió que la velocidad de un objeto que se mueve en caı́da libre es proporcional al tiempo de
caı́da:
v ∝ t.
La constante de proporcionalidad es la aceleración de la gravedad g:

v = gt.

como la velocidad es la derivada de la posición, podemos calcular la distancia que cae el objeto integrando:
Z Z t
1
y = vdt = gt dt = gt2 .
0 2

3.1.2. Energı́a potencial del muelle lineal.

Robert Hooke descubrió que la fuerza externa necesaria para estirar un muelle es proporcional a la longitud que
se estira:
F ∝ x.
La constante de proporcionalidad es la constante elástica del muelle k:8

F = kx.

La energı́a potencial del muelle es igual al trabajo realizado por la fuerza externa:
Z Z x
1
U = F dx = kx dx = kx2 .
0 2

3.1.3. Energı́a cinética.

Isaac Newton descubrió que la fuerza ejercida sobre un objeto es proporcional a su aceleración:

F ∝ a.

La constante de proporcionalidad es la masa m:

F = ma.

La energı́a cinética es igual al trabajo total realizado para acelerar la masa a la velocidad v:
Z Z Z Z Z v
dv dx 1
K = F dx = ma dx = m dx = m dv = mv dv = mv 2 .
dt dt 0 2

3.2. Un mal presentimiento.

Habiendo visto varios ejemplos de simples fórmulas cuadráticas en la fı́sica, es posible que esté ahora temeroso
de volver a la geometrı́a de la circunferencia. Este sentimiento está justificado.
8 Es posible que haya visto esto escrito como F = −kx. En este caso, F se refiere a la fuerza ejercida por el muelle. Por la tercera

Ley de Newton, la fuerza externa menos la fuerza del muelle.

13
Figura 13: Cortando un cı́rculo en anillos.

Como vemos en la figura 139 , el área del cı́rculo se puede calcular dividiéndolo en anillos circulares de longitud
C y ancho dr, de donde el área de dicho anillo se Cdr:
dA = Cdr.
Ahora bien, la longitud de la circunferencia es proporcional al radio
C ∝ r.
La constate de proporcionalidad es τ :
C = τ r.
El área del cı́rculo es la integral del área de todos los anillos:
Z Z r Z r
1
A = dA = C dr = τ r dr = τ r2 .
0 0 2

Si al principio de la sección fuera usted aún partidario de π, su cabeza habrá explotado. Ya que vemos que incluso
en este caso, en donde π se supone que brilla, en realidad falta un factor 2. De hecho, la demostración original
de Arquı́medes no prueba que el área del cı́rculo es πr2 , sino que es igual al área de un triángulo rectángulo de
base C y altura r. Aplicando la fórmula del área de un triángulo obtenemos
1 1 1
A= bh = Cr = τ r2 .
2 2 2
Simplemente, no hay que olvidar el factor un medio (Tabla 3).

3.2.1. Quod erat demonstrandum.

Nos propusimos en este manifiesto demostrar que τ es la verdadera constante circular. Puesto que la fórmula
para el área del cı́rculo era uno de los últimos y mejores argumentos que π tenı́a a su favor, voy a salirme del
tiesto y decir: Q.E.D.
9 Es el diagrama de un fı́sico. Probablemente, un matemático usarı́a ∆r, lı́mites y la notación o-minúscula, un acercamiento que

es mucho más riguroso pero menos intuitivo.

14
Cantidad Sı́mbolo Expresión
1 2
Distancia caı́da y 2 gt
1 2
Energı́a potencial U 2 kx
1 2
Energı́a cinética K 2 mv
1 2
Área del cı́rculo A 2τr

Tabla 3: Algunas fórmulas cuadráticas habituales.

4. ¿Por qué tau?

El verdadero test para cualquier notación es su uso; dado que hemos visto usar τ a lo largo de este manifiesto,
pueden estar convencidos de que juega bien su papel. Pero para una constante tan fundamental como τ serı́a
bueno tener algunos motivos más profundos para su elección. ¿Por qué no α?, por ejemplo, ¿u ω? ¿Qué tiene de
bueno τ ?

4.1. Una vuelta

Hay dos razones fundamentales para usar τ para la constante circular. La primera es que τ visualmente se parece
a π: tras siglos de uso, es imposible impedir asociar π con la constante circular, y usar τ se nutre de esta asociación
en vez de luchar contra ella. (De hecho, la lı́nea horizontal en cada letra sugiere que interpretamos las “patas”
como denominadores, por lo que π tiene dos patas en su denominador, mientras que τ sólo tiene uno. Viendo de
este modo, la relación τ = 2π es perfectamente natural.)10 La segunda razón es que τ se corresponde con una
vuelta (NdeT: turn, en inglés) de la circunferencia, y se habrán dado cuenta de que “τ ” y “turn” comienzan con
el sonido “t”. Esta fue la motivación original para elegir τ , y no es una coincidencia: la raı́z de la palabra inglesa
“turn” es la palabra griega para “torno”, tornos, o como lo escribirı́an los griegos

τóρνoς

Desde el lanzamiento original de El Manifiesto Tau, supe que el fı́sico Peter Harremoës propuso al autor de “π
is wrong!” Bob Palais, de forma independiente, usar τ , esencialmente por los mismos motivos. El Dr. Harremoës
hacı́a hincapié en la importancia de un punto que ya pareció en la Sección 1.1: usar τ le da a la constante circular
un nombre. Como τ es una letra griega bastante común, los que se la encuentran por primera vez la pueden
pronunciar inmediatamente. Es más, a diferencia de llamar a la constante circular “un giro”, τ funciona bien en
la escritura y en el habla. por ejemplo, decir que un cuarto de circunferencia tiene medida angular en radianes
de “un cuarto de giro” suena bien, pero “uno partido por cuatro giros radianes” suena bastante mal, y “el área
del cı́rculo es medio giro por r al cuadrado” suena francamente extraño. Al usar τ , podemos decir “tau partido
por cuatro radianes” y “el área del cı́rculo es un medio de tau por r al cuadrado.

4.2. Conflicto y resistencia.

Naturalmente, con cualquier notación nueva existe la posibilidad de conflictos con algún uso actual. Como se
señaló en la Sección 1.1, “π Is Wrong!” evita este problema mediante la introducción de un nuevo sı́mbolo (Figura
1). Hay un precedente para esto; por ejemplo, en los primeros dı́as de la mecánica cuántica Max Plank introdujo
la constante h, que relaciona la energı́a de una partı́cula de luz con su frecuencia (a través de E = hν), pero los
fı́sicos pronto se dieron cuenta de que a menudo era más conveniente usar ~ (h barra) donde ~ no es más que
10 Agradecemos a Jim Porter, lector del Manifiesto Tau, por esta interpretación.

15
h dividida entre... hum... 2π -y este uso es ahora estándar. Pero que se acepte un nuevo sı́mbolo es difı́cil: se
le tiene que dar un nombre, el nombre tiene que popularizarse, y el propio sı́mbolo tiene que ser añadido a los
sistemas de procesamiento de textos. Esto fue posible con ~ en un momento en que toda la escritura matemática
se hacı́a, virtualmente, a mano en las publicaciones cientı́ficas, pero hoy en dı́a esto es prácticamente imposible,
y las ventajas de usar un sı́mbolo pre-existente son demasiado grandes para ignorarlas.

Afortunadamente, aunque la letra griega τ aparece en algunos contextos actuales, sus usos son sorprendentemente
escasos. τ se usa para algunas variables especı́ficas -p.ej. la tensión cortante en ingenierı́a mecánica, torque en
mecánica rotacional, y tiempo propio en relatividad especial y general- pero no hay un conflicto de uso universal.
Es más, podemos solventar algunos de los actuales conflictos de intereses cambiando selectivamente la notación,
como usar N para el torque11 o τp para tiempo propio.

A pesar de estos argumentos, los posibles conflictos de uso son la principal fuente de resistencia a τ . Algunas
personas incluso han llegado incluso a negar que τ (o cualquier otro sı́mbolo que se pueda utilizar) pueda
superar estos problemas. Pero cientı́ficos e ingenieros que suelen ser bastante tolerantes con las ambigüedades
notacionales, piensan que τ , la constante circular, no puede coexistir con otros usos, ignorando considerables
evidencias de lo contrario. Por ejemplo, en un mismo capı́tulo (Capı́tulo 9) de un mismo libro (An Introduction
to Quantum Field Theory de Peskin and Schroeder), encontré dos ejemplos de graves conflictos de uso que,
debidos al contexto, son casi imperceptibles para el lector entrenado. En p. 282, por ejemplo, encontramos la
siguiente integral: Z
dpk
exp[i(pk (qk+1 − qk ) − p2k /2m].

Observe la presencia de π (o, mejor, 2π) en el denominador del integrando. Más adelante, en la misma página
encontramos otra expresión en la que aparece π:
Z
H = d3 x[ 21 π 2 + 12 (∇φ)2 − V (φ)].

Pero en este segundo caso, π no es un número; es un “momento conjugado” y no tiene relación alguna con cir-
cunferencias. Y un conflicto aún más escandaloso tiene lugar en p. 296, donde encontramos la siguiente expresión
aún más formidable:   Z Z
1 2
det ∂ Dα DAeiS[A] δ(∂ µ Aµ − ω(x)).
e
Mirando con atención, vemosRque la letra e aparece dos veces en la misma expresión, una vez en un determinante
(det) y otra en una integral ( ). Pero e tiene un significado completamente diferente en cada caso: en el primero,
e es la carga un electrón, mientras que en el segundo e es el número. Al igual que con el primer ejemplo, para el
ojo experto está claro por el contexto cuál es cuál. Estos ejemplos se han generalizado, y socavan la idea de que
un uso actual impide utilizar τ también para la constante circular.

En resumen, τ es una elección natural como notación ya que recuerda la apariencia tipográfica de π, tiene lazos
etimológicos con un “giro” (NdeT: “turn” en Inglés), y minimiza los conflictos con usos actuales. De hecho,
basándose en estos argumentos (puestos de manifiesto por mı́ y Peter Harremoës), el propio Bob Palais ha
prestado su apoyo a τ . Quizás algún dı́a la comunidad matemática internacional llegará a un consenso sobre un
sı́mbolo distinto para el número 2π; si esto llegase a ocurrir, me reservaré el derecho de apoyar su propuesta de
notación. Pero los matemáticos han tenido ´más de 300 años para resolver el problema de π y creo que es hora
de tomar cartas en el asunto. Es hora de empezar a usar τ .
11 Esta alternativa ya se usa; ver, por ejemplo, Introduction to Electrodynamics de David Griffiths, p. 162.

16
4.3. Revisando fórmulas.

Ahora que estamos convencidos de la idoneidad de esta notación para la constante circular, somos libres de usar
τ en todas las fórmulas matemáticas y cientı́ficas. En particular, vamos a reescribir los ejemplos de la Sección 2
y a comprobar que el factor 2 desaparece.

Integrales en coordenadas polares en todo el plano:


Z τZ ∞
f (r, θ)r dr, dθ.
0 0

Distribución normal
1 (x−µ)2
√ e− 2σ2 .
τσ
Transformada de Fourier Z ∞
f (x) = F (k)eτ ikx dk
−∞
Z ∞
F (k) = f (x)e−τ ikx dx.
−∞

Fórmula de la Integral de Cauchy I


1 f (z)
f (a) = dz.
iτ γ z−a
Raı́ces n-ésimas de la unidad
eiτ /n .
Valores de la función zeta de Riemann para enteros positivos pares

X 1 Bn τ 2n
ζ(2n) = 2n
= , n = 1, 2, 3, . . .
k 2(2n)!
k=1

4.4. ¿Qué está pasando realmente aquı́?

Lo que ocurre aquı́ es que, realmente, π es la mitad de algo. Es ese algo lo que es fundamental y no π. Y, sin
embargo, al ver las diferentes ecuaciones matemáticas, incluso después de leer este manifiesto, uno puede estar
tentado por la idea de que la diferencia entre π y τ no es tan importante después de todo. Quizás pueda verse
diciendo que “ambos números son importantes: a veces π es mejor, a veces τ es más natural, y otras veces son
igualmente buenos”. Por ejemplo, consideremos la famosa Serie de Leibniz para π:
π
= 1 − 1/3 + 1/5 − 1/7 + cdots
4
¿Es realmente mejor que escribir
τ
= 1 − 1/3 + 1/5 − 1/7 + cdots
8
en su lugar?

Esta forma de pensar no tiene sentido. Imagine que vivimos en un mundo en donde se utilice la letra h para
representar a “la mitad”, y que no tenga notación independiente para 2h. No sdamos cuenta de que h es
omnipresente en las matemáticas. De hecho, 2h es el elemento neutro para el producto, de modo que ¿cómo se
puede dudar de la importancia de h? Todos los matemáticos y los geeks estrı́an de acuerdo, h está donde deberı́a
estar.

17
Pero esto es una locura: 2h es el número fundamental, no h. Introduzcamos, pues, un sı́mbolo independiente
para 2h; llamémosle “1”. Entonces vemos que h = 1/2, y ya no hay ninguna razón en absoluto para utilizar h. El
argumento de que π es importante en matemáticas es el mismo que el argumento de que h es importante. Bueno,
sı́, un montón de fórmulas contienen un factor 1/2, pero eso no es razón para usar un sı́mbolo idependiente para
este concepto. Lo mismo vale para π: si la notación no existe, parece poco probable que alguien vaya a inventarla.
π, al igual que nuestro hipotético sı́mbolo h, es superfluo: h es sólo 1/2, π es sólo τ /2.

Ahora vemos por qué comparar π/4 con τ /8 no tiene sentido: decir que π/4 es tan bueno como τ /8 es como decir
que h/4 es tan bueno como 1/8. Son matemáticamente equivalentes, pero τ , al igual que 1, es más fundamental,
y esto es razón suficiente para usar la versión con τ . Si alguna vez escucha a sı́ mismo decir cosas como: “A veces
π es la mejor opción, y a veces es 2π”, no deje de recordar las palabras de Vi Hart en su impresionante vı́deo
sobre tau: “¡No! Sólo son excusas a favor de π”. Es hora de dejar de poner excusas.

4.5. Preguntas frecuentes (F.A.Q.)

A lo largo de los años, he escuchado muchos argumentos en contra de que π esté mal y en contra de que τ sea la
eleccion correcta, ası́ que antes de concluir nuestra discusión me permito abordar algunas de las preguntas más
frecuentes.

¿Esto va en serio?
Por supuesto. Vale, me estoy divirtiendo con todo esto y a veces el tono es jocoso, pero hay un propósito
serio. Establecer la constante circular como la circunferencia entre el diámetro es una convención torpe
y confusa. Aunque me encantarı́a ver a los matemáticos cambiar sus formas, no estoy particularmente
preocupado por ellos, ya que pueden cuidar de sı́ mismos. Son los neófitos los que más me preocupan, ya
que asumirán la mayor parte de los daños: como se señala en la Sección 2.1, π es un desastre pedagógico.
Intente explicar a un niño de doce años de edad (o a uno de 30 años) por qué la medida del ángulo de
la octava parte de una circunferencia -una porción de pizza- es pi/8. No, espere, π/4. ?’Ve lo que quiero
decir? Es una locura, una absoluta y simple locura.
¿Cómo podemos pasar de π a τ ?
La próxima vez que escriba algo en donde se utilice la constante circular, diga simplemente que “para
mayor comodidad, escribiremos τ = 2π”, y luego proceda como de costumbre. (Por supuesto, esto nos
sugiere la siguiente pregunta “¿Por qué querrı́a hacer esto?”. Y tengo que admitir que serı́a bueno tener un
lugar para hablar de esto. Ojalá alguien escribiera, por ejemplo, un manifiesto sobre el tema ...) La forma
de conseguir que la gente comience a usar τ es comenzar a utilizarlo uno mismo.
¿No es demasiado tarde para cambiar? ¿No deberı́an ser reescritos todos los libros de texto
y artı́culos matemáticos?
No en ambos casos. Es cierto que algunas convenciones son, lamentable y efectivamente, irreversibles. Por
ejemplo, la elección de Benjamı́n Franklin para los signos de las cargas eléctricas lleva a la corriente eléctrica
a ser positiva, cuando los portadores de la carga son, en verdad, negativos -lo que hace que ingenieros
eléctricos maldigan al confundir los signos menos desde entonces12 . Para cambiar esta convención serı́a
necesario volver a escribir todos los libros de texto (y quemar los viejos), ya que es imposible saber a primera
vista qué convención se está utilizando. Por contra, mientras que la redefinición de π es prácticamente
imposible, podemos pasar de π a τ sobre la marcha mediante el uso de la conversión

π ↔ 12 τ.
12 El signo de los portadores de carga no se pudo determinar con la tecnologı́a de la época de Franklin, ası́ que no es su culpa. Es

simplemente mala suerte.

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Es simplemente una cuestión de sustitución mecánica, completamente sólida y, de hecho totalmente rever-
sible. El cambio de π a τ puede ocurrir, por lo tanto, de forma paulatina; al contrario que una redefinición,
no tiene por qué ocurrir de golpe.
¿No confundirı́a el uso de τ , especialmente a los estudiantes?
Si se es lo suficientemente inteligente como para comprender la medida de ángulos en radianes, se es lo
suficientemente inteligentes para entender τ , y por qué τ , en realidad, es menos confusa que π. Además, no
hay nada intrı́nsecamente confuso en decir “Sea τ = 2π”; entnedido de forma estricta, es sólo una simple
sustitución. Por último, podemos aceptar la situación como una oportunidad para la enseñanza: la idea de
que π podrı́a estar mal es interesante, y los estudiantes pueden interactuar con el material cambiando en
las ecuaciones en sus libros de texto π por τ para ver por sı́ mismos qué opción es mejor.
¿Pero algo de esto es realmente importante?
Por supuesto que es importante. La constante circular es importante. La gente se preocupa lo suficiente
como para escribir libros enteros sobre el tema, para celebrarlo en un dı́a determinado de cada año, y para
memorizar decenas de miles de sus dı́gitos. A mi me importa lo suficiente como para escribir un manifiesto
conjunto, y a usted le importa lo suficiente como para leerlo. Precisamente porque sı́ importa, es difı́cil
admitir que la convención actual está mal. (Ma refiero a ¿cómo olvidarnos de Lu Chao, el actual récord
mundial, que se acaba de proclamar al recitar 67.890 decimales de la mitad de la verdadera constante
circular?)13 Puesto que la constante circular es importante, también lo es hacer las cosas bien, y hemos
visto en este manifiesto que el número correcto es τ . A pesar de la gran importancia histórica de π, su
significado matemático es que es la mitad de τ .
¿Por qué nadie usó π al principio?
La notación de π se popularizó hace unos 300 años gracias a Leonhard Euler (quien se basó en un trabajo
de William Jones), pero sus verdaderos orı́genes se pierden en las brumas del tiempo. Sospecho que la
convención de usar C/D en vez de C/r surgió simplemente porque es más fácil medir el diámetro de un
objeto circular que su radio. Pero esto no significa que sea bueno para las matemáticas, y me sorprende que
Arquı́medes, famoso por calcular aproximaciones de la constante circular, no se diera cuenta de que C/r
es el número más fundamental. Pero aún me sorprendió más que Euler no corrigiera el problema cuando
tuvo la oportunidad, a diferencia de Arquı́medes, Euler tenı́a la ventaja de la notación algebraica moderna,
que (como vimos en la Sección 2.1) clarifica la relación subyacentes entre la circunferencia y la constante
circular.
¿Por qué le interesa esto tanto a usted?
En primer lugar, como buscador de la verdad, me importa la exactitud de las explicaciones. En segundo
lugar, como profesor, me importa la claridad de la exposición. En tercer lugar, como hacker me gusta un
bonito ataque. En cuarto lugar, como estudiante de historia y de la naturaleza humana me parece fascinante
que lo absurdo de π haya estado a la vista de todos durante siglos sin que nadie pareciera darse cuenta. Por
otra parte, muchas de las personas que no se dieron cuenta de la verdadera constante circular fueron de las
personas más racionales e inteligentes que nunca hayan existido. ¿Qué otra cosa podrı́a estar mirándonos
a la cara a la espera de que nosotros la descubramos?
¿Es usted algo ası́ como un loco?
Esto no es realmente asunto suyo, pero no. Aparte de mis inusuales zapatos, toda mi apariencia externa
es totalemente normal en todos los sentidos. Nunca se imaginarı́a que, lejos de ser un ciudadano corriente,
soy un famoso divulgador de las matemáticas.
13 Por otro lado, esto podrı́a ser una buena oportunidad: Recitar decimales de τ es un campo abierto.

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5. Disfrute de tau.

Hemos visto a lo largo del Manifiesto Tau que la elección natural para la constante circular es la razón de la
circunferencia y, no su diámetro, sino su radio. Este número necesita un nombre, y espero que se unan a mı́ para
pedir que sea τ :
C
constante circular = τ ≡ = 6, 283185307179586 . . .
r
Su uso es natural, su motivación clara, y las implicaciones son profundas. Además, viene con un dibujo muy
divertido (Figura 14). Vemos en la Figura 14 un movimiento a través del yang (“claro, blanco, yendo hacia
arriba”) a tau/2 y un retorno a través del yin (“oscuro, negro, moviéndose hacia abajo”) de nuevo a τ .14 Usar
π en vez de τ es como tener el yang sin el yin.

Figura 14: Seguidores del τ -ismo, buscad el camino de τ .

5.1. El dı́a de Tau.

Este manifiesto se publicó por primera vez el Dı́a de Tau: 28 de junio (06.28), 2010. El Dı́a de Tau es una ocasión
para celebrar y regocijarse en todas las cosas matemáticas y verdaderas.15 Si desea recibir actualizaciones sobre
τ , incluidas las notificaciones acerca de posibles acontecimientos futuros en el Dı́a de Tau, por favor, únase a la
lista de correos del Manifiesto Tau. Y si piensa que los productos que aparecen en el dı́a de Pi son sabroso, sólo
tiene que esperar al Dı́a de Tau serán doblemente pi(cantes)!
14 Las interpretaciones del yin y el yang que aquı́ se citan son de Zen Yoga: A Path to Enlightenment though Breathing, Movement

and Meditation de Aaron Hoopes.


15 Como 6 y 28 son los dos primeros números perfectos, el 28 de junio es también un dı́a perfecto.

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Gracias por leer el Manifiesto Tau. Espero que hayan disfrutado leyéndolo tanto como yo disfruté escribiéndolo
(NdeT: y yo traduciéndolo). Y espero aún más que hayan llegado a abrazar la verdadera constante circular: no
π, sino τ . ¡Feliz Dı́a de Tau!

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