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LOS ÁRBOLES NECESITAN AZUFRE (S) Y NITRÓGENO (N) EN CANTIDADES ADECUADAS PARA

UN CRECIMIENTO SALUDABLE. ¿POR QUÉ ENTONCES LA LLUVIA ÁCIDA ES UN PROBLEMA


PARA ELLOS?

Las plantas además de vitaminas o aminoácidos necesitan elementos químicos entre


ellos, uno de los más importantes es el N, el cual se administra en forma de urea,
nitratos, complejos de amonio o amoniaco puro, por medio de los fertilizantes.
El N es uno de los macronutrientes indispensables para el desarrollo y crecimiento de
las plantas. El N es muy abundante en el suelo y depende del contenido en materia
orgánica. Existe entre 0.02 - 0.4 % de N en suelo del cual el 98% está en forma
orgánica. Solo una pequeña fracción resulta asimilable por las plantas.

Por otro lado, el azufre es uno de los nutrientes esenciales para el desarrollo de las
plantas, se considera un macro elemento secundario junto al calcio y magnesio. y
juega un rol igualmente importante al del fósforo o nitrógeno en la formación de
aminoácidos.
Por sí mismos los suelos ácidos no son dañinos para el crecimiento de las plantas.

La acidificación del terreno y el deslave de nutrimentos del mismo, en especial de


calcio, magnesio y otras bases, son procesos normales de los suelos; estudios
fundamentan que las plantas se han adaptado al suelo ácido.
La vegetación sufre no sólo las consecuencias del deterioro del suelo, sino también un
daño directo por contacto que puede llegar a ocasionar en algunos casos la muerte de
la especie

En conclusión, algunos efectos a corto plazo de las lluvias ácidas pueden ser benéficos,
probablemente a causa de las aportaciones de nitrógeno fertilizante.
Sin embargo, a largo plazo es muy posible que se produzcan efectos dañinos.

LOS ÁRBOLES NECESITAN AZUFRE (S) Y NITRÓGENO (N) EN CANTIDADES ADECUADAS PARA
UN CRECIMIENTO SALUDABLE. ¿POR QUÉ ENTONCES LA LLUVIA ÁCIDA ES UN PROBLEMA
PARA ELLOS?

Se ha demostrado que la lluvia ácida (pH 4.6) daña las plantas recién nacidas.

Hay un efecto que se atribuye a la fertilización con nitrógeno por las adiciones de ácido
nítrico. Estos datos han sido tomados por algunos como “prueba” que la lluvia ácida es
benéfica para los bosques.

Es importante entender que por sí mismos los suelos ácidos no son dañinos para el
crecimiento de las plantas. La acidificación del terreno y el deslave de nutrimentos del
mismo, en especial de calcio, magnesio y otras bases, son procesos normales de los
suelos; estudios fundamentan que las plantas se han adaptado al suelo ácido.

Es posible que, con el tiempo, muchos de los componentes fundamentales del suelo se
agoten a causa de la lluvia ácida, a tal grado que se presenten deficiencias de nutrición;
aumentando la concentración de aluminio, causando que las raíces pierdan su
flexibilidad y plasticidad. En conclusión, algunos efectos a corto plazo de las lluvias
ácidas pueden ser benéficos, probablemente a causa de las aportaciones de nitrógeno
fertilizante.

Sin embargo, a largo plazo es muy posible que se produzcan efectos dañinos. interferir
con la incorporación de fósforo y su precipitación como fosfato de aluminio.