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HISTORIA DEL TRATADO DE LIMITES PERÚ ECUADOR
El 26 de Octubre de 1998, los presidentes de Perú y Ecuador firmaron el 'Acta de Brasilia', un acuerdo
de paz definitivo entre ambas naciones tras años de conflicto.
A partir de la firma de la paz en 1998, los dos pueblos reconocieron todo lo que tienen en común en
cuanto a historia y a cultura y pasaron a considerarse efectivamente como hermanos. Por otra parte,
desde esa fecha el comercio entre Ecuador y Perú ha aumentado en una proporción de cinco o seis
veces el valor que tenía antes de la firma de la paz.
Los acuerdos de paz definitivos entre ambas naciones se suscribieron en Brasilia, el 26 de octubre de
1998, suscrito por el presidente peruano Alberto Fujimori y su colega ecuatoriano Jamil Mahuad, así
como por los Cancilleres Fernando de Trazegnies Granda del Perú y José Ayala Lasso de Ecuador.
Cabe destacar efectivamente que los sucesivos conflictos entre ambos países los mermaron
económicamente y imposibilitaron su desarrollo y hermandad, ello se ha demostrado en vista de que
luego de firmado el acuerdo de paz y zanjado el tema de delimitación, esta zona fronteriza ha venido
desarrollando de manera ascendente durante todos estos años, logrando un mayor número de
importaciones y exportaciones, así como la cantidad de turistas por parte de ambos países, por lo
que es de verse que una vez lograda la paz, ambos países se han visto enormemente beneficiados.
Historia
La Guerra peruano-ecuatoriana tuvo lugar entre 1941 y 1942 enfrentándose Ecuador y Perú. Ambas
naciones estuvieron en completo desacuerdo sobre la forma en que se originó el conflicto: * La
versión peruana de los hechos es que tropas ecuatorianas, invadieron territorio de Zarumilla, lo que
originó una batalla que se extendió hasta una zona denominada Quebrada Seca. El territorio
ecuatoriano fue mas extenso de lo que es hoy hacia el lado de lo que es hoy el Perú.
Perú había formado una unidad de paracaidistas en la zona e hizo uso de ella en el primer combate
en el hemisferio sur donde intervinieron tropas aerotransportadas, que produjo la toma de Puerto
Bolívar el 31 de julio de 1941.
Al termino de las operaciones militares a finales del mes, el Ejército de Perú, invadió Ecuador y se
habia posesionado de parte de la provincia de El Oro, junto al océano Pacífico, así como de partes de
la provincia de Loja y reafirmó el control peruano sobre los territorios orientales amazónicos sobre
los que el Ecuador reclamaba derechos de soberanía. El gobierno ecuatoriano del doctor Carlos
Alberto Arroyo del Río suscribió el Protocolo de Paz, Amistad y Límites de Rio de Janeiro, el 29 de
enero de 1942. Lo hizo representado por el canciller Julio Tovar Donoso.
El Petróleo en juego
Más allá de las posiciones nacionales, también existieron en esta guerra intereses internacionales y
un "fuerte olor a petróleo". Jaime Galarza Zavala, escritor ecuatoriano, publicó a principio de los años
70 un libro titulado "El festín del petróleo", en el que trata diversos aspectos relacionados con los
intereses petroleros que, según él, estuvieron en juego en el conflicto entre Ecuador y Perú.
Galarza Zavala denuncia claramente en su obra, que la guerra de 1941 entre Ecuador y Perú fue un
conflicto ligado a los intereses petroleros de dos compañías, de las que una era inglesa y la otra
norteamericana. De acuerdo al texto, los ecuatorianos representaban los intereses de la compañía
inglesa y los peruanos los de la norteamericana. Perú salió victorioso de esa guerra y, por ende, la
compañía petrolera estadounidense que estaba con el gobierno de esa nación.
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Coincidencias
Un aspecto que concuerda con esta teoría ha sido notado por el geógrafo francés Jean Paul Deler
(que ha trabajado en toda la región andina) en su obra Ecuador, del espacio al estado nacional,
Quito, 1987, en donde advierte lo siguiente:
Existe una coincidencia entre el trazado de la frontera de 1942 y los límites orientales de una
inmensa concesión otorgada en 1937 a una filial de la Royal Dutch Shell por el gobierno ecuatoriano,
en detrimento de una filial de la Standard Oil of New Jersey.
Nulidad del Protocolo
El enfrentamiento en 1941 y la firma del tratado de paz del año siguiente dejaron una huella
profunda en el proceso histórico ecuatoriano. La guerra de 1941, que trajo aparejada la invasión y
ocupación temporal de la provincia de El Oro, había servido a sus fuerzas armadas como una
reivindicación simbólica del desastre nacional de 1879-1884. Posteriormente, la negativa al cierre de
la frontera en el sector disputado de la Cordillera del Cóndor, sin previa revisión del tratado, fue
interpretada por Perú como una intentona, por parte de Ecuador, de querer desconocer un convenio
internacional firmado por ambos países, y ratificado por legislaturas. A la luz de sus experiencias con
Brasil y Chile, Perú se negó a considerar cualquier revisión al Protocolo, y adoptó la política tesuda de
que, una vez firmado éste, con Ecuador "no había ningún asunto fronterizo pendiente que resolver".
La combinación de las actitudes ecuatorianas y peruanas traía consigo el germen de posteriores
enfrentamientos no sólo diplomáticos, sino también militares. Ecuador, al ver sus protestas desoídas,
tanto por parte de Perú como de los países garantes, empezó a crear un sentimiento de
inconformidad, clamando el derecho a una reivindicación nacional, simbolizado a través del intento
de buscar una "salida soberana" al río Amazonas, concepto que de por sí implicaba el derecho a
exigir, cuando menos, un corredor de tierra hacia el río Marañón.
Perú adoptó una actitud cada vez más intransigente, en la que fue primando el concepto de que la
única manera de tratar con Ecuador consistía en hacer uso de la fuerza. Cualquier intentona
ecuatoriana de "infiltrarse" en territorios vistos como legítima e indiscutiblemente peruanos sería, en
adelante, solucionada rápidamente por la vía de las armas.
Protocolo inejecutable
El siguiente paso era apenas cuestión de tiempo, o de personalidades. En 1960, el presidente
ecuatoriano Dr. José María Velasco Ibarra declaró de manera valiente algo que todo Ecuador
pensaba, que el Protocolo de Rio de Janeiro no sólo era inejecutable sino que era "nulo de nulidad
absoluta", porque había sido impuesto bajo coerción y con presencia de fuerzas militares peruanas
en suelo ecuatoriano. Según la administración de Velasco Ibarra y posteriores análisis, los problemas
del tratado eran los siguientes:
1- Que el protocolo no era ejecutable, dado que uno de los puntos del mismo no concordaba con la
realidad geográfica de la zona: Específicamente que no hay un solo divortium aquarum entre el
Zamora y el Santiago sino dos: uno entre el Zamora y el Cenepa, y otro entre el Cenepa y el Santiago.
Más aún, en tanto que no se había mencionado a la Cordillera del Cóndor en ninguna parte del
artículo séptimo del Protocolo que no existía razón de fuerza para considerarlo indiscutiblemente
como el divortium aquarum al que se hacía referencia.
2-Que fue firmado mientras tropas peruanas ocupaban arbitrariamente territorio ecuatoriano.
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3-Que la conquista de territorio por la fuerza está en contra de la ley y el derecho internacional.
4-Por falta de cumplimiento de ciertas disposiciones en cuanto a la libre navegación por los ríos de la
Amazonía.
Conflicto de Paquisha (1981)
El 22 de enero de 1981, el gobierno peruano denunciaba el ataque a una de sus aeronaves cuando
realizaba una misión de abastecimiento a puestos de vigilancia en el río Comaina (territorio
peruano). El entonces Presidente del Perú, Arquitecto Fernando Belaúnde Terry, ordenó la
inspección del río Comaina hasta sus nacientes en el lado oriental de la Cordillera del Cóndor,
comprobándose la existencia dentro del territorio peruano de tres destacamentos militares
ecuatorianos con sus respectivas instalaciones. Este hallazgo causó acciones de fuerza, logrando las
fuerzas peruanas desalojar los destacamentos ecuatorianos.
La posición ecuatoriana señalaba que esos destacamentos correspondían a la base de "Paquisha"
establecida en territorio ecuatoriano. Pero, tras la medición de las coordenadas, se comprobó que no
correspondían a la mencionada Paquisha sino, como lo calificó el presidente Belaúnde, a un "falso
Paquisha". Tras las escaramuzas, que motivaron la intervención de la Organización de Estados
Americanos (OEA), el acta Sorrosa-Du Bois fijó las coordenadas de ubicación permitidas para las
tropas fronterizas, ratificando la condición de la mencionada cordillera como límite natural entre
ambos países.
Pacto de Caballeros
En 1992, los presidente de Perú y Ecuador, Alberto Fujimori Fujimori y Rodrigo Borja Cevallos,
suscriben el llamado Pacto de Caballeros en el que se comprometen a buscar soluciones pacíficas a
las diferencias. Sin embargo, en el mes de diciembre de 1994, después de una declaración oficial por
parte del gobierno peruano, que reclamaba como suyos los territorios en disputa, y frecuentes
encuentros entre patrullas de ambos países, se empiezan a notar movilizacionies del ejército del
Ecuador, que desde 1981 había estado preparándose para enfrentar un conflicto generalizado,
desplegando sus sistemas de defensa en el área de la Cordillera del Cóndor.
Conflicto del Cenepa (1995)
La guerra o conflicto (en la casi totalidad de documentos "peruanos" se la menciona como conflicto
dado que nunca hubo declaración oficial de guerra entre ambos países) se inició el 26 de enero de
1995 en la zona del Cenepa.
Ecuador desplegó unos 2,000 efectivos en la zona. Perú desplegó alrededor de 3,500 efectivos.
Algunas aeronaves peruanas fueron abatidas por fuerzas ecuatorianas, aunque hay dos posiciones,
por un lado la parte ecuatoriana dice que la Fuerza Aérea Ecuatoriana derribó a tres aeronaves (dos
Sukhoi Su-22 "Fitter" y un A-37B)[2] y que las defensas antiaéreas dieron baja a varios helicópteros,
la parte peruana dice que todas las aeronaves (2 Sukhoi, 1 A37B y 3 helicópteros) fueron derribadas a
por la defensa aérea (antiaéreos portátiles usados por el ejercito ecuatoriano). El 17 de febrero, los
países integrantes del Protocolo de Río de Janeiro mediaron un acuerdo de cese al fuego y entrega
de posiciones controladas tanto por Perú como por Ecuador, estas posiciones fueron entregado a la
[MOMEP] para dar inicio a la separación de fuerzas, que debió ser ratificado el 28 de febrero en
Montevideo ante la continuación de los combates.
Los combatientes se habían retirado de la zona del Cenepa ya para el 5 de mayo de 1995. El 4 de
agosto se hizo efectiva una zona desmilitarizada.
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Declaración de Paz de Itamaraty
Perú y Ecuador aceptan deponer las armas y el 17 de febrero de 1995 se firma en Brasil la
Declaración de Paz de Itamaraty, que determina el retiro de las tropas de ambos países. Acuerdo de
Brasilia Observadores de los países integrantes del Protocolo de Río de Janeiro se desplazan hasta la
zona del conflicto.
El 2 de marzo, tras cinco semanas de enfrentamientos y escaramuzas, terminan los combates. Hubo
numerosos heridos, lisiados y muertos por ambos lados.
Muchos jóvenes llegados de todas las provincias de Perú y de Ecuador, murieron o fueron heridos en
combate. Tiwinza, según la versión de Ecuador, nunca pudo ser recuperada por los peruanos, los
cuales argumentaron lo contrario.
Se publican algunas historias de heroísmo y sangre en este conflicto. Se habló de "patrullas",
"comandos", "foes" (fuerzas especiales) y del empleo de armamentos diversos, entre ellos granadas
y minas antipersonales peruanas y/o ecuatorianas.
Una nueva ronda de negociaciones tiene lugar, conducida por el jurista Fernando de Trazegnies a
nombre de Perú y el embajador Edgar Terán, a nombre de Ecuador. Después de un año y medio de
intensas -pero francas y leales- conversaciones y luego de un pronunciamiento por expertos
internacionales sobre la línea de frontera, los dos países, con aprobación de sus respectivos
Congresos, acuerdan someter sus diferencias a la decisión de los países integrantes del Protocolo de
Río de Janeiro de 1942.
Los países integrantes (Argentina, Brasil, Chile y Estados Unidos de América), de acuerdo a la opinión
de los expertos consultados, resolvieron que la demarcación de la frontera era estrictamente la
establecida por el tratado de Río de Janeiro de 1942, que corre por las altas cumbres de la Cordillera
del Cóndor; y que la región de Tiwinza, de 20 Km, pertenece a Perú, aunque se entrega un km de
Tiwinza como propiedad de Ecuador, por tratarse de un cementerio de guerra ecuatoriano, para
realizar actos conmemorativos y no militares. A todo aquel que nazca en Tiwinza, además, se le
considerará peruano, por cuanto sólo se transfiere la propiedad privada del cementerio pero no la
soberanía sobre dicho terreno. Ecuador no ha efectivizado hasta el momento construcción alguna en
dicha zona, porque Perú no ha construido la carretera de acceso a lo que se había comprometido.
Asimismo, se resolvieron todas las controversias de interpretación del Protocolo de Río de Janeiro
que habían impedido continuar con la instalación de los hitos, guardándose siempre una fidelidad
estricta a dicho Tratado de Río de Janeiro. Ecuador, además, logró el reconocimiento de su derecho a
la libre navegación por el río Amazonas y sus afluentes septentrionales, y un permiso para establecer
dos embarcaderos comerciales en sus orillas.
Lo ultimo La Carta Náutica
El pasado 2 de agosto Ecuador publicó el Decreto Presidencial N.- 450 que contiene el Acuerdo
Ministerial 0081 de 12 de julio 2010 y su anexo, la Carta Náutica IOA 42, que grafica el límite
marítimo Ecuador-Perú y el Límite Marítimo Exterior – Sector Sur- de la República del Ecuador. Se
trata de un acto soberano delimitando la frontera marítima con el Perú, que utiliza el paralelo
geográfico como referencia y el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima firmado por Perú,
Ecuador y Chile en 1954, como base jurídica.