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Puerperio inmediato

Puerperio inmediato

El puerperio es el periodo de tiempo comprendido entre el parto y la primera menstruación tras el


embarazo. Tiene una duración aproximada de 6-9 semanas.
El puerperio inmediato queda circunscrito a las primeras 24 horas tras el alumbramiento, y durante
éste se ponen en marcha los mecanismos que cohíben la hemorragia uterina.
Se producen cambios en las características del útero, que generalmente sufre un aumento elástico
en su consistencia, si bien ocasionalmente ésta puede ser dura, leñosa y dolorosa, dando lugar a
los “entuertos”. El control hemostático no es absoluto, así se pueden ocasionar pequeñas pérdidas
sanguíneas junto con restos de placenta a través de los genitales, constituyendo los “loquios”.
Desde el punto de vista cardiovascular, no suelen producirse cambios importantes en la tensión
arterial, salvo complicaciones. La frecuencia y el gasto cardiaco disminuyen, fundamentalmente
debido al efecto de la vasodilatación venosa abdominal y de la depleción de volumen. Así, la
presencia de taquicardia es un signo indirecto de potencial complicación subyacente.
La temperatura corporal puede ser normal o estar elevada. Este ascenso de la temperatura, que
puede acompañarse de temblores y escalofríos, suele acontecer en pacientes con partos distócicos,
y se debe a cambios en el aporte sanguíneo a nivel periférico, o a la entrada de gérmenes o de
material trofoblástico en el torrente circulatorio.
La complicación más grave que puede acontecer en el puerperio inmediato es la hemorragia,
favoreciendo su aparición:
- Multiparidad
- Madre > 35 años
- Macrosomía fetal
- Gestación múltiple
- Gestación no controlada
- Polihidramnios
- Coagulopatía
- Miomatosis o cirugías uterinas previas
- Parto instrumental o no institucional
- Parto distócico, sobre todo de hombros
Clínicamente, la paciente precisa control estrecho en la unidad de reanimación post-alumbramiento
durante las primeras horas, para posteriormente pasar a la sala de hospitalización, donde se
realizará durante este periodo un control al menos de 1 vez por turno.
Se recomienda limpieza de la zona perineal con solución antiséptica o suero salino fisiológico, al
menos tres veces al día, y preferiblemente con guantes para así evitar el contacto directo de las
manos con los genitales. Es aconsejable mantener la zona de la epifisiorrafía higiénica, no húmeda
y cubierta con apósito estéril. No existe ninguna limitación para la ducha corporal en el puerperio
inmediato.
Para evitar complicaciones intestinales, y facilitar la evacuación se sugerirá una dieta ligera e
importante ingesta de líquidos.
Para evitar el éstasis circulatorio, y por tanto el riesgo de trombosis venosa profunda y de potencial
embolia pulmonar, así como para favorecer la eliminación de los loquios, y en definitiva para facilitar
la recuperación de la puérpera, es aconsejable la deambulación precoz.