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Frenos de aeroneves

Los aviones poseen diversos sistemas de frenos, los cuales deben ser conocidos por el piloto.

Cuando se piensa en los sistemas de frenado la mayor parte de las personas asocian esta idea con los
automóviles por una cuestión de familiaridad. En el caso de los aviones uno de los sistemas, el de frenado
hidráulico para el tren principal de aterrizaje encuentra algunas analogías aunque estos frenos en los aviones no
funcionan de la misma manera que en los vehículos terrestres y además son de tipo diferencial. Es decir, se
puede frenar independientemente del lado derecho o izquierdo, y esto se utiliza muchas veces para emprender
giros muy cerrados.

Una aeronave como un PA-11 o un PA-18 puede girar en trescientos sesenta grados sobre una de sus ruedas
principales, sin desplazamiento lineal de ninguna clase. Esta propiedad se emplea durante el rodaje de las
aeronaves aunque en las mismas la utilización de los frenos hidráulicos debe hacerse con cierta precaución a fin
de evitar el sobrecalentamiento.

Los aviones de mayor tamaño cuentan con diversos sistemas asociados al de frenado hidráulico, con el fin de
darle aún mayor utilidad. Por ejemplo, existe un sistema denominado "auto braking" o de auto frenado, el cual
permite establecer con qué potencia actuarán los frenos hidráulicos al aterrizar.

Esto se puede utilizar con el objeto de detener la carrera de aterrizaje en una distancia menor; un B-747 puede, a
plena carga, detener su marcha en aproximadamente 900 metros. Sin embargo, el sobrecalentamiento de los
elementos de frenado es tal que en estos casos, la aeronave no puede volver a ser utilizada por al menos una
hora, si es que no se produce ningún desperfecto colateral: en tal caso, el avión requerirá de algunas
reparaciones considerables.

En el caso de los simuladores y entrenadores de vuelo se puede utilizar el sistema de auto frenado para evitar
que los alumnos que no son particularmente cuidadosos con esos costosos equipos acaben por destruirlos.
Efectivamente, los frenos simulados son los componentes que sufren mayor desgaste en la mayoría de los
simuadores a causa de tener actuadores mecánicos; para evitar este problema, yo por por ejemplo, siempre
sugiero el uso del "autobraking" en cada aterrizaje simulado, con lo que hay menor contacto entre los pilotos y
los pedales de freno.

No se puede dejar de mencionar en este punto que para el frenado de las aeronaves muchas siempre se emplea
la fricción, ya sea causada por la resistencia aerodinámica, por la fricción mecánica propia de los sistemas
diseñados para funcionar de esa forma como en el caso de los frenos a disco, o bien por el rozamiento normal de
la aeronave contra la pista; al aterrizar en zonas de pastizales altos con un pequeño avión se nota mucho este
fenómeno. De hecho se puede intentar aterrizar fuera de pista en esta forma cuando se tiene un problema con los
frenos.

El aprovechamiento de la fricción del pasto o el suelo es algo que dependerá de las características de la
aeronave en relación al suelo. Si la aeronave es muy pesada respecto de lo que el suelo de un lugar puede
soportar, en vez de un frenado normal se lograría barrer el tren de aterrizaje y sobrevendría un accidente.

El sistema ABS o de anti bloqueo es un invento propio de la industria aeronáutica, así como muchos otros
refinamientos relacionados con los frenos hidráulicos. En el caso de los aviones que cuentan con tren
convencional, los frenos no son tan efectivos como en los automóviles por una razón sencilla: Así se evita el
capotado de las aeronaves.
Pero los aviones cuentan muchas veces con otros sistemas específicamente diseñados para frenar aprovechando
las propiedades únicas de estas. Dos de los más comunes son los reversores y los frenos aerodinámicos o
spoilers.

Los reversores se emplean en los aviones impulsados por turbojets, turbofans o turbohélices, y varían en su
diseño y construcción según cada tipo de planta impulsora. Se los denomina genéricamente reversores pero en
realidad, a pesar de que cumplen una función similar, suelen ser bastante diferentes en cuanto a su construcción
y funcionamiento. En el caso de un turbohélice, el reversor invierte el ángulo de ataque de las palas de la hélice,
haciendo, literalmente, que la misma actúe en sentido contrario o inverso; esto obviamente no se aplica en un
turbojet, pero lo que se hace en estos casos es alterar el flujo de gases calientes que son expelidos por la tobera.

Los frenos aerodinámicos o spoilers se presentan de diversas maneras pero muchas veces se asemejan a otras
superficies de control aerodinámicas y de hecho, hasta se los emplea en algunas maniobras como los giros en
vuelo con el objeto de cerrar el radio de la curva; para lograr esto, se los aplica o actúa de forma diferencial.

En general, en los aviones de transporte o de uso civil se trata de superficies que se extraen y retraen sobre el
extradós de las alas de forma tal que generan resistencia aerodinámica capaz de aminorar la velocidad durante el
vuelo, aunque muchas veces esto no se recomienda o autoriza, o más frecuentemente se los emplea justo en el
momento de tocar tierra al aterrizar, de modo que se rompe el flujo de aire y la aeronave pierde sustentación
residual y se aferra mejor a la pista.

En los aviones de combate los spoilers pueden presentarse de diversas formas y se emplean para mejorar la
maniobrabilidad de las aeronaves en el combate aéreo, generalmente en el fuselaje: El Sabre F-86 llevaba dos
spoilers en la sección trasera del fuselaje, mientras que el SU-27 y el F-15 cuentan con grandes spoilers
montados detrás de la cabina del piloto.

Durante la segunda guerra mundial, diversos bombarderos en picado como el SBD Dauntless utilizaban un
concepto denominado flap mariposa, que en realidad consistía en una combinación de flap y spoiler cuyo objeto
consistía en evitar una aceleración excesiva en el picado de bombardeo y darle más control al piloto. El flap
mariposa podía extenderse convencionalmente hacia abajo, o bien hacia abajo y hacia arriba de manera
prácticamente simétrica, con lo cual actuaba como un spoiler muy efectivo.

Otro sistema de frenado exótico, que también fuera utilizado en el Dauntless por haber sido este un bombardero
embarcado, es el gancho. En los portaaviones de cubierta corrida se instalan una serie de cables perpendiculares
a la orientación de la pista de aterrizaje - muy corta, por cierto -; esos cables, por sus extremos, están conectados
a una serie de amortiguadores muy fuertes. Los aviones deben descender de manera tal que con su gancho de
cola puedan atrapar alguno de esos cables y de esa forma, frenarse.

El diseño del Dauntless, aunque un poco exótico, dio por resultado un avión extraordinariamente fuerte y que
resultó decisivo durante la segunda guerra mundial: fue una escuadrilla de estos bombarderos en picado la que
localizó y destruyó a la flota de portaaviones del almirante Nagumo, durante el fallido intento japonés por tomar
la isla de Midway, hecho que cambió el curso de la guerra.

Algunos aviones militares, particularmente en el caso de los Mirage III F-104 Starfighter y otros de muy alta
velocidad de aterrizaje, se emplean paracaídas de frenado. Si no funcionara o no se tuviera dicho sistema, esos
aviones frenarían pero solamente después de una carrera muy larga.

Para el caso de que eso no suceda y con el objeto de evitar que esos aviones produzcan una colisión contra otros
objetos que pudiera haber en cubierta, se suele instalar una red de frenado, de aspecto curiosamente similar al de
una red de tenis, de ping pong o de volley. El funcionamiento es bastante obvio: Atrapa a las aeronaves
descarriadas causando el menor daño posible a esta, a sus ocupantes y carga, y por supuesto, evitando
accidentes serios en cubierta.
También se puede emplear a la propia gravedad como mecanismo de frenado: No todas las pistas de aterrizaje
son perfectamente horizontales y algunas presentan una pendiente bastante marcada y esto se puede aprovechar
aterrizando cuesta arriba y despegando cuesta abajo.

Naturalmente que se presentan otros factores a la hora de decidir de qué manera se operará en las montañas pero
este es para tener en cuenta. Esto es más común de lo que parece a simple vista en las pistas o zonas de
aterrizaje en la montaña y en la nieve. El hielo por lo general es horizontal en ríos y lagos, aunque debe tenerse
precaución al aterrizar porque puede haber placas quebradas y superpuestas, lo cual quiere decir que horizontal
no significará siempre perfectamente plano.

El césped puede servir como elemento de frenado y por eso también se afirma que ciertas aeronaves sufren un
menor desgaste en pistas de este tipo que en las de cemento o concreto.

Y por último, una interesante técnica de frenado es la que se puede emplear con algunos aviones que poseen
tren de aterrizaje convencional (es decir, los que llevan una pequeña rueda en la cola) y se encuentran equipados
con patines o esquís: Al aterrizar, el aviador simplemente pisa el pedal izquierdo del timón forzando a la
aeronave a invertir su orientación respecto del sentido de marcha.

Esto debe hacerse muy bien para lograr dar una vuelta en ciento ochenta grados y no barrer las patas del tren de
aterrizaje, pero si se logra hacer este medio trompo controlado, se aplica potencia al motor y se ayuda al frenado
con ella, como si se tratara de un reversor específicamente diseñado para ello.

Y si esto le parece a alguien un poco exagerado, aclaro que no lo es, ni mucho menos: Hay otra técnica más
usada para frenar a un avión anfibio - equipado con flotadores o pontones - sobre la nieve. Sencillamente, si la
nieve está fresca, se lo puede hacer aterrizar cuesta arriba sobre los pontones y cuando la aeronave ya casi se ha
frenado, se la gira noventa grados de modo tal que quedará como esos esquiadores que se detienen justo antes
de iniciar un descenso. Luego de cargar y descargar lo que sea necesario, el piloto aumenta la potencia,
completa el giro y despega cuesta abajo.

Un piloto de Alaska incluso lograba despegar sin potencia, con el motor al ralentí o directamente apagado, y
luego planear hasta el lago que tenía debajo de la montaña, donde había una base de hidroaviones.