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Cuentos Breves y Microrrelatos

Este documento presenta una colección de minicuentos o cuentos muy breves de diferentes autores. Algunos ejemplos son "El dinosaurio" de Augusto Monterroso que cuenta la historia en una sola oración, y "El emigrante" de Luis Felipe G. Lomelí que usa solo dos oraciones. También incluye breves caracterizaciones y definiciones de los minicuentos o cuentos cortos.
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Cuentos Breves y Microrrelatos

Este documento presenta una colección de minicuentos o cuentos muy breves de diferentes autores. Algunos ejemplos son "El dinosaurio" de Augusto Monterroso que cuenta la historia en una sola oración, y "El emigrante" de Luis Felipe G. Lomelí que usa solo dos oraciones. También incluye breves caracterizaciones y definiciones de los minicuentos o cuentos cortos.
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Cuentos breves

(minicuentos, cuentos cortos)

Institucional III
Expresiones literarias

Germán Jaramillo M.
Cuentos cortos
Los cuentos mas cortos

El dinosaurio

Cuando despertó, el
dinosaurio todavía estaba
allí.

Augusto Monterroso – Guatemalteco


Los cuentos mas cortos

El emigrante

¿Olvida usted algo? - Ojalá.

Luis Felipe G. Lomelí. Mexicano


Los cuentos mas cortos

El destino

Una jaula salió en busca de


un pájaro

F. Kafka
Desnudo en el Tejado

"-¿Y qué pretendes?

¿Que viva desnudo en el


tejado?

Antonio Skármeta
“Vendo zapatos de bebé, sin usar”

Ernest Hemingway
"Aquel hombre era invisible,
pero nadie se percató de ello”

G. Jimenez Emán
CUENTO DE HORROR

La mujer que amé se ha convertido en


fantasma. Yo soy el lugar de sus
apariciones.

Juan José Arreola


BREVE MANUAL
PARA RECONOCER
MINICUENTOS

VIOLETA ROJO
“Lamento escribirte una carta tan larga, pero no tengo
tiempo de hacerla más corta”
Carlos Marx a Federico Engels

Llamados también como:


“minicuento”, “microrrelato”, “minitexto”, “microficción” y
“textículo” “relato enano”. arte conciso, brevicuento, cuento
breve, cuento brevísimo, cuento corto, cuento cortísimo, cuento
diminuto, cuento en miniatura, cuento escuálido, cuento
instantáneo, cuento más corto, cuento rápido, fábula, ficción de
un minuto, ficción rápida, ficción súbita, microcuento,
microficción, microrrelato, minicuento, minificción, minitexto,
relato corto, relato microscópico, rompenormas, texto
ultrabrevísimo, ultracorto.
Una de las preguntas que surgen con respecto a los minicuentos es si son
verdaderamente “cuentos”, ya que sus características difieren un tanto de las del
cuento tradicional.

Características esenciales del minicuento:


a) Son muy breves, no llegan por lo común a las dos páginas impresas,
aunque lo más frecuente es que tengan una sola página.

b) Pueden o no tener un argumento definido. Cuando no lo tienen es porque


el argumento está implícito y necesita de la intervención del lector para
completarse.

c) Suelen poseer lo que se llama “estructura proteica”, esto es, pueden


participar de las características del ensayo, de la poesía, del cuento más
tradicional y de una gran cantidad de otras formas literarias: reflexiones sobre
la literatura y el lenguaje, recuerdos, anécdotas, fragmentos biográficos,
fábulas, reseñas de falsos inventos y poemas en prosa.
características esenciales del minicuento:

d) Exhiben un cuidado extremo en el lenguaje. Al tener que utilizar un


número escaso de palabras, describir situaciones rápidamente, definir
situaciones en pocas pero justas pinceladas, el escritor debe utilizar las
palabras exactas, precisas, que signifiquen exactamente lo que se quiere
decir.

e) Es común en ellos el uso de los “cuadros”, según la terminología de Eco


(1981) o “marcos de conocimiento”, según la conceptuación de Van Dijk
(1980). Debido a la brevedad del espacio y a la condensación de la anécdota,
el autor debe encontrar un tema conocido, o dar referencias comunes para
no tener que explicar situaciones ni ubicar largamente al lector.

Es de hacer notar que cada una de las características del minicuento se


relaciona con, o se debe, a las demás. Todas estas características están
indisolublemente unidas a las otras.
Caballo imaginando a Dios

"A pesar de lo que digan, la idea de un cielo


habitado por Caballos y presidido por un Dios con
figura equina repugna al buen gusto y a la lógica
más elemental, razonaba los otros días el caballo.
Todo el mundo sabe -continuaba en su
razonamiento- que si los Caballos fuéramos
capaces de imaginar a Dios lo imaginaríamos en
forma de Jinete”.

Augusto Monterroso
La oveja negra

En un lejano país existió hace muchos años una


Oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó
una estatua ecuestre que quedó muy bien en el
parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas
negras eran rápidamente pasadas por las armas
para que las futuras generaciones de ovejas
comunes y corrientes pudieran ejercitarse también
en la escultura.
Augusto Monterroso
La mosca que soñaba que era un águila

Había una vez una Mosca que todas las noches soñaba que era un Águila y que
se encontraba volando por los Alpes y por los Andes.
En los primeros momentos esto la volvía loca de felicidad; pero pasado un
tiempo le causaba una sensación de angustia, pues hallaba las alas demasiado
grandes, el cuerpo demasiado pesado, el pico demasiado duro y las garras
demasiado fuertes; bueno, que todo ese gran aparato le impedía posarse a
gusto sobre los ricos pasteles o sobre las inmundicias humanas, así como sufrir
a conciencia dándose topes contra los vidrios de su cuarto.
En realidad no quería andar en las grandes alturas o en los espacios libres, ni
mucho menos.
Pero cuando volvía en sí lamentaba con toda el alma no ser un Águila para
remontar montañas, y se sentía tristísima de ser una Mosca, y por eso volaba
tanto, y estaba tan inquieta, y daba tantas vueltas, hasta que lentamente, por la
noche, volvía a poner las sienes en la almohada.

Augusto Monterroso
EL DRAMA DEL DESENCANTADO

...el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el


décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las
ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias
domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de
felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la
escalera común, de modo que en el instante de reventarse
contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su
concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que
aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa
valía la pena de ser vivida.

Gabriel García Márquez


EL POZO

Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años.


Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el
tiempo y la circunstancia de la familia numerosa.
Veinte años después mi hermano Eloy sacaba agua un día
de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse.
En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel
en el interior.
"Este es un mundo como otro cualquiera", decía el mensaje.

Luis Mateo Díez

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