Tema 6
Vicios del consentimiento el error:
Es el que actúa sobre la voluntad interna del sujeto declarante y se constituye
en una declaración diversa de la que hubiera querido, debido a la intromisión
de un motivo perturbador. El error es una creencia no conforme con la
verdad, y el dolo, en rigor, es tan sólo el error que sufre un contratante, por
artes del otro o de un tercero, en connivencia con este, quienes pueden
concretarse, además a mantenerlo en el que aquél por sí mismo incurrió. El
error de derecho consiste en creer que se celebra un acto jurídico, cuando en
realidad se lleva a cabo otro. Por ejemplo si alguien quiere rentar su casa y se
le hace firmar un contrato de compraventa a plazos, esta persona se
encontraría en un error de derecho y por lo tanto el contrato carecería de
validez.
VICIOS QUE DETERMINAL LA VOLUNTAD DE LOS
CONTRATANTES:
El artículo 285, 31 L.P.R.A. § 6191, califica los vicios de la voluntad como el
error, el dolo, la violencia y la intimidación. Este precepto sustancialmente
sigue el artículo 1217 del Código Civil anterior, 31 L.P.R.A. §3404, aunque
suprime la referencia a la nulidad del consentimiento. El acto realizado
mediando error o dolo es involuntario por falta de intención, el acto
realizado con violencia es involuntario por falta de libertad. Un acto jurídico
se reputa voluntario cuando es ejecutado con discernimiento, intención y
libertad.2 Si falla cualquiera de estas características estamos frente a un acto
jurídico que no producirá sus efectos propios. El error puede entonces ser
equivocación o ignorancia, pero el resultado en ambos casos es el mismo;
una falsa representación de la realidad, y eso en definitiva es el error.
EL ERROS:
Es cuando la voluntad negociar que aparece de la declaración no traduce la
verdadera voluntad negociar del declarante. Cuando se forma una
determinada voluntad interna sobre la base de una creencia inexacta. Esto
significa que, en caso de haberse conocido el error, no se hubiera celebrado
el contrato o éste se hubiera celebrado de otra manera. Este es el tradicional
error vicio o error propio. El error como la equivocada o inexacta creencia o
representación mental que sirve de base para una parte realizar un acto
jurídico en este caso el contrato. El error como vicio de la voluntad, afecta la
función cognoscitiva del sujeto pues su voluntad interna se forma basándose
en la ausencia de conocimiento o de un conocimiento equivocado. El error
causante de la posible anulabilidad puede recaer sobre datos objetivos del
propio acuerdo contractual o respecto de la otra parte contratante, en
primer lugar suele hablarse de error esencial o sustancial, en segundo lugar,
de error sobre la persona.
DEFINICIONES Y CLASE DE ERRES:
Una definición puede ser cualquier declaración acerca de
Propiedades (cualidades) de cierta cosa, persona, animal, planta o
idea. Una declaración de equivalencia entre un término y su
significado. Término y significado no son mutuamente excluyentes,
ni equivalentes, sino complementarios Reducir al máximo las cosas que
tiramos, como las bolsas de plástico; reutilizar todo aquello que es
aprovechable, como el jersey del hermano mayor, y guardar el papel o las
latas para que se puedan reciclar. Proposición que expone con claridad y
exactitud los caracteres genéricos y diferenciales de algo material o
inmaterial.
El error obstativo:
es aquel que se puede producir en una subasta, cuando sin intención de
pujar se levanta el brazo para tocarse la cabeza, y le resulta adjudicado un
ítem, sabiendo que en realidad no se quería hacer una puja. Falta de
coincidencia inconsciente entre la voluntad correctamente formada y la
forma en que se declara. Son causas obstativas de la voluntad: inmadurez,
inanidad, error, dolo, violencia. Los actos voluntarios son la regla; y los
involuntarios, la excepción expresamente establecidos por la Ley.
El error como vicio del consentimiento:
El error vicio del consentimiento es el que actúa sobre la voluntad interna del
sujeto declarante y se constituye en una declaración diversa de la que
hubiera querido, debido a la intromisión de un motivo perturbador; este
error no impide el consentimiento, sino que lo deforma, por lo que el
contrato se encuentra afectado de nulidad relativa. Los casos del error-vicio
son: a) el error de derecho (recae sobre la existencia, circunstancias, efectos
y consecuencia de una norma jurídica) y para que sea causa de nulidad del
contrato debe ser determinante y principal; y b) el error de hecho (recae
sobre una circunstancia fáctica o de hecho), dentro del cual se encuentran el
error en la sustancia (recae sobre la materia, cualidades o composición de
una cosa – artículo 1.148 C.C.) el error en la persona (recae sobre la identidad
o cualidades de la persona con quien se ha contratado), último caso éste en
el cual para que produzca la nulidad del contrato debe ser su causa única o
principal.
Errores que no afectan la validez del contrato:
El error causante de la posible anulabilidad puede recaer sobre datos
objetivos del propio acuerdo contractual o respecto de la otra parte
contratante, en primer lugar suele hablarse de error esencial o sustancial, en
segundo lugar, de error sobre la persona. El error causante de la posible
anulabilidad puede recaer sobre datos objetivos del propio acuerdo
contractual o respecto de la otra parte contratante, en primer lugar suele
hablarse de error esencial o sustancial, en segundo lugar, de error sobre la
persona. Vamos a verlos a continuación. Error esencial o sustancial, la
referencia al error es clara en el art. 1266 CC, señala que la justificación del
carácter esencial del error ha de hacerse en relación con el objeto y las
cualidades tenidas en cuenta en el caso concreto. Error sobre la persona con
que se contrata, Se sustituye por la identidad personal propiamente dicha o
por cualidades personales de la otra parte contratante, a cuya consideración
se ha celebrado el contrato.
Condiciones de la anualidad del contrato por error:
El contrato será anulable: por falta de consentimiento para su formación; por
incapacidad de una de las partes contratantes; porque una de las partes, sin
haber sido declarada interdicto y siempre que resulte mala fe en la otra
parte, no haya estado en condiciones de entender o aceptar el tenor del
contrato. Un contrato puede ser anulable cuando presenta vicios en su
formación, como el error, dolo, violencia o intimidación en la manifestación
del consentimiento. También puede ser anulable cuando una de las partes no
tenía capacidad suficiente para contratar, pero su incapacidad no era
absoluta. Es también llamada nulidad relativa para diferenciarla de la nulidad
(o nulidad absoluta). La nulidad absoluta impide ipso iure la producción de
efectos jurídicos. La anulabilidad, en cambio, permite la eficacia jurídica del
acto hasta su remoción judicial.