¿Qué es la agricultura?
La agricultura es un conjunto de saberes y técnicas vinculados con la explotación
económica del suelo, esto es, con la producción de alimentos e insumos de origen
vegetal. Implica procesos como la siembra, el cultivo y la cosecha.
Se trata de una actividad perteneciente al sector primario de la economía, ya que
provee al mismo tiempo a la sociedad de materia prima y bienes acabados. Para
ello acude a diferentes métodos y técnicas, muchos de los cuales implican el uso
de maquinaria y de otras herramientas mecánicas, químicas y biológicas.
La producción agrícola es, junto a la ganadería, una actividad clave de la
economía de los países, ya que permite alimentar a una población. Los países
industrializados obtienen alrededor del 4 % de su PBI de las labores agrícolas,
mientras que en los países en vías de desarrollo esa cifra puede superar un 25 %
del PBI.
Historia de la agricultura
Bajorrelieve que muestra la cosecha en la Roma antigua.
La agricultura es una de las tecnologías más antiguas que conoce el ser humano.
Su aparición propiamente dicha tuvo lugar en la Edad de Piedra, en lo que se
conoce como la revolución neolítica, que ocurrió hace alrededor de 7000 años y
fue un factor central en el paso de sociedades nómadas al sedentarismo.
La agricultura fue desarrollada de manera independiente por diferentes culturas
antiguas, que procedieron a sembrar y cultivar diferentes especies vegetales
(maíz, trigo, papa, granos, etc.). Además, comenzaron a criar animales (perros,
gatos, vacas, caballos, etc.) para trabajar y cuidar el cultivo.
De esta manera, la humanidad inició un nuevo capítulo de producción económica,
que tuvo un enorme impacto en la cultura y en la manera de entender la realidad.
La agricultura hizo posible disponer de más alimentos. Esto permitió el surgimiento
de las primeras ciudades y, en consecuencia, de las primeras sociedades
complejas.
Con el paso de los siglos, la agricultura también creció en complejidad y adoptó
nuevas técnicas que facilitaron sus labores. El trabajo que en la Antigüedad y en el
Medioevo llevaban a cabo personas, a partir de la Edad Moderna y la Revolución
industrial fue resuelto por la maquinaria. Además, se crearon nuevos métodos de
riego, fertilización y combate contra las plagas, y en épocas más recientes, la
manipulación genética de las especies cultivables.
El surgimiento de la agricultura moderna, capaz de producir alimentos en grandes
cantidades, permitió el crecimiento de la población mundial como nunca antes. A
la vez, propició un éxodo rural hacia las ciudades, clave para el surgimiento de la
clase obrera industrial
TIPOS DE AGRICULTURA
Existen formas distintas de clasificar la agricultura, tomando en cuenta criterios
diferentes, como pueden ser: sus métodos de producción, sus volúmenes de
producción y sus métodos de riego.
Según sus métodos de producción
Dependiendo del tipo de técnicas que se utilicen a lo largo del proceso agrícola,
puede distinguirse entre:
Agricultura tradicional. Se caracteriza por utilizar técnicas y procedimientos
autóctonos de una región determinada, con herramientas manuales y la ayuda de
animales o, a lo sumo, de pequeños vehículos.
Agricultura industrial. Se caracteriza por la utilización de maquinaria más o menos
automatizada, como cosechadoras, fumigadoras, entre otras, así como de
pesticidas, fertilizantes y otros aditivos que maximizan la producción.
Según sus volúmenes productivos
Dependiendo de la cantidad de alimentos que produce y los recursos que utiliza,
puede distinguirse entre:
Agricultura de subsistencia. Tiene un bajísimo nivel de producción, capaz de
brindar alimento a una familia o a una comunidad estable y reducida de personas.
No utiliza mayores extensiones de suelo y tampoco genera un gran desgaste.
Agricultura extensiva. Produce un volumen considerable de alimentos a lo largo de
grandes extensiones de tierra, empleando los recursos naturales presentes en el
sitio. Tiene un bajo impacto en el suelo, pero ofrece poco empleo y rendimientos
medianos.
Agricultura intensiva. Persigue la producción en masa de alimentos en un espacio
reducido de suelo, utilizando fertilizantes, aditivos y maquinaria para sacar el
mayor provecho posible. Sin embargo, su impacto en los suelos y el medio
ambiente suele ser muy elevado.
Agricultura sin suelo. Considerada como el grado más extremo de agricultura
intensiva, no requiere de superficie de suelo alguna, sino que cultiva las plantas en
instalaciones hidropónicas o aéreas, con un altísimo uso de tecnología. No tiene
impacto en el suelo, pero consume enormes cantidades de energía.
Según sus métodos de riego
Dependiendo de cómo se haga para darle agua al sembradío a lo largo del ciclo
productivo, se puede distinguir entre:
Agricultura de regadío. El agricultor utiliza algún sistema de riego artificial para
llevar el agua al cultivo.
Agricultura de secano. La humedad necesaria para el cultivo es suministrada por
las lluvias y por el suelo, sin intervención del agricultor.
Etapas del ciclo agrícola
Aunque cada especie vegetal tiene sus propias especificidades para el cultivo, en
términos generales toda la producción agrícola obedece a un mismo ciclo,
adaptadas a su entorno particular y a la especie vegetal cultivada.
Las etapas de este ciclo agrícola son:
Preparación del suelo. La etapa inicial del ciclo consiste en el acondicionamiento
del terreno donde se sembrará, para asegurarse de que cuente con la humedad
debida, que no esté demasiado compacto y que esté libre de malezas. Esto tiene
como fin facilitar la siembra y evitar complicaciones posteriores.
Siembra. Se trazan los surcos y agujeros necesarios para depositar la semilla en
el suelo. Se dispone del espacio de manera tal que los brotes puedan darse sin
estorbarse el uno al otro ni competir por los recursos. Una vez sembrada la
semilla, se procede al riego inicial y a la delimitación del cultivo.
Monitoreo. Se aguarda el crecimiento de los brotes, se riega con la frecuencia
adecuada y se protege a las plantas de hierbas invasoras y de otras plagas que
puedan impedir su crecimiento. Eventualmente, las plantas alcanzan su punto
adecuado y florecen, producen frutos o maduran en sus respectivas maneras.
Cosecha. Se procede a recoger los frutos, las flores o las plantas maduras,
dependiendo del tipo de cultivo. En esta etapa puede procederse manualmente o
a través de maquinaria. Los productos así obtenidos luego se procesan y se
comercializan debidamente.
Descanso. Una vez culminada la cosecha, se permite al suelo descansar y
recuperarse, y luego se procede a su fertilización y tratamiento para repetir el
ciclo.
Importancia de la agricultura
La agricultura es una actividad económica fundamental para la humanidad. No
solo porque le permite producir una inmensa cantidad de alimentos, sino porque
sustenta una compleja estructura social.
Sin embargo, llevada a cabo en forma indiscriminada e irresponsable, la
agricultura puede tener un profundo impacto ambiental y acarrear complicaciones.
El crecimiento de la producción intensiva a nivel mundial y la utilización de
diferentes fertilizantes y agrotóxicos no solo pueden deteriorar el medio ambiente,
sino también la salud de los consumidores.
EL IMPACTO EN LAS MALAS PRACTICAS
Las malas prácticas agrícolas repercuten principalmente en el suelo debido a la
erosión y pérdida de nutrientes por la acción de la lluvia y el viento. La estructura y
composición del suelo se altera por el uso intensivo de agroquímicos y por las
quemas de residuos agrícolas, así como los microorganismos encargados de la
descomposición de materia orgánica y fijación de nutrientes. Esto afecta a la
capacidad de los suelos para mantener la humedad. El agotamiento de los suelos
y la erosión desplazan cultivos a tierras no aptas en pendientes fuertes o con
suelos pobres y de alta heredabilidad.
La agricultura genera gases de efecto invernadero por quemas de los residuos
agrícolas. La pérdida de la fertilidad del suelo hace necesario el uso de
agroquímicos provenientes de combustibles fósiles que incrementan los gases de
efecto invernadero cuando se descomponen o en el proceso de elaboración de
estos insumos. La reducción y pérdida de microorganismos en el suelo,
disminuyen la capacidad para fijar nutrientes y carbono en el suelo. Por otro lado
se produce la pérdida de la capacidad de adaptación de las poblaciones a las
variaciones climáticas por falta de suelos fértiles donde sembrar nuevos cultivos y
por falta de diversidad de cultivos si se retrasa la fecha de cosecha La reducción
en emisión de gases de efecto invernadero y la preservación de tierras para la
agricultura, pueden ser viables mediante la implementación de algunas prácticas
de manejo sostenible de la tierra. El reciclaje de residuos orgánicos e
incorporación del mantillo, mantienen la humedad del suelo y a través de la
descomposición de la materia orgánica se incorporan los nutrientes necesarios a
los cultivos, evitando el uso excesivo de agroquímicos La labranza de
conservación de suelos y rotación de cultivos, disminuye la erosión del suelo y
puede combinarse con la agricultura orgánica, agrobiodiversidad y una adecuada
gestión de fertilizantes y plaguicidas. El mantenimiento de períodos de descanso
del suelo o barbecho deben ser considerados como parte de los planes de manejo
de fincas, los cuales incluyen también la definición de áreas de regeneración de
suelos y diversidad de cultivos
BIBLIOGRAFIA
Equipo editorial, Etecé. Agricultura - Qué es, tipos y etapas del ciclo agrícola.
Concepto. http://concepto.de/agricultura/. Published 25 de enero de 2025.
Almudena. Agricultura tradicional: Características y diferencias con la intensiva.
Certis Belchim. https://certisbelchim.es/agricultura-tradicional-caracteristicas-y-
diferencias-con-la-intensiva/. Published 13 de enero de 2023.