0
Asignatura: Antropología Teológica.
Maestro: Isaí Esteban Sánchez
Mendoza.
Estudiante: Fermín Salgado Rosas.
Trabajo: Ensayo: "El impacto que
provoca el saber que fui creado a la
imagen de Dios en mi vida social y
espiritual".
Fecha:10 de febrero de 2025.
Cuernavaca, Morelos; México.
Campus Virtual.
1
Índice.
Introducción. ....................................................................................................................................... 2
Creación y dignidad............................................................................................................................. 2
Caída y redención. ............................................................................................................................... 3
El impacto en mi vida social y espiritual. (Conclusión) ...................................................................... 3
2
Introducción.
Sin duda es una gran oportunidad poder acercarse a la Palabra de Dios, Su revelación y la
posibilidad de conocerle más, emana de ella y en el ejercicio de su estudio permite al ser
humano conocer a Dios de una forma única, asombrosa y deliciosa, de ahí que el salmista
mencionara las palabras: ¡Tu palabra es para mí más dulce que la miel! (Sal. 119:103).
Cuando se realiza un estudio profundo como el que Dios permite por medio de seminarios,
como es el caso, hay una parada obligada en ver la perspectiva de Dios respecto del hombre, y
en ese estudio el impacto que tiene su mirada sobre mí como ser humano, es simplemente
asombroso.
Creación y dignidad.
Probablemente una de las preguntas más recurrentes en la humanidad, tiene que ver con el
origen y la existencia del hombre, distintas teorías a lo largo del mundo y de la historia han
acompañado esta reflexión humana. Unas más místicas que otras, unas más fantasiosas y hasta
mitológicas y hasta las más académicas y científicas tratan de explicar este gran misterio, sin
embargo, ninguna narrativa es tan profunda y seria como la que presenta el Génesis, alejándose de
nuestra hambrienta curiosidad por las cosas que han tenido que ocurrir para que la vida se desarrolle
en la forma en que la humanidad tienen registro, el planteamiento bíblico es nada menos que la
perspectiva del mismo Dios creador, que revela de la creación, lo que es necesario que el hombre
conozca y logre entender su razón en el cosmos.
Lejos de que la narrativa bíblica gire en torno a los detalles “técnicos” de la creación, está se centra en
explicar la relación que Dios dispone con el hombre, lo etiqueta con una descripción que le da
dignidad, que lo diferencia de toda cosa creada y que lo pone por sobre todo lo creado. Esta doctrina es
denominada la Imago Dei: ella nos permite entender que hay características en la disposición de Dios
en Gen. 1:26 “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” que además de
transmitirnos racionalidad, moralidad, espiritualidad y sociabilidad; nos revisten de una dignidad
única, sólo por debajo de la dignidad de Dios.
3
Caída y redención.
Cuando nos aproximamos al texto bíblico, en los párrafos que están relacionados con la
creación, además de describirnos la dignidad del hombre, nos entregan la mala noticia de la caída,
evento en que el pecado entra a la vida de la humanidad por medio del engaño de la serpiente, cuando
se observa con atención esta narrativa es imposible quedar indiferente ante los drásticos cambios que
nos aporta: de expresiones por parte de Dios como “vio que era bueno” o “a nuestra imagen”, que dan
alegría a la humanidad; a palabras de condenación que maldicen la tierra Gen. 3:17 y que al mismo
tiempo corrompen las esferas en que el hombre se puede relacionar: con Dios, consigo mismo, con sus
semejantes y con su entorno; en ello mismo su imagen y dignidad queda corrompida. Pero es la misma
narrativa del Génesis, que nos da un brillo de esperanza, la promesa de un descendiente de la mujer
que habría de acabar con la distorsión que el pecado trajo. Con la dicha de tener a la vista las escrituras
completas y poder observar a través de ellas el cumplimiento de la promesa en la obra de Cristo,
podemos dimensionar la expresión de Col 3:10 “y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen
del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno”, que expresa que ahora en Cristo somos
nuevos hombres, renovados. Por medio de ello, la corrupción adquirida en la Caída del Edén se ve
remediada por Cristo, para Gloria de Dios mismo y beneficio del hombre, pues así, la humanidad no es
más vista delante de Dios como corrupta, sino que, por medio de Cristo, aquéllos que creen en Él, se
revisten de Él, para tener ahora nuevamente la imagen redimida: completamente digna y semejante.
El impacto en mi vida social y espiritual. (Conclusión)
Definitivamente, es algo asombroso para mí, dimensionar (y creo que nunca me alcanzará el
entendimiento para hacerlo adecuadamente), todo lo que Dios me ha aportado al tener su semejanza,
son muchos ejes lo que la expresión conlleva, desde cómo he de conducirme con el cuidado de mi
persona en aspectos meramente físicos hasta los espirituales, qué tanto hay que descubrir y aprender
de Dios por medio de su Palabra en esa cuestión espiritual, y por su puesto en el ámbito social se
presenta otro reto que es reconocer y respetar la dignidad que Dios le ha aportado a otros seres
humanos, ni mayor ni menor a la mía.
4
El impacto más importante de esta verdad bíblica de ser a imagen y semejanza de Dios, es procurar
seguir el ejemplo del hombre que en verdad cuido y valoró su dignidad a imagen y semejanza de Dios:
Cristo. Me apasiona pensar en que, si una de las traducciones de imagen y semejanza, implica ser una
especie de réplica o figurilla, quiero ser esa representación que Dios pensó, a pesar de toda la limitante
que mi esencia de creación conlleva, pueda seguir los pasos de Cristo y así satisfacer el corazón de
Dios con mi vida.
5
Referencias.
Reina Valera 1960; Génesis.
Millard J. Erickson TEOLOGÍA SISTEMÁTICA Segunda edición
Grunlan Sthephen Antropología y Teología” (Capítulo 15 p. 299-312)