FACTORES A TOMAR EN CUENTA AL SELECCIONAR UNA
RUTA DE TRANSPORTE:
Capacidad de los vehículos: Implica determinar el peso, volumen y número de
unidades que un vehículo puede transportar, considerando las regulaciones de
transporte. Además, se debe tener en cuenta el tipo de mercancía, ya que algunos
productos requieren condiciones especiales (refrigeración, temperatura controlada) o
pueden ser voluminosos pero ligeros, lo que afecta la eficiencia del espacio del vehículo.
Maestra de clientes con ventanas horarias: Se trata de una base de datos o
lista que organiza a los clientes por ubicación y por horarios de recepción. Cada cliente
tiene una "ventana horaria", que es el tiempo específico en el que puede recibir la entrega.
Esto ayuda a optimizar las rutas para evitar demoras o entregas fallidas.
Tiempos de descarga y georreferenciación: Es necesario considerar cuánto
tiempo toma descargar la mercancía en cada punto, ya que esto afecta la duración total
de la ruta. La georreferenciación asegura que se usen coordenadas precisas para ubicar
los destinos, minimizando errores de ubicación y ayudando en el cálculo exacto de
tiempos y distancias.
Parametrización de zonas: Consiste en dividir geográficamente el área de
distribución en zonas específicas. Esto facilita la planificación, ya que se puede asignar
a cada vehículo una zona en particular, optimizando tiempos de viaje y evitando que un
vehículo tenga que recorrer grandes distancias de un punto a otro.
Variables de horarios de labor: Se refiere a los turnos y la disponibilidad de
conductores y personal de apoyo en cada centro de distribución. La planificación debe
ajustarse a los horarios de trabajo de los empleados para evitar retrasos o
incumplimientos en los tiempos de entrega.
Tiempos de desplazamientos: Estimar correctamente el tiempo necesario para
moverse de un punto de entrega a otro es clave para la eficiencia. Esto incluye considerar
factores como tráfico, condiciones de las carreteras, y distancias entre puntos. También
se deben tener en cuenta paradas necesarias, como descansos obligatorios para los
conductores.
Indicadores y métricas proporcionadas por el encargado del diseño de ruta:
Se utilizan para evaluar y mejorar el rendimiento de las rutas. Estos indicadores pueden
incluir tiempos de entrega, consumo de combustible, porcentaje de entregas a tiempo, y
kilometraje recorrido. Estas métricas permiten ajustar las rutas para hacerlas más
eficientes y económicas.
PROGRAMACIÓN DE CARGAS
El límite en el número total de entregas diarias por ruta: Este límite se
establece para garantizar que un vehículo no esté sobrecargado de paradas, lo que
podría afectar la eficiencia y los tiempos de entrega. Considerar un número óptimo de
entregas por día permite al conductor cumplir con las ventanas horarias de los clientes y
evitar retrasos. Además, un exceso de entregas puede aumentar el estrés del conductor
y reducir la calidad del servicio.
El límite de kilómetros recorridos por vehículo al día o por ruta: Definir un límite
de kilómetros ayuda a gestionar el tiempo y los costos operativos, incluidos el consumo
de combustible y el desgaste del vehículo. Este límite debe ser razonable, considerando
factores como el tiempo de trabajo del conductor y las condiciones del tráfico. Mantener
un límite adecuado también contribuye a la seguridad del conductor y a una logística más
sostenible.
La capacidad de carga fija (volumen y peso) de los vehículos: Cada vehículo tiene
especificaciones máximas de peso y volumen que no deben ser excedidas. Este límite
es crucial para evitar multas por sobrepeso y garantizar la seguridad en la carretera.
También implica que la planificación de la carga debe considerar el tipo de productos que
se transportan, asegurando que la carga esté bien distribuida para evitar problemas de
estabilidad durante el transporte.
El conocimiento de una demanda de productos por parte de los clientes:
Entender la demanda de productos permite a las empresas planificar mejor las entregas
y ajustar las rutas según las necesidades específicas de los clientes. Esto implica tener
datos sobre las tendencias de compra, la estacionalidad de ciertos productos y las
preferencias de los clientes. Un análisis adecuado de la demanda ayuda a evitar faltantes
y reduce el exceso de inventario.
La cantidad de productos servidos en cada ruta o día debe ser menor a la
capacidad de carga del vehículo: Este principio asegura que siempre haya suficiente
espacio en el vehículo para acomodar la carga de manera segura y eficiente. También
permite manejar imprevistos, como cambios de última hora en la carga o la inclusión de
entregas adicionales. Mantener esta práctica facilita un mejor manejo de la carga y puede
contribuir a la reducción de costos por transporte.