LA RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL DE LOS ESTADOS
LA CODIFICACIÓN Y EL DESARROLLO PROGRESIVO DEL DI DE LA RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL
Las normas que regulan el régimen de la responsabilidad internacional son normas consuetudinarias, desarrolladas
por sentencias de los tribunales internacionales arbitrales que resolvieron litigios relativos a los daños causados por
determinados países a las grandes potencias.
En 1929 la Universidad de Harvard realizó un intento de codificación de estas normas.
Al año siguiente (1930) bajo los auspicios de la Sociedad de Naciones se celebró en Ginebra una Conferencia de
codificación del derecho de la responsabilidad internacional que concluyó sin éxito.
Desde 1956 la CDI ha venido realizando esfuerzos en este sentido: en 2001, la CDI aprobó definitivamente el
Proyecto de artículos sobre responsabilidad internacional del Estado por hechos internacionalmente ilícitos, que
remitió a la Asamblea General (Resolución A/RES/56/83, de 28 de enero de 2002).
Así, si un Estado es responsable de haber causado un perjuicio a un extranjero tiene la doble OB de poner fin a este
comportamiento ilícito y reparar todo el daño causado → De acuerdo con la construcción clásica del concepto de
responsabilidad internacional, esta se origina a raíz de la comisión de un hecho ilícito internacional: el art 1 del
Proyecto indica que «todo hecho internacionalmente ilícito del Estado genera su responsabilidad internacional».
El comportamiento del Estado que dé origen a un hecho ilícito puede consistir en una acción o en una omisión.
Por otra parte, no importa si el hecho internacionalmente ilícito obedece a una negligencia del Estado o a una
actitud dolosa; ni tampoco se valora si ha provocado un daño en el Estado en relación al cual el Estado autor del
hecho ilícito había asumido la obligación.
La mera comisión de 1 hecho ilícito internacional (todo comportamiento -acción u omisión- atribuible al Estado y que
no se corresponda con lo que de él exige una OB internacional que le afecta: arts 2 y 12) comporta resp internacional
La inmediatez de la relación hecho internacionalmente ilícito-responsabilidad internacional se explica porque el
mecanismo de la responsabilidad internacional responde al objetivo de restaurar la igualdad de los Estados en sus
compromisos internacionales, una igualdad que se había truncado a resultas de la comisión del hecho ilícito.
Aquí radica 1 de los aspectos + novedosos del régimen de la responsabilidad internacional de los Estados de la CDI:
- La concepción tradicional de la responsabilidad internacional contemplaba esta última como una
consecuencia del daño o del perjuicio causado a otro Estado.
- La CDI, en cambio, hace depender la responsabilidad internacional de la violación de una obligación
internacional y no del hecho de haber causado un daño a otro Estado.
Aunque no forme parte de la definición del hecho internacionalmente ilícito, el daño juega un papel muy importante
en la responsabilidad: en cierto modo, CDI plantea el daño como 1 consecuencia del ilícito internacional (art. 31: «El
Estado responsable está obligado a reparar íntegramente el perjuicio causado») y le otorga un destacado
protagonismo al momento de evaluar el modo y, en su caso, el quantum de la reparación debida (arts. 34-38)
A modo de resumen, la existencia de un hecho ilícito internacional comporta 2 elementos (según art 2 del Proyecto):
- Elemento objetivo: violación de una obligación internacional.
- Elemento subjetivo: dicha violación es imputable a un sujeto internacional.
EL ELEMENTO OBJETIVO DE LA RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL: EL HECHO ILÍCITO INTERNACIONAL
EL COMPORTAMIENTO DEL ESTADO: LA VIOLACIÓN DE UNA OBLIGACIÓN INTERNACIONAL
Para incurrir en responsabilidad internacional ha de violarse una obligación internacional que esté en vigor para el
Estado autor del hecho ilícito (arts. 13-15) → ¿Cuándo se produce tal violación?
- Cuando un hecho de ese Estado no esté en conformidad con lo que de él exige esa obligación (art. 12).
- La apreciación de que se ha producido la violación de la norma internacional solo puede realizarse a la luz de
las normas de derecho internacional (no de derecho interno) (art. 3).
El origen (consuetudinario, convencional, acto unilateral, resolución vinculante de una organización internacional o
una sentencia de un tribunal internacional) de la OB internacional violada es irrelevante para determinar que se ha
incurrido en responsabilidad internacional (art. 12).
Por lo demás, las consecuencias jurídicas que se derivan del hecho ilícito internacional no varían en función de la
fuente de la obligación internacional violada; pero sí de su contenido
CIRCUNSTANCIAS QUE EXCLUYEN LA ILICITUD
El derecho internacional prevé la existencia de ciertas circunstancias que hacen que un acto que debería calificarse
como de ilícito no se considere como tal, ya que, en razón de estas circunstancias, la obligación internacional no
resulta exigible al Estado que ha realizado tal hecho (arts 20-36 Proyecto 2001):
- Consentimiento: cuando el Estado perjudicado x las consecuencias de la realización del hecho internacional
ha consentido de forma no viciada y con antelación a la realización del acto, no existe tal hecho ilícito (ej:
comisiones de encuesta que actúan en territorio de otro Estado, ejercicio de jurisdicción sobre fuerzas
visitantes, operaciones de socorro y rescate humanitarios y detención de personas en territorio extranjero).
- Legítima defensa: excepción al principio de prohibición de la amenaza y uso de la fuerza armada prevista en
el artículo 51 de la CNU → Es una respuesta dirigida a defenderse de un ataque armado y debe ser
proporcionada al mismo y provisional (mientras se produce el ataque armado).
- Contramedidas: habiéndose producido un hecho ilícito previo por parte de un Estado «A», el Estado «B»,
perjudicado por el hecho ilícito anterior, realiza un determinado comportamiento (que en otras
circunstancias, sería internacionalmente ilícito) → Las contramedidas que toma el Estado perjudicado han de
ser legítimas según el DI: haber intentado la reparación, proporcionales al perjuicio recibido y no uso fuerza.
- Fuerza mayor: una fuerza irresistible o un acontecimiento imprevisto hacen imposible que el Estado pueda
actuar conforme a la OB internacional que había asumido
➢ Causas ajenas a la voluntad del Estado, sin que este haya contribuido siquiera a que se produzcan.
➢ Acontecimientos imprevistos, absolutamente ajenos al control del Estado.
➢ La imposibilidad material de cumplimiento que da lugar a la fuerza mayor puede deberse a un hecho
natural o físico (p ej un fenómeno de mal tiempo que desvíe aeronaves de un Estado al territorio de
otro Estado, terremotos, inundaciones o sequías) o a una intervención humana (p ej la pérdida de
control sobre una parte del territorio de un Estado a raiz de una insurrección o de la devastación de
una región por operaciones militares llevadas de un tercer Estado) o por una combinación de ambos
- Peligro extremo: ha de existir un peligro real y evidente para la vida del autor del comportamiento y de las
personas confiadas a su cuidado → Debe existir una cierta posibilidad de elección entre el incumplimiento
de la obligación internacional o el riesgo para la vida (en la práctica, los casos de peligro extremo se han
referido a casos de buques o aeronaves que entran en el territorio de un Estado en razón del mal tiempo o
de una falla mecánica o de navegación)
- Estado de necesidad: existencia de un peligro grave para la existencia del Estado, para su supervivencia
política o económica, para el mantenimiento de su paz interna, para la supervivencia de parte de su
población, etc., sin que haya otro medio de salvaguardar tales intereses → Como en todos los supuestos
anteriores, el Estado no puede haber contribuido a la creación del estado de necesidad y la conducta del
Estado no puede suponer un comportamiento contrario a una norma imperativa de DI.
➢ La CDI ha distinguido el estado de necesidad de los supuestos anteriores:
➔ A diferencia del consentimiento (art. 20), la legítima defensa (art. 21) o las contramedidas (art.
22), no depende de un comportamiento anterior del Estado lesionado.
➔ A diferencia de la fuerza mayor (art 23), no supone un comportamiento involuntario o impuesto.
➔ A diferencia del peligro extremo (art. 24), el estado de necesidad no consiste en un peligro para
las vidas de las personas a cargo del funcionario de un Estado, sino en un grave peligro para los
intereses esenciales del propio Estado o de la comunidad internacional en su conjunto. Surge
cuando existe un conflicto, de momento irreconciliable, entre un interés esencial, por una parte,
y una obligación del Estado que invoca la necesidad, por la otra.
➢ Estas características especiales significan que el estado de necesidad podrá alegarse raras veces para
excusar el incumplimiento de 1 OB y que está sometido a limitaciones estrictas para prevenir abusos
(p ej en el asunto Competencia en materia de pesquerías [España c. Canadá])
- Cumplimiento de normas imperativas
EL ELEMENTO SUBJETIVO DE LA RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL: LA ATRIBUCIÓN (art 4-11 Proyecto de 2001)
Atribución consiste en la posibilidad de atribuir la acción u omisión contraria a derecho a un sujeto internacional.
En lo referido al Estado, la atribución supone determinar si estamos en presencia de un hecho del Estado, ya que el
Estado actúa en la esfera internacional a través de sus órganos: no es esta la 1ª ocasión en que hemos tratado
necesidad de atribuir comportamientos a 1 Estado (actos unilaterales y proceso de celebración de tratados), y como
señalamos, el Estado es una persona jurídica que solo puede actuar por conducto de sus agentes y representantes.
Art 4.2: se considerará hecho del Estado según el DI el comportamiento de todo órgano del Estado que tenga la
condición de tal según el derecho interno de ese Estado, siempre que en el caso concreto haya actuado en esa calidad
Es irrelevante que órgano pertenezca al poder legislativo, ejecutivo o judicial, así como la posición que ocupe en el
marco de la organización del Estado, o si pertenece al Gobierno central o 1 división territorial del Estado (art. 4.1).
Del mismo modo, se atribuirá al Estado el comportamiento de órganos puestos a su disposición por otro Estado o
por una organización internacional, pero no los hechos realizados en su territorio por los órganos de otros Estados
(aunque estos órganos estén en su territorio con su consentimiento: p ej, una misión diplomática especial o una
visita de un jefe de Estado) o por los órganos de una organización internacional (p ej fuerzas implicadas en una
operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas desplegada en su territorio).
Estado es responsable solo de los actos de sus órganos, es decir, no es internacionalmente responsable de los actos
de sus nacionales u otros particulares, salvo que estos actúen de hecho x su cuenta o ejerzan de hecho prerrogativas
del poder público en defecto de las autoridades estatales y en circunstancias que justifican el ejercicio de estas.
No se atribuyen al Estado los hechos realizados por un movimiento insurreccional, a no ser que los órganos del
Estado hayan dejado de cumplir las OB de vigilancia, prevención o represión que les corresponden: determinados
sectores del DIP, como el DI humanitario, prevén la atribución de hechos realizados x movimientos insurreccionales a
ese movimiento y, desde la perspectiva del DI general, se prevé que en el caso de que tal movimiento triunfe plena
(y se convierta en el Gobierno del Estado) o parcialmente (y se cree un nuevo Estado en una parte del territorio del
Estado preexistente), los hechos del movimiento insurreccional se atribuirán al nuevo Gobierno o Estado.
Los Estados son internacionalmente responsables en relación con el hecho ilícito de otro Estado en caso de ayudar o
asistirle (art. 16), de dirigir y controlarle (art. 17) en la comisión por este último de un hecho internacionalmente
ilícito (art. 16), así como de coaccionarle para que cometa un hecho internacionalmente ilícito (art. 18).
CONSECUENCIAS JURÍDICAS DEL HECHO INTERNACIONALMENTE ILÍCITO: LA REPARACIÓN
Las consecuencias jurídicas que entraña la responsabilidad internacional no afectan a la continuidad del deber del
Estado internacionalmente responsable de cumplir con la obligación violada (art. 29).
Pero, además, el Estado responsable está obligado además a cesar el hecho ilícito y, en su caso, a ofrecer garantías
de no repetición (art. 30) y a reparar el perjuicio causado.
Reparación: consecuencia lógica de la comisión de un hecho internacionalmente ilícito por parte de un Estado
- En el Asunto de la fábrica de Chorzow, la CPJI señaló que «es un principio de DI, e incluso una concepción
general del derecho, que toda violación de un compromiso implica la obligación de reparar»
- La reparación tiene como objeto intentar restablecer la situación existente con anterioridad a la realización
del hecho ilícito: puede realizarse mediante modalidades distintas (arts. 34-39):
➢ Restitución (art. 35): forma más perfecta de reparación ya que consiste en «restablecer la situación
que existía antes de la comisión del hecho ilícito (ej: abrogación de una disposición interna contraria
al DI y anulación de sus efectos; puesta en libertad de 1 persona; restitución de dinero, documentos
o bienes de distinta naturaleza; liberación y devolución de buques capturados, etc)
➔ No siempre es posible (art 35: «siempre que y en la medida que esa restitución no sea
materialmente imposible, no entrañe una carga totalmente desproporcionada con relación al
beneficio que derivaría de la restitución en vez de la indemnización») dado la naturaleza del
daño o perjuicio causado: en tal caso, debe recurrirse a otras modalidades de reparación.
➢ Indemnización (art. 36): consiste en la valoración económica de los daños causados, que incluye el
valor de lo perdido y el lucro cesante, y el pago de la correspondiente cantidad.
➔ Forma más común de reparación y «cuenta sobre todo con un abundante corpus iuris relativo a
supuestos de daños causados a particulares extranjeros en sus bienes (expropiaciones,
rescisiones de concesiones, destrucción de objetos, secuestros de depósitos, etc.)».
➔ En nacionalizaciones se ha recurrido a 1 sistema de indemnización global: valor indemnización
no es proporcional al de los bienes afectados, sino que es una suma global a tanto alzado.
➔ La práctica internacional conoce de otros supuestos en los que también es preceptivo el pago de
1 indemnización (expropiación forzosa o supuesto de responsabilidad internacional por riesgos)
e incluso de casos en los que la reparación se realiza x un Estado de forma facultativa, ex gratia.
➢ Satisfacción (art. 37): forma de reparación adecuada para los casos en los que el perjuicio causado
es un daño moral, habiéndose atentado contra la dignidad del Estado.
➔ Puede adoptar formas diversas como la presentación de excusas formales, mediante una
declaración oficial o una nota diplomática, el castigo de los culpables, el pago de una suma
simbólica o la verificación por una instancia imparcial internacional del carácter ilícito del hecho
DERECHOS DEL ESTADO LESIONADO
En los trabajos de la CDI la reparación se presenta como una relación bilateral entre el Estado infractor y el Estado
lesionado en la que corresponde al primero, según se ha estudiado, la triple obligación de:
- Cumplir con la obligación vulnerada.
- Hacer cesar el hecho internacionalmente ilícito.
- Reparar los daños o perjuicios causados al Estado lesionado (arts. 28-31).
El estado lesionado tiene derecho, por su parte, a:
- Exigir el cumplimiento de las obligaciones anteriores al Estado responsable.
- Adoptar contramedidas si el Estado responsable no cumple con tales obligaciones.
Ahora bien, este esquema bilateral se mantiene en todas las ocasiones, incluso cuando la obligación violada dañe
gravemente los intereses de la CI en su conjunto. Detengámonos en esta cuestión.
RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL POR VIOLACIÓN DE NORMAS QUE REPRESENTAN INTERESES DE CI EN SU CONJUNTO
UNA DOBLE PROBLEMÁTICA: QUIÉN INVOCA LA RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL Y CUÁL ES SU CONTENIDO
El reconocimiento por la doctrina y la jurisprudencia internacional de la existencia de normas que representan los
intereses de la CI en su conjunto, expresión usada tanto para las ob erga omnes como para las normas de ius cogens,
ha tenido sus consecuencias en el marco de la teoría de la responsabilidad internacional, que con relación a estas
normas parece superar muy tímidamente el carácter relacional y bilateral que, en líneas generales, le caracteriza.
La violación de las disposiciones que gozan de esta naturaleza supone la violación de una norma de DI, por lo que
será aplicable la exigencia del Estado directamente afectado por la comisión del ilícito internacional de la reparación:
pero el que estas normas preserven intereses del Estado dañado y la CI en su conjunto abre nuevos caminos en la
exigencia de esta reparación, ya que todos los Estados que forman la CI podrán sentirse afectados en sus intereses.
En la práctica, la puesta en funcionamiento de este mecanismo presenta ciertas dificultades, pues, entre otras cosas,
se enfrenta con el carácter esencialmente voluntario de la jurisdicción internacional
La posibilidad de una actio popularis (acción emprendida x un 3º en beneficio del interés público general) permitiría
en principio superar estas dificultades: sin embargo, la CIJ negó esta posibilidad respecto de las OB erga omnes en el
Asunto África del Sudoeste (1966) en el que rechazó que los Estados demandantes (Liberia y Etiopía) tuvieran interés
jurídico respecto del cumplimiento x Sudáfrica de sus OB en relación al Acuerdo de mandato en el Sudoeste Africano
Con posterioridad, el tribunal pareció matizar esta posición: de sus palabras recogidas la Sentencia Barcelona
Traction (1970), «todos los Estados pueden ser considerados como poseedores de un interés jurídico en que tales
derechos sean protegidos», podía derivarse la idea de una actio popularis para la mejor garantía de las OB erga
omnes aunque, pero el tribunal no utilizara esta expresión ni concretara esta idea.
Su posición respecto de esta cuestión adolece de cierta imprecisión: esto podría haberse subsanado en la Sentencia
en el Asunto de Timor Oriental (1995), en la que tuvo que valorar a instancias de Portugal el carácter erga omnes del
principio de autodeterminación de los pueblos.
- La Corte reafirmó este extremo, pero en su sentencia señaló que la condición erga omnes de una norma
nada tiene que ver con la regla de la jurisdicción voluntaria de la Corte.
- El tribunal no puede, cualquiera que sea la naturaleza de la OB invocada, considerar la legalidad o no de la
conducta de un Estado (Australia) cuando su sentencia implicaría la valoración de la conducta de un 3r
Estado que no es parte en el conflicto (Indonesia).
- Esta respuesta de la Corte no parece inadecuada, especialmente si tenemos en cuenta que Portugal
demandó a Australia y no a Indonesia, pero sí parece insuficiente, pues el asunto suponía una oportunidad
para que la Corte desarrollara con mayor detalle el régimen de responsabilidad aplicable en estos casos.
LA DISTINCIÓN ENTRE DELITOS Y CRÍMENES INTERNACIONALES
En sus trabajos sobre la responsabilidad internacional de los Estados, CDI ha ofrecido sucesivas soluciones a esto.
La 1ª respuesta vino del relator especial R. Ago, que distinguió entre delitos y crímenes internacionales definiendo
estos últimos como violaciones graves «de una obligación internacional (tan) esencial para la salvaguarda de
intereses fundamentales de la CI».
Esta distinción fue mantenida por W. Ripaghen y G. Arangio-Ruiz: según su filosofía cuando la OB violada es una OB
internacional esencial para la salvaguarda de los intereses de la CI, las consecuencias han de ser mayores.
El Proyecto de artículos de 1969 distinguía entre crímenes y delitos internacionales, y ejemplificaba que un crimen
internacional puede resultar, en particular:
- De una violación grave de una OB internacional de importancia esencial para el mantenimiento de la paz y
la seguridad internacionales, como la que prohíbe la agresión.
- De una violación grave de una OB internacional de importancia esencial para la salvaguarda del derecho a
la libre determinación de los pueblos, como la que prohíbe el establecimiento o el mantenimiento por la
fuerza de una dominación colonial.
- De una violación grave y en gran escala de una ob internacional de importancia esencial para la
salvaguarda del ser humano, como las que prohíben la esclavitud, el genocidio, el apartheid.
- De una violación grave de una OB internacional de importancia esencial para la salvaguarda y protección
del medio humano, como las que prohíben la contaminación masiva de la atmósfera o de los mares
Desde el primer momento, la distinción entre crimen y delito internacional planteó problemas: así lo hizo constar,
entre otros, el relator especial W. Riphagen, y así lo ha recordado J. Crawford, apoyándose para ello en los
comentarios realizados por algunos Estados.
DISTINCIÓN ENTRE ESTADOS DIRECTAMENTE LESIONADOS Y ESTADOS CON INTERÉS LEGAL PARA INVOCAR LA
RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL
Como se ha adelantado, el Proyecto de artículos de 2001 no mantiene la distinción anterior; ya que en su lugar
diferencia entre obligaciones:
- Debidas por el Estado autor del hecho internacionalmente ilícito a un Estado en particular (de carácter
bilateral) [art. 42.1 a)].
- Debidas por el Estado autor del hecho internacionalmente ilícito a un grupo de Estados del que ese Estado
forma parte (tratados multilaterales que contienen OB integrales y cuyo cumplimiento no está sujeto a un
régimen de reciprocidad): en estos supuestos, la violación de una OB convencional incide respecto Estado
lesionado y también sobre el resto de Estados parte en el régimen convencional [art 42.1 b)]
- Debidas a la comunidad internacional en su conjunto [art. 48.1 b)].
Este esquema supone una superación de las dificultades que planteaba el concepto unívoco de Estado lesionado del
Proyecto de 1996, ya que ahora se distingue entre:
- El Estado directamente lesionado en el contexto de una relación bilateral o multilateral.
- El Estado con interés legal en la medida que la violación se ha producido en un marco convencional que
establece intereses colectivos.
- El Estado con interés legal en la medida que la obligación violada es debida a la CI en su conjunto.
Ello no obstante, las consecuencias que se derivan de cada una de estas 3 situaciones son prácticamente idénticas.
- Así, en el primer y segundo supuestos los Estados lesionados o con intereses para invocar la
responsabilidad aun cuando no se trate de Estados lesionados podrán exigir:
➢ El cese del hecho internacionalmente ilícito.
➢ Garantías de no repetición.
➢ El cumplimiento de la obligación de reparación.
Además, con el objeto de inducir al Estado responsable a cumplir estas OB, Estados (lesionados o no
lesionados pero con intereses para invocar responsabilidad) podrán adoptar contramedidas (arts. 50 y 54.2).
- En el supuesto de las violaciones graves de OB debidas a la CI en su conjunto, también llamadas violaciones
graves emanadas de normas imperativas de DI general (arts. 40 y 41), todos los Estados (distintos del Estado
responsable) tienen las siguientes obligaciones:
➢ No reconocer como lícita la situación creada por la violación.
➢ No prestar ayuda o asistencia al Estado responsable para mantener la situación así creada.
➢ Cooperar, en cuanto sea posible, para poner fin a la violación (art. 41.2).
MODO DE HACER EFECTIVA LA RESPONSABILIDAD DE LOS ESTADOS
Por lo que se refiere al modo de hacer efectiva la responsabilidad de los Estados, debe indicarse que el
procedimiento previsto huye de toda forma de institucionalización.
Cuando invoque la responsabilidad internacional, el Estado lesionado notificará su reclamación al Estado autor del
ilícito, especificando el comportamiento que debería observar y forma que debería adoptar la reparación (art. 43).
De ser varios los Estados lesionados, la exigencia de responsabilidad internacional puede invocarse separadamente
(art. 46): en este caso, la reparación se presenta como una multiplicidad de relaciones bilaterales.
Lo mismo ocurre cuando varios Estados son responsables del mismo hecho internacionalmente ilícito, pues el
Estado lesionado podría invocar la responsabilidad de cada Estado con relación a ese hecho (art. 47).
Si la responsabilidad internacional se invoca por un Estado no lesionado pero con un interés legal para hacerlo (sea
porque la obligación violada es debida a la comunidad internacional en su conjunto, sea porque la violación se ha
producido en un marco convencional que establece intereses colectivos) este también actuará individualmente y se
dirigirá al Estado responsable (art. 48.2).