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Edad de Los Metales

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Edad de los Metales

Se produce el desarrollo de la utilización de los metales. La metalurgia es junto


al control del fuego la manifestación prehistórica más avanzada del
conocimiento de los recursos naturales por parte del ser humano. La
transformación de las características fisicoquímicas del mineral para conseguir
útiles de gran dureza y resistencia supone un importante triunfo tecnológico.
Del simple martilleado en frío del metal se pasa a la fundición y al uso de
aleaciones como la del cobre y estaño para obtener el bronce, destacando éste
por su punto de fusión más bajo junto a su mayor resistencia y dureza. Se
pueden producir en serie objetos previamente diseñados, al emplearse moldes
en el complejo proceso de fabricación. La elaboración de objetos metálicos,
más compleja que la de las restantes materias primas utilizadas hasta
entonces, da lugar a la aparición de auténticos especialistas. Sin embargo, la
extensión de la metalurgia no desplaza por entero a la utilización de otros
materiales como la piedra y el hueso.
Las dificultades de abastecimiento de metal, a veces escaso e incluso
inexistente en muchas regiones, fomenta que se establezcan relaciones
comerciales y políticas capaces de abarcar extensos territorios. Comienza la
construcción de poblados fortificados, evolucionan las comunidades
campesinas con la extensión del cultivo de cereal y la ganadería de pastoreo,
aparecen los excedentes, los contactos mercantiles, la acumulación de la
riqueza y el poder en aristocracias. El progreso por el empleo de la metalurgia
conlleva el auge de la estratificación y las diferencias sociales. Se inicia una
organización social en donde existen sistemas de jefaturas ligadas al
parentesco que están enfrentadas con habituales rivalidades. Este periodo se
divide en tres etapas: Edad del Cobre, Edad del Bronce y Edad del Hierro.

Edad del Cobre


Años 2500 a.C. – 1800 a.C.
Esta etapa también se denomina Calcolítico. El ser humano comienza a utilizar
las artes metalúrgicas, sobre todo la fundición del cobre, con el que se realizan
diversos objetos como puñales, punzones, agujas, brazaletes, sortijas, etc.
Se producen grandes cambios económicos y sociales, destacando la creación
de poblados fortificados, el megalitismo, la invención de la rueda, la aparición
de sociedades más complejas con empleo de trabajo colectivo, una incipiente
jerarquización y desigualdad social, los primeros talleres artesanales a tiempo
parcial, algunas técnicas culinarias para prolongar y transformar los alimentos,
la explotación de la lana, así como nuevas prácticas agrícolas y ganaderas
entre las que resaltan las siguientes: sistemas de regadío con acequias y
abonado con estiércol, cultivos de trigo, cebada, centeno, mijo, habas, lentejas,
etc., introducción del arado y aprovechamiento de los animales como fuerza de
tracción. Sin embargo, no parece probable que la base del desarrollo indicado
tenga como origen el uso del cobre. Las primeras herramientas elaboradas con
este metal resultan demasiado blandas para competir eficazmente con las
líticas, lo que hace creer que la aparición de la metalurgia, lejos de haber sido
el detonante de un proceso, solo es otra novedad más originada en un
ambiente generalizado de cambios.
Destaca la “Cultura de los Millares” del sureste peninsular, que supone uno de
los inicios del uso de los metales. En un medio natural con menor aridez que la
actual ocupa un territorio de 19 hectáreas formado por un recinto amurallado,
una necrópolis y 13 fortines. Existen otros importantes enclaves calcolíticos en
zonas del sur, este y oeste peninsular.

Edad de Bronce 1800 A.C. – 900 A.C

Aparece la metalurgia del bronce para la fabricación de útiles domésticos,


herramientas y armas. El bronce, resultado de la aleación del cobre con el
estaño, es un producto con mayor dureza y resistencia que el cobre aislado. Su
utilización conlleva grandes cambios sociales, generando movimientos en
busca de los minerales necesarios, contactos comerciales, enfrentamientos
entre distintos grupos, construcción de poblados fortificados, así como una
mayor estratificación social y una creciente división del trabajo.
En el inicio aparece la cerámica campaniforme. Se explota tanto la agricultura
como la ganadería de forma extensiva. Existen grupos que conservan una
forma de vida móvil en su entorno, frente a otros fuertemente establecidos
sobre un territorio. Destaca la “Cultura del Argar” del sureste peninsular. Se
avanza en el uso del oro y la plata para la elaboración de adornos. La
orfebrería alcanza un extraordinario valor de representación social, manifestado
en la realización de grandes piezas macizas, que se considera son empleados
sobre todo para ornamentos femeninos.
Los contactos con el exterior de la Península Ibérica aumentan de forma
progresiva. Las influencias llegan tanto del Mediterráneo como desde el
Atlántico y la Europa continental, modelando transformaciones que a final de
este periodo darán lugar a las primeras colonizaciones mediterráneas, al
principio fenicios y luego griegos, y a una ruptura en la evolución cultural de las
comunidades peninsulares.

Edad del Hierro 900 A.C 218 A.C.

El uso del hierro es un fenómeno cultural y tecnológico tan destacado que


proporciona su nombre a toda esta etapa. Su desarrollo coincide con el de
sociedades complejas, cuyos integrantes trabajan o se arman con útiles de
hierro. Además, fabrican grandes y variados recipientes cerámicos de
almacenaje, primero elaborados a mano y más tarde a torno, junto a productos
de adorno personal realizados de bronce y a veces de oro.
La metalurgia del hierro se introduce en la Península Ibérica por los fenicios a
partir del siglo IX a.C. y luego por los griegos desde el siglo VIII a.C., aunque
en sus factorías hay pocos vestigios de su utilización. Más tarde es empleado
por los pueblos íberos. Su difusión es lenta y no se generaliza hasta el siglo V
a.C. La elaboración del hierro requiere una tecnología avanzada, con hornos
que alcanzan temperaturas muy elevadas y el uso de la forja. Quizás desde
Europa Central llegan técnicas productivas que permiten su evolución.
http://iberhistoria.es/prehistoria/edad-de-los-metales/

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