Goody
El documento analiza la construcción eurocéntrica de la historia
mundial, cuestionando la imposición de narrativas occidentales sobre
el resto del mundo. Desde el siglo XIX, Europa Occidental ha
dominado la historiografía, presentando su propia historia como
universal y etnocéntricamente extendiéndola al mundo entero. Otras
civilizaciones, como la árabe, la india o la china, también han
desarrollado visiones parciales de la historia, a menudo consideradas
como mitos por observadores occidentales.
El autor critica la tendencia europea a imponer su propia historia
sobre el mundo, producto de su dominación fáctica y su impulso
egocéntrico. Para contrarrestar este etnocentrismo, se requiere una
postura crítica que cuestione las afirmaciones occidentales sobre la
invención de valores como la democracia y la libertad, y que dé
importancia al pasado no europeo. Además, se debe reconocer la
variabilidad social de las categorías de tiempo y espacio, que no son
inmutables.
El documento examina cómo Occidente ha establecido las
dimensiones del tiempo y el espacio, influenciadas por la expansión
territorial y la necesidad de mapas y cómputos de tiempo para la
historia y la geografía. La invención de la escritura en Eurasia
proporcionó ventajas en el cómputo del tiempo y la cartografía, en
contraste con las sociedades orales.
El autor también discute la apropiación occidental del tiempo, con el
calendario cristiano como estándar internacional, y la influencia
religiosa en la conceptualización del tiempo y el espacio. La religión
ha impregnado el pensamiento hasta el punto de que sus huellas
determinan nuestra comprensión del mundo, a pesar de las actitudes
seculares en Occidente.
La periodización de la historia también ha sido monopolizada por
Europa, con conceptos como "Antigüedad" y "feudalismo" definidos
en un contexto europeo y luego aplicados a otras regiones. Esto ha
llevado a problemas al intentar universalizar conceptos que son
inherentemente locales.
El documento concluye que la historia mundial se ha concebido como
una secuencia de etapas basadas en eventos teóricamente exclusivos
de Europa Occidental, lo que ha generado malentendidos y ha
ocultado el desarrollo sociocultural común de Europa y Asia. El autor
cuestiona la idea de un progreso lineal y sugiere que el cambio se
puede medir en función de otros parámetros, como el medio
ambiente o el progreso espiritual.
Las principales críticas a la narrativa histórica europea según el
documento incluyen:
1. Etnocentrismo: Se argumenta que la historia ha sido
escrita desde una perspectiva eurocéntrica, imponiendo
la visión y los valores europeos sobre el resto del mundo.
Esto se traduce en una tendencia a considerar la historia
europea como la norma y a marginalizar otras narrativas
históricas 11, 2.
2. Construcción de categorías históricas: Los conceptos
utilizados en la historia, como "Antigüedad" y
"feudalismo", han sido definidos en un contexto europeo,
lo que limita su aplicabilidad a otras culturas y épocas.
Esto ha llevado a una acumulación de conocimiento que
no refleja adecuadamente la diversidad histórica
global 12.
3. Monopolio del tiempo y el espacio: El documento
señala que Occidente ha establecido las dimensiones
actuales del tiempo y el espacio, lo que ha influido en
cómo se organiza y se entiende la historia. Esto implica
que otras sociedades, que pueden tener sus propios
conceptos de tiempo y espacio, son ignoradas o
subestimadas 3.
4. Progreso y valores culturales: La narrativa histórica
eurocéntrica tiende a definir el progreso en términos de
avances científicos, crecimiento económico y derechos
humanos, reflejando valores específicos de la cultura
occidental. Sin embargo, el autor sugiere que este
concepto de progreso no es universal y puede ser visto de
manera diferente en otras culturas 14.
5. Desigualdad en la atención a diferentes
tradiciones: Aunque ha habido un interés marginal en
las filosofías y tradiciones no occidentales, como las de
China, India o el pensamiento árabe, estas han sido en
gran medida ignoradas en comparación con la historia de
la filosofía occidental 12.
Estas críticas resaltan la necesidad de adoptar una postura más
crítica y pluralista en la historiografía, reconociendo la importancia de
las narrativas no europeas y la diversidad de experiencias históricas
en el mundo.
¿Qué ejemplos de historias parciales de otras civilizaciones se
mencionan en el texto?
En el texto se mencionan varios ejemplos de historias parciales de
otras civilizaciones:
6. Civilización árabe: Se señala que, al igual que en
Europa, en la civilización árabe también se han escrito
historias del mundo, aunque estas son consideradas
parciales. Esto sugiere que cada cultura tiene su propia
interpretación de la historia que puede no abarcar la
totalidad de la experiencia humana 2.
7. Civilización india: Similar a la árabe, la historia de la
civilización india también se presenta como una narrativa
parcial, reflejando su propio contexto y desarrollo
histórico 2.
8. Civilización china: Al igual que las anteriores, la historia
de la civilización china es mencionada como una historia
que, aunque tiene su propia validez, es parcial y no
necesariamente se alinea con la narrativa eurocéntrica 2.
9. Culturas orales del Tercer Mundo: Se hace referencia
a las culturas orales que no se han acogido al cálculo de
una de las religiones mayores, sugiriendo que sus
historias y tradiciones pueden ser vistas más como mitos
que como historias en el sentido occidental. Esto implica
que estas narrativas son a menudo desestimadas o no
reconocidas en el marco de la historiografía
tradicional 12.
Estos ejemplos ilustran cómo diferentes civilizaciones han
desarrollado sus propias historias, que a menudo son ignoradas o
subestimadas en la narrativa histórica dominante de Europa.
¿Cómo se relaciona la percepción humana con la construcción de la
historia según el autor?
Según el autor, la percepción humana está intrínsecamente
relacionada con la construcción de la historia de varias maneras:
10. Etnocentrismo y perspectiva subjetiva: El autor
señala que la forma en que se percibe el mundo está
influenciada por la cultura y la experiencia de cada
sociedad. Esto lleva a una tendencia etnocéntrica, donde
las personas ven el mundo a través de sus propios ojos y
experiencias, lo que puede resultar en la imposición de su
propia historia sobre otras culturas. Esta percepción
subjetiva afecta cómo se interpretan y se valoran los
eventos históricos 2.
11. Construcción social del tiempo y el espacio: El
texto menciona que la ubicación de los hechos en el
tiempo y el espacio es variable y está sujeta a
construcciones sociales. Esto significa que las categorías
temporales y espaciales que utilizamos para organizar la
historia no son universales, sino que han sido definidas y
elaboradas por sociedades específicas, en este caso, por
Occidente. Así, la percepción de la historia está
influenciada por el contexto cultural y social en el que se
desarrolla 3.
12. Limitaciones de las categorías históricas: El
autor argumenta que muchas de las categorías utilizadas
en la historiografía, como "Antigüedad" o "feudalismo",
fueron definidas en un contexto europeo y, por lo tanto,
tienen limitaciones cuando se aplican a otras culturas.
Esto sugiere que la percepción de la historia está
condicionada por las categorías que se utilizan, las cuales
pueden no reflejar adecuadamente la diversidad de
experiencias históricas en el mundo 12.
13. Cambio cultural y percepción del progreso: La
percepción del cambio cultural también se aborda en el
texto, donde se menciona que en algunas sociedades no
alfabetizadas, la idea de progreso puede no ser lineal,
como se entiende en Occidente. Esto implica que la forma
en que las sociedades perciben su historia y su desarrollo
cultural puede diferir significativamente, lo que afecta
cómo se construye y se narra la historia 13.
En resumen, la percepción humana juega un papel crucial en la
construcción de la historia, ya que está influenciada por factores
culturales, sociales y contextuales que determinan cómo se
interpretan y se valoran los eventos históricos.