0% encontró este documento útil (0 votos)
98 vistas3 páginas

Adenoma Tóxico: Diagnóstico y Tratamiento

El adenoma tóxico es un nódulo tiroideo autónomo que puede causar hipertiroidismo. Se presenta más en mujeres de 30 a 40 años y ocasiona síntomas cardiocirculatorios como taquicardia. El diagnóstico se realiza mediante gammagrafía tiroidea que muestra hipercaptación del nódulo. El tratamiento incluye medicamentos, cirugía o radiación con yodo-131, dependiendo del tamaño y edad del paciente. El pronóstico generalmente es favorable si se trata correctamente.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • remisión,
  • nódulo tiroideo,
  • bocio simple,
  • T3,
  • neoplasia,
  • signos de hipotiroidismo,
  • folículos tiroideos,
  • propranolol,
  • 131I,
  • etileno
0% encontró este documento útil (0 votos)
98 vistas3 páginas

Adenoma Tóxico: Diagnóstico y Tratamiento

El adenoma tóxico es un nódulo tiroideo autónomo que puede causar hipertiroidismo. Se presenta más en mujeres de 30 a 40 años y ocasiona síntomas cardiocirculatorios como taquicardia. El diagnóstico se realiza mediante gammagrafía tiroidea que muestra hipercaptación del nódulo. El tratamiento incluye medicamentos, cirugía o radiación con yodo-131, dependiendo del tamaño y edad del paciente. El pronóstico generalmente es favorable si se trata correctamente.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Temas abordados

  • remisión,
  • nódulo tiroideo,
  • bocio simple,
  • T3,
  • neoplasia,
  • signos de hipotiroidismo,
  • folículos tiroideos,
  • propranolol,
  • 131I,
  • etileno

UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MACHALA

Calidad, Pertinencia y Calidez


FACULTAD DE CIENCIAS QUIMICAS Y DE LA SALUD
CARRERA DE MEDICINA
INTERNADO ROTATIVO

Adenoma
Toxico
DOCENTE:

Dr. Tanya Castro

ESTUDIANTE:
Betty Alexandra Encalada Vicente

Curso:
Décimo Primero

Paralelo:
“B”
Definición
Se define como adenoma tóxico la presencia de un nódulo tiroideo único, con
características de autonomía funcional, que origina una inhibición del resto del tejido
tiroideo. El nódulo autónomo puede producir una secreción excesiva de hormonas tiroideas
y ocasionar hipertiroidismo, pero en las fases iniciales, el nódulo tiroideo suele tener
autonomía de control por parte de la TSH, que acaba por inhibir la misma, pero sin
ocasionar hipertiroidismo clínico y elevación de T4 y T3 . En este estadio de la
enfermedad, al nódulo se le denomina adenoma pretóxico.
El adenoma tóxico es una afección relativamente frecuente en las áreas geográficas en las
que abunda el bocio simple. En un importante estudio realizado en Francia, el adenoma
tóxico representaba el 13% del total de los casos de hipertiroidismo. Esta afección
predomina en las mujeres y, aunque puede aparecer a cualquier edad, la mayoría de los
casos se presentan entre los 30 y los 40 años.
Anatomía patológica
Desde el punto de vista macroscópico, el adenoma tóxico es una lesión nodular limitada
por una cápsula fina y bien individualizada, de tamaño variable, casi siempre superior a 2-3
cm. En el corte se aprecia un parénquima bastante homogéneo, de color marrón rojizo o
blanquecino, y algunas veces con aspecto quístico o hemorrágico. Con cierta frecuencia, el
adenoma tóxico no es la única lesión que puede encontrarse en estos tiroides. El estudio
microscópico permite objetivar una elevada heterogeneidad de los folículos tiroideos con
zonas con folículos dilatados, incluso quísticos, repletos de coloide y sin vesículas de
resorción, con células cúbicas o planas de núcleo pequeño, aunque suelen predominar las
zonas de aspecto hiperfuncionante con folículos de mediano o pequeño tamaño con células
cilíndricas de núcleo más voluminoso y coloide menos abundante, y con vesículas de
resorción
Cuadro clínico
La exploración clínica suele revelar la existencia de un nódulo tiroideo de pequeño o
mediano tamaño, indoloro y de consistencia firme. El nódulo suele crecer lentamente y el
hipertiroidismo clínico suele aparecer cuando el nódulo alcanza los 2,5-3 cm. A diferencia
de lo que ocurre en la EGB, nunca se observa oftalmopatía infiltrativa o dermopatía
infiltrativa, dado que la naturaleza del proceso no es autoinmunitaria. Habitualmente, en el
hipertiroidismo del adenoma tóxico predominan los síntomas cardiocirculatorios,
fundamentalmente la taquicardia y la fibrilación auricular.
El adenoma tóxico se presenta inicialmente como un pequeño nódulo palpable o no, que
muestra, al realizar una gammagrafía tiroidea, un aumento de captación del radiofármaco
en el mismo. Inicialmente esta zona «caliente» no inhibe el resto de la glándula, pero en su
evolución natural llega a inhibir, primero parcial y después totalmente, el resto del
parénquima tiroideo
Diagnóstico
El diagnóstico se lleva a cabo al descubrir características de hipercaptación del nódulo en
la gammagrafía tiroidea. Inicialmente, las concentraciones de T3 y de T4 son normales, y
la de TSH está en el límite bajo de la normalidad. En su evolución, la TSH se encontrará
inhibida y, finalmente, pueden aumentar las concentraciones de T3 y de T4 . En algún caso
sólo se presenta hipertiroidismo por T3 .
Pronóstico
El pronóstico de la afección, incluso en sus estadios avanzados, es favorable si se efectúa
un tratamiento correcto. La existencia de una neoplasia en el seno de un nódulo
hipercaptante es una eventualidad improbable.
Tratamiento
Los fármacos antitiroideos nunca deben ser el único tratamiento. En pacientes jóvenes
portadores de nódulos grandes y con sintomatología clínica, la cirugía suele ser el
tratamiento más adecuado y debe ir precedida de tratamiento con tioderivados y
propranolol para asegurar la normalización de las concentraciones circulantes de hormonas
tiroideas y el control de los síntomas acompañantes. Sólo se practicará una
hemitiroidectomía del lado afectado, siempre y cuando la exploración quirúrgica y la
ecografía previa demuestren la indemnidad macroscópica del lóbulo contralateral. Tras la
hemitiroidectomía, el resto del parénquima recupera su función en un plazo relativamente
breve, de modo que apenas suele aparecer hipotiroidismo. Sólo en casos excepcionales la
recuperación puede retrasarse hasta 1 año o más, y durante este tiempo el paciente puede
presentar signos y síntomas de hipotiroidismo transitorio que deben tratarse.
En cuanto al tratamiento con 131I, está indicado en pacientes con nódulos de menor
tamaño o en sujetos ancianos o con contraindicaciones quirúrgicas. Como los nódulos son
relativamente radiorresistentes, generalmente se requieren dosis ligeramente superiores de
131I que en la EGB, aunque, en algunas series, el 90% de los pacientes se curan también
con dosis bajas, de 10 mCi, sobre todo cuando los nódulos son de pequeño tamaño. Las
dosis de 131I necesarias incrementan al aumentar el tamaño de los nódulos. El
hipotiroidismo post-131I oscila entre el 0% y el 44% según las series. Como tratamiento
alternativo puede utilizarse la administración de 1-9 mL de etanol dentro del nódulo para
inducir su necrosis, con lo que se suele obtener remisión del hipertiroidismo. Con este
método terapéutico se produce una disminución importante del tamaño del nódulo, de
modo que, en el 80%-90% de los casos, este puede hacerse impalpable. Las
complicaciones potenciales de esta técnica son la disfunción transitoria de las cuerdas
vocales y el dolor local. Recientemente se están probando nuevas modalidades de ablación
no quirúrgica, y son prometedores los resultados que se están obteniendo con
radiofrecuencia, ya utilizada con éxito en tumores de otros órganos.

También podría gustarte