COMENTARIO DE TEXTO FILOSOFÍA
PASOS A SEGUIR:
Introducción
Tema
Idea principal y secundarias
Estructura argumentativa
Explicación del texto
INTRODUCCIÓN
La República es una obra de madurez y la más importante de la producción filosófica de Platón, un filósofo
griego del siglo IV a.C. El tema principal es la justicia que ocupa el centro de la reflexión en este texto. Tras buscar
una definición de la justicia en los primero libros, Platón trata de establecer, en los siguientes, cómo es posible
constituir un Estado en el que reine la justicia. Y solo es posible un Estado justo si gobiernan los filósofos, es decir,
aquellos que han llegado a conocer la idea de Bien.
A continuación, Platón describe las cualidades que ha de tener un filósofo, y señala el camino que se ha de
seguir para que las desarrolle por medio de la educación. Estos son los temas que se recogen en el libro VI, del que
se ha extraído el fragmento que comentamos.
No olvidemos que en este libro de la República se representa, mediante el mito de la caverna, el proceso por
el cual los hombres pueden superar su creencia en la realidad del mundo sensible y descubrir la verdadera realidad:
el mundo de las Ideas o mundo inteligible.
En este fragmento, Platón quiere indicarnos que la “liberación”, el conocimiento, la educación, etc., es un
proceso doloroso y costoso, por lo que no resulta extraño que los hombres se resistan al principio a él. El paso del
conocimiento de las sombras (el mundo sensible) al conocimiento de las cosas que son modelos de tales sombras
(“lo real”), no es fácil.
Por tanto, la educación de los filósofos es el tema central que vamos a tratar en nuestro comentario: Platón
destaca cuál es la situación del ser humano en este mundo y cómo, a través de la educación, debe tratar de aspirar a
la contemplación de la realidad tal cual es. Aunque en el texto seleccionado se puede resumir prácticamente todo el
pensamiento de Platón, tanto el problema del conocimiento como el de la realidad, según la naturaleza humana y su
educación.
En la estructura del texto nos encontramos dos partes: una primera que hace referencia a la liberación de las
cadenas (educación del filósofo) y otra segunda constituida por la contemplación de las ideas (conocimiento
verdadero).
El texto de Platón se enmarca dentro de la llamada teoría de las ideas, que ocupa un lugar central en su
filosofía. De hecho, su pensamiento tiene como referente el dualismo al que conduce dicha teoría, el cual afecta a
los distintos temas que trata:
- Metafísica. Existen dos mundos, el mundo de las ideas y el mundo sensible, que constituye una copia del
anterior.
- Teoría del conocimiento. Hay un conocimiento de opinión (doxa) y un conocimiento cierto (episteme).
- Antropología. El ser humano está formado por dos realidades: el alma y el cuerpo. La primera es de
naturaleza espiritual, mientras que la segunda es física y mortal.
- Ética. Existe un mundo ideal, ordenado y justo, regido por la idea de Bien, y un mundo material en el que el
ser humano y la sociedad no pueden alcanzar la perfección.
La teoría de las ideas se centra en el propio concepto de idea. Para Platón, las ideas son sustancias
eternas, inmutables, inteligibles y universales, que existen por sí mismas y cuya existencia es real e
independiente del ser humano y de las cosas que representan. Son previas y encierran el verdadero ser de las
cosas.
Esta teoría lleva a Platón a plantear la existencia de dos mundo:
- Mundo de las ideas. Es el mundo del verdadero y pleno ser. En él habitan las ideas, que concentran en sí las
características propias del pensamiento inmovilista de Parménides y universalista de Sócrates.
- Mundo sensible. Es el mundo de las cosas finitas, mutables, ininteligibles y particulares. Encuentra su
fundamento en las ideas de que participa. En este mundo rige el movilismo de Heráclito, el materialismo de
Demócrito y el relativismo de los sofistas. Fue modelado por el demiurgo a partir de una masa material preexistente
y caótica a la que imprimió movimiento; configuró, de este modo, la realidad, tomando como modelo las ideas.
Así pues, para Platón las cosas imitan las ideas y participan de ellas. Por eso el ser humano puede llegar a
conocerlas. La dialéctica es el proceso mediante el cual el ser humano llega al conocimiento de las ideas. Está
constituido por cuatro etapas:
- Imaginación. Está basada en las percepciones y en las imágenes que se forman a partir de ellas.
- Creencia. Diferencia la resalidad de su imagen.
- Razón discursiva. Es el conocimiento axiomático, a partir del cual se captan los objetos matemáticos.
- Inteligencia. Constituye el conocimiento inmediato y directo de las ideas.
La Teoría de las ideas lleva también a Platón a considerar al ser humano una realidad dual, compuesta por un
cuerpo mortal y un alma inmortal y eterna. El alma es inmaterial, simple, y guarda una relación con las ideas eternas
y con la verdad que conoce. Por ello, y en función del grado de predisposición hacia el bien y hacia su conocimiento,
Platón distingue tres tipos de alma:
- Alma concupiscible. Relacionada con las necesidades corporales. Es la fuente de los impulsos innobles.
- Alma irascible. Se corresponde con los impulsos y los afectos. Es fuente de los impulsos nobles.
- Alma racional. Mediante ella es posible el conocimiento de las ideas.
Desde un punto de vista ético, Platón establece una íntima relación entre la naturaleza humana y la virtud,
entre el conocimiento y la perfección a la que tiende. Así, considera que cada tipo de alma está estrechamente
vinculada a su bien (virtud) y a la actividad que le es propia dentro del entramado social. Al alma racional le
corresponde la virtud de la sabiduría, propia de la clase dirigente, la de los filósofos; al alma irascible le corresponde
la fortaleza, propia de los guardianes, y al alma concupiscible le corresponde la templanza, propia de las clases
productoras.
Entre estas tres clases sociales existe una virtud capital: la justicia. Es la encargada de equilibrar las otras
virtudes de manera que cada uno acepte el papel social que le corresponde y así conseguir que la sociedad en
general alcance también su perfección. La armonía social debe concretarse, por otra parte, en un tipo de gobierno
que busque el bien y la perfección social en general y la de sus ciudadanos en particular. Por ello Platón considera
que hay varios tipos de gobierno, que son (de mejor a peor) los siguientes: aristocracia, timocracia, oligarquía,
democracia y tiranía.
En el terreno político, Platón supedita lo individual al bien de la colectividad, si bien destaca un elemento clave
tanto para la perfección de los individuos como para la del Estado: la educación. Sólo se actúa mal por ignorancia.
Por tanto, si queremos una sociedad justa, habrá que mostrar el camino que conduce al verdadero conocimiento,
igual que le ocurrió al prisionero encadenado en la caverna.