Respetable Logia “Cosmos” Nº 209
Valle de Ñuñoa
TRABAJO CÁMARA DE APRENDICES
TEMA
“LA ÉTICA MASÓNICA”
Plancha de 1º Grado
Autor: Juan Andrés Orellana
RL COSMOS Nº 209
Valle de Ñuñoa, Marzo 29 de 2023, EV
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INTRODUCCION
Desde los primeros momentos de nuestra iniciación a la Augusta Orden, la ética o
moral masónica aparecen como elementos centrales. Durante la ceremonia
aprendemos que debemos desbastar la piedra bruta, y ello es claramente un
llamado, entre otras cosas, al mejoramiento moral del aprendiz.
Una primera lectura de la declaración de Principios de la Gran Logia de Chile nos
indica que “La francmasonería es una institución universal, esencialmente ética,
filosófica e iniciática…”
Si a lo anterior agregamos la lectura de otros documentos, como la Constitución de
Anderson encontramos que esta comienza con la frase “El masón esta obligado por
vocación a practicar la moral…” y que mas adelante, en el extenso párrafo VI “De la
conducta”, formula una serie de observaciones acerca de cómo debe comportarse
el masón, en torno a nuestros hermanos, en logias, hacia los profanos.
En esta oportunidad, y casi como resulta obvio, solo abordaré algunos aspectos
muy limitados de la infinidad de contenidos que esta temática presenta. Y dado
precisamente lo limitado del tiempo, he escogido aquellos elementos que considero
relevantes para nuestro grado.
DESARROLLO
Si nos atendemos a su contenido etimológico, ética y moral se identifican.
La primera expresión, derivada del griego ëthos, se refiere a “costumbre, hábito”.
Por su parte la palabra “moral” tiene su origen en el termino del latín “mos, moris”,
cuyo significado es también “costumbre”.
No puede extrañar entonces que con frecuencia, ética y moral se identifiquen, así
ocurre en innumerables textos y así debe ocurrir en la lengua castellana cuando
empleamos las expresiones como adjetivo. De este modo, una conducta que
calificamos de “ética” es igual a una conducta que calificamos de “moral”.
Pero una cosa distinta sucede si nos centramos en una visión mas técnica o mas
filosófica de la expresión. Aquí es posible establecer una clara e inequívoca
diferencia.
En la actualidad la mayoría de los autores prefieren distinguir entre una disciplina y
la otra.
Por moral se suele entender el conjunto de creencias, valores, normas, costumbres,
de una persona o grupo social determinado, que ofician de guía para el obrar; es
decir, que orientan acerca del bien o del mal, de lo correcto o incorrecto de una
acción. La moral responde a la pregunta “qué debo hacer” ante una situación
determinada. Dicho de otra manera, la moral es un concepto que hace referencia al
conjunto de comportamientos socialmente bien vistos, los cuales dependen de la
cultura de cada país y su religión.
La ética en cambio, corresponde a una parte de la filosofía, a una disciplina que
desde la razón analiza, critica, justifica. La ética busca saber de donde extraen su
validez las normas morales. No es el rol de la ética el entregar pautas de conducta,
sino saber por qué no se debe mentir, no se debe matar o por qué debo ser solidario,
como lo indica Delia Outomuro en su “Manual de Fundamentos de Bioética”. En
otras palabras, la ética es el conjunto de valores individuales que guían el
comportamiento de una persona.
En los textos incluidos en esta investigación, fue posible reconocer claramente que
no hay un significado unívoco de la expresión “ética”. Esto es, la mayoría de las
veces se emplea en el sentido moral, pero en algunas oportunidades también la
hemos encontrado en el sentido de reflexión filosófica acerca de aquellas normas.
En el sentido masónico, las reflexiones se sustentan en principios de carácter mas
bien general, como la libertad y tolerancia, entre otros. Son estos principios los que
van a dar sustento a nuestro proceso de enseñanza y de relación con nuestro
entorno. La masonería nos propone la construcción de un código ético que incorpora
valores universales, como la lealtad, el pluralismo, la solidaridad, la superación
personal, la generosidad, y por cierto la fraternidad. Es decir, si nuestra institución
es universal, y los valores que propone son universales, éstos no pueden apartarse
de lo que es común a todos los hombres.
Tal como mencioné al comienzo de esta plancha, la ética o moral masónica se
desarrolla a partir del Cuarto de Reflexiones, cuando en el espíritu del neófito se
abre una puerta que le permite tomar conciencia de sí y de sus deberes para consigo
y sus semejantes. De este modo, en el plano de las doctrinas morales, el neófito
pasa de una ética social, es decir, orientada a adecuar las costumbres individuales
a un marco de convivencia de vida en comunidad, hacia una ética masónica.
Nuestra Orden induce a sus adeptos a la libre aceptación de una conducta moral.
En la Masonería somos “armados” de profundos conceptos éticos que nos capacitan
para analizar y evaluar nuestras actuaciones individuales, aquilatando nuestra
propia institución y la humanidad toda. La fraternidad se configura como un baluarte
de la masonería. Por otro lado, no debemos olvidar que una característica impuesta
a cada uno de los candidatos propuestos para ingresar a la Orden es que sean:
“personas libres y de buenas costumbres”, de manera que sólo cabe esperar que
los adeptos se comporten de acuerdo con esta condición.
La Orden Masónica, como institución iniciática, que exalta la práctica de las virtudes
en cada uno de sus miembros y el deber de proyectarlas hacia el mundo profano,
induce el proceder recto de cada hermano, orientándoles hacia la verdad, aunque
ésta no tiene el carácter de absoluta. La ética masónica es el código de moral
humana más perfecto que existe, porque crea en el individuo, la conciencia del bien
por el bien mismo.
CONCLUSION
Rescataré una frase que muchas veces la hemos escuchado en logia: Que existen
muchos masones sin mandil, es decir muchas personas que por su ética, y repito
su ética y su actitud ante la vida, se asemejarían a la descripción que siempre
debatimos sobre cómo debe ser un masón, de cómo se debe comportar, que no
pertenecen a ninguna logia, que no se han planteado su pertenencia a la masonería
e incluso en mucho de los casos viven ajenos a su existencia.
De alguna manera, un masón es un “buscador”. Una persona con curiosidad y con
ganas de saber más, de aprender. Los masones son personas que no se resignan
a creer todo lo que se les ofrece porque sí. Son personas que buscan la superación
a través del estudio, y el sentimiento de compartir los valores proclamados por la
masonería, que les ha hecho llamar a las puertas de una logia para trabajar en labrar
su piedra bruta, en la búsqueda de su perfeccionamiento, y es lo que hacemos
ahora QQ.:HH.:.
S:.F:.U:.
BIBLIOGRAFIA
• Los 21 Temas del Compañero Mason
• Diccionario Enciclopedia de la Francmasoneria
• Libro del Aprendiz de Lavagnini Aldo
• Revista masonica, año 2004
• Revista masonica, año 2006
• Manual de Fundamentos de Bioética de Delia Outomuro