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Estudio de Efesios: Gracia y Paz

Este documento contiene resúmenes de varios sermones sobre diferentes versículos del capítulo 1 y 2 de la Epístola a los Efesios. El primer sermón introduce la epístola, describiéndola como una carta enviada desde la prisión, amplia en alcance y profundamente doctrinal y práctica. Explica que el tema principal es el eterno propósito de Dios de reunir todas las cosas en Cristo. Luego analiza los versículos 1-2, presentando a Pablo como autor y a los santos y fieles
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Estudio de Efesios: Gracia y Paz

Este documento contiene resúmenes de varios sermones sobre diferentes versículos del capítulo 1 y 2 de la Epístola a los Efesios. El primer sermón introduce la epístola, describiéndola como una carta enviada desde la prisión, amplia en alcance y profundamente doctrinal y práctica. Explica que el tema principal es el eterno propósito de Dios de reunir todas las cosas en Cristo. Luego analiza los versículos 1-2, presentando a Pablo como autor y a los santos y fieles
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CONTENIDO: PAGINA

SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:1,2. 2

SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:3-6 7

SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:7-14 11

SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:15:23 16

SERMON SOBRE Efesios 2:1-10 21

SERMÓN SOBRE EFESIOS 2:11-22 26

1
1

SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:1,2

"Gracia y paz a vosotros"

          Hoy comenzamos un estudio sobre la Epístola, o carta, a los Efesios, la


cual muchos consideran el más importante de los escritos de Pablo. Otros
piensan que es la obra maestra de todo el Nuevo Testamento. Un erudito
cristiano la caracteriza como "la mejor obra literaria de toda la historia"
(W.O.Carver). Con su énfasis en el derribo de las barreras que dividen a los
hombres y en el Dios soberano, cuyo propósito siempre prevalecerá, ningún
otro libro del Nuevo Testamento tiene tanta importancia para nuestros días
como esta epístola.

          Ya tengo mucho tiempo de estar pensando de este libro y la manera de


explicar apropiadamente sus profundas enseñanzas doctrinales, y también las
lecciones prácticas de la vida cotidiana cristiana. Así que, con la ayuda de Dios
nos gozaremos en esta serie de estudios en los días venideros. Hoy les voy a
dar una introducción al libro, y entonces veremos la salutación en los versos
uno y dos.

          I. Primero veamos el carácter de la epístola. Hay varios aspectos


distintivos. Entre ellos:

          1. Es una epístola enviado desde la prisión. Esta carta forma parte de la
literatura bíblica carcelaria, porque cuando fue escrito, el autor, Pablo, estaba,
obviamente, en alguna clase de reclusión forzosa. El se llama a si mismo
"prisionero de Cristo Jesús" (3:1), "preso en el Señor" (4:1), y "embajador en
cadenas" (6:20). Los teólogos conservadores generalmente están de acuerdo
en que éstas referencias se refieren al período de su primer encarcelamiento en
Roma., y si esto es cierto, la fecha de Efesios se fija alrededor de 61 - 63
después del nacimiento de Cristo. Durante este mismo período de su vida,
Pablo escribió Colosenses, Filemón, y Filipenses.

          2. Es una epístola amplia. Esta carta se caracteriza por un tono de


universalidad. Esto se ve en la ausencia de referencias personales, alusiones
locales y en las salutaciones finales. Pero mayormente estoy pensando de su
amplio alcance. Esta carta abarca a los judíos y a los gentiles, al cielo y a la
tierra, lo pasado, lo presente, y aún las edades venideras. Esta visión universal
se ve en la frecuencia del uso de las palabras "todo" o "toda" más de cincuenta
veces. Por ejemplo, se dice que Dios "hace todas las cosas según el designio de
su voluntad". El es "sobre todos", y "por todos", y "en todos". El "creó todas las
cosas", y "reúne todas las cosas en Cristo", y "es poderosos para hacer todas
las cosas mucho más abundante de lo que pedimos o entendemos". Cristo está
sentado "en los lugares celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y
señorío, y sobre todo nombre que se nombra". El "sometió todas las cosas bajo
sus pies" y "todo lo llena en todo".

2
          3. Es una epístola doctrinal. Esta carta contiene la última discusión
teológica extensa de la pluma de Pablo. Se distingue especialmente por la
profundidad de su pensamiento. Tiene mucho que decir acerca de la redención
y del propósito divino para la humanidad. Trata de temas majestuosos como la
gracia de Dios, la plenitud de Dios, la predestinación, la reconciliación, la unión
con Cristo, y de la iglesia como el cuerpo de Cristo.

          4. Es una epístola práctica. No importa su profundidad doctrinal, Efesios


es también una epístola profundamente práctica. Trata con los problemas
morales, espirituales, y domésticos. Los principios éticos que se enuncian en
esta carta, en un lenguaje claro e inequívoco, pueden servir como reglas para
todos los aspectos de la vida. Las enseñanzas prácticas se encuentran, en su
mayor parte, en los capítulos cuatro al seis.

          5. Es una epístola compañera de Colosenses. Claro, hay algunas


diferencias significativas entre ellas, pero hay muchas enseñanzas semejantes.
Aparentemente las dos epístolas fueron escritas casi al mismo tiempo y
motivados por circunstancias similares. Se ha estimado que de los 155
versículos de Efesios, más de la mitad contienen expresiones casi idénticas a las
que aparecen en Colosenses. Efesios parece ser una amplificación de las
enseñanzas que Pablo presenta en la carta a los Colosenses.

          II. El tema de la epístola

          Cada pastor pudiera fácilmente escoger un tema un poco diferente en


este libro porque hay tantos. Pero, para mi, el concepto más extenso e
importante es el propósito eterno de Dios de reunir todas las cosas en Cristo
(1:10). A mi me parece que los otros temas, tales como la gracia de Dios, o la
unidad de la iglesia, son solamente parte de este tema mayor.

          A lo largo de la epístola, Pablo insiste en que Dios está llevando a cabo
su gran propósito para la humanidad de llamar a los hombres a Cristo, y de
formar, en Cristo, una sociedad nueva y redimida - la iglesia - que es el nuevo
pueblo de Dios.

          Por ejemplo, Pablo habla del pueblo de Dios (2:14), la herencia de Dios
(1:11), el edificio de Dios (2:19-20), el cuerpo de Cristo (1:22,23), la esposa de
Cristo (5:22-31), la iglesia (1:22; 3:10,21), y un nuevo hombre (2:15).

          Todas estas frases, o figuras, sugieren que Dios tiene, en el mundo, un
pueblo que le pertenece solamente a El, y en este pueblo - la iglesia - se está
llevando a cabo Su propósito y Su plan para el universo.

          Pudiéramos decir que el tema mayor de Efesios es: El eterno propósito
de Dios y el lugar de Cristo y de su pueblo en ese propósito. Se explica este
concepto en capítulos 1-3, y en los capítulos 4-6 se muestra las consecuencias
prácticas para la vida cristiana diaria. Espero que todos ustedes hagan un
esfuerzo grande para escuchar estos estudios.

3
          Con ese cuadro en mente, comencemos el estudio con los versículos 1 y
2. Estos versos constituyen lo que los teólogos llaman la salutación. No era algo
extraño en las cartas en aquella época; se acostumbraba dar primero el nombre
del autor, después identificar al lector, o lectores, y por fin expresar una
palabra de saludo. Por lo general Pablo siguió este orden en sus epístolas.
Cambiaba y ampliaba el saludo de acuerdo con las circunstancias.

          Vv. 1,2 "Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y a


los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso: Gracia y paz a
vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo."

          En la primera parte del verso se nombra el autor, Pablo. En la última


parte del verso se nombra los lectores, los santos y fieles...que están en Éfeso.
La salutación se encuentra en el verso dos. 1:1a "Pablo, apóstol de Jesucristo
por la voluntad de Dios." Esta epístola igual que otros doce libros del Nuevo
Testamento, comienza con el nombre de Pablo como autor. Por eso decimos
que la mayor parte de los libros del Nuevo Testamento fueron escritos por
Pablo. Del libro de los Hechos aprendemos que su nombre judío era Saulo; y
Pablo, aparentemente, era su nombre Romano. Es muy posible que tuviera
ambos nombres desde su nacimiento, aunque no lo podemos comprobar. Mas
bien parece que cuando por su trabajo misionero se puso más y más en
contacto con el mundo Romano, y con los gentiles, llegó a ser más conocido
por el nombre Pablo.

          En esta declaración introductora, Pablo dice dos cosas acerca de si


mismo. En primer lugar afirma que es "apóstol de Jesucristo" y enseguida que
su apostolado es "por la voluntad de Dios".

          El término "apóstol" en su más simple definición significa "enviado" o


"mensajero". En el Nuevo Testamento la palabra describe, por lo general, a una
persona que por encargo de otro debe cumplir una misión. En actualidad se
designa con este término a Jesús como "el enviado" de Dios en Hebreos 3:1,
"considerar al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús". En
Lucas 11:49 se aplica a los que son enviados a predicar a Israel. Dios dijo: "Les
enviaré profetas y apóstoles." También a los mensajeros enviados por las
iglesias se aplica la palabra "apóstoles", en 2 Corintios 8:23 "son mensajeros de
las iglesias", y en Filipenses 2:25, "Epafrodito...vuestro mensajero".

          Pero, en el Nuevo Testamento se usa la palabra "apóstol" mayormente


con referencia a ese selecto grupo de hombres que recibieron una comisión
especial y directa de Cristo. Eran dotados de su poder y revestidos de su
autoridad. Así que en este verso Pablo afirma que es apóstol, sostiene su
derecho de escribirles, y en actualidad, declara que esta enseñanza está
revestida de autoridad divina.

          En segundo lugar, Pablo declara que su apostolado es "por la voluntad


de Dios". Esta frase muestra el origen divino de la comisión de Pablo y así
demuestra su autoridad. Su apostolado no era algo que él se había buscado,

4
sino que fue un acto de la gracia soberana. ¡Dios le había escogido! Por lo
tanto, Pablo lo aceptó con asombro y humilde obediencia.

          También esta frase, "por la voluntad de Dios" indica que su apostolado
era parte del plan maestro de Dios de llevar el mensaje de la redención a todo
el mundo.

          Hablando de Pablo en los Hechos 9:15, el Señor mismo se lo describe


como "instrumento escogido...para llevar (el nombre de Jesús) a los gentiles, y
a los reyes, y los hijos de Israel". La frase, "instrumento escogido literalmente
significa, "vaso de elección".

          1:1b "...a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso." Las
personas a quienes esta epístola fue enviada son llamados por Pablo, "los
santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso". La palabra "santo" significa
"separación" o "consagración". Lo que se da a entender es que estas son
personas apartadas para la adoración y el servicio de Dios. También son "fieles
en Cristo Jesús". Tal vez significa que eran leales a Jesucristo, pero lo más
probable es que significara que eran creyentes en Cristo. Es decir, eran
personas que habían puesto su confianza en Jesús como su Mesías y Salvador.
La expresión "en Cristo Jesús" sugiere que no solamente eran Cristianos, sino
que también gozaban de una unión viva con El. En realidad, eran "santos" y
"fieles" como resultado se esta unión. Y es lo mismo hoy, un cristiano, porque
está "en Cristo" vive una vida consagrada y fiel.

          Y estos creyentes vivían "en Éfeso". Según los teólogos conservadores y
respetados, parece que esta carta fue originalmente una carta circular. Es decir,
fue dirigida a todas las iglesias de la provincia romana de Asia, de la cual Éfeso
era la capital. Esto nos explicaría la ausencia de referencias personales y la
omisión de los saludos cariñosos a los amigos. Solamente se encuentran el
nombre del Señor, el de Pablo, y el de Tíquico, el que llevaba la epístola.

          Éfeso era la ciudad principal de la provincia de Asia y el centro desde el


cual toda la provincia había sido evangelizada. Esto se da a entender por Los
Hechos 19:10 donde encontramos a Pablo en Éfeso. "Así continuó por espacio
de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia, judíos y griegos,
oyeron la palabra del Señor Jesús". Creo que esta iglesia recibió la carta
primero y entonces fue circulada por las otras iglesias. Por fin fue devuelta a
Éfeso para ser guardada allí.

          Según los historiadores, Éfeso era el "Metrópoli suprema en Asia", con
más de 350,000 habitantes. Era el centro de la adoración del culto a artemisa,
o sea Diana, diosa de la fertilidad. Se dice, que tardaron 220 años en construir
el templo para esa diosa falsa, y el templo fue considerado como una de las
siete maravillas del mundo. Este es el mismo lugar donde la gente gritó a una
voz por casi dos horas; "¡Grande es Diana de los efesios!" (Hechos 19:34).

5
          III. La Salutación v.2 "Gracia y paz a vosotros, se Dios nuestro Padre y
del Señor Jesucristo." La salutación de Pablo es en forma de una oración. En
ella el desea para todos "gracia" y "paz" de Dios. La gracia es el favor gratuita,
amoroso, y abundante de Dios para con él que no lo merece. La paz, es el
resultado de haber recibido el favor de Dios, se manifiesta en tiempos de
conflictos igual que en tiempos de bendición. La palabra denota salud, vigor o
prosperidad, sobre todo en lo espiritual. Tiene la mima idea de III Juan 2,
"amado, yo deseo que tu seas prosperado en todas las cosas, y que tengas
salud, así como prospera tu alma".

          Esta gracia y la paz proviene "de Dios nuestro Padre y del Señor
Jesucristo". Pablo entendió esta verdad muy bien. Al haber recibido a Cristo
como su única y suficiente Salvador, él experimentó esta paz en su vida. Según
sus escritos él la experimentó en tiempos buenos y en tiempos difíciles.
Filipenses 4:11, "...he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi
situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo
estoy enseñando, así para estar saciado como para tener hambre, así para
tener abundancia como para padecer necesidad."

          El deseo de Pablo era de ganar almas para Cristo e instruirlos en la fe.
Yo también quiero que todos ustedes conozcan a Cristo como su Salvador
personal. Si aún no has tomado ese paso importante en tu vida, ¿Por qué no te
decides hoy? Toma el paso más importante de tu vida. ¿Por qué no recibes a
Cristo como tu Salvador hoy?  
 
 

6
2

SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:3-6

"En los lugares celestiales"

          La porción de nuestra reflexión hoy se podría llamar una doxología, un


himno majestuoso de alabanza a Dios, y son los versos 3-14. He dividido la
porción en dos estudios: la primera parte da una descripción de las bendiciones
divinas (3-6) y la segunda parte (7-14) enumera esas bendiciones. Este es uno
de los pasajes más significativos de la Biblia en cuanto a las bendiciones que
son nuestras en Cristo Jesús. Un estudio detallado de estos versos debe
despertar gratitud en nuestro corazón e impulsarnos a ser más fieles y
constantes en nuestra creencia y en nuestro servicio.

          En el verso tres leemos, "Dios nos bendijo con toda bendición espiritual".
Algunos piensan que la palabra "espiritual" se usa aquí para dar énfasis al
hecho de que nuestras bendiciones vienen del Espíritu y las recibimos por
medio de El. Por supuesto provienen del Espíritu y se cumplen en nosotros
solamente por medio de Su obra, pero creo que Pablo tuvo más que eso en
mente al usar la palabra "espiritual". El término usado aquí no hace hincapié en
la fuente de nuestras bendiciones, la cual es el Espíritu, sino en su naturaleza.
Es decir, las bendiciones son espirituales más bien que naturales o materiales.
Pablo, quien escribió esta carta, era hombre sin hijos, sin terrenos, y sin hogar;
conoció muy poco de las bendiciones materiales; pero, con respeto a las cosas
espirituales, sabía que tenía riquezas sin límite, "nos bendijo con toda bendición
espiritual".

          Si, Dios provee, abundantemente, todo lo que nuestra vida espiritual
necesita. El nos ha dado "todo posible beneficio en Cristo".

          "En los lugares celestiales" se refiere no a un lugar físico, sino a un reino
o esfera de realidad espiritual a donde el creyente ha sido elevado en Cristo. Es
decir, la frase no nos habla del cielo en el futuro sino del cielo que está dentro y
alrededor del cristiano. En realidad los creyente somos de dos mundos: por una
temporada somos de la tierra; pero espiritualmente, nuestra vida está unida
con la de Cristo, y por lo tanto, somos del cielo celestial. La frase, "En Cristo",
ocurre varias veces en los primeros catorce versos de este capítulo. Los
creyentes son fieles en Cristo (v.11), encogidos en El (v.4), reciben gracia de El
(v.6), tienen redención en El (v.7), tienen herencia en El (v.11), están sellados
en El (v.13), etc.

          El versículo tres dice que Dios nos bendijo en Cristo como pueblo suyo, y
significa que las bendiciones que experimentamos nos llegan por virtud de
nuestra unión con Cristo.

7
          Vv. 4-6, "según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para
que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el
puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual
nos hizo aceptos en el Amado."

          Estas bendiciones nos llegan de acuerdo con el propósito eterno de Dios.
El "nos bendijo...según nos escogió" (v.4). Esto sugiere que la elección divina
es la fuente y razón de todos nuestros beneficios espirituales. Este pasaje trata
de la voluntad soberana de Dios.

          Las dos expresiones claves son "nos escogió" y "habiéndonos


predestinado". En vista de que todo lo demás que hay en este pasaje gira
alrededor de estas dos ideas, es absolutamente necesario que entendamos su
significado. "Nos escogió" significa que Dios ha escogido a los cristianos para
que sean su pueblo y para que sean los instrumentos para llevar adelante su
propósito en el mundo. "Habiéndonos predestinado", la otra expresión clave de
nuestro pasaje viene de una palabra griega que significa, "habiéndonos
señalado con anticipación", o "habiéndonos marcado de antemano". En el
Nuevo Testamento se la usa siempre con respeto a Dios en el sentido de que El
lo ha determinado desde la eternidad. Creo, no deba hacerse una distinción
rígida entre la elección y la predestinación; ambas palabras se refieren al mismo
acto divino, y para propósitos prácticos tienen el mismo sentido.

          Se puede definir esta doctrina de la elección en un sentido amplio, como


el acto por lo cual Dios escoge a un individuo, o grupo, sacándolo de una
compañía más grande para el propósito que El ha decretado. En un sentido más
específico, es la misericordia y soberana elección que Dios demuestra hacia los
pecadores para que sean salvos en Cristo y por medio de El.

          No podemos comprender totalmente los caminos de Dios, pero sí


podemos estar seguros de que en Su sabiduría El supo que esta era la manera
mediante la cual la mayor bendición posible llegaría, finalmente, al mayor
número de personas.

          Pable dijo en 1 Corintios 13:12, "Ahora vemos por espejo, oscuramente;
más entonces veremos cara a cara; Ahora conozco en parte; pero entonces
conoceré como fui conocido", o sea, entenderemos todo cuándo estemos en Su
presencia en la gloria.

          Los teólogos tratan de ayudarnos a entender estas doctrinas profundas


de la elección y la presciencia (la palabra presciencia significa que Dios sabe de
antemano lo que sucederá) pero aún así, se nos dificultan. Nosotros tenemos
que reconocer que nuestro Dios es Dios soberano y que el universo Le
pertenece a El. El lo creó. No sabemos porque lo creó en la forma que lo hizo,
pero porque el es soberano, podemos concluir que Dios puede hacer cualquier
cosa que El desea si es de acuerdo con Su carácter.

8
          Nuestro Dios tiene el derecho de hacer planes para el futuro y es
evidente que los ha hecho. Los teólogos llaman a esos planes los decretos que
Dios tuvo en mente desde el principio. Eso quiere decir que estableció un plan
que iba a seguir. El decretó crear el universo, y lo hizo. No pidió permiso de
nadie. También determinó permitir la caída del hombre. El sabía que al crear a
un ser y darle libre albedrío (el derecho de escoger entre el bien y el mal) había
la posibilidad de que aquel ser escogiera contra Dios y a favor del pecado.
Como sabemos, la humanidad escogió desobedecer a Dios; pero Dios en su
gran misericordia, hizo un arreglo. Decretó eligir a algunos para ser salvos y
decretó mandar a un Salvador al mundo para que esto fuera posible. Dice la
Palabra de Dios que Cristo vino a buscar y a salvar lo que se había perdido
(Lucas 19:10). Los que vienen a Cristo para ser salvos son los elegidos. Cristo
dijo en Juan 15:16, "No me elegisteis vosotros a mi, sino que yo os elegí a
vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto..." También en Juan
6:37, el Señor Jesucristo dijo: "Todo lo que el padre me da vendrá a mi; y al
que a mí viene, no le echo fuera." Su invitación "a todo aquel" es "venid a mi".
Es una invitación legítima a todos, pero se necesita una respuesta, y la
respuesta es nuestra responsabilidad. Hay que venir a Cristo. Entonces El no
nos echará fuera.

          Otro de los apóstoles, Pedro, añade algo a la elección cuando dice en 1
Pedro 1:2, "elegidos según la presencia de Dios Padre..." En la versión popular
lo dice en esta forma, "Dios el Padre ha escogido de acuerdo con el propósito
que tenía desde antes..." Hay que entender que Dios se mueve según Su plan -
según sus decretos.

          Nosotros siendo hombres finitos, no estamos en una posición de juzgar


ese plan. El es el creador; nosotros sus criaturas. Nosotros no determinamos el
tiempo de nuestro nacimiento, ni los padres que tenemos, ni el color de los
ojos, etc. Dios determinó todas esas cosas. Es parte de su plan.

          Hermanos, nosotros tenemos un Dios que siempre obra decentemente


conforme a Su plan. Ahora, mis hermanos y mis amigos, no juzguemos a Dios
porque tiene un plan y lo sigue. El sabe lo que está haciendo, y créanme, ¡está
haciendo lo mejor que puede para nosotros! Hay que decir, Aleluya, gloria a
Dios por la elección, la presciencia de Dios y la predestinación . El cumplirá sus
decretos al pie de la letra porque El es omnisciente - El sabe todo. El conoce
cada condición. Por eso podemos confiar en El sin reserva. Por eso sé que
nadie me puede quitar de Su mano. Cristo dijo en Juan 10:28,29, "y yo les doy
vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi
padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la
mano de mi Padre."

          Desde antes de la fundación del mundo Dios Padre había decretado que
Dios Hijo se manifestase aquí para dar Su vida en rescate de muchos. Desde
antes de la creación del mundo Dios Padre supo que yo necesitaría un Salvador.
Dios, en su gran amor, proveyó la redención para los que quieren confiar en El
como su Salvador. Las notas de Scofield dicen: "Los conocidos de antemano

9
son los electos, y los electos son predestinados, y esta elección es cierta para
cada creyente por el solo hecho de que cree en Cristo" (p.1268).

          En el verso cinco de Efesios 1 leemos "en amor habiendo predestinados


para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto
de su voluntad." No se considera, por lo tanto, la predestinación divina como un
acto severo y arbitrario, sino como un decreto misericordioso, dictado en amor,
un acto de bondad y de sabiduría infinita. A la luz de esto, digamos con Pablo
en Romanos 11:33, "¡Oh, profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la
ciencia de Dios! ¡Cuan insondables son sus juicios, e inescrutables sus
caminos!"

          En esta porción hay ciertas verdades que se destacan acerca de la


elección. En primer lugar, tiene su base en Cristo. Dios nos escogió "en él"
(v.4). Es decir, que aparte de Cristo y de su favor hacia nosotros, no habría
habido elección, y por lo tanto, tampoco habría habido salvación. Por eso, nadie
debe creerse uno de los elegidos de Dios, a menos que esté seguro de que está
en Cristo. El gran teólogo, Spurgeon, dijo, y estoy de acuerdo con el, "No
pienses que ningún decreto acordado en las edades oscuras de la eternidad
salvará tu alma, a menos que creas en Cristo. No te hagas la ilusión...de que
serás salvo sin fe...Esta es una herejía sumamente abominable y ha llevado a la
perdición a miles de personas. No uses la elección como una almohada para
dormir en ella, porque puedes perderte.

          En segundo lugar fue "antes de la fundación del mundo". Es decir, fue
una elección eterna. Los propósitos de Dios no pueden fracasar ni tampoco
pueden dejar de cumplirse.

          En tercer lugar, la elección divina tenía un propósito determinado. Se


hace resaltar esta verdad en dos declaraciones. La primera, "para que
fuésemos santos y sin mancha delante de él" (v.4). En este pasaje Pablo está
denotando la vida intachable que el cristiano debe vivir.

          La segunda declaración tiene que ver con nuestra posición, "para ser
adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo" (v.5). Somos hijos de Dios al
recibirle como nuestro único y suficiente Salvador.

          Al concluir este estudio vuelvo a leerles Juan 6:37 donde Cristo dijo:
"Todo lo que el Padre me da, vendrá a mi; y al que a mi viene, no le echo
fuera.[  Si aun no has venido a Cristo, ¿por qué demoras? Si tu vienes, El no te
echará fuera. Apocalipsis 3:20 nos da otra invitación de Cristo, "He aquí, yo
estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y
cenaré con él, y él conmigo.

          Dios, sí está dispuesto a recibirte como uno de sus hijos. Pero, tu tienes
que venir. La promesa es: "todo lo que el Padre me da, vendrá a mi; y al que
viene, no le echo fuera." Ahora, tu tienes que hacer la decisión.

10
3

SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:7-14

"En quien tenemos redención"

          Estamos estudiando la doxología, un himno majestuoso de la alabanza a


Dios, que Pablo escribió a los "santos y fieles en Cristo Jesús que (estaban) en
Éfeso". Los versos 3-6 constituyen una descripción de las bendiciones que Dios
ha dado a Sus hijos. La mayor parte del estudio de la semana pasada fue
acerca de la elección y la predestinación. Dios "Nos escogió en (Cristo)" y nos
predestinó "para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo" y "nos hizo
aceptos en el Amado". Pero, les dije, "no usen la elección como una almohada
para dormir en ella sin haber hecho arreglos personales y verdaderos con Dios,
porque pueden resultar perdidos. El hombre goza de libre albedrío y por lo
tanto puede escoger en contra o a favor de Cristo Jesús.

          Ahora, en los versos 7'14, Pablo enumera algunas de las bendiciones
divinas que gozamos porque Dios está cumpliendo los versos 3-6.

          I. Primeramente vemos la bendición de la redención y el perdón de


pecados en el verso siete, "en quien tenemos redención por su sangre, el
perdón de pecados según las riquezas de su gracia".

          En la eternidad pasada, Dios Padre decretó un plan, y dentro de Sus


grandes designios, Dios Hijo vino a este mundo para rescatar a los pecadores y
así formar la iglesia por medio de un sacrificio. Este sacrificio fue el mismo Hijo
de Dios. Todo el contexto del Antiguo Testamento demuestra la expiación de
los pecados por medio de un sacrificio animal. Pero, tal sacrificio no pudo quitar
el pecado - solamente Cristo pudo hacer eso. El autor de los Hebreos 10:6-13,
"holocaustos y expiaciones por el pecado no te agradaron. Entonces dijo: He
aquí que vengo, Oh Dios, para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está
escrito de mi. Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones
por el pecado no quisiste ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la
ley), y diciendo luego: He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad;
quita lo primero, para establecer esto último. En esa voluntad somos
santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecho una vez para
siempre. Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y
ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los
pecados, pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio
por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante
esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies."

          Efesios 1:7, "En quien tenemos redención." En quien se refiere al


"Amado"(v.6) el cual es Cristo. ¡Nos hizo aceptos en el amado - en Cristo! Una

11
traducción mejor sería, "En quien tenemos (la) redención. El artículo "la"
demuestra preeminencia y prioridad en esta bendición. Por eso Cristo vino al
mundo. Mateo 20:28, "como el Hijo del Hombre no vino para servir, sino para
servir, y para dar su vida en rescate por mucho."

          Hay tres palabras griegas, el idioma en el cual escribieron el Nuevo


Testamento, que se traducen con una sola palabra en español, que es;
REDENCIÓN. La palabra griega, AGORAZO, significa comprar en el mercado.
Por ejemplo, una mujer sale cada mañana a hacer sus compras para el día. Ella
compra vegetales y fruta, paga con dinero en efectivo, y regresa a casa. Ella
paga el precio, y claro, las cosas que compró ya le pertenecen. El sentido de la
palabra es "comprar y sacar", Esta es la palabra que Pablo usó en 1 Corintios
6:20. "Habéis sido comprados por precio."

          Otra palabra griega es EXAGORAZO que significa "comprar del mercado
para el consumo propio para jamás venderse de nuevo. Esta es la palabra que
Pablo usó en Gálatas 3:13, "Cristo nos redimió de la maldición de la ley..."

          Esto significa que Cristo nos redimió para que jamás fuéramos puesto de
venta otra vez. El pagó el precio, y nos ha sacado del mercado para jamás ser
revendido. Ahora la ley no tiene efecto sobre nosotros. Pertenecemos a Cristo.

          La tercera palabra para la redención es APOLUTROSIS, y es lo que Pablo


usa aquí en el v.7. Significa "libertad por medio del precio de rescate con el fin
de libertar a la persona de la esclavitud." Tiene el mismo significado en Lucas
21:28, "vuestra redención está cerca."

          ¡Redención es una palabra maravillosa! No solamente significa ir al


mercado a comprar; no solamente significa comprar del mercado para el
consumo propio para jamás venderlo: sino que significa libertad por medio de
rescate. Esta última palabra se aplica al hecho de sacar su esclavo de la
esclavitud y liberarle. Esto es lo que vemos en este verso.

          El hombre - todo ser humano - ha sido vendido bajo el pecado; está en
esclavitud. Al observar el mundo, sabemos que esto es cierto. El hombre es un
pecador depravado; no puede hacer menos que pecar; es un esclavo al pecado.
Pero Cristo vino para liberarle por medio del precio de rescate con el fin de
sacarle de la esclavitud del pecado. Esto es lo que Cristo quiso dar a entender
cuando dijo, "si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" (Juan 8:36).
La redención es "por (medio de) Su sangre" v.1:7.

          1 Pedro 1:18,19, "sabiendo que fuisteis rescatados.....no con cosas


corruptibles, como oro y plata, sino con la sangre preciosa de Cristo." Somos
redimidos por su sangre, y la razón por la cual nos salva en esa manera es "sin
derramamiento no se hace remisión" (Hebreos 9:22). Este es un principio del
Antiguo Testamentos que se aplica a la raza humana - desde Adán hasta el
último hombre. Pero ya no somos redimidos por la sangre de animales sino por

12
medio de la sangre preciosa que Cristo derramó en el Calvario. Por eso
podemos obtener "el perdón de Pecados."

          Hay una gran distinción entre el perdón humano y el perdón divino - no
son iguales. El perdón humano está basado en el hecho de que alguien merece
el castigo pero no se impone la penalidad. Por ejemplo, alguien puede robar o
asesinar, y un juez puede perdonar y no ejercer el justo castigo. Así que nadie
tiene que pagar la penalidad. Creo que por eso tenemos tantos problemas en el
mundo de hoy. Muchos siguen en sus maldades esperando el perdón, o un
castigo menos de lo que se requiere.

          Pero Dios es justo y santo. Por eso el perdón divino requiere que la
penalidad sea ejecutada y el precio sea pagado. Más de una vez jueces han
dicho, "Pues si Dios perdona, entonces yo también puedo." Pero, antes que
Dios perdona, El mismo ha pagado el precio. ¿Está el juez terrenal dispuesto a
pagar la penalidad por el transgresor? He aquí la diferencia.

          Un Dios justo perdona sobre la base de que el juicio ha sido ejecutado.
¿Cuándo fue ejecutado? Cuando Cristo derramó su sangre hace 1900 años. Las
buenas nuevas son que la penalidad del pecado ha sido ejecutado. Y mi amigo,
el perdón divino depende en la eficacia de la sangre de Cristo.

          Cristo les dijo a sus discípulos en Lucas 24:46,47, "Así está escrito, y así
fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día;
y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en
todas las naciones..." En Colosenses 1:14 Pablo dice algo semejante, "en quién
tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados."

          Cuando Jesús se enfrentó con Pablo en el camino hacia Damasco le dijo
que fuese a los gentiles. Hechos 26:18, "para abrir sus ojos, para que se
conviertan de las tinieblas a la luz....y para que reciban, por la fe que es en mi,
perdón de pecados y herencia entre los santificados."

          Sí, el derramamiento de la sangre de Cristo y Su muerte en la cruz es la


base del perdón divino. El perdón es posible porque la penalidad ha sido
pagada. Sí, Dios fue al mercado donde nosotros estábamos siendo rendidos a la
esclavitud del pecado y nos compró - nos libertó por medio del precio de
rescate. Y con este trato establece una relación personal. ¡Eso es lo glorioso de
la gracia! Dios nos salva por la gracia, pero no por eso somos deudores; O no,
sino que nos compró para darnos la libertad.

          Quizá preguntas, "Pero, ¿no es el deber nuestro servirle?" Claro que sí,
pero sobre la base de una relación nueva y esa relación el es amor. Cristo
mismo dijo en Juan 14:15, "Si me amáis, guardad mis mandamientos."

          Cristo no dijo: "Porque estoy muriendo por ti, guarda mis
mandamientos." Dijo, "Si me amas, guarda mis mandamientos." Si Le amas,

13
entonces, El anhela tu servicio. Nosotros debemos responder en amor porque El
nos amó a nosotros primero.

          Este don de la redención es el más importante que se menciona aquí,


pero hay otras bendiciones. En los vv. 8-10 nos da la sabiduría y la prudencia.
En los vv. 11,12 nos da una herencia santa, y en los vv. 13,14 nos da el don del
Espíritu. Tomemos un poco de tiempo en cada uno de ellos con el tiempo que
nos queda.

          II. Sabiduría y Prudencia vv.8-10, "que hizo sobreabundar para con
nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su
voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en si mismo, de
reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los
tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra."

          Con estos dones, Cristo capacita a los creyentes para comprender algo
del propósito que Dios tiene para el universo, y se refiere a este propósito como
"el misterio de su voluntad (de Dios)." En el Nuevo Testamento la palabra
"misterio" tiene un significado especial. Significa una verdad divina que ahora
ha sido plenamente manifiesta o conocida en el evangelio. Pablo siempre la usa
aplicándola a los planes de Dios. En esta porción (v.9) tiene que ver con el
secreto del trato de Dios con el mundo, y el v.10 explica que el misterio, o
secreto, es nada menos que la verdad acerca del destino final del universo;
"...reunir todas las cosas en Cristo," que significa, literalmente, encabezar o
resumir o unir o restaurar todas las cosas en El.

          Lo que Pablo quiere decir es que algún día el universo de Dios, en el
cual el pecado ha traído desorden y confusión, será restaurado a la armonía y
unidad bajo el señorío de Jesucristo.

          "En la dispensación del cumplimiento de los tiempos," sugiere un punto


específico en tiempo que completa un largo período anterior y habla de la
administración del propósito de Dios.

          Hablando del nacimiento de Cristo en Gálatas 4:4 la Biblia dice, "Cuando
vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a Su Hijo," y habrá un tiempo, creo
muy pronto, cuando Dios reunirá todas las cosas en Cristo. Entonces
recibiremos otra bendición por haber recibido a Cristo como nuestro Salvador.

          III. Una Herencia Santa, vv.11,12, "En el asimismo tuvimos herencia,
habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las
cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de
su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo."

          Aquí hay otra verdad maravillosa. Nos da una herencia - nos premia por
algo que no hemos hecho. Según los designios de Dios, El quiere que los
creyentes tengan parte en la herencia de Su hijo, Cristo Jesús. Vamos a
heredar las riquezas de la gloria juntamente con Cristo, porque estamos en El.

14
Pablo escribe en Romanos 8:17, "y si hijos, también heredero; herederos de
Dios y coherederos con Cristo..." Yo no puedo entender toda esta declaración
tremenda, pero que bella es saber que somos de Cristo y Cristo de Dios. Y, Dios
en sus grandes designios, así lo determinó. Acuérdense, Dios nunca predestinó
a nadie a la perdición; nos predestinó para recibir una herencia. Es algo que no
merecemos. Es un regalo de su gracia y amor. Es la voluntad de Dios, ¿Por
qué? Porque así lo propuso. Fue "según el designio de su voluntad."

          Hermanos, Dios nos ha dado la redención - nos ha redimido; nos ha


dado la sabiduría para entender el misterio de su voluntad - nos lo ha revelado;
y nos premia con una herencia. Nosotros Le pertenecemos a El porque El pagó
el precio. Y los planes de Dios serán llevado, ¿Por qué? (V.12) "a fin de que
seamos para alabanza de su gloria."

          IV. Al terminar el estudio de esta mañana, veamos una bendición más
que Dios nos da - el don del Espíritu (vv.13,14). Al estudiar la obra del Espíritu
Santo nos damos cuenta de que El causa que el pecador oiga la Palabra y crea
con el corazón, y El nos hace hijos de Dios, v.13, "En el también vosotros,
habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y
habiendo creído en él, fuiste sellados con el Espíritu Santo de la promesa." El
Espíritu Santo mismo es el sello, y ese sello significa una transacción cumplida y
significa también seguridad en El. II Timoteo 2:19, "El fundamento de Dios está
firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos." El hecho que
estamos seguros en El no nos da la libertad de vivir en el pecado. Si amamos a
Cristo tenemos que apartarnos de iniquidad. Si no tenemos esta evidencia de
transformación, entonces no podemos decir que hemos sido redimidos ni
sellados.

          Pero este sello es la garantía de que Dios nos libertará. Vendrá el día
cuando el Espíritu Santo nos entregará a Cristo en la gloria.

          Y mientras tanto, El nos protege. El es "las arras de nuestra herencia."


Este es un término legal y comercial que se empleaba con referencia a un
depósito, o a un abono, a una cuota inicial. Se emplea aquí en el sentido de
una fianza o garantía.

          Hermanos, significa que la presencia del Espíritu en nuestra vida es la


fianza con que Dios garantiza que el cristiano disfrutará de la herencia que le
está reservada. El Espíritu Santo es nuestra garantía que Dios cumplirá sus
promesas y designios.

          Y todo esto debe conmovernos a una dedicación renovada a la tarea de


cumplir la voluntad de Dios en nuestra vida. Somos "pueblo escogido" de Dios
en el mundo. Tan alto privilegio demanda gran lealtad. Vivamos, mis hermanos,
como es digno de un hijo de Dios.

15
4

SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:15:23

"En mis oraciones"

por John Abels con todos los derechos reservados.

          Ya hemos tenido tres estudios en la serie sobre el libro de Efesios.


Primeramente estudiamos los vv. 1,2 que fue la introducción y la salutación.
Entonces, en los vv.3-6 estudiamos una doxología, un himno majestuoso, de
alabanza a Dios Padre. Allí Pablo dio una descripción de las bendiciones divinas.
Dios "nos bendijo con toda bendición espiritual." El nos escogió. El nos
predestinó. Estudiamos la doctrina de la elección y la presciencia de Dios.
Entonces, en los vv. 7-14 vimos una enumeración de las bendiciones divinas.
Pablo nos la dio con otra doxología a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo. En Cristo
tenemos la redención, la sabiduría para entender los grandes designios de Dios,
y una herencia santa. A la vez recibimos el don del Espíritu Santo. El nos
regenera y llega a ser nuestro refugio y sello. El Espíritu Santo es la garantía de
que Dios nos libertará del pecado y nos entregará a Cristo en la gloria.

          Ahora, después de haber anunciado éstas verdades tan grandes y


solemnes, Pablo es movido a la oración. En la porción que nos toca hoy,
estudiaremos esa oración. (vv.15-23)

          Vv. 15,16 "Por esta causa también yo habiendo oído de vuestra fe en el
Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar
gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones."

          Pablo acaba de recordar los tiempos cuando ellos pusieron su fe en


Jesús. Se maravilla de lo mucho que han crecido. Reconoce el amor mutuo que
existe entre ellos y que ha sido manifestado a todos los hermanos. Y esto lo
lleva a una acción de gracia sincera. Constantemente Pablo alaba a Dios por
ellos. Nunca cesa de dar gracias por ellos.

          Vv. 17-19, "para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de
gloria, os de espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,
alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cual es la
esperanza a que él os ha llamado, y cuales las riquezas de la gloria de su
herencia en los santos, y cual la supereminente grandeza de su poder para con
nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza."

          Pablo dirige sus oraciones al "Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre
de gloria." Esto, en ningún sentido hace desmerecer a Cristo. Dios es el Dios de
Cristo en el sentido que el es Dios cuya obra Cristo vino a cumplir, y por quien

16
Cristo fue enviado al mundo. Cristo era verdadero hombre mientras andaba los
caminos de Galilea, y como tal tenía a Dios por su Dios, así como nosotros lo
tenemos por nuestro Dios.

          Pablo ora para que los Efesios sepan "cual es la esperanza a que El (los)
ha llamado." (v.18) Hemos sido llamados a una herencia, y es nuestra
esperanza. En I Corintios 13:13 leemos, "Y ahora permanecen la fe, la
esperanza, y el amor...."

          La esperanza es una de las tres cualidades que permaneces. La fe


vuelve la vista al Calvario y la obra expiatoria de Cristo en la cruz. Eso lo
estudiamos la semana pasada en el v.7 "en quien tenemos redención por su
sangre, el perdón de pecados."

          El amor es para el presente y para nuestras relaciones con Dios y con
nuestro prójimo. En cambio, la esperanza es para el futuro. Es lo que nos ayuda
a ver en el mañana un día mejor, a pesar de lo que pueda haber pasado ayer u
hoy.

          La esperanza es un tesoro de mucho valor. Y es muy triste ver a tantos


que viven día tras día sin esperanzas de ningún tipo. Yo no se como pueden
seguir existiendo.

          Sin embargo, a veces nosotros tomamos muy ligeramente la esperanza


que hemos recibido de Dios. Se nos olvida el gran precio que fue pagado para
darnos la esperanza glorioso de una herencia con El: la muerte del Hijo
Unigénito de Dios. Se nos olvida la nueva vida que la esperanza imparte en
nosotros cada día. Por eso, Pablo quiere que sepamos y comprendamos cual es
nuestra esperanza en Cristo. El apóstol Pedro dice en I Pedro 3:15 que
debemos ser capaces de dar razón de la esperanza que habita en nosotros.
Igual que Pablo, nosotros debemos sentirnos agradecidos por el don de la
esperanza y tratar de vivir, constantemente, en ella.

          Sí, Pablo ora fervientemente por los efesios, y menciona tres cosas en
particular.

          Lo primero que le pide a Dios es que les conceda iluminación espiritual,
a fin de que puedan entender lo que ha sido revelado en Jesús. V. 17b "os de
espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él." No es un
conocimiento del mundo mental; no es una teoría. Es algo personal; ésta
iluminación es una experiencia íntima con Dios. Es lo que todo cristiano debe
tener.

          En seguida, Pablo ora, específicamente, para que se les abran los ojos
del corazón. V.18a "alumbrando los ojos de vuestro entendimiento." El quiere
que tengan la misma experiencia de los dos discípulos en el camino de Emaús,
después de la resurrección de Cristo. Estos habían gozado sin saberlo, un
tiempecito de comunión con el Señor resucitado, (Lucas 24:32) "y se decían el

17
uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el
camino, y cuando nos abría las Escrituras?" Pablo sabía que con la ayuda del
Espíritu, los efesios llegarían a entender, en una manera más amplia, la
esperanza a la que habían sido llamados y que llegarían a entender las riquezas
que contiene la gloria de la herencia de los creyentes. Claro, Pablo ha tratado
de explicar esta gran verdad - que se les abran los ojos del corazón - pero ni
siquiera sus escritos inspirados son capaces de explicar una verdad tan
profunda. Nosotros, también, necesitamos recibir tal iluminación.

          El apóstol añade otra petición. Quiere que los efesios conozcan la
supereminente grandeza del poder de Dios: ese poder que El manifiesta en su
trato con los que han creído. V.19a "y cual la supereminente grandeza de su
poder para con nosotros los que creemos...."

          Con tal poder Dios produce en el creyente, "así el querer como el hacer,
por su buena voluntad." (Fil. 2:13) Ahora, veamos el poder de Dios. Vamos a
contestar la pregunta: ¿De qué forma se manifestó el poder de Dios con
respecto a la venida de Cristo a esta tierra?" vv.19b-21

          "Según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo,


resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares
celestiales, sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo
nombre que se nombra, no solo en este siglo, sino también en el venidero;"

          En estos versos vemos la extensión de la oración de Pablo pero cambia


de petición a adoración y alabanza. Este pasaje es una descripción de la
exaltación y la gloria del Señor Jesucristo, y muestra que el poder divino que
actúa en los creyentes (19a) es el mismo que Dios usó al levantar a Cristo de
entre los muertos y exaltarle al trono del universo. Aún cuando este poder
excede toda descripción, Pablo trata de señalar la demostración suprema en la
persona de Cristo. Lo describe como la "operación del poder de su fuerza, la
cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos." Por tanto, el poder de Dios
que actúa en el creyente es el mismo poder de la resurrección. (Filipenses
3:10) La petición de Pablo en este verso es "a fin de conocerle, y el poder de su
resurrección...." Es el poder que levantó a Cristo de los muertos, lo sentó a la
diestra de Dios, y le dio supremacía sobre todo el universo. ¡Qué tremendo
aliento nos debe dar esta verdad!

          Sí, la grandeza del poder de Dios se manifestó en las grandes obras
relacionadas con Cristo. Por ejemplo, el Padre lo resucitó de entre los muertos.
La muerte, el peor enemigo de la humanidad, no tuvo poder alguno para
retenerle. Hechos 2:24 dice, "al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la
muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella."

          Ese mimos poder se manifestó en la ascensión. Cuando el Señor


Jesucristo regresó al cielo, fue exaltado a la diestra del Padre. El fue colocado
en una posición superior a todo gobierno y autoridad. Todos los poderes y
dominios del universo se hallan por debajo de El. Y, Según Filipenses 2:9-11,

18
Dios "le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre."
El nombre de Jesucristo, el Señor, es un verdadero título de soberanía y se
halla por encima de toda otra cosa que se puede mencionar, ya sea de este
mundo o del venidero.

          Pablo llega a la conclusión de que el Padre ha puesto todas las cosas
bajo los pies del Hijo. Vv.22,23 "y sometió todas las cosas bajos sus pies, y lo
dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo, la
plenitud de Aquel que todo lo llena en todo." En otro texto (1 Corintios 15:27)
el apóstol afirma que se da por supuesto que esto no incluye al Padre. Dice:
"Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies. Y cuando dice que todas
las cosas han sido sujetos a él, claramente se exceptúa aquel que sujetó a él
todas las cosas."

          Y en el mismo pasaje reconoce también que algunas cosas aún no están
sujetas por completo a Cristo. Por ejemplo, una de ellas es la muerte. I
Corintios 15:25,26, "Porque preciso es que el reina hasta que haya puesto a
todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será
destruido es la muerte."

          Pero, más importante aún es el hecho de que el Padre ha hecho a Cristo
la cabeza de la iglesia. Aquí Pablo usa una analogía del cuerpo humano y afirma
que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo. Dios estableció una relación única entre
Cristo y la iglesia. Por eso, El tiene autoridad suprema sobre la iglesia. El la
guía; El la gobierna; El la controla. La iglesia es totalmente responsable a El.
También esto implica una unión vital, o indispensable, entre Cristo y nosotros,
una unión estrecha y real. Por lo tanto es una relación tierna, íntima, y
indisoluble. Y, también, esto enseña que nosotros, la iglesia, somos
completamente dependientes de Cristo. De El recibimos la vida, el poder, y
todo lo demás que se necesita para nuestra experiencia espiritual.

          Las lecciones prácticas que se pueden aprender de este capítulo son
varias. El pasaje demuestra la necesidad de pensar con claridad todo lo que
tiene que ver con nuestra fe. En una época cuando hay una explosión del
conocimiento en tantas esferas, nosotros, los creyentes, debemos escrudiñar
muy bien las sagradas escrituras para estar siempre preparados para responder
a todo él que nos pida razón de la esperanza que tenemos. I Pedro 3:15

          También debemos apropiar, o poner en práctica, las realidades


espirituales. La esperanza, la herencia, y el poder de Dios nos deben ser más
que meras realidades espirituales. La esperanza, la herencia, y el poder de Dios
nos deben ser más que meras realidades guardadas en nuestra mente. Se
deben poner en práctica para que fortalezcan nuestra vida día por día.

          Claro, la verdad culminante de este pasaje gira alrededor de Cristo como
la cabeza de la iglesia. De una manera práctica, esto significa que cada iglesia
local está sujeta a la autoridad de Cristo. Cada acción de la iglesia debe ser una

19
expresión de su voluntad. Tenemos que cumplir sus enseñanzas decentemente
y con orden. Cada servicio debe ser para la honra y gloria del Señor.

          Todo esto es posible porque lo hacemos por medio del poder inagotable
de Dios, expuesto a nosotros en Cristo. Pablo dijo, y nosotros debemos poderlo
decir, "todo lo puedo en Cristo que me fortalece." Filipenses 4:13

          O, mis hermanos, son maravillosas las bendiciones en Cristo. El nos ha


1. Bendecido ( v.3) 2. Escogido en Cristo (v.4) 3. Adoptado como hijos (v.5) 4.
Redimido y perdonado (v.7) 5. Dado una herencia (v.11) 6. Sellado con el
Espíritu (v.13) 7. Dado el Espíritu de sabiduría y revelación (v.17) 8. Dado
esperanza (v.18) 9. Revelado la grandeza de su poder para con nosotros (v.19)
10. Hecho parte de su cuerpo, la iglesia (vv.22,23). Es algo realmente glorioso,
un inmenso tesoro, y es totalmente nuestro en Cristo.

20
5

SERMON SOBRE EFESIOS 2:1-10

"Estaban muertos en pecado"

          Terminamos nuestro último versos del capítulo 1 y vimos a Cristo


exaltado para ser Cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo. El capítulo 1 señala
que Cristo compró a la iglesia, que purifica a la iglesia, que edifica a la iglesia, y
que Cristo guía a la iglesia.

          Los primeros diez versos del capítulo 2 están estrechamente


relacionados con los últimos versos del capítulo 1, que declaran que el poder de
Dios levantó a Cristo de los muertos y le dio dominio sobre todas las cosas. El
pasaje que tenemos hoy (2:1-10) muestra que el mismo poder está en
operación cuando levanta a los creyentes de la muerte del pecado y los eleva a
los lugares celestiales con Cristo. En esta sección del libro, Pablo nos da una
descripción del estado pasado, presente y futuro de la iglesia y los creyentes.

          1. El Estado Antes de la Conversión. Pablo expone el estado en que se


hallaban antes de convertirse al cristianismo para hacer énfasis al gran poder y
la misericordia que han experimentado. En esa manera la descripción de su
vida anterior llega a ser un contraste con la nueva vida en Cristo y pueden
apreciar, más, la gracia y el poder asombroso de Dios. Pablo les dice: estaban
muertos, eran esclavos del mal, y eran objetos de la ira divina. vv, 1-3

          "Y el os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos
y pecados.....en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de
este mundo, conforme al príncipe de la potestad de aire, el espíritu que ahora
opera en los hijos de desobediencia...entre los cuales también todos vosotros
vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne y los pensamientos, y
éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás."

          "Estaban muertos en sus delitos y pecados." Esto nos habla de la muerte
espiritual de Adán, la cual ha sido imputada, o traspasada, a nosotros,
Romanos 5:12 dice "por tanto, como el pecado entró en el mundo por un
hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los
hombres, ....." El primer pecado trajo la ruina moral de la raza y a la vez, trajo
la muerte física a todo ser humano. La consecuencia del pecado de Adán es
que "los muchos fueron constituidos pecadores." Romanos 5:19 y "por la
transgresión de (Adán) la condenación a todos los hombres." Romanos 5:18 El

21
pecado de Adán nos hizo los hijos de un hombre caído. y ahora todos tenemos
la misma naturaleza que tuvo Adán. Es la naturaleza pecaminosa que no tiene
inclinación hacia Dios sino que se inclina al mal.

          Adán murió, espiritualmente, el día que no creyó a Dios y le


desobedeció. Se asustó, huyó de Dios y tratoó de esconderse. No estaba
buscando a Dios. Esta es la posición del hombre natural, o sea, el no creyente,
hoy. No es cierto, como algunos dicen, que en cada ser humano hay una chispa
de lo divino y que están buscando a Dios. El mero día que Adán desobedeció, y
pecó, el murió a Dios y a las cosas de Dios - aunque no falleció hasta unos 900
años después. Pero, perdió la capacidad y el hambre para las cosas de Dios.
Fue separado de Dios, porque la muerte es una separación. y desde estonces,
esa naturaleza vieja de Adán, esa naturaleza que está propensa a hacer el mal,
ha sido pasada a todos sus dependientes. Solamente el Espíritu Santo puede
redargüir la conciencia del hombre. Ni tu, ni yo. lo podemos hacer. Solamente
el Espíritu de Dios lo puede hacer.

          La descripción de nuestro pasado no es bella "muertos en delitos y


pecados." "Siguiendo el ejemplo, o la corriente, de este mundo." Nos
conformamos a la moda del mundo según nos mandaba el príncipe de est
mundo, Satanás. Ni pensamos por nosotros mismos. Dejamos que nos guíe,
Seguimos también nuestros propios deseos y cumplimos los caprichos de
nuestros pensamientos.

          Antes de conocer a Cristo como nuestro único y suficiente Salvador,


nosotros cumplimos con los malos deseos de la naturaleza humana, los deseos
de tener lo que agradaba a los ojos, y con el orgullo de las cosas del mundo.

          II. PERO - Hay, ¡que linda palabra! Vv. 4-6 "Pero Dios, que es rico en
misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros
muertos en pecado, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares
celestiales con Cristo Jesús."

          La conjunción "pero" es tan importante. Antes eramos objetos de la ira


de Dios: pero ahora somos recipientes de su misericordia. Antes estábamos
atrapados en las garras de la muerte espiritual: pero ahora hemos sido
levantados a nueva vida. Antes estábamos en la esclavitud del pecado: pero
ahora somos salvos por la gracia. Una vez anduvimos entre los desobedientes:
pero ahora gozamos de la comunión con el Hijo de Dios. Estos versos
presentan un contraste notable entre las condiciones pasadas y presentes de
los creyentes.

          Pero Dios tiene misericordia, nos amó tanto, que nos dio vida eterna
juntamente con Cristo. Dios es rico en misericordia. Este es un cambio radical
de los primeros tres versos. Allí todo es negro y sin esperanza alguna. El
hombre es un fracaso total: es incapaz de salvarse a sí mismo. Entonces Dios

22
entra a la escena de muerte con su misericordia. Y El es rico en misericordia.
Hay bastante para todos y para cualquiera necesidad.

          ¿Que significa sel salvo por la gracia de Dios? Antes estábamos muertos
en delitos y pecados y totalmente incapaz de salvarnos a nosotros mismos. Es
entonces cuan Dios viene y nos levanta de ese abismo y nos hace sentarnos
con El. Dios nos encuentra la razón por que lo hace por nosotros, si no que la
encuentra en si mismo. Es por que nos ama. En los vv, 8,9 leemos, "porque por
gracia sois salvos por medio de la fe: y esto no es de vosotros pues don de
Dios: no por obras para que nadie se gloríe," Dios es santo: Dios es justo: Dios
es bueno: Dios no puede hacer el mal o hacer algo en una forma deshonesta.
Por eso fue preciso que alguien pagara la deuda del pecado para que nosotros
pudiéramos ser salvos. Y Cristo, "al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo
pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él." 2 Corintios,
5.21   Juan 3.16 dice: "porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado
a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda, más
tenga vida eterna," No dice allí que nos amó tanto que nos salvó. No, sino que
dice que nos amó tanto que dio a su Hijo unigénito "para que todo aquel que
en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna."

          Somos pecadores perdidos, pero aún así Dios nos ama, pero el amor de
Dios no es suficiente para llevarnos a la gloria. Dios tuvo que proveer la
salvación, y El pagó la penalidad del pecado. Ahora, Dios puede invitar al
mundo perdido con decir, "si crees en mi Hijo, El quien murió por ti yo te puedo
salvar," Dios nos salva por su gracia - algo que no merecemos.

          Oh sí, mis hermanos, Dios nos ha levantado de este cementerio


espiritual. Nuestra posición presente es: "Nos resucitó juntamente con Cristo
Jesús y nos hizo sentar con él en los cielos,"

          III. Pero, ¿Qué tal el futuro? ¿Por que ha hecho Dios todo esto por los
creyentes? Púes, una parte de la respuesta ya ha sido dada. Dios actuó en esta
manera a causa de "su gran amor con que nos amó" (v,4) Pero eso es mas
bien el motivo de Dios, mientras la completa declaración del propósito se
encuentra en los vv, 7-10 y es de hacer de los creyentes una demostración
eterna de su gracia.

          V. 7 "para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su


gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús." Y de hacer posible una
vida de buenas obras por parte de los creyentes, v. 10 "Porque somos hechura
suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de
antemano para que anduviéramos en ellas."

          Estas dos ideas no están totalmente separadas ni son totalmente


distintas. La manifestación de la gracia de Dios y la santidad de vida y servicio
de su pueblo van mano a mano. Por eso decimos. La salvación es FE EN
ACCIÓN.

23
          El verso siete señala que llegamos a ser monumentos de su gracia, o
canales de bendición por los cuales la verdad de esta gracia se da a conocer a
todo el mundo, somos "cartas abiertas" al mundo de lo que Cristo puede hacer
con un vil pecador al redimirle y poner sus pies sobre la verdadera Roca. Y esto
para la honra y gloria del Señor, por eso, vivimos como es digno un hijo de
Dios.

          El versículo diez es para confirmar la gran verdad de los vv. 8 y 9 y dar
razón de ella. Dice en los vv. 8 y 9 "porque por gracia sois salvos por medio de
la fe y esto no es de vosotros, pues es don de Dios. no por obras, para que
nadie se gloríe," La salvación no puede ser por obras porque nosotros, los
creyentes, somos la obra de Dios. La palabra griega traducida por "hechura"
(v.10) significa "una cosa hecha" y se usaba para referirse a un producto
terminado, tal como una obra de arte, como una pintura, una escultura en
piedra, o una literatura. Dios creó toda cosa material y el firmamento anuncia la
obra de su mano, pero la obra más grande, su obra maestra, es una nueva
criatura en Cristo Jesús. Nosotros somos "hechura suya" y la salvación es tan
transformadora que Pablo dice que somos "creados en Cristo Jesús," una nueva
creación.

          II Corintios, 5.17, "De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura
es. Las cosas viejas pasaron: he aquí todas son hechas nuevas,"

          Pero, ¿por que fuimos creados? El énfasis del verso está en la frase
"para buenas obras".  Esto es el fin que Dios tenía en mente cuando nos volvió
a crear en Cristo. En estos versos se debe distinguir, claramente, entre las
obras buenas como la base de la salvación y las obras buenas como la prueba
del fruto de ellas. No somos salvos por obras, pero con toda seguridad somos
salvos para hacerlas, Pablo lo expresa en otro lugar.

          Cristo "se dio a si mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad
y purificar para si un pueblo propio, celoso de buenas obras."  Tito 2:14 Por lo
tanto, los que creemos en Dios debemos ocuparnos en buenas obras.....

          Estas buenas obras "Dios preparó de antemano para que anduviéramos
en ellas," Así que no solamente son accesorios, o secundarios, de la vida
cristiana diaria, sino parte del plan eterno de Dios para el cristiano. Para ellas
somos creados, y Dios espera que las hagamos. Creo que hemos estado tan
temerosos de que alguien nos acuse de enseñar una salvación por obras, que
no hemos hecho bastante énfasis bíblico en las obras como fruto y prueba de la
salvación.

          En resumen, esta porción enseña que todos somos, por naturaleza,
esclavos del pecado: enseña que la salvación se halla en la gracia y la
misericordia de Dios, y no en ningún mérito nuestro: enseña que la fe en Cristo
es el medio por el cual nos apropiamos la gracia que Dios ofrece: enseña que la
vida de obediencia es el resultado final de la salvación.

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          El punto mayor de esta porción se centraliza en lo que Dios ha hecho
para nosotros en Cristo. Nos ha dado vida - vida abundante aquí en la tierra y
vida eterna en los lugares celestiales con El.

          Nosotros somos hechura de Dios creados en Cristo Jesús con el


propósito de hacer buenas obras, por lo tanto, con nuestra alabanza debemos
mostrar nuestro agradecimiento a El.

          La salvación no es una mera liberación del castigo del pecado. Es el


comienzo de una vida nueva destinada a ser más y más semejante a Cristo. 
Solamente cuando esto ocurre, podemos ser los instrumentos útiles en sus
manos.

          Así que, (2 Pedro 3:18) "creced en la gracia y el conocimiento de


nuestro Señor y Salvador Jesucristo,"

          Dios quiere que disfrutemos de nuestra comunión con El. Pero es
imposible tener comunión con El sin poner nuestra confianza en El. Dice la
Biblia en Romanos, 6:23, "Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva
de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro," Siendo Dios santo, los
pecados cometidos por el hombre, lo separan de esta comunión con Dios. La
Biblia dice en Gálatas que los que practican tales cosas como adulterio,
inmundicia, lascivia, idolatría, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones,
envidias, homicidios, borracheras, y cosas semejantes a estas, no heredarán el
reino de Dios.(5:19-21)  Pero Dios ha provisto la manera de ser salvos, y
liberarnos, del pecado. Dice en Efesios 2:8 "por la gracia somos salvos por la
fe,"

          Jesús es el único camino. Hay que poner nuestra confianza en El. El
Dijo, "Yo estoy a la puerta y llamo: Si alguno oye mi voz y abre la puerta,
entraré a él y cenaré con él y él conmigo," Apocalipsis 3:20 ¿Porqué no lo dejas
entrar?.

25
6

SERMÓN SOBRE EFESIOS 2:11-22

"Un solo y nuevo hombre"

          La primera mitad del capítulo dos ha informado sobre la muerte


espiritual a la que, tanto judíos como gentiles, estuvieron sujetos antes de
conocer a Cristo como Salvador personal. También nos habló de la nueva vida
que experimentamos en Cristo. La porción que nos toca hoy da énfasis al hecho
de que por medio de la redención, los judíos y los gentiles han sido hechos "un
solo y nuevo hombre, haciendo la paz." (V,15) y, en estos días cuando hay
tanto prejuicio entre las razas y grupos étnicos, entre los ricos y los pobres,
entre los que emplean y los trabajadores, es bueno estudiar esta porción para
darnos cuenta que "en Cristo" no hay barreras.

          Tal vez, la relación de estos dos grupos étnicos - los judíos y los gentiles
- en el primer siglo de la era cristiana, sea de poco interés para nosotros en el
siglo veinte, pero es necesario entender como estos dos grupos se llevaban en
aquel entonces.

          El historiador, F. F. Bruce, hace la observación de que "ninguna cortina


de hierro, barrera racial, distinción de clases, ni frontera nacional de nuestros
días es más absoluta de lo que fue la división entre los judíos y los gentiles en
la antigüedad." y, el sigue diciendo que la transformación que hizo que ellos
llegaran a ser verdaderamente uno en Cristo fue "el triunfo más grande del
evangelio en la era apostólica,"

          Efesios 2:11-12 muestra como el gran propósito de unidad comenzó a


llevarse acabo en Cristo, La pared de separación y de prejuicio fue derribada
cuando el hombre se reconcilió con Dios. Los vv,11-12 hablan del pasado -"en
otro tiempo," y los vv13-22 hablan del presente - "pero ahora." La primera
porción alude a su condición antes de su conversión, y la última parte se refiere
a la porción que tienen en Cristo.

          Vv, 11,12 "por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los
gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada
circuncisión hecha con mano en la carne."

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          Estos versos nos dan una descripción vívida del triste estado, y la
condición desesperada, del gentil. A la vez, es un cuadro exacto del hombre
perdido - el no creyente. Esto es lo que significa ser perdido: (1) "sin Cristo" No
hay mejor definición del perdido. Es lo opuesto de estar EN CRISTO. (2)
"Alejados de la ciudadanía de Israel." Leamos el verso 12, "En aquel tiempo
estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y alejados a los pactos
de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo." La frase, "alejados de la
ciudadanía de Israel," habla de los gentiles. Ellos no tenían una religión
específica, tal como Dios les había dado a los israelitas. Los gentiles trataban
apropiarse promesas que Dios había dado a Israel. Tampoco el alma perdida
tiene derecho de apropiarse lo que es para los Cristianos. El pecador está
alejado de la ciudadanía de Dios. La tercera condición del gentil y el hombre
perdido es: (3) "ajenos a los pactos de la promesa." Dios había hecho ciertas
promesas con la nación de Israel. Estos pactos que Dios hizo con ellos aún son
válidos, y ningún gentil tiene el derecho de apropiarselos. Por ejemplo: Dios les
ha prometido la tierra, y, algún día, la tendrán completamente, pero conforme
a la voluntad de Dios, y conforme sus prepósitos, y no los designios del
hombre. Y, el pecador, tampoco puede apropiarse estos pactos, para el
creyente, tenemos la promesa de Juan 14:2,3 "En la casa de mi Padre muchas
moradas hay: si así fuera, yo os lo hubiera dicho: voy, pues, a preparar lugar
para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré
a mi mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis."

          La cuarta condición es: (4) "sin esperanza" ¿Cuántas desalentadoras


palabras, verdad? Sin Cristo no hay esperanza de la gloria ni de su presencia
alentadora. La quinta condición es: (5) "Sin Dios en el mundo." Esto no significa
que Dios se ha alejado del hombre, sino que el hombre se ha alejado de Dios.
El hombre es pecador porque así escogió ser. Anda en las tinieblas del pecado
porque no le gusta la luz de Dios.

          No tener esperanza para el futuro es en si demasiado triste: pero no


tener a Dios hace de la vida una tragedia indescriptible.

          Ahora, con el verso trece, Pablo se vuelve del pasado al presente. "Pero
ahora" en contraste "en aquel tiempo." "En Cristo Jesús" contrasta con la
palabra "sin Cristo." Las enseñanzas principales de estos versos pueden
resumirse en tres declaraciones: (1) En Cristo Jesús, los gentiles y los judíos se
han reconciliado unos con otros. Vv, 13-16 "Pero ahora en Cristo Jesús,
vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la
sangre de Cristo.

          Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la
pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley
de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en si mismo de los
dos uno solo y nueva hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar
con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades."

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          (2) En Cristo Jesús., los gentiles y los judíos comparten igualmente los
privilegios y las bendiciones del evangelio. Vv.19-22 "Así que ya no sois
extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la
familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas,
siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio,
bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor: en quien
vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en Espíritu."

          En realidad, el contraste en este pasaje está entre el judío y el gentil. El


Señor Jesucristo es la paz que ha sido hecha entre ellos. La barrera, la pared, la
enemistad que hubo entre los dos grupos, ha sido quitada. Los dos han sido
hechos un nuevo hombre. Dice en Romanos, 5:1. "Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:"

          Y, ya que tenemos paz con Dios, debemos tener paz con nuestro
prójimo.

          La reconciliación de Dios está completa, El está listo y dispuesto a recibir


a cualquiera que venga a El. Por eso el mensaje es: "Reconcíliate con Dios." II
Corintios 5:20.

          Con la reconciliación entras a un nuevo cuerpo, el cuerpo de creyentes


que se llama la iglesia. Y no importa si son judíos o gentiles, ricos o pobres,
educados o analfabetos, no importa la raza o grupo étnico, somos hechos uno
en Cristo.

          El énfasis siempre está en Cristo y no en la persona o raza. Cuando el


judío o gentil o cualquiera otra persona viene a la cruz del calvario, pidiendo
perdón de pecado, llega a ser "nueva criatura (o nueva creación) en Cristo" y
las cosas o enseñanza, anteriores pasa: La persona, ahora hijo de Dios, Llega a
ser el templo del Espíritu Santo. V 18 "porque por medio de él (Cristo) los unos
y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu (Espíritu Santo) al Padre
(Dios Padre)," En este verso encontramos la TRINIDAD y sobre la base de la
cruz, cualquier pecador que se somete al Señor, tiene acceso igual al Padre.
¡Cuán glorioso privilegio para el ser humano!

          Los vv, 19-22 presentan algunos de los privilegios y las bendiciones del
evangelio a "todo aquel que en el cree" no importa la raza o el color que tiene
la persona. El énfasis, por supuesto, está en la elevación de los gentiles a una
posición de privilegios y bendiciones iguales a los de los judíos.

          Primero, Pablo les asegura, y la aplicación es para el creyente, que ya no


son "extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos," "Santos" es
uno de los nombres con que se designa al pueblo de Dios, o sea, todos los
creyentes en todo el mundo. En Cristo se han levantado las restricciones
nacionales.

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          Y son "miembros de la familia de Dios." Esto habla de la íntima relación
que todos debemos mantener con Dios. Somos de la familia de Dios y no
debemos traer deshonra a su nombre.

          V, 20 "edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas,


siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo," Este verso introduce la
figura de un edificio. Somos edificios sobre el fundamento de los apóstoles y
profetas. Esto es importante. No significa que los apóstoles y los profertas del
Nueva Testamento son el fundamento sino que ellos, personalmente, basaron
su doctrina sobre las enseñanza de los apóstoles. Hechos 2:42 "Y perseveraran
en la doctrina de los apóstoles,..."

          "Siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo," revela que
Cristo es la Roca, y Pablo dice claramente en 1 Corintio, 3:11, "porque nadie
puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

          Pedro lo declara en esta manera en I Pedro 2:6-8 "por lo cual también
contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo,
escogida, preciosa: Y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros,
púes, los que creéis, él es precioso: pero para los que no creen, la piedra que
los edificadores desecharon ha venido a ser la cabeza del ángulo: y piedra de
tropiezo, y la roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo
desobedientes: a lo cual fueron también destinados."

          Lo importante aquí es que Pedro dice que Cristo es la principal piedra del
ángulo. Por eso, Pedro entendió muy bien las palabras de Cristo cuando dijo
(Mateo 16:18) "Y yo también te digo, que tu eres Pedro, y sobre esta roca
edificaré mi iglesia:" Jesús hablaba de si mismo cuando dijo, "sobre esta roca
edificaré mi iglesia." Los apóstoles y profetas del Nuevo Testamento pusieron el
fundamento pero Cristo es la piedra del ángulo. De esa piedra depende la
estabilidad de todo el edificio. Como principal piedra del ángulo, Cristo es quien
sostiene y mantiene unidos el fundamento y las piedras. El es quien da a la
iglesia, este edificio espiritual, su unidad y su fortaleza. En realidad, todas las
cosas dependen de él.

          Dice en el verso 21, "en quién todo el edificio bien coordinado, va
creciendo para ser un templo santo en el Señor." Pablo nos hace entender la
parte que tenemos en esta estructura gloriosa. Antes estábamos sin esperanza
y sin Dios: ahora estamos siendo edificados juntamente para producir una
morada de Dios - un templo consagrado y unido al Señor.

          Por medio de la regeneración, llegamos a ser templo santo - el Espíritu


Santo entra y mora en cada creyente.

          V,22 "en quien vosotros también sois juntamente edificados para
morada de Dios en el Espíritu." Dice en 1 Corintios  12:13,"porque por un solo
Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo...." Y Pablo añade en Romanos

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8:9 "si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el
Espíritu de Cristo, no es de él."

          El propósito de la iglesia local y de cada miembro de la iglesia de Cristo


es de revelar la presencia y la gloria de Dios aquí en la tierra. Cuando nos
reunimos en la iglesia, el no creyente debe ver que Dios está en su santo
templo. Cada palabra y cada acción debe ser una demostración que Dios está
aquí y que pueden encontrar a Dios e encontrar la paz y tranquilidad. Cuando
nuestras familias y vecinos saben que esto es cierto, ellos también vendrán en
busca del verdadero Dios. Vivamos, mis hermanos, para no traer reproche a su
santo templo.

          En resumen, el mundo antiguo era un mundo de paredes divisorias. Por


todas partes había barreras de costumbres, sospechas, y hostilidades, los judíos
despreciaban a los gentiles, y vice-versa. Los romanos sospechaban a los
judíos. Los griegos menospreciaban a todos y los que no eran griegos los
llamaban bárbaros.

          Además, por todas partes, estaba la pared del pecado que el hombre
mismo había levantado entre él y Dios.

          Y mis amigos, aún ahora, después de veinte siglos, todavía hay paredes
que dividen a los hombres en nuestro mundo. Yo sé que Uds, se dan cuenta de
aquellas barreras que se encuentran en la sociedad moderna. Se levanta clase
contra clase, nación contra nación, y raza contra raza.

          Pero tenemos el poder de la cruz,. Las barreras que dividen no tienen
que existir. La unidad que Cristo logró entre los judíos y los gentiles demuestra
el gran poder del evangelio y se puede apropiar en este siglo también.

          Con la barrera derrumbada, el pueblo de Dios tiene verdadera


comunión. Todos los creyentes son uno en Cristo. Es una gran familia, un solo
pueblo redimido, un solo templo espiritual.

          Cristo te ofrece a ti una parte en esta familia. El dice en Mateo 11:28,
"venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré
descansar." Dice en Apocalipsis 3:20 "Yo estoy a la puerta y llamo: si alguno
oye mi voz y abre la puerta, entraré a el, cenaré con él, y él conmigo." También
en Juan 5:24 tenemos las bellas palabras: "De cierto, de cierto os digo: El que
oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna: y no vendrá a
condenación, más ha pasado de muerte a vida."

          ¿Que será tu respuesta a esta invitación y promesas? Ven a El.

 
 

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SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:1,2.
1
SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:1,2
 "Gracia y paz a vosotros"
          Hoy comenzamos un estudio sobre la Epístola, o carta, a los
          3. Es una epístola doctrinal. Esta carta contiene la última discusión
teológica extensa de la pluma de Pablo. Se di
          Con ese cuadro en mente, comencemos el estudio con los versículos 1 y
2. Estos versos constituyen lo que los teólog
sino que fue un acto de la gracia soberana. ¡Dios le había escogido! Por lo
tanto, Pablo lo aceptó con asombro y humilde obed
          III. La Salutación v.2 "Gracia y paz a vosotros, se Dios nuestro Padre y
del Señor Jesucristo." La salutación de Pa
2
SERMÓN SOBRE EFESIOS 1:3-6
"En los lugares celestiales"
          La porción de nuestra reflexión hoy se podría llamar una
          Vv. 4-6, "según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para
que  fuésemos  santos  y  sin  mancha  dela
          Nuestro Dios tiene el derecho de hacer planes para el futuro y es
evidente que los ha hecho. Los teólogos llaman a
son los electos, y los electos son predestinados, y esta elección es cierta para
cada creyente por el solo hecho de que cree

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