ESCUELA PRIVADA N°6361 SAGRADO CORAZON DE JESUS
Proyecto Folclórico
Alumno: Esteban Barreto
Profesora: Eva de Pavón
Grado: 9° grado
Turno: Mañana
Año: 2021
Luque- Paraguay
1º DE OCTUBRE: “KARAÍ OCTUBRE”
Creencia popular
La leyenda señala que el Karaí (señor) Octubre es un duende maléfico que sale todos los 1 de
octubre a recorrer las casas para ver quiénes tienen suficiente comida.
Es un pombero que vigila si la gente sembró y trabajó durante el año y supo guardar para los
meses en que no hay cosecha.
Ese día, al pasar por las casas debe comprobar que hay suficiente comida y que la convidan a sus
vecinos. A quienes no cuidaron los castiga con miseria hasta fin de año y a los que tienen para
convidar los premia con abundancias.
Es por esto que los guaraníes recibían el mes de octubre con yopará, una comida similar al locro,
con la intención de conjurarlo, ya que este personaje de la mitología guaraní no se queda en los
lugares donde hay abundancia.
Según la tradición, octubre es el mes en que escasean los alimentos: la mandioca, el maíz y otros
productos vegetales son más difíciles de conseguir en el campo. Por eso, el día 1 se come el
puchero con locro, poroto, arroz y verduras en abundancia llamado “karaku jopará”.
Karaí Octubre es un festejo guaraní que se remonta mucho antes de la llegada de los españoles a
América, cuando en la época en que florecían los lapachos los guaraníes notaban que aflojaban
sus reservas de alimento, ya que no había frutos que recoger en el monte y los animales estaban
muy flacos por la salida del invierno. A su vez, la agricultura que hacían (maíz, mandioca,
batata) recién se sembraba a partir de ese mes.
La conclusión era miseria por doquier.
Sin embargo, como el guaraní era un hombre muy positivo en su manera de pensar, no veía
mejor manera de contrarrestar esta miseria que hacer una gran comida y organizando un baile
para que su Dios Tupá aleje la pobreza.
Cuando llegaron los españoles y al convivir con los guaraníes, notaron que al comenzar la
temporada de primavera se quedaban cortos de alimentos, por lo que adoptaron esa tradición
uniéndose a los banquetes y a la danza.
Tradicionalmente las familias realizan grandes almuerzos al aire libre, generalmente frente a sus
casas, para demostrar al Karaí Octubre que ostentan suficientes alimentos en el mes de la
miseria. Si no es así, "el duende persigue a los responsables del grupo familiar para castigarlos
con su guacha y enloquecerlo con fuerte silbidos", señala la tradición.
En tanto que los más supersticiosos, aseguran que como castigo elige hacerse invisible e
introducirse en la casa de aquel que no cumplió con su orden y durante un tiempo causa un sinfín
de molestias a la familia.
Para poder desprenderse del molesto duende, se dio la costumbre de “soplar el rancho”, esto
consiste en soplar con distintos elementos tres esquinas del rancho, dejando una libre para que
por allí se escape asustada la miseria. Otra de las costumbres de los mayores en esta época era
por ejemplo levantarse bien temprano con un arreador en mano y pegar en todos los rincones de
la casa diciendo “Para que se retire Karaí Octubre de esta casa”, o bien dejar comida en la puerta
de las casas para que el que pasara por allí se la llevara. De ahí que, en todas las casas, cada 1 de
octubre, no falta el puchero bien servido. De esa forma la conciencia de toda la familia quedará
tranquila por el resto del año. En cambio, aquellos que se resistan y mezquinen la comida de ese
día tendrán que convivir con el hambre por el resto del año. Esta tradición enseña al campesino a
prever el alimento para los suyos durante los meses de “vacas flacas”, época que se inicia en
octubre y que abarca los últimos meses del año. El premio es para los previsores. El castigo, para
los haraganes.
Aquellos que pasen la prueba, recibirán la bendición de la espiga dorada, y los que fallen,
tendrán miseria el resto del año.
Como se preparan las familias para ahuyentar al Karai Octubre
La tradición recomienda cocinar una comida abundante para alejar la sequía y escasez de
comida. Esta leyenda-tradición surge de la región guaraní, tiene su centro en Paraguay, pero la
creencia se ha extendido también en Corrientes, Formosa y parte del Chaco y Santa Fe.
Es por esto que los guaraníes recibían el mes de octubre con un delicioso y suculento guiso,
similar a un locro, con la intención de conjurarlo, ya que este duende no se queda en los lugares
donde hay abundancia. Según la tradición, octubre es el mes en que escasean los alimentos: la
mandioca, el maíz y otros productos vegetales son más difíciles de conseguir en el campo. Por
eso, el día 1 se come puchero con locro, poroto, arroz y verduras en abundancia, el muy famoso
“karaku jopará” (huesos de vaca mezclado con todo). Así con la panza llena se tiene la
escapatoria para no hacer esfuerzos después de almuerzo. Esto asegurará la abundancia en la
cocina durante todo el año.
Karaí Octubre es un festejo guaraní que se remonta mucho antes de la llegada de los españoles a
América, cuando en la época en que florecían los lapachos los guaraníes notaban que aflojaban
sus reservas de alimento, ya que no había frutos que recoger en el monte y los animales estaban
muy flacos por la salida del invierno, y la agricultura que hacían (maíz, mandioca, batata) recién
se sembraba a partir de ese mes. En fin, lo único que había por doquier era miseria.
El hervido se hace en la olla de hierro, con fuego de carbón o leña, en el tradicional brasero. La
faena para preparar el jopara lleva prácticamente toda la mañana; y al lado se hará hervir la
mandioca que se convertirá en el acompañante más indicado para el jopara. La tradición
campesina nos muestra anualmente, a toda la familia reunida ese día en torno a la mesa, a la
siesta, para consumir el jopara y la humeante mandioca, a modo de preparación para soportar
este mes de carencias.
Y a esa hora, saldrá el karai Octubre a recorrer todos los hogares para asegurar un año de
abundancia o de pobreza. Aquellos hogares despreocupados donde nadie coma en abundancia o
donde la comida es pobre, recibirán la maldición de tener que soportar un año de pobreza; en
tanto que, aquellos hogares que presenten a la familia unida y comiendo a sus anchas, serán
hogares bendecidos por la abundancia y la felicidad
No obstante, la “modernidad” dificulta en algo la elaboración del jopara siguiendo el ritual antes
mencionado; es por eso que esa fecha, en los centros urbanos -donde la gente trabaja en las
oficinas y ya no tiene el largo tiempo necesario para preparar el jopara- ocurrirá un fenómeno
nuevo pero interesante: al mediodía todos concurrirán a los mercados municipales o centros
gastronómicos a solicitar su plato de jopara. Es así que estos centros comerciales prepararán
litros y litros de jopará para poder satisfacer la gran demanda que habrá en el día. Sin temor a
equívocos, es seguro, que los numerosos paraguayos diseminados por todo el mundo también
prepararán el jopara, a fin de esperar un tiempo nuevo, de abundancia o, aunque sea por el solo
hecho de “cumplir” con una de las tradiciones imperecederas del país, dándole vigencia… no
importa donde; lo que demuestra que, pese a todo, la tradición continúa.
Plato tradicional para ahuyentar al karai octubre
Todos sabemos que octubre es el mes más difícil antes que la tierra comience a ofrecer
masivamente sus productos: maíz, mandioca, frutas, etc., devolviendo de esa manera la
abundancia a los hombres. Es un mes de sensible carestía. Solamente las familias previsoras
podrán sobrellevar estos momentos difíciles. De allí también la tradición de preparar un
suculento y abundante jopara tomando como ingredientes los casi únicos productos disponibles,
el locro (o el locrillo) y el poroto; que acompañados de verduras: zapallo, cebolla, tomate y
cilantro; y mucho queso Paraguay; son hervidos por varias horas hasta que, a punto, se convierta
en uno de los platos típicos más apreciados y deliciosos del país
Receta del Jopara
Ingredientes para Jopara, sin carne
200grs. de locro.
200grs. de porotos secos.
1 cubito de caldo de verdura.
2 cebollas blancas.
4 tomates perita.
200grs. de zanahorias.
2 mazos de cebollitas de verdeo.
200grs. de zapallo.
Sal y pimienta c/n.
Comino a gusto.
Aceite de girasol c/n.
PREPARACIÓN
Poner en remojo los porotos y el locro por separado, como mínimo 12 hs. Hervir juntos en una
olla, agregar el caldo de verdura, y cocinar hasta que se sienta blando. Aparte rehogar las
cebollas, incorporar los tomates picados y las zanahorias, el zapallo cortado en cubos regulares.
Incorporar al sofrito y mezclar con el caldo de porotos y locro, continuar con la cocción hasta
que todo esté tierno, condimentar y por último agregar las cebollitas de verdeo, tiene que quedar
un caldo espeso.