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Los cínicos no sirven para éste oficio

Sobre el buen periodismo Los cínicos no sirven para este oficio, es un libro “conversado” en el que varios reconocidos periodistas y escritores italianos entrevistan a Rayzard Kapuscinski. Está dividido en tres partes: la particular visión de la realidad de los medios de comunicación, y el oficio de periodista; un paseo por la historia reciente de África para intentar entender su actualidad; y un vis a vis con el escritor, ensayista y crítico de arte John Berger sobre “ver, comprender y contar”. La inmensa ética de Kapuscinski queda reflejada en su profundo respeto hacia los “sin voz” del planeta, y su mimetismo, a través del anonimato para contar fielmente y sin estridencias, la realidad que percibe. Imaginemos que se extinguiese la vida en la Tierra y dentro de cien años apareciesen seres de otras galaxias que tratasen de entender qué tipo de vida poblaba dicho planeta a través de kilómetros de grabaciones televisivas. Éxodos, violencia, destrucción, en un mundo enloquecido en el que se mataban los unos a los otros. ¿Conseguirían una visión realista de lo que realmente sucede, o por el contrario se harían una visión de nuestro mundo completamente distinta, llena de fatalidades, dramas y problemas? A principios de siglo, la búsqueda de la verdad era cualidad esencial en la información, hasta que ésta se convirtió en un gran negocio para obtener dinero y poder, a través de la manipulación. En el siglo XIX, los medios de comunicación eran utilizados como armamento de las fuerzas políticas en la lucha por sus propios intereses. Tras el fin de la guerra fría, lo que cuenta en la información, es el espectáculo. En ésta segunda mitad del siglo XX, estamos siendo testigos de dos historias diferentes; la real y la que es contada por los medios. Éstos grupos ya no están interesados en reproducir lo que sucede, sino en no ser desbancados por la competencia, creando su propio mundo hasta ser más importante e incluso real, que el de verdad. Y para llevar a cabo tal acción, no es necesario ni siquiera mentir, basta con omitir la verdad. Los hechos, por mucho que ocurran, si no son mostrados por los medios de comunicación, dejan de ser reales, dejan de “existir”. El autor nos cuenta: “Tras la caída del muro de Berlín, es como si África hubiera dejado de existir. Nadie, en el año 2000, tiene ya intereses en África”. “En los últimos diez años se han ido reduciendo los apoyos internacionales: la ayuda al desarrollo ha descendido por debajo del 1%. Ésto quiere decir que cada Africano recibe menos de dos dólares al mes”. Kapuscinski denuncia: “Actualmente encontramos que los medios de comunicación más influyentes no tienen nada que ver con el periodismo, sólo son hombres de negocios”. Para tratar de hacer buen periodismo debe haber una búsqueda incesante de la verdad, en la que la diversidad de relatos será siempre necesaria para enriquecer la conformación de la esencia de la historia. El autor señala que las malas personas no pueden ser buenos periodistas, ya que sin empatía no podremos comprender a los demás, tratar de sentir como ellos y con ellos. Aunque no existe otro periodismo posible que el intencional, aquel en el que un objetivo es fijado y se intenta provocar algún tipo de cambio, será siempre necesaria la ayuda de los otros para poder escribir un reportaje.

Recomienda paciencia y trabajar duro: "los lectores acaban reconociendo la calidad de nuestro trabajo y asociándola con nuestro nombre. climas.No obstante. surgirán necesariamente una serie de problemas en la comunicación. Nuestro trabajo consiste en investigar y describir el mundo contemporáneo. Quién decide hacer éste trabajo y está dispuesto a dejarse la piel en ello. Sólo así podremos intentar comprender a los demás. Kapuscinski nos habla también de la importancia de la imponderabilia: el mundo que nos rodea. Según Rayzard “ La selección de lo que tenéis que escribir está completamente reservada a vuestra intuición. tenemos que estar pendientes de todo esto y en condiciones de prever el futuro. para compartir con ellos sus problemas e intentar resolverlos. Nuestra memoria funciona como un mecanismo selectivo. el único modo correcto de hacer nuestro trabajo es desaparecer.. debiendo recurrir en ocasiones a la percepción visual para interpretar la realidad. En distintas partes del mundo se trata de una profesión muy peligrosa. no puede ser un cínico”. del preciso momento. Y nos ofrece una consideración que hará sonreir a más de uno. deberemos nutrirnos de colores. Deberemos realizar una importante búsqueda de información ya sea mediante documentos. Las relaciones con los otros dependerán del estado psicológico. sus intereses. a vuestro talento y a vuestros principios éticos”. Los “otros” a los que necesitamos para conformar la historia más semejante a la realidad. Son ellos los que deciden. Para tratar de alcanzar un periodismo más cercano a la auténtica verdad. Y cito textualmente: “Cada año más de cien periodistas son asesinados y varios centenares más son encarcelados o torturados. no serán única fuente de información. profundo. olvidarnos de nuestra existencia: existimos sólo para los demás. o al menos describirlos. en el que las personas se encuentren. libros o artículos que hablen sobre el tema que debamos tratar. temperaturas. que está en un cambio continuo. no el director". Otra de las causas que contribuye a la deformación del mensaje es la inevitable modificación de nuestras actitudes y nuestros recuerdos con el paso del tiempo. pero que es preciso recordar hoy: para ejercer el periodismo ante todo hay que ser buena persona. atmósferas. con riesgo y sufrimiento. en nuestra interactuación con los demás. ya que cada uno de nosotros percibe la historia y el mundo de forma distinta. que harán que el mensaje se distorsione. Por eso es necesario estudiar y aprender constantemente”. Finalizo éste comentario de texto con su afirmación clarividente: “Los cínicos no sirven para éste oficio”. .. y ésto es muy particular y personal. sus intenciones. compartir de forma natural y sincera sus problemas. En este sentido. Tendremos que tener en cuenta también los problemas lingüísticos que podrán surgir al tratar de expresarnos en una lengua que no dominamos. "En el periodismo. la actualización y el estudio constantes son la conditio sine qua non. A su juicio. sus dificultades. capacidad de sacrificio y formación permanente son elementos indispensables para el buen periodismo. Influyendo en gran medida en la búsqueda de la verdad la personalidad o la esencia individual. sus tragedias. dinámico y revolucionario. Día tras día.