Estudio de la civilización maya
Fotografía de 1892 del Templo de Kukulkán en Chichén Itzá, por Teoberto Maler.
Los agentes de la Iglesia católica escribieron relatos detallados de los mayas para apoyar sus
esfuerzos de evangelización y de absorción en el Imperio español. 105 Esto fue seguido por varios
sacerdotes españoles y funcionarios virreinales que dejaron descripciones de las ruinas que visitaron
en Yucatán y América Central.106 En 1839, el escritor y viajero estadounidense John Lloyd
Stephens visitó varios sitios con ruinas de ciudades mayas, junto con el arquitecto y dibujante
inglés Frederick Catherwood.107 La publicación de los relatos ilustrados de las ruinas provocaron gran
interés, y trajeron la civilización maya a la atención del mundo. 105 La segunda mitad del siglo XIX vio
el registro y la recuperación de relatos etnohistóricos de los mayas, y se dieron los primeros pasos
en el desciframiento de los glifos mayas.108
Dibujo por Frederick Catherwood del Cuadrángulo de las Monjas en Uxmal.
Durante las dos últimas décadas del siglo XIX se inició la arqueología científica moderna en la región
maya, con el trabajo minucioso de Alfred Maudslay y Teoberto Maler.109 A principios del siglo XX,
el Museo Peabody decidió patrocinar excavaciones en Copán y en la península de Yucatán. 110 En las
dos primeras décadas del siglo XX, se lograron avances en el desciframiento del calendario maya,
así como en la identificación de las deidades, fechas y conceptos religiosos. 111 Desde la década de
1930 en adelante, el ritmo de exploración arqueológica aumentó considerablemente, y se llevaron a
cabo excavaciones a gran escala en toda la región maya. 112
En la década de 1960, el distinguido mayista J. Eric S. Thompson promovió la idea de que las
ciudades mayas serían centros ceremoniales esencialmente vacantes que servían a una población
dispersa en la selva, y que la civilización maya hubiera sido regida por sacerdotes-astrónomos
pacíficos.113 Estas ideas empezaron a colapsar tras los importantes avances que se lograron en el
desciframiento de la escritura maya en el siglo XX, liderados por Heinrich Berlin, Tatiana
Proskouriakoff y Yuri Knorozov.114 Con los avances en la comprensión de la escritura maya que se
lograron desde la década de 1950 en adelante, los textos revelaron las actividades bélicas de los
reyes mayas clásicos, y ya no podía sostenerse la idea de que los mayas fuesen pacíficos. 115
Minuciosas investigaciones del patrón de asentamiento de las ciudades mayas revelaron evidencia
de grandes poblaciones urbanas, poniendo fin al modelo del centro ceremonial vacante.
Períodos mayas en Guatemala
Por: Ivon Kwei | Actualizado el: 21 febrero 2022 9:21 am
(Foto: Museo Nacional de Arqueología y Etnología de
Guatemala)
Las épocas de la civilización maya marcan cada paso de su desarrollo como sociedad en
Mesoamérica, aquí te contamos acerca de los períodos mayas.
La civilización maya es una cultura que vivió en la región de Mesoamérica —territorio actualmente
ocupado por parte de México, Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica—.
Su sociedad se divide en 4 períodos principales: Formativo, El Preclásico, Clásico y Posclásico.
Períodos mayas en Mesoamérica
Período formativo de recolectores y cazadores
Fue el tiempo cuando los pobladores llegaron a los primeros asentamientos de la región.
Comenzaron a vivir en las costas del Pacífico y El Caribe entre el 600 y 2000 a. C. El período
formativo duró aproximadamente desde 1200 a. C. hasta el descubrimiento de la agricultura.
Se comenzó con la domesticación de algunas plantas y animales durante esta época, pero las
principales actividades eran la caza, pesca y recolección de alimentos.
Preclásico —1300 a. C. al 300 d. C.—
Es mayormente conocido por el desarrollo de la agricultura y sus técnicas de irrigación, que les
permitió establecerse lejos de la costa. La caza, pesca y recolección se volvieron actividades
complementarias después de la domesticación del maíz.
Entre el 100 al 300 a. C. se realizó gran número de construcciones y asentamientos, algunos se
volvieron ciudades. Luego, entre el 300 a. C. al 250 d. C. hubo crecimiento de la población y
construcción de palacios, templos y pirámides de piedra.
Se desarrolló el idioma maya y la red de comercio maya alcanzó grandes proporciones. También se
establecieron gobernantes y se crearon técnicas de decoración de cerámica, plataformas y altares.
Destacaron principalmente las ciudades de Maní, Dzibilchaltún, Komchén, Izamal, Tikal, Copán y
Chichén Itzá, entre otras.
Período Clásico —300 d. C. al 900 d. C.—
Durante este período el proceso cultural de los mayas alcanzó su máximo desarrollo, tanto en el
campo tecnológico como en lo social, económico, político, religioso y artístico. Se
construyeron canales de riego, aumentando la superficie cultivable y el comercio en regiones más
extendidas.
Se le llamó la Época de oro, donde alcanzaron el máximo desarrollo de todas las áreas de la
ciencia. La escultura, matemáticas, alta astronomía, religión, calendario solar, medición del tiempo,
medicina y operaciones craneanas tuvieron grandes avances.
Surgieron artesanos especializados en distintos aspectos culturales y la actividad
arquitectónica cobró gran relevancia. Se construyeron pirámides monumentales, estelas y
monumentos con inscripciones jeroglíficas, contando hechos históricos.
La sociedad se basó en un gobierno teocrático, con los poderes civiles y religiosos íntimamente
ligados, y campesinos y artesanos entregando tributo.
Período Posclásico —900 d. C. a 1521 d.C.—
La mayoría de las regiones entraron en un rápido declive, especialmente en las tierras bajas del sur,
las cuales quedaron en abandono. Hubo división entre los mayas, comenzó una etapa militarista y
en consecuencia los rituales ceremoniales se hicieron cada vez menos importantes.
En el norte de Mesoamérica gran parte de la cultura maya sobrevivió, continuando su desarrollo,
pero afectados por influencias culturales de grupos extranjeros de habla nahuatl, donde construyeron
una cultura maya tolteca. Durante este período las ciudades más destacadas fueron Chichén Itzá,
Uxmal y Mayapán.
Existen numerosos estudios que buscan la razón por la cual la población maya fue disminuyendo.
Entre diferentes características, estas fueron las principales causas de la decadencia del antiguo
imperio maya:
Frecuentes y fuertes temblores de tierra que experimentó la región.
Cambio climático que alteró el régimen pluvial, lo cual dificultó cultivos.
Epidemias de paludismo y fiebre amarilla.
Fracaso del sistema agrícola por el abuso del desmonte.
Luchas del pueblo contra grupo de sacerdotes y nobles.
Asentamiento en el altiplano guatemalteco.
Hubo guerras entre los diferentes pueblos que habían quedado.
.
Sociedad
A partir del Preclásico Temprano, la sociedad maya se caracterizaba por una estricta división entre la
élite y los plebeyos. Con el crecimiento de la población en el curso del tiempo, varios sectores de la
sociedad se volvieron cada vez más especializados y la organización política se hizo cada vez más
compleja.127 Por el Clásico Tardío, cuando la población había crecido considerablemente, y cientos
de ciudades estaban conectados en una compleja red de jerarquías políticas, se multiplicó el
segmento de los ricos en la sociedad maya. 128 También puede haberse desarrollado una clase
media, compuesta de artesanos, funcionarios y sacerdotes de bajo rango, comerciantes y soldados.
Los plebeyos incluían campesinos, sirvientes, obreros y esclavos. 129 De acuerdo a los relatos
indígenas, la tierra era propiedad comunal de las casas nobles, o clanes. Los clanes sostenían que
la tierra era propiedad de los antepasados del clan, y los vínculos entre la tierra y los ancestros
fueron reforzadas por el entierro de los muertos dentro de los complejos residenciales de cada clan.
La ciencia maya
Uno de los mayores logros de la cultura maya fue el desarrollo del sistema matemático más
sofisticado y preciso de la América precolombina, comparable (y en muchos casos, incluso superior)
a los sistemas de notación y al calendario del Viejo Mundo. Un alto porcentaje de los textos
jeroglíficos mayas son signos que se refieren a materias y cálculos aritméticos, calendáricos y
astronómicos.
Tecnología Maya
Hace cinco siglos los Mayas, una de las civilizaciones más adelantadas de su época, producían
entre 50 y 100 kilos de maíz por hectárea. Hoy, un productor promedio argentino obtiene entre
10.000 y 15.000 kilos en la misma superficie.
No es poco lo que hemos avanzado, teniendo en cuenta el elevado grado de desarrollo científico y
tecnológico que había alcanzado este pueblo. Los Mayas usaban ya en el llamado Período Clásico
(años 200 a 900) un sofisticado sistema numérico vigesimal. Se han hallado registros que detallan
cálculos de centenares de millones y registros de fechas tan largas que se necesitaban varias líneas
para escribirlas.
No sorprende, ya que aparentemente fueron ellos los primeros inventores del número cero, cuyo uso
fue documentado en el año 36 AC. Agudos observadores del cielo, su dominio de las matemáticas y
la astronomía les permitió describir el movimiento de la luna y los planetas con igual o superior
precisión que cualquier otra civilización antes del descubrimiento del telescopio.
Pero además de astronomía, matemáticas y arquitectura, los Mayas contaban también con
avanzados conocimientos para la producción de alimentos. Existen evidencias de la existencia de
campos de siembra permanentes, conectados a través de redes de canales para riego, y de la
producción en terrazas. Algunas evidencias arqueológicas sugieren que el maíz, la mandioca, el
algodón y el girasol eran regularmente cultivados.
Tipos de estilos de liderazgo
1. Liderazgo democrático
2. Liderazgo autocrático
3. Liderazgo Laissez-Faire
4. Liderazgo estratégico
5. Liderazgo transformacional
6. Liderazgo transaccional
7. Liderazgo estilo entrenador
8. Liderazgo burocrático
Luego, te mostraré una evaluación de estilo de liderazgo basada en la oración de apertura de esta
publicación para ayudarte a descubrir qué líder eres.
1. Liderazgo democrático
Comúnmente efectivo
El liderazgo democrático es exactamente lo que parece: el líder toma decisiones basadas en los
aportes de cada miembro del equipo. Aunque él o ella hace la decisión final, cada empleado tiene la
misma opinión sobre la dirección de un proyecto.
El liderazgo democrático es uno de los estilos de liderazgo más efectivos porque les permite a los
empleados de nivel inferior ejercer la autoridad que necesitarán usar sabiamente en futuros puestos
que puedan tener. También se parece a cómo se pueden tomar decisiones en las reuniones de la
junta directiva de la empresa.
Por ejemplo, en una reunión de la junta directiva de la compañía, un líder democrático podría darle al
equipo algunas opciones relacionadas con la decisión. Luego podrían abrir una discusión sobre cada
opción. Después de una discusión, este líder podría tener en cuenta los pensamientos y comentarios
de la junta, o podría abrir esta decisión a votación.
2. Liderazgo autocrático
Raramente efectivo
El liderazgo autocrático es lo contrario del liderazgo democrático. En este estilo de liderazgo, el líder
toma decisiones sin recibir aportes de nadie que les informe. Los empleados no son considerados ni
consultados antes de una dirección, y se espera que se adhieran a la decisión en el momento y ritmo
estipulados por el líder.
Un ejemplo de esto podría ser cuando un gerente cambia las horas de turnos de trabajo para varios
empleados sin consultar a nadie, especialmente a los empleados afectados.
Francamente, este estilo de liderazgo es un desastre. La mayoría de las organizaciones de hoy no
pueden sostener una cultura hegemónica sin perder empleados. Es mejor mantener el liderazgo más
abierto al intelecto y la perspectiva del resto del equipo.
3. Liderazgo Laissez-Faire
A veces eficaz
Si recuerdas tu francés de secundaria, asumirás con precisión que el liderazgo de laissez-faire es la
forma menos intrusiva de liderazgo. El término francés “laissez faire” se traduce literalmente como
“déjelos hacer”, y los líderes que lo adoptan otorgan casi toda la autoridad a sus empleados.
En una startup joven, por ejemplo, es posible que vea a un fundador de laissez-faire que no
establece políticas importantes de oficina en torno a las horas de trabajo o los plazos. Podrían
confiar plenamente en sus empleados mientras se concentran en el funcionamiento general de la
administración de la empresa.
Aunque el liderazgo de laissez-faire puede empoderar a los empleados al confiar en que trabajen
como quieran, puede limitar su desarrollo y pasar por alto las oportunidades críticas de crecimiento
de la compañía. Por lo tanto, es importante que este estilo de liderazgo se mantenga bajo control.
4. Liderazgo estratégico
Comúnmente efectivo
Los líderes estratégicos se sientan en la intersección entre las operaciones principales de una
empresa y sus oportunidades de crecimiento. Él o ella acepta la carga de los intereses ejecutivos
mientras se asegura de que las condiciones de trabajo actuales se mantengan estables para todos
los demás.
Este es un estilo de liderazgo deseable en muchas empresas porque el pensamiento estratégico
admite múltiples tipos de empleados a la vez. Sin embargo, los líderes que operan de esta manera
pueden establecer un precedente peligroso con respecto a cuántas personas pueden apoyar a la
vez, y cuál es la mejor dirección para la compañía si todos se salen con la suya en todo momento.
5. Liderazgo transformacional
A veces eficaz
El liderazgo transformacional siempre está “transformando” y mejorando las convenciones de la
compañía. Los empleados pueden tener un conjunto básico de tareas y objetivos que completan
cada semana o mes, pero el líder los empuja constantemente fuera de su zona de confort.
Al comenzar un trabajo con este tipo de líder, todos los empleados pueden obtener una lista de
objetivos a alcanzar, así como los plazos para alcanzarlos. Si bien los objetivos pueden parecer
simples al principio, este gerente puede acelerar el ritmo de los plazos o darle objetivos cada vez
más desafiantes a medida que crece con la empresa.
Esta es una forma de liderazgo altamente alentada entre las empresas con mentalidad de
crecimiento porque motiva a los empleados a ver de lo que son capaces. Pero los líderes
transformacionales pueden arriesgarse a perder de vista las curvas de aprendizaje individuales de
todo si los empleados directos no reciben el entrenamiento adecuado para guiarlos a través de
nuevas responsabilidades.
6. Liderazgo transaccional
A veces eficaz
Los líderes transaccionales son bastante comunes hoy en día. Estos gerentes recompensan a sus
empleados precisamente por el trabajo que realizan. Un equipo de marketing que recibe una
bonificación programada por ayudar a generar un cierto número de clientes potenciales para el final
del trimestre es un ejemplo común de liderazgo transaccional.
Al comenzar un trabajo con un jefe transaccional, es posible que reciba un plan de incentivos que lo
motive a dominar rápidamente sus tareas laborales habituales. Por ejemplo, si trabaja en marketing,
puede recibir una bonificación por enviar 10 correos electrónicos de marketing. Por otro lado, un líder
transformador solo puede ofrecerle una bonificación si su trabajo genera una gran cantidad de
suscripciones a boletines.
El liderazgo transaccional ayuda a establecer roles y responsabilidades para cada empleado, pero
también puede alentar el trabajo mínimo si los empleados saben cuánto vale su esfuerzo todo el
tiempo. Este estilo de liderazgo puede usar programas de incentivos para motivar a los empleados,
pero deben ser consistentes con los objetivos de la compañía y usarse además de gestos de
agradecimiento no programados.
7. Liderazgo estilo entrenador
Comúnmente efectivo
De manera similar al entrenador de un equipo deportivo, este líder se enfoca en identificar y nutrir las
fortalezas individuales de cada miembro de su equipo. También se centran en estrategias que
permitirán a su equipo trabajar mejor juntos. Este estilo ofrece fuertes similitudes con el liderazgo
estratégico y democrático, pero pone más énfasis en el crecimiento y el éxito de los empleados
individuales.
En lugar de obligar a todos los empleados a centrarse en habilidades y objetivos similares, este líder
podría construir un equipo en el que cada empleado tenga una experiencia o un conjunto de
habilidades en algo diferente. A largo plazo, este líder se enfoca en crear equipos fuertes que
puedan comunicarse bien y abrazar las habilidades únicas de cada uno para poder hacer el trabajo.
Un gerente con este estilo de liderazgo podría ayudar a los empleados a mejorar sus fortalezas al
darles nuevas tareas para intentar, ofrecerles orientación o reunirse para discutir comentarios
constructivos. También podrían alentar a uno o más miembros del equipo a ampliar sus fortalezas
aprendiendo nuevas habilidades de otros compañeros de equipo.
8. Liderazgo burocrático
Raramente efectivo
Los líderes burocráticos siguen los libros. Este estilo de liderazgo puede escuchar y considerar los
aportes de los empleados, a diferencia del liderazgo autocrático, pero el líder tiende a rechazar los
aportes de un empleado si entra en conflicto con la política de la empresa o las prácticas pasadas.
Puede encontrarse con un líder burocrático en una empresa más grande, antigua o tradicional. En
estas empresas, cuando un colega o empleado propone una estrategia sólida que parece nueva o no
tradicional, los líderes burocráticos pueden rechazarla. Su resistencia podría deberse a que la
compañía ya ha tenido éxito con los procesos actuales y probar algo nuevo podría perder tiempo o
recursos si no funciona.
Es posible que los empleados bajo este estilo de liderazgo no se sientan tan controlados como lo
harían bajo el liderazgo autocrático, pero aún existe una falta de libertad sobre cuánto pueden hacer
las personas en sus roles. Esto puede detener rápidamente la innovación, y definitivamente no se
recomienda para las empresas que persiguen objetivos ambiciosos y un rápido crecimiento .
Medico.