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Referencia Al Sistema Jurídico Mexicano

El documento discute el marco jurídico mexicano en relación con el derecho internacional. Específicamente, analiza la jerarquía de los tratados internacionales dentro del sistema jurídico mexicano. Señala que la Constitución mexicana establece que los tratados internacionales celebrados por el Presidente con la aprobación del Senado tienen el mismo rango que las leyes nacionales. Asimismo, explica que aunque México sigue la doctrina dualista, ello no impide que pueda surgir responsabilidad internacional si se viola una norma
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El documento discute el marco jurídico mexicano en relación con el derecho internacional. Específicamente, analiza la jerarquía de los tratados internacionales dentro del sistema jurídico mexicano. Señala que la Constitución mexicana establece que los tratados internacionales celebrados por el Presidente con la aprobación del Senado tienen el mismo rango que las leyes nacionales. Asimismo, explica que aunque México sigue la doctrina dualista, ello no impide que pueda surgir responsabilidad internacional si se viola una norma
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REFERENCIA AL SISTEMA JURÍDICO MEXICANO

REFERENCIA ESPECIAL AL SISTEMA JURÍDICO MEXICANO 1

La disposición constitucional que tiene fundamental relevancia en este aspecto es


el artículo 133. Dado lo ilustrativo que resulta nos antecedentes de este artículo.
Dicho artículo tiene como antecedente el artículo 237 del Decreto Constitucional
para Libertad de la América Mexicana, del 4 de octubre de 1824, cuando en su
artículo 161 fracción III, se hace mención expresa de los tratados.

“Artículo 161. Cada uno de los Estados tiene la obligación:

III. De guardar y hacer guardar la Constitución, las Leyes Generales de la Unión y


los Tratados hechos o que en adelante se hicieren por la autoridad suprema de la
Federación con alguna potencia extranjera”.

LA CONSTITUCIÓN DE 1857 ESTABLECÍA:

Esa Constitución, las Leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella, y todos
los Tratados hechos o que se hicieron por el Presidente la República con la
aprobación del Congreso, serán Ley Suprema en toda la Unión. Los jueces de
cada Estado se arreglarán a dicha Constitución, Leyes o Tratados a pesar de las
disposiciones en contrario que pueda haber en las Constituciones o Leyes de los
Estados.

VALLARTA, AL COMENTAR DICHO TEXTO OPINÓ:

Si cometiera nos el error de creer que nuestra Constitución en materias


internacionales está sobre esa ley (la internacional), tendríamos no sólo que
confesar que los soberanos de Francia, Inglaterra, Estados Unidos, etc. tienen
más facultades para el Presidente de la República Mexicana, sino lo que es peor
aún: que la soberanía de ésta está limitada por el silencio de la Constitución.

1
ORTIZ AHLF LORETTA, Derecho Internacional Público, Oxford, 3ª Edición,
México 2005, p. 6,7,8 y 9.
Vallarta consideró que el derecho internacional nos tan normado por la
Constitución, la cual, por tanto, no tiene supremacía jerárquica sobre los pactos
internacionales. Las constituciones no regulan sino las relaciones interiores de sus
poderes públicos, por lo que el principio de derecho interno de las facultades
expresas ilimitadas de dichos poderes carece de aplicación en las relaciones
internacionales. En consecuencia, la soberanía de los Estados no se apoya en las
cartas fundamentales o Constitucionales, sino que el principio de derecho
internacional, de la “igualdad soberana de los Estados”. De no seguirse este
criterio, llegaríamos a los absurdos que Vallarta comentó.

El texto de 1917 sufre una reforma en 1934, para quedar en los términos aún en
vigor:

Esta Constitución, las Leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos
los Tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren
por el Presidente la República, con la aprobación del Senado, serán Ley Suprema
de toda la Unión. Los jueces de cada Estado se arreglarán a dicha Constitución,
Leyes y Tratados a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en
las Constituciones de los Estados.

A pesar de que no tu sistema jurídico se inclina por la doctrina dualista, ello no


impide que en caso de violación la norma internacional, por dar prioridad a la
norma constitucional sobre la internacional, se origine responsabilidad
internacional; ésta sería exigible a través de los medios pacíficos de solución de
conflictos.

Otro problema interesante es el referente a la incorporación de los tratados a


nuestro sistema jurídico y su ubicación jerárquica dentro del mismo, que hace que
nos preguntemos si según la materia les corresponde el carácter de ley federal o
local, o bien si dichos tratados tienen el rango de ley nacional una vez
incorporados, Vázquez Pando aborda el problema y concluye que los tratados
celebrados por el Presidente la República con la aprobación del Senado tienen el
rango de leyes nacionales. Ahora bien, el citado autor llega a esta conclusión
después de analizar a Solís Fernández, quien establece:

… Las dos Cámaras son el Legislador en las Leyes del Congreso, y el Presidente
sólo goza de un veto a relativo respecto a ellas…

En cambio:

El Ejecutivo ese Legislador de los tratados y el Senado goza de un veto absoluto


respecto a ellos.

De esta forma, al celebrar un tratado internacional el Presidente de la República


realiza funciones legislativas, las cuales encuentran materialmente ilimitadas sobre
los artículos 15 y 18 constitucionales, ya en estos casos corresponde al Senado a
vetar o no el tratado. Dichos tratados son de aplicación general en todo el territorio
de la nación, de manera que le corresponde el mismo rango que las leyes
nacionales.

Debe precisarse que una vez incorporados, al no haber un acto de transformación


especial, no cabe confundirlos con las leyes del Congreso de la Unión o leyes de
carácter nacional, a pesar de que su ámbito de aplicación se extienda a todo el
territorio nacional. La Constitución claramente diferencia entre leyes del Congreso
y tratados, por lo que no cabe pretender que éstos sean confundibles con
aquellas. La naturaleza de los tratados internacionales está definida por el propio
derecho internacional, lo cual significa que en su interpretación y aplicación el
Estado mexicano se sujetarán normativa internacional, so pena de que, de no
hacerlo así, incurriría en responsabilidad internacional.

Por lo que se refiere a la incorporación de la costumbre internacional a nuestro


régimen jurídico, las disposiciones constitucionales en materia de espacio aéreo y
mar territorial remiten a las normas consuetudinarias y convencionales
internacionales vigentes en la materia. Cabe hacer notar que en el caso de la zona
económica exclusiva, la reforma constitucional de 1976 no remite al DIP; por el
contrario:
a) La propia constitución fija la extensión de la zona.

b) Las facultades sobre la zona son aquellas que las leyes del Congreso
determinan.

c) En caso de superposición de zonas económicas exclusivas de otros Estados, la


determinación debe hacerse mediante acuerdos internacionales.

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