100% encontró este documento útil (1 voto)
594 vistas52 páginas

PRS 86

revista

Cargado por

steelyhead
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
594 vistas52 páginas

PRS 86

revista

Cargado por

steelyhead
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
CULIAGAN, SIN, FEBRERO DE 1997 - NUM. 86 EPOCA If REGION DEL EVORA II Nuevo Campus Universitario de la Universidad de Occidente en Guasave Modernas y funcionates instalaciones {fueron entregadas por el presidente Ernesto Zedillo Ponce de Leén a la comunidad estudiantil de la Universidad de Occidente de Guasave, el dia 11 de febrero. Laboratorio de Ingenieria. REGION DEL EVORA (ID Contenido Fundador supervivies de Guamachi Por Enrique Ruiz Polvo de historia Por Héctor 8. Olea Carrasco toma la plaza de Mocorito si Ad Por Amado Medina Jimenez Angostura, historia y presente Por Isa‘as Ojeda Rochin Significado del Escudo .. Un gran Tuchador social .oncsnsnnnne 22 Por Pedro Lopez Camacho Salvador Alvarado, a 35 affos de su creaciOn wenasinnunn Por isaias Ojeda Rochin El lider Por Cipriano Obezo Camargo Emesto Camacho Sanchez... Por Gilberto Lépez. Alanis Presagio Revista de Sinaloa Epoca Hl Num. 86 Febrero de 1997 La taconera ssc BI Por Enrique Ruiz Alba El petatero.... aor 37 Por Julién Camacho Angulo Enrique Pefia Gui “pequefio mundo Por David Rubio Gutiérrez srrez y su Yu. le sali6 el diablo Por Arturo Avendatio Gutiérrez Un revolucionario honesto ... Par Alberto Vega Chavez Mocorito, municipio mutilado «0. 45 Por Rati! René Rosas E La presa "Lic. Fustaquio Buelna” 48 Por Arturo Figueroa Galvez De nuestra portada .. PRESAGIO ENTREVISTA A DON CRISTINO C. ROMO EN 1978 ‘i Fundador superviviente de Guamichil Don Gristine C. Romo. “Mire miamigo, cuando el pueblo em 20- 26 era solamente la estacién de Ferrocacril Sud Pacifico y dos casitas, siendo autoricad ‘municipal, me tocé iniciar el desmonte de un kilometro cuadrado de terrenos de lo que ‘ue su primer fundo legal. 5) metro cuadrado se vendid a centavo, los solares costaban $3.5) y ahora ya ve, Guamtichil es una ciudad impor tante, en constante crecimiento y con un futu- ro promisorio. Es don Cristino C. Romo, uno de los fundadores de la quinta ciudad de Sinaloa, quien habla. Con sus 85 aitos a cuestas, ras- pondiendo a las preguntas con gran lucidez, el octogenario abre la puerta de sus recuercos para evocar el nacimiento de Guamiichil, “cuando llegé la punta de fierro” : Ayudante de telegrafista, peén de cam- po, tipografista, comerciante, comisionista, 4 Por Enrique Ror asa constructor y amendador de casas, pionero bancario en la regién, don Cristino es el pro- totipo del sinaloense emprendedor que se le- vanté de la nada a base de trabajo, esfuerzo y dedicacién y se convierte en un hombre prdspero duefio de cuantiosa fortuna. Fortuna que comparte filantrdpicamente con multitud de jévenes estudiantes carentes de recursos —tmachos de ellos convertidos ya en profesionistas— a los que ayuda para su formacién. Tan plausible actitud, digna de ser emulada por otros millonerios sinaloenses, se ha institucionalizado con la creacién de una Fundacién que lleva su nombre, la que al través de una inmobiliaria canalizara todo el producto de las rentas de los inmuebles pro- piedad de don Cristino para dar becas a estudiantes pobres de la regién. Pero volvamos al tema de la fundacion de Guamiichil. Don Cristino, con vou gruesa y marcado acento regional, nos dice en la sencilla sala de su casa: “seria entre 1916 y 1918 cuando el gobierno se propuso trazar el fundo legal en ese kilémetro cuadrado que cedié San Pedro de Guamtichil al municipio de Mocorito, Yo era autoridad municipal por entonces, me nombré el presidente municipal de Mocorito don Manuel Moreno. Ratifican- dome después enel cargodon FnriqueRiveros y otros tres alcaldes. Fui autoridad por espa- cio de 10 afios”. —ZRecuerda usted qué personas vivian entonces y cooperaron para dar forma al pueblo? —iCémo no los voy a recordar!, ayuda- ron mucho Nacho Borrego, el telegrafista de la estacién me ensefié el oficio; Florencio Gutiérrez, Rafael Elizalde, Ramén Gastélum, los viejos Santaclaya, don Ramén y don Luciano Angulo, Damaso y Epigmenio Sanchez, Prudencio Michel, Manuel Diaz, Luciano Angulo, Fligio Pérez, Antonio Elizalde, Pancho y Pedro Peraza, Juan Maria Elizalde y los séfiores Peraza; por la otra banda, del otro lado del rio, don Cosme Cas- RRVISTASINALOENSE a eS tro; de Angostura vinieron también a coope- rar don Patricio McConegly y don Juan McConegly, de origen irlandés, los hermanos Federico y Jestis Alejandro Borrego también colaboraban al igual que el doctor Carlos Salazar, quien por cierto fue el primer médico que hubo en Guaméchil. Breve interrupci6n para dar érdenes a un ayudante y con Cristino prosigue: —Ya por ahi en 1930 0 poco antes se establecieron Jos primeros negocios, entre los que recuerdo Jos de don José Maria Cuadras, el de don Silverio Trueba, la Casa Melcher y otzos, los que influyeron para que afios después se esta- bleciera un banco local, pues en ese entonces se llevaba el dinero a Mazatlan para su depé- sito, pues aqui ni esperanzas de bancos toda- via. —Cual fue la actividad que dio pabulo al nacimiento de esta ciudad y Su auge? indudablemente la agricultura, en aquellos afios florecié el cultivoy comercio del garbanzo. Con la llegada del ferrocarril esto se convirtié en importante embarcadero re gional. Las cosechas de garbanzo de la region se movilizaron primero en carretas jaladas por bueyes y mulas hasta la estacién. De ahi se transportaba el producto por tren hasta Jos puertos de Mazatlan y Guaymas, de donde salfan a los centros de consumo de México y Espafa, pues debe saber que ya desde enton- ces se exportaba a la Madre Patria. Esa impor- tante actividad ha sido impulso al comercio local y al crecimiento de la poblacién, pues atrajo a muchas gentes que vinieron aestable- ‘Don Cristino en su época de ayudante de telegrafista. cerse, entre ellos chinos, que inundaron el pueblo con restaurantes, hasta que los saca- ron de México. LY cémo fue que usted Megé a Guamiichil y qué aio? —Ay amigo, para contestar eso tengo que empezar desde el principio. Mire, yo naci en el barrio de Las Tunas en Angostura, aun que después mis padres se radicaron en el Vieja estacion del ferrocarril en Csuamichil. rancho La Vibora, en donde no habia escuela. Asi pues, en 1901 asistia la escuela de El Salitre y después a la de Guamiichil Viejo, a pie y cuando habia manera tre- pado en una carreta. A mi paso por el rancho Los Achitis se reunian conmigo los muchachos Beltran, Santaolaya y Elizalde para viajar a Guamiichil; otros ‘compaieros de la época que recuerdo fueron los Sanchez, Camacho, Michel, Pineda, Soto y otros. trucciéa primaria? ‘ 5 PRESAGIO ‘Asi era Guamvtich —Que va, hubo dificultades y afias ces- pués me fui a Culiacdn. Estuve en la eset ela “Porfirio Diaz” teniendo como companeio a Gabriel Leyva Velazquez. Luego de terminar al tercer grado regresé para aci, sélo que me pice el gusanito de la aventura y me fut d2 la casa. Mis padres eran sumamente pobres y yo no queria ya sembrar maiz con el arado. Crescencio Corona me Hevé a Mocorito para ensefiarme tipografia en el periodico La Voz dal Norte, que editaba don José Sabés de la Mora. Después me fui a trabajar al periécico EL Reportero que dirigia don Sotero Gil en El Fuerte Se reacomoda don Cristino en el amplio sill6n, teniendo de lado un bastén que p>co utilizaba, para ensegnida afiadir: —los revo- Jucionarios consideraron que el Reporteroera un periédico porfirista y acosaron a mi jefe, quien hubo de irse rambo al norte; yo segu'su ejemplo y me trasladé a Sonora, trabajando como pe6n de campo en Ia zona del May y del Yaqui, después en Guaymas. Durmierdo en furgones y muelles supe Jo que era suitir, Hegué a Hermosillo con cinco centavos en la bolsa, alli la vida parecié sonreirme: don Mi 6 | Con el tiempo y el desarrollo su famosa torre del reloj fue demolida. guel F. Romo me dio trabajo como tipdgrafo de EI Imparcial, pagdndome 25 centavos, un sueldazo en aquellos tiempos y condiciones. La aventura de don Cristino terminé debido a una enfermedad que le hizo regresar al Indo de sus padres, radicados ya en el rancho La Vibora, quienes le llevaron ante don Ignacio Borrego, telegrafista, del Ferroca- rril Sud Pacifico en Guamuchil, pidiendole le diera trabajo Tal episodio lo evoca el anciano de la siguiente manera: —ya ni recuerdo el ano, pero debe de haber sido por alla en 1912 6 1913 cuando llegé Ignacio Borrego a hacerse cargo de la oficina telegratica del Sud Pacifi- co. Acepté que me quedara con él, me asistien su casa, empecé como mandadero y cargador ¥ en los ratos libres me ensefié los secretos del telégrafo y manejo de la oficina, lo que apren- ide manera tal que llogué a hacerme cargo de la oficina cuando él se ausentaba. Con el tiempo fui enviado interinamente como jefe dela Estaciéna Dimas, en el manicipio de San Ignacio, —{Terminé alli su aventura telegrafica? —No hombre, segui de frente y en una ‘ocasién por paco y nos matan los federales. Cuando cumpli el interinato en San Dimas regresé a Guamtichil al poco tiempo cambia- ron a Borrego a Acaponeta y me fui con él de ayudante; luego, de Acaponeta me vine a Bamoa como ayudante de Jestis Alejandro Borrego, hermano de Nacho. Alli nos tocé la revolucién villista y nos llevamos el gran sus- to. Resulta que a mi jefe le habjan dejado encargaclo unos equipos con instrucciones de {que los entregara al jefe de armas en Bamoa, que era el capitén Chico Meza. Nos fuisnos a comer al restaurant que estaba distante de la estacién, cuando comiamos llegé el tal Chico Meza exigiendo la entrega de los equipos Jestis Alejandro le respondio que tan luego que terminaramos de comer se los entregaria, pero el militar se enojé y grité que en ese momento cumpliera la orden y sint mas man- dé que lo amarraran, Seo llevaron rumboa la estacién y yojunto con él. En cierto momento me pidio mi jefe que le avisara al General Itwrbe, que era gobernador del estado, de tal situacién, pero cuando quise cumplir el deseo los soldados me agarraron a un grito del capitan y me pararon en seco. Més tarde, en Ja oficina, nos dejaron en paz. En esos tiempos de Revolucién fuimos objeto de muchos atropellos por parte de los militares, tanto asi que un dia pensé en tomar Jas armas y sumarme a los villistas, pero don Alejandro Borrego, a quién confié mi deci- sign, no medejé ir. Por el rumbo de la costa anda- ba Macario Gaxiola, al lado de los villistas. De Bamoa nos mo- vieron a Estacion Ortiz, Sonora, en la regién del Yaqui, en la que comba- ‘fa el coronel Salvador Alvarado. En ese tiempo estaban concentrando tropas para combatir a los huertistas. Pedro Ojeda se habia apodera- do de Guaymas y los carrancistas tenian sitia- do el puerto. Estaban duros los carambazos, la Revolucién nos hizo salir de alli. Don Jostis se vino a Acaponeta y de ahf el Sud Pacifico lo mandé a la Quemada, Jalisco; yo me vine a Cruz de Piedra, Sonora, y de ahi deserté del telégrafo, si no amigo, no lo estu- viera contando. ‘Todo esto hasta 1916 mas 0 menos. —{Cémo se inici6 en Ja agricultura y el comercio? —jAh buenol, a eso queria llegar. Cuan- do deserté fui a Acaponeta con Nacho Borre- go, le expliqué la situacién y mis deseos de cambiar de oficio. Me presté 500 pesos, un capital en aquellos tiempos, y regresé a Guamitichil. Puse un abarrotito, sembré gar banzo por el rumbo de Angostura y con un carro de mulas de mi hermano José Maria le entré al comercio ambulante. En 1917 mecasé con Guadalupe Lépez, mi esposa y empecé a hacer centavitos. Casi enseguida empez6 en grande el comercio de garbanzo y me hice comisionista, asi compraba y vendia, sembra- ba. La paz se iba restablecienco en cl pais y vino asf la idea de dar forma al pueblo, de dotar de fundo legal, me nombraron autori- dad municipal y al principio a la tarea de desmonte y lotificacion de solares auxiliados por las personas que le mencioné al principio. Don Cristino es dueno de mas de 100 casas en Guamiichil, las que en conjunto — entre grandes y chicas— tienen un valor cal- culado de 15 millones de pesos. Las rentas que producen se aproxima a los 100 mil pesos mensuales, cantidad que se invertiran en be- Plazuela de Guamichil. PRESAGIO Guaméchil modernas de Sinaloa. cas para estudiantes pobres pero con buen is calificaciones. Nuevas constricciones est in en proceso, pues el filantrépico anciano pie- tende que ese capital se eleve a 20 millones le pesos para ayudar a mayor ntimero de alia nos de la regién. La idea de construir y arrendar casas se la dio en Mazatlan el farmaceiitico Mant el Gomez Rubio, en uno de tantos viajes realiza- dos para depositar dinero en el banco. Cua dose hizo el trazo del pueblo adquirié solar2s, a $3.50 y empezd a hacer viviendas con horcones, vara entreverada y techos de terra- do. Més tarde las hizo de ladrillo. Rent6 tie- ras y siguié sembrando. La fortuna iba on aumento. Entonces nacié la idea firme le fundar un banco —Fue en 1939, le hablé a mi compadre Alfonso Diaz Angulo para fundar an ban:o en Guamiichil. Me sugirié se invitara a don José de la Vega, experto en cuestiones banca- rias. Lo hicimos y don José se fue aMéxico, cle donde escribié para informar que el banco ie establecerfa pero no en Guamtichil, sino en Culiacén, porque alla habia gobiemo y resp>- to. Asi nacio el Banco del Noroeste de Méxivo (hoy BANORO), fuimos los tres primeros s+ cios, luego se agtegaron otros. Por cierto que ami me faltaron 37 mil pesos para complet ir mi aportacién y el Banco Nacional me los presto. Entre todos juntamos un millén ce pesos. Ese banquito tieneahora 50 millones «ie capital gado, sus depésitos Ilegan a mil millones y ete aoe ealcula tended 20 milo nes de utilidad. Don Cristino y su esposa no procrearon hijos. “pero los tenemos de a monton” —dice en tono humoristico—, refiriéndose a todos aquellos muchachos que han recibido y reci- ben ayuda para su formacién, mencionado y entre los primeros beneficiados al doctor Juan rancisco Castro Favela, radicado en Esta- cion Coahuila, Baja California; y a sus sobri- nos Lic. Octavio Romo Santos e Ing. Flavio Romo Angulo. —La herencia la dejaremos on educacién para quienes Ja necesitan, Afirma don Cristino Camacho Romo, quien desde hace 15 afos invierte parte de si capital en tan noble tarea. Concluye la entrevista con este hombre singular alentregarnos copia del acuerdo fundamental que aprueba las bases constitutivas de la Fundacion “Cristino C. Romo para auxiliar la Educacion Publica”. ‘Cuando dejamos Ia casa de nuestro en trevistado, bulle en nuestra mente la idea de que hacen falta muchos Cristinos Romo en Mexico para resolver el problema educative de nuestro pais. Noes suficiente fundar pueblos y conso- lidar fortunas, se requiere ademas hichar por su progreso y emplear la riqueza en pro de causas nobles como lo hace don Cristino C. Romo en Guamichil. Tomado de Brechas REVISTA SINALOENSE Polvo Rafael Buelnay los estu- diantes de 1910 ‘Ala muerte del gober- nador general Francisco Ca- fieda se provocd, en toda la entidad, una gran agitacion litica en la que partici Ban tos pre-candidates Jose Ferrely Diego Redoparasubs- tituir al viejo caudillo de Tuxtepec en la gubernatura del Estado. Esta oportunidad politi- ca hizo creer ala juventud en la palabra del Presidente de Ja Repdblica, general don Porlirio Diaz, expuesta en la entrevista concedida al pe- riodista_norteamericano Creelman afirmando que el pueblo esté apto para el ejer- icio de la democracia. La primera manifesta- ciGn estudiantil que se llev6 a cabo contra la titima reelec- cién del general Diaz, tuvo lugar en la ciudad de Culia- én, Sinaloa, la noche del 23 de junio de 1909. La citada manifestacion estudiantil salié del interna- do del Colegio Nacional Ro- sales a las nueve de la noche, desde luego, recorrié las prin- cipales calles de la poblacién con antorchas encendidas encabezada ésta por dos j6- venes estudiantes: Rafael Buelna y Luis G. Orozco, y escoltado el desfile por un colegial que enarbolaba una bandera tricolor. Al pasar frente al Palacio de Gobierno del Estado se elevaron voces de protesta contra el gober- nador interino licenciado Eriberto (con E) Zazueta y el Por Hircror R. OLA régimen federal. Esta actitud de los estadian- tes la secundd, ‘con mucho entu- siasmo,el >ueblo que se uné ala manifest icin. La multitud for mada por cole- giales, por perso- nas de las diver- sas clases socia- Jes, lanze vivas al general Ber- nardoRey 2s (que habia figurado como candidato a Ja presiden- cia), yal licen ciado Feriel, és- te, candidato de la oposicién al gobierno del Es- tado. Lo: mas exaltados grita- ban estertoreos “mueras” 1 Redo, candidate del partido cientifico yal reeleccionista general Diaz. La manifestacion causé un alborcto en las esferas oficiales y despert6 el entu- siasmo po2ular. El periodista don Heriterto Frias publicd en el periédico “FI Correo de Ja Tarde” wn fogoso axticulo titulado: “El herofsmo de los estudiantes ferrelistas del Colegio Fosales”. Fl joven Buelna, per otra parte recibié los ataques de Julio G. Arcea través de “Ellmparcial” y de Ja prensa porfirista de la ciu- dad de México. de historia Rafael Buelna con su hermano Miguel Por acuerdo del gober- nador interino licenciado Zezueta, al dfa siguiente, pre- vias Jas investigaciones del caso, se procedié a la expul- sién del plantel del alumno Rafael Buelna, “por ser uno de los principales autores de dicho movimiento"; al estu- diante Luis G. Orozco, tres dias después "fue consigna- do a la autoridad judicial para que se le imponga la pena que corresponda”, es decir, destinado al servicio de Jas armas como soldado ras en cuyas filas pereci6, meses " 9 PRESAGIO después, en forma anénima; al colegial José B. Haas, “a juien Se habia amonestado Aeexpulsion, en vista de que respondié con toda formali- dad en la declaracién que le tom el Sr. Director, queda séloseparado dellnternado”; a los alumnos Guillermo Borboa y Fortunato Robles, ‘que se condujeron con ca- ballerosidad en la interpela- cion de que fueron objeto se les amonesté para que no re- incidan”; mientras el gobier- no del Estado no dé instruc- ciones a la Direccién como ha de proceder con los demas alumnos quese fugaron, que- dan jubilados: Francisco Mussot H., Hilario Millan H, Carlos Borboa, Pedro J. Cas- tro (hoy general del ejército), Ernesto Alvarez, Buenaven- tura Montiel, Adalberto Alvarez, Francisco de P. Alvarez, Jestis Saleido, Jess Vizearra, Alfonso Mura Martinez, Luis G. de la Torre H., Manuel Mondaca, Fran- cisco T. Renterfa, y Francisco Valenzuela. Buelna, obligado por la expulsién, salié para la ciu- dad de Guadalajara, Jalisco, ‘Alvaro Obregon. Celos. 10 con el fin de continuar sus estudios cue habia iniciado en el Colegio Nacional Rosa- Jes a donde ingres6 el dia 1 de enero de 1307 y cursé duran- te el afio escolar de 1908 a 1909 las materias preparato- rias correspondientes al ter- cero y cuarto aftos para la profesion de ingeniero agrs- nomo. El joven Buelna desde Mazatlan, en donde espera- ba embarcarse para Colima, Je escribié al doctor Ruperto L. Paliza dos cartas, una fe- chada el 1) y la otra el dia 18 de julio d2"1909 que habian permanec do inéditas y que ahora extracto. En la primera de estas cartas le deciz Respztable y querido di- rector: Yo s€ que usted nunca ha tenido a intencién gratui- tadedaharme, y que sime ha castigado, es porque ha crei- do tener mucha razén y yo no puedo. no debo, haceile cargos, he tenido la desgracia de hacer, mpulsado por mis buenos sentimientos por las ‘més nobles intenciones, actos buenos que han parecido malos, pe-o no por esto me arrepientc de ellos, pues ten- 0 la conviccién de que han aprovechedo a muchos aun- que dafiadome a mi y de ello, doctor, tiene usted cono- cimiento perfecto. “Por otra parte, doctor, enelColegio quettienela gran- digima honra de ser dirigido por usted hay varias clases dehombresentrelos superio- res homtres de buen cora- zon y mala cabeza, dispues- tos @ hacer el bien, pero que muchas veces hacen el mal por ignorancia, creyendo que obran conforme a Ja justicia. Su coraz6 est4 animado de bonded y deseos de acertar, General Lazaro Cardenas. Respeto y admiracion. pero su entendimiento ato- londrado 0 falto de instruc- cin, concibeelmalcomobien y de ahi resulta que incurren en el error que tratan de evi- tar. Esos hombres son malos patasuperiotes, porqueseen- caprichan, siguen el camino desviado y con grandisima dificultad y raras veces se lo- gta varien y se sujeten a un consejo prudente. Son malos estos hombres, pero por gno- rancia y con deseos de no serlo. Por lo mismo merecen disculpa. “Hay hombres de mal corazén y buena cabeza, tic- nen talento y bastante ins- ‘truccién; pero tienen un co- razén emponzofiado y muy a propésito para cometer cualquier delito cuando creen que de él les puede resultar alguna satisfaccién 0 conve- niencia. Ninguna disculpa ‘merecen ni atin en el tribunal de la conciencia misma. Por Jo regular éstos, doctor, son serviles, egoistas, intrigantes, interesados y perversos. Son malos para superiores, para compafieros, para amigos y para todo. REVISTASINALOENSE “Y también hay hom- bres de buen coraaén y bue- na cabeza para quienes huel- ga toda alabanza. “Estos son, doctor, los pocos y tal [Link]éneos con- ceptos que pude formarme de algunos de los que fungen ‘como superiores en mi queri- do Colegio, doctor, y que tie- ne la honra de ser presidido porusted, a quien muy segui- do engafian por error craso 0 por error mal examinado intencionalmente. Podré es- tar equivocado, doctor, pero no soy desieal; los juicios que lo transmito son sinceros y le recomiendo que procure po- ner en practica algo de ellos”. EL Dr. Paliza acusé rec bo de sus cartas al joven Buelna y se reserve hacer jui- cio alguno sobre las ideas ex- puestas respetuoso, quiz, de la situaci6n politica del joven colegial que, en la misma car- ta, le confesé: ”..siento tanto, tan hondo todo es0 que me pasa...” y coma la voz oft cial culpaba en todo las medidas tomadas (las ex- pulsiones y castigos) al doctor Paliza, en su se- gunda carta e] joven Buelna le dice: “Voy apu- blicar aquel soneto que le regalé (también selo ded ca), para echar tierra a esas necias interpretacio- nes piiblicas..” Radicado en Guadalajara estallé Ta Re~ volucién ennoviembre de 1910. Fue periodista en “La Gaceta” de Guadalajara de 1909 a 1910. En la capital de Jax lisco sostavo un romance con la bella tapatia Caro- lina Perches a quien Buelna le escribi6 cattas y versos que se conservan inéditos y, segtin me cuenta Estela Perch>s, ios después, rivelidades amorosas, fueron la causa prircipal, probable- mente, de s. enemistad con al general Alvaro Obregén que al manco del Fjército del Noroeste ocupé Guadalajara en 1914, cortribuyendo tam- bign algunas disposiciones Plazuela mocoritense. Plaza de los Héroes en Mocorito. niitares que Buelna conside- 16 injustas durante el avance de la columna a la capital del Buelna ya era famoso porque desde el afto anterior se lanzé a la Revolucién, en 1913, en compania de los je- fos serranos Rafael Garay y Vidal Soto en el pueblo de Santa Lucia. Participé en cl combate de San Ignacio. Concurriéa la Convencion: Militar de Aguascalientes en octubre de 1914. Siguié al gobemnador general Fe- lipe Riveros hacia la f cidn villista. Fue el més jo- ven de los generales de la Revolucién Mexicana. La més desafortunada y céle- bre de sus batallas fue “La Muralla” en Nayarit. Mili- t6 con Martin Espinosa Desempefidel cargo de co- mandante militar y gober- nador del Territorio de Tepic. Todos los caudillos de la Revolucion recono- cieron en Buelna, apoda- do "ElGranito de Oro”, su valentia, su nobleza y su desinterés. Buelna ante el fraca- it PRESAGIO LE AALS sovillistase exilié en los Esta- dos Unidos y de allfa La Ha- bana Cuba, pero regress al pais en 1919. Buelna en 1920 se unié al movimiento de ‘Agua Prieta. En 1923 se rebe- 16 contra el Presidente Obregén secundando el mo- vimiento de don Adolfo de la Huerta. Hizo la campaiia de Jalisco y Michoacan forman- do parte de las fuerzas de stu amigoy condiscipulo general Enrique Estrada Ss fuerzas delahuertistas se presentaron frente a la ciudad de Morelia, Michoacén, ocupando las Lomas de La Soledad la tarde del 21 de enero de 1924. La defensa de la plaza fue organizada por el gober- nador Sanchez Pineda con los ruraies al mando de Félix Ireta, Chézaro Pérez, Casti- 12 al famoso "Granito de Oro". llo, Sotelo y otros més. Los atacantes, con la segunda Divisié: de Occidente, sostu- vieron eftidos encuentios en las calles y ocuparon, desde Juego, 1h Plaza de Toros, San Juan, el Colegio Tialiano y Lourde:. El mismo dia 21 un fuer- tecontingente rebeldealman- do del general sinaloense Ra- fael Buelna habia sido trans- portad desde Acambaro, Guanaj zato, para desembar- car en Ja cercana estacién de Atapaneo y de este lugar se traslado por tierra, el dia 22, posesicnandose de los terre~ ‘nos ale-lafios a la poblacion. El general Buelna por la mafiana del dia siguiente, 23 de ener, ocupé con sus fuer- zas tod el lado oriente de la ciudad. El genera] Buelna a caballo y envuelto en una Plaza y templo de Mocorito. A la izquierda, el monumento pelegrina negra observaba, desde su puesto de mando, los movimientos de su solda- dos, los accidentes del terre- no y proctraba localizar los focos de fuego del enemigo, Eljinete localizé el cuar- tel federal en una casa de campo de la colonia Vasco de Quiroga, en donde se habian atrincherado las tropas gobiernistas mandadas por el coronel Luis de la Sierra. La tropa enardecida esperaba ansiosa la orden del general en jefe para salir de las “obefas”’y lanzarse a la car- ga circunvalando la posicién del enemigo, pero de pronto se oy6 una réfaga de ametra- ladora y un nutrido tiroteo, Buelna Se desplomé de su ca- balgadura y cayé a tierra, De inmediato se ordené un con- tra ataque y lo més rapido REVISTASINALOENSE que les fuera posible acudie~ ton en auxilio del cafdo, el aviador José B. Fonseca y el asistente “El Yaqui”, tratan- do de poner en pie al herido pero éste les indicé: —No puedo, nilo inten- ten, pues creo que estoy heri- do de las piernas y ya no las siento. ‘A hombros fue retirado delalinea de fuegoy después en una camilla Tlevado, por una escolta al mando del co- ronel Fonseca, de nuevo @ Aapaneo en donde tenfan establecido un puesto de sa- nidad militar. Para abreviar tiempo se utili26 wn camién lechero que encontraron en el trayecto, pero cuando lle- garon a su destino el herido ya habia fallecido. Un pro- Yyectil le destroz6 Ja espina dorsal al general Buelna. Tal ¢s el relato, palabras mas o menos, hecho por un testigo ocular combatiente, sefior Donato Guevara P,, que discrepa con el general Améiz, quien aseguro que el herido leg con vida, aun- que en estado agonico, al va- gn del ferrocarril de la esta- cién de Atapaneo donde fa- lieci6, al poco tiempo, el dia 23 de enero de 1924. Luego Henaron las st- arias formalidades castren- ses, propiasdel soldacomuer- to en campaha, y se dispuso sepultario en los terrenos de la huerta en donde habia es- taco establecido el cuartel fe- deral ocupado,esemismo dia, por las fuerzas del general Buclna Los delahuertistas, des- pués de tres dias de renidos combates duefos ya dela ciu- dad, segiin el testimonio cita- do, los amigos y companeros de armas y de empresa del ‘extinto, dispusieron lo nece- satio para rendirle los hono- res correspondientesa su ele- vada alewrnia militar Exhumados sus despojos Céridenas (quien cayé prisio- nero y herido en el combate de EI Verde, Buelna ordené suatencién médica y loenv'd para su curacién a Portales de los Peregrinos y Casa de la Cultura, ‘en Mocorito. mortales, e1 al mafana del ia 26 del miismo mes, impo- nentecolun na militarconsus armas a la funerala, lo acom- aad hasta el panteén civil de Morelia. Presidieron Ins exequias los generales: Enti- que Estrata, Manuel M Dieguez, Selvador Alvarado, Ramén B. Amaiz, Renteria Luviano, Samuel Garcia de los santos, Ramirez: Garrido, Petronilo Flores y otros de no menor significacién. Una eicultura en busto y otra de cuerpo entero ador- nan el jardé puiblico y la Pla- zade los Heroes en su pueblo natal —Mocorito—, lugar donde nacid el 23 de mayo de 1890. Fueron sus padres don Pedro Buelna y dona Marcelina Tenorio. Una calle de la capitel del estado lleva su nombre El gereral don Lézaro Guadalajara), admiré siem- pre al revolucionario sinaloense porla lealtad a sus prineipios, a sus ideales, a su conciencia civica, siendo Pre- sidente de la Repablica dis- puso, once ahos después, que sus restos fueran exhumados y conducidos a la Rotonda de Hombres Ilustres de Sinaloa, en Culiacén, durante el mes de septiembre de 1935. “Buelna muere —recor- 6 el Dr. Ramén Puente— con la sonrisa en los lebios, en plena juventud y en plena optimismo renova- dor, como les correspon- dea los amados de los dioses en el campo de la poesia, lo mismo que en el de las reivindicaciones humanas” Campestre de Churu- busco a 8 de agosto de 1988. Tomado de Brechas. ' 13 Carrasco toma la plaza Cuando Francisco T Madero y José Maria Pino Suarez son asesinados aquel aciago 22 de febrero de 1913 por los esbirros de Victoriano Huerta, éste se entroniza en el poder y una avalancha de voces airadas de rencor y de repudio en contra del traidor se escucha por todos los am- bitos del pafs. Surgen por to- dos lados hombres decididos a derrocar al usurpador y en Coahuila lanza el Plan de Guadalupe el Vardn de Cua- tro Ciénegas Venustiano Carranza. Aqui en Sinaloa, afloran a la palestra hombres obstinados en acabar con los gobiernos espurios adictos al chacal del Colotén, Jalisco y es asf como entre ellos una guerrilla revolucionaria trata de apoderarse de la plaza de Mocorito, donde la guarni- cién estaba al mando del ca- pitan primero José Martinez del Rio,aquel militar quecom- batid el 4 de mayo de 1912 contra las Ihuestes zapatistas jue comandaban los jefes hico Quintero, Antonio Franco, Manuel Quintero, Rafael Inzunza y Juan José Lara (a) “EI Pino Lara”, EL 14 de agosto de 1913 llegaron a las goteras de la poblacién para apoderarse de la plaza las fuerzas del ameritado general revolucio- nario Juan Carrasco, quien traia como oficiales a su man- do entre otros destacados ele- mentos a Angel Flores, GuillermoNelsony la famosa Gitera Carrasco quien venie como auténtica guerrillera con cananas crugadas al pe- i de Mocorito cho, pistola al cinto y fasil al brazo, ua mujer de notoria valentiac uealahoradelcom- bate estaba en la linea de jue~ go azuzardoa los soldados a Ja pelea v exponiendo desde Juego la ‘vida en plena bata- lk El capitan del Rio tenia su cuartel general en lo que hoy es «1 Hotel Inzunza y como su segundo en. el man- do al capitan segundo Igna- cio Herrera y Cairo, el mismo que dirigia los rurales que sactificaran a Gabriel Leyva Solano en Cabrera de Inzunza el 13 de marzo de 1910. Juan Carrasco inicié el ataque por el rumbo donde hoy se le nombra la Cocobra y la alarreda vieja, esto os, por el noroeste de la pobla- cin cuy> sector estaba de- fendido precisamente por Herrera y Cairo, y ante el ataque b-utal y decidido de las fuerzes carrasquitas y por Por Amapo Mepina JiMinez su niimero, Herrera y Cairo en su corcel a toda prisa y mientras sus soldados se ba- tian con el enemigo, se dirigié al cuartel general a dar parte a su superior el capitén del Rio y éste al verlo lo increpé duramente diciéndole: “(Que anda haciendo usted por aqui hijo de Ja..., porque abando- na su posicién!", mientras queen ja diestra portaba una pistola y que los que los que observaban Ja escena creye- ron que ahé mismo lo acribi- llaria sin compasion. Enton- ces Herrera y Cairo le infor- mé: ";Capitin el enemigo es numeroso, a tropa atacante esta compuesta de 500 0 mas hombres y no puedo sostener Ia posiciént”,a lo que el expi- tan del Rio replicé: “jNo lo mandé a que los contaza hijo de la..., vayase inmediata- mente a su punto!”. Para en- tonces el capitan del Rio se encontraba a caballo y preso EI famoso hotel Inzunza donde tenian su cuartel as fuerzas de Huerta. REVISTASINALOENSE de la ira por aquel ataque Elcapitan del Riojunta- | desde la canada viniendo imprevisto, con la fusta que | mente con escasa tropa in- | def poblado de Los Angeles empufiaba en la mano iz- | tensificando la accién defen- | dispararon dos caitonazos suierda se golpeaba la piema | sivay como fiera acorralada, | que sorprendi6 nosolamente Timid asangreyfuegotratderom- | aloshabitantes sinoalasfuer- De inmediato Herrera y | perelcercoyenellugerdon- | zas de Carrasco con el fuerte Cairo volvio grupas a su cé- | de se encontraba anterior | estampido, habiendo queda- balgadura y al llegar alaala- | menteelrastro io endore do una granada sin estallar meda viejadonde se desarro- | dehoyes laEscuela Secunda- | en la casa aledafia a lo que Haba con fmpetu el combate, | ria Federal logré eludir a sus | hoy es el Templo Bautista por recibid certetos disparos que | atacantes y en unién de sus | la calle Indep ence 5 hicieron impacto en su cuer- | hombres ca prehispanica, Angostura adquirié la catego- tia politica de municipio libre a partir de 17 de diciembre de 1916, fecha en que fue publi- cado el decreto expedido por el Congreso del Estado a iniciativa del general Angel Flores, gobernador y comandante militar de Sina‘oa. Angostura fue directoria politica de Mocorito y se integraba con las celadurias de Playén y Playa Colorada y las ranche fas denominadas Alhucy de Arriba, Alhuey de Abajo, Cachorén, Capomos, Isleta, San Isi- dro, La Palma, Agua Honda, Burro, Ebeno, Sauce, Seucilo, Chumpulinuiste, Tobeti, Nache, Acatita, Achires, Viznaga, Ranct ito, Laguna del Monte, San Luciano, Tierra C sto- rada, La Pelte, El Cerro, El Cerrito, Las Ani- mas, 1 Gato, El Lim6n, Santa Maria, EIM:1er- 16 Por Isaias Oumpa Rocuix to, Ramaditas, Desagiie, Encanto, llama, Pro- videncia, Norotal, Orconcitos, Aguapepe, Lla-~ no, San Antonio, Vinatorias y Cato, Alerigirse el municipio, sus limites juris- diccionales fueron determinados en apego a Ja memoria presentada al Congreso por el gobernador Francisco Cafiedo, el 15 de marzo de 1902. Asi, Mocorito sufris la segregacién de los predios Alhuey, Chinos y Brasiles, Tobery, Playa Colorada, lama, Caitime, Batamotita, Palos Verdes, San José del Gavi- lan, El Cerro, San José de Bacosira, Tobora, Zapotillo, Palos Blancos, Limontita, Las Bocas y Santa Maria. Ademés le fueron adjudicadas al nuevo municipio las islas de Altamura, Tachichilte, Siliaca y Garrapa, asf como la peninsula de Perihuste. Enel mismo decreto se designo a la REVISTA SINALOENSE. villa de Angostura cabecera municipal Para iniciar ou vida inde- pendiente, Angosturarecibic del gobiernoestatal una subvencién anticipada de “mil pesos infalsificables, para ayuda de los gastos de instalacién de sus oficinas”. El primer presidente municipal fue Patricio Mc’Conegly, quien tomé pose- sion del cargo el 1 de enero de 1917. Durante 46 afos, el territo- rio de Angostura no sufrid mo- dificacién alguna, hasta que en 1962, por decreto del Congreso del Estado promulgado por el gobernador General de Division Gabriel Leyva Velazquez, se cre6 el municipio "General Salvador Alvarado” Esta decisin gubernamental generé la mutilacién delterritorio angosturense, pues le fueron segregados los predios de Batamotita, Caitime, Chinos y Brasiles, San José del Gavi lan, San José de Bacosira, Tébora y Zapotillo. Queda registrado como dato curioso que tun general (Angel Flores) le dio su indepen- dencia a Angostura; otro (Gabriel Leyva Velazquez) lo mutil6 para crear otro munici- pio que llevael nombre de otro general: Salva- dor Alvarado. A Ja fecha este municipio cuenta con Don Patricio Me'Conegly primer alcalde. siete,‘sindicaturas: central Alhuey, La llama, Gustavo Diaz Ordaz, La Reforma, Colo- nia Agricola México y colonia Independencia ANTECEDENTES De acuerdo con la mono- gratia publicada por el gobier- no del estado en 1990, los pri- meros asentamientos espaito- les en ese territorio se dieron a mediados del siglo XVIM, cuan- do se otorgan las mercedes de tierras a unos castellanos. “En el poblado més anti- guoquees SanPecrode Alhuey, también conocido como el Potrero de los Suldados, vivia en 1740 la familia de don Pedro Camacho, casado con Maria Tomasa Redondo y sus hijos Juan, José Joaquin, Luis Miguel, Leonor, Ana Maria, Maria Rosa, Juana Maria, Felipe Santiago y Juan Francisco”, se asienta en el citado documento, Durante esa época, el actual municipio pertenecia a dos de las cinco alcaldias que habiaenSinaloa;asf, Playa Colorada, Fl Batury y Saliaca correspondian a la jurisdiccién de Sinaloa, mientras que los poblados de Alhuey, Limontita, La Ilama, Isla de Altamura y Tachichilte estaban bajo la jurisdiccion de Culiacén, ‘A partir de 1786, afio en que se implanté el sistema de Intendencias como una solu- cién a la necesidad cle tener gobietnos provinciales —Sono- ray Sinaloa formaban la Inten- dencia de Arizpe—, Angostura fue integrada a la subdelega- cién que abarcaba Culiacan, Mocorito y Badiraguato. En 1851, al surgir Sinaloa como Fstado Libre, Angostura queda dentro del distrito de Mocorito. En 1869, Playa Colo- rada se etige en juecia mayor 0 alcaldia y sede dela cabecera; la integraban las celadurias de Alhuey y Llano de la Tama. Plazuela de Angostura, Cabe seftalar que en ese 4 17 iis oe tiempo Playa Colorada fue considerada pucr- to de cabotaje entre los rfos Mocorito y Sina- loa. En el censo de 1873 contaba con 1,480 habitantes. ANGOSTURA, EN EL PRESENTE En laactualidad, el municipio de Angos- thira, localizado en las coordenadas extrem as de 107°47'03” y 108° 23” 00" de longitud oeste ya una latitud norte establecida por los pa’ lelos 24° 47° 10” y 25° 26° 05”, es una re agricola y pesquera de gran importancia. El dato oficial respecto a la extensién dle su territorio que colinda con el Golfo de California, Culiacdn, Salvador Alvaraco, Mocorito y Guasave es de 1,447 34 kil6metios cuadrados, superficie que comparada con la del resto de los municipios, le ubica en in segundo lugar entre los mas pequetios, rep e- sentando el 2.5% del area estatal Por el norte, en las cercanfas de Alhuey, penetra al municipio el rio Mocorito o San Sebastidn del Evora, corriente que al recorier 194 kilémetros por la regién descarga su escurtimiento en la Bahia de Playa Coloraca, precisamente al Este de la isla Saliaca El litoral de Angostura alcanza una len gitud aproximada de $0 kilometros. Sus ka- hhias de Playa Colorada y San Maria La Refor- ma tienen ana extensién de aproximadamen- te 53 mil hectareas, donde se reproducen 2n abundancia especies como el cantarén, sardi- na, anchoveta, pargo, mero, robalo, lisa, mojarra, eteétera Enconjunto, las islas Saliaca, Tachichile Altamura y La Garrapata cubren una Jong: tud de poco mas de 80 kilémetros. Entre Tachichilte y Altamura se encuentran las islas El Mero, El Gtiero y Tunas, formadas pot arena y médanos bajos. El municipio esta integrado por 120 loca lidades distribuiclas en las siete sindicatures, Segiin el censo de 1995 cuenta con una pobla- cin de 47,095 habitantes, de los cuales 23,757 son hombres y 23,358 mujeres. De fuerte atraccién migratoria, Angos- tura se ha convertido en el sitio elegido por miles de familias de Michoacan, Sonora, Guanajuato, Baja California, Chihuahua y Jalisco. Otros inmigrantes provienen de Bacis raguato, Salvador Alvarado, Culiacan y Mo- corito. 18 PRESAGIO Los angosturenses siempre se han distin- guido por su determinacién para vencer los obstaculos. Por ejemplo, la escasez de agua fue afrontada desde 1878 mediante la cons- trucci6n de un tapo sobre el rio Evora, el cual les permitié encauzar el vital iquido hacia el arroyo de Angostura, de donde lo tomaban para regar las siembras, Fsta primera obra de irrigacién del mu- nicipio les dio servicio hasta 1896, afio en que fue destruida por la creciente del rio; el tapo fue reconstraido en 1911 por instriicciones del gobernador Diego Redo. Elactual desarrollo agricola del munici- pio queda comprendido de los distritos de desarrollo rural niimero 135 y 136. Los prin- cipales cultivos de la region son el soya, ttigo, garbanzo, cartamo, frijol, sorgo y hortalizas. La pesca es la segunda actividad econé- mica en importancia. Se leva a cabo en 80 kilometros de iitoral y en 53 mil hectareas de embalses permanentes en aguas protegidas y continentales, Para su desempeio existen tres campos pesqueros que son: La Reforma, Cos- ta Azuly Playa Colorada. Existen 21 socieda- Ruinas del "tapo" de Capomos, primera obra hidradlica de Sinaloa. REVISTASINALOENSE des cooperativas que operan en bahias, aguas continentales y granjas acu‘colas. Respectoa los servicios puiblicos, las esta- disticas reflejan que los rubros de agua pota bic, energia eléctrica y educacién estén bier cubiertos, a diferencia del drenaje sanitaric donde el porcentaje de poblacién atendida ex raquitico. Angosturatiene unared de caminos cuye Jongitud supera a la de municipios con econo- mia més s6lida; sin embargo, cl mayor kilome traje es en caminos revestides. El inventaric consta de 968.3 kilémetros, de los cuales 92.2 estan pavimentados, 817.9 revestidos y 58.2 Kilmetros son de terraceria Dentro del propio sector de comunica- ciones y transportes, encontramas que en e municipio existen dos estaciones ferroviarias Acatita y Palos Blancos; dos administraciones y cuatro agencias de correos; funcionan cinec Oficinas de telégrafos y Teléfonos de Méxicc atiende 19 localidades En lo que ce rofiore al sector social, le monograffa oficial indica que la atenci6r meédico-asistencial que reciben los habitantes Tglesia de Alhuey, reconocido como el primer poblado angosturense donde se asentaron familias espafiolas. del municipio, se canaliza a través de siete unidades del sector oficial. La imparticién de Ja educacion abarca hasta el nivel medio su- perior © bachillerato PRESIDENTES MUNICIPALES Durante sus ochenta afios de vida inde- pendiente, Angostura ha tenido 45 presiden- fos municipales, cifra que se reduce a 40 por que cinco de ellos cubrieron dos y hasta tres periodos. En la actualidad, el alcalde proviene del Partido de la Revolucién Democratica, aunque toda su vida milité en el Partido Revo- lucionario Institucional; de cualquier forma, Ramén Angulo Santos pasaré a la historia como el primer presidente municipal de opo- sicién. La relaciGn de alcaldes es Ja siguiente: Patricio Mc’Conegly 1917 Jestis Partida 1918 Gregorio Camacho .. 1919 Felipe Montoya .. 7 1920 Pedro P. Obeso meee svesseseseee 1921 19 PRESAGIO Joaquin Mascarefio y Ramén C. Félix... 1922 Patricio Mc'Conegly y Rosendo Gaxiola 1923-1924 Gregorio Camacho .... 925-1926 Rosendo G. Gaxiola -.. 1927-1928 Patricio Logan y Emifio Urias 1929-1920 Alejandro Mascarefio y Antonio Dominguez 1931-1922 Epifanio Gaxiola .. Felipe Montoya Sixto Ahumada, Alejandro Castro, Antonio, Antonio Gordoa, Miguel Gutiérrez... 3 ~. 1937-1928 Melquiades Camacho... 1939-1920 Praxedis Soberanes 1940 Melquiades Camacho (hijo) .... 1941-1942 1943-1944 1945-1947 1948-1950 1951-1953 -- 1954-1986 1957-1929 1960-1962 +. 1963-195 José Maria Espinoza . Isabel Urias Sanchez ... Manuel Soberanes Melquiades Camacho ( José Soberanes Manuel Urias Bojorquez Nicolas Castro Castro Adulfo Ramirez Soto. Melquiades Camacho (hijo) .... 1966-19€8 Indalecio Montoya Sanchez ..... 1969-1970 Arturo Gordes Pérez 1971 Juan Bautista Urquidez Rodolfo Mascarefio Urias nee 1972-1974 1975-1977 Hermosa alameda da Ia bienvenida alos visitantes. 20 et SINDICATURA Melquiades A. Camacho Gastelum sense: 1978-1980 Adulfo Ramirez Soto 1981-1983 Aarén Sanchez. Ureta .. . 1984-1986 Heriberto Vega Soto ws 1987-1989 Carlos Beltran Astorga 1990-1992 Jorge Sosa Montoya vows 1993-1995 Pedro Limén Pérez sone 1995, Ramén Angulo Santos ennenrnnnnn 1996+ REVISTASINALOENSE Significade del Faced Alcentro del campoy dividiendo el escu do, figura una especie de canasta antigus. colortierra, que le sirve de fondoa dos figuras la primera, es un garbanzo en germinacion; k. segunda, es una gota de agua que represent: simb6licamente al ro Mocorito y las precipi taciones pluviales. La gota de agua parece ‘caer sobre la campana del escudo, en une planicie en sinople con los surcos rectos de color verde, pero en tono intenso, que repre: sentan al cultivo de la tierra En la derecha y en la izquierda del escu- do aparecen dos figuras de animales. El de lz diestra es Ia cabeza de un jabali mirande hhacia la izquierda en actitud placentera. E jabali es uno de los mamiferos de mayor pro digalidad de la fauna de la regiGn, cuya cace- ria se realiza especialmente de noche, por ello el animal esta ubicado en la parte central de una cuarta luna. El dela izquierdates un camarén dirigido hacia arriba sobre un fondo azul, de mar y cielo, representando otra de las fuentes de riqueza de la regién: la pesca La fecha de 1916 es conmemorativa de la creacién del municipio; coronan el escudo, un sol como simbolo de vida. Cruzéndose bajo el escudo se levantan dos espigas de trigo, ya queéste y el garbanzo han sido los principales productos que se cultivan en la regién. "1 JUANRAMONLEYVA. Un gran luchador social Participaci inpersonaldurante el2° Encuentro de Cultura Regional celebrado ea Angostura del 11 al 17 de octubre de 1996 Con inmerecida distin- cién, hablaré sobre un angosturense con grandes méritos como es Juan Ramén Leyva Castro. Juan Ramén, a sus 85 afios de edad, mantiene una perfecta lucidez y es hoy un testiga valioso de un trecha importante en la vida politi- ca, social y econdmica de An- ostura. : Juan Ramén tayo una educacién muy incompleta, pues apenas llegé al cuarto aito de primaria. Flnacié en ElSauce, mu- nicipio de Angostura, el 12 de junio de 1911. Sus padres fueron don Nicolas Leyva y dofta Maria Castio. Teniaunafioy medio de vida cuando perdié a su pa- die, ya la falta del jefe de la familia, sus integrantes tuvie- ton que regresar al hogar de Jos abuelos maternos en Alhuey. Dofia Maria, madre de Juan Ramén, se cas6 de nue- va cuenta, Su segundo espo- 80 fue don Gregorio Obeso. Don Gregorio levé a su ‘esposa a Santa Rosalia, en el territorio de la Baja Califor Trabajé para la “Compagnie du Boleo”, empresa francesa queexplotabael cobreen San- ta Rosalia Juan Raman, a los ocho afios de edad, tuvo que enca- 22 rar Ia bratalidad de Ja vida en un hogar pobre, lo cual lo obli- g6 a trabajar como lonchero y repartidor de agua: las trabaja- dores de’ cobre. Cuatro afios y medio astuvo en aquel infierno que eran las rainas de co- bre de Seta Rosalia yal volver a Alhuey, cuando +a tenia 13 afios, teri rind elcuar- to ano ce primaria. Pero la vida pesada del nifio, no se ami- nor6 al volver a la Angostvra nativa, sino que tuvo que se- guirtrabejandoenlas bajo. secretaric. Don Juan Ramén Leyva. durasJaboresagricolas yaque | Hemdndez, secretario del no habia otra fuente de tra- | Interior; Agustin Gutiérrez, secretario del Exterior; Ricar- Tenia 22 afios de edad | do Bayliss, secretario de ac- cuando ingresé como miem- | tas; Manuel Baro, secretario bro fundador del Sindicato | tesorero, y Cosme Obeso, se de Obreros y Campesinos de | cretario de Organizacién y Alhuey. En 1933, Juan Ra- | Propaganda. mén fue secretario general de Formaronpartedelana- la naciente organizacién, y |*ciente , organizacién 58 en 1935 entré a formar parte | angosturenses que se estén del jido de Alhueysiendosu | anticipando al tiempo: Evaristo Angulo, La primera mesa direc | Genovevo Hernéndez, tiva del Sindicato de Obreros | Agustin Gutiérrez, Ricardo y Campesinos de Alhuey es- | Bayliss, Manuel Baro, Cosme tuvo integrada por Jos setio- | Obeso, Blas Angulo, Alejan- res:EvaristoAngulocomose- | dro | Angulo, | Pedro eretario general; Genovevo | Hernindez, Inés Obeso, Mir REVISTASINALOENSE _ Oe guel Obeso, Carlos Gutiéerez_| Blas Santos, Rafael Acosta, | comioCosme Lopez, José Ma- (hijo), Epifanio Carrillo, | Juan Castro, Rafael Castro, | ria’"El Taca” “Espinoza, Fer- Nemesio Veldzquez, Luis | Ignacio Carrillo, Cristobal | nando Acosta, Genovevo Camargo y Gregorio Obeso, | Angulo, Eduardo Uriarte, | Hernandez, Cipriano Obeso Ramén “Angulo, Jess | Rafael C. Castro, Ramén | Camargo, Manuel Soberanes Martinez, Dionisio Obeso, | Chavez, Nemesio Gaxiola, | e Indalecio Montoya. Clicerino Obeso, Francisco Juan M. Castro, Francisco Flores, Alfonso Obeso, Do- | Montoya y Guadalupe Obe- ‘GRAN PASO FUE LA. mingo Valdez, Alejandro | so, ORGANIZACION DE Obeso, Armando Santos, En 1936 cuando tenia CAMPESINOS Y Teodoro Uriarte, Miguel | 25 afios, ruestro personaje OBREROS Camargo y José Carrillo. ingresé a kis minas de cobre de El Boleo, y trabajé en la En una época en que el Asimismo, Jess G. | fundacién, en la cargay des | trabajador, fuera del campo Camargo, Rémulo Valdez, | cargadeaquellosbarcosmer- | ola ciudad, no tenia ninguna Jestis L. Baro, Erasmo Castro, | cantes Hamados Korrigan. | proteccién y era victima de Luciano Gaxiola, Eduwiges | Volviéderuevoasu pueblo, | sueldos injastos, horarios in- L. Baro, Inés Bojérquez, | y se dedicé de lleno al Sindi- | justos, y un trabajo injusto, la Dimas Gutiérrez, Juan Ra- | cato de Otreros y Campesi- | Federacién de Trabajadores mén Leyva, Heriberto Obeso, | mos junto :on otros comps- | del Norte de Sinaloa, que di- Rafael Gaxiola, Martin | feros que habfan sufrido las | rigfan Natalio Flores, Rober- Valdez, Reyes Valdez,Cecilio | horribles condiciones de tra- | to Flores y Benjamin Barran- Valdez, Marcelino Valdez, | bajo de Ia. minas de cobre | cas, orientaron al sindicato La plazuela de Alhuey. poblado donde actualmente radica den Juan Ramén. 23 de obreros y campesinos de Alhuey para que enca- bezara la defensa de cam- pesinos y obreros. Naturalmente eso le acarreé a Juan Ramén muchos y muy poderosos enemigos. No se atemor- 26 por las amenazes y si- guid adelante protegien- do a los individuos mas indefensos de la sociedad de aquel tiempo que eran os campesinos y los obre- 105. Jamas asumis la ac- titud del iluminado, sino que cone constitucién en Ja mano, fi 10s derechos de los campesinos y obre- rose hizoun llamada los patrones para que depu- sieran una actitud fran- camente feudal, y enten- dieran que el trabajador del campo o de la ciudad es un ser humano y como tal, merecedor de un trato justo imponiendo suficientes jor- nadas de oche horas y sala- ries que fueran suficientes para dar satisfaccién de co- mida, ropa, calzado, techo y salud. No fue facil la labor de Juan Ramén y demas com- pafieros frente a la intransi- gencia de los patrones, habi- tuadosa las jornadas de diez y doce horas y a sueldos de hambre. Tuvo que luchar el angosturense contra los wlti- ‘mos residuos de un feudalis- mo ecanémico, que se habia expresado en el hacendado porfirista, aduefiado de las partes mas fértiles de Sinaloa como eran las orillas de sus tios y arroyos. ‘A pesar de la brutal pro- si6n de los patrones para que 24 Cipriano Obezo Camargo. ‘Compafiero de lucha los derechos de los trabajado- res del campo y la ciudad siguieran igual, Juan Ramén logréexte xder el movimiento reivindicatorio a otros luga- res del m inicipio de Angos- tura, ccmo El Salitre, Capomos Angostura, Fl Eba- no, San Antonio, La Cereada y San Luciano, con el apoyo del presidente de la Reptibli- ca, General Lazaro Cardenas y_el gobemador del estado, Coronel Rodolfo T. Loaiza, Fue tna época turbulen- ta y dramética en la que to- das las estructuras sociales y politicasde Angostura sufrie- ron una sacudida brutal. Se hizo el reacomodo de fami- lias quenc tenfan parcela que cultivar, se limit6 la propie- dad agricola, se combati el latifundisine que practicaban Jas viejas familias, y en gene- ral se alento una PRESAGIO humanizacién en la ex- plotacién agricola liqui- dando antiguas maneras que convertian al traba- jador agricola en una bes- tia de carga. Se produjeron injus- ticias en la convulsion so- cial que derivé del repar- to de la tierra, es0 no se puede negar, peroen tér- minos generales,se liqui- aaron injusticias y la ex- plotacién caciquil se de- rrumbé con el adveni- miento de un nuevo due- fiodela tierra, queimpu- so las ventajas de su ini- ciativa y talento, para ha- cer de Angostara una in- mensa productora de gar banzo, maiz y irijol. Angosturafue an ia- boratorio social durante el reparto de la tierra Hubo violencia, porque tenia que haber violencia cuando se le quita al que tiene mucho para darle algo al que no tie- nenada, pero Angostura, cal- madas las pasiones tras el re- parto cardenista, pudieron conviviren absoluta armonia elejidatarioy el pequefio pro- pietario, dando un ejemploal resto de Sinaloa de cémo las dos formas clasicas de la te- nencia de la tierra, pueden prosperar sin interferirse en un clima de respeto y con- fianza Juan Ramén Leyva Cas- tro Fite attor principal en esta etapa turbulenta de la histo- ria de Sinaloa Fue miembro activo del Partido Comunista Mexica- no de 1927 a 1958, cuando erapresidentedelComité Eje- cutivo Nacional don Herndn Laborde y luego don Dionisio REVISTASINALOENSE Encinas, y a nivel estatal el secretario general era el pro- fesor Miguel CristoOntiveros. Era una época en la que los comunistas eran considerados, como unos alborotadores irresponsables quelo finicos que querian era quitar para ponerse ellos. No entendfan al comu- nista empefado en co- rregir muchas desigual- dades sociales y econé- micas en el pats, y se dejaban ir por la defi- nicién més fécil y degra- dante. Esas tormentas han amainado pera bien de todos. Juan Ramén fue comunista y nunca se escondi6 ni avergonz6 de serlo. Fue un Tucha- dor, social sincero. Si tu vo desvios y vacilacio- nes Juan Ramén las pue- de justificar porque es un hombre sensible al yerro como cualquier ‘otro. Nadie puede blaso- nar de no haber tenido en su vida un resbalén, un titubeo. Eso es perfecta- mente humano. Quedaa salvo la obra de un hombre limpio y revo- lucionario puro como es Juan Ramon Leyva. Ha llegado a la cumbre mis alta a que pueda aspi- rar un ser humano; ha lle- gado a sus 85 afos, sin te- net que esconderse de na- die, ni agachar la cabeza. Ha sido un hombre de lucha toda su vida. No ha atesorado dinero ni tierras. Su capital, su inmenso capital, es su honestidad y la pureza de sus ideales siempreen lefensa delos mas indefensos. Rodezdo por el cari fio de si. esposa dofa Exnestina Angulo y por sus hijos ‘van, Tania, AF ma Elena y Zoila Noemi, abrumado por el respeto y el carifo de todos los angosturenses, Juan Ra- También Indal2cio Montoya supo de sus afanes solidarios. mén Leyva Castro puede decit, con toda certeza una gran verdad: “he cumplido con mi deter”. Angostura reconoce en Juan Ramén Leyva a uno de sas més limpios luchadores sociales. En su casrera como servidor ptiblico se inclu- yen los siguientes puestos: Fue sindico de Pericos, municipio de Mocorito en 1939. Fue presidente del comité municipal del PRI ES en Mocorito y Angostura de 1958 a 1961 Fue regidor munici- pal en 1958 en Angostura, y de 1963 a 1965 su teso- rero municipal. Fue diputado local por los municipios de Ar- gostura y Mocorito de 1965 a 1968, durante el gobierno de Don Leopoldo Sanchez Celis. Fue el orador prin- cipal en nombre de la Liga de Comunidades Agrarias, durante el acto de’ inauguraci6n de la presa Adolfo Lopez Mateos, sobre el rio Humaya, cuando era presidente de la reptibl ca el Lic. Adolfo Lopez Mateos y gobernador del estado Don Leopoldo Sénchez Celis. Los angosturenses reunidos hoy aqui, rinden un homenaje de respeto y carifio a ese gran luchador so- cial que ha sido Juan Ramén Leyva Castro, gran orgullo angos- turense, gran ser hu- mano y gran sinaloense Su vide entregadaa Ja lucha social sin esperar recompensas, constituye hoy uno de los mas fuer tes estimulo par la juven- tud angosturense en par- ficular y la juventud si- naloense en general. ‘Que Juan Ramén Leyva Castro coseche lo que supo sembrar con. tanta generosi- dad: amor alos pobres, amor una patria sin injusticias. Que viva Juan Ramon Leyva Castro, angosturense distinguido. a 5 25 PRESAGIO A LOTTE, UBICADO ENTRE LOS MUNICIPIOS MAS DESARROLLADOS Salvador Alvarado, a 35 afios de su creacién Por [Link] Osepa Rocuin En solemne acto que fue presidido por el gobernador Renato Vega Alvarado, auto- ridadesy pueblodeGuamichil conmemoraronel35aniversa- rio de la promulgacién del municipio de Salvador Alvarado, mismo en el que si- multéneamente se brinds ho- menaje a los precursores de esta lucha civica y a los regiciores sobrevivientes del primercabildo,elcualencabe- 25 don Alberto Vega Chavez. La ceremmonia tuvo como escenario el auditorio "27 de Febrero”. Durante la misma,el presidente municipal Dr. Ko jertoGastélum Castrohizoun amplioreconocimientoa la hu- cha que tesoneramente libra les y municipales encabezaron los festejos del 35 Aniversario, ron personajes como el licen-_| el decreto zorrespondiente. enstlucha porel progreso del ciado Roberto Macias, el dac- Ensumensaje,Gastélum | municipio. tor Alfredo Diaz Angulo, don | Castro dectacé que desde un Duranteel propio acto,e! Cristine C. Romo, entre otros, | principioSalvadorAlvaradose | presidente municipal y el go hasta lograr que el entonces | hadistingvidocomounmun | bernador Vega Alvarado en- gobemaCordesinalon Gabriel | cipio progresita, donde sus tregaron reconacimientos al Leyva Velézquez aceptara la | habitantes han sabido sortear | licenciado Macias Fernandez creacién del municipio deSal- | contrabajcincansablee imagi-- | —el cualrecibio sunieta julieta vadorAlvaradoy seexpidiera | nacionlos nomentosdificiles. | Macias—, a don Fernando iestro pueblo tiene | Sarabia Beltrin, quien fungiera prisaystlanzaalcambio“en | como tesorero del comité sulucha constante no tiene | promunicipalizacién, y al vo- cabidae:desinimo'apunté | cal Humberto Lopez Rochin, para luego pronunciarse por Tambien recibieron reco- unefectivo federalismo que | nocimientos la senora [rma D. fortalezcalavidamunicipal | de Vega,esposa dequien fuera mediant> una distribucién | elprimeralcalde: Alberto Vega mésequ tativa de los recur- | Chavez, y los dos regidores s0s,aefecto de hacer frente | sobrevivientes, Ramona demanera eficienteala de- | Acosta Camacho y Ruperto mandas cial Araujo Castro. Blalcaldedeextraccién El gobernador Vega panista--primeroenlahis- | Alvaradosesuméalhomenaje toria de — Salvador | dispuesto por las autoridades Alvarade—concluyéstidi municipales, al sefialar que curso [Link] vigorosa ex- | "hombresymujerescomoBue- ae hortacion al” pueblo | naventura Casal, Patricio Dr. Roberto Gastélum Castro. alvaradenseparaquenoesje | McConegly, Silverio Trucba, 26 REVISTASINALOENSE Se ATT Alfonso Diaz Angulo, los her- manos José Marfa yCristinoC. Romo, José de la Vega, entre muchos otros esforzados suamuchilenses, fueron la- anda con ardwo trabajo un mejor porvenir para su terra fo Puntualiz6 que Salvador Aliieed etn mecapin pe jante y vigoroso, prodigo en mujeresy hombres generosos, nobles y esforzados, que ha logrado un desarrollonotable, pues goza de cobertura total eneducacin, entanto quesus indicadoresenlos servicios de agua entubada y electricidad reflejan un 93.4 y un 95.4 por ciento,loscualesresultanmuy superioresalamedin nacional. En su intervencion, el mandatarioestatalreafirmésu respetoy apoyo a la admninis- tracién ‘surgida del Partido Accién Nacional, subrayando’ "En Sinaloa, el reconoci- miento y aliento de la plurali- dadhapermitidotender puen- tes s6lidos de representacién social. Astha ocurrido porque hemospracticadouna relaciént politica aseada, transparente, ¥ una convivencia civilizada, presidida siempre por el su. premo interés de servir a la sociedad en sti conjunto, sin Gira de trabajo como colofén a las acti iades conmemorativas. distinciones de naturaleza al- ‘guna’ Ysenvenci6: "En la pluralidad, Ja sana convivene a democrdtica, el apegoa la l2galidad, el conoci- miento de nuestra historia y el reconocimizntodeloshombres ymujeresq 2e han forjadonues- tra patria, “eside la certeza de nuestro porveni como pais y como regién. Hagamos nues- troesecomaromisoheredado, ese compremisodeayer,hoyy mafiana:ne descansemosenel propésitod2 cumplirconMexi- Co,connuetra entidady nues- tras comunidades. Esa es la mejor manera de honrar la memoria de hombres como Salvador Alvarado. Y esa ¢3, también, la mejor manera de conmemorar provechosamen- te nuestros episodios de fun- dacién histérica, politica y cul- tural’ Comocolofém a lasactivi- dades conmemorativas del 35 aniversario de este municipio, eljefe delejecutivo estatal y el alcalde Gastéham Castro reali- zaron una gira de trabajo por algunascomunidades y lapro- piacabecera municipal, Regidores sobrevivientes del primer ayuntamiento y precursores de la lucha civica pro-municipio rec bieron reconocimientos. ' x El lider Por Cirxiano Onezo CAMARGO Mafiana,camarada, llegé axecordarme el mayo Cecilio, tenemos queir a jormarel sin- dicatode La Palma; acuérdese que-desde el principio de la semana se mandé la convoca~ toria yla gente esta muy entu- siasmada; de modo que ya sabe, que no se le vaya a olvi- dar esto por andar pensando en otras cosas, volvié a recor- darme al despedirse Desde el amanecer de la fecha clave estuvo lloviendo en“mangas” sucesivase inter- mittentes, hasta mediodia, pero para el atardecer el tiempo se despej6 dejando los caminos Iodosose inundados. ‘A pesar de estas circuns- tancias lacomisi6n encargada de organizar el sindicato esta- ba lista para salir al cumpli- miento del compromiso con- traido. Cuando el dia declina- ba y, Genovevo Hernandez tenia bajo el brazo la libreta nueva que iba a dejar como librodeactasde lanueva orga nizacién y Rafael Gaxiola lle- yabaenla mano lalimpara de gesolina que se usaba en estos actos en diferentes partes. Fl mayo Cecilio y mi “nino” Cosme Obesoiban como “ora- dores", yyollevabala respon- sabilidad de teclear en la mé- quina de escribir todo lo que fuera necesario. Resueltos, como si salié- ramos a una de aquellas em- presas de conquista arranca- 28 ‘Cosme Obeso, uno de los mas limpios lideres sindicales. das de las l2yendas de la edad media, tomamosel camino ve- cinal que conducia a nuestro destino revolucionario, ilbam2salpobladodeLa Palma, a formar un sindicato de trabajadores, en un paso mis de nuestra luchal Debicoalo fangoso dela ruta, nos quitamos los huaraches y:nos los colgamos del cinto; nos remangamos los pantalones rasta larodilla, pero al tener que cruzar el arroyo que aguas arriba se despren- dia del rio Mocorito, nos en- cantramos con que éste se es- taba "hinchando” con la llega- dacn torrente de las primeras aguascafdasconlosaguaceros dela mafana, obligandonos a pasar de prica, antes que la corriente cobraravelocidadde peligro. Todos nos “pelamos” anuidandanos con los cinturo- neslaropaalacabezay levan- doenaltoel libro, lalamparay Ja maquina, nos “echamos al Mojados hasta el pecho alearzamos|a otra "banda", y sinhacer comentarios nos ves- timos de nuevo, continuando conel fangoamediapiema,en REVISTA SINALOENSE posdeaquellaaventura queya pintabacomotoda una odisea, No tardamos mucho en arribar al pobladoen donde la gente nos esperaba entre ner- Viosa y curiosa, bajo la fronda de afioso guammichil escogido camo “recinto oficial” para aquella asamblea memorable del proyectado organismo de lucha de resistencia. Apersonadosconlos vie~ jos activistas del lugar que ha- bian “prendidola mecha” para que Jos demas se entusiasma- rany resolvieran participar en hh formacién del sindicato, re- cibimos la lista de veinticinco comprometidos, habida cuen- ta que la Ley Federal del Tra- bajo exigiaunminimode vein- te para construir Ja organiza- cién y solicitar su registro, Inmediatamentedespués, Genoveno Hernandez hizouso delapalabraporserel secreta- rio general del Sindicato de Obreros y Campesinos de Alhuey, gue era el grupo pro- motor, y luego de saludar in- dicé a los presentes que el ca- marada mayo Cecilio Valdez les iba a explicar lo que era un sindicato, en qué consistfa, su razon de ser y cudleseran sus objetivos supremos. Sin poder esperar mas y como un caballo en el “partidero’ que ha escuchado elgritode” Santiago...,elmayo se planté al frente y compo- niendoel pechoinicibunaaren- F, que al principio creimos se ‘abia aprexdido de memoria, pero que cespués nos dimos cuenta la estaba improvisan- do. Fue asi como explicé al auditorio cue el sindicato era un medio de lucha de los tra- bajadores para Ia defersa de sus dereckos, que consistia, principalmente, en la fijacién de un sala io minimo, acata~ miento de :a jornada legal de ‘ocho horas de trabajo al dia, preferencic de trabajo para los sindicaliza los, pago de sépti- mo dia, concesion de vacacio- nesanuales y laayuda adecua- da para el mpitleo de los de- portesy la: tenciéndelasalud del trabajacorysus familiares, Nosotros que ya podia- ‘mos consiceramos veteranos ‘enestas lids, porque llevaba- mos organizadosnueve comi- és agracios y cuatro sindic tos enel mu ricipio, fuimos tam- bién absorbidos, poco a poco, porlavehemencia del discurso del indigera, fijando la aten- cidn en sus enérgicos adema- nes, la fuerza de su voz y el esto frené ico, que hacia que todoslosqueleescuchabamos creyé[Link] todolo que él afirmaba eva la tinica verdad asistida por toda justicia pena del mundo Los nervies de todos es- tabanen tensién, al grado que cnandoCeciliodecia quelacla- se trabajadoraestaba indigna- da por Ja situacién a que la habjan relegado los malos pa- trones los cjos le brillaban de ira, los patos se le crispaban y el sudor le brotaba copiosa- ‘mente por la frente. Ensegitida, cuando afir- Cipriano Obeso ‘Camargo. maba que el sindicato era un triunfo de los pobres que de- biacelebrarse con legitimaale- gria, dejaba que en elrostro se Tedibujara una auténtica sonsi- sa que incitaba a los demas a sonreir, Sielmayo se referiaalos traidores que no faltaban en el seno de las organizaciones re- volucionarias,dabanganasde salir a buscarlos para apretar- lesel pescuezo pormezquinos malas “riatas”. Del mismo modo,nohubo quienno suspi- raracon ternura cuando se te- firié a la debilidad e indefen- siéndelasmujeresy nifios gue trabajan ens nboresagrico- Concluyéafirmandoque Jos trabajadores para ser res- petados debian prepararse muy bien yarmarse de mucho valor asicomo tomarlascosas on mucha seriedad para po- der llevar sus pretensiones y protestashastasustilkimascon- secuencias. A estas alturas del dis- curso, la gente ya estaba des- esperada, deseando quese pro- cediera de inmediato a la for ‘maciéndel sindicato,manifes- tando su estado de nimo con . 29 PRESAGIO unsepetido: “al grano...algra- no”. Bueno, dijoelcompafero Cosme una vez que el fogos0 orador puso fin a su discurso, ahoraaquielcamarada “Rafail” vaaconsultarelconsentimien- to de los presentes para ver si hay Suficientes hombres dis- puestos a entrarle al toro y proceder enseguida a lo que deba hacerse. El’ Falo” como apodaba- mos a Rafael Gaxiola, viejo di- rigente obrero politizado en Santa Rosalia actuando en el senodelsindicato minerodela compaitia El Boleo, alld en el sur de la Baja California, em- pez6 con lentitud y cuidado a ‘dentificar y acomodar aparte alosque ibancontestandoafir- mativamente, segtin él iba pa sando lista. Los mirones que habfan asistido sélopor verde que se trataba, se alejaron ala hora de Ia hora, dejando una presencia colectiva muy rala que no dejé de darnos “mal spina”. "PY ciel delwauedon cién el mundo se nos vino en- cima:js6locontabamoscon die- ciocho prospectos para la fir- ma del acta constitutiva y, se- gun la Ley, NO SE PODIA FORMAR ELSINDICATO! Es que vinieron varias gentes de Angostura, explicd tuno de los trabajadores, y an- duvieron casa por casa amiedandoe lagente,indicsn- doles que todo lo que se decia de los sindieatos era cosa de agitadores que querian vivir sin trabajarrobandose lascuo- tas, y que el gobierno no que- ria esa clase de propagandistas que tendrian que parar en la cArcel dentro de pocos dias Se dijo, ademés, que la “arriada” iba a empezar con los “algiieyefios” Evaristo Angu- 30 Juan Ramon Leyva. Jo, Cosme Obeso, Juan Ramén Leyva, Eluardo Uriarto, GenovevoHemindez, Agustin Gutiérrez. Profr. Joaquin Vizcarra y Cipriano Obeso, para seguir después con los guesehinrstado creyendode (Otto ce los veeinos acda~ 16 que los cbanderados de los ricoshabfar. dicho también que tenian otra lista més larga con todos los partidarios del agrarismo que andan alboro- tandoa las gentesdelasdemés comunidaces, y que ya se sa~ bia de las andanzas de los Soberancs en San Antonio; del “Taca” Esoinoza y la Tere ‘Melquiades Camacho Encines. Gytiérrezen Angostura;delos Gutiérrez y los Ojeda en Los Capomes;deBernarclo Acosta, Cosme Lépezy "EIMito” Obe- s0en El Ebano; delos Camargo enSan Luciano; del "Gancho” yRoménSoteloen La Cereada; deChabelo Uriasen Horcones; de Indalecio Montoya y sus “acuaches” en La Tama; del mayoJuanLlanesy Melquiades CamachoenLa Esperanzay de nose sabecuintosmasenotras artes. Qué bueno, bramé el mayo Cecilio otra vez, que cllosmismosse“haigan” dado cuenta de la fuerza que tiene nuestro movimiento en todos esos pueblos. Porque ustedes que conocen la regién, saben muy bien que [Link]- radas seftalados, son todos hombres “de accion”, “que los tienen en su lugar”, y que en cualquiermomentose pueden jugar la vida sin pedir ningun ago, por tal de servir a los demas de su misma clase. “Pos si”, interrumpio un tercero del pueblo,peroelcaso €s que de veinticinco que eramos antiet, seis ya se nos hicieron “pa tras”. Uno alegé que noiba a estar aqui porque tenfan un familiar enfermoen Guasave; otros dos que esta ban males y tenian que ir a Guamnichila veralgiin doctor; elsiguientese disculpé dicien- do que se ibaa La Reforma a buscartrabajoenla pesca, por- gue ya no le querian fiar en el abarrote y todos los dias le mandaban cobrar. Otros dos de plano se rajazon y dijeron quemejorlosboreéramos dela lista, porque no querian estar en contra del gobierno y de la gentepuidiente, pues ya sabian que “la riata siempre se troza por lo més delgado”. LY ahora qué hacemos, REVISTASINALOENSE dijo?, me pregunt contraria- do mi padrino Cosme, diri- giéndome una mirada deses- perada. Peroantes de que yo pu- dicra hilar respuesta, el mayo Cecilio ya estaba al habla otra vez, explicando que los cama radas de Los Mochis,a donde habia ido él a enterarse como andaban las cosas por all, le habjanaconsejado que cuando sucedieraalgoasicomoahora, por causas del desénimo cau- sado porla reaccién,se organi- zaranlassucursales sindicales comocontraveneno. Hoy mis- monos podemos llevar las so- licitudes firmadas porloscom- vAeros de aqui, pidiendo su itndarishniaiodeA ley y después pedemos volver pare formales su sucursal de- pendiente dealla, nombrando tun delegado, un secretario y ‘un tesorero pa’ que sesionen aqui a su mero gusto y luego nos pasen los acuerdos a que leguena darles [Link] sellodelsindicatoy la firma de nuestro secretario general Hasta podemos exigirles con- tratosdetrabajoalos patrones de aqui de La Palmal, afirmé en forma rotunda. ‘Al concluir la sesi6n fix- maron el acta levantada los iecinueve campesinosque si- guieron firmes y signaron las solicitudes deingreso propues- tes por Cecilio, quedando pro- tegidos de allf para adelante por el régimen sindical esta- blecido conforme a la ley. Sin embargo, los mejores comentariossehicieron duran- teel viaje de regteso iniciadoa lastres delamadrugada,cuan- do Genovevoy ElFaloafirma- ron que no podian ocultar sit asombro por la “destapada” que se dio el mayo Cecilio, al que nunca habian visto "bien Gpriano Jbeso en su época de estudiante de la UAS, aparece al lado del gobernador Leopoldo Sanchez Celis; del rector, Julio Tbarca y de Francisco Gil Leyva. parado”, rads allé de las intter~ venciones de rutina con que participan siempre en las se- sionesseiranales. Qué bueno, recaleé Ra- feel, que ya pasé el tiempo en que los coinpaficros mayosno seanimabana decir lo que sen- tiany séloseconcretaban ano darles la contra a los demas, por miedc a provocar disgus- tos. Me siento muy satisfecho, continud, de que este mayo jeven nos aya dadola sorpie- sa ahora, aunque yo mismo quedé cor la boca abierta al oitlo hablar como hablo. Lo mejorde tcdoes que este ejem- plo puede servirles a los de- més indigenas, para que des- pierten y tomen conciencia de lo que verdaderamente valen y se convenzan de que son hombres tan iitiles a la sociedadcomolo somos n0so- tros. De ertonces en adelante, Cecilio se convirtisen el caba- ito de batalla. Siempre tenia algin puesto directivo en el sindicato; figuraba como dele- g2do sindical en los grupos de trabajadores que salfana pres- tar servicios a cualquier pa- trdn, y en las comisiones. concértar contratos de trabajo © discutir cuestiones de sala- rios, indemnizaciones o recla- maciones de cualquier orden, élestaba siempre presente. Pasado el tiempo, en una época en que el trabajo esca- se6,elmayoCecilioseausento de sus parientes y amigos, el indio no regresé. ‘Aiios después murié padreysushermanos también se fucron, pero de Cecilio, na- die volvi6 a saber. Pero,a pesar de todo, su recuerdo quedé alli, en la his- toria de Jas luchas del pueblo angosturensey comoun orgu- -lloso ejemplo de la participa- ciéntevolucionariadeloshom- bres de Alhuey. Los demas mayos que quedan en el pue- blo, todavia lo recuerdan con carifio. Recuerdo que siempre la llev6 muy bien conmigo, por- que sesentia muy halagadode gut sempre mara “BILE 31 PRESAGIO duciendo ciudadanos iitiles que son ejemplo de generosided, calidad moral, entrega por la poliomelitis, lo que le acarreé dificu - tades en el desempefo de su actividad, six embargo el profesor Camacho, como lz dicen sus alumnos y amigos, supers inconvenientes de esta enfermedad, Ic- grando destacar en el estudio hasta titulars2 32 nto a sus grandes méritos como maestro e investigador, la UAS Ie otorgé el grado Doctor Honoris Causa, maximo honor al que puede aspirar un universitario. como quimico en la Universidad Auténoma de Sinaloa Su tesis profesional la realizé sobre el Copalquin planta nativa de Sinaloa haciendo una investigaci6n sobre sus particularidades quimicas. Desde 1950 ingres6 como académico a la Universidad Auténoma de Sinaloa empezando desde los laboratorios en las escuelas preparatorias y la Escuela Qui- mica, hasta impartir la ensefianza de la quimica en los més altos niveles acadé- micos de la universidad. Fue director de Ia Escuela de Ciencias Quimicas varias veces, funcionario universi- tario y reprosentante de la UAS en congresos REVISTASINALOENSE y asociaciones. Ha trabajado como profesor en otras institu- ciones tanto priblicas como pri- vadas. Elabord apuntes- para los alumnos de quimica que fue- ron utilizados como texto. Ha recibido diversos roco- nocimientos por autorida- des y alumnos y en 1979 re cibié el premio nacional de enseftanza de la quimica. Un auditorio de la Escucla de Ciencias Quimicas en la judad universitaria de Culia- cén, lleva su nombre. Es EI galardonado posa para Ia foto del easier flanqueado miembro de asociaciones cien- per compafieros universitarios. tificas y culturales, En junio de 1993 la Universidad Autono- ELQEB. Ernesto Camacho Sénchez vive ma de Sinaloa le otorgé el doctorado Honors | en Culiacdn le encanta platicar y amenizar Causa que es el mas alto honor académico «lJ reuniones con chistes y desde aqut lo felicita- que puede aspirar un universitatio. brindé homenaje al Q.F.B. Ernesto Camacho Sanchez. PRESAGIO La taconera Por Enrique Rui AtBa, Afirman los ancianos del lugar que lege alli acompafiado de un perro. Era todo lo que posela. Su tnico patrimonio. Ni dinero ni nad: que valiera la pena, sélo el can y la ropa que ievaba encima iban con él. Suerte la suya! —eran tiempos de porfiriato! los amos del lugar, como él, eran espafioles, Salud6, platicé y brots la solidaridac. hispana: le dieron albergue, comida y trabajo. Tiempo después, graciasa su inteligencia, admi- nistraba los bienes de ou protectores. A mediados del siglo XIX y sus postremerias, La Ciénega se hallaba convertido en importante centro comercial'y agricola. Es- tratégicamente ubicado, Mocorito no le hacia sombra; ni esperanzas que naciera Guamiichii con su importancia. Mineros de la sierra, agri- cultores cel valle, pescadores de la costa, acu- dian todos a La Ciénega para comerciar. Oro y plata traian los serreitos; ganado y granos los del centro y pescado salado los costefos. EI hacendade compraba y vendia de todo. La Ciénega era paso obligado de diligen- cias por Jo que concurrfan a mercar gente de toda la comarca. Noaseguran los vigos agarefios el motivo real de los constantes viajes de los hacendados, ‘que se prolongaban por varios dias. Pero tam" poco ocultan sus sospechas de que iban a recibir el dinero de los productos que embarcaban por la Playa Colorada, aldea de pescadores por el rumbo de la actual Angostura que hacia las veces de “puerto” o embarcadero. No precisan, tampoco si lo que embarcaban iba rumbo a México o Espa, pero lo que si juran es que la bonanza de los hijos de la “madre patria” iba en constante aumento. Todo estaba en manos de los espafioles. Aquel que no ibaa La Ciénega para vender 0 ‘comprar, lo hacia para divertirse o bien para meterse en las aguas termales famosas por sus propiedades curativas. Lo cierto es que por una ‘causa u otra, la fortuna de los hispanos aumen- La vieja casona de dos plantas construida por Don Ventura Casal en La Ciénega, sigue 34 desafiando al tiempo. Es el simbolo de una época de esplendor. Por sus amplios corredores, dicen, se pasean las énimas. taba dia tras dfa, Parecia atin €poca de conquista! Pasacios Jos afios, un nombre y su ape- llido sacudieron ala ropsiblica: Francisco J, Madero. Primero una campafia politica iuego tuna revolucton, conquistaron el 4nimo del pueblo. Meses antes del estallamiento se escuché enSinaloa el nombrede Gabriel Leyva Solano, pero como lo mataron, Madero emprendié su lucha enarbolando el principio democraticode "Suftagio Kes. tivo, No Reeleccién”, para ter- minar con la“ dictadura porfirieta. Zapata se aumé con su proclama de “Tierra y Li- bertad”, exigiendo fundaimen- talmente la entrega de las tie- rasa los indios, sus legitimos prowietarion, Pero les espaio- les de La Ciénega, temerosos, huyeron al presentir que no s6lo sus propiedades, sino in- cluso sus vidas, estaban en pe- ligro. Se fueron todos... menos uno. Don Ventura, el hombre aquel que llegara un dia acom- pwiado de un perro; mismo que adminisiré los bienes de sus protectores, decidié correr el riesgo de la aventura. So- ports los peligros de Ia Revo- lucién y salié triunfante. Idos suspaisanos, respetadasu vida por los corabatientes en la lid tevolucionaria, qued6 ducio de todo lo que aquéllos habian detentado. Quiz4 su nombre le decia queibaasalirconbiende tamafa audacia, Conocedor hasta cl em- papamiento de los negocios y administra:ion dela hacienda, don Ventura continué y hasta super6 la p-osperidad lograda, Por sus antzeesores. Se dio a la {area de construir enorme edi- ficio en el que instal una Vinatera y pequefia Fabrica elaborador: de jabones. Ne- gocios recondos. Dinero a En franco abandono, hoy ia s se antoja fantasmal. manos llenas. Lafinea—ocupaunaman- zana entera— fo dice: cimien- tos de roca, muros dobles, alti- simos, de tabique; vigas, puer- tas y escaleras de cedro: pisos con loseta de cantera rosada; ventanas de hierro fundido orladas de plomo; patio y traspatio; multitud de recéma- as, selas, comedor y cuartos de servicio en las ds plantas de la vieja casona, revelan la potencialiciad econémica desu duefio. Aunque ahora la finca tenga un aspecto tétrico, fan- tasmal. A las actividades estable- ‘cidas agregé don Ventura la ‘ganadena, a grado tal que lle- 6a serel ganadlero mis prés- pero de la regién. Veinte mil cabezas de ganado lo respal- daban, Invitil resulta relatar que ara entonces el pueblo ya era conocido como La Cignega de Casal. Asf se le nombra toda- via Tres cosas se conjugaron posal geclve de ia hacienda: ja legada del Ferrocarril a Guamtichil, la Revolucién y la muerte de don Ventura. Des- puss del movimiento armado y atendiendo el reclamo Zapatista, las tierras fueron ! 35 repartidas entre campesinos y sequefios propictarios; la esta- Eon de Guantichi,semulla de la actual ciudad, acaparé todo el movimiento de las cosechas y desplazs como centro co- ‘mercial a La Ciénega; la muer- te de don Ventura deié en ma- nos de sus descendientes la aministracion de a hacienda laque tiempo después vendie- rontadonPatisoMe’Concgly, quien adquirio también eras ledafias. Pero ya no fue lo mismo, laépocadebonanzahabia que- dado atrés. La hacienda entré fen total decadencia. Cuando esauché tales an- tecedentes, inquirl sobre al le- yenda que gira en torno ala vieja casona. Previamente me habian informado que alli es- pantaban, que ruidos de cade- nas, pisadas, gritos y otros rui- dos misteriosos, alarmantes, se escuchaban por las noches. Hasta me dijeron que era e. Anima de don Ventura que queria ser escuchada para re- velar el sitio en donde estaba oculto su tesoro, pues cuando vivia, no existian los bancos. La esposa del comisario, que junto con él y sus hijos moran en la tétrica finca, me invit6 a pasar y recorrerla, an- tes de entrar de Ileno en el tema. Penetré a la vivienda Subimos de inmediato a la se- gunda planta ‘Nuestrospasosresonaban en los peldaiios de los viejos maderos, enmarcados por la semioscuridad. Cuando la cla- ridad del sol ilumind la arque- ria colonial dela segunda plan- ta, pude apreciar al calidad de los maderos que sostienen los techos: cedro puroquelosafios respetan. Techos de terrado, muros dobles de tabique, pi- sos de cantera rosada y all en el patio, junto con lo anterior- mente visto, vestigios de una época superada politica y so- cialmente, no ast desde él as- 36 pecto arcuitecténico. Los cochis ¢e selazan entre el loco Ni asome de espante. Regresamos a la planta baja. La anciana me cuenta’ ‘decian que aqui asustaban, gue habia ocultos tesoros”” Cuando murié don Ventura vyino mucha gente a escarbar, hay muchos hoyos, losas le- vantadas, pero munca encon- fraron nada. La casa estaba sola, curioses y vagos se me- tianenella y luegose encarga- ban de decir que habian esca- chado nuides extrafios, pasos en la escolera y quien sabe cuantas cosas mas” “Se lego a decir que los pasos escuchados en la escale ta eran lor del perro de don Ventura, qe andaba en busca de su amo. Pero también que corresponcian a La Taconera, mujer ala que imaginaban su bir todas les noches con ansias de hombres y placeres. Nadie, conociendo tales dichos, quiso vivir en esta casa” "La fama de los espantos egéa grado tal que un dla los twactoristas de don Patricio, decidieron quedarse a dormir para inves‘igar esos misterios Se trajeron botellas de vino y treparon al segundo piso para esperar Ia llegada de La Taconera. No se durmieron, Las aguas termales son de gran atractivo. tomandoy tomandosemantu- vieron platicando sin que nada anormal ocurtiera, pero el” pis- to” los venci6 yal fin se queda- ron dormidos por alla’ en la madrugada. Alguno de ellos sintié los rigores de la “cruda” y desperté, justamente cuando Ios pasos de “alguien” resona- ban por la escalera, Presto des- pert6 a sus compaiieros con el exidado que el momento exi- gia y todos, pistola en mano y Jamparas en la otra, se lanza- ron, enfrentarse al “fantas- “Ni taconera ni el perro de don Ventura, era un gordo tlacuache que buscaba alimen- to. Sus pasos resonaban en los viejos maderos y el eco se re- roducia en los muros de le finca, Lo mataron en un rincén y al dia siguiente se lo comie- on. Desde entonces ya no se escuchan pasos en Ia finca Nosotros tenemos 22 afios aqui ynutrtea hemosescuchadonada, Nos asustan mas los vivos que Jos muertos. Estamos curados de espanto” Yai, de golpe y porraz0, lego a su fin el mito de La Ciénega de Casal, aunque eso si, nadie, a menos que la de- rrumbe 0 reconstruya podré quitarle el aspecio téitico, fan- tasmal, que envuelveala finca, REVISTASINALOENSE Aniceto Jowana, se partia el alma bajo al pelado sol del mes de mayo, dejando caer 21 hacha como rayo, sobre el tronco de mau'o para sacar los leftos que darian vida al fuego de la hornilla donde el comal y el “apaste”” cocian la tortilla y el frijol, labor regida por Brunilda su mujer, y Lucina, la hija de ambos, nifia ya formadita de catorce afios, El rostro cetrino del indio, revelaba a ancestral miseria sufrida subiendo y bajanco el cerro a rozar el pedazo que daria cuna al gtano esperanzador, nutrido por el agua y 21 sol de los veranos. Entre un hachazo y oto limpiéndose el sudor que bafiaba su rostio con lamangadelacamisa, Anicetoelucubraka sobre alguna forma de paliar Jas penurias que les rodeaban, sin poder encontrar el hilo. Hagia tiempo que lehabia dicho Brunilda, que ya casi no tenfan que ponerse ni que calzar; todo estaba roto y ya no aguantaba més re- miendos. Terminé de partir el tronco dejando los lefios en el astillero y regresé a la sombia rotectora arrastrando él hacha, y cargado de ambre y cansancio se dirigié a la tinajera sobre la que descanscba la olla que guardaka la frescura del agua que calmaria su sed. Después de beber un par de jumates bien servidos, tomé asiento en una silla e inelinén- dola hacia atras, sobre las patas traseras, Ja recost6 a un horcdn y se apresté al descanso bienhechor. Basilio, elhijo vardn de escasos diezanos, batallaba con un par decabras que después de haber sido ordefiadas, trataba de atarlas a una estaca. De pronto, como si un chispazo le hubiera iluminado, Aniceto llamé al chamac> y leordené “Hijo, vecontu nino y le dices que Sime puede prestar los burros para ira traer ‘unas cargas de palma, a ver sinos ponemos 2 hacer petates para llevarlos a vender a Culic~ cain, pues se dice que ail los pagan muy bien ¥ asi, al mismo tiempo aprovechames para comprar alla mismo alguna hilacha para po- nernos encima, comprar guaraches para nc- sotros y chanelas para tu madrey tu hermana y aver que més podemos comprar’. ...Al oft El Petatero” Por Juin Camaco ANGULO a su padre, la hija que ayudaba a la madre en la cocina, dijo: “(Qué bueno papél, yo quiero que me traigas un vestido bonito con flores rojas y azules”... El indio, con los nervios de punta, como se encontraba, al no poder dige- tir la sugerencia de la hija, la tom6 como una orden y él no estaba para recibir érdenes de nadie y menos de una escluinea, asi que le respondié “Bl vestido que yo traiga tendrés ae poneértelo, sea del color que sea, liso o ‘oreado y de cualquier color”... “Pues no sefior —dijo a su vez la hije— yo lo quiero con flores rojas y azules, si nd me lo trae asi, mejor no me traiga nada, porque si me lo trae de otro color ne me lo pongo”, “Tendrés que ponértelo, insistid el padre, para eso soy tu padre y aqui se hace lo que yo ordeno”... {Por qué no se lo traes a sw gusto? —tercié la madre— ya Lucina esta sefiorita y tiene sus gustos: nada te haces si letraes la tela del color que ella te lo pide”. “Pues no sefora —continué Aniceto— cosas se haran como yo quiero y nada més; y ahora para que se les quite esa terquedad, $e lo traeré de otro color cualquiera”... “Y no me Jo pongo, y no me lo pongo, —insistié la muchacha— asi me maten.a palos”. El altera- do estado de énimo del padre, con eso se colmé, y sin poderse contener, se desfajé el cinturdn y entrando a la cocina le dio una zurra a la chamaca, al tiempo que le repetia: “Esta pela es para que no sette olvide que a tt padre no se le debe rezongar y para que aprendan a ponerse lo que Uno les trae, sea como sea, malagradecidas”... Y al salir de la cocina dio la contraorden al chamaco: “Aho- ra no vayas con mi compadre por los burros; no iremos a traer palma, ni haremos petates y tampoco iremos a Culiacén, seguiremos vi- viendo “bichis y descalzos”. Apenas se estaba planeando la em- presa petatera cuando la reauencia de la muchacha a aceptar Ja decisién paterna, provocé esa tempestad que por poco y se convierte en tragedia familiar... Cosas. del medio en que se Vive. " 37 Enrique Pena Gutiérrez y su"Pequefio Mundo" Por Davin Run:o Gortrnez gante y profunda, ‘Ya una poeti- sa sinaloense en su intento franco de valorarsurecia per- sonalidad, lo ha de definir como “El voleén del Evora”; por otra parte, sus contemporéneos y sus amigos lo apo- danconlamejorin- tencién como “El Peron“; y ya en el plano de la identi- dad y del recpeto mutuo, su gran amigodeandanzas, de tertulias y de bohemia, Roberto Hernéndez Rodriguez, con res- eto y afecto lo Ma- Enrique Pefia Gutiérrez. ‘Leyenda viva. Enrique Pefia Gutiérrez essin duda leyenda viva demi pueblo, Mocorito, y de este Sinaloa nuestro, con un lugar ya ganado por méritos propios en los cendculos literarios del estado y del pais. No exageramos, no cae- ‘mos en al innecesaria hipérbo- Jecuando decimos quees Enri- quePefia Gutiérrez una lampa- ra votiva que irradia luz. pro- pia, que esplende con nitidez, sabiduria y esperanza, rebel- dia e inconformidad, talento e imaginacién, firmeza y convic- [Link] Gutiérrez Jamésclara y bella figura desu “Pequeiio Mundo”, firme men- sajero de su tiempo, duefio de una palabra bella, docta, ele- 38 maba “Fl Patriarca de Mocorito”. Enlopersonal conozco fisica e in- telectualmente a Enrique Peia Gutiérrez. Somos hijos de la misma tierra, maestro querido Mocorito, lugar en donde “El Pefién” tiene ganado un im portante espacio, pues aqui ha escrito sus mejores paginas; aqui en su ‘Pequesio Mundo”, su imagen irradia por el trape- cio sinaloense, produciendo una de las prosas més ricas y posticas, comparable en estilo y forma a la que proyecté en Sinaloa por varios lustros por ese capitan delasletrasque fue Enrique E’ Guacho Félix, su gran amigo. Enrigae Pefia Gutiérrez es un hombre de una vasta cultura, igado siempre a la le- yenda donde estan dormidos los grandes personajes de la literatura que caminaron por ls viejos recodos que conver- gian a esto que se llamé: "La Pefia de Mocorito”, on la época de Enrique GonzAlez Martinez y de Sixto Osuna, Producto de este conocimiento, Enrique Peta Gutiérrez, empieza a en- tender que Mocorito era un gran auge cultural. Fl Colegio Civil Rosales seré el cristal en donde pro- yecta sus rebeldias y su ro- manticismo; seré el espacio cultural que se abre de par en par, lugar que lo sitéa con el intelecto de gentes de la aleur- nia literaria comoFnrique Félix y Alejandro Hernandez Tyler, ‘generaciGn de sinaloenses dis finguidos a la que habra de pertenecer, situacién que le satisface y le enorguellece. Enrique Petia Gutiérrez es un lector empedernido, quiencon profundorespeto nos ha confesado: “En mis actos y ‘en mi produccién permanece viva la influencia y el consejo perenne de mis maestros de antaiio, esté presente el nom- bre del licenciado Manuel Barrantes, quien me encauzé por el camino de loo clasicos, haciéndonosentenderquetam- ‘bien en Sinaloa existian valo- es que se preocupaban por dara conocer las primeras ma- nifestaciones literarias de Si- naloa”. A esa generacin de maestros de ayer, agrega el nombrede Farique Pérez Arce, Baltazar [zaguirre Rojo y Genaro Estrada. Este mocoritense perte- rece a una genteraciénque com- prendequelahumanidad debe REVISTA SINALOENSE LL AOS LOO tener como meta fundamental principios que nos encaucen para permanecer siempre den- tho del estudio de los conoci- mientos humanos que nos sa- quen de un cfrculo en donde nosotros no solamente somos duenosde él, sino quehay algo que un dia lograremos desci- frar, porque hay cosas que no- sotros por ser finitos no pode- mos entender. La infinitud es algo que todavia no esti al alcance de nosotros. Enrique Pefia Gutiérrez como roménti- co sabe perfectamente que mas allé dela muerte hay una estre- lla, y que en esa estrella, hay prolongacién en esta vida Para él ladisciplina litera- ria es una busqueda perma- nente de perfeccionamiento de la personalidad. La literatura para él no es un eseape sino un deseo inacabable de modelar ‘una inquietud que va més alla de lo que uno busca, porque la literataraes una disciplina her- ‘mosa que tiene necesariamen- tecomometafundamental dar- le al espiritu una proyeccion més grande. No podemos hablar de este hombre siti ligarlo a su “Pequeno Mundo", Mocorito, tuna célula auténoma con las grandes manifestaciones dela vida cotidiana, es el iltimo re- fugio propio dela ilusién y de tun deseo de laborar algo tras- cendente que traiga consigo el beneficio de la sociedad; es pues, su “Pequefio Mundo”, lugar donde ha crecido, donde vive y donde probablemente muera, Para un mocoritense es- cuchar el nombre de Enrique Pefia Gutiérrez es identificarlo con las tradiciones vivas de mi pucblo: su nombre forma par- tedel andamiaje cultural y nos debe enorgullecer contar con tan importante figura Lo he tratado muchas Mocorito, el "Pequefio Mundo" de Don Enrique. veces, siempre de él he recibi- do el consejo oportuno, su cxi- tica sincere; su estimulo y por qué no decirlo, la regakada iriente pero siompreconstruc- tiva, Sabe periectamente que lasconquis'asmaterialesnoson Jas mas importantes en la vida del homb-e, sino recordar, como Salvador Azuela, que la somibra de: hombre pasa pero que queda siempre indeleble el surco de la obra. Ese e2 su mérito que ha sabido sembrar en un limo fértil Son muchas las cosas que ha realizacio por Mocorito y por Sinaloz, son muchas y va- tladas las o>iniones que dan fe de la personalidad de este destacado y controvertide mocoritens:, todas ellas segu- ramente cornciden en definizlo comounhcmbre desu tiempo, valiente, inconforme, rebelde, franco, sin tapujosenla lengua para defencler su verdad, agre- sivo con sus adversarios, ené:- gico e implacable con sus ene- migos. Ala vida, como decfa el poeta nayarita Amaco Nervo, Enrique Peta Gutiérrez nada le debe: todovesfuerzo ha sido su propia vida. El mundo para les vertical, nunca ha sabido practicar la horizontalidad, hha ido siempre en la biisque- da de jalar las estrellas, quitarles un pedazo de vida ara anclarlas en la intimidad de los pobres. Ne me cabe la menor duda del gran amor y carifio que siente por mi pue- blo, Mocotito: siempre ha In- chado por colocar a esta tierra nuestra en el mapa de la repii- blica mexicana, proyectandolo y definiéndolo con todos los atributos que la naturaleza ha ‘concedido. En la politica ha sido fac- tor polémico. La politica la ha entendido como una actitud de servicio y ha hecho politica a su ‘manera, no habiéndose encumbrado mucho en esta dificil actividad, porque suftié desde joven una enfermedad eale columna vertebral que le haimpedidodoblarsepararen- dirle tributo a aquéllos que le podian facilitar el camino para ser tan graneles como ellos. Mocorito ha recibido mucho del talento y la visién del Dr. Peia Gutiérrez. Sunom- bre forma parte del legado y dela gran tradicién dela anti- gua “Atenas de Sinaloa’. Los mocoritenses todos estamos en deuda con el pa- triarca de Mocorito. ‘ : 39 PRESAGIO Y... le salié el diablo Por ARTURO AvENDaNo GUTIERREZ Declinaba el afio de 1965. Alberto Vega Chavez vela pasar seis meses de su dltimo afi camo primer presidente municipal de Salvader Alvarado. Allé en la capital del pais, el Lic. Carlos [Link], dirigentenacional del PRI, acuerda poner en préctica un novedoso sistema de consulta a la base del partido, para nominet candidatos a las alealdias al que oficialmente se le da el nombre de “Ensayo democratico”. Aci ‘en Guamiichil, los doctores Alfredo Diaz Ange - lo y Florentino Camacho Rivera, solicitan y obfienen el registro para participar en el proces electoral interno. Ambos, sin ocultar el legitimo deseo de sus aspiraciones, inician intensas can'- pafiasde proselitismo entre [Link] y al pueblo todo, se envueive en la voragine del movimiento. ‘Alvaro Heméndez, el “Seven”, con esa disposicién en él caracteristica, recorre las colo- nias populares y comunidades del medio rural a bordo de un carro de sonido, y con voz timbre~ da y emocidn politica, taladra y golpetea Ics oidos de la ciudadania alvaradense con un slo- gan que orienta y motiva, el cual es producto de su propia inspiracién: “El pueblo yale ha dec dido... Florentino Camacho Rivera sera presi~ dente!” ‘Transcurren los diasyy Ia lucha termina con lanominacién del Dr. Diaz Angulo como candi dato del tricolor, pero el “Seven”, por su ent ga total a la causa, se gana el afecto pleno y sincero de Florentino y el reconocimiento fraterna de todos sus coiteligionatios. Seis afios después, por su militancia, disci- plina y lealtad partidista, Camacho Rivera es tungido eandidato; el “Seven” pasa lista de pre- sente, se alista y colabora durante toda la cam= paiia; el médico es electo, toma posesion y yaen funciones gira la primera orden. —Profesor —dice dirigiéndose al jefe ce Accién Social—, localfceme al “Seven”. Lo nece- sito —agrego— El maestro en lugar de darse a la tarea ce su busqueda, le transfiere la comisién al Inspe= tor General de Policia. —Sefior inspector —expresa el maestro, a peticién del sefior alealde, indague el paradero deel “Seven” y tréigalo. Es urgente—atiadio— El comandante para dar cumplimiento ce inmediato a la solicitud interpuesta por el pri- 40 Dr. Florentino Camacho Rivera. ‘mer edil, se comunica con el sargento y Ie da instrucciones. —Sargento —exclama con voz_pausada pero autoritaria—, rastree la cindad hasta en- contrar al “Seven” y... deténgalo, —recales—. FI subalterno da,curso en el mismo mo- mento al ordenamiento e instruye al cabo. * —Cabo patrullero —ordena el oficial—, hégase acompafiar de dos elementos y “peinen”” todo Guamtichil; revisen cantinas y parajes y donde hallen al "Seven”, arréstelo, investiguelo y manténgalo en calidad de deterido. ;Ee peti- ign y es orden!, —agregé— Los gendarmes hurgan por todos rumbos hasta que lo avistar. Camina por la calle Guadalupe Victoria en compaitiade “Cecenita”, quienes con etflica y maftanera alegria confor- man un dueto de voz aguardentosa; diio de desvelados trovadlores que por enésima ocasién “desentonan’ Ia bonita cancién “Violetas impe- riales”. Los policfas les obligan hacer alto y sin mediar palabras, lo suben al vehiculo y enfilan ‘camino a los separos dela preventiva, mientras que sti compaiiero, ahora como solista, prosigue REVISTASINALOENSE. su ruta interpretando un vigjo tango de Garde ‘A temprana hora del dia siguiente, la espo- sa de el “Seven”, pide audiencia y le es concedi- da; una vez dentro del despacho, el primer regidor después del saludo cordial le dice: Segiin el jocoso relato, el seven fue ras por todo Guamichil. Le agradezco la visita Lucia. Usted dina en qué puedo servile, estoy a sus érdenes. —Me da mucha pena doctor —expresa un tanto afligida—, no sélo que hizo Alvaro; siem- pre que toma ya borracho se “pierde” y no sate fo que hace; digame si le falté al respeto; re informaron en la barandilla que esta detenido por mandato sayo; péguele una regafiada para ver si asf se corrige. La necesita. Pero... démelo, —suplicé— —Yo nolo mandé detener —contosté viai- blemente molesto y apenado—, pedi que se le buscara porque quiero darles trabajo a los dos; me gustaria que le ayudaran a Josefina en los labores del IPIS. Adarado lo anterior, el galeno exige Ja presencia del maestro y lo cuestiona sobre la encomienda del dia anterior; éste recucre al Inspector, el inspector al sargento y el saxgento al cabo. Cuando el patrullero se apersona con sus superiores rinde el informe. —Con la novedad mi sargento —dice

También podría gustarte

  • PRS4
    Aún no hay calificaciones
    PRS4
    40 páginas
  • Presagio Revista de Sinaloa No 53 Noviembre 1981 PDF
    Aún no hay calificaciones
    Presagio Revista de Sinaloa No 53 Noviembre 1981 PDF
    68 páginas
  • EVDM
    100% (2)
    EVDM
    233 páginas
  • B42
    Aún no hay calificaciones
    B42
    37 páginas
  • PRS 75
    100% (1)
    PRS 75
    52 páginas
  • Presagio
    Aún no hay calificaciones
    Presagio
    48 páginas
  • PRS 62
    Aún no hay calificaciones
    PRS 62
    52 páginas
  • LDS12
    Aún no hay calificaciones
    LDS12
    62 páginas
  • PRS 73
    100% (1)
    PRS 73
    52 páginas
  • CYR
    Aún no hay calificaciones
    CYR
    179 páginas
  • PRS 95
    Aún no hay calificaciones
    PRS 95
    68 páginas
  • PRS 85
    Aún no hay calificaciones
    PRS 85
    52 páginas
  • Belle Époque en Mocorito: Historia y Cultura
    100% (1)
    Belle Époque en Mocorito: Historia y Cultura
    53 páginas
  • LDS15
    100% (1)
    LDS15
    86 páginas
  • PRS 49
    100% (1)
    PRS 49
    52 páginas
  • PRS8
    Aún no hay calificaciones
    PRS8
    40 páginas
  • EEDO
    100% (1)
    EEDO
    317 páginas
  • PRS 11
    Aún no hay calificaciones
    PRS 11
    48 páginas
  • LSCELN
    Aún no hay calificaciones
    LSCELN
    271 páginas
  • A1
    Aún no hay calificaciones
    A1
    34 páginas
  • LDS59
    Aún no hay calificaciones
    LDS59
    82 páginas
  • PRS 30
    Aún no hay calificaciones
    PRS 30
    47 páginas
  • APS
    100% (1)
    APS
    76 páginas
  • SBSHYSG
    100% (2)
    SBSHYSG
    204 páginas
  • PRS 77
    Aún no hay calificaciones
    PRS 77
    52 páginas
  • LDS57
    Aún no hay calificaciones
    LDS57
    68 páginas
  • PRS 67
    100% (1)
    PRS 67
    52 páginas
  • CGDCR
    100% (1)
    CGDCR
    124 páginas
  • LCDS3
    Aún no hay calificaciones
    LCDS3
    120 páginas
  • ECLHB1
    Aún no hay calificaciones
    ECLHB1
    124 páginas
  • PRDS6
    Aún no hay calificaciones
    PRDS6
    40 páginas
  • 18ECLHC2
    Aún no hay calificaciones
    18ECLHC2
    138 páginas
  • LFMEADC
    Aún no hay calificaciones
    LFMEADC
    211 páginas
  • Diccionario de Cronistas e Historiadores de Sinaloa
    50% (2)
    Diccionario de Cronistas e Historiadores de Sinaloa
    90 páginas
  • ECLHG2
    Aún no hay calificaciones
    ECLHG2
    116 páginas
  • LGDSALHII
    100% (1)
    LGDSALHII
    424 páginas
  • LDL
    Aún no hay calificaciones
    LDL
    116 páginas
  • CCS
    Aún no hay calificaciones
    CCS
    14 páginas
  • Historia de Sinaloa II
    Aún no hay calificaciones
    Historia de Sinaloa II
    66 páginas
  • EPSJN
    Aún no hay calificaciones
    EPSJN
    25 páginas
  • FIDC
    100% (1)
    FIDC
    61 páginas
  • ERDMR
    100% (1)
    ERDMR
    145 páginas
  • JFDM
    Aún no hay calificaciones
    JFDM
    158 páginas
  • B11
    Aún no hay calificaciones
    B11
    39 páginas
  • LRESEA
    Aún no hay calificaciones
    LRESEA
    25 páginas
  • URDLMYPEC
    100% (1)
    URDLMYPEC
    92 páginas
  • EEYACEEDC
    Aún no hay calificaciones
    EEYACEEDC
    316 páginas
  • Umes
    Aún no hay calificaciones
    Umes
    27 páginas
  • ML1
    Aún no hay calificaciones
    ML1
    70 páginas
  • EQSLPDSYSESD
    100% (4)
    EQSLPDSYSESD
    45 páginas
  • PRYVCEC
    Aún no hay calificaciones
    PRYVCEC
    33 páginas
  • MGDLAP
    100% (1)
    MGDLAP
    299 páginas
  • FDDAT
    Aún no hay calificaciones
    FDDAT
    236 páginas
  • MGDLAP
    100% (3)
    MGDLAP
    418 páginas
  • UMAP
    Aún no hay calificaciones
    UMAP
    130 páginas
  • PRS 31
    Aún no hay calificaciones
    PRS 31
    48 páginas
  • CPPVOLBRELCR
    Aún no hay calificaciones
    CPPVOLBRELCR
    16 páginas
  • La familia Redo en Sinaloa: historia y poder
    Aún no hay calificaciones
    La familia Redo en Sinaloa: historia y poder
    26 páginas
  • DNE
    Aún no hay calificaciones
    DNE
    215 páginas
  • 23 Crónicas y Leyendas de Gómez Palacio
    Aún no hay calificaciones
    23 Crónicas y Leyendas de Gómez Palacio
    138 páginas
  • RP122
    Aún no hay calificaciones
    RP122
    90 páginas
  • APLHDCCCYDMRC
    Aún no hay calificaciones
    APLHDCCCYDMRC
    58 páginas
  • RP121
    0% (1)
    RP121
    76 páginas
  • RP123
    Aún no hay calificaciones
    RP123
    76 páginas
  • La Banda Sinaloense: en La Encrucijada Del Modernismo
    Aún no hay calificaciones
    La Banda Sinaloense: en La Encrucijada Del Modernismo
    23 páginas
  • BDP13
    Aún no hay calificaciones
    BDP13
    16 páginas
  • GDHADCYSS
    Aún no hay calificaciones
    GDHADCYSS
    74 páginas
  • Jesús G. Andrade: Reminiscencias Del Bohemio Alucinado
    Aún no hay calificaciones
    Jesús G. Andrade: Reminiscencias Del Bohemio Alucinado
    40 páginas
  • BDP15
    Aún no hay calificaciones
    BDP15
    9 páginas
  • BDP14
    Aún no hay calificaciones
    BDP14
    12 páginas
  • BDP9
    Aún no hay calificaciones
    BDP9
    16 páginas
  • BDP10
    Aún no hay calificaciones
    BDP10
    16 páginas
  • BDP12
    Aún no hay calificaciones
    BDP12
    12 páginas
  • APLHDCCC
    Aún no hay calificaciones
    APLHDCCC
    60 páginas
  • BDP07
    Aún no hay calificaciones
    BDP07
    16 páginas
  • HDLSDIYST
    Aún no hay calificaciones
    HDLSDIYST
    48 páginas
  • BDP8
    Aún no hay calificaciones
    BDP8
    12 páginas
  • LLDLP
    Aún no hay calificaciones
    LLDLP
    40 páginas
  • BDP04
    Aún no hay calificaciones
    BDP04
    12 páginas
  • BDP01
    Aún no hay calificaciones
    BDP01
    16 páginas
  • BDP03
    Aún no hay calificaciones
    BDP03
    16 páginas
  • DDLSCDCYQ
    Aún no hay calificaciones
    DDLSCDCYQ
    56 páginas
  • SHYD
    Aún no hay calificaciones
    SHYD
    708 páginas
  • BDP6
    Aún no hay calificaciones
    BDP6
    16 páginas
  • Bibliografias Sinaloenses II
    100% (1)
    Bibliografias Sinaloenses II
    460 páginas
  • LAVEENDM
    Aún no hay calificaciones
    LAVEENDM
    228 páginas
  • Bibliografía de Sinaloa: Historia y Más
    Aún no hay calificaciones
    Bibliografía de Sinaloa: Historia y Más
    436 páginas