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CULIACAN, SIN., OCTUBRE DE 1995 - NUM. 73 EPOCA II MUNICIPIO DE EL FUERTE (2) MUNICIPIO DE EL FUERTE (2) Contenido Coronel y profesor José Renteria....... 4 Por Humberto Ruiz Sanchez PRESAGIO Revista de Sinaloa | Ing. Matias Ayala Q 13 Epoca II Nam. a Por Gilberto Lépez. Alanis Octubre 1995 Is magi te ial te le Profesora Dora Josefina Ayala Castro... . 28 Por David Rubio Gutiérrez. ‘Médicos extranjeros en la historia de El Fuerte 16 Por Roberto Lopez de la Garza Elrio Puerte, nuestro amigo " 20 Por Fausto M, Acuifia Estrella El habla sinaloense Pe ees Por Francisco Gil Leyva San Juan Bautista de Carapoa 26 Por Tito Tranquilino Gomez Torres El Fuerte de Montesclaros y su evolucién social . Saudhs SH Por José Carlos Tarra Felipe Bachomo ee ton tg OA Por Herberto Sinagawa Montoya Labores hogarefias de los antiguos mayos . . 40 Por Diego H. Estrella Reyes Mientras pensabaen ti... 2.0.0... 42 Por Dora Josefina Ayala Castro Las mutilaciones que ha suftido El Fuerte. . 44 Por Humberto Ruiz Sanchez Recorriendo las calles de mi pueblo 46 Por Ma. de Jestis Pedrozo Uzarraga El Fuerte también tiene su Pentdgono 48 Por Tito Tranquilino Gémez Torres De nuestra portada +. 30 Primer gobernador emanado de la revolucién “Cnch, GY P ‘Ofe. 3 Tosé Roantoria” Aunque don Filiberto Lean- dro Quintero en su historia de laregién, dice desconocer fecha denacimiento, fecha de llegada Sinaloa y objetivas desu vigje, nosotros en los archivos de El Fuerte encontramos datos que dan un poco de luz al respecto., Por ejemplo unos dicen que era jalisciense y otros de Mi- choacén; la realidad es que na- 6 en Huetamo, Michoacén, el ano de 1835, estudia en Guada- lajara la carrera de maestro al- canzando titulo de normalis- ta: ingresa al Colegio Militar en la ciudad de México pero px razones que desconocemos trunca sus estudios. En 1856 contando con 21 afios de edad trabajé en la ciu- dad de México en el bufete de un notable abogado, ahi apren- dié bastante de leyes y estudié idiomas llegando a dominar el inglés y el francés a la perfec- ign. Se establecié un poco de tiempo en Morelia, capital de su estado natal y debido a sus ideas liberales ya muy defini- das sostuvo alegatos y polémi- cas fuertes en un periddico lo- cal nada menos que con el pro- pio obispo de Michoacén, don Clemenie de Jestis Munguia; esto le acarreé grandes proble- mas en una ciudad como More- lia empapada de religiosidad. Este don Clementeloregistrala historia como uno delos prime- 10s mexicanas en viajar a Euro- 4 (1335-1919) Por Humberto Ruiz Sanchez PRESAGIO pa a ofrecer a Maximilian eltronodeMé- xico. No anda- ba entonces muy errade el joven Renteria cuando lo combatia aftos antes de este suceso. Entoncesel fogozo joven Renieria tuvo que perder la erra,incur- sionando por al noroeste buscando em- biente propi- cio, asi llega a Sinaloa a ine- diados de 1858 cuando tiene Profesor José Renteria. apenas 23 fios Gobemador a los 76 aiios. de edad, era pues casi un excomulgaclo. No sebemos por qué circunstancias, Renteria si- gue al norte, llegando a la Villa Ge El Fuerte, donde al ponerse de manifiesto su prepara intelectual al prefecto del dis- trito don Remén Félix y Buelna Je encarga la direccién del Ins- tituto Municipal "Benito Jud- rez" que no es otra cosa que la escuela primaria del lugar. Sinaloa era en ese tiempo, terreno propicio para el desa- rrollo de la causa liberal contra Jos llamados conservadores. Es cuando un joven loco e inquie- to de ideas similares a las de Renteria, declara un pronun- Giamiento en El Fuerte el dia 19 de agosto de 1858 y se levanta en armas a favor de la Consti- tucién de 1857; el profesor Ren- feria se une sin titubeos a ese movimiento que por principio de cuentas toma la Villa de El Fuerte para la causa; ese joven se llama Placido Vega y Dasa, y en ese primer brote de rebeldia le ayudan también los siguien- tes vecinos: Adolfo Ibarra, Ca- REVISTA SINALOENSE milo y Manuel Vega, Mariano Delgado, Jestis Vega Pacheco y varios mas, A los dos o tres dfas sucede Jo mismo en Culiacén, y la me- cha esta ya prendida; se ha de- satado la guerra civilenSinaloa de liberales contra conservado- res. Volviendo a nuestro bio grafiado, en 1860 el profesor ya convertido en militar, contrae matrimonio en El Fuerte con la sefiorita Refugio Rivera Vega pero al parecer, no tuvieron descendencia, pues no encon- tré en los archivos del Registra Civil nacimiento deRenteriaal-, guno. Este movimiento fue el que llevé a Placido Vega ya como general ala gubenatura del es- tado; para entonces ya habia llegadoaSinaloaa pelear por ia misma causa Antonio Rosales y Ramén Corona, pues en el cen tro del pais y en la regin de Jalisco poco podian hacer por sus objetivos. Asi tenemos pues al profe- sorcito de nuestra historia con- vertido en contbatiente, dando rienda suelta a una inquietud que yahabia saboreado cuando fue alumno del colegio militar, Ya no esté al lado del Gral. Placido Vega puesel barbén de ElFuerte vuela muy alto, ahora esté a las érdenes del coronel Antonio Rosales, a quien no ve con muy buenos ojos, pues se hadado cuenta decierias ambi- ciones tanto del zacatecana Ro- sales como del jalisciense Coro- ma, Las desconfianzas de Ren- teria hacia Rosales tenian su ra- zon comose vera mas adelante En enero de 1863el gobernador Placido Vega tuvo la necesidad dedejarsudelicadoy peligroso puesto en manos del general Jestis Garcia Morales y trasla- darse él a una importante comi- sién encomendada por el Presi- dente Juarez. Cuando Garcia Morales asume el poder, da nombra- miento de prefecto det distrito de Fl Fuerte a Renieria. La fe- cha exacta es el 4 de julio de 1864, ya ostenta el grado de co- ronel, y como se ve es hombre deconfianzz del inmortal sono- Tense cuya estatua engalana hoy el Paseo dé fa Reforma en lavciudad de México. _ Rosales siempre Ie tuvo un gran respetc,, envidia hasta te- mor al Gral. Placido Vega, la prueba esta que mientras él es- tuvo’ presente, Rosales no mo- ‘vid un dedo en su contra, pero cuando se queda con este alto magistrado?, lo tomé preso y le colocé un uni- forme de kaki igual quesi fuera un soldado castigado por co- rreccion a la limpieza, y asi, por orden de quien hoy identi- ficamos coms el Héroe de San Pedro, se hizo cargar e} barril de las inmundicias al presiden- ie del Tribunal Superior, al le- gitimo gobemador de Sinaloa. EL anterior derrocamiento quecitamos ocasion6 que el co- ronel José Renteria no s6lo no reconoci6 aquella accién de su antiguo jefe sino que disgusta- do por la situacién, se viene a El Fuerte con su contingente compuesto por unos 300 ele- mentos. Por esos dias un conserva- dor recalcitrante como lo era el Garcia Moreles co- mo —gobenador, entre el Gral. Ra- ménCorone y éllo alacan, derrotan y tumban del poder. Como Garcia Morales ere sono- rense y estaba re- cién “Ilegado a Sinaloa, no quiso derramamicnto de sangre ymejor cor 6 por lo sao. En- ftonces Rosales se autonombra go bemnador pasando sobre la Constitu- cién pues deberia haber asumido la gubernatura el Lic Don Jesiis M. Ga- xiola come presi- dente que era del Supremo Tribunal de Justicia. 2Y sa- zo el Gral. Rosales Elgeneral reformista Placido Vega y Dasa benustedesquehi- {VO como compatiero de armas al mi- choacano José Renterfa. exgobernador don Francisco dela Vega y Rabago habia sido derrotado en Culiacan por Gar- cia Morales y hecho huir con su ejército a los limites de Duran- g0, ahi se reorganiz6 y cuando volvia a tratar de reconquistar Culiacén, sorprendié alas fuer- zas del coronel José Renteria a las cuales tomé dormidasen un lugar llamado Mirasoles la ma- drugada del 28 de octubre de 1864. smafiana fuela brutal carnicerfa; perdieron todo, armamento y pertrechos de guerra, el coronel Renteria herido fue conducido ala Villa deSinaloa y ahi quedé prisionero sélo unos dias, pues al reconocerse en Culiacan la gubernatura de Rosales, fuede- Jado en libertad viniéndose a El Fuerte nuevamente. De este combate se clice que fue el tini- €o que gand el coronel don Francisco de la Vega. Vieja panordmica de El Fuerte, donde don José fue prefecto a Jos 29 afios. Los fuertenses que en ese momento acompafiaban al co- ronel Rentetfa como comba- tientes y con distintos grados eran: Narciso Félix, Juan B. Amarillas, Camilo Meneses, Pacifico Meneses, PaulinoSoto, Tiburcio Vega, Patricio Robles, Jestis Vega Pacheco, Guillermo Vega y los hermanos Ramén y Cecilio Rivera Vega, este uilti- mo de s6lo 18 afos de edad y que eran sus cuftados. Mirasoles queda a cinco le- guas (20 kilémetros) de Culia- cn por el camino real que vaa Mocorito, ahi a las tres de la 6 [Link] pocos dias a Renteria Je tocé presenciar con beneplé- cito por supuesto, cémo en la plazuela de Hl Fuerteera fusila- “do y colgado su victimario el coronel don Francisco de la Ve- gay Rabago que se despidis de este mundo portando la ver- gonzosa etiqueta de imperialis- ta. Renteria tuvo muchos he- chos de armas en ese lapso con- flictivo que abarcé la Reforma, Ja Intervencién Francesa y el Imperio de Maximiliano; se ga- 1n6 a pulso el grado de coronel otorgado por el Presidente Jud- PRESAGIO rez. Enumeraremos algunos: batalla de La Noria entre Moco- rito y Culiacén, en octubre de 1858; batalla de Los Mimbres, Cosalé en marzo de 1859; Toma de Mazatlén en abril de 1859; batalla del Salitral, Alamos, So- nora en agosto de 1861 y varios mas. Al triunfo de las fuerzas li berales contra el invasor fran- cés y la caida y muerte del em- perador Maximiliano ocurrida €1 19 de junio de 1867, el profe- sor y coronel José Renteria se establece en Alamos; le gust6 el auge que este centro minero fenia entonces y ahi funda una escuela que fue de gran presti- gioy ala queasistieron jévenes del lugar y los alrededores; Renteria tenia entonces 32 afios de edad. . No sabemos con precisién cuantos afios dura en Alamos con su escuela el profesor Ren- terfa, suponemos que ente tres y cinco, pero lo que si esta- mos en posibilidad de afirmar ‘es que para cuando don Porfi- rio Diaz asume el poder presi- dencial por primera vez 0 sea en 1877, Renteria ya esté radi- cando nuevamente en El Fuer- te. Renteria admiraba mucho al Porfirio Diaz liberal, al de- fensor de la causa juarista y de Ia Repiiblica hasta la caida de Maximifiano, pero cuando el ‘oaxaquetio se convirtié en dic- tador, ‘éayé de la gracia del maestro y al identificarse éste como antiporfirista se le cerra~ ron muchas puertas en lo mili- tar y en la politica, dedicén- dose entonces de leno a la ca- rrera magisterial. En la Villa de El Fuerte fun- 6 don José Renterfa una gran- diosa escuela militarizada; 1o REVISTA SINALOENSE. les daba el grado de sargenio y cabo; los novatos recibian bautizo de ingreso ya fue- ta rapandolos o déndoles _comi- siones que Hama- ran a risa o bien mandandolos ala lefa. Algunos de esos alumnos del maestro Renteria que después des- tacaron en dife- rentes actividades fueron los si- guientes: Brigido Caro, periodista y poli fico nacido en Alamos; actud en Aunque pele6 a sulado, don José Renteria_ Durango, Zacate- nunca vio con buenos ojos al general An-casy Guadalajara, tonio Rosales, a quien juzgaba como una en esta ultima su- persona muy ambiciosa. fri6 prision de va- rios meses por sus candentesescritos podia hacer puesto que su gra- en contra de la dictadura porfi- do de coronel nunca se le retiré Impartia primaria y secundaria y ademés algo nunca visto an- ies: tenia “internado” formado por unos sesenta j6venes pro- cedentes de distintas partes co- mo la Villa de Sinaloa, Culia- cén, Mazatlén, de Alamos, So- nora y hasta de Hermosillo. La incipiente Universidad de Sinaloa en esos tiempos lla- mada Colegio Civil Rosales an- daba en pafiales, por eso a su escuela se le reconocia como el mejor centro educativo del no- roeste. A los alumnos, para esti- mularlos, el maestro Renteria les otorgaba grados militares, asieljefe de alumnosera subte- niente y alos més destacados rista, Ricardo Topete Almada, general de civisién nacido en ‘Alamos; como diputado fede- ral coniest6 un informe presi- dencial de con Plutarco Elias Calles Fausto Topete Almada; ala- mense, lleg6 a general de divi- sign y fue gobemador de So- nora. Pablo Macias Valenzuela, general de divisién, goberna- dor de Sinaloa y ministro de la Defensa Nacional. Alfredo Delgado Ibarra, ge- neral de division y gobemador de Sinaloa, Francisco /A. Rivera, coro nel del estado mayor presiden- cial de don Alvaro Obregén. Francisco R. Serrano, gene- ral de division, gobernador del Distrito Federal, ministro de Guerra y Marina y candidato presidencial. ‘Antonio A. Guerrero, gene- ral, jefe de operaciones milita- res en Sonora, Coahuila y Chi- huahua Manuel Lugo, general, jefe de las guardias presidenciales de don Plutarco Elias Calles. Manuel Ortega, general re- volucionario, comisionado en el Disirito Federal. Gregorio Delgado Ibarra, general revolucionario con co- misiones varias en la ciudad de México. Aureliano A. Rivera; presi- dente municipal de Ahome. Aungue usted no lo crea, el propio “Liceo Rosales” impar- ti6 la instruccién secundaria y profesional en base al entonces llamado “Movimiento Magis terial Positivista”, corriente educativa introducida a Sina- Joa nada menos que por el Profr. José Renteria en base a Jos lineamientos del inmenso maestro don Gabino Barreda. Don José Renteria era unin- quieto incorregible, se habia acostumbrado a la intensa acti- vidad en sus afios de comba- tiene, por eso un tiempo des- pués deja El Fuerte, y asi como sehabiaradicadoen Alamos, se aposenta en Mochicehui y a la vvez que funda ahi también una escuela; le entra de agricultor pues le Hamaron mucho la atenci6n las feraces tierras li- mosas de la orilla del rio. Estando en ese pintoresco pueblo leno de muchachas hermosas, el ya madurén Ren- teria le da por andar de con- quista, se enamora de dama con compromiso, y cuando el 7 ofendido le reclama, se hacen de palabras y como él anda ar- mado, le“sonraja” un balazoen la cabeza a su oponente que viene a ser nada menos que hermano de don Filiberto R Quintero y obviamente tio de don Fiiberto Leandro Quinte- ro Vega insigne historiador re- gional ‘No sabemos cuinto tiempo permanece Renterfa detenido porel crimen citado, a lo mejor se declaré la defensa propia, pero lo cierto es que cuando se desembaraza del penoso inci- dente reabre su escuela en El Fuerte. i Con tamafa_instruccién académica, con tal preparacin como tenia, no fue raro que al profesor le entrara el gusanito deescribir; se convierte puesen uncolaborador de periédicos y revistas dela época,astedita un libro en 1892 el cual titula “Es- tudios y recuerdos”; en él da opinién dela épocajuarista, ha- bla muy bien del Gral Ramén Corona pero pone los puntos A‘ José Ferrel Félix le gan6 la ele- ccién a Diego Redo, perolo despojaron. sobre las fos al tocar el tema escabroso cel comportamiento del Gral. Antonio Rosales que se la llevé haciendo rebeliones y asonadas cuando el pais mas necesitabala unién de todoslos mexicanos; y no se crea que fueron reproches. personales contra el zacatecano pues sabi- do y comprobado esta que el Presidente udrez reclam6 aira- damente algunas actuaciones del glotioso héroe de San Pe- dro, que yo creo que buscabala inmortalided con sus tozude- ces y caprichos pues fue a en- tregar su vida en forma inocen- te y tonta como el peor de los estrategas militares a Alamos, Sonora, a manos del tristemen- tecélebre Tranguilino "El Cha- to” Almade. DON PORFIRIO SE AFIANZA EN EL PODER Asi, en el ambiente tranqui- lo de la pintoresca villa trancu- re la vida de Renteria hasta recibir el nuevo siglo, estamos puesen 190 ;elcélebre maestro no ve con suenos ojos el que don Porfirio Diaz se ha apode- rado del mendo del pais y lo va convirtiendo en una dictadura peroel veterano de las tres gue- 11as —Refoma, Intervencién e Imperio— ya con mas de 65 alos a cuestas no tiene mucha oportunidad de protestar, pero ésta se le presentard més delan- te. Por esos atios se esté cons- [Link] via férrea ala que sus duefios han bautizado co- smo Ferrocasil Kansas City Mé- xico y Oriertte; son norteameri- canos los realizadores encabe- zados por el Ing. Albert K Owen. Dicha construccién se desprende del incipiente puer- to de Topolsbampo y en dificil General Porfirio Diaz. Cayé de la gracia de Renteria. y casi milagroso avance tratard Ge llegar en una primera etapa desu proyectoalestadodeChi- huahua Asi a finales de 1903 la “punta de fierrro” o sea el ten- dido de rieles lega al rancho del Joyanco que asise convierte en estacién. El 9 de enero de 1904 va a ser histérico, llega a estacién Joyanco procedente de Topolobampo, el primer tren de pasajeros; fue aquello to nunca visto, la gente de El Fuer- te se voleé en la estacién, Mul- titudes recorrieron a pie la dis- tancia de 7 kilémetros para es- tar presentes y ver un milagro realizado. Con ese motive el profesor Renteria desde una tribuna im- provisada de madera lanzé elo- cuente discurso ante perso- nalidades como el prefecto del Distrito don Rafael J. Almada, don Francisco Orrantia y Sar- miento, los ingenieros Owen y Tays y ahi estaba también don Benjamin F. Jonhnston; total aquello fue el apoteosis pues se habia realizado el milagro de REVISTA SINALOENSE tender nada menos que cien ki- Iometros de via férrea en forma particular; y eso era una peque- fia parte del descomunal suefio de Albert K. Owen. Tendrian que transcurrir sesenta afios pa-ra que el gobierno mexica- no terminara el proyecto con el llamado Ferrocarril Chihua- hua-Pacifico. En 1908 muere dofia Dolo- res Rivera y Vega, cuiada jus- tamente del profesor Renteria, Don Francisco I. Madero. Le tomé la orejiza a Renteria. y éste al hacer la presentacién del cadaver y asentar el acta respectiva en el Registro Civil, declara ser originario de Hue- tamo, Michoacén, tener 73afios enla fecha y dedicarse ademas de maestro a agricultor. Con esta aclaracién salida del pro- pio Renteria se descubre lo que €l historiador don Filiberto Leandro Quintero no pudo en- contrar, pero se descubre por quien esto escribe apenasel aiio pasado de 1991 Estamos en 1909, don Porfi- tio leva casi treinta afios de dictaduray ala par con el oaxa- quefio acd en Sinaloa el Gral. Francisco Caftedo ha hecho lo mismo como gobernador del estado, slo que la infalible muerte viene por el nayarita en ese ano citado. Los sinaloenses cansados de aquel yugo, al ver muerto a Cajiedo se aprestan a elegir y llevar al poder a un hombre de sus simpatias; se viene pues la lucha electoral entre el perio- dista y licenciado don José Fe- rel y el acaudalado hombre de empresa don Diego Redo de la Vega. El Fuer‘e es en ese tiempo un bastién politico importante en esos dlg:dos momentos que narramos; dion José Renteria a pesar de su edad, con gran fo- gosidad escribe con elocuencia a favor de “errel en “El Correo dela Tarde”, periddico que di- rige el ultra-ferrelista don Heri- berto Frias Todo Sinaloa (me- nos los rics) vota por el Lic. Ferrel perc en un milagro de alquimia electoral y con el apo- yo del que manda allé arriba gana don Diego Redo. Sinaloa queds profundamente lastima- docon aquel fraude electoral, y muy pronto las cosas cambia- rin, Estamos en 1910, don Fran- cisco I. Madero lucha contra la llamada dictadura; acd en El Fuerte, en un golpe de audacia, el recluso ce la cércel don José Marfa Ochoa toma por asalto la prisi6n, liberaa los presosy con un pequesio contingente se apodera dela [Link] pri- mero en apoyarlo es don José Renteria y ambos toman la pla- za en nombre de la Revolucion Maderista. Cae el prefecto politico don Gonzalo Martinez y es designa- do inmediatamente por Ochoa como nuevo prefecto don José Renteria. La arenga que el viejo maestro dirigié a la multitud reunida en el pértico del Pala- cio Municipal fue de antologia; nunca antes nadie se habia di- rigido a los fuertenses con tal elocuencia, reténdolos, incitén- dolos a tumbar el régimen sin importar la vida. Esto sucedia endiciembre de 1910 y como es sabido en mayo del siguiente afto caia lo que se veia tan im- posible, el régimen dictatorial del general Diaz. Cudntos afios guardé don José Renierfa el odio hacia el porfirismo, pues él habia sido liberal incondicional a Judrez, y durante la dictura prdctica- mentehabia sido relegadoal no comulgar con el sistema; todo ese tiempo se la pas6 de maes- tro refugiado en Alamos y El Fuerte como ya lo describimos. ‘A la caida de don Porfirio, acd en Sinaloa el gobernador Redo se vaal exilio, entonces el general revolucionario Juan Banderas toma la gubernatura en forma provisional mientras se celebran elecciones constitu- cionales. En ese momento aun- que usted no lo crea El Fuerte @5 el centro politico del estado y lo prueba el hecho de que de bu seno salen los dos candida- tos que contenderén por la gu: bernatura del estado. Ellos fueron el acreditado abogado don José A. Meza y por supuésto nuestro biogra- fiado el profesor José Renteria. Pero vayamos al detalle: don José Renterfa est en sus funciones de prefecto politico cuando Megan hasta El Fuerte representaciones de Culiacén y Mazatlan a proponerle la ca didatura a gobernador; por Cu- liacan viene el prestigioso li- 9 PRESAGIO En septiembre de 1911, don José Renteria asumié la gubernatura de Sinaloa; le entrega el exgobernador revolucionario, general Juan Banderas —al centro— quien habia tomado el mando provisionalmente. cenciado don Enrique Moreno y el destacado politico don To- més Alvarado, mientras que por Mazatlan lo hace nada me- nos que el periodista don Heri- berto Frias. Renteria acepta —no obs- ‘ante sus 76 afios cumplidos— ¥ para no alargerles tanto el ‘cuento, en junio, en unas elec- Giones limpias y tranquilas triunfa el viejo maestro con los siguientes, resultados en la vo- tacién general: el Lic. Meza 3,929 votos; Renteria 25,377 vo- tos. En el distrito de El Fuerte sufragaron ast: Lic. Meza 1450 votos; Renteria 2,823 votos. En el incipiente Los Mochis (esta- moshablando de 1911) votaron 320 personas: Meza 86, Rente- ia 234. As fue pues la primera contienda electoral en Sinaloa emanada de la Revolucion, Con el triunfo en sus alfor- jas parte Renteria de El Fuerte por ferrocarzil con su comitiva yacompafiantes rumbo a la ca- 10 pital del estedo. Fue la apoteo- sisesa legada de RenteriaaCu- liacdn; en la estacién habia mi- sica y gente ce todos os niveles sociales; ahi lo recibié el Gral Juan Banderas en su calidad de gobernador provisional revo- lucionario. Dicen las crénicas de enton- ces que Rentaria descendi¢ del tren pero se neg6 a subir al ca- ruaje que se le habia prepara- do, se fue pie rodeado del pueblo desde la estacién hasta la plaza Rosales. En ese lugar, justo bajo le estatua ecuestre del Gral. Antonio Rosales se instal6 el presidium. Y asf te- niendo como mudo testigo a su antiguojefe, Renteriahabl6 con gran elocuencia pues ya fue di- cho que era excelente orador. Dijo entre otras cosas que leso- braban fuerzas —recuérdese que tenia 76 afios de edad— para borrar por completo todo vestigio del régimen anterior; nego veremos lo que le costara querer cumplir al pie dela letra Ioantes dicho. Ya en el Salén Rojo de Pala- cio de Gobierno, el Lic. Ignacio M. Gastélum —diputado por El Fuerte— en su calidad de presidente del H. Congreso del Estado tomé la protesta al nue- vo gobernador. Presentes en el trascendental acto el goberna- dor provisional Banderas que hizo entrega del cargo; el Gral. Ramin F. Iturbe; el Gral. Juan Carrasco; los coroneles Maxi- miliano Gamez, Rafael Buelna, Gregorio L. Cuevas y presente también el hombre a quien Renteria debia gran parte de esa gubernatura ganada, coro- nel José Maria Ochoa. Luego , de Culiacén, siguié también en tren rumbo a Ma- zatlan, y ahi la misma cosa, el gran recibimiento. Llegé a la tierra donde el coronel Rosales derrocara 47 afos atras al go- bernador Jestis Garcia Morales, motivo por el cual Renteria y REVISTA SINALOENSE General José Ma. Ochoa. Protector de Renteria. Rosales se hicieron enemigos para siempre. Ahi en Mazatlan don José fue cargado en hom- bros por los estibadores del puerto. Renteria toma posesién de la gubernatura el lo. de sep- tiembre de 1911, pero es hasta el dia 21 cuando es declarado gobernador electo por los inte- grantes del XXV Congreso del Estado. El gobernador Renteria a Jos pocos dias de mandato em- pez6 a discrepar con la politica impuesta por don Franciso 1. Madero; por principio decuen- fasnoestuvo deacuerdoen que el gabinete del presidente pro- visional Francisco Leén de la Barra estuviera formado por porfiristas como Alberto Gar- fa Granados que era nada me- nos que ministro de Gober- nacién. Por esie motivo Rente- sia y Garcia Granados se hicie- ron enemigos; Madero le tomé tal animadversi6n al viejo libe- ral juarista que se propuso ‘tumbarlo a como diera lugar. Cuando sale Leén de a Ba- ra y asume la presidencia el sefior Madero y esto fue en no- viembre de 1911, Renteria tea- firma su inconformidad por las, inocentadas del buenazo de Madero; entonces éste le envia a Culiacdn a su ministro de Co- municaciones el Ing. Manuel Bonilla a que lo vigile y presio ne con el claro fin de hacerlo renunciar, todo esto por los dis- turbios que zapatistas y otros grupos no cefinidos ocasiona- ban en la parte sur del estado. ‘Ante esta delicada situa én, el gobemador Renteria decide tomar el toro por los uernos; se va a la ciudad de Mexico a enfrentarse al propio Presidente Madero, entablan- do con éste airadas discusio nes, resultando de todo esto que Madero, al no poderlo ha- cer renunciar y atribuyéndole todos los males que en Sinaloa ocurrian , le ordené a Renteria; permanecer en la ciudad de México y que debia presentarse todos los dias anie el minisiro de Gobernacién; es decir, el go- bernador constitucional de Si- naloa teniala ciudad por cércel Pero Rexteria era un hom- bre de muctos pantalones, no obedecié la nconstitucional or- den del Presidente Madero y tomando el ferrocarril se vinoa Sinaloa, Aci, para acabarla de amolar, los zapatistas 0 revol- tosos de que hablabamos, ha- bian matado al coronel Néstor Pino Suérez, hermano del vice- presidente, y pues otra culpa més a las alforjas del goberna- dor Renteria. Por esos dias se desata en Sinaloa une rebelién en contra del gobierro establecido; este Ievantamiento lo acaudillé don Justo Tirado, yno fueron pocos los que afirmaron que fue aus- piciado por el propio gobierno central. En Mazatlan, el gober- nador Renterfa, por su seguri- dad, se refugia en un barco de guerra surto en la bahia, peroel Capitan lo hace prisionero, asi fueenviado en elcitado barcoa Manzanillo y deahia a ciudad de México. Mientras tanto acd en Cu- liacén se declara al gobernador Renteria desaforado, destitui- dodesu cargo Constitucional y ensu lugar senombré gobemna- dor interino el Lic. Carlos C. Echeverria, el 2 de mayo de 1912; habia durado de goberna- dor ocho meses. En México a los pocos dias Renieria fue puesto en libertad pero ya no tenia poder, no le hicieron caso al viejo, lo tilda- ron de senil se burlaron de su sordera, de sus “caprichos” y de su testarudez. El presidente Madero en el pecado llevé la penitencia, dejé junto a él, al general porfirista Victoriano Huerta, y lo demas es de todos conocido. General Rafael Buelna. Otro amigo de don José. nh Y para acabar de darle la raz6n que s6lo el tiempo le dio a Renteria, baste decir que cuando Huerta asesina a Made- ro y usurpa el poder a su lado esta como ministro de Gober- nacign el nefasto Garcia Grana- dos; perdonen lo reiterativo, itenia o no tenia raz6n el viejo liberal juarista?, el tiempo, sdlo el tiempo, puso las cosas en su lugar. Ahi en México pase6 su cé- Jera, su desencanto y, por qué no decirlo, su tristeza don José Renteria por algunos afios tra- bajandoenloquepudo, ycuan- do en 1917 el Gral. Ramén F. Iturbe es designado goberna- dorde Sinaloa llama a Renteria a que colabore en su gobierno como consejero; el maestro se rehusa pero finalmente Iturbe Jo convence y asi vuelve don José a Sinaloa, a la tierra que tanto quiso y a la cual sirvié tanto tiempo. Dijimos pérrafos atraés que on José Renteria habia dejado en apuntes sus experiencias y sentires; al respecto transcribi- mos lo siguiente: “Tan viejo como soy, he po- ido ser testigo de muchos epi- sodios referentes a la guerra de Reforma, ala Intervencién, Im- perioy también un poco atrésa la ltima administracién de Santa Anna; todo lohe plasma- | do en apuntes, los cuales algu- na vez he querido publicar como complemento histérico para que se juzgue lo mejor de nuestros hombres piiblicos y se conozcan rasgos y personas que atin se hallan ignorados, pero como por desgracia la cri- tica entre nosotros no es a me- nudo més que procacidad in- sultante, consultandola pazdel Rn Pablo Macias Valenzuela, Alumno del michoacano, espiritu he cejado arrumbados mis apuntes”. 2Queé les pareci? Hay de- sencantoy tristeza enel final de su vida, y no es para menos; vio alos que traicionarona Jua- rez; vio la inocentadas de Ma- dero y por iiltimo vio los desvios de la Revolucién. El Gral. Francisco R. Serrano fue otto de los distinguidos alumnos del Cnel. y Profr. José Renterfa, en El Fuerte. PRESAGIO. Deciamos que Iturbe invita al profesor Renteria a Sinaloa; pero a estas tierras slo volvid a morir, quizé ese fue su real objetivo. Eran las 9:30 de la no- che del 8 de marzo de 1919 cuando rinde el tributo infali- blea la madre tierra. A El Fuer- te ya no volvi6 desde el dia aquelen que le comunicaron su candidatura a la gubernatura de Sinaloa. Su sepelio fue solemne mas no tumultuoso; a oracion ftine- bre fue pronunciada por el Profr. ArmulfoN. Garcfa;el cor- tejo fue presidido por el presi- dente de la Camara de Dipu- tados; ahi estaban don Miguel L. Cecefta, Epitacio Osuna, An- drés Magallon, etc. Fue sepul- tadoenel panteén San Juan, ahi en Culiaean; su tumba si toda via existe, debe carecer de ins- cripcién pues quien esto escri- be no pudo localizarla no obs- tante la pequefiez del cemente- tio. Don Filiberto Leandro Quintero escribié muy poco del maestro Renteria pero si dice lo siguiente: Era un hom- bre muy instruido, escritor fo- gozo y de ideas precisas, de pensamiento politico avanza- do para su tiempo. Ahora yo, que de poco tiempo acé me he dedicado a escribir cosas de mi tierra, pues me sentia en deuda enorme con el maestro al no escribir algo més de su incref- ble vida, por eso finalizo este trabajo exponiendo lo siguien- te: Si le dedicé més de 60 afios de su vida a Sinaloa, ;Cémo no lo hemos de considerar sina- loense? Sile dedicé medio siglo de su existencia a El Fuerte gc6mo no lo hemos de conside- rar fuertense? [REVISTA SINALOENSE Ing. Matias Ayala Quintero Segiin confesi6n propia, fue hijo deIgnacio Ayala Alvarez y de Andrea Quintero Ruiz y na- cig enel pucblo deBamicori del entonces distrito de El Fuerte, €121 de julio de 1885. Bamicori es un vocablo de Ja lengua cahita que significa “en el recodo del rio” y el pue- blo se ubica por el viejo camino real muy cerca de Tetaroba, Re- parito y El Realito, que se en- cuentran a tres leguas de la an- tigua Villa de El Fuertede Mon- tesclaros fundada por el con- quistador Francisco de Ibarra. Desde muy pequefio a los nueve afios su familia se trasla- 46a Culiacén donde estudié la primaria con el profesor Fran- cisco Taboada y en vista de que para ingresar al Colegio Civil “Rosales” se exigia indumenta- ria muy “elegantiosa”, como saco y corbata, y no pudiendo adquirirla, trabajé como de- pendienteen un abarrote y des- pués de dos afios de laborar in- gresé al Colegio en el ciclo es- colar 1899-1900. En e808 aftos fungia como gobernador el Ing. Mariano Martinez de Castro, que habia traido de la ciudad de México al Ing. Luis F. Molina para la edificacién del teatro Apolo, inaugurado en 1895 con un dis- curso del farmacéutico Julio G. Arce, el cual edit6 con mucho Por Gilberto Lépez Alanis éxito la rev sta “La Bohemia Si- naloense” en la cual participa- ron destacados literatos del pais y de Sina- estudios; Matias nunca pudo olvidar este gesto del Dr. Pali- 2a, porello, cuando pudo enca- Toa. En el Cole gio, sesionaba Ja Junta Local de Bibliogvafia Cientifica, la Sociedad cle la Giencia y Le tras “Gabino Barreda” cle la mds pura csen- cia_positivista; estaban_levan- tadas las _co- lumnasdelalo- gia “Esirella del Humaya” y Ja contienda para la guber- natura s¢ dio entre Francisco Cafiedo, viejo zorro dela poli- tica sinaloense y el Lic. Busta quio Buelna fundador del Liceo “Rosales” en Mazatlan en 1873, Persistieron las dificultades, econémices de Matias Ayala y el Dr. Ruperto L. Paliza, que fungia como rector, le otorgé de manera personal la ayuda necesaria para continuar sus Ing. Matias Ayala Quintero. Educador y Revolucionario. bbez6 la iniciativa de colocar el nombredel doctorala calle que ain lo lleva. Terminados sus estudios luego consigui6 trabajo y en septiembre de 1910 particips en el Primer Congreso Nacio- nal de Estudiantes que se cele- B Dr. Ruperto L. Paliza. Le tendié la mano. bréen a ciudad de México con motivo de la Fiestas del Cente- nario de nuestra independen- cia nacional con respecto a Es- pafia En ese mismo afto impartié cétedra de mateméticas como sustituto del sanignacense Epi- tacio Osuna de gran prestigio académico en el colegio por lo que el joven Ayala empez6 su magisterio con buena estrella. Se enmarafié en la revolu- cién a partir de 1913 cuando es apresado por el gobierno de Victoriano Huerta, asesino de Madero. Confinado a prision en la ciudad de México, se le privé de la libertad por cuatro meses. Hasta que por gestiones del Dr. Baltazar Izaguirre Rojo ante el ministro de Gobema- cin de Victoriano Huerta, sale libre, quedandole la ciudad co- ‘mo prision. Ansiando su regreso aSina- loa se fugé en barco hacia La acy Habana, llegé a Nueva York y de alli a Nogales donde se pre- senté con el gobernador José Marfa May‘orena, a finales de noviembre del citado aio de 1913; el coronel Plutarco Elfas Calles le otorgé salvo conduc- tos para enirar a Sinaloa y He- var consigo una dotacién de cinco mil tudos de vacuna para combatirla viruela que azotaba Culiacén, llegando a la capital deSinaloa el 5deenerode 1914. Seintegr6 al equipo del go- bemador Felipe Riveros, pri- mero como secretario particu- "Tar y después como tesorero cuando Riveros tuvo que aban- donar Sinaloa por su oposicién a los generales leales a Carran- Za. Cumplic la misién deentre- vistarse con el general Francis- co Villa para obtener fondos y pagar los heberes de los villis- tas que militaban con Riveros, Villa le entreg6 dos millones de pesos después de propinarle tremenda regafiada por no pre- sentarseen ¢l tiempo requerido a la entrevista. Con los fandos obtenidos se realiz6 una emision de billetes revolucionarios en los que apa- recieron las firmas d Riveros, como gobemador, José G. He- redia como secretario general de gobiernc y Matias Ayala como tesarevo. Por diversas circunstancias abandona el villismo refugién- dose en los Estados Unidos, donde se asocia con el general Rafael Buelna en un negocio de taxis, dejandole a Buelna el ne- PRESAGIO gocio por haber sido perdona- do por el general Angel Flores iniciando su retomo a Sinaloa. Participé en la campafa para gobernacior de Angel Flo- es y en su mandato ocup6 va- ios puestos, se le comisiond junto con el Ing. Juan de Dios Batiz, para introducir agua po- table a Bahia Magdalena en Baja California. EI 19 de sep- tiembre de 1921 se casé con Guadalupe Zazueta de Culia- can, con la cual procreé siete hijos. Dedicé una gran partedesu vida a la hoy Universidad Au- ténoma de Sinaloa, fue rector de Ia institucién en dos perio- dos de 1932 a 1934 y de 1937; impartié 1o,, 20, 30, y 50, afios de Mateméticas, Geogra- fia de México, Geografia Uni- versal, Historia de México anti- gua y contemporanea, 10. y 20 cursos de Lengua Castellana, Plutarco Elias Calles. Protegié al Ing. Ayala. REVISTA SINALOE Literatura y Raices Griegas, Fi- sica y Cosmogratia. Cuenta el propio Ing. Ma- tias Ayala que ha sido el tinico profesor de la Universidad sa- cado de las aulas hecho prisio- nero con las manos amarradas a la espalda por toda la calle Rosales hasta llevarlo a la esta- ci6n del ferrocarril para trasla- darloala ciudad de México por el gobierno del chacal Huerta, Una de las aulas de la Uni- versidad llev6 su nombre, se le concedi6 el titulo de doctor exoficio, acordandose también modelar su busto par fundirlo en bronce, junto con los de don Reynaldo Gonzalez, QF. Ama- do Blancarte, QF. José Maria Coiay Cota, Ing. Eliseo Leyzao- lay don Antonio Canales. Bus- tos que model6 ef escultor Fe- derico Canessi Fue miembro de la Socie- dad Mexicena de Mateméticos; regidor de tres ayuntamientos de Culiacér, fundador de la co- lonia Gabriel Leyva; participé enlaconstrccién dela carrete- ra Culiacén Tamazula. En 1939 participé 1 la fundacién del Club Rotar 0 de Culiacén. Fue también director de la Escuela Prevocacional de Culiacin de Zz grandes recuerdos en muchas : generaciones de sinaloenses, General Angel Flores. donde hizo gala de hironia Lo perdon6 y acogis. campirana con los nombres y Jos apellides delosalumnos. cin som los que fe han dado la Hombres como Matias _perspectiva historica a la uni- Ayala Quintero, de fuerte per-versidad y los que con su ejem- sonalidad v entrega ala causa plonos sefialan el camino a se- de la ensefianza y Ja investiga- guir. Colegio Civil Rosales, hoy Universidad Auténoma de Sinaloa, donde el Ing. Matias Ayala Quintero ocupé dos veces la rectoria. 15 PRESAGIO Médicos extranjeros en la historia de El Fuerte Por Roberto Lépez de la Garza A mediados del siglo pasado las ciudades de Sinaloa casi no conocian los doctores, por ejen~ plo podemos decir que en Mazatlan en 1854 se funda el primer Hospital deSinaloa dirigido per ‘un miédico cuyo nombre se pierde en el alvido. Pero si les podemos decir que el primer docter titulado que se establecié en Culiacén lo fue el Alemén Ignacié Praslow y lo hizo en 1864. Cor estos antecedentes, vamos a tratar de enumerar —tal [Link] forma incompleta—a los médicos extranjeros que han prestado sus servicios en EL Fuerte de Montesclaros. DR. CARLOS JOHNSON SMITH Baséndonos en las actas de defuncién del Registro Civil de la entonces Villa de El Fuerte, nos encontramos que entre 1860 y 1864 existe abi un médico americano de nombre Carlos John- son quien precisamente firma esos documentos. Lamentablemente de ese profesionista no sabe- mos mas. DR. JUAN MIGLORIA CREPEL En 1861 vive en El Fuerte el profesor en Medicina Juan Migloria, originario de Norman. dia, Francia. Este personaje que fue importanti- simo para Fl Fuerte pues presté servicios mnédi- 0s en un tiempo en que escaseaban los doctores se qued6 para siempre en esta villa Cuando ya estaba muy anciano vivié en el Cerro de las Pitas en la casita que estaba pegada a espaldas de La Posada. Ahi pas6 sus tiltimos afios rodeado de una veintena de perros finos que criaba y atendia con amor. Era viudo sin hijos y pas6 tanto tiempo en El Fuerte — mas de cincuenta afios— que aprendié perfectamentee! espafiol, la gente le decta El Gachupin por su aspecto europeo, murié en los primeros afios de 16 este siglo précticamente en la ruina y como ya dijimos sin compaiiia alguna. DR. FEDERICO GUILLERMO GROSS. De 1865 a 1882 vivi6 en El Fuerte un eminen- te médico cirujano lamado Federico Guillermo Gross, originario de Herford, Condado de Laxe, Prusia entonces perteneciente a Alemania. Llegéa la villa este doctor cuando ya contaba con més de cincuenta aitos de edad, no traia esposa ni familia yen El Fuerte tampoco la tuvo; no hizo fortuna, fue mas bien un filantropo y murié de neumonfa a los 72 aftos de edad en Dr. Federico Guillermo Gros. Nacié en la antigua Prusia. REVISTA SINALOENSE extrema pobreza el lero. de octubre de 1882, siendo sepultado en modesto atatid y sin cobrar derechos de defuricién por no haber a quien. DR. ANASTASIO H. HUBBARD Para suerte de los fuertenses, un poco antes, en 1877 se habia establecido en la Villa un doctor de origen irlandés pero nacido en los Estados Unidos, lamado Erastust H. Hubbard, quien aqui cambié su nombre lamAndose de ahi en adelante Anastasio H. Hubbard. Este eminente médico atendié enfermos en El Fuerte hasta el dia de su muerie acaecida el 25 dejunio de 1899. Dejé en la region una numerosa descendencia DR. ALFREDO DENK Més 0 menos por 1890 se establece en El Fuerte oto médico alemén llamado Alfredo Denk, este personaje que se dice era excelente cirujano y bueno para el diagnéstico, pasé la miitad de su vida en El Fuerte, pues ahi murié el afio de 1918. DR. ADOLFO BESSON PLENDOU Ya finalizaba el siglo cuando cae a Fl Fuerte ‘un doctor francés llamado Adolfo Besson Plen- dou; estesefidr que curé gente entre 1899 y 1904, se cas6 en Tetaroba ol afio de 1901 con la bella sefiorita Carmen Castro Alvarez, por lo demés ignoramos qué destino tomé esta pareja. DR. ANNIBALE BASILE Italiano nacido en Napoles es el siguiente médico, se llamé Annibale Basile, leg a El Fuerte a fines del siglo pasado, vino acompatia- do de su segunda esposa quese lamé Margarita Méndez —31 afios menor que 6 y era de Guadalajara. El doctor Basilio —que asi le nombrabe la _gente— vivié muchos afios en Fl Fuerte durante los cuales sirvié muchisimo a la comunidad co- bréndolesdlo la que tenia; muriendo finalmente en 1913 a los 83 afios de edad. Poco antes de morir declaré fener un hijo en el Distrito Federal y otro en Brasil, obviamente de su primer matri- Dr. Anastasio H. Hubbard. ‘De origen irlandés nacié en E.U.A. monio, del segundo no sabemos si los hubo. Margarita murié en El Fuerte el 4 de octubre de 1926 a los 65 afios. DR. NICOLAS SANCHEZ ALONSO Originario de Segovia, Espafia, ahi hace su carrera de medicina, enseguida viaja por todo Europa y en Alemania hace un post-grado per- maneciendo cinco afios en tierras germanas. Sudeambular por el mundolohace dominar varios idiomas, asi podemos decir que hablaba aleman, francés, inglés, italiano, rumano, griego y latin, de estos das tiltimos llegé a impartir clases en algunas escuelas del viejo continente. De Espafia se vino a América, legé primera- mente a Argentina y de ahi a México, todo esto antes de la Revoluci6n. Viajé al noroeste llegan- do a la regién del Rfo Fuerte. Poco tiempo des- puss se casé con dofia Juvencita Quiffones Hi- ‘guera, originaria de Choacahui, Ahome. v7 Engeguida el doctor Sanchez. Alonso fija su residencia en la ciudad de Bl Fuerte. Cuando se viene la Revolucién, le aflara una vez mas su espiritu aventurero y se enrola en la contienda como médico militar no obstante su calidad de extranjero. ‘Ya en esas andanzas le tocé vivir periodos cortos y largos en Guaymas y en Hermosillo atendiendo campamentos militares; fueron va- Dr. Annibale Basile. Llegé de Napoles. rias las ocasiones en que su vida estuvo en ve dadero peligro; se retira de estos servicios y en 1918 ya esté radicando de nueva cuenta en El Fuerte. Ah{ tuvo por casa propia y consultorio unenormecaser6n porla calle [Link] hoy sse ubica la farmacia del Dr. Caiiedo. No sabemos por qué pero en 1929 radica un tiempo en Los Angeles, California, yal entrar el, afto de 1931 se viene de nuevo a El Fuerte pues se siente cansado y enfermo, para finalmente 18 PRESAGIO fallecer en esta ciudad en 1932. Su hijo Nicolés Sanchez Alonso que fue presidente municipal de El Fuerte usa los apellidos de su padre pero en realidad el correcto es Nicolis Sanchez Qui- fiones DR. JOSES. OKAMURA. EL médico japénes José S. Okamura lleg6 de Culiacén a El Fuerte por ahien 1917;trae consigo a otro japonesite llamado José T. Hikimura, es- tableciéndose ambosen esta ciudad. Aqui pusie- ron una botica de mucha fama, durando Oka- mura elresto de su vida en este lugar, fallecien- doal parecer de tuberculosis en fecha aproxima- da a 1924; su acta de defuncién no la encontra- ‘mos. La farmacia pasé a manos de Hikimura y atin existe en el mismo lugar esquina de Judrez y 16 de septiembre; legendaria, pues, esta nego- laci6n. DR. KONRAD VON-SCHOECK Toca el turno a otro médico extranjero y se trata nada menos que del celebérrimo Konrad Von-Schoeck; éste nacié en Alemania en 1882, era médico militar en la primera Guerra Mun- dial, se radicé en los Estados Unidos nacionali- zindose norteamericano. Aproximadamente entre 1918y 1920 legaa El Fuertemésbien como minero que como doctor; aqui se une en matti- monio a dona Sara Barreras y con ella procrea algunos hijos que por cierto tomaron parte en la Segunda Guerra Mundial. Von-Schoeck fallece en El Fuerte en el afio de 1983. DR. NINO PASSUDETL El doctor Passudetti era italiano, lleg6 a EL Fuerte en 1922, se aloj6 en el Hotel Diligencias como muchos otros forasieros y ahi improvis6 su consultorio. Mi tio Ramén Ruiz, de chamaco hacia mandados en el hotel; le decian “El Bolas” pues tenfa una protuberancia entre el ojo y la sien que le creefa paulatinamente, entonces este médico lo operd extirpandole aquella “pelota” enraizada que quign sabe las consecuencias que lehubiera acarreado. REVISTA SINALOENSE. Dr. Konrad Von-Schoeck. Lleg6 para quedarse. Total, en 1928 Passudetti desaparece del am- biente, quiza se devolvié a Italia, pero lo que no desaparecié jamas fue la costumbre de la gente deseguir identificando a mi tio Ramén como “El Bolas” Setenta afios después de aquella extira- cién mi tio murié; ya nadie en El Fuerte se acuerda del doctor Passudetti, pero pregun:en por El Bolas y verén, fue célebre como matance- fo y por suis parrandas jalando la mtisica dias enteros en compaiiia de sus amigos. DR. ERIK MUNK MILLER El siguiente doctor fue un gran personaje, de mucho servicio a El Fuerte, le Hamaban a sezas “Doctor Miler”; vivi6 ahi de 1925 a 1945. originario de Los Angeles, California y legs a El Fuerte més bien como minero al igual que Von-Schocch; hay una anécdota que corrobora lo antes dicho: para quitarse de encima tanto enfermo ponia un letrero en la puerta desu casa que deefa: "NO SOY DOCTOR, SOY MINERO’, Tuvo por mujer a Dofa Felicitas que ala vez “ue su eterna enfermera, pero en los Estados Unidos se dice queera casado con otra mujer que nadie conocié. Murié en 1945 a los 76 afios de edad, fue otro de los muchos extranjeros que prefirie- ron esta tierra no s6lo para vivir sino también para morir. DR. JOSEICHITA SUZUKI Elms grande de todos los doctores que en El Fuerte ha habido en toda su historia, y aqui incluyo extranjeros y nacionales. Sirvié desinte- resadamente a los fuertenses durante 42 hermo- 808 afios. Llegé en 1926, no fue casado, no dejé descendencia pero obviamente aqui se le quiso con veneracién. En el afio de 1968 se fue tan en silencio como habia llegado, él si se fue a morir a su tierra a un lugar en el ejano Japén llamado Mayabe; ahi descansa para siempre desde 1973 el hombre que en El Fuerte debiera tener un ‘monumento, pero asi somos, olvidadizos y ma- lagradecidos. Dr. José I. Suzuki. Elmés grande. 19 PRESAGIO “El rio Fuerte, nuestro amigo” Por Fausto M. Acuiia Estrella Bueno, en honor a la ver- dad, nuestro muy querido Rio Fuerte, mas que amigo, ha sido como un generoso padre para todos Ios fuertenses, porque desde tiempos inmemoriales ha coniribuido para el sustento de todos los que urgidos por la necesidad de supervivencia, han acudido a 6 para que los provea del alimento de sus pe- ces, cauques y camarones y del frescor de sus aguas para mi- tigar las inclemencias de nues- tro agobiante clima extremoso, ‘Nuestro Rio Fuerte —Zua- que,el Amazonas deSinaloa—, que ha sido compaiiero entra- fable ¢ inseparable de nuestra ciudad, forma parte de una ma- nera muy importante y muy es pecial en los recuerdos de todos Jos fuertenses que desde la ni- fez ya sea con permiso osin él, supieron disfrutar de la dicha inefable que significé el consi- derarlo com» compaftero cém- plice de aventuras y gozar de las mil y una emociones exci- tantes y a veces peligrosas. Si usted que lee estas lineas, fue uno de esos afortunados socios activas de ese exclusivo “Club de Amigos del Rio Fuerte”, sin- ceramente lo felicitamos por- que seguramente no ha olvida- do esa fascinante experiencia maravillosa de cuando apren- di6 a nadar, que naturalmente no ocurrid en una sesién nada mis, Recuerdo como una cosa curiosa que la mayoria de los nifios sin la ayuda exclusiva de nadieen particular aprendiana nadar, ya que el aprendizaje se daba en la compania de otros chamacos que también estaban en esa etapa y con la vigilancia de otros nifios mayorcitos que ya sabian nadar. Los puntos 0 sitios de concentracién donde Escenario de aventuras para unos y cuna de suefios para otros, ha sido el rio Fuerte; al fondo se observa parte de la colonial ciudad. 20 REVISTA SINALOENSE Nila grandiosa presa Hidalgo ha sido capaz de dominar al caudaloso rio Fuerte, cuyas aguas algunas veces han levado mensaje de destruccién. se ha dado cita toda la plebada para bafiarse casi han sido los mismos desde hace muchos afios: desde la Galera, siguien- do por la Pefia y la Pefita, en seguida por la Pilita que estaba abajo de la casa de Manuel Ba- rreras, luego la cuesta por el rumbo de la Chava Lépez, has- ta la Tenerfa. En lo atrevida, osada y audaz la chamacada fuertense se ha pintado sola y vvea usted si no: Cuando se da- ban casi anualmente las famo- sas crecientes 0 avenidas det fo, a poblacién se volcaba ma- terialmente a los diferentes si- tios para admirar y disfrutar el magnifico e increfble especté- culo (mucha gente preferia su- bir al cerro de Las Pilas para contemplar toda la panorémica de ese mar de agua). Todos veiamos cémolasturbulentasy caudalosas aguas aparte de tra- er animales vivos y muertos y varias coses més, también ve- nian grandes troncos de arbo- les y cuando éstos pasaban mds ‘omenos cerca de la orilla, para Juego es terde: los buenos na- dadores, ante el asombro y la estupefaccién de los curiosos, se lanzaban*por ellos ya sea para hacerlos lefiao para diver- tirse con dichos troncos cuando bajara el nivel de las aguas, re- moleéndolos corriente arriba hasta donce hace curva el rfo en la galera y de ese lugar se lanzaban trepados en ellos por toda la corentada. jAhtiernpos aquéllos! y que ya no volverdn porque ahora con la presa Huites ya nunca més veremos las avenidas de las grandes aguas. Se puede de- cir que los troncos fueron los precursores de ese paseo quese hhace ahora con los tubos de hule 0 neuméticos por toda la correntada del rio. Era muy fécil reconocer a los socios del Club porque to- dos traian como un sello que los distinguia la piel quemada, charoleada y la coloracién amarillenta del pelo por la de- masiada exposicién del cuerpo al agua y al sol. Eran muy hé- biles para pescar los cauquesde tenaza giila con los lacitos co- rredizos de las varitas flexibles delos sauces y con los anzuelos de alfileres. A la hora del me- diodia cuando arreciaba el hambre, se preparaba la lum- bre y a cocer los camarones de tenaza cuadrada en tambos de cinco litros Henitos de estos ccrustéceos atrapados con toda habilidad a mano pelona por abajo de las piedras del rio. Ota hazafia _tarzanesca (nuestro idolo era el tarzan Joh- 21 PRESAGIO ny Weismuller) de la plebada consistia en tirarse clavados desde la parte més alta de los sauces que crecian altos y fron- dosos a la orilla del rio y qué decir de los clavados casi suici- das que se hacian de los pare- dones que se formaban por la espiritu de competencia, pues nadie queria ser menos que otros en valor y audacia. Los remolinos que tanto pa- vor dan por su peligrosidad, era otta forma de diversion para estos osados, puesse echa- ban encima de ellos, diriamos Tranquila tarde de pesca en la presa Miguel Hidalgo, uno de los embalses del llamado Amazonas sinaloense. fuerza de las enfurecidas aguas de la creciente, al carcomer las paredes de los terrenos de la ribera. Para poder librarla dis- tancia de cuatro 0 mas metros quemediaba del paredénalrio, era necesario emprender una veloz carrera para alzar el vue- lo y asf poder librar las rocas que habian quedado descu- bierias porla erosién. El riesgo era grande por la posibilidad de un error de cél- culo en el salto y asi romperse toda la crisma. Recuerdo per- fectamente bien que lo que ani- maba e impulsaba a tales de- mostraciones de arrojo era el 2 que para “torearlos”, porque cuando se sentian los efectos de Ja succién se arqueaban las piernas y lisio: se anulaba el pe- ligro. (Clare que hay de remo- linos a remolinos, los que hay ennuesiro r'o nos permitian es- * tas travesuras). Fsta identifica- ign total que se daba entre el rio cémplice y sus cuates per- mitfa 0 propiciaba una “cama- raderia” tal que se suscribia un pacto de proteccién para que Jasninfas de las aguas cuidaran a todos los socios. Pues gedmo podriamos explicarnos el he- cho de que de muchos afos hasta la fecha, las personas que han perecido por ahogamiento (entre chicos y grandes) nin- guno ha sido de los socios del club. Dato curioso, no cree Ud? Elescribidor deestaslineas, confiesa muy orgullosamente que fue también un socio muy activo del multicitado Club y puedo dar un testimonio per- sonal de cémo en una ocasién, elsio,alaaltura dela Galera,l antiguo embarcadero, al invo- luerarmeen un grave percance, respet6 mi vida y me permitid rescatar a un familiar de un trance fatal por inmersién. El permitirme esta evoca- ci6n tan feliz, recuerdo con mu- cho gustoa mis compafierosso- cios de nuestro Club (es perti- nente aclarar que en El Fuerte habia tantos clubes como sitios 6 lugares de bafio). A Manolo Fierro Corona y a su hermano Juan Cachuca, Fidel Lopez y su hermano el Chato, Victor G6- mez, Donato y el Chano Barre- ras etc. y también a mis compa- fieros de la secundaria que sin ser socios también frecuenta- ban el rfo: Mundo Avila, Octa- vio Ribera, Mario Enrique Fie- tro Ordufo, la Tariacuzi, la Chiva Giiera, el Nerén, etc. Es- tos tiltimos no olvidan y toda~ vvia no se explican de qué artes amie valfa para cruzar el rio por abajo del agua hasta la otra ori- lla, irandome de la pefia Naturalmente que el rio si- gue contando con sus socios pero ino con la misma osadia y audacia que los socios de ape- nas ayer! sSera? PRESAGIO EL HABLA SINALOENSE Por Francisco Gil Leyva UN APENDICE GUTURAL Elvisitante al llegar Sinaloa nota deimpro- vvigo que ha entrado a un pais donde el sonido silbante de la $ ha sido proscrito. Cree hallarse ante unos habitantes desdentados, cuyas flici- das y solitarias encias son incapaces de modular un sonido que dentro de la fonética espafiola desempefia funcién tan decisiva. En lugar de una Ssilbante localiza —forzan- do su capacidad auditiva—un pequefio apérdi- ce gutural fenecido cuando apenas se apunta, ausente al sospechar su presencia. Un algo que es} y noloes, un algo que es Sy noloes,y que produce la impresidn al escucharlo de que se trata de expeler una pequefia basura que mo es- ta al paladar. Esa pequefia basura es la $ en el habla sinaloense. Lie. Francisco Gil Leyva. Maestro, escritor y periodista. LA FAMOSA CANTADITA Una caracteristica que ha sido motivo de acaloradas discusiones, es la peculiar entona- cin quenosotros damos a nuestra habla. Losde Ja regién sur (Mazatlén, Concordia, Rosario y Escuinapa) escuchando los de la regién norte, sefialan con ademén no exento de mofa, la can- tarina entonaci6n que éstos imprimen a su par- Jamento y que alcanza su tono méximo en las interrogaciones. ¥ al erigirse en censores, ios del sur dan por sentado que ellos son ajenos a can- taditas en el habla. Mas lo cierto es que todo sinaloense, ya viva en Choixentre lasserraniasoen Escuinapaentre Jos esterosy las marismas, imprime asu fonética una modulacién y enfonacién muy peculiares que, a juicio de personas colocadas en posicién imparcial por su extranjeria, transpiran amabi- lidad, hospitalidad y cortesia. DIMINUTIVO A GRANEL Ensu diario trajinarel sinaloenseempleacon largueza los diminutivos gramaticales. Se desli- zan entre éstos varios barbarismos: las horitas tienen sus 60 minutos y en sus 3,600 segundos, y los pesitos constan de 100 centavos. En donde si concedo toda la raz6n.a mis paisanos es cuan- do hablan de kilitos y metritos, pues los hay de 850 gramos y [Link], respectivamen- te. . Algunas veces con sujecién a las reglas gra- maticales y en otras violndolas descaradamen- te el sinaloense forja diminutivos a granel: ao- rita voy, y refinando un poco: ahoritita..; un ratito més, tengo unas 10 vaguitas, legué un poco tardecito, te quedas calladito,el curita les solté su sermoncito, hay que ser més hombreci- to, sirvame un caldito con cebollita... 3 PRESAGIO De Mazatlan al sur, el habla sinaloense se caracteriza por la famosa cantadita. Lo curioso es que ni siquiera lo notan. SOMOS MUY HEREJILLENTOS Y que me perdonen mis paisanos, pero scn, somos muy malhablados, tanto que los de Alva- ado, Veracruz, ni al tobillo nos llegan. Pruebas al canto: Forma familiar y amiga, prueba de grande estimacién y halagadora deferencia, es el tener a la autora de los dias, de los dias cel amigo, naturalmente, siempre muy ocupaca: que vaya a esto, que vaya a estotro; que se le haga esto y que se le haga lo de més all La cabra es un animal que goza de general estimacién siempre y cuando sea del sexo mes- culinoy en grado aumentativo. El miembro viril se ofrece a cada momento y comentera libertad para disponer de él, dando con esto una prueba més mis paisanos de su falta de egoismo, pues tan importante, apéndice lo ponen al servicio de sus semejantes. El intestino grueso, como todo conducto in- terno, tiene una salida al exterior, salida ala que aluden con mucha frecuencia en su diario cher- lar. Y los residuos que por los movimientos vibratorios del colon son expulsados, constitu yen para el sinaloense manjar suculento, pues con gran desprendimiento de su partelo ofrecen 24 en abundancia a cualquier hora y en cualquier lugar para que el paladar ajeno lo saboree. “Dejad que los nifios vengan a mi.! “Pero, mucho cuidado si tales niftos son sinaloenses, porque pueden ponerlo a usted de oro y azul como consecuencia del aprendizaje a que fueron sometidos desde su més corta edad. Apenas principia el nifio a balbucir y ya el padre se dedica solicito a la grata taréa de ensefiarle a pronunciarlos términos més ofensivos. Y es que hay que prepararlo para la lucha porla vida, qué caray. DENOCHI CON LA LUPL En la regidn agreste y montafiosa de los mu- nicipios de Badiraguato y Cosala colindante con Durango, se da una caractefistica que no encon- tramosenel resto de la entidad sinaloense, salvo en casos aislados, y que consiste en que toda palabra no aguda terminada ene on o,suire la sustitucién de dichas vocales por la i 0 la u, respectivamente, atin cuando debemos aclarar quelos sonidos deesta vocales se escuchan mor- tecinos, velados, pero sin que haya duda acerca de Ja naturaleza de ellos, y asi ofmos que los REVISTA SINALOENSE, montafeses dicen: lechi, mochi, quiers, esti, Lupi, calienti, chili, toru, rebozu, zapatu, mansu... En alguna ocasi6n leimos que Gonzalo de Berceo incurria en igual cambio de vocales, ex plicando que tal hecho se debia a la influencia que sobre él ejercia el subtialecto castellano de la Rioja, de donde era originario. Cabe precisar que no pretendemos explicar lo de Cosala y Badiraguato, diciendo que probablemente sean trasunto del habla de probables colonizacares riojanos, pero fal hecho nos puede servir ara indicar que tales sustituciones se presentan en estados intermedios de dialectos que evohicio- nan hacia el castellano; que es una deformecién natural que se presenta en todo léxico de perso- nas que atin no poseen buena diccién ni riqueza de vocabulario. ‘ {Algo aventurada esta explicacién? Tal vez. LAS PERSONAS SON COSAS Si en otra parte de la Reptiblica constituye una ofensa, una forma insultante de hablac, en Sinaloa es bienquista y comin: anteponer al nombre de una personael articulo lage! articulo el, seguin el género. Y va de crénica. ‘Allé por los afios del 39 y el 40, un grupo de estudiantes sinaloenses se traslad6 a la ciudad de México a proseguir sus estudios. Y el g-upo se distinguia entre los miles y miles de estucian- tes provenientes de todas las entidades feclera- tivas y de varios paises de Centro y Sudamsrica por su inquietud, su pensamiento revoluciona- rio y su participacién en todos los jaleos estu- diantiles. ‘También se distinguian los estudiantes sina- loenses por cierto comportamiento de potillos recién lazados: su marcada preferencia per las camisas de colores chillones: de amarillo yama, pero de esas yemas de gallinas de rancho que tienen un gallo por marido; de azul afil, de guinda requemado, de negro a lo charro negro, de verde pintado de verde y vuelto a pintar. tra particularidad de ese grupo de sina- loenses era su horripilantes costumbre —segiin calificativo externado por los horripilantes -api- talinos—de anteponer el articulo Ja olos el a los masculinos:el Fermin, el Manuel y no s6lo alos nombres de pila de bautismal, sino también alos apellidos: el Acosta, el Ramirez, el Zazucta... Muchos afios han pasado desde entonces y atin persiste en Sinaloa la préctica de anteponer los articulos el y Ia a los nombres propios de las personas. Analfabetos y universitarios, viejos y jovenes, maestros y alumnos, padres ¢ hijos, todos siguen aferrados a tal costumbre, la cual s6lo es bienvista en el mundo del arte yla cultura en tratdndose de figuras insignes: Ia Peralta, Ia Patri, la Callas, la Pavlown, la Bernard... LAS LETRAS ABORRECIDAS Sienel siglo XIV el idioma espariol, empez6 aperder a D en las desinencias verbales amades, podedes, venides, ahora transformadas en amdis, podeis, venis, tal sincopa atin reina en el medio rural de Sinaloa y asi han surgido vulgarismos como callao, doblao, encanijao, enamorao, salao,hor- cao, comio, tendio, escondio, y por analogia arre- mete contra la Ly asi surgen: cuchio, ordto, amn- rio, sa, hebia, oaquia, sem. Y sila D esta al final qué le dura: verdé, cavidé, soledé, autoridé, mita... Nuestro pueblo es dado a sustituir la F por Ia Jaumentando con ello su caudal de vulgaris- mo: juerte, juera, jwerza... Y sealer que en la poblaci6n de Guamechil y poblados cireunveci- rnos son muy dados a utilizar la palabra fuerza (o més bien: juerze) como sinénimo denecesario. y de imprescindible, con lo cual te remiten a los tiempos de Alfonso el Sabio (siglo XIID: no es juerza que tebaites, es jueran que vayasal velorio, qué juerza es que llores? 'Y Guadalupe se hace Lupita. 25 26 PRESAGIO San Duan Bauliste de Carqpoa Por Tito Tranquilino Gémez Torres Los espatioles tres veces te fundaron como prueba de ello dejaron: templos, idioma y religion; yelemblena de tu sello-escudo demuestra que el invasor no pudo vercerte, com el arcabuz ni el eafion, Francisco de Ibarra te fund6 primero sin contar con que el india fiero diera al trastre com su emrpeno; , Pedro de Montoya lo intents después bambién del indio rectbié un revés ‘que opacé la gloria de su suet. Como a ta tercera vez oa la vencida y lage del indio ya estaba crecida, Diego Martinez de Hurdnide te construyd; {fue tu asiento definitico una ensenada ‘ala vera del rio y de cerros rodenda, lo que el kispano para ti escogié... Tus medidas, las originales, ‘fueron por lado cien pasos linenles ‘yer cade extremo un torredn; tus paredes de adobe eran tan gruesas que su espesor de una y medio toesas resistin los disparos de un carién Los jahiuaras, los tehuecos y los tesilas al cervar entre si sus belicosas filas {fueron terribles en su accién guerrera; ‘mataron espaftoes y hasta religiosos mmisioneros cristianos no belicasos: Tapia, Pablo de Acevedo y juan Herrera... Entre indios espaftoles la barbarie imperaba yningtin bendo rendir armas aceptabs, por honor a sit raza ya st clan... cierto que habia indios ladrones y criminales, y la misma conquiste relata en sus anales Jos crimenes de Nutio Beltrén de Guzmn..! Se dice con justa y sobrada razén que fue la entdica religion cat la gloria y el infierno gue conlleva, la que logr6 la conguista al ibero, al quitarle al indio su immpetu fiero muertos ya Mathome, Lauiaro y Nacabebn. Un fuerte temblor de tierra, fue la terapia que utilizg el frayle Gonzalo de Tapia para lograr la conquista y pacificacién; pues el religioso se hizodel enojado propalando que él habia provacedo el sisao en foda la indigena region. Y como el nativo es creyente de corazén cept a su modo ta catslica religion, temiendo ser objeto de mayor castigo; dominé su furia y colganto arreos de guerra se dedicé suntiso a trabajar la terra, sin protestar al ibero su inefable hostigo. REVISTA SINALOENSE Y cuenta la misma atévicn historia ‘que para lograr esta paz, aunque transitoria, intervino una indigena lideresa: Luisa La Cacien la lamabart xy desde el Evora al Yaqui la respetatan porque tenia del indio la grandeza...! Fue creciendo poco a poco tu nomenclatura que de a nada Negaste a Ia prefectura, com tu templo, tus portals y casas solariegas; Carapoa primero y Montesclatos después fueron tus nombres, que el Marqués acepts imponerte de su asesor Villegas, Durante tres sighs te mantuviste 4 del noroeste de ta colonia fuiste el mayor centro politico y comercial; Sonora y Sinatoa juntos fe formaron -yambos Estados de acuerdo quedaron en que fu fueras su capital...! Después te uniste al federalisino xy durante la intervencién francesa al juarismo que tu fe ala patria est probada; de Francisco Madera tu causa hiciste ya Venustiono Carranza recibiste yen donde esti ahora det Hidalgo La Posada, Cuatro generalesvillistas te alacaron yen su empresa rotundamente fracasaron Pesqueira,Riveros,Gaxiola y Juan Banderas; pero tus hijos valientes te deferdieron ya los atacntes vergonzosa derrota infligieror ent Ocolome, en el rasiro y en las canteras... Tres cargas de cabnlleria rechazaste -yel combate cuerpo a cuerpo ganaste que obligaron al intensor a Ia retirada; por amas partes el parque se agoté -yel triunfo de tus defensores se constuné cuando con su tropa llegs Enrique Estrada. Eniiliano C. Garcia y Alfredo Delgado Ibarra al defender tu plaza enseftaron ta garra del verdadero militar y del estratega; ent el agua escondida con braoura pelearon yencel campo de batalla muchos muertos dejaron los valientes hermanos Otfin y Jorge Vega. A ms de cuatro siglos de existencin fv aspecto no ha cambiado en eseracin sy sigues con aire de gran seitora.. tu centro histérico es visitada por propios y extraitos admirado por su belleza y sut paz acogedora....! La huerta, el rastro, et gataly Ia teneria, barrios que entre ellos guerra habla peleanda los de abajo com tos de arriba; Ia calle Obregén ambos bandos separaba y pobre de aguél que ese limite pasaba porque lo dejaban hecho una eri... Hoy como ayer luces tu sefiorio, ‘0a vera izquierda de tu femsoso rio y la belleza tradicional de tus mujeres; xy tu palacio municipal akora remozado 2 oda las oficinas piiblids ha dado asienio al gobierno, en sus tres poderes. San Juan Bautista de Carapoa al norte del estado de Sinaloa, es hoy la ciudad de El Fuerte; yla corriente de su rio Zuague alimentaré al mayo y al yagi. segiin Plan Hidréulico del Noroeste. 27 PRESAGIO PROFRA. DORA JOSEFINA RYALA CASTRO Por Davic Rubio Gutiérrez La poesia contempordnea de México se ha caracterizado por una biisqueda postica que le- jos de perder su dialéctica y su evolucién, habla sobre los avances césmicos, busca la conjuga- cién entre la ciencia y la accién, habla de la problematica del hombre, de sus preocupacio- nes, de su amor, de su vida propia Asi, en la misma forma, he penetrado 2 la obra poética de Dora Josefina Ayala Castro y he llegado a la conclusién qué su poesia se ajusta a Jo antes establecido. Su poesia se encuentra en todas las cosas externas como la belleza misma. Dora Josefina Ayala Castro nacié el 20 de mayo de 1932, en Tetaroba, pequefio pueblecito perteneciente al municipio de El Fuerte, Sinaloa, Nos confiesa haber efectuado sus estudios en Guamuichil; aqui se descubre como una nifia inquieta con inclinaci6n hacia la poesia. Tal in- quietud la llev6 a temprana edad por los camni- nos de la poesia pues ya a los diez afios escribia versos, que reflejaban indicios de la biisqueda dela perfeccién. A nuestro juicio, la poesia de Dora Josefina Ayala Castro es individualista;refleja su manera de ser, es ella misma en una exteriorizacién verbal, tal vez va por los caminos de la verdad y se inspira en la angustia de su pueblo, de México y del mundo. Como todos. Soy egélatra y amo mi amor quiero que éte nazea nazea crezea se reproduzea teniendo una razén de existir. Porque mi epidermis fiene el color de tu tierra morena 1 mis veinte primaveras ‘que hechos sangre cabalga al unisono recorriendo mis venas, se diluyen en el torrente azul de las once fajillas que te cifien, te aprietan la cintura ‘Vuivifican tus entrafas. Sus versos debemos aprender, reflejan un amor incomparable a Sinaloa, un Como responsable delegacional de Prestaciones Sociales del Se- guro Social, la licenciada Dora Josefina Cestro realizé una labor granagradecimiento que se eleva con profunda sinceri- dad. Esto se pone de mani- fiesto en su poema. REVISTA SINALOENSE, ASINALOA (fragmento) La causa de mei asombro es, Sinaloa, mio que sens primurvera en el margen del rio que tus pupilas sean troncos de tabachines. Y por tu savia corra sangre de raaénchines Que progreses al ritmo de répida pascola como nifta que teme por la noche estar sola [Link] que tu tierra es quien nos date alabrir nuevo strco, te abrimos nueva herica, ¥ tt, tan generosa como un buen amigo, ios enotas tu sangre en el matz y en el trigo. Sila estirpe y la jerarquizacién de un poeta, expresa Federico Barrueia, “Ha de medirse no s6lo por sit aliento emocional, sino por la ficleli- dad de su expresién y por su actitud para reno- var el lenguaje literario”, Dora Josefina Ayala Castro, alcanza a nuestro juicio altos peldafios al descubrir en sus versos una corriente emotiva, una profunda sinceridad, una penetracién, una biisqueda del equilibrio entre el ser y el deber ser; su poesia canta con brillantez, describe con facilidad, con armonia, el amor, el amor en sus multiples facetas, el amor a la familia, a los amigos, el amor a quien se cree destinado a nosotros para formar los seres que han de per- tenecernos, el amor a los nifios, el amor al hom- bre social ‘Mi lanto se repite, se duplica, porque quiero hacer entender a quien no entiende, porque quiero que ame quien no ama, porque quiero que dé comprensién quien todo niega y antepone interés de muchas cara. He encontrado en su obra poética, el verso folklérico, escrito con profunda admiracién a nuestro solar nativo, escrito con veneracién’ y sagacidad a muestra bella y floreciente geogratia sinaloense. Con cariiio admirable, sus versos La destacada poetisa en compaiia de José Angel Espinoza “Ferrusquilla”, durante el ho- menaje que se le brind6 al compositor. son un testimonio de su cariio por nuestra tierra ‘morena, sobre sus rios, sus montafias y sus an- churosos mares. {Qué otra prueba de amor fraternal, més ardiente, sino esos versos, esas palabras que Dora Josefina ha entregado a Sinaloa? Con esto, la poetisa sinaloense, Dora Josefina Ayala Cas- to, con acendrado afecto ha rendido un home- naje a nuestra tierra, a nuestra querida y flore- ciente Sinaloa. Uno de los mejores y refinados poemas de Dora Josefina Ayala Castro, lées "Circulo”, mis- mo que le sirviera para ganar “Flor Natural” en un concurso de poseia. ”Circulo” es un poema extraordinario que refleja la angustia de la gene- raci6n actual al encontrar s6lo barreras que im- piden un libre trénsito, ya sea social, cultural, material o emocional. Es de corte modemo y lo considero como un poema bastante bien logra- do, 29 PRESAGIO En Navolato en 1965, durante una exposicién de manualidades; acompaiian a Dora Josefina el licenciado Rodolfo Monjaraz Buelna y su esposa Martha Arteaga de Monjaraz. CIRCULO (fragmento) Circle Aro encerrado de dolor y de esperanza eucalipto de sombra extendida en forma de moneda. Chroulo Desesperado afin de ser algo iY nada ser! Surgir e tiempo yyluchar y luchar para tornarse en nada, Surgir del centro con epidermis duloes para ue mil lenguas hambrientos pueda lamer, lamer, lamer hasta encontrar mi dentro yescupirlo, En -un pardénica sonrisa de canthal sediento.. Elestilo de Dora Josefina Ayala Castro, i+ discutiblemente es moderno; es un estilo claro, profundo, sin rebuscamientos, utiliza mucho el 30 verso libre, aunque escribe también con los cé- nones de la preceptiva. Utiliza con suma frecuencia, giros literarios, metéforas. La sencillez para describir lo que se propone lograr, es su mejor atributo. ‘A grandes rasgos he descrito a la poetisa, pero ahora conozcamos @ la maestra, ala educa- dora, que con carifio y amor se ha entregado ala docencia. Realizé sus estudios en la Escuela Normal de Sinaloa, pero a los dos meses de estar aqui, su padre, auténtico maestro por vocacién y viendo la inclinacién y el eros pedagégico reflejado en ‘su hija, logré conseguirle una plaza para maes- traen la Escuela Agustina Ramirez. matutina de esta ciudad, iniciando el apostolado el 16 de septiembre de 1950, el cual ha sido fecundo a lo largo demés de 40 aftos y sehan visto coronados sus esfuerzos, al ver que muchos de esos nifios y jévenes a quienes brindé su sapiencia, en la actualidad son personas que lejos de defraudar sus anhelos, han sabido llevar a la préctica sus sabios conocimientos, convirtiéndose en ciuda- danos capaces, que sirven con entusiasmo a la sociedad que los rodea. REVISTA SINALOENSE, Sus inquietudes literarias las ha compartido ‘con personas de reconocida capacidad, sierdo ellos: Lic. Juan Eulogio Guerra Aguiluz, Alejan- dro Hernandez Tyler, Margarita Ramirez, Alva de Acosta, Rosa Maria Peraza, etc. Por muchos afios se dedicé ala docencia ala cual ama entrafiablemente; fue directora de un jardin de nifios, catedratica de la UAS de Litera- tura Universal y ademés fue directora del Con- tro de Seguridad para el Bienestar Familiar de- pendiente del IMSS en Navolato y Culiacan Por tiltimo: “hay muchos artistas valiosos en nuestra provincia, que caminan dia con dia, con paso cansado hacia el trabajo que les proporcio- naré el diario vivir, pero que impiden su logro total como artistas. México entero nos descono- ce, necesitamos hacer algo para salir del letargo fen que las instituciones culturales nos tiexen sumergidos”. Si, asf piensa Dora Josefina Ayala Castro y esperamos que “alguien” abrace mues- tras inquietudes y nos brinde el estimulo para forjar un Sinaloa equilibrado desde el punto de En 1992, las guarderias del IMSS le entregaron un reconocimiento. Dora Josefina Ayala. Amora Sinaloa. vista téenico, agricola, industrial cultural y lite- ratio. Junto con otros escritores destacados en Si- naloa, cre6 la Asociacién de Escritores de Sina- loa, de la que fue presidenta fundadora En educacién se jubilé en la categoria de inspectora de jardin de nifios y catedratica de la Escuela Normal de Sinaloa. En la UAS le fue entregada la presea Eustaquio Buelna por méri- tos académicos. También alli se le otorga jubila- cin por tiempo de servicios. En 1987 recibe de la Federacion de Mujeres Universitarias la preSea Sor Juana Inés de la Cruz, que se otorga por ser la “Mujer Universi- taria del Aiio”. Ha recibido 5 primeros lugares en certame- nes literarios y otros segundos premios y men- ciones honorificas. Su primer flor natural la re- cibe en 1965 y al cumplir Culiacan 450 aftos de fundada, gana la titima flor que ha recibido con su poema “La dualidad de los juegos reales” 31 Hassido colaboradora entusiasta y desintere- sada en muchisimos programas, publicaciones periodisticas, libros, lecturas, recitales, teatro, ete. ElSol deSinaloa leha entregadoel Galardén de las Artes por un trabajo en pro de la cultura en 1986, en 1990 y en 1995; el delegado del IMSS, querecibe el galardén como Institucién Genera- dora de Cultura, hace un piiblico reconocimien- to al mérito de la Lic. Ayala Castro. En compafiia de Roberto Heméndez Rodri- guez, Enrique Pefia Gutiérrez, David Rubio, Ali- cia Montafio, Luz Lépez Meza y otras distingui- das personalidades de la cultura es miembro fundador de la Academia dela Cultura “Alejan- dro Heméndez Tyler”. : ‘Al dejar el magisterio es nombrada por ol IMSS jefa delegacional de Prestaciones Sociales, cargo que dejé al jubilarse en julio de 1995. PRESAGIO La Universidad Auténoma de Sinaloa, edita su poemario “Bl Juego de las Voces Circulares’. Tiene 13 libros inéditos. Continiia escribiendo y participando activa- menie en la difusién de la cultura, sin dedicarse exclusivamente a la poesfa. Desdesufunciénen el IMSSalent6, organiz6 y realizé el programa de teatro escolar por dos iemporadas, cubriendo con ellas al estudiante secundariano en una asistencia de cuarenta mil en todo el estado. El Congreso del Estado en 1984, emitié un decreto en el que se autoriza que un jardin de nifios lleve su nombre, y éste estd situado por la Calzada Heroico Colegio Militar. La profesora Ayala, convive frecuentemente con maestras, madres y nifios del jardin. Durante el homenaje hecho al intelectual mazatleco Antonio Haas, la maestra y poetisa aparece acompaiiada del Lic, Héctor Lié Verduzco, celegado estatal del IMSS y de Miguel Tamayo Es- pinoza de Los Monteros. 32 REVISTA SINALOENSE El Fuerte de Montesclaros y su evolu El Fuerte, al igual que otras ciudades importantes de lo que hoy es Sinaloa, estuvo durante largo tiempo conformado por una sociedad propia de aque- llos tiempos, en que la econo- mia, el poder politico y la cultu- Ta se concentraba en una mino- ria, Ademés, hay que tener pre- sente que El Fuerte, fue capital del Estado de Occidente, que comprendia las Provincias de Sonora y Sinaloa, y como es sa- Dido, el centralismo tal y como se ejercia, se caracterizaba por circulos socialmente cerrados, que impedia la incorporacién deextrafios, a aquel mundo tan particularmente conservador. Ysibienes cierto que el mo- vimiento revolucionario, vinoa traer algunos cambios, en tal sentido, sin embargo no logrd modificar la estructura esta- blecida, que permanecié al -margen de influencias ajenas al estilo de vida reinante. Tuvieron que transcurrir varias décadas para quelosbal- buceos del progreso, las vias de comunicacién y el intercam- bio econémico, agricola y co mercial, aunado a oportuni- dades cada vez més significati vas en la instruccién, a estratos menos favorecidos, contribuyé al inicio de una apertura salu- dable y constructiva, en que empezaron a aglutinarse gra- dualmente los constitutivos de tuna sociedad menos hermética y més participativa, a través de ia conjuncién de lazos e intere- 5 comunes, al dejar de ser ex- Por José Carlos Ibarra clusivos y pasar a ser compar- tidos. Pero la apertura definitiva se vino a dar por medio del inusitado desarrollo, con la ini- ciacién de las trabajos de cons- truccién de la regién, de la apa- ible quietud tan peculiar, pas6 a una etapa vertiginosa de acti- vidad, en que el auge econé- smico dej6 una importante hue- lla, que carr bid modos y estilos. de vida. Aceste hecho singular, se vi- nieron a sumar la presencia de los clubes cle servicio que, con sus eventos y obra social bien- hechora, contribuyeron de ma- nera determinante, para que fueran posible formas de con- vivencia mis ampliamente co- municativ Asi, al llegar a su fin el ciclo de la sociedad de antafio, se abrieron nuevos espacios en el pensar y en el quehacer, porque por ley natural, las sociedades evolucionan gracias a la accién transformadora del tiempo, yel on social empuje del progreso que trae aparejado, de tal modo que los nuevos cauces de convivencia se desarrollan de manera mas esponténea, al darse los linea- mientos de una sociedad mas abierta, dindmica y participa- tiva que, con sus virtudes y ce- fectos, coexiste en una sola as- piracién que representa y sim- boliza un mismo destino. Y dentro de esa nueva com- posicién social, con un solo de- nominador comtin que es su prosperidad y grandeza, El Fuerte siempre se ha enorgu- lecido en mantener y preser- var aquello que lo ka distin- guido a través del tiempo: la esencia de sus costumbres y tradiciones, la guapura de sus mujeres, su proverbial don de gentes y espiritu hospitalario, Ia convivencia alegre y bullan- guera, y su estampa romantica que evoca con nostalgia el pa- sado, pero que también alienta la esperanza fundada en el por- venir. Estampe que evoca el pasado y alienta esperanzas nuevas. 33 PRESAGIO Gebre Backer Por Herberto Sinagawa Montoya Felipe Bachomo, lider indigena del valle cle El Fuerte, nacié en 1883 en el poblado de Ja- huara, situado frente a Mochicahui, rio Zuaque de por medio; murié fusilado en Los Mochis al 24 de octubre de 1916 Desde muy nifio, sin saber leer ni escribir, se emple6 como peén del rico hacendado José Ma- ria Cazares. Se dice que vivié enamorado de una de las hijas del patron, de nombre Elvira Muy joven se alzé en armas a la muerte cle Madero; su tropa estaba formada por maycs, expeones de los hacendados, que los habien despojado de sus ricas tierras en ambas orillas del rio El Fuerte —o Zuaque—. No fue aliado le Carranza, ni de Huerta; no entendifa la politica; sélo estaba al frente de los que reclamaban ‘0 suyo. Por instinto, se lanzé ala revolucién enar- bolando la dinica bandera legitima: el despojo ce las tierras de que habian sido victimas los inci genas del norte de Sinaloa. Fue as{ como el lo. de mayo de 1911 los mayos de San Miguel Zapotitlin, Mochicahui, Jahuara y Camayeca, armados la mayoria con arcos y jaras, y algunos pocos con viejas pistols y carabinas, se incorporaron a las fuerzas del general Rodolfo Ibarra Vega, en San Blas. Pedro Baymori, gobernador de Mochicahui, envié el siguiente recado a otro jefe indigena cle Ia region de El Fuerte: ‘Mucho te a gra de sere que me a Regles a los de sas loremes queayga cerca y que se alisten con arcos todos y que a gan mas arcos y jaras para los que 10 fengan porque aqui no tenemos de que a serlas tart- bién manda juntara ls de Mochicahui alos de Angel jiobilo y apolinario polisapa y apolinario que a vice a 34 los de San Miguel todos con armas y tambores man- dame a ser arcos tengo muchos que no tienen armas cada hombre puede a ser dos arcos sin falta te avisare el dia que salgamos del Fuerte para San Blas para que me mandes lajente. Cialgo pasa que. vucen los Ricos 4 garra Veinte jareros y los pones presos a San Blas al comandante del esta camento también el jefe 0 ha amador, una es Colta jareros para juntarlos todos. Pronto logré reunir un ejército de seis mil hombres, y en su dialecto les dijo que no tenian por qué defender a los yoris puesto que éstos los habian explotado quitandoles sus mejores tie- ras, las que estaban a la orilla del rio, las que Felipe “Mishi” Bachomo. Elhombre leyenda. REVISTA SINALOENSE. on El famoso cerro de La Ventana, sitio escagido por Felipe Bachomo para refugiarse. Se cuenta que ahi enterré el oro y plata que rob6 a los ricos. ahora estaban sembradas con cafta, que los blan- cos mostraban amistad cuando necesitan del indio, y que sus peleas por el poder y la riqueza no envolveriana sus hermanos deraza, que ellos tomarian las armas pero para pelear por la de- volucién de lo que les habia pertenecido y por- que ya no se es siguiera obligando a trabajar de so a sol por una paga que sélo aleanzaba para comprar unos cuantos litros de mate Y luego sefial6 con el dedo alos caciques de El Fuerte y Mochicahui, acostumbrados a pres- tar a medias; es decir, al 50 por ciento los-avios para quienes sembraban sus tierras de temporal 0 las pequefias superficies que se habian sus- trafdo a la codicia del blanco y que sembraban casien forma clandestina en las margenesdelrio El Fuerte. Con los viejos rescoldos de esa explotaciéri feudal, los mayos no tenfan dudas en cuanto a Ja orientacion que habian de darle a su lucha bajo el mando de Bachomo. Bachomo fue informado de que los latifun- distas habfan apresado a muchosindios en Aho- me y los querian sacrificar para ahogar en san- gre la rebelién. Cayé con su gente sobre Ahome el 18 de abril de 1914, y a sangre y fuego liber a sus hermanos de raza y ordené el saqueo de tiendas y casas de los yoris, Por la brutalidad del ataque, las familias atemorizadas se refugiaron en casa de don Zacarias Ochoa, propietario de la faébrica de panocha El Aguila. Bachomo respeté sus vidas por ser don Za- carias padre del general José Maria Ochoa, al que los indios de la regién le tenian gran esti- maci6n por ser un luchador de las causas del pueblo. Mario Gillen su libro La conguista del valle de EI Fuerte, dice a propésito del triunfo de Ba- 35 chomo: [a tomua de Ahome dio a Bachonto fueran y utoridad. El general Felipe Riveros, jefe de las fuer- as corrancisias en Sinaloa, le extendié el nor- bramiento de general. Tedricamente su bandera se reducia a la restitucion de las tierras arrebatadas a los indios del valle de El Fuerte; entretanto, eso pudiera realizarse, Bachomo se linttaba a perseguir ycastigar 4 los caciques verdugos de su raza. Conlo ladino quele venia a Bachomo de sus ancestros victimas de la expoliacién, no se dej6 arrastrar por los jefes de las distintas facciones revolucionarias que se disputaban el poder y la rigueza, manteniendo a su gente, valiente y es- toica, incontaminada de ninguna otra ambicion que no fuera la de volver a aduefarse de sus tierras. Pero si el taimado Bachomo suirié graves conflictos internos por su falta de malica po- litica, pronto se vio frente a otro poderoso ene- migo: Benjamin F. Jonhston. Este personaje lleg6 rezagado de Owen. Era fino y cortés, cuando ~ queria; siniestro y cruel, cuando hacfa negocics. Don Zacarias Ochoa, al ir a Agiabampo para recoger un envio de refacciones desde San Fran- cisco para su trapiche, se lo encontré en el mue- lle, solo y sucio. Pronto habria de producirse una serie de infamias erigiendo el imperio de la United Sugar sobre los despojos de los modestos trapiches de ‘Ahome y La Constancia. Sin més capital que su audacia y su frialdad de hombre de negocios, Johnston se qued6 con muchas tierras de los indios arrebaténdoselas a los caciques blancos por medio de argucias y sociedades en las que se llevé la mejor parte. Bachomo, luchando ya bajo la bandera del villismo, tomé por primera ver a Los Mochis el 17 de junio de 1915, volvié a entrar en Ahome, y junio con el general Juan M, Banderas, no s6lo afect6 los intereses de la poderosa United Sugar sino otras propiedades de norteamericanos. El general José Gonzalo Escobar, al mando del 5o. Regimiento, se lanzé a Ja persecucién de Ba- chomo, desde su cuartel general en San Blas. Sin embargo, la situacién no vari6. En no- vieribre 15 de 1915 lanz6 el ataque més feroz contra Los Mochis. Miller Jordan, colono ame- ricano, escribi6: El primer aviso de atague lo tu- Bachomo Tuché contra Tos que se aduefiaron de las tierras que fueron de sus ancestros; Iuego de su = lucha se acogié al indulto, pero fue juzgado por crimenes que no cometié y fusilado. REVISTA SINALOENSE, vimos a ta una de la mnfiana del martes 15 de n0- viembre, cuando a los gritos de ;Viva Villal, y;mue- ran los gringos!, los indios y villistas entraron -galope por tres lados del pueblo —Los Machis tenia entonces 3,500 habitantes, de los cuales 250 eran norteamericanos—, abriendo fuego com sus armas ygritando muldiciones; de todas partes de Los Mochis se escuché un pandemonium de gritos salonje, dis- pares, rompimiento de puertas y ventamas y el rita de los tam-tant o tamtbores de los mayos. Ross Page, gerenie de campo de la comparite zucirera, telefoned a Campo Giticho ordenando el despacho de un propio montado a Tapolobampo, para que diera aviso de ataque.l consandante del caftonero “Annapolis”, fondendo en la bahia. Por teléfono se comunicaron instrucciones para que los americas Alojados en el segundo piso de la oficina general de In sucarera y en otras casas de la compart, se res- niesen en la ensa grande "Las Palmas”, residencia 4e don Benjamin F. johnston, fundador del ingenio, quien con su sefiora se hallaba ausente de Los Moch's ‘Mientras fanto tos inoasores siguieron disparanio sus armas y ala fuerza entraban robando y asaltanio {as casas de las vecinos en el centro de In poblacién. Bajo tales circunstancias ls indios dieron muerte al ingeniero L. Brown, cuando lo encontraron co- rriendo por una de las calles. Después, segiin el relato de Jordan, los indios saquenran la “comisarfa general” de la compaiiia, y se levaron todos ios animales 0 bestias del corral general; a las seis de la ‘maitena quebraron las puertas y las ventanas de la oficina general, Con la primera luz del da, algunas indios salieron de la oficina, tomando en diveccién de In casa de Neal Lewis, el agente consular norie- americano. Apenas los hombres habian principiade a escouder las armas en varios sitios —sigue el rela:o de Jordan—, cuando un nuevo grupo de cincuenta indios bien armados y encabezados por su mero je’, general Felipe Backomo, llegaron a galope y pararon enfrente de la entrada de ta casa. Bachomo era en aquel tienspo un hombre alio; bien hecho, vestido con uniforme de mezclilla, lucia un sombrero tipo Stetson adornado con una plurila General Juan M. Banderas. Allado de Bachomo. de pavo real, anteojos oscuros, dos banderalas de parque cruzedas, pistola, cuchillo grande y bayoneta en mano. Bachomo desmoni6, hizo seflas a un ayu- dante pare que lo siguiera y dijo que tba a registrar la casa, cuarto por cuarto. Todos subieron al segundo piso y la revisién comenzé en el cuarto de la seiora Tolmston, donde las seftorns y ls niftos estaban sen- fados encima de las cemas. Al principio no se en- contraron mts que unos cartuchos para escopetn en otro cuarto, pero entonces descubrieron un rifle de- bajo de un colchén. Por sugestiones de Jones y Jordin, Bachomo y su ayudante comenzaron a bajar In es- calera con el fin deregistrar el primer piso com Ia iden de emborrachar al jefe indigend. Media escalera abajo, Bachomo dio ovelin para arriba, fue directamente al cuarto donde estaban las seftoras y ordené levantarse de sus camas. Debajo de los colchones se descubrié una coleccién de rifles autométicos, pistolas, escopetas especiales, para usar- seen caso de desérdenes y bastante parque para todas. En el cuarto para baiio enseguida encontraron unt a7 costal grande de parque para rifle, escondido en una cemasta, bajo toallas usadas. Tal fue el placer de Bachorto al encontrar este tesoro de armas, que se olvidé de enojarse con 1oso- tros y se limit6 a decir: —sefiores, cpor qué no me tuvieron més confiamzn diciéndome In verdad? Gou- villon trataba de quedarse con una de las escopetas especiales, diciendo a Bachomo que ta querta para azar conejos. Con una sonrisa Bachomo le dijo que 1 también Ia queria para cazar comejos y con un atento “con permiso sefiores”, mont6 a caballo y se Mario Gill, en su libro La conquisia del oalle de ET Fuerte, describié ast los tiltimos dias de Ba- chomo: En febrero de 1916 se entregé en Moons, Sonora, al coronel Guadalupe Cruz, que le habia afrecito tas garantias que conceden a quienes se acogen al indulto. No obstante es0, Bachomo fue etenido y enviado a la ciudad de México. Después de una corta reclusién en Santiago Tlatelolco se le condujoa Culiacin, donde fue sometido a un consejo de guerra y sentenciado a muerte el 7 de octubre de 1916. A petici6n de los latifundistas del norte, el antigno peon de don José Maria Cézarez fue con- ducido a San Blas, donde fue acomodado en un fur- g6n de segunda del Ferro- carril Kansas City- México y Oriente, y Nevado a Los Mochis. : Al pie del ferrocarmil ya se habia cavado la tumba. Bachomo escogié a los sol- dados que le habrian de formar el cuadro y al capitén Santiago Fierro para que diera la orden final. Con el ala del som- retiré con sus saludos. Pero todo se volvié en contra del lider in~ digena: José Robles, su lugarteniente, fue de- rrotado entre el cerro de Camayeca y Choacahui por el general Mateo Muftoz, y Bachomo, des- pués de su violenta incursién en Los Mochis, fue derrotado en su refugio natural de Jalwuara y el general Juan M. Banderas cayé vencido en “La Ventana”, sellando ast la derrota final del vi- Itismo y el ascenso del constitucionalismo en Sinaloa. Sin apoyo de nadie, Bachomo fue fécil victima de los latifundistas alos que tanto habia lastimado en sus intereses. 38 En 1915, la poblacién de Los Mochis vivie horas de angustia por el sorpresivo ataque de las tropas de Bachomo y del general Banderas. brero ladeada sobre el ojo derecho, seftal de arrogan- cia y de desprecio, esperd ladescarga dela fusileria tras rechazar la venda. Muri6 el 24 de octubre de 1916. Don José Pomposo Salazar, enemigo de Ba- chomo, escribié sobre su muerte: Sus correrias de ‘gato montés lo hibiian arlelgazado. Llegé amarrado ppor los codos, en camisa, con tn sombrero ancho de palma, sasteniendo en el braza izquierdo una cobija. A un tado de la estacién ta fosa cavada com an- ticipacin ya lo esperaba, Dando ln espatda a la se- puliura se pard frente al petotén ejecutor, arrojéa la {ose la cobija y esperd impasible; dando muestras de ‘alo, lavenda que le sujetaron sobre los ojos la arrojé al suelo, pero cuandoel oficial dio las voces de mando REVISTA SINALOENSE bajo ta fla del sombrero cubriéndose la carne inclind la cabeza para no ver la boca de los fusile. Elrecuerdo del Bachomo no ha muerto ertre los mayos del norte: todavia lo respetan y lo quieren. Te6filo Leyson, historiador guasavn- se, dice: Cuando Bachomo bajé a los andenes d2 la estacién del ferrocarril, venia amarrado de las marcas, que traia colocadas entre la espalda y la cintura, portaba un viejosombrero texano color plomo, canisa y pantalén de caqui amarillo mostaza, unos viejos zapatos mineros, sin calcetines, y por todo equipaje traia una cobija colorada con franjas negras en los extremos enrollada con un mecate, venta sin rasurar con una barba de diez o doce dias, que le daban un aspecto amarillento, enfermizo. Antes de ser fu- silado, pidi6 al capitan Santiago Fierro que, a manera de gracia, le permitirera platicar unos minutos con una mujer confundida entrelamul- titud expectante: esa mujer era Elvira Cézarez. Nota de redaccis Conrelacién al destino final que tuvieron ‘os restos del lider indigena, el propio Mario Cill cuenta que “el dia 13 de octubre de 1922 el sef or don Ramén Aureliano Ri- tara de oponerse al traslado de los restos del caudillo. El sefor Rivera se habia puesto de acuerdo, previamente, con el Kobanaro —go- bemnador indigena— de Tesila que, en unién de olros indios, asistiria al acto y recogeria los res- tos de Bachomo, La exhumacién se realiz6 sin incidentes la noche del martes 13 de octubre;en un atatid para nifio de 10 aftos comprado por el seftor Rivera fueron colocados los huesos de Bachomo. Fsa noche fueron velados en un chiname, en El Péi- blico, a orillas del canal Principal. Hubo pascola, rezos y tequila; al amanecer el cortejo indigena siguié hasta Tesila con los restos del caudillo y el sefior Rivera regres a Topolobampo. Hasta estos momentos los historiadores de la regién contintian buscando los restos de Bachomo; muchos insisten en que se hallan ainenel lugar desu muerte; otros en que fueron trasladadosal cementerio municipal; hay quienes afirman que fueron sepultados en San Miguel y lo més probable es que tampoco se hallen en Tesila sino en un sitio secreto solamente conocido por los viejos jefes dela tribu” vera Rojo, por entonces ad- ministrador dela aduana de L Topolobampo, se presenté ante los funcionarios fede- rales de Los Mochis portan- do una autorizacién de au- toridades superiores facul- téndolo para exhumar los restos de Felipe Bachomo. El alcalde, Ramén Lé- pez. Castro, proporcioné al sefior Rivera algunos poli- fas para que auxiliaran en lamaniobra y se convino en que la exhumacién se haria a media noche para preve- La tumba de Felipe Bachomo, frente a la estacién del FC Kansas nir posibles incidentes en City-México y Oriente, en Los Mochis. Aiios después los restos caso de que el pueblo tra fueron exhumedos y llevados a um sitio que se mantiene en secreto. 39 PRESAGIO LABORES HOGARENAS DE LOS ANTIGUOS MAYOS Por Diego H. Estrella Reyes Hace cinco o seis décadas todas las labores hogarefas del campo, eran muy distintas a las actuales, pues eran otras las necesidades que obligaban a la gente a hacer multiples tarecs. También eran otras costumbres y los valores, morales; por lo mismo, eran diferentes los tratos depadres ahijos y viceversa. Losnifosy jovenes de esos tiempos se entregaban de lleno a ayudar a sus padres en el negocio diario rutinario, pero que en gran medida lo levaban como ritual cuidando su economia y poniéndole el alma al trabajo que ennoblecia ia familia. Los tinicos distractores desde que el sol apuntaba sus rayos dorados en el horizonte ma- tutino hasta el anochecer, eran los consejossier- premuy positivos de los padres y los ejemplares ‘cuentos de los abuelos que abundaban en lec- ciones que nos dan los animales, plantas y los. elementos de la naturaleza. El agua, liquido vital, hermoso desde una cristalina gota como perla o como diamante cuando es tocado por la luz del sol, ha sido siempre bella en arroyos, lagos, rfos o en la gran inmensidad del mar. Ella, el agua, dio a los ‘pueblos mucho motivo de trabajo para su biis- queda: acarreo, obtencién, retencién, etc. He aqui un comentario de esto. Cuando el agua se obtenia de arroyos orios, era llevada al hogar 2n tinajas 0 botijas (beutije en dialecto mayo) de barro cocido, nos detallan algunos autores y nos Jo dice la légica, que antes de la conquista se acarre6 a pie y mucho después, lomo debur-o, en botas o bolsas de cuero, exprofesamente ela- boradas y mas recientemente en botes de lé- mina. Cuando el agua estaba revuelta, le era agregada la pulpa de una cactécea lamada Si- nna (de la que se cree que deriva el nombre Sinaloa) que hacia que se aclarara quedando 40 Una necesidad, ademés de una tradicién que se remontaa tiempos inmemoriables,es el des- granar el maiz. REVISTA SINALOENSE, Ssesece cristalina, ademas, se filtraba en ollas de barro de reciente elaboracién. Para conservar fresca el agua, las tinajas que Ja contenian eran sentadas y cubiertas més de la miitad en arena (sée) Las semillas de muchas plantas silvestres asi como algunas cultivables, han dado vida por mucho tiempo a los yoremes, los mismos gue tuvieron para éstas, muchos cuidados para su conservacién. CONSERVACION DE SEMILLAS La cal de piedta (teta siléa) o cal de concha de mar, (sil6a jatta), se usaba para evitar que los insectoshoradaran los granos y semilla: se guar- daban en las ollas (s6tori) y la boca dela olla era tapada con una pasta de cal 'y se legaban a conservar desde un afio a otro y hasta més, en buen estado. También asi se conservaban los elotes “sancochados" (abarim) Cuando se obtenia cal, el trabajo era mayor, pues la piedra se tenia que acarrear y en el patio verterle agua, que también se acarreaba y cuen- do era de concha se trafa del mar ésta y se teria que quemar. Arduo trabajo el de esos tiempos {cudles eran los chiquillos o jévenes desocu- pados? Més trabajo para conservar las calabazas y evitar el daiio de las ratas. Habia que formar un colchén con choya, una cactécea sumamerte espinosa y sobre ella se colocaban las calabazas. La choya les servia también para obtener la cer nada, la que se formaba con la mezcla de choya triturada, agua, cal, [Link] para el lavado de la ropa y se le agregaba mis antiguamente, fruto de San Juanico (tasfiro) para hacerla jabonosa. Otra conservacién y faena dura que se em- prendia era la de los productos del puerco (co- hui), como son los chicharrones de carne y de lonja. Se depositaban en ollas de barro, las que se enterraban en arena que la contenia una pila construida de piedra negro-azulosa, tal vez pi- zarra; muy dura y poco porosa para evitar la salida del agua, ya que la arena se les propcr- Gionaba para conservar fresca la olla y su con- tenido. Para obtener el “tacsic” o hebra de heja ea de mezcal conocido més bien como ixtle, el ‘mezcal, (ci) se tenia que deshojar con tajadera, acarrear la hoja y con una cuchilla raspar a lo largo quitando su parte carnosa. Ora tarea era tatemar mezcal en hoyos he- Entre los mayos, la musica ha tenido siempre implicaciones rituales, por lo general relacio- nadas con la naturaleza chos en el subsuelo (maia), ci cApe-ta-maia. Los oficios femenino que las jovehcitas apren- dian cuando los varones obtenian la cal de pie- dra, a ellas les servia para ablandar o pizcar el nixtamal. El hueso quemado y la concha que- mada, la usaban para aplicarla untada al comal de las tortillas (tajcarim) Otro quehacer femenino, era hilar algodon silvestre (chini) el que tojfan en su telar que ellos llamaban vicuria Ollas para el agua (sétari), comales, apaste 0 japaste, etc. eran oficios de la mujer, desde aca- rreo de tierra, espiga de zacate aceitilla, tierra de distintos colores para pintar (satta y teta satta), as{ como batir el lodo (babu) que era un tipo especial ya que el mas comin era el techud; cocer Jos utensilios y gran parte de éstos eran dedi- cados al uso del cocido de hueso con came (gua- ca vaqui), en ciertas ceremonias religiosas 0 festividades; los platos hondos de barro para el atole de maiz (bannari) con miel de abeja y todavia tenfan que cocer més nixtamal, molerlo en metate y hacer muchas tortillas. Pero que saludables en cuerpo y mente, pues no se les daba lugar a los vicios en tan bonitos oficios. a PRESAGIO. Por Dora Josefina Ayala Castro Si dulce oamargo, poetas de los tiempos si fuerte o déil, donde el crugir de sueftos siealiente 0 rio, es el transfondo al din si llantoo risa, pra tuci Ia festa después de beber Ia noche de la palabra sacudiendo ideas que ha de Neva el viento? concluyo que todo es opuesto, En qué silencio de campanas como las alas de la betula se quedan muestras voces que son derechae izquierda. + que no logren amalgamar La esperanza se queda Tos truenos cen ns ausencias del hombre ni resumir las chispas que vestido de fronteras que salen de los bronces? larga la mano gDe qué sirven luceros para cortar los frutos. yplanetas en los vocablos nuevos Un golpe de tropiezos sino legemos tumba la manzana a mover el mundo, ‘mientras los dedos se crispan circuncidado con egofsmos y fracasos? pare sacar el jugo “No soporto que un nifto de las sonrisas rmutera de hambre” que no se han producido Y sin embargo, todos los dios Elaliento gira ame siento tres veces a la mesa gira ‘No quiero ver ala Nicaragua actual, sin encontrar el hueco nia Etiopta, nia Libia, nia Israel, que albergaré las horas nia los guatemaltecos, donde se esconde el lento. nial indigena nuestro, La fueron de las manos nial obrero, sediluyen nia otros sacrifieados de mi pueblo, en un montén de esponjas. nie laaterradora bomb, Sélo el rictus del poeta sin embargo... que ha cruzado el mar, sélo me estremezco “* * puede saloar Ins races cunndo leo + trasponer los montes. ‘mil necropsias Noes ficil sucedidas ayer. hacer lo seco verde, La flor y al lanto i fransfuundir el gooe no se dan en conjuncién. ent unt est6mago vncio Siento que a veces hablamos de espiritu y materia Pero no creemos. {Qué hacemos, Somos poetas de cadencia y forma, REYISTA SINALOENSE ‘mas, no labramos porvenires necesarios... Y jUrgentes! Un hombre golpeado -yencarcelado sin proceso! Un grito que acalla una culata! Un puitado se acabé media patria! A un vecino le roban st salario de hambre _y después lo maton! {Todos las das bebo réfiagas de metralleta! Qué hacemos os poetas? Seguir hablando de la buna canter Ia realidad —que por cruenta estremece. He llegado a pensar que algunos Ia disfrutan— 2Cudl es el cartabén de nuestra esencia? En dnde eaberos con nuestros tormentos, Iucideces, grandeans, emociones, ‘yencantos?. Somos parte del hombre ¥, chemos de hacernos a su semejanza? Vamos cantando al eco, pero noal de azul clarividencia, sino al r9jo, al que tiene mil alfleres en sus ojos porque ios mil se clavan enel hombre miswo. Vanes haciendo el canto como fatogra dejémonos de luces y de sombras, no existe mds que una contraposicién jel hombre versus hombre! Y, déjenme, asora que estoy abierta al calor y ln esperanza, pensar, creer, sentir, soar, que en el mafiana —que caminard siglos para evar al runeho— fodo ser distinto yentonces poder decir: “amo ln resa porque es terciopelo y lua” ent vez de decir como ahora digo: “No soporto que un nifio muuera de hare” Poetas, hermanos, todos! Ayiidenme! con el peftasco a punto de caer, noes suficiente mi canto, mi fuerza, nimi ligriena, HACIA LALIBERTAD “MA. ESTHELA GARCIA 43 PRESAGIO. Las mutilaciones que ha sufrido El] Fuerte Cuando los territorios de Sonora y Sinaloa formaban lo que se liamé el Estado de Occi- dente, y esto ocurria por los afios de 1824-1829, El Fuerteera uno de los seis departamentos gue conformaban dicho estado ysujurisdiccién abarcaba la to- Talidad de lo que hoy son los Por Humberto Ruiz Sanchez tos que fueron El Fuerte, Culia- cén y San Sebastidn. Como se verd, El Fuerte seguia abarcan- do los cinco actuales munici- pios nortefios pero habia perdi- do ya el departamento de Ala- mos con sts partidos Huata- bampo y Navojoa; zy saben us- tedes por qué se dio esto? por- Portales, plazuelas y templo de Ei Fuerte. municipios de Sinaloa, Gua- save, Ahome, Fl Fuerte, Choix y se prolongaba hasta abarcar ° también los municipios sono- renses de Huatabampo, Navo- joa y Alamos, es decir el de- pariamento de El Fuerte era tan grande como la mitad del ac- tual estado de Sinaloa. Luego en 1830 se viene la separacién del Estado de Occi- dente, naciendo ast los estados independientes de Sonora y Si- naloa. En consecuencia Sinaloa se dividié en tres departamen- 4 que los diputados que xepre- sentaban ala fraccién sinaloen- se no asisticron a la importante junta constitutiva y los diputa- dos sonorenses nada tontos se adjudicaron ese territorio, pa- sando sobre un acuerdo queen ese momento ostentaba cada departamento. Ya en 1831 al ser promul- gada la primera Constitucion Politica del Estado de Sinaloa, éie se componia de los si- guientes clepartamentos: El Fuerte, Sinaloa, Culiacén, Co- salé, San Sebastian y Rosario; y asu vezestos departamentosse dividian en Partidos. Como se ve pues, ya El Fuerte se habia reducido otra vez perdiendoel departamento de Sinaloa y quedando con- formado s6lo por los partidos de Ahome, El Fuerte y Choix. En 1861 a los departamen- tos ya se les llama distritos, y estos en nuimeros denueve for- man en ese momento el estado de Sinaloa, nace pues el distrito de El Fuerte y éste como los demés seré regido por un pre- fecto ya queanteriormentesele denominaba director politico. ‘Don Francisco Camilo Orrantia fue el iltimo director politico, naciendo en la persona de don Carlos C. Avilés el primer pre- fecto del distrito de El Fuerte Asi con esa denominacién de Distrito, El Fuerte cruzaré toda la etapa juarista y toda la porfiriana, asi pasarén 56 aftos, vendrd la Revolucién yal triun- fo de ésta 0 seaen 1917 quedara reducido a simple municipio, segregandose de él los partidas de Ahome y Choix que quedan convertidos en municipios li- bres. ~ Estamos en 1995, llevan de vida independiente estos mu- nicipos 78 aftos, y ahora a mas de fres cuartos de siglo de dis- fancia recee sobre El Fuerte la amenaza de una nueva mutila- cién, todas la heridas anteriores estan restafiadas pero eso no quiere decir que el municipio de El Fuerte haga honor a su nombre, es decir que sea un te- REVISTA SINALOENSE. ritorio con fuerza, conriqueza; porcién productiva consistente de buscar su municipalizaci6n, deloconirarioesté dentrodela en las tierras de riego, hume- pero El Fuerte también est en categorfa delos municipios po- dad y temporal quesuman casi todo su derecho de luchar a bres, y de lograrse ese nuevo las 100 mil hectéreas; dicho de brazo partido porque esa nue- desgarramiento con la preten- otra manera le quedara sélolos va mutilacion a su territorio no did municipalizacién de San agostaderos y la zona cemil. se lleve a cabo. Blas, El Fuerte perder toda la San Blasesiden todo el derecho ASI ERA EL DISTRITO DE EL FUERTE HASTA 1916 home San Blas e ‘Los Mochis e ASI QUEDO DESPUES DE LA MUNICIPALIZACION DE 1917 ee Wan Y ASI QUEDARIA SI SE LOGRARA LA MUNICIPALIZACION DE SAN BLAS L EL Rigrt x } \ 45 PRESAGIO Recorriendo las calles de mi pueblo Por Ma. de Jestis Pedrozo Uzérraga {Es usted originario de esta ciudad? Bueno, entonces no tengo mucho que relatarle de ella; de sus leyendas y sus calles, de su gente y sa historia... pero si Ud. es una persona que nos hace el honor de visitamnos 0 radica aqui tilt- mamente, entonces quiero invitarlo a que trar- site por la calle Hidalgo en un dfa tranquilo, a una hora tranquila y, de seguro percibirg, com> me sucede a mi, un ambiente —no diré que colonial pues eso mas bien se refiere a grandes edificios donde vivieron los personajes hist¢- ricos de nuestro pais—. No. Porla calle Hidalg se respira el aire de esas viejas callejuelas de les pueblos antiguos. Para mila calle Hidalgo es 1a tinica que queda en esta ciudad con ese saber jfan especial! a pueblo viejo. Empiezaa espaldas de la iglesia, pasa por el cosiado derecho del Palacio Municipal y contintia hasta desembocar en el camino a Ocolome. Al final de la calle s2 encuentra ese edificio viejo construido por las familias de abolengo como casa de campo para iz a descansar en esa tranquilidad de que s2 podria disfrutar en esa época tan ya lejana. Con el tiempo, fue usada como cuartel y hasta fue campo de tiroteos enconizados de bandos ene- migos; y ahora lo vernos convertido en el Bene- Calle Santos Degollado. mérito hospital “Santa Rita”, pero que también sirvié de funeraria, asilo de indigentes, etc. Hace aproximadamente treinta afios yo recibi los beneficios de esa humilde insti- tuci6n: no habia ningtin otro lugar a dénde recummir en caso de emergencia. Fue preci- samente alli donde ocurriera lo que voy a relatar aunque a alguien le pareceré de ciencia ficcién. Mi madre, una anciana que ya se acercaba alos noventa afos, tenfa que ser atendida con urgencia y en horas indispuestas ya que pa- decia de asma cardiaca y era muy necesario administrarle oxigeno. Una noche en que ya habia superado la crisis y dormia tranqui- lamente frente a un balcén que da a la calle Donde el misterio transita por las calles. 46 decidi descansar yo también para esperar el REVISTA SINALOENSE, En la colonial ciudad todo es historia y tranquilidad; cada rincén guarda un secreto que despierta el interés de los visitantes. En la gréfica, Ia casa de don Blas Ayala. Ka = if) lite = = a amanecer y la dierandealta. Tenia unasébanaen elalfeizar del balcén y, en cuanto me recostéen una cémoda posicién, escuché algo inusitado: era el ruido de un carruaje que recorria por toca lacalle Hidalgo rumbo a donde esté el hospitel. El galope de los caballos con herraduras eva impresionanteaesahorasilenciosa, yclaramente escuché el rodar del carruaje, y el tintineo in- confundible de los arreos de las bestias agitadas. En sus calles resuena el paso de carruajes. Me senté a esperar que pasara para poder verlo uesno tenia noticias que porese tiempo alguien usara algiin carruaje, jmenosa esa hora!: las doce ymediadelanoche. Mepeguéala rejalomésque pude pues el ruido arreciaba y ya se sentia muy [Link]- s6juntoamiperonopude ver carruaje alguno: de pronto, se detuvo frente ala alameda que esté a orilla del camino y se esfumé todo sonido como si sélo hubiera reinado el silencio toda la noche. Ya no pu- de conciliar el suefio, me puse a recordar la época de mi nifiez en que vefa alas familias delos ricos hacendados viajar en lujosos ca- rruajes. Por fin amanecié; le comenté a Maria, la enfermera respon- sable del hospital, lo que habia sucedido por la noche y por toda respuesta mé dijo: |AhI, ya te toc6 oirla. Para nosotros los que trabajamos aqui ya no es nov dad. Nonadamseso hay pero. se tiene uno que acostumbrar a ver esas cosas y callar porque sélo se convence el que lo ve con sus propios ojos. 47 PRESAGIO E] Fuerte también tiene su Pentagono Por Tito Tranquilino Gémez Torres puso a la cuadra en donde vivi6 don Jestis Armenta, el remoquete de "El Pentagono”, pues efec- tivamente esa cuadra tiene cinco esquinas, a saber: ‘La primera esquina esté en el cruce de las calles Zaragoza e In- dependencia; la segunda esté por las calles Independencia y Benito Judrez; la tercera entre Benito Juarez y Cinco de Mayo; la cuarta entre Cinco de Mayo y Rodolfo G. Robles, y la quinta en la esquina que forman las calles Rodolfo G. Robles y Zaragoza. En la primera esquina vivié dona Maria de Serrano, uno de los pilares de esa honorable familia; en la segunda viven actualmente los descendientes de la familia Gonzélez; en la tercera viven los descendientes de la familia Callt Delgado en la cuarta esquina vivi6 don Ramon Arvizu, ahora perte- reciente a la familia del ingeniero Camilo Ruiz Armenia, y en la quinta esquina vivia don Jestis Armenta, ahora la habitan susdes- cendientes. En ese "Pentégono” también sadican actualmente dofta Rosita Barraza, los descendientes de mi tio Aurelio Gémez; los descen- dientes de don Juan Fstrella Cota, los senores Jestis Ruiz Gonzalez, el Palacio municipal: un cuadrado trapezoide. ingeniero Emilio Alvarez Ibarra y la familia de Victoriano Ruiz. Enla esquina de las calles Rodolfo G. Robles JOSE MARIA MENDOZA y Zaragoza, vivia el seftor Jestis Armenta, un “EL TAMALITO” sastre de prestigio y abolengo; hoy en su casa_—_—_E Activo 20-30 fue fundado en esta ciudad viven sus descendientes. el aio de 1955, habiendo sido padrino el club Don Jestis era muy amigo de otro Jestis de hermano de Los Mochis; habiendo sido sus apellido Ibarra, y que todos conocimos como _ socios fundadores los entonces jévenes y ahora *Chuy Canuto”. No se sabe quién de los dos le _respetables ancianos: Len Fernando Garcia Lé- 48 REVISTA SINALOENSE. pez, Mario Bonifant Castafios, José Maria Men- doza, Gregorio Fierro Millan, Sail y Ratil Con- ‘treras Gaxiola, Alfonso y Roberto Acosta Mex- doza, Fortunato Vega, Oscar Esquivel Villa- rreal, Jorge Vega, Ramen Serna, y otros que no recuerdo por é! momento, ‘Cuando el profesor Esquivel fue presidente del club, nos trataba a todos los socios como si fueramos chamacos de la escuela. Comenzabe a hablar y no paraba hasta que lo dejabamos solo. En cierta ocasin que estébamos en sesién ordinaria en el resiaurante XX, y que Esquivel tenia ya como dos horas hablando, le pregun'é a José Maria Mendoza "El Tamalito” que estaba distraido platicando con otro socio, quesi qué le parecia la propuesta que estaba planteando, y entonces “El Tamalito” con esa cara de ino centén que tiene le contesté: no he oido nada profesor, ¢no tuviera la amabilidad de repetir lo que dijo? Esa fue la cura de Esquivel, que nunca ms volvi6 a acaparar el uso de la palabra. Este “Tamalito” Mendoza fue y es muy que- ido por todos nosotros del Activo 20-30, por su don de gente, su amistad sincera a toda prueba, y porque ademés se alcanzaba con todos for- midables puntadas. Cierto dia fue a una sesién, y encontré a los socios Jesis Ruiz Gonzalez, Fortunato Vega y Sadil Contreras Gaxiola, sentados frente a una ‘mesa verificando un inventario general del mo- biliario y enseres del Club. Al verlos tan oca- pados quiso saber qué estaban Entre los locos pacificos y més célebres que transitaban las calles de El Fuerte en tos aitos treinta, estaba uno conocido como “El Loco Nel”. Era originario de Canutillo, una comisaria como a cinco kilémetros al sureste de esta ciu- dad. El Loco Nel era alto, flaco y desgarbado; se caracterizaba porque cargaba sobre su espalda ‘un enorme costal en donde echaba toda clase de objetos que encontraba en su camino y porque cuando trafa mas fuerte su “locura”, se daba constantemente con la mano izquierda cache- tadas en Ja cara, como si un tic nervioso lo obli- garaa ello. E] saludo que le daba uno al Nel, antes de entregarle un centavito 0 “jolén de dos cen- tavos”, era pedirle que se diera una cachetadita. Sial Nelno le agradaba la limosna que ledaban, la cacheiada que se daba era muy despacio y no se ofa; entonces habia que darle una moneda de cinco centavos, y agarréndola con avaricia el Nel, se daba una sonora cachetada que le dejaba morada la meijlla. “El Nel”, también como todos las locos, tenia momentos de lucidez, porque fue muy conocida y celebrada la contestacién que le dio a cierto individuo cuando se encontraba en uno de esos momentos. De dénde eres Nel? De Canutillo, contest. gPor dénde va el camino a Canutillo? Entonces el Nel con toda la picardia reflejada en su rostro le dijo: Por el suelo, pendejo... haciendo, yal efecto les pregun- 16: gqué estén haciendo mu- chachos? Uno de ellos voltes y dijo: estamos haciendo un in- ventario. "El Tamalito” se que- 6 asombrado y mirdndolos a cada uno de pies a cabeza, re-. puso: Qué van a inventar uste- des, pendejos! “EL LOCO NEL” El poeta francés Nicolés Boi- Jeau (Bual6), consideraba que todos los hombres estaban locos y que la tinica diferencia que habia entre ellos era que unos estaban més que otros, pero que todos tenian en su locura ins- tantes de lucidez. 2 Qué me'or lugar que el pintoresco quiosco para escuchar y recrearse con las chispeantes anécdotas de Tito Tranquilino? 49 Historia y tradicién es binomio que distingue al municipio de El Fuerte, asien- to fundamental de los interesantes indigenas mayos, reserva y filén de identidad y cultura * inagotables. Como alguien dijera, “los mayos son el pueblo que se niega a morir”; y asi lo de- muestra su capacidad de su- pervivencia: primero, en su dominio de la naturaleza des- de remotisimos tiempos, y, luego, ante la destruccién de la Conquista y los sucesivos intentos de exterminio a que las condiciones sociales de ex- plotacién los sometieron. A pesar de todo y contra todo, allf estén, conservando mu- chas de sus tradiciones, orgu- losos y ciertos de su razén comunitaria. Precisamente, de estas tra- diciones que mantienen la magia del ritual milenario, Rina Cuéllar capta la estampa del tamborilero personaje in- timamente ligado alas danzas de pascola, del Venado y de los Matachines. 50 PRESAGIO Directorio PRESAGIO Revista de Sinaloa Epoca ll Niim.73 Octubre de 1995 José Marfa Figueroa Diaz ORGANISMOS TECNICOS DE DIRECTOR APOYO Academia Cultural Roberto Enrique Ruiz Alba (+) Hemandea R. A.C ‘Isaias Ojeda Rochin SUSDIRECTOR DIRECCION ARTISTICA Rina Cuéller Lie, Héctor Lopez Gamez, [Link]-ge Guillermo Cano Terdnime A ite JEFE DE REDACCION TECNICA FOTOGRAFICA CONS#JO EDITORIAL Sergio Inzunza Profi. Roberto Heméndez R.(+) Enrique Guadiana Serrano Lic, Francisco Higuera Lopez «Rogelio Canto, Ing, Rodolfo de la Vega Lic. Ratil René Rosas Echavarria DOMICILIO Dr, Juan Manuel Ledn Rodriguez (+) Francisco Villa No. 290 Ote. Profi. David Rubio Gutiémez ——_Teléfonas: 12-81-96, 12-75-65 Lic. Gilverto Lopez Alanis Culiacén, Sinaloa, REVISTA MENSUAL Impresa en los talleres de LAR Corporativo Grafico, $.A. de C.V., Ramén Corral No. 460 Sur. a ee ee 43} oie aniversario * Bailes populares ~ e . * Elecci6n de reina * Exposiciones tos e uae * Palenque - Agricola & - Industrial ¢ % * Jaripeo & oy * Carreras de caballos a ?d * Juegos deportivos * Juegos mecanicos 3 a@ MM FERIA w@EL FUERTE del 18 al 26 de noviembre Q Ms, oe) EA PATRONATO PRO-FERIA TRADICIONAL DE UNIVERSIDAD DE EL FUERTE DE MONTESCLAROS PRO-UNIVERSIDAD DE OCCIDENTE EXTENSION EL FUERTE CULIACAN, SIN., OCTUBRE DE 1995 - NUM. 73 EPOCA II

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