Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
CULIACAN, SIN., OCTUBRE DE 1995 - NUM. 73 EPOCA II
MUNICIPIO DE EL FUERTE (2)MUNICIPIO DE EL FUERTE (2)
Contenido
Coronel y profesor José Renteria....... 4
Por Humberto Ruiz Sanchez PRESAGIO
Revista de Sinaloa |
Ing. Matias Ayala Q 13 Epoca II Nam. a
Por Gilberto Lépez. Alanis Octubre 1995
Is magi te ial te le
Profesora Dora Josefina Ayala Castro... . 28
Por David Rubio Gutiérrez.
‘Médicos extranjeros en la
historia de El Fuerte 16
Por Roberto Lopez de la Garza
Elrio Puerte, nuestro amigo " 20
Por Fausto M, Acuifia Estrella
El habla sinaloense Pe ees
Por Francisco Gil Leyva
San Juan Bautista de Carapoa 26
Por Tito Tranquilino Gomez Torres
El Fuerte de Montesclaros
y su evolucién social . Saudhs SH
Por José Carlos Tarra
Felipe Bachomo ee ton tg OA
Por Herberto Sinagawa Montoya
Labores hogarefias de los antiguos mayos . . 40
Por Diego H. Estrella Reyes
Mientras pensabaen ti... 2.0.0... 42
Por Dora Josefina Ayala Castro
Las mutilaciones que ha suftido El Fuerte. . 44
Por Humberto Ruiz Sanchez
Recorriendo las calles de mi pueblo 46
Por Ma. de Jestis Pedrozo Uzarraga
El Fuerte también tiene su Pentdgono 48
Por Tito Tranquilino Gémez Torres
De nuestra portada +. 30Primer gobernador emanado de la revolucién
“Cnch, GY P ‘Ofe. 3 Tosé Roantoria”
Aunque don Filiberto Lean-
dro Quintero en su historia de
laregién, dice desconocer fecha
denacimiento, fecha de llegada
Sinaloa y objetivas desu vigje,
nosotros en los archivos de El
Fuerte encontramos datos que
dan un poco de luz al respecto.,
Por ejemplo unos dicen que
era jalisciense y otros de Mi-
choacén; la realidad es que na-
6 en Huetamo, Michoacén, el
ano de 1835, estudia en Guada-
lajara la carrera de maestro al-
canzando titulo de normalis-
ta: ingresa al Colegio Militar en
la ciudad de México pero px
razones que desconocemos
trunca sus estudios.
En 1856 contando con 21
afios de edad trabajé en la ciu-
dad de México en el bufete de
un notable abogado, ahi apren-
dié bastante de leyes y estudié
idiomas llegando a dominar el
inglés y el francés a la perfec-
ign.
Se establecié un poco de
tiempo en Morelia, capital de
su estado natal y debido a sus
ideas liberales ya muy defini-
das sostuvo alegatos y polémi-
cas fuertes en un periddico lo-
cal nada menos que con el pro-
pio obispo de Michoacén, don
Clemenie de Jestis Munguia;
esto le acarreé grandes proble-
mas en una ciudad como More-
lia empapada de religiosidad.
Este don Clementeloregistrala
historia como uno delos prime-
10s mexicanas en viajar a Euro-
4
(1335-1919)
Por Humberto Ruiz Sanchez
PRESAGIO
pa a ofrecer a
Maximilian
eltronodeMé-
xico. No anda-
ba entonces
muy errade el
joven Renteria
cuando lo
combatia aftos
antes de este
suceso.
Entoncesel
fogozo joven
Renieria tuvo
que perder la
erra,incur-
sionando por
al noroeste
buscando em-
biente propi-
cio, asi llega a
Sinaloa a ine-
diados de 1858
cuando tiene Profesor José Renteria.
apenas 23 fios Gobemador a los 76 aiios.
de edad, era
pues casi un
excomulgaclo. No sebemos por
qué circunstancias, Renteria si-
gue al norte, llegando a la Villa
Ge El Fuerte, donde al ponerse
de manifiesto su prepara
intelectual al prefecto del dis-
trito don Remén Félix y Buelna
Je encarga la direccién del Ins-
tituto Municipal "Benito Jud-
rez" que no es otra cosa que la
escuela primaria del lugar.
Sinaloa era en ese tiempo,
terreno propicio para el desa-
rrollo de la causa liberal contra
Jos llamados conservadores. Es
cuando un joven loco e inquie-
to de ideas similares a las de
Renteria, declara un pronun-
Giamiento en El Fuerte el dia 19
de agosto de 1858 y se levanta
en armas a favor de la Consti-
tucién de 1857; el profesor Ren-
feria se une sin titubeos a ese
movimiento que por principio
de cuentas toma la Villa de El
Fuerte para la causa; ese joven
se llama Placido Vega y Dasa, y
en ese primer brote de rebeldia
le ayudan también los siguien-
tes vecinos: Adolfo Ibarra, Ca-REVISTA SINALOENSE
milo y Manuel Vega, Mariano
Delgado, Jestis Vega Pacheco y
varios mas,
A los dos o tres dfas sucede
Jo mismo en Culiacén, y la me-
cha esta ya prendida; se ha de-
satado la guerra civilenSinaloa
de liberales contra conservado-
res.
Volviendo a nuestro bio
grafiado, en 1860 el profesor ya
convertido en militar, contrae
matrimonio en El Fuerte con la
sefiorita Refugio Rivera Vega
pero al parecer, no tuvieron
descendencia, pues no encon-
tré en los archivos del Registra
Civil nacimiento deRenteriaal-,
guno.
Este movimiento fue el que
llevé a Placido Vega ya como
general ala gubenatura del es-
tado; para entonces ya habia
llegadoaSinaloaa pelear por ia
misma causa Antonio Rosales y
Ramén Corona, pues en el cen
tro del pais y en la regin de
Jalisco poco podian hacer por
sus objetivos.
Asi tenemos pues al profe-
sorcito de nuestra historia con-
vertido en contbatiente, dando
rienda suelta a una inquietud
que yahabia saboreado cuando
fue alumno del colegio militar,
Ya no esté al lado del Gral.
Placido Vega puesel barbén de
ElFuerte vuela muy alto, ahora
esté a las érdenes del coronel
Antonio Rosales, a quien no ve
con muy buenos ojos, pues se
hadado cuenta decierias ambi-
ciones tanto del zacatecana Ro-
sales como del jalisciense Coro-
ma,
Las desconfianzas de Ren-
teria hacia Rosales tenian su ra-
zon comose vera mas adelante
En enero de 1863el gobernador
Placido Vega tuvo la necesidad
dedejarsudelicadoy peligroso
puesto en manos del general
Jestis Garcia Morales y trasla-
darse él a una importante comi-
sién encomendada por el Presi-
dente Juarez.
Cuando Garcia Morales
asume el poder, da nombra-
miento de prefecto det distrito
de Fl Fuerte a Renieria. La fe-
cha exacta es el 4 de julio de
1864, ya ostenta el grado de co-
ronel, y como se ve es hombre
deconfianzz del inmortal sono-
Tense cuya estatua engalana
hoy el Paseo dé fa Reforma en
lavciudad de México.
_ Rosales siempre Ie tuvo un
gran respetc,, envidia hasta te-
mor al Gral. Placido Vega, la
prueba esta que mientras él es-
tuvo’ presente, Rosales no mo-
‘vid un dedo en su contra, pero
cuando se queda
con este alto magistrado?, lo
tomé preso y le colocé un uni-
forme de kaki igual quesi fuera
un soldado castigado por co-
rreccion a la limpieza, y asi,
por orden de quien hoy identi-
ficamos coms el Héroe de San
Pedro, se hizo cargar e} barril
de las inmundicias al presiden-
ie del Tribunal Superior, al le-
gitimo gobemador de Sinaloa.
EL anterior derrocamiento
quecitamos ocasion6 que el co-
ronel José Renteria no s6lo no
reconoci6 aquella accién de su
antiguo jefe sino que disgusta-
do por la situacién, se viene a
El Fuerte con su contingente
compuesto por unos 300 ele-
mentos.
Por esos dias un conserva-
dor recalcitrante como lo era el
Garcia Moreles co-
mo —gobenador,
entre el Gral. Ra-
ménCorone y éllo
alacan, derrotan y
tumban del poder.
Como Garcia
Morales ere sono-
rense y estaba re-
cién “Ilegado a
Sinaloa, no quiso
derramamicnto de
sangre ymejor cor
6 por lo sao. En-
ftonces Rosales se
autonombra go
bemnador pasando
sobre la Constitu-
cién pues deberia
haber asumido la
gubernatura el Lic
Don Jesiis M. Ga-
xiola come presi-
dente que era del
Supremo Tribunal
de Justicia. 2Y sa-
zo el Gral. Rosales
Elgeneral reformista Placido Vega y Dasa
benustedesquehi- {VO como compatiero de armas al mi-
choacano José Renterfa.exgobernador don Francisco
dela Vega y Rabago habia sido
derrotado en Culiacan por Gar-
cia Morales y hecho huir con su
ejército a los limites de Duran-
g0, ahi se reorganiz6 y cuando
volvia a tratar de reconquistar
Culiacén, sorprendié alas fuer-
zas del coronel José Renteria a
las cuales tomé dormidasen un
lugar llamado Mirasoles la ma-
drugada del 28 de octubre de
1864.
smafiana fuela brutal carnicerfa;
perdieron todo, armamento y
pertrechos de guerra, el coronel
Renteria herido fue conducido
ala Villa deSinaloa y ahi quedé
prisionero sélo unos dias, pues
al reconocerse en Culiacan la
gubernatura de Rosales, fuede-
Jado en libertad viniéndose a El
Fuerte nuevamente. De este
combate se clice que fue el tini-
€o que gand el coronel don
Francisco de la Vega.
Vieja panordmica de El Fuerte, donde don José fue prefecto a
Jos 29 afios.
Los fuertenses que en ese
momento acompafiaban al co-
ronel Rentetfa como comba-
tientes y con distintos grados
eran: Narciso Félix, Juan B.
Amarillas, Camilo Meneses,
Pacifico Meneses, PaulinoSoto,
Tiburcio Vega, Patricio Robles,
Jestis Vega Pacheco, Guillermo
Vega y los hermanos Ramén y
Cecilio Rivera Vega, este uilti-
mo de s6lo 18 afos de edad y
que eran sus cuftados.
Mirasoles queda a cinco le-
guas (20 kilémetros) de Culia-
cn por el camino real que vaa
Mocorito, ahi a las tres de la
6
[Link] pocos dias a Renteria
Je tocé presenciar con beneplé-
cito por supuesto, cémo en la
plazuela de Hl Fuerteera fusila-
“do y colgado su victimario el
coronel don Francisco de la Ve-
gay Rabago que se despidis de
este mundo portando la ver-
gonzosa etiqueta de imperialis-
ta.
Renteria tuvo muchos he-
chos de armas en ese lapso con-
flictivo que abarcé la Reforma,
Ja Intervencién Francesa y el
Imperio de Maximiliano; se ga-
1n6 a pulso el grado de coronel
otorgado por el Presidente Jud-
PRESAGIO
rez. Enumeraremos algunos:
batalla de La Noria entre Moco-
rito y Culiacén, en octubre de
1858; batalla de Los Mimbres,
Cosalé en marzo de 1859; Toma
de Mazatlén en abril de 1859;
batalla del Salitral, Alamos, So-
nora en agosto de 1861 y varios
mas.
Al triunfo de las fuerzas li
berales contra el invasor fran-
cés y la caida y muerte del em-
perador Maximiliano ocurrida
€1 19 de junio de 1867, el profe-
sor y coronel José Renteria se
establece en Alamos; le gust6
el auge que este centro minero
fenia entonces y ahi funda una
escuela que fue de gran presti-
gioy ala queasistieron jévenes
del lugar y los alrededores;
Renteria tenia entonces 32 afios
de edad. .
No sabemos con precisién
cuantos afios dura en Alamos
con su escuela el profesor Ren-
terfa, suponemos que ente
tres y cinco, pero lo que si esta-
mos en posibilidad de afirmar
‘es que para cuando don Porfi-
rio Diaz asume el poder presi-
dencial por primera vez 0 sea
en 1877, Renteria ya esté radi-
cando nuevamente en El Fuer-
te.
Renteria admiraba mucho
al Porfirio Diaz liberal, al de-
fensor de la causa juarista y de
Ia Repiiblica hasta la caida de
Maximifiano, pero cuando el
‘oaxaquetio se convirtié en dic-
tador, ‘éayé de la gracia del
maestro y al identificarse éste
como antiporfirista se le cerra~
ron muchas puertas en lo mili-
tar y en la politica, dedicén-
dose entonces de leno a la ca-
rrera magisterial.
En la Villa de El Fuerte fun-
6 don José Renterfa una gran-
diosa escuela militarizada; 1oREVISTA SINALOENSE.
les daba el grado
de sargenio y
cabo; los novatos
recibian bautizo
de ingreso ya fue-
ta rapandolos o
déndoles _comi-
siones que Hama-
ran a risa o bien
mandandolos ala
lefa.
Algunos de
esos alumnos del
maestro Renteria
que después des-
tacaron en dife-
rentes actividades
fueron los si-
guientes:
Brigido Caro,
periodista y poli
fico nacido en
Alamos; actud en
Aunque pele6 a sulado, don José Renteria_ Durango, Zacate-
nunca vio con buenos ojos al general An-casy Guadalajara,
tonio Rosales, a quien juzgaba como una en esta ultima su-
persona muy ambiciosa. fri6 prision de va-
rios meses por sus
candentesescritos
podia hacer puesto que su gra- en contra de la dictadura porfi-
do de coronel nunca se le retiré
Impartia primaria y secundaria
y ademés algo nunca visto an-
ies: tenia “internado” formado
por unos sesenta j6venes pro-
cedentes de distintas partes co-
mo la Villa de Sinaloa, Culia-
cén, Mazatlén, de Alamos, So-
nora y hasta de Hermosillo.
La incipiente Universidad
de Sinaloa en esos tiempos lla-
mada Colegio Civil Rosales an-
daba en pafiales, por eso a su
escuela se le reconocia como el
mejor centro educativo del no-
roeste.
A los alumnos, para esti-
mularlos, el maestro Renteria
les otorgaba grados militares,
asieljefe de alumnosera subte-
niente y alos més destacados
rista,
Ricardo Topete Almada,
general de civisién nacido en
‘Alamos; como diputado fede-
ral coniest6 un informe presi-
dencial de con Plutarco Elias
Calles
Fausto Topete Almada; ala-
mense, lleg6 a general de divi-
sign y fue gobemador de So-
nora.
Pablo Macias Valenzuela,
general de divisién, goberna-
dor de Sinaloa y ministro de la
Defensa Nacional.
Alfredo Delgado Ibarra, ge-
neral de division y gobemador
de Sinaloa,
Francisco /A. Rivera, coro
nel del estado mayor presiden-
cial de don Alvaro Obregén.
Francisco R. Serrano, gene-
ral de division, gobernador del
Distrito Federal, ministro de
Guerra y Marina y candidato
presidencial.
‘Antonio A. Guerrero, gene-
ral, jefe de operaciones milita-
res en Sonora, Coahuila y Chi-
huahua
Manuel Lugo, general, jefe
de las guardias presidenciales
de don Plutarco Elias Calles.
Manuel Ortega, general re-
volucionario, comisionado en
el Disirito Federal.
Gregorio Delgado Ibarra,
general revolucionario con co-
misiones varias en la ciudad de
México.
Aureliano A. Rivera; presi-
dente municipal de Ahome.
Aungue usted no lo crea, el
propio “Liceo Rosales” impar-
ti6 la instruccién secundaria y
profesional en base al entonces
llamado “Movimiento Magis
terial Positivista”, corriente
educativa introducida a Sina-
Joa nada menos que por el
Profr. José Renteria en base a
Jos lineamientos del inmenso
maestro don Gabino Barreda.
Don José Renteria era unin-
quieto incorregible, se habia
acostumbrado a la intensa acti-
vidad en sus afios de comba-
tiene, por eso un tiempo des-
pués deja El Fuerte, y asi como
sehabiaradicadoen Alamos, se
aposenta en Mochicehui y a la
vvez que funda ahi también una
escuela; le entra de agricultor
pues le Hamaron mucho la
atenci6n las feraces tierras li-
mosas de la orilla del rio.
Estando en ese pintoresco
pueblo leno de muchachas
hermosas, el ya madurén Ren-
teria le da por andar de con-
quista, se enamora de dama
con compromiso, y cuando el
7ofendido le reclama, se hacen
de palabras y como él anda ar-
mado, le“sonraja” un balazoen
la cabeza a su oponente que
viene a ser nada menos que
hermano de don Filiberto R
Quintero y obviamente tio de
don Fiiberto Leandro Quinte-
ro Vega insigne historiador re-
gional
‘No sabemos cuinto tiempo
permanece Renterfa detenido
porel crimen citado, a lo mejor
se declaré la defensa propia,
pero lo cierto es que cuando se
desembaraza del penoso inci-
dente reabre su escuela en El
Fuerte. i
Con tamafa_instruccién
académica, con tal preparacin
como tenia, no fue raro que al
profesor le entrara el gusanito
deescribir; se convierte puesen
uncolaborador de periédicos y
revistas dela época,astedita un
libro en 1892 el cual titula “Es-
tudios y recuerdos”; en él da
opinién dela épocajuarista, ha-
bla muy bien del Gral Ramén
Corona pero pone los puntos
A‘
José Ferrel Félix le gan6 la ele-
ccién a Diego Redo, perolo
despojaron.
sobre las fos al tocar el tema
escabroso cel comportamiento
del Gral. Antonio Rosales que
se la llevé haciendo rebeliones
y asonadas cuando el pais mas
necesitabala unién de todoslos
mexicanos; y no se crea que
fueron reproches. personales
contra el zacatecano pues sabi-
do y comprobado esta que el
Presidente udrez reclam6 aira-
damente algunas actuaciones
del glotioso héroe de San Pe-
dro, que yo creo que buscabala
inmortalided con sus tozude-
ces y caprichos pues fue a en-
tregar su vida en forma inocen-
te y tonta como el peor de los
estrategas militares a Alamos,
Sonora, a manos del tristemen-
tecélebre Tranguilino "El Cha-
to” Almade.
DON PORFIRIO SE
AFIANZA EN EL PODER
Asi, en el ambiente tranqui-
lo de la pintoresca villa trancu-
re la vida de Renteria hasta
recibir el nuevo siglo, estamos
puesen 190 ;elcélebre maestro
no ve con suenos ojos el que
don Porfirio Diaz se ha apode-
rado del mendo del pais y lo va
convirtiendo en una dictadura
peroel veterano de las tres gue-
11as —Refoma, Intervencién e
Imperio— ya con mas de 65
alos a cuestas no tiene mucha
oportunidad de protestar, pero
ésta se le presentard més delan-
te.
Por esos atios se esté cons-
[Link] via férrea ala que
sus duefios han bautizado co-
smo Ferrocasil Kansas City Mé-
xico y Oriertte; son norteameri-
canos los realizadores encabe-
zados por el Ing. Albert K
Owen. Dicha construccién se
desprende del incipiente puer-
to de Topolsbampo y en dificil
General Porfirio Diaz.
Cayé de la gracia de Renteria.
y casi milagroso avance tratard
Ge llegar en una primera etapa
desu proyectoalestadodeChi-
huahua
Asi a finales de 1903 la
“punta de fierrro” o sea el ten-
dido de rieles lega al rancho
del Joyanco que asise convierte
en estacién. El 9 de enero de
1904 va a ser histérico, llega a
estacién Joyanco procedente de
Topolobampo, el primer tren
de pasajeros; fue aquello to
nunca visto, la gente de El Fuer-
te se voleé en la estacién, Mul-
titudes recorrieron a pie la dis-
tancia de 7 kilémetros para es-
tar presentes y ver un milagro
realizado.
Con ese motive el profesor
Renteria desde una tribuna im-
provisada de madera lanzé elo-
cuente discurso ante perso-
nalidades como el prefecto del
Distrito don Rafael J. Almada,
don Francisco Orrantia y Sar-
miento, los ingenieros Owen y
Tays y ahi estaba también don
Benjamin F. Jonhnston; total
aquello fue el apoteosis pues se
habia realizado el milagro deREVISTA SINALOENSE
tender nada menos que cien ki-
Iometros de via férrea en forma
particular; y eso era una peque-
fia parte del descomunal suefio
de Albert K. Owen. Tendrian
que transcurrir sesenta afios
pa-ra que el gobierno mexica-
no terminara el proyecto con el
llamado Ferrocarril Chihua-
hua-Pacifico.
En 1908 muere dofia Dolo-
res Rivera y Vega, cuiada jus-
tamente del profesor Renteria,
Don Francisco I. Madero.
Le tomé la orejiza a Renteria.
y éste al hacer la presentacién
del cadaver y asentar el acta
respectiva en el Registro Civil,
declara ser originario de Hue-
tamo, Michoacén, tener 73afios
enla fecha y dedicarse ademas
de maestro a agricultor. Con
esta aclaracién salida del pro-
pio Renteria se descubre lo que
€l historiador don Filiberto
Leandro Quintero no pudo en-
contrar, pero se descubre por
quien esto escribe apenasel aiio
pasado de 1991
Estamos en 1909, don Porfi-
tio leva casi treinta afios de
dictaduray ala par con el oaxa-
quefio acd en Sinaloa el Gral.
Francisco Caftedo ha hecho lo
mismo como gobernador del
estado, slo que la infalible
muerte viene por el nayarita en
ese ano citado.
Los sinaloenses cansados
de aquel yugo, al ver muerto a
Cajiedo se aprestan a elegir y
llevar al poder a un hombre de
sus simpatias; se viene pues la
lucha electoral entre el perio-
dista y licenciado don José Fe-
rel y el acaudalado hombre de
empresa don Diego Redo de la
Vega.
El Fuer‘e es en ese tiempo
un bastién politico importante
en esos dlg:dos momentos que
narramos; dion José Renteria a
pesar de su edad, con gran fo-
gosidad escribe con elocuencia
a favor de “errel en “El Correo
dela Tarde”, periddico que di-
rige el ultra-ferrelista don Heri-
berto Frias Todo Sinaloa (me-
nos los rics) vota por el Lic.
Ferrel perc en un milagro de
alquimia electoral y con el apo-
yo del que manda allé arriba
gana don Diego Redo. Sinaloa
queds profundamente lastima-
docon aquel fraude electoral, y
muy pronto las cosas cambia-
rin,
Estamos en 1910, don Fran-
cisco I. Madero lucha contra la
llamada dictadura; acd en El
Fuerte, en un golpe de audacia,
el recluso ce la cércel don José
Marfa Ochoa toma por asalto la
prisi6n, liberaa los presosy con
un pequesio contingente se
apodera dela [Link] pri-
mero en apoyarlo es don José
Renteria y ambos toman la pla-
za en nombre de la Revolucion
Maderista.
Cae el prefecto politico don
Gonzalo Martinez y es designa-
do inmediatamente por Ochoa
como nuevo prefecto don José
Renteria. La arenga que el viejo
maestro dirigié a la multitud
reunida en el pértico del Pala-
cio Municipal fue de antologia;
nunca antes nadie se habia di-
rigido a los fuertenses con tal
elocuencia, reténdolos, incitén-
dolos a tumbar el régimen sin
importar la vida. Esto sucedia
endiciembre de 1910 y como es
sabido en mayo del siguiente
afto caia lo que se veia tan im-
posible, el régimen dictatorial
del general Diaz.
Cudntos afios guardé don
José Renierfa el odio hacia el
porfirismo, pues él habia sido
liberal incondicional a Judrez, y
durante la dictura prdctica-
mentehabia sido relegadoal no
comulgar con el sistema; todo
ese tiempo se la pas6 de maes-
tro refugiado en Alamos y El
Fuerte como ya lo describimos.
‘A la caida de don Porfirio,
acd en Sinaloa el gobernador
Redo se vaal exilio, entonces el
general revolucionario Juan
Banderas toma la gubernatura
en forma provisional mientras
se celebran elecciones constitu-
cionales. En ese momento aun-
que usted no lo crea El Fuerte
@5 el centro politico del estado
y lo prueba el hecho de que de
bu seno salen los dos candida-
tos que contenderén por la gu:
bernatura del estado.
Ellos fueron el acreditado
abogado don José A. Meza y
por supuésto nuestro biogra-
fiado el profesor José Renteria.
Pero vayamos al detalle:
don José Renterfa est en sus
funciones de prefecto politico
cuando Megan hasta El Fuerte
representaciones de Culiacén y
Mazatlan a proponerle la ca
didatura a gobernador; por Cu-
liacan viene el prestigioso li-
9PRESAGIO
En septiembre
de 1911, don José
Renteria asumié
la gubernatura
de Sinaloa; le
entrega el
exgobernador
revolucionario,
general Juan
Banderas —al
centro— quien
habia tomado el
mando
provisionalmente.
cenciado don Enrique Moreno
y el destacado politico don To-
més Alvarado, mientras que
por Mazatlan lo hace nada me-
nos que el periodista don Heri-
berto Frias.
Renteria acepta —no obs-
‘ante sus 76 afios cumplidos—
¥ para no alargerles tanto el
‘cuento, en junio, en unas elec-
Giones limpias y tranquilas
triunfa el viejo maestro con los
siguientes, resultados en la vo-
tacién general: el Lic. Meza
3,929 votos; Renteria 25,377 vo-
tos. En el distrito de El Fuerte
sufragaron ast: Lic. Meza 1450
votos; Renteria 2,823 votos. En
el incipiente Los Mochis (esta-
moshablando de 1911) votaron
320 personas: Meza 86, Rente-
ia 234. As fue pues la primera
contienda electoral en Sinaloa
emanada de la Revolucion,
Con el triunfo en sus alfor-
jas parte Renteria de El Fuerte
por ferrocarzil con su comitiva
yacompafiantes rumbo a la ca-
10
pital del estedo. Fue la apoteo-
sisesa legada de RenteriaaCu-
liacdn; en la estacién habia mi-
sica y gente ce todos os niveles
sociales; ahi lo recibié el Gral
Juan Banderas en su calidad de
gobernador provisional revo-
lucionario.
Dicen las crénicas de enton-
ces que Rentaria descendi¢ del
tren pero se neg6 a subir al ca-
ruaje que se le habia prepara-
do, se fue pie rodeado del
pueblo desde la estacién hasta
la plaza Rosales. En ese lugar,
justo bajo le estatua ecuestre
del Gral. Antonio Rosales se
instal6 el presidium. Y asf te-
niendo como mudo testigo a su
antiguojefe, Renteriahabl6 con
gran elocuencia pues ya fue di-
cho que era excelente orador.
Dijo entre otras cosas que leso-
braban fuerzas —recuérdese
que tenia 76 afios de edad—
para borrar por completo todo
vestigio del régimen anterior;
nego veremos lo que le costara
querer cumplir al pie dela letra
Ioantes dicho.
Ya en el Salén Rojo de Pala-
cio de Gobierno, el Lic. Ignacio
M. Gastélum —diputado por
El Fuerte— en su calidad de
presidente del H. Congreso del
Estado tomé la protesta al nue-
vo gobernador. Presentes en el
trascendental acto el goberna-
dor provisional Banderas que
hizo entrega del cargo; el Gral.
Ramin F. Iturbe; el Gral. Juan
Carrasco; los coroneles Maxi-
miliano Gamez, Rafael Buelna,
Gregorio L. Cuevas y presente
también el hombre a quien
Renteria debia gran parte de
esa gubernatura ganada, coro-
nel José Maria Ochoa.
Luego , de Culiacén, siguié
también en tren rumbo a Ma-
zatlan, y ahi la misma cosa, el
gran recibimiento. Llegé a la
tierra donde el coronel Rosales
derrocara 47 afos atras al go-
bernador Jestis Garcia Morales,
motivo por el cual Renteria yREVISTA SINALOENSE
General José Ma. Ochoa.
Protector de Renteria.
Rosales se hicieron enemigos
para siempre. Ahi en Mazatlan
don José fue cargado en hom-
bros por los estibadores del
puerto.
Renteria toma posesién de
la gubernatura el lo. de sep-
tiembre de 1911, pero es hasta
el dia 21 cuando es declarado
gobernador electo por los inte-
grantes del XXV Congreso del
Estado.
El gobernador Renteria a
Jos pocos dias de mandato em-
pez6 a discrepar con la politica
impuesta por don Franciso 1.
Madero; por principio decuen-
fasnoestuvo deacuerdoen que
el gabinete del presidente pro-
visional Francisco Leén de la
Barra estuviera formado por
porfiristas como Alberto Gar-
fa Granados que era nada me-
nos que ministro de Gober-
nacién. Por esie motivo Rente-
sia y Garcia Granados se hicie-
ron enemigos; Madero le tomé
tal animadversi6n al viejo libe-
ral juarista que se propuso
‘tumbarlo a como diera lugar.
Cuando sale Leén de a Ba-
ra y asume la presidencia el
sefior Madero y esto fue en no-
viembre de 1911, Renteria tea-
firma su inconformidad por las,
inocentadas del buenazo de
Madero; entonces éste le envia
a Culiacdn a su ministro de Co-
municaciones el Ing. Manuel
Bonilla a que lo vigile y presio
ne con el claro fin de hacerlo
renunciar, todo esto por los dis-
turbios que zapatistas y otros
grupos no cefinidos ocasiona-
ban en la parte sur del estado.
‘Ante esta delicada situa
én, el gobemador Renteria
decide tomar el toro por los
uernos; se va a la ciudad de
Mexico a enfrentarse al propio
Presidente Madero, entablan-
do con éste airadas discusio
nes, resultando de todo esto
que Madero, al no poderlo ha-
cer renunciar y atribuyéndole
todos los males que en Sinaloa
ocurrian , le ordené a Renteria;
permanecer en la ciudad de
México y que debia presentarse
todos los dias anie el minisiro
de Gobernacién; es decir, el go-
bernador constitucional de Si-
naloa teniala ciudad por cércel
Pero Rexteria era un hom-
bre de muctos pantalones, no
obedecié la nconstitucional or-
den del Presidente Madero y
tomando el ferrocarril se vinoa
Sinaloa, Aci, para acabarla de
amolar, los zapatistas 0 revol-
tosos de que hablabamos, ha-
bian matado al coronel Néstor
Pino Suérez, hermano del vice-
presidente, y pues otra culpa
més a las alforjas del goberna-
dor Renteria.
Por esos dias se desata en
Sinaloa une rebelién en contra
del gobierro establecido; este
Ievantamiento lo acaudillé don
Justo Tirado, yno fueron pocos
los que afirmaron que fue aus-
piciado por el propio gobierno
central. En Mazatlan, el gober-
nador Renterfa, por su seguri-
dad, se refugia en un barco de
guerra surto en la bahia, peroel
Capitan lo hace prisionero, asi
fueenviado en elcitado barcoa
Manzanillo y deahia a ciudad
de México.
Mientras tanto acd en Cu-
liacén se declara al gobernador
Renteria desaforado, destitui-
dodesu cargo Constitucional y
ensu lugar senombré gobemna-
dor interino el Lic. Carlos C.
Echeverria, el 2 de mayo de
1912; habia durado de goberna-
dor ocho meses.
En México a los pocos dias
Renieria fue puesto en libertad
pero ya no tenia poder, no le
hicieron caso al viejo, lo tilda-
ron de senil se burlaron de su
sordera, de sus “caprichos” y
de su testarudez.
El presidente Madero en el
pecado llevé la penitencia, dejé
junto a él, al general porfirista
Victoriano Huerta, y lo demas
es de todos conocido.
General Rafael Buelna.
Otro amigo de don José.
nhY para acabar de darle la
raz6n que s6lo el tiempo le dio
a Renteria, baste decir que
cuando Huerta asesina a Made-
ro y usurpa el poder a su lado
esta como ministro de Gober-
nacign el nefasto Garcia Grana-
dos; perdonen lo reiterativo,
itenia o no tenia raz6n el viejo
liberal juarista?, el tiempo, sdlo
el tiempo, puso las cosas en su
lugar.
Ahi en México pase6 su cé-
Jera, su desencanto y, por qué
no decirlo, su tristeza don José
Renteria por algunos afios tra-
bajandoenloquepudo, ycuan-
do en 1917 el Gral. Ramén F.
Iturbe es designado goberna-
dorde Sinaloa llama a Renteria
a que colabore en su gobierno
como consejero; el maestro se
rehusa pero finalmente Iturbe
Jo convence y asi vuelve don
José a Sinaloa, a la tierra que
tanto quiso y a la cual sirvié
tanto tiempo.
Dijimos pérrafos atraés que
on José Renteria habia dejado
en apuntes sus experiencias y
sentires; al respecto transcribi-
mos lo siguiente:
“Tan viejo como soy, he po-
ido ser testigo de muchos epi-
sodios referentes a la guerra de
Reforma, ala Intervencién, Im-
perioy también un poco atrésa
la ltima administracién de
Santa Anna; todo lohe plasma- |
do en apuntes, los cuales algu-
na vez he querido publicar
como complemento histérico
para que se juzgue lo mejor de
nuestros hombres piiblicos y se
conozcan rasgos y personas
que atin se hallan ignorados,
pero como por desgracia la cri-
tica entre nosotros no es a me-
nudo més que procacidad in-
sultante, consultandola pazdel
Rn
Pablo Macias Valenzuela,
Alumno del michoacano,
espiritu he cejado arrumbados
mis apuntes”.
2Queé les pareci? Hay de-
sencantoy tristeza enel final de
su vida, y no es para menos;
vio alos que traicionarona Jua-
rez; vio la inocentadas de Ma-
dero y por iiltimo vio los
desvios de la Revolucién.
El Gral. Francisco R. Serrano
fue otto de los distinguidos
alumnos del Cnel. y Profr.
José Renterfa, en El Fuerte.
PRESAGIO.
Deciamos que Iturbe invita
al profesor Renteria a Sinaloa;
pero a estas tierras slo volvid
a morir, quizé ese fue su real
objetivo. Eran las 9:30 de la no-
che del 8 de marzo de 1919
cuando rinde el tributo infali-
blea la madre tierra. A El Fuer-
te ya no volvi6 desde el dia
aquelen que le comunicaron su
candidatura a la gubernatura
de Sinaloa.
Su sepelio fue solemne mas
no tumultuoso; a oracion ftine-
bre fue pronunciada por el
Profr. ArmulfoN. Garcfa;el cor-
tejo fue presidido por el presi-
dente de la Camara de Dipu-
tados; ahi estaban don Miguel
L. Cecefta, Epitacio Osuna, An-
drés Magallon, etc. Fue sepul-
tadoenel panteén San Juan, ahi
en Culiaean; su tumba si toda
via existe, debe carecer de ins-
cripcién pues quien esto escri-
be no pudo localizarla no obs-
tante la pequefiez del cemente-
tio.
Don Filiberto Leandro
Quintero escribié muy poco
del maestro Renteria pero si
dice lo siguiente: Era un hom-
bre muy instruido, escritor fo-
gozo y de ideas precisas, de
pensamiento politico avanza-
do para su tiempo. Ahora yo,
que de poco tiempo acé me he
dedicado a escribir cosas de mi
tierra, pues me sentia en deuda
enorme con el maestro al no
escribir algo més de su incref-
ble vida, por eso finalizo este
trabajo exponiendo lo siguien-
te: Si le dedicé més de 60 afios
de su vida a Sinaloa, ;Cémo no
lo hemos de considerar sina-
loense? Sile dedicé medio siglo
de su existencia a El Fuerte
gc6mo no lo hemos de conside-
rar fuertense?[REVISTA SINALOENSE
Ing. Matias Ayala Quintero
Segiin confesi6n propia, fue
hijo deIgnacio Ayala Alvarez y
de Andrea Quintero Ruiz y na-
cig enel pucblo deBamicori del
entonces distrito de El Fuerte,
€121 de julio de 1885.
Bamicori es un vocablo de
Ja lengua cahita que significa
“en el recodo del rio” y el pue-
blo se ubica por el viejo camino
real muy cerca de Tetaroba, Re-
parito y El Realito, que se en-
cuentran a tres leguas de la an-
tigua Villa de El Fuertede Mon-
tesclaros fundada por el con-
quistador Francisco de Ibarra.
Desde muy pequefio a los
nueve afios su familia se trasla-
46a Culiacén donde estudié la
primaria con el profesor Fran-
cisco Taboada y en vista de que
para ingresar al Colegio Civil
“Rosales” se exigia indumenta-
ria muy “elegantiosa”, como
saco y corbata, y no pudiendo
adquirirla, trabajé como de-
pendienteen un abarrote y des-
pués de dos afios de laborar in-
gresé al Colegio en el ciclo es-
colar 1899-1900.
En e808 aftos fungia como
gobernador el Ing. Mariano
Martinez de Castro, que habia
traido de la ciudad de México
al Ing. Luis F. Molina para la
edificacién del teatro Apolo,
inaugurado en 1895 con un dis-
curso del farmacéutico Julio G.
Arce, el cual edit6 con mucho
Por Gilberto Lépez Alanis
éxito la rev sta “La Bohemia Si-
naloense” en la cual participa-
ron destacados literatos del
pais y de Sina-
estudios; Matias nunca pudo
olvidar este gesto del Dr. Pali-
2a, porello, cuando pudo enca-
Toa.
En el Cole
gio, sesionaba
Ja Junta Local
de Bibliogvafia
Cientifica, la
Sociedad cle la
Giencia y Le
tras “Gabino
Barreda” cle la
mds pura csen-
cia_positivista;
estaban_levan-
tadas las _co-
lumnasdelalo-
gia “Esirella
del Humaya” y
Ja contienda
para la guber-
natura s¢ dio
entre Francisco
Cafiedo, viejo
zorro dela poli-
tica sinaloense
y el Lic. Busta
quio Buelna
fundador del
Liceo “Rosales” en Mazatlan en
1873,
Persistieron las dificultades,
econémices de Matias Ayala y
el Dr. Ruperto L. Paliza, que
fungia como rector, le otorgé
de manera personal la ayuda
necesaria para continuar sus
Ing. Matias Ayala Quintero.
Educador y Revolucionario.
bbez6 la iniciativa de colocar el
nombredel doctorala calle que
ain lo lleva.
Terminados sus estudios
luego consigui6 trabajo y en
septiembre de 1910 particips
en el Primer Congreso Nacio-
nal de Estudiantes que se cele-
BDr. Ruperto L. Paliza.
Le tendié la mano.
bréen a ciudad de México con
motivo de la Fiestas del Cente-
nario de nuestra independen-
cia nacional con respecto a Es-
pafia
En ese mismo afto impartié
cétedra de mateméticas como
sustituto del sanignacense Epi-
tacio Osuna de gran prestigio
académico en el colegio por lo
que el joven Ayala empez6 su
magisterio con buena estrella.
Se enmarafié en la revolu-
cién a partir de 1913 cuando es
apresado por el gobierno de
Victoriano Huerta, asesino de
Madero. Confinado a prision
en la ciudad de México, se le
privé de la libertad por cuatro
meses. Hasta que por gestiones
del Dr. Baltazar Izaguirre Rojo
ante el ministro de Gobema-
cin de Victoriano Huerta, sale
libre, quedandole la ciudad co-
‘mo prision.
Ansiando su regreso aSina-
loa se fugé en barco hacia La
acy
Habana, llegé a Nueva York y
de alli a Nogales donde se pre-
senté con el gobernador José
Marfa May‘orena, a finales de
noviembre del citado aio de
1913; el coronel Plutarco Elfas
Calles le otorgé salvo conduc-
tos para enirar a Sinaloa y He-
var consigo una dotacién de
cinco mil tudos de vacuna para
combatirla viruela que azotaba
Culiacén, llegando a la capital
deSinaloa el 5deenerode 1914.
Seintegr6 al equipo del go-
bemador Felipe Riveros, pri-
mero como secretario particu-
"Tar y después como tesorero
cuando Riveros tuvo que aban-
donar Sinaloa por su oposicién
a los generales leales a Carran-
Za.
Cumplic la misién deentre-
vistarse con el general Francis-
co Villa para obtener fondos y
pagar los heberes de los villis-
tas que militaban con Riveros,
Villa le entreg6 dos millones de
pesos después de propinarle
tremenda regafiada por no pre-
sentarseen ¢l tiempo requerido
a la entrevista.
Con los fandos obtenidos se
realiz6 una emision de billetes
revolucionarios en los que apa-
recieron las firmas d Riveros,
como gobemador, José G. He-
redia como secretario general
de gobiernc y Matias Ayala
como tesarevo.
Por diversas circunstancias
abandona el villismo refugién-
dose en los Estados Unidos,
donde se asocia con el general
Rafael Buelna en un negocio de
taxis, dejandole a Buelna el ne-
PRESAGIO
gocio por haber sido perdona-
do por el general Angel Flores
iniciando su retomo a Sinaloa.
Participé en la campafa
para gobernacior de Angel Flo-
es y en su mandato ocup6 va-
ios puestos, se le comisiond
junto con el Ing. Juan de Dios
Batiz, para introducir agua po-
table a Bahia Magdalena en
Baja California. EI 19 de sep-
tiembre de 1921 se casé con
Guadalupe Zazueta de Culia-
can, con la cual procreé siete
hijos.
Dedicé una gran partedesu
vida a la hoy Universidad Au-
ténoma de Sinaloa, fue rector
de Ia institucién en dos perio-
dos de 1932 a 1934 y de 1937;
impartié 1o,, 20, 30, y 50,
afios de Mateméticas, Geogra-
fia de México, Geografia Uni-
versal, Historia de México anti-
gua y contemporanea, 10. y 20
cursos de Lengua Castellana,
Plutarco Elias Calles.
Protegié al Ing. Ayala.REVISTA SINALOE
Literatura y Raices Griegas, Fi-
sica y Cosmogratia.
Cuenta el propio Ing. Ma-
tias Ayala que ha sido el tinico
profesor de la Universidad sa-
cado de las aulas hecho prisio-
nero con las manos amarradas
a la espalda por toda la calle
Rosales hasta llevarlo a la esta-
ci6n del ferrocarril para trasla-
darloala ciudad de México por
el gobierno del chacal Huerta,
Una de las aulas de la Uni-
versidad llev6 su nombre, se le
concedi6 el titulo de doctor
exoficio, acordandose también
modelar su busto par fundirlo
en bronce, junto con los de don
Reynaldo Gonzalez, QF. Ama-
do Blancarte, QF. José Maria
Coiay Cota, Ing. Eliseo Leyzao-
lay don Antonio Canales. Bus-
tos que model6 ef escultor Fe-
derico Canessi
Fue miembro de la Socie-
dad Mexicena de Mateméticos;
regidor de tres ayuntamientos
de Culiacér, fundador de la co-
lonia Gabriel Leyva; participé
enlaconstrccién dela carrete-
ra Culiacén Tamazula. En 1939
participé 1 la fundacién del
Club Rotar 0 de Culiacén. Fue
también director de la Escuela
Prevocacional de Culiacin de Zz
grandes recuerdos en muchas :
generaciones de sinaloenses, General Angel Flores.
donde hizo gala de hironia Lo perdon6 y acogis.
campirana con los nombres y
Jos apellides delosalumnos. cin som los que fe han dado la
Hombres como Matias _perspectiva historica a la uni-
Ayala Quintero, de fuerte per-versidad y los que con su ejem-
sonalidad v entrega ala causa plonos sefialan el camino a se-
de la ensefianza y Ja investiga- guir.
Colegio Civil Rosales, hoy Universidad Auténoma de Sinaloa, donde el Ing. Matias Ayala
Quintero ocupé dos veces la rectoria.
15PRESAGIO
Médicos extranjeros en la historia de El Fuerte
Por Roberto Lépez de la Garza
A mediados del siglo pasado las ciudades de
Sinaloa casi no conocian los doctores, por ejen~
plo podemos decir que en Mazatlan en 1854 se
funda el primer Hospital deSinaloa dirigido per
‘un miédico cuyo nombre se pierde en el alvido.
Pero si les podemos decir que el primer docter
titulado que se establecié en Culiacén lo fue el
Alemén Ignacié Praslow y lo hizo en 1864. Cor
estos antecedentes, vamos a tratar de enumerar
—tal [Link] forma incompleta—a los médicos
extranjeros que han prestado sus servicios en EL
Fuerte de Montesclaros.
DR. CARLOS JOHNSON SMITH
Baséndonos en las actas de defuncién del
Registro Civil de la entonces Villa de El Fuerte,
nos encontramos que entre 1860 y 1864 existe abi
un médico americano de nombre Carlos John-
son quien precisamente firma esos documentos.
Lamentablemente de ese profesionista no sabe-
mos mas.
DR. JUAN MIGLORIA CREPEL
En 1861 vive en El Fuerte el profesor en
Medicina Juan Migloria, originario de Norman.
dia, Francia. Este personaje que fue importanti-
simo para Fl Fuerte pues presté servicios mnédi-
0s en un tiempo en que escaseaban los doctores
se qued6 para siempre en esta villa
Cuando ya estaba muy anciano vivié en el
Cerro de las Pitas en la casita que estaba pegada
a espaldas de La Posada. Ahi pas6 sus tiltimos
afios rodeado de una veintena de perros finos
que criaba y atendia con amor. Era viudo sin
hijos y pas6 tanto tiempo en El Fuerte — mas de
cincuenta afios— que aprendié perfectamentee!
espafiol, la gente le decta El Gachupin por su
aspecto europeo, murié en los primeros afios de
16
este siglo précticamente en la ruina y como ya
dijimos sin compaiiia alguna.
DR. FEDERICO GUILLERMO GROSS.
De 1865 a 1882 vivi6 en El Fuerte un eminen-
te médico cirujano lamado Federico Guillermo
Gross, originario de Herford, Condado de Laxe,
Prusia entonces perteneciente a Alemania.
Llegéa la villa este doctor cuando ya contaba
con més de cincuenta aitos de edad, no traia
esposa ni familia yen El Fuerte tampoco la tuvo;
no hizo fortuna, fue mas bien un filantropo y
murié de neumonfa a los 72 aftos de edad en
Dr. Federico Guillermo Gros.
Nacié en la antigua Prusia.REVISTA SINALOENSE
extrema pobreza el lero. de octubre de 1882,
siendo sepultado en modesto atatid y sin cobrar
derechos de defuricién por no haber a quien.
DR. ANASTASIO H. HUBBARD
Para suerte de los fuertenses, un poco antes,
en 1877 se habia establecido en la Villa un doctor
de origen irlandés pero nacido en los Estados
Unidos, lamado Erastust H. Hubbard, quien
aqui cambié su nombre lamAndose de ahi en
adelante Anastasio H. Hubbard. Este eminente
médico atendié enfermos en El Fuerte hasta el
dia de su muerie acaecida el 25 dejunio de 1899.
Dejé en la region una numerosa descendencia
DR. ALFREDO DENK
Més 0 menos por 1890 se establece en El
Fuerte oto médico alemén llamado Alfredo
Denk, este personaje que se dice era excelente
cirujano y bueno para el diagnéstico, pasé la
miitad de su vida en El Fuerte, pues ahi murié el
afio de 1918.
DR. ADOLFO BESSON PLENDOU
Ya finalizaba el siglo cuando cae a Fl Fuerte
‘un doctor francés llamado Adolfo Besson Plen-
dou; estesefidr que curé gente entre 1899 y 1904,
se cas6 en Tetaroba ol afio de 1901 con la bella
sefiorita Carmen Castro Alvarez, por lo demés
ignoramos qué destino tomé esta pareja.
DR. ANNIBALE BASILE
Italiano nacido en Napoles es el siguiente
médico, se llamé Annibale Basile, leg a El
Fuerte a fines del siglo pasado, vino acompatia-
do de su segunda esposa quese lamé Margarita
Méndez —31 afios menor que 6 y era de
Guadalajara.
El doctor Basilio —que asi le nombrabe la
_gente— vivié muchos afios en Fl Fuerte durante
los cuales sirvié muchisimo a la comunidad co-
bréndolesdlo la que tenia; muriendo finalmente
en 1913 a los 83 afios de edad. Poco antes de
morir declaré fener un hijo en el Distrito Federal
y otro en Brasil, obviamente de su primer matri-
Dr. Anastasio H. Hubbard.
‘De origen irlandés nacié en E.U.A.
monio, del segundo no sabemos si los hubo.
Margarita murié en El Fuerte el 4 de octubre de
1926 a los 65 afios.
DR. NICOLAS SANCHEZ ALONSO
Originario de Segovia, Espafia, ahi hace su
carrera de medicina, enseguida viaja por todo
Europa y en Alemania hace un post-grado per-
maneciendo cinco afios en tierras germanas.
Sudeambular por el mundolohace dominar
varios idiomas, asi podemos decir que hablaba
aleman, francés, inglés, italiano, rumano, griego
y latin, de estos das tiltimos llegé a impartir
clases en algunas escuelas del viejo continente.
De Espafia se vino a América, legé primera-
mente a Argentina y de ahi a México, todo esto
antes de la Revoluci6n. Viajé al noroeste llegan-
do a la regién del Rfo Fuerte. Poco tiempo des-
puss se casé con dofia Juvencita Quiffones Hi-
‘guera, originaria de Choacahui, Ahome.
v7Engeguida el doctor Sanchez. Alonso fija su
residencia en la ciudad de Bl Fuerte. Cuando se
viene la Revolucién, le aflara una vez mas su
espiritu aventurero y se enrola en la contienda
como médico militar no obstante su calidad de
extranjero.
‘Ya en esas andanzas le tocé vivir periodos
cortos y largos en Guaymas y en Hermosillo
atendiendo campamentos militares; fueron va-
Dr. Annibale Basile.
Llegé de Napoles.
rias las ocasiones en que su vida estuvo en ve
dadero peligro; se retira de estos servicios y en
1918 ya esté radicando de nueva cuenta en El
Fuerte. Ah{ tuvo por casa propia y consultorio
unenormecaser6n porla calle [Link] hoy
sse ubica la farmacia del Dr. Caiiedo.
No sabemos por qué pero en 1929 radica un
tiempo en Los Angeles, California, yal entrar el,
afto de 1931 se viene de nuevo a El Fuerte pues
se siente cansado y enfermo, para finalmente
18
PRESAGIO
fallecer en esta ciudad en 1932. Su hijo Nicolés
Sanchez Alonso que fue presidente municipal
de El Fuerte usa los apellidos de su padre pero
en realidad el correcto es Nicolis Sanchez Qui-
fiones
DR. JOSES. OKAMURA.
EL médico japénes José S. Okamura lleg6 de
Culiacén a El Fuerte por ahien 1917;trae consigo
a otro japonesite llamado José T. Hikimura, es-
tableciéndose ambosen esta ciudad. Aqui pusie-
ron una botica de mucha fama, durando Oka-
mura elresto de su vida en este lugar, fallecien-
doal parecer de tuberculosis en fecha aproxima-
da a 1924; su acta de defuncién no la encontra-
‘mos. La farmacia pasé a manos de Hikimura y
atin existe en el mismo lugar esquina de Judrez
y 16 de septiembre; legendaria, pues, esta nego-
laci6n.
DR. KONRAD VON-SCHOECK
Toca el turno a otro médico extranjero y se
trata nada menos que del celebérrimo Konrad
Von-Schoeck; éste nacié en Alemania en 1882,
era médico militar en la primera Guerra Mun-
dial, se radicé en los Estados Unidos nacionali-
zindose norteamericano. Aproximadamente
entre 1918y 1920 legaa El Fuertemésbien como
minero que como doctor; aqui se une en matti-
monio a dona Sara Barreras y con ella procrea
algunos hijos que por cierto tomaron parte en la
Segunda Guerra Mundial. Von-Schoeck fallece
en El Fuerte en el afio de 1983.
DR. NINO PASSUDETL
El doctor Passudetti era italiano, lleg6 a EL
Fuerte en 1922, se aloj6 en el Hotel Diligencias
como muchos otros forasieros y ahi improvis6
su consultorio. Mi tio Ramén Ruiz, de chamaco
hacia mandados en el hotel; le decian “El Bolas”
pues tenfa una protuberancia entre el ojo y la
sien que le creefa paulatinamente, entonces este
médico lo operd extirpandole aquella “pelota”
enraizada que quign sabe las consecuencias que
lehubiera acarreado.REVISTA SINALOENSE.
Dr. Konrad Von-Schoeck.
Lleg6 para quedarse.
Total, en 1928 Passudetti desaparece del am-
biente, quiza se devolvié a Italia, pero lo que no
desaparecié jamas fue la costumbre de la gente
deseguir identificando a mi tio Ramén como “El
Bolas” Setenta afios después de aquella extira-
cién mi tio murié; ya nadie en El Fuerte se
acuerda del doctor Passudetti, pero pregun:en
por El Bolas y verén, fue célebre como matance-
fo y por suis parrandas jalando la mtisica dias
enteros en compaiiia de sus amigos.
DR. ERIK MUNK MILLER
El siguiente doctor fue un gran personaje, de
mucho servicio a El Fuerte, le Hamaban a sezas
“Doctor Miler”; vivi6 ahi de 1925 a 1945.
originario de Los Angeles, California y legs a
El Fuerte més bien como minero al igual que
Von-Schocch; hay una anécdota que corrobora
lo antes dicho: para quitarse de encima tanto
enfermo ponia un letrero en la puerta desu casa
que deefa: "NO SOY DOCTOR, SOY MINERO’,
Tuvo por mujer a Dofa Felicitas que ala vez “ue
su eterna enfermera, pero en los Estados Unidos
se dice queera casado con otra mujer que nadie
conocié. Murié en 1945 a los 76 afios de edad,
fue otro de los muchos extranjeros que prefirie-
ron esta tierra no s6lo para vivir sino también
para morir.
DR. JOSEICHITA SUZUKI
Elms grande de todos los doctores que en
El Fuerte ha habido en toda su historia, y aqui
incluyo extranjeros y nacionales. Sirvié desinte-
resadamente a los fuertenses durante 42 hermo-
808 afios. Llegé en 1926, no fue casado, no dejé
descendencia pero obviamente aqui se le quiso
con veneracién. En el afio de 1968 se fue tan en
silencio como habia llegado, él si se fue a morir
a su tierra a un lugar en el ejano Japén llamado
Mayabe; ahi descansa para siempre desde 1973
el hombre que en El Fuerte debiera tener un
‘monumento, pero asi somos, olvidadizos y ma-
lagradecidos.
Dr. José I. Suzuki.
Elmés grande.
19PRESAGIO
“El rio Fuerte, nuestro amigo”
Por Fausto M. Acuiia Estrella
Bueno, en honor a la ver-
dad, nuestro muy querido Rio
Fuerte, mas que amigo, ha sido
como un generoso padre para
todos Ios fuertenses, porque
desde tiempos inmemoriales
ha coniribuido para el sustento
de todos los que urgidos por la
necesidad de supervivencia,
han acudido a 6 para que los
provea del alimento de sus pe-
ces, cauques y camarones y del
frescor de sus aguas para mi-
tigar las inclemencias de nues-
tro agobiante clima extremoso,
‘Nuestro Rio Fuerte —Zua-
que,el Amazonas deSinaloa—,
que ha sido compaiiero entra-
fable ¢ inseparable de nuestra
ciudad, forma parte de una ma-
nera muy importante y muy es
pecial en los recuerdos de todos
Jos fuertenses que desde la ni-
fez ya sea con permiso osin él,
supieron disfrutar de la dicha
inefable que significé el consi-
derarlo com» compaftero cém-
plice de aventuras y gozar de
las mil y una emociones exci-
tantes y a veces peligrosas. Si
usted que lee estas lineas, fue
uno de esos afortunados socios
activas de ese exclusivo “Club
de Amigos del Rio Fuerte”, sin-
ceramente lo felicitamos por-
que seguramente no ha olvida-
do esa fascinante experiencia
maravillosa de cuando apren-
di6 a nadar, que naturalmente
no ocurrid en una sesién nada
mis, Recuerdo como una cosa
curiosa que la mayoria de los
nifios sin la ayuda exclusiva de
nadieen particular aprendiana
nadar, ya que el aprendizaje se
daba en la compania de otros
chamacos que también estaban
en esa etapa y con la vigilancia
de otros nifios mayorcitos que
ya sabian nadar. Los puntos 0
sitios de concentracién donde
Escenario de aventuras para unos y cuna de suefios para otros, ha sido el rio Fuerte; al fondo se
observa parte de la colonial ciudad.
20REVISTA SINALOENSE
Nila
grandiosa
presa
Hidalgo ha
sido capaz
de dominar
al caudaloso
rio Fuerte,
cuyas aguas
algunas
veces han
levado
mensaje de
destruccién.
se ha dado cita toda la plebada
para bafiarse casi han sido los
mismos desde hace muchos
afios: desde la Galera, siguien-
do por la Pefia y la Pefita, en
seguida por la Pilita que estaba
abajo de la casa de Manuel Ba-
rreras, luego la cuesta por el
rumbo de la Chava Lépez, has-
ta la Tenerfa. En lo atrevida,
osada y audaz la chamacada
fuertense se ha pintado sola y
vvea usted si no: Cuando se da-
ban casi anualmente las famo-
sas crecientes 0 avenidas det
fo, a poblacién se volcaba ma-
terialmente a los diferentes si-
tios para admirar y disfrutar el
magnifico e increfble especté-
culo (mucha gente preferia su-
bir al cerro de Las Pilas para
contemplar toda la panorémica
de ese mar de agua). Todos
veiamos cémolasturbulentasy
caudalosas aguas aparte de tra-
er animales vivos y muertos y
varias coses més, también ve-
nian grandes troncos de arbo-
les y cuando éstos pasaban mds
‘omenos cerca de la orilla, para
Juego es terde: los buenos na-
dadores, ante el asombro y la
estupefaccién de los curiosos,
se lanzaban*por ellos ya sea
para hacerlos lefiao para diver-
tirse con dichos troncos cuando
bajara el nivel de las aguas, re-
moleéndolos corriente arriba
hasta donce hace curva el rfo
en la galera y de ese lugar se
lanzaban trepados en ellos por
toda la corentada.
jAhtiernpos aquéllos! y que
ya no volverdn porque ahora
con la presa Huites ya nunca
més veremos las avenidas de
las grandes aguas. Se puede de-
cir que los troncos fueron los
precursores de ese paseo quese
hhace ahora con los tubos de
hule 0 neuméticos por toda la
correntada del rio.
Era muy fécil reconocer a
los socios del Club porque to-
dos traian como un sello que
los distinguia la piel quemada,
charoleada y la coloracién
amarillenta del pelo por la de-
masiada exposicién del cuerpo
al agua y al sol. Eran muy hé-
biles para pescar los cauquesde
tenaza giila con los lacitos co-
rredizos de las varitas flexibles
delos sauces y con los anzuelos
de alfileres. A la hora del me-
diodia cuando arreciaba el
hambre, se preparaba la lum-
bre y a cocer los camarones de
tenaza cuadrada en tambos de
cinco litros Henitos de estos
ccrustéceos atrapados con toda
habilidad a mano pelona por
abajo de las piedras del rio.
Ota hazafia _tarzanesca
(nuestro idolo era el tarzan Joh-
21PRESAGIO
ny Weismuller) de la plebada
consistia en tirarse clavados
desde la parte més alta de los
sauces que crecian altos y fron-
dosos a la orilla del rio y qué
decir de los clavados casi suici-
das que se hacian de los pare-
dones que se formaban por la
espiritu de competencia, pues
nadie queria ser menos que
otros en valor y audacia.
Los remolinos que tanto pa-
vor dan por su peligrosidad,
era otta forma de diversion
para estos osados, puesse echa-
ban encima de ellos, diriamos
Tranquila tarde de pesca en la presa Miguel Hidalgo, uno de
los embalses del llamado Amazonas sinaloense.
fuerza de las enfurecidas aguas
de la creciente, al carcomer las
paredes de los terrenos de la
ribera. Para poder librarla dis-
tancia de cuatro 0 mas metros
quemediaba del paredénalrio,
era necesario emprender una
veloz carrera para alzar el vue-
lo y asf poder librar las rocas
que habian quedado descu-
bierias porla erosién.
El riesgo era grande por la
posibilidad de un error de cél-
culo en el salto y asi romperse
toda la crisma. Recuerdo per-
fectamente bien que lo que ani-
maba e impulsaba a tales de-
mostraciones de arrojo era el
2
que para “torearlos”, porque
cuando se sentian los efectos de
Ja succién se arqueaban las
piernas y lisio: se anulaba el pe-
ligro. (Clare que hay de remo-
linos a remolinos, los que hay
ennuesiro r'o nos permitian es-
* tas travesuras). Fsta identifica-
ign total que se daba entre el
rio cémplice y sus cuates per-
mitfa 0 propiciaba una “cama-
raderia” tal que se suscribia un
pacto de proteccién para que
Jasninfas de las aguas cuidaran
a todos los socios. Pues gedmo
podriamos explicarnos el he-
cho de que de muchos afos
hasta la fecha, las personas que
han perecido por ahogamiento
(entre chicos y grandes) nin-
guno ha sido de los socios del
club. Dato curioso, no cree Ud?
Elescribidor deestaslineas,
confiesa muy orgullosamente
que fue también un socio muy
activo del multicitado Club y
puedo dar un testimonio per-
sonal de cémo en una ocasién,
elsio,alaaltura dela Galera,l
antiguo embarcadero, al invo-
luerarmeen un grave percance,
respet6 mi vida y me permitid
rescatar a un familiar de un
trance fatal por inmersién.
El permitirme esta evoca-
ci6n tan feliz, recuerdo con mu-
cho gustoa mis compafierosso-
cios de nuestro Club (es perti-
nente aclarar que en El Fuerte
habia tantos clubes como sitios
6 lugares de bafio). A Manolo
Fierro Corona y a su hermano
Juan Cachuca, Fidel Lopez y su
hermano el Chato, Victor G6-
mez, Donato y el Chano Barre-
ras etc. y también a mis compa-
fieros de la secundaria que sin
ser socios también frecuenta-
ban el rfo: Mundo Avila, Octa-
vio Ribera, Mario Enrique Fie-
tro Ordufo, la Tariacuzi, la
Chiva Giiera, el Nerén, etc. Es-
tos tiltimos no olvidan y toda~
vvia no se explican de qué artes
amie valfa para cruzar el rio por
abajo del agua hasta la otra ori-
lla, irandome de la pefia
Naturalmente que el rio si-
gue contando con sus socios
pero ino con la misma osadia y
audacia que los socios de ape-
nas ayer!
sSera?PRESAGIO
EL HABLA SINALOENSE
Por Francisco Gil Leyva
UN APENDICE GUTURAL
Elvisitante al llegar Sinaloa nota deimpro-
vvigo que ha entrado a un pais donde el sonido
silbante de la $ ha sido proscrito. Cree hallarse
ante unos habitantes desdentados, cuyas flici-
das y solitarias encias son incapaces de modular
un sonido que dentro de la fonética espafiola
desempefia funcién tan decisiva.
En lugar de una Ssilbante localiza —forzan-
do su capacidad auditiva—un pequefio apérdi-
ce gutural fenecido cuando apenas se apunta,
ausente al sospechar su presencia. Un algo que
es} y noloes, un algo que es Sy noloes,y que
produce la impresidn al escucharlo de que se
trata de expeler una pequefia basura que mo es-
ta al paladar. Esa pequefia basura es la $ en el
habla sinaloense.
Lie. Francisco Gil Leyva.
Maestro, escritor y periodista.
LA FAMOSA CANTADITA
Una caracteristica que ha sido motivo de
acaloradas discusiones, es la peculiar entona-
cin quenosotros damos a nuestra habla. Losde
Ja regién sur (Mazatlén, Concordia, Rosario y
Escuinapa) escuchando los de la regién norte,
sefialan con ademén no exento de mofa, la can-
tarina entonaci6n que éstos imprimen a su par-
Jamento y que alcanza su tono méximo en las
interrogaciones. ¥ al erigirse en censores, ios del
sur dan por sentado que ellos son ajenos a can-
taditas en el habla.
Mas lo cierto es que todo sinaloense, ya viva
en Choixentre lasserraniasoen Escuinapaentre
Jos esterosy las marismas, imprime asu fonética
una modulacién y enfonacién muy peculiares
que, a juicio de personas colocadas en posicién
imparcial por su extranjeria, transpiran amabi-
lidad, hospitalidad y cortesia.
DIMINUTIVO A GRANEL
Ensu diario trajinarel sinaloenseempleacon
largueza los diminutivos gramaticales. Se desli-
zan entre éstos varios barbarismos: las horitas
tienen sus 60 minutos y en sus 3,600 segundos,
y los pesitos constan de 100 centavos. En donde
si concedo toda la raz6n.a mis paisanos es cuan-
do hablan de kilitos y metritos, pues los hay de
850 gramos y [Link], respectivamen-
te. .
Algunas veces con sujecién a las reglas gra-
maticales y en otras violndolas descaradamen-
te el sinaloense forja diminutivos a granel: ao-
rita voy, y refinando un poco: ahoritita..; un
ratito més, tengo unas 10 vaguitas, legué un
poco tardecito, te quedas calladito,el curita les
solté su sermoncito, hay que ser més hombreci-
to, sirvame un caldito con cebollita...
3PRESAGIO
De Mazatlan al sur, el habla sinaloense se caracteriza por la famosa cantadita. Lo curioso es
que ni siquiera lo notan.
SOMOS MUY HEREJILLENTOS
Y que me perdonen mis paisanos, pero scn,
somos muy malhablados, tanto que los de Alva-
ado, Veracruz, ni al tobillo nos llegan. Pruebas
al canto: Forma familiar y amiga, prueba de
grande estimacién y halagadora deferencia, es
el tener a la autora de los dias, de los dias cel
amigo, naturalmente, siempre muy ocupaca:
que vaya a esto, que vaya a estotro; que se le
haga esto y que se le haga lo de més all
La cabra es un animal que goza de general
estimacién siempre y cuando sea del sexo mes-
culinoy en grado aumentativo. El miembro viril
se ofrece a cada momento y comentera libertad
para disponer de él, dando con esto una prueba
més mis paisanos de su falta de egoismo, pues
tan importante, apéndice lo ponen al servicio de
sus semejantes.
El intestino grueso, como todo conducto in-
terno, tiene una salida al exterior, salida ala que
aluden con mucha frecuencia en su diario cher-
lar. Y los residuos que por los movimientos
vibratorios del colon son expulsados, constitu
yen para el sinaloense manjar suculento, pues
con gran desprendimiento de su partelo ofrecen
24
en abundancia a cualquier hora y en cualquier
lugar para que el paladar ajeno lo saboree.
“Dejad que los nifios vengan a mi.! “Pero,
mucho cuidado si tales niftos son sinaloenses,
porque pueden ponerlo a usted de oro y azul
como consecuencia del aprendizaje a que fueron
sometidos desde su més corta edad. Apenas
principia el nifio a balbucir y ya el padre se
dedica solicito a la grata taréa de ensefiarle a
pronunciarlos términos més ofensivos. Y es que
hay que prepararlo para la lucha porla vida, qué
caray.
DENOCHI CON LA LUPL
En la regidn agreste y montafiosa de los mu-
nicipios de Badiraguato y Cosala colindante con
Durango, se da una caractefistica que no encon-
tramosenel resto de la entidad sinaloense, salvo
en casos aislados, y que consiste en que toda
palabra no aguda terminada ene on o,suire la
sustitucién de dichas vocales por la i 0 la u,
respectivamente, atin cuando debemos aclarar
quelos sonidos deesta vocales se escuchan mor-
tecinos, velados, pero sin que haya duda acerca
de Ja naturaleza de ellos, y asi ofmos que losREVISTA SINALOENSE,
montafeses dicen: lechi, mochi, quiers, esti, Lupi,
calienti, chili, toru, rebozu, zapatu, mansu...
En alguna ocasi6n leimos que Gonzalo de
Berceo incurria en igual cambio de vocales, ex
plicando que tal hecho se debia a la influencia
que sobre él ejercia el subtialecto castellano de la
Rioja, de donde era originario. Cabe precisar
que no pretendemos explicar lo de Cosala y
Badiraguato, diciendo que probablemente sean
trasunto del habla de probables colonizacares
riojanos, pero fal hecho nos puede servir ara
indicar que tales sustituciones se presentan en
estados intermedios de dialectos que evohicio-
nan hacia el castellano; que es una deformecién
natural que se presenta en todo léxico de perso-
nas que atin no poseen buena diccién ni riqueza
de vocabulario. ‘
{Algo aventurada esta explicacién? Tal vez.
LAS PERSONAS SON COSAS
Si en otra parte de la Reptiblica constituye
una ofensa, una forma insultante de hablac, en
Sinaloa es bienquista y comin: anteponer al
nombre de una personael articulo lage! articulo
el, seguin el género. Y va de crénica.
‘Allé por los afios del 39 y el 40, un grupo de
estudiantes sinaloenses se traslad6 a la ciudad
de México a proseguir sus estudios. Y el g-upo
se distinguia entre los miles y miles de estucian-
tes provenientes de todas las entidades feclera-
tivas y de varios paises de Centro y Sudamsrica
por su inquietud, su pensamiento revoluciona-
rio y su participacién en todos los jaleos estu-
diantiles.
‘También se distinguian los estudiantes sina-
loenses por cierto comportamiento de potillos
recién lazados: su marcada preferencia per las
camisas de colores chillones: de amarillo yama,
pero de esas yemas de gallinas de rancho que
tienen un gallo por marido; de azul afil, de
guinda requemado, de negro a lo charro negro,
de verde pintado de verde y vuelto a pintar.
tra particularidad de ese grupo de sina-
loenses era su horripilantes costumbre —segiin
calificativo externado por los horripilantes -api-
talinos—de anteponer el articulo Ja olos el a los
masculinos:el Fermin, el Manuel y no s6lo alos
nombres de pila de bautismal, sino también alos
apellidos: el Acosta, el Ramirez, el Zazucta...
Muchos afios han pasado desde entonces y atin
persiste en Sinaloa la préctica de anteponer los
articulos el y Ia a los nombres propios de las
personas. Analfabetos y universitarios, viejos y
jovenes, maestros y alumnos, padres ¢ hijos,
todos siguen aferrados a tal costumbre, la cual
s6lo es bienvista en el mundo del arte yla cultura
en tratdndose de figuras insignes: Ia Peralta, Ia
Patri, la Callas, la Pavlown, la Bernard...
LAS LETRAS ABORRECIDAS
Sienel siglo XIV el idioma espariol, empez6
aperder a D en las desinencias verbales amades,
podedes, venides, ahora transformadas en amdis,
podeis, venis, tal sincopa atin reina en el medio
rural de Sinaloa y asi han surgido vulgarismos
como callao, doblao, encanijao, enamorao, salao,hor-
cao, comio, tendio, escondio, y por analogia arre-
mete contra la Ly asi surgen: cuchio, ordto, amn-
rio, sa, hebia, oaquia, sem. Y sila D esta al final
qué le dura: verdé, cavidé, soledé, autoridé, mita...
Nuestro pueblo es dado a sustituir la F por
Ia Jaumentando con ello su caudal de vulgaris-
mo: juerte, juera, jwerza... Y sealer que en la
poblaci6n de Guamechil y poblados cireunveci-
rnos son muy dados a utilizar la palabra fuerza
(o més bien: juerze) como sinénimo denecesario.
y de imprescindible, con lo cual te remiten a los
tiempos de Alfonso el Sabio (siglo XIID: no es
juerza que tebaites, es jueran que vayasal velorio,
qué juerza es que llores?
'Y Guadalupe se hace Lupita.
2526
PRESAGIO
San Duan Bauliste de Carqpoa
Por Tito Tranquilino Gémez Torres
Los espatioles tres veces te fundaron
como prueba de ello dejaron:
templos, idioma y religion;
yelemblena de tu sello-escudo
demuestra que el invasor no pudo
vercerte, com el arcabuz ni el eafion,
Francisco de Ibarra te fund6 primero
sin contar con que el india fiero
diera al trastre com su emrpeno; ,
Pedro de Montoya lo intents después
bambién del indio rectbié un revés
‘que opacé la gloria de su suet.
Como a ta tercera vez oa la vencida
y lage del indio ya estaba crecida,
Diego Martinez de Hurdnide te construyd;
{fue tu asiento definitico una ensenada
‘ala vera del rio y de cerros rodenda,
lo que el kispano para ti escogié...
Tus medidas, las originales,
‘fueron por lado cien pasos linenles
‘yer cade extremo un torredn;
tus paredes de adobe eran tan gruesas
que su espesor de una y medio toesas
resistin los disparos de un carién
Los jahiuaras, los tehuecos y los tesilas
al cervar entre si sus belicosas filas
{fueron terribles en su accién guerrera;
‘mataron espaftoes y hasta religiosos
mmisioneros cristianos no belicasos:
Tapia, Pablo de Acevedo y juan Herrera...
Entre indios espaftoles la barbarie imperaba
yningtin bendo rendir armas aceptabs,
por honor a sit raza ya st clan...
cierto que habia indios ladrones y criminales,
y la misma conquiste relata en sus anales
Jos crimenes de Nutio Beltrén de Guzmn..!
Se dice con justa y sobrada razén
que fue la entdica religion
cat la gloria y el infierno gue conlleva,
la que logr6 la conguista al ibero,
al quitarle al indio su immpetu fiero
muertos ya Mathome, Lauiaro y Nacabebn.
Un fuerte temblor de tierra, fue la terapia
que utilizg el frayle Gonzalo de Tapia
para lograr la conquista y pacificacién;
pues el religioso se hizodel enojado
propalando que él habia provacedo
el sisao en foda la indigena region.
Y como el nativo es creyente de corazén
cept a su modo ta catslica religion,
temiendo ser objeto de mayor castigo;
dominé su furia y colganto arreos de guerra
se dedicé suntiso a trabajar la terra,
sin protestar al ibero su inefable hostigo.REVISTA SINALOENSE
Y cuenta la misma atévicn historia
‘que para lograr esta paz, aunque transitoria,
intervino una indigena lideresa:
Luisa La Cacien la lamabart
xy desde el Evora al Yaqui la respetatan
porque tenia del indio la grandeza...!
Fue creciendo poco a poco tu nomenclatura
que de a nada Negaste a Ia prefectura,
com tu templo, tus portals y casas solariegas;
Carapoa primero y Montesclatos después
fueron tus nombres, que el Marqués
acepts imponerte de su asesor Villegas,
Durante tres sighs te mantuviste
4 del noroeste de ta colonia fuiste
el mayor centro politico y comercial;
Sonora y Sinatoa juntos fe formaron
-yambos Estados de acuerdo quedaron
en que fu fueras su capital...!
Después te uniste al federalisino
xy durante la intervencién francesa al juarismo
que tu fe ala patria est probada;
de Francisco Madera tu causa hiciste
ya Venustiono Carranza recibiste
yen donde esti ahora det Hidalgo La Posada,
Cuatro generalesvillistas te alacaron
yen su empresa rotundamente fracasaron
Pesqueira,Riveros,Gaxiola y Juan Banderas;
pero tus hijos valientes te deferdieron
ya los atacntes vergonzosa derrota infligieror
ent Ocolome, en el rasiro y en las canteras...
Tres cargas de cabnlleria rechazaste
-yel combate cuerpo a cuerpo ganaste
que obligaron al intensor a Ia retirada;
por amas partes el parque se agoté
-yel triunfo de tus defensores se constuné
cuando con su tropa llegs Enrique Estrada.
Eniiliano C. Garcia y Alfredo Delgado Ibarra
al defender tu plaza enseftaron ta garra
del verdadero militar y del estratega;
ent el agua escondida con braoura pelearon
yencel campo de batalla muchos muertos dejaron
los valientes hermanos Otfin y Jorge Vega.
A ms de cuatro siglos de existencin
fv aspecto no ha cambiado en eseracin
sy sigues con aire de gran seitora..
tu centro histérico es visitada
por propios y extraitos admirado
por su belleza y sut paz acogedora....!
La huerta, el rastro, et gataly Ia teneria,
barrios que entre ellos guerra habla
peleanda los de abajo com tos de arriba;
Ia calle Obregén ambos bandos separaba
y pobre de aguél que ese limite pasaba
porque lo dejaban hecho una eri...
Hoy como ayer luces tu sefiorio,
‘0a vera izquierda de tu femsoso rio
y la belleza tradicional de tus mujeres;
xy tu palacio municipal akora remozado
2 oda las oficinas piiblids ha dado
asienio al gobierno, en sus tres poderes.
San Juan Bautista de Carapoa
al norte del estado de Sinaloa,
es hoy la ciudad de El Fuerte;
yla corriente de su rio Zuague
alimentaré al mayo y al yagi.
segiin Plan Hidréulico del Noroeste.
27PRESAGIO
PROFRA. DORA
JOSEFINA RYALA CASTRO
Por Davic Rubio Gutiérrez
La poesia contempordnea de México se ha
caracterizado por una biisqueda postica que le-
jos de perder su dialéctica y su evolucién, habla
sobre los avances césmicos, busca la conjuga-
cién entre la ciencia y la accién, habla de la
problematica del hombre, de sus preocupacio-
nes, de su amor, de su vida propia
Asi, en la misma forma, he penetrado 2 la
obra poética de Dora Josefina Ayala Castro y he
llegado a la conclusién qué su poesia se ajusta a
Jo antes establecido. Su poesia se encuentra en
todas las cosas externas como la belleza misma.
Dora Josefina Ayala Castro nacié el 20 de
mayo de 1932, en Tetaroba, pequefio pueblecito
perteneciente al municipio de El Fuerte, Sinaloa,
Nos confiesa haber efectuado sus estudios en
Guamuichil; aqui se descubre como una nifia
inquieta con inclinaci6n hacia la poesia. Tal in-
quietud la llev6 a temprana edad por los camni-
nos de la poesia pues ya a los diez afios escribia
versos, que reflejaban indicios de la biisqueda
dela perfeccién.
A nuestro juicio, la poesia de Dora Josefina
Ayala Castro es individualista;refleja su manera
de ser, es ella misma en una exteriorizacién
verbal, tal vez va por los caminos de la verdad
y se inspira en la angustia de su pueblo, de
México y del mundo.
Como todos. Soy egélatra
y amo mi amor
quiero que éte nazea
nazea
crezea
se reproduzea
teniendo una razén de existir.
Porque mi epidermis
fiene el color de
tu tierra morena
1 mis veinte primaveras
‘que hechos sangre
cabalga al unisono
recorriendo mis venas,
se diluyen en el torrente azul
de las once fajillas
que te cifien,
te aprietan la cintura
‘Vuivifican tus entrafas.
Sus versos debemos
aprender, reflejan un amor
incomparable a Sinaloa, un
Como responsable delegacional de Prestaciones Sociales del Se-
guro Social, la licenciada Dora Josefina Cestro realizé una labor
granagradecimiento que se
eleva con profunda sinceri-
dad. Esto se pone de mani-
fiesto en su poema.REVISTA SINALOENSE,
ASINALOA
(fragmento)
La causa de mei asombro es, Sinaloa, mio
que sens primurvera en el margen del rio
que tus pupilas sean troncos de tabachines.
Y por tu savia corra sangre de raaénchines
Que progreses al ritmo de répida pascola
como nifta que teme por la noche estar sola
[Link] que tu tierra es quien nos date
alabrir nuevo strco, te abrimos nueva herica,
¥ tt, tan generosa como un buen amigo,
ios enotas tu sangre en el matz y en el trigo.
Sila estirpe y la jerarquizacién de un poeta,
expresa Federico Barrueia, “Ha de medirse no
s6lo por sit aliento emocional, sino por la ficleli-
dad de su expresién y por su actitud para reno-
var el lenguaje literario”, Dora Josefina Ayala
Castro, alcanza a nuestro juicio altos peldafios al
descubrir en sus versos una corriente emotiva,
una profunda sinceridad, una penetracién, una
biisqueda del equilibrio entre el ser y el deber
ser; su poesia canta con brillantez, describe con
facilidad, con armonia, el amor, el amor en sus
multiples facetas, el amor a la familia, a los
amigos, el amor a quien se cree destinado a
nosotros para formar los seres que han de per-
tenecernos, el amor a los nifios, el amor al hom-
bre social
‘Mi lanto se repite, se duplica,
porque quiero hacer entender
a quien no entiende,
porque quiero que ame
quien no ama,
porque quiero que dé comprensién
quien todo niega y antepone interés
de muchas cara.
He encontrado en su obra poética, el verso
folklérico, escrito con profunda admiracién a
nuestro solar nativo, escrito con veneracién’ y
sagacidad a muestra bella y floreciente geogratia
sinaloense. Con cariiio admirable, sus versos
La destacada poetisa en compaiia de José
Angel Espinoza “Ferrusquilla”, durante el ho-
menaje que se le brind6 al compositor.
son un testimonio de su cariio por nuestra tierra
‘morena, sobre sus rios, sus montafias y sus an-
churosos mares.
{Qué otra prueba de amor fraternal, més
ardiente, sino esos versos, esas palabras que
Dora Josefina ha entregado a Sinaloa? Con esto,
la poetisa sinaloense, Dora Josefina Ayala Cas-
to, con acendrado afecto ha rendido un home-
naje a nuestra tierra, a nuestra querida y flore-
ciente Sinaloa.
Uno de los mejores y refinados poemas de
Dora Josefina Ayala Castro, lées "Circulo”, mis-
mo que le sirviera para ganar “Flor Natural” en
un concurso de poseia. ”Circulo” es un poema
extraordinario que refleja la angustia de la gene-
raci6n actual al encontrar s6lo barreras que im-
piden un libre trénsito, ya sea social, cultural,
material o emocional. Es de corte modemo y lo
considero como un poema bastante bien logra-
do,
29PRESAGIO
En Navolato
en 1965,
durante una
exposicién de
manualidades;
acompaiian a
Dora Josefina
el licenciado
Rodolfo
Monjaraz
Buelna y su
esposa
Martha
Arteaga de
Monjaraz.
CIRCULO
(fragmento)
Circle
Aro encerrado de dolor y de esperanza
eucalipto de sombra extendida
en forma de moneda.
Chroulo
Desesperado afin de ser algo
iY nada ser!
Surgir e tiempo
yyluchar y luchar
para tornarse en nada,
Surgir del centro
con epidermis duloes
para ue mil lenguas hambrientos
pueda lamer, lamer, lamer
hasta encontrar mi dentro
yescupirlo,
En -un pardénica sonrisa
de canthal sediento..
Elestilo de Dora Josefina Ayala Castro, i+
discutiblemente es moderno; es un estilo claro,
profundo, sin rebuscamientos, utiliza mucho el
30
verso libre, aunque escribe también con los cé-
nones de la preceptiva.
Utiliza con suma frecuencia, giros literarios,
metéforas. La sencillez para describir lo que se
propone lograr, es su mejor atributo.
‘A grandes rasgos he descrito a la poetisa,
pero ahora conozcamos @ la maestra, ala educa-
dora, que con carifio y amor se ha entregado ala
docencia.
Realizé sus estudios en la Escuela Normal de
Sinaloa, pero a los dos meses de estar aqui, su
padre, auténtico maestro por vocacién y viendo
la inclinacién y el eros pedagégico reflejado en
‘su hija, logré conseguirle una plaza para maes-
traen la Escuela Agustina Ramirez. matutina de
esta ciudad, iniciando el apostolado el 16 de
septiembre de 1950, el cual ha sido fecundo a lo
largo demés de 40 aftos y sehan visto coronados
sus esfuerzos, al ver que muchos de esos nifios
y jévenes a quienes brindé su sapiencia, en la
actualidad son personas que lejos de defraudar
sus anhelos, han sabido llevar a la préctica sus
sabios conocimientos, convirtiéndose en ciuda-
danos capaces, que sirven con entusiasmo a la
sociedad que los rodea.REVISTA SINALOENSE,
Sus inquietudes literarias las ha compartido
‘con personas de reconocida capacidad, sierdo
ellos: Lic. Juan Eulogio Guerra Aguiluz, Alejan-
dro Hernandez Tyler, Margarita Ramirez, Alva
de Acosta, Rosa Maria Peraza, etc.
Por muchos afios se dedicé ala docencia ala
cual ama entrafiablemente; fue directora de un
jardin de nifios, catedratica de la UAS de Litera-
tura Universal y ademés fue directora del Con-
tro de Seguridad para el Bienestar Familiar de-
pendiente del IMSS en Navolato y Culiacan
Por tiltimo: “hay muchos artistas valiosos en
nuestra provincia, que caminan dia con dia, con
paso cansado hacia el trabajo que les proporcio-
naré el diario vivir, pero que impiden su logro
total como artistas. México entero nos descono-
ce, necesitamos hacer algo para salir del letargo
fen que las instituciones culturales nos tiexen
sumergidos”. Si, asf piensa Dora Josefina Ayala
Castro y esperamos que “alguien” abrace mues-
tras inquietudes y nos brinde el estimulo para
forjar un Sinaloa equilibrado desde el punto de
En 1992, las guarderias del IMSS le
entregaron un reconocimiento.
Dora Josefina Ayala.
Amora Sinaloa.
vista téenico, agricola, industrial cultural y lite-
ratio.
Junto con otros escritores destacados en Si-
naloa, cre6 la Asociacién de Escritores de Sina-
loa, de la que fue presidenta fundadora
En educacién se jubilé en la categoria de
inspectora de jardin de nifios y catedratica de la
Escuela Normal de Sinaloa. En la UAS le fue
entregada la presea Eustaquio Buelna por méri-
tos académicos. También alli se le otorga jubila-
cin por tiempo de servicios.
En 1987 recibe de la Federacion de Mujeres
Universitarias la preSea Sor Juana Inés de la
Cruz, que se otorga por ser la “Mujer Universi-
taria del Aiio”.
Ha recibido 5 primeros lugares en certame-
nes literarios y otros segundos premios y men-
ciones honorificas. Su primer flor natural la re-
cibe en 1965 y al cumplir Culiacan 450 aftos de
fundada, gana la titima flor que ha recibido con
su poema “La dualidad de los juegos reales”
31Hassido colaboradora entusiasta y desintere-
sada en muchisimos programas, publicaciones
periodisticas, libros, lecturas, recitales, teatro,
ete.
ElSol deSinaloa leha entregadoel Galardén
de las Artes por un trabajo en pro de la cultura
en 1986, en 1990 y en 1995; el delegado del IMSS,
querecibe el galardén como Institucién Genera-
dora de Cultura, hace un piiblico reconocimien-
to al mérito de la Lic. Ayala Castro.
En compafiia de Roberto Heméndez Rodri-
guez, Enrique Pefia Gutiérrez, David Rubio, Ali-
cia Montafio, Luz Lépez Meza y otras distingui-
das personalidades de la cultura es miembro
fundador de la Academia dela Cultura “Alejan-
dro Heméndez Tyler”. :
‘Al dejar el magisterio es nombrada por ol
IMSS jefa delegacional de Prestaciones Sociales,
cargo que dejé al jubilarse en julio de 1995.
PRESAGIO
La Universidad Auténoma de Sinaloa, edita
su poemario “Bl Juego de las Voces Circulares’.
Tiene 13 libros inéditos.
Continiia escribiendo y participando activa-
menie en la difusién de la cultura, sin dedicarse
exclusivamente a la poesfa.
Desdesufunciénen el IMSSalent6, organiz6
y realizé el programa de teatro escolar por dos
iemporadas, cubriendo con ellas al estudiante
secundariano en una asistencia de cuarenta mil
en todo el estado.
El Congreso del Estado en 1984, emitié un
decreto en el que se autoriza que un jardin de
nifios lleve su nombre, y éste estd situado por la
Calzada Heroico Colegio Militar. La profesora
Ayala, convive frecuentemente con maestras,
madres y nifios del jardin.
Durante el homenaje hecho al intelectual mazatleco Antonio Haas, la maestra y poetisa aparece
acompaiiada del Lic, Héctor Lié Verduzco, celegado estatal del IMSS y de Miguel Tamayo Es-
pinoza de Los Monteros.
32REVISTA SINALOENSE
El Fuerte de Montesclaros y su evolu
El Fuerte, al igual que otras
ciudades importantes de lo que
hoy es Sinaloa, estuvo durante
largo tiempo conformado por
una sociedad propia de aque-
llos tiempos, en que la econo-
mia, el poder politico y la cultu-
Ta se concentraba en una mino-
ria,
Ademés, hay que tener pre-
sente que El Fuerte, fue capital
del Estado de Occidente, que
comprendia las Provincias de
Sonora y Sinaloa, y como es sa-
Dido, el centralismo tal y como
se ejercia, se caracterizaba por
circulos socialmente cerrados,
que impedia la incorporacién
deextrafios, a aquel mundo tan
particularmente conservador.
Ysibienes cierto que el mo-
vimiento revolucionario, vinoa
traer algunos cambios, en tal
sentido, sin embargo no logrd
modificar la estructura esta-
blecida, que permanecié al
-margen de influencias ajenas al
estilo de vida reinante.
Tuvieron que transcurrir
varias décadas para quelosbal-
buceos del progreso, las vias de
comunicacién y el intercam-
bio econémico, agricola y co
mercial, aunado a oportuni-
dades cada vez més significati
vas en la instruccién, a estratos
menos favorecidos, contribuyé
al inicio de una apertura salu-
dable y constructiva, en que
empezaron a aglutinarse gra-
dualmente los constitutivos de
tuna sociedad menos hermética
y més participativa, a través de
ia conjuncién de lazos e intere-
5 comunes, al dejar de ser ex-
Por José Carlos Ibarra
clusivos y pasar a ser compar-
tidos.
Pero la apertura definitiva
se vino a dar por medio del
inusitado desarrollo, con la ini-
ciacién de las trabajos de cons-
truccién de la regién, de la apa-
ible quietud tan peculiar, pas6
a una etapa vertiginosa de acti-
vidad, en que el auge econé-
smico dej6 una importante hue-
lla, que carr bid modos y estilos.
de vida.
Aceste hecho singular, se vi-
nieron a sumar la presencia de
los clubes cle servicio que, con
sus eventos y obra social bien-
hechora, contribuyeron de ma-
nera determinante, para que
fueran posible formas de con-
vivencia mis ampliamente co-
municativ
Asi, al llegar a su fin el ciclo
de la sociedad de antafio, se
abrieron nuevos espacios en el
pensar y en el quehacer, porque
por ley natural, las sociedades
evolucionan gracias a la accién
transformadora del tiempo, yel
on social
empuje del progreso que trae
aparejado, de tal modo que los
nuevos cauces de convivencia
se desarrollan de manera mas
esponténea, al darse los linea-
mientos de una sociedad mas
abierta, dindmica y participa-
tiva que, con sus virtudes y ce-
fectos, coexiste en una sola as-
piracién que representa y sim-
boliza un mismo destino.
Y dentro de esa nueva com-
posicién social, con un solo de-
nominador comtin que es su
prosperidad y grandeza, El
Fuerte siempre se ha enorgu-
lecido en mantener y preser-
var aquello que lo ka distin-
guido a través del tiempo: la
esencia de sus costumbres y
tradiciones, la guapura de sus
mujeres, su proverbial don de
gentes y espiritu hospitalario,
Ia convivencia alegre y bullan-
guera, y su estampa romantica
que evoca con nostalgia el pa-
sado, pero que también alienta
la esperanza fundada en el por-
venir.
Estampe que evoca el pasado y alienta esperanzas nuevas.
33PRESAGIO
Gebre Backer
Por Herberto Sinagawa Montoya
Felipe Bachomo, lider indigena del valle cle
El Fuerte, nacié en 1883 en el poblado de Ja-
huara, situado frente a Mochicahui, rio Zuaque
de por medio; murié fusilado en Los Mochis al
24 de octubre de 1916
Desde muy nifio, sin saber leer ni escribir, se
emple6 como peén del rico hacendado José Ma-
ria Cazares. Se dice que vivié enamorado de una
de las hijas del patron, de nombre Elvira
Muy joven se alzé en armas a la muerte cle
Madero; su tropa estaba formada por maycs,
expeones de los hacendados, que los habien
despojado de sus ricas tierras en ambas orillas
del rio El Fuerte —o Zuaque—. No fue aliado le
Carranza, ni de Huerta; no entendifa la politica;
sélo estaba al frente de los que reclamaban ‘0
suyo. Por instinto, se lanzé ala revolucién enar-
bolando la dinica bandera legitima: el despojo ce
las tierras de que habian sido victimas los inci
genas del norte de Sinaloa.
Fue as{ como el lo. de mayo de 1911 los
mayos de San Miguel Zapotitlin, Mochicahui,
Jahuara y Camayeca, armados la mayoria con
arcos y jaras, y algunos pocos con viejas pistols
y carabinas, se incorporaron a las fuerzas del
general Rodolfo Ibarra Vega, en San Blas.
Pedro Baymori, gobernador de Mochicahui,
envié el siguiente recado a otro jefe indigena cle
Ia region de El Fuerte:
‘Mucho te a gra de sere que me a Regles a los de
sas loremes queayga cerca y que se alisten con arcos
todos y que a gan mas arcos y jaras para los que 10
fengan porque aqui no tenemos de que a serlas tart-
bién manda juntara ls de Mochicahui alos de Angel
jiobilo y apolinario polisapa y apolinario que a vice a
34
los de San Miguel todos con armas y tambores man-
dame a ser arcos tengo muchos que no tienen armas
cada hombre puede a ser dos arcos sin falta te avisare
el dia que salgamos del Fuerte para San Blas para que
me mandes lajente. Cialgo pasa que. vucen los Ricos
4 garra Veinte jareros y los pones presos a San Blas
al comandante del esta camento también el jefe 0 ha
amador, una es Colta jareros para juntarlos todos.
Pronto logré reunir un ejército de seis mil
hombres, y en su dialecto les dijo que no tenian
por qué defender a los yoris puesto que éstos los
habian explotado quitandoles sus mejores tie-
ras, las que estaban a la orilla del rio, las que
Felipe “Mishi” Bachomo.
Elhombre leyenda.REVISTA SINALOENSE.
on
El famoso cerro de La Ventana, sitio escagido por Felipe Bachomo para refugiarse. Se cuenta
que ahi enterré el oro y plata que rob6 a los ricos.
ahora estaban sembradas con cafta, que los blan-
cos mostraban amistad cuando necesitan del
indio, y que sus peleas por el poder y la riqueza
no envolveriana sus hermanos deraza, que ellos
tomarian las armas pero para pelear por la de-
volucién de lo que les habia pertenecido y por-
que ya no se es siguiera obligando a trabajar de
so a sol por una paga que sélo aleanzaba para
comprar unos cuantos litros de mate
Y luego sefial6 con el dedo alos caciques de
El Fuerte y Mochicahui, acostumbrados a pres-
tar a medias; es decir, al 50 por ciento los-avios
para quienes sembraban sus tierras de temporal
0 las pequefias superficies que se habian sus-
trafdo a la codicia del blanco y que sembraban
casien forma clandestina en las margenesdelrio
El Fuerte.
Con los viejos rescoldos de esa explotaciéri
feudal, los mayos no tenfan dudas en cuanto a
Ja orientacion que habian de darle a su lucha
bajo el mando de Bachomo.
Bachomo fue informado de que los latifun-
distas habfan apresado a muchosindios en Aho-
me y los querian sacrificar para ahogar en san-
gre la rebelién. Cayé con su gente sobre Ahome
el 18 de abril de 1914, y a sangre y fuego liber
a sus hermanos de raza y ordené el saqueo de
tiendas y casas de los yoris, Por la brutalidad del
ataque, las familias atemorizadas se refugiaron
en casa de don Zacarias Ochoa, propietario de
la faébrica de panocha El Aguila.
Bachomo respeté sus vidas por ser don Za-
carias padre del general José Maria Ochoa, al
que los indios de la regién le tenian gran esti-
maci6n por ser un luchador de las causas del
pueblo.
Mario Gillen su libro La conguista del valle de
EI Fuerte, dice a propésito del triunfo de Ba-
35chomo: [a tomua de Ahome dio a Bachonto fueran y
utoridad. El general Felipe Riveros, jefe de las fuer-
as corrancisias en Sinaloa, le extendié el nor-
bramiento de general. Tedricamente su bandera se
reducia a la restitucion de las tierras arrebatadas a los
indios del valle de El Fuerte; entretanto, eso pudiera
realizarse, Bachomo se linttaba a perseguir ycastigar
4 los caciques verdugos de su raza.
Conlo ladino quele venia a Bachomo de sus
ancestros victimas de la expoliacién, no se dej6
arrastrar por los jefes de las distintas facciones
revolucionarias que se disputaban el poder y la
rigueza, manteniendo a su gente, valiente y es-
toica, incontaminada de ninguna otra ambicion
que no fuera la de volver a aduefarse de sus
tierras.
Pero si el taimado Bachomo suirié graves
conflictos internos por su falta de malica po-
litica, pronto se vio frente a otro poderoso ene-
migo: Benjamin F. Jonhston. Este personaje lleg6
rezagado de Owen. Era fino y cortés, cuando
~ queria; siniestro y cruel, cuando hacfa negocics.
Don Zacarias Ochoa, al ir a Agiabampo para
recoger un envio de refacciones desde San Fran-
cisco para su trapiche, se lo encontré en el mue-
lle, solo y sucio.
Pronto habria de producirse una serie de
infamias erigiendo el imperio de la United Sugar
sobre los despojos de los modestos trapiches de
‘Ahome y La Constancia. Sin més capital que su
audacia y su frialdad de hombre de negocios,
Johnston se qued6 con muchas tierras de los
indios arrebaténdoselas a los caciques blancos
por medio de argucias y sociedades en las que
se llevé la mejor parte.
Bachomo, luchando ya bajo la bandera del
villismo, tomé por primera ver a Los Mochis el
17 de junio de 1915, volvié a entrar en Ahome,
y junio con el general Juan M, Banderas, no s6lo
afect6 los intereses de la poderosa United Sugar
sino otras propiedades de norteamericanos. El
general José Gonzalo Escobar, al mando del 5o.
Regimiento, se lanzé a Ja persecucién de Ba-
chomo, desde su cuartel general en San Blas.
Sin embargo, la situacién no vari6. En no-
vieribre 15 de 1915 lanz6 el ataque més feroz
contra Los Mochis. Miller Jordan, colono ame-
ricano, escribi6: El primer aviso de atague lo tu-
Bachomo
Tuché contra
Tos que se
aduefiaron
de las tierras
que fueron
de sus
ancestros;
Iuego de su
= lucha se
acogié al
indulto, pero
fue juzgado
por crimenes
que no
cometié y
fusilado.REVISTA SINALOENSE,
vimos a ta una de la mnfiana del martes 15 de n0-
viembre, cuando a los gritos de ;Viva Villal, y;mue-
ran los gringos!, los indios y villistas entraron
-galope por tres lados del pueblo —Los Machis tenia
entonces 3,500 habitantes, de los cuales 250 eran
norteamericanos—, abriendo fuego com sus armas
ygritando muldiciones; de todas partes de Los Mochis
se escuché un pandemonium de gritos salonje, dis-
pares, rompimiento de puertas y ventamas y el rita
de los tam-tant o tamtbores de los mayos.
Ross Page, gerenie de campo de la comparite
zucirera, telefoned a Campo Giticho ordenando el
despacho de un propio montado a Tapolobampo, para
que diera aviso de ataque.l consandante del caftonero
“Annapolis”, fondendo en la bahia. Por teléfono se
comunicaron instrucciones para que los americas
Alojados en el segundo piso de la oficina general de In
sucarera y en otras casas de la compart, se res-
niesen en la ensa grande "Las Palmas”, residencia 4e
don Benjamin F. johnston, fundador del ingenio,
quien con su sefiora se hallaba ausente de Los Moch's
‘Mientras fanto tos inoasores siguieron disparanio
sus armas y ala fuerza entraban robando y asaltanio
{as casas de las vecinos en el centro de In poblacién.
Bajo tales circunstancias ls indios dieron muerte
al ingeniero L. Brown, cuando lo encontraron co-
rriendo por una de las calles. Después, segiin el
relato de Jordan, los indios saquenran la “comisarfa
general” de la compaiiia, y se levaron todos ios
animales 0 bestias del corral general; a las seis de la
‘maitena quebraron las puertas y las ventanas de la
oficina general, Con la primera luz del da, algunas
indios salieron de la oficina, tomando en diveccién de
In casa de Neal Lewis, el agente consular norie-
americano. Apenas los hombres habian principiade a
escouder las armas en varios sitios —sigue el rela:o
de Jordan—, cuando un nuevo grupo de cincuenta
indios bien armados y encabezados por su mero je’,
general Felipe Backomo, llegaron a galope y pararon
enfrente de la entrada de ta casa.
Bachomo era en aquel tienspo un hombre alio;
bien hecho, vestido con uniforme de mezclilla, lucia
un sombrero tipo Stetson adornado con una plurila
General Juan M. Banderas.
Allado de Bachomo.
de pavo real, anteojos oscuros, dos banderalas de
parque cruzedas, pistola, cuchillo grande y bayoneta
en mano. Bachomo desmoni6, hizo seflas a un ayu-
dante pare que lo siguiera y dijo que tba a registrar la
casa, cuarto por cuarto. Todos subieron al segundo
piso y la revisién comenzé en el cuarto de la seiora
Tolmston, donde las seftorns y ls niftos estaban sen-
fados encima de las cemas. Al principio no se en-
contraron mts que unos cartuchos para escopetn en
otro cuarto, pero entonces descubrieron un rifle de-
bajo de un colchén. Por sugestiones de Jones y Jordin,
Bachomo y su ayudante comenzaron a bajar In es-
calera con el fin deregistrar el primer piso com Ia iden
de emborrachar al jefe indigend.
Media escalera abajo, Bachomo dio ovelin para
arriba, fue directamente al cuarto donde estaban las
seftoras y ordené levantarse de sus camas. Debajo de
los colchones se descubrié una coleccién de rifles
autométicos, pistolas, escopetas especiales, para usar-
seen caso de desérdenes y bastante parque para todas.
En el cuarto para baiio enseguida encontraron unt
a7costal grande de parque para rifle, escondido en una
cemasta, bajo toallas usadas.
Tal fue el placer de Bachorto al encontrar este
tesoro de armas, que se olvidé de enojarse con 1oso-
tros y se limit6 a decir: —sefiores, cpor qué no me
tuvieron més confiamzn diciéndome In verdad? Gou-
villon trataba de quedarse con una de las escopetas
especiales, diciendo a Bachomo que ta querta para
azar conejos. Con una sonrisa Bachomo le dijo que
1 también Ia queria para cazar comejos y con un
atento “con permiso sefiores”, mont6 a caballo y se
Mario Gill, en su libro La conquisia del oalle de
ET Fuerte, describié ast los tiltimos dias de Ba-
chomo: En febrero de 1916 se entregé en Moons,
Sonora, al coronel Guadalupe Cruz, que le habia
afrecito tas garantias que conceden a quienes se
acogen al indulto. No obstante es0, Bachomo fue
etenido y enviado a la ciudad de México. Después de
una corta reclusién en Santiago Tlatelolco se le
condujoa Culiacin, donde fue sometido a un consejo
de guerra y sentenciado a muerte el 7 de octubre de
1916. A petici6n de los latifundistas del norte, el
antigno peon de don José
Maria Cézarez fue con-
ducido a San Blas, donde
fue acomodado en un fur-
g6n de segunda del Ferro-
carril Kansas City- México
y Oriente, y Nevado a Los
Mochis. :
Al pie del ferrocarmil ya
se habia cavado la tumba.
Bachomo escogié a los sol-
dados que le habrian de
formar el cuadro y al
capitén Santiago Fierro
para que diera la orden
final. Con el ala del som-
retiré con sus saludos.
Pero todo se volvié en contra del lider in~
digena: José Robles, su lugarteniente, fue de-
rrotado entre el cerro de Camayeca y Choacahui
por el general Mateo Muftoz, y Bachomo, des-
pués de su violenta incursién en Los Mochis, fue
derrotado en su refugio natural de Jalwuara y el
general Juan M. Banderas cayé vencido en “La
Ventana”, sellando ast la derrota final del vi-
Itismo y el ascenso del constitucionalismo en
Sinaloa. Sin apoyo de nadie, Bachomo fue fécil
victima de los latifundistas alos que tanto habia
lastimado en sus intereses.
38
En 1915, la poblacién de Los Mochis vivie horas de angustia por el
sorpresivo ataque de las tropas de Bachomo y del general Banderas.
brero ladeada sobre el ojo
derecho, seftal de arrogan-
cia y de desprecio, esperd
ladescarga dela fusileria tras rechazar la venda.
Muri6 el 24 de octubre de 1916.
Don José Pomposo Salazar, enemigo de Ba-
chomo, escribié sobre su muerte: Sus correrias de
‘gato montés lo hibiian arlelgazado. Llegé amarrado
ppor los codos, en camisa, con tn sombrero ancho de
palma, sasteniendo en el braza izquierdo una cobija.
A un tado de la estacién ta fosa cavada com an-
ticipacin ya lo esperaba, Dando ln espatda a la se-
puliura se pard frente al petotén ejecutor, arrojéa la
{ose la cobija y esperd impasible; dando muestras de
‘alo, lavenda que le sujetaron sobre los ojos la arrojé
al suelo, pero cuandoel oficial dio las voces de mandoREVISTA SINALOENSE
bajo ta fla del sombrero cubriéndose la carne inclind
la cabeza para no ver la boca de los fusile.
Elrecuerdo del Bachomo no ha muerto ertre
los mayos del norte: todavia lo respetan y lo
quieren. Te6filo Leyson, historiador guasavn-
se, dice: Cuando Bachomo bajé a los andenes d2 la
estacién del ferrocarril, venia amarrado de las marcas,
que traia colocadas entre la espalda y la cintura,
portaba un viejosombrero texano color plomo, canisa
y pantalén de caqui amarillo mostaza, unos viejos
zapatos mineros, sin calcetines, y por todo equipaje
traia una cobija colorada con franjas negras en los
extremos enrollada con un mecate, venta sin rasurar
con una barba de diez o doce dias, que le daban un
aspecto amarillento, enfermizo. Antes de ser fu-
silado, pidi6 al capitan Santiago Fierro que, a
manera de gracia, le permitirera platicar unos
minutos con una mujer confundida entrelamul-
titud expectante: esa mujer era Elvira Cézarez.
Nota de redaccis
Conrelacién al destino final que tuvieron ‘os
restos del lider indigena, el propio Mario Cill
cuenta que “el dia 13 de octubre de 1922 el sef or
don Ramén Aureliano Ri-
tara de oponerse al traslado de los restos del
caudillo. El sefor Rivera se habia puesto de
acuerdo, previamente, con el Kobanaro —go-
bemnador indigena— de Tesila que, en unién de
olros indios, asistiria al acto y recogeria los res-
tos de Bachomo,
La exhumacién se realiz6 sin incidentes la
noche del martes 13 de octubre;en un atatid para
nifio de 10 aftos comprado por el seftor Rivera
fueron colocados los huesos de Bachomo. Fsa
noche fueron velados en un chiname, en El Péi-
blico, a orillas del canal Principal. Hubo pascola,
rezos y tequila; al amanecer el cortejo indigena
siguié hasta Tesila con los restos del caudillo y
el sefior Rivera regres a Topolobampo. Hasta
estos momentos los historiadores de la regién
contintian buscando los restos de Bachomo;
muchos insisten en que se hallan ainenel lugar
desu muerte; otros en que fueron trasladadosal
cementerio municipal; hay quienes afirman que
fueron sepultados en San Miguel y lo més
probable es que tampoco se hallen en Tesila sino
en un sitio secreto solamente conocido por los
viejos jefes dela tribu”
vera Rojo, por entonces ad-
ministrador dela aduana de L
Topolobampo, se presenté
ante los funcionarios fede-
rales de Los Mochis portan-
do una autorizacién de au-
toridades superiores facul-
téndolo para exhumar los
restos de Felipe Bachomo.
El alcalde, Ramén Lé-
pez. Castro, proporcioné al
sefior Rivera algunos poli-
fas para que auxiliaran en
lamaniobra y se convino en
que la exhumacién se haria
a media noche para preve-
La tumba de Felipe Bachomo, frente a la estacién del FC Kansas
nir posibles incidentes en City-México y Oriente, en Los Mochis. Aiios después los restos
caso de que el pueblo tra fueron exhumedos y llevados a um sitio que se mantiene en secreto.
39PRESAGIO
LABORES HOGARENAS DE LOS
ANTIGUOS MAYOS
Por Diego H. Estrella Reyes
Hace cinco o seis décadas todas las labores
hogarefas del campo, eran muy distintas a las
actuales, pues eran otras las necesidades que
obligaban a la gente a hacer multiples tarecs.
También eran otras costumbres y los valores,
morales; por lo mismo, eran diferentes los tratos
depadres ahijos y viceversa. Losnifosy jovenes
de esos tiempos se entregaban de lleno a ayudar
a sus padres en el negocio diario rutinario, pero
que en gran medida lo levaban como ritual
cuidando su economia y poniéndole el alma al
trabajo que ennoblecia ia familia.
Los tinicos distractores desde que el sol
apuntaba sus rayos dorados en el horizonte ma-
tutino hasta el anochecer, eran los consejossier-
premuy positivos de los padres y los ejemplares
‘cuentos de los abuelos que abundaban en lec-
ciones que nos dan los animales, plantas y los.
elementos de la naturaleza.
El agua, liquido vital, hermoso desde una
cristalina gota como perla o como diamante
cuando es tocado por la luz del sol, ha sido
siempre bella en arroyos, lagos, rfos o en la gran
inmensidad del mar. Ella, el agua, dio a los
‘pueblos mucho motivo de trabajo para su biis-
queda: acarreo, obtencién, retencién, etc. He
aqui un comentario de esto. Cuando el agua se
obtenia de arroyos orios, era llevada al hogar 2n
tinajas 0 botijas (beutije en dialecto mayo) de
barro cocido, nos detallan algunos autores y nos
Jo dice la légica, que antes de la conquista se
acarre6 a pie y mucho después, lomo debur-o,
en botas o bolsas de cuero, exprofesamente ela-
boradas y mas recientemente en botes de lé-
mina. Cuando el agua estaba revuelta, le era
agregada la pulpa de una cactécea lamada Si-
nna (de la que se cree que deriva el nombre
Sinaloa) que hacia que se aclarara quedando
40
Una necesidad, ademés de una tradicién que
se remontaa tiempos inmemoriables,es el des-
granar el maiz.REVISTA SINALOENSE,
Ssesece
cristalina, ademas, se filtraba en ollas de barro
de reciente elaboracién.
Para conservar fresca el agua, las tinajas que
Ja contenian eran sentadas y cubiertas més de la
miitad en arena (sée)
Las semillas de muchas plantas silvestres asi
como algunas cultivables, han dado vida por
mucho tiempo a los yoremes, los mismos gue
tuvieron para éstas, muchos cuidados para su
conservacién.
CONSERVACION DE SEMILLAS
La cal de piedta (teta siléa) o cal de concha
de mar, (sil6a jatta), se usaba para evitar que los
insectoshoradaran los granos y semilla: se guar-
daban en las ollas (s6tori) y la boca dela olla era
tapada con una pasta de cal 'y se legaban a
conservar desde un afio a otro y hasta més, en
buen estado. También asi se conservaban los
elotes “sancochados" (abarim)
Cuando se obtenia cal, el trabajo era mayor,
pues la piedra se tenia que acarrear y en el patio
verterle agua, que también se acarreaba y cuen-
do era de concha se trafa del mar ésta y se teria
que quemar. Arduo trabajo el de esos tiempos
{cudles eran los chiquillos o jévenes desocu-
pados?
Més trabajo para conservar las calabazas y
evitar el daiio de las ratas. Habia que formar un
colchén con choya, una cactécea sumamerte
espinosa y sobre ella se colocaban las calabazas.
La choya les servia también para obtener la cer
nada, la que se formaba con la mezcla de choya
triturada, agua, cal, [Link]
para el lavado de la ropa y se le agregaba mis
antiguamente, fruto de San Juanico (tasfiro)
para hacerla jabonosa.
Otra conservacién y faena dura que se em-
prendia era la de los productos del puerco (co-
hui), como son los chicharrones de carne y de
lonja. Se depositaban en ollas de barro, las que
se enterraban en arena que la contenia una pila
construida de piedra negro-azulosa, tal vez pi-
zarra; muy dura y poco porosa para evitar la
salida del agua, ya que la arena se les propcr-
Gionaba para conservar fresca la olla y su con-
tenido. Para obtener el “tacsic” o hebra de heja
ea
de mezcal conocido més bien como ixtle, el
‘mezcal, (ci) se tenia que deshojar con tajadera,
acarrear la hoja y con una cuchilla raspar a lo
largo quitando su parte carnosa.
Ora tarea era tatemar mezcal en hoyos he-
Entre los mayos, la musica ha tenido siempre
implicaciones rituales, por lo general relacio-
nadas con la naturaleza
chos en el subsuelo (maia), ci cApe-ta-maia.
Los oficios femenino que las jovehcitas apren-
dian cuando los varones obtenian la cal de pie-
dra, a ellas les servia para ablandar o pizcar el
nixtamal. El hueso quemado y la concha que-
mada, la usaban para aplicarla untada al comal
de las tortillas (tajcarim)
Otro quehacer femenino, era hilar algodon
silvestre (chini) el que tojfan en su telar que ellos
llamaban vicuria
Ollas para el agua (sétari), comales, apaste 0
japaste, etc. eran oficios de la mujer, desde aca-
rreo de tierra, espiga de zacate aceitilla, tierra de
distintos colores para pintar (satta y teta satta),
as{ como batir el lodo (babu) que era un tipo
especial ya que el mas comin era el techud; cocer
Jos utensilios y gran parte de éstos eran dedi-
cados al uso del cocido de hueso con came (gua-
ca vaqui), en ciertas ceremonias religiosas 0
festividades; los platos hondos de barro para el
atole de maiz (bannari) con miel de abeja y
todavia tenfan que cocer més nixtamal, molerlo
en metate y hacer muchas tortillas. Pero que
saludables en cuerpo y mente, pues no se les
daba lugar a los vicios en tan bonitos oficios.
aPRESAGIO.
Por Dora Josefina Ayala Castro
Si dulce oamargo, poetas de los tiempos
si fuerte o déil, donde el crugir de sueftos
siealiente 0 rio, es el transfondo al din
si llantoo risa, pra tuci Ia festa
después de beber Ia noche de la palabra
sacudiendo ideas que ha de Neva el viento?
concluyo que todo es opuesto, En qué silencio de campanas
como las alas de la betula se quedan muestras voces
que son derechae izquierda. + que no logren amalgamar
La esperanza se queda Tos truenos
cen ns ausencias del hombre ni resumir las chispas
que vestido de fronteras que salen de los bronces?
larga la mano gDe qué sirven luceros
para cortar los frutos. yplanetas en los vocablos nuevos
Un golpe de tropiezos sino legemos
tumba la manzana a mover el mundo,
‘mientras los dedos se crispan circuncidado con egofsmos y fracasos?
pare sacar el jugo “No soporto que un nifto
de las sonrisas rmutera de hambre”
que no se han producido Y sin embargo, todos los dios
Elaliento gira ame siento tres veces a la mesa
gira ‘No quiero ver ala Nicaragua actual,
sin encontrar el hueco nia Etiopta, nia Libia, nia Israel,
que albergaré las horas nia los guatemaltecos,
donde se esconde el lento. nial indigena nuestro,
La fueron de las manos nial obrero,
sediluyen nia otros sacrifieados de mi pueblo,
en un montén de esponjas. nie laaterradora bomb,
Sélo el rictus del poeta sin embargo...
que ha cruzado el mar, sélo me estremezco “* *
puede saloar Ins races cunndo leo
+ trasponer los montes. ‘mil necropsias
Noes ficil sucedidas ayer.
hacer lo seco verde, La flor y al lanto
i fransfuundir el gooe no se dan en conjuncién.
ent unt est6mago vncio Siento que a veces hablamos
de espiritu y materia Pero no creemos.
{Qué hacemos, Somos poetas de cadencia y forma,REYISTA SINALOENSE
‘mas, no labramos porvenires
necesarios...
Y
jUrgentes!
Un hombre golpeado
-yencarcelado sin proceso!
Un grito que acalla una culata!
Un puitado se acabé media patria!
A un vecino le roban st salario de hambre
_y después lo maton!
{Todos las das bebo réfiagas
de metralleta!
Qué hacemos os poetas?
Seguir hablando de la buna
canter Ia realidad
—que por cruenta estremece.
He llegado a pensar
que algunos Ia disfrutan—
2Cudl es el cartabén
de nuestra esencia?
En dnde eaberos con nuestros
tormentos,
Iucideces,
grandeans,
emociones,
‘yencantos?.
Somos parte del hombre
¥, chemos de hacernos a su semejanza?
Vamos cantando al eco,
pero noal de azul clarividencia,
sino al r9jo,
al que tiene mil alfleres en sus ojos
porque ios mil se clavan
enel hombre miswo.
Vanes haciendo el canto como fatogra
dejémonos de luces y de sombras,
no existe mds que una contraposicién
jel hombre versus hombre!
Y, déjenme, asora
que estoy abierta al calor y ln esperanza,
pensar,
creer,
sentir,
soar,
que en el mafiana
—que caminard siglos para
evar al runeho—
fodo ser distinto
yentonces poder decir:
“amo ln resa
porque es terciopelo y lua”
ent vez de decir
como ahora digo:
“No soporto que un nifio
muuera de hare”
Poetas, hermanos, todos!
Ayiidenme!
con el peftasco a punto de caer,
noes suficiente
mi canto,
mi fuerza,
nimi ligriena,
HACIA LALIBERTAD “MA. ESTHELA GARCIA
43PRESAGIO.
Las mutilaciones que ha sufrido El] Fuerte
Cuando los territorios de
Sonora y Sinaloa formaban lo
que se liamé el Estado de Occi-
dente, y esto ocurria por los
afios de 1824-1829, El Fuerteera
uno de los seis departamentos
gue conformaban dicho estado
ysujurisdiccién abarcaba la to-
Talidad de lo que hoy son los
Por Humberto Ruiz Sanchez
tos que fueron El Fuerte, Culia-
cén y San Sebastidn. Como se
verd, El Fuerte seguia abarcan-
do los cinco actuales munici-
pios nortefios pero habia perdi-
do ya el departamento de Ala-
mos con sts partidos Huata-
bampo y Navojoa; zy saben us-
tedes por qué se dio esto? por-
Portales, plazuelas y templo de Ei Fuerte.
municipios de Sinaloa, Gua-
save, Ahome, Fl Fuerte, Choix
y se prolongaba hasta abarcar °
también los municipios sono-
renses de Huatabampo, Navo-
joa y Alamos, es decir el de-
pariamento de El Fuerte era tan
grande como la mitad del ac-
tual estado de Sinaloa.
Luego en 1830 se viene la
separacién del Estado de Occi-
dente, naciendo ast los estados
independientes de Sonora y Si-
naloa. En consecuencia Sinaloa
se dividié en tres departamen-
4
que los diputados que xepre-
sentaban ala fraccién sinaloen-
se no asisticron a la importante
junta constitutiva y los diputa-
dos sonorenses nada tontos se
adjudicaron ese territorio, pa-
sando sobre un acuerdo queen
ese momento ostentaba cada
departamento.
Ya en 1831 al ser promul-
gada la primera Constitucion
Politica del Estado de Sinaloa,
éie se componia de los si-
guientes clepartamentos: El
Fuerte, Sinaloa, Culiacén, Co-
salé, San Sebastian y Rosario; y
asu vezestos departamentosse
dividian en Partidos.
Como se ve pues, ya El
Fuerte se habia reducido otra
vez perdiendoel departamento
de Sinaloa y quedando con-
formado s6lo por los partidos
de Ahome, El Fuerte y Choix.
En 1861 a los departamen-
tos ya se les llama distritos, y
estos en nuimeros denueve for-
man en ese momento el estado
de Sinaloa, nace pues el distrito
de El Fuerte y éste como los
demés seré regido por un pre-
fecto ya queanteriormentesele
denominaba director politico.
‘Don Francisco Camilo Orrantia
fue el iltimo director politico,
naciendo en la persona de don
Carlos C. Avilés el primer pre-
fecto del distrito de El Fuerte
Asi con esa denominacién
de Distrito, El Fuerte cruzaré
toda la etapa juarista y toda la
porfiriana, asi pasarén 56 aftos,
vendrd la Revolucién yal triun-
fo de ésta 0 seaen 1917 quedara
reducido a simple municipio,
segregandose de él los partidas
de Ahome y Choix que quedan
convertidos en municipios li-
bres.
~ Estamos en 1995, llevan de
vida independiente estos mu-
nicipos 78 aftos, y ahora a mas
de fres cuartos de siglo de dis-
fancia recee sobre El Fuerte la
amenaza de una nueva mutila-
cién, todas la heridas anteriores
estan restafiadas pero eso no
quiere decir que el municipio
de El Fuerte haga honor a su
nombre, es decir que sea un te-REVISTA SINALOENSE.
ritorio con fuerza, conriqueza; porcién productiva consistente de buscar su municipalizaci6n,
deloconirarioesté dentrodela en las tierras de riego, hume- pero El Fuerte también est en
categorfa delos municipios po- dad y temporal quesuman casi todo su derecho de luchar a
bres, y de lograrse ese nuevo las 100 mil hectéreas; dicho de brazo partido porque esa nue-
desgarramiento con la preten- otra manera le quedara sélolos va mutilacion a su territorio no
did municipalizacién de San agostaderos y la zona cemil. se lleve a cabo.
Blas, El Fuerte perder toda la San Blasesiden todo el derecho
ASI ERA EL DISTRITO DE EL FUERTE HASTA 1916
home
San Blas
e
‘Los Mochis
e
ASI QUEDO DESPUES DE LA MUNICIPALIZACION DE 1917
ee
Wan
Y ASI QUEDARIA SI SE LOGRARA LA MUNICIPALIZACION
DE SAN BLAS
L EL Rigrt
x
}
\
45PRESAGIO
Recorriendo las calles de mi pueblo
Por Ma. de Jestis Pedrozo Uzérraga
{Es usted originario de esta ciudad? Bueno,
entonces no tengo mucho que relatarle de ella;
de sus leyendas y sus calles, de su gente y sa
historia... pero si Ud. es una persona que nos
hace el honor de visitamnos 0 radica aqui tilt-
mamente, entonces quiero invitarlo a que trar-
site por la calle Hidalgo en un dfa tranquilo, a
una hora tranquila y, de seguro percibirg, com>
me sucede a mi, un ambiente —no diré que
colonial pues eso mas bien se refiere a grandes
edificios donde vivieron los personajes hist¢-
ricos de nuestro pais—. No. Porla calle Hidalg
se respira el aire de esas viejas callejuelas de les
pueblos antiguos. Para mila calle Hidalgo es 1a
tinica que queda en esta ciudad con ese saber
jfan especial! a pueblo viejo. Empiezaa espaldas
de la iglesia, pasa por el cosiado derecho del
Palacio Municipal y contintia hasta desembocar
en el camino a Ocolome. Al final de la calle s2
encuentra ese edificio viejo construido por las
familias de abolengo como casa de campo para
iz a descansar en esa tranquilidad de que s2
podria disfrutar en esa época tan ya lejana. Con
el tiempo, fue usada como cuartel y hasta fue
campo de tiroteos enconizados de bandos ene-
migos; y ahora lo vernos convertido en el Bene-
Calle Santos Degollado.
mérito hospital “Santa Rita”, pero que también
sirvié de funeraria, asilo de indigentes, etc.
Hace aproximadamente treinta afios yo
recibi los beneficios de esa humilde insti-
tuci6n: no habia ningtin otro lugar a dénde
recummir en caso de emergencia. Fue preci-
samente alli donde ocurriera lo que voy a
relatar aunque a alguien le pareceré de ciencia
ficcién.
Mi madre, una anciana que ya se acercaba
alos noventa afos, tenfa que ser atendida con
urgencia y en horas indispuestas ya que pa-
decia de asma cardiaca y era muy necesario
administrarle oxigeno. Una noche en que ya
habia superado la crisis y dormia tranqui-
lamente frente a un balcén que da a la calle
Donde el misterio transita por las calles.
46
decidi descansar yo también para esperar elREVISTA SINALOENSE,
En la colonial
ciudad todo es
historia y
tranquilidad;
cada rincén
guarda un
secreto que
despierta el
interés de los
visitantes. En la
gréfica, Ia casa
de don Blas
Ayala.
Ka = if) lite =
= a
amanecer y la dierandealta. Tenia unasébanaen
elalfeizar del balcén y, en cuanto me recostéen
una cémoda posicién, escuché algo inusitado:
era el ruido de un carruaje que recorria por toca
lacalle Hidalgo rumbo a donde esté el hospitel.
El galope de los caballos con herraduras eva
impresionanteaesahorasilenciosa, yclaramente
escuché el rodar del carruaje, y el tintineo in-
confundible de los arreos de las bestias agitadas.
En sus calles resuena el paso de carruajes.
Me senté a esperar que pasara para poder verlo
uesno tenia noticias que porese tiempo alguien
usara algiin carruaje, jmenosa esa hora!: las doce
ymediadelanoche. Mepeguéala rejalomésque
pude pues el ruido arreciaba y ya se sentia muy
[Link]- s6juntoamiperonopude ver
carruaje alguno: de pronto, se detuvo frente ala
alameda que esté a orilla del camino y se esfumé
todo sonido como si sélo hubiera reinado el
silencio toda la noche. Ya no pu-
de conciliar el suefio, me puse a
recordar la época de mi nifiez en
que vefa alas familias delos ricos
hacendados viajar en lujosos ca-
rruajes.
Por fin amanecié; le comenté
a Maria, la enfermera respon-
sable del hospital, lo que habia
sucedido por la noche y por toda
respuesta mé dijo: |AhI, ya te
toc6 oirla. Para nosotros los que
trabajamos aqui ya no es nov
dad. Nonadamseso hay pero.
se tiene uno que acostumbrar a
ver esas cosas y callar porque
sélo se convence el que lo ve con
sus propios ojos.
47PRESAGIO
E] Fuerte también tiene su Pentagono
Por Tito Tranquilino Gémez Torres
puso a la cuadra en donde vivi6
don Jestis Armenta, el remoquete
de "El Pentagono”, pues efec-
tivamente esa cuadra tiene cinco
esquinas, a saber:
‘La primera esquina esté en el
cruce de las calles Zaragoza e In-
dependencia; la segunda esté por
las calles Independencia y Benito
Judrez; la tercera entre Benito
Juarez y Cinco de Mayo; la cuarta
entre Cinco de Mayo y Rodolfo G.
Robles, y la quinta en la esquina
que forman las calles Rodolfo G.
Robles y Zaragoza.
En la primera esquina vivié
dona Maria de Serrano, uno de los
pilares de esa honorable familia;
en la segunda viven actualmente
los descendientes de la familia
Gonzélez; en la tercera viven los
descendientes de la familia Callt
Delgado en la cuarta esquina vivi6
don Ramon Arvizu, ahora perte-
reciente a la familia del ingeniero
Camilo Ruiz Armenia, y en la
quinta esquina vivia don Jestis
Armenta, ahora la habitan susdes-
cendientes.
En ese "Pentégono” también
sadican actualmente dofta Rosita
Barraza, los descendientes de mi
tio Aurelio Gémez; los descen-
dientes de don Juan Fstrella Cota,
los senores Jestis Ruiz Gonzalez, el
Palacio municipal: un cuadrado trapezoide. ingeniero Emilio Alvarez Ibarra y
la familia de Victoriano Ruiz.
Enla esquina de las calles Rodolfo G. Robles JOSE MARIA MENDOZA
y Zaragoza, vivia el seftor Jestis Armenta, un “EL TAMALITO”
sastre de prestigio y abolengo; hoy en su casa_—_—_E Activo 20-30 fue fundado en esta ciudad
viven sus descendientes. el aio de 1955, habiendo sido padrino el club
Don Jestis era muy amigo de otro Jestis de hermano de Los Mochis; habiendo sido sus
apellido Ibarra, y que todos conocimos como _ socios fundadores los entonces jévenes y ahora
*Chuy Canuto”. No se sabe quién de los dos le _respetables ancianos: Len Fernando Garcia Lé-
48REVISTA SINALOENSE.
pez, Mario Bonifant Castafios, José Maria Men-
doza, Gregorio Fierro Millan, Sail y Ratil Con-
‘treras Gaxiola, Alfonso y Roberto Acosta Mex-
doza, Fortunato Vega, Oscar Esquivel Villa-
rreal, Jorge Vega, Ramen Serna, y otros que no
recuerdo por é! momento,
‘Cuando el profesor Esquivel fue presidente
del club, nos trataba a todos los socios como si
fueramos chamacos de la escuela. Comenzabe a
hablar y no paraba hasta que lo dejabamos solo.
En cierta ocasin que estébamos en sesién
ordinaria en el resiaurante XX, y que Esquivel
tenia ya como dos horas hablando, le pregun'é
a José Maria Mendoza "El Tamalito” que estaba
distraido platicando con otro socio, quesi qué le
parecia la propuesta que estaba planteando, y
entonces “El Tamalito” con esa cara de ino
centén que tiene le contesté: no he oido nada
profesor, ¢no tuviera la amabilidad de repetir lo
que dijo? Esa fue la cura de Esquivel, que nunca
ms volvi6 a acaparar el uso de la palabra.
Este “Tamalito” Mendoza fue y es muy que-
ido por todos nosotros del Activo 20-30, por su
don de gente, su amistad sincera a toda prueba,
y porque ademés se alcanzaba con todos for-
midables puntadas.
Cierto dia fue a una sesién, y encontré a los
socios Jesis Ruiz Gonzalez, Fortunato Vega y
Sadil Contreras Gaxiola, sentados frente a una
‘mesa verificando un inventario general del mo-
biliario y enseres del Club. Al verlos tan oca-
pados quiso saber qué estaban
Entre los locos pacificos y més célebres que
transitaban las calles de El Fuerte en tos aitos
treinta, estaba uno conocido como “El Loco
Nel”. Era originario de Canutillo, una comisaria
como a cinco kilémetros al sureste de esta ciu-
dad.
El Loco Nel era alto, flaco y desgarbado; se
caracterizaba porque cargaba sobre su espalda
‘un enorme costal en donde echaba toda clase de
objetos que encontraba en su camino y porque
cuando trafa mas fuerte su “locura”, se daba
constantemente con la mano izquierda cache-
tadas en Ja cara, como si un tic nervioso lo obli-
garaa ello.
E] saludo que le daba uno al Nel, antes de
entregarle un centavito 0 “jolén de dos cen-
tavos”, era pedirle que se diera una cachetadita.
Sial Nelno le agradaba la limosna que ledaban,
la cacheiada que se daba era muy despacio y no
se ofa; entonces habia que darle una moneda de
cinco centavos, y agarréndola con avaricia el
Nel, se daba una sonora cachetada que le dejaba
morada la meijlla.
“El Nel”, también como todos las locos, tenia
momentos de lucidez, porque fue muy conocida
y celebrada la contestacién que le dio a cierto
individuo cuando se encontraba en uno de esos
momentos. De dénde eres Nel? De Canutillo,
contest. gPor dénde va el camino a Canutillo?
Entonces el Nel con toda la picardia reflejada en
su rostro le dijo: Por el suelo, pendejo...
haciendo, yal efecto les pregun-
16: gqué estén haciendo mu-
chachos? Uno de ellos voltes y
dijo: estamos haciendo un in-
ventario. "El Tamalito” se que-
6 asombrado y mirdndolos a
cada uno de pies a cabeza, re-.
puso: Qué van a inventar uste-
des, pendejos!
“EL LOCO NEL”
El poeta francés Nicolés Boi-
Jeau (Bual6), consideraba que
todos los hombres estaban locos
y que la tinica diferencia que
habia entre ellos era que unos
estaban més que otros, pero que
todos tenian en su locura ins-
tantes de lucidez.
2 Qué me'or lugar que el pintoresco quiosco para escuchar y
recrearse con las chispeantes anécdotas de Tito Tranquilino?
49Historia y tradicién es binomio que
distingue al municipio de El Fuerte, asien-
to fundamental de los interesantes
indigenas mayos, reserva y
filén de identidad y cultura *
inagotables.
Como alguien dijera, “los
mayos son el pueblo que se
niega a morir”; y asi lo de-
muestra su capacidad de su-
pervivencia: primero, en su
dominio de la naturaleza des-
de remotisimos tiempos, y,
luego, ante la destruccién de
la Conquista y los sucesivos
intentos de exterminio a que
las condiciones sociales de ex-
plotacién los sometieron. A
pesar de todo y contra todo,
allf estén, conservando mu-
chas de sus tradiciones, orgu-
losos y ciertos de su razén
comunitaria.
Precisamente, de estas tra-
diciones que mantienen la
magia del ritual milenario,
Rina Cuéllar capta la estampa
del tamborilero personaje in-
timamente ligado alas danzas
de pascola, del Venado y de
los Matachines.
50
PRESAGIO
Directorio
PRESAGIO
Revista de Sinaloa
Epoca ll Niim.73 Octubre de 1995
José Marfa Figueroa Diaz ORGANISMOS TECNICOS DE
DIRECTOR APOYO
Academia Cultural Roberto
Enrique Ruiz Alba (+) Hemandea R. A.C
‘Isaias Ojeda Rochin
SUSDIRECTOR DIRECCION ARTISTICA
Rina Cuéller
Lie, Héctor Lopez Gamez,
[Link]-ge Guillermo Cano Terdnime A ite
JEFE DE REDACCION
TECNICA FOTOGRAFICA
CONS#JO EDITORIAL Sergio Inzunza
Profi. Roberto Heméndez R.(+) Enrique Guadiana Serrano
Lic, Francisco Higuera Lopez «Rogelio Canto,
Ing, Rodolfo de la Vega
Lic. Ratil René Rosas Echavarria DOMICILIO
Dr, Juan Manuel Ledn Rodriguez (+) Francisco Villa No. 290 Ote.
Profi. David Rubio Gutiémez ——_Teléfonas: 12-81-96, 12-75-65
Lic. Gilverto Lopez Alanis Culiacén, Sinaloa,
REVISTA MENSUAL
Impresa en los talleres de LAR Corporativo Grafico,
$.A. de C.V., Ramén Corral No. 460 Sur.
a ee ee43} oie
aniversario
* Bailes populares ~ e
. * Elecci6n de reina
* Exposiciones
tos e
uae * Palenque
- Agricola &
- Industrial ¢ %
* Jaripeo
&
oy
* Carreras de caballos a ?d
* Juegos deportivos
* Juegos mecanicos 3
a@
MM FERIA
w@EL FUERTE
del 18 al 26 de noviembre Q
Ms,
oe)
EA PATRONATO PRO-FERIA TRADICIONAL DE
UNIVERSIDAD DE EL FUERTE DE MONTESCLAROS
PRO-UNIVERSIDAD DE OCCIDENTE EXTENSION EL FUERTECULIACAN, SIN., OCTUBRE DE 1995 - NUM. 73 EPOCA II