La Banda Sinaloense: en La Encrucijada Del Modernismo
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Cuadernos de Divulgación
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Instituto Municipal de Cultura Culiacán
LA BANDA SINALOENSE EN
LA ENCRUCIJADA DEL MODERNISMO
Presentación:
Una de las manifestaciones culturales por la que los Sinaloenses so-
mos conocidos a nivel nacional e internacional, lo es sin duda alguna
por la música y esta, lo es la banda sinaloense. Nunca como ahora los
músicos y cantantes sinaloenses han tenido tanta popularidad y éxito.
Quedaron atrás los tiempos en que los músicos llegaban a lomo de
mula para presentarse en los pueblos y ranchos de la comarca sina-
loense, ahora utilizan aviones y los más lujosos autobuses, y su equipo
técnico que pesa varias toneladas es transportado en grandes camio-
nes.
Quién mejor para hablarnos de este tema que el ingeniero Rubén Ru-
bio Valdés, reconocido crítico y conocedor de la historia de la música
sinaloense, integrante de la familia Rubio, de Mocorito, conocidos por
integrar una de las bandas más tradicionales de nuestro Estado, me
refiero a la banda de los hermanos Rubio.
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Por Rubén Rubio Valdez*
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los trenes en las estaciones ferroviarias, quedó atrás, como también por cañadas que flanquean las montañas y por bajorrelieves de la
quedó atrás el ir y venir a las tocadas de un rancho a otro de la planicie de los valles.
sierra y de la costa a lomo de mula, adonde llegaban para alegrar
la gente de los campos pesqueros y a campesinos agricultores y No debiera salir de este episodio sin referir el entorno festivo
jornaleros de los ejidos agrícolas. El viajar en autobuses pulman popular que retienen tres fiestas regionales de rango en Sinaloa,
y en avión de las bandas de ahora, son comodidades que no donde “La banda” que fue, sigue siendo protagonista principal. Me
imaginaron los músicos de los años cuarenta y cincuenta. Tocadas refiero a La Fiesta de la Candelaria de Quilá en Culiacán y La Fiesta
de madrugada friolenta o lluviosa, fueron inclemencias inevitables de San Benito y Las Coleadas de Higueras de Los Vega en Mocorito.
por la necesidad de llevar un peso a sus hogares. Sin ser fatalista, creo que son éstas las últimas que quedan como
muestra de un pasado lejano, que transitaron de lo religioso a lo
Pudieran juzgar de digresión innecesaria lo referido en el párrafo profano, que el jolgorio popular al fin se impuso a las procesiones
anterior, pues digo a ustedes que no, porque “La Banda sinaloense” de peregrinos en cumplimiento de mandas y favores recibidos por
siguió ese proceso evolutivo en aguas y secas, para lograr sin la Virgen o el Santo, devoción mostrada al entrar a los templos
proponérselo la presencia que hoy ha logrado. La llegada de los vestidos con atuendos prehispánicos y de rodillas musitando rezos.
músicos a caballo, en tranvía tropical o en camiones de plataforma
de redilas sobre cajas de cerveza junto a meseros, cantineros y El decir que esas fiestas fueran las últimas, lo expreso desde
policías de huarache, fue lo usual, despertando en lugareños, el punto de la fuerza de su convocatoria. Fiestas menores de la
trémulas emociones, oyéndose el grito de júbilo de <Allá vienen ranchería de Sinaloa por la gente que acude las hay y muchas,
los músicos>, como un pregón. La banda siempre fue recibida con porque las carreras de caballos parejeras y la suerte de las coleadas,
alegría en los pueblos, donde amanecían tocando en el puesto del
baile, en portales o patios de las casas de parranderos pudientes,
yendo las melodías a oscuras para adentrarse a los aposentos de
viviendas próximas y lejanas, rompiendo el silencio de la vigilia
por el cuchicheo, sobre todo de muchachas casaderas que sentían
las como serenata.
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el sonido. Era así como tocaban y siguen haciéndolo algunos fiestas domésticas y de especulación amenizadas con banda o
músicos que no pasan del estadio bandero. Lo curioso es que ahora, “disco”, parejas bailando “quebradita” que ante la expectación que
la mayoría de los músicos del resto del estado, sean de la sierra o despiertan, se les hace rueda gritándole al caballero… “quiébrala,
de la costa del país, tocan igual. Como que el chiste es a ver quién quiébrala, esooo”, y es cuando se ve casi en el suelo a la dama
toca más alto y chillón. La repetición discográfica por la radio y en prendida del brazo del caballero y la música toque y toque el
el portal YouTube a donde se sitúa videos y audios, ha dinamizado rumboso ritmo.
la tendencia a tocar igual bandas de México y Estados Unidos.
Debo precisar que hasta los años sesenta, las bandas de Culiacán y
las de Guamúchil, Mocorito y Guasave hacia el norte del estado
matizaban y fraseaban moderadamente, tal que buscaran escucharse
como orquesta “Big band”. En verdad eran gratamente audibles,
no porque ahora no lo sean. Es que hoy la música instrumental se
escucha tan fuerte sin amplificadores, que, sin micro, el vocalista
simplemente no se escucharía.
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Formar una banda a principios del siglo XX, era problema juntar
músicos, porque no había pitos. Las bandas se miraban “mochas”,
es decir incompletas. Cuando no les faltaba un trombón, les
sobraban los bombardinos de distintos tamaños. Se veían bandas
con un clarinete y un soprano, con una trompeta o un cornetín.
Eso sí, no faltaba el “bajo de pecho”, generalmente en Mi bemol;
después llegarían las tubas con tremendo “corico” y “pabellón” que
pesaba, vaya que pesaba. A la banda podría faltarle un clarinete o
una trompeta, jamás la tambora ni la tarola.
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Los prototipos de subgéneros bandero son variados, con una o dos Javier Gaxiola. Ese perfil ofrecía la fusión de cliente y músicos.
voces.
“El conjunto norteño” de acordeón, guitarra bajo sexto, bajo eléctrico
Tuba, acordeón, guitarra bajo sexto y batería. y batería, en esta región de México se ha posicionado desde fines
Tuba, dos saxhores, acordeón y batería. de los años sesenta, compitiendo clientela desde entonces con “La
Tuba, acordeón, dos trombones y batería. Banda Sinaloense”. El modelo de “Conjunto norteño” que describo,
Tuba, acordeón y guitarra bajo sexto. se sobrepuso al modelo tradicional acústico de acordeón, guitarra
Tuba, acordeón y dos saxhores. bajo sexto, tololoche (contrabajo mediano) y tarola, quedando
Tuba, dos trombones y dos saxhores. este modelo a lo que peyorativamente se conoce como “chrrines”.
Tuba, guitarra de doce y guitarra requinto. El canto de los vocalistas de este género ha sido muy típico y
Y ensamble de grupo norteño con banda. caracterizado por el engolado gritón y agudo de la primera voz. No
hay grupo musical más fácil y rápido de formar que “El chirrín”. Los
En este último modelo o prototipo Banda-Norteño o Tuba- hay de dos, tres y cuatro elementos, que dependiendo de su peso
norteño en la estructura y reparto del arreglo musical del tema, el y tamaño corporal, caben sobradamente en una Van o en un auto
tutti forte introductorio lo da la banda, con interludio de acordeón de cuatro puertas y se acomodan a tocar dentro de la sala o en la
y después de un tutti forte la tuba, se va a guitarras y acordeón que habitación de una vivienda. Este modelo se da cita por “La Caseta
acompañan las voces. Luego a da Capo y continuar. 4” y los mercados Buena e Izabal de esta ciudad de Culiacán, dónde
se la pasan de medio día a media noche, en espera de clientes. Su
Me atrevo a decir que este desdoblamiento de la banda a banda- vestimenta es de camisa abotonada de remache colores vistosos,
norteño, por lo persistente de la tuba en todos los prototipos, chaqueta y pantalón vaquero, botas texanas de pieles exóticas
nace en Culiacán. Su antecedente es la fusión que se logró entre y sombrero cowboy de paja o fieltro, bigote arreglado y patilla
la “Banda Los Coyonquis” y El Conjunto Norteño “Los Intocables abultada con corte a medio cachete. La Banda Sinaloense no ha
del Norte”, en 1986. Pero yendo más atrás, allá en mi pueblo natal logrado fijar su imagen en el vestir, tal como el Conjunto Norteño,
Mocorito, circunstancialmente se dio una fusión sui géneris El Mariachi, El Grupo Jarocho o La Trova Yucateca. En el sentido
Vecinos de mi pueblo escuchamos algunas veces el ruido de una del atuendo, en el caso de la banda, le ha ganado la extravagancia.
tuba y una guitarra acústica requinto por las noches de principios Por su música, La Banda Sinaloense desde hace años pasa por
de los sesenta; se paseaban con parsimonia por las calles del su mejor momento, y ha sido por algo, no por su vestir ni por la
pequeño poblado, entonando melodías de corte romántico como coreografía de sus músicos y jóvenes vocalistas en escena con la
el bolero “Limosnero de amor” de Alberto Valdez Barbosa y hecho versatilidad de su look.
famoso por Luis Arcaraz y otros boleros de esa época. Al requinto,
Pastor López Castro “Michel” y a la tuba, Edmundo “Mundo” Cantar con banda hizo inmortal a Jenni Rivera, considerada la
Rubio, montados en un Jeep conducido por el joven bohemio intérprete de música regional mexicana más escuchada en Estados
Unidos, referida como “La Diva de la Banda”. Ha sido tal la fuerza
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de “La Banda Sinaloense” que cantantes del Pop como Thalía y con las “terribles”, creo que se acercan a las 30. Y todas chambean.
Paty Navidad han grabado con el estridente género de Sinaloa. Chivean, chivean los compañeros. Aquí es una buena plaza para
Muertos también lo hicieron Pedro Infante y Javier Solís. En vida irla pasando.” –me respondió.
lo hicieron, como apunté, Tony Aguilar, además José Alfredo
Jiménez y Alberto Vázquez, Paquita La del Barrio, Juan Gabriel y Sinaloa está lleno de bandas y músicos, y las hay muy buenas
Joan Sebastián, entre otros. en Culiacán, Mazatlán, Guamúchil, Mocorito y Guasave por
mencionar algunas ciudades. Esas no viven la jauja de bandas como
Para finalizar este ejercicio, me centraré en “La Banda Sinaloense” El Recodo de Cruz Lizárraga, La Arrolladora Banda El Limón de
de estos tiempos, no sólo en las de Sinaloa, sino algunas que son René Camacho, La Auténtica de El Limón, La MS, Los Recoditos,
tan exitosas como las nuestras dentro y fuera de la fronteriza línea La Adictiva de San José de Mesillas, Estrellas de Sinaloa de Germán
norte de El Carrizo, Ahome y la sur de La Concha, Escuinapa. Lizárraga, La Costeña de Ramón López Alvarado, sin contar las
Primero habría que que lideran cantantes como El Coyote, Julio Preciado, Chuy
apuntar que es Culiacán, Lizárraga, El Bebeto y desde luego, la que es empresa como todas
Sinaloa, el sitio en el éstas, la de “El Rey de la Taquilla”, el joven chapaneco avecindado
mundo, donde reside en Mazatlán, Julión Álvarez. Estas agrupaciones son conocidas
el mayor número de en el todo México y Estados Unidos. Viven en gira permanente.
“Bandas”. A consulta Son referentes no por la música vernácula que pueden tocar y
reciente a Yaco García, tocan en forma instrumental, sino por la voz y presencia escénica
Director de la Banda de sus vocalistas, que difunden la producción de compositores
Brisas de Sinaloa, no consagrados y del momento como Horacio Palencia, Espinoza Paz,
precisó el número de Luciano Luna, Fernando Camacho, Martín Castro, José Favela,
bandas, pero me dio Benny Camacho, Ariel Barrera, Omar Tarazón, entre muchos,
un dato estimado, después del José Ángel “Ferrusquilla” y Faustino López Osuna,
diciendo… “Mira Rubén. compositor del nuestro Himno Sinaloense.
El número es variable,
El Coyote
porque a Culiacán llegan Retomando el dato de 70 bandas en Culiacán, al consultar a Juan
y se van músicos de todos lados. Vienen de Michoacán, de Colima, Carlos “El cuate” Soto Macedo, clarinetista de la Banda Tierra
de Oaxaca, de Mazatlán, de Guamúchil. Aquí no falta a que banda Blanca, reiteró lo dicho por Yaco García, agregó que “Bandas
se arrimen y como hay “terribleros” necesitados de músicos, pues Sinaloenses” las hay por todo México. Por otro lado, Óscar Rubio,
ahí se hace una y otra banda.” –Pero ¿cuántas bandas crees que Director de la Banda Hnos. Rubio de Mocorito, ex integrante de la
haya? –insistí y me responde- -Bandas con cuarto de estudio Banda Los Recoditos y Tierra Santa de El Coyote, opina algo que
y oficina, creo que llegan a 40 y otras que no la tienen, y junto es revelador. “Estados Unidos –afirma- …concretamente en El
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Como escritor tiene varios libros inéditos: Esther, Cuentos Increíbles de Índice
mi tierra, Cuentos bucólicos de Sinaloa, María Engracia, El ladrón que
fue. En la actualidad trabaja en las novelas Guarumo, Desplazados y Presentación 9
Victoria. Los periódicos Noroeste y la Voz del Norte le han publicado
crónicas costumbristas y ensayos. La Banda Sinaloense en la 11
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