materia orgánica en los suelos está compuesta de restos orgánicos de origen vegetal y
animal que, por acción de las bacterias, hongos, protozoos y actinomicetos presentes en el
suelo,
Lo esencial: la materia orgánica es generada por los seres vivos, mientras que
la inorgánica se forma debido a reacciones naturales en las que no interviene la vida.
La materia orgánica está compuesta químicamente en torno a los átomos del
carbono, siendo éste su elemento fundamenta
Clasificación de la materia inorgánica: Compuestos binarios: óxidos metálicos,
Anhídridos, Peróxidos, Hidruros metálicos, Hidruros volátiles, Hidrácidos, Sales
neutras, Sales volátiles. Compuestos ternarios: Hidróxidos, Oxoácidos, Oxisales.
Se suelen distinguir tres tipos de materia orgánica en lo referente a la constitución de
los suelos: Materia orgánica fresca. Restos de plantas y desperdicios domésticos
relativamente recientes, con un alto contenido de azúcares y un alto valor
energético. Materia orgánica parcialmente descompuesta.
Se trata de una tuba, también denominada nube embudo o funnel cloud, a la que la
Aemet define como un vórtice de aire y vapor condensado, con forma de cono o tubo,
que gira rápidamente, colgando de una nube de tipo convectivo, pero sin que llegue a
tocar el suelo. ... Si una tuba toca el suelo se convierte en un tornado
Las lluvias de barro son un fenómeno propio de las condiciones climáticas de la fachada
mediterránea peninsular. Conocidas, tradicionalmente, como lluvias de fango o de sangre,
su estudio ha cobrado renovada atención por la reiteración que están teniendo, en los
últimos años, este tipo de precipitaciones. Pese a la dificultad de su estudio —ausencia de
registro sistemático en los observatorios meteorologicos—, en el trabajo se detalla la
elevada frecuencia anual que tiene el fenómeno en dicho ámbito, se analiza la
composición química de estas lluvias y los factores atmosféricos que confluyen en su
gestación. La relación entre la mayor frecuencia de aparición de lluvias de barro y posibles
cambios en la circulación atmosférica planetaria se plantea como cuestión, todavía, en
ciernes. | Dust rain belong to the climatological conditions of the Mediterranean faÇade of
the Iberian Peninsula. Traditionally know as rains of mud or blood, their study has been
prompted, recently, by the accumulation of said type of precipitations over the last years. In
spite of the difficulties that said study presents —lack of systematic recording in the
meteorological observatories—, in this paper, we state in details the high annual frequency
of this phenomenon in the area which occupies us. We also analyse the chemical
composition of said rains and the atmospherical factors which bring them about. The
relation between the higher frequency of these dust precipitations and possible changes in
the planetary atmospheric circulation is presented as a question which is still little more
than a guess.
Estas lluvias son muy comunes en primavera y verano.
Sin embargo, es un fenómeno meteorológico que puede
llegar a producirse en cualquier época del año. Es algo
casi único de España debido a su posición. La razón
por las que se producen reside en el polvo africano. El
desierto del Sáhara está relativamente cerca de la
península Ibérica. Ello hace que los fuertes vientos
desplacen todo ese polvo a nuestro país.
Cuando el polvo en suspensión que hay en el cielo
actúa como núcleos de condensación higroscópico,
contribuye a la formación de nubes de lluvia.
Acompañado de inestabilidad atmosférica y viento
cambiante, se completa la fórmula para estas lluvias de
barro. Cuando estas precipitaciones tienen lugar, tanto
el cielo como los coches quedan teñidos de colores
turbios y de lodo.
Estas lluvias son muy comunes en primavera y verano.
Sin embargo, es un fenómeno meteorológico que puede
llegar a producirse en cualquier época del año. Es algo
casi único de España debido a su posición. La razón
por las que se producen reside en el polvo africano. El
desierto del Sáhara está relativamente cerca de la
península Ibérica. Ello hace que los fuertes vientos
desplacen todo ese polvo a nuestro país.
Cuando el polvo en suspensión que hay en el cielo
actúa como núcleos de condensación higroscópico,
contribuye a la formación de nubes de lluvia.
Acompañado de inestabilidad atmosférica y viento
cambiante, se completa la fórmula para estas lluvias de
barro. Cuando estas precipitaciones tienen lugar, tanto
el cielo como los coches quedan teñidos de colores
turbios y de lodo.
También son llamadas «lluvias de sangre» en algunos
lugares. Esto se debe a que en la época más cálida, el
barro precipitado puede adquirir una pequeña tonalidad
rojiza. Durante estos episodios de lluvia se habla mucho
sobre el Sáhara y su afección en la calidad del aire de
España.
Y es que el desierto está continuamente introduciendo
polvo en nuestro aire. Dependiendo del régimen de
vientos y de su intensidad, la cantidad de polvo que
entra en España es más o menos.