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Objetivo

 Describir los principales cambios atmosféricos, explicar sus efectos e identificar las actividades
antropogénicas que los causan.

Principales cambios atmosféricos


En la sección anterior estudiamos el problema de los contaminantes atmosféricos, problema que surge debido a
las actividades que realiza el humano en su búsqueda por mejorar su estilo de vida, pero como vimos muchas
veces más bien lo pone en riesgo. Las sustancias que presentamos en la sección pasada tenían efectos nocivos
sobre la salud humana y de otros seres vivos. Pero algunas de ellas además generaban otros impactos sobre el
ambiente que modificaban las condiciones de subsistencia de muchos ecosistemas afectándolos completamente.
Tanto algunas de las sustancias que ya hemos mencionado, así como otras más que nos faltan por estudiar,
tienen la capacidad de modificar las características físicas y químicas de la atmósfera durante periodos de
tiempo muy extensos (hasta por cientos de años). Estas sustancias son las responsables de causar los principales
cambios atmosféricos.

Estas alteraciones representan un serio riesgo para los ecosistemas que se encuentran en el planeta. Si los altos
niveles de contaminación atmosférica son peligrosos, de igual forma lo son las grandes cantidades de emisiones
de sustancias, las cuales, aunque no tengan ningún nivel de toxicidad pueden provocar cambios atmosféricos.

Nos concentraremos en tres principales cambios atmosféricos, pues son los más marcados y por lo tanto
generan mayores problemas a nivel global. Estos son: La lluvia ácida, el deterioro de la capa de ozono y el
calentamiento global. De cada uno de ellos estudiaremos las causas que los provocan, además nos interesara
saber cuáles son los impactos y las consecuencias de estos cambios, cuáles son los ecosistemas más afectados y
qué implicaciones tiene todo esto para las sociedades humanas. También necesitamos informarnos sobre qué
podemos hacer o qué es lo que se está haciendo para controlar estos cambios o disminuir sus impactos, pero
esto lo estudiaremos mejor en el próximo tema. Por ahora comencemos conociendo los problemas.

Lluvia ácida

La lluvia ácida es una forma de contaminación ácida, que hace referencia a la caída (deposición) de ácidos
presentes en la atmósfera a través de la lluvia, niebla y nieve (también conocida como deposición húmeda).

Los principales precursores de los ácidos, son los óxidos de azufre (SOx) y los óxidos de nitrógeno (NOx),
como lo mencionamos en la sección pasada, estos son emitidos por las termoeléctricas; los motores de
combustión interna de coches, aviones y otras industrias; como un producto de la combustión de combustibles
que contienen pequeños porcentajes de azufre (S) y nitrógeno (N), como el carbón, gas natural, gas oíl, petróleo,
etc.

También debemos mencionar que tanto la capa vegetal en descomposición, como los volcanes en erupción son
fuentes naturales de los precursores químicos de la lluvia ácida.

Los ácidos, principalmente ácido sulfúrico y ácido nítrico, se disuelven en las gotas de agua que forman las
nubes y luego caen con la lluvia, depositándose en el suelo. Ambos ácidos se originan en la troposfera al
reaccionar el trióxido de azufre (SO3) y el dióxido de nitrógeno (NO2) con agua, oxígeno y otras sustancias
químicas presentes. En presencia de luz solar aumenta la velocidad de la mayoría de estas reacciones.

En áreas donde el clima es seco, las sustancias químicas ácidas pueden incorporarse al polvo o al humo y caer al
suelo a través de deposición seca, adhiriéndose al suelo, a los edificios, las casas, los automóviles y los árboles.
Los gases y partículas depositados en seco pueden ser lavados de esas superficies por las tormentas de lluvia, lo
que conduce a un mayor escurrimiento. Este escurrimiento de agua produce una mezcla más ácida.
Aproximadamente la mitad de la acidez que hay en la atmósfera vuelve a la tierra en forma de deposición seca.

La lluvia ácida se mide según la escala de "pH", potencial hidrógeno. Cuanto más bajo sea el pH de una sustancia, es más
ácida. El agua pura tiene un pH de 7.0 y en ausencia de contaminación, la lluvia es ligeramente ácida, con un pH de 5 a 6
debido a las concentraciones de ácido carbónico que posee, este se forma cuando el dióxido de carbono del aire se
disuelve en el agua que cae. En cambio, en zonas con la atmósfera contaminada por estas sustancias acidificantes, la
lluvia tiene valores de pH de hasta 4 o 3 y, en algunas zonas en que la niebla es ácida, el pH puede llegar a ser de 2 a 3,
es decir similar al del pH del zumo de limón o al del vinagre.

Efectos de la lluvia ácida

Los efectos ocasionados por la lluvia ácida dependerán de diversos factores, como el grado de acidez del agua,
la composición química del suelo y su capacidad de "amortiguación", así como de las características de los
organismos vivos afectados.

La deposición ácida contribuye a la reducción del pH en ecosistemas terrestres y acuáticos y permite la


movilización de metales tóxicos, especialmente del aluminio. Esto ocasiona una variedad de efectos, como son
daños a bosques, peces y otros seres vivos, afecta la fertilidad de los suelos, materiales de construcción y a la
salud humana. Asimismo, antes de caer al suelo, los gases de dióxido de azufre (SO2) y óxido de nitrógeno
(NOx) y los derivados de su materia en partículas, sulfatos y nitratos, contribuyen a degradar la visibilidad.

En los sistemas acuáticos:

La lluvia ácida tiene muchas consecuencias nocivas para el entorno, pero sin lugar a dudas, los efectos
ecológicos de la lluvia ácida se ven más claramente en los ambientes acuáticos, tales como los lagos, ríos,
arroyos, pantanos y otros medios. La lluvia ácida fluye hacia ellos después de caer sobre bosques, campos,
edificios y caminos, aunque también cae directamente en el hábitat acuático.

La mayoría de los lagos y arroyos tienen un nivel de pH entre 6 y 8, aunque algunos lagos son naturalmente
ácidos aun sin los efectos de la lluvia ácida, pero sus niveles pueden ser alterados con la exposición a la
deposición ácida. La lluvia ácida afecta primordialmente a las capas de agua sensible, situadas en cuencas
vertientes cuyos suelos tienen una capacidad limitada para neutralizar compuestos ácidos (llamada "capacidad
de amortiguamiento"). Tanto los lagos como los arroyos se vuelven ácidos (su valor de pH disminuye) cuando
el agua misma y el terreno circundante no pueden amortiguar o estabilizar la lluvia ácida lo suficiente como
para neutralizarla.

Al fluir la lluvia ácida a través de los terrenos de una cuenca vertiente desprende el aluminio de los suelos, el
cual va a dar a los lagos y arroyos. El aluminio es sumamente tóxico para muchas especies de organismos
acuáticos, por ejemplo, cangrejos de río, mejillones, peces y otros animales acuáticos. Algunas especies pueden
tolerar las aguas ácidas mejor que otras. Sin embargo, en un ecosistema interconectado, lo que afecta a algunas
especies, con el tiempo acaba afectando a muchas más a través de la cadena alimentaria, incluso a especies no
acuáticas como los pájaros.

Los niveles bajos de pH y el aumento de aluminio producen tensiones crónicas en los peces que podrían no
causarles la muerte individualmente, pero que sí conducen a una reducción en su peso y tamaño, lo cual los
hace menos capaces de competir por su alimento y su hábitat.

Las crías y retoños de la mayoría de las especies son, generalmente, más sensibles que los adultos a las
condiciones ambientales. Con un pH de 5, la mayoría de los huevos de pez no llegan al punto en el que nacen
las crías. A niveles más bajos de pH, algunos peces adultos mueren y en algunos lagos ácidos ya no hay peces.
En conjunto, los organismos biológicos y el ambiente en que viven constituyen un ecosistema. Las plantas y los animales
que viven dentro de un ecosistema son muy interdependientes. Las ranas, por ejemplo, pueden tolerar niveles de acidez
relativamente altos, pero si comen insectos tales como las efímeras, podrían verse afectadas porque parte de lo que
constituye su alimentación podría desaparecer. Dadas las conexiones que existen entre los múltiples peces, plantas y
otros organismos que viven en un ecosistema acuático, los cambios en los niveles de pH o de aluminio también afectan a
la biodiversidad. A consecuencia de esto y a medida que los lagos y arroyos se tornan más ácidos, van disminuyendo la
cantidad y clases de peces junto con otros animales y plantas acuáticas que viven en esas aguas.

En los bosques

A través de los años, los científicos, los silvicultores y otros, han observado que algunos bosques crecen más
lentamente. Las hojas de árboles y pinos adquieren un color café y se caen cuando deberían estar verdes y
sanas. En algunos casos extremos, algunos árboles o áreas enteras de un bosque sencillamente mueren sin una
razón clara.

Después de extensos análisis, los investigadores ahora saben que la lluvia ácida ocasiona el crecimiento
retardado, el daño o la muerte de los bosques. La lluvia ácida ha estado implicada en la degradación de bosques
y terrenos de muchas regiones particularmente en el caso de los bosques a gran altura. Es evidente que la lluvia
ácida no es la única causa de tales condiciones. Otros factores contribuyen al estrés general de esas áreas,
incluyendo los contaminantes del aire, los insectos, las enfermedades, las sequías y el clima demasiado frío. De
hecho, en la mayoría de los casos los daños causados por la lluvia ácida en los árboles ocurren debido a los
efectos combinados de la lluvia ácida y esos otros factores ambientales causantes de estrés. Después de muchos
años de recopilar información relativa a los aspectos químicos y biológicos de los bosques, los investigadores
comienzan a entender la manera en que la lluvia ácida actúa en el terreno, los árboles y otras plantas de los
bosques.

La lluvia ácida por lo general no mata directamente a los árboles. Es más probable que los debilite al dañarles
las hojas, limitar los nutrientes que reciben o al exponerlos a substancias tóxicas que escapan lentamente del
terreno. Con mucha frecuencia, los daños que sufren los árboles o su muerte son la consecuencia de esos efectos
de la lluvia ácida combinados con uno o más factores agresores.

Los científicos saben que el agua ácida disuelve los nutrientes y minerales útiles del terreno, reduce la cantidad
de calcio y magnesio presentes en el suelo pues los arrastra consigo antes de que los árboles y otras plantas
puedan usarlos para su crecimiento. Al mismo tiempo, la lluvia ácida permite que escapen al terreno substancias
que son tóxicas para los árboles y las plantas, tales como el aluminio. Los científicos consideran que esta
combinación de la pérdida de nutrientes del terreno y el aumento de aluminio tóxico puede ser una de las
maneras en que la lluvia ácida daña los árboles. El daño se puede extender a los pastos de las praderas,
perjudicando al ganado, y como ya mencionamos estas substancias son arrastradas por el escurrimiento hacia
los arroyos, ríos y lagos. Cuanto más ácida es la lluvia, más de esas substancias se escapan del terreno.

Los árboles, no obstante, pueden sufrir los daños debidos a la lluvia ácida aun cuando el terreno tenga buen
amortiguamiento. Los bosques de regiones montañosas elevadas con frecuencia se hallan expuestos a una
mayor acidez que otros bosques porque tienden a estar rodeados de nubes y niebla ácidas, cuyo grado de acidez
es superior al de la lluvia. Los científicos creen que cuando las hojas están frecuentemente cubiertas por esta
niebla ácida, se disuelven los nutrientes de las hojas de los árboles y pinos. Esa pérdida de nutrientes en su
follaje disminuye la resistencia de los árboles a los daños producidos por otros factores ambientales,
particularmente el frío del invierno.

La lluvia ácida puede causar daños a otras plantas de la misma manera que a los árboles. Si bien están expuestas a los
daños producidos por otros contaminantes tales como el ozono al nivel del suelo, los campos de cultivo no se ven
seriamente afectados dado que los agricultores con mucha frecuencia le añaden fertilizantes a la tierra, a fin de
reemplazar los nutrientes que hayan sido arrastrados. También pueden añadirle al terreno piedra caliza triturada. La
piedra caliza es un material alcalino que aumenta la capacidad del terreno para actuar como amortiguador contra la
acidez.

En los seres humanos y sus obras

La lluvia ácida se ve, se siente y sabe igual que la lluvia neutra. La lluvia ácida no causa daños directos a los
seres humanos. Caminar bajo la lluvia ácida o incluso nadar en un lago ácido no es más peligroso que caminar o
nadar en agua limpia. Sin embargo, los contaminantes que producen la lluvia ácida como el dióxido de azufre
(SO2) y óxidos de nitrógeno (NOx) sí son perjudiciales para la salud humana, como ya sabemos. Estos gases
interactúan en la atmósfera y forman partículas finas de sulfato y nitrato que pueden ser transportadas por el
viento a grandes distancias y ser inhaladas profundamente dentro de los pulmones de las personas. Las
partículas finas también pueden penetrar al interior de las casas. Muchos estudios científicos han establecido
una relación entre los niveles elevados de partículas finas y el aumento de las enfermedades y las muertes
prematuras provocadas por problemas cardíacos y pulmonares, tales como el asma y la bronquitis.

También se debe mencionar que la lluvia ácida causa un daño indirecto a la salud humana cuando las personas
consumen peces o agua potable que han sido contaminados por las sustancias tóxicas que arrastra la lluvia
ácida, por ejemplo, cuando esta lluvia es captada por alcantarillas puede disolver plomo (Pb) y cobre (Cu),
además de trasportarlas a grandes distancias, que podrían ser perjudiciales.

Respecto al impacto sobre las obras y estructuras realizadas por los seres humanos, la lluvia ácida y la
sedimentación seca de partículas ácidas contribuyen a la corrosión de los metales (tales como el bronce) y al
deterioro de la pintura y la piedra (como el mármol y la piedra caliza) provocando el llamado mal de piedra. Los
monumentos y edificios son sensibles a la acción de la lluvia ácida. Esos efectos reducen considerablemente el
valor que representan para la sociedad los edificios, puentes, objetos culturales (como estatuas, monumentos y
lápidas), así como los automóviles. Muchas ruinas han desaparecido o están por hacerlo, a causa de este factor.

La sedimentación seca de compuestos ácidos también puede ensuciar los edificios y otras estructuras, lo cual se
traduce en mayores costos de mantenimiento. A fin de disminuir el daño que causan la lluvia y la sedimentación
seca ácidas a la pintura de los vehículos, algunos fabricantes emplean pinturas resistentes al ácido, a un costo
promedio de 5 $ por cada nuevo vehículo (o sea, un total de 61 millones de dólares anuales por la totalidad de
los automóviles y camiones nuevos que se venden en los Estados Unidos).

¿Cómo se puede reducir la lluvia ácida?

Hay varias maneras de reducir la sedimentación ácida, las cuales abarcan desde los cambios sociales hasta lo
que pueda hacer cada persona. Es crítico que se reduzca la sedimentación ácida en todo el mundo, para
conservar la integridad del hábitat natural, así como para reducir el daño a las estructuras fabricadas por el
hombre.

Para reducir la lluvia ácida es necesario disminuir la emisión de los compuestos químicos que dan origen a los
ácidos, es decir, de los precursores de los ácidos, los cuales son principalmente el dióxido de azufre (SO2) y los
óxidos de nitrógeno (monóxido de nitrógeno, NO, y dióxido de nitrógeno, NO2).

En la actualidad se puede disminuir la formación de SO2 eliminando el azufre de los combustibles fósiles o el
uso de carbón con un menor contenido de azufre, el lavado del carbón, hasta atrapando los SOx antes que se
emitan a la atmósfera, mediante reacciones químicas que los transforman en especies químicas menos reactivas.
La utilización de convertidores catalíticos disminuye la formación de NO y NO2, puesto que reducen dichos
óxidos a NO2 y O2.
Las plantas generadoras también podrían cambiar el combustible; por ejemplo, la combustión de gas natural
crea mucho menos SO2 que la combustión de carbón. Ciertos procedimientos también ofrecerán los beneficios
adicionales que suponen la reducción de otros contaminantes, tales como el mercurio y el dióxido de carbono
(CO2). El entendimiento de estos “co-beneficios” ha adquirido importancia para la búsqueda de estrategias
económicas para reducir la contaminación del aire. Las plantas de energía pueden, por último, recurrir a
tecnologías que no requieran el empleo de combustibles fósiles. Sin embargo, cada una de esas opciones tiene
sus propios costos y beneficios, pero no existe una solución única de alcance universal.

Restablecimiento del medio ambiente deteriorado

La sedimentación ácida penetra hasta lo más profundo de un ecosistema, cambiando la composición química
tanto del terreno como de las corrientes de agua y reduciendo, eliminándolo a veces, el espacio en el que ciertas
plantas y animales pueden sobrevivir. Al haber tantos cambios a los ecosistemas les toma muchos años
recuperarse de la sedimentación ácida, incluso después de reducirse las emisiones y de que el pH de la lluvia
haya vuelto a la normalidad. Por ejemplo, si bien la visibilidad podría mejorar en cuestión de unos días, y los
cambios químicos leves o episódicos en los arroyos podrían mejorar en cuestión de meses, los lagos, arroyos,
bosques y terrenos crónicamente acidificados podrían tomar años, décadas e incluso siglos (en el caso de los
terrenos) para reponerse de los daños.

Hay sin embargo, algunas cosas que se pueden hacer para que los lagos y arroyos se recuperen más
rápidamente. A los lagos ácidos se les puede añadir piedra caliza o cal (un compuesto básico natural) para
“cancelar” la acidez. Este proceso, llamado encalado, se ha usado extensamente en Noruega y Suecia pero no se
usa con mucha frecuencia en Estados Unidos. Pero se debe recordar que este proceso no es una solución sino un
tratamiento luego de que las reducciones de las emisiones disminuyan el volumen de deposición ácida en la
zona.

Para poder resolver el problema de la lluvia ácida, la gente necesita comprender cómo ésta daña al medio
ambiente. Es necesario entender qué cambios podrían hacerse en las fuentes de contaminación del aire que
causan el problema. Las respuestas a estas interrogantes ayudan a las autoridades a adoptar decisiones más
acertadas acerca de la manera de controlar la contaminación del aire y, en consecuencia, reducir o incluso
eliminar la lluvia ácida. Dado que hay muchas soluciones al problema de la lluvia ácida, las autoridades pueden
determinar cuáles opciones o combinación de opciones son las más convenientes.

Deterioro de la capa de ozono

Respecto a la capa protectora con la que contamos en nuestra atmósfera ya hemos hablado un poco, sabemos
que la capa de ozono (que en realidad es una región en la atmósfera en la que se encuentra una alta
concentración de moléculas de ozono) se encuentra en la estratosfera y nos protege de la radiación altamente
energética proveniente del Sol, la radiación ultravioleta (UV).

Cuando hablamos de la radiación proveniente del Sol, nos estamos refiriendo a un ente que transporta energía.
Esa energía proveniente del Sol es transportada por algo que llamamos Ondas Electromagnéticas, estas son
similares a las ondas que se forman en una cuerda al agitarla o en un lago al arrojar una roca. Cuando usted
cuenta con una cuerda con un extremo atado a un punto fijo y luego usted comienza a mover rápidamente de
arriba hacia abajo el extremo que sostiene generará una serie de pulsos o perturbaciones que se desplazarán
hacia extremo fijo. Como se observa en la figura cuando usted agita un extremo las ondas se dirigen hacia el
árbol, estas ondas transportan la energía que usted está aplicando al sistema en la cuerda. En este caso las ondas
y la energía se propagan en una dirección (hacia delante o hacia el árbol), mientras la cuerda vibra. En el caso
de las ondas que se crean en la superficie del agua, como vemos en la figura, estas se dirigen o se propagan en
dos direcciones, transportando energía por la superficie del agua.
En cambio las ondas que emite el Sol, son un poco diferentes, en estas lo que vibra no es una cuerda, tampoco
es agua, ni siquiera aire, en estas ondas lo que vibra es algo que permea todo el espacio y lo llamamos Campo
Electromagnético, sus características no nos interesarán en este momento pero si nos interesan las
características de las ondas que se generan en él, las llamamos ondas electromagnéticas y usted debe saber que
la luz visible (luz de todos los colores que usted conoce) es una onda electromagnética y transporta energía.
Estas ondas electromagnéticas son ondas que se propagan en tres dimensiones, es como cuando usted se
encuentra en una habitación vacía y en el centro de esta hay un bombillo, cuando usted enciende el bombillo la
luz (una onda electromagnética) se dirige hacia todas las direcciones de la habitación.

Existen diferentes tipos de ondas electromagnéticas y se diferencian por las características básicas de las ondas
en general, la longitud del patrón que se repite llamada longitud de onda (se puede ver como la distancia de
máximo a máximo) y la frecuencia, que es como la rapidez con la que el medio vibra. Entre todos los posibles
valores que pueden tomar estas cantidades obtenemos un infinito número de diferentes ondas electromagnéticas
y todas ellas portan diferentes energías.

En la siguiente figura podemos observar cómo se clasifican estas ondas de acuerdo al rango en el cual se encuentra el
valor de su longitud de onda, que a fin de cuentas representa la cantidad de energía que transporta. En la figura
mientras más a la derecha se encuentre un rango, dichas ondas transportarán más energía. Como podemos ver la luz
visible solo es una pequeña sección del espectro electromagnético, es decir que nosotros en nuestros ojos poseemos
unas células que funcionan como sensores capaces de detectar y distinguir la longitud de onda de esas perturbaciones
electromagnéticas, pero solo en un pequeño rango. Nuestro cerebro interpreta las diferentes longitudes de onda como
diferentes colores.

Una onda electromagnética con un valor fuera de esa región (ya sea mayor o menor) no la podemos detectar con
nuestros ojos, no la podemos ver, estas existen, nos rodean constantemente, las podemos sentir con otros
sentidos e incluso nos pueden dañar físicamente y aun así no las podemos ver.

Respecto a la capa de ozono nos interesará una región diferente del espectro electromagnético, la cual ya hemos
mencionado, la región ultravioleta (UV). Como vemos en la figura esta se encuentra a la derecha de la luz
visible, lo que significa que porta más energía y por esta razón es que dicha radiación se vuelve peligrosa para
los organismos incluyendo al humano. Allí es donde toma importancia la concentración de las moléculas de
ozono en la estratosfera, pues estas tienen la capacidad de atrapar esa clase de radiación (UV) e impedir que
penetre en la troposfera y llegue a la superficie afectando la vida.

Ahora, al problema al que nos estamos enfrentando en las últimas décadas y por esa razón lo llamamos un
cambio atmosférico, es que dicha capa protectora ha comenzado a presentar adelgazamientos localizados en
ciertas regiones del planeta Tierra, con estos adelgazamientos nos referimos a una disminución en la
concentración de ozono en esas regiones, posibilitando el ingreso de una gran cantidad de radiación ultravioleta
a la troposfera.
El deterioro de la capa de ozono es resultado de las emisiones a la atmósfera de productos químicos con
compuestos de Cloro o Bromo. Entre estos están los llamados clorofluorocarbonos (CFC) o los
hidroclorofluorocarbonos (HCFC), los halones o el tetraclorometano. Estas sustancias han sido muy utilizadas
en algunos productos, pero poco a poco se está tratando de reducir a cero su utilización en las industrias.

El deterioro de la capa de ozono es resultado de las emisiones a la atmósfera de productos químicos con
compuestos de Cloro o Bromo. Entre estos están los llamados clorofluorocarbonos (CFC) o los
hidroclorofluorocarbonos (HCFC), los halones o el tetraclorometano. Estas sustancias han sido muy utilizadas
en algunos productos, pero poco a poco se está tratando de reducir a cero su utilización en las industrias.

En la actualidad, la fabricación y empleo de CFC está prohibido, ya que son sustancias con una elevada
persistencia en el medio ambiente además de que atacan la capa de ozono mediante la liberación de átomos de
cloro.

Se han utilizado como líquidos refrigerantes, agentes extintores, propelentes para aerosoles y construcción de
plásticos, debido a su alta estabilidad físico-química. También se encuentran presentes, aunque en proporciones
muy pequeñas, en aislamientos térmicos y en productos comerciales como el freón, pinturas, barnices, etc. Al
ser sustancias de síntesis industrial, no se contemplan fuentes naturales de emisión.

Debemos entender que estas sustancias responsables de la destrucción de la capa de ozono son muy volátiles, pues
como recordará habíamos mencionado que las sustancias que se liberaban en la troposfera, por el hecho que al
incrementar su altitud se enfrían y al condensarse regresan a la superficie terrestre en forma de precipitaciones, por eso
decíamos que es algo difícil que las sustancias lleguen hasta la estratosfera donde se encuentra la capa de ozono, pero
quizás por una muy mala coincidencia estas sustancias destructoras de la capa de ozono si pueden llegar hasta esas
alturas pues son muy ligeras. Además, poseen la característica de que una vez emitidas pueden permanecer en la
atmósfera por casi cien años destruyendo miles de moléculas de ozono, agraviando seriamente el problema a largo
plazo.

Así como se menciona en el video, resulta ser en la región atmosférica ubicada sobre la Antártida donde se
presenta una mayor disminución de la capa de ozono. Esto debido a las condiciones atmosféricas particulares
sobre la Antártida como las bajas temperaturas y los fuertes vientos polares que se generan en la zona. Sabemos
que en ambos polos, tanto en el norte como en el sur las temperaturas son muy bajas, pero en el círculo polar
ártico (en el norte) no existe una gran masa de hielo que cubra completamente la zona, en cambio en el círculo
polar antártico (en el sur) se encuentra la Antártida y es un continente por su gran extensión, esto diferencia las
situaciones entre ambos polos terrestres. Así pues, el problema en el sur es muy serio donde incluso el agujero
en la capa se ha llegado a extender hasta algunas zonas pobladas de Chile y Argentina, a diferencia en el norte
el adelgazamiento existe pero no es tan marcado ni extenso.

En las siguientes figuras podemos observar unas imágenes que representan la concentración de ozono en la
atmósfera sobre ambos polos terrestres, se muestran las mediciones realizadas en diferentes años, esto para ver
cómo pueden cambiar con el tiempo las concentraciones, como se mencionó en el video una vez que se mostró
la evidencia del problema existente y se determinaron los agentes causantes de este, se han tomado algunas
medidas casi a nivel internacional para solucionarlo, pero como vemos las cosas no están resueltas.
En el otro extremo terrestre, es decir en la capa de ozono sobre la Antártida se ha sufrido un impacto
considerable desde mediados de los años 80. Las bajas temperaturas de esta zona aceleran la conversión de los
CFC en cloro. En la primavera y el verano del sur, cuando brilla el sol durante largos periodos del día, el cloro
reacciona con los rayos ultravioleta destruyendo el ozono masivamente, hasta el 65%. Cuando se presenta este
nivel tan alto de pérdida es lo que algunas personas denominan erróneamente “agujero de ozono” pero nosotros
ya sabeos que solo es una reducción en la concentración provocando un adelgazamiento de la capa. En otras
zonas, la capa de ozono se ha deteriorado un 20%.

Aproximadamente el 90% de los CFC actualmente en la atmósfera fueron emitidos por países industrializados
en el Hemisferio Norte incluyendo los Estados Unidos y Europa. Estos países prohibieron los CFC en 1996 y la
cantidad de cloro en la atmósfera está decreciendo. No obstante, los científicos calculan que se tardarán otros 50
años en devolver los niveles de cloro a su cifra natural.

Analizando las mediciones se llegó a la conclusión de que dicha capa se encontraba seriamente amenazada. Este
es el motivo principal por el cual se reunió la Asamblea General de las Naciones Unidas el 16 de septiembre de
1987, firmando el Protocolo de Montreal, con el fin de controlar las emisiones a la atmósfera de los CFC y
prohibir su utilización, no todos los países han firmado el tratado pero se siguen sumando. Incluso en 1994, la
Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el día 16 de septiembre como el Día Internacional para la
Preservación de la Capa de Ozono.
Durante más de cincuenta años, el número de CFC presentes en la parte alta de la atmósfera había aumentado a
un ritmo constante hasta el año 2000. Desde entonces, la concentración de CFC se ha “reducido a razón de casi
un 1% anual”, debido a que los países desarrollados del Hemisferio Norte prohibieron su utilización comercial.
Según un informe, el descenso “permite esperar que el agujero de la capa de ozono pueda cerrarse a mediados
de siglo”. No obstante, estos productos todavía causan daño.

Por nuestra parte debemos de estar pendientes de que se cumplan las restricciones en la utilización de los
compuestos dañinos para el ozono, en la elaboración de los productos que compramos o consumimos, si el
fabricante o el distribuidor no nos puede proporcionar información exacta y verídica sobre el contenido de dicho
producto, preferiblemente optar por no adquirir dicho producto. Además al momento de desechar equipo de
refrigeración algo antiguo, debe de acudir a los lugares especializados donde se realizará el proceso respectivo
de extracción del gas refrigerante (estos pueden contener CFC) de forma adecuada, evitando que este se emita a
la atmósfera.

También recuerde proteger su cuerpo de la sobre-exposición solar, los niveles de radiación UV se han
incrementado y pueden causar severos daños en su cuerpo, la sobre exposición depende de qué tan alto este el
nivel de UV en ese lugar, y el tiempo que se expone a la luz solar, trate de identificar el protector o bloqueador
solar más adecuado para usted y su tipo de piel de acuerdo a cada situación. Para esto infórmese bien con el
farmacéutico o su doctor.

Calentamiento Global

Durante los últimos años cada vez es más común escuchar hablar sobre el calentamiento global, se menciona en
los medios de comunicación, vemos el tema en las noticias, documentales, publicidad, hasta en las películas,
tanto que si a cualquiera le preguntamos sobre el calentamiento global, la mayoría ya tiene una idea que les ha
sido mostrada a través de los diferentes medios, por lo tanto se les vendrán a la mente las imágenes de los
glaciares derritiéndose, el incremento en el nivel del mar, el aumento de sequias, las olas de calor, el típico oso
polar equilibrándose sobre un bloque de hielo para no caer al mar y en general, que el calentamiento global es
uno más de los tantos problemas que la humanidad tiene que hacer frente.

El que se trate de llevar el conocimiento sobre el problema a la sociedad solo tiene la finalidad de establecer en
la conciencia colectiva que este es un problema serio al cual debemos prestarle atención, y que somos nosotros
quienes lo hemos causado, pero al mismo tiempo somos nosotros quienes debemos solucionarlo.

Las encuestas realizadas en Estados Unidos indican que más de un cuarto de la población de dicho país no cree
en el calentamiento global, y hay que señalar que esta cifra es la más baja registrada hasta entonces, se ha
necesitado mucho tiempo y trabajo para lograr esta reducción, cuando hace algunos años los valores andaban
sobre el 50%. Estos datos sumados al hecho que EEUU junto a China encabezan los países que generan
mayores emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global, gases que son los causantes del calentamiento
y por lo tanto estos países son los principales responsables del problema, así que puede ser alarmante pensar que
quienes causan el problema lo niegan y venden ideas falsas a la población sobre un no problema.

Observando el panorama global ¿Cuál es nuestra opción? Bueno, como eje fundamental está la educación
basada en el conocimiento científico, tratando de generar un cambio de conciencia colectiva global e
impulsando la tecnología que nos pueda ayudar a controlar la situación. Hay que comenzar mostrando las
evidencias del problema, identificar los factores causantes de éste y estudiar las posibilidades u opciones con las
que contamos para controlar la situación e intentar reparar el daño, todo esto desde la perspectiva del desarrollo
sostenible. Así pues, con esto en mente, comencemos con el estudio de esta temática.
¿El calentamiento global es real? Evidencias.

Primero hay que indicar que cuando hablamos de calentamiento global no nos estamos refiriendo a que el
planeta Tierra se está calentando, hablamos de un incremento en la temperatura de la superficie terrestre
(incluyendo los océanos) debido al incremento en la temperatura de las capas inferiores de la atmósfera, esta es
la razón por la cual estamos hablando de este tema como uno de los principales cambios atmosféricos. Aclarado
esto veamos cuáles son las evidencias científicas sobre lo que está pasando en el planeta.

Lo que observamos

Desde hace unos cuantos siglos el hombre trato de entender y describir la naturaleza desde un punto de vista
científico, y con ese afán se dedicó a estudiar las relaciones existentes entre los fenómenos que observaba, entre
esos fenómenos se encontraban los relacionados con las condiciones climáticas y la meteorología. Así pues,
existe un registro histórico de la medición de las variables meteorológicas de las diferentes regiones del planeta.
Note que el rango de anomalía en las temperaturas va desde -2 a 2 grados Celsius de variación respecto al valor
promedio de temperatura en alguna región específica. Ahora, por lo mostrado en el video, tenemos evidencia
clara de un incremento en la temperatura (casi sobre toda la superficie terrestre) cerca de 2 °C durante el último
siglo. Pero ¿realmente ese incremento en solo 2 °C significa tanta alarma y preocupación? Bueno, para contestar
eso revisemos algunos estudios con los cuales podemos determinar la temperatura global desde hace varios
siglos y comparar con lo ocurrido en el siglo pasado.

La siguiente es una gráfica donde se muestra la variación en la temperatura global desde hace 2000 años. Aquí
podemos ver que en los años recientes se ha experimentado un notable incremento en las temperaturas de la
superficie terrestre, es decir esos 2° C de incremento no es algo que sucede muy seguido y, por lo tanto, no
podemos pensar que no represente una alerta para los habitantes del planeta.

Incluso si nos vamos más atrás en el tiempo, mediante estudios en los glaciares y estratos rocosos se puede
estimar las temperaturas en la superficie del planeta durante el clímax de la última glaciación, hace 18000 años,
las cuales eran de tres a cinco grados Celsius menores que la temperaturas actuales. Esto significa que la
diferencia entre tener la mayor parte de la superficie terrestre cubierta por enormes masas de hielo, con una
altura de cientos de metros, solo son de 3 a 5 grados Celsius menos que las temperaturas actuales, ahora ¿Cuál
sería el panorama si nos pasamos a temperaturas de 3 a 5 grados mayores que las normales? Pues de lo que
estamos seguros es que el clima terrestre tal y como lo conocemos será completamente distinto y quizás no sea
el adecuado para mantener nuestra subsistencia.

Muchas veces las personas escuchan decir que el valor promedio de la temperatura en la superficie del planeta
solo sea incrementado 1 grado Celsius, y eso muy cierto, el valor promedio es de 13.9 °C y su incremento ha
sido de 1°, pero recuerde que ese valor solo es un promedio entre todas las regiones de la superficie terrestre, el
promedio no refleja el hecho de que en algunas zonas el incremento en la temperatura de la zona es incluso más
de 2 grados Celsius.

Es muy común hacer la analogía entre el planeta Tierra y el cuerpo humano cuando hablamos de las
condiciones óptimas para que estos no presenten problemas, es decir ¿Cuál es la temperatura normal del cuerpo
humano? Bueno pues ronda entre los 36 o 37 grados Celsius, ¿Pero qué pasa cuando usted tiene 39 grados de
temperatura? Pues se encuentra con fiebre y si llegase a los 40 grados su cuerpo ya se encuentra incluso en
peligro de muerte, de igual forma se vuelve muy peligroso si su temperatura corporal disminuye más de 3 a 5
grados, en ese caso entra en estado de hipotermia, donde el cuerpo falla y también puede morir. Pues lo mismo
pasa con la temperatura en la superficie del planeta, si esta varía por una cantidad moderada de unos cuantos
grados Celsius, toda la estabilidad climática se pierde y tal variación ha conducido a extinciones masivas de los
organismos y de la vida en general que habita en el planeta. En ese sentido con esos 2° Celsius que se ha
incrementado la temperatura durante el último siglo, nuestro planeta se encuentra actualmente con fiebre, por lo
tanto tenemos que comenzar a actuar para sanarlo.

Las tendencias actuales de calentamiento son bastante significativas y preocupantes porque está sucediendo a un
ritmo sin precedentes en los últimos 1300 años. La mayor parte del calentamiento ha ocurrido en los pasados 35
años, con 15 de los últimos 16 años rompiendo records históricos como el año más caliente registrado, el 2015
fue el año más cálido en los últimos 136 años según registros de la Administración Nacional Oceánica y
Atmosférica de EEUU (NOAA por sus siglas en inglés), e incluso analizando los dos indicadores clave del
cambio, la temperatura global de la superficie y la extensión del hielo en el océano Ártico, los pasados 6 meses
del 2016 rompieron números records históricos como los más calientes, de acuerdo a los análisis con base en la
superficie terrestre y datos satelitales de la NASA.

Posibles Causas

Bueno, está claro que no podemos negar el hecho que la temperatura ha estado aumentando y en los años
recientes esa elevación en la temperatura se ha acelerado, pero la pregunta es ¿Qué es lo que está causando
esto? ¿Acaso, así como se menciona muchas veces, lo que experimentamos solo es un ciclo natural por el que
pasa el planeta cada cierto tiempo? ¿Quizás es resultado de alguna variación o anomalía en la actividad del Sol
o incluso la actividad volcánica de nuestro planeta? Lo cierto es que existen muchos factores y causas que
pudieran ser los responsables de la alteración en las condiciones climáticas del planeta, a estos factores se les
llaman forzamientos externos, estos son externos al sistema climático pero no necesariamente externos a la
Tierra. Entre estos factores, el factor al cual la comunidad científica le ha prestado mucha atención es al
aumento en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Los gases de efecto invernadero tienen ciertas características físicas las cuales les permiten capturar la energía
radiante proveniente de la superficie de la Tierra en forma de infrarrojos, y estos gases al estar inmersos en la
atmósfera provocan un calentamiento general de ésta. Pero ¿es realmente tan significativo el incremento en la
concentración de estas sustancias en la atmósfera o es tan significativa la capacidad de estos para capturar
energía? Y la otra pregunta que surge es ¿Qué es lo que provoca ese incremento en las concentraciones de esos
gases en la atmósfera?

Bueno para contestar estas preguntas, y siguiendo la línea actual de la ciencia, sobre la causa del calentamiento
global, estudiaremos con mayor profundidad a los gases de efecto invernadero, desde sus características físicas
hasta cuáles son las fuentes de emisiones de estos, para así poder observar desde una perspectiva muy completa,
cuáles son nuestras opciones para hacer frente al problema del calentamiento global.

Gases de Efecto Invernadero

Como ya hemos mencionado, los gases de efecto invernadero se caracterizan por sus propiedades físicas de
poder capturar la energía radiante que posee una longitud de onda en el rango de los infrarrojos. Recuerda el
espectro electromagnético, la radiación infrarroja tiene una longitud de onda mayor que la luz visible y porta
una menor cantidad de energía, pero esta radiación es emitida por cualquier cuerpo caliente, de hecho usted
mismo, allí donde se encuentra ahora, está emitiendo radiación infrarroja a sus alrededores, realmente estamos
rodeados de este tipo de radiación aunque no la veamos con nuestros ojos directamente, pero mediante la
tecnología podemos representarla a colores visibles.

Esa radiación es la que le sirve para saber si un objeto está muy caliente sin necesidad de tocarlo con su mano, a
medida el objeto se va calentando más y más, llega al punto que comienza a emitir radiación visible, se torna de
color rojo, porque al estar más caliente tiene más energía y emite radiación más energética.
También hay que mencionar que, aunque la luz visible puede atravesar materiales como el vidrio, es decir el
vidrio es transparente a la luz visible, pero sucede que la radiación infrarroja no atraviesa ese material, esto
debido a las características tanto de la radiación infrarroja como del vidrio, esta es la razón por la cual en los
invernaderos se fabrican de vidrio o algún otro material que no deje pasar los infrarrojos. En los invernaderos se
trata de regular las temperaturas adecuadas para el cultivo específico de algún tipo de planta
independientemente del clima exterior.

En los invernaderos la radiación solar atraviesa las paredes de vidrio e incide sobre las plantas y el suelo en el
interior, estas superficies se calientan y re-irradian infrarrojos hacia todas direcciones, pero los infrarrojos no
pueden atravesar el vidrio hacia el exterior, así que quedan atrapados calentando el aire en el interior, lo que se
nota como una elevación en la temperatura dentro del invernadero, claro esa temperatura cálida es la óptima
para el crecimiento de las plantas que se cultivan.

Esa es la razón por la cual a los gases que tienen la propiedad similar al vidrio, de atrapar la radiación infrarroja
e impedir que los atraviese, se les llama gases de efecto invernadero. Estos gases presentan esta característica
debido a la estructura de sus moléculas.

Bueno pero que pasa con la Tierra, pues sucede que la superficie terrestre está expuesta a la radiación solar, y
aunque solo una parte de esta radiación incide directamente sobre la superficie, pero esto hace que la superficie
se caliente, absorba energía, luego de igual forma esa energía es re-irradiada hacia el espacio en forma de
infrarrojos, y aquí es donde entran en juego los gases de efecto invernadero que se encuentran en la atmósfera.
Estos absorben esa radiación infrarroja calentando la atmósfera y evitando que la energía se dirija al espacio.

Hay que indicar que los gases de efecto invernadero se encuentran de forma natural en la atmósfera terrestre,
por ejemplo, entre los principales tenemos al mismo vapor de agua, el cual es un gas que presenta la
característica de efecto invernadero y siempre está presente en la atmósfera inferior, asimismo el dióxido de
carbono (CO2), es más si no fuera porque contamos con dichos gases de efecto invernadero en nuestra
atmósfera la temperatura promedio de la superficie terrestre sería 33°C más fría. Si recuerda la principal función
de la atmósfera era regular la temperatura a niveles adecuados para la existencia de la vida, esto se logra gracias
al efecto invernadero de los gases que se encuentran en la atmósfera, así pues el efecto invernadero es necesario
para la vida.

Vale también mencionar que gases como el nitrógeno y el oxígeno no presentan estas características.

Ahora ¿Qué sucede cuando incrementamos la concentración de estos gases de efecto invernadero en la
atmósfera? Pues eso sería similar a colocar capas y capas más gruesas de vidrio en las paredes de un
invernadero. Bueno, lo que sucederá es que la temperatura en el interior se incrementará pues más y más
energía es capturada dentro, así que, es aquí donde surge la relación entre el incremento en las emisiones de
gases de efecto invernadero provenientes de las actividades humanas y el calentamiento global actual.

Incluso los científicos ya habían planteado esa posibilidad desde hace ya varios años. En un documento
científico publicado en 1938 por Guy S. Callendar, se afirmaba que el consumo de combustibles fósiles (carbón
y petróleo en esa época) planteaba la posibilidad de aumentar las concentraciones de CO2 y el incremento en el
10% del CO2 en la atmósfera observado desde 1890 a 1938 podría estar relacionado con la tendencia al
calentamiento observado en el mismo periodo.

Así pues, para entender y ver desde un punto de vista objetivo todas estas afirmaciones, estudiemos por
separado cada uno de los principales gases de efecto invernadero que podrían estar afectando la temperatura
global en nuestro planeta. Entre los implicados tenemos al: Vapor de Agua (H2O), Dióxido de Carbono (CO2),
Metano (CH4), Óxido Nitroso (N2O), Ozono troposférico (O3), Clorofluorocarbonos (CFC) aunque
actualmente hablamos de los gases fluorados como los Hidrofluorocarbonos (HFC). Lo cierto es que muchas
sustancias en su fase gaseosa presentan el llamado efecto invernadero, e incluso con un mayor potencial de
calentamiento, pero los anteriores toman relevancia debido a que son los gases que presentan una mayor
cantidad de emisiones globales a la atmósfera como resultado de las actividades humanas.

En el siguiente diagrama se muestra los porcentajes de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, es
muy notable el hecho que el gas con la mayor cantidad de emisiones a nivel mundial, es el dióxido de carbono
(CO2), también se debe mencionar que las emisiones de este gas surgen debido a diferentes procesos y
actividades antropogénicas.

Otro punto importante a recalcar es el hecho que, aunque los otros gases que se muestran en el gráfico tienen
menores porcentajes de emisiones, eso no implica que representan un impacto menor cuando hablamos del
calentamiento global, esto debido a que los dos factores importantes son, tanto la cantidad de emisiones a la
atmósfera, como el potencial de calentamiento que posee un gas especifico, es decir su capacidad para capturar
energía infrarroja radiante. Con esto en mente revisemos las características importantes de cada uno de estos
gases y sus fuentes de emisión.

Dióxido de Carbono (CO2)

También denominado gas carbónico, es un gas de moléculas compuestas por un átomo de carbono y dos de
oxígeno. Este gas se encuentra presente en la atmósfera naturalmente, y si recuerda el tema anterior, cuando
estudiamos la atmósfera, este gas forma una parte importante en los procesos de los seres vivos, pero solo
representa un aproximado del 0.033% de la composición atmosférica. El dióxido de carbono circula
naturalmente en el planeta a través del ciclo de carbono (La circulación natural del carbono entre la atmósfera
los océanos, el suelo, las plantas y animales), pero las actividades humanas están alterando este ciclo
principalmente mediante dos formas, primero emitiendo grandes cantidades de CO2 a la atmósfera, CO2
proveniente de fuentes en las cuales se encontraba atrapado desde hace miles de años y que ya no formaba parte
del ciclo natural (combustibles fósiles), y luego a esto se le agrega todo el impacto negativo sobre los sumideros
naturales de CO2 como los bosques.

También debemos mencionar que el tiempo de vida del CO2 realmente está pobremente definido, debido a que
no es un gas que con el tiempo se destruya o se transforme a otra sustancia, más bien su tiempo de vida surge
como resultado de su movimiento entre las diferentes partes del sistema océano- atmósfera -tierra. Cualquier
exceso de dióxido de carbono en la atmósfera será absorbido por ejemplo por la superficie del océano, pero el
proceso con el cual el carbono es transferido a los sedimentos oceánicos es muy lento, así que la superficie
oceánica tiene un límite de absorción y todo aquel CO2 restante permanecerá en la atmósfera por cientos de
años. Lo alarmante es que estudios científicos indican que la superficie oceánica ya ha llegado al límite y, por lo
tanto, actualmente la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera comienza a incrementarse como nunca se
ha visto.

Estas alteraciones a escala global comenzaron a incrementarse desde la revolución industrial, como resultado de
la utilización de los combustibles fósiles (como el carbón, gas natural y el petróleo) para la industria de la
energía y el transporte. De hecho el consumo de combustibles fósiles es la principal actividad humana que emite
CO2, y es una norma general en casi todos los países del mundo, del total sus emisiones de gases de efecto
invernadero, el gas que más emiten es el CO2 y estas emisiones provienen en su mayoría de las mismas
actividades: transporte y energía. Esta situación es algo que también se observa en nuestro país.

Aunque también se debe mencionar que la forma en la cual las personas usan la Tierra es una importante fuente
de dióxido de carbono. El CO2 puede ser emitido directamente por impactos inducidos por el humano mediante
la silvicultura y el cambio en el uso del suelo, actividades tales como (especialmente) la deforestación, las
limpias para la agricultura y la degradación de los suelos generan una gran cantidad de emisiones netas a la
atmósfera.

Otra de las características del CO2 atmosférico surge debido a que éste al ser absorbido por la vegetación, y si
observamos el mapa del mundo, podemos ver que en el hemisferio norte se encuentra mayor cantidad de
superficie terrestre, la cual se puede cubrir de vegetación y luego agregando el hecho de las estaciones del año,
podemos observar como las concentraciones del CO2 en la atmósfera disminuyen cuando la vegetación en el
hemisferio norte se encuentra en crecimiento (primavera y verano del hemisferio norte) y luego la
concentración aumenta cuando esas hojas se secan y la vegetación muere (otoño e invierno del hemisferio
norte).

En la curva podemos apreciar ese notable efecto de diente de sierra que se crea debido a las estacionales de la
fotosíntesis. Pero lo que resalta es que aunque la concentración varié cada año, pero desde 1958 hemos estado
observando como los valores aumentan cada año y la tendencia neta es al incremento, y la pregunta que surge
¿Es realmente este incremento tan significativo? Es decir ¿Debemos de preocuparnos por esto? Bueno,
volveremos a esto más adelante cuando analicemos el problema de forma general, por mientras sigamos
avanzado en nuestro estudio de los demás gases de efecto invernadero.
Vapor de Agua

El vapor de agua (H2O) es un gas que se obtiene por evaporación o ebullición del agua líquida, o por
sublimación del hielo. Es el que más contribuye al efecto invernadero natural de la atmósfera. Es inodoro e
incoloro y en ciertas condiciones, a alta concentración, parte del agua que forma el vapor se condensa y se
forma niebla o, en concentraciones mayores, nubes. Pero a pesar de lo que pueda parecer, las nubes o el vaho
blanco de una cacerola o un congelador, vulgarmente llamado "vapor", no son vapor de agua sino el resultado
de minúsculas gotas de agua líquida o cristales de hielo.

Muy enrarecido, el vapor de agua es responsable de la humedad ambiental. Aproximadamente el 99.13 % del
vapor de agua se encuentra en la troposfera, y a pesar de tener un gran potencial de efecto invernadero su
concentración en la troposfera es variable, mediante la evaporación y las precipitaciones, el agua circula con
rapidez en la parte baja de la atmósfera y el vapor no tiende a acumularse. Aunque es de mencionarse que las
concentraciones de vapor de agua se han estado incrementando en los últimos años pero esto no es en gran
medida comparado al incremento en las emisiones de los demás gases de invernadero.

Además el 99% del vapor es de origen natural, y menos del 1% proviene de actividades humanas. La actividad
que más contribuye a ese pequeño porcentaje de emisiones antropogénicas es la irrigación en la agricultura y
estudios muestran que tales emisiones contribuyen a variaciones de humedad y temperatura en las diferentes
regiones e incluso a nivel global, las concentraciones elevadas de vapor de agua contribuyen al calentamiento
de la superficie oceánica y de las capas inferiores del aire, pero otras fuentes de calor tienen efectos con un
impacto mucho mayor, es la razón por la cual en la mayor parte de los estudios científicos sobre el
calentamiento global el vapor de agua no figura como un gas tan relevante.

Metano (CH4)

Esta sustancia se presenta en forma de gas a temperaturas y presiones ordinarias, es incoloro, inodoro e
insoluble en agua. En la naturaleza se produce como producto final en la putrefacción anaeróbica de las plantas.
Este proceso natural se puede aprovechar para a producción de biogás. Muchos microorganismos lo generan en
sus reacciones naturales. Constituye hasta el 97% del gas natural. En las minas de carbón se le llama grisú y es
muy peligroso ya que es fácilmente inflamable y explosivo, no obstante en las últimas décadas ha cobrado
importancia la explotación comercial del gas metano de carbón, como fuente de energía. El metano es
importante para la generación eléctrica ya que se emplea como combustible en las turbinas de gas o en
generadores de vapor.
El metano es un gas de efecto invernadero relativamente potente que contribuye al calentamiento del planeta
Tierra ya que tiene un potencial de calentamiento global de 28. Esto significa que en una medida de tiempo de
100 años cada kg de CH4 calienta la Tierra 28 veces más que la misma masa de CO2, sin embargo hay
aproximadamente 220 veces más dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra que metano, por lo que el
metano contribuye de manera menos importante que el CO2 al efecto invernadero. El metano tiene un gran
efecto por un breve período de tiempo (su tiempo de vida es de aproximadamente 10 años), mientras que el
dióxido de carbono tiene un pequeño efecto por un período prolongado (con un periodo de vida sobre los 100
años).

El metano no es tóxico, aunque si es asfixiante pues puede desplazar al oxígeno en un espacio cerrado. Su
principal peligro para la salud son las quemaduras que puede provocar si entra en ignición. Es altamente
inflamable y puede formar mezclas explosivas con el aire. Así que no podemos verlo como un contaminante,
pero si es un gas de efecto invernadero.

El 60% de las emisiones en todo el mundo es de origen antropogénico. Proceden principalmente de actividades
agrícolas y otras actividades humanas.

La mayor fuente de metano, es su extracción de los depósitos geológicos conocidos como campos de gas
natural. Se encuentra asociado a otros hidrocarburos combustibles y a veces acompañado por helio y nitrógeno.
El gas, especialmente el situado en formaciones poco profundas (baja presión), se forma por la descomposición
anaeróbica de materia orgánica y el resto se cree que proviene de la lenta desgasificación de los materiales
primordiales situados en las partes más profundas del planeta. En términos generales, los depósitos de gas se
generan en sedimentos enterrados a mayor profundidad y a temperaturas más altas que los que dan lugar al
petróleo. Así pues se emiten ciertas cantidades de metano las tuberías de gas y de los pozos petroleros.

También se puede extraer el metano de los depósitos o las minas de carbón mediante la perforación de pozos en
las capas de carbón, bombeando a continuación el agua de la veta para producir una despresurización lo que
permite la liberación del metano y su subida por el pozo hasta la superficie, esto puede traer problemas
medioambientales debido a la bajada del nivel de los acuíferos y a la presencia de contaminantes en el agua
extraída.

Otras fuentes de metano son los procesos en la digestión y defecación de animales (especialmente del ganado),
las bacterias en plantaciones de arroz, y la digestión anaeróbica de la biomasa. Entre algunas fuentes naturales
se encuentran los pantanos. Considerando todas las fuentes, este gas llega a la atmósfera más rápido de lo que se
elimina.

La concentración de metano en la atmósfera ha aumentado durante los últimos cinco mil años. La explicación más
probable de este aumento continuado reside en las innovaciones asociadas al comienzo de la agricultura, sobre todo
probablemente al desvío de los ríos para el riego del arroz. La concentración de metano se ha incrementado un 150%
desde 1750 y es responsable del 20% del forzante radiactivo total de todos los gases de efecto invernadero de larga vida
y distribución global. La concentración de este gas en la atmósfera se ha incrementado de 0,8 a 1,7 ppm, pero se teme
que lo haga mucho más a medida que se libere el que se encuentra almacenado en el fondo del Ártico, esto debido al
aumento de la temperatura de los océanos.

Óxido Nitroso (N2O)

El óxido de nitrógeno (recuerde no confundirlo con el dióxido de nitrógeno NO2 que estudiamos como un
contaminante atmosférico en el tema pasado) también llamado gas hilarante o gas de la risa, es un gas incoloro
con un olor dulce y ligeramente tóxico, con efecto anestésico y disociativo. Es un gas que contribuye al efecto
invernadero, mejor dicho, es un poderoso gas de efecto invernadero, con un potencial de 265 veces el potencial
del CO2, pero sus concentraciones son bajas. Aun así es de tomar en cuenta debido a que tiene una permanencia
media de 120 años en la atmósfera antes de ser destruido por reacciones químicas con otros compuestos
atmosféricos. Actualmente se atribuye el 5% del efecto invernadero artificial a este gas. Para complicar aún más
las cosas, además de afectar en la troposfera también tiene un fuerte impacto en la estratosfera porque ataca la
capa de ozono, reduciendo el ozono a oxígeno molecular y liberando dos moléculas de monóxido de nitrógeno.

Como ya vimos en diagramas anteriores, el óxido nitroso representa el 6% del total de emisiones de gases de
efecto invernadero globales. El óxido nitroso se encuentra presente en la atmósfera como parte del ciclo del
nitrógeno en la Tierra, circulando entre la atmósfera, las plantas, animales y microorganismos presentes en el
suelo y el agua, sin embargo las actividades humanas tales como la agricultura, combustión de combustibles
fósiles, manejo de aguas residuales y diferentes procesos industriales están incrementando la concentración de
este gas en la atmósfera. Globalmente cerca del 40% de emisiones de N2O provienen de actividades humanas.

Este gas es emitido en mayor parte por la agricultura, y sucede cuando las personas adhieren nitrógeno al suelo
a través del uso de fertilizantes sintéticos, también es emitido durante la descomposición del nitrógeno en el
estiércol y la orina del ganado.

El sector transporte emite N2O cuando se quema el combustible, la cantidad de N2O emitido depende del tipo de
combustible, la tecnología del vehículo, mantenimiento y las prácticas de operación y uso. Hoy en día es utilizado en
automóviles convencionales modificados para incrementar su potencia.

En la industria el óxido nitroso es generado también como un subproducto durante la producción de ácido nítrico, que
es usado para fabricar fertilizantes comerciales sintéticos, y en la producción de ácido adípico, el cual es usado para
hacer fibras como el nylon y otros productos sintéticos. Además es utilizado en la medicina como anestésico a corto
plazo.

Las concentraciones de este gas en la atmósfera en los años recientes se han mantenido relativamente estables, con
solo un 5% de incremento, en parte debido a algunas normas de control en la emisión de los automóviles, pero no ha
existido un avance notable en cuanto a su control en la agricultura. Las proyecciones indican un incremento en un 5%
entre los años 2005 y 2020.

Clorofluorocarbonos (CFC) y los Gases Fluorados

Los clorofluorocarbonos muy conocidos como CFC, se les llama así a los derivados de los hidrocarburos
saturados obtenidos mediante la sustitución de átomos de hidrógeno por átomos de flúor y/o cloro
principalmente. Debido a su alta estabilidad fisicoquímica y su nula toxicidad, fueron muy usados como gases
refrigerantes, agentes extintores y propelentes para aerosoles. Fueron introducidos a principios de la década en
los años 1930, por ingenieros de General Motors, para sustituir materiales peligrosos como el dióxido de azufre
y el amoníaco. Ya hemos estudiado estos compuestos, pero la vez anterior nos interesaba su capacidad para
destruir el ozono estratosférico, esta vez nos interesan sus características como gases de efecto invernadero.

Con estas dos características los CFC son similares al óxido nitroso,
primero tienen un gran potencial como gas de efecto invernadero (más
de 200 veces el del CO2), estos gases atrapan más del 60% de radiación
infrarroja que el CO2, y segundo destruyen la capa de ozono en la
estratosfera, con el agregado de tener una elevada persistencia en la
atmósfera (de 50 a 100 años). Pero si recuerda pese a todo los impactos
negativos que representan, gracias al trabajo en conjunto entre muchas
personas de las naciones del mundo,
fue firmado el protocolo de Montreal
con el cual se prohíbe su utilización
desde 1987 a nivel internacional.
Así que estamos bien, nos libramos de las emisiones de CFC, pero las industrias seguían necesitando sustancias
con características similares, por ejemplo, para los aerosoles se necesitan sustancias propelentes que sean
inertes, esto llevo a la industria a buscar sustancias alternativas tales como los HFC y PFC, que en general se les
conoce como gases fluorados.

Los gases fluorados se comienzan a utilizar en la industria a principios de los años 90 como remplazo a los
CFC. Hay cuatro principales categorías de gases fluorados, están los Hidrofluorocarbonos (HFC), los
perfluorocarbonos (PFC), el Hexafluoruro de azufre (SF6) y el Trifluoruro de nitrógeno (NF3). No así como los
otros gases de efecto invernadero, los gases fluorados no tienen fuentes naturales, es decir que sus emisiones
solo provienen de las actividades antropogénicas.

La mayoría de los gases fluorados tienen muy elevados potenciales de calentamiento global comparado a otros
gases de efecto invernadero pero sus concentraciones en la atmósfera aún permanecen en niveles bajos, claro
eso no significa que no generen un efecto notable en las temperaturas de la atmósfera, más bien eso nos indica
que de incrementar sus emisiones serán un serio problema para nuestra situación climática, además tienen
considerables periodos de vida, incluso en algunos casos hasta miles de años. Los gases fluorados solo son
removidos de la atmósfera cuando son destruidos por la luz solar en la atmósfera superior.

Ahora revisemos cuales son las fuentes de emisión de estos gases. Primero hay que recordar que surgen como
sustitutos de las sustancias que destruyen la capa de ozono (como los CFC y los HCFC), bueno es decir que
estos gases al menos no afectan la capa de ozono. En su papel de sustitutos son utilizados como refrigerantes en
sistemas de aire acondicionado para vehículos y edificios, también como propelentes de aerosoles, solventes y
retardantes de fuego.

En la industria los perfluorocarbonos (PFC) son compuestos producidos como un subproducto de varios
procesos industriales asociados con la producción de aluminio y la manufactura de semiconductores, también
son utilizados en la industria cosmética y farmacéutica. El hexafluoruro de azufre es usado en el procesamiento
de magnesio y la manufactura de semiconductores, así como gas trazador de fugas. Este también es usado en
equipo para la transmisión eléctrica, incluyendo disyuntores en circuitos eléctricos. Tomando en cuenta que el
potencial de calentamiento global del hexafluoruro de azufre es de 22800 veces el del CO2, este es el gas de
efecto invernadero más potente que ha sido evaluado por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio
Climático (IPCC).

a mayor fuente de emisión de estos compuestos a la atmósfera es su uso como refrigerante, esto como resultado
de fugas, los procesos de mantenimiento y la deposición de equipo obsoleto.

En términos generales las emisiones de gases fluorados se han incrementado durante los últimos años, en
Estados Unidos se han incrementado cerca del 77% entre 1990 y 2014, aunque las emisiones de los
perfluorocarbonos y del hexafluoruro de azufre en realidad han disminuidos gracias a los esfuerzos por la
reducción de emisiones en la industria de producción de aluminio y la industria de distribución y transmisión de
electricidad. Yendo más adelante las emisiones de los HFC están proyectadas a crecer cerca del 141% entre el
2005 y el 2020, esto debido a la demanda en la refrigeración y la mayor cantidad de sustancias que destruyen la
capa de ozono que están siendo reemplazadas. Tomando en cuenta los cambios en las emisiones de los
diferentes gases fluorados lamentablemente los análisis muestran que sus emisiones se incrementarán en
cantidades notables.

Analizando un poco toda la información brindada sobre los principales gases de efecto invernadero, claramente
podemos notar que desde que dichos gases tomaron relevancia en cuanto a la problemática ambiental
presentada a nivel mundial, pues se han realizado muchos estudios e investigaciones sobre estos, sobre sus
orígenes, sus fuentes de emisiones y las características de cada gas individual. Todo esto tiene la finalidad de
servir de evidencia y soporte para encontrar la principal causa del calentamiento global que hemos estado
experimentando. Como lo mencionamos al inicio del subtema, la comunidad científica tiene sus ojos puestos
sobre dichos compuestos desde hace ya algún tiempo, razón por la cual se han llevado a cabo todas esas
investigaciones.

Incluso los países firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
(CMNUCC) se comprometieron a realizar estudios nacionales sobre la cantidad de emisiones que se generan en
su territorio y de los diferentes sectores industriales que las producen. A este tipo de estudios se les conocen
como un Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (INGEI), en nuestro país se han elaborado dos
comunicaciones nacionales sobre las emisiones de estos gases, estos estudios de las emisiones de gases anuales
tomaron como base los años 1995 y el 2000 utilizando toda la referencia bibliográfica recopilada por las
instituciones y organismos del gobierno.

Inicialmente estos análisis de las tendencias en las emisiones nacionales debían realizarse cada cinco años y
luego de la segunda comunicación en una secuencia de dos años, pero lamentablemente en nuestro país los
siguientes inventarios no se realizaron, así que solo contamos con los análisis de dos años específicos, pero esto
nos sirve para observar las tendencias y obtener algunas conclusiones sobre la situación ambiental en nuestro
país, relacionada con la mitigación del calentamiento global.

Bueno, entonces revisemos un poco dicha información para establecer algunas conclusiones interesantes sobre
cuál es nuestra situación nacional en esta temática.

Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (INGEI)

Para tener una definición clara sobre qué es un inventario de gases tenemos la siguiente: Es la contabilidad de
las emisiones de gases y partículas que resultan de las actividades antropogénicas aumentando la concentración
de gases en la atmósfera en niveles superiores a los que son producidos en forma natural (Fuente: SERNA,
2008, INGEI 2000).

En la siguiente tabla se muestra un resumen por fuente de las emisiones totales de gases de efecto invernadero
en Honduras para el año 1995, los datos están en unidades de miles de toneladas totales.

En el estudio se analizan los siguientes gases: Dióxido de Carbono (CO2), Metano CH4, Óxido Nitroso (N2O),
Monóxido de Carbono (CO), los Óxidos de Nitrógeno (NOX) y los Compuestos Orgánicos Volátiles Diferentes
del Metano.

Respecto a los sectores tomados en el estudio, hay que mencionar que cada uno de ellos tiene diferentes
subsectores, por ejemplo en el sector de la energía se encuentran los subsectores: La industria de la energía
(energía eléctrica), El transporte aéreo, El transporte terrestre y Los consumos energéticos del subsector
residencial. De igual forma para los demás sectores presentados en la tabla, la información completa la puede
encontrar en los documentos completos (INGEI 1995 y INGEI 2000), pero por ahora solo nos interesan las
conclusiones generales.
*Las emisiones del subsector residencial por el uso de la leña
fueron consideradas en el sector Cambio en el uso de la tierra
y no en el sector de Energía.

Fuente: SERNA, INGEI 1995.

Observando la información de la tabla, resulta que para el año 1995 el gas que más emisiones presentaba en el
país era el dióxido de carbono (CO2), representando el 72% de las emisiones totales de gases de efecto
invernadero a nivel nacional, luego del CO2 el siguiente gas significativo son los óxidos de nitrógeno (NOX),
los otros gases considerados en el estudio se emiten en menor medida. Respecto a las emisiones de los
diferentes sectores, el sector que más generó emisiones en el 95 fue el sector de la Energía, hay que recordar
que este sector tiene como subsectores a la generación de energía eléctrica, el transporte terrestre, el transporte
aéreo, y los consumos energéticos por parte del sector residencial (sin considerar el consumo de la leña como
fuente de energía). El segundo sector que produce más emisiones es el cambio en el uso de la tierra o
silvicultura, los demás sectores en una menor medida.

Solo para aclarar un poco, el cambio en el uso de tierra genera emisiones cuando, por ejemplo, se tala un bosque
para uso de la agricultura, la capacidad de absorción de CO2 de una árbol es mucho mayor que lo que pueda
absorber una planta de maíz por decir algo, entonces cuando se hace un cambio en el uso del suelo, realmente se
reduce la cantidad gases absorbidos por la vegetación y por lo tanto decimos que se generan emisiones de gases
de invernadero.

La cantidad total de emisiones de gases de efecto invernadero para el año 1995 fue de 7503 giga gramos o 7.5
millones de toneladas de gases. Ahora comparemos esta información con lo recopilado en el año 2000.
*Las emisiones del subsector residencial por el uso de la leña
fueron consideradas en el sector Cambio en el uso de la tierra
y no en el sector de Energía.

Fuente: SERNA, INGEI

Comparando ambas tablas, pues notamos cierta variación en las emisiones de los diferentes gases y las que
provienen de los diferentes sectores, pero la tendencia se mantiene, es decir el gas que más emisiones presentó
fue el CO2 y el sector que más genera emisiones es el sector Energía, aunque en el 2000 el sector Cambio en el
uso de la tierra ganó cierto porcentaje frente al sector energético. También podemos notar que la cantidad total
de emisiones de gases de efecto invernadero en el país se incrementó desde 1995 al 2000 y aunque no se
completaron los estudios para otros periodos de tiempo pero las estimaciones muestran una constante tendencia
al incremento de las emisiones nacionales.

Note que aunque normalmente pensamos que los procesos industriales siempre son los principales responsables
de la contaminación ambiental, en el caso de Honduras esto no es del todo correcto, al menos para las emisiones
de gases de efecto invernadero, esto es debido a que no somos un país industrializado, así que nuestras
principales emisiones surgen debido al tipo de energía que consumimos para nuestras actividades y debido al
cambio en el uso de la tierra.

Como vemos los inventarios tienen la finalidad de establecer programas y medidas de acción por parte de los
gobiernos para reducir estas emisiones, a estas les llamamos medidas de mitigación, pero así como hemos
aprendido cuando estudiábamos el concepto del desarrollo sostenible, el trabajo de los gobiernos necesita estar
basado sobre una participación conjunta de la ciudadanía, así pues con el fin de controlar y reducir nuestras
emisiones o las emisiones de las cuales somos responsables surge el concepto de la Huella de Carbono o la
Huella ecológica del Hombre, la cual definiremos a continuación.

Huella Ecológica

El concepto de huella surge por el hecho que nosotros ya mencionamos cuando estudiamos los principales gases
de efecto invernadero, si recuerda casi todos los gases que estudiamos tienen una elevada permanencia en la
atmósfera, tardan mucho tiempo en completar su ciclo natural una vez emitidos o los mecanismos por los cuales
estos se destruyen, no son muy efectivos, así las concentraciones no disminuyen tan rápido pero en cambio se
siguen emitiendo más y más cantidades de estos gases. Y como ya mencionamos el CO2 tiene una especial
relevancia, así que lo que estamos planteando es que cada vez que realizamos una actividad y esto conlleva a la
emisión a la atmósfera de cualquier cantidad de algún gas de efecto invernadero (en especial CO2), nuestra
acción dejará una huella en la atmósfera, así como las huellas en la arena, y dicha huella podría permanecer en
la atmósfera hasta varios cientos de años, afectando a las generaciones futuras.

Todos dejamos una huella ecológica, así que este concepto es la unidad que se usa para medir nuestro impacto
en el medio ambiente por la emisión de gases de efecto invernadero. Ahora, nuestra huella ecológica se divide
en dos partes: La huella primaria y la huella secundaria.

La huella primaria muestra las emisiones de dióxido de carbono y de otros gases de efecto invernadero de las
cuales somos responsables de forma directa; por ejemplo, las emisiones que se derivan de los desplazamientos o
de los consumos de electricidad, claro desplazamientos y consumos eléctricos que fueron posible mediante la
quema de combustibles fósiles.

La huella secundaria que surge debido a las emisiones de las cuales somos responsables de forma indirecta,
tales como las que provienen de la fabricación de los productos que compramos o de la distribución de dichos
productos hasta el lugar donde los compramos: Como dato, incluso los servicios bancarios generan cierta
cantidad de emisiones y todas estas emisiones contribuyen al calentamiento global.

Realice la actividad de aprendizaje donde podrá calcular su huella de carbono personal. Insertar autoevaluación
Huella de Carbono

Para finalizar analicemos un poco la relación de dependencia entre el calentamiento global y las
concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Calentamiento Global y Gases de Efecto Invernadero, Conclusiones.

Como lo mencionamos al inicio del subtema, el calentamiento global es una realidad, las evidencias muestran
rotundamente que la temperatura en la superficie de la Tierra se está incrementando, esto es un hecho que nadie
puede cuestionar, lo que algunas personas tratan de poner en duda es la relación de causa-efecto entre el
calentamiento global y el incremento en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Ya explicamos que existen muchos factores que podrían estar generando este relativamente reciente incremento
en la temperatura de la superficie del planeta, pero todos los estudios que se han estado realizando desde hace
ya algún tiempo muestran como principal factor de cambio al incremento en las concentraciones de los gases de
efecto invernadero.

La actividad humana ha llevado a sobrepasar los records existentes en cuanto a las concentraciones naturales de
estos gases en atmósfera, cambios que comenzaron durante la revolución industrial, los estudios realizados en el
hielo polar sirven para estudiar las características de la
atmósfera hace cientos y hasta miles de años, y estos nos
muestran que antes de la revolución industrial los niveles
de CO2 eran de 280 partes por millón (ppm). Actualmente
hemos roto la barrera de las 400 ppm, barrera que nunca
había sido sobrepasada en 650000 años de historia
terrestre.
Ahora, si hacemos una comparación entre las temperaturas de la superficie terrestre y las concentraciones de
CO2 en la atmósfera, la relación es más que clara.

Los estudios nos muestran que a medida que varían las concentraciones de CO2 en la atmósfera, de igual forma
varía la temperatura superficial del planeta, siguiendo ese razonamiento la situación se está complicando más
pues las emisiones de los gases de efecto invernadero se siguen incrementando lo que nos llevará a un mayor
incremento en las temperaturas terrestres.

Pero con tanta evidencia ¿Por qué aún hay personas que no creen en el calentamiento global o en que los gases
de efecto invernadero lo está causando?

Bueno, primero hay que recordar que en la ciencia no existen verdades absolutas, nos basamos en la
experimentación, en la recolección de datos, en el método científico para establecer hechos, mostrar tendencias
estadísticas, indicar rangos de probabilidad, etc. Y cuando se tienen tantas variables que se relacionan no
podemos afirmar al cien por ciento que el incremento en las concentraciones de los gases de efecto invernadero
sea la única causa que ha provocado las elevaciones en la temperatura.
Actualmente la comunidad científica da un valor del 95% de certeza a que el calentamiento global
experimentado en los últimos 60 años ha sido provocado por las actividades humanas y sus emisiones de gases
de efecto invernadero a la atmósfera. No estamos 100% seguros que es nuestra culpa pero eso no significa que
no debemos actuar puesto que es un porcentaje muy considerable y para la ciencia eso es más que suficiente
para empezar a hacer algo que controle la situación.

Todos los tratados internacionales y los esfuerzos que se realizan para controlar y disminuir nuestras emisiones
se basan en el principio de precaución, no podemos esperar a estar 100% seguros que somos nosotros porque
para entonces será demasiado tarde, es como si le pidieran que cruzase con los ojos vendados a través de una
autopista muy transitada por automóviles, no lo haría ¿verdad? Pero usted no está 100% seguro que lo vaya a
atropellar algún automóvil, quizás por su suerte o por alguna fuerza divina ningún automóvil pasa cerca de
usted, pero a pesar de que existe cierta probabilidad de que no lo golpee un automóvil, no se cruzaría la calle, no
lo haría por precaución, por la misma razón no podemos quedarnos de brazos cruzados y seguir realizando las
misma actividades sin ningún cambio, seguir emitiendo esas enormes cantidades de gases de efecto
invernadero, seguir cambiando la composición de la atmósfera y provocando un mayor calentamiento global.

Para terminar solo aclaremos por qué nos debemos de interesar y preocupar por el reciente calentamiento global
que experimenta el planeta, bueno como ya dijimos, el calentamiento global provoca alteraciones climáticas que
afectan por completo al sistema terrestre. Los efectos más probables que surgen debido al calentamiento global
son el llamado cambio climático regional y el ascenso en el nivel del mar.

Estos efectos representan un problema muy serio para los organismos que habitan el planeta incluyendo al ser
humano, el problema del cambio climático es un tema muy complejo y difícil de analizar por completo, factores
sociales, políticos y económicos se tienen que analizar para poder plantear las mejores soluciones, todo esto se
aborda desde la perspectiva del concepto que ya hemos estudiado, el desarrollo sostenible. Pero esto lo
estudiaremos mejor en la siguiente sección, por ahora realice las actividades de aprendizaje de esta sección.