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TRES DISTINTOS SEGUIDORES DE JESÚS las consecuencias.

las consecuencias. Las zorras tienen cuevas y las aves del cielo nidos, mas el
Lucas 9:57-62, (Mt. 8.18-22) Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré Hijo del Hombre no tiene donde recline su cabeza.
adondequiera que vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de  “Piensa – quiso expresarle con esas palabras el Maestro- piensa que el camino
los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Y dijo a por el cual voy no es de comodidades temporales, piensa que quizá tú mismo
otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. tendrás que dejar muchas cosas para seguirme, piensa que el discípulo no es
Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el más que su Maestro.
reino de Dios.  Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me  Piensa si tu resolución no nace de un mero entusiasmo de heroísmo fugaz y
despida primero de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo exterior, en el cual no participa la idea de la negación y del sacrificio. Piensa, y
su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. luego que lo hayas comprendido, bienvenida tu decidida resolución: ¡Sígueme! Si
pones en ello toda tu alma, si de veras confías en mí de corazón, no hay
INTRODUCCIÓN: Seguir a Jesús no significa simplemente una adhesión exterior y temeridad infundada. ¡Hazlo!
cómoda, no solamente recibir sus bendiciones, sino que implica un renunciamiento a
si mismo, a sus caprichos, a sus pecados, a su orgullo; es seguirle con la cruz a 2. HOMBRES A LOS QUE JESÚS LLAMA, PERO VACILAN EN SEGUIRLO:
cuestas: Lucas 6:57.62. Circunstancias especialísimas iban rodeando aquel viaje de
peligros y haciendo necesario, como nunca que, aquéllos que quisieran seguir al a. Jesús se encuentra luego frente a otro hombre tomando Él la iniciativa le dice: -
Maestro se revistieran de decisión y de coraje. “Si alguno quiere venir en pos de mí, ¡Sígueme! Mientras que al anterior parece más bien detenerlo, a éste lo incita.
niéguese a sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame”, había dicho Jesús. Jamás forzó Jesús a nadie para que le siguiera. El ejemplo anterior lo
demuestra, el hombre debe sentir la necesidad de hacerlo y tomar la iniciativa
Y aconteció que yendo ellos ¿Quiénes? Jesús y sus discípulos. ¿A dónde? Al peligro por su propia cuenta. Por ello, es muy probable que el Maestro vio a este
y a la muerte, pues “como se cumplió el tiempo en que había de ser recibido arriba, hombre en condiciones y con deseos de ir en pos de Él, pero que, por su
Él afirmó su rostro para ir a Jerusalén” donde, según su propia declaración, era carácter tímido e irresoluto, había llegado a ser excesivamente cauteloso en
necesario que padeciera muchas cosas y fuera desechado de los ancianos, y de los tomar una decisión final.
príncipes de los sacerdotes, y de los escribas y, finalmente, muerto. En este proceso b. Trató así de ayudarle a vencer una vacilación que le impedía hacer lo que su
algunos pretendían seguirle, y la biblia nos revela los diferentes tipos de personas corazón le dictaba queriéndole decir: “Sígueme, sígueme sin temor, sin dudas,
que siguen a Jesús. Hoy veremos, precisamente, a tres tipos de personas que pues yo te sostendré”. Fue entonces cuando ese hombre expuso el motivo,
andaban tras Jesús, esperando que usted y yo nos ubiquemos con respecto a la especial de su indecisión: -Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi
clase de seguidores que somos. padre.
c. Aquella objeción, la de un padre que hay que sepultar, parecía ser
1. LOS HOMBRES DE RESOLUCIONES RAPIDAS, PERO LIGERAS suficientemente fuerte como para postergar su decisión. No dijo a Jesús que no
a) Un hombre se acercó a Jesús y ke dijo: te seguiré donde quiera que fueres. Este la tomaría, todo lo contrario: ‘Sí, Señor, yo te necesito, yo te amo, yo quiero
hombre, sobre la marcha, tomó una resolución rápida y terminante. ¿Tenía seguirte, pero justamente ahora, ¡qué momento! Déjame que primero cumpla
conciencia de lo que ello significaba? ¿Conocería las condiciones que Él había con mi deber frente a la muerte de mi padre y después te seguiré Jesús, lejos
indicado? Si era así, su decisión además de rápida fue arriesgada. de aprobar el motivo de su postergación, le incitó nuevamente a seguirle. A
b) Seguir a Jesús no significaba simplemente una adhesión exterior y cómoda, no primera vista parecería que Jesús le exigía demasiado: -Deja a los muertos que
solamente recibir sus bendiciones, sino que implicaba un renunciamiento a si entierren a sus muertos y tú ve y anuncia el reino de Dios. Es verdad que el
mismo, a sus caprichos, a sus pecados, a su orgullo; era seguirle con la cruz a entierro de un padre es un deber sagrado, pero lo es si no hay otro más
cuestas, con la cruz del reproche, de la burla y, quizá, de la persecución por sagrado aún que impida cumplirlo.
causa de su fe; era necesario estar dispuesto a darlo todo, para ganarlo luego d. Si aquel hombre iba al entierro, de acuerdo con las prescripciones de la ley de
todo. Moisés, no hubiera estado en condiciones de terminar con los ritos
c) Evidentemente, la respuesta de Jesús a las palabras de aquel hombre tuvo por ceremoniales hasta después de siete días. ¿Volvería? ¿No se dejaría influir por
objeto hacerle pensar, procurando que no diera un paso tan importante sin medir los suyos? ¿Su indecisión no lo llevaría a nuevas vacilaciones? Además,
¿dónde estaría entonces Jesús? “Decídete ahora mismo – parecía decirle el
Maestro- hay otros que, aunque vivos en el cuerpo, están espiritualmente
muertos, deja que ellos que no sienten necesidad de otra cosa, hagan eso, pero
tú puedes realizar una tarea mucho más grande si me sigues, tú puedes llevar
el conocimiento de la vida a los hombres muertos en sus delitos y pecados, ve y
anuncia el reino de Dios”. ¡Sublime y sin igual tarea!

2. HOMBRES QUE ESTAN DECIDIDOS PERO QUE CONDICIONAN EL


LLAMADO
a) Finalmente, un tercer caso presenta el Evangelio; es el de un seguidor decidido,
pero condicionalmente. Entonces también le dice otro: te seguiré, Señor mas
déjame que me despida primero de los que están en mi casa.
b) Este hombre, como el primero, toma por su cuenta la resolución de seguir a
Jesús y le comunic4 que se dispone a hacerlo, pero lo mismo que el segundo,
contemporiza poniendo una condición previa: “Te seguiré, Señor, estoy
dispuestos hacerlo, pero déjame que primero me despida…
c) Jesús no lo detiene como al primero, pues, no peca de temeridad irreflexivo,
pero tampoco lo empuja como al segundo, pues no es indecisión lo que
manifiesta. Lo que hace es invitarle a terminar con ese dualismo que le lleva por
un lado a desear seguirle dejándolo todo y por el otro a permanecer apegado a
aquello que hasta entonces llenó su vida. Y Jesús le dijo: ninguno que poniendo
la mano al arado mira atrás es apto para el reino de Dios.
d) Hay que hacerlo o no hacerlo. Nada de términos medios; es necesario decidirse
real y definitivamente por una cosa o por la otra: por Cristo o por el mundo, por
el vició 0 por la virtud, por la luz o por las tinieblas, por la fe o por la
incredulidad, por la vida o por la muerte, o aun como en el caso del relato, entre
sentimientos nobles pero egoístamente absorbentes y el amor de Dios que lleva
al servicio de los otros. “Nadie puede servir a dos señores porque amará a uno
y aborrecerá a otro.

CONCLUSION
Resumamos lo dicho: Jesús llama al hombre para que lo siga con el objeto de
salvarle, de cambiar su vida, de utilizarle para el reino de Dios en la tierra; le llama
porque le ama y quiere su bien. Necesitamos seguirle, seguirle decidida pero
conscientemente, seguirle sin temores ni duda, aunque haya dificultades en el
camino, seguirle sin condiciones previas. Para aquellos que así lo hagan están sus
palabras: “Yo soy la luz del mundo, y el que me sigue no andará en tinieblas mas
tendrá la lumbre de la vida”.