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 La Oración

Hay un texto en Jeremías que dice “Clama a mi y yo te responderé, y te


enseñaré cosas grandes y ocultas que tu no conoces” Jeremías 33:3

Levántate orando. No comiences tus actividades diarias sin antes tener un


tiempo de oración; no consideres nada mas importante que comenzar el día
conversando con Dios, pues si lo haces cambiará el panorama de tu vida pues tu
forma de pensar será cambiada radicalmente, tus sentimientos hacia las personas
que te rodean serán totalmente diferentes y tus impulsos serán movidos por el
Espíritu Santo; tendrás la necesidad de meditar en la Biblia y de ponerla en
práctica.

Esto de orar es algo que debes ejercitar cada día, cada momento.

a) Verás respuestas mucho mas grandes de las que imaginabas, tendrás la certeza
de muchas verdades que a los ojos del mundo y de cristianos carnales están
veladas;
b) experimentarás progreso en todas las áreas de tu vida porque irás avanzando en
medio aún en medio de toda circunstancia adversa y peligrosa;
c) irás adquiriendo la madurez espiritual que caracteriza a un hijo de Dios;
d) tendrás la certeza de la presencia continua de Dios en tu interior y a tu
alrededor.

Sométete hoy en oración bajo la cobertura poderosa de Dios,

pidiéndole también que sea el Espíritu Santo quien te capacite para vivir en
conformidad a su voluntad.

Límpiate de toda contaminación que te impida vivir en contra de su


voluntad y renueva tu consagración a él (lee Romanos 12:1-2)

1 Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios,


les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su
cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.2 No se amolden
al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de
su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena,
agradable y perfecta