MONOGRAFÍA
1.- DEFINICION CONCEPTUAL Y OPERACIONAL
La Organización Mundial de la Salud —OMS— define el cáncer como…un término
genérico para un grupo de más de 100 enfermedades que pueden afectar a
cualquier parte del organismo.
Otros términos utilizados son neoplasias y tumores malignos. Una de las
características que define el cáncer es la generación rápida de células anormales
que crecen más allá de sus límites normales y pueden invadir zonas adyacentes del
organismo o diseminarse a otros órganos en un proceso que da lugar a la
formación de las llamadas metástasis. Para el caso concreto del cáncer que inicia y
termina en la cavidad oral se denominará cáncer oral.
Las neoplasias malignas son responsables de quinta parte de la mortalidad por
todas las enfermedades crónicas en las Américas, provocando unas 459.000
defunciones en 2002.2
En Colombia el carcinoma escamocelular que es la neoplasia de mayor aparición
en cavidad oral y que se origina como una lesión premaligna representa el 25,7%
de todos los cánceres de piel según el Instituto Nacional de Cancerología en 1998.
La importancia en salud pública del diagnóstico precoz y de educación a los
diferentes grupos humanos sobre los factores etiológicos se sustenta en informes
mundiales y nacionales, en el que el cáncer oral es uno de los diez cánceres más
frecuentes en el mundo, con tres cuartas partes de los casos en países en vía de
desarrollo. En Asia, supone más del 40% de todos los cánceres, mientras que en
los países industrializados representa entre el 1 y el 4% del total en varones y,
aproximadamente, la mitad en las mujeres. Además el cáncer oral es un problema
de salud mundial, con incidencia y tasas de mortalidad en aumento; se calcula que
alrededor de 300.000 pacientes presentan anualmente cáncer oral en todo el
mundo.
En los hombres, las tasas de incidencia más altas se encuentran en el Sudeste
Asiático, algunas partes de Europa occidental, Europa oriental y Oceanía.
En las mujeres, la incidencia es relativamente elevada en el sur de Asia. Estas
variaciones en la distribución regional del cáncer oral y su resultado se han
documentado recientemente, estos patrones muestran claras diferencias
geográficas. Así mismo, se han observado diferencias en el número de muertes
relacionadas con el cáncer oral entre los países desarrollados y en desarrollo,
aumentando significativamente.
En los Estados Unidos el 6% de todos los cánceres son orales y el 30% en cabeza
y cuello, muchos de los cuales provienen de cavidad oral.
En Colombia en el Instituto Nacional de Cancerología se presentan anualmente
entre 100 y 120 nuevos casos de cáncer oral, el 50% en lengua, 3 veces más
frecuente en hombres que en mujeres y con el 74% de los casos a grupos entre los
50 y 70 años; demostrándose como hipótesis, que los factores de riesgo más
comúnmente citados como el tabaco, alcohol, genética, nutrición, virus, radiaciones
y riesgos ocupacionales, tienen un efecto acumulativo en el tiempo, lo que da
consistencia al hallazgo epidemiológico de mayor prevalencia en adultos mayores,
que ha hecho afirmar a muchos autores que la edad es el principal factor de riesgo
en el desarrollo del cáncer, y específicamente del cáncer oral.
Es importante resaltar que en las últimas décadas se ha venido produciendo un
importante cambio en la estructura de las poblaciones, especialmente en países de
Europa Occidental como España, lo cual coincide con el aumento, tanto en
términos absolutos como relativos de la población anciana, esto sin contar que la
exposición a factores de riesgo como el tabaquismo se presentan cada vez en
personas más jóvenes.
El cáncer oral puede dividirse en tres grandes grupos: carcinomas propios de la
cavidad oral, carcinomas de labio-bermellón y carcinomas de la orofaringe, los
cuales son más comunes en hombres que en mujeres, en una relación 2:1; sin
embargo, hoy en día prevalece la leve disminución de la tasa de cánceres de
cabeza y cuello en hombres mientras ha aumentado en mujeres, la causa aún se
desconoce pero se cree que está asociado a la prevalencia del virus del papiloma
humano y la creciente exposición a carcinógenos como el tabaco y el alcohol. Otras
particularidades acompañan al comportamiento epidemiológico del cáncer oral, por
ejemplo la tasa de cáncer de vías aéreo-digestivas en afrodescendientes es mayor
en países como Estados Unidos, y en Colombia se presenta con mayor frecuencia
en la costa pacífica.
Respecto a la historia natural de la enfermedad se puede afirmar que las lesiones
orales premalignas como leucoplasia y eritroplasia han sido consideradas las
lesiones orales precancerosas por excelencia en todo el mundo; según Mashberg,
existe aproximadamente 33% posibilidades de desarrollar carcinoma en cavidad
oral cuando han sido eritroplasia, en el 4,9% cuando han sido leucoplásicos y en el
60% cuando son la combinación de ambos; es decir, leucoeritroplásico o carcinoma
in situ; por ello es importante tener en cuenta que un examen.
1. Cáncer oral: Concepto, taxonomía e incidencia
Las definiciones clásicas de cáncer deben ser sustituidas por una definición causal
con base al daño genético que se produce en las células que presentan
transformación neoplásica con expresión fenotípica oncogénica. Los estudios de
carcinogénesis demuestran que esta transformación es resultado de agresiones
concatenadas y sucesivas. En el cáncer oral está demostrado que tabaco y alcohol
están implicados es estas agresiones al DNA nuclear. No se considerarán como
verdaderos cánceres bucales aquellos que sean de tipo metastásico.
El 95% de los cánceres bucales son de tipo carcinoma escamoso o epidermoide y
en orden decreciente se hallan los adenocarcinomas originados en glándulas
salivales accesorias, linfoepiteliomas, melanomas...
Carcinomas orales preinvasivos
En su evolución biológica los carcinomas tienen una fase inicial preinvasiva,
momento en que se los considera carcinomas intraepiteliales o carcinomas “in situ”.
La enfermedad que a principios de este siglo describió Bowen en la piel es un
carcinoma espinocelular de la epidermis que aún no ha invadido la dermis.
Igualmente, la eritroplasia de Queryrat es también un carcinoma “in situ” que
inicialmente se describió en glande, prepucio y vulva, y que después se aplicó
también a los carcinomas intraepiteliales de la mucosa oral.
Microscópicamente, todas estas lesiones son indistinguibles, se trata de
transformaciones malignas del epitelio, que aparece afectado en su totalidad. La
inflamación del corion es variable (intensa o inexistente) y la membrana basal está
indemne. El diagnóstico de la enfermedad de Queyrant se usa en la cavidad bucal
cuando la lesión es rojiza y la enfermedad de Bowen cuando es blanca
hiperqueratósica, pero estas distinciones macroscópicas son bastante subjetivas.
Carcinoma verrugoso y papilomatosis oral florida
Descrito en 1948 como una neoplasia epidermoide, muy bien diferenciada con
escasas atipias, crecimiento lento e invasión local pero mínima capacidad de
metástasis.
Las excrecencias múltiples o muy extensas de tipo coliflor constituyentes del cuadro
“papilomatosis oral florida” fueron consideradas benignas, pero hoy sabemos que
tienen una evolución desfavorable, invasiva y semejante al carcinoma verrucoso.
El tratamiento es quirúrgico, bien mediante electrocoagulación, bien mediante láser
de dióxido de carbono. La quimioterapia y los tratamientos tópicos son inefectivos.
Y la radioterapia está proscrita.
Carcinoma epidermoide
Se presentan en la segunda mitad de la vida, afectando más al sexo masculino
(4:1). Son la neoplasia maligna más frecuente. Un 90% de los cánceres bucales
son carcinomas epidermoides. Las localizaciones preferentes en orden decreciente:
labio inferior, lengua, boca, encías, vestíbulo, velo palatino y labio superior.
Son neoplasias malignas con diferenciación malpighiana. Se los clasifica como bien
diferenciados si tienen globos córneos, moderadamente diferenciados si tienen
actividad queratoblástica pero no forman globos y mal diferenciados si no tienen
actividad queratoblástica pero son patentes las uniones desmosómicas. La
inmunohistoquímica demuestra la existencia de citoqueratinas de alto peso
molecular.
Conjugando factores pronósticos, microscópicos y macroscópicos, se encuentran
mucho más significativos el tamaño del tumor, el número de mitosis y la infiltración
estromal y peritumoral por eosinófilos (a mayor cantidad de eosinófilos, mejor
evolución).
Microscópicamente presentan lesiones blanquecidas induradas con crecimiento
exofítico o en forma úlcero-infiltrativa. El estadiaje clínico se realiza: el tumor (T) se
evalúa de 1 a 4, siendo el T-l menor de dos centímetros, el T-2 mayor de 2 y menor
de 4 cms., el T-3 mayor de 4 cms. y el T-4, tumor masivo con infiltración profunda.
Las metástasis linfoganglionares (N) se evalúan de O a 3. En N-O no hay
metástasis, en N-l se demuestra afectación homolateral de un ganglio linfático con
pequeño tamaño. Supone N-2 la existencia homolateral de un ganglio linfático con
pequeño tamaño. Supone N-2 la existencia homolateral de varios nódulos o uno
sólo si es grande (mayor de 3 cms. de diámetro) y N-3 cuando hay metástasis
linfoganglionares múltiples o ya se demuestra afectación contralateral. Las
metástasis en otros órganos o estructuras distintas de ganglios linfáticos (M) se
reseñan como «O» cuando no hay, «1» si están presentes y “X” cuando no se
puede asegurar ninguno de los dos anteriores supuestos.
El tratamiento, pronóstico y las estadísticas de sobrevivencia se basan en el
estadiaje clínico TNM. El tratamiento de elección es quirúrgico con buenas
sobrevivencias en los estadios iniciales (cobre el 90% a los cinco años), por ello
debe insistirse en la necesidad de un diagnóstico precoz. La cirugía puede
complementarse con radioterapia si la exéresis se sospecha incompleta o recurrir a
poliquimioterapia. Los carcinomas poco diferenciado son más radio y
quimiosensibles, mientras que los mejor difrenciaos son radio y quimioresistentes.
Carcinoma basocelular
Su localización más habitual es el labio superior. Es una neoplasia de la ancianidad
caracterizada por crecimiento invasivo, infiltrante y agresivo localmente. Deben
extirparse pues pueden llegar a provocar shock hipovolémico.
El síndrome névico basocelular es una forma congénita de herencia autosómica
dominante con escasa penetración que asocia carcinomas basocelulares cutáneos
múltiples con queratoquistes maxilares y otras malformaciones vertebrales,
costales, calcificaciones de la duramadre, desviación de la hoz del cerebro, retraso
mental, hiperplasis y adenomas sebáceos cutáneos y posibles ameloblastomas en
los quistes maxilares. Ocurre en adultos jóvenes y debe procederse a la extirpación
sistemática de todas las placas.
¿En qué parte de la cavidad bucal es más frecuente?
Labios (+++)
Lengua (bordes laterales) (+++)
Piso de boca (++)
Encía (++)
Mucosa yugal (+)
¿Cómo se manifiesta?
Placa dura blanca o rojiza en la mucosa bucal
Ulceración
Tumoración
Movilidad dentaria
Anestesia o dolor en áreas de la cavidad bucal
Limitación en la apertura bucal
Dificultad para mover la lengua
Diagnóstico del cáncer oral: Importancia de la detección temprana.
En cuanto a la práctica del examen clínico hay que mencionar que los odontólogos
especialistas no tienden a examinar toda la cavidad oral o no están entrenados para la
detección del cáncer oral, ya que suelen inspeccionar el área involucrada en los
intereses de la especialidad; es decir, regularmente en dientes o encía, ignorando
lesiones en los tejidos contiguos. De la misma manera pueden pasar desapercibidas
las lesiones premalignas y malignas cuando otras especialidades médicas como la
otorrinolaringología examinan parcialmente la boca.
Existen medios diagnósticos clínicos e histopatológicos muy efectivos que muchos
autores recomiendan y que los odontólogos generales y especialistas no conocen y/o
aplican. El primer paso en el examen clínico consiste en la anamnesis: en la que es
fundamental consignar toda la información concerniente a factores de riesgo tales
como: hábitos alimenticios, ingestión de alcohol, uso de cigarrillo, marihuana u otra
modalidad (intensidad y tiempo), también es importante recoger información sobre
antecedentes familiares y personales: diabetes, cáncer, sífilis, papiloma virus, VIH,
herpes virus, enfermedades inmunodepresivas, etc.
El segundo paso tiene que ver con el examen clínico, en el que es fundamental
observar asimetrías o malformaciones faciales que pueden hacer sospechar sobre
algún crecimiento sospechoso, igualmente cuando el paciente saca la lengua es
importante observar si existe alguna desviación, lo que puede hacer pensar en un
signo de tumor en la base de la lengua, que esté infiltrando los músculos o nervios
glosofaríngeo o hipogloso. El tercer paso es la palpación, la cual se considera el paso
más importante, puesto que con frecuencia se presentan pequeños carcinomas
infiltrantes ocultos en una lengua saburral o que no se pudieran previamente observar
en piso de boca por la segregación excesiva de saliva, pero que sí se pueden detectar
al palpar una induración o cambio de textura en la mucosa.
Las anteriores son las razones de peso para que la palpación se haga bidigital en
labios, carrillos, paladar, piso de boca y lengua; de igual manera debe hacerse en
cuello en búsqueda de ganglios duros o fijos, no dolorosos.
También cabe destacar la vital importancia que tiene el uso de colorantes en la
inspección visual de un examen odontológico de rutina, como el azul de toluidina, el
cual es el que mejores resultados ha ofrecido según reportes.
El otro método diagnóstico que coadyuva al examen clínico es la citología exfoliativa,
cuyas principales ventajas clínicas se deben a que es una técnica rápida,no agresiva y
relativamente indolora, muy bien aceptada por los pacientes, lo que permite que sea
practicada repetidamente en programas preventivos de screening, en lesiones
sospechosas ya identificadas o en el seguimiento de lesiones malignas
postratamiento.
Por consiguiente, el diagnostico precoz debe tener en cuenta que existen condiciones
de premalignidad, cuyos signos clínicos y citopatológicos alertan y previenen un
desenlace fatal dadas las características del cáncer en cavidad oral. A nivel clínico
estas lesiones se presentan de la siguiente manera como:
1. Leucoplasia es un término clínico que el odontólogo no confirma y que puede ser
el reservorio de carcinoma in situ. El término fue acuñado por la OMS en 1978 para
denominar las manchas blancas en mucosa oral. Existe una discusión alrededor de
este tipo de lesión, las cuales se ha demostrado son benignas en su mayoría, a
pesar de no dejar de ser precursoras del cáncer oral.
2. Según el Centro de Precáncer y Cáncer Oral del Reino Unido existen las
leucoeritoplasias o lesiones que presentan la combinación de placas blancas y rojas
de alto riesgo y cuyo diagnóstico las considere carcinoma in situ.
3. Eritroplasia es un término clínico que el odontólogo no confirma y que puede ser el
reservorio de un carcinoma in situ. Esta se diferencia de las demás lesiones porque
se observan como lesiones rojas, pequeñas, ligeramente elevadas y de apariencia
granular. Existe alto riesgo de carcinoma in situ cuando se encuentran ulceradas
La lucha por reducir la morbi-mortalidad por cáncer oral se puede hacer en tres
niveles diferentes: la prevención primaria; la prevención secundaria, el cribaje
(screening) y la detección temprana; mejor tratamiento. Esta forma de cáncer
comparte muchos rasgos comunes con los de otros tejidos, por ejemplo: el de
mama y el de cuello uterino.
Debido a la accesibilidad de la cavidad bucal, el examen clínico (inspección visual)
es el método que actualmente se utiliza con más frecuencia para detectar lesiones
visibles. Como se mencionaba anteriormente el diagnóstico puede ser
histopatológico con finalidad confirmativa o para casos en los que las lesiones
clínicamente son indetectables, por ello es necesario un método coadyuvante para
el examen visual, especialmente ante lesiones precancerosas, y estos son: el azul
de toluidina, la biopsia por cepillado y la imagen de fluorescencia.
De manera que en la detección de cáncer oral, los más comunes son los
carcinomas escamocelulares, los cuales en su etapa inicial son asintomáticos y son
detectados cuando su crecimiento los hace evidentes, el pronóstico y la perspectiva
de supervivencia está en relación directa con el tamaño del tumor en el momento
del diagnóstico. Estos suelen ser aproximadamente
el 95% de los casos de cáncer oral. Otros tipo de cáncer oral son los
adenocarcinomas, queson los tumores de glándulas salivares, los cuales pueden
ser carcinoma adenoquístico o cilindroma y carcinoma mucoepidermoide, estos
suelen ser de pronóstico reservado, tienden a ser agresivos en su evolución,
pueden aparecer en paladar duro, tienden a generar hipoestesia o parestesia, son
de crecimiento lento, producen dolor en su estado inicial, hacen metástasis a largo
plazo y su tratamiento suele ser quirúrgico.
Los plasmocitomas son otro tipo de neoplasia maligna de cavidad oral que no son
muy comunes.
Clínicamente puede presentarse con insuficiencia ventilatoria nasal y epistaxis, el
pronóstico depende del estado general más que de aspectos locales, aparecen
regularmente como masas fungosas lobuladas.
Otro tipo de cáncer oral son los melanomas malignos, los cuales se originan de los
melanocitos, de crecimiento incontrolado, clínicamente, al inicio se observa como
una mácula y evoluciona a tumoración fuertemente pigmentada, a veces ulcerada y
hemorrágica, suele ubicarse en encía, mucosa, rara vez en la lengua. En etapas
avanzadas infiltra el hueso y produce metástasis por vía linfática y hematológica.
De los tumores mesenquimales es el segundo después del osteosarcoma.
Finalmente en cavidad oral se distingue otra neoplasia maligna que al igual que los
adenocarcinomas, los plasmocitomas y los mielomas son escasos en comparación
con los carcinomas escamocelulares. Estos tumores óseos malignos se clasifican
como:
ETIOLOGÍA
La causa del cáncer bucal no es conocida aun en la actualidad. Se han encontrado
diversos factores asociados con el su desarrollo: El consumo excesivo de tabaco y
alcohol puede incrementar el riesgo, asociándose a casos de carcinoma intrabucal
de células escamosas, en los casos de cáncer labial, el mayor riesgo es la
exposición a la luz del sol. Además el desarrollo de cáncer oral está típicamente
asociado a la edad, usualmente debido a su mayor exposición a los factores de
riesgo. La incidencia aumenta con la edad, alcanzando un pico en las personas de
65 a 74 años de edad. Para los afroamericanos, la incidencia llega a su punto
mayor 10 años antes. También cabe destacar que afecta más a los hombres que a
las mujeres y más a los afroamericanos que a los blancos. Se ha sugerido que
otros factores presentan un papel menos importante en su etiología, estos incluyen
la sífilis terciaria, los compuestos arsénicos utilizados en el tratamiento de la sífilis,
las deficiencias nutricionales, la exposición intensa a materiales como humos
procedentes de la madera y polvillo metálico así como una higiene oral y dental
deficientes y la irritación crónica.
1. Formadores de hueso: Osteosarcoma.
2. Formadores de cartílago: Condrosarcoma.
3. Tumores de médula ósea: Sarcoma de Swing.
4. Linfoma del hueso: mieloma.
En cuanto a la localización del cáncer de cavidad oral, pueden presentarse en
estados avanzados y con tasas de curación muy bajas (50% o menos).
La mayoría de las muertes son por extensión directa a áreas vitales del cráneo,
siendo la complicación ganglionar poco frecuente. Los más comunes son los del
seno maxilar más que del frontal. Los signos y síntomas de este cáncer consiste en
la inflamación mucosa del paladar, dolor, movilidad de alguna pieza dentaria, sin
embargo, hay algunos signos precoces como la epistaxis sin motivo o rinitis
persistente de una fosa nasal.
Los cánceres también pueden presentarse en los labios, especialmente en labio
inferior, y este es el cáncer más frecuente de cavidad oral junto con el de lengua.
Clínicamente se presenta como una úlcera, un nódulo o una simple grieta. La
característica común es la induración a la palpación. Frecuente en personas de
raza blanca. Entre los carcinomas escamocelulares de labio está el de bermellón,
mucosa
labial y de la comisura. El 95% de los de bermellón suelen presentarse en tercio
medio, con aspecto costroso, a veces ulcerado, con bordes indurados y con
aspecto hemorrágico.
El cáncer de lengua y piso de boca son los que más alteran la calidad de vida, ya
que además de producir dolores intensos por lo inervado de este órgano,
compromete funciones como la alimentación al no poder masticar y deglutir
adecuadamente, lo mismo que el habla. Es muy propenso a infecciones que llevan
a olores insoportables. El 50% de todos los canceres de la lengua se sitúan en los
dos tercios
anteriores y en el borde lateral del tercio medio, el 4% en punta de la lengua. La
metástasis en la parte anterior de la lengua y del piso de la boca suelen
ser similares.
Los cánceres de piso de boca suelen aparecer con frecuencia en la unión de la
lengua y el piso de la boca, puede presentarse en el frenillo lingual, y este el de
peor pronóstico, ya que las metástasis son
bilaterales al cuello.
El cáncer de mejilla es poco frecuente, aparece por mascar tabaco, infiltrando las
fibras musculares y los ganglios. La etiología, histología y tratamiento
son similares a los de los carcinomas de labio, encía y lengua.
En la neoplasia del trígono retromolar el diagnóstico suele retrasarse por ser una
zona menos accesible, respecto al pronóstico suele ser malo por el hecho de que
invada el músculo pterigoideo interno y el nervio dentario a nivel de los alvéolos.
El cáncer de paladar regularmente inicia en paladar blando y en de maxilar superior
en senos paranasales, mientras que los de úvula inician como lesiones primarias de
las amígdalas y paredes faríngeas. En los de paladar blando hay infiltración de la
orofaringe.
Tumores y crecimientos en la cavidad oral y la orofaringe
Muchas clases de tumores (crecimientos anormales de las células) pueden producirse
en la cavidad oral y en la orofaringe. Estas entran en tres categorías generales:
Los crecimientos benignos o no cancerosos que no invaden a otros tejidos ni se
propagan a otras partes del cuerpo.
Crecimientos que empiezan como algo inofensivo, pero después pueden
convertirse
en cáncer. Estos se conocen como afecciones precancerosas.
Los tumores cancerosos que pueden crecer hacia los tejidos circundantes y
propagarse a otras partes del cuerpo.
Tumores benignos (no cancerosos)
Muchos tipos de tumores benignos y afecciones semejantes a un tumor pueden
empezar en la boca o la garganta:
Granuloma eosinofílico.
Fibroma.
Tumor de células granulares
Queratoacantoma.
Leiomioma.
Osteocondroma.
Lipoma.
Schwannoma.
Neurofibroma. • Papiloma.
Condiloma acuminata.
Xantoma verruciforme.
Granuloma biogénico.
Rabdomioma.
Tumores odontogénicos (tumores que empiezan en el tejido formador de los
dientes).
Estos tumores no cancerosos se originan de diferentes clases de células y tienen una
variedad de causas. Algunos de ellos pueden causar problemas, pero por lo general
no
ponen la vida en peligro. El tratamiento usual para estos tipos de tumores consiste en
cirugía para removerlos completamente, ya que es poco probable que recurran
(regresen).
Leucoplasia y eritroplasia (posibles afecciones
precancerosas)
Leucoplasia y eritroplasia son términos que se usan para describir ciertos tipos de
tejido
anormal que se pueden observar en la boca o la garganta:
La leucoplasia es un área blanca o gris.
La eritroplasia es un área roja plana o levemente elevada que, al ser raspada,
suele
sangrar con facilidad.
La eritroleucoplasia es una mancha con áreas rojas y blancas.
Es probable que su dentista o higienista dental sea la primera persona que
descubra estas áreas rojas o blancas. Estas áreas pueden ser cáncer, una
afección precancerosa llamada displasia, o pudiera tratarse de una afección
relativamente inofensiva.
La displasia se clasifica como leve, moderada o severa dependiendo de cuán anormal
se vea el tejido en el microscopio. Conocer el grado de la displasia ayuda a pronosticar
su probabilidad de avanzar hasta convertirse en cáncer o de desaparecer por sí sola o
después de un tratamiento. Por ejemplo, es más probable que una displasia aguda se
convierta en cáncer, mientras que es más probable que la displasia leve desaparezca
por completo.
Las causas más frecuentes de la leucoplasia y la eritroplasia son fumar y masticar
tabaco.
Las dentaduras postizas mal adaptadas que rozan con la lengua o el interior de las
mejillas pueden causar estas afecciones. Sin embargo, en algunas veces puede que
no
haya una causa obvia. Por lo general, la displasia desaparecerá si se elimina la causa.
Una biopsia es la única manera de saber con seguridad si un área de leucoplasia o
eritroplasia contiene células displásicas (precancerosas) o células cancerosas. En una
biopsia, se extrae una muestra de tejido del área anormal y luego se examina con un
microscopio. No obstante, se pueden emplear primero otras pruebas para determinar
si se trata de una lesión cancerosa (y por lo tanto se necesitará una biopsia) o para
elegir la mejor zona para extraer muestras para una biopsia. Estas pruebas se
describen en la sección “¿Se puede detectar a tiempo el cáncer de orofaringe y de
cavidad oral?”.
La mayoría de los casos de leucoplasia no se convierten en cáncer. Sin embargo,
algunos casos de leucoplasia son cancerosos al momento de la detección o tienen
cambios precancerosos que finalmente avanzan hasta convertirse en cáncer si no son
tratados adecuadamente.
La eritroplasia y la eritroleucoplasia son menos comunes, aunque usualmente son más
graves. La mayoría de estas lesiones rojas arrojan un diagnóstico de cáncer cuando
se les realiza la biopsia o se convierten posteriormente en cáncer.
Sin embargo, resulta importante indicar que la mayoría de los cánceres orales no se
originan de lesiones preexistentes (leucoplasia o eritroplasia).
Cánceres de orofaringe y de cavidad oral.
Existen varios tipos de cáncer que pueden comenzar en la boca o en la garganta.
Carcinomas de células escamosas Más de 9 de cada 10 casos de cáncer orofaríngeo
y de la cavidad oral son carcinomas de células escamosas, también llamado cáncer de
células escamosas. Estos cánceres comienzan en formas tempranas de células
escamosas, las cuales son planas, similares a escamas que normalmente forman el
revestimiento de la boca y de la garganta.
La forma más incipiente del cáncer de células escamosas se llama carcinoma in situ,
lo
que significa que las células cancerosas están presentes únicamente en la capa
externa de las células llamada epitelio. Este caso es diferente del carcinoma invasivo
de células escamosas, donde las células del cáncer se han expandido hacia las capas
más profundas de la cavidad oral y de la orofaringe.
Carcinoma verrugoso
El carcinoma verrugoso es un tipo de carcinoma de células escamosas que conforma
menos del 5% de todos los cánceres orales. Es un cáncer de bajo grado (lento
crecimiento) que rara vez se disemina a otras partes del cuerpo; aunque puede crecer
profundamente en el tejido adyacente.
Si no se tratan, se pueden producir áreas con cáncer de células escamosas dentro de
algunos carcinomas verrugosos. Puede que algunos carcinomas verrugosos ya tengan
zonas con cáncer de células escamosas que no son reconocidas en la muestra de la
biopsia. Las células de estas áreas de carcinoma de células escamosas pueden
entonces propagarse a otras partes del organismo.
Debido a todas estas razones, los carcinomas verrugosos se deben extirpar de
inmediato junto con un amplio margen del tejido normal circundante.
Carcinomas de glándulas salivales menores
El cáncer de las glándulas salivales menores se puede producir en las glándulas del
revestimiento de la boca y de la garganta. Existen varios tipos de cáncer de las
glándulas
salivales menores, incluyendo el carcinoma adenoide quístico, el carcinoma
mucoepidermoide y el adenocarcinoma polimorfo de bajo grado. Para obtener más
información sobre estos tipos de cáncer y de tumores benignos de glándulas salivales,
vea el documento de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (disponible sólo en
inglés), Salivary Gland Cancer.
Linfomas
Las amígdalas y la base de la lengua tienen tejido (linfoide) del sistema inmunológico,
donde se pueden originar los cánceres llamados linfomas. Para obtener más
información sobre estos tipos de cáncer, vea los documentos de la Sociedad
Americana Contra El Cáncer, Linfoma no Hodgkin, Linfoma no Hodgkin en niños y
Enfermedad de Hodgkin.
La información contenida en el resto de este documento sobre los tipos de cáncer de
cavidad oral y de orofaringe cubre únicamente al carcinoma de células escamosas.
¿Cuáles son los factores de riesgo para el cáncer de orofaringe y de cavidad
oral?
Un factor de riesgo es cualquier cosa que cambie las probabilidades de que una
persona
padezca alguna enfermedad como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen
diferentes factores de riesgo. Por ejemplo, la exposición de la piel a la luz solar intensa
es un factor de riesgo para el cáncer de piel. El hábito de fumar es un factor de riesgo
para muchos tipos de cáncer.
Existen distintos tipos de factores de riesgo. Algunos no pueden cambiarse, como su
edad o raza. Otros pueden estar relacionados con elecciones personales como fumar,
beber o la alimentación. Algunos factores influyen el riesgo más que otros. Sin
embargo, los factores de riesgo no lo indican todo. El tener un factor de riesgo, o
incluso varios, no significa que una persona desarrollará la enfermedad. Además, el
hecho de no presentar ningún factor de riesgo, tampoco significa que no padecerá la
enfermedad.
Algunas personas con cáncer orofaríngeo u oral presentan algunos o ningún factor de
riesgo conocido; en cambio, otros que presentan varios factores de riesgo nunca
llegan a manifestar la enfermedad. Aun si una persona tiene factores de riesgo, es
imposible saber con seguridad hasta qué punto éstos contribuyeron a producir el
cáncer.
El tabaco y las bebidas alcohólicas
El consumo de alcohol y tabaco está entre los factores de riesgo más fuertes para los
cánceres de orofaringe y de cavidad oral.
El consumo de tabaco
La mayoría de las personas con cáncer oral y orofaríngeo consumen tabaco, y su
riesgo
de padecer estos tipos de cáncer está relacionado con la cantidad de tabaco y por
cuánto tiempo lo han fumado o masticado.
Los fumadores tienen mucho más posibilidades que los no fumadores de producir
estos
tipos de cáncer. El humo del tabaco proveniente de cigarrillos, cigarros o pipas puede
causar cáncer en cualquier parte de la boca o de la garganta, así también como
cáncer de laringe (órgano fonador), pulmones, esófago, riñones, vejiga y varios otros
órganos.
El fumar pipa constituye un riesgo particularmente importante para los tipos de cáncer
en el área de los labios, ya que éstos entran en contacto con la boquilla de la pipa.
Resulta importante que los fumadores que han recibido tratamiento para el cáncer de
cavidad oral o de orofaringe dejen de fumar, incluso si parece que se curó el cáncer.
Continuar el hábito de fumar aumenta significativamente su riesgo de padecer un
segundo cáncer de boca, garganta, laringe, o pulmón.
Los productos del tabaco para uso oral (tabaco para aspirar o mascar) están
asociados con cáncer de mejilla, de encía y de la superficie interna de los labios. El
consumo de productos del tabaco para uso oral por tiempo prolongado representa un
riesgo
especialmente alto. Estos productos también causan gingivitis, destrucción de las
cavidades óseas alrededor de los dientes y pérdida de los dientes. Resulta importante
que las personas que han recibido tratamiento para el cáncer de cavidad oral o de
orofaringe dejen de usar productos de tabaco de consumo oral.
Consumo de bebidas alcohólicas
El consumo de bebidas alcohólicas aumenta el riesgo de padecer cáncer orofaríngeo y
de la cavidad oral. Cerca de 7 de cada 10 pacientes con cáncer oral son bebedores
empedernidos.
Consumo de bebidas alcohólicas y tabaco a la vez
El riesgo de estos tipos de cáncer es incluso mayor en personas que consumen
bebidas
alcohólicas y tabaco con el mayor riesgo en personas que fuman y beben en exceso.
De acuerdo con algunos estudios, el riesgo de estos tipos de cáncer en personas que
consumen bebidas alcohólicas y tabaco en exceso puede ser 100 veces mayor que el
riesgo en personas que no fuman ni toman bebidas alcohólicas.
Quid de Betel y gutka
En el Sureste Asiático, en Asia Meridional, y en algunas otras partes del mundo es
común mascar quid de betel, que se prepara con una mezcla de nuez de areca y lima
envuelta en una hoja de betel. Muchas personas en estas zonas también mascan
gutka, una mezcla de quid de betel y tabaco. El riesgo de tener cáncer de boca es
mayor en las personas que mascan quid de betel o gutka.
Infección por el virus del papiloma humano
El virus del papiloma humano (VPH o HPV, siglas en inglés) es un grupo de más de
150
tipos de virus. Se les llama virus del papiloma debido a que algunos de ellos causan
un
tipo de crecimiento llamado papiloma. Los papilomas no son cánceres, y con más
frecuencia se les llama verrugas.
La infección con ciertos tipos de VPH también puede causar algunas formas de
cáncer,
incluyendo cánceres de pene, cuello uterino, vulva, vagina, ano, y garganta. Otros
tipos
de VPH causan verrugas en diferentes partes del cuerpo. El VPH se puede transmitir
de una persona a otra durante el contacto con la piel. Una manera en la que el VPH se
transmite es mediante las relaciones sexuales, incluyendo coito vaginal, penetración
anal e incluso durante el sexo oral.
A los tipos de VPH se les asignan números. El tipo asociado con el cáncer de garganta
(incluyendo el cáncer de orofaringe) es el VPH16.
La mayoría de las personas con infecciones por VPH en la boca y en la garganta no
muestran síntomas y sólo un porcentaje muy pequeño presenta cáncer orofaríngeo. La
infección oral por VPH es más frecuente entre los hombres que entre las mujeres. En
algunos estudios, el riesgo de infección oral por VPH está asociado con ciertas
conductas sexuales, tal como besos con boca abierta y sexo oral. El riesgo también
aumenta con el número de parejas sexuales que tenga una persona. El hábito de
fumar también aumenta el riesgo de infección oral por VPH. Hasta el momento, la
Administración de Alimentos y Medicamentos no ha aprobado una prueba para la
infección por VPH de la boca y la
garganta.
En las últimas décadas, el número de casos de cánceres orofaríngeos ha estado
aumentando dramáticamente. El ADN de VPH (un signo de infección por VPH) se
encuentra actualmente en alrededor de dos de cada tres cánceres orofaríngeos, y en
una fracción bastante menor en cánceres de cavidad oral. La razón para el aumento
en los cánceres asociados con VPH no está clara, aunque se cree que podría deberse
a cambios en las prácticas sexuales en las últimas décadas, particularmente a un
aumento en el sexo oral.
Las personas con cáncer oral u orofaríngeo vinculado con la infección por el VPH
tienden a ser más jóvenes y son menos propensas a consumir tabaco y bebidas
alcohólicas.
El tumor canceroso de la orofaringe que contiene ADN del VPH suele tener un mejor
pronóstico que los que no contienen VPH.
2.- EPIDEMIOLOGIA DEL TEMA A NIVEL MUNDIAL
3.- EPIDEMIOLOGIA EN AMERICA LATINA
4.- EPIDEMIOLOGIA DEL TEMA EN EL PERU: FOCOS Y LUGARES PRINCIPALES
5.- CONCLUSIONES: PERSPECTIVAS DEL PROBLEMA