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01 - La Primera Visión - Cuatro Relatos

Este documento resume los cuatro relatos escritos de la Primera Visión de José Smith. Resume brevemente cada relato, incluyendo detalles como las edades de José Smith, la presencia de un pilar de fuego y personajes celestiales, y los mensajes recibidos sobre la apostasía y restauración del evangelio. El documento también explica su objetivo de traducir los relatos originales al español y proporcionar notas para mejorar la comprensión.
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01 - La Primera Visión - Cuatro Relatos

Este documento resume los cuatro relatos escritos de la Primera Visión de José Smith. Resume brevemente cada relato, incluyendo detalles como las edades de José Smith, la presencia de un pilar de fuego y personajes celestiales, y los mensajes recibidos sobre la apostasía y restauración del evangelio. El documento también explica su objetivo de traducir los relatos originales al español y proporcionar notas para mejorar la comprensión.
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La Primera Visión

Los cuatro relatos escritos por José Smith


Este documento tiene como fin brindar una traducción al español de los 4 relatos de la primera
visión. Los textos de los que se traduce son los escritos originales que pueden encontrarse en
josephsmithpapers.org, proyecto del departamento de historia de la Iglesia de Jesucristo de los
Santos de los Últimos Días para darnos acceso a todos los documentos originales de los inicios de
la Iglesia. Cualquier error o comentario puede ser comunicado a contacto@eldensmission.com.
¡Que disfrutes tu lectura!

Para mantener al lector mejor informado del texto original, mantenemos lo mejor posible la
información tal cual fue escrita. Para eso se usa el siguiente código en la traducción:
Texto – Palabras tachadas en el documento original
<Texto> – Palabras escritas entre los renglones
[Texto] – Notas o palabras añadidas en esta traducción para mejorar la lectura
También se han agregado puntos, comas, comillas y mayúsculas en algunos casos.

Relato de 1832
– Historia, circa Summer 1832, pág. 2-3, josephsmithpapers.org
Este es el primer relato escrito que conocemos de la primera visión y forma parte de la primera
biografía de José Smith. Fue escrita por él mismo dos años después de que se organizara la
Iglesia formalmente.
Desde los doce años de edad hasta los quince medité todas estas cosas en mi corazón,
concernientes a la situación del mundo del hombre, las contenciones y divisiones, las maldades y
abominaciones, y la oscuridad que impregnaban las de las mentes de los hombres. Mi mente se
afligió en extremo pues llegué a convencerme de mis pecados, y al escudriñar las escrituras
encontré que <la humanidad> no venía al Señor, sino que había apostatado de la fe verdadera y
viviente; y que no había sociedad o denominación que edificara sobre el evangelio de Jesucristo
como se encuentra registrado en el nuevo testamento. Y sentí pesar por mis propios pecados y
por los pecados del mundo, pues aprendí en las escrituras que Dios era el mismo ayer hoy y para
siempre, que él no hace acepción de personas, pues era Dios; pues yo miré al sol el glorioso
luminar de la tierra y también… [reflexión de la naturaleza, orden y belleza omitida]
Mi corazón exclamó “todo todo esto da testimonio y habla de un poder omnipotente y
omnipresente, un ser que hacía leyes y decretaba sobre todas las cosas en sus límites quien llena
la eternidad quien era y es y será de toda eternidad en eternidad.” Y cuando <yo> consideré
todas estas cosas y que [al buscar así adorarlo en espíritu y en verdad], por tanto, clamé al Señor
por misericordia pues no había ninguno otro a quien yo pudiera ir y obtener misericordia. Y el
Señor escuchó mi clamor en el desierto y mientras me [hallaba] en <la> actitud de clamar a Dios
<a mis 16 años de edad> un pilar de fuego luz más brillante que el sol a medio día descendió
desde arriba y descansó sobre mí. Y me llené del Espíritu de Dios y el Señor abrió los cielos sobre
mí y vi al Señor y me habló diciendo José <mi hijo> tus pecados te son perdonados. Sigue tu
camino, camina en mis estatutos y guarda mis mandamientos. He aquí, Soy el Señor de gloria y
fui crucificado para el mundo para que todos aquellos que creyeran en mi nombre pudieran
tener vida eterna. <He aquí>, el mundo yace en pecado y en este ti y en este tiempo y nadie
hace lo bueno; no, nadie. Se han apartado de mi evangelio y no guardan <mis> mandamientos.
Con sus labios se acercan a mí, mientras sus corazones están legos de mí. Y mi ira está encendida
contra los habitantes de la tierra para visitarlos de acuerdo a [su] impiedad y llevar a cabo
aquello que se <ha> dicho por la boca de los profetas y Apóstoles. He aquí vengo pronto como
[está] escrito de mí en las nubes <vestido> en la gloria de mi Padre. Y mi alma se llenó de amor y
por muchos días pude regocijarme con gran gozo y el Señor estaba conmigo, pero no pude
encontrar a nadie que creyera en la visión celestial. Sin embargo, medité estas cosas en mi
corazón.

Relato de 1835
– Journal, 1835-1836, pág. 23-24, josepgsmithpapers.org
Este relato se encuentra registrado en el diario de José Smith y forma parte de una conversación
que él tuvo con el “ministro judío” Robert Matthews, quien llegó a su casa repentinamente.
Comencé dándole una relación de las circunstancias conectadas a la salida del libro de Mormón,
como escribo a continuación – estando afligido (molesto/ansioso) en mi mente, respecto al tema
de la religión y viendo los diferentes sistemas enseñados a los hijos de los hombres, no sabía
quién estaba bien o quién estaba mal, y considerándolo de primera importancia que yo
estuviera en lo correcto, en cuestiones que envolvían consecuencias eternas; estando así
perplejo en mi mente, me retiré a la arboleda silenciosa y me incliné ante el Señor, bajo un
sentido consciente de que él había dicho (si la Biblia es verdadera) pedid y recibiréis, tocad y se
os abrirá, buscad y hallaréis, y de nuevo, si algún hombre tiene falta de sabiduría pídala a Dios
quien da a todo abundantemente y sin reproche; la información era lo que yo más deseaba en
ese momento, y con una firme determinación yo de obtenerla, clamé al Señor por primera vez,
en el lugar arriba indicado o en otras palabras, hice un inútil intento de orar, mi lengua parecía
ser tragada por mi boca, de tal manera que no pude hablar, escuché un ruido detrás de mí como
si una persona caminaría hacia mí, <yo> me esforcé de nuevo por orar, pero no pude, el ruido
[de alguien caminando] parecía estar acercándose, me puse de pie y y miré alrededor, pero no vi
ninguna persona o cosa que [pudiera] producir el ruido [de alguien caminando], me arrodillé de
nuevo, mi boca fue abierta y mi legua liberada, y clamé al Señor en poderosa oración, un pilar de
fuego apareció sobre mi cabeza, pronto reposó sombre mi <mí> cabeza, y me llenó con un gozo
indescriptible, un personaje apareció en medio de este pilar de fuego, el cual estaba esparcido
por todos lados, y aun así nada se consumía, otro personaje apareció después como el primero,
me dijo “tus pecados te son perdonados,” me testificó que Jesús es el hijo de Dios; <y vi muchos
ángeles en esta visión>, tenía más o menos 14 años cuando recibí esta primera comunicación.
Relato de 1838
– History, circa June 1839–circa 1841 [Draft 2], pág. 2-3, josephsmithpapers.org
Este relato forma parte de la historia de la iglesia que dictó José Smith a partir de 1838. El relato
fue publicado en 1842 en el Times and Seasons (Periódico de la Iglesia en Nauvoo), y ha sido
canonizado en La Perla de Gran Precio.
No se incluye aquí por ser exactamente igual al que tenemos hoy en José Smith Historia en La
Perla de Gran Precio. La única diferencia está en el actual versículo 7, donde en lugar de decir
“Por esa época tenía yo catorce años de edad,” el texto original dice “Yo tenía en este tiempo
quince años de edad.”

Relato de 1842
– “Church History,” 1 March 1842, pág. 706-707, josephsmithpapers.org
Esta versión fue escrita como respuesta a la petición de John Wentworth, del Chicago Democrat,
para saber más sobre la Religión y poder dar a conocer la historia a más personas.

Mi padre era un granjero y me enseñó el arte de la agricultura. Cuando tenía unos quince años
de edad comencé a reflexionar sobre estar preparado para un estado futuro, y al preguntarme
sobre el plan de salvación encontré que había un gran choque en el sentimiento religioso; si yo
iba a una sociedad ellos me referían hacia un plan, y otra [sociedad] u otro [plan]; cada uno
apuntando a su credo particular como el summum bonum de la perfección [summum bonum es
una expresión en latín que significa “el bien más grande”]: Considerando que todo esto no
podría ser correcto, y que Dios no podía ser el autor de tanta confusión, me determiné a
investigar el asunto más planamente, creyendo que si Dios tenía una iglesia, esta no estaría
separada en facciones, y que si Él enseñaba a una sociedad a adorar en un modo, y administraba
una serie de ordenanzas, Él no enseñaría otros principios que se opusieran dramáticamente.
Creyendo en la palabra de Dios tenía confianza en la declaración de Santiago; “Si algún hombre
carece de sabiduría, pida a Dios quien da a todo hombre libremente y sin reproche” y “le será
dada,” me retiré a un lugar secreto en una arboleda y comencé a clamar al Señor. Mientras
estaba ocupándome fervientemente en la súplica, mi mente fue llevada lejos de los objetos de
los que estaba rodeado, y fui envuelto en una visión celestial y vi dos gloriosos personajes que
eran extremadamente parecidos en características, y apariencia, rodeados de una luz brillante
que eclipsaba al sol el medio día. Me dijeron que todas las denominaciones religiosas creían en
doctrinas incorrectas, y que ninguna de ellas era reconocida por Dios como Su iglesia y reino. Y
se me mandó con claridad “no ir tras de ellas,” al mismo tiempo recibiendo la promesa de que la
plenitud del evangelio debería darse me a conocer en algún tiempo futuro.

– Fin del documento.


La traducción fue para un video de Tesoros en las Escrituras en nuestro canal de Youtube Elden’s Mission,
donde publicamos videos de Ven, Sígueme cada semana. Estás más que invitado a acompañarnos.

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