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APMAE

“La Asociación de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela es una institución


apartidista, plural y sin fines de lucro creada con el propósito de auxiliar, reforzar y
apoyar las labores docentes y administrativas en los Centros Educativos, procurando
con ello el desarrollo institucional de dicho centro y la mejor educación para sus hijos e
hijas” (EDUCANDO 2014: 10).

Por otro lado, pertenecen de pleno derecho a la Asociación de Padres, Madres, Tutores
y Amigos de la Escuela, los padres, las madres y los tutores de la escuela, que tengan
sus hijos o pupilos en el mismo y que estén en pleno ejercicio de sus derechos civiles
sin importar su credo religioso ideológico o político y que tengan el reconocimiento
moral de su comunidad.

Los amigos interesados en pertenecer a la Asociación de Padres, Madres, Tutores y


Amigos de la Escuela de un centro, procurarán su membresía en el Centro Educativo de
su comunidad.

El padre, la madre, el tutor o la tutora podrán ser miembros de la Asociación de Padres,


Madres, tutores y amigos de la Escuela con plenos derechos, sin embargo, en la
directiva solamente podrá participar un miembro de la familia nuclear.

Por otro lado, se define como una institución apartidista, plural y sin fines de lucro, que
tiene su origen constitutivo en los Comités de Cursos de padres, madres y tutores del
centro educativo, y que está creada con el propósito de apoyar, auxiliar y reforzar las
labores docentes y administrativas del centro educativo, procurando con ello el
desarrollo institucional y la mejor educación para sus hijos, hijas.

Conforme el artículo 185 de la Ley de Educación 66-97, en cada institución educativa


se constituirá una Asociación de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela
(APMAE), con la finalidad de apoyar directamente la gestión del centro educativo.

Las APMAE se constituyen según la Ordenanza 9-2000 modificada luego de la


conformación de los Comités de Cursos, durante los primeros dos meses de inicio del
año escolar.
Función y fines de la APMAE

Las principales funciones que se otorgan a las APMAES son:

 Fortalecer el desarrollo institucional de los centros educativos, mediante la


cooperación solidaria y eficiente con la dirección de los mismos.

 Promover la participación de los padres, madres, tutores/as y amigos/as de la


escuela en los planes programas y proyectos que se establezcan en el centro
educativo con fines de optimizar la calidad de los servicios educativos y el
desarrollo sostenido del mismo.

 Promover conjuntamente con la dirección y la asamblea del centro, actividades


socioculturales a lo interno del centro y de la comunidad que contribuyan con el
desarrollo del currículo, así como el proceso de construcción de la identidad
sociocultural de los alumnos y alumnas.

 Promover las buenas relaciones entre los padres, las madres, la dirección y los
maestros y maestras del centro educativo.

 Promover y organizar con conocimiento de la dirección actividades encaminadas


a la formación integral de los alumnos y alumnas, como defensa del medio
ambiente, cuidado y protección del patrimonio físico escolar, vínculos entre el
centro y otros centros educativos del distrito, de la regional o de otras
demarcaciones.

 Colaborar con la disciplina interna en los centros educativos, a fin de propiciar


un clima organizacional necesario para la buena convivencia entre los diferentes
sujetos sociales que interactúan en ellos.

 Propiciar relaciones de solidaridad y cooperación entre los centros educativos y


las comunidades cercanas.

 Presentar los informes correspondientes a la Asociación y a las Asambleas y a


otra instancia si fuese necesario.

 Contribuir al desarrollo del centro educativo y a la calidad de la educación


servida en el mismo.
Misión y visión

La misión de la APMAE es Impulsar la toma de conciencia de los Padres y Madres,


dirigida a lograr una participación efectiva en el proceso de desarrollo institucional de
los centros educativos, coordinando acciones que promuevan una educación de calidad.

Visión

La APMAE tiene como visión lograr una participación efectiva y organizada de los
Padres y Madres de familias en la gestión del proceso educativo; potencializando las
Asociaciones de Padres, Madres, Tutores y Amigos de los centros educativos.

Propósitos de la APMAE

Propiciar el desarrollo gerencial y la eficiencia de las Asociaciones de Padres, Madres,


Tutores y Amigos de los Centros Educativos, fortaleciendo la gobernabilidad de los
mismos y facilitando la sostenibilidad de los planes, programas y proyectos que tiendan
hacia una educación de calidad al alcance de todos/as.

Propiciar la eficientización de la participación de las familias en el proceso enseñanza-


aprendizaje de sus hijos.

Presentar de manera clara las formas como deben desarrollarse las acciones vinculadas
con la planificación, programación, ejecución y control del trabajo de las APMAE.

Orientar el trabajo presente y futuro que desarrollan los/ as técnicos / as Regionales y


Distritales con las APMAE.

Sintetizar y sistematizar los principales antecedentes que, por su validez y pertinencia,


se mantienen vigente, y son útiles para la consolidación de las APMAE.

Evaluar periódicamente las acciones de las APMAE.


Identificar las dificultades que presentan las comunidades para su integración en el
proceso de enseñanza- aprendizaje.

Representantes de la APMAE

Los representantes de la APMAE son los siguientes:


 Presidente/a
 Vice-presidente/a
 Secretario/a
 Tesorero/a
 5 coordinadores de Comités de Trabajo

Funciones del presidente/a

Velar por el buen cumplimiento del presente reglamento.

Convocar y presidir las reuniones ordinarias y extraordinarias de las APMAE, así como
sus Asambleas conforme a lo establecido en este Reglamento.

Representar a las APMAE ante el Centro Educativo en todas las actividades y eventos
que requieren de esa representación.

Firmar conjuntamente con el Secretario las actas de las reuniones de la APMAE, así
como cualquier otro documento que requiera de su firma.

Funciones del Secretario/a

Asistir al Presidente en todos los trabajos de las Asociaciones de Padres, Madres,


Tutores y Amigos de las Escuelas.

Llevar las actas ordinarias y extraordinarias de las reuniones y Asambleas de las


Asociaciones y leerlas en las Asambleas para fines de conocimiento y aprobación.
Tramitar las convocatorias y las correspondencias que fueren enviadas a los miembros
de la Asociación, a las autoridades del Centro, del Distrito, de la Regional o de la sede
central, así como aquellas correspondencias destinadas a cualquier instancia que enviara
el Presidente.
Funciones del Tesorero/a

Organizar las finanzas y supervisar las labores contables de la Asociación.

Firmar conjuntamente con el Director del Centro y el Presidente de la Asociación los


desembolsos, cheques y otros documentos financieros autorizados por la Asamblea y
contemplados en este reglamento.

Preparar el informe financiero de la Asociación previo conocimiento de la Asamblea,


que será debidamente enviado a las instancias correspondientes de la Secretaria de
Estado de Educación y Cultura.

Funciones de los Coordinadores de los Comités de Trabajo

Formar equipos de trabajo, integrando a los padres y las madres para elaborar y
presentar planes del trabajo al presidente de la asociación y a la Dirección del Centro.

Comités de Trabajo:

Comité de Mantenimiento Escolar: Que tiene como fin colaborar por el patrimonio
físico escolar, así como velar por el cuidado y mantenimiento del mobiliario, materiales
y equipos especializados.

Comité de Nutrición y Salud: Que tiene como fin colaborar con la buena calidad de los
Programas Sanitarios y Nutricionales que se ejecuten en el Centro Educativo y podrán a
su vez integrarse al proceso de distribución del desayuno escolar donde éste exista.

Comité de Animación Sociocultural: Que tiene como fin apoyar el desarrollo de las
actividades socioculturales, deportivas y recreativas, tanto al nivel del Centro Educativo
como al nivel de la comunidad y fomentar las relaciones escuela-comunidad.
Coordinación de Apoyo a la Estrategia pedagógica: Que tiene como fin colaborar con la
calidad de la enseñanza, el cumplimiento del calendario escolar y la puntualidad en
general y demás aspectos que inciden con el buen desenvolvimiento del Centro
Educativo
Coordinación de Disciplina y Seguridad Escolar: Que tiene como fin velar por el
mantenimiento del orden establecido, reforzar las buenas costumbres y el buen
comportamiento ciudadano en el ámbito escolar. Además, este comité velará por la
seguridad escolar, tanto en el Centro Educativo como en sus proximidades.

Rol de la APMAE

Presentar y conocer los planes de trabajo de los Comités de Cursos y de la Asociación


de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela (APMAE) y aprobar los
mecanismos financieros que deberán sustentar dichos planes, acorde a lo establecido por
el presente Reglamento.

Presentar a las instancias superiores (Nivel Distrital y Regional), en coordinación con el


director (a) del centro educativo, las necesidades del centro y los planes y/o sugerencias
para asumirlas con éxito.

Aprobar, modificar o rechazar las actuaciones de la Directiva y convocar a la Asamblea


General Ordinaria en los períodos establecidos por este Reglamento.

Autorizar la recepción de aportes voluntarios de personas o entidades que deseen


contribuir solidariamente con el buen funcionamiento de la gestión escolar.

Garantizar la duración de la Directiva de la Asociación, la cual tendrá un periodo de un


(1) año.

Conocer, evaluar y juzgar los expedientes de indisciplina cometidos por uno o varios de
los miembros de la Asociación de Padres, Madres, Tutores y Amigos de la Escuela
(APMAE).

Conocer y resolutar sobre cualquier caso de emergencia que se presentare en el marco


de las atribuciones que le confiere la Ley General de Educación y este Reglamento.
Elegir miembros para formar comisiones de trabajos especiales, conforme a necesidades
específicas del centro educativo.

Conocer los informes de actividades financieras y otros mecanismos de rendición de


cuentas.
Proceso de enseñanza-aprendizaje

El proceso de enseñanza-aprendizaje es el procedimiento mediante el cual se transmiten


conocimientos especiales o generales sobre una materia, sus dimensiones en el
fenómeno del rendimiento académico a partir de los factores que determinan su
comportamiento. (Johnson, R. 2015)

El proceso de enseñanza-aprendizaje escolarizado es muy complejo e inciden en su


desarrollo una serie de componentes que deben interrelacionarse para que los resultados
sean óptimos. No es posible lograr la optimización del proceso si estos componentes no
se desarrollan de manera óptima.

Para aquellos que de manera incipiente se interesan por comprender el fenómeno del
rendimiento académico a partir de los factores como el éxito o fracaso escolar, es
recomendable que se aproximen de manera previa al estudio de algunas variables que
están implícitas en el mismo.

Al buscar las causas del fracaso escolar se apunta hacia los programas de estudio, la
masificación de las aulas, la falta de recursos de las instituciones y raras veces al papel
de los padres y su actitud de creer que su responsabilidad acaba donde empieza la de los
maestros.

Por su parte, los profesores en la búsqueda de solución al problema se preocupan por


desarrollar un tipo particular de motivación en sus estudiantes, «la motivación para
aprender», la cual consta de muchos elementos, entre los que se incluyen la planeación,
concentración en la meta, conciencia de lo que se pretende aprender y cómo se pretende
aprenderlo, búsqueda activa de nueva información, percepciones claras de la
retroalimentación, elogio y satisfacción por el logro y ninguna ansiedad o temor al
fracaso

El proceso de enseñanza-aprendizaje está compuesto por cuatro elementos: el profesor,


el estudiante, el contenido y las variables ambientales (características de la
escuela/aula). Cada uno de estos elementos influencia en mayor o menor grado,
dependiendo de la forma que se relacionan en un determinado contexto.

Dimensiones del proceso enseñanza-aprendizaje

Para adentrarnos en el fenómeno educativo, es necesario partir de la conceptualización


de la magnitud de lo que es la educación, la enseñanza y el aprendizaje. El concepto de
educación es más amplio que el de enseñanza y aprendizaje, y tiene fundamentalmente
un sentido espiritual y moral, siendo su objeto la formación integral del individuo.
(Johnson, R. 2015)

Cuando ésta preparación se traduce en una alta capacitación en el plano intelectual, en


el moral y en el espiritual, se trata de una educación auténtica, que alcanzará mayor
perfección en la medida que el sujeto domine, autocontroles y autodirija sus
potencialidades: deseos, tendencias, juicios, raciocinios y voluntad.

La educación

La educación es el conjunto de conocimientos, órdenes y métodos por medio de los


cuales se ayuda al individuo en el desarrollo y mejora de las facultades intelectuales,
morales y físicas.

La educación no crea facultades en el educando, sino que coopera en su


desenvolvimiento y precisión (Ausubel y colbs., 1990). Es el proceso por el cual el
hombre se forma y define como persona. La palabra educar viene de Educere, que
significa sacar afuera. Aparte de su concepto universal, la educación reviste
características especiales según sean los rasgos peculiares del individuo y de la
sociedad.
En la situación actual, de una mayor libertad y soledad del hombre y de una
acumulación de posibilidades y riesgos en la sociedad, se deriva que la educación debe
ser exigente, desde el punto de vista que el sujeto debe poner más de su parte para
aprender y desarrollar todo su potencial.

La enseñanza

Romero, (2014). Es el proceso mediante el cual se comunican o transmiten


conocimientos especiales o generales sobre una materia. Este concepto es más
restringido que el de educación, ya que ésta tiene por objeto la formación integral de la
persona humana, mientras que la enseñanza se limita a transmitir, por medios diversos,
determinados conocimientos.

En este sentido la educación comprende la enseñanza propiamente dicha. Los métodos


de enseñanza descansan sobre las teorías del proceso de aprendizaje y una de las
grandes tareas de la pedagogía moderna ha sido estudiar de manera experimental la
eficacia de dichos métodos, al mismo tiempo que intenta su formulación teórica.

El aprendizaje

Este concepto es parte de la estructura de la educación, por tanto, la educación


comprende el sistema de aprendizaje. Es la acción de instruirse y el tiempo que dicha
acción demora. También, es el proceso por el cual una persona es entrenada para dar
una solución a situaciones; tal mecanismo va desde la adquisición de datos hasta la
forma más compleja de recopilar y organizar la información. (García, 2017).

El aprendizaje tiene una importancia fundamental para el hombre, ya que, cuando nace,
se halla desprovisto de medios de adaptación intelectuales y motores. En consecuencia,
durante los primeros años de vida, el aprendizaje es un proceso automático con poca
participación de la voluntad, después el componente voluntario adquiere mayor
importancia (aprender a leer, aprender conceptos, etc.), dándose un reflejo
condicionado, es decir, una relación asociativa entre respuesta y estímulo.

A veces, el aprendizaje es la consecuencia de pruebas y errores, hasta el logro de una


solución válida. De acuerdo con Pérez Gómez (1992) el aprendizaje se produce
también, por intuición, o sea, a través del repentino descubrimiento de la manera de
resolver problemas.

Gestión de calidad

Rose, (2005). El término gestión de calidad tiene significados específicos dentro de cada
sector del negocio. Esta definición, que no apunta al aseguramiento de la buena calidad
por la definición más general sino a garantizar que una organización o un producto sea
consistente.

La gestión de calidad se centra no solo en la calidad de un producto, servicio o la


satisfacción de sus clientes, sino en los medios para obtenerla. Por lo tanto, la gestión
de calidad utiliza al aseguramiento de la calidad y el control de los procesos para
obtener una calidad más consistente.

Para algunos teóricos, la gestión escolar es un término que, entre otros incorporados al
lenguaje de las prácticas educativas contemporáneas, por su insuficiente
conceptualización, se torna impreciso, lo que lo hace caer en la generalización de
algunas ideas de mejoramiento de la educación (Martínez, 2013).

Es posible que, al tratar de diferenciar y centrar el quehacer educativo, la familiaridad


entre los diversos significados de la gestión escolar con el de la administración
conduzca a que estos se confundan y disuelvan y dé como resultado una
desnaturalización de la misión educativa y de la organización de la praxis pedagógica.

Diferentes teóricos de la gestión escolar coinciden en que es necesario llegar a una


mejor comprensión del concepto, debido a que, por ser una disciplina de desarrollo muy
reciente, tiene un bajo nivel de especificidad y de estructuración, lo que la hace ser aún
una disciplina en gestación, en un proceso de búsqueda de identidad (Casassus, 2000).

Es así que en la escuela se puede encontrar diversas formas de alusión a la gestión:


gestión curricular, gestión pedagógica, gestión del tiempo, gestión educativa, gestión
escolar, gestión del entorno, gestión de recursos, gestión directiva, gestión académica y
hasta gestión administrativa. Este aluvión de denominaciones, aunque en apariencia se
refieren a situaciones particulares, se usan de manera ambigua entre sí y de forma
indistinta con la función de la administración, lo que hace que la implementación en la
cotidianidad de la escuela sea confusa.

En relación con la calidad educativa, en el panorama mundial de las últimas tres


décadas se ha incrementado exponencialmente el interés por el tema. La literatura al
respecto es abundante, pero en ella es difícil precisar el concepto de calidad educativa.
Esta falta es percibida por diferentes autores como un riesgo de confusión que se
manifiesta como obstáculo en múltiples aspectos de la vida escolar (Gómez, 2010).
Muestra de esto son las contradicciones de significados que impactan negativamente las
acciones y la planificación de estas, como sucede cuando se toman los resultados como
procesos, las condiciones como indicadores, los propósitos como realidades. A pesar de
contar con diversos enfoques y propuestas para implementar la calidad educativa, no es
clara la definición del concepto, sino que se hace referencia a ella insinuando con qué se
puede relacionar o cómo se puede identificar la calidad, es decir, indicando solo la
forma de hacerla operativa.

Para la configuración de un concepto de gestión escolar, es importante notar que las


comprensiones alcanzadas acerca de ella actualmente están dentro del campo
epistemológico de la administración, que trata de dar soluciones como disciplina activa,
mientras que la disciplina fundante del saber, la pedagogía, es pasiva o se la desconoce.
La conceptualización y función de la gestión escolar ha de ser entonces producto de
adaptar nuevos términos que enriquezcan el horizonte de comprensión de la pedagogía y
no simplemente adoptar acríticamente conceptos que la puedan llevar a un vacío de
sentido.

Para instaurar una gestión escolar fundada en la pedagogía, se parte de reconocerla


como un saber milenario sobre la educación, que se ha ido construyendo a fuerza de
reflexión, revisión y análisis de una práctica continuada y cuyo norte ha sido el ser
humano. Sin importar el tono pretendidamente humanista con que se hable, actualmente
se educa para entrar en el juego caprichoso del mercado. Sin desconocer el papel de la
escuela en el desarrollo de la sociedad, no se puede olvidar que su función es la de
protegerla y darle herramientas para el desarrollo de sus posibilidades, sin estar al
servicio de una sola posibilidad
El principal propósito que oficialmente se le otorga a la gestión escolar es la búsqueda
de la calidad educativa; sin embargo, es evidente que la insuficiente comprensión de
estos dos conceptos y su forma de relacionarse con la realidad educativa y la
fundamentación pedagógica acarrean dinámicas que conducen a las instituciones a
aparentar mejoras y terminan por obstaculizar los procesos de maduración que pueden
tener las instituciones que asumen con rigor sus expectativas y necesidades. El
mejoramiento de la calidad de la educación está, por lo tanto, condicionado al
reconocimiento de las posibilidades reales que tienen las instituciones en el entorno
sociocultural en el que se encuentran y al respeto por el proceso de maduración que
debe tomar; de esta manera, cada institución puede concentrar acciones en aquello que
sí puede hacer y, gracias a ello, ganar la madurez que gradualmente le permita mover
esos límites.

La calidad como horizonte es una idea que no se puede homogenizar ni estandarizar. No


todos los horizontes se encuentran a la misma distancia y dependen del desarrollo y
maduración de cada institución. Esta maduración está condicionada por la capacidad de
la institución de comprender su realidad pedagógica y la interpretación de sus
necesidades y expectativas. La necesidad es la condición básica que experimentan las
instituciones para el tránsito a nuevas condiciones, mientras que las expectativas se
soportan en la capacidad de visualizar trasformaciones y la capacidad de ver el potencial
de un objeto o una representación. La gestión escolar es el elemento que, más allá de
brindar un derrotero, tiene como función el llamado a concertar posturas frente al
horizonte planteado, propiciando conocimiento de las capacidades y posibilidades de la
institución y el entorno en el que se circunscribe.

Para la formulación de lineamientos de formación de maestros y directivos en gestión


escolar, este trabajo permitió determinar una serie de conocimientos, habilidades y
actitudes necesarios para formular procesos de formación que conduzcan el desarrollo
de competencias colectivas de gestión escolar, de modo que permitan crear las
condiciones propicias en las instituciones para el mejoramiento que son capaces de
alcanzar.