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El uso y la interpretación de los sueños en el análisis.

James A. Hall
The use of dreams and dream interpretation in analysis, en Stein, Junguian Analysis. Cap 7,
pags 123-156. London: Shambala
Realizado por Macarena Ortiz para el seminario Sueños y Procesos Oníricos Stgo 2015.

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Los sueños y la interpretación de los sueños están entre las preocupaciones
más antiguas de la humanidad, mucho antes de la llegada del psicoanálisis,
el cual nació y se desarrolló sólo en la infancia del siglo XX. El reporte del
sueño más antiguo está grabado en los textos sumerios que datan de fines
del tercer milenio AC.Le siguen los registros del Rey Ashurbanipal, que
datan del siglo VII AC y que están incluidos en el Libro de Sueños Asirios,
traducido por Oppenheim. De esa misma era es el poema épico Gilgamesh
(ver Heidel, p.1). El sueño de Egipto más antiguo que se tiene registro es el
de Thutmose IV, fechado a finales del siglo XVI AC (Oppenheim, p.187).
Estos sueños ancestrales fueron clasificados por Oppenheim en tres grupos
(pp.179-244): el sueño que trae un mensaje, usualmente enviado por un
Dios y que no requiere interpretación; el sueño simbólico, que tiene que ser
interpretado y comprendido; y los sueños proféticos, dentro de los que se
encuentran los sueños con significados parasicológicos, y que incluyen, por
ejemplo, clarividencia, telepatía o ambas.
El poema épico Gilgamesh contiene varias descripciones de sueños e
interpretaciones de sueños que son sorpresivamente modernas. Gilgamesh
tiene dos sueños en serie, que metafóricamente pueden ser entendidos
como enunciados o declaraciones sobre partes de sí mismo aún no
descubiertas.

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Estos sueños no son disfraces de un deseo no aceptado, como podrían ser
considerados en una visión de la teoría clásica de Freud sobre los sueños.
Los dos sueños son similares en estructura, pero diferentes en contenido:
ambos se refieren simultáneamente tanto aGilgamesh como a su oscuro
hermano Enkidú, pero en uno, Enkidú es simbolizado como un hacha y en el
otro como una estrella que cae del cielo. Esto sugiere que los sueños en
serie podrían referirse al mismo contenido expresado en distintas
imágenes. Incluso más, los sueños de Gilgamesh podrían ser considerados
como referencias a sucesos y desarrollos importantes de su vida. Esto
contrasta con los sueños de los faraones en Egipto, que se refieren más al
país, que al faraón mismo (Génesis 40:5-19, 41:1-32). Hay tres formas en
que el poema de Gilgamesh presenta similitudes con los métodos modernos
de interpretación: (1) no son declaraciones disfrazadas, si no que usan
lenguaje simbólico y metafórico; (2) las series de sueños son expresiones
metafóricas diferentes de un mismo significado subyacente; y (3) los sueños
se refieren al proceso de individuación personal del soñante, e indica una
prueba del desarrollo que se debe enfrentar en la vida despierta del
individuo.
Hay referencias a la interpretación de sueños en la Biblia, tanto en el Viejo
como en el Nuevo Testamento. Como se mencionó anteriormente, los
sueños del faraón deben ser tomados en referencia a la nación egipcia, a la
cual gobierna, más que a referencias personales al faraón. En esta visión el
sueño implica una comprensión completamente objetiva de los sueños, y
tienen el propósito de encontrar guías de conductas para temas prácticos
del día a día. Jung cita un ejemplo similar en África, donde los sueños
declinaron en importancia cuando los médicos tradicionales y el jefe de la
tribu perdieron el control político (1930, p556). El profeta Daniel en el
Antiguo Testamento veía que los sueños que se podían referir al estado
objetivo los eventos presentes y futuros (Daniel 2), así también a la suerte
del Rey Nebuchadnezzar (Daniel 4). En el Nuevo Testamento está
consignado en el Evangelio de Mateo que un sueño le dijo a José que María
estaba embarazada del hijo de Dios, de los planes de Herodes para asesinar
a los niños y que la familia debía huir, lo que produjo el retorno de Jesús y
María desde Egipto a Palestina (Mateo 1:20-21; 24; 2:12-13, 19-22).
En estos ejemplos a lo largo de la antigüedad, los sueños son considerados
revelaciones de los dioses o visiones de eventos futuros. Esta comprensión
implica una división del mundo que hoy se nos presenta ajena a nuestra
práctica usual de interpretación de sueños. Nosotros ya no pensamos en el
mundo humano como una existencia que comprende un orden divino y que
en cierto momento el ordenamiento del destino humano se puede ver en
sueños reveladores. Desde Freud, los sueños perdieron su rol de
mensajeros entre los hombres y los dioses y comenzaron a ser mensajes
entre el ego y el inconsciente, si es que no son tomados desde la perspectiva
de Freud, esto es, ser entendidos como una forma de disfrazar
pensamientos inaceptables, lo que permite entonces preservar el acto de
dormir.

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Incluso fuera de los sueños épicos y religiosos de Gilgamesh y de las figuras
bíblicas, en la antigüedad los sueños tenían un lugar definido e integrado
dentro de la cultura. En la Grecia antigua los sueños fueron usados en el
culto de sanación de Esculapio, que se difundió por alrededor de 410
templos en toda Grecia, además del original en Epidaurus. La persona
enferma dormía en un templo de Esculapio, hasta que un sueño revelara el
origen de la enfermedad, así como un tratamiento sugerido. Este uso
práctico y personal de los sueños continuó hasta la era cristiana, como lo
evidencian los manuales de interpretación de sueños (White, pp6-7). Uno
de esos manuales ha sobrevivido intacto, se trata de Oneirocritica, por
Artemidorus de Efesos y Daldis, escrito para traspasar las reglas de
interpretación de sueños de padre a hijo (Ibid.,pp 8-9).
Artemidoruspuso un énfasis primario en leer los sueños como presagios del
futuro, más que como movimientos dentro del proceso de individuación del
soñante. Esta aproximación fue empírica y práctica, incluso con una actitud
científica, ya que comparaba la interpretación del sueño con los eventos que
efectivamente ocurrían posteriormente. Él criticó la forma de interpretación
de los sueños de Antiper de Tarsus, por ejemplo, por usar la misma
interpretación para dos soñantes, sin tomar en cuenta en forma suficiente
las diferencias en las situaciones (ibid p.212). Artemidorus no se
comprometió con una posición teórica en torno al origen de los sueños,
pero mantuvo una postura práctica, incluso moderna, al comparar varias
opiniones y ejemplos de sueños. Él desarrolló un sentido simbólico y de
contexto para la naturaleza de las imágenes oníricas. Por ejemplo, para
Artemidorus la imagen de estiércol podía ser positiva para un granjero, por
su uso como fertilizante, pero negativa para un habitante de la ciudad. Los
tatuajes pueden ser positivos en una cultura donde los niños son tatuados,
pero negativos en otra donde los esclavos reciben estas marcas. Si el dios
Serapis decía en un sueño que alguien iba a vivir, eso también podía
significar la muerte, ya que este Dios, similar al Dios griego Plutón, era el
Dios del inframundo. La Oneirocritica, entonces, contiene una mixtura de
máximas para la interpretación de los sueños, donde algunas son fijas y
otras de contexto.
Durante la Edad Media, los sueños podían ser mensajes de Dios para revelar
una verdad o podían ser enviados por otras fuerzas para engañar
(Thorndike, pp 290-302). Recogían así la distinción que hacía Homero en la
Odisea, donde identificada sueños verdaderos de los sueños que engañaban.
En forma poética los caracterizaba como “los de la puerta de cuerno y los de
la puerta de marfil”, siendo los primeros los sueños verdaderos y los
segundos los sueños embaucadores.
Para el tiempo en que Freud escribió su pieza maestra, La Interpretación de
los Sueños, en 1900, tanto la comunidad religiosa como la comunidad
científica había perdido toda idea de que los sueños pudieran ser
significativos. En el primer capítulo de La Interpretación de los Sueños,
Freud repasa parte de la literatura contemporánea sobre los sueños. Cita
estudios que concebían a los sueños como productos de crisis de la
conciencia o como intentos de funcionar de la conciencia cuando carecía de
energía suficiente para sintetizar de manera completa el contenido de la
realidad de la vigilia.

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Los sueños eran vistos como una forma inferior de conciencia. No se
pensaba que pudieran tener significados o un reconocimiento a alguna
forma de conocimiento que no proviniera de la conciencia misma, algo que
sí era una creencia común en la antigüedad.
Investigando en este páramo de la teoría de los sueños, Freud talló una
nueva teoría sobre el significado de los sueños, basado en su propia
observación y especulaciones teóricas. Él consideraba a los sueños como
guardianes del dormir, ya que presentaban deseos infantiles (a menudo de
naturaleza sexual o agresiva) en una forma disfrazada. Esto, porque
presumía que si se presentaban tal cual, generarían una excitación no
placentera. Este disfraz, denominado sueño manifiesto, encubriría el sueño
“latente”, es decir, el significado verdadero del sueño. 1 Los mecanismos que
generaría el disfraz (sueño manifiesto) serían el desplazamiento, la
condensación, la substitución y la simbolización. Freud creía que el sueño
latente alterado y reprimido se pondría luego en una estructura dramática y
una forma aceptable a través de una elaboración secundaria. En el proceso
de análisis onírico, Freud utilizaba los sueños como punto de partida para
la asociación libre, dejando que cada motivo onírico sugiriera una serie de
asociaciones. El proceso de asociación libre terminaba, de acuerdo a la
teoría, en el descubrimiento delo que supuestamente era el sueño
primigenio, libre del disfraz, el sueño latente. Teóricamente, este contenido
sería un deseo infantil reprimido, que a su vez era el núcleo de un problema
neurótico adulto. Después, Jung llamaría reduccionista a este tipo de
análisis que vinculaba un sueño presente a las raíces de un pasado.
La publicación del libro sobre sueños de Freud atrajo la atención de Jung,
quien era 19 años más joven. Mientras practicaba psiquiatría en el hospital
psiquiátrico de Zurich, Burgholzli, Jung ya estaba trabajando con el método
de asociación de palabras. En este experimento, al sujeto se le leía una lista
de palabra y se le pedía que diera la primera asociación que le viniera con
cada término. En algunas oportunidades el sujeto se bloqueaba, y era
incapaz de dar una respuesta; a veces, la respuesta tomaba mucho tiempo.
Jung pensaba que esas interferencias en el proceso de asociación indicaba la
actividad inconsciente de un complejo. El complejo psicológico fue definido
por Jung (1913, p599) como un grupo de ideas afines agrupadas por un
tono emocional común. La idea de “madre”, por ejemplo, podría estar
conectada a un complejo que contenía muchas otras imágenes, recuerdos,
fantasías, todo con un tono emocional común. Otras imágenes en ese
complejo podría ser la gran madre, la virgen, la reina, la profesora, la madre
patria, y así sucesivamente. Cualquiera de estas imágenes, cuando son
evocadas durante el experimento, podían activar el complejo amplio, que a
su vez podría interferir en el funcionamiento normal de la conciencia,
produciendo un ego-afecto (Jung 1907, p41-42). Un ego-afecto es un estado
en que el ego normal es modificado por la excitación que produce la
emoción del complejo. El ego afecto trae ideas prominentes que están
asociadas con el complejo y de esa forma debilita las estructuras asociadas
con el ego consciente. Las defensas del ego también interfieren con las
respuestas a las asociaciones de palabras.
Al leer la Interpretación de los Sueños, Jung reconoció que Freud estaba
describiendo observaciones de sus pacientes muy similares a las que él,
estaba estudiando con su experimento de asociación de palabras. Los dos
pioneros del psicoanálisis comenzaron a escribirse y en 1907 se

1Traducciónlibre de estafrase: This disguise of the “latent” dream thoughts in the remembered,
“manifest”, dream was the work of such psychic mechanisms as displacement, condensation,
sunstitution and symbolization”.
encontraron por primera vez. Su primera conversación duró 13 horas (Jung
1961, p 149) y presagió lo que sería una intensa interacción personal y
cooperación profesional, y el comienzo del movimiento psicoanalítico, una
relación que continuó hasta 1913 (MacGuire, pp. 550-51). En las etapas
tempranas de esta relación, Freud delineó a Jung como el “príncipe de la
corona”, y su potencial sucesor (ibid, p218). Con la bendición de Freud, Jung
fue elegido presidente de la Asociación Internacional Psicoanalítica y fue el
primer editor de sus Jahrbuch.
Las razones del rompimiento de Freud y Jung fueron complejas. La razón
oficial fue la discrepancia sobre la naturaleza de la líbido, donde Freud
insistía en su significado sexual básico, mientras que Jung la usaba en una
forma más general. Jung señaló que la principal causa de la separación fue
su creciente sensación de que Freud no estaba dedicado a la investigación
de lo inconsciente en forma científica y desapasionada, si no que estaba
dedicado a ampliar un movimiento, el psicoanálisis, del cual él quería ser su
principal autoridad (Jung 1961, p. 158).
Después de su crisis con Freud, Jung enfrentó un duro período de intensa
introversión y de aislamiento profesional (Ibid, pp 170-99). Buscando un
camino propio, el se volvió a sus sueños, fantasías y recuerdos de la infancia.
Descubrió que construyendo un pequeño pueblo de piedra –una actividad
que realizaba de niño-, emanaban ríos de emociones y fantasías (ibid, pp
173-175). Él comenzó una confrontación activa con su inconsciente,
involucrándoseen diálogo interno. Fuera de este período de exploración,
Jung desarrolló el cuerpo central de su propia rama del psicoanálisis, a la
cual llamó Psicología Analítica. Jung experimentó en sí mismo las imágenes
de sus sueños y fantasías como representaciones de partes de su
personalidad que tenían propósitos propios y que se sometían al control de
su ego consciente sólo en forma parcial. Esta idea se conecta con su tesis
doctoral inicial en la cual describía las posesiones de los médiums como
pre-figuraciones de la futura personalidad de los jóvenes médiums (Jung
1902).

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Fuera de la experiencia de aislamiento y de autoestudio, Jung desarrolló su
técnica singular de imaginación activa (cf capítulo de Daller, más adelante),
y su comprensión de los sueños como representaciones autónomas de la
psique que aparecen en una relación compensatoria con el ego consciente
(Jung, 1961, pp 250, 51).

El Ego soñante y el ego-consciente


El ego, en la teoría jungiana, es el complejo psicológico cuyo atributo
singular es agrupar lo que experimentamos con la conciencia despierta -a
pesar de que todos los complejos tienen alguna cualidad que aparece en la
conciencia- (Jung, 1935, p.73). Mientras que el ego se siente a sí mismo
como el centro de la psique en su totalidad, él vive en una casa más
compleja de lo que él se da cuenta: el ego es sólo el centro de la conciencia.
El verdadero centro de la psique es el arquetipo central, el self (Jung, 1961,
p386). La relatividad del ego es experimentada en forma más notable en los
sueños, cuando el ego experimenta involuntariamente episodios
dramáticos que no están bajo su control, pero tienen toda la verosimilitud
del mundo que experimentamos día a día cuando la conciencia está
despierta.
Mientras se está en el sueño, el ego soñante puede sentir que enfrenta
peligros, miedos, alegrías y oportunidades que en el sueño no pueden ser
diferenciadas cualitativamente de experiencias similares vividas en la vida
despierta. Sólo una vez que se despierta los eventos del sueño pueden ser
calificados como posibles “sólo en el sueño”. Al igual que el ego consciente,
el ego soñante experimenta una sensación de elección subjetiva y de
significados afectivos. Y esas experiencias del sueño son producidas por la
misma psique que el ego consciente cree que domina. El sueño es para la
psique lo que los rayos X son para el cuerpo: ellos verdaderamente entregan
una imagen del estado actual del organismo/psique. Tal como las
radiografías no son el cuerpo mismo –a pesar de que un entendimiento
aventajado de ellas puede dar un conocimiento invaluable acerca del estado
de salud del cuerpo- así los sueños no son la psique misma, pero ofrecen
imágenes ricas en estructura y movimientos dinámicos. El soñante puede
negar o no entender completamente los sueños, pero no puede
desconocerlos.
Es la relación entre el ego soñante y el ego consciente la que permite que la
interpretación de los sueños (y otros usos para el sueño) juegue un rol
primordial en el análisis jungiano. Tanto el ego consciente como el ego
soñante se sienten “yo”, pero no siempre el analizando reconoce que los
contenidos del “yo” despierto y del “yo” soñante, pueden diferir vastamente
en cuanto a contenido. El ego soñante puede a veces comportarse de
manera similar al ego consciente, pero en otros momentos puede diferir
enormemente. Este contraste puede ser visto como una compensación de la
imagen-ego del ego consciente, en la cual el ego soñante atrae la atención de
la conciencia hacia las imágenes- ego que difieren de las imágenes que
tradicionalmente dominan la vida en vigilia.

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Tanto el ego soñante como el ego consciente están constreñidos a los
mundos en que se mueven. Sin embargo, ambos interactúan y se cruzan
fuera de sus entornos naturales. Esto, a pesar de que todo el mundo del ego
soñante puede estar contenido en el mundo del ego consciente. El mundo
del ego consciente es un mundo relativamente constante en cuanto a
tiempo, lugares y personas, mientras que el ego soñante experimenta un
mundo con experiencias cambiantes en cuanto a escenas y personajes,
donde rara vez se dan las características constantes del mundo de la vigilia.
(Se pueden dar sueños recurrentes, por supuesto, pero generalmente son
síntomas de neurosis traumáticas).
Ego soñante y complejos
La relación del ego soñante con el ego consciente se puede observar en el
lenguaje que Jung utiliza en su teoría de los complejos, la cual deriva de su
trabajo inicial con el experimento de asociación de palabras. En la teoría de
los complejos psíquicos, un grupo o complejo de ideas se mantiene agrupado
por un tono afectivo común a todas las ideas del sujeto (Jung 1913). El tono
afectivo del complejo produce una constelación particular de la consciencia
que puede ser la causa de los disturbios en las respuestas que Jung vio en el
experimento de asociación de palabras. Es útil considerar que los complejos
que están asociados al ego consciente son parte de una estructura tácita que
puede estar o no estar asociada a la misma estructura de complejos del ego
soñante. Por ejemplo, si el ego consciente tiene una imagen de sí mismo que
es muy grandiosa e inflada, el ego soñante puede expresar un rol
compensatorio muy débil y desinflado. El Self, como el hacedor de sueños,
ha disociado al ego del complejo inflado (al cual se aferra en la vida
despierta) y hace que experimente un complejo totalmente diferente en el
sueño, como una compensación a la imagen ego inflada.
La cualidad básica común entre el ego consciente y el ego soñante es la
sensación de ser el centro de la subjetividad en sus respectivos mundos. El
ego consciente se percibe a sí mismo como el centro de la conciencia
“despierta”en el estado de vigilia, y el ego soñante se siente a sí mismo como
el centro de la conciencia “dormida”, en el estado de sueño. Para evitar
confusiones, es posible diferenciar el estado de conciencia de vigilia y
conciencia del sueño, más que usar la palabra consciencia sin
modificaciones, que estaría apuntando al estado de vigilia. Más que
diferenciar dos tipos de conciencia, es útil considerar que tanto el ego
soñante como el ego consciente comparten la experiencia de la subjetividad.

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Interpretaciones objetivas y subjetivas
En el estado de vigilia, el ego sintetiza todos los contenidos de la psique, los
integrados y los no integrados, los conscientes y los inconscientes, en una
especie de constelación que le permite la interacción con el mundo exterior.
La aparente actitud independiente y de objetividad del ego consciente
contiene en realidad contaminación del mundo interno a través de la
proyección, la cual es directamente experimentada por el ego soñante en el
sueño.
Estas distorsiones no son muy evidentes en personas normales o con
neurosis, pero sí se vuelven muy claras en personas con sistemas de
creencias psicóticos delirantes2. El ego tiene muchas imágenes de sí mismo,
algunas muy específicas para ciertos estados de la mente. Así, el ego puede
caer en una imagen particular de sí mismo, (no habitual en comparación con

2Tengodudas con la expresión en negrita de estepárrafo: These distortions are not very ussually
very apparent in cases of normality or neurosis, but they become very clearly evident in persons
with psychotic delusional systems of belief.
la mayoría de las personas) o en una imagen neurótica, cuando el estado
emocional asociado tenga relación con lidiar con relaciones personales
cercanas3. Generalmente la ego-imagen neurótica está basada en ciertos
roles originales familiares que fueron preservados inconscientemente y que
se transformaron en una imagen-ego dominante que determina
sentimientos de autoestima y desarrollo de habilidades (competencias).
Esta imagen es muy resistente al cambio por cuanto se percibe como una
identidad muy “real”. En cierto modo, el ego consciente siempre lidia con el
mundo desde un punto de vista algo distorsionado, en parte provocado por
las maniobras defensivas destinadas a mantener la imagen-ego dominante.
Los sueños compensan activamente este punto de vista distorsionado que
mantiene el ego de sí mismo y del mundo que lo rodea (Jung 1916, pp 250,
57).
Cuando los sueños se refieren a personas o eventos del mundo externo –
compensando nuestra imagen de ellos-, la interpretación se considera
objetiva. Cuando se interpretan en referencia a la estructura interna de la
psique, por ejemplo al ánima o a la sombra, la interpretación se denomina
subjetiva. La interpretación objetiva no quiere decir “real” (verdadera), en
oposición a la interpretación subjetiva que podría ser considerada
“imaginaria”. Ambos tipos de interpretaciones se refieren a estados de la
psique. La interpretación objetiva enfatiza la relaciones externas, mientras
que la interpretación subjetivaenfatiza la estructura intrasíquica de la
personalidad.
Para mantener su idea de que los sueños pueden ser interpretados con
ambos modos de interpretación (objetiva y subjetiva) (Jung 1916, p276),
Jung se afirmó en su valoración personal de la teoría de sueños de Freud,
pero evitó hacer referencia a que los sueños son simples disfraces de partes
que la conciencia no acepta y que reprime. La visión de Jung también evita
la postura idealista o solipsista de que los sueños sólo pueden ser
personificaciones o imágenes parciales de la psique del soñante.
Los sueños deben ser considerados en ambos puntos de vista: objetiva y
subjetiva.

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Si las figuras que aparecen en el sueño son conocidas por el soñante, la
interpretación objetiva puede ser más valiosa, particularmente en
momentos de conflictos. Personas desconocidas o motivos claramente
mitológicos o arquetipalesfavorecen una interpretación subjetiva. Siempre
es mejor, de todos modos, considerar ambos puntos de vista.

Imágenes oníricas y complejos

3Estepárrafo lo encuentro difícil en cuanto a estructura. Si esposiblecomentarsiestábien: “The ego


has many images of itself, some very specific to certain states of mind- that is, the ego may fall into
one particular image of itself in relating to most people in the world, but into another, neurotic
image when in the emotional state associated with dealing with close personal relationships”.
En la interpretación subjetiva de los sueños, las imágenes y motivos de los
sueños son vistas como personificaciones o imágenes complejas en cuanto a
estructura. Un mismo complejo psicológico puede ser representado por
innumerables imágenes o temas. El complejo en sí mismo consiste en un
grupo de imágenes con un tono afectivo común. En una serie de sueños es
frecuente que se pueda discriminar varias figuras o temas que están
relacionadas con un complejo subyacente, a un patrón de complejos y a un
desarrollo psicológico con una matriz intra-psíquica. Por ejemplo, una
persona tiene un sueño sobre la guerra civil en etapas tempranas del
análisis. El motivo de la guerra civil indica una unidad dividida frente al self
(Ver capítulo de Sander y Beebe, más adelante). A medida que el conflicto
neurótico decrece, la escisión se representa por dos equipos enfrentados en
una competencia atlética, como un partido de fútbol. A diferencia de la
guerra civil, el enfrentamiento deportivo muestra un conflicto que tiene
límites seguros y obedece a reglas establecidas. Este motivo muestra una
progresión hacia una integración consciente del conflicto y sugiere una
resolución futura en servicio a una personalidad más completa.

Sueños en serie
Debido a que la vida onírica es un diálogo permanente entre el ego y la
mente inconsciente, los sueños específicos deben ser interpretados en el
contexto de una serie de sueños en los cuales se encuentran incrustados. En
una serie de sueños se puede seguir la maduración de un complejo,
ilustrado en el ejemplo de la guerra civil y el enfrentamiento deportivo.
Cuando una serie de sueños es seguida en un análisis, los malos entendidos
o las interpretaciones poco adecuadas de sueños en un momento inicial, se
pueden corregir a la luz de sueños posteriores (Jung 1935, p.78). Por
ejemplo, un hombre joven que tenía dificultades en tener citas y contactos
sexuales, soñó que miraba tímidamente cómo una sirena se bañaba en un
lago cercano a la casa de su abuela, que quedaba en un lugar apartado en las
montañas. Un amigo que era más extravertido y emocional, camina por un
muelle y “accidentalmente”, tira al ego soñante al agua con la sirena. Cuando
el ego soñante sale rápidamente a la costa y retoma su observación
pasiva,nota que el número de sirenas creció. A las dos semanas después, los
sueños comenzaron a tener más mujeres comunes y corrientes, varias de
ellas conocidas por el soñante.

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Al tiempo de la imagen original de la sirena, no había un contexto en el
sueño que indicara si la sirena representaba una fuerza regresiva del ego
hacia el inconsciente o si mostraba que la pasividad del ego consciente
había constelado una figura arquetipal femenina –la sirena- como un
intento de compensar la conciencia reticente del analizando a iniciar
contactos heterosexuales de manera apropiada y con ganas. El aparente
movimiento de la sirena hacia una imagen más común de las mujeres en los
sueños posteriores, muestra que el sueño original de la sirena era una
imagen que podría empujar al soñante a experiencias de vida más que
sustraerlo de ellas. En retrospectiva, la cabaña de la abuela del sueño
original podría asociarse con la imagen de la gran madre. Este ejemplo
muestra cómo el contacto del ego soñante con las imágenes arquetipales
acelera el desarrollo del proceso, probando que el ego es lo suficientemente
fuerte para integrar el conflicto.
El análisis es claramente un proceso que se desarrolla sin puntos de
privilegio donde podamos decir lo que finalmente significa un sueño. Es
una marca del análisis jungiano la disposición a tolerar la ambigüedad y la
incertidumbre. La realidad que subyace es el proceso mismo de
individuación, donde cualquier imagen-ego particular y su relación con un
complejo constelado específico es sólo un aspecto del proceso en desarrollo.
En ciertos momentos, los sueños recapitulan motivos iniciales. Algunos
analizandos pueden considerar que esto significa que no ha ocurrido ningún
cambio psicológico y que no han habido progresos en el análisis o en el
proceso de individuación. Sin embargo, una comparación más cuidadosa de
los motivos oníricos generalmente muestra que hay similitudes en motivos
y estructura, pero junto con ello se aprecian diferencias evidentes como en
el ejemplo de la guerra y del enfrentamiento citado anteriormente. El
movimiento en una serie larga de sueños puede verse como un proceso en
espiral, donde se retorna a lugares similares, pero en niveles más elevados o
más integrados de la espiral.

Sueños y drama
Jung sugirió mirar la estructura de los sueños como formas dramáticas
(Jung, 1916, p.266), donde se debe identificar personajes, el problema
inicial, desarrollo del argumento, el clímax de la acción y el resultado o
resolución. Es importante tomar atención a las acciones y actitudes del ego
soñante. Puede ser un protagonista, que toma parte activa en la acción
primaria del drama o puede ser un “espectador flotante” que mira una
acción onírica o quizás se mire a sí mismo actuar en el sueño como un
observador independiente (Marjasch).

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La estructura dramática del sueño permite observaciones de los resultados
potenciales en actitudes particulares del ego soñante. Un hombre en la
medianía de la vida, por ejemplo, soñó que su hijo universitario lo
encontraba en la cama con una mujer con la cual mantenía un affair. A pesar
de que el hijo no notó la situación en el sueño, el ego soñante se sintió
incómodo. En la siguiente escena del sueño, el ego soñante aparece con la
edad de un chico de highschool, y le explica a la profesora que ha llegado
tarde a un examen importante porque estuvo envuelto en el mismo affair
casual anterior. A pesar de que la profesora está abierta a que dé el examen
más tarde, se produce una nueva regresión en edad, al momento en que es
miembro de un equipo de baseball. El entrenador le dice que a pesar de que
es un jugador importante, no puede usar el uniforme. El ego soñante piensa
para sí mismo que esto es por el affair sexual y se enoja. Cuando el
entrenador se queda pasivo, la rabia aumenta hasta tal grado que golpea a
otro chico del equipo. El ego soñante siente que es extraño que los demás
miembros del equipo sientan miedo, considerando que él mismo tenía
miedo.
El sueño muestra: 1) una actitud culposa y de desaprobación acerca de su
encuentro sexual, por el cual él no siente una ansiedad consciente; 2) una
regresión, que se muestra en el sueño con una vuelta a edades anteriores; 3)
la no interacción con el entrenador, que es un paralelo con la evasión del
ego consciente de un enfrentamiento con su mujer; 4) un modelo potencial
de sus actos irracionales e impulsivos, que explotan en ciertos momentos en
su vida de vigilia.
Una comprensión de la estructura del sueño permite mirar incidentes
recientes donde el hombre ha tenido reacciones súbitas de rabia hacia su
mujer, incluso con patadas en las piernas, que le causaron lesiones severas.
El sueño delinea claramente la secuencia: actitud de desaprobación;
regresión; rabia ante la pasividad de otras personas; irrupción de la rabia;
resultado de temor y remordimiento. Una secuencia similar se puede ver en
el incidente con su mujer cuando se examina en comparación con la
secuencia del sueño.
En algunos sueños se pueden ver distintos movimientos del ego soñante
entre una identidad y otra. El sueño dentro de un sueño es un ejemplo de
esto. Un paciente, una persona que debía usar aparatos ortopédicos en sus
piernas de manera permanente, soñaba que caminaba a través de una pieza
sin sus aparatos, sólo para despertarse (dentro del sueño) y darse cuenta
que era un “sueño”. Luego se despertó de verdad. Un análisis de la
estructura de este sueño inusual sugiere que el sueño estaba mostrando
realmente que caminar sin aparatos es realmente un sueño.

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La conceptualización de un sueño dentro de un sueño saca a la luz las
mismas discusiones en torno a la figura/fondo de la psicología de la Gestalt;
también sugiere que los movimientos tácitos de percepción descritos por
Polanyi. Hofstadter discutió ese problema de los límites en Gödel, Escher,
Bach, en su “fuga metafórica en las mentes y las máquinas en el espíritu de
Lewis Carroll”.
Otro paciente reportó un sueño recurrente en que él está mirando a un
niño, que a su vez está mirando un río; de repente él pasa a ser el niño que
mira el río, el cual se torna amenazador y atemorizante. En el momento de
mayor miedo, el proceso se reversa y de nuevo él pasa a ser el niño que está
mirando el río, que ahora nuevamente está calmado. El sueño parece
mostrar un movimiento de la identidad del ego en el sueño, como un
método de defensa frente a la ansiedad. El hecho de que el sueño haya sido
recurrente a través de varios años indica un problema persistente en el
enfrentamiento con la ansiedad, así como una regresión (volver a ser niño),
cuando se atreve a acercarse al “río” de la vida.
Un motivo onírico común donde se ve la alterabilidad y relatividad del ego-
soñante son los sueños donde se está viendo una película y el ego-soñante
sólo se vuelve un actor en la película cuando ésta se vuelve real en el sueño.
Estos cambios en el ego-soñante pueden ser entendidos como alteraciones
en los complejos con los cuales se identifica el ego-soñante. En series de
sueños, el ego-soñante puede aparecer al principio como un espectador
desapegado de la acción. Esta última aparece como ocurriendo fuera del ego
(como en una película), mientras que en sueños posteriores se involucra
como participante en acciones similares. Cuando el ego-soñante deviene un
personaje activo en el sueño, el analizando puede pensar que el sueño
indica un empeoramiento de su condición psicológica, desde el momento en
que el sueño muestra inicialmente mucho estrés y peligro. Pero un
significado opuesto puede ser igualmente válido: el complejo representado
por el conflicto ha sido asimilado por la estructura del ego, al punto que el
ego-soñante se puede involucrar en la acción con fuerzas que hasta antes no
tenía para lograr una resolución. Jung describe al ego que está sometido a
los tironeos emocionales de un complejo como un ego-afecto (Jung 1907, p.
41); el ego-soñante que se engancha en el conflicto puede ser un ego-afecto
en el sueño. La actividad del ego-soñante tiene impacto en los complejos del
inconsciente y pueden alterar su estructura. Desde el momento en que el
ego consciente descansa en una estructura particular de complejos en el
inconsciente, los cambios en esta estructura de complejos en reacción a la
actividad del ego soñante puede reflejarse en cambios en el ego consciente.
Con frecuencia esos cambios pueden ser reconocidos por el ego-consciente
a través de alteraciones en el estado de ánimo (Hall 1977, pp172-177). Este
proceso puede ser un factor significativo en los cambios en la personalidad
producidos por la terapia (ibid.,141-62).

Pag 135
Interpretación de los sueños en Análisis

Sueños iniciales
En el análisis jungiano se considera esencial considerar el sueño inicial o los
sueños que ocurren entre la petición de la cita y la primera sesión.
Generalmente ese sueño tiene importancia en el pronóstico. Por ejemplo, un
hombre que entra en análisis soñó que estaba bajando una colina muy
empinada y abajo había un hombre que parecía un dios, que él percibió
demacrado. La figura de este hombre con aspecto de dios anticipaba la
necesidad del soñante de encontrarse con una figura masculina con
características trascendentes, fuera y más allá de él mismo. La figura era en
parte asimilable a una figura positiva de la sombra y parte una imagen
arquetípica del hombre sabio, que estaba alojada en capas más profundas
de la psique, que lo que estaba la imagen de su padre personal. También
implicaban transferencia positiva al analista hombre y que esa proyección
podría ser manejada de manera relativamente fácil.
Otro hombre soñó que mataba a una mujer malvada, que era una amante
(mistress) en un matadero, en el cual los animales, después de ser
sacrificados, eran devueltos a la vida. Este sueño inicial anticipaba que la
vida instintiva del paciente, que él sentía ya muerta, podía volver luego que
se enfrentara y dominara un complejo materno negativo. Fue significativo
que la mujer malvada en el sueño tratara de matar al ego soñante con un
tridente, pero al mismo tiempo le diera armas al ego soñante para oponerse
a ella. Esto muestra la naturaleza ambivalente del arquetipo materno, que al
mismo tiempo crea al ego, pero también se opone a él. Otro hombre, de
mediana edad, que tuvo varias partidas falsas en procesos de análisis, soñó
que era conducido a una pieza cuadrada donde un respetado erudito le
mostraba una habitación contigua que era la “pieza del tesoro”, que no
podía ser vista desde un punto de vista común. El sueño indicaba una
necesidad de trabajo dedicado consistente y una actitud de investigación de
erudito, en contraste con el estilo habitual adolescente de este hombre, que
se interesaba rápidamente por los temas, pero también abandonaba rápido.
Este hombre no continuó con el proceso analítico y sumó una nueva falsa
partida a la larga serie que ya tenía. Todos estos sueños sugieren un inicio
auspicioso para el trabajo analítico.
Además de los sueños iniciales, se debe poner atención a sueños que
ocurren en fechas significativas, como cumpleaños, aniversarios, Año Nuevo
y Navidad, etc. La vida psíquica interior responde a menudo a las imágenes
arquetipales de períodos específicos, por ejemplo, motivos asociados a
Pascua de Resurrección y los sueños deberían ser tomados en cuenta en
esos momentos.

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Sueños simbólicos
La aproximación jungiana reconoce claramente que los sueños varían en
cuanto a profundidad y significado simbólico. Algunos sueños parecen lidiar
con eventos del día a día, como si fueran comentarios de la vida normal.
Otros sueños pueden ser sueños “grandes” que tocan la estructura
caracteriológica de la personalidad y tienen un significado válido por
muchos meses o años (Jung, 1945, p- 290). Todos estos sueños pueden ser
considerados como declaraciones simbólicas, algunos de ellos llegan a
niveles de simbolización arquetipales, donde aparecen imágenes que tienen
significados en los sistemas mitológicos y religiosos, los cuales pueden ser
incluso desconocidos para la mente consciente del soñante.
Los sueños arquetipales traen imágenes que tienen poderes
transformadores y de sanación. Es como si el ego soñante tocara un poder
dinámico básico de la psique y fuera transformado. Una mujer cuyo marido
se suicidó dejándola sola a ella a cargo dos niños pequeños, soñó con la
imagen de Diana de Efesos (con la cual ella no tenía asociaciones); luego ella
estaba en la casa de la Virgen María (ella se había convertido a la iglesia de
su marido). Las lágrimas de la Virgen se convertían en sangre y cuando ella
tocaba la sangre, ella podía ver el espíritu de su esposo fallecido. Él la
reconfortaba y le decía que dejara de esperarlo a él y que a cambio se
hiciera cargo de los niños. Otros sueños de una larga serie traían la misma
imagen, pero en forma menos dramática, con la imagen arquetipal de la
gran madre, mostrando tanto a la virgen y a Diana, lo que fue un punto de
inflexión en un largo proceso de duelo. Su sueño puede ser visto también
como portador de significados religiosos (Hall, 1981).

El propósito de los sueños: compensación


Freud creía que el propósito básico de los sueños era disfrazar sueños
infantiles reprimidos, generalmente sexuales, con el objetivo de evitar la
aparición de ansiedad y así preservar el dormir. Jung desarrolló una teoría
mucho más psicológica en relación al propósito de los sueños. Él los vio
como los generadores de un punto de vista de contrapunto a la posición del
ego consciente. Jung llamó a este proceso como compensación. Si la actitud
del ego consciente es significativamente distorsionada, los sueños proponen
de manera fuerte la posición contraria. Por ejemplo, una persona que en su
vida consciente tiene una excesiva inhibición de deseos sexuales, puede
tener sueños explícitamente sexuales. Una persona cuya personalidad
consciente es excesivamente inhibida y tímida, puede soñar con gran
actividad y agresión. Un paciente que acababa de dejar su interés por
convertirse en ministro (religioso) y comenzó a tener una vida sexual activa
con un amplio número de mujeres, soñaba que estaba en una iglesia
hablando de comunión. Así experimentó en el sueño una parte importante
de su personalidad que había abandonado conscientemente.

Página 137
La compensación describe la manera en la cual el sueño presenta una visión
alternativa a la del ego y sus imágenes, trayendo a la conciencia, a través del
sueño, aspectos de la situación que han sido desconocidos o
insuficientemente enfatizados por el ego consciente. El sueño es una
relación dialéctica con el ego y no necesariamente presenta una imagen más
verdadera de la que tiene el ego consciente4, de preferencia, el sueño
presenta una mirada compensatoria al ego consciente. La compensación
presentada en el sueño puede ser severa y aparecer en oposición a la
postura del ego consciente, como en el caso de un hombre que soñó que un
hombre con voz imparcial pero autoritaria le decía: “Tú no estás
conduciendo tu verdadera vida”. Llamaremos complementación cuando el
sueño está compensando en una forma blanda o apacible. Si la actitud de la
conciencia es esencialmente correcta y apropiada, el sueño puede incluso
enfatizar una actitud consciente.
Hay tres formas en que los sueños pueden operar en forma compensatoria:
1) añadiendo información al ego consciente a partir de la compensación 2)
Mostrando una auto-representación del estado de la psique, que puede

4En esta frase no entiendo la distinción entre ambas nomenclaturas de ego. El primero dice
textualmente “ego”, y el segundo “waking ego”.
variar de la que siente el ego consciente; y 3) una alteración directa a la
estructura misma del ego consciente.

Añadiendo información al ego-consciente


Cuando el sueño es recordado y analizado, el ego-consciente puede
reconocer ciertos rasgos en las acciones del ego soñante que no las había
notado lo suficiente en la vigilia. Una mujer que conscientemente pensaba
que era muy preocupada y escrupulosa de las necesidades de los otros, soñó
que tenía tres perros para dividir entre dos personas y estaba a punto de
cortar a uno por la mitad para ser lo más justa. Ella amaba a los animales y
se horrorizó en el sueño, lo que la ayudó a ver la diferencia entre seguir
exactamente las reglas de conducta y vivir con empatía las necesidades de
los otros.

Autorepresentación de la psique
El sueño puede ser visto como una auto-representación de la psique (Jung,
1916, p263), que muestra los movimientos y los cambios en los complejos a
distinto nivel, algunos en la esfera personal y otros en un nivel de mayor
profundidad arquetipal. Cuando el sueño se ve como representación del
estado de la psique, esta representación puede ser vista como una posición
contrastante por el ego consciente. También puede ser vista como una
representación que pone foco en otras preocupaciones adicionales a las
compensaciones inmediatas al estado del ego consciente (Jung 1945 p 294).

Pag. 138
Por ejemplo, puede ilustrar interacciones familiares, la naturaleza de
procesos psíquicos, la solución de problemas u otras materias. El sueño de
los niños a veces compensan las situaciones familiares con las cuales el ego
del niño se relaciona, más que compensar al ego mismo. Aún cuanto los
sueños puedan ser vistos como una autorepresentación de la psique, de
todas maneras ofrecen la posibilidad de la función compensatoria,
dependiendo de la actitud del ego hacia ellos. Si el ego consciente compara
la representación de psique que aparece en el sueño con su propio punto de
vista, el sueño funciona de manera compensatoria.

Alteraciones en la estructura del ego


Los movimientos de las imágenes dentro del sueño muestran dinámicas,
conexiones y separaciones de los complejos psicológicos con núcleos
arquetipales, los que sólo pueden ser apreciados si se produce interferencia
con la experiencia en vigilia. Desde el momento en que el ego descansa en
una estructura de complejos, los cambios en estos complejos pueden afectar
la estructura del ego consciente, tanto si el cambio ocurre en la vida en
vigilia como en los sueños, a través del ego soñante. Cuando se sueña, el ego
soñante lidia directamente con los complejos que en la vida en vigilia son
constitutivos del ego consciente. El ego soñante ve estos complejos desde
una forma (mirada) focal, personificada como eventos o personas que
aparecen en el sueño. El ego consciente, que está focalizado en el mundo
externo, descansa en los mismos complejos de una manera tácita, prestando
atención focal a los eventos y personas del mundo exterior. Cuando el ego
soñante produce un efecto en la estructura de los complejos, ese cambios es
heredado por el ego consciente, a pesar de que el ego consciente pudiera no
prestar una atención focal a ese cambio. Esta forma constituiría una tercera
forma de compensación: la acción directa del self, a través de los sueños, el
cual entrega una estructura tácita del ego.
Un hombre con un patrón de comportamiento compulsivo, basado en un
complejo paterno, se despertó de un sueño con el padre con un sentimiento
radical de conflicto, incluso cuando el sueño no entregaba luces para esa
interpretación, pero le añadió información al ego consciente (Hall 1997, pp
172-77). Una interpretación posterior del sueño posibilitó que la
conciencia de diera cuenta de que se había producido un cambio tácito.

Grabando los sueños


Todas las personas sueñan, pero no todas las personas recuerdan sus
sueños. Una preocupación inicial en análisis es la de recoger un reporte
exacto del sueño. En muchas instancias, simplemente es suficiente
preguntar al analizado sobre la ocurrencia de sueños. Incluso aquellos que
nunca han recordado sus sueños antes, son capaces de comenzar a
recordar sueños después de entrar en análisis.

139
Al analizando se le enseña a permanecer despierto con los ojos cerrados
por unos poco minutos cada mañana al despertar, dando tiempo para
recordar los sueños antes de que las actividades del día borren la memoria
de los sueños. Un sueño o el fragmento de un sueño que es recordado debe
ser inmediatamente anotado por escrito (o en una grabadora de voz),
puesto que la memoria del sueño se desvanece rápidamente. El reporte de
sueños debe ser consignado con fecha para determinar su relevancia en
relación con las situaciones que ocurren simultáneamente en la vida de
vigilia. Las asociaciones deben ser anotadas en el reporte del sueño, ya sea
en el cuerpo del reporte (en soportes o paréntesis) o anexas al reporte del
sueño.
El error más grave al hacer el reporte de sueños es registrar menos detalles
de los que existen en la memoria actual del sueño. El analista debe por lo
tanto asegurarse de que el analizado presente una imagen lo más detallada
como sea posible del sueño actual. Esta descripción debe ser completada
antes de comenzar el proceso de asociación, amplificación y análisis.
El reporte de un sueño verbal o escrito puede ser: “Estaba en una casa con
algunas personas cenando”. Hay varias omisiones obvias en este reporte:
¿Qué clase de casa era? ¿Era una casa real proveniente de las experiencias
del pasado del soñante? ¿Qué había de cenar? ¿Quién estaba presente? ¿Cuál
era el tono emocional del sueño? Realizar tales preguntas a menudo
estimulan la memoria del analizado, y algunas veces largos fragmentos del
sueño que habían sido olvidados entran a la conciencia de vigilia. Luego de
que los detalles del sueño están establecidos en la forma más completa
posible, analista y analizado pueden moverse a la asociación y amplificación
de los motivos e imágenes del sueño y luego ser interpretados.

Amplificación de las imágenes del sueño


Para entender el sueño recordado, es importante establecer el contexto en
que las imágenes ocurren. El contexto consiste no sólo en la situación
externa de la vida en que ocurre el sueño, también de las imágenes de la
psique que están estrechamente relacionadas con las imágenes particulares
en el sueño. Para establecer este contexto interno, se emprende la
amplificación de las imágenes del sueño. Se lleva a cabo observando las
imágenes inmediatamente asociadas con las imágenes del sueño, tanto en la
mente del paciente como en el material cultural o arquetípico que puede
saber o desconocer la mente consciente del analizando. A diferencia de la
asociación libre, que consiste en moverse de una asociación a otra
asociación, y así sucesivamente, la amplificación está interesada con las
imágenes que siempre se mantienen en proximidad con la imagen original.

140
La amplificación puede ser dividida en tres niveles o etapas. La primera, se
realizan asociaciones personales con las imágenes del sueño. Si alguien con
quien el soñador no tiene una conexión inmediata en la vida normal,
aparece en el sueño, podría ser útil preguntar, ¿Qué clase de persona es esa?
Una persona o personas desconocidas que no están relacionadas con la
situación de vida actual del soñante, tienen más probabilidad de estar
personificando partes de la psique del propio soñador. Este conjunto de
asociaciones personales difiere de la técnica Freudiana de libre asociación,
como se señaló anteriormente, la cual se mantiene alrededor de la imagen
del sueño más que moverse de la imagen original a una cadena de
asociaciones. En la amplificación, uno vuelve una y otra vez a la imagen
misma.
Dado que el sueño es una auto-representación de la psique, constelado en
compensación de la actitud del ego consciente, no se trata de un disfraz para
un pensamiento de la vigilia que ha sido reprimido y que debe ser
investigado como un detective. El sueño es una verdadera declaración
simbólica, la representación más adecuada en ese momento de un
contenido de la psique de importancia para el ego. Manteniendo
amplificaciones, ya sean personales, culturales, o arquetípicas, cerca de la
imagen del sueño, uno tiende a amplificar con imágenes que están unidas al
mismo grupo de complejos que están representados en el sueño. Cuando
varios sueños en serie parecieran referir al mismo contexto, incluso
utilizando diferentes imágenes, las diferentes imágenes particulares
usualmente expresan matices dentro del complejo o de la relación de ese
complejo con otros complejos. Es importante recordar que el sueño no solo
muestra que complejo está activado en la psique del paciente, también lo
que el inconsciente está haciendo con los complejos activados. (Jung, 1935,
p.84)
Luego de que el conjunto de asociaciones personales ha sido completado (o
si ya no se provocan más), uno se debe mover al próximo paso, que consiste
en utilizar asociaciones o significados culturales comunes que pueden estar
presentes presumiblemente en las psiques de ambos,tanto del analista
como del analizado. A menudo el analizado confirmará de forma espontánea
la exactitud de una asociación cultural ofrecida por el analista. A un
analizado que se le dio por tener ataques de celos rabiosos hacia su esposa
reportó un sueño que ocurrió en un momento en que típicamente habría
experimentado un episodio de ira tal, pero no lo hizo. En el sueño él estaba
mirando una ciudad que estaba a punto de ser bombardeada por un
aeroplano volando sobre su cabeza. En el último minuto, sin embargo, una
pequeña avioneta voló hacia arriba desde la ciudad y derribó al
bombardero antes de que la ciudad pudiera ser destruida. El ego onírico
observó el pequeño avión aterrizando y al piloto saliendo. Este fue el
reporte espontáneo del analizado, pero cuando se dedicó al proceso de dar
una clara descripción de los elementos del sueño, él añadió un sorpresivo
hecho: el pequeño avión que había salvado la ciudad tenía una perfecta
forma redonda con una cúpula de cabina en el centro. Además el piloto que
se paró fuera se parecía mucho al soñante mismo!

141
Incluso con este relato detallado, sin embargo, el analizado ofreció una
espontánea asociación personal sobre la extraña forma redonda del avión.
El, sin embargo, aceptó fácilmente una asociación cultural: el avión se
parecía a un platillo volador. Esta es una rica imagen moderna con
significado mitológico. Sucedía que Jung estaba muy intrigado con los
reportes de platillos voladores por lo que publicó un largo estudio de su
significado psicológico (1958). La observación de platillos voladores tienen
cierta similitud psicológica con observaciones realizadas en la alquimia: en
ambas instancias el objeto estudiado asume ser físico, aunque no hay una
comprensión sobre su naturaleza física. Este intenso esfuerzo por entender
un misterioso fenómeno, que se presume ser físico, causa la proyección de
imágenes simbólicas de la psique objetiva. Jung consideraba la aparición de
un platillo volador como una proyección de un mandala, un símbolo del sí-
mismo.
El avión redondo en el sueño, entonces, puede ser visto cargado de
significados generalmente asociados a la aparición de platillos voladores.
Esto incluye las fantasías de la humanidad como visitantes del espacio, a
veces vistos como antipáticos invasores, pero más a menudo como
superiores, inteligencias salvadoras. La imagen de platillos voladores puede
ser amplificada por material arquetípico, como el mandala, así como por
asociaciones culturales. Mandala significa círculo en Sanscrito. Al mismo
tiempo es visto como una representación de una ciudad simétrica con
cuatro puertas en los puntos cardinales. Las figuras del Bodhisattva se
muestra en varias posiciones dentro del mandalapara diferentes prácticas
meditativas. Jung encontró muchas imágenes de mandala en material de los
sueños y fantasías de sus pacientes, imágenes que traen la atención hacia un
centro y una periferia. El entendió que eran imágenes de orden, que
aparecen a menudo cuando la estructura del ego necesita soporte desde los
niveles arquetípicos de la psique. Si la imagen del platillo volador es
considerada una imagen de mandala, el luchador avión redondo del sueño
representa una alianza entre el self (imagen de mandala) y el ego (quien
piloteaba la avioneta). Juntos los dos son capaces de vencer un potencial
destructivo de un complejo autónomo, el bombardero, que repetidas veces
ha reducido a basura la relación marital del soñante.
La amplificación arquetipal generalmente se reserva para después de que
las asociaciones personales y culturales han sido establecidas. Las
amplificaciones arquetípicas las encontramos en el folklore, religión, y
mitología. Ellas representan imágenes arquetípicas que han sido aceptadas
en la conciencia tradicional colectiva y han sido lo suficientemente
poderosas para atraer a una gran cantidad de personas por un extendido
período de tiempo. Es probable que haya más imágenes arquetípicas en los
sueños de lo que usualmente podemos reconocer. Tal reconocimiento
depende de la extensión de conocimiento de los sistemas culturales y
religiosos poseídos por el intérprete. En una ocasión, el material del sueño
contenía una imagen arquetípica que no era conocida por la mente
consciente del soñador y

142
era poco probable que fuera una instancia de criptomnesia. Jung describió
este caso como su primera sensibilización a la presencia de un arquetipo
(McGuire and Hull,pp.434-34;Jung 1952, pp.99-103),y tal observación es
realizada por la mayoría de los analistas en algún momento de su trabajo
(Hall 1997, pp.266-71). La psique puede,entonces, producir imágenes
oníricas arquetípicas que, al amplificarlas, cargan con un apropiado
significado contextual previamente desconocido para la conciencia de
vigilia el soñante. Esto sugiere que el Self ha accedido a organizaciones de
imágenes de nivel arquetipal que son similares a los grupos de complejos
del inconsciente personal el ego consciente relata de una manera tácita. Esta
estructura en el nivel arquetípico de la psique es reflejada en las imágenes
arquetípicas recurrentes de mitos y folklore.Edinger ha discutido el
simbolismo alquímico desde el punto de vista de la estructura arquetípica,
generando en Jung un mayor interés en sus últimos años (Jung 1955-56).

Evitando del reductivismo


Una cierta habilidad clínica es necesaria en la elicitación y uso de
asociaciones desde los niveles personales, culturales y arquetípicos. Es
posible exagerar cualquiera de los tres niveles, lo que conduce a las sutiles
formas de reduccionismo que puede impedir el proceso de análisis e
individuación. Un énfasis excesivo en las asociaciones personales puede
crear la impresión de que todo el material inconsciente es derivado de
eventos personales del pasado, conduciendo a un reduccionismo personal,
que es un peligro en el clásico psicoanálisis Freudiano (Jung 1916, pp.240-
41). El riesgo primario de la reducción a lo personal es que el analizado
pueda pensar que todo lo que necesita es evitar la repetición de los errores
del pasado, mientras que él o ella podrían estar actualmente enfrentados a
una constelación arquetípica completamente nueva en su vida. El
reductivismo a lo personal, también invita a una inflación del ego, que
podría comenzar a considerar que es tanto guía y maestro de su propio
destino, sin darse cuenta que en realidad está en diálogo con su self y la
psique objetiva, así como con el mundo exterior. Tal reductivismo personal
puede además resultar de un sobre-énfasis en interpretaciones objetivas de
las imágenes del sueño: si todos los eventos del sueño están relacionados
con la situación interpersonal actual, la profundidad del proceso intra-
psíquico se pierde. Todo puede parecer ser cuestión de promover una
buena adaptación interpersonal. Uno de los disgustos de Jung por la
psicoterapia grupal (Jung 1959,pp.471-72) parece tener su origen en la
preocupación de que se aborte el proceso de individuación debido a la
asimilación individual a las normas del grupo, perdiendo así de vista lo que
Jung sentía era más profundo: la lucha individual con los opuestos de la
propia psique.

143
El uso excesivo de amplificaciones culturales y persistir en este tema, puede
conducir a un punto de vista unilateral donde encajar en el mundo de la
conciencia colectiva es la principal meta. Los sueños pueden verse
erróneamente como relatando únicamente metas profesionales, por
ejemplo, o “desarrollo personal” en un sentido colectivo. Un error común en
esta dirección es “explicar” que el analizado ha soñado con una persona o
situación en particular por una experiencia reciente con respecto a esa
persona o situación. Este método reduce la intrincada estructura del sueño
a una mera referencia a aquello que Freud llamó residuo diario, la
persistente impresión de los eventos diarios que no fueron suficientemente
atendidos durante el día (en la visión de Freud) y luego desarrollado
conexiones con material reprimido en el inconsciente.
En el análisis Junguiano, hay también un peculiar peligro de lo que podría
llamarse reduccionismo arquetípico. Las imágenes arquetípicas son formas
de significado perdurables, y casi cualquier complejo podría ser amplificado
hacia un núcleo arquetípico de significado. En un sentido, Freud cayó en
este error al descubrir debajo de todo tipo de diferentes imágenes solo unos
pocos núcleos de significado, invariablemente sexuales. Todas las imágenes
podían ser vistas, si uno insistía en ellas, tanto como el falo perforador o el
seno materno contenedor. Si subir escaleras y montar un caballo son ambos
símbolos Freudianos de contenido sexual, ¿Qué diría uno de sueños donde
aparece una copulación no disimulada? En algunas tradiciones religiosas, tal
como el budismo tántrico, la imaginería sexual literal se usa
intencionalmente para simbolizar significados no sexuales. Los Junguianos
deben ser cuidadosos de evitar la excesiva amplificación arquetípica, sobre
todo porque hay muchos más patrones arquetípicos que considerar quelos
pocos contenidos sexuales que Freud describió. Las imágenes dela alquimia,
por ejemplo, son tan profundas y ubicuas, que una vez que el analista es
consciente deellas, podrían empezar a aparecer por todas partes, incluso en
las imágenes químicas másinocentes. Para citar uno de los menos alocados
ejemplos de esto, una cafetera puede ser asociada al destilador alquímico5 ,
donde la “prima materia” fue sometida a una circulatio de destilación y
condensación. Todo sistema mitológico puede ser mal usado en esta
dirección si es sobre amplificado. La manera de evitar este peligro es
mantenerse lo más apegado posible a la imagen concreta del sueño. Puede
ser de ayuda aquí poner atención a la advertencia de Jung: la actitud
correcta con la cual nos acercamos a un sueño es la de recordar que no
sabemos su significado. Esto evita leer dentro de los sueños pensamientos
que ya están presentes en los problemas del analizado.
Otra forma de reduccionismo interpersonal que debe ser evitada es la
práctica invariable de referir todos los sueños a la transferencia-
contratransferencia de la relación entre analista y analizado.

144
El momento del sueño habla directamente de esta cuestión. Un hombre
joven que tenía una idealizada transferencia con el analista, acoplado con la
auto-humillante idea de que él no era capaz de hacer nada bien, soñó que él
y el analista estaban en la búsqueda de una misteriosa “fuente” de alguna
manera metafísica que al mismo tiempo es la fuente de un río real. Por
momentos el analista lideraba esta búsqueda y en otros el analista era
liderado por él. Finalmente llegaban almanantial. Era parecido a un pozo, y
producía tanto agua como luz. El sueño ilustra gráficamente que la actitud
de ponerse uno u el otro adelante fue una falsa aproximación; estando
ambos comprometidos en una búsqueda de una fuente transpersonal de
energía y vitalidad. En otro caso, una mujer con una transferencia erótica
hacia el analista hombre, detrás de la cual a menudo se escondían otros
problemas neuróticos, soñó que mientras estaba en el grupo de
psicoterapia, el analista estaba tumbado sobre ella en el suelo. Esto sin
embargo, no tuvo un significado sexual para ella, y se dio cuenta que los
sentimientos sexuales no eran el verdadero problema. Cuando los sueños
son directos en apuntar a una transferencia, deben ser naturalmente
considerados como tal. El uso excesivo de la interpretación de la
transferencia, sin embargo, pueden fortalecer una neurosis de
transferencia. Mientras que puede ser una útil interpretación,puede causar
que analista y analizado puedan perderel curso del sueño en ellos mismos y

5En el texto se refieren al “alchemicalpelicanvessel”, que es un frasco de vidrio con dos conductos
que conectan dos frascos y se usaba para destilar elementos.
perder el foco en el material que actualmente está siendo producido por el
inconsciente

Tipología del analista y el analizado


La aproximación analítica a un sueño inevitablemente incluye la tipología
del analista. La mayoría de los analistas Junguianos tienden a ser tipos
introvertidos intuitivos(cf. capítulode Quenk y Quenk, abajo). En mi propio
entrenamiento, encontré particularmente interesante el comparar, desde el
punto de vista de la tipología,las aproximaciones de los diferentes analistas
con los cuales trabajé mis sueños. Durante un año en Zurich, estuve
simultáneamente en análisis con una mujer que era del tipo introvertida
intuición pensamiento y con un hombre que era del tipo introvertido
sensación sentimiento. La analista mujer intuitiva podía tomar dos semanas
de sueños y seguir los cambios de forma de los motivos en varios sueños,
luego añadir amplificaciones arquetípicas y ayudarme a ver una dirección
en el movimiento de toda mi vida de sueños. El analista hombre, por otra
parte, podía pasar dos sesiones completas en un solo sueño, buscando
meticulosamente la diferencia entre los motivos,sopesando amplificaciones
para ellos,y extrayendo insospechados matices de sentimiento de las
variadas imágenes. Ambas aproximaciones fueron valiosas. La experiencia
sirvió para enseñarme que los sueños tienen la cualidad de ser “abiertos” y
que tienen la capacidad para traer muchos significados diferentes, todos los
cuales pueden llevar el análisis más lejos. Bradway y Wheelwright, entre
otros, han estudiado la tipología psicológica y su relación con la
prácticaanalítica.

145

El sueño en contexto
Una vez que el sueño es elicitado, clarificado con exactitud de detalles, y
amplificado a través de los niveles personal, cultural y arquetípico,debe ser
ubicado en elcontexto de la vida del soñante,incluyendo el contexto
analítico y transferencial. Bajo ninguna circunstancia se hace necesario o
deseable interpretar cada sueño que el analizado trae a sesión.
Esimportante para ambos, analizado y analista,decidir cuándo trabajar con
sueños y cuándo usar la hora analítica para otro propósito. El analizado no
debe suponer que la simple producción de un sueño permitirá saltarse otras
opciones de discusión. Si se permite que eso suceda, los sueños podrían ser
usados defensivamente. Un analizado puede decir (a sí mismo, no al
analista) “No soñé acerca de eso, por lo tanto no tengo que discutirlo”, y por
lo tanto negarse a traer material crucial de otras áreas de la experiencia de
su vida. En un seminario de entrenamiento de la sociedad interregional de
análisis Junguiano, Stein presentó una discusión sobre cómo evitar que el
uso de sueños se convierta en un medio de resistencia en lugar de un
fomento para el análisis. Muy a menudo, sin embargo, los sueños presentan
una oportunidad de ahondar más rápida y eficientemente en la relevancia
del material psicológico de lo que otras aproximaciones hacen.
El setting y el contexto del sueño solospueden servir como pistas de
loscomplejos activados en el sueño. Una mujer que pensaba obsesivamente
sobre la pecaminosidad soñó al menos una tercera parte del tiempo sobre
los eventos que, o bien se establecieron en su ciudad natal de la escuela
secundaria o participaban personas de esa época de su vida. En asociación a
ese tiempo, ella recordó cómo las monjas de su colegio católico le dieron
una visión muy blanco-y –negro de la pureza y la pecaminosidad. En la
escuela secundaria ella estaba preocupada sobre con qué frecuencia podía
besar a su novio sin cometer un “pecado mortal”. Dos sueños, seleccionados
casi al azar de su material, muestran cómo su inconsciente la confrontan
con la inadecuación de tratar de utilizar un punto de vista que no es el suyo
(dramatizado como zapatos y un coche prestados), lo que puede causar que
la pérdida del sentido de su propósito.

[ Sueño: Una amiga de mi ciudad natal y yo estábamos de shopping,


probándonos zapatos, pero cuando estábamos por abandonar la tienda, mis
propios zapatos no estaban ahí u no pude encontrarlos)
(Sueño: Yo estaba conduciendo un auto prestado y estaba teniendo
dificultades para manejarlo)

Pag 146

Actividad y pasividad del Ego


La actividad o inactividad del ego soñante debe ser vista por el analista. En
ocasiones, la actividad del ego soñante produce un cambio inmediato en la
acción y en la estructura del sueño. En otros momentos el ego soñante
generalmente muestra un rango más acotado de emociones y sentimientos
que el ego consciente, las respuestas emocionales del ego soñante deben
concitar atención, porque pueden constituir un efecto del sueño sobre la
estructura del ego y un impacto recíproco sobre los complejos.
Yo he encontrado que es útil considerar los cambios de escena de los
sueños que ocurren justo después de un cambio de emociones en el ego
soñante, ya que son respuestas a este cambio en las emociones. Por ejemplo,
un profesional en sus treintas soñó que él y su novia estaban en una casa
que estaba siendo atacada por un guerrero mongol.
Sueño: un jinete se paró frente a la ventana que estaba abierta y lanzó una
lanza a mí. No acertó, pero pensé que si la recogía y se la daba, nos dejaría
solos. Pero cuando se la di, lo hice enojar.

En asociación con el sueño, él se dio cuenta que su actitud de


apaciguamiento a veces provoca más tensión en la situación, como lo había
comprobado con su novia y ex - esposa. Un motivo similar ocurrió en un
sueño, mencionado en este capítulo, de un profesional que lanzó un
tridente. La lanza fue lanzada a la figura agresiva y fue seguido por una
carcasa de animal que se transformó en un animal viviente. En ambas
instancias la decisión del ego soñante al manejar el arma que fue usada
contra él, significó un cambio en la acción.
A veces, la actividad del ego soñante produce un cambio de escenario, más
que una respuesta en la misma escena. Los sueños dentro de la misma
noche pueden traer un motivo o acción y una respuesta a través de una
secuencia de sueños. Una mujer, cuya creatividad estaba bloqueada en el
sueño tuvo estos dos sueños sucesivamente en la misma noche.

Sueño: Estoy jugando con cuatro otras mujeres en un gimnasio de una prisión.
Hay puertas grandes al final del gimnasio, pero sólo una lleva de vuelta a la
prisión. Levantamos a dos mujeres hacia unas ventanas altas. Luego me
levantaron a mí y yo ayudé a las otras dos. Escapamos de la prisión.

Pag 147

Sueño: Veo a un avión patas para arriba, atado con un alambre de púas.
Luego estoy en el avión y yo también estoy atada. Encuentro que hay mucha
energía en mi mente que sólo con usar mi mente puedo enderezar el avión.

Incluso considerando las asociaciones de la mujer, este sueño muestra un


problema de culpa y su escape o un cambio en sus efectos. El escape se logra
en el primer sueño, pero el problema vuelve en el segundo donde es
trabajado nuevamente. En el segundo sueño, en particular, ilustra cómo un
cambio en la actitud mental y del ego produce un cambio importante en las
piezas no-ego del sueño (el avión se endereza al final). Ambos sueños,
expresados en una etapa temprana de análisis, sugieren una buena
prognosis del trabajo analítico.

Símbolos de los sueños en el análisis

En la práctica, un sueño puede servir frecuentemente como un signo de


otros aspectos de la vida del paciente. Un hombre que soñó que era capaz de
devolverle la lanza a un atacante mongol, por ejemplo, fue capaz de
identificar actitudes similares en la experiencia consciente, refiriéndose a
ella como la actitud “lanza mongol”. Los analizando muchas veces usan las
imágenes de los sueños como frases sintéticas de extensos patrones de
comportamiento. Ese uso del propio material inconsciente del paciente es
un antídoto para la sobre intelectualización y el uso de términos extraños o
técnicos en el proceso de análisis.
Cuando los sueños son entendidos como declaraciones de patrones
importantes de la psique de la persona, uno está capacitado para identificar
otras acciones que reflejen ese mismo patrón, ya sea en sus relaciones con
otros, con su analista o con un grupo de psicoterapia. Es una ventaja
encontrar ese patrón primero en los sueños y que el paciente por sí mismo
lo entienda como un patrón subjetivo. Así es más difícil culpar a los amigos,
familia u otros. Si el complejo se ve en psicoterapia, por ejemplo, el paciente
estará menos dispuesto a aceptar ese patrón como propio, ya que se puede
pensar que la interacción con el grupo ha sido gatilladora de ese patrón. El
sueño, por el contrario, entra directamente desde la psique del analizando y
no puede atribuírsele a otros. Las cosas aprendidas de sí mismo desde los
sueños son aceptadas así como uno acepta su presión arterial o su pulso.

148
Usos no interpretativos del sueño
La interpretación formal de los sueños, utilizando amplificaciones y
relacionándolo con el ego consciente de manera compensatoria, es una
forma de utilizar los sueños en un análisis. Partiendo de la base que los
sueños muestran partes de la psique, estos pueden ser útiles incluso si no
son interpretados o entendidos por el soñante. Un sueño puede dar una
excelente prognosis, incluso si se ven pocos progresos clínicos. Un hombre
venía a análisis una vez por semana durante un año, donde se incluían
sesiones de hipnosis. Tenía una ansiedad excesiva a volar y esto le produjo
serias restricciones a su vida personal y profesional. Aunque entendía sus
posibles significados simbólicos, no conseguía mejorar, pero sus sueños
dieron cuenta de un buen pronóstico. Esta es una serie de sus sueños
registrados durante 10 meses:
Sueños:
Soñé con un accidente aéreo con Henry Kissinger en él.
Soñé con un avión y no era confortable
Un amigo voló a Dalas y volvió en un día.
Me senté en un avión modelo 707 y supe que estaba todo bien. Tenía poca
aprensión a volar.
Mi mujer me llevó al aeropuerto para dejar mi compañía de aviones. Estaba
nervioso pero me di cuenta que era un miedo irracional.
Un avión estaba aterrizando en Love Field. Yo estoy en el aeropuerto,
preocupado de volar.
Hay pilotos mujeres en una combinación de aviones antiguos y de cuatro
motores. Ellos despegaron sin un instructor y uno de esos quedó colgando de
una rueda, pero estaba a salvo.
Volé en un DC3 de Canatá a Luisiana a pescar, luego volamos de vuelta y
aterrizamos en una calle y despegó bien nuevamente.
Yo estaba en el aeropuerto para volar en un 747 y me sentía bien. Estoy en la
sala de espera, me siento confortable.
Vengo de vuelta de Houston en un avión con gente de la compañía y venías tú
(el analista)
Parece que recuerdo haber soñado con una lucha sobre si volar o no. Fui al
aeropuerto a volar. Era un avión viejo y estaba preocupado. Despegamos y fue
un viaje seguro y confortable, estoy contento de haber hecho el viaje.
Se suponía que iría a un lugar y yo no quería ir. Volé y fue un viaje confortable.
Soñé con un viaje de aerolíneas. Fue bueno. También soñé que un hombre me
ponía en ridículo por no volar.

Estos sueños se presentan en orden cronológico y se omiten los sueños


donde no aparecieron aviones. Muestran una progresión en el sentirse
seguro acerca de volar y además indican que el ego soñante estaba menos
temeroso de volar que el ego consciente. Incluso el analizando pudo volar
en forma confortable.
Los sueños pueden utilizarse también para hacer un diagnóstico y entender
los cambios en la condición clínica del analizando. Si los sueños muestran
menos depresión que la que muestra el paciente, el diagnóstico y el
pronóstico son en algún sentido mejores, porque en el inconsciente ya
existe un patrón diferente de funcionamiento del ego, una compensación al
ego deprimido del ego consciente. Lo contrario es también posible: que el
material de los sueños muestre que el paciente está escondiendo una
ansiedad o depresión tras una persona amable.
Es difícil usar los sueños como un indicador de la salud mental, pero es
posible que algunos de ellos reflejen el estado psíquico. Jung mencionó dos
de estos sueños que ayudaron a determinar si era una enfermedad orgánica
o histérica.
Los sueños pueden ayudar a focalizar la atención del analista. Como los
sueños pueden compensar la actitud consciente de la personalidad
consiente, como contrapunto del self, estos pueden ser pensados como
fuerzas que trabajan hacia futuras soluciones de las dificultades presentes o
futuros desarrollos del proceso de individuación. Estas soluciones o
desarrollos pueden trascender más que resolver los problemas concretos.
Cuando el analista está atento hacia donde se dirigen los sueños, puede
focalizarse mejor en la exploración del pasado, las relaciones actuales o
material arquetipal o simbólico presente en los sueños.

pag 150
Sueños y los principios de la representación (Enactment)

En jerga psicoanalítica, actingout significa actuar desde los impulsos e


imágenes inconscientes, sin analizarlas ni elevándolas a un entendimiento
consciente. He usado la palabra enactment (en vez de actingout ) para
significar la utilización intencional de varias técnicas de amplificación y
comprensión de los símbolos del inconsciente. Cualquier actividad
intencional que ponga energía adicional en las imágenes del sueño puede
considerarse un enactment del sueño.
La bien conocida técnica de la Gestalt de “ser” una imagen del sueño y
hablar de ella como si se fuera la imagen se considera un enactment de la
imagen y no del sueño. Un psicólogo tuvo un sueño en el cual, junto con
otras cosas, agua corriendo que era frenada por una barrera. Bajo la
dirección de su terapeuta gestáltico representó el sueño y esta barrera que
experimentaba y pudo ponerse en contacto con características de su
personalidad que él percibía vagamente: pudo experimentar su rigidez e
inmovilidad y la manera poco placentera que las personas y las situaciones
fluían en su entorno cuando él se ponía rígido y no se movía o no respondía.
También pudo experimentar en un sentido positivo su utilidad y
confiabilidad. Los enactment gestálticos lo hicieron consciente claramente
de sus complejos inconscientes dentro de su estructura de carácter. Cuando
se pudo poner foco consciente en ellos, pudo tener una actitud más positiva
hacia ellos e influenciar en su aparición. Desde un punto de vista jungiano,
sin embargo, la representación de la barrera no tiene nada que ver con una
interpretación del sueño. Por muy bueno que sea el proceso de
identificación y comprensión de los complejos, nunca va a crear el diálogo
compensatorio entre ego e inconsciente que se logra con una interpretación
exitosa de los sueños. Una interpretación cuidadosa de los sueños no sólo
mostrará cómo se activan los complejos en el sueño, sino que también
indicará la actitud del self (el que produce los sueños), hacia la constelación
de los complejos.
Si se tiene en mente esta distinción entre enactment y la interpretación de
los sueños, puede utilizarse en forma positiva la representación de los
símbolos provenientes del sueño en un análisis jungiano. La técnica
jungiana de imaginación activa es quizás la única forma de enactment que
promueve una relación dinámica entre el ego y el inconsciente, como la que
se da en la interpretación de una serie de sueños (Ver capítulo de Dallet,
más abajo). La caja de arena es otra técnica de representación que ofrece
libertad de respuesta al proceso simbólico (ver capítulo de Stwart). Baile,
escritura de prosa o poesía, pintar y modelar en arcilla pueden ser usadas
de manera útil para dar sustancia al proceso simbólico. Es necesario, sin
embargo, aproximarse a estas técnicas como si nos aproximáramos a la
interpretación de sueños, como declaraciones simbólicas del proceso de
individuación, no como objetos estéticos. La imaginación guiada, usada
como una técnica hipnosis/analítica (hyponalitic) es una forma intermedia
entre la fantasía despierta (wakingfantasy) y la imaginación activa.

Pag. 151
Esquema de la interpretación jungiana de sueños.

La interpretación de sueños es una destreza y un arte, y una descripción


formal no hace justicia al auténtico proceso que usa las manos de un
terapeuta jungiano avezado. El siguiente esquema se ofrece sólo para una
información general y de educación. Hay que tener en cuenta que cualquier
técnica, incluyendo el análisis de sueño, puede interferir con la interacción
dialéctica entre analizando y analista si es usada incorrectamente en el
proceso analítico.

1. El reporte del sueño debe ser lo más claro y completo posible.


a) se debe solicitar encarecidamente al analizando a recordar el sueño y se
le deben dar sugerencias útiles para recordarlo y registrarlo.
b) El reporte del sueño puede ser verbal, escrito, o grabado.
c) El reporte debe ser clarificado por medio de preguntas sobre cualquier
punto que quede poco claro en el reporte.

2. El sueño debe ser situado en el contexto en el que ocurre.


a) La situación consciente del soñante n el tiempo en que ocurre el sueño
debe ser entendida.
b)El sueño debe ser considerado dentro de la serie de sueños en que
ocurren. Las similitudes con otros motivos deben ser consideradas, así
como las diferencias significativas, en función de clarificar los distintos
puntos de vista sobre los complejos subyacentes o la estructura de
complejos.
C) los sueños deben ser considerados en términos de transferencia y
contratransferencia, pero no deben ser forzados, a no ser que aparezcan
asociadas a problemas que requieran atención.

3. Los motivos en los sueños deben ser amplificados en tres niveles:


a)Asociaciones personales del soñante
b)Asociaciones culturales del soñante o el analista
c)Amplificaciones arquetipales del soñante o del analista. Como regla
general, las asociaciones personales tienen precedencia ante las
asociaciones culturales. Hay que evitar el peligro del reduccionismo
arquetipal. Las amplificaciones arquetipales no deben hacer sombra a las
asociaciones personales.

4. El sueño debe ser examinado para ver si es posible encuadrarlo en una


estructura dramática, con un escenario, elenco, problema, desarrollo, y
desenlace. No todos los sueños caben en esta estructura, pero muchos sí.
Los que se encuadren en una estructura dramática tienen que observarse
cuidadosamente las acciones que son realizadas por el ego soñante
(incluyendo los cambios en los sentimientos) y las respuestas a otras figuras
del sueño o cambios en la estructura misma, como cambios imprevistos de
escenarios.

5. El estado del ego soñante debe ser vista cuidadosamente, junto con
cualquier respuesta a acciones (incluyendo cambios en los sentimientos y
emociones).

6. El sueño analizado puede ser relacionado con el contexto del ego soñante
y con un proceso más largo de análisis. El principio de la compensación es
generalmente válido para este propósito, pero debe tenerse en cuenta que
la compensación no sólo se refiere a problemas actuales de la personalidad.
También puede referirse al proceso de individuación que está ocurriendo o
incluso a cuestiones culturales o científicas que van más allá de los límites
del desarrollo individual del ego.
6. El analista debe tomar una decisión específica sobre cuándo un sueño
debe ser interpretado, usado en otra forma u omitido dentro de las sesiones
del proceso de análisis. Los sueños no deben tomar preminencia sobre otros
elementos del proceso y no deben ser usados de forma defensiva por el
analizando. Los sueños deben mejorar el análisis.
7. Parece no ser posible saber el significado final de un sueño, incluso
cuando se examina una serie de sueños. El analista debe mantener una
actitud abierta al significado profundo de los sueños. Los sueños, como la
consciencia misma, al final son procesos misteriosos entre la mente
personal consciente y los objetivos profundos de la psique.

Resumen
En la teoría jungiana, los sueños son vistos como una autorepresentación de
la psique producida por el self como una parte de la autoregulación del
proceso psicológico. Visto desde el punto de vista del ego consciente, el
sueño se toma generalmente como compensatorio. La compensación es una
hipótesis clínica útil para comprender las relaciones entre los sueños y el
proceso analítico. La amplificación en tres niveles (personal, cultural y
arquetípica) ayuda a establecer el contexto de complejos que aparecen en el
sueño. Los sueños son declaraciones simbólicas que traen significados que a
veces son inespecíficos o son una versión disfrazada de un material
reprimido que no es aceptado por la psique.
Para evitar variadas formas de reduccionismo, se debe evitar la
amplificación excesiva de las imágenes del sueño y evitar la aplicación en
forma simplista a eventos del pasado de la persona, a relaciones
interpersonales actuales o a patrones arquetipales. Como otros contenidos
del análisis, los sueños pueden usarse en forma defensiva. Debe mantenerse
la perspectiva de que son una parte útil del proceso de análisis, pero no los
únicos.
Los sueños son en definitiva misteriosos, como la conciencia misma, un
factor que debe ser continuamente recordado para evitar una visión inflada
del analista y del analizando: ningún sueño puede ser completamente
comprendido.