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Terapias – Tema 8: Modelos Cognitivos 

2016 
Bibliografía: Vallejo Pareja, MA. (2012): “Manual de Terapia de Conducta”, volumen I, pág 15. 
Añadir el apartado 4.1.1.8 titulado “ABC del enfoque contextual” 
El esquema A-B-C es utilizado tanto por parte del enfoque cognitivo como del enfoque contextual. 
El A-B-C del ENFOQUE COGNITIVO de la terapia de conducta. 
El  esquema  A-B-C  del enfoque cognitivo fue propuesto por Albert Ellis a principios de la década de 1960 
como  modelo  de  la  terapia  racional-emotiva.  La  terapia  racional-emotiva,  actualmente  redenominada 
terapia  racional  emotivo-conductual,  ha  seguido  desarrollando  el  esquema  hasta  convertirlo  en  todo  un 
modelo  terapéutico.  Así  mismo,  es  adoptado  formalmente  como  modelo  por  la terapia cognitiva de Beck 
en su extensión a trastornos psicóticos. 
Esquema A-B-C del ENFOQUE COGNITIVO A B C Acontecimiento 
Creencias Situación 
Ideas Circunstancia 
Pensamientos Evento activador 
Interpretaciones Evaluaciones Imágenes 
© Estrella Munilla SL ABC del enfoque contextual 1 
Consecuencias Emociones Conductas 
El A-B-C del ENFOQUE CONTEXTUAL de la terapia de conducta. 
En  este  esquema,  B  es  la  conducta  {behavior),  C  son  las  consecuencias  producidas  por  tal  conducta  en 
calidad  de  reforzadores  de  la  misma,  y  A  son  los  antecedentes  en  cuyas  condiciones  ocurre  la  conducta. 
Se  ha  de  advertir  que  la  conducta  puede  tener  más  de  una  consecuencia,  es  decir, que puede tener varios 
reforzadores  que  la  mantienen.  Técnicamente,  se  hablaría  de  programas  de  reforzamiento  concurrentes, 
como  suele  ser  el  caso  en  las  conductas  de  interés  clínico. Por su lado, los antecedentes se especifican de 
varias maneras, según su función. 
En concreto, el análisis de la conducta distingue 4 condiciones antecedentes principales: 1) Situaciones 
definidas por su aspecto evocador de respuestas emocionales cuya función se denomina estímulo 
condicionado. Aunque se suele presentar en términos del condicionamiento clásico (esquema E-R), en la 
perspectiva de este trabajo se conceptualizaría desde el punto de vista de la conducta operante. 2) 
Situaciones definidas por el control de estímulo cuya función se denomina estímulo discriminativo (Ed). 
El Ed puede depender de otro estímulo de segundo orden (denominado técnicamente discriminación 
condicional) y aún éste puede depender, a su vez, de otro denominado control contextual. 3) Situaciones 
definidas por su papel en alterar las funciones discriminativas y reforzantes de los 
estímulos presentes, lo que se llama técnicamente operaciones de establecimiento. 4) Situaciones 
definidas por el control del lenguaje sobre la conducta. Se ha de reparar en que la conducta en cuestión 
puede ser tanto la “conducta motora” (no-verbal) como la conducta verbal, en cuyo caso se trataría del 
control verbal sobre la propia conducta verbal. En general, este control verbal, se identifica en términos de 
conducta gobernada por reglas, una distinción que es pareja de la conducta moldeada por contingencias. . 
Tabla 2. Esquema A-B-C del ENFOQUE CONTEXTUAL 
A B C Estímulo condicionado Estímulo discriminativo (discriminación condicional; control 
contextual) Operaciones de establecimiento Control verbal 
Conducta verbal y no verbal 
Reforzador ... 1 Reforzador ... 2 Reforzador ... n Extinción 
 
Terapias – Tema 8: Modelos Cognitivos 
2016 
El esquema A-B-C del enfoque contextual está más ejercitado en la práctica que representado como 
modelo. Refleja bien la conducta en el contexto de la vida cotidiana ya que, por ejemplo, una clase de 
conducta se relaciona con 4 reforzadores y 6 condiciones antecedentes. Su forma esquemática mínima 
sería Ed: C → R, a partir de la que registran las diferentes relaciones contingenciales (Pearce y Epling, 
1995). La fórmula se leería de la siguiente manera: en presencia de cierto estímulo discriminativo (Ed), 
determinada conducta (C), probablemente venga seguida de tal reforzador (R). Lo importante es apreciar 
que estos 3 términos constituyen una unidad funcional, de modo que tanto las condiciones antecedentes 
como las consecuentes forman parte de la estructura de la conducta. Esta unidad se denomina 
contingencia de tres términos. 
© Estrella Munilla SL ABC del enfoque contextual 2