¿Qué es el arrendamiento?
Un arrendamiento es una relación entre dos partes contractuales mediante la cual
se produce una cesión por un tiempo determinado de un bien o servicio. A cambio la
parte que aprovecha esta posesión debe realizar una contraprestación económica.
Por medio del arrendamiento un propietario cede la posesión de su bien (mueble
o inmueble). Dicho de otro modo, limita su derecho de propiedad. Y aunque sigue
siendo el titular del bien arrendado, será el arrendatario quien use el mismo. Por eso,
jurídicamente se contempla esta operación entre los derechos reales, que son los que
recaen sobre una cosa y no sobre una persona.
Cabe señalar que, en ocasiones, el arrendador podría no ser el propietario del
bien alquilado, sino un mero gestor. Y también que existe la posibilidad de arrendar
servicios u obras, como se explicará más adelante.
¿Quién interviene en el arrendamiento?
Como se ha señalado, las partes del contrato de arrendamiento son el arrendador
y el arrendatario. Sin entrar en más detalles, estas figuras se identifican con quien cede
la posesión de su bien y quien accede a la misma a cambio de la renta, respectivamente.
Cómo se formaliza un arrendamiento
Para formalizar un arrendamiento basta con que exista un contrato. Este puede
tener forma escrita o verbal. Sin embargo, el artículo 37 de la Ley de Arrendamientos
Urbanos (LAU) permite que las partes exijan la formalización del pacto por escrito a la
otra parte cuando se trate de un contrato de alquiler de vivienda.
Tipos de Arrendamiento
Existen tres tipos básicos de arrendamiento: (1) el arrendamiento puro, (2)
el arrendamiento financiero y (3) la compra-venta y arrendamiento. A continuación se
analiza cada uno de ellos.
Arrendamiento Puro. Este tipo de arrendamiento también se conoce
como arrendamiento operativo o arrendamiento de servicio. Un arrendamiento puro es
una transacción en la cual una de las partes (llamada arrendador) le concede a la otra
parte (el arrendatario) el uso temporal de un cierto activo. El arrendatario tiene la
obligación de realizar pagos periódicos de una renta por el uso del activo, así como de
regresarlo al terminarse el contrato de arrendamiento.
Este tipo de arrendamiento se usa con frecuencia para equipos de oficina (por
ejemplo, computadoras) y equipos de transporte. Por lo regular, el arrendatario le da
servicio al equipo y paga los seguros y los impuestos de propiedad del activo.
Arrendamiento Financiero. Es un contrato a largo plazo bajo el cual el
arrendador le concede al arrendatario el derecho de usar un activo tangible durante un
periodo obligatorio (es decir, no se puede cancelar) y la otra parte se compromete a
realizar pagos periódicos por un monto que corresponde al precio total del activo más
los gastos financieros y otros gastos. Durante ese tiempo, el arrendatario también se
compromete a proporcionar el mantenimiento, adquirir los seguros y pagar los
impuestos correspondientes del activo arrendado. Consiguientemente,
el arrendamiento financiero es semejante a obtener financiamiento mediante deuda a
largo plazo. Al finalizar el contrato, el arrendatario puede optar por (a) extender el
periodo de vigencia del contrato a cambio de una renta menor que la inicial,
(b) adquirir el activo a un precio inferior al precio de adquisición o (c) compartir con el
arrendador los beneficios de la venta del activo a otra persona o empresa.
Compra-Venta y Arrendamiento. Es un tipo
de arrendamiento financiero en el cual una empresa adquiere un activo que requiere
para su operación y lo vende de inmediato a un tercero que acuerda arrendárselo a la
misma empresa. Por lo regular este tipo de contratos se hacen con bienes raíces (por
ejemplo, un edificio de oficinas). Este tipo de arreglos son útiles cuando una empresa
desea obtener dinero vendiendo un activo, pero al mismo tiempo quiere conservar el uso
del activo.
Arrendamiento Financiero
También, puede denominarse arrendamiento financiero, renting, leasing
financiero o leasing operativo, y es un contrato entre dos partes por la cual una pone a
disposición de otra un determinado bien a cambio de unas cuotas (rentas) pactadas de
antemano durante un tiempo determinado, y en el que el arrendatario tiene el derecho a:
Adquirir la propiedad del bien a un precio establecido a la finalización del
contrato,
devolver el bien y rescindir el contrato,
o renovarlo negociando las nuevas condiciones.
Por su parte, el arrendador pone a disposición del arrendatario un bien de su
propiedad por el cual recibirá rentas por el usufructo del mismo, teniendo la obligación
de vender el bien a final del contrato si el arrendatario ejerciera su derecho.
Ventajas del arrendamiento financiero
Las empresas por ejemplo utilizan este sistema por dos razones fundamentales:
No necesitan realizar grandes inversiones de compras de activos, pueden renovar
los activos periódicamente al termino del contrato (realizar otro contrato de
leasing con un nuevo activo)
Y además, el leasing tiene la consideración de gasto (pagos por alquiler) por lo
que pueden deducirse estos costes.
¿Cuáles suelen ser los beneficios de un arrendamiento
financiero?
El financiamiento del bien puede llegar a ser hasta por el 100% de su valor.
El financiamiento puede ser a largo plazo.
Preserva el capital del arrendatario para otros proyectos de inversión.
El arrendatario es quien selecciona el bien, y negocia el precio y las condiciones
de la entrega directamente con el proveedor del bien.
El arrendatario es quien figura como propietario del bien para efectos fiscales, lo
que le permite hacer la deducción de la inversión.
¿Qué se considera interés en los casos de
arrendamiento financiero?
En los contratos de arrendamiento financiero, se considera interés la diferencia
entre el total de pagos y el monto original de la inversión.
¿De dónde se obtienen los ingresos por intereses
derivados del arrendamiento financiero?
Los ingresos por intereses derivados del arrendamiento financiero, se obtienen
por el arrendamiento con opción a compra del mismo, o con el derecho de participar
cuando el bien se venda a un tercero, siempre que dichos bienes se utilicen en el país,
o en el caso de que los pagos se efectúen al extranjero, éstos se deduzcan total o
parcialmente por un establecimiento permanente en el país.
Se presume que los bienes se utilizan en el país, cuando quien use o goce el bien sea
residente en el mismo, o residente en el extranjero con establecimiento permanente en el
país.
Importancia para empresas
El arrendamiento es un concepto importante en los negocios. Las empresas
nuevas o las pequeñas empresas a menudo buscan opciones de arrendamiento
financiero.
Esto es porque sus recursos son limitados y los propietarios de estas empresas no
quieren invertir tanto dinero en la adquisición de activos para respaldar el negocio desde
el principio. Es por eso que arriendan los activos cuando lo requieran.
Un pago mensual, incluso con el interés adjunto, suele ser la mejor opción, antes
que usar el efectivo para comprar artículos de capital.
Debido a que la financiación bancaria sigue siendo difícil de alcanzar para
muchas empresas pequeñas, el arrendamiento financiero es una alternativa viable, pero
poco entendida.
Hay muchas empresas que están fracasando debido a problemas del flujo de
efectivo. Algunas de esas empresas pueden incluso ser rentables, pero su efectivo está
atado al inventario o a las cuentas por cobrar. El arrendamiento financiero es una línea
de crédito alterna que permite una mayor liquidez.
Permite al arrendatario comprar un artículo costoso o capitalizar el negocio
durante un período, aliviando así la necesidad de encontrar una cantidad significativa de
efectivo por adelantado.
Características del arrendamiento financiero
El arrendamiento financiero es un acuerdo comercial cuyas características principales
son:
El arrendatario, que será el cliente o prestatario, seleccionará un activo, tal como
un equipo, vehículo, software, etc.
El arrendador, que es la compañía financiera, comprará ese activo.
El arrendatario tendrá derecho sobre el uso de ese activo durante el acuerdo de
arrendamiento.
El arrendatario pagará una serie de alquileres o cuotas por el uso de ese activo.
El alquiler de arrendamiento cobrado por el arrendador durante el período
primario del arrendamiento será suficiente para recuperar una gran parte o la
totalidad del costo del activo, más los intereses de los alquileres pagados por el
arrendatario.
El alquiler de arrendamiento para un período secundario es mucho menor. Esto
se conoce a menudo como alquiler de granos de pimienta.
El arrendatario tiene la opción de adquirir la propiedad del activo. Por ejemplo,
al pagar el último alquiler al precio de compra de la opción de negociación.
El arrendador no asume ni los riesgos ni los beneficios derivados del uso de los
activos arrendados.
Este tipo de arrendamiento no es cancelable. La inversión del arrendador queda
asegurada.
Tipos de Arrendamiento Financiero
Arrendamiento de capital o financiero
Es un acuerdo a largo plazo que no se puede cancelar. La obligación del
arrendatario es pagar la renta del arrendamiento hasta el vencimiento del período
acordado. El período del contrato de arrendamiento corresponde generalmente a la vida
operativa del activo en la empresa.
Es un arrendamiento a largo plazo en el que el arrendatario debe registrar el
elemento arrendado como un activo en su balance y registrar como deuda el valor
presente de los pagos del arrendamiento.
Además, el arrendador debe registrar el arrendamiento como una venta en su
propio balance. Un arrendamiento de capital puede durar varios años y no es cancelable.
Se trata como una venta para efectos fiscales.
Arrendamiento operativo
El período del arrendamiento operativo es corto y puede cancelarse como opción
del arrendatario, con previo aviso.
Por tanto, el arrendamiento operativo también es denominado «acuerdo de
arrendamiento con final abierto». El plazo del arrendamiento es más corto que la vida
económica del activo. Por consiguiente, el arrendador no recupera su inversión durante
el período primario de arrendamiento.
Algunos ejemplos de arrendamiento operativo son el arrendamiento de máquinas
copiadoras, hardware de computadores, automóviles, etc.
Una empresa que conoce la posible obsolescencia de los equipos de alta
tecnología podrá no querer comprar ningún equipo. En su lugar, preferirá optar por un
arrendamiento operativo para evitar el posible riesgo de obsolescencia.
Venta y arrendamiento
Es un subconjunto del arrendamiento financiero. En este tipo de arrendamiento,
una empresa le vende un activo a otra parte, que a su vez se lo arrienda a la compañía.
El activo se vende generalmente al valor de mercado. Por tanto, la empresa
recibe el precio de venta en efectivo por un lado, y por el otro, recibe el uso económico
del activo vendido.
La empresa está obligada a realizar pagos periódicos de alquiler al arrendador.
El acuerdo de venta y el arrendamiento es beneficioso tanto para el arrendador como
para el arrendatario.
Mientras el primero obtiene beneficios fiscales debido a la depreciación, el
segundo tiene una entrada de efectivo inmediata que mejora su posición de liquidez.
De hecho, tal acuerdo es popular entre las compañías que enfrentan una crisis de
liquidez a corto plazo. Sin embargo, bajo este acuerdo, los activos no se intercambian
físicamente, sino que todo sucede solo en los registros. No es más que una transacción
de papel.
Arrendamiento apalancado
Es una forma especial de arrendamiento que se ha vuelto muy popular en los
últimos años. Es popular en la financiación de activos de gran valor, como aviones,
plataformas petrolíferas y equipos ferroviarios.
En contraste con los tres tipos de arrendamiento mencionados anteriormente, en
este caso hay tres partes involucradas: el arrendatario, el arrendador y el prestamista.
El arrendamiento apalancado se puede definir como un acuerdo de
arrendamiento en el que el arrendador proporciona una parte del patrimonio (por
ejemplo, el 25%) del costo del activo arrendado y el prestamista externo proporciona el
resto del financiamiento.
El arrendador, que es el propietario del activo, tiene derecho a la asignación por
depreciación asociada con el activo.
Ejemplo de arrendamiento financiero
La empresa C está dedicada a la fabricación de bicicletas. Ha arrendado algunos
equipos de producción especializados a la compañía L.
La vida útil del equipo es de 6 años y el plazo de arrendamiento es de cinco
años. El valor razonable del equipo es de $20 millones y el valor presente de los pagos
mínimos de arrendamiento realizados por la Compañía C asciende a $15 millones.
El equipo está diseñado específicamente para las operaciones de la Compañía C
y el contrato de arrendamiento contiene una disposición que le permite a la Compañía C
extender el arrendamiento a tasas mucho más bajas, o comprar el equipo al final de los
cinco años por $1 millón.
Se espera que el valor razonable del equipo al final del plazo del arrendamiento
sea de $ 4 millones. Este es definitivamente un arrendamiento financiero como lo indica
lo siguiente:
El plazo de arrendamiento es más del 70% de la vida útil del equipo;
El contrato de arrendamiento contiene una opción de compra de oferta.
El equipo está personalizado y no puede ser utilizado por terceros sin tener
modificaciones significativas.
Costos del arrendador
El arrendador contabiliza un derecho de cobro por el valor actual de los pagos
mínimos más el valor residual. La diferencia entre el crédito contabilizado y la cantidad
a cobrar son los ingresos financieros, que se imputarán a resultados según el principio
del devengo y utilizando el tipo efectivo.
En el supuesto en que los arrendadores sean fabricantes o distribuidores del bien
arrendado, los créditos se clasifican como comerciales y se aplica la norma de ventas y
prestación de servicios.
Costos del arrendatario
El arrendatario, al principio del contrato, registra un activo según su naturaleza,
inmovilizado material o activo intangible, y un pasivo financiero por el mismo importe.
Tenemos la primera diferencia en la contabilización de la firma del contrato.
El valor del activo y la deuda va a ser el menor entre el valor razonable del
activo al inicio del contrato y el valor actual de los pagos mínimos acordados durante el
plazo del arrendamiento, incluido el pago de la opción de compra o el valor residual,
cuando no existan dudas razonables sobre su ejercicio. En los pagos por arrendamiento
no se incluyen ni las cuotas de carácter contingente ni el coste de los servicios e
impuestos que pueda repercutir el arrendador.
Las cuotas de carácter contingente son aquellas que dependen de una variable,
como por ejemplo los kilómetros recorridos en un renting de coches, que si no se
superan o exceden los establecidos en el contrato, se puede pactar bonificación o cuota
adicional.
Los costes de formalización del contrato y los costes de puesta a punto del bien
deben registrarse como mayor valor del activo.
Para calcular el valor actual de los pagos por arrendamiento se va a utilizar el
tipo de interés implícito en el contrato, y si éste no se puede determinar, se usará el tipo
de interés de mercado para operaciones similares. Los intereses totales del contrato se
distribuirán a lo largo del plazo de arrendamiento y se imputarán a la cuenta de Pérdidas
y ganancias del ejercicio en que se devenguen.
¿Arrendar o comprar? importante decisión
La renta o arrendamiento de equipo necesario para la actividad productiva, es una de las
opciones que utilizan exitosamente pequeñas y medianas empresas como alternativa a la
inversión en activos fijos, es decir en compra de maquinaria y equipo.
Existen varias razones y beneficios para que una empresa prefiera rentar equipo y
maquinaria en lugar de comprarlo. La principal es que no hay necesidad de desviar los recursos
de la empresa, cuando ésta puede usar el equipo por el tiempo necesario con el pago de una
cómoda renta.
Otra razón es que la empresa se preocupa menos por la reparación y mantenimiento del
equipo, pues en caso de malfuncionamiento basta con reportarlo para que los técnicos de la
empresa arrendadora de equipo y maquinaria se hagan cargo del asunto, sustituyéndolo con
equipo en perfecto funcionamiento.
Paso importante en ésta dirección es localizar a las empresas de renta de equipo líder en
su ramo y en su área geográfica, que le ofrecen a su empresa mayores ventajas fiscales,
operativas y financieras. De preferencia compañías arrendadoras de equipo que se dedican con
exclusividad a la renta y NO a la venta de equipos y accesorios.
Entre las ventajas fiscales que puede obtener, asegúrese de que le dén el 100% de
crédito fiscal del impuesto total de la factura. También la deducción del 100% como gasto para
propósitos del IRS. Además, arrendar equipo reduce la existencia de activos en depreciación
(porque el equipo se vuelve viejo u obsoleto), y por lo tanto elimina el problema para la
empresa del control y cálculo de la depreciación del equipo.
Financieramente, las ventajas vienen con el pago periódico de la renta del equipo.
Prefiera las rentas pagaderas al vencimiento del plazo, con lo que se minimiza el impacto en el
flujo de caja y se mantienen los fondos para operar el negocio. Además, no necesita crear un
fondo de reserva para reemplazar equipos obsoletos.
Las ventajas operativas de la maquinaria rentada tienen especial peso en el área de
mantenimiento del equipo, pues todas las reparaciones debido al uso ordinario y las
actualizaciones de equipo, son responsabilidad de la empresa arrendadora. El cliente –su
empresa- decide los periodos de tiempo en que utiliza los equipos de acuerdo con su plan de
trabajo (por día, semanal, por mes).
En este sentido, elija compañías que no imponen contratos forzosos, sino la flexibilidad
de tiempos que su negocio necesita. Finalmente, al reducir la existencia de sus activos fijos al
mínimo necesario, no sólo disminuye los gastos de la empresa, sino también optimiza el uso al
máximo de los activos disponibles. Más que en la propiedad del equipo, el beneficio radica en
su uso, por lo tanto rentar tiene sus ventajas.
Debo arrendar o comprar una propiedad.
Muchas personas se enfrentan a una enorme presión social; especialmente si se
van a casar, van a tener hijos y están empezando una familia.
La norma dice que ya deberías estar comprando y cómo nos gusta complacer a
los demás y tener una buena imagen frente a nuestra familia y amigos, pensamos que la
mejor decisión es ser el dueño de tu propia casa.
Sin embargo, rentar no tiene nada de malo. Si te gusta la libertad que te brinda
rentar, puedes seguir haciéndolo. De hecho, existen varias razones por las cuales, los
Millennials prefieren pagar renta.
Flexibilidad y tiempo libre: Ser dueño de una propiedad indudablemente
conlleva responsabilidades que un arrendatario no tiene. Cualquier tipo de
reparaciones y trabajos de mantenimiento correrán por tu cuenta. Así como el
pago de sus impuestos.
Prioridades de gasto: Los costos asociados con una casa pueden consumir
tus ahorros. No solo debes hacerte cargo del pago de una cuota inicial y de
las cuotas mensuales. También debes equipar la vivienda, electrodomésticos,
muebles, etc. Si tienes otros proyectos de inversión, arrendar termina siendo
una mejor decisión.
Qué es más eficiente en términos de costos.
La idea de “comprar es una mejor opción”, es muy poderosa. Algunas veces
tiene más sentido en términos financieros.
Lo cierto es que si comprar no va en contra de tus prioridades, debes sentarte y
hacer los cálculos; ya que muchas veces comprar no es la mejor decisión.
Compara los precios entre propiedades y áreas, investiga sobre nuevos proyectos
de construcción que puedan incrementar el valor del inmueble, siéntate a hacer la tarea
de comparar los números. Haz la matemática, algunas veces no es mejor comprar que
rentar.
Lo que necesitas analizar antes de comprar una
propiedad.
Si ya te decidiste entre arrendar o comprar una propiedad, y realmente quieres
comprar, el siguiente paso es determinar si estás financieramente listo para hacerlo. Ten
en cuenta lo siguiente:
Rastrear tus gastos y mantener un presupuesto mensual.
Gastar menos de lo que ganas.
Estar activamente contribuyendo a tu plan de jubilación y poder continuar así
compres una casa.
No tienes tarjetas de crédito u otras deudas “malas”, o, si las tienes, participas
activamente en un plan de reembolso que no se verá interrumpido si compras
una propiedad.
Tienes un ingreso confiable y estable; y es poco probable que lo pierdas.
Tienes ahorros disponibles para un pago inicial que están separados de tus
ahorros de jubilación y fondos de emergencia.
Quieres permanecer en el mismo lugar durante los próximos cinco a siete
años y es poco probable que te traslades.
Tus ingresos menos tus gastos, te permiten pagar cómodamente las cuotas del
crédito hipotecario.
Si cumples con los puntos anteriores, tienes luz verde para comprar la casa que
quieres. Si no es así, deberás invertir más tiempo para poner tus finanzas en orden antes
de caer en más y más gastos.
Ten presente que lo importante no son los pagos mensuales del crédito. La
mayoría de personas piensa únicamente en eso y a la hora de la verdad, estás
mensualidades no son el problema.
Como propietario de una casa, serás responsable de los impuestos, seguros,
reparaciones y mantenimiento; lo que incrementa sustancialmente el valor de comprar.