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Cita bibliográfica completa.

MAX HORKHEIMER, Materialismo, metafísica y moral, editorial


tecnos, 1999, Madrid1.

Asignatura / Investigación. Marx y los Marxismos. Trabajo de fin de Máster.

Tipo de texto. Obra filosófica sobre la moral desde la teoría materialista.

Contenido del texto.


Materialismo y moral.2
Tesis de historia moral. Aumento de la crítica moral a gracias a la evolución histórica. El paso del
tiempo permite, cada vez más a la sociedad, someter a la crítica moral la acción humana. En la edad media la
moral pertenecía a un criterio de autoridad, la institución eclesiástica; en la edad moderna, se da esta
evolución con el criterio laico de la razón. La razón permitiría la discusión, la reflexión y el debate moral,
pero solo a los medios, los fines morales seguirían siendo atemporales e insustituibles.
La necesidad de teorías morales atemporales sostenidas por la razón. La razón del debate moral sobre los
medios precisamente en la edad moderna estaba justificada por la caída del criterio de autoridad eclesiástico,
y por el problema de las altas esferas: sus acciones solían conformar cuestiones morales. A partir del
renacimiento, los hombres comenzaron a rendir cuentas a sí mismos, y por ello intentaron remitir a la razón,
planearon que esta tuviera pretensión de una validez incondicionada. Las teorías religiosas y morales que
surgieron en base a estas dos fases de la evolución histórica, edad media y moderna, exigieron tanto de sus
ámbitos que sus construcciones aludían a últimos postulados universales y atemporales. Nicolai Hartmann
considera que la Filosofía moral no habla de lo que se debe hacer, sino de lo que se debería hacer según un
estado de cosas hipotético. Es una filosofía de tipo idealista, no guarda relación con ningún entorno concreto
e histórico3.
Idealismo vs realismo. Ante los verdaderos conflictos, dados en un momento y un lugar concreto no
hipotético, no nos queda más remedio que ignorar construcciones morales y acudir a nuestros valores como
teoría para guiar nuestra práctica. La teoría ética no se mezcla en los conflictos de la vida. La moral y sus
desarrollos son categorías de mundos eternos, fijos e inmutables 4.
Refutación de la moral kantiana. Principal desarrollo de la moral humana moderna, el imperativo
categórico de Kant5. Expresión de la moral en la ideología burguesa. Caracterizado por una renuncia al
propio interés individual humano. Incluso un ser humano, guiado por una razón pura, luego teniendo un
interés puro, su acción ética no estará debería estar guiada por un imperativo moral, por un deber. La acción
moral en Kant no es una acción independiente de los intereses individuales de cada uno. Schiller y
Scheleiermarcher demostraron que la acción humana sin interés es imposible. Schopenhauer confirmó que
toda acción humana era causa de un motivo, que el motivo era fundamento de toda voluntad. Kant formula
un imperativo imposible de realizar para el ser humano, un deber que es ajeno a su interés.
Contradicción de doctrina burguesa. A lo largo de la historia precisamente el ser humano ha actuado
siempre según su interés, en relación con sus necesidades y posibilidades materiales. Actualmente las
acciones humanas están totalmente enfocadas en el provecho económico del individuo. Es el principio de
toda vida. Un principio de ideología burguesa. Se establece un problema, basado en la contradicción entre el
principio económico y el imperativo categórico, el interés particular y el interés moral no encajan de ninguna

1
HORKHEIMER, M., Materialismo, metafísica y moral, editorial tecnos, 1999, Madrid.
2
101-158.
3
104. La filosofía moral idealista adquiere la fe en su propia incondicionalidad, en su falta de referencia a un momento
histórico determinado. No toma partido. Aunque sus intuiciones puedan corresponder o favorecer en gran medida, a uno
de los grupos de hombre que luchan entre sí en la historia, sin embarog no prescribe ninguna toma de posición.
4
105. Del mismo modo que enjuiciar proposiciones según su verdad o falsedad, y construcciones objetivas según su
belleza o fealdad, pertenecería a la esencia humana, así también debería ser siempre posible el juicio acerca de la
bondad o maldad de los caracteres y acciones. A pesar de las acaloradas discusiones sobre la posibilidad o imposibilidad
de una moral eterna, los filósofos contemporáneos están de acuerdo sobre su concepto, se afirma y se discute la
variabilidad de los contenidos y el carácter innato de algunas proposiciones, pero la capacida de juicio moral vale, por
regla general, como un rasgo fundamental de la naturaleza humana, de igual rango, como mínimo, que el conocimiento
teórico.
5
106. Obra sólo según aquella máxima de la que al mismo tiempo puedas querer que se convierta en norma universal.
manera6. El resultado del establecimiento de la contradicción a través de la ideología burguesa, en su doctrina
económica y moral, es la consideración de que el proceso que lo ha desarrollado no ha sido en absoluto
consciente. El desarrollo moral no ha tenido en cuenta la totalidad de los hombres, formada por la totalidad
de los individuos, de sus industrias y estados.
El sujeto y el todo en la contradicción. La concepción del sujeto en cada individuo es una construcción
oscura. Cada uno presupone ser un individuo autónomo, pero la actividad laboral que realizamos está
codeterminando minimamente el desarrollo de la sociedad; con el trabajo uno influye en la sociedad, pero a
través del trabajo la sociedad también influye el individuo. Es una relación del individuo con el todo. Pero el
todo en la moral burguesa, contraria a su conducta económica, es decir el todo en la contradicción ideológica
liberal, se presenta ante el individuo como un problema, dado que es un imperativo kantiano, es un deber, es
una obligación, ante la cual las condiciones económicas del individuo se oponen, pero su incumplimiento
provoca en el individuo reparos morales.
Sociedad como sujeto histórico. Defiende aquí el materialismo la superación del todo como deber, la
sociedad debe considerarse un sujeto de desarrollo histórico 7. Así se eliminaría la contradicción del interés
general con el bien universal del imperativo categórico kantiano. Por eso la moral no es rechazada como
ideología, pero mientras tengamos ideología, será insuperable 8.
Problema de moral atemporal. Hemos de entender que un imperativo inamovible no es práctico para la
consecución de la moral. Lo decisivo no es que en un caso hipotético coincidan las acciones de los hombres
con su totalidad, lo decisivo es que realmente sea así en casos concretos. Sólo podrá ser posible a través a
través de la superación de la categoría deber, sacrificio, obediencia. Tenemos que tener en cuenta como los
hombres son influenciados por los acontecimientos materiales externos, y como estos condicionan su
felicidad. Guarda una relación dialéctica de interioridad y exterioridad del individuo. Conciencia interna
moral y variables externas materiales fundamentan la relación de su estado de felicidad.
Propuesta: moral a partir de la planificación de la sociedad. El establecimiento correcto de una nueva
moral exige la reestructuración de la sociedad en base a sus propios intereses y a sus procedimientos
racionales9. Ello pondría en relación una planificación objetiva, moral, con una planificación subjetiva,
individual. Helvetius dirá que los hombres se dedicarán a la felicidad general cuando ésta coincida con la
felicidad individual. Es necesaria una teoría materialista de la sociedad, en la que los intereses de los
individuos, su provecho económico, no sea el fin último de estos, el fin último moral tiene que tener
fundamento en las relaciones materiales y en las situaciones reales de los individuos y los grupos sociales 10.
6
109. El provecho económico es, en esta época, la ley natural de los individuos el imperativo categóirico le opone como
patrón «la ley natural general»; la ley vital de las sociedades humanas. Esto no tendría sentido si los intereses
particulares y las necesidades de la totalidad de los hombres no encajaran mutuamente de forma altamente inexacta,
sino que coincidieran necesariamente. El que esto no suceda es una deficiencia de la forma económica burguesa: entre
la competencia libre de los individuos, como medio, y la existencia global de la sociedad, como mediado, no hay
relación racional.
7
112. El control del proceso global de la sociedad por parte de los hombres sólo puede llevarse a cabo cuando ésta
supere su forma anárquica y se constituya en sujeto real, es decir, por medio de la acción histórica. Ésta no surge de los
individuos sino de una constelación de grupos sociales en cuya dinámica, por supuesto, la consciencia desempeña un
papel importante.
8
113. Por lo tanto, la moral no es rechazada, de ningún modo, por el materialismo, por ejemplo, como pura ideología en
el sentido de falsa conciencia. Es un fenómeno humano que no se superará mientras dure la época burguesa. […] Sobre
todo la solución del problema no reside en el cumplimiento de mandamientos de formulación inamovible.
9
118. En esta sociedad de individuos aislados el imperativo categórico, como se intentó mostrar más arriba, choca con
la imposibilidad de su realización llena de sentido. Por ello su consecuencia necesaria es la transformación de esta
sociedad. Con ella deberían desaparecer también estos individuos a los que el imperativo se dirige y en cuya
modelación parece tener él su único fin.
10
123-124. Para superar el carácter utópico de la idea kantaina de una construcción perfecta, se necesita la teoría
materialista de la sociedad. Los diferentes intereses de los individuos no son ningún hecho último, tienen su fundamento
no en una constitución psicológica independiente, sino en las relaciones materiales y en la situación real global de los
grupos sociales a los que el individuo pertenece. Las diferencias de intereses, sin dudas insalvables, proceden de las
diferencias en las relaciones de propiedad; […] Sólo cuando estas formas económicas antagónicas, cuya introducción,
en su tiempo, significó un prgreso extraordinario –entre otros las posibilidades de desarrollo de hombres
autoconscientes-, sean sustitudas por una forma de vida social, en la que la propiedad productiva sea administrada no
sólo con buena intención, sino con necesidad racional en favor del interés general, cesará de aparecer como un milagro
la coincidencia de los objetivos individuales. Pero, entonces, también los individuos dejan de ser puros exponentes de
objetos privados. Cada uno de ellos ya no es sólo una mónada, sino, en lenguaje kantiano, un «miembro» de la totalidad
Se necesita una sociedad administrada y planificada en sus formas de producción que supere la libre
competitiva, que se articule de forma consciente, con buena intención e interés general, lo que relacionaría
directamente el interés particular con el universal.
Validación y refutación de la tesis nietzscheana. Nietzsche realizará un correcto estudio sobre el origen
de los conceptos moralesI. Pero realiza una equivocada tesis sobre la superación del problema que apunta.
Para el la superación de la moral vendrá con el establecimiento general de la misma a través de los últimos
hombres, lo cual nos podrá llevar al super-hombre 11. Las condiciones que el odiaba de los últimos hombres,
son causa de la desigual distribución de bienes. Se equivoca en su desconocimiento de leyes económicas.
Problema de la creación de valores y morales. Las creaciones filosóficas sobre moral y valores supremos
son siempre un dictado de mandamientos. Toda consideración de como debe ser el mundo, es una
consideración de que deben hacer los sujetos. Si postulamos como debe ser el mundo, estamos postulando
que deben hacer los sujetos, su acción correcta propiciaría ese como debe ser el mundo 12. Dado que no existe
ningún reino verdadero de valores externos, son siempre cambiantes y construidos, edificamos un deber que
está sostenido en la nada. El materialismo moral no busca establecer una teoría de valores morales por
encima del ser humano, cuya relación con él esté mediada por el deber. Establecer. Considera que no debe
haber distinción entre la esfera de lo moral y la esfera económica del interés personal 13.
Disposición de la felicidad y la moral en la contradicción ideológica burguesa. Los medios de
producción actual del ser humano están tan desarrollados que se puede aspirar a vivir bajo objetivos
concretos, como destruir la miseria espiritual y material, aniquilar la gran contradicción existente entre
pobreza y riqueza. Los factores problemáticos de la competitividad sin embargo vuelven a la felicidad un
mero azar. Siendo esclavos de los procesos económicos, realmente no hacemos acciones morales, se
encuentran determinadas por tales procesos14.
Moral y política. La política es el buen gobierno de la totalidad de los hombres que busca el bienestar y
la felicidad de los individuos, pero la economía política demuestra que la libre y constante competición
económica individual y colectiva no permite la felicidad, por la violencia que genera. El contenido de las
ideas siempre está sujeto al cambio histórico, por los impulsos humanos que adoptan una nueva
configuración y lectura de las mismas. El concepto libertad pudo significar una cosa en su momento, pero
ahora significa otra cosa15.
Desigualdad natural, desigualdad artificial Existe una clara desigualdad social de por sí motivada por la
diversidad natural humana y por la fatalidad de los accidentes y de las enfermedades. Pero las diferencias
económicas construidas implican una mayor o menor vulnerabilidad a tales dificultades y desigualdades. Las
diferentes filosofías de justicia intentan que la injusticia solo se de en esa natural diversidad y en esa

de los seres humanos.


11
128. A partir de su investigación psicológica de los individuos, que actúan bajo la ley natural de su interés personal,
dedujo que la satisfacción general de aquello que pretenden, a saber: seguridad y felicidad produciría una sociedad de
pequeños burgueses, el mundo de los «últimos» hombres. No supo ver que las características del presente, por él
odiadas, nacen precisamente por la falta de condiciones favorables para la totalidad de los hombres.
12
132. Pues, aun cuando este saber es caracterizado como «inmerso, por completo, todavía en el estadio de búsqueda y
tanteo», a cada valor que el ético pretende mostrar se le adhiere, sin embargo, un «momento-de-deber-ser», que en
determinados casos se transforma en «deber-hacer del sujeto».
13
134. No existen mandamientos morales obligatorios. El materialismo no encuentra ninguna instancia que trascienda a
los hombres, que realice la distinción entre espíritu de ayuda y afán de lucro, bondad y crueldad, afán de posesión y
autoentrega.
14
137. La humanidad se ha hecho tan rica en el período burgués, domina fuerzas auxiliares naturales y humanas tan
grandes, que podría vivir unida bajo la fijación de objetivos dignos. La necesidad de ocultar esta situación, que emerge
por doquier, condiciona una esfera de hipocresía, que alcanza no sólo a las relaciones internacionales, sino que penetra
en lo más privado: una disminución de los esfuerzos culturales, incluida la ciencia, un embrutecimiento de la vida
personal y pública, de forma que a la miseria material le acompaña la miseria espiritual.
15
140 - 141. El contenido de las ideas no es eterno, sino sometido al cambio histórico, no porque el «Espíritu» vulnere a
partir de sí mismo, arbitrariamente, el principio de identidad ,sino porque los impulsos humanos, que exigen algo mejor,
adoptan una u otra configuración, según el material histórico sobre el que trabajan. […] La libertad de los individuos
significa hoy en día, la superación de su autonomía económica en un plan.
fatalidad impredecible, pues evitar las injusticias construidas por el modo de vida humana garantizaría la
felicidad16. 17

Bibliografía para continuar.


Hartmann, N., Ethik, Berlin y Leipzig, 1926, p.3
Helvetius, De l’espirit, en Oeuvres complètes, parte I, London, 1780, p.206 (Trad. Horkheimer)
Nietzsche, Friedrich, La Genealogía de la moral.

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145. Todas ellas apunta a que la felicidad –en la medida en que sea posible a todo hombre en su relación con los
demás y teniendo en cuenta su destino en la sociedad-, no esté determinada por factores casuales, arbitrarios, externos a
él, en otras palabras: que la desigualdad de las condiciones de vida de los individuos sea sólo tan grande como lo es
inevitablemente en el nivel dado, si se quiere garantizar el abastecimiento de bienes a al sociedad en su conjunto.
17
146. El concepto de justicia se puede separar tan poco del de libertad como del de igualdad.
I

Acepta la tesis nietzscheana del origen de los conceptos morales en su teoría La Genealogía de la moral.