UNIVERSIDAD DE
GUADALAJARA
CENTRO UNIVERSITARIO
DEL NORTE
LIC. EN ENFERMERÍA
ALIMENTACIÓN,
NUTRICIÓN Y SOCIEDAD
DIETAS ALTERNATIVAS
3°A T/M
ANDREA PAULINA
ROJAS CERVANTES
BRENDA LIZBETH
MORENO GAETA
DIETA MEDITERRÁNEA
La dieta mediterránea tiene sus orígenes en
una porción de tierra considerado único en su
tipo, la cuenca del Mediterráneo, lugar que los
historiadores llaman "la cuna de la
civilización", porque al interior de sus
fronteras geográficas se desarrolló la historia
completa del mundo antiguo.
La cuenca del mediterráneo ha sido cuna de
muchas civilizaciones y culturas y la dieta
mediterránea representa uno de los logros
más significativos de estas civilizaciones. El
mar mediterráneo se convirtió en una especie
de autopista que facilitó la interrelación de
alimentos de diversas culturas, y también la
forma de obtenerlos, producirlos, cocinarlos y
consumirlos.
La agricultura comenzó con el cultivo de los
cereales y legumbres en el Levante, una
región que abarca a los países del
mediterráneo oriental: Líbano, Israel,
Palestina, Siria, Jordania e Iraq.
Posteriormente, los fenicios, griegos y
romanos cultivaron los tres elementos básicos
de la dieta mediterránea: olivos para la
producción de aceitunas y aceite de oliva,
trigo para hacer el pan y uvas para
confeccionar el vino. Luego, estos
colonizadores de la cuenca del mediterráneo
extendieron las aceitunas y uvas al
mediterráneo occidental2; y distintos pueblos
(Iberos, Celtas, Griegos, Romanos, Bárbaros
y Árabes) contribuyeron a establecer la actual
“trilogía mediterránea” de pan, aceite y vino.
En la época clásica se podían distinguir dos
modelos alimentarios: el clásico-mediterráneo
(de los antiguos romanos) y el de los pueblos
bárbaro-continentales (germánicos y otros).
Pan romano
PAN DE ROMA ANTIGUA
Recolección aceitunas roma antigua
RECOLECCION DE ACEITUNAS
Prensa aceitunas
PRENSA DE ACEITUNAS
Para los antiguos romanos (basado en el
modelo griego) el pan, vino y aceite, eran
símbolo de la cultura y agricultura rural (y los
símbolos elegidos de la nueva fe)1. Su
alimentación consistía en una amplia gama
de verduras (cebollas, puerros, lechuga,
zanahoria, espárragos, nabos, col, apio y
alcachofa), frutas (higos, manzanas, peras,
cereza, ciruelas, melocotones, albaricoques y
cidras (un tipo de fruta cítrica), frutos secos
(castañas, almendras y nueces)2, queso de
oveja, poca carne y una fuerte preferencia por
el pescado y el marisco. A las clases ricas les
encantaba el pescado fresco (que comían
mayormente frito en aceite de oliva o a la
parrilla) y los mariscos, especialmente ostras
(crudas o fritas). Sin embargo, los esclavos
de Roma, estaban destinados a la comida
pobre que consistía mensualmente en pan,
media libra de aceitunas y aceite de oliva, con
algo de pescado salado y rara vez un poco de
carne.
La tradición romana pronto chocó con el estilo
de los alimentos importados de la cultura de
los pueblos germánicos, principalmente los
nómadas, que vivían en estrecha armonía
con el bosque, y que obtenían los recursos
alimenticios de la caza, la pesca, la
recolección de frutos silvestres y la ganadería
del bosque. Criaron cerdos, ampliamente
utilizados en la cocina, y cultivaron verduras
en pequeños jardines cerca de los
campamentos. Los pocos granos cultivados
no se utilizaron para hacer el pan, sino
cerveza. El choque de estas dos culturas
produjo la fusión parcial de sus hábitos
alimenticios. Sin embargo, la cultura romana
no se mostró dispuesta a cambiar el estilo de
alimentación "Mediterráneo " por el
barbárico. Los elementos fundamentales de la
dieta mediterránea, que es la triada “pan,
aceite y vino", se exportaron a las regiones
de Europa continental por las órdenes
monásticas, que emigraron a esas regiones
para evangelizar a los pueblos. Pan, aceite y
vino, eran en realidad los elementos centrales
de la liturgia cristiana, pero más tarde fueron
adoptados también en la alimentación de las
personas corrientes de Europa.
El legado de los árabes supera con creces el
aporte de Oriente y del Nuevo Mundo. La
influencia árabe marcó de forma notable la
historia de la alimentación mediterránea.
Cuando los musulmanes ocuparon gran parte
de la península ibérica (llamando a la región
Al-Andalus) se produjeron avances
importantes en la dieta mediterránea2. La
dieta en al-Andalus era variada y muy
probablemente hizo una contribución
sustancial al origen de la actual dieta
Mediterránea. Únicamente los musulmanes
dieron un impulso a la renovación de la
agricultura, la cual influenció el modelo
alimentario con la introducción de especies
vegetales conocidas o utilizadas sólo por las
clases sociales más acomodadas, debido a
los altos precios, como la caña de azúcar,
arroz, cítricos, berenjenas, espinacas y
especias, así como aquellos usados en la
cocina del sur de Europa, tales como, agua
de rosas, naranjas, limones, almendras y
granadas1, y luego estos productos se
extendieron en diferentes direcciones a lo
largo de la cuenca del Mediterráneo. Además,
los árabes introdujeron nuevas formas de
cocinar y preparar los alimentos, como las
diversas formar de emplear los productos de
la huerta o de cocinar el arroz. La pasta de
trigo era una realidad en la Sicilia
mediterránea y en otras zonas de dominación
árabe.
Otro aporte de los musulmanes, fue el
conocimiento integrador acerca de la
importancia de la dieta para la salud en
general. Los musulmanes basaron su idea de
salud en la sabiduría de la Grecia clásica, la
teoría hipocrática-galénica, así como la persa
y las culturas hindúes.
Región al Andalus
El otro gran acontecimiento fue el
descubrimiento de América. Este evento
condujo a la transculturización alimentaria
más importante de la historia. El intercambio
de alimentos entre el Viejo Mundo y el Nuevo
fue muy amplio3. Este descubrimiento se
reflejó en la incorporación a la tradición
culinaria de nuevos alimentos, como patatas,
tomates, maíz, pimiento, chile (ají), diferentes
variedades de frijoles, entre otras, y bebidas
como el café y el chocolate. El tomate,
"curiosidad exótica" se consideró comestible
tardíamente. Y fue la primera verdura de color
rojo que enriqueció la canasta de verduras y
que más tarde se convirtió en un símbolo de
la cocina mediterránea1.
Por lo tanto, los alimentos que componen la
dieta mediterránea, son el resultado de los
intercambios de alimentos con distintos
pueblos de Asia, Europa, Oceanía y
América). En la tabla siguiente se indica el
origen de algunos alimentos que componen la
Dieta Mediterránea.
Finalmente, las bases contemporáneas del
modelo alimentario mediterráneo -que sirvió
de referencia para establecer el concepto de
dieta mediterránea- se sentaron en las
primeras décadas del siglo XIX.
ZONA ALIMENTOS
GEOGRÁFICA
Próximo y Medio Cereales y legumbres,
Oriente zanahoria, cebolla, ajos y
frutas, como ciruela,
melocotón, cerezo.
Albaricoque, manzano, pera,
fruto secos, como nueces,
avellanas, castañas
Europa Remolacha, achicoria, col y
espárragos
Lejano Oriente Garbanzos, sésamo, pepino,
berenjena, mostaza,
albahaca, cítricos y otros
Sudeste asiático y Arroz, romero, pimienta,
Oceanía sésamo, cardamomo,
jengibre, albahaca, pepino, la
sidra y la caña de azúcar
África Melón, sandía, dátiles
América Maíz, judía, patata, tomate,
pimiento, calabacín y
calabaza
El origen de la dieta mediterránea se
fundamenta en una sociedad cuya población
es totalmente dependiente del ciclo
estacional. Durante los inviernos la tierra está
casi muerta; durante la primavera, renace y
los cultivos afloran. También está presente la
recolección de productos silvestres como
complemento de la alimentación (espárragos
o hierbas como el orégano que serán
utilizados como condimentos). Tras la
primavera viene el verano que es cuando
maduran los cereales, los melocotones, las
berenjenas. Durante el otoño hay menos
frutos pero con mayor concentración de
nutrientes (uva, aceitunas, avellanas). Es
época de nueva recolección y también de
caza. También es un buen momento para
recogida de frutos silvestres (castañas).
La dependencia del ciclo estacional, los
minifundios con poca cantidad de tierra
cultivable y las pocas lluvias producen
escasez, pero a la vez provocan movimientos
migratorios de diversas culturas (como los
griegos y los romanos) por motivos agrícolas,
en busca del trigo, por ejemplo. Con ello se
consigue la mediterraneización de la Europa
occidental y central a nivel alimentario.
Las producciones limitadas, pero a la vez muy
diversificadas por el ciclo estacional, afectan
claramente a la cocina y la gastronomía. Esto
provoca en la alimentación mediterránea una
ilusión por el cambio estacional: cerezas,
espárragos, higos, avellanas, guisantes, son
placeres especiales. Por ello, esto produce
una gran diversidad en la dieta para cada
estación: arroces, pasta, couscous, tienen
diferentes variabilidades para cada estación.
Lo cierto es que, gracias a la tecnología, una
gran parte de la estacionalidad se ha perdido.
Ahora existe una elección razonada del
individuo donde ya no tienen tanta influencia
las circunstancias de la naturaleza.
BASES DE LA DIETA MEDITERRÁNEA.
La valoración de la dieta mediterránea como
modelo a proponer se basa en los atributos
que definen una buena dieta; éstos son:
• La dieta es el factor modificable con mayor
efecto en la salud de los individuos. Una
adecuada elección de alimentos proporciona
al organismo todos aquellos compuestos
químicos necesarios para desarrollar sus
funciones y le procuran un óptimo estado.
• El aporte de nutrientes debe cumplir:
– Apropiado contenido en energía, ajustado a
la actividad diaria del sujeto, capaz de
mantener el peso corporal adecuado.
– Equilibrio en la contribución a la energía por
parte de los nutrientes energéticos: el 60% de
la energía diaria debe de ser aportada por los
hidratos de carbono, los lípidos el 30% y las
proteínas el 10%, aproximadamente.
– Los nutrientes esenciales, vitaminas y
minerales, deben estar presentes en la dieta
evitando carencia y excesos.
• La dieta debe ser variada en la selección de
los alimentos, con el fin de alcanzar sus
beneficios sin excederse en sus perjuicios.
• El conjunto de alimentos, así como su
preparación y presentación, deben resultar
agradables y atractivos al gusto.
Estas propiedades generales se refuerzan en
1995 con la elaboración, por un grupo de
expertos pertenecientes a la OMS, del plan
de reorientación de las pautas dietéticas,
Pautas Dietéticas Basadas en Alimentos, en
el que se considera que las normas dietéticas
exceden al mero consumo de alimentos y
deben desarrollarse dentro de un contexto
cultural concreto, reflejar los modelos típicos y
las recetas culinarias, ser sensibles a
tradiciones, creencias y problemas locales de
salud, y fomentar la variabilidad de alimentos.
Como vamos a ir comprobando, la dieta
mediterránea, tal y como la percibió Ancel
Keys, cumple rigurosamente cada uno de los
ítems anteriores, siendo capaz de adaptarse
de forma intrínseca a las características de la
población que la promovió y respondiendo,
por tanto, a las exigencias marcadas por su
geografía, tradiciones, estilo de vida,
disponibilidad y carencias de productos. Todos
sabemos que la dieta mediterránea es una fuente
inagotable de beneficios para nuestro organismo
ya que se basa en la ingesta de alimentos
naturales como frutas, verduras, legumbres,
cereales, aceite de oliva como fuente de grasa,
pescado, y en cantidades más moderadas las
carnes de aves, los huevos y los lácteos.
Seguir la dieta mediterránea es difícil sobre todo
por el ritmo de vida que llevamos actualmente.
Apenas tenemos tiempo para preparar comida y
no dedicamos el tiempo necesario para comer
correctamente. Pero es necesario regresar a las
buenas costumbres, y es que son muchos los
beneficios que nos aporta la alimentación
mediterránea.
Evita la obesidad y las enfermedades
cardiovasculares ya que ayuda a reducir los
niveles de colesterol y triglicéridos en sangre.
Además, debido a la variedad alimentaría de la
dieta mediterránea, y al bajo aporte calórico hace
que sea más difícil que seamos obesos. Esto si lo
conjugamos con ejercicio habitual, también base
de la dieta mediterránea, conseguiremos estar en
plena forma.
La dieta mediterránea es un aliado contra la
diabetes debido a que una alimentación rica en
hidratos de carbono complejos y aceite de oliva
hace que los niveles de glucosa de nuestro cuerpo
se regulen. No hay que olvidar que es una dieta
rica en antioxidantes debido a la cantidad de
vitaminas y polifenoles que contienen los
alimentos que se ingieren. Esto evitará un
envejecimiento prematuro de las células.
La ingesta de aceite de oliva y grasas omega 3
previene la aparición de cáncer de mama y de
colon. Además de aportarnos un bienestar
general, ya que son dos reguladores de nuestro
organismo que participan activamente en la
eliminación de residuos y toxinas del organismo.
Hasta el alcohol que se consume en la dieta
mediterránea es beneficioso para el organismo,
pues su consumo moderado es un buen aliado
para evitar enfermedades cardiovasculares.
Aunque un exceso puede provocar diferentes
tipos de cáncer respiratorios o del aparato
digestivo. Recientes estudios han demostrado que
un consumo excesivo puede provocar cáncer de
mama.
La dieta estilo mediterráneo tiene menos carnes y
carbohidratos que una dieta estadounidense
típica. También tiene más alimentos a base de
vegetales y grasa monoinsaturada (buena). Las
personas que viven en Italia, España y otros países
en la región mediterránea han comido de esta
manera durante siglos.
Cómo seguir la dieta
La dieta mediterránea está basada en:
Comidas a base de vegetales, con sólo pequeñas
cantidades de carne de res y pollo
Más porciones de granos enteros, frutas y
verduras frescas, nueces y legumbres
Alimentos que en forma natural contengan
cantidades altas de fibra
Mucho pescado y otros mariscos en lugar
Aceite de oliva como la fuente principal de grasa
empleada para preparar los alimentos. Este aceite
es una grasa saludable y monoinsaturada
Alimentos que se preparan y sazonan de manera
simple, sin salsas ni jugos de la carne
Alimentos que no están en la dieta
Los alimentos que se comen en cantidades
pequeñas o que definitivamente NO se consumen
en la dieta mediterránea abarcan:
Carnes rojas
Dulces y otros postres
Huevos
Mantequilla
Recomendaciones básicas de la Dieta
Mediterránea
1- Utilizar el aceite de oliva como principal grasa
de adición.
2- Consumir alimentos de origen vegetal en
abundancia: frutas, verduras, legumbres y frutos
secos.
3- El pan y los alimentos procedentes de cereales
(pasta, arroz y especialmente sus productos
integrales) deberían formar parte de la
alimentación diaria. ¡Ojo! Hay que tener en
cuenta que sus productos integrales nos aportan
más fibra, minerales y vitaminas.
4- Los alimentos poco procesados, frescos y de
temporada son los más adecuados.
5- Consumir diariamente productos lácteos,
principalmente yogurt y quesos.
6- La carne roja se tendría que consumir con
moderación y si puede ser como parte de guisos y
otras recetas. Y las carnes procesadas en
cantidades pequeñas y como ingredientes de
bocadillos y platos.
7- Consumir pescado en abundancia y huevos con
moderación.
8- La fruta fresca tendría que ser el postre
habitual. Los dulces y pasteles deberían
consumirse ocasionalmente.
9- El agua es la bebida por excelencia en el
Mediterráneo. El vino, al igual que la cerveza,
debe tomarse con moderación y durante las
comidas.
10- Realizar actividad física todos los días, ya que
es tan importante como comer adecuadamente.
Por ello es importante recuperar los hábitos
alimenticios propios, comprar productos frescos y
de temporada y elaborarlos nosotros mismos, de
forma sencilla, como son la mayor parte de los
platos del extenso recetario mediterráneo. Un
estilo de alimentación como éste menú semanal
propuesto por la Fundación Dieta Mediterránea.
*EJEMPLO DE IDTEA MEDITERRANEA:
LUNES
Desayuno: Café con leche. Tostadas con queso de
cabra para untar. Manzana.
Media Mañana: Barrita de cereales. Zumo natural
de naranja.
Comida: Sopa de garbanzos. Albóndigas de
merluza guisadas con patatas. Uvas.
Merienda: Requesón con azúcar.
Cena: Acelgas rehogadas con ajos tiernos.
Brochetas de pavo y tomate cherry a la plancha
con cuscús. Chirimoya.
MARTES
Desayuno: Leche con cacao en polvo. Cereales
integrales.
Media Mañana: Batido natural de pera.
Comida: Judías verdes estofadas. Filete de pollo a
la plancha con brócoli al vapor. Carpaccio de piña.
Merienda: Tostadas con dulce de membrillo.
Cena: Ensalada con pepino, aceitunas negras,
cebolla y queso Feta. Salmón con verduras al
papillote. Melocotón.
MIÉRCOLES
Desayuno: Leche. Biscotes con mermelada de
fresa.
Media Mañana: Bocadillo de lechuga, tomate y
queso. Zumo natural de uvas.
Comida: Sopa de tomate. Arroz caldoso con
conejo y alcachofas. Naranja.
Merienda: Pan de semillas con aceite de oliva.
Cena: Coliflor salteada con panceta. Revuelto de
setas con tostadas. Plátano con yogur.
JUEVES
Desayuno: Leche. Pan de aceitunas con rodajas de
tomate y aceite de oliva virgen.
Media Mañana: Compota de manzana.
Comida: Pimientos rojos asados con piñones.
Lomo de cerdo a plancha con salsa de mostaza y
arroz. Caqui.
Merienda: Mini-bocadillo de atún.
Cena: Crema de verduras con picatostes.
Pescadito frito. Mandarinas.
VIERNES
Desayuno: Café con leche. Tostadas con chocolate
para untar.
Media Mañana: Muesli con fruta desecada.
Comida: Habas estofadas. Tortilla de verduras y
guisantes (Campesina) con lechuga. Uvas.
Merienda: Leche. Bizcocho casero.
Cena: Coles de Bruselas salteada con almendras
troceadas. Crep de espinacas, queso de cabra y
miel con rodajas de calabacín. Pera.
SÁBADO
Desayuno: Galletas integrales. Batido de yogur
con piña.
Media Mañana: Aperitivo: montaditos variados.
Comida: Migas. Bonito en escabeche con cebolla.
Plátano flambeado con chocolate.
Merienda: Macedonia.
Cena: Puré de dos colores (patata y remolacha)
gratinado. Muslos de pollo con zanahoria al
horno. Naranja.
DOMINGO
Desayuno: Café con leche. Ensaimada.
Media Mañana: Aperitivo: variado de frutos
secos, frutas desecadas y aceitunas.
Comida: Canelones de verduras gratinados.
Magret de pato a la plancha con salsa de higos.
Naranja con natillas.
Merienda: Manzana laminada con canela.
Cena: Sopa de fideos finos. Huevos rellenos de
salmón ahumado gratinados con zanahoria
rallada. Yogur helado de frutas.
La Dieta Ayurvédica
Para saber escoger que alimentos son más
beneficiosos para nuestra salud debemos
comprender su Rasa, Gunas, Virya y Vipak.
Rasa:
El sabor se inicia en la boca gracias a las pupilas
gustativas de la lengua y al agua, sin tener nuestra
boca húmeda no podríamos percibir el sabor.
El Ayurveda reconoce 6 sabores:
Dulce “Madhura”: tierra + agua.
Salado “Lavana”: tierra + fuego.
Ácido “Amla”: agua + fuego.
Amargo “Tikta”: éter + aire.
Picante “Katu”: aire + fuego.
Astringente “Kasaya”: tierra + aire.
Gunas o atributos:
En Ayurveda se clasifican los alimentos según sus
propiedades, reconoce básicamente 4 pares de
atributos:
Guna
Dosha que disminuye
Virya responde a la experiencia fría o caliente que
producen los alimentos cuando llegan al
estómago.
Virya frío: dulce, amargo y astringente.
Virya caliente: salado, ácido, picante.
Los alimentos con un virya frío tienden a
aumentar Vatay Kapha y disminuir Pitta.
Los alimentos con un virya caliente tienden a
aumentar Pitta y disminuir Vata y Kapha.
Vipak:
Se llama Vipak al efecto post digestivo que
produce un alimento. Puede ser:
Dulce - ácido – picante
Tienen un vipak dulce los alimentos con sabores:
dulce y salados.
Tienen un vipak ácido los alimentos con sabor:
ácido.
Tienen un vipak picante los alimentos con
sabores: picante, amargo, astringente.
Algunos alimentos tienen acciones específicas
independientes de su guna, rasa, virya o vipak, en
ayurveda se les llama Prabhav.
Algunos ejemplos son:
La miel, que aún teniendo un virya frío es caliente.
El limón que siendo ácido y teniendo un virya
caliente en el cuerpo tiene un efecto frío.
La cebolla, que siendo picante y caliente tiene un
efecto frío en el cuerpo.
Tamari, siendo caliente y dulce tiene una acción
fría.
Cúrcuma siendo amarga y fría tiene un virya
caliente en el cuerpo.
Granada roja, siendo astringente, fría y con un
vipak picante, tiene un efecto dulce en el cuerpo.
El Ayurveda propone unas recomendaciones a
seguir antes, durante y después de las comidas.
Antes de comer debemos lavarnos las manos, pies
y boca. La mesa en que comemos debe estar
limpia, igual que los utensilios que vamos a usar
para comer.
El lugar en el que se come debe ser agradable,
estar limpio, tener buen olor.
La comida debe ser recién hecha y caliente.
Se debe comer con moderación deacuerdo con
nuestro agni.
Los alimentos deben masticarse ni muy deprisa ni
muy despacio, más deben masticarse bien.
Cuando se comen diferentes sabores en una
misma comida se recomienda primero el dulce,
después el ácido y salado y finalmente los
restantes siendo el astringente el último.
No deben comerse alimentos antagonistas
Beber agua fría antes de las comidas es
considerado un veneno en ayurveda, pues apaga
el fuego digestivo. Beber agua inmediatamente
después de las comidas agrava Kapha. Se debe
beber entre comidas si se precisa y siempre debe
ser agua templada.
Cepillarse los dientes después de cada comida.
Hacer la siesta aumenta Kapha.
No se debe comer si estamos tristes,
preocupados, furiosos o con un estado emocional
alterado.
Alimentos antagonistas
En Ayurveda existen unos alimentos que son
contradictorios cuando se mezclan y por lo tanto
debemos evitar comerlos conjuntamente. Son:
Leche y frutas son incompatibles, causan
problemas sobretodo en el aparato respiratorio.
Tomar yogurt por la noche es malo porque
obstruye los canales y el agni al ser más lento no
absorbe bien. Tampoco el Kefir. Además el yogur
tiene propiedades dulces, untuosos, pesado y
aumenta kapha. Por la noche deberíamos tomar
alimentos más ligeros.
La leche fría por la noche para una persona Vata
es mala por qué creará sobretodo gases, pero si le
añadimos ghee y la tomamos caliente puede ser
beneficiosa.
Mezclar leche con frutas ácidas.
Mezclar pescado con productos lácteos.
Mezclar calidades de los alimentos que son
contradictorios no es bueno. Como por ejemplo
elementos fríos y calientes.
Incompatibilidades propias para cada
constitución.
Incompatibilidades propias para el clima y la
estación.
Incompatibilidades según el estado del agni. Por
ejemplo comer si no se tiene hambre.
Sugerencias:
Una cucharada de jengibre fresco rayado con un
poco de sal antes de las comidas encenderá
nuestro agni favoreciendo la digestión.
Una cucharadita de ghee con arroz ayuda a la
digestión.
Un vaso de leche tibia con jengibre tomado antes
de acostarse es nutritivo para el cuerpo y calma la
mente. Para Vata y Pitta se le puede añadir una
cucharada de café de ghee.
El lassi con jengibre o comino ayuda a la digestión.
El lassi está recomendado en verano, días de calor
y especialmente para Pitta.
Las raíces del Ayurveda se encuentran en la
cultura védica india. La propia etimología de la
palabra nos revela su origen: Ayur (vida), Veda
(conocimiento). Su origen se remonta a hace más
de cinco mil años, cuando este conocimiento fue
transmitido a los rishis (sabios) a través de los
Vedas, que a su vez donaron esta ciencia a la
humanidad. Atharvaveda (uno de los Vedas
clásicos) es considerado el origen de esta
medicina, ya que incluye información sobre las
distintas enfermedades y sus tratamientos.
En el 1500 antes de Cristo, se conocían dos ramas
de esta ciencia, con sus respectivas escuelas:
Atreya: origen del Atreya Samhita (tratado de
medicina interna que engloba filosofía,
diagnóstico y tratamientos).
Dhanvantari: creadora del Susruta Samhita
(tratado de cirugía y farmacopea).
Hacia el 500 después de Cristo, estas dos ramas
volvieron a fusionarse en un nuevo tratado, el
Ashtanga Hridaya Samhita, que progresivamente
fue enriqueciéndose con nuevos textos hasta
principios del siglo XX.
Principios básicos del ayurveda.
El ayurveda es más que sólo una herramienta para
ayudar a tratar la enfermedad; es una ciencia
completa para ayudarte a vivir de forma plena la
vida, Nos otorga la sabiduría necesaria para poder
conocer nuestro cuerpo la cual se encuentra
diseñada para auxiliar que la gente se mantenga
saludable y vibrante mientras se encarga de
desarrollar su potencial humano hasta el tope.
Ideología
Conforme a esta ideología, la armonía del cuerpo
y el espíritu se debe a dos elementos
complementarios en el Tao: el yin y el yang. Del
balance armónico de los atributos del yin
(femenino, oscuro, pasivo, misterioso,
demoniaco) y del yang (masculino, brillante,
activo, claro, benéfico) depende la salud y la vida.
Estos dos elementos se relacionan con cada una
de las partes corporales mediante el k'i-hiue, el
sistema que distribuye en el cuerpo el soplo de
energía vital (k'i) y la sangre (hiue); el K'i-hiue se
vincula con elementos activos de la naturaleza
(madera, agua, tierra, fuego y metal)
manteniendo así la armonía del cuerpo con su
medio externo. Del equilibrio entre el yin y el yang
va a depender que el hombre goce de salud o
padezca alguna enfermedad. El exceso del yin
conduce a enfermedades agudas, febriles, secas,
mientras que el exceso de yang da lugar a
enfermedades crónicas, frías y húmedas.
Los beneficios de la Ayurveda
Uno de los aspectos importantes a tener en
cuenta acerca de la ayúrveda es que sus
beneficios son a largo plazo, no es una medicina
que quite los síntomas de las dolencias al
momento, si no que sana desde la base hacia
fuera. Esta medicina cura lentamente, de la
misma manera en la que uno enferma
lentamente.
El primer paso va a consistir en aprender a comer
bien puesto que la alimentación sana y
equilibrada son los cimientos de una buena salud.
Además de que los alimentos sean sanos, también
es importante conocer que los alimentos han de
consumirse en el momento adecuado y
lentamente, se acabó comer con prisas.
Además podemos señalar todos estos beneficios:
Reduce los niveles de estrés y ansiedad
Dado que el estrés, especialmente cuando se
vuelve crónico y difícil de manejar, está conectado
a todos los aspectos de la salud, la medicina
ayurvédica utiliza varias técnicas naturales para
tratar de aliviar la ansiedad y los síntomas de la
depresión. Y, en consecuencia, para disminuir los
niveles de cortisol en el cuerpo. Estas técnicas
incluyen meditación, yoga, ejercicios de
respiración, suplementos alimenticios a base de
plantas medicinales , visualización o repetición de
mantras.
Ayuda a mantener los niveles de colesterol y
presión arterial bajo control
Los estudios han demostrado que una
alimentación más saludable y técnicas de
relajación pueden disminuir los niveles de
inflamación.
También previenen la formación de placas dentro
de las paredes arteriales e incluso bloquean el
endurecimiento que causa la aterosclerosis, tanto
en adultos sanos como en aquellos con riesgo de
enfermedad cardíaca.
La aterosclerosis es una enfermedad lenta y
compleja en la que el colesterol, las grasas y otras
sustancias bloquean el interior de las arterias.
Esto puede conducir a ataques cardíacos. Las
técnicas ayurvédicas pueden ayudar a reducir los
niveles de colesterol e incluso la presión arterial.
El guggul , en este caso, es una de las plantas más
utilizadas para este propósito.
Baja inflamación
Según la medicina ayurvédica, una dieta
deficiente, especialmente en nutrientes y
vitaminas, una digestión deficiente y un descanso
insuficiente, el sueño y la respiración causan
estrés oxidativo o inflamación. Esto también es
causado por un desequilibrio del metabolismo, o
en otras palabras, de los tres doshas.
La medicina ayurvédica utiliza diferentes métodos
para tratar de reducir la inflamación mediante la
regulación del sistema cardiovascular, digestivo y
excretor
Al regular muchos factores, incluido el estrés, la
intolerancia a los alimentos y la deficiencia de
nutrientes, muchas personas pueden tener
niveles más bajos de inflamación, aumentar el
nivel de energía y acelerar el proceso de curación.
Uno de los remedios más exitosos utilizados para
combatir la inflamación es el uso de la cúrcuma en
la cocina asociada con la pimienta negra. Esta
mezcla activa la curcumina , la sustancia que
ayuda a combatir la inflamación y brinda
beneficios a muchos otros problemas.
Ayuda a recuperar la salud más rápido después de
una enfermedad u hospitalización
Según la investigación , la inflamación es la causa
de muchas enfermedades . Por esta razón, la
Ayurveda trabaja para reducir la inflamación, de
modo que también puede eliminar el dolor y la
hinchazón, mejorar la circulación sanguínea y
aliviar la inflamación como la artritis y la
fibromialgia.
La medicina ayurvédica también permite
fortalecer el sistema inmunológico siempre a
través de prácticas holísticas que alimentan y
remedios naturales.
Purifica el organismo
La ayurveda es particularmente útil para purificar
el cuerpo mediante el uso de plantas medicinales,
infusiones de hierbas , alimentos saludables y
mucho descanso. Algunas prácticas aumentan la
circulación y las funciones del hígado.
Ayuda a perder peso o mantenerlo
La medicina ayurvédica es útil cuando quieres
perder peso. Los kilos de más se pueden perder
gracias al consumo de alimentos naturales y
saludables. Según algunos estudios realizados en
la India, los cambios en la alimentación pueden
ayudarnos a perder peso de manera más efectiva.
En particular, la medicina ayurvédica basa su dieta
en los tres doshas y en la constitución vigente.
Hay alimentos que son los más adecuados para
cada dosha y otros que sería bueno limitar. De
esta manera perder peso se vuelve más fácil.
Común en la medicina ayurvédica está el trikatu ,
a base de jengibre y pimienta de diferentes tipos,
lo que ayuda a acelerar el metabolismo.
Promueve el equilibrio hormonal
La ayurveda ayuda naturalmente a mantener el
equilibrio hormonal , lo que también resulta en un
ciclo menstrual sin dolor u otros síntomas y en un
embarazo saludable. En 2010, un estudio
realizado por la Universidad de Colombo en Sri
Lanka mostró que el uso de ciertos aceites
esenciales, plantas medicinales y una
alimentación saludable ayudan a equilibrar el
sistema hormonal.
Ayuda a combatir el insomnio
Comer tarde, beber bebidas que contengan
cafeína antes de ir a dormir, mirar televisión o
teléfonos móviles, y comer especias o comidas
pesadas por la noche puede perturbar el sueño y
agravar el sistema nervioso.
Ayurveda puede ayudar a conciliar el sueño
gracias a consejos simples como el uso de aceite
esencial de jazmín o aceite de coco para masajear
el cuero cabelludo o la planta del pie, beber una
taza de almendra caliente o beber té de hierbas, o
para decir una afirmación positiva.
Ajusta la hinchazón abdominal
La ayurveda puede ayudar a combatir la
hinchazón abdominal y la mala digestión
mediante la eliminación de residuos. Especias,
plantas medicinales y raíces como el comino, el
cardamomo, el hinojo y el jengibre pueden curar
la indigestión.
Mantiene la piel sana y brillante
La ayurveda tiene cientos de remedios para
ayudar a mantener su piel tan aterciopelada y
brillante como un niño a un bajo costo, si no a
cero. Verduras como el pepino, la lechuga y el
daikon tienen propiedades purificantes y un alto
contenido de agua. Por esta razón también son
fáciles de digerir.
La actividad física mantiene el cuerpo firme y
musculoso, y ayuda a eliminar toxinas a través del
sudor.
Las diferentes prácticas de la Ayurveda
Una dieta equilibrada y una rutina diaria de
ejercicios son esenciales para una mente y un
cuerpo sanos. Pero eso es solo el comienzo
cuando se trata de una salud óptima. Las antiguas
enseñanzas de Ayurveda tienen muchas prácticas
menos conocidas que pueden ayudar con cosas
como la pérdida de peso, la desintoxicación del
cuerpo y la mejora de la conexión general de la
mente, el cuerpo y el espíritu.
Meditación
Un estudio realizado en la UC San Francisco tomó
47 mujeres con sobrepeso y las dividió en dos
grupos. Solo un grupo recibió capacitación en
“alimentación consciente” y meditó 30 minutos al
día. Durante el período de cuatro meses, las
mujeres que meditaron perdieron más de una
libra de grasa abdominal y mostraron una gran
disminución en sus niveles de cortisol (vinculado
al estrés) mientras que el grupo de control
continuó aumentando de peso.
La meditación puede incluir desde conciencia de
la respiración hasta meditación en movimiento o
yoga. Elige los que resuenen contigo y quédate
con ellos. Cuanto más practiques, más fácil se
volverá.
Pranayama (Ejercicios de respiración)
La respiración diafragmática profunda limpia los
pulmones del dióxido de carbono y aumenta el
consumo de oxígeno, brindándole al cuerpo más
energía vital. La respiración profunda del
abdomen también da masajes a tus órganos
internos y promueve la digestión al estimular el
metabolismo y alentar la peristalsis.
Raspado de la lengua
Se ha comprobado que esta práctica de higiene
oral elimina las toxinas de la lengua mejor que un
cepillo de dientes. Si sus papilas gustativas están
cubiertas con bacterias y placa, hace que sea más
difícil degustar la comida.
Lo que hay que hacer es colocar el raspador de
lengua tan atrás en tu lengua como te sea
cómodo. Con una presión firme pero suave,
desliza el raspador desde la parte posterior de la
lengua hasta la punta. Enjuaga y limpia el
raspador y repite hasta que no quede ningún
residuo calizo. Utilízalo alrededor de 1 a 2
minutos.
Extracción de aceite
Al igual que en el raspado de la lengua, cuando
eliminas toxinas y bacterias de la boca, esto
conduce a la desintoxicación del cuerpo. Una de
las mejores prácticas es tomar de 1 a 2
cucharadas de aceite de sésamo orgánico o de
coco prensado en frío y agitarlo vigorosamente en
la boca como si fuera a enjuagar. Después de
aproximadamente 15 a 20 minutos, escupe el
aceite saponificado y lo deshechas.
Masaje
Numerosos estudios han demostrado los
increíbles beneficios para la salud del masaje,
incluida la disminución de la presión arterial, el
aumento del tono muscular, la reducción del
estrés y el aumento del flujo linfático (lo que
reduce el edema).
Calienta el aceite y aplícalo en todo el cuerpo
desde el cuero cabelludo hasta los dedos de los
pies.
Pasa algún tiempo donde haya terminaciones
nerviosas como el cuero cabelludo, las manos y
los pies.
Masajea tu abdomen en el sentido de las agujas
del reloj para mejorar la digestión.
Bebe agua caliente y té de jengibre
El agua fría en realidad puede impedir tus
funciones digestivas. En su lugar, bebe mucha
agua tibia o caliente y té de jengibre durante el
día y con las comidas