TÉCNICAS DE PRESENTACIÓN- PRIMER DÍA
La vuelta al cole y el primer día de clase son momentos clave para los
estudiantes. Muchos se encontrarán con un nuevo grupo con el que compartirán
muchas horas y experiencias. Una buena forma de empezar es conocer el nombre
de todos los compañeros. En las siguientes dinámicas de presentación, el
alumnado de Primaria y Secundaria podrá aprenderse los nombres y
aficiones a través de juegos divertidos.
La telaraña
El objetivo es que cada uno de los estudiantes se presente y conozca el nombre
de los demás. Para ello, se emplea un ovillo de lana. El grupo se coloca en
círculo y se lanza el ovillo a uno de ellos (se puede pedir de manera voluntaria
que uno de los estudiantes comience) y éste debe decir su nombre y lo que le
gusta hacer en su tiempo libre. Tras su intervención, lanzará un trozo de estambre
o hilo del ovillo a otro compañero, que hará lo mismo consecutivamente. De esta
forma, se formará una telaraña compuesta por cada uno de los integrantes del
grupo. En este punto, es importante preguntarles sobre qué se ha formado entre
ellos (una red) y qué significa (cohesión de grupo, todos están relacionados, a
cada uno le afecta cómo actúe cada compañero, etc…)
Para deshacer la telaraña el docente pedirá al último que ha intervenido que diga
el nombre de su anterior compañero y recoja su trozo de estambre y así,
sucesivamente, hasta que llegue al primero que comenzó.
Los animales
Con esta actividad dirigida al alumnado de menor edad se persigue que los
estudiantes memoricen los nombres de sus nuevos compañeros mediante la
repetición y la imitación. Se colocan en círculo. Uno de ellos comienza diciendo
su nombre seguido del nombre de un animal que comience por la misma letra
haciendo el gesto que le represente. Por ejemplo, si el estudiante se llama Sergio
puede imitar a una serpiente, ya que comienza también por S, la inicial de su
nombre. Después, todo el grupo debe repetir el nombre del compañero y hacer el
gesto.
El pase de la pelota
Juego sencillo que consiste en colocarse en círculo y que cada uno de los
estudiantes diga su nombre. Tras ello y con una pelota en mano se trata de
pasarla y que cada uno de ellos recuerde el nombre del anterior compañero. La
actividad se puede seguir por orden o pasando la pelota al azar de forma
desordenada. Además, se le puede añadir alguna dificultad, como tratar de pasar
el balón rápidamente continuando en el juego tan solo los que contesten
correctamente.
¿Quién falta?
El docente reparte al alumnado por el aula indicándole que cierre los ojos. Uno
de los estudiantes sale de clase sin que los demás se den cuenta. Tras ello, todos
abren los ojos teniendo que adivinar quién es el compañero que se ha marchado
fuera. Este juego se puede hacer tantas veces como estudiantes haya en clase. De
este modo, se pone en marcha la memoria y se mantiene la curiosidad y la
atención hasta el final de la actividad.
El detective
Se trata de poner en práctica la memoria en el menor tiempo posible. Para ello, el
docente explica al alumnado que un detective pasará por clase para hacerles unas
preguntas y que deben escribir en una tarjeta su nombre y apellidos, fecha de
nacimiento y algo que les guste hacer. El detective les formulará las preguntas de
forma rápida por lo que su respuesta no debe demorarse. En el momento en el
que este personaje entre en el aula (el propio docente con algún complemento)
preguntará en voz alta: ‘¿Quién ha nacido en el mes de abril?’ o ‘¿a quién le
gusta leer?’, entre otras cuestiones, y el alumnado tiene que responder. De esta
forma, el grupo va conociendo los nombres, gustos y aficiones de los demás
compañeros.