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Fecha-22-04-2019

Eduar Antonio Villegas Infante

19812112

MINUTA
(EVAN) DIPLOMADO

Lactancia materna
Es el proceso por el que la madre alimenta a su hijo recién nacido a través de
sus senos, que segregan leche inmediatamente después del parto, que debería
ser el principal alimento del bebé al menos hasta los dos años.

Composición
La leche materna incluye todos los nutrientes que un recién nacido requiere
hasta los seis meses de edad, por lo que será su único alimento.

En cada 100 mililitros de leche hay 3,5 gramos de grasa, aunque la


cantidad que recibe el lactante varía a lo largo de la toma. La grasa se concentra
especialmente al final de la toma, por lo que la leche presenta una textura más
cremosa que al inicio. Las grasas de la leche materna son importantes para el
desarrollo

: El principal es la lactosa, cuya presencia es más alta que en


otro tipo de leches y sirve como fuente de energía. Otros hidratos de carbono
presentes en la leche materna son los oligosacáridos, importantes para combatir
infecciones.

: La leche materna contiene una menor concentración de proteínas


que la leche normal, lo cual la hace más adecuada para los lactantes.

: La leche materna ofrece la cantidad adecuada de


la mayoría de las vitaminas, a excepción de la vitamina D. Para corregir esa
carencia, se debe exponer al bebé a la luz del sol para que la genere de manera
endógena.
DE CERO A SEIS MESES

Durante este periodo la leche materna debe ser el único alimento del bebé,
excepto si necesita algún tipo de suplemento vitamínico. No es necesario que el
bebé tome agua u otro tipo de líquidos: según la OMS la propia leche materna
contiene un 88 por ciento de agua, por lo que es suficiente para saciar al lactante.
La leche materna tendrá variaciones durante este periodo en cuanto a su
composición y cantidad, adaptándose a las necesidades del recién nacido.
Se llama calostro a la leche materna que se producen durante los dos o tres
primeros días tras el parto. Esta leche contiene una mayor cantidad de proteínas
y minerales. En adelante, la leche va reduciendo su porcentaje de proteínas y
aumenta el contenido en grasas y lactosa.

7 tips fáciles para una correcta manipulación


de alimentos en casa
Lavarse las manos

Para evitar contaminar los alimentos, hay que lavarse las manos con agua
tibia y jabón durante al menos 20 segundos, antes y después de manipular
alimentos, usar el baño y cambiar pañales.

Lavar frutas y verduras

Lava las frutas y verduras bajo agua corriente potable fría, ya sea antes de
comerlas o de cocinarlas. También utiliza un cepillo de vegetales para los
productos que tienen una piel firme, como las zanahorias, patatas, melones
y calabazas.

Manipulación de la carne

Corta y prepara carne cruda, pescado y aves de corral en una tabla de picar
diferente de la que utilizas para cortar verduras, frutas y otros alimentos. Y
nunca dejes carne cruda, aves de corral, pescado o mariscos en la mesada
durante más de dos horas.

Evitar la contaminación cruzada

La contaminación cruzada ocurre cuando las bacterias nocivas se


transfieren de un alimento a otro alimento o superficie. Por ejemplo, cuando
los jugos de la carne cruda, aves, mariscos o huevos entran en contacto con
alimentos listos para el consumo, como el pan o las verduras.
Cocción de los alimentos

Recuerda siempre al cocinar carnes, aves y mariscos, que deben llegar a


una temperatura interna segura para evitar las enfermedades transmitidas
por alimentos.

Para asegurarte que los alimentos están bien cocidos, retira la comida del
fuego e inserta un termómetro para alimentos digital a través de la parte más
gruesa de la carne, hasta el centro. El termómetro no debe tocar ningún
hueso.

Alimentos crudos

Si has utilizado utensilios para manipular alimentos crudos, no debes


volver a utilizarlos hasta que los hayas limpiado a fondo en el lavavajillas, o
en agua tibia y jabón.

También evita el consumo de huevos crudos o poco cocidos, o


preparaciones con huevos crudos, como masa para galletas o masa de
pastel.

Limpieza de las superficies

Una limpieza adecuada de las superficies de la cocina te ayudará a eliminar


las bacterias y reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.

Lava la mesada con agua tibia y jabón después de preparar cada alimento.
Y considera utilizar toallas de papel para limpiar las superficies de la cocina.
Si usas repasadores o toallas de tela, lávalas con frecuencia en el ciclo de
agua caliente de la lavadora.