El maltrato infantil
Al igual que ocurre con una gran parte de importantes conceptos, el maltrato infantil, al
tratarse de un problema muy complejo y de causas realmente muy diversas, se convierte
en un término bastante controvertido, que hace que poder definirlo se convierta en una
ardua tarea. Son muchas las opiniones vertidas por muchos autores acerca de lo que para
cada uno de ellos es el maltrato infantil. Pero, debemos comprender que, cualquier
definición que se pueda dar de maltrato infantil, debe ser entendida dentro de la cultura
en la que se encuentra. Gran parte de lo que compone este fenómeno deriva del sistema
social en el que se estructura el grupo humano, relacionado además con aquellas prácticas
de crianza que la sociedad ha acordado como correctas o penables. En lo referido a la idea
anterior, ADIMA, afirma que:
“…la ausencia de criterios claros y operacionales, la diversidad de criterios ideológico-
culturales y otros factores provocan la aparición de multiplicidad de definiciones que
hacen que un mismo caso pueda ser considerado como maltrato o no, en función de quién
lo detecte o investigue, o dónde se detecte o investigue” (Soriano 2012, p.18).
1. En la dimensión de la sociología el maltrato infantil va de la mano, ya que
el modelo sociológico, que considera que el abandono físico es consecuencia de
situaciones de carencia económica o de situaciones de aislamiento social (Soriano,
2015, P.20). Entonces por los bajos recursos que pueda presentar la familia
pueden ocurrir negligencia que es un tipo de maltrato infantil donde los padres no
se ocupan de sus hijos. En los primeros momentos del desarrollo evolutivo, se
observan repercusiones negativas en las capacidades relacionales de apego y en la
autoestima del niño, así como pesadillas y problemas del sueño, cambios de
hábitos de comida, pérdidas del control de esfínteres, deficiencias psicomotoras y
trastornos psicosomáticos.
2. En la dimensión psicológica es muy importante, ya que cuando ocurre maltrato
infantil esta afecta a los niños de forma que produce por daño psíquico, abandono
emocional, negligencia en el cuidado psicoafectivo y malos tratos psicológicos,
pero, además, y de manera más grave si cabe, por exceso de atención, por
conceder al niño todo lo que pide sin límites ni pautas. También estos niños puedes
estar sufriendo de baja autoestima y depresión.
3. La dimensión física del maltrato infantil debemos decir que esta dimensión se
relaciona porque: “Cualquier acción no accidental llevada a cabo por cualquier
persona que provoque daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave
riesgo de padecerlo” (Soriano 2001, p.38). Generalmente, el maltrato físico es
aquel tipo de daño que más fácilmente se puede detectar, debido a que existen una
serie de indicadores tales como, señales corporales externas (golpes, hematomas,
quemaduras, mordeduras, intentos de asfixia, raspaduras, heridas producidas en
brazos, piernas o torso, alopecia traumática).
4. Depresión esto ocurre principalmente en adolescentes. La apreciación que tengan
acerca de sí mismos, el estrés postraumático y sentimientos de culpa los puede
llevarlos a infringirse lesiones, e incluso, tener un desenlace fatal con el suicidio.
El país. (2017). El maltrato infantil. El país. Recuperado de:
https://elpais.com/diario/2005/03/01/salud/1109631604_850215.html
SORIANO, A. (2012): Maltrato infantil. Madrid: Ed. San Pablo
Psicología online. (2015). El maltrato infantil: tipos, causas, consecuencias y
prevención. Psicología online. Recuperado de: https://www.psicologia-
online.com/el-maltrato-infantil-tipos-causas-consecuencias-y-prevencion-
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Descubre tu salud. (2018). Consecuencias del maltrato infantil. Descubre tu salud. Recuperado
de: https://descubretusalud.com/8-consecuencias-maltrato-infantil-nino/