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El Primitivismo en la Danza

France Schott-Billmann Arte y Terapias La Investigación en Danzas Paris 1989

De la autora:

“Cuerpo y Posesión”, Gauthier-Villars, Paris, 1977 “Posesión, Danza y Terapia”, Sand, Paris, 1985 “Danzas, Místicas y Psicoanálisis”, La investigación en Danzas, Chiron, Paris, 1987 “La investigación en Danza”, colección dirigida por Jean-Claude Serze. Obra publicada con la colaboración del Departamento de Danzas de la Universidad de Paris-Sorbonne (Paris IV), 2, Carle Francis de Croisset, 75877 Paris Cedex 18.

“El alma, lejos de huir, no está mas que en la búsqueda de la tierra.” Martin Heidegger

“Lo que hay de grande en el hombre, es que él es un puente.”

Friedrich Nietzsche

A modo de introducción

La Expresión Primitiva (EP) es una técnica del cuerpo creada por un haitiano, Herns Duplan, que la ha introducido en Francia en 1970. Ella ha sido retornada enseguida y desarrollada en un sentido terapéutico que lo ha hecho conocer sobre todo en el ámbito de los que brindan cuidados en salud, pero está dirigida en realidad a todo el mundo pues ella despierta en cada uno, cualquiera sea su edad o sus condiciones físicas o psíquicas, las fuerzas vitales que a menudo han sido disimuladas o reprimidas.

¿Es una casualidad que haya nacido en Haití, encrucijada multirracial, y lugar privilegiado del mestizaje? La historia de su isla predisponía a Herns Duplan, bailarín de la compañía afro-americana de Katherine Dunham muy basada en etnología, a tomar, sobre la diversidad de culturas, la universalidad de las reglas que gobiernan el gesto humano, la unicidad de su estructura y su dimensión antropológicas.

La EP no es la danza haitiana. No es tampoco una institución antropológica de la gestualidad que se podría atribuir a los hombres primitivos. Ella busca más bien, más allá de los folklores y de los estilos propios a cada cultura, tomar la idea central de la estructura de la danza para reencontrar en ella la esencia, lo que no habrá de dejar de ser jamás: la encarnación dinámica y jubilatoria que funda la condición humana.

Es una Danza antropológica que ponen en escena lo que es común a los hombres del lado de su origen: el orden subyacente, la estructura profunda, a partir de la cual se diferencian las múltiples formas de la danza.

De esta manera la EP se sitúa del lado de una investigación de sí mismas, aun si esto no es explícitamente el proceso que van a encontrar en principio que es una diversión, un momento de alegre distención semanal en el disfrute de la danza, la liberación de la voz y el calor del grupo. Pero esta búsqueda en si misma pasa por el reconocimiento previo de la pertenencia a una esencia colectiva: el individuo no puede encontrar su diferencia sino es, a través del descubrimiento inicial articulado al grupo humano por las cosas compartidas por todos los hombres.

Dicho de otra manera el tema de la identidad personal se subordina a la naturaleza humana. El “¿Quién soy yo?”, se inscribe en el “¿Qué es el hombre, este animal tan diferente a los otros?

Al llevar esta dialéctica, la EP se sitúa en la tradición de los Misterios Antiguos, de Eleusis o de todas esas ceremonias dionisíacas en la cual la expresión corporal sirve de soporte a una mediación dinámica sobre el lugar del hombre en el universo: el ritmo hace bailar a los astros así como a las generaciones humanas que pasan cíclicamente y al infinito, de la vida a la muerte para resucitar, como la vegetación, antes de morir de nuevo.

En esos misterios, el que baila participa simbólicamente en esta vuelta atrás interna en la cual se inscribe a la vez como sujeto colectivo miembro de la especie y como individuo que encarna a su manera el destino común. El presente de esta experiencia cree, cura si es necesario, pero por añadidura sin haberlo buscado directamente; simplemente porque la danza le devela secretamente su historia, la del hombre que después siempre se cuida así como intenta entender y contar sus orígenes que lo ubican en un tiempo y en un sentido reencontrado.

Según el psicoanálisis, una triple cuestión obsesiona a la humanidad desde la infancia: ¿De dónde he nacido? ¿Cómo he sido creado? ¿Por qué los padres son de sexo diferente? Esta pregunta se clasifica de manera manifiesta en la búsqueda de uno mismo en el proceso terapéutico, uno se dibuja detrás de los intereses mas variados del ser humano, al punto que uno puede admitir que los discursos que producen tiene en primer lugar una función de curar y preventiva: todos los campos de la cultura, de la ciencia de la religión, pasando por el psicoanálisis y el arte, son respuestas mas o menos veladas a la pregunta central, la de los orígenes.

Entonces, nuestra época dispone de medios novedosos para reinventar la vida de la especie humana a la inversa, en búsqueda del tiempo perdido. Numerosas disciplinas llegan a ese punto, esperando conseguir reconstruir el escenario del nacimiento del hombre allá donde los investigadores de antes no podían más que elaborar ficciones. Las investigaciones actuales convergen sobre la emergencia del lenguaje, esa mutación inaudita que se puede considerar como una verdadera “catástrofe” en la evolución de las especies en tanto que difiere de todo lo que le había presidido. Nacido de una acumulación de circunstancias aún no esclarecidas totalmente, unida a ciertas modificaciones del cerebro, el lenguaje confirma del pasaje de la naturaleza a la cultura en la cual la antropología reconoce la humanización, mucho mas que un simple medio de comunicación y organiza literalmente nuestro psiquismo.

Las observaciones concordantes de los niños lobo, esos bebés perdidos sobre el planeta y reencontrados cuando son grandes para adquirir entonces la estructura del lenguaje, confirman que un ser humano no se vuelve tal en forma completa si no ha podido aprender a hablar.

Por supuesto no se trata solo de la capacidad para emitir sonidos, sino de una propiedad humana compartida, también por los sordo-mudos y que va mucho más allá en la producción de palabras: la función simbólica, en el origen de las múltiples funciones del lenguaje así como las no verbales como la música, la pintura o la danza.

El lenguaje del primer hombre ha sido verdaderamente multimodal, hecho a la vez de posturas, de mímicas, de gestos y de realizaciones. La danza ha estado ahí presente desde los orígenes como lo simbolizan las figuras en los Dioses que bailan Çira o Dionisio de los cuales intentaremos descifrar los mensajes resumiendo la historia que conduce el “Signo Desnudo” 1 a la danza del cuerpo y a la de la lengua.

Los problemas de los orígenes pueden ser abordados de manera múltiple. También una decena de disciplinas colaboran en esto actualmente: las neurociencias estudian el funcionamiento del cerebro, la psicología genética, el desarrollo del niño; la semiología la comunicación animal de nuestro primas, los primates; la etología compara el comportamiento de los animales y del hombre; la etnología observa los pueblos llamados “primitivos”; la arqueología prehistórica exhuma los trazos del simbolismo paleolítico y

1 Para retomar el título en la obra de Desmond Morris, volviendo a trazar el recorrido por el cual nuestros ancestros se han diferenciado de los gorilas y de los chimpancés. Grasset, Livre de Poche, Paris, 1968.

la historia de las regiones. En fin la lingüística investiga las estructuras del lenguaje, su historia, su patología, su nacimiento en el niño cuyo desarrollo recapitularía las etapas de la historia de la especie. En cuanto al psicoanálisis se esfuerza en comprender, renovado para cada hombrecito, el recorrido que lo conduce de la animalidad a la humanización.

Todas estas ciencias ponen al día la existencia de estructuras invariantes pre-programadas y universales. Al mismo tiempo subrayan su interacción con el ambiente: innata y adquirido son los roles de una dialéctica en el origen de la especificidad no solamente de cada cultura sino de todo individuo.

Si como lo muestra la investigación moderna, las leyes innatas son idénticas, independientemente de los contextos socio-históricos. Su generalidad incita a suponer su fundamento natural. Y de hecho el proceso contemporáneo redescubre, en el alma de todas las culturas, reglas que son temas relacionados al funcionamiento corporal, como el juego de las oposiciones binarias de la percepción visual y cerebral 2 que se reencuentra, entre otros, en la mitología, la lingüística y el psicoanálisis.

El estudio de estas leyes antropológicas no permite solamente reconciliar los dominios de lo somático y del psiquismo, sino también aplicar a la danza la investigación multidisciplinaria de los orígenes del hombre. En efecto poniendo en “e vi”dencia, “e vi”dance, estas leyes, respetables también en la naturaleza y en la cultura. La EP está tenida en cuenta también por la neurociencia así como por la etología, la lingüística, la mitología y el psicoanálisis.

Sin pretender elaborar una teoría unitaria exhaustiva, en la cual solo los especialistas puedan hacer la síntesis, trataremos sin embargo, de hacer corregir sobre la Expresión Primitiva una cierta transdisciplinaridad en función de mostrar las estructuras antropológicas inmunes a la danza.

2 Lévi-Strauss, Claude – Le Régard à laigné, Plon, 1483