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Discurso de la licantropía

o de la transmutación
de los hombres en lobos
Francia, 1559
Compuesto por el Señor de Beauvois,
Gentilhombre Angevino
Y Dios dijo amenazando a su pueblo: “Yo haré que el cielo sea
para vosotros de bronce y la tierra de hierro”. Y con estas
palabras, tal y como afirma Filón el Judío, no sólo nos amenaza
con la esterilidad y el azote de las estaciones del ao, sino !ue
tambi"n nos amenaza con la destrucción y matanza de las #uerras
así como de los innumerables e insoportables males !ue se
deri$an de ellas, puesto !ue el %ierro y el bronce son los
materiales con los !ue se confeccionan toda suerte de armas.
Dios %a $isitado en el presente a nuestra pobre Francia con estos
dos azotes, %aciendo especial a%ínco en el país de &njou. Durante
los 'ltimos diez aos nos %a fla#elado %asta tal punto !ue no
puedo sino sobreco#erme ante los corazones endurecidos de los
%ombres, !ue, como si fuesen barro resecado por los rayos y el
calor del sol, se re$uel$en obstinadamente en su des#racia y su
miseria en el barrizal de su mali#nidad. (&bre los ojos pueblo
miserable) (*onsidera con amar#as l+#rimas tu l+n#uida
cauti$idad) (,uplica a la clemencia di$ina) (-ue#a para !ue tire
de las riendas y deten#a la espantosa procesión de los pecados,
insti#adores de la justa cólera) .osotros así lo %emos %ec%o, y
sólo de este modo podr+s $er cómo tus bur#os, tus pueblos, tus
castillos, tus ciudades y tus casas desiertas recobran la $ida, y
podr+s $er cómo los #uardias y los soldados !ue andan errantes
por los campos de#ollando los cuellos de los tuyos a diestro y
siniestro se disipan de inmediato, y podr+s de nue$o circular con
toda libertad, y tu tierra podr+ ser nue$amente labrada sin
incidencias, y tus campos se car#ar+n de semilla, tus frutos
proliferar+n, y tus #raneros, !ue %an permanecido $acíos durante
los 'ltimos cuatro aos, $ol$er+n a llenarse y, por fin, %abr+s
lo#rado !ue el miserable destino !ue te %abía sido impuesto por el
implacable juicio di$ino $ea disipados sus afanes belicosos.
Y lo !ue sin duda supondr+ para ti mayor consuelo ser+ el $erte
por fin librado del fla#elo san#uinario de esos lobos %ambrientos
y rabiosos !ue, día tras día, te asaltan miles de $eces, si#uiendo tu
rastro por do!uier %asta lo#rar de$orarte con sus afilados
colmillos. (/or Dios bendito) *uando pienso en la posibilidad de
$erme en$uelto en esa situación, no %ay un solo pelo de mi cabeza
!ue !uede sin erizar, y un terror #"lido paraliza mi corazón y
todos mis miembros ante la duda de si se trata de lobos
$erdaderos y naturales o si se trata, de acuerdo con los rumores
del $ul#o, de %ombres desnaturalizados %asta tal punto !ue,
despro$istos de su primer ori#en, se despojan de su di$ina forma
transform+ndose en una bestia inmunda, cruel y sal$aje. & juz#ar
por lo !ue se dice de ellos, (no puedo creer !ue se trate de lobos
naturales) &%ora bien, si no se trata de lobos naturales, tambi"n
debo decir cu+n dificil es afirmar !ue se trata de %ombres. 0l
%ombre, de acuerdo con la razón y se#'n el decir de Filón el
Judío, est+ pró1imo al $erbo di$ino y es portador de una
naturaleza dic%osa, emanada cual radiación de la naturaleza
di$ina, y el creador %a empleado en la composición de su cuerpo
la matriz de los cuatro elementos a fin de constituir una ima#en
$isible, culmen y perfección de todas las cosas. 0n efecto, el
%ombre %a sido creado por el m+s e1celente de los obreros y de la
m+s noble de las materias, y ello con un 'nico fin, a saber,
destinarlo a la contemplación del uni$erso y a la alabanza
inmortal de su *reador. Dios le %a impuesto al %ombre !ue
domine al resto de las criaturas, estableci"ndolo como #obernador
y lu#arteniente de las mismas. 0l 2eón, el 2obo, el 3i#re y
cual!uier bestia feroz se amansan, endulzan y apaci#uan, incluso
lle#an a %uir, ante la $oz o la mirada del %ombre, y debidamente
domesticados se dejan #obernar por "l. 4&caso no %emos $isto
miles de $eces como un numeroso rebao de camellos es
conducido y pastoreado por un solo nio5 46 cómo un tierno
infante es capaz de conducir un elefante lle$+ndolo por donde le
place5 Y lo mismo puede %acer con un rebao de bueyes,
consi#uiendo adem+s prote#er a su redil de la rabia de los lobos.
.o disertar" en este lu#ar acerca del discurso *abalístico sobre
las dos influencias, la diestra y la siniestra, de Dios, tan
celebradas por &#rippa, ni tampoco %ablar" de la respuesta dada
por &polonio a su compaero Damiet. ,implemente dir" !ue
aun!ue las bestias sal$ajes sean por naturaleza enemi#as juradas
del #"nero %umano, no obstante tienen al %ombre como maestro y
seor suyo, y !ue pese a su bra$ura cambian su natural sal$aje y
solitario por un natural amable.
&sí pues, no es posible !ue a causa de una cierta marca de la
asistencia di$ina infusa en el espíritu del %ombre e in$isiblemente
inscrita en su frente, "ste sea capaz de causar terror y espanto a
una bestia feroz !ue le sal#a al paso. Y no obstante es posible
afirmar !ue el 2eón teme al 7allo, pues este 'ltimo, como dice
/roclo, es de una naturaleza m+s ele$ada !ue a!u"l y participa de
la la naturaleza del ,ol. /or esta misma razón Filón el Judío
sostiene !ue a!uellos !ue %an sido dejados de la mano de Dios y
!ue no son di#nos de ser sal$ados por 8l, son alcanzados con #ran
coraje por la crueldad de esas bestias, las cuales se mantienen
a$isadas y atentas en espera de la mejor ocasión para darles caza
y lle$ar a t"rmino su empresa, y !ue tambi"n los !ue son m+s
d"biles pueden ser alcanzados a traición por ellas. .o !uiero
inferir de a!uí !ue todos a!uellos !ue en estos tiempos miserables
%an sido de$orados por esos lobos rabiosos !ue día tras día
rondan por las cercanías de &njou, sean #entes ol$idadas de Dios.
,oy consciente de %asta !u" punto estaría faltando a la $erdad si
afirmase tal cosa, pues entre todos los !ue %an sucumbido a la
fiereza de esas bestias cabe contar a #entes de bien, especialmente
a los nios pe!ueos !ue, no obstante su inocencia, %an sido
cruelmente de$orados por la $oraz boca de esos 9ombres:2obo.
3odas estas cosas me %an lle$ado a pensar !ue esta abominación y
maldad pro$iene de una pura $oluntad y de un libre albedrío,
deteriorado y mancillado por inspiración e influencia de un
espíritu mali#no. Y !ue estos lobos !ue nosotros creemos ser
lobos, y !ue ellos mismos creen ser lobos, son en realidad
aut"nticos %ec%iceros !ue, tras dar la espalda a la ;#lesia de Dios,
%an unido y li#ado su per$ersa $oluntad a la de ,at+n, y !ue
libremente se %an sometido a sus inicuos mandatos, y !ue
%aciendo esto se %an con$ertido en enemi#os mortales del #"nero
%umano.
.o es una peculiaridad de nuestros tiempos la presencia de estos
personajes merodeando con su manía y su rabia por el mundo
esforz+ndose con todo su poder en lo#rar la total destrucción del
mismo: maniatados, retenidos e impedidos por la /ro$idencia
di$ina, es tambi"n ella la !ue les permite ejercer y sembrar sus
$illanías durante un cierto tiempo, para despu"s descubrirlos y
disiparlos en un instante, como de %ec%o sucedió no %ace muc%o
con un %ombre llamado 0l 7allo, ejecutado en ,aulmur, el cual,
se#'n ten#o entendido, preparaba junto con sus cómplices sus
pócimas contra los nios y otros muc%os tipos de ponzoas y
$enenos e1ecrables, los cuales cesaron con su miserable e
i#nominosa muerte. &l mencionar este %ec%o, me %a $enido a la
cabeza !ue de un tiempo a esta parte corre el rumor de !ue los
%ec%iceros %an lanzado su suerte diabólica sobre los colc%ones de
las camas con el fin de concrear y en#endrar entre sus plumas
ciertas serpientes, las cuales, inad$ertida y secretamente, pican y
muerden a los durmientes pro$ocando su muerte. Yo mismo,
como tantos otros, %ice desfundar %ace poco mis colc%ones, y en
el interior de uno de ellos mis sir$ientes encontraron un manojo
de plumas de capón o #allo mezclados con paja formando el
si#uiente artificio: las plumas en cuestión estaban unidas por su
base, y permanecían li#adas y con#lutinadas de tal modo !ue tan
sólo podían %aber alcanzado tal estado de una manera deliberada.
Y lo !ue m+s me sorprendió fue !ue el colc%ón %abía sido
confeccionado estrictamente con plumas de oca. <+s tarde oí
decir !ue esos pe!ueos manojos de plumas tambi"n fueron
encontrados en /oictou, y !ue producían una especie de
serpientes !ue, tras nacer, empezaban a mo$erse= no obstante no
puedo ase#urar !ue tal cosa sea cierta, pues no lo %e $isto con mis
propios ojos. 0n cual!uier caso no me costaría creer !ue este tipo
de %istorias %ayan sido transmitidas e infundidas en esos lu#ares
por operación diabólica. .o e1tender" m+s mi discurso a este
respecto, a pesar de !ue sería para mí tarea sencilla dado !ue ya
%e %ablado de ello e1tensamente en un discurso particular !ue %e
titulado De las maravillas de estos tiempos. /ero no me parece
!ue est" fuera de lu#ar, para ilustrar lo dic%o m+s arriba, referir
una %istoria contada por *ardano y acontecida en *afala, una
pe!uea ciudad de ;talia, en el ao >?@A.
9acía tiempo !ue una fuerte epidemia reinaba en esas tierras, y en
cuanto disminuyó le$emente su fuerza, un #rupo de cuarenta
lu#areos, %ombres y mujeres entre los !ue se encontraba el juez
de la localidad, compusieron unos un#Bentos, #rasas o colirios
con los !ue se dedicaron a frotar los cerrojos y aldabas de las
puertas, y cuyo objeto era pro$ocar la muerte a todo a!u"l !ue los
tocara al $erse emponzoado por el tal $eneno. 3ambi"n se dice
!ue trituraron unos pol$os con los cuales se dedicaron a
pul$erizar las ropas de las #entes causando su muerte. 0stas cosas
fueron finalmente descubiertas tras perse#uir a una mujer. ,e
obser$ó !ue la tal mujer iba de casa en casa fin#iendo buscar a
una serie de #entes con las !ue pretendidamente tenía ne#ocios
!ue resol$er. ,e pudo comprobar !ue los %abitantes de todas y
cada una de las casas en las !ue entró, murieron. 2a mujer fue
prestamente apresada y puesta en manos de la justicia, y sin
presionarla demasiado lo confesó todo y delató a sus complices,
los cuales, tras ser torturados, acabaron por confesar !ue su plan
era causar la muerte de todos los ciudadanos por medio de una
serie de un#Bentos. 9abían llenado con el dic%o un#Bento un total
de $einte botellas, y con ellas pretendían untar los bancos, sillas y
asientos de una ;#lesia, bajo la pre$ención de !ue en un bre$e
plazo de tiempo toda la población se reuniría en dic%a ;#lesia para
el festejo de un ,anto local.
.o es mi intención %ablar a!uí de los un#Bentos y pócimas de los
%ec%iceros, ni si!uiera de sus presti#ios y encantamientos. 2o
'nico !ue pretendo es lle#ar a discernir si es posible en
.aturaleza !ue una cosa se transmute en otra y, en especial, si es
posible !ue el %ombre pueda abandonar su %ermosa
representación %umana y des%acerse %asta tal punto de su
%umanidad !ue le sea posible re$estirse con la forma de los brutos
irracionales.
," a ciencia cierta !ue esta cuestión ya %a sido tratada por ,an
&#ustín, ,anto 3om+s, 7uillermo de /arís y otros muc%os
anti#uos Doctores, incluso por nuestros dos luminares an#e$inos,
Codin y le 2oyer, y por tantos otros modernos, cada uno de los
cuales %a dado su opinión al respecto. 2os &nti#uos sabían !ue un
sorprendente cambio tiene lu#ar en la ,imetría del alma respecto
al cuerpo tras la depra$ación de los %umores de a!uella, y !ue una
$ez abandonada la parte racional de la !ue %a sido dotada, se
despoja %asta tal punto de su di#nidad !ue, a decir de ,implicio,
$a perdiendo su fuerza y poder, y !ue tan sólo puede recobrar su
anti#uo $i#or y reunirse con su primera causa abandonando
definiti$amente el camino desordenado !ue %a tomado. De tal
manera !ue cuando el alma se des$ía, no tarda en pa#ar, como
dice 3eofrasto, sus tributos al cuerpo, propiciando !ue este 'ltimo
pueda e1perimentar miles de cambios en cual!uier momento, a
pesar de !ue en realidad la principal mutación tan sólo se debe al
apetito sensual por el !ue el alma se deja transportar con total
lasitud.
De este modo, una $ez demostrada la diferencia e1istente entre el
alma y el cuerpo, y de la diferencia esencial entre la !uietud y una
constancia continuada, se armaron con el escudo de la $irtud y
combatieron contra el $icio y contra todos a!uellos !ue se dejaron
sobornar y reducir bajo el yu#o de un lacio cora#e. De este modo
sentenciaron los anti#uos esa e1traa metamorfosis del cuerpo
%umano en bestia bruta. /or eso afirma ,e$erino Coecio las
si#uientes palabras: “or medio de la bondad y la virtud el
hombre puede !lorecer y elevarse por encima de todos los dem"s,
por eso todo hombre que, a causa del vicio, haya sido despo#ado
de su condici$n humana, ser" despo#ado necesariamente por el
mismo vicio del mérito y de la dignidad del hombre” DConsol%
hil., l. E: pr. @F. /or ese mismo moti$o, cuando $emos a un
%ombre corroído por la a$aricia arrebatar $iolentamente los
bienes de otro, no lo reputamos como %ombre, sino !ue lo
comparamos al lobo y le consideramos como su semejante.
Coecio demuestra subsecuentemente cómo por medio de los
di$ersos $icios los %ombres se metarmofosean en distintas bestias
brutas, cosa !ue demuestra m+s e1tensamente en los $ersos
si#uientes refiriendo a *irce:
A sus invitados o!rece
&l venenoso breba#e%
De todos los encantamientos sabedora,
Sus cuerpos diversamente trans!orma%
A uno otorga la !igura
De un #abal' cruel y salva#e(
A otro dota de !uertes uñas y dientes,
)asta darle la apariencia del !iero le$n,
Y al otro, re!le#ando el vicio humano,
Con los lobos le hace aullar,
Y a*n el otro, en !orma de tigre se pasea
Alrededor del castillo con lento paso%
&l#unos consideran !ue estas palabras no son m+s !ue una f+bula,
y nadie i#nora !ue la f+bula no es m+s !ue el $elo bajo el cual los
anti#uos acostumbraban a ocultar sus misterios, por lo !ue no se
debe creer en absoluto en la $erdad del %ec%o !ue relatan. /ero
afirmar a partir de a!uí !ue *irce jam+s e1istió sería mostrarse
m+s crítico !ue el propio &ristarco, pues supondría repu#nar la
opinión de todos los autores anti#uos. Diodoro la %ace %ija de
9"cate, la #ran bruja y %ec%icera descubridora del &cónito, %ierba
tan e1traordinariamente $enenosa !ue los anti#uos decían !ue
%abía sido en#endrada a partir de la espuma de *erbero, sacado
por 9"rcules de los infiernos. &sí lo atesti#uan /linio y 6$idio:
“Cerbero de las tres cabe+as, sobre el campo verdegueante, su
blanquecina y horrible espuma va vomitando lan+"ndola en el
seno de la tierra !ecunda, y de este modo ha sido producido en la
montaña ese inmundo veneno que los lugareños llaman Ac$nito”
D2ib. GH:c.G, ,etam. 2ib.HF.
De todos modos, /linio considera una etimolo#ía distinta, y %ace
proceder esta %ierba de unas montaas !ue "l denomina Iconas.
3eofrasto y ,olino afirman !ue procede de un pueblo de los
<ariandinos, llamado &cones de 9eracleo del /onto, !ue
7uarinus Jeronense y su compaero, en 0strabón, %an cambiado
eróneamente por *auconas. & este propósito parece consentir
Festus &$ieno, int"rprete de Dionisio el 7eó#rafo: “All' donde
habitan los ,ariandinos, all' donde el -lcido ind$mito se mostr$
tras ascender de los in!iernos, el cielo ha iluminado al perro de
las tres cabe+as”.
2os m"dicos la denominan 2ycoctono o matalobos, pues
sostienen !ue el lobo, tras comer de ella, perece. De ese /onto
obtienen los <a#os sus %ierbas $enenosas a partir de las cuales
componen sus pócimas y encantamientos, y a este propósito dice
Jir#ilio: “,oeris me hi+o entrega de esas hierbas y venenos
in!ernales que crecen en el onto% Yo mismo he podido ver en
varias ocasiones a ese ,oeris correr entre los "rboles del onto
convertido en lobo”.
0stas palabras me in$itan a creer !ue el Diablo, in$entor de la
maldad y sabio en toda suerte de mali#nidades, %ace uso de esas
%ierbas para la composición de sus $enenos !ue, despu"s, ofrece a
sus pros"litos, los cuales, i#norantes como son, son incapaces de
reconocerlos.
-e#resando a la fi#ura de 9"cate, la #ran ma#a, !uiero decir !ue
su %ija *irce no le andó a la za#a, lle#ando incluso a superar a su
propia madre. *irce en$enenó a su esposo, el -ey de ,armatia, y
tras escapar de su -eino se refu#ió en un promontorio del mar
6ceano, en ;talia, llamado en su %onor *ircaeum, lu#ar pró1imo a
7ayette a decir de Dionisio de 9alicarnaso y ,olino. & pesar de
!ue 0strabón lo considera una f+bula, no obstante no duda en
afirmar !ue la m+s #rande de las islas /%armacusas es conocida
desde antao como el sepulcro de *irce. 2actancio dice !ue tras
su muerte, fue considerada como Diosa y adorada por las #entes
del lu#ar bajo el nombre de <aryca.
De las palabras de todos estos autores, sacaremos nosotros una
conclusión, a saber, !ue lo !ue %a lle#ado %asta nosotros acerca
de *irce no es totalmente fabuloso, y !ue al menos en parte, debe
ser considerado como $erdadero. .o creo !ue sea imposible !ue,
siendo sabia en <a#ia, pudiera transformar y con$ertir por medio
de sus pociones, un#Bentos, colirios y pol$os a todos a!uellos !ue
ella %ubiese podido decepcionar. *on esto no estoy diciendo !ue
los con$irtiera por completo, pues soy consciente de !ue tal cosa
no es posible sin deteriorar la forma y la materia del cuerpo
%umano, cosa !ue es, por otra parte, absolutamente imposible. ,"
!ue /linio se burla y reputa como f+bula lo !ue otros muc%os
consideraron $erdadero, entre otras cosas !ue los %ombres se
puedan transformar en lobos y !ue, despu"s de un cierto tiempo,
puedan recuperar su anti#ua y primiti$a forma. ,in embar#o, cita
a un tal 0$antes, anti#uo autor #rie#o, !ue afirma !ue en &rcadia
%abitaba una familia del linaje de &ntaro, de la cual uno de sus
miembros pudo sal$arse, por suerte, %uyendo a nado por un
estan!ue. *uenta 0$antes !ue ese %ombre se despojó de sus
$estiduras y las col#ó en una encina, y !ue completamente
desnudo continuó el curso del río %asta alcanzar el desierto, donde
lle#ó con$ertido en lobo. &llí permaneció durante nue$e aos
$i$iendo entre lobos y compartiendo con tristeza su miserable y
brutal $ida. 3rancurridos nue$e aos, sintiendo la necesidad del
alimento de la san#re %umana, atra$esó de nue$o el río y recuperó
su forma %umana. /linio se burla del relato diciendo: “,irum est
que precedat Graeca credulitas”. <+s adelante ale#a la autoridad
de otro autor #rie#o, *opas, !ue cuenta la %istoria de Demarco el
espartano, atleta o luc%ador, !ue tras asistir a los sacrificios de
J'piter 2icaeo y tras comer de las entraas de un nio inmolado,
se transformó en lobo, forma en la !ue permaneció durante diez
aos, transcurridos los cuales recuperó su forma %umana y salió
$ictorioso en numerosos jue#os 6límpicos. /ausanias mantiene
!ue esta %istoria es $erdadera, y ase#ura %aber $isto una
inscripción en forma de cuarteto en las 6limpiadas !ue rezaba:
A Demarco, el valiente campe$n ol'mpico
)i#o de Dimithas, del lina#e de los espartanos,
.ativo del pa's de la Arcadia
&n su memoria se erige esta imagen%
De estos sacrificios a J'piter 2icaeo %ace mención /latón, así
como de los cambios !ue alcanzan a los !ue durante los ban!uetes
del sacrificio comen de las entraas de los !ue %an sido
sacrificados, y /latón reputa estas %istorias como fabulosas. & este
respecto %abla Jarrón, se#'n ale#a ,an &#ustín, afirmando !ue
J'piter o /an 2ycaeo fue denominado de este modo por su
transmutación en lobo: “/upus enim, Graece λυχοζ dicitur, unde
λυχα τον ...”. &l parecer era costumbre entre los arcadios
metamorfosearse en lobos. ,u -ey, 2ycaon, nos ser$ir+ de
testimonio, pues por contrariar a J'piter fue con$ertido en lobo
como casti#o por %aber tentado en $ano su di$inidad. De esto
%abla 6$idio en estos t"rminos:
0ue llenado de temor y rabia
Aullando se retir$ a un lugar salva#e
&s!or+"ndose en vano en hablar, no paraba de gemir,
1ra se tumbaba, ora rondaba por el lugar%
De repente, con su !auce vora+,
y no anhelando m"s que sangre, abord$ al cordero%
Sus bra+os se convirtieron en patas, su cuerpo se
cubri$ de pelo,
Y se trans!orm$ en lobo%
De esto concluimos nosotros !ue estas %orribles mutaciones y
cambios tan sólo pueden ser debidos a un casti#o di$ino, y !ue
por tanto tan sólo pueden alcanzar a a!uellos !ue se %an apartado
de Dios y sometido al yu#o de ,at+n. 0sto es lo !ue !uiere decir
/ausanias al lamentarse de la corrupción de los %umores de su
tiempo, y por eso refiere la transmutación de 2ycaon, !ue "l
considera !ue es debida al menosprecio !ue mostró %acia la
di$inidad. /or eso dice !ue en la primera edad reinó entre los
%ombres la Justicia, y !ue los Dioses con$ersaban con los
%ombres y los tenían como sus %u"spedes, %aci"ndolos incluso
partícipes de sus ban!uetes. /ero !ue en sus tiempos, la maldad
de los %ombres era tan #rande y com'n en el uni$erso entero, !ue
Dios les casti#ó y les pri$ó de su compaía, dej+ndolos
completamente abandonados. /or eso, a fin de mostrar la $erdad
acerca de la transmutación de 2ycaon, dice !ue los %ombres,
abrazando la mentira en $ez de la $erdad, %an considerado como
increibles las cosas !ue por efecto del tiempo %an acontecido,
siendo incapaces de comprender la causa primiti$a de su
accidente. Y sostiene !ue ese %ec%o no le aconteció 'nicamente a
2ycaon, sino tambi"n a otro arcadio !ue, muc%o despu"s, fue un
lic+ntropo durante un cierto tiempo Dyo creo !ue se refiere a
Demarco, del !ue %emos %ablado antes, si es !ue no se refiere a
Dement%us, del !ue %abla ,an &#ustín citando a JarrónF.
/ausanias afirma !ue los lic+ntropos necesitan saciarse de san#re
%umana, y !ue mientras se alimenten de ella mantendr+n su
forma, %asta el momento de su traspaso. Kna cosa como esta, si es
cierta, debe ser tenida por admirable, pues en ella !uedan
reflejados los mara$illosos efectos del casti#o di$ino.
2os anti#uos no sólo obser$aron !ue esta transmutación entre los
arcadios, sino !ue tambi"n la notaron entre los pueblos
septentrionales. 0ntre ellos, ,olino y <ela destacaron los .euros,
!ue el int"rprete de /tolomeo tradujo erroneamente como .auari,
pueblo de la 0scitia 0uropea cuyos %abitantes se pri$aban
$oluntariamente de la fi#ura %umana y se transformaban en lobos,
y una $ez transcurrido un cierto tiempo, recuperaban su primera
forma de %ombre. 9erodoto no suscribe esta transformación, y
6lao el #rande, autor reputado como $erdadero, cuenta !ue esa
e1traa mutación era com'n y ordinaria entre los septentrionales,
y especialmente frecuente en 2ino$ia y en /rusia, y afirma !ue
cual!uiera !ue !uisiese formar parte de la con#re#ación de los
2icófilos, ya fuese del propio país o bien e1tranjero, recibía una
poción diluida en cer$eza !ue le era administrada por uno de los
principales %ec%iceros, sabio en el arte de la licantropía, junto con
ciertos conjuros y palabras ininteli#ibles, y !ue una $ez bebida la
poción, se retiraba a un rincón y se con$ertía en lobo. 2as
palabras e1actas !ue usa este %istoriador son las si#uientes:
“hominis ideam in lupi !ormam totaliter transmutare posest”, de
manera !ue el autor no afirma !ue sea posible cambiar real y
efecti$amente, sino !ue sólo constata el cambio de apariencia, la
cual cosa deduciremos por nosotros mismos m+s adelante. 6lao
nos aporta $arios ejemplos del %ec%o, entre los cuales %e
considerado especialmente interesante el !ue si#ue a
continuación.
Kn ,eor del país, escoltado por una numerosa ser$idumbre, fue
sorprendido por la noc%e mientras atra$esaba un espeso bos!ue.
&lejado como estaba de todo refu#io, decidió pasar la noc%e a la
intemperie. 6rdenó preparar sus tiendas bajo un +rbol y se
dispuso a pasar allí el resto de la noc%e. Kno de sus sir$ientes
obser$ó !ue los $í$eres eran escasos, y animó a sus compaeros a
!ue le acompaasen a buscar al#o !ue ec%arse a la boca. 2es dijo
!ue no lejos de allí %abía $isto un rebao de carneros, y decidió
adentrarse en el bos!ue procurando %acer el menor ruido posible.
Fue entonces cuando se transformó en lobo y, en un $isto y no
$isto, y tras aullar furiosamente se lanzó sobre el rebao y apresó
a uno de los carneros !ue, de inmediato, lle$ó %asta sus
compaeros sin %aber abandonado su forma de lobo. &l retorceder
el camino a tra$"s del bos!ue %asta lle#ar a las tiendas, recuperó
su forma %umana.
3ambi"n cuenta la %istoria de una dama del país de 2i$onia !ue
discutía con uno de sus sir$ientes si era o no posible !ue un
%ombre se transformase en lobo. 2a dama ne#aba !ue tal cosa
fuese posible, y entonces su sir$iente, a fin de demostr+rselo, le
pidió permiso para transformarse en lobo. 2a dama se lo
concedió, y el sir$iente se retiró a una %abitación secreta de la
casa. /oco despu"s, el sir$iente salió de la %abitación
transformado en lobo. De inmediato se a$alanzó sobre "l una
jauría de perros, y le persi#uieron %asta el bos!ue %asta arrancarle
un ojo. &l día si#uiente, tras recobrar su forma %umana, el
sir$iente re#resó a la casa pri$ado de uno de sus ojos.
0l tercer ejemplo %ace mención de un du!ue de /rusia !ue,
dudando !ue tal metamorfosis fuese posible, desafió a un
%ec%icero a !ue se transformase en lobo, la cual cosa %izo ante la
presencia del du!ue y de toda su corte. Despu"s de su
transformación, el %ec%icero fue !uemado $i$o por orden e1presa
de dic%o du!ue. 9asta a!uí lo !ue 6lao ase#ura !ue sucedió en su
tiempo.
&puleyo, !ue fue considerado como el mayor de los ma#os de su
tiempo, %abla acerca de los efectos admirables de la %ec%icería de
la anciana <eroe, !ue por la $irtud de una sola palabra
murmurada por ella transformó en $íbora a su enamorado, !ue se
%abía lanzado a los brazos de otra mujer, y en rana a un %ostalero
$ecino. 3ambi"n transformó en carnero a un abo#ado !ue %abía
declarado en su contra. Y /anp%ilo, su %uesped, tras %aberse
frotado la cruz de la mano y el resto del cuerpo se transformó en
b'%o y, como tal, le$antó el $uelo. Y la pastora Fotis, en
a#radecimiento por las caricias y abrazos recibidos de &puleyo
durante $arias noc%es, le untó con sus #rasas y le transformó por
error en asno al confundir las bestias. 3ambi"n cuenta 2uciano
!ue estu$o en 3esalia para conocer los secretos de la ma#ia.
0stoy de acuerdo en !ue lo !ue cuentan &puleyo y 2uciano son
puras f+bulas, y !ue jam+s sufrieron tales transformaciones. 2o
'nico !ue podemos conjeturar es !ue en tanto !ue doctos y sabios
en toda especie de ma#ia, nos !uisieron relatar estas cosas no
tanto para %ablar de su posibilidad o imposibilidad, sino para
mostrarnos las cosas usitadas entre los ma#os y %ec%iceros. Del
mismo modo, ,an &#ustín afirma !ue %abía oído decir !ue en su
"poca ciertas %ec%iceras transformaban a los %ombres en caballos
o jumentos por medio de un !ueso !ue les ofrecían, a fin de
utilizarlos despu"s como animales de car#a, y !ue les de$ol$ían
su forma %umana cuando les parecía.
/ero cómo debe ser considerado el arrebato de 7illes 7arnier en
Dolle, en la %ermita de ,aint Conet, !ue fue encontrado en forma
de lobo totalmente encarnizado sobre un nio, y el cual abo#ó
repetidas $eces en su defensa !ue se %abía metamorfoseado en
lobo al frotarse con un un#Bento !ue le %abía re#alado el propio
diablo, !ue se %abía personificado ante "l.
Daniel dL&u#e, docto profesor de las letras #rie#as, %a ilustrado
este tipo de arrebato con un bellísimo discurso, donde cuenta
entre otras cosas !ue, :usando su propias palabras:, en el
francocondado de Cor#oa, en la puerta del templo de /olly#ni,
en la diócesis de CesanMon, %ay una bella inscripción colocada en
perpetua memoria de dos lu#areos !ue, en el ao >?G>
renunciaron a la *ruz y al Cautismo para %acerse escla$os de
,at+n, dej+ndose deslumbrar por sus bellas promesas de #randeza.
&ccedieron a su ofrecimiento y les fue otor#ada la facultad de
con$ertirse en lobos al frotarse con ciertos un#Bentos !ue el
mismo diablo les donó. Cajo los efectos de dic%o un#Bento,
asesinaban y de$oraban nios bajo su forma de lobo, y mantenían
tal actitud %asta !ue la pócima disminuía su potencia, momento en
el !ue recuperaban su primer aspecto.
Kn caso similar es el de Jac!ues -aollet en la parro!uia de
<aumusson, en la diócesis de .antes, !ue %abía lle#ado a ese
lu#ar procedente de la prisión de &n#ers, el cual confesó !ue
%abía de$orado a $arios nios, mujeres y %ombres. ,e dice !ue
-aollet se acercó en una ocasión a un #entil%ombre del lu#ar, al
!ue le pre#untó si se acordaba de "l. &nte el asombro del
#entil%ombre, -aollet le recordó una ocasión en !ue %abía
intentado disparar con su ar!uebuz contra tres lobos, a lo cual
asintió el interpelado. 0ntonces -aollet le ase#uró !ue "l era uno
de esos lobos, y !ue si no lle#a a ser por su inter$ención %abrían
de$orado a una mujer !ue estaba cerca del lu#ar. 3ambi"n %e oído
decir !ue cuando fue apresado tenía un lar#o cabello !ue le
pendía por la espalda y unas uas e1traordinaria e increiblemente
afiladas, y !ue desprendía un olor tan infecto !ue era imposible
acercarse a "l, !ue tenía su cuerpo totalmente cubierto de una
espesa #rasa, la $oz des#arrada, las cejas fruncidas y los ojos
%undidos en la cabeza. 3odas estas cosas son indicios suficientes,
junto con las confesiones, de !ue efecti$amente %abía lle$ado esa
$ida miserable durante un lar#o período de tiempo. .o !uedaba
en "l nin#'n resto de %umanidad, carecía de todo sentimiento
%umano, y lo 'nico !ue le !uedaba de %ombre era su apariencia,
pues %abía sido por completo sometido y sujeto a la brutalidad por
su maestro ,at+n. 2os jueces de &n#ers lo condenaron a muerte
por sus confesiones, sin dejarse influir en absoluto por la industria
diabólica !ue le %abía inflin#ido su maestro ,at+n, a saber, el arte
de %acerse pasar por loco. 0n efecto, $iendo !ue no podía ne#ar lo
!ue "l mismo %abía confesado, simuló su propia locura en un
intento desesperado para sal$arse, y ale#ó !ue tambi"n se %abía
comido carretas de %ierro, molinos de $iento, &bo#ados,
/rocuradores y ,ar#entos, carne esta 'ltima !ue, a causa de su
e1trema dureza y por estar mal sazonada, a'n no %abía podido
di#erir. 0l caso es !ue su sentencia de muerte fue apelada, y su
caso fue lle$ado a la *orte del /arlamento de /arís. 2os seores
de la *orte del /arlamento, %aciendo #ala de su %abitual
clemencia y sua$idad, y en un intento por $encer el ri#or de los
Jueces dando m+s peso a la e!uidad !ue al ri#or de la ley,
moderaron el juicio de &n#ers, y se limitaron a encerrarlo durante
un período de dos aos en los %o#ares del %ospital de ,aint
7ermain. Debo decir !ue en su proceso obraron con la sua$idad y
la prudencia !ue de %ec%o deberían presidir cual!uier juicio, y no
con lo !ue suele #obernar en la mayor parte de los juicios, a saber,
la $en#anza y el odio de los parientes y ami#os de las $íctimas.
Yo supon#o !ue los seores de la *orte interpetaron todas las
acusaciones $alorando, como era su costumbre, la rusticidad del
%ombre en cuestión, sus $ariaciones, su modo de $i$ir, su
continencia, sus acciones y, en definiti$a, la totalidad de sus
comportamientos, y tras deliberar decidieron !ue dos aos
sometido al re#imen alimentario de ,aint 7ermain bastarían para
!ue se desprendiera de sus %+bitos. .o obstante, el se#uimiento
diario de sus actos, no %izo m+s !ue poner en e$idencia su malicia
y !ue lo m+s adecuado a su comportamiento pasaba por ponerle
una cadena en el cuello y mantenerlo bien atado.
*ardano nos cuenta !ue su padre, Facius *ardanus, le %abía
referido !ue %abía conocido a un %ombre llamado Cernard !ue,
una $ez probada su calidad de %ec%icero, no le cabía esperar otra
cosa de la austeridad de la justicia !ue ser condenado a muerte,
pues, por otra parte, se mantenía firme en la defensa de sus
escandalosas e inopinadas con$icciones. /ero el maestro al !ue
Cernard %abía ser$ido sintió compasión de "l, y lo#ró !ue la
Justicia le permitiese alojarlo en su casa por espacio de $einte
días. &sí pues, lo fue a buscar a la c+rcel y lo alojó en su propia
casa, con intención de acostumbrarlo a unos buenos %+bitos
capaces de cambiar su condición. 3odas las maanas le daba de
comer cuatro %ue$os frescos, le daba a beber el mejor de sus
$inos y las $iandas m+s deliciosas y delicadas. 3ranscurrido ese
tiempo, su opinión sobre las cosas cambió paralelamente a su
cambio alimenticio, y de este modo e$itó ser condenado a muerte.
.o pretendo concluir, bas+ndome en el relato de *ardano, !ue los
,eores de la *orte del /arlamento se retractaron de todas las
condenas imputadas a ese %ombre llamado -aollet, simplemente
creo !ue tu$ieron en cuenta en su fallo final la mala alimentación
y r"#imen de $ida !ue %abía lle$ado %asta el momento, ya !ue es
cosa com'nmente aceptada entre los m"dicos !ue la di#estión de
unos buenos alimentos en#endra una buena san#re y !ue, por el
contrario, el alimento tomado de las $iandas #roseras y corruptas,
en#endra una san#re #rosera !ue, por su impureza, da lu#ar a un
espíritu $ital i#ualmente impuro y atrabiliario, la cual cosa
pro$oca una afección del cerebro alterando su parte fant+stica e
ima#inati$a. De a!uí puede proceder la enfermedad !ue los
m"dicos llaman 2icantropía Ny de la cual acabo de e1poner las
causas !ue ellos ale#an: y creo !ue, en efecto, los ,eores de la
*orte del /arlamento obser$aron ciertos indicios de dic%a
enfermedad en ese pobre miserable.
*ontinuando con el %ilo de mi discurso, !uiero referir en este
lu#ar el relato !ue me contó un %ombre de condición
irreproc%able. 0l relato de este %ombre es espantoso, y no
obstante indudable. Kn mercader lle#ó %ace un tiempo %asta uno
de los puertos pró1imos a la ciudad de 3urín, y le pidió a un
bar!uero si le podía lle$ar de una orilla a otra del río en su barco
esa misma noc%e. /or este concepto le a$anzó cuarenta sueldos
como recompensa por su pasaje. *uando se %izo de noc%e, el
%ombre en cuestión llamó al bar!uero !ue %abía contratado, el
cual, al entrar en su barco se encontró frente a frente con una
manada de treinta y nue$e lobos. &nte el terror del bar!uero, el
mercader le tran!uilizó y le prometió !ue no corría nin#'n peli#ro
y !ue se comprometía a %acerse car#o de cual!uier impre$isto.
3odos los lobos entraron en el barco, y finalmente entró el
mercader, el cual, al pisar el barco, se transformó en lobo. &l
pobre bar!uero se le %eló el corazón en un instante y le entró un
síncope, y permaneció tendido en el suelo %asta ser encontrado al
día si#uiente por sus $ecinos. 3ras $ol$er en sí contó lo sucedido
y describió minuciosamente al mercader. Dos o tres días despu"s
del suceso, el bar!uero falleció. ,ea como sea, una cosa es
indudable, y de ella dan testimonio tanto los %istoriadores
anti#uos como los modernos, y es la prueba de !ue, para
detrimento de muc%as pobres #entes, esta miserable especie de
%ombres se dejan seducir mansamente por el enemi#o de
naturaleza, el cual se delecta mal$adamente en esta licantropía, y
los persuade de !ue son $erdaderos lobos, en la cual cosa su
maestro y arc%imentor les instruye a la perfección.
&%ora bien, atribuir la transformación a ,at+n, concedi"ndole el
poder de cambiar un cuerpo en otro, sería atribuirle al demonio el
mismo poder !ue a Dios, ya !ue la transformación es una se#unda
creación !ue tan sólo compete al *reador 'nico del uni$erso,
creador de todas las cosas en su esencial perfección. & fin de
cerrar la boca a todos a!uellos curiosos !ue se entretienen en
intentar discernir !u" fue primero, si el %ue$o o la #allina Ncosa
!ue ya %abía sido debatida por /lutarco y <acrobio:, !uiero decir
!ue a nadie se le ocurrir+ afirmar !ue la mujer fue creada antes
!ue el %ombre a menos !ue se remita a la opinión de &ristóteles,
!ue sostiene la e1istencia de un principio #enerati$o de todas las
cosas, como el %ue$o o el #usano. .o. 3odas las cosas %an sido
creadas en su esencial perfección, tal y como nos lo ensean las
escrituras, lo cual nos obli#a a afirmar !ue no pueden ser
cambiadas en otra naturaleza sin la destrucción de su primera
forma. 0n efecto, como dice &ristóteles, toda trasnmutación
re!uiere tres cosas, a saber, dos a#entes contrarios y un paciente.
&sí pues, suponer !ue e1iste una superabundancia !ue es causa de
una forma m+s e1celente o de una forma m+s pobre, es lo mismo
!ue decir !ue ,at+n puede cambiar un cuerpo en una forma m+s
e1celente, pudiendo con$ertir a un %ombre en un In#el, o bien
reducirlo a una forma m+s de#enerada, con$irti"ndolo en lobo,
león, leopardo o cual!uier otra bestia irracional, la cual cosa es a
todas luces imposible. 0n efecto, Dios puso límites al poder del
Demonio, y no le concedió el poder de operar sobre las formas
esenciales. /or eso sus acciones tan sólo son superficiales. /ara
apoyar mis palabras, recurrir" a un a1ioma de /latón: no se puede
dar a!uello de lo !ue se carece, y no se puede ensear a!uello !ue
se i#nora. 4*ómo podría dar el demonio un cuerpo natural al
%ombre si no dispone de cuerpo natural ni para sí mismo5 0l
cuerpo !ue el Demonio ostenta para aprecerse ante los %ombres es
un cuepo fant+stico e ima#inario, carece de toda solidez, y si en
al#'n momento lle#a a re$estirse de un cuerpo palpable, tam sólo
lo#ra tal cosa por %aberlo robado de los sepulcros y tumbas.
/or otra parte, si la transformación de un cuerpo en otro fuese
posible, esta transformación debería ser o bien sustancial o bien
accidental. .o es posible !ue sea sustancial, pues en este caso
sería introducida otra forma sustancial !ue debería subsistir con la
primera, de diferente especie, de modo !ue, refiri"ndonos al caso
!ue nos ocupa, nos encontraríamos con dos formas, la de lobo y la
de %ombre, con$i$iendo en un mismo cuerpo, lo cual es
imposible. 3ampoco es posible una transformación se#'n los
acidentes, ya !ue por su medio la materia se dispone a recibir la
forma !ue le es propincua, por lo cual resulta imposible !ue en
una sola materia puedan acomodarse dos formas distintas. &l#uno
podría decirme !ue en las bodas de *ana+n en 7alilea, el a#ua fue
realmente cambiada en $ino, ale#rando de este modo la fiesta, y
!ue la mujer de 2ot%, al mirar tras de sí, fue con$ertida en estatua
de sal, y !ue Josefo dice !ue esta estatua permaneció %asta sus
tiempos y !ue "l mismo la $ió. Y se me podr+ decir adem+s !ue la
$ara de <ois"s cobró $ida al ser lanzada al suelo, y !ue se deslizó
%asta con$ertirse en un #ran Dra#ón, y !ue cada uno de los ma#os
!ue estu$ieron presentes en el acto, lanzó su propia $ara al suelo y
apareció una #ran multitud de dra#ones, y !ue el rey
.abucodonosor fue transformado en bestia y andu$o errante de
un lado para otro durante siete aos con$i$iendo con las otras
bestias y comiendo lo mismo !ue ellas. 0stoy de acuerdo con
todas y cada una de estas ale#aciones, tanto de la transmutación
del a#ua en $ino, como de la $ara de <ois"s en serpiente, y de la
mujer de 2ot% en estatua de sal. /ero estas cosas son todas y cada
una de ellas fruto de la operación di$ina. 4&caso i#nor+is !ue
Dios, en tanto !ue *reador uni$ersal, dispone a $oluntad de la
materia5 Dios es como un alfarero, el cual tras %aber dado forma
al barro, si no "sta no le es #rata, la cambia por otra. /ero Dios, al
!ue nada le es imposible, no dispone 'nicamente de la forma, sino
tambi"n de la materia y de toda su esencia. De este modo, por
$oluntad suya, la $ara de <ois"s fue total, realmente y de !acto
cambiada en serpiente, la cual de$oró y en#ulló a las dem+s
serpientes, !ue %abían sido cambiadas por los presti#ios del
Diablo, !ue tan sólo operó una metamorfosis aparente para
seducir al pueblo e#ipcio. ;ncluso puedo lle#ar a acordar !ue las
$aras de los ma#os fueron cambiadas sustancialmente, pero
#racias a la inter$eción di$ina, !ue !uiso ensear al pueblo
e#ipcio !ue la ley de su pueblo no era m+s !ue fraude y
corrupción y sus sacerdotes no eran m+s !ue brujos, por eso
transformó las $aras de los ma#os en serpientes, a saber, para !ue
de inmediato fueran todas ellas de$oradas por la $ara de <ois"s.
&sí pues, la transformación tan sólo es propia de Dios, padre
ori#inal de todas las cosas. 0sto era perfectamente sabido por
,at+n cuando tentó a nuestro ,eor en el desierto, pues al conocer
su absoluta potencia le dijo: “Si eres el )i#o de Dios, ordena que
estas piedras se conviertan en panes”. 0n cuanto a
.abucodonosor, la escritura no dice e1actamente !ue fuese
cambiado en bestia, sino !ue %abiendo sido rec%azado por los
%ombres, se retiró con los otros brutos y $i$ió entre ellos,
reput+ndose a sí mismo, en su ima#inación, como uno de ellos.
De este modo, la disformidad de su cuerpo, a saber, los cabellos
!ue le cubrieron todo el cuerpo, y las uas #randes y afiladas
como de a$es de presa, puede ser considerada de manera fi#urada
como una transmutación de la fi#ura %umana en brutal, pero el
alma permaneció en su inte#ridad.
0s m+s, aun!ue el Diablo tu$iese el poder de metamorfosear
realmente y de !acto una cosa en otra, le sería totalmente
imposible actuar sobre el %ombre, pues el alma, !ue es de
naturaleza inmortal y reflejo de la di$inidad, !ue no respira m+s
cosa !ue el mismo cielo, no puede ser en absoluto encerrada en
este se#undo cuerpo, totalmente terrestre, imperfecto y
completamente in'til para ella, pues tal y como e1plican los
platónicos, ya es bastante penoso para ella $erse encerrada en este
sepulcro %umano, pues las dos esencias, la corporal y la racional,
se %allan %asta tal punto unidas, !ue tan sólo la muerte las puede
separar.
0n cuanto a mí, me contento con este pe!ueo discurso, y remito
al lector, si desea un discurso m+s amplio, a los espectros del
seor de la Crosse le 2oyer, !ue %a tratado muy doctamente sobre
esta materia. &%ora bien, para responder a los !ue se pre#untan
cómo es posible !ue esos lobos !ue de$oran tan sal$ajemente a
los %ombres se transformen tan r+pidamente en %umanos si son
sorprendidos y !ue no obstante ale#uen su condición de lobos, les
dir" !ue no saben la cantidad de mentiras, en#aos y trampas !ue
es capaz de urdir ,at+n, en tanto !ue padre de la mentira y
enemi#o de la $erdad, para enredar al #"nero %umano. 0ste
industrioso afrentor, despu"s de cauti$ar a los pobres miserables,
y tras inscribirlos en su libro de muerte y %acerles jurar su alianza
y detestable confederación, opera en ellos por di$ersos medios, de
entre los cuales, tras lar#as in$esti#aciones, destaco dos modos
principales. 0l primero es !ue, por su pura y simple sutileza,
penetra en sus cuerpos y ocupa sus ór#anos interiores
con$irti"ndose en su $erdadero poseedor, les persuade de
cual!uier cosa !ue le apetezca, transtorna su fantasía y su facultad
ima#inati$a, y les %ace creer !ue son bestias brutas, en#endrando
en ellos los deseos y afecciones propios de los brutos, %asta el
punto de propiciar el contacto carnal entre los de su especie. Y
cuando le parece, abandona sus cuerpos, de modo !ue al renacer
en el mundo toman de nue$o su anti#ua y primiti$a forma. 0l
se#undo medio del !ue se sir$e el Diablo para operar en los
%ombres es por medio de los un#Bentos, colirios, #rasas, pol$os y
pociones !ue les administra. 3odas estas pócimas tienen una
$irtud acti$a tal sobre el cuerpo pasi$o !ue, una $ez consi#uen
dominar los sentidos e1teriores, no tardan en perturbar los
interiores. 2a fuerza de esta bella dro#uería es enorme, penetra
por los poros y conductos del cuerpo %asta ocupar los sentidos
naturales, y por medio de "stos no tarda en alcanzar al cerebro
perturbando la fantasía y la capacidad ima#inati$a, y una $ez
perturbadas estas facultades, todo el cuerpo se $e afectado. 2as
pociones y bre$ajes tienen una potencia muc%o mayor y m+s
en"r#ica !ue los frotamientos, ya !ue lo#ran perturbar de una sola
$ez el interior y el e1terior. 0l olor y el aire infecto de estas
$illanías es tal !ue no se limita a operar sobre su paciente, sino
!ue es tan $e%emente !ue tambi"n opera sobre los sentidos
e1teriores de los espectadores, de modo !ue el $eneno alcanza sus
ojos y los perturba de tal modo !ue !uedan persuadidos de !ue las
transformaciones !ue obser$an son reales.
.o i#noro !ue al#unos %an pretendido ale#ar su i#norancia sobre
la $irtud de estos un#Bentos para defender su causa, y me remito
al proceso !ue fue juz#ado en <oulins, en Courbonnoys, sobre el
caso de una carreta !ue %abía sido frotada por un criado con los
un#Bentos de su amo, y !ue sir$ió de transporte para toda la corte
diabólica, cosa cierta y de la !ue dan testimonio numerosos
%ombres de %onor intac%able. 0spero !ue me permit+is, como
mayor prueba de mi ar#umento, ale#ar en este lu#ar lo !ue
aconteció en el camino de 2yon, entre /alysse y -ouanne. ,e dice
!ue un %ombre se cubrió con una piel de lobo !ue encontró en el
fardo, maleta o bolsa de un caminante, y !ue al cubrirse con ella
se transformó en lobo y se ocultó en el bos!ue durante tres días.
4Oui"n fue el curtidor o peletero !ue, mo$ido por ese espíritu o
intención, preparó esa piel5 9onestamente, yo creo !ue tan sólo
pudo ser obra de la industria del espíritu de pre$aricación, ya !ue
en ese mismo fardo fueron encontrados numerosos %uesos de
cristianos de$orados por el dueo del pa!uete en cuestión. 0l
espíritu mali#no cuyos esfuerzos no tienen m+s deseo !ue en#aar
y perjudicar, alcanza a los pobres miserables !ue, despro$istos de
entendimiento y de espíritu, son arrastrados y #obernados del
mismo modo !ue el titiritero #obierna a su oso.
,e#'n el modo !ue yo %e descrito, deben ser entendidas las
palabras de ,an &#ustín cuando afirma !ue el padre de /restancio
fue transformado en mula y car#ó sobre su lomo los pesados
fardos y e!uipajes de unos soldados, y !ue sin embar#o, a pesar
de las apariencias, el %ec%o no fue m+s !ue una ilusión diabólica
!ue encantó los ojos de los asistentes. /or esa misma razón san
<acario no sucumbió al en#ao y no creyó ni por un momento
!ue la doncella !ue se %abía acercado a "l se %ubiese con$ertido
en jumento y %ubiese dejado de ser una mujer natural, pues el
Diablo no tenía nin#'n poder para en#aar a un tan santo
personaje.
Ouiero concluir, con ,an &#ustín, !ue no es posible !ue el Diablo
pueda alterar el cuerpo del %ombre y con$ertirlo en forma bruta, y
!ue todo lo natural !ue $emos en el mundo est+ destinado al
ser$icio de Dios, y no de los In#eles mali#nos y trans#resores de
sus mandamientos. 2os e1traos sucesos !ue nuestros ojos
obser$an y !ue m+s arriba %e referido, deben ser$ir de lla$a para
abrir los ojos del entendimiento de todos a!uellos !ue,
atribuyendo estas cosas a los %ec%iceros, ponen en duda el poder
del demonio y lle#an a ne#ar su e1istencia= se trata de los ateos de
los !ue %abla el salmista: “di2it insipiensin corde suo non est
deus”. 3anto los cristianos, como los judíos, los ma%ometanos y
los anti#uos "tnicos, %an tenido por cierto !ue las operaciones de
los %ombres dados a la ma#ia o %ec%icería pueden, por medio de
su arte car#ado de ini!uidad, procurar a los %ombres una infinidad
de males. /or eso unos los %an e1ecrado en sus escritos, otros %an
ordenado leyes específicas para casti#arlos, y otros, como los
príncipes y ma#istrados, %an re$ertido sobre sus cabezas casti#os
ejemplares. Y aun!ue realmente y de %ec%o no se transformen
sino !ue siendo en#aados por su amo ,at+n creen serlo, no
obstante, en razón de los crueles %omicidios por ellos perpetrados
y por %aber rene#ado del #ran Dios al %acerse ser$idores del
enemi#o de Dios y enemi#os del #"nero %umano, un /%alaris, un
Dionisio el 3irano, un .erón , un Domiciano y, en resumidas
cuentas, todos los %ombres crueles y san#uinarios del mundo, no
serían suficientes para e1co#itar un tormento di#no de su merito.
Y dado !ue sin la asistencia di$ina, no podemos transitar con
se#uridad en este per#rinaje mundano, tomemos la armadura de
Dios y protej+monos con el escudo de la fe para poder resistir
contra los asaltos del enemi#o, pues nuestra luc%a no es cntra la
san#re, sino contra los principados, las potencias y los rectores del
mundo de las tinieblas de este si#lo y contra las malicias
espirituales, pues si nos dejamos #uiar por el 0spíritu ,anto
re#resaremos de la batalla con los despojos de la maldad y
re$estidos de inmortalidad, y nuestro trofeo ser+ felizmente
eri#ido en el -eino de Dios.
F;.
0ide  taciturnitate