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Linda Wisdom

SERIE JAZZ TREMAINE, Nº 1

HECHIZO DE AMOR

ÍNDICE
Prólogo..............................................................3
Capítulo 1..........................................................5
Capítulo 2........................................................17
Capítulo 3........................................................27
Capítulo 4........................................................37
Capítulo 5........................................................52
Capítulo 6........................................................64
Capítulo 7........................................................72
Capítulo 8........................................................77
Capítulo 9........................................................84
Capítulo 10......................................................94
Capítulo 11....................................................103
Capítulo 12....................................................111
Capítulo 13....................................................126
Capítulo 14....................................................134
Capítulo 15....................................................143
Capítulo 16....................................................154
Capítulo 17....................................................166
Capítulo 18....................................................175
Capítulo 19....................................................183
Epílogo..........................................................194
Agradecimientos...............................................196
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA....................................197

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

Prólogo

Alderley Edge,

Cheshire, Inglaterra Año 1313

El imprudente uso de la magia había hecho que alguien pusiera en
gran peligro a toda la escuela.
La túnica de terciopelo esmeralda revoloteó alrededor del cuerpo
delgado como una caña de la rectora como si una tormenta hubiese
estallado en su interior. Se produjo el destello de unas llamas rojas y
azules al pie de su bastón cuando lo hizo chocar contra el suelo para
puntualizar cada una de sus palabras con el tañido de la fría piedra.
Ninguna de las trece estudiantes de Eurídice movió un solo músculo
mientras permanecían alineadas, a la espera de su veredicto.
En su primer día en la Academia Arcana, la rectora había dejado
claras las reglas y las consecuencias de su quebrantamiento. Dijo que no
habría excepciones si cualquiera de ellas era vulnerada. Aun así, hoy su
principal regla había sido quebrantada. Una de sus estudiantes había ido
tan lejos como para lanzar una maldición sobre un mortal. Recorrió la fila
de chicas, repasando a cada una con furiosa mirada.
—Lo sen… —empezó a decir una de ellas.
—¡Silencio! —Eurídice giró sobre sus talones para encararse con la
desafortunada aprendiz de bruja—. Quienquiera que lanzara el conjuro
debe dar un paso adelante para responder por sus acciones.
Ninguna de las acolitas abrió la boca. Las trece permanecieron
inmóviles sobre el antiguo suelo de piedra.
—Vuestro silencio cómplice para proteger a la culpable es loable —los
oscuros ojos de Eurídice centellearon como las llamas que brillaban en el
borde de su bastón. Pero nadie se movió—. Sin embargo, tal ofensa fue
hecha contra un miembro de la realeza. Un hombre con poder para cerrar
esta escuela, para hacernos daño e incluso para destruirnos. Estoy segura
de que alguien os ha ordenado que no delatéis a la compañera
responsable, pero ésta debe dar un paso al frente y aceptar su castigo.
Las chicas intercambiaron miradas, unieron sus dedos y, como si de
una se tratase, dieron todas un paso al frente.
—Muy bien. Si así lo queréis —dijo Eurídice. El aire que la envolvía
describió remolinos negros y púrpura mientras emitía el veredicto—. En
adelante, todas vosotras quedáis desterradas de este lugar y confinadas al
mundo durante cien años solamente con los poderes que controláis ahora.
Si alguna de vosotras osara lanzar un conjuro que no obedezca a un bien
mayor, el destierro será extendido. Al cabo de este periodo, seréis
llevadas ante el Alto Consejo Arcano para determinar vuestro destino final
—clavó una mirada furiosa en cada una de las jóvenes que osaron mirarla

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Golpeó el bastón contra el frío y despiadado suelo de piedra y las trece acolitas desaparecieron.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —. -4- . solas en el mundo. querida hermana —rió ahogadamente la rectora—. ¿Crees que estarán en peligro? —Difícilmente. la de corazón más bondadoso—. Más temo por el mundo. La rectora se volvió para encarar a las tres brujas ancianas que permanecían silenciosamente de pie junto al muro. Eurídice? —preguntó Aliene. Y espero que aprendáis cómo es el despiadado mundo de los mortales al que os confinamos. —¿Crees que estarán bien.

Al final el cliente de Jazz rehusó pagarle. pero no pasó nada—. con su amplia franja de casas pijas de un millón de dólares agazapadas tras altas verjas de hierro y puertas ornamentadas. —Pues lárgate —espetó Jazz. —Irma. Su tasa de éxitos del cien por cien a la hora de eliminar maldiciones había caído al noventa y nueve cuando se mostró incapaz de deshacerse de la irritante Irma del coche. un delicado cuello de encaje y botones a juego por delante. Aun así. por mucho empeño que le pusiera. El choque entre -5- . Unos guantes blancos y un bolso de charol azul completaban el perfecto conjunto años cincuenta. con Irma como accesorio extra. —Me aburro. Otro chasquido.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 1 Pasadena. No resultaba sorprendente. e Irma le devolvió el gesto. Cero. nada. Muy graciosa. Le encantaba su deportivo clásico del cincuenta y seis azul y blanco. En su cabeza de cabellos canosos ordenados en una férrea permanente reposaba con sobriedad un fino sombrero de paja azul y blanco. un destello de sulfuro y una bocanada de tabaco en el asiento del copiloto hicieron que Jazz torciera la nariz. Pero contigo… — repitió el gesto delante de Irma. y la única pega del elegante coche al que tanto afecto profesaba. siempre estás ahí! Jazz miró furiosa a Irma. Contigo. con estampado floral azul marino. Niente. decorado con diminutas flores. Irma abrió el cenicero y lanzó un suspiro de resignación. apaga esa maldita cosa. y la farola desapareció—. Jazz esperaba no tener que esperar a Martin «Inmoral» Reynolds durante toda la noche a que volviera a casa. y así acabó haciéndose con el deportivo. habida cuenta de que Irma había muerto en el asiento del copiloto del Thunderbird el 12 de marzo de 1956. —Ja. California Año 2007 —¿Cuánto tiempo vas a quedarte aquí? —El tiempo que haga falta —Jazz Tremaine se removió en el asiento del Thunderbird descapotable. Un sonido áspero. El pie izquierdo se le estaba durmiendo y la enorme Coca-Cola light que se había tomado con la cena amenazaba ya con una inminente necesidad íntima. ¡Por mucho que lo intente. Llevaba puesto su mejor vestido de domingo. pero no había demasiado espacio para su envergadura de 1. Irma era la maldición de la joven bruja de setecientos años. —Podría hacer desaparecer esa farola con un chasquido de los dedos —Jazz señaló una farola que se erigía en una esquina cercana e hizo eso precisamente. Aunque era un barrio ideal para una redada policial. ja —bufó Irma—.73 metros.

LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR los berrinches de fantasma y bruja produjo un mágico destello plateado en el coche. —¿Qué le has hecho a esta casa? —gritó la arpía suegra de Martin. —Pagas una fortuna a un servicio de jardinería para que mantengan tu césped perfecto. ¡No vas a conseguir que me crea que mi hija ha tenido algo que ver en la decoración de esto! ¿Qué has hecho? ¿Contratar a una de tus nenas para que te decore el interior como si fuese un burdel? ¿O acaso la zorra te ha hecho el trabajito a ti. El lago y el pueblo aledaño proporcionaban a Jazz y a dos de sus compañeras desterradas un santuario muy necesario. —Que te den —gruñó Jazz. Jazz y muchas otras preferían la oscuridad y la dureza de la ciudad antes que respirar todo ese aire sin contaminar. mantuvo el dedo apretado el tiempo suficiente -6- . y aun así te atreves a timarme —murmuró Jazz. y la camiseta de seda. En ese momento. ideal para enseñar una lección a Martin. un Mercedes gris pasó lentamente junto al Thunderbird aparcado y Jazz apartó la cara. a juego con lo demás. que se abrieron lo justo para dejarla deslizarse antes de que volvieran a cerrarse. Se detuvo lo justo para dar un golpecito a las verjas con la cintura. —Bien —dijo—. Su pelo cobrizo pendía de una trenza firme a lo largo de su espalda. para celebrar el ritual mensual que la mantenía centrada. —Deberías dejar la radio puesta —insistió Irma con la voz rasgada de una veterana fumadora. Las verjas de la mansión estilo español del Inmoral se abrieron. se oyó el agudo grito de una mujer en el interior que Jazz ubicó a unos treinta metros. Suspiró y frotó el feldespato del anillo que portaba en el dedo anular derecho. Jazz abrió la puerta y salió de su coche. Un ligero destello viajó de la punta de sus dedos hasta la casa. Imaginando que los gritos de Doreen Hatcher serían demasiado agudos como para que Martin oyera el timbre. levantó las manos y murmuró—: Reanudar. Cuando la luz de la bruja se deslizó por las ventanas. No le costó fundirse con la noche gracias a sus pantalones negros y chaqueta de cuero. siguiendo el sinuoso trazado del camino privado. El Mercedes las atravesó. más bien? ¡Ya le dije a mi niña que no se casara contigo! ¡Eres un cerdo. Arrugó la nariz ante el abrumador olor de las rosas que bordeaban el camino privado. Esa noche tocaba ser una bruja mala. cruzando sigilosamente la calle en dirección a la casa de Martin. en lo alto de las montañas Ángelus. Martin está en casa. La piedra lechosa azulada brilló tenuemente al tacto. Las luces de Malibu bañaban un césped que había sido dispuesto con precisión matemática. deteniéndose a escasa distancia de la casa. Martin Reynolds! ¡Un cerdo! Jazz sonrió y recorrió el camino hasta la puerta principal. junto con sus hermanas brujas. que llevaba diez años muerta—. Cogió aliento. Mientras que Stasia y Blair disfrutaban viviendo en el pequeño pueblo montañoso. En dos semanas conduciría hasta el pequeño pueblo de Moonstone Lake. Alzó la mirada al cielo nocturno y sintió la atracción de la luna creciente.

—¿Pensabas que podrías deshacerte de mí tan fácilmente. maldita sabandija alcohólica! Si no supiese que morí de un ataque al corazón. sacó un cheque con un enorme sello que ponía «Suspensión de pago» recorriendo toda la diagonal y lo meneo delante de las narices de Martin—. claro! ¡Échale la culpa a tu dulce y preciosa Leonore! —espetó la voz de Doreen—. Doreen —dijo Jazz—. —Hola. aunque notó que no movía la frente a pesar de que sus labios sí. Diste orden de que no me pagaran el cheque que me extendiste —Jazz dio un paso hacia el vestíbulo. ¿me oyes? ¡Y. maldito cobarde! —gritó Doreen desde el tarro de galletas que había sido maldito antes de su muerte. ¿verdad. ¡Debió ser mi mujer quien dio la orden! —¡Oh. eh…. Acaba de aparecer de repente. La copa flotó hasta posarse suavemente sobre una mesa cercana. juraría que fue cosa tuya. hurgó en un bolsillo de su chaqueta de cuero. Sostenía una copa de whisky en una mano y llevaba un teléfono inalámbrico sujeto bajo la barbilla. —No sé de qué me estás hablando. —No seas tímida. ahí está. escoria? —¡Maldita zorra! —Martin arrojó su copa de whisky a la pared. los ojos muy abiertos y los labios apretados en una fina línea. Apostaba a que la inyección de botox era bastante reciente—. pero se preguntó cómo era posible que un hombre tildado de gurú de la industria de la televisión no llegara a relacionar la repentina reaparición de la maldición con la presencia de Jazz en la puerta. Entro en casa y ¡pum!. Hizo un gesto con la mano hacia la pared más cercana y los rasgos de Doreen (frente alta. Una maldición que había eliminado eficazmente… Hasta que el Inmoral intentó timarla. y ha vuelto con ganas de venganza. Martin Reynolds abrió la puerta. —No eres capaz de vivir sin alcohol. a punto de llamarte —dijo. Sus ojos ciegos se clavaron en Martin y éste gritó. La incomodidad era diáfana en su expresión. pasmado—. Martin —ronroneó Jazz. Tu conjuro no funcionó. —¡Yo no haría eso! —gritó Martin.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR para que se considerase un fastidio. Jazz pensó que se parecía a un Picasso -7- . No es una forma muy inteligente de hacer negocios. Antes de estallar en una lluvia de cristales. Martin? —gritó la voz—. nariz aguileña y barbilla afilada) emergieron de la escayola. —¡Jazz! Estaba…. ¡Debes de tener el hígado avinagrado a estas alturas! Avinagrado. Jazz volvió a chasquear los dedos. —Quizá haya regresado —dijo Jazz— porque has sido un chico malo. Jazz ni siquiera pestañeó. Por favor. Dijiste que se iría. únete a nosotros. pero no es así. Martin dio un respingo. dando un rápido paso hacia atrás. —Lo sabes perfectamente. —¡Vuelve aquí y enfréntate a mí. Martin parecía agotado. y diez veces peor que antes —agitó la mano hacia la habitación—. al menos deberías estar muerto por tanto alcohol. Tienes que encargarte de ella. si no. y el rostro de Doreen pasó inmediatamente al cuadro al óleo que había colgado sobre la chimenea. Martin Reynolds! Ni siquiera eres capaz de responsabilizarte de tus propios errores. ¡Eres un gusano. Especialmente con una bruja.

pero ¿me hizo caso? No —se enfureció Doreen—. ¿Quieres que la abra por ti? Puedo hacerlo desde aquí. girando sobre sus talones y enfilando la parte trasera de la casa—. ¿no? —¿Qué cono estás haciendo? —gritó Martin a Jazz. contándolo al tacto para asegurarse de que sumaba cinco mil—. Engaña a una bruja una vez. —¿Cinco de los grandes? —aulló Martin—. eh. engáñala dos veces. nada de tacos. Debió haberse divorciado de él antes de que la cadena cancelase su serie. A continuación sonrió y se dirigió a la cocina. Sabes apretar las tuercas —Jazz quitó la tapa y cogió unas galletas del tarro. Te dije que la maldición volvería diez veces peor. Acordamos quinientos. El primer mordisco le obligó a dar otro. Te extenderé otro cheque. siempre dispuesta a ayudar. —No tengo tanto dinero en casa. —No —gritó Martin. Leonore tendrá que verlo por su cuenta. ya lo sabes. La caja de la que tu mujer no sabe nada. —Vale. Doreen. tú ganas —Martin sacó un pañuelo y se secó la frente de sudor—. por favor.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR viviente. No era capaz de resistirse a las galletas de chocolate. y sabrás lo que son heridas supurantes y picores eternos en zonas íntimas. Se metió el dinero en el bolsillo de la chaqueta. apuntando con el dedo a la chimenea—. Había unas cuantas galletas de chocolate diseminadas sobre la encimera donde estaba la caja de galletas donde había aparecido la enfurecida cara de Doreen. —¿Eso es todo? —le sonrió a Jazz—. Martin —Jazz se encogió de hombros—. ¡Es un Picasso! —Te advertí de lo que pasaría si me la jugabas. Cinco mil dólares. —Eso fue antes de que intentases timarme. Estaba todo. Espera aquí. ¿Dices una jodida palabra y desaparece? ¿Sin llamativos fuegos artificiales ni rimas arcanas? ¿Sin -8- . Martin parpadeó y se quedó con la boca abierta. Lo compraste en una de esas rebajas que celebran los artistas que se mueren de hambre. —Se acabaron las llamadas. —Eh. —Sí que lo tienes. —Bien hecho. —Toma. Tienes veinticinco de los grandes en la caja fuerte de tu despacho —dijo Jazz—. Y estoy segura de que esconde dinero en bancos extranjeros. Martin —Jazz acarició el dinero con la punta de los dedos. Lo que sea con tal de deshacerme de una vieja zorra miserable. —El primer número es cuatro —le dijo Jazz mientras se alejaba. mal por ti. miró el tarro de las galletas con ceño fruncido y dijo: —Vete. El rostro de Doreen se desvaneció al tiempo que la última palabra de Jazz flotaba en el aire. y nada de cheques. Martin irrumpió en la cocina y lanzó un fajo de billetes a Jazz. —Qué cuadro más barato —se burló Doreen—. Martin. Ahora deshazte de esa vieja zorra. —Ya le dije que no era un tipo legal. —Ya es tarde para eso —Jazz dio una palmada simbólica a la tapadera del tarro de la chica de pan de jengibre—. Ahora lo quiero en metálico —Jazz extendió la mano—. Jazz sonrió. eh.

La tensión grabada en su cara pugnaba con el botox. contemplando las señales de la autopista pasar a toda velocidad—. se detuvo en la puerta de la cocina y giró la cabeza para mirar a Martin y al tarro de galletas hecho trizas. Tú te quedarás sentada en el coche. se oían los gritos hasta aquí. Martin boqueó. —Corren tiempos extraños para las brujas. claro. agarrándose los pelos—. —Leonore me matará cuando llegue a casa. Cuando Jazz volvió a montarse en el Thunderbird. no tantos. pero será mejor que empieces ya mismo. —Por Dios. —¿Qué? —inquirió él.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR agitar una varita? —Llevas metido en la televisión demasiado tiempo. —Nooo —dijo Jazz—. cuando mis hermanas y yo necesitábamos que nos echaran una mano —Jazz se alejó de la acera—. Martin —Jazz abrió un cajón. —Una cosa más. —No podía hacerse de otra manera. —¡Pero aquí hay un millón de trozos! —Hmm. Martin. El tarro de las galletas estaba maldito. sacó un martillo para carne y redujo el tarro de galletas a añicos. —¿Qué demonios has hecho? —gritó Martin. —Corta el rollo. así que déjame adivinar —advirtió Irma. Sólo te fastidia el karma. Martin se puso a sollozar cubriéndose la cara con una mano. ¡A mi mujer le encantaba ese chisme! —Culpa a la criada —dijo Jazz—. —Engañar a la gente nunca trae nada bueno. Donarás hasta el último centavo al Fondo de Ayuda a las Brujas. que es lo que llevas haciendo durante los últimos… -9- . Y cada uno por separado. ¿no crees? Jazz se volvió para marcharse. ¿Qué le has hecho hacer a éste? —Rompí el tarro de las galletas y le dije que tenía que enterrar cada trozo por separado a un metro de distancia. Servicio de limusina para todo tipo de criaturas —Irma puso una mueca—. Irma —espetó Jazz mientras cogía la salida a la autopista. —Oh. O compra uno igual en eBay. Yo voy a ver a mi amigo Murphy. Saco bastante conduciendo para Dweezil. Ahora tienes que enterrar los trozos. Irma. Tampoco lo necesito. estornudó por culpa del olor a cigarrillo que aún flotaba en el coche y sacó el dinero que Martin le había dado—. Irma se apresuró a apagar el cigarrillo prohibido. Vamos a ver a ese alcohólico. Puede que sólo mil. Ojalá el Fondo hubiese existido hace años. porque le va a hacer falta —Jazz arrancó el motor. Menos mal que su parcela es grande. —No me lo digas —Irma alzó una mano enfundada en un guante blanco—. Martin. —Está demostrado que la eliminación de maldiciones te pone de mal humor. Estoy segura de que tu madre estaría orgullosa de verte convertida en una taxista. sin molestarse en mirarla. Y le he cobrado cinco mil dólares. Asegúrate de decir «Vete» cada vez que entierres uno. al menos a un metro de distancia.

—Gracias. El viejo edificio de una planta frente al puerto tenía un letrero luminoso descolorido sobre la puerta. La música la hizo viajar atrás en el tiempo hasta la pequeña aldea irlandesa donde nació. —Entonces deja que te acompañe alguna vez a hacer tu trabajo —dijo Irma—. Irma levantó la nariz y ladeó la cabeza para mirar por la ventanilla.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Jazz hizo el cálculo mental—. Suspiró y lo hizo desaparecer cuando Jazz le clavó su mirada de advertencia. Irma —Jazz abrió su puerta—. Sabes que podría ser de ayuda. no las echo —dijo Jazz con una carcajada —. Jazz estacionó el coche en un hueco junto al pub de Murphy. donde podían beber y jactarse de sus hazañas. . habida cuenta de que cada uno tenía un pitillo en la mano. Se oía música enlatada procedente de un muelle cercano. se encontraría con una fea sorpresa. intentase robar el coche. el ladrón de coches presa de la histeria no paró de farfullar algo sobre que el coche estaba lleno de serpientes. Murphy empujó una cesta de galletas saladas hacia ella y apoyó los codos sobre la barra. Los recuerdos eran tan fuertes que casi pudo oler la turba ardiendo en la chimenea. Cincuenta extraños años. permitiendo que se le escapase un toque de irlandés antiguo por la voz. No es de extrañar que la policía pensara que estaba colocado hasta las cejas. Veinte minutos más tarde. pero había lugares de reunión para los hombres. Además. Los violines que interpretaban Morrison's Jig sacudieron a Jazz en cuanto puso un pie en el pub. No soy tan afortunada como para que te lleven a un sucio depósito de vehículos. La última vez que pasó. Ella era a quien enviaban a buscar a su padre. —Mira qué dama de la noche más sexy y atractiva —dijo Murphy cuando ella ocupó su lugar habitual delante de los grifos de cerveza. Hace cincuenta años que no puedes salir de este coche.10 - . Los parroquianos del Murphy's no hacían caso de la prohibición de fumar en todo el local. En vez de utilizar la alarma antirrobo. No había ningún ambiente. con un recién estrenado Lucky Strike entre los dedos. en 1980. Un cigarrillo ardía entre sus dedos enguantados. donde la noria del parque de atracciones brillaba con luces multicolor. a pesar del conjuro. Jazz nunca había llegado a averiguar cómo una fantasma de cincuenta años de edad era capaz de sacarse unos Lucky Strike de la nada cuando le viniera en gana. Y cualquiera que. —Aquí está prohibido aparcar —anunció Irma. Los dos policías locales que se sentaban al fondo de la barra no estaban por la labor de hacer cumplir la ley. Siete siglos atrás no había pubs. sabrías de lo que soy capaz. recibiendo bofetadas a menudo a pesar de sus esfuerzos. amable señor —dijo Jazz. —Relájate. ¿qué podrías hacer? ¿Encontrar una sábana blanca para merodear metida en ella mientras agitas los brazos? —Si me dieras una oportunidad. Se sacudió de encima los recuerdos en cuanto Murphy la vio y la saludó con la mano. Jazz lanzó un conjuro de espejismo que hacía que cualquiera que no contase con capacidad de visión mágica no viese más que un destartalado Pontiac en vez del elegante Thunderbird. Irma. Devolvió el gesto y se abrió paso por el laberinto de mesas y sillas. —Elimino maldiciones.

en el distrito de los almacenes? Allí. Sus ojos eran del color del mar de Irlanda. ¿Qué demonios se le había perdido allí? ¿Por qué no estaba en La Cripta. la cesta estaba vacía. Jazz. cariño. hasta un A negativo en caña. Fue entonces cuando lo vio. Ella cogió la jarra y tomó un sorbo de la deliciosa cerveza tibia. asintiendo ante la petición de una Guinness por parte de un cliente—. mucho más seguro. Nikolai trabajaba para la agencia de seguridad vampírica. ¿Qué estaba haciendo allí? Una ardiente rabia se hizo con sus entrañas y fluyó por sus venas como la lava. Iba a decir otra cosa cuando sintió un escalofrío recorrerle la nuca. lanzando un suspiro de gusto. listo para interceptar su mirada en el espejo. así que están comprobando todos los bares de la zona. en vez de en su guarida habitual? Miró fugazmente a los policías y luego volvió con Jazz. —Últimamente están desapareciendo algunos vampiros. según los chicos de azul del fondo de la barra. desde un cero positivo. Ya les he dicho que no suelen frecuentar este sitio. Hacía treinta años que Jazz no lo veía. Murphy. oscuro y arrogante. ¿Es por eso que los chicos de azul están aquí. Murphy la sustituyó por otra llena. Una rápida mirada a los dos policías ratificó . Quizá fuese por la misma razón que los dos policías mortales. Jazz sabía que los polis vampiros y los mortales no hacían buena pareja en el mismo sitio. —Apuesto a que han escondo este sitio porque saben que no viene ningún vampiro. céntrate. Sus rasgos. —Seguro que sí —le guiñó a Jazz—.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Dime. Se demostraba así que un vampiro sin reflejo no es más que un cuento de los tiempos de Bela Lugosi. Vive y deja vivir. fríos como el hielo. Murphy. —¿Uno de los de Dweezil o uno maldito? —Uno maldito —replicó. —El mundo estaba más cuerdo antes de que las criaturas salieran de la carpintería —murmuró Murphy. —Eres todo un zalamero.11 - . Por su experiencia. cogiendo un puñado de galletas saladas para masticarlas ruidosamente. los no muertos podían encontrar todo lo que querían. Alto. Lo que tenía claro es que no había ido a verla a ella. Y era un vampiro. En cuestión de segundos. Sólo quieren sentarse a beber —repuso ella. Céntrate. No servimos su refresco preferido —se rió ahogadamente. ¿verdad? —se inclinó sobre el espacio que separaba a ambos para obtener una mejor perspectiva. ¿Y qué te trae a mi establecimiento vestida con un conjunto tan sugerente? —Vengo de ajustar cuentas con un cliente que me quiso timar. no tendrás unos látigos y unas cadenas escondidas debajo de esa chaqueta. Se llevó la jarra a la boca y giró la cabeza lo suficiente para observar el espejo inclinado que había tras la barra. Nikolai Gregorivich. sentado en la mesa del rincón más cercano. Y. a pesar de que Nikolai parecía llevarse mejor con las autoridades mortales que los demás de su especie. —Pero no tan emocionante —guiñó Jazz de vuelta—.

pero ya fuera lenta o rápidamente. como…. Jazz se tranquilizó y sonrió. —Jazz. Ni siquiera se preguntó cómo se las había arreglado para salir antes que ella. A ese paso. —¿Qué ha sido eso? —Probablemente un avión volando a baja altura —mintió ella.12 - . Otro estruendo hizo vibrar las ventanas cuando llegó a la salida. La bola impactó en el costado del edificio. observando cómo disminuían las burbujas. maldito hijo de puta! —sacó energía suficiente de las manos para lanzarlo hasta el fondo del callejón. Su irónico comentario la dejó fuera de juego por un instante. —¡Nikolai Gregorivich. —Maldita sea —murmuró. Sabía que cualquier fluido que llegase hasta su estómago no haría sino volverse amargo—. Su observador se fundía con las sombras en un extremo del callejón que bordeaba el pub. Lo acechó con la mirada mientras sus manos seguían emitiendo un brillo rojo anaranjado. Apenas había puesto un pie en la acera para encaminarse hacia el coche. Y maldito él por invadir mi territorio. Desvió la mirada del espejo y vio que la jarra de cerveza burbujeaba en su mano. cargados de energía. Apartó la jarra con la mano. Una bruja furiosa era capaz de generar energía suficiente como para iluminar a una ciudad entera. Sólo reaccionó. le disparó una bola de energía. —Sí que lo estoy. dejando . eso era un tema completamente aparte. Ha sido una larga noche. Creo que me voy a casa. Una vez recuperada. Sus alargados caninos centellearon en medio de la oscuridad. pero se incorporó en un abrir y cerrar de ojos. Murphy.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR a Jazz la sospecha de que no tenían la menor idea de que había un vampiro en el establecimiento. Él la esquivó de un salto justo a tiempo. lo que significaba que no había tenido tiempo para apaciguar el temperamento. Jazz se precipitaba rápidamente más allá de la mera furia—. con una invitación implícita en el tono. arqueando una ceja. —¿Hay algún problema? —preguntó Murphy. Tenía una extraña habilidad para conseguirlo. Se volvió y se encaminó hacia la puerta. Giró sobre sus talones. Sonrió y meneó la cabeza mientras sacaba un billete de veinte y lo dejaba sobre la barra. —No pasa nada. bueno. como el caldero de una bruja. —No es tan tarde —dijo. acabaría en gestión de rabietas de bruja. Estaba claro que ella deseaba matarlo. ¡Estás muerto! Él aterrizó sobre el trasero. Los mechones de pelo flotaban alrededor de su cabeza. Frunció el ceño mientras pasaba el paño sobre la barra y alzó la cabeza ante un ruido de fondo. rebajando un poco más su temperamento. ignorando la pelota que Murphy lanzaba sobre su tejado. saliendo apresuradamente antes de que su rabieta de bruja atrajese la atención de los policías—. —Eh jazz.

aunque sólo fuese fastidiándole el olfato? No había cambiado un ápice desde la última vez que lo vio en 1972. Pero eso no reprimía el instinto que le impelía a echar mano de cada pieza de plata de su joyero para recordarle que ese metal podía acabar con su existencia. azul y gris que siempre le provocaba un escalofrío en la columna. Las nubes se disiparon. ¿Te importa que salgamos de este callejón? El olor a orina de borracho nunca me ha entusiasmado. gris y azul que a ella siempre le inspiraba el color del mar irlandés durante el crepúsculo. El hedor del callejón se mezclaba con el sutil olor a tierra que embadurnaba su piel. El mismo color de ojos que pertenecieron a un hombre hacía siglos. acidez de estómago a los vampiros—.88 metros. Ella se mantuvo firme. Aunque él podía moverla con facilidad. «Ideales para engatusar a sus víctimas. la furia inscrita en cada músculo. Ella apretó los dientes con tanta fuerza que resultó milagroso que no se le quebraran.13 - . —Me encerraste —gruñó ella. tenía un hirsuto pelo del color de su café matutino y los ojos de una fusión de verde. te habría bastado con un conjuro de los tuyos. La fuerte atracción que sentía por él no impidió que crispara los dedos para invocar una llama mágica. Lo rodeaba un intenso halo de oscuridad que nada tenía que ver con .» Pero los de Nikolai habían mantenido una inusual mezcla de verde. en el mejor de los casos. pero las chispas que revoloteaban alrededor de su cuerpo aún brillaban como los fuegos artificiales del cuatro de julio. La sangre de bruja producía. y con ellas desaparecieron los rayos y los truenos. ¿por qué no hacerle sufrir un rato más. Rugió un trueno en la altura. —Veo que has aprendido trucos nuevos —el vampiro alzó la mirada para contemplar las nubes cargadas de electricidad que se condensaban en el cielo nocturno. Así que. Medía 1. y el aire se cargó de electricidad a medida que la bruja aumentaba su cólera—. Además era por tu bien —arrugó la nariz—. Puede que a Nikolai le importara poco amasar riquezas como solían hacer muchos de su especie. sus arraigados modales se lo impedían. pero tampoco se conformaba con comprar sus artículos estéticos en una droguería de barrio. Estuve confinada en esa diminuta cárcel de pueblo durante más de un mes antes de que el sheriff se diese cuenta de que le habías mentido. El olor invocó recuerdos que ella hubiera preferido mantener enterrados y olvidados. Eran muchos los vampiros cuyos ojos se volvían negros o de un brillante azul cobalto cuando eran convertidos. Sabía que era una combinación especial de una exclusiva farmacia oculta en el distrito comercial más elitista de Londres. Mantuvo la mirada fija mientras trataba de domeñar su genio. ¡Demonios.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR una señal de quemadura en los ladrillos desgastados. me podría haber pasado cualquier cosa allí! ¿Es que nunca has visto ninguna de esas viejas películas de cárceles? —Estoy seguro de que si hubieses querido salir de allí. Un alma muy vieja residía en el cuerpo de ese atractivo hombre que no aparentaba más de treinta y cinco años. avanzando hacia él a grandes zancadas. No creo que la Madre Naturaleza esté muy contenta de que le pises el terreno. Los recuerdos de ese hombre aún perseguían a Jazz. querida.

—Siempre hay una primera vez —la estaca desapareció tan repentinamente como había aparecido y dio un paso atrás antes de ceder a la tentación de recorrer su cuello con la lengua. —No tenemos nada de lo que hablar —se dio la vuelta para irse. ¿Qué era más difícil. o acabarás pareciéndote a un cirio romano. Golpeó ligeramente el pecho—.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR su existencia como vampiro que llevaba ocho siglos sobre la faz de la Tierra. —Apártate de mi camino. ¿verdad? Después de todo. Nueva Orleans o Boston. Si bien su gabardina de cuero negro pendía perfectamente según los cánones vampíricos. Una brillante bola de fuego naranja danzaba sobre su palma. Pero él era tan tozudo como ella y no se movió. —No puedes hacerlo. cariño —ronroneó. no me clavaste esa estaca en Londres —murmuró él con esa voz que siempre le entibiaba la sangre y daba un empujón a sus hormonas—. pero manteniendo la distancia. Había sentido la tierra removerse en más de un sentido durante las horas previas al amanecer de esa aciaga mañana de abril de 1906. Él no titubeó ante la inminente amenaza de acabar como un montón de cenizas a los pies de ella. Maldito. no lanzarla o acertar con ella? Jazz se tomó un instante par reflexionar. aparte de invocar tormentas y conjurar bolas de fuego? La llama se extinguió cuando lanzó su brazo a toda velocidad para agarrarle del cuello. Un segundo después apuntaba hacia el corazón del vampiro. —¿Como esto? —chasqueó los dedos y una estaca apareció en su otra mano. pero a un mortal le haría falta un cuerpo nuevo tras chocar contra el edificio. Sus ojos verdes brillaron con fuego mágico que reflejaba la llama que volvía a su mano. como si de una segunda piel se tratara.14 - . Ella alzó una mano. allí donde la carótida . Ella siempre había sospechado que había sido un depredador mucho antes de convertirse en un eterno morador de la noche. En esos momentos. Nikolai. Su voz ronca aún enviaba espasmos a sus músculos y suscitaba los recuerdos de cuando le susurraba palabras de deseo al oído mientras le hacía el amor. Ni en Florencia. Él sobreviviría. sus vaqueros desgastados y su camiseta rojo ladrillo no los respetaban tanto. su temperamento podía dejar en pañales la escala de Richter. —Es importante —insistió. Le retó silenciosamente a que lanzara la bola. pero hubo de detenerse cuando pasó a su lado como una exhalación y se interpuso en su camino. Sus dedos chasquearon. Y luego nos volvimos a ver en San Francisco — embadurnó la última frase con una pléyade de intenciones que ella escogió ignorar. Fingió no darse cuenta de su buen aspecto. Su sonrisa no tenía nada de agradable. —¿Has aprendido más trucos. La X marca el punto. Jazz era de cuidado cuando se enfadaba. Le sentaban maravillosamente bien. —Tengo que hablar contigo —dijo Nikolai con una voz que apenas superaba el susurro.

salió corriendo del callejón. Yo…. ¡Ven a darle un beso a tu tía Irma! —arrugó los morros. muy determinada—. Obligándose a centrarse. hace mucho que no te vemos. su coche y… Esa maldita fantasma. Sabía que sus aumentados sentidos no pasarían por alto un suspiro. Era lo que los convertía en amantes ideales—. algunos de los míos han desaparecido. introduciendo un toque de humor instantáneo en la creciente tensión que había entre bruja y vampiro. Se dirigía hacia lo que le quedaba de cordura. piernas y brazos abiertos en inequívoca invitación—. Ni astillas. hasta que estuvo a medio metro del Thunderbird. recorrer su espalda con los dedos hasta la leve curva de su base que provocaba gruñidos en sus labios. cielo. Más de una noche ella había enroscado su cuerpo con el de él para otorgarle la ilusión del calor corporal. manteniendo a raya la ronquera de la voz merced a un esfuerzo sobrehumano. adelante. Ni se te… Le dio la espalda deliberadamente y. pero un deleitado chillido fantasmal la interrumpió. ni palillos. quien se quedó lívido al instante y se echó hacia atrás. ni siquiera durante las noches de verano. Sabía que eso era lo que Nikolai más echaba de menos. haciendo que sus labios refulgieran de manera escalofriante bajo la tenue luz de las farolas. —Que te f… —empezó Jazz. Jazz. —¿Es ése Nikolai? —saltó Irma. reavivó la llama de la mano y la lanzó contra la cara de Nikolai. ni estacas. —Esta vez no —el murmullo con aroma a whisky y a terciopelo la persiguió y la atrapó en su selectiva intimidad. —Jazz —los pasos del vampiro sonaban tras ella. sin extinguir la llama. Jazz —le dijo el vampiro sin emoción alguna—. Jazz. Fuerza mayor. —Entonces. ¡Es él! Nicky. No se me ocurre otra razón por la que hayas venido a buscarme después de treinta años. Irma —el vampiro estaba centrado en la llama naranja que bailaba en la palma de Jazz—. —Jazz… —No —dijo. Temía que pudiera oler la aceleración de las feromonas en su sangre y notar el aumento de la temperatura de su piel. —Eso fue hace una generación. Su piel ya no conocía el calor. nosotros necesitamos tu ayuda. —¿Y eso es malo? —No seas mezquina. . asomándose fuera del coche. Espera. un gesto muy intencionado viniendo de un ser que podía ser más sigiloso que la niebla —. —Claro que sí —Jazz no se detuvo. por leve que fuese. —Ahora no. como si pudiese salir de él—. Luego echó abajo la desesperada resistencia de su psique y la tiró de espaldas. Lo fue entonces y lo es ahora. no te va —la sombría rabia de su mirada encajaba a la perfección con el duro temperamento de la bruja.15 - . Vamos. o el acelerado ritmo de su corazón.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR hacía siglos que no latía. Si quieres guardarme rencor para siempre. pero nunca podría retenerlo por mucho tiempo. fuego —coincidió Jazz. Se limitó a permitir que la llama anaranjada de su mano creciera visiblemente—. pero necesito que me escuches unos minutos. Deseaba hundir su nariz en la curva de sus hombros. no se volvió.

—Dímelo a mí. Jazz lo había sustentado de otras maneras a lo largo de los siglos. —Atrás —espetó la bruja. No le sorprendió que sacara todo su temperamento al verle. cielito —invitó Irma—. el cambio nunca pasaba por Jazz.16 - . Cuando no esté tan cascarrabias como ahora. El vampiro atravesó a la fantasma con su mirada y calibró la disminuida llama que Jazz aún controlaba. El mundo podía cambiar.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR eso me lo puedes conceder. le explicaré por qué necesitas su ayuda. escudándose tras la puerta del coche antes de que su curiosidad natural. Nikolai sacudió la cabeza frustrado mientras contemplaba cómo desaparecía su ex amante. Sabía que no era una retirada por su parte. Sabía que no sería fácil horadar el duro caparazón que ella había erigido a su alrededor con los años. Con un rápido giro de la llave. montándose en el coche y cerrando de un portazo. Jazz nunca se retiraba. Sin embargo. —Cáete en una estaca —recomendó Jazz. ella sola hubiese bastado para saciarlo. —¡Por todos los cielos. arrancó el motor y salió rodando sin dudar en quemar neumático. por mucho que así fuese. pero era un hombre testarudo. algún día conseguirás matarnos a las dos! —se oyó el eco de protesta de Irma perderse en la noche. Si fuese un vampiro que se alimentara de emociones. la ardiente pasión que parecía alimentar su alma. pero. . Sólo reagrupaba sus fuerzas. la obvia atracción de Nikolai y su traicionera libido la doblegasen. Y Jazz Tremaine bien merecía el esfuerzo. Era lo primero que había notado en ella. Y dio las gracias a la Providencia por ello.

aun así… No. Nunca más. con un poco de suerte. quisiera o no admitir su propia vulnerabilidad. y cada vez que cedía y decidía echarle una mano acababa en su cama. Pero no. En palabras del doctor Phil. un miembro tan refinado de la alta sociedad. Aún no tenía claro si quería clavarle una estaca o hacerle el amor. Ahora sólo le quedaba el humor de una resaca.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 2 Jazz no hizo caso de las quejas de Irma sobre las horas que eran y su mala actitud hacia Nikolai. Jazz no quería enzarzarse en una discusión con la fantasma gruñona que ocupaba el asiento del copiloto de su coche. Mi abuelo fue unos de los padres fundadores de nuestra ciudad y abrió el primer banco. No te mataría hacer algo bueno de vez en cuando. Pero. como eres. me extraña mucho que quisieras entrar en un establecimiento donde se sirve alcohol! Jamás se me ocurriría ofender tus sensibilidades de esa manera. —¡Irma. —¡Lo mínimo que podrías hacer es hablarme! Regresó de sus pensamientos sobre Nikolai y sus preocupaciones. Así que. me dejas a merced de cualquier borracho que pueda aparecer. —Jasper. La boca de su estómago se convirtió en un trampolín. Se sacudió firmemente de la cabeza todo pensamiento relacionado con Nikolai. Sé que tienes el poder para hacerlo. siendo. El problema con ese vampiro cabezota era que podía fastidiarle la vida indefinidamente. Nebraska. No quería darle nada. Después de tantas décadas aún le afectaba demasiado. ¿Por qué tenía que aparecer Nikolai siempre cuando atravesaba un buen momento y pensaba que su vida iba encarrilada? ¿Y por qué tenía la deprimente sensación de que no sería la última vez que lo viera? Puede que porque ya lo hiciera en el pasado. Iowa? Irma alzó la barbilla. Pero no podía acallar las insistentes punzadas de su voz dentro de su cabeza cuando dijo que algunos de los suyos estaban desapareciendo y que al menos podía dedicarle diez minutos. al menos por el momento.17 - . en vez de su ex. Lo conocía lo suficiente como para saber que si sentía que necesitaba su ayuda. El tibio runrún de la cerveza se había disipado en cuanto divisó al policía vampiro. si te tomaras la molestia de intentarlo —se quejó Irma—. en sus sueños. —Pudiste haberme llevado contigo al bar. Y si no hubiese sido por la . Otra vez no. o cedía y se dejaba enmarañar en cualquiera que fuese el problema en el que estaba enfrascado o lo seguía evitando a toda costa hasta que captara el mensaje. la acosaría hasta obtener lo que quería. con los que acabar. Ahora mismo tenía otros parásitos con los que lidiar y. maldita sea. tenía muchos asuntos pendientes con su ex novio. Ya tendría mucho tiempo para pensar en él más adelante. ¿De dónde eras? ¿Raspberry.

Esa parte de la ciudad representaba una parte de su historia que Jazz quería mantener intacta. La Irma irritada era mucho peor que la Irma en cualquier otra circunstancia.18 - . otorgando a la noche un aire tenebroso que encajaba a la perfección con el humor de Jazz. Además. pero el Alto Consejo Arcano tenía muchas normas sobre no usar la magia para algo que no fuese por un bien mayor. cuanto más se acercaba a su casa. Afortunadamente. Si dependiera de ella. ¿verdad? Jazz dio un respingo. . No sería justo dejar aquí a la pobre mascota sólo para que tú tengas compañía. —El coche no necesita calefacción. Farolas de otro tiempo se erigían como centinelas silenciosos de un pasado largo tiempo olvidado mientras iluminaban viejas mansiones victorianas de tres y cuatro plantas. pero siempre temía que la avaricia del ayuntamiento encontrase una manera de sacudirse de encima el viejo pasado. Tú ya andabas por ahí en esa época. y tú tampoco. En cuanto giró en la calle y vio las casas. Proteger su casa no parecía estar incluido en esa categoría. Muchas de las casas a cinco manzanas estaban catalogadas como patrimonio histórico. sintió que ése era el lugar donde quería quedarse para siempre. —Irma. más se aligeraban sus ánimos. no podría interactuar contigo porque no te oiría cuando le hablases. cuando giró por una calle cuyas viviendas laterales hubiesen sido congeladas en la década de 1880. —¿Y qué me dices de una mascota? —el fantasma se giró sobre el asiento para mirar a Jazz—. aunque puede que una mascota sintiera tu presencia. Esto es como un frigorífico. a los granjeros no les habría ido tan bien durante la Depresión —miró fijamente a Jazz—. tienes un equipo de televisor y DVD para entretenerte —Jazz lo había dispuesto para que Irma pudiese cambiar de canal verbalmente e introducir el DVD de la colección que quisiese ver con tan sólo decirlo. Desde el primer momento se vio tentada de establecer conjuros de protección especiales en la manzana. Aún estaba ignorando la perorata de Irma diez minutos más tarde. —¿Sería mucho pedir que me comprases un pequeño calefactor? — bufó Irma mientras Jazz giraba para acceder a la zona privada de aparcamiento y detenía el coche junto a un llamativo Porsche rojo—. Pero si alguien se ponía tonto con construir allí. Muchos de ellos no perdieron sus granjas porque estuvo dispuesto a trabajar con ellos en vez de embargarles las propiedades. Se armó de paciencia mientras escuchaba a la mujer divagar acerca de su ciudad natal y su muerte. Sabía que a la fantasma le gustaba trasnochar viendo infocomerciales. su destino no estaba muy lejos del Murphy's. Jirones de niebla cernían sus fantasmagóricos dedos alrededor de las bases metálicas de las farolas.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR generosa naturaleza de mi padre y sus contribuciones a la comunidad. —Una casa no es un hogar sin una mascota —dijo Irma remilgadamente. ningún promotor inmobiliario jamás podría construir un edificio de apartamentos de veinte plantas o ninguna otra construcción en esa zona. Afortunadamente. Sí señor —su mirada se mudó en una sonrisa nada amistosa —. tendría que replantearse su política de no interferir. ¿Qué hay de malo en tener algo de compañía? Jazz suspiró.

Activó el sensor que cerraba automáticamente la puerta del aparcamiento cuando salió del edificio. Al acercarse a la casa. y conseguía hacerla reír. Le dieron ganas de darse un puñetazo en la mandíbula para acallarla. Demonios. Nikolai haciéndole el amor en una villa en la cima de una montaña de Italia. Y ella también sufriría. «Siempre es mejor dejarlo para más tarde». Nikolai y sus demonios habían jugado con su mente demasiado tiempo. Le gustaba que su compañero de piso se preocupara por ella y le gustaba hablar con él cuando necesitaba un oído paciente. Nada que fuese fácilmente rectificable. Eran muchos los exquisitos recuerdos. celdas de cárcel y amenazas de ahorcamiento o decapitación. Si se quedaban juntos demasiado tiempo. No merecía la pena. su noche se había visto arruinada cuando Nikolai apareció y todo tipo de recuerdos salieron a flote. Krebs le caía bien. y enfurruñarse. Krebs había vuelto. le sugirió una inconveniente gárgola en su mente. merced al vampiro de rostro sombrío que había conseguido acelerarle el corazón con tan sólo tocarle la cara. haber bebido más cerveza y haberse relajado sin más. Pero no. En vez de ello. sólo conseguiría aprender nuevas formas de hacer sufrir a un vampiro. Puede que también dejarse llevar por uno de sus berrinches que hacían que los cuadros se cayesen de las paredes. Ella confinada en una asquerosa celda de Praga porque él pensaba que formaba parte de una banda de ladrones. Pero sigo necesitando un calefactor. que era la suya.19 - . Deseó haberse quedado en el Murphy's un par de horas. . —¿Cómo llamas a esos monstruos peludos que tienes en casa? —Calzado —Jazz abrió la puerta. muchas gracias. Huyendo de los gendarmes en París. porque se haría preguntas si lo rehuía. donde la luna brillaba sobre ellos como plata fundida. alzó la vista y vio que la luz destacaba los elaborados motivos de los cristales tintados de las ventanas de la primera planta. tendría que pararse un momento donde Krebs y hacerse la buena. Sobre todo desde que tenía demostrado que a los hombres no les gusta escuchar las angustias de una mujer. los jarrones bailasen The Hustle y los fuegos artificiales volasen por toda la habitación. Fue entonces cuando decidió que lo mejor sería alejarse de Nikolai.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Me las he arreglado perfectamente sin una todos estos años. optaría por el camino alegre de momento y dejaría las rabietas para más tarde. pero también eran muchos los referidos a los últimos cinco siglos. cuando lo mejor hubiese sido mantenerlos bien enterrados en un rincón de la mente con la puerta cerrada y atrancada con varios juegos de cerrojos. Hurra y vaya faena. Sólo le apetecía subir a la segunda. Pero Jazz ya no escuchaba. Era guapo y divertido. que implicaban argollas. todo en uno. Son criaturas muy delicadas. —¿Y qué me dices de un canario? —Irma no estaba dispuesta a rendirse—.

suéltalo —acunó su copa de vino entre las manos. hombre! Una entrañable melodía de jazz se escapaba de la primera planta. dejando una de las copas de vino lo bastante cerca de él. Un hombre de melena oscura estaba sentado frente a una pantalla plana de treinta pulgadas que mostraba líneas de código en constante movimiento. Vamos.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Lástima que no pudiera hacerlo en la mandíbula de la gárgola. mirando alrededor para asegurarse de que decía la verdad—. La elaborada letra dorada oscura que se desplegó por la pared le indicó otra cosa. Se percató del tenue brillo que cubría la pared del dormitorio que había dejado despejada deliberadamente. Me pregunto qué me habrían hecho a mí si al final hubiese lanzado esa bola de fuego —murmuró para sí. Hundió los dedos hasta el cráneo. donde vivía.» Las ornamentadas letras fueron desapareciendo poco a poco de la pared. Alto Consejo Arcano. No iba a sentarme ni nada —protestó. desde 1921! —le espetó a la pared vacía. también conocido como Jonathon Shaw Tercero. —¿Por quién es el luto esta noche? —preguntó ella. Eurídice. concentrado en la contemplación del monitor.20 - . Rectora. Se cambió rápidamente y se puso una camiseta azul pálido y unos pantalones cortos decorados con nubes. —Podría ser peor. Krebs. masajeándose el cuero cabelludo mientras se dirigía hacia la puerta. suma sesenta días a su destierro debido al uso erróneo de su poder anoche. el interior de la primera planta era totalmente vanguardista. Hizo una pausa. pero el recuerdo de las palabras estaba impreso en su mente. El Alto Consejo Arcano no encajaba bien los nombres modernos. Si bien el exterior de la casa reflejaba la riqueza del pasado. ideal para trabajar. Krebs. de la aldea de Ardglass. Tomó un sorbo y volvió a dejarla en su sitio. —¿Quién dice que estoy de luto? —preguntó él con voz monótona. Largas mesas estaban cubiertas de modernísimos ordenadores que harían babear a un loco de la informática. ¡Vamos. Introdujo sus pies en sus pantuflas favoritas y se soltó el pelo. pensando que sería un «correo de pared» entrante de una de sus hermanas brujas. pero no tanto como para arriesgar un derrame sobre el equipo. —Sólo pones a Miles Davis cuando la fiesta va de penas —se apoyó en la mesa pero se alejó cuando él frunció el ceño—. donde habían tirado las paredes para crear un espacio abierto. mientras ascendía hasta la primera planta—. «Se avisa que Griet. no desvió la mirada del monitor mientras sus dedos volaban sobre el teclado. Insistir en sus nombres de nacimiento era su torpe manera de pensar que mantenían el control sobre las brujas desterradas. Hizo una parada en la nevera y preparó dos copas de Chardonnay antes de subir a la segunda planta. No es que fuese a servir de gran cosa. Jazz alcanzó la parte frontal de la casa. Después . Hizo un gesto de agradecimiento con la cabeza antes de coger la copa de vino. ¡Y mi nombre es Jazz.

pero su encuentro con Nikolai había dado . que habrían parecido adorables de no ser por sus largos y afilados dientes y el hecho de que esos dulces conejos gruñían en vez de rechinar. Sigo convencido de que están detrás de la desaparición de dos CD míos muy importantes. El sonido de murmullos en un idioma desconocido consiguió penetrar la concentración de Krebs. había rechazado la tradición de acudir a Harvard para luego subirse al negocio familiar. Sus orejas se meneaban hacia delante y hacia atrás al tiempo que las cabezas se movían hacia los lados mientras charlaban entre sí. Como su cena. —¿Qué están diciendo ahora? —No quieras saberlo —miró alrededor de la mesa—. No hacían falta los poderes de una bruja para saber que la tópica rubia de ojos azules veía en Krebs su billete directo para la sociedad de California. —Sí claro. volvió a encarrilarse. Jazz asintió mientras bebía el vino. supo que había encontrado a una buena amiga. Jazz sabía que la experiencia le había enseñado a no tocar las caras de los conejos si quería conservar los dedos. Krebs. Seguro que piensan que aquí existe una política de puertas abiertas. Jazz se alegraba de que comprendiera su aspecto de bruja. cuando Jonathon dijo que se identificaba con el tranquilo joven rebelde. Una pequeña. Lo que ella no sabía era que Krebs había destrozado a su familia y dilapidado su fortuna hacía quince años. Además. Krebs. Jazz se sorprendió.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR de ver con él un maratón de Dobie Gillis en TV Land. Tras unos duros años explorando el sexo. —¿Es que tenías que traerlas aquí? —preguntó—. Sabía que él tenía la esperanza de que Heather fuese el amor de su vida. Les encantaba mordisquear todo lo que se acercaba a su boca o cualquier cosa que pudieran alcanzar. Y les caes muy bien. —Vamos. Una intricada cadena de oro con una diminuta escoba de oro rodeaba el tobillo de Jazz. Durante una breve noche regada de vino. Cuando alquiló la segunda planta a Jazz hacía cuatro años. y había preferido seguir su propio camino. incluso acariciaron la idea de hacerse amantes. pero prevaleció la cordura y la amistad floreció hasta acercarlos más de lo que hubiera sido posible de haber una relación sentimental de por medio. amatista parpadeaba desde el palo de la escoba. Gracias a su tendencia al diseño inusual de páginas web y muy buen ojo para la inversión inmobiliaria. Jazz bajó la mirada hasta sus blancas pantuflas peludas. las drogas y el rock and roll. las preocupaciones económicas eran cosa del pasado. estaban solas. Tendrás que demostrar que se comieron esos CD. quizá. y en este sitio precisamente es donde no pueden estar. posando las manos sobre el teclado.21 - . en honor a Maynard G. También tenían el sistema digestivo de un triturador de basura. ¿De verdad comprendes lo que dicen? —preguntó. Miró a los pies de Jazz y rezongó. ¿Tienes algo de comer por aquí? No he cenado nada —había previsto pasarse por el auto restaurante Inout camino a casa. coronadas con cabezas de conejito. Ya es bastante malo que sepan entrar solas para alborotarlo todo cuando no estoy. pero perfecta. —Heather quiere conocer a más gente. lo había apodado cariñosamente como Krebs. En un comportamiento típico de Krebs.

Estiró las orejas y las dejó tiesas y las babas empezaron a deslizarse entre los dientes. lo miró. Una cosa que nunca he sabido. Lucyyy. en serio. y volvió a su trabajo. Ella mostró un gran interés en una pila de papeles que había cerca. Krebs dio un respingo cuando Fluff. la pregunta le sentó mal. —Si se hacen sus necesidades en el suelo. pensar en la hamburguesa le hizo la boca agua. —Estás muy mal. mujer —miró a las pantuflas parlanchinas—. ¿qué dicen? Uno de los conejos alzó la mirada y rechinó los dientes.22 - . En serio. No les gustan las alturas. o puede que fuese Puff. ¿Son machos o hembras? Ella se encogió de hombros. como aún estaba enfadada al llegar a casa.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR al traste con su apetito de una doble-doble con cebolla y extra de patatas con un buen batido de chocolate. Era demasiado vaga como para volver a bajar y buscar comida si había alguna probabilidad de encontrarla arriba. Y. baja a la cocina. Jazz sonrió. —Nunca lo he averiguado. obediente —. tendrás que limpiarlas —se volvió hacia el monitor. además del mensaje de pared de Eurídice. y ellos nunca me lo han dicho. cuya mirada se desvió hacia la izquierda—. es que el mundo se acaba —echó un ojo a Jazz. tomando en cuenta la inesperada aparición de Nikolai en el Murphy's. Krebs meneó la cabeza. ¡Maldito fuese por arruinar sus planes para la cena! Un leve zumbido sacudió el cielo. Lo bueno de ser una bruja era que no tenía que preocuparse por las calorías. Supongo que depende de su humor y de si hay chocolate cerca. no se le ocurrió comprobar si había algo de comer en la nevera cuando se sirvió el vino. . su literalmente violenta reacción hacia él y su solicitud de ayuda. pero ¿qué has hecho? —preguntó con una mala imitación del acento de Ricky Ricardo. Una de sus peores rabietas de 1965 provocó un apagón general que acabó en los titulares de todas las noticias nacionales. Él meneó la cabeza y masculló algo parecido a: «Luego la has armado gorda». Jazz se inclinó para tener una mejor perspectiva. Si tú no tienes tiempo para comer. —Nada. Krebs ladeó la cabeza y dijo: —Vaya. Aun así. No me puedo creer que no te hayas parado en alguna parte a comprar comida. —No. espero que no sea una tormenta inesperada. ¿no tienes nada para comer aquí arriba? —estaba dispuesta a rogar mientras no le preguntase por el trueno. que es donde suele estar —ladeó la cabeza para escuchar mejor la cháchara de las pantuflas. aunque fuese incapaz de leer una sola línea de código. —Si quieres comer. Aquello le costó una penalización de cuatrocientos años. Pero. La pantufla volteó la cabeza hacia abajo y emitió un chillido. Jazz sabía que para él no era más que un galimatías—. Exhaló de alivio cuando Jazz bajó su pierna. derramándose sobre el suelo de madera. —Fluff y Puff están debatiendo si es verdad que los humanos saben a pollo —alzó una pierna recta.

¿Lo pillas? Me parto. El sitio de Leticia no ha sufrido un solo ataque. «Bienvenido a Citas después de medianoche». introduce tu contraseña para acceder al portal.23 - . Jazz saltó de la mesa y se apoyó sobre el hombro de Krebs para leer los perfiles de los miembros. Echó el pensamiento despiadadamente al compartimento de la mente donde metía todo lo que no quería ver. «Por favor. —Caramba. —Es que no es sólo un servicio de citas en línea. que ocurrente. Sus dedos volaban sobre el teclado.» —Se parece más a un burdel en línea especializado en dominadoras en vez de un servicio de citas —comentó Jazz. ¿Faltan anuncios de vampiros? —señaló una serie de dibujos que eran muy vivos para criaturas cuya FRM (fecha real de muerte) significaba que los individuos llevaban largo tiempo muertos desde el punto de vista mortal. —Quién diría que las criaturas de la noche y los seres mágicos disfrutarían tanto navegando por la web. el código desapareció y fue sustituido por una cortina de lazo negra que cayó sobre la pantalla. Lo último que quería era recordar al hombre que era capaz de elevarla al éxtasis sexual y traicionarla un segundo después. Krebs habló entre dientes. La mención de Nikolai sobre la desaparición de congéneres suyos le hizo cosquillas en la trastienda de su conciencia. Antigua estrella de la NFL busca pareja atlética tipo cero positivo» —agitó la cabeza—. Él sonrió. —Oh. tú los códigos no los validas. que podrían rivalizar con el mismo Gobierno de Estados Unidos. vanidad. sonó una voz femenina digitalizada por los altavoces. «Vanidas». —«Contable nocturno busca pareja dada a los números. . —No con la cantidad de cortafuegos que he instalado. Krebs. Hay muchos servicios de citas por ahí. mira cómo me río —puso los ojos en blanco. dio un portazo y echó la llave. ¿Estás seguro de que este sitio no está al alcance de cualquiera? Los anuncios de bares de sangre y los grupos de autoayuda vampíricos suelen ahuyentar a todo ser vivo. Y eso que diseñas sitios corporativos mayoritariamente para los viejos seres de sangre caliente — bromeó.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —¿De quién es la página en la que estás trabajando? —Estoy haciendo labores de mantenimiento para «Citas después de medianoche». pero el suyo tiene más clase y es tan exclusivo que hay vampiros rogando ser aceptados por todas partes. Gran parte se debe a mi diseño de la página web. por supuesto. Hasta a mí me dan un poco de escalofríos. Un leve rumor sonó en el cielo. En cuestión de segundos. los «vanidas» —ella sonrió y luego estalló en risas—. le plantó un beso en la cabeza y se acercó más al monitor—. sí. Leticia quería darle un aspecto más pegadizo. sino que está destinado a vampiros —señaló Krebs. Una pequeña caja plateada cobró vida en la esquina inferior derecha. Leticia es una mujer de negocios muy inteligente. tecleando la contraseña y comprobando cada página—.

—¿Cuántos años tienes exactamente? . Ella estudió los dibujos. sino toda la casa maldita con tu suegra muerta y completamente enloquecida no es baladí —se puso a improvisar un baile sobre el suelo de madera—. —Eso es bastante más de la cantidad inicial. Tengo que acabar esto esta noche. y que aquellos que han tenido éxito con el tratamiento han vuelto a su vida mortal. No sólo un bote de galletas. Algunos dicen que los han secuestrado. Con un poco de ayuda de moi —agitó sus dedos delante de la cara—. Siempre advierto a mis clientes de antemano de las consecuencias si intentan timarme con los honorarios. Lanzó calumnias sobre un hombre que era incapaz de ofrecer grasas y tentempiés llenos de colesterol a sus visitas. —Nada de chistes sobre la edad. tarifa extendida —sus pantuflas de conejo se pusieron a entonar una cancioncilla desafinada al ritmo de su baile—. nadie ha salido a decir qué es verdad y qué no. Cambió de tema rápidamente—. —Hmm. Martin «Inmoral» Reynolds aprendió su lección por cinco de los grandes.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —De verdad espero que no haya tormenta. ¿no? Krebs alzó la mirada y sonrió ante la referencia a una versión vampírica de las fotos de niños desaparecidos impresas en los cartones de leche. —A mí me ha parecido más un avión volando bajo —dijo Jazz con un tirón nervioso. por favor —una insistente exploración entre servilletas y cremas no lácteas de tamaño único dio sus frutos en forma de una cuchara de plástico que parecía razonablemente limpia.24 - . Lo último que necesitaba era una lección de la Madre Naturaleza sobre no pisar su terreno. También hay artículos que hablan de las desapariciones en algunos espacios vampíricos. o la gente empieza a darse cuenta de que no envejecen. Los vampiros siempre están de acá para allá. —¡Eh! ¿Cómo te fue con ese cliente gorrón tuyo? ¿Te pagó al final? —Por supuesto. si ver la cara de su suegra sobresaliendo del cuadro de Picasso o el pánico que le entró cuando supo el tiempo que le llevaría enterrar todos los fragmentos de la antigualla de tarro de galletas que le rompí. Hay incluso rumores según los cuales existe una especie de cura contra el vampirismo. Hasta ahora. No sé qué me gustó más. Hay muchos anuncios de vampiros desaparecidos colgados. —Y tú sí que sabes de antiguallas —murmuró él. Martin averiguó de primera mano cuáles pueden ser esas consecuencias. Krebs dejó escapar un silbido. Tiene suerte de que no me ensañase más —se encaminó hacia la mini nevera que había en un rincón de la habitación y se puso a rebuscar. ¿Qué puede llevar a los vampiros a pensar que los suyos están desapareciendo? —Eso da igual. —Lección extendida. supongo que no sería lo mismo tener las fotos de los vampiros desaparecidos pegadas a las bolsas de sangre. Finalmente dio con una copa de pudín de sirope de caramelo—. No pueden quedarse en un mismo sitio por mucho tiempo.

Estaba decidida a hacer lo que fuese para no volver a cruzarse con él. Sin decir nada. salvo en la época en la que tuvo que ejercer de chofer de aquellos que no se veían al volante.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR A pesar de que Jazz contaba retazos de su vida a Krebs. Lo primero que vio fue al gato lanudo del vecino derrapar para detenerse en medio de la acera de enfrente. Una de las razones por las que le encantaba esa casa era porque se encontraba a diez minutos a pie del paseo marítimo y la playa cuando necesitaba una ración de algodón de azúcar. estaba a salvo de convertirse en un tentempié nocturno. Se quedó sentada en silencio. Jazz arrugó la nariz y ejecutó un lanzamiento perfecto hacia la papelera que había junto a la silla. No tenía demasiadas relaciones con la comunidad de los no muertos. y a ellos tampoco les entusiasmaban las brujas. quisiera ella o no. Cuando el gato salió . —Jazzy. —No estás precisamente vestida para dar un paseo. Krebs fingió estremecerse. Después de todo. me alegra que estés de mi lado. satisfecha con observar a Krebs realizando su propia magia. una mujer tiene que guardarse sus secretos. El enorme disco multicolor de la noria que giraba dominando el océano imprimía magia a la noche. —Soy bastante mayor. Tampoco le gustaba trabajar con ellos. cosa que necesitaba urgentemente después de su enfrentamiento con Nikolai.25 - . Debería ser razonablemente fácil. Los vampiros no eran su compañía favorita. Jazz se rió y una de las pantuflas gruñó en respuesta. Jazz imaginó escuchar el siseo saliendo de la boca del felino mientras contemplaba algo invisible al ojo humano. cariño. Dudaba que él fuese a apreciar que ejercía una influencia tranquilizadora en ella. pensaba que tus conejitos devoradores de hombres eran criaturas non gratas después de su última visita. sintió que la presión crecía sobre ella. Al ser su sangre venenosa para el sistema digestivo de los vampiros. Procuraba mantenerse alejada de ellos. —Están convencidas de que fueron víctimas de una conspiración. Ella volvió a subirse a la mesa para acabarse el pudín. saltó de la mesa y volvió a la ventana que dominaba la calle. Y Puff tenía la garganta mal ese día. Krebs apartó la vista de su trabajo y notó su expresión pensativa. Al sexy vampiro nunca le costaba ponerle las hormonas a cien. irradiando con la mirada la copa que había dejado sobre la mesa. Se limitó a sonreír. Fluff dice que no hay manera de que pueda comerse a un hombre entero. Eran terribles con las propinas. Además. A pesar de la amplitud de la habitación y la altura del techo. cariño. —A la papelera. Oteó la oscuridad y arqueó el lomo. Las luminosas atracciones de un parque que ocupaba el cercano paseo marítimo se veían claramente desde allí. Se acercó a una de las ventanas que daban a la fachada y miró fuera. no se lo había contado todo. por favor —dijo Krebs.

Por el tamaño de la bola de fuego invocada en el callejón. No le había recibido precisamente con los brazos abiertos cuando la abordó. Si había una cosa que Jazz comprendía. Una fugaz sonrisa tocó sus labios. No necesitaba sus poderes para saber lo que era la figura casi invisible. la niebla no era ningún obstáculo. Nikolai. Resultaba extraño.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR corriendo. sino que desaparecían para siempre. porque saltaba a la vista que Jazz tenía un fuerte apetito sexual. tuvo suerte de no haber acabado hecho un montón carbonizado. pero era un alivio que estuviese libre. Imaginó oler su picante perfume entre mezclándose agradablemente con su olor natural. Nick ignoró la fría niebla que lo rodeaba y emborronaba parcialmente la casa del otro lado de la calle. para ayudarle a descubrir cómo y por qué los vampiros que buscaban una escurridiza cura para el vampirismo no regresaban a la vida mortal. Notó que había amilanado el gaélico de su voz. No le costó ver a Jazz frente a la ventana de la primera planta al tiempo que escuchaba la música de jazz que arrebataba el alma. que Jazz era la única que podía ayudarle a él y a los de su especie. era que en el mundo sobrenatural había pocos secretos. aún no podía ocultar según qué cosas. Con su visión potenciada. la única bruja con suficiente poder y redaños para desafiar al Alto Consejo Arcano y emplearlo. Búscate otra bruja.26 - . Por muchos siglos que hubiesen pasado. pero lo que no sabía era que su herencia se manifestaba cada vez que las emociones se hacían con ella. No pienso jugar contigo nunca más. Escuchó sin complejos la conversación entre ella y su compañero de piso. ¿verdad? —murmuró—. Volviendo a la escena del bar. la bruja reparó en un borrón que se movía cerca de la puerta frontal del vecino. que no parecía ser su amante. parecía curarse más despacio que de costumbre. Tenías que recordarme que has vuelto y que pretendes volver a meterte en mi vida con la excusa de que necesitas mi ayuda. Avanzó lentamente por la calle hasta el paseo marítimo. Considerando que la acababa de oír murmurando. Se sobresaltó cuando un movimiento a uno de los lados le recordó la cadera lastimada. . Algunas cosas no cambiaban nunca. todo se quedó quieto. —No podías dejarlo sin más. Era difícil de creer que no hubiese un amante. Sabía que había hecho bien en encontrarla. recordó que el único sentimiento intercambiado entre ella y Murphy no había pasado del coqueteo inocente. Entonces. El poder de Jazz había aumentado considerablemente desde la última vez que se vieron. supo que esa información no le haría ningún bien. No se paró a pensar cómo había descubierto donde vivía.

no deberían volver a castigarla porque. —¿Una hermandad femenina? ¿Te refieres a deseables jovencitas correteando por ahí en camisetas minimalistas y diminutos pantalones. utilizaría la magia para el bien.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 3 —Krebsie. Su rabieta de bruja le había dejado tan sobreexcitada la noche anterior. Si quieres comida. Tengo que pasarme donde Dweezil para recoger mi paga y tengo una cita para eliminar una maldición en una hermandad femenina —cuanto más pensaba en esto último. que estaba sentado a la mesa. —No. O también puedes menear la nariz y hacer que aparezca el desayuno. tengo cosas que hacer hoy —usó su excusa favorita —. o ya se encargaría de darles una lección infernal. en cierto sentido. yo hice la compra las últimas tres veces —le recordó él—. Tampoco hay mantequilla —miró por encima del hombro a Krebs. El escrutinio de las estanterías de la puerta resultó igual de fútil. asegurándose de que nada se le derramase sobre el polo azul marino y sus pantalones caqui. Dejó caer los hombros y la cabeza ante la perspectiva de acometer la tarea menos grata para ella. Además. no hay jamón —una Jazz con un serio déficit de sueño contemplaba el interior de la nevera mientras calambres de frío sacudían los dedos de sus pies. Krebs. tenía el pelo recogido en un amasijo a un lado de la cabeza y las marcas de las sábanas seguían dibujadas por toda su mejilla—. Aceptó el trabajo con la esperanza de que un poco de magia disipase su irritación de la noche anterior. y puede que incluso menos? ¿De esas que estarían encantadas de aprender . —Eso está prohibido. Abrió el tarro de harina de avena que tenía delante—. cariño.27 - . Además. más deseaba no haber cogido el teléfono media hora antes. —Yo hice la compra la última vez. —Jazz. Lo siento. que dormir se había convertido en una tarea casi imposible. te toca a ti ir de compras. cariño —le devolvió el tiro—. Literalmente. tendrás que ir a comprarla. No tenemos nada de comer —se aseguró de sonar todo lo lastimera posible sin llegar al terreno de lo abiertamente patético. Se dejó caer sobre la otra silla de la mesa. El interés de Krebs se encendió. Cinco minutos de estudio y las estanterías de la nevera seguían tan vacías como la primera vez que la abrió. Ojalá las chicas no hubiesen echado mano de un raro conjuro para mejorar sus notas o buscarse pareja para el siguiente baile. Tendrás que saltar a la palestra y hacer tu trabajo. Y gracias a Fluff y Puff ningún repartidor volverá a esta casa. Ponte esas braguitas de tiras de cuero y lidia con la situación. cielo. El estaba concentrado en su desayuno. Se había levantado con tan mal pie que ni siquiera se había molestado en lanzarse un conjuro de glamur para tener un aspecto más presentable hacia el mundo exterior. En vez de ello.

Dijo que era una emergencia extrema e insistió en que fuese hoy mismo. Es una emergencia. críos correteando y gritando por todas partes. —Creo que puedo encargarme sola. Ella alzó la cabeza y le lanzó un gruñido digno de los adorables Fluff y Puff. No quiso especificar nada. Dijo que tendría que verlo por mí misma. Es un sitio horrible. ¡No es justo! —Deja los pucheros. te verían como a un anciano. el encargado. Es más sano. donde las amas de casa suburbanas bloquean los pasillos mientras cacarean con sus amigas o con el móvil.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR el fino arte del sexo con un hombre más veterano? Quizá debería acompañarte. Perdió la mirada en la cafetera durante un buen rato. pero no irás hasta que te hayas pasado a ver a Dweezil. Para facilitarte la vida. Debió haberse servido una taza antes de sentarse. Una Jazz cansada era una Jazz irritable. —¿Comparamos partidas de nacimiento? Chasqueó los dedos hacia él. no pienso preocuparme. Te sentirás más humana cuando ingieras algo de cafeína. Bébete esto. Y como no ha dicho que haya vidas en peligro. Krebs se levantó y se dirigió hacia la cafetera. consciente de que ella no comería nada extraído de granos naturales lleno de colesterol bueno. Teniendo en cuenta la pobre histérica con la que hablé hace un momento.28 - . ¡Y encima no puedo desintegrarlos! —lloriqueó—. levantando una ceja. no es agradable. Tengo que irme. —Te comiste las últimas hace tres días. No te van y no vas a conseguir que me apiade de ti —empujó la segunda taza en su dirección—. —Quiero una tostada con huevos —un destello de esperanza iluminó sus ojos—. Seguro que. Jazz. —Sigue intentándolo. he escrito una lista de la compra y la he dejado junto al teléfono —le plantó un beso en la . —Pero ¡es que no quiero ir a comprar! —apoyó la frente sobre la mesa—. Rellenó su taza e hizo lo mismo con otra. apostaría a que los números de sus zapatos son notablemente más altos que sus cocientes intelectuales. sea lo que sea lo que hay allí. que se acaricia sus meloncillos mientras contempla los míos. Un montón de chispas revolotearon alrededor de su cabeza como un enjambre de abejas multicolores. prepárate unos copos de avena. A esa edad. —Interesante. lo cual me preocupa. Si tanta hambre tienes. Apuró su cuenco de copos y el zumo de naranja antes de levantarse—. Y Fred. —Ya quisieras. Jazz sonrió. de todos modos —sonrió. —Es probable que su idea de una emergencia no case mucho con la mía. ¿Nos quedan bizcochos o tiras de tostada francesa? Quizá debería comprobar la nevera —se dispuso a levantarse. Krebs agitó la cabeza. Miró por encima de su hombro. —¿Comprendes ahora por qué no puedo ir de compras hoy? A lo mejor podrías hacer una parada en la tienda después de tu reunión —lo miró esperanzada.

oyó el ronroneo del motor del Porsche alejándose por el camino. Jazz cogió su taza verde y púrpura extra grande. Lo de que los vampiros tenían que mantenerse apartados de la luz del sol no era ninguna fantasía. Quizá él te hubiese mejorado el humor. dentro. —Podrías haberme traído un poco de café —el acento del medio oeste de Irma asaltó sus oídos en cuanto abrió la puerta—. te llevará un rato. al otro lado de la habitación.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR cabeza y se encaminó hacia la puerta de atrás—. cada desliz de su pasado . ¿verdad? —Sí. El sano de Krebs consideraría las nuevas referencias como calorías sin más. todo. De camino a la salida. Claro que. Krebsie. Teniendo en cuenta que lo necesitamos. ¿Cuántas veces se había propuesto no caer en las atractivas redes del vampiro? ¿Cuántas veces se había jurado no volver a tener nada que ver con él? Más de las que podía contar con los dedos de manos y pies. Jazz también sabía cómo podía Nikolai ponerle de mejor humor. Un instante más tarde. querido! —volvió a canturrear. Mientras. Una grácil caligrafía cubrió el resto de líneas del papel. Lo cierto era que un apaño también serviría. eh…. acabaría en el asiento. Apuró su café y se puso una buena dosis en un vaso de cartón. Sólo me quieres como objeto sexual. claro. y que tengas un buen día. Comida divertida. Si lo intentases. Pásalo bien. escritas con letra impecable—. lo cual me cabrearía sobremanera —el coche arrancó con un poderoso rugido. Sin embargo. fuera —unas líneas negras tacharon la mitad de las referencias de la lista. Era todo un hecho. las tortitas individuales rellenas de crema de Hostess eran esenciales para una dieta bien equilibrada y la base de un excelente picoteo de medianoche. Para Jazz. Esta vez estaba dispuesta a no dejarse atraer por él. Te odio por hacerme ir a la compra —canturreó Jazz con su mejor voz a lo June Cleaver—. Buscaba a alguien que sabía que no estaba.29 - . eso no impidió que una voz familiar pronunciase su nombre en el viento. leyó mentalmente la lista que había en la mesa. aun así. —Lo mismo te digo. el instinto hizo que mirase al fondo del camino. Obvió despiadadamente el calor que flirteaba con sus terminaciones nerviosas. sólo quitarse la ropa. cielo. pero. —¡En tus sueños. Puede que incluso más que hablar. siempre se las arreglaba para volver a seducirla. Espero que al volver a casa no te encuentres pulgas en la cama. Nunca piensas en los demás. con la palabra «Traviesa» escrita con grandes letras a un lado y bebió el saludable brebaje. como tú puedes beber café… —Jazz se deslizó dentro del deportivo y anidó el vaso de cartón entre sus muslos—. maldito fuese. —Comida sana. se hizo con la lista de la compra y su chaqueta de cuero para combatir el frío matutino. Y no tenía nada que ver con hablar o escuchar. Mientras se dirigía al garaje. Quizá deberías haber hablado con Nicky. no me odias tanto —dijo Krebs con una sonrisa y un guiño —. cariño. —Últimamente todo te cabrea sobremanera —murmuró Irma—. —Qué va.

Irma! ¿Cuántas veces tengo que decirte que en este coche no se fuma? —Como si no hubieras conjurado tu propio humo. sin las llamativas luces y la musiquilla que contribuían a su mística. Las tiendas turísticas también estaban más tranquilas. Tres huevos fritos por ambos lados. cierras la boca y disfrutas del paseo? —Jazz aceleró en una calle bordeada de palmeras que conducía a la playa y al paseo marítimo. Por un breve instante.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR en relación con él daba a entender que era más fácil de decir que de hacer. Apuesto a que también lo freías todo en tocino y mantequilla pura —apuró lo que le quedaba de burrito y se lamió los dedos. Con una mano puesta al volante. Jamás se le habría pasado ir a uno de esos sitios para comer algo que no parece digno ni para un perro. Parece que va a hacer un día maravilloso. —Conduces como una loca —murmuró la mujer mayor—. en vez de suicidarme en su maravilloso coche —dijo Irma. Jazz saludó con la mano y el claxon a los que conocía. —Deberías considerar comer algo más sano que eso que te estás tragando. Además. Te haré saber que el predicador Morris no estaría contento con el lenguaje que empleas delante de una dama —sorbió por la nariz mientras el cigarrillo desaparecía. Yo solía cocinar un saludable desayuno para mi Harold todas las mañanas —dijo Irma—. Por nada del mundo iba Jazz a admitir que se le hacía la boca agua por un desayuno campestre. —Entonces es que el predicador Morris nunca llegó a conocerte del todo. lanzando un gruñido ultramundano.30 - . ¿por qué no te quedas sentada. ¿verdad? —Jazz salió a la calle sin mirar. Jazz no habría . pero si no se hubiese suicidado en el coche de Harold y hubiese vuelto maldito el vehículo. Jazz pensó en ofrecer a la mujer un poco de consuelo. —Me sorprende que el bueno de Harold no muriese de un infarto por todo el colesterol que le metías por la boca todas las mañanas. casi destartalada. podía tomar su café para mantener intacta su tasa de cafeína en sangre. así que. patatas fritas y mis galletas de mantequilla con conservas naturales que yo misma confeccionaba. —¡Deshazte de ese maldito cigarrillo. ¿no tenía ella bastantes problemas en su vida sin tener que añadir una vez más el «es que me vuelve loca» a la mezcla? Arrugó la nariz ante el fuerte olor a humo. —Lo que tenía que haber hecho después de descubrir que me ponía los cuernos con la sucia de Lorraine Bigelow fue echarle veneno para ratas en sus galletas. Sus dueños y empleados estaban fuera para disfrutar de lo que quedaba de la calma matutina. Bajo la brillante luz del día. estaba dispuesta a intentar una vez más romper el encantamiento que mantenía a Irma vinculada al coche… con tal de meterla en una cocina. beicon o salchicha. la noria parecía deslustrada. Sólo por eso. La obediencia de Irma sobre guardar silencio duró hasta que Jazz hizo una parada rápida en un restaurante local de comida rápida para desayunarse un burrito. ¿Puedo saber adonde vamos hoy o tendré que adivinarlo? —Vamos a hacer recados. Claro que Irma la volvía loca.

los vampiros y los enanos no se llevan muy bien. si viniésemos de noche. he tenido ocasión de ver mucho mundo. El momento había pasado. no un rumor—. con varias puertas de garaje abiertas. pero no creo que quieran tratar más contigo que tú con ellos —observó al personal de limpieza que revoloteaba por la zona como diablillos de apenas un metro. Oh. Jazz pasó junto a varios talleres de chapa y mecánica en el distrito comercial hasta que llegó a un pequeño complejo de negocios y giró para coger el camino de acceso. Al menos. arrimándose a la ventanilla. Había un edificio bajo alargado encajonado en la parte de atrás. Jazz no hizo caso de la vertiginosa sensación que se produjo en su estómago cuando escuchó decir su nombre. Pero la leve sombra de tristeza que se pasó por la cara de Irma no pasó desapercibida para Jazz.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR sido la afortunada propietaria de un Thunderbird. preparando los coches para la jornada—. Jazz aparcó el Thunderbird en uno de los huecos reservados para visitantes y salió del coche.31 - . moviendo la cabeza hacia los hombrecillos que atestaban el lugar. —Que las Providencias me asistan —murmuró. —Si intentan algo. Conducirlo era casi tan bueno como un buen polvo. —¿El hombre con aspecto de aceituna dice que yo asusto a la gente? —hizo un gesto hacia un troll que salía de la oficina—. se volvía para decirle algo a un compañero y provocaba más miradas. Y ella que pensaba que la mujer añoraba su pasado. así que no creo que Nikolai estuviese tentado de venir aquí —ella sabía que era un hecho. deseando tener una . Además. Jazz se tragó un suspiro. Dice que asustas a los clientes cuando haces esas cosas. —Oh. Y aunque conduzcas como una loca. claro. sí. Lo último que necesitaba era dar alas a una fantasma irascible. de Lucky Cock. alguno de ellos se quedaba parado mirando al Thunderbird. Jazz reprimió su risa. mientras numerosas limusinas y automóviles recibían un buen lavado de cara a la jornada de trabajo. Puede que sea imaginación mía. —Aunque hacerlo significaba que no quería que llevase a esa zorra en el coche —concluyó Irma con una sonrisa de autosatisfacción—. De vez en cuando. Jazz dio un respingo al entrar en la oficina y verse asaltada por las letras explícitas de Linger Ficken' Good. Casi. —¿Y por qué iba a querer llamar la atención? Ese hombre horrible no haría más que mandar a esas criaturas para cometer actos repugnantes con mi cuerpo —bufó Irma. Dweezil ha amenazado con volar el coche si montas una de las tuyas aquí. prometo que te protegeré tan bien como él lo haría. El letrero sobre la oficina indicaba que era un «Servicio de limusinas para todo tipo de criaturas». estáis a salvo —espetó Irma. sé que Nicky aparecería para protegerme. —Nada de hacer sonar el claxon o encender las luces porque estés aburrida —advirtió a Irma—. Sabe Dios de qué perversiones serán capaces. aquí la rarita soy yo. —Y ahora supongo que vamos a ver a ese hombre feo que tiene a todos esos asquerosos enanos trabajando para él —bufó Irma.

Cuanto más se enfadaba. Mindy. Incluso después de tantos siglos deambulando por el mundo. Si no me pagas. Jazz! —saludó la muñeca Barbie que había sentada al otro lado del mostrador. pero Dweezil no era nada agradable cuando le privaban de su música. Y. ¿Quieres esperar? Jazz deseó decirle a Mindy que le mandara el dinero sin más. al tiempo que varias obras de arte colmaban las paredes. odiaba la idea de que hubiese más Dweezils por ahí. Estuvo tentada de silenciar el equipo estéreo. no volverás a usar ninguno de mis coches en la puta vida. El curriculum de Jazz podía ser muy abultado. —Pero está atendiendo una llamada ahora mismo. Pero ¿qué humana trabajaría en un sitio como ése? —Hola. Creo que pasaré y esperaré dentro —se dirigió hacia la puerta cerrada. El ligero olor a almendra quemada que siempre desprendía la correosa piel oliva de Dweezil producía picor en la nariz. vestía una camiseta de tirantes rosa. ¿Lo pillas? —el sonido de un crepitar plástico indicó que la llamada se había terminado. Jazz habría pensado que la joven era una humana pura y dura. La mujer asintió. De no ser por esa forma casi imperceptible de las orejas y el matiz cambiante de sus ojos ultramundanos. Para mantener la coherencia estética. aunque ligeramente puntiagudas de la Barbie. Al menos eso esperaba. Una amplia variedad de juguetes sexuales vintage decoraban un pequeño armario desde el suelo hasta el techo. Resultaba el marco ideal para su cara en forma de delicado corazón con sus grandes ojos azul Dresden. Jazz no se había dejado intimidar la primera vez que vio la colección. sería muy fácil para él salir a hurtadillas por la puerta de atrás. Además.32 - . —¡Hola. para alivio de quien prefería mantenerse alejada del fisco. cuya función era impresionar e intimidar a cualquiera que se aventurara en ese santuario. pero nunca mostraba los típicos empleos de nueve a cinco que a muchos empleadores les gustaba ver.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR escafandra insonorizada. más hedor a almendra quemada desprendía su piel. Dweezil pagaba bien y pagaba en metálico. —No. —Dices que mi gente no limpia los coches para escamotearme lo que me debes. Esa era otra de las razones por las que procuraba no cabrearlo. sus piezas de antigüedad le resultaban entretenidas. Jazz se dejó caer sobre la silla de cuero que había frente al escritorio de caoba en forma de L. Dweezil ocupaba una categoría propia. pero . Así que Jazz se evitaba muchos quebraderos de cabeza presentándose para cobrar. a pesar de que Dweezil la volvía loca. ¿Está Dweezil por ahí? —Jazz señaló el despacho trasero con la cabeza. pero el problema era que Dweezil se olvidaba de pagar a sus empleados a menos que se pasaran personalmente para cobrar. ajustada meticulosamente metida en unos inmaculados pantalones de lino blanco que no mostraban una sola arruga. Unos pendientes dorados tachonados decoraban las orejas igualmente delicadas. —¿Qué quieres decir con que el coche no estaba limpio? ¡Mis putos coches están más limpios que tu trasero! —el gruñido que dio la bienvenida a Jazz era tan bienvenido al oído como arañar una pizarra con las uñas. Tenía la brillante melena rubia recogida en una coleta bastante desastrosa que al final parecía más mona que desgreñada.

el toque decisivo lo daba con los dientes verdes amarillentos que poblaban su boca. Dweezil era capaz de hacer que Ebenezer Scrooge pareciese un filántropo. y luego me exigen algún tipo de protección porque muchos de ellos han desaparecido. Lo más seguro es que estén todos en la playa. Todo el mundo sabe que no han desaparecido. se rebelaba en todas direcciones sobre su cráneo con forma de pelota de fútbol americano. Se hizo a la idea de que era una combinación de los tres. A pesar de que Jazz llevaba unos cinco años trabajando para Dweezil. Jazz abandonó su sonrisa de niña buena—. no era tan agradable a la vista para cualquiera mínimamente humanoide. Olía como si no le gustase cómo estaba yendo el día y su presencia fuese a empeorarlo. Había varios teléfonos allí esperando su siguiente ataque de ira.33 - . Primero se quejan de que mis coches no están limpios.13. Era demasiado bajo para ser un gigante. Los cotilleos también apuntaban a que tenía un segundo pene escondido en alguna parte. aún no había conseguido descubrir su linaje. mostrando su habitual mal humor. van a tener que pagar por ella. sino a una criatura sobrenatural con la piel del color de una aceituna. Dweezil le propuso prestarle el artilugio a condición de poder mirar. . Echó el teléfono roto a la papelera y sacó un sustituto del cajón de abajo. Además. Es día de paga. ¡Como si ése fuese mi problema! —farfulló—. —Tienes que trabajar más en tus habilidades sociales. Se sometieron a una extraña cura y han vuelto a ser mortales. Si bien era un color vistoso para el fruto. No perdió demasiado tiempo desestimando tan generosa oferta. —Malditos vampiros. y no les saldrá barata —alzó la vista con su expresión habitual—. Pero confirmar esos rumores estaba bien abajo en su lista de prioridades. —Sí.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR sí que le llamó la atención el vibrador de cama sobre el que se tenía que echar una mujer para usarlo. y sin duda no era un trasgo. Sus ojos negros se clavaron en ella. Una melena pajiza. tos ronca y vidrio esmerilado. ¿y tú qué quieres? —el olor a almendra quemada se hizo más fuerte. si quieren protección. marrón como el barro. —Estamos a final de mes —dijo ella. recuperando el moreno perdido. e iba inmaculadamente ataviado con un traje negro de Armani. —¿Cuál es tu puto problema? —la voz de Dweezil era una combinación de gruñido. Ella le devolvió la mirada con una luminosa sonrisa. Bueno. —¿Por qué iba a cambiar lo que me funciona? —refunfuñó. no lo bastante feo para ser un troll. Cuando Jazz hablaba de su piel oliva. Al ver que él no reaccionaba. no se refería alguien del Mediterráneo. Circulaban rumores según los cuales pagaba un extra a su sastre para que su tercer brazo quedara bien oculto a ojos del mundo. Como si ya no fuese lo bastante feo con su delgada piel pegada a sus huesos (al menos ella pensaba que eran huesos). arqueando las cejas. ¿por qué atraer más clientes cuando puedes espantarlos a todos con tu encantadora personalidad? La esquelética criatura conocida como Dweezil (cuyo último nombre era impronunciable para una garganta humana) medía sus buenos 2. D.

D? —su voz se endureció una fracción—. —¿Quién es el cliente. los apéndices foliculares sobre sus ojos estaban hechos de auténtico pelo de insecto. Por no hablar de sexo… Bueno. Otra de las cosas que nunca tuvo interés en investigar. ya sabes. —D —una pléyade de chispas negras. D? —Es un miembro muy bien relacionado de nuestra comunidad —dijo tan rápidamente que Jazz estuvo segura de que había ensayado el discurso antes de su negativa—. Eso sólo podía significar que el cliente era muy especial. Dweezil! —Jazz se echó la mano a la boca. Por lo que tenía entendido. Su primer pensamiento fue para un hombre de pelo marrón oscuro y ojos del color del mar. Algo se movió bajo su chaqueta. Dweezil bajó la mirada primero. Lo que consiguió fue una expresión que espantaría a los muertos. No recordaba la última vez que había tenido una cita en condiciones. Aquello puso todos sus sentidos en alerta. una buena cena — bromeó. Jazz lo recogió y se aseguró en silencio de que la cantidad era la acordada. También le gusta que puedas invocar un potente conjuro de protección si le hiciera falta uno mientras esté fuera. —Pidió que fueses tú específicamente. ¡Toda una señal de que no estaba nada contenta! Dweezil murmuró unas cuantas palabras que Jazz supuso que eran maldiciones en su idioma. Jazz juraría que vio gusanos arrastrarse bajo su piel cuando sonrió. —Mañana libro. púrpuras y doradas rodeó su figura. te pagaré el triple. Pero ella sabía que conducir no era ningún problema para él. Sacarías más propinas —rió con alegría ante su retorcido sentido del humor. ése era un tema que más valía dejar en el campo de «en otra vida». —Cita caliente. vistas al océano. —¿Por mí? ¡Eso me reafirma más. —¿Quién.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR La competición de miradas duró unos buenos cincuenta segundos. velas. si cabe. para que conste. Murmuró algunas de sus maldiciones favoritas mientras buscaba en el fondo del cajón y sacaba un sobre blanco alargado. Y pagará un extra por que así sea —meneó sus cejas como orugas hacia ella. Se guardó el sobre en el bolsillo oculto de su chaqueta. —Está bien.34 - . y que era lo bastante inteligente como para no contratar los servicios de ningún chofer. tampoco pide que vayas en topless todo el tiempo. así que estamos hablando de mucha pasta. Lo sostuvo entre los dos dedos que coronaban su mano izquierda y lo lanzó sobre el escritorio. esos conjuros de protección son un extra y cobro cien por ese extra. Dweezil intentó dibujar una sonrisa en su huesuda cara. —Te pagará el doble de tu tarifa —la tentó. Jazz no le veía la gracia. Lo que implicaba que era alguien a quien Dweezil no quería cabrear y que estaba dispuesto a pagarle una fortuna. —Tengo un trabajo para ti para mañana por la noche. Pero tampoco sería molestia. Y. Ya había aprendido por las malas no lanzarle . Dweezil alzó los brazos al aire. —El trabajo es para toda la noche. Vamos. tío bueno. La mente de Jazz se aferró a la idea de ganar el triple.

«Quiere tu ayuda. Golpeó la superficie del escritorio con las palmas de las manos. en cuanto a ella respectaba. Era divertido contemplar la avaricia compitiendo con el miedo en su repulsivo rostro. —Ya te pago el triple. murmuró la molesta gárgola. —Prueba con Vasal. que residía en su cabeza y a veces ascendía hasta su consciencia. joder! —¡Sus pedos son nocivos! ¡Literalmente! —Razón por la cual es ideal que seas una de las pocas que pueden sobrevivir a ellos —matizó Dweezil alegremente. . pero un cliente capaz de pagar en lingotes de oro se ganaba automáticamente un puesto especial en su avariciosa mente. —¡Nunca consigo sacarme ese hedor de la ropa! Tengo que tirarla porque no me atrevo a donarla a la beneficencia. le llevó tres semanas recoger todos los gusanos de su piel. —No. ¡Además. —¡Aceptaste llevarlo por el triple de la tarifa! Ahora Jazz sabía que no tenía que escuchar el nombre para saber de quién se trataba ese cliente tan especial. Él hará cualquier cosa por dinero. Jazz se levantó. ¡pues dásela ya!» No perdió un minuto y le llenó la vil boca de algodón mentalmente. La última vez que lo hizo. Sólo te quiere a ti. Jazz. Sabía que nada podía con la superconfianza de su jefe.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR ninguna directamente. es asqueroso! Búscate a otro — zanjó ella. pero ¿tanto como para empujarla a hacer un trabajo que sabía que ella no quería aceptar? —Entonces te harás cargo de la factura de mi ropa —declaró ella. —No he accedido a nada. Pero Jazz se preguntaba el porqué del miedo. el triple no era suficiente. Ella vio prolongado su destierro en el mismo espacio de tiempo. ¡Sólo las Providencias saben lo que esas ropas pueden causar en los basureros! —Sólo con su propina te podrás permitir un armario nuevo —hizo una pausa—. y sus propinas son generosas. Ponle una peluca pelirroja y tacones. Y no puedo quemarla porque el humo huele peor. Nada del otro mundo. Jazz estrechó los ojos ante el toque de vulnerabilidad con toques de miedo que se había dibujado en el rostro de Dweezil. —¡Tyge Sombra fétida paga en lingotes de oro! —no había cosa que gustase más a Dweezil que el dinero. y.35 - . pero la idea de perder el negocio de Tyge Sombra fétida era lo más parecido. El maestro Sombra fétida no se toma las negativas a la ligera. ¿Sabes lo difícil que es encontrar clientes que paguen en oro? ¡Es casi imposible. ¿De qué podía Tyge echar mano contra él? Sabía que Dweezil era avaricioso. —Sólo tendrás que llevarle a su club favorito y de vuelta a su casa — murmuró Dweezil—. «Justo como cuando el Consejo Arcano te echó más tiempo por lo que le hiciste a Nikolai». Hacía que los codiciosos ferengi de Star Trek pareciesen derrochadores—. y puede que Sombra fétida piense que soy yo. alzando las manos como para dar a entender lo buen negocio que era para ambos. No puedo decirle que vas a dejarlo tirado. Mereció la pena. provocando que un consolador de jade empezase a rodar sobre la madera pulida.

los que lo rodeaban pensaban que se moriría. La idea de los gusanos cubriendo a Dweezil resultaba más atractiva por momentos. y tendría una razón más que excelente para no hacer la compra y explicar por qué había pizza para cenar. —¡Me debes un respeto! ¡Sigo siendo quien te paga el sueldo! —gritó él. que se aprovechan de mi generosidad. Jazz salió. será mejor que valga la pena. están demasiado ocupados para mirarte. de ninguna manera piensan que seas Blanca nieves. a las diez — le dijo Dweezil mientras se iba—. Jazz murmuró algunas maldiciones de cosecha propia mientras deshacía camino hasta el coche. —Esos hombrecillos asquerosos me estaban mirando —bufó Irma mientras Jazz arrancaba el Thunderbird—. Jazz no era tonta. Con suerte. Sabía que si su jefe estaba dispuesto a pagarle el triple. —Primero. Mindy no se inmutó mientras se hacía tranquilamente con una escobilla y un recogedor para quitar los restos. lo más seguro es que el cliente le hubiese soltado más del porcentaje habitual. Pero los sesenta días de castigo después de lo que Nikolai le hizo aún le dejaban un amargo sabor de boca. —Me largo —no necesitaba más tiempo añadido a su destierro. .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Dweezil se puso de pie de un salto. Enseña tus armas. Y ponte algo sexy. Si te voy a pagar el triple.36 - . Gracias a z… —retrocedió rápidamente cuando las chispas que revoloteaban alrededor de Jazz se multiplicaron—. pagaré tu maldita ropa! Pero me estás quitando beneficios —adoptó la postura de un hombre al borde de la pobreza—. A conductoras como tú. exhibiendo su dedo corazón por encima de la cabeza. su sesión en la hermandad femenina sería larga y complicada. —¡Está bien. lo que ocurriría si permanecía allí más rato. Estoy segura de que me estaban imaginando sin la ropa. con o sin ropa. Segundo. Si Dweezil no se cogía una rabieta al menos una vez al día. —Recoge al maestro Sombra fétida mañana por la noche. El sonido de su agitación hizo añicos una escultura de cristal que había sobre el mostrador de recepción.

que es donde tiene que estar. Entonces. Entonces no eran diferentes.37 - . Bizqueó la vista hacia arriba para abarcar las dos plantas del edificio delante del cual habían aparcado. Jazz se preguntó si habría un par de gafas en ese bolso de mano que Irma siempre llevaba en el regazo. —Vaya con la señora Alegrías —murmuró Jazz. Estaba segura de haber estado allí en la década de 1930. Una de estas noches vendré aquí y veremos juntas un DVD de Animal House —se ofreció Jazz para aplacar a la fantasma gruñona —. . Nunca se han molestado en aprender nada en la universidad. observando la vivienda. Todo por vivir en una casa llamativa y llevar esas insignias en la ropa. una vez se adaptaban a las actividades del campus. pero algunos recuerdos no se borran tan fácilmente. y te digo que ahora siguen sin serlo con respecto al resto del mundo. Unos chillidos ensordecedores procedentes de la casa advirtieron a Jazz de que lo que encontraría dentro no sería agradable. Pensó que demasiado negro asustaría a las chicas. si mal no recordaba. Todas las casas eran de esa época. —Las letras son griegas. porque así se hace en las hermandades — explicó. He oído que te puede pasar de todo. sí. —Te diré algo. Sólo acudían en busca de un marido que cuidara de ellas. No pudo impedir que un escalofrío le recorriera la espalda ante el recuerdo del hombre que casi le había destruido el alma y la vida. ¿Por qué no me dejará en paz?» —Ah —asintió Irma—. Había hecho todo lo posible para olvidar la aciaga noche. He oído algunas cosas de esos grupos. Se pudre en su tumba. La mirada de Irma hubiese hecho saltar la pintura de una pared. convencidas de que eran mejores que las chicas que iban por libre. De hecho. había conocido a Clive Reeves en una fiesta celebrada no muy lejos. «Maldito sea.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 4 —¿Qué son esas extrañas letras de la casa? —preguntó Irma. Un ornamentado colgante de feldespato engastado en oro reposaba plácidamente en el centro de su pecho. —No dejes que esas frescas te den cosas raras de fumar —aconsejó Irma mientras Jazz giraba por el camino privado—. —Sólo porque me rija por un listón más alto no te da derecho a reírte de mí —se hundió en el asiento con los brazos cruzados bajo su generoso busto. —Sí. No son más que chicas que buscan pasárselo bien. se apuntaban a las hermandades y se comportaban como rameras. Llamó al timbre. Podrás ver cómo una zorrilla de hermandad recibe su merecido. varias estrellas de cine menores poseían casa por la zona. así que optó por la versión chic de bruja universitaria. y. sí —se ajustó la chaqueta de cuero brillante que llevaba sobre unos vaqueros cómodos y una camiseta blanca de seda.

Sus ojos. —Cuando el Mago repartió los cerebros. rezumaban preocupación. haciendo patinar sus pezuñas sobre la madera del suelo. no están domesticados y no hay forma de sacarlos al jardín para que hagan sus cosas. Saltó a un lado justo cuando un cerdo pasó junto a ella con dos chicas pisándole los talones. Ésta reconoció su valor. El sonido resultaba escalofriantemente familiar. había salido mal. Si le hubiesen hablado de los cerdos. no andaban muy desencaminadas. Ellos. así que… —su voz se fue apagando a medida que contemplaba el desastre circundante. Jazz apartó con suavidad un cerdo curioso que intentaba masticar sus vaqueros. —Gracias a Dios. volvió a llamar. Espero que no hayan hecho lo que creo que han hecho. contemplando el caos que la rodeaba con horrorizada fascinación. con el énfasis puesto en la locura. cuando vio que nadie abría. —Cuidado con donde pisas —le advirtió la chica de los vaqueros cortos con aire de disculpa—. sin esperar una respuesta y sin recibir ninguna. y tampoco hacía falta ver la piara de cerdos para saber que la habían cagado a base de bien. con el mismo matiz de amenaza que había empleado con Dweezil anteriormente. —¡Haced algo con ellos! ¡El olor es tan asqueroso que estoy a punto de vomitar! —dijo una muchacha con voz aguda nada más abrir la puerta.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR esperó y. Cuando la vieron. La morena bajita con unos vaqueros cortos mugrientos y un top lila la miraba fijamente—. —Maldita sea —susurró. —Que las Providencias me protejan —murmuró—.38 - . No sabemos qué hacer —alzó las manos en un gesto desesperado—. En ese momento. Las chicas dieron un paso atrás. menos mal que estás aquí —extendió el brazo y agarró la mano de Jazz para tirar de ella hacia dentro—. muy abiertos. ¿En qué puedo ayudarte? —Soy Jazz Tremaine. No cabía duda de que. eh. tenía claro que no se hubiese vestido de blanco. —¿Qué habéis hecho? —preguntó en voz baja. Arrugó el gesto ante el aroma a pocilga que invadía el vestíbulo. su miedo hacia Jazz era tan denso como la magia que inundaba el aire. ¡Tienes que salvarnos! El primer aviso que tuvo Jazz del tornado que se le acercaba fue un destello rosa y una serie de chillidos que destrozaban los oídos. Me habéis llamado para un trabajo. Notaba los intrincados hilos de la magia flotando en el aire como un manto de locura. Cada vez que tocaba el timbre los chillidos interiores se hacían más altos y frenéticos. ¿alguna de vosotras no tuvo la ocurrencia de dar un paso al frente para recibir uno? —preguntó Jazz. patinaron hasta detenerse mientras el cerdo asustado seguía a la carrera. a pesar de que su sentido común parecía retenido en alguna parte. pero no le faltó el valor para enfrentarse a Jazz. fuese lo que fuese lo que habían hecho. Jazz no hizo caso de ella ni de las demás chicas. Jazz inspiró hondo y se recordó que las chicas no sabían que habían . Por lo que notaba en el aire. que ahora se arremolinaban a su alrededor como si fuese su última esperanza. —Era una broma —susurró la primera chica.

Pero siempre había tenido debilidad por los morenos. Dijo que conseguiría que los chicos actuaran como cerdos. pero sabía que era la misma casa que había pertenecido a Josh Levine. Me dio un conjuro que sacó de allí. hizo que todas entrasen obligadas en la habitación. razón por la cual estaba tan emocionada ante la perspectiva de asistir a una fiesta en la mansión del famoso Clive Reeves. Se suponía que sólo debían actuar como cerdos. probablemente hubiese convertido a las chicas en ovejas. Todas conocemos a algún chico que se ha portado como un cabrón con nosotras —empezó a ganar confianza. cerdos correteando por todas partes. allá por 1931. detuvo el tiempo. —¿Y me habéis llamado porque…? —Algo salió mal con el conjuro —explicó la morena—.39 - . Mientras esperaba una explicación. Con otro gesto.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR hecho una tontería con algo muy peligroso. Trajo su mente de vuelta al problema. dispersando la mirada por todas partes con tal de no mirar a Jazz—. correr a cuatro patas y chillar. bañándose desnudo en la piscina en compañía de cinco risueñas aspirantes a estrella. —¿Qué clase de broma implicaría todo esto? —avanzó hacia el salón y vio que había más cerdos correteando. No debían… —se sobresaltó cuando un cerdo se rozó con su pierna . Nos pareció gracioso hacer que corriesen por ahí creyendo que eran cerdos. Ya sabes. Jazz no tenía dudas sobre lo que los chicos esperaban de dicha fiesta. se irguió y tuvo menos problemas para encontrarse con la mirada de Jazz—. con un lazo rosa recorriendo su melena rubia. quisieran o no. Jazz pensó que le explotaría la coronilla. —¿Y? Una chica. sus recuerdos se hicieron más recientes a medida que comprendía el desastre que las chicas habían conjurado. Por un momento. a saber. Por un instante. altos y atractivos. Por un instante. casi blanca. El punzante hedor de las heces estaba por doquier. se preguntó si alguna vez había sido tan joven. El papel de la pared y los muebles eran distintos. saltó del rebaño y dijo: —Una compañera de mi clase de Psicología es bruja y acude a esas fiestas alucinantes que se hacen en una mansión de las colinas de Hollywood —se pavoneó ante la desdeñosa mirada de Jazz—. Eso debió darle la primera pista de que la carismática estrella cinematográfica no era el hombre felizmente casado que pretendía presentar la revista Photoplay. a pesar de que en esa zona de la ciudad no podía haber ganado. «Pero Nikolai…» Apretó los labios para reprimir la maldición que estaba a punto de salir. Entonces. por así decirlo —sus palabras fueron apagándose. —Era la noche de «Ajustar las cuentas» —murmuró la morena bajita. Deseó volver atrás y reescribir esa noche. Devolvió la vida a la habitación e hizo un gesto con la cabeza a la cabecilla del grupo. cuando en realidad lo son. Respiró hondo varias veces. El gallardo Clive Reeves estaba fuera. sintió cómo los recuerdos la recorrían y vio la casa tal como la había conocido. Creían que vendrían a una fiesta. Con un gesto de la mano. se sintió devuelta a la infancia. y ninguna de ellas hacía el menor esfuerzo por nadar. Tal como se sentía en ese momento.

A menos que aceptes Visa o MasterCard —su sonrisa se amilanó ante la expresión de Jazz—. Intentad llenar los cubos con agua caliente y jabón y echad mano de cepillos y estropajos —dijo firmemente—. La chica con el lazo rosa rebuscó en los bolsillos de sus pantalones cortos y extrajo un trozo de papel doblado. de donde sacó los billetes—. pero… —se guardó los billetes en el bolsillo de la chaqueta e hizo una pausa ante las disminuidas sonrisas que aguardaban el final de la frase—. ¿Qué quieres que hagamos? —Primero. —Para siempre. por último. tenéis que aseguraros de limpiar esta casa de arriba abajo en persona.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR desnuda—. así como a piezas de mobiliario que habían sido hechas trizas por diminutas pezuñas. Rectora de la Academia Arcana. no! —una de las chicas dio un golpe a la escéptica—. —¿Cuánto durará el conjuro de vinculación? —preguntó una chica. Sólo acepto metálico —la mirada horrorizada que pobló sus caras reveló a Jazz que las chicas no sumaban esa cantidad de dinero entre todas. Jazz bajó la mirada hasta lo que fue una bonita alfombra a la que ni el mejor de los detergentes podría devolver su esplendor. pero sólo tenemos cuatrocientos ochenta —la morena se acercó a la mesa y abrió un pequeño cajón. ¡Transformarse en cerdos! Jazz alzó la mano y chaqueó los dedos. —Ochocientos dólares. —Dadme el conjuro. —¿De verdad puedes devolverles la forma? —¿Qué? ¿Ahora quieres referencias? —¡No. —Lo has adivinado —Jazz hizo que dudaba el tiempo suficiente para preocupar a sus clientes—. cuyos restos estaban esparcidos por el suelo. tendréis que buscar unos cubos y remangaros. Si queréis que el conjuro funcione. . Un tremendo silencio siguió a sus palabras. —¡Esto no debía pasar! —se quejó una de las chicas. No era sorprendente. Está bien. horrorizada. Jazz desplegó el papel y escrutó las palabras. Jazz la atravesó con la mirada.40 - . Nada de contratar a un servicio de limpieza para enmendar vuestra metedura de pata. Supongo que no. Y. Juró mentalmente encontrar a la idiota que les había dado ese conjuro para darle un poco de su propia medicina. —Pero los parciales están a la vuelta de la esquina —susurró otra. —Hemos juntado algo de dinero. —¿Limpiar? ¿Con qué? —Es fácil. dejaréis que os aplique un conjuro de vinculación para evitar que esto vuelva a pasar —buscó con la mirada los ojos de cada una de ellas para asegurarse de que entendían las condiciones. un cerdo masticaba feliz y ruidosamente un ramo de flores de seda. Cerca. Si hubiese sabido que sus formas y actitud reflejaban la de Eurídice. deshaciéndose de una patada de un cerdo que trataba de escalar por su pierna. Dio un paso con pies de plomo y se lo entregó. Un puñado de narices se arrugaron ante la expectativa. probablemente hubiese gritado. Pero tenéis que hacerme un favor.

De repente. Ahora. malditas zorras? —gritó a las chicas. No cabía duda de que estaba furioso y decidido a hacer mucho daño a la primera chica a la que echase la mano. No tenéis la menor idea de cuáles habrían podido ser las consecuencias de un conjuro mal escrito como éste —pasó junto a ellas. ¡maldita sea! —Eso no rima —susurró una de las chicas—. no hay que ponerse así —determinada a mantener la vista por encima de su cintura. ¿Jazz? —llamó la morena. donde otra le había dado un fuerte golpe. avanzando mientras una promesa de venganza se dibujaba en su mirada. Aprenderán a comportarse. el sonido se transformó gradualmente en algo más profundo y humano. Un denso vapor manó del suelo y envolvió a los cerdos. Por ello las chicas no padecen. que casi había corrido en pos de Jazz —. os sugiero que les encontréis algo rápidamente y los saquéis de aquí. Jazz se adelantó y dio unos toques en la frente del chico con la punta de los dedos—. —Vale. . los cerditos volverán a su ser y las chicas… —hizo una pausa—. los cerdos entraron también y se dispusieron a su alrededor—. Muchachos a la fiesta van. Fue una completa estupidez jugar con un conjuro que no teníais por qué usar. no se juega con ella. os apartaréis de todo lo que ronda la periferia de vuestras vidas. —Eh. Tan pronto como la niebla había aparecido. pero no era algo que pudiesen evitar. —¡Mierda! —un fornido muchacho se incorporó de un salto. En lo sucesivo. Muchachos de la fiesta no vuelven. —No lo sabíamos —el labio inferior de la morena temblaba mientras una lágrima empezaba a deslizarse por su mejilla. Las chicas se quedaron boquiabiertas y dieron un paso atrás—. Porque yo lo digo. se disipó. Porque yo lo digo. ¿Qué clase de drogas nos habéis dado.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Sé original y estudia —la ira de las chicas era tan palpable como el aroma a pocilga en el ambiente—. —Pues ahora lo sabes —dijo. En cerditos convertidos se quedan. arrugando el papel y desintegrándolo en una llama anaranjada con un chasquido de dedos. Entonces. el aire parecía limpio. que chillaron e intentaron escapar. Tenéis mucho que limpiar —se encaminó hacia la puerta. ¡Ay! —se frotó. Si habéis destruido sus ropas. ¿Quiere decir que no recordarán que fueron cerdos? —Quiere decir que no os acusarán de drogarlos —matizó Jazz—. las chicas gritaron y los chillidos de los cerdos se hicieron tan fuertes que casi hicieron temblar el suelo. no propiciaréis más agravio. Lo que habéis hecho es muy peligroso. Olvida —susurró. repitiendo inconscientemente la actitud altiva y arrogante de la rectora—. Si os lo dijera. Dio media vuelta y regresó al centro de la habitación. Jazz se movió entre los chicos y repitió el proceso. sufriríais pesadillas el resto de vuestros días. ¡maldita sea! —agitó la mano sobre la cabeza de cada una de las chicas y de ellas manó una cascada de chispas multicolores. Su cara de rasgos afilados adoptó una expresión de absoluta consternación. Como si comprendiesen que era su turno. A medida que la niebla ascendía.41 - . Cogió rápidamente un cojín del sofá para ocultar la parte inferior de su cuerpo—. dejando a la vista una docena de jóvenes desnudos esparcidos por la moqueta. Miró por encima del hombro a las chicas—. La magia no es como un juego de mesa.

Nick estaba más que dispuesto a pasar sus horas diurnas descansando. Las consecuencias serían muy feas. —No me digas —al arrancar el coche. —Un puñado de veinteañeras que creían que podrían usar un conjuro para que unos chicos idiotas actuaran como cerdos idiotas. los chicos se convirtieron en cerdos literalmente. *** La llegada del amanecer tiró de las energías de Nick. —Nada de extrañar. Eso tampoco debe de ser muy higiénico. Un destello de luz se escapó del habitáculo. —Salvo que.42 - . —Gracias. El conjuro de vinculación me servirá para comprobar que nunca más volveréis a usar la magia. Asintió pesadamente con la cabeza. Era un vampiro lo . tan reverenciada por los licántropos como fuente de poder. en este caso. Una vez más. ¡Y limpiad esas habitaciones hasta que pasen la prueba del guante! Salió de la casa. No pensaba que el consejo fuese a condenarla otros sesenta años por el estallido de una fruta… o cinco. Metió el dinero en la guantera. Echó una última mirada a la luna llena. Estaba convencida de que las chicas nunca conseguirían deshacerse de él.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR pero no creo que deba por ello llamaros zorras —abrió la puerta y miró a la chica—. y se preguntó por qué tendría también un efecto tranquilizador en Jazz. Jazz se preguntó si alguna vez fue tan joven. Créeme. pensó que el siguiente destino no sería tan fácil. No cuando el hombre se lo merecía—. —¡Caray! —Irma se palmeó el pecho como las señoras escandalizadas —. Sabía que Irma no podía aguantar mucho sin un cigarrillo. ¿Por qué no puedes limitarte a menear las manos para que la comida aparezca en la cocina? —Porque me castigarían por ello —pensó en el encargado que siempre la miraba mientras acariciaba los melones. por muy tentador que sea —advirtió—. —Eres una bruja. recordándole que tenía que descansar. Jazz suspiró. Y ahora toca hacer la compra. Había que admitir que. —No volváis a hacer nada tan estúpido. Jazz pensó en el olor que se habría quedado en las paredes. Se tragó la exasperación que amenazaba con salir de sus labios—. En ocasiones. «¡Maldita bruja!» Tras toda una noche invertida rastreando a un vampiro moroso (incluso los vampiros tienen que pagar sus facturas). dado su nivel de energía. eso era muy revelador. —¿Cómo ha ido? —preguntó Irma desde el coche. Cuando los chicos piensan demasiado. Puede que hoy sepa lo que es que lo rocíen de fruta —dijo para sí. siempre actúan como cerdos. el crimen hacía que el castigo mereciera la pena. no sería bueno que siquiera intentases revertir el conjuro.

camisa azul pálido de algodón egipcio. —Haciendo nuevo uso del reactor del Protectorado. desde protección de la luz solar hasta sangre lista para beber. ya fuese embotellada o recién extraída de una vena voluntaria.43 - . lleno de muebles de la década de los cuarenta. sus sentidos detectaron que no estaba solo. He de admitir que Nick Gregory encaja más con el vampiro que tengo ahora delante que Nikolai Gregorivich. y pensé que podría pasarme a verte —recorrió con la mirada el despacho. Nick tenía que admitir que renunciar a algunos de los privilegios del Protectorado escocía. —Cierto. amigo mío. ¿Dónde resides ahora? ¿Nueva York? ¿París? ¿Roma? —He estado en Madrid durante los últimos años. ¿Cuándo has llegado a Los Ángeles? —Anoche. y los atildados gemelos de diamante negro de Flavius—. —Como corresponde a un ejecutivo. El edificio de dos plantas cercano al paseo marítimo era tan antiguo como el cercano tiovivo. y no como adversario—. Bueno. Recuerdo que hubo un tiempo en el que tenías libertad de uso de cualquier reactor de la flota. ¿La has visto? Hace mucho de lo vuestro. —¡Flavius! —Nick dio un abrazo de bienvenida al hombre—. Hasta un crío mortal podría forzar esa excusa de cerradura —un hombre rubio extendió toda su altura desde la silla frente al escritorio de Nicky se acercó a él. Por el cartel de tu puerta. Pero los días despejados y brillantes como éste los pasaba en la penumbra de su despacho. Tengo entendido que Jazz vive por la zona. mostrando una porción de colmillo—. Su amplia sonrisa lo confirmaba como amigo. Casi de inmediato. —Eres muy confiado. Después de la noche que había tenido.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR bastante antiguo como para no necesitar dormir todo el día del tirón. Sigues siendo demasiado serio. supo que su inesperado huésped era bienvenido. ¿verdad? . Ni siquiera la primera clase ofrece las ventajas de las Líneas Vampíricas —sonrió al ver que Flavius se sobresaltaba ante su tono frívolo —. —Y tú sigues enfrentándote a la autoridad cuando te conviene —el vampiro mayor volvió a sentarse—. En cuanto accedió a la zona de recepción. a juego con sus ojos. que se encontraba al final del pasillo. veo que también has modernizado tu nombre. ¿eh? —bromeó Nick. que tan bien encajaba con la ropa informal de Nick. Tenía varias reuniones que me han traído por la zona. amigo mío. tras una puerta con el letrero «Investigaciones Gregory». Cada reactor de la flota estaba equipado para satisfacer cualquier necesidad de un vampiro. —Y yo que sigues creyéndote James Bond —sonrió Nick. cuéntame qué has estado haciendo. Ninguno de los dos la necesitaba. No se molestó en encender la luz. e incluso se atrevía a salir durante los días nublados sin temor a estallar en llamas. Veo que sigues pensando que eres Sam Spade. no cabía duda de que ese día tocaba recargar las pilas. Tomó el montacargas hasta la primera planta y fue directamente a su despacho. pero que tanto contrastaba con el elegante traje de corte italiano. donde se dedicaba al papeleo acumulado o se echaba una siesta.

Flavius hubiese dado con el paradero de Jazz.44 - . y siguieron ignorando el problema por mucho que aumentara con los años —espetó. —Han pasado algo más de treinta años —admitió—. —¿Y eso es una novedad? —rió el vampiro más antiguo. Flavius estaba al tanto de los días que Jazz y Nick no se veían. desahogando las zonas donde más se le arremolinaba. El vampiro más antiguo había tenido su cupo de roces con la irritable bruja a lo largo de los siglos. por no decir que me arrojó una bola de fuego. Nick se quedó mirando al ser que lo conocía mejor que nadie. —Ni eso. en una época en la que Roma dominaba el mundo. Su amistad se reforzaba con el paso de cada siglo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR A Nick no le sorprendió que en apenas unas horas. dados los rumores que circulan acerca de una supuesta cura contra el vampirismo. —Suenas como si no hicieseis nada más inocuo que salir a tomar café. O cuando les alerté del problema por primera vez. Flavius había pasado su vida mortal adulta ejerciendo como cónsul. —En esta ocasión sostuvo una estaca contra mi pecho y se aseguró de que apuntara directamente al corazón. Flavius era más que un amigo. Pero no hicieron nada para proteger a los suyos cuando empezaron las desapariciones. —No has venido sólo para hablar de los viejos tiempos. Sabes como todo el mundo que han pasado cosas así a lo largo de los siglos. Nick estudió la insulsa expresión de Flavius. Era el vampiro que lo había convertido y le había enseñado las habilidades necesarias para sobrevivir en un mundo que negaba a sus residentes la luz del sol y no conocía más que la violencia. La encontré la otra noche y estalló en llamas mágicas. —Al Protectorado no le ha pasado desapercibido que el número de desaparecidos ha aumentado considerablemente en el último año. y con muy poco esfuerzo. ¿verdad? Flavius inclinó la cabeza. ya que el problema se ha hecho público en el seno de la comunidad. Y tampoco contábamos con los recursos de hoy en día. Eres uno de sus decanos. Flavius se sorprendió. Están bastante nerviosos. Eso no me lo creo. —Jazz siempre ha sido una niña dotada para el rencor. . Flavius alzó una ceja. Nick no sabría qué hacer si alguna vez le pasara algo a su amigo. —¿Y se preocupan ahora? Un poco tarde. Flavius. Tienen que ver con los vampiros desaparecidos. Has hablado de reuniones. —Al principio. Sabía perfectamente lo que hacía falta para existir entre depredadores. cuando se iniciaron los rumores. uno de los puestos más altos en la cadena de mando del ejército romano. Los nuestros desaparecen por muchas razones. ¿no crees? —Nick se pasó los dedos por el pelo. ¿Por qué no se preocuparon hace cinco años? ¿O diez? Incluso hace setenta. era su sire. Jazz no cambia. Aunque no lo admitiera. Recorrió la longitud del oscuro despacho—. Lo siguiente fue amenazarme con atravesarme con una estaca. pensaban que se trataba de casos aislados. preguntando silenciosamente los detalles de un encuentro que sospechaba que era más que un casual roce.

con un elegante mobiliario y pinturas antiguas decorando las paredes. amigo mío. en los últimos ocho años. El hecho de que ya no trabajase para ellos no significaba que dejaran de estar al tanto de sus cosas. pero nunca han sido casos aislados. Flavius entrelazó los dedos.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —¿Aislados? —restalló Nick—. en su día. ambos sabemos quién anda detrás de esto y que hay que pararlo. Flavius? Flavius volvió a agitar la cabeza. Sabía que dejar la organización no implicaba que ella lo dejara a él. En vez de ello. Llevo un tiempo fuera de esta ciudad. Y estamos dispuestos a liquidar la hipoteca de este edificio. ya que no respondía ante nadie más que él mismo. Pero estaba satisfecho. había encontrado sus muebles en un mercadillo. y puede que más —su sombría expresión lo decía todo—. salvo tú. Y. Por no hablar de unas cuentas personales saneadas. —Deseamos contratarte como agente externo —mencionó una cifra que hizo que la propia cuenta de Nick silbara—. una cuenta de gastos ilimitada. ayudantes y cualquier información disponible con un solo guiño de ojo. lo más probable es que se queden con la escritura. para que los beneficios sean netos. —El Protectorado desea contratarte para que investigues el asunto. secretarias. A Nick no le sorprendía que estuviesen al tanto de sus problemas para pagar la hipoteca. donde el olor del algodón de azúcar y las palomitas no paraban de colarse por la ventana. ¿Qué está pasando. —Te prometo que la escritura sería tuya. —Ya pasó una vez. Demasiadas reglas —Nick recorrió su atestado y viejo despacho con la mirada. aunque hubiese conseguido hablar con ella sin riesgo a recibir una llamarada mágica. A estas alturas tendrías una división a tu cargo. más aficionada a los primeros que a los segundos. Flavius. En cuanto a lo que está pasando. Ahora es ese número a la semana. eres como un padre para mí. el Protectorado era como mi familia. ahora estaría en una suite de algún rascacielos del centro. Si se hubiese quedado en el Protectorado. gracias. el buzón de voz gestionaba sus llamadas porque no podía permitirse una secretaria todavía y su cuenta bancaria no paraba de saltar la valla que separaba los números rojos de los negros. algo que nunca le había dicho a Jazz. ¿Por qué recurrir a mí ahora? Tienes infinidad de agentes más cualificados que yo para atrapar a . —No lo creo. —No tienes pruebas de que Clive Reeves esté detrás de las desapariciones. Flavius agitó la cabeza. admitimos que hubo problemas en el pasado… Nick levantó las manos. Nunca más. Flavius agitó la cabeza.45 - . su despacho ocupaba una esquina de un destartalado edificio. —¿Problemas? Flavius. Debiste quedarte con el Protectorado en vez de ir por tu cuenta. Pero no he hablado con ningún agente suyo. Vamos. Al principio desaparecían uno o dos al mes. —¿De verdad crees que me equivoco? —Siempre el policía testarudo. —No.

Flavius estalló en risas. —Gracias. —Te proporcionaremos lo que pidas. Y llamaban monstruos a los de la especie de Nick. exijo completo acceso a los archivos del Protectorado relacionados con las desapariciones. No permitas que ese prejuicio se interponga en tu investigación. —Los tuyos tampoco —le recordó Flavius—. Muchos de sus clientes apenas podían permitirse sus gastos. No podemos interferir en . —De acuerdo. Flavius sonrió. ¿Me permites que te diga que eres tan testarudo como tu bruja? —No es mi bruja y. Nick no. Ahora pensaba que si iba a investigar el creciente número de desapariciones. pasado está. —Si quieren contratarme. pero sin ninguna de sus cualidades. Si al final voy a hacerlo. firmarán mi contrato y me pagarán diariamente. —No. Esto lleva décadas pasando. podía cargarlo todo a cuenta del Protectorado. pero dejar tirado al necesitado no era su estilo. Quiero todo lo que esté en manos del Protectorado. Nick asintió. además de gastos —cuadruplicó su tarifa habitual. Había pasado mucho tiempo desde la última vez que se vieron. Nick se tomó un momento para recomponer ideas.46 - . Me daríais lo que consideraseis crucial y no necesariamente lo que necesitase.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Reeves. —No has cambiado en absoluto. no todos los vampiros eran ricos. poniendo una mueca ante la enorme subestimación que daba a entender la expresión. El Protectorado tenía acceso a fondos ilimitados. pero no tenían mucho dinero. y estoy seguro de que tenéis registros que cubren todos esos años. ¿Has hablado con Jazz de Clive Reeves? Nick se esforzó por ocultar los derroteros de sus pensamientos a ese respecto. Flavius. Nico. no le gustaría nada que le llamaras eso — la bola de mego había sido una advertencia clara. Al contrario de lo esgrimido por el mito popular. y la estaca más aún—. No pasó día sin que lamentase aquella noche en la que no destruyó a esa criatura con aspecto humano. Te mandaré un contrato dentro de unas horas. créeme. y prefería invertir el momento recordando viejos tiempos antes que reabriendo viejas heridas. Eso es que nunca habían conocido a Clive Reeves. y aceptó los casos porque le dieron razones más que legítimas de sus desapariciones. Sé cómo trabajáis. yo te daré las contraseñas para acceder a todos nuestros archivos. Nick meneó la cabeza. Hizo una buena caja cuando trabajó para un par de vampiros que querían encontrar a sus compañeros desaparecidos. Puedes firmarlo y devolvérmelo junto con mis honorarios. Flavius movió una mano lánguida. —Lo que pasó. —Los recuerdos que tiene Jazz de Clive Reeves no son precisamente de postal —murmuró. No quería discutir con Flavius. —Es aceptable —se levantó—.

pero de verdad no puedo hacerme cargo de casos .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR la vida de los mortales sólo porque tengamos una corazonada… y puede que un rencor. —Lo siento. No le creo. De no ser por las enseñanzas de Flavius. —¿Lo amas de verdad? —le preguntó. Nick también se habría pasado cada noche con una o más chicas. sabía que disfrutaría de lo que ambos establecimientos tenían que ofrecer. Por eso nos convertimos a la vez. El club no era del estilo de Nick.47 - . ¿Cómo es que tantos vampiros han asistido a las fiestas de la mansión de Reeves. Nick se volvió para encarar a su sire. un lugar más mundano y sucio. Nick se presionó el puente de la nariz con dos dedos y cerró los ojos. pero no hago ese tipo de trabajos. ¿cómo es que nadie ha hecho nunca nada al respecto? La sonrisa de Flavius mostró el cansancio de un hombre que también tenía más preguntas que respuestas. Tenía ganas de decirle que había una probabilidad de diez a una a que su novio le estuviese poniendo los cuernos. un garito exclusivo para vampiros adinerados dispuestos a pagar las escandalosas cuotas de socio por un poco de privacidad. La pareja había sido convertida a la vez hacía apenas veinte años porque querían vivir juntos para siempre. Callie. Pero ahora sale casi todas las noches y nunca quiere que lo acompañe. Sí que me trae comida a casa. sin duda. Juramos que nos amaríamos para siempre. sabiendo eso. que puedes hacer lo que otros no! ¡Por favor! —rogó la mujer—. Nick tenía pensado llevarlo a La Cripta. Nunca dura tanto como se cree. pero Flavius disfrutaba con el ambiente elitista que se respiraba allí. y ninguno ha salido de su propiedad? Y. —Sí —puede que su corazón ya no latiera. diría que ahora a ti te corresponde averiguarlo. pero sus sollozos se debían. el teléfono pegado al oído mientras deambulaba por el despacho. Necesito saber que aún me quiere tanto como yo a él. Ojalá no tuviese que lidiar con los caprichos del primer amor. —Entonces dime una cosa. —Lo siento. Callie. pero ya no pasamos tanto rato juntos como antes. Llegaba tarde a su reunión con Flavius en el Club Insolence. Dice que tiene que cazar con otros hombres. —Como el Protectorado ha contratado tus servicios. según las cuales era mejor la calidad que la cantidad. la próxima vez que se vieran. a uno roto—. —Pero ¡me han dicho que eres el mejor. El problema era que los vampiros hombres solían ser tremendamente promiscuos durante sus dos primeros siglos de existencia por el mero hecho de que podían y porque el sexo les gustaba tanto que se convertía en una adicción. Conociendo a Flavius. No sigo a novios que supuestamente ponen los cuernos —suspiró Nick. Nick ahogó un gemido. Miró el viejo reloj colgado de la pared. Que las Providencias lo guardaran de retoños vampiros con mal de amores. sabiendo de antemano cuál sería la respuesta. Necesito saber la verdad sobre Thomas.

Pero los vampiros más jóvenes no veían en el Consejo más que a un puñado de carrozas que no sabían lo que era vivir en el nuevo milenio. podían encontrar vampiros que.48 - . Callie. más autodestructivas. Quiero que hables con una amiga mía. es esencial cuidar de uno mismo. —Dependes demasiado de Thomas para que cuide de ti y se encargue de las cosas. —No debió hacer eso. ¿Qué me dices de tu sire? —¿Quién? Nick volvió a ahogar un suspiro. —Rowena —repitió—. que era la forma vampírica de suicidarse. Te diré lo que puedo hacer. Ella era más del tipo que lanzan cosas a la cabeza de los demás—. Al menos. Soltó mentalmente más juramentos de los que estaba acostumbrado. Tienes que aprender a cuidar de ti misma. estuvieran dispuestos a convertirlos con la promesa de una existencia eterna de . No quería pensar que la emocionalmente frágil Callie se deprimiera tanto como para reunirse con el sol. Gracias a Internet. Temía que llegase un momento en el que estallase una guerra entre las viejas y las nuevas tradiciones. Cuando colgó. Tú misma has admitido que has mantenido contactos con otros vampiros desde vuestra conversión. Si algo le pasara. muchos de ellos atormentados y perdidos. tuvo la sensación de que la joven no llamaría a Rowena para dar ese primer paso a la independencia. Su deber es enseñaros cómo existir en nuestro mundo. Jazz no lloraba cuando estaba sensible emocionalmente. serías presa fácil para otros. En nuestro mundo. a menudo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR así. o acabarás siendo presa fácil para un vampiro más fuerte que tú. —El vampiro que te convirtió. pero puede ayudarte a encontrar tu camino en el mundo de los vampiros —reprimió a duras penas un sollozo al otro lado de la línea cuando los hechos cayeron por su propio peso: esa noche se dio cuenta de que quizá Thomas no volvería nunca. ¿Ella podrá averiguar si Thomas me pone los cuernos? —No. —Thomas tiene amigos vampiros que hacen eso —dijo Callie. y ahora mismo eres tan débil como una gata recién nacida —tenía una visión del constantemente desaparecido Thomas regresando a casa antes del amanecer con una enorme copa llena de sangre para Callie. A Nick nunca se le dieron bien las emociones femeninas. Debe encargarse de instruiros sobre las formas de supervivencia en vuestro nuevo entorno. —No. deseando tener a mano algunas de las bolas de fuego de Jazz. más progresistas y. ¿Qué mejor manera de mantenerla bajo su poder monopolizando su fuente de alimento? Resultaba tentador dar caza a ese cabrón y enseñarle lo que les pasa a los jóvenes vampiros arrogantes que no siguen las reglas que el Consejo Vampírico estableció hacía siglos. no lo quieran las Providencias. simplemente le pagamos a un tipo para que lo hiciese —no parecía tener la menor idea sobre la existencia de no muerta que le aguardaba. demasiada gente. por un precio. Se llama Rowena. Todo por estar enamorada y querer pasar el resto de la eternidad con su amor. pero ojalá se equivocase.

para dar a la estrecha escalera de incendios de hierro y ascenderla en vez de bajarla. que con Jazz. Por aquel entonces se hacía llamar Jessica Tremaine. Cuando Nick formó parte del Protectorado. Y así rompieron. Aquellas noches mágicas tenían más que ver con Jazz. muchos de ellos se volvían salvajes. Aunque pensaba que el destino tenía un retorcido sentido del humor en lo que a él y Jazz se refería.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR riqueza y decadencia. se les dejaba a su suerte. a pesar de que la mayoría la merecían. fue pura coincidencia que en ese momento mirase por la ventana de su despacho y viese a Jazz paseando por el paseo marítimo. con su pelo cobrizo sujeto en una coleta suelta. A él le gustaba pensar que quizá las . podía trabajar al amparo de la ley mortal cuando era necesario. era la principal razón que le empujó a abandonar la organización que lo había educado desde sus primeras noches como vampiro. su principal tarea había consistido en dar caza a los que realizaban las conversiones y destruirlos antes de que sus nocivas prácticas dieran al traste con el equilibrio de la humanidad. tenía el número telefónico de la joven vampiresa. aparte de esperar constantemente el regreso del errabundo Thomas. Rowena. No le sorprendió descubrir que vivía cerca del paseo. Pero la magia nunca duró demasiado entre ambos. Nada que ver con los vaqueros descoloridos y el jersey abultado que llevaba esa noche. Sonrió. Su responsabilidad en la muerte de muchos vampiros. Nick tomó nota mental de llamar a Rowena a su vuelta para hablarle de Callie. ese increíble momento de sincronía se llevaba la palma. El trabajo de él se interpuso en sus vidas y ella entró en cólera cuando se vio obligado a arrestarla por una u otra infracción. En otro tiempo. Lo que esos necios desesperados no sabían era que el precio sólo cubría la conversión.49 - . Gracias al identificador de llamada. una vieja amiga. Tomó la salida más rápida del despacho por la ventana. La niña que habitaba en Jazz siempre había sido aficionada a la energía y los vivos colores de carnavales y ferias. Detestaba la destrucción de cualquier ser si había forma de evitarla. Luego. Pero siempre encontraban el camino para volver con el otro. dada su costumbre de ponerse de por medio. sin ninguna formación para comprender sus sentidos aumentados y la sed de sangre. mientras que otros no lo soportaban. Habían sido muchas rupturas. pasadas y presentes. y la locura se tornaba en muerte. y. Perdido en la meditación aun a menudo autoimpuesta sobre la suerte de los vampiros. como no se le daba mal pasar desapercibido en la comunidad humana. había dado con una especie de solución llevando un refugio para retoños vampiros que no sabían en qué se habían metido. Las azoteas planas de los edificios le facilitaron la labor de seguirla rumbo a la galería del paseo y el muelle. la mujer. visitando exposiciones y bailando bajo las estrellas. entre coloridos gritos y maldiciones. Y. pasaron muchas noches montando en una montaña rusa de madera en Coney Island. Quizá Rowena tuviese éxito donde el propio Nick había fallado en hacer comprender a la neófita lo que necesitaba. la bruja. Le encantaban las faldas voluminosas que se arremolinaban con gracilidad desde su diminuta cintura y solía recogerse el pelo en un elegante moño.

—Oh. —Portaos bien.50 - . —No. Ella bien podría haber sido una fantasma recorriendo los tableros desgastados. Harvey —lo riñó—. vosotros dos —oyó él que advertía al contenido del bolso—. recordando su memorable contacto con los dientes de los conejitos. donde te garantizaban que perdieses el dinero tan rápidamente como en cualquier mesa de dados de Las Vegas. la montaña rusa y la noria mientras mordisqueaba pasteles de mantequilla. al paso de ella. ¡Y la gente decía que él era un chupasangre! —No. La pesca es más cosa de habilidad que de magia —y siguió caminando después de estrecharle con un brazo. —Eres un hombre muy malo. antes de deshacer el camino por el paseo. incluso las pantuflas de conejo necesitan aire fresco —rió sonoramente—. Así que aún tenía a Fluff y a Puff. Observó a Jazz montar en el tiovivo. Esa noche. Prometo no delatarte a la policía del paseo. Lo cierto es que se las arreglaban para no mirarla todos a la vez. Rió entre dientes y se relajó. ¿Te importaría echarle algo de tu abracadabra a mi caña? —meneó sus densas cejas en dirección de Jazz. Creo que hoy las olas están demasiado encrespadas y los peces se han quedado más abajo —se asomó un poco—. —¿Qué demonios? —murmuró al ver que una oreja peluda asomaba del bolso. no las llevo esta noche. bromeando mientras lanzaba el anzuelo de su caña sobre el pasamano del muelle.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Providencias tuviesen algo que ver en ello. Bueno. —Has ganado sus juegos demasiadas veces. hasta el más testarudo de los pescadores había vuelto a casa. Nick se sentó con las piernas cruzadas en la azotea durante las siguientes dos horas. cariño? — murmuró. O alguien que no necesitaba la suerte colando monedas o encajando anillas por un premio. Sabía que tenía hermanas brujas. Una cháchara confusa surgió del bolso hasta que ella hizo callar a sus protagonistas. Jazz? — Nick oyó lo que decía un anciano. Para entonces. —Gracias —Jazz miró las olas que rompían en el muelle—. ¿no es así. de vez en cuando arrancaba un montón de algodón y lo colaba en el bolso que llevaba colgado al hombro. los encargados cesaban su típica perorata para atraer a los transeúntes a una de las casetas para probar suerte con uno de sus juegos. No quiero que Rex me expulse también del paseo marítimo. Incluso había conocido a algunas de ellas a lo largo de los siglos. Notó que. Harvey —guiñó ella. que parecía gozar de vida propia. Jazz se detuvo para comprar un cono de algodón de azúcar y luego se encaminó hacia el muelle. Mientras disfrutaba de su golosina. ¿eh? —¿No te pones hoy las pantuflas devoradoras de hombres. ¿Hay suerte? —Nada. ya veo. Nick vio que la bruja vestía la soledad como quien lleva una capa. El hombre miró el bolso. esta vez parece que las lleva a cuestas —murmuró Nick. Pero siempre había tenido la impresión de . Nick se conformaba con poder seguir el ocioso paseo de Jazz por los juegos Midway.

Si conseguía mantenerse alejado de sus bolas de fuego.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR que ellas necesitaban más a Jazz que al revés. que ella era la independiente del grupo. dos pares de orejas peludas surgieron del bolso y otearon el entorno como periscopios de peluche. contemplando su agraciada forma de andar. Jazz alzó una mano con el dedo corazón levantado. —No. consciente de que no había forma de que ella le oyera. Cuando salió de la galería. Sólo hubiese deseado que parte de esa lealtad le tocase a él. Sus habilidades y conocimientos eran precisamente lo que necesitaba para desentrañar la verdad de la mansión de Clive Reeves Jr. convenientemente alejado de las farolas. Permaneció en el borde de la azotea. Nick rió entre dientes. Pero también sabía que si cualquiera de ellas la necesitaba. —Siempre es agradable escuchar que otros también te dan problemas —susurró al aire. —Sacas a pasear a esas malvadas pantuflas y nunca lo haces conmigo —el lamento de Irma pudo oírse desde el Thunderbird aparcado en un extremo del paseo. La risa entre dientes de Nick creció hasta convertirse en una carcajada en toda regla. . cariño. Y te ayudaré tan pronto como pueda.51 - . Siguió caminando sin mirar atrás. Nick volvió corriendo por las azoteas hasta su edificio. Cuando Jazz abandonó el muelle en dirección al aparcamiento del paseo marítimo. Al llegar al extremo del paseo. te jodes tú. contaba con convencerla para que lo ayudara. acudiría en un abrir y cerrar de ojos. Su atractiva bruja era muy leal.

Hasta el roquero más asqueroso sería mejor que lo que me toca esta noche. Un eco de trueno resonó en el cielo. Una sombra se desligó del garaje y se puso a un lado. O. A pesar de ser compañeros de piso sin pretensiones. No me esperes despierto. Cogió una botella de agua de la nevera de camino a la puerta trasera y paró en seco en cuanto dio el primer paso fuera. La Madre Naturaleza solía ser una buena amiga de los miembros del Alto Consejo Arcano. Se había dejado el pelo suelto en una cascada de rizos cobrizos. —Fuera. —Puedes mostrarte —dijo al aire—. Era lo último que necesitaba esa noche. Jazz soltó un hondo suspiro cuando Nikolai avanzó hacia ella con la sensual gracia innata de los vampiros. Bueno. no me apetecen visitas inesperadas. era todo un placer contemplar a ese hombre.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 5 —Lo tengo que hacer por mi propio bien. Pero algo sí lo había hecho. ¿A qué estrella del rock llevarás por ahí esta noche? Jazz frunció el labio superior en una mueca poco femenina mientras se ajustaba el corpiño de cuero negro diseñado especialmente para mostrar sus «encantos». a cualquiera menos al Alto Consejo Arcano. debería haber podido penetrarlos. A ella le enternecía su insistencia en protegerla aunque pudiese reducir a cualquiera con el mero poder de una palabra. por lo que nada peligroso debería haberlos atravesado. si necesitas oírlo en tu lengua natal… —dijo unas palabras en ruso. Krebs alzó la cabeza ante el anuncio de Jazz y soltó un silbido apreciando lo que veía. cariño. Ellos lo sabían y lo veían todo. maldita fuera su estampa. Tenía que aplicarse para que su temperamento no tomase tanto el control. o te fulmino ahora mismo. Sabía que los conjuros de protección de la casa y el resto de la propiedad estaban al día. . maquillado los ojos de negro humo y los labios de brillante rojo. Pero la paga es demasiado buena como para decir que no —le lanzó un beso al aire—. o acabaría acumulando décadas de castigo añadido en vez de meses. Aun así. Lo cierto es que nada sobrenatural. Unos pantalones de cuero a juego muy ajustados y unos peligrosos tacones de afilado tacón de diez centímetros completaban el atractivo conjunto. Voy a pasar la noche fuera y no me apetece que haya por aquí nadie esperando a que vuelva a casa. maligno o no. por mucho que ella se esforzase en volar por debajo de su avispado radar. Jazz y Krebs se aseguraban de que el otro supiese cuándo salían. —Ojalá. Eso. —Señorita. esa ropa te queda de miedo.52 - . Vestía también una gabardina de cuero que le llegaba hasta las rodillas.

No debería haber conseguido pasar las protecciones. puede que deba solicitar tus servicios —sonrió. hablemos —dijo lenta y cuidadosamente. muy mal. ¿Por qué tenía que afectarla tanto él justamente? En un abrir y cerrar de ojos. o sea. era difícil. —¿Cómo conseguiste burlar mis conjuros de protección? —unas diminutas chispas de luz aparecieron sobre su cabeza. Los vampiros eran depredadores de primer orden. antes de darse cuenta. —No tengo tiempo que perder contigo. tenía pensado aumentar diez veces la protección con unas consecuencias incluso peores que las originales. —Entonces. Le molestaba sobremanera seguir siendo vulnerable al poder que rezumaba el vampiro. Ciertos timbres en la voz de un hombre siempre conseguían encender los motores de Jazz. Algo sospechosamente parecido a lágrimas que amenazaban con salir a flote.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Él dio un respingo. ya podía sentir su sangre calentarse con la mera idea. no del modo en que lo hacen los vampiros para seducir a su presa. A Jazz no le sorprendía que estuviese al corriente de su trabajo. —Hay cosas que nunca olvidas. Sí. Si la voz de Nikolai acariciaba la periferia de su mundo. Jazz debería sentirse furiosa con él. Oh. pero no era furia precisamente lo que recorría sus venas en ese momento. Pero ella no iba a admitirlo delante de Nikolai. porque en lo profundo notaba que un leve calambre seguía vivo. Nikolai —dijo ella. Con él era difícil dejar las cosas sólo en palabras. La mirada del vampiro recorrió su insinuante conjunto. sino con el brillo de un hombre que la conocía íntimamente. de la misma manera que él ignoró la pertinente pregunta que ella le había formulado. Rechazó la idea de que sus conjuros quizá lo hubiesen identificado como un depredador bienvenido. vaya. «Nueva vida. Esa criatura masculina (una distinción que necesitaba recordar) los tenía todos en uno. Antigua vida. salvo en lo que respectaba al vampiro. Jazz siempre podía controlar su pronto. bien. corría el riesgo de acabar besándolo. Sus hormonas siempre parecían dispuestas a interponerse. ¡maldita sea! Cualquier depredador que entrase en sus límites era fuertemente animado a largarse o corría el riesgo de convertirse en un sapo. —¿Es esto lo que te pones ahora para eliminar maldiciones? ¿O es el uniforme de chofer de Todas las Criaturas? En ese caso. su acento eslavo aún impregnado en las palabras—. él a ella. Él estaba suscitando recuerdos que ella se negaba a recuperar. Poli o . —Tu pronunciación es atroz —sus ojos se enterraron en los de ella. y tu preciosa cara retorcida de frustrada ira es una de ellas. estoy a punto de marcharme. Cuando volviese a casa. Nikolai. Había trabajado muy duro en esos conjuros. volvió a ganar el control de su ser. Suspiró profundamente para mantener las riendas.» —Como decía. mal. y. el amago de sonrisa lo hendía directamente. ambos con la ropa quitada y bailando un tango horizontal.53 - . ¿Acaso es tan difícil? Antes podíamos pasar noches enteras hablando.

es verdad. Cierto. —Eh. ¡Maldito fuese por invocar el pasado con doble intención! Al menos. pero no fue lo bastante rápida. pero Nikolai siempre había sido de los que preferían trabajar al aire libre. totalmente serio. tienes que trabajar más en él —se metió los dedos gordos en sendos bolsillos del pantalón. mira. —¿Tienes despacho? —saltó. y la increíble potencia de su cuerpo mientras copulaban con la ferocidad de criaturas cuya supervivencia hubiese dependido de ello. Él prosiguió. Intentó deshacerse de la agitación suscitada por los recuerdos antes de que él se diese cuenta. Él ladeó la cabeza. Jazz dio un paso atrás. y el Protectorado estaba más que contento con darle rienda suelta en su trabajo. —En ese caso. ignorando su arrebato. Creía que los tuyos eran inmunes a esas cosas. Nikolai? ¿Que acabas de darte cuenta del error de tus formas? ¿Que no puedes vivir sin mí? Oh. ¿Cómo podía haber sido tan estúpida como para creer que volvía por ella?—. —¿De verdad consigues que la gente se ría con tu idea del sentido del humor? —Más veces que menos. Ya estás muerto —alzó el dedo índice para enfatizar el argumento. Nikolai sonrió y meneó la cabeza. —¿Qué insinúas. cosa que siempre había supuesto una molesta arruga para el estilo de vida de ella. —Nuestra existencia es una maldición en sí —dijo tranquilamente. espera. Dime qué has estado haciendo. contemplándola como si fuese algo inescrutable. Nikolai había sido el mayor. sábanas de seda y mullidas almohadas. Él inclinó la cabeza. Nikolai siempre había sido bueno en su oficio. —Necesito tu ayuda. —Tienes unas habilidades que necesito —dijo él en voz baja que encendía sus terminaciones nerviosas. Jazz —insistió. Decía odiar tener paredes a su alrededor.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR amante. tú. pero prefería dar caza a vampiros proscritos que pasarse el tiempo detrás de un escritorio lidiando con el papeleo. Pero suficiente para mí. más que nadie. pásate por mi despacho cuando termines de trabajar esta noche. era del ocaso al amanecer. la sensación de su piel desnuda contra la de ella. Tendrás que recurrir a otra persona si buscas ese tipo de eliminador de maldiciones. También se las arreglaba para insinuarse a la autoridad. no dio muestras de darse por enterado. sabes que mi estilo no es el de Buffy. Odiaba que le recordasen los fracasos del pasado. o ella no habría dudado en volver a materializar una estaca en la mano. Sabía que los vampiros poseían negocios. Un destello de recuerdo azotó su mente como un tren de mercancías. —Entonces. .54 - . —Mi forma de humor. Una habitación iluminada por una vela. Su corazón casi adoptó la escasa intensidad de sus palabras: —¿Necesitas eliminar una maldición? —demonios. sí que acudía a ella por trabajo. ¿a quién has estado metiendo en la cárcel cuando no me has tenido a mano? —«¿A cuántas brujas más has seducido a lo largo de los siglos?» Odiaba que los celos asomaran en su fea cabeza.

yo misma estoy tan atascada que me lanzaría a un maratón de buen sexo para dejar los conductos libres. —Sólo porque esta vez los vampiros sean las víctimas. Nick estaba justo delante de ella. después de lo que hizo conmigo. La próxima vez que intentes entrar en esta propiedad sin invitación. Nick —susurró. cariño. quería hacerlo en su territorio. —¡Nicky. Irma. —Por los vampiros desaparecidos. Supo que se había metido en problemas en cuanto las palabras abandonaron sus labios. a los de Dweezil o a cualquier otra criatura que haya por ahí? A veces hay que ir por delante de los acontecimientos. cariño! —trinó—. Hubiese sido tremendamente fácil repelerlo cinco metros con su magia. Nick. o incluso a éstos también —le dijo—. —Tenemos mucho. Todos tenemos algún tipo de poder. En el número 2. Pero nada de Harold. No tiene pérdida. Él asintió. —Está bien. —No hagas esto. Lo que yo te diga. Sabía que no debía resultarle demasiado fácil. inspiró el olor a tierra que desprendía su piel y contempló los ojos que juraría que pertenecieron a otros siglos atrás. Es un edificio de dos plantas. Ella sabía que tenía razón. Nick sonrió ante lo anacrónico de la expresión empleada por Jazz para alabar la discreción en las personas. Tiene un cartel que pone «Investigaciones Gregory». ¿Sigue poniéndote la zancadilla? Es por la falta de sexo en su vida. En lugar de ello. —Deja que te advierta de una cosa. —No necesitaba imaginar a doña «Boba callada por sabia tomada» practicando sexo sin parar —murmuró. como una sábana caliente. o no? —se quejó una aguda voz desde el garaje. Crispa el cuerpo que es un horror. En un abrir y cerrar de ojos. ¿Podrías estar allí a la una de la mañana? —No tenemos nada que decirnos. Sonrió y dijo: —Hola.200. pero no pensaba dejar que invadiera su espacio. Los vampiros eran unos bastardos arrogantes. Jazz cerró los ojos.55 - . Jazz. . Nick iba a dar un paso adelante. justo antes de los Midway. no quiere decir que no pueda pasarles a otros no humanos. —¿Vamos a alguna parte. las protecciones te repelerán de tal forma que te arrepentirás. si accedes a ello. ¿Quién dice que lo que les ha pasado a los míos no les acabe sucediendo a las brujas.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Sí. Jazz. abre la puerta para que pueda ver a Nicky. Estaba tan cerca que pudo sentir su poder recorrer todo su cuerpo. cerca del paseo. —Sigo sin ver por qué crees que puedo ayudarte. Una cosa no quita la otra. Nikolai giró primero la cabeza y después el resto del cuerpo hacia allí. Suspiró. Después de todos estos años. ven aquí mañana a las siete —si iban a hablar. pero una mirada de ella bastó para que se quedara donde estaba.

Griet —susurró en respuesta. antes de pronunciar palabras tan carnales que hicieron que su cuerpo palpitara con una excitación que amenazaba con doblegar sus sentidos. Qué capacidad de hacer vibrar su cuerpo. Tal como estaba. Tuvo que agarrarse a su cintura para no caer de rodillas y derribarlo con ella. meditó seriamente en arrancarle la camisa y echar mano a esos molestos vaqueros. pero cuando le das la vuelta a uno de ellos.56 - . por mucho que le apeteciese arrastrarlo a la cama del piso de arriba. Notó una sonrisa contra su piel.88 metros. No. Olvida lo que tengas que hacer esta noche y ven a mi apartamento —su boca volvió a sus labios. Simplemente no había forma de domar sus hormonas. cuya puesta le había llevado sus buenos treinta minutos. Jazz se permitió un bocado contagioso más. Sólo la luna debería poder vestir tu cuerpo. No era un deseo consciente. El frío tacto de sus dedos sobre la cuesta inferior de sus senos envió ondas de choque por todo su sistema nervioso. Jazz tragó. —Jamás mancillaría tal perfección. La tentación se afianzaba ante ella en un conjunto de 1. la lengua acariciando su piel. «Y luego. Jazz apretó los dientes y empujó tanto a Nick como a la gárgola. . Las imágenes se sucedieron tras los párpados de Jazz. Los extremos de su corpiño pendían.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Somos como dos imanes. volverá a amanecer». abiertos. acabó descartado en apenas segundos. El oscuro sabor ahumado de Nikolai Gregorivich era incomparable. El cuerpo de Nick empezó a imitar con su cuerpo lo que la lengua hacía con su boca. recorriendo el dibujo de su mandíbula con los labios hasta la garganta—. te carbonizo —logró gemir—. acaban unidos el uno al otro —las palabras se colaron entre los labios de Jazz. —La noche volverá a ser nuestra —dijo. pero la de Nick era puramente carnal y se antojaba un pozo de deleite. empleando el nombre al que ella había renunciado hacía siglos—. ¿Quién necesitaba magia cuando Nick estaba cerca? —He echado de menos la sensación de tu piel —murmuró. Sabía que no había forma de combatir las sensaciones que se abrían paso a través de ella. Los ojos de Nick estaban nublados con el mismo fervor que hipnotizaban los suyos. cuando puedo saborearte de otras maneras —su boca volvió sobre la de ella y la cubrió. Literalmente. —Quiero que te vayas —dijo ella lentamente. Sabía que. Cuando pones dos polos similares juntos. se repelen. —Si veo un solo destello de colmillo. El corpiño de cuero. su sabor —su boca se posó cerca de la oreja. justo antes de que él los reclamara con los suyos. —Es una pena cubrir una piel tan preciosa —él le besó en la comisura del ojo—. si eso pasaba. el frío aire de la noche arremolinándose alrededor de sus pezones. interrumpió la molesta gárgola que tenía en el cerebro. Puede que ella naciese con magia en la sangre. ya no habría marcha atrás. Jazz inhaló bruscamente cuando él sostuvo su pezón entre dos dedos.

decidida a no mirarle a los ojos mientras un amargor ascendía por su garganta—. Irma se giró sobre el asiento del coche y miró a Jazz. Yo debería saberlo mejor que nadie después de que mi Harold rompiera nuestros votos del matrimonio. tanteando los botones con los dedos. —Salvo que tú no le perdonaste. maldiciendo tu espíritu para quedarte en ese maldito asiento del copiloto por toda la eternidad y. alzó una mano y encendió un cigarrillo bien . —Es un hombre. Jazz no quería sonreír. si estáis haciendo algo. Como ya he dicho. vuelve mañana a las siete. —Es una pena que las bolas de fuego no sirvan con ella.57 - . mirando las manos de ella. Te prometo que te escucharé entonces. —Si nos acostamos ahora. —No entiendo por qué vosotros dos no os besáis y hacéis cosas —dijo mientras Jazz se subía al vehículo. Gracias a Irma. Sonrió y extendió una mano para darle unas palmadas en el hombro. Irma? Como adoras tanto a Nick. —¿Sabes qué. Atinó a abrocharlos con una facilidad que no había encontrado la primera vez que se puso la prenda. ajustaste cuentas suicidándote en su recién estrenado Thunderbird. —No intentaba seducirte para… —Lo sé —interrumpió.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Jazz —su voz prometía que su cuerpo estaba listo para entregarle su carga de excitación. el vampiro desapareció delante de sus propios ojos. maldiciendo y dándose un golpecito en el pecho. Jazz agitó la cabeza. que Dios confunda su traicionera alma. Tuvo que tomar agua y respirar hondo varias veces para calmar sus ardientes hormonas antes de activar la puerta del garaje. Si tuviese cinco años menos te enseñaría lo que hace falta para conservar a un hombre. A veces hay que entender sus rarezas. cargándome a mí con tu presencia —señaló. hacía menos de dos minutos. Irma —dijo cansadamente—. Jazz suspiró. —Oh. de paso. Claro que. Ella agitó la cabeza. cielo. —¿Nada de bolas de fuego? —dijo. Déjalo estar. —Hay cosas que no sabes. Él se preocupa verdaderamente por ti. decidirás que me has doblegado y que estaré abierta a escuchar lo que sea que quieras decirme —dijo. Jazz no pensaba decirle que. cielo. La fantasma pareció desconcertada ante la blanda réplica de Jazz. —Estaré aquí a las siete —en cuanto las palabras salieron de la boca de Nick. ¿verdad? En vez de ello. sentía que volvía a su equilibrio. pero no pudo evitarlo. Se deslizó silenciosamente hacia un lado y las luces interiores se encendieron. por favor. —Sólo si me cabreas de verdad. Jazz soltó una risa seca. Nicky no es como Harold. ¡Los dos estáis muertos! Irma entrecerró los ojos. puedo esperar. ¿por qué no vas a encantar su coche? Haríais una pareja perfecta. ella y Nick habían cubierto más que de sobra la parte de los besos. —¿Vamos a alguna parte o nos pasaremos aquí toda la noche? —la voz lastimera de Irma acabó con la poca magia que quedaba entre Jazz y Nick—.

ya que se pegan muy bien a la piedra. Salió del coche y lo rodeó para llegar hasta una de las puertas traseras. las rústicas fachadas de sus casas ocultaban ahora las caras obras artísticas y el mobiliario de diseño del interior. Necesitaba pasar algún tiempo con sus hermanas brujas y centrarse un poco. Este cliente en particular parecía saber siempre exactamente cuándo llegaba. que yacía anidada a los pies de las colinas. Unos tacones altos de estilete. ricas en ventanas de cristales de colores en consonancia con tonos brillantes y plantas domésticas colgando de vigas instaladas sobre las entradas. Siguió conduciendo hasta alcanzar el final de la carretera. y temía que necesitaría más fuerza que nunca para lidiar con ello. La colina . Si bien le gustaba la vibrante población de Sierra Madre. pero no era nada que Jazz no hubiera hecho antes. corrección. por mucho que fuesen del agrado del cliente. Aparcó frente a una serie de peldaños de piedra que conducían a una casa redonda semienterrada. Tampoco tuvo que hacer sonar el claxon o esperar por mucho tiempo. A ambos lados de la carretera había pequeñas casas apalancadas contra las montañas. Un ascenso por esos peldaños de piedra había inmunizado a Jazz de volver a subirlos nunca más. volvió a sentir el poder de la luna creciente. Y parecía que cada camino privado se empeñaba en culminar con un Mercedes. —¿Por qué tendré la sensación de que la tierra que se ha usado para construir esa casi no es de los viejos Estados Unidos de América? — murmuró para sí. Por decirlo llanamente. Una parte de la base de la colina rodó hacia arriba como la puerta de un garaje y su cliente avanzó hacia ella sobre unas patas largas y delgadas que parecían permitirle deslizarse más que caminar. Se alegraba de poder ir pronto a Moonstone Lake. un BMW o un Porsche. El único aspecto positivo de tener que concentrarse en el irregular trazado de la carretera era que no tenía que pensar en Nikolai Gregorivich. a menos que quisiera caerse de culo a la primera de cambio.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR equilibrado entre sus dedos. —Ésta es exactamente la razón por la que no eres capaz de conservar a ningún novio. Nick Gregory. Si bien muchos de los residentes locales eran conocidos por burlarse del sistema. Sentía que algunos aspectos de su mundo estaban al borde del caos. que el propio Bilbo Bolsón hubiese envidiado para sí.58 - . eran claramente incompatibles con las escaleras de Sombra fétida. no le agradaba tanto esa parte del viaje ni el destino. Conducir la lustrosa limusina negra por la estrecha y sinuosa carretera de dos carriles por todo el cañón sin una sola farola no era tarea fácil. aunque puede que las ventosas también sirvieran. Mientras aguardaba. allá por la década de los sesenta. eran peligrosos para cualquiera que no tuviese cascos en las patas o algo parecido a lo que puedan tener las cabras montesas. Volvió a la realidad y reparó en las luces ultramundanas que se escapaban por las ventanas con forma de media luna de la casa.

Mientras avanzaba hacia ella. Tyge había intentado convencerla para que dejase a Dweezil y trabajase como su chofer a tiempo completo. Lo último que quería que Tyge Sombra fétida supiera era cuánto lo detestaba. la recorrieron de arriba abajo con una minuciosidad que Jazz temió que pudiera ver a través de su ropa. del color de la antracita. Jazz se mantuvo impasible. El inmenso cuerpo de Tyge.59 - . —Puntual. Si bien el gas era peligroso para algunos. Jazz —dijo Tyge. sentía el oscuro poder de una antigua y peligrosa magia rezumar de su piel del mismo modo que una sustancia gelatinosa rezumaba de sus poros. Desde aquella noche. —Tienes un aspecto increíble esta noche. razón por la cual Jazz se aseguraba de guardar para sí su desprecio hacia ella. Si alguna vez lograra refrenar su codicia. pero trabajar para una criatura hedionda no. como siempre. No lo soportaba. Jazz esquivó su maniobra limitándose a abrirle la puerta. pero con patas. Estaba convencida de que el otro disfrutaría con su asco más que con cualquier forma de miedo que pudiese mostrar. Sus ojos. mientras extendía sus cortos brazos regordetes culminados en tres dedos largos y delgados. Un cálido gas venenoso surgió . estaba cubierto de una piel rezumante verdosa que se asemejaba a un alga de un millón de años de edad. la gente como Jazz sólo acababa con una leve náusea y dolor de cabeza. Lo describió en su fuero interno como una criatura de apenas metro y medio. Puede que el dinero hubiese sido tentador. Siempre que tenía que pasar tiempo con esa criatura. mi preciosa Jazz —la voz de Tyge Sombra fétida era más un eco en su cabeza que un sonido proveniente del diminuto agujero oscuro que era su boca. Se esforzó por mantener las náuseas bajo control cuando su negra lengua con toques púrpura apareció para humedecer unos labios inexistentes. Estaba claro que la criatura tenía un lado excepcionalmente siniestro. Se deslizó y se detuvo frente a la puerta. parecida a Jabba el Hutt. le sería más fácil decir que no. Jazz podía verlo claramente. Tyge le había cogido afecto desde la primera vez que trabajó para él. No tenía duda alguna de que sería un formidable adversario si así lo decidía. con forma de lágrima. Maldijo mentalmente a Dweezil por impedirle que llevara una máscara antigás mientras tratase con su mejor cliente. Incluso sin farolas.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR volvió a cerrarse a su paso con el mismo leve zumbido mágico. Y. su voz resonando en su pecho. como si quisiese abrazarla. Pero no alcanzaba a identificar el origen de esa magia. como si su piel refulgiera desde el interior. siempre que salía. pero tampoco querría tenerlo a malas. Estaba convencida de que Tyge Sombra fétida era mucho más de lo que aparentaba a simple vista. y letal para muchos. de su parte trasera surgían estallidos multicolores de gas nocivo. cada vez que Jazz rechazaba la oferta. solicitaba sus servicios como chofer. Dweezil le ofrecía más dinero. Era algo más parecido a un olor impuro que la seguridad que le confería su propia magia. Para lamento suyo. Tratar con él un par de veces al mes era el límite al que estaba dispuesta a llegar. De ninguna manera iba a permitir que esos dedos acabados en ventosa fuesen a tocarle la piel.

Se alegraba de que nunca hubiese ido más allá de un rojo pálido. Mantuvo la mirada decididamente plantada sobre su horrible cara.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR de su trasero. Clive Reeves… Después de todos esos años. Sólo la misericordia del Alto Consejo había salvado su cuerpo. Que fuese él quien volviese a casa envuelto en un manto de toxicidad. Menos mal que escogió ese momento para entrar en el coche. haría una pausa. pero se lo pensó dos veces. Una vez al volante. Parecía que iba tras ella. activó el sistema especial de filtrado de aire que extraía la letal sustancia rosa de Tyge a la atmósfera sin perjuicio para el conductor o el peligro de convertirlo en una forma peor de . Aún tenía pesadillas de aquella infernal noche de 1932. Por lo que sabía. Había formas menos directas. Entonces. mucho más inteligentes. —Según su itinerario desea ir al Klub Konfuzion —dijo ella. Estaba convencida de que lo haría. debía haber acabado con su vida. Si alguna vez llegara a ver un rubí oscuro. Tyge inclinó la cabeza. no pensaba cruzar los límites de esa propiedad ni por todo el oro del mundo. —Por supuesto. no había duda de que iba a sentir arcadas si no entraba enseguida en el coche. por fuerza. Se alegraba mucho de no haber tomado nada antes de recogerlo. Sintió la tentación de darle a Tyge un inequívoco «no». Jazz era una bruja con un fuerte instinto de supervivencia. Sí. maldita fuese su sombra. pensaría y no se limitaría a reaccionar visceralmente. O algo parecido. y no estaba del todo segura de qué poderes controlaba exactamente el maestro Sombra fétida. dejando un olor capaz de acabar con toda vida vegetal que tuviese la mala suerte de encontrarse dentro de un radio de treinta metros. y por una vez usaría su cabeza. Que lo llevase Dweezil. se lo encontraba dos veces en un mismo día. Ella cerró la puerta con firmeza cuando estuvo dentro. pasase lo que pasase. maldita fuese su alma en el Inframundo. desintegraría a ese maldito bastardo sin contemplaciones. Estar cerca de él bastaba para echar la cena. había cruzado una línea que. Los milagros de los que era capaz el todopoderoso dólar.60 - . pero le daba igual. si bien el alma no se acababa de recuperar del todo. y no el padre. —Es correcto. Sabía que a su jefe le entrarían los siete males si rechazaba de plano la solicitud de Tyge. Por mucho que el que viviese allí fuese el hijo. Espero que puedas llevarme también a una fiesta privada que se celebra en la mansión de Clive Reeves dentro de diez días —su rostro mutó en una sonrisa. y eso que el suyo era un nombre que hubiese preferido no volver a escuchar. la mansión de Clive Reeves era el último sitio que pisaría. manteniendo sus rasgos impasibles. para variar. de tratar asuntos con los mejores clientes de Dweezil. —Tendrá que tratar ese tema con Dweezil —le dijo en cambio. Tyge encajaba las negativas igual de mal que D. Le llevó un rato a Jazz caer en la cuenta de que el tono rosa indicaba que la criatura estaba levemente excitada. como si ya no fuese lo bastante asqueroso. Pero. Hablaré con él por la mañana. Jazz hizo todo lo que pudo para no sobresaltarse. ese gas podía convertirse en algo verdaderamente peligroso si se le irritaba.

Tal regla no existía. Jazz sabía que los símbolos que rodeaban la densa puerta eran una combinación del nombre del establecimiento y un conjuro de protección para que ningún humano despistado acabase donde no debía. había vida en el embarcadero. podía oír los aullantes tonos agudos de la música favorita de Tyge y el mudo ascenso y descenso de su voz mientras hablaba por su móvil. Dweezil creía en hacer todo lo que fuese necesario para hacer felices a los clientes. y ella lo sabía. Dweezil tiene una estricta norma de no confraternizar con los clientes. Eran la sede de clubs underground que satisfacían a una exclusiva clientela que prefería el lado más extremo de la vida. pero no puedo —no. sabía mentir como la más pintada. pero estaba . ¿Acababa de cazar una mosca o es que quería probar el sabor de su piel? Cualquiera de las perspectivas le resultaba igual de repulsiva. La idea de cualquier forma de contacto físico con esa criatura legamosa y pestilente le revolvía el estómago. Pero Jazz era condenadamente más selectiva. salitre y combustible diesel le quemaban los ojos y la nariz. La fuerte mezcla de pescado muerto. Menos mal que implicaba que el panel de privacidad siempre tenía que estar levantado. Era la única decoración del club. del color de una berenjena fresca. A algunos conductores no les importaba el precio por mantener contentos a sus clientes y llevarse su parte en propinas. Pero sabía que preferiría esos olores a lo que había en el club cualquier noche de la semana. Los edificios que permanecían vacíos y a oscuras durante esas horas cobraban otra forma de vida al anochecer. Se resistió el impulso de imprecar a las criaturas que permanecían inmóviles a la entrada del club mientras salía del coche. eh. no lo sentía en absoluto. girando por la estrecha carretera para coger la autopista. y al infierno con las sensibilidades de sus empleados.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR contaminación. cerca de los muelles. —Quizá te apetecería pasar dentro. Jazz sabía que los vampiros no eran los únicos seres que salían por la noche. Se negaba a pasar un segundo más con Tyge si no tenía por qué hacerlo—. De día. Tyge se deslizó fuera y se cimbreó en su peculiar forma de resbalar tan cerca de ella que tuvo que contener el aliento para paliar el persistente olor sobre su piel. —No imagino cómo podrá tener un solo amigo —se dijo. Su abrigo se contoneó alrededor de su cuerpo mientras se dirigía a la parte posterior del coche para abrir la puerta. Puedo asegurarte que se te trataría como mi invitada más distinguida —su lengua. Pero no había humano con deseo de seguir viviendo después de esa noche que se atreviese a entrar en lugares así. con estibadores cargando y descargando los barcos que se alineaban en el puerto y llenaban los almacenes circundantes con sus bienes. volvió a hacer acto de aparición. Tyge sonrió. Incluso con el panel subido.61 - . pero. El tráfico estaba cargado en dirección al distrito de los almacenes de San Pedro. Los ojos de Tyge relucieron con un oscuro destello cuando la contempló bajo las luces rojas y amarillas que iluminaban el edificio. como si supiera que le estaba mintiendo. —Lo siento.

ya que Nick seguía acaparando sus pensamientos. La película no atrajo su atención durante demasiado tiempo. pero no tenía ninguna intención de someterse a ese castigo. Podría darte acceso a riquezas que sólo puedes imaginar.62 - . mi atractiva Jazz. Jazz sintió que la sonrisa se le resquebrajaba en la boca y a continuación perdió el control tan duramente conseguido. —Debí haber traído palomitas —suspiró. Pensó para sí que la música que regurgitaba del club era una mezcla de punk eléctrico que hacía sangrar los oídos y un toque de New Age para darle más respetabilidad. No alcanzaba a comprender por qué la había buscado. Los ojos de Tyge se iluminaron merced a sus palabras y un gas rojo brillante se encaramó literalmente por su trasero. Por un momento. Tengo mucho que ofrecer a una belleza como tú. evaluaba el grado de la maldición. Fuese como fuese. ¿Era mucho pedir que pasaran unas cuantas décadas más antes de volver a toparse con él? Podía eliminar maldiciones con un chasquido de sus dedos. Por ahora. deseó que Irma estuviese con ella para que la distrajese de tantos pensamientos sueltos. Sabía que tendría más espacio si se ponía detrás. Se acomodó sobre el mullido sillón de cuero y se puso los auriculares. Se reunía con su cliente. había alcanzado la marca de seis meses desde la última vez que pensó en Nick. —Creo que antes comería pescado podrido —replicó. Sé que de ambos surgiría una bellísima descendencia. y su ropa en una bolsa de residuos tóxicos que guardaba para ocasiones como ésa. Jazz llevó la limusina al aparcamiento de la parte posterior y encajó el vehículo de forma que el morro diera al exterior. Pero no gozaba de la capacidad investigadora de Nick.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR dispuesto a perdonar esa transgresión. Podía vivir con sus inoportunas reflexiones unas horas más. Bastó una mirada del ogro para callarlos. Se había ganado una reputación con dificultad a lo largo de los años como eficaz eliminadora de maldiciones. pero no había conjuro que le quitase al vampiro de la cabeza y. Con un incipiente dolor de cabeza. mi querida Jazz. Su presencia significaría humo de tabaco. viendo cómo el asco ganaba la batalla al miedo de faltarle al respeto. haciendo que el olor a pescado muerto de los muelles pareciese perfume francés. —Si tan sólo te tomases el tiempo para conocerme de verdad. imaginaba qué era necesario para deshacerse de ella y la devolvía a . —No conoces a los de mi especie tanto como crees. De hecho. para ella la noche acabaría en una ducha caliente que ella llamaba descontaminación extrema. quejarse de Tyge y sus olores y una constante cháchara de lo que haría en la cama con Nick… Ni hablar. de su corazón. Todo un hito para ella. Acabas de mencionar nuestro afrodisíaco más potente —se deslizó hasta la entrada donde un corpulento ogro situado frente a la puerta le hizo un gesto con la cabeza y le permitió pasar mientras los que aguardaban en la cola mostraron su descontento con gruñidos y protestas. Sacó un reproductor de DVD portátil de su funda e introdujo una de sus películas favoritas. si tenía que ser honesta consigo misma. Se apresuró a reconsiderar la idea.

. porque Nick era demasiado directo en su trato con todo el mundo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR dondequiera que hubiese venido. Estaba segura de que Nick no estaba usando sus informes sobre vampiros desaparecidos como treta para acercarse a ella de nuevo (sobre todo porque la noticia también había aparecido en el radar de Krebsie).63 - . ni la magia de Sandra Bullock y Nicole Kidman estaba afilada. Primero. Y segundo: refiérase al primero. Pero esa noche. Se quedó mirando el pequeño monitor parpadeante e intentó desesperadamente que la película se llevase sus pensamientos. Luego recogía el dinero y vuelta a empezar. esto. Y ahora.

pero cuando eso pasaba. vale. Dije esta noche. si mal no se equivocaba. Si bien no podía asimilar alimentos sólidos. Una tostada saltó de la tostadora y cruzó la habitación. le habría dado en toda la cara—. sí que era capaz de tomar líquidos. Miró la taza negra y dorada y rió al leer en voz alta. ¡Esta noche no trabajo por mucho dinero que me ofrezcas! ¡Estoy mala.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 6 Nick sintió una agitación en la magia en cuanto llamó al timbre y la puerta se abrió con un chirrido digno de una casa encantada de Halloween. frente a una humeante olla negra de hierro en el fogón principal y otra más pequeña en uno de los secundarios. «Los vampiros son los mejores amigos de los . Caliente y fuerte. Inhaló el aroma de las raíces de jengibre y astrágalo con limón. —Al revés. Permaneció en silencio durante un instante. esto podría irme bien —reparó en la cafetera llena y se sirvió una taza. Llevaba unos pantalones de pijama de algodón púrpura que hacían juego con la amatista que le guiñaba desde la tobillera y una camiseta de manga larga con un colorido diseño de caramelos Tootsie. Y. pasa. Sabía que el café de Jazz estaría a su gusto. Si Nick no hubiese tenido reflejos sobrenaturales. —Buenas noches. Nick siguió la rasposa voz hasta el fondo de la casa y se encontró a Jazz en la cocina. —Olvídalo. Las brujas no enfermaban a menudo. enfrascada en una tarea doméstica. maldita sea! Lo único que me apetece es quedarme en casa para sufrir. echando mano de un paño para limpiar el desastre—. Estornudó y el contenido de la olla más pequeña bulló fuera de los bordes. —Al menos ha funcionado para algo —murmuró. Jazz se dio la vuelta precipitadamente y se dejó caer contra la encimera. disfrutando de la imagen de su atractiva bruja con aspecto nada encantador. y el café era su favorito. Llevaba el pelo recogido en una caótica coleta que hacía que la punta de cada mechón apuntase en una dirección diferente. Mierda —su expresión era toda una advertencia de que sería mucho menos que receptiva esa noche—. y también era muy entretenido. Es injusto que no pueda hacerlo en un microondas. El vampiro estaba más que dispuesto a sentarse a disfrutar del espectáculo.64 - . Te aseguro que no es buen momento —murmuró mientras se secaba la nariz. su nariz rivalizaba con la de Rudolph en Nochebuena. A la maldita cosa le habría llevado otros cinco minutos para hervir. parecía una venganza mágica. ¿verdad? Bien. Pero no esperes que sea una gran anfitriona —se sacó rápidamente un pañuelo de la manga y se puso a estornudar como una posesa. —Maldita sea. D.

Los violentos gruñidos de los conejos inundaron la habitación mientras pugnaban por el control de la raíz. —Esto… —respiró hondo—. —Conejitos malos —se volvió a su compañero de piso—. —No te preocupes. La gracia hizo que Jazz perdiera el equilibrio. pero Jazz no movió un pelo. Nick. —¡Pequeños cabrones! Nick sacudió la cabeza tras escuchar el sonido de una furibunda voz masculina. Cuando alzó la cabeza.» —Fue un regalo de Navidad —vertió el contenido de la primera olla en una taza que rezaba: «Pensar en clave de bruja». cuando hay días en los que no doy abasto con lo que pasa aquí. Krebs. las venas del cuello te van a explotar.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR necrófagos. Las orejas rotaron como antenas. sonándose la nariz. ¿Sabes cuánto me ha costado en eBay? —Y yo que pensaba que fue malo que se comiesen mis botas favoritas —murmuró Nick. deteniéndose en seco al comprobar que Jazz no estaba sola. vaya. y finalmente la cabeza giró. como si eso fuese posible. —Hola —saludó Krebs. Te va a dar un ataque si no te calmas —aconsejó. sabe lo que son —dijo Jazz. tirando el pañuelo a la basura y sacando uno nuevo de la manga—. Esto era mi camiseta de Grateful Dead. —Oh. Apoyó la cadera en la encimera mientras sorbía el líquido caliente. La que me firmó Jerry García en su setenta y dos gira europea —horadó con la mirada a los malvados conejos que masticaban su respectiva porción de raíz—. . mientras su compañero gruñía y agarraba el otro extremo rápidamente. ¿qué han hecho ahora? —murmuró ella en un tenue suspiro. sus ojos estaban tan rojos como la nariz. Unos chillidos agudos y una farfullada cháchara inundaron la cocina al tiempo que dos pantuflas peludas irrumpían en la cocina. —Sí.65 - . y tengo la sensación de que me vas a decir lo que era y que no me va a gustar lo que oiga —se miró a los pies—. Krebs bajó la mirada a las pantuflas. dando inicio a una peculiar versión de juego del tira y afloja. Ahora verás la vida que tengo y por qué estaría mal que me convirtiese en una gran bruja mala sólo por ayudarte con tu problema de los vampiros desaparecidos. —¿Sabes qué es esto? —sostuvo en alto un pequeño trozo de algodón negro mientras mantenía las distancias. —Es demasiado pequeño para ser un pañuelo. —¿Sabes lo que han hecho estos pequeños cabrones peludos? —un Krebs con el rostro enrojecido apareció a continuación. El conejo se alargó y alcanzó una raíz de regaliz que había caído al suelo. Nick. ¿Qué habéis hecho? Una de las pantuflas lanzó una brillante sonrisa mientras se arrullaba en el pie de Jazz entretanto la otra soltaba un discreto eructo. Creía que ibas a mantenerlos encerrados. Krebs. que enseguida gruñeron su versión de «Ni te acerques». Miró a Nick—. recordando sus modales antes de volverse a Jazz—. Krebs. En un abrir y cerrar de ojos se deslizaron en los pies de Jazz.

Nick le mostró parte de un colmillo. Krebs propinó a Nick una curiosa mirada. y sé cómo usarla —amenazó a Fluff y a Puff. —¿Estás segura? Nick sonrió ante la idea de que un humano quisiera proteger a Jazz de un vampiro. lo cual le ayudó a decidirse. —Sigue siendo más seguro que cuando pasas por el síndrome premenstrual. o al menos todo tu guardarropa? Krebs volvió a mirar a los conejos. Cuando la pantufla más cercana le gruñó. ten un buen viaje. Sabes muy bien que no puedo castigarlos porque tienen ese escudo protector suyo. Ella asintió. pero ¿quién eres exactamente? —Alguien que necesita una eliminadora de maldiciones —le dijo Jazz —. levantándose para rellenar su taza. La licuadora ronroneó alegremente antes de que la tapa saltara por el aire y cayera sobre la encimera.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Se comieron mis pantuflas de goma de pato porque ellos tenían que ser los únicos —dijo Jazz. Krebs. ¿Por qué no podré curar un simple resfriado? Nick sonrió. Jazz cogió el trozo de algodón justo a tiempo para su siguiente estornudo. El aire se llenó de tomillo fresco y hierbabuena mientras ella tomaba un paño y se cubría la cabeza. por mucho que no supiera que lo era. Otra vez —alzó la mano para pedir silencio cuando él ya tenía la boca abierta para hablar—. murmuró una despedida y se fue después de lanzar una mirada asesina a las felices pantuflas que se habían acabado su raíz de regaliz y ya buscaban a su alrededor otra cosa a la que hincarle el diente. uno se limitó a bostezar mientras que el otro le hacía una pedorreta.66 - . —Puede que no sea una curandera como Lilibet —suspiró. —La venganza será mía. Krebs desapareció el tiempo suficiente para hacerse con una pequeña maleta. —Estoy resfriada. gana en las mesas y encuentra una rubia que esté cañón para compartir con ella las ganancias. aunque pudiese castigarlos. Conduce con cuidado. pero conozco mis hierbas. Jazz depositó la taza sobre la mesa y luego acercó la segunda olla. . ¿De verdad quieres arriesgarte a perder medio equipo informático. eso no haría más que te guardaran más rencor a ti. Además. —Algunas cosas nunca cambian —comentó Nick. ¿De verdad quieres estar cerca de mí? —su siguiente estornudo activó la trituradora de basura. —No te ofendas. —Hablaré con ellos —prometió—. Dame un respiro. —Tú vete a Las Vegas y disfruta —le animó. Totalmente ajenos al remordimiento. Krebs volvió a mirar a Nick. Se inclinó sobre la olla e inhaló el balsámico vapor. La pantufla cedió sabiamente. Krebs siguió respirando pesadamente por la nariz. mencionando a una de sus hermanas brujas—. —Tengo una trituradora. Le gustó incluso más que su gesto protector fuese el de un hermano más que el de un amante. furibundo. Sorbió sonoramente por la nariz.

—Tú sabes que los vampiros están desapareciendo y yo que Clive Reeves está relacionado. esforzándose para mantener el tono de voz. Pero necesito la magia de una poderosa bruja para acceder a su propiedad desapercibido. Si antes estaba pálida. Alzó la mirada desde las brumas de la esencia de hierbas. Intenté colarme en sus terrenos y fui reprendido. Cuando descubrió lo que éramos tú y yo. por lo que se limitó a preguntar si el ave no debería estar bailando más bien el baile del pollo — se asomó por debajo del paño un instante. buscó una forma de obtener lo que tenemos. Una sonrisa se dibujó en la comisura de sus labios. —Jazz… —descartó con un gesto de la mano lo que fuese a decir. —Últimamente no paro de escuchar ese nombre —dijo Jazz. sus reacciones. —Eso no era todo lo que ansiaba —murmuró ella. ya estaba acostumbrado prácticamente a todo. como su padre —de repente estrechó la mirada y la afiló a través de las brumas de su resfriado—. Nick vio una sombra de frío dolor en sus ojos color musgo. Sin duda estableció una protección para mantenerme específicamente alejado. ¿por qué crees que Júnior tiene algo que ver con las desapariciones? ¿Y por qué iba a establecer una protección para mantenerte a raya? —Por lo que ocurrió en 1932. —Clive quería ser como nosotros —apremió Nick—. midiendo sus pensamientos. un pollo asado se salió del horno y se puso a bailar la Macarena. Ella nunca revelaba sus debilidades a nadie. Mira. —Clive Reeves. Quería convertirse en los personajes que interpretaba en sus películas. y odiaba haber sido su causante. Las manos de Jazz empezaron a temblar con tanta violencia que tuvo que dejar el paño a un lado. entonces su tez adoptó el tono de la nieve. Jazz se quedó petrificada ante el sonido de ese nombre. Hizo una larga pausa. —En esos momentos. La última vez que tuve la regla. permitiendo que el vapor inundara sus fosas nasales. ¿verdad? Sé que te dije que vinieras esta noche. —Sólo tenía que pedir el granito de arena vampírico —apartó la taza y la olla a un lado. Para entonces.67 - . hasta yo me asusto. tal como él esperaba—. Sus tonos nasales salían ahogados por el paño. el calado de su resfriado y su involuntario pasado frente a la presencia de Nick en ese momento—. posó las manos entrelazadas sobre la mesa y cerró los ojos. pero ¿por qué te molestas con esto? Me contarás tu problema y yo te diré que no tengo forma de ayudarte. Quería poder e inmortalidad. Sintió la tentación de inclinarse sobre la mesa y cogerle de la mano. Krebs entró en la cocina justo cuando empezaba el baile. Fin de la historia — inspiró profundamente. Ya que estamos.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz se estremeció. dudaba que ella supiese apreciar el gesto. mostrando una extraña vulnerabilidad que lo preocupó. Ni siquiera a los que mejor la conocían. Nick —dijo finalmente—. Clive Reeves está muerto y no hay rumores de que su hijo se haya pasado al Lado Oscuro. Nick guardó silencio mientras la miraba armarse para la inminente . Pero no has venido a ver cómo la casa reacciona con mis estornudos.

y menos aún la mansión. Matar a otra persona iba contra su código. —Entonces ya se sabía que Clive Reeves buscaba a cualquiera que hubiese lidiado con el lado oscuro del ocultismo —prosiguió ella—. a menos que desee perder todo lo que le hace ser lo que es. Le hundí esa botella en el corazón literalmente. Nick comprendía su angustia. con la ayuda adecuada. Cuenta con esclavos que le proporcionan todo lo que quiere y una selección de vampiros para todo lo demás —sus labios se torcieron en una mueca de asco. y esperó a la reacción. Lo ensucia —siseó la última frase con un asco que convirtió sus labios en una mueca de desdén. Jazz apartó la mirada. pero. incrédula—. . De alguna manera. entonces ha usado… —Jazz respiró profundamente y se inclinó sobre la mesa. atacar y casi matar a Jazz antes de que ella pudiera defenderse. vivir con sangre en las manos era más difícil que recibir una muerte rápida. pero no quería correr el riesgo de equivocarme —se masajeó las sienes con los dedos.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR conversación. Estaba convencido de que. el cuerpo muerto de Reeves yacía en el suelo mientras una debilitada Jazz cubierta de sangre trataba de arrastrarse fuera de la habitación. Después de todo.68 - . había conseguido obtener un poder enorme. —Es más que posible si se emplea el conjuro adecuado. —Dime por qué piensas que Clive Reeves Jr. Murió. en el momento de su muerte —los labios de Jazz se movieron en un silencioso juramento mientas él proseguía—. —Creo que Clive Reeves Jr. por así decirlo. Ella lo contempló. Nick se preguntó si el Consejo tomó esa decisión porque sabían que Jazz ya se castigaría duramente ella sola. Nadie juega con eso. estaban tan oscuros que parecían negros. No tenía pulso. Él lo sabía mejor que nadie. Cuando los volvió a abrir. y que se siente más vulnerable lejos de su base de operaciones. de alguna manera. como si temiese que le oyesen oídos indiscretos—. —Eso no es posible —Jazz meneó la cabeza para subrayar su negación. Clive Reeves se las arregló para transferir su fuerza vital al cuerpo de su hijo. —¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Si es así. lograría vivir para siempre. Clive era el más débil. —Y puede volverle muy poderoso —señaló él. Sin duda. La única razón por la que el Consejo Arcano no la sentenció a muerte fue porque se vio en la obligación de defenderse de la magia oscura. ya sé que perdí la consciencia después y la volví a recuperar. El acto incluso había dañado una parte de su ser. Ha usado las artes oscuras para lograr lo impensable. en décadas. Cuando llegó Nick. ¡La única razón por la que lo toqué era para asegurarme de que estaba acabado! Sí. —No puede haber conseguido tal cosa. El hombre que todo el mundo toma por su hijo es en realidad el padre. Sentenciaron que actuó en defensa propia y que no se le podía castigar por ello. el mortal. La sangre se derramó por todas partes —se estremeció ante el recuerdo—. No ha dejado la propiedad. no existe —declaró. Dicen que allí su magia es más poderosa. está relacionado con las desapariciones.

Las rojas amapolas del albero se abrieron de golpe. Por no . Y ahora descubro que ni siquiera está allí y que está haciendo daño a una nueva generación de capullos —al darse cuenta de su insulto no intencionado. pero no había forma de doblegar a Reeves sin ella. como si nada hubiese pasado. Jazz desapareció del mapa y Nick no supo dónde había estado hasta que se volvieron a ver. A raíz de ello. Clive buscaba a cualquiera que poseyera una mínima pizca de magia con la esperanza de que le ayudara a alcanzar sus anhelos. creyó que todo había terminado. El hombre que decía ser el hijo de Clive Reeves había vuelto a Hollywood para crear un nuevo imperio cinematográfico centrado en las peculiares películas de horror que nutrían el mercado de culto. Podría haberse llevado el cuerpo a las colinas y dejar que los coyotes y los gatos salvajes se encargaran de él. —Lo peor es que no sabemos si se detendrá ahí. Al parecer. quizá vaya a por otros miembros de la comunidad mágica.69 - . ¿Sabes que la noche del funeral casi fui al cementerio para echar sal alrededor de toda la cámara mortuoria? No quería que hubiese la menor posibilidad de que se levantara de nuevo. Clive Reeves Jr. tiempo después. Nick. Nick regresó a Los Ángeles sólo por un vago rumor que aseguraba que Reeves no era lo que parecía. —No me gusta lo que oigo. a Europa para huir del escándalo. Sólo tenía que mirar el dolor que se reflejaba en su rostro para ver que no había superado esos tiempos. Otros consideraban que era una broma. Sabía que Jazz se resistiría cuando acudiese a ella a pedirle ayuda. Tiene que saber que vives aquí y que eres mucho más poderosa que hace setenta y cinco años. Se secó la nariz con un pañuelo que se sacó de la inagotable manga. El único sonido de la habitación era la suave charla entre Fluff y Puff. después de todo. ocurrió —su voz tembló con un antiguo dolor que no había sido curado. donde los seres sobrenaturales eran más que bienvenidos. Habría sido tan fácil. también era conocido por sus fiestas extravagantes. La viuda de Clive Reeves se llevó a su hijo. En vez de ello. al igual que Jazz. Nick asintió. Muchas veces. aún un bebé. ya sabes a qué me refiero. Tuvieron que pasar más de cuarenta años. Observó silenciosamente cómo ella rumiaba sus palabras. e incluso pensaban que había perdido la cabeza. Ese monstruo no debería estar vivo y andar suelto todos estos años. murmuró—: Lo siento. Jazz estornudó sonoramente. Nick lamentaba no haber cedido a su lado más oscuro y haber aniquilado al hombre que casi había acabado con el espíritu de esa magnífica mujer. quería encarnar a sus personajes.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Como has dicho. Algunos mortales se hicieron eco de sus creencias y acudieron a él con la esperanza de hacerse con su poder. Debería ser polvo en la cripta de un mausoleo en el Hollywood Memorial Park. Quería que hiciese algo para cerrar las heridas que aún le sangraban. por no mencionar… —se calló cuando se le quebró la voz—. Esperaba que su deseo de venganza superara a sus temores. Nick supo de algunos vampiros que habían sido invitados y de los que nunca más se volvió a saber. Si ve que matar vampiros no le ayuda en cualquiera que sea su objetivo.

rodeó la mesa. Tenía la cabeza tan embotada que no lo vio venir. confiando que no se resistiría más. «Algunas cosas no pueden pasarse por alto. Furiosa.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR hablar de la revancha —ella dio un respingo ante su referencia sobre la muerte que ella propinó a Reeves. Se había sentido tan débil después del ataque que ni siquiera fue capaz de invocar su magia. Sólo puedes conquistar tu pasado si te enfrentas a él. Aquello a lo que ella llamaba su alma cosaca se levantó. Demostraba que había perdido la cabeza. ni su nariz se comportaba como un grifo abierto. No de esa manera.» Pero ella no había escogido enfrentarse a él. Deberías alegrarte de que esta vez no tenga agua bendita a mano. O al pensar que lo hizo. Me has contado mucha mierda que no esperaba oír. si lo había matado esa noche. —Creo que ya te sientes mejor —y desapareció sin más. Pero no era el horror de su violación o acabar hecha una pulpa sanguinolenta cada vez que cedía el control a su subconsciente. Sólo pudo arrastrarse por el suelo ensangrentado. Jazz se quedó con el ceño fruncido por esas últimas palabras. ¿cómo. —¿Quién hubiese dicho que bastaba con un beso de vampiro para curar un resfriado? —murmuró.70 - . Volvió a poner la olla delante de ella y recogió el paño. Ella se vio barrida por la oscuridad que lo envolvía y no sintió más que los duros músculos de un hombre en perfecta forma física. cuando Reeves fue a por ella. clavárselo en el pecho hasta lograr que le reventara el corazón. pero ambos sabían que accedería. Sólo una loca accedería a enfrentarse al hombre que había protagonizado sus pesadillas durante los últimos setenta años. Su intento de chiste se desinfló en cuanto pensó en la tarea que le aguardaba. ni ahora. se las había arreglado para transferir su espíritu al cuerpo de su hijo? Ella apenas estaba familiarizada con los conceptos básicos de la . Ni aquí. Nick inclinó la cabeza. al borde de su muerte. —Te odio —dijo. Una leve sonrisa apareció en los labios de Jazz—. Era su propia imagen agarrando un pedazo de cristal de una botella de champán rota y hundiéndoselo en el corazón lo que alimentaba sus pesadillas. Así que deja que me lo piense y me pasaré por tu despacho mañana por la noche si me siento con fuerzas —se sacó otro pañuelo de la manga para enfatizar. Jazz debería saber que Nick no dejaría evaporarse el comentario. Puede que le hubiese dicho a Nick que se lo pensaría hasta la noche siguiente. agarrar el trozo de cristal y. ¡Sabes que odio que saltes a mi cabeza! ¿Por qué no puedes coger la vía lenta por una vez? Dame una oportunidad para que asimile todo esto. El agua de la olla salió despedida hasta la cara de Nick. prácticamente saltó atrás. —¡No vuelvas a hacer eso! —gritó—. Así pues. Se agarró al borde de la mesa para no caerse. pero toda credibilidad en su voz se vio anulada por la fuerza de su estornudo. ni con él. la cogió en brazos y reclamó su boca. Gruñó mientras se secaba el cálido líquido perfumado de la mejilla. hasta que se dio cuenta de que su cabeza no estaba tan embotada como antes.

No era una materia que se impartiese en la Academia Arcana. Jazz tendría que volver a adentrarse en la guarida del diablo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR magia necesaria para acometer un acto tan retorcido. . Pero también significaba que. La mera idea se antojaba repugnante. debido a lo que Clive Reeves había hecho en el pasado. salvo para advertir a las aprendices que tales prácticas estaban prohibidas. Sabía que el precio por hacer eso era el alma y lo que le quedaba de humanidad al practicante.71 - . Cada gramo de su ser se lo pedía a gritos.

Irma se enfurruñó un instante. se levantó dispuesta a hacer lo que se había propuesto el día anterior. —Una de las cadenas de cable locales ha anunciado un autocine que pone películas clásicas cada fin de semana —le informó Irma—. pero luego miró por encima del hombro y arrugó la nariz. Sólo por una vez. tenía pensado equiparse adecuadamente para la visita al despacho de Nick esa noche. Se juró que mantendría la conversación dentro de los límites profesionales y a Nick fuera de los de ella. y ya se estaba cansando de su actitud predispuesta a la riña. —Ese hedor está empeorando. Sólo tenía que asegurarse de que no la besaba. —Conozco ese cine. Si vamos allí. Solía ceder cuando eso pasaba. Este fin de semana celebran un festival de cine de Humphrey Bogart y de Robert Mitchum el siguiente. Jazz había metido la ropa en dos bolsas y había rociado el exterior con un espray anti olores. ¿puedo elegir yo adónde ir? —¿Qué más te da dónde vayamos? Ni siquiera puedes salir del coche —Jazz salió a toda prisa del garaje y enfiló la carretera. Siempre he pensado que eran dos hombres muy atractivos — dijo con un toque picarón. pero se veía que la medida no había funcionado . Estaría más contenta cuando la bolsa estuviese lejos de ella. en manos de Dweezil. Todo por saberse especialmente atractiva al volante. Después.72 - . pero la mujer era más irritante que un sarpullido a todas horas. podré volver a ver una película en la gran pantalla. Y ceder en cualquier aspecto con Clive Reeves sería muy malo. pero apesta —se quejó Irma. El halcón maltés y alguna película de Robert Mitchum a modo de oferta de paz. Aun así. El remordimiento hizo acto de presencia y se preguntó por qué no podría alquilar La reina de África. Curada del resfriado y más en sí. Jazz sí sabía en qué se metía cuando aceptó quedarse con ese Thunderbird y su irritable complemento. El cigarrillo que tenía entre los dedos desapareció con la misma rapidez que había aparecido—. pero está en el otro extremo del valle. Ni hablar de ir allí —Jazz sabía que debería sentirse culpable por no darle nunca un gusto a Irma.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 7 Jazz metió en la parte de atrás la llamativa bolsa de plástico naranja con el rótulo «Residuos tóxicos» y se deslizó en el asiento del conductor. —No sé lo que llevas ahí. aunque Irma no sabía lo que estaba haciendo cuando se condenó con una maldición en ese coche. habida cuenta de que él podía plantarse a centímetros de ella en menos de lo que dura un parpadeo. Nunca había pedido a la fantasma que le hiciera compañía todos esos años. Tampoco es que en eso último tuviese muchas alternativas.

Los ojos se le hincharon cuando vio el total de la suma. No era de extrañar que se pusiera mala. Debió imaginar que no serviría de nada. D. un instante con Tyge. La sacó por la puerta trasera y luego regresó a la recepción —. Empleó dos dedos para coger la bolsa y la mantuvo lo más alejada posible de su cuerpo. Y ya conoces a Sombra fétida. —Aprecio la ropa de mi armario. Aquí tienes el recibo por la ropa que me puse la noche que trabajé para Tyge. bastaba para provocar una infección. Declinó sin lamentarlo. Anoche estabas demasiado mala como para trabajar. —No te preocupes. saca esto de aquí! — aguardó a que la rubia elfa entrase con un guante de densa goma puesto. Dweezil. susurró la voz de su cabeza. —Eh. ¡Mindy. ¿Qué intentas hacer. matizó. estás usando palabras que tienen más de cuatro letras.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR demasiado. por escaso que fuera. Puedes añadirlo a lo que ya me debes. —Vaya. asfixiarme? —Caramba. El Thunderbird salió disparado. Tyge se contendría un poco. pero veo que hoy estás tan recuperada como para venir a exigir tu paga. Vas listo si pensabas que iba a echarla a perder. desaparecerá dentro de poco —dijo. El pervertido le había invitado a subir a su casa para un aperitivo matutino. —Lo tendré listo en un minuto —dijo. Estoy impresionada —puso un papel sobre el escritorio—. Mindy ni siquiera trató de detenerla cuando Jazz atravesó corriendo la recepción hacia el despacho. —No pienso conducir para él nunca más. Le dio un golpe y cayó al suelo—. —Las maravillas de la medicina moderna. y la chaqueta era sencillamente una manzana del pecado. Dweezil levantó la vista de una pila de papeles sobre el escritorio. Mejor comprar algo nuevo con lo que aún no haya desarrollado un vínculo de aprecio. Sus pechos nunca habían tenido mejor aspecto que en ese corpiño. mira a quién ha traído el gato negro. —¿Qué cojones? —sorbió por la nariz y utilizó un bolígrafo para alejar la bolsa. Había pensado que si adoptaba un aspecto oscuro y peligroso. porque el olor empezaba a amenazar a su propio olfato. Y esto es para ti —Jazz depositó la bolsa sobre el escritorio y se dejó caer sobre la silla que tenía delante. Le gusta que sus conductoras tengan un buen aspecto. —¿Toda esta mierda es nueva? Supuse que te pondrías algo viejo que podría deducir del coste original. Puede que tuviera que ver con la llamativa bolsa de residuos tóxicos que exudaba un olor que no desaparecería fácilmente de la recepción sin una importante fumigación mágica. Decidió que lo primero que haría con la paga de Sombra fétida sería comprarse un corpiño y un abrigo nuevos para sustituir los que había tenido que tirar. Al menos eso esperaba. si el hedor amenazaba con abrumar a su fantasmagórica acompañante. Mindy volvió a entrar.73 - . nada de rabietas de bruja aquí. Me dijiste que hiciera lo que fuese necesario. deteniéndose únicamente para coger el recibo. «A Nick también parecía gustarle mucho». Eres la única en quien puedo .

¿Eres humana? Ella esbozó una amplia sonrisa. acabarás encerrado en tan poco tiempo que no sabrás cómo ha sido —el hombre reparó en Jazz y luego le propinó una segunda mirada—. incluidos los chasquidos y los silbidos. D. Es un cliente muy valioso que se deja mucho dinero. Una leve sombra de asco cruzó su cara al caer sus ojos en los alargados dedos verdes que se enrollaron sobre las hojas. amigo. —¿Qué buscan? —Dweezil se levantó serenamente de la silla. —Arriba esos ojos. Arriba. Jazz sonrió. Montones de ellos arrastrándose por lugares que nunca podrías alcanzar. Siempre había tenido la molesta sensación de que Dweezil estaba metido en algo de . —Mira. —Tan genuina como la tarta de manzana. Harían falta meses deshacerse de ellos. —¡No puede entrar ahí! —los gritos de horror de Mindy fueron la primera advertencia. ella no tenía planeado pasar un tiempo a la sombra. —Gusanos. —¿Eres abogada? —Ni en sus sueños —poco sabía el detective que esa frase estuviera tan cargada de verdad—. —Dame un respiro. No podían penalizarla por mentir. Es un pervertido absoluto —se inclinó hacia delante—. —Dweezil Quix… —el recio hombre. ataviado con un traje oscuro y una dorada placa de detective adosada al bolsillo de la chaqueta. Jazz entrecerró los ojos. a menos que emplease la magia. Jazz le ayudó a pronunciar el nombre correctamente. D. manteniendo su fachada de chica amistosa. Sacas mucha pasta conduciendo para mí. Tener una humana en el despacho le ahorraría un montón de molestias si la policía decidía tenerlo en la misma consideración que Jazz. y mucho menos imaginar. Además. le gustas —le echó una mirada de soslayo. Es asqueroso.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR confiar para esto. agitando los papeles en su mano. Dweezil se cedió. La repentina apertura de la puerta de Dweezil fue la segunda. ¿Te ha dicho tu gente de la limpieza lo que hizo en el coche esa noche? Su especie es capaz de hacerse el amor a sí misma.74 - . frunció el ceño ante unos papeles que llevaba en la mano. Jazz. —Esto es una orden de registro de sus propiedades —el hombre puso unos papeles en la mano de Dweezil. Había un corpiño de cuero y una chaqueta que le llamaban a gritos. Es sólo que he trabajado para Dweezil durante un tiempo y siempre ha sido honesto conmigo —mintió. si no colaboras con nosotros. Fue lo que vino detrás lo que hizo que Jazz se levantara de un salto. —¿Puedo saber qué estás buscando? —preguntó Jazz. Sabía que Dweezil no la delataría. Además. D. derivándola poco a poco hacia sus pechos. Más de la que nunca harías con tu negocio de eliminar maldiciones. y no me refiero a una paja. La prepotente criatura siempre cedía cuando recibía de su propia medicina.

LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

dudosa legalidad. Siempre supo que tenía los dedos metidos en turbios
asuntos, pero, siempre que no le afectaran, le daba igual. Un cosquilleo de
preocupación creció en su mente. ¿Qué demonios habría hecho para
llamar la atención de la policía?
—Bueno, hermana… —¿hermana? ¿Le acababa de llamar hermana?
¿De qué libro de Raymond Chandler había salido ese tipo?—. Parece que
tu jefe ha estado vendiendo sustancias ilegales a sus clientes. Además,
tenemos sospechas fundadas de que pueda estar relacionado con la
desaparición de ciertos vampiros —no parecía muy triste ante la idea de
que hubiese unos cuantos vampiros menos en la ciudad. Jazz sabía que los
vampiros que pagaban sus impuestos eran propietarios de muchos clubs
clandestinos. El alcalde no estaba dispuesto a dejar de ingresar ese dinero
en impuestos, y, además, eso le haría parecer como un eficaz freno contra
la comunidad sobrenatural—. Si colabora con nosotros, nos iremos lo
antes posible. Si no… —su voz se apagó, pero la amenaza quedó pendida
en el aire.
—¿Dweezil traficando? —rió ella—. Se han equivocado de hombre. Se
pone malo tan sólo con mirar a una aspirina.
—Sí, eso te habrá dicho —el policía bizqueó, como si tratase de
establecer que era realmente humana.
—¡Dweezil! ¡Se están llevando todos tus archivos! —irrumpió Mindy
por la puerta. Sus ojos brillaban de inquietud y su piel mostraba un
ultramundano brillo dorado. Incluso las puntas de sus orejas parecían más
prominentes.
El detective se quedó mirándola, inseguro de lo que era y a la vez
poco deseoso de averiguarlo. Dio unos pasos atrás.
Jazz se adelantó y arrancó los papeles de la mano de Dweezil. Hojeó
rápidamente el contenido.
—Aquí pone que tienen derecho a llevarse todos tus archivos de la
empresa.
—¿Cómo cojones quieren que trabaje sin mis registros? —saltó
Dweezil, como un elfo enloquecido.
—Sigue así y le encerraremos de verdad —la advertencia del
detective no era una amenaza infundada.
Jazz se levantó. Había algo en esa situación que no olía del todo bien.
Aunque, después de pasar tiempo con Tyge, su sentido del olfato aún no
había vuelto a la normalidad.
—¿Entonces, en qué quedamos, vampiros desaparecidos o drogas?
El detective la miró con el ceño fruncido.
—¿Estás segura de que no eres abogada?
Jazz puso los ojos en blanco.
—Sólo es una pregunta sobre el procedimiento. Sólo he venido a
recoger mi paga.
—Créeme, cielito, pasará tiempo antes de que puedas ver un cheque.
Ahora Jazz sí que estaba enfadada. Tanto por el apelativo de «cielito»,
como por la promesa de que no recibiría su dinero. ¡Ese corpiño y la
chaqueta eran caros, maldita sea! Los había elegido porque sabía que le
reintegrarían el dinero.
—Habló de documentos, nada de congelar cuentas —argumentó.

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

—¡No pueden congelar mis jodidas cuentas! —gritó Dweezil, su rostro
ahora era una mezcla de su habitual verde oliva, pero con motas y hojas.
Jazz miró al detective, a quien parecía no importarle desenfundar su
pistola y disparar a Dweezil allí mismo. Era cierto que D era un capullo,
pero esa redada olía a trampa contra ella. Además, D no se merecía ese
trato. Tenía la sensación de que acabaría en medio de una situación en la
que no le apetecía nada estar. La sospecha cobró vida propia. Se juró a sí
misma que si descubría que una persona no muerta (corrección: criatura)
estaba detrás de todo eso, acudiría a su despacho en el paseo para
atravesar su muerto corazón con una estaca.
—Detective Larkin, hemos encontrado esto en uno de los
contenedores —un oficial de uniforme entró con una bolsa naranja de
residuos tóxicos.
—Ábrela —ordenó el detective sin perder de vista a Dweezil y a Jazz
—. Una inteligente forma de ocultar drogas. Demonios, ese olor espantaría
a cualquier perro rastreador.
—¡No! —saltó Jazz de la silla sin perder el tiempo. Le horrorizaba
imaginar cómo olería ahí dentro, ya que había guardado la ropa nada más
llegar a casa.
El oficial abrió la bolsa y un repugnante vapor gris verdoso flotó hacia
arriba. El hombre puso los ojos en blanco y cayó redondo al suelo.
—Oh, mierda —murmuró Jazz, logrando esbozar una débil sonrisa
ante el detective, que no parecía muy contento de ver a su oficial tendido
sobre el frío suelo.
—Creo que tendremos que hablar en la comisaría.

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

Capítulo 8

—Advertí que no abriera la bolsa —le recordó Jazz al detective Larkin.
Resultó ser un individuo ajeno a cualquier sentido del humor. Tras su
anuncio en el despacho de Dweezil, no le quedó más remedio que dejar
que la llevaran a la comisaría. Ahora se encontraba sentada en una sala
de interrogatorios cuya decoración y olor catalogaría como «Grotesco
Temprano». No tenía la menor idea de qué o quién había estado allí antes
que ella, pero, fuese lo que fuese, necesitaba una buena cantidad de
desodorante, jabón y agua—. ¿Y puedo recordarle que pude reanimar al
oficial? No sufrirá ningún efecto secundario de importancia por el gas,
salvo un dolor de cabeza que le durará de una a tres semanas. Y, dado
que no me ha leído mis derechos, deduzco que no estoy arrestada por
haberme desecho de una bolsa llena de hedionda basura.
Larkin le lanzó una mirada que decía claramente que cerrara «el puto
pico», y ella no tuvo más remedio que acatar. Puso un vaso de espumoso
café delante de ella y se sentó en la silla opuesta, antes de ponerse a
hojear el contenido de una delgada ficha.
—Con lo sabelotodo que eres, seguro que te las arreglas bien para
mantenerte lejos de los problemas.
—Hago lo que puedo —se preguntó cuál sería su reacción si viese sus
auténticas fichas policiales, en plural. Calculó que con ellas se podrían
llenar unas cuantas furgonetas de mudanza. Pero, para eso, primero
tendrían que rastrear todas sus identidades pasadas.
El detective la miró.
—Te pregunté si eras humana, y dijiste que sí.
Ella rechazó la acusación con un gesto de la mano.
—No, yo sólo dije que tan genuina como una tarta de manzana. Y,
aparte, soy humana —pensó que omitiría decir que era mucho más vieja
que la horrible corbata que llevaba holgadamente colgada alrededor de su
grueso cuello.
—Y una bruja.
Jazz no hizo caso de la hostilidad de su mirada.
—Sí, bueno, ese tipo de acusaciones pasó de moda hace siglos en
Salem. Mire, los dos sabemos que me ha traído hasta aquí por la bolsa,
hecho que puedo explicar.
El detective se echó atrás en la silla y cruzó los brazos delante de su
pecho.
—Pues explica.
—Uno de los clientes de Dweezil tiene un… —buscó una descripción
adecuada y se decidió— problema de higiene.
—La mala higiene no hace que un vapor venenoso salga de una bolsa
de ropa sucia. Y a todo esto, ¿de dónde has sacado una bolsa de residuos
tóxicos?

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

—Ocurre cuando se trabaja con Tyge Sombra fétida. Dweezil tiene
bolsas de ésas a mano precisamente por él —no hizo caso de su
escepticismo y cogió el vaso de café. Sorbió el líquido templado y decidió
que lo único bueno que tenía era saber que tenía cafeína en alguna parte.
Tampoco hizo caso de la seca risa de Larkin—. Emite unos olores
realmente asquerosos, capaces de trastornar a la gente, e incluso cosas
peores. El que su oficial se desmayara es prueba de ello. Las brujas somos
inmunes a los gases, razón por la cual soy su chofer. La ropa de la bolsa es
la que me puse hace dos noches, cuando trabajé para el señor Sombra
fétida. Como puede ver, es imposible que me la vuelva a poner después
de haber estado cerca de él, así que lo más sensato fue guardarla en una
bolsa de residuos tóxicos. ¿Quién iba a saber que iban a aparecer ustedes
en el establecimiento de Dweezil y que le ordenaría a uno de sus oficiales
abrir la bolsa?
—Dios, las cosas que hacéis las brujas por dinero —murmuró—. ¿Hay
más de las tuyas trabajando para él?
Jazz negó con la cabeza, tomando otro sorbo del brebaje que se hacía
pasar por café. Juró que, si tenía que volver a ese sitio, haría que antes
parasen en un Starbucks.
—¿Por qué no?
—No lo sé.
Echó un vistazo a sus notas y volvió a levantar la mirada.
—¿Y qué tipo de bruja eres?
—¿Quiere decir que si soy una bruja buena o una mala? —estaba
claro que la frivolidad no funcionaba con ese hombre—. Me dedico a
eliminar maldiciones.
—¿Y eso qué es?
—Hay personas que vinculan una maldición a un objeto. A mí me
contratan para deshacerme de dicha maldición.
—¿Quieres decir que de verdad hay gente que cree en esa mierda y
te paga por ello?
—Esto es Los Ángeles, detective Larkin. No hay nada imposible.
—¿Como un tipo que se tira pedos venenosos y otro que se parece a
una aceituna estirada?
Jazz asintió.
—¿Y qué? Usted cree que todas las brujas tienen verrugas, pelos en la
cara y graznan al reírse, ¿no? Sinceramente, detective, hace años que no
cocino ojos de tritón, patas de rana o alas de murciélago en un caldero
burbujeante —«Concretamente desde "Pociones 101"».
Larkin se revolvió, incómodo.
—Vale, ya he explicado el origen de los vapores de la bolsa y hemos
debatido sobre mi trabajo. ¿Hemos terminado ya? —preguntó.
El detective se lo pensó.
—Sólo quería hacerme una idea del trasfondo. Hablemos de tu jefe.
—Va listo si cree que le voy a hablar de las actividades ilegales de
Dweezil. No existe ninguna. Ahí está la gracia. Le gusta hacer el dinero de
manera legal. Así no tiene que preocuparse de perderlo. Como ya he
dicho, lo suyo no son las drogas.
—¿Y cuál es «su cosa»?

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

Jazz plantó las palmas de las manos sobre la mesa y se echó hacia
delante.
—¿Ha echado una mirada en sus estanterías?
La cara del detective permaneció tan impasible y evasiva como le fue
posible.
—La orden sólo cubría sus papeles.
—Ya, y me tengo que creer que no miraron en todas partes de todos
modos. Me niego a creer que se les pasó por alto que Dweezil colecciona
incunables eróticos y juguetes sexuales.
Larkin emitió un sonido de asco, como si le hubiesen plantado en las
narices uno de los vibradores o penes de látex de Dweezil.
—¿Qué es él exactamente?
—Nunca hemos discutido de política o religión.
Larkin gruñó algunas palabras entre dientes.
—No, me refiero a qué es.
Jazz se tocó el anillo de feldespato en busca de tranquilidad y se
recostó en el respaldo. Dudaba que el otro se diese cuenta de que la
piedra del anillo respondía con un leve brillo.
—Ni idea.
—Eres una bruja.
—Eso no significa que conozca el trasfondo familiar de todo el mundo.
Por lo que sé, Dweezil es el último de su especie —ojalá.
El detective se echó hacia atrás, tamborileando con los dedos sobre la
mesa. Jazz a punto estuvo de decirle que era molesto. Pero estaba segura
de que él ya lo sabía.
—Tu jefe está hasta el cuello de problemas.
—Ya me lo imaginé cuando irrumpió en su despacho y se llevó todos
sus archivos. Pero no alcanzo a imaginar por qué creen que trafica con
drogas o que tenga nada que ver con vampiros desaparecidos —«O cómo
habéis averiguado lo de los vampiros desaparecidos.»
—¿Trabajas a menudo llevando vampiros?
—No mucho.
—¿Más o menos?
Jazz se encogió de hombros.
—A los vampiros, las brujas no les caemos muy bien, y el sentimiento
es bastante recíproco. Así que sólo conduzco para ellos cuando no hay
ningún otro chofer disponible y el vampiro no tiene objeciones al respecto.
—Eso no explica por qué no les gustan las brujas —entrecerró los ojos
—. ¿O acaso eres tú en concreto quien no les agrada?
—¿Bromea? ¡Todo el mundo me adora! Vale, salvo los vampiros. No
les gusta ninguna bruja. Tenemos una especie de tregua. Ellos no nos
muerden y no se ponen malos por nuestra sangre, y nosotras no los
desintegramos con conjuros devoradores de carne.
Se sorprendió.
—Estás bromeando, ¿verdad?
—¿De verdad está interesado en saber lo que pregunta o sólo tiene la
esperanza de que diga alguna estupidez que incrimine a Dweezil?
—Ambas cosas —dijo involuntariamente, y luego pareció estupefacto
por haberlo admitido.

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

—La sangre de las brujas es venenosa para los vampiros. En el mejor
de los casos, les puede provocar acidez, y en el peor los mata.
El asco se hizo patente en su expresión.
—Pensaba que ahora los vampiros iban a clubes a tomar su sangre.
—Así es, pero, de vez en cuando, se envalentonan un poco con tanta
fiesta y las cosas se pueden salir un poco de madre. Por eso prefieren
mantenerse alejados de nosotras —«Salvo uno.»
—¿Conoces a Clive Reeves, hijo?
No parpadeó una sola vez ante la pregunta, a pesar de que el
estómago le dio un vuelco. Estaba claro que sus reflejos se estaban
acostumbrando a escuchar ese nombre, por perturbador que fuese para
ella.
—Veo las películas de su padre todos los Halloween.
—¿Quieres decir que no asistes a las fiestas que celebra en su
mansión?
—No. Es un lugar que prefiero evitar a toda costa.
—¿Te han invitado alguna vez?
—No.
—¿Has llevado a alguien allí?
—De nuevo, no —Jazz pensó que, mientras no le preguntase si alguna
vez llevaría a alguien, todo seguiría bien.
El detective guardó silencio durante un instante, contemplándola
ociosamente, tamborileando con los dedos sobre la mesa.
—Háblame de tus clientes. ¿Alguno tiene costumbres extrañas, salvo
tirarse pedos extrafuertes?
—Nunca hablo de mis clientes, detective Larkin. La discreción es mi
divisa —sonrió—. Bueno, no del todo, pero siempre quise decir esa frase.
Mire, su insistencia en mantenerme aquí se resume en una sola cosa:
acoso. Usted lo sabe tan bien como yo. Dweezil no le cae bien a alguien, y
le ha echado a la policía encima. A usted no le ha gustado lo que le pasó a
su oficial, y la está pagando conmigo. ¿Por qué no admitimos que no sé
nada y le pierdo de vista el tupé? —dijo ella, empeñándose en no mirar el
nacimiento de su pelo, en franco retroceso.
Una llamada a la puerta puso un ceño fruncido en la cara de Larkin y
una sonrisa en la de Jazz. No faltaba mucho para alcanzar el punto en el
que estaba dispuesta a usar algo de magia para terminar con esa estéril
conversación. Era consciente de que el detective daba rodeos a la espera
de que ella dijera algo que pudiera inculpar a Dweezil. Pero ella sabía que
cualquier cosa que dijese contra su jefe no le serviría de nada al policía.
Dweezil era un inmoral que recorría la cuerda floja, pero siempre
procuraba mantener el equilibrio para no tener que preocuparse de cosas
como las redadas policiales. Por desgracia, alguien debió decidir que era
un buen objetivo que acosar.
Los ojos de Jazz brillaron peligrosamente cuando dos hombres
accedieron a la sala. Omitió a uno de ellos inmediatamente. El otro
implicaba pasar un tiempo en la sombra.
—Este hombre ha venido a llevarse a la señorita Tremaine —anunció
el detective.
Pudo ver la sutil interacción entre los tres hombres. Policías que se

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—Hemos acabado aquí. Deseó que la policía no hubiese requisado el coche. Además. Así que. —Nick Gregory —Nick extendió la mano a un ahora sonriente y afable Larkin. Y el café que hacen es asqueroso. pero lo dejó estar. Aunque había momentos en los que la criatura no le caía nada bien. Si ocurría eso. Si bien detestaba la idea de que Nick la estuviera salvando. Jazz imaginó que Nick estaría empleando algo de su hipnosis vampírica sobre el detective.81 - . —¿Cuánto tiempo crees que llevas aquí dentro? —Sabes muy bien que no tengo sentido del tiempo —levantó las dos muñecas para mostrar que no llevaba reloj. —Arrojar una bolsa de residuos tóxicos llena de ropa pestilente no es . No dejaba de ser irónico que la última vez que estuvieron rodeados de tantos uniformes. —No te alegres tanto de salir de aquí. al menos siento los cambios en el tiempo —murmuró ella. aceptaría la ayuda de Nick. Hacía tiempo que aprendió que las brujas y los aparatos que miden el tiempo no van muy bien juntos. y se sabía mucho más guapa. —Disfrutan haciéndote esperar en una sala asquerosa hasta estar listos para entrar y hablar de absolutamente nada —refunfuñó—. —El detective Larkin debía de ser un conversador fascinante si consiguió que no notaras el paso de las horas —Nick indicó con la mano el aparcamiento de los visitantes. La advertencia de que ese hombre era un vampiro cosquilleó en la punta de la lengua de Jazz. —¿No es un poco temprano para que andes por el mundo. por el momento. Ella le dedicó su mejor sonrisa de niña americana buena mientras se incorporaba. La señorita Tremaine ha colaborado mucho — su mirada recayó en ella. no tenía intención de presenciar cómo la policía le pasaba por encima por algo que no había hecho. —Normalmente. Podría seguir sola. No quería pensar que intentaría algo que la mantuviese en la cárcel después de todo. una vez fuera del edificio y de regreso a las instalaciones de Dweezil para recoger su coche. Nick empujó la puerta delantera y dejó que saliera ella primero. Estaba claro que a ella no le había sonreído de esa manera. aunque la idea de que Irma pasase un tiempo en un depósito le animó un momento. quería averiguar lo que estaba pasando en el despacho de Dweezil. él la metiera en la cárcel y que en esta ocasión la estuviera sacando. O quizá tuviese algo que ver con la cantidad de agentes uniformados que había por todas partes. Nick? ¿No temes que se te pegue demasiado el sol? —lo siguió mientras atravesaban una concurrida sala común. estaba más que dispuesta a aceptar esa ayuda con tal de salir de ese lugar.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR reconocían mutuamente. Ser amable con él le estaba costando menos de lo que se imaginaba. Pueden pensar que eres culpable de algo —murmuró Nick. Apuesto a que lo hacen aposta para que los criminales confiesen con tal de tomar uno mejor en la cárcel. Miró hacia arriba y se quedó pasmada al ver que era noche cerrada. no habría manera de que fuera a besarlo nunca más en lo que quedaba de milenio. Una tenue sonrisa asomó en los labios de Nick.

vamos a tener que cambiar un momento. . pero no se atrevió a ponerle una mano encima. —Ya sabes que no lo haría. hicieras lo que hicieras. Y si doy mi permiso. Soy una persona muy directa. Podría haberle empujado. Deja que conduzca ella. La fantasma se aferró al libro de bolsillo que tenía en las manos como si su vida dependiese de ello. —Hace unos días. Nick rió ahogadamente.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR precisamente nada. No quiero perderme al doctor House. Oteó el interior y se dio cuenta de que el asiento estaba más alejado del volante—. el coche arranca sin necesidad de llave —miró a Nick con una sonrisa picante—. Jazz decidió que el remolino que se le estaba formando en la boca del estómago se debía a no haber comido casi nada durante el día y al mal café mientras esperaba que el aspirante a Sam Spade fuese al grano. sus ojos parecieron brillar con la misma intensidad que su feldespato—. Gracias por sacarme de ahí. Se dirigió hacia la puerta del copiloto y la abrió—. Fue mío antes de ser tuyo. disfrutando del aire fresco. —Como si pudiera meterla en una lavadora y luego donársela a la beneficencia. ¿Cómo has entrado? Si le has hecho el puente… —Le di permiso para que condujese —le informó Irma—. Nick rodeó el coche. Por algo llaman al tipo Sombra fétida. Irma. guapetón. Cuando alcanzó el borde del aparcamiento. donde los vapores multiplican por diez la pestilencia habitual —caminó en silencio. No uso a terceros para alcanzar mis objetivos —por un instante. —No pienso moverme de aquí. El recuerdo de sus besos solía provocar que su mente vagara por confines prohibidos. mucho mejor que el reciclado que llevaba horas respirando—. se detuvo en seco. —Lo sé. —¿Alguna vez has pensado en asistir a un cursillo de control de la ira? —le dijo Nick. Nick resopló y paseó la mirada por el aparcamiento. ¿cuál será tu excusa mañana? ¿Una jaqueca? El embeleso de Jazz era digno del suyo. nena. Ella notó la intensidad de su poder. y así podremos irnos a casa —se quejó Irma—. bloqueando suavemente sus intenciones de montarse en el asiento del conductor. Dime una cosa. puedes sentarte conmigo. Dweezil tiene un contenedor en la parte de atrás exclusivamente para esas cosas. ¿verdad? Jazz aceleró el paso. —¿Has conducido mi coche? —un trueno resonó fugazmente en el cielo. —Tú haz lo que él te pida. Tocarle siempre le había traído problemas. te habría acusado de echar a la poli encima de Dweezil con tal de ajustar cuentas conmigo —murmuró Jazz.82 - . —No te ha dolido tanto. —Y yo no pienso sentarme en el asiento del copiloto de mi propio coche —Jazz se encaminó hacia la puerta del conductor. y no acaban en el vertedero. Jazz. cariño. y la idea se desvaneció en cuanto se me ocurrió —se conjuró para olvidar las dos últimas veces que habían estado juntos. aunque no llegó a tocarla. —Supongo que esta noche me mandarás a casa.

aunque ello supusiese otros sesenta años de castigo. él miró a Irma. No resolvería nada. como meterlo en el coche por la fuerza. . Unos días atrás. —No es necesario. Afortunadamente. Nick había desaparecido. Nicky. se sentiría entera por primera vez en muchísimo tiempo. tendría la oportunidad de aclarar las cosas entre ambos y. apenas podía resistirse a que le besara los labios hormigueantes. afrontaría su pasado. Jazz arrancó el motor y metió la marcha. Estaba segura de que había crecido una fracción de centímetro. Jazz hubiese pensado seriamente en lanzarle una descarga. Si podía enfrentarse a Clive Reeves sin querer matarlo. podemos apretarnos los tres! —trinó Irma. Jazz cerró la puerta y se arrebujó en el asiento. Entonces le diría a Nick que lo mejor sería no volver a verse más. Se apoyó en la ventanilla y le dio un fugaz beso en los labios. tengo que llevar a su alteza a su cita con Hugh Laurie. como era de esperar. Se dijo a sí misma que no podría rechazarlo indefinidamente. si le ayudaba. ¿verdad? —dijo Nick. como dijo él. hablaría con él a su regreso. mostrando fragmentos de sus sentimientos. Y. Cruzó la mirada sobre su propia nariz. Necesitaba decirle que nunca podría haber nada entre ellos. Ahora.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —No vendrás a mi despacho esta noche. —Tengo que prepararme para mi viaje a Moonstone Lake —dijo ella. Notó por todo el cuerpo el calor que se desprendía de la mirada del vampiro. Irma —volvió a mirar a Jazz. Hacer las maletas para ese viaje tuyo al lago no te llevará tanto tiempo. estaba segura de que esa acción valdría mucho más que sesenta días de su destierro. se dio la vuelta y empezó a caminar. Una vez delante del volante. Bien. —No puedes ignorar esto con la esperanza de que algún día desaparezca. Además. Pero. antes de hacer ninguna estupidez. lo más importante. Jazz —dijo Nick.83 - . Nick se apartó para dejarle el paso libre a su coche. pero. —No tenías por qué ser tan grosera con él —bufó Irma—. Nick levantó la mirada y sonrió al ver que la fantasma se apartaba un poco en el asiento para dejar un par de centímetros de espacio adicional. —¿No decías que querías ir a casa para ver House? —miró rápidamente alrededor. evitando sus ojos—. le lanzó un beso. —¡Vente.

Se desplazaban con pie seguro y grácil a lo largo de la orilla de piedra. del cremoso color de las perlas. el lago adquirió el extraño color traslúcido del feldespato. Stasi. —Eso no quiere decir que no haya nada viviendo en el lago —dijo . —¿Creéis que es verdad? —preguntó. mientras deshacían camino por la orilla. Lo único que encontrarás ahí son peces. Stasia desvió la mirada hacia el lago. —¡Y gracias por hacer que no surgiera el monstruo del lago y nos comiera! —gritó Jazz sobre las aguas trémulas mientras giraba sobre sí misma. sacando unos polvos multicolores de una bolsa de malla dorada y lanzándolos al agua. —¿El qué? ¿Que tenemos un monstruo viviendo en el lago? —Blair siguió su mirada—. Has leído demasiadas de las novelas de fantasía que vendes. Su cabello. En el momento en que una estrella fugaz atravesó el aterciopelado cielo nocturno. La brisa tiró de sus cabellos castaños hasta dotarlos de vida propia. tú anímele a que se tome un bocado nocturno —le riñó Blair. con su melena cobriza pendiendo de sus hombros en ondas sueltas. En cuanto los polvos tocaron el agua. con mechas rojizas también pareció cobrar vida. —En esta luna llena.84 - . a juego con las gemas que llevaban las mujeres. En ese instante. mientras la luna arrancaba de ellas destellos de plata. pedimos que nuestro santuario esté siempre ahí para nosotras. Surgió un leve chapoteo en el centro. cuyas ondas concéntricas aumentaban de intensidad a medida que se acercaban a los bordes. —Eso es. Parecían salidas de una estampa etérea. Más tarde. las tres se miraron entre sí y estallaron en alegres risas.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 9 Moonstone Lake Primera noche de luna llena Las tres mujeres vestían túnicas azul pálido que se movían con la brisa nocturna mientras recorrían el borde del lago hasta una roca plana que asomaba sobre las aguas. marrón más oscuro. hasta coronar la roca. Jazz. —Que nuestro santuario nos siga proporcionando protección y fuerza —entonó Stasia Romanov. —Que nuestro santuario nos proporcione sustento y nos siga alimentando —siguió Blair Fitzpatrick con una pizca de polvos plateados. los colgantes y los anillos de las tres cobraron brillo. Jazz fue la última. en tiempos de necesidad —abrió su amplia bolsa y extrajo sus polvos. trozos de barcas y millas de redes de pesca encalladas en el fondo.

De esa forma. ¿en una noche como ésta? —se quejó Jazz. Fue muñéndose a medida que las minas se agotaban y algunos de sus residentes emigraban en busca de fortuna. antes de que Jazz tuviera que regresar a la vida en la ciudad. Muchos urbanistas visitaban el lugar con la idea de construir centros turísticos. Empezaron a bromear sobre que también estaban allí para vigilar al monstruo mítico que supuestamente habitaba en el lago. también eran dueñas del edificio donde se encontraba la cafetería. tomaron más precauciones y compraron las parcelas que rodeaban el lago mediante una empresa fantasma. Por el momento. con la salvedad de chapoteos esporádicos—. Hacía dos años que decidieron volver al pequeño pueblo. haciendo una pausa para contemplar el agua. Ambas dieron un paso más lejos al repartir conjuros de desinterés por los bosques que rodeaban parcialmente el pueblo. estremeciéndose bajo su túnica—. Debe de haber seis grados bajo cero. Restauraron el viejo edificio y abrieron un negocio de hostelería para atender a los turistas que hacían una parada de camino a las estaciones de esquí. —Al menos nadie se pasa en las noches de luna llena. por lo que todo el mundo asume que han estado bebiendo o algo. que ahora permanecía en calma. —Los críos del instituto suelen venir por aquí a medianoche y aseguran haber visto la cabeza de la criatura asomando del agua.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz. No repararon en el difuso perfil de una cabeza recubierta de escamas que se asomaba del agua y miraba en su dirección. Siguiendo su costumbre de antiguo honrada. pero nunca se ha confirmado nada. Cuando Stasi y Blair descubrieron Moonstone Lake en 1854. Cuando abandonaron el lugar.85 - . Stasi y Blair se quedaron. Este era su pequeño paraíso particular. seguramente esperarían encontrarnos bailando desnudas alrededor de una hoguera —bromeó Blair. y aun así estoy helada! Las otras dos chocaron hombros amistosamente mientras apretaban el paso. trabajando como camareras en la pequeña cafetería que al final adquirieron. más arriba en la montaña. Stasi disfrutaba regentando su tiendecita de lencería que también ofrecía novelas románticas. pudieron disfrutar juntas de las primeras horas de la mañana. que las inundó de rojos naranjas y dorados. Pero como ambas mujeres eran conscientes de que siempre podía haber alguien que se saltara los efectos de los conjuros. Si supieran qué hacemos aquí y por qué lo hacemos. las mujeres se levantaron para contemplar el amanecer. mientras que Blair explotaba su . y pretendían que así siguiese siendo. mientras otros preferían quedarse en busca de estabilidad. aduciendo asuntos familiares. claro. —Oh. Stasi y Blair se turnaron a lo largo de los años en el papel de nieta o sobrina nieta para mantener la propiedad del edificio de cara al día que decidiesen regresar. ¿Alguna vez alguien ha visto algo extraño? Stasi meneó la cabeza. el pueblo minero recibía el acertado nombre de Última Oportunidad. ¡Me he puesto ropa interior larga. pero siempre se marchaban pensando que el lugar no les convencía.

Deseó no haber mencionado a sus amigas el regreso de Nick. como poco. Durante los últimos meses. —Espera un momento.86 - . querían deshacerse. Mientras relataba los acontecimientos de las últimas semanas. debía de saberlo. «Nick. Jazz venía cada mes para celebrar la ceremonia de la luna junto con cualquier bruja que hubiese en ese momento por la zona. Stasi y Blair gozaban de compañía masculina siempre que la deseaban. Ella. hasta ropa teñida de los sesenta. Era una noche de la que prefería no hablar con nadie. Su fondo de armario está más actualizado. No salió decepcionada.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR lado más ocioso. —Supongo que no hace falta que te pregunte si Nick ha cambiado — dijo Stasi con su amable sonrisa—. desde muñecas Madame Alexander de los años cuarenta. mesas de cromo de los cincuenta. Las tres tomaron asiento en la terraza de la azotea del edificio. —Salvo que acabaría pareciéndose más a un fuego artificial del cuatro de julio que a un hombre con las cejas chamuscadas —dijo Stasi con suavidad—. meciéndose hacia . entonó con voz grave. ni siquiera con las personas más allegadas. Los vampiros y el fuego no casan muy bien que digamos. pero Jazz nunca les contó toda la historia. el pueblo recibía la visita de los turistas que hacían una parada de camino a varias estaciones de esquí. acabo de tirar la espuma —resopló Jazz. mientras que el verano atraía a los pescadores y a los excursionistas. dando un sorbo al café—. ¿Utilizaste fuego mágico y no acertaste? Chica. ya que sus hermanas tenían mucho material almacenado de tesoros personales por todo el país. pero sigue siendo el poli que lleva dentro… a pesar de haber dejado el Protectorado. ya que estaba especialmente dotada para los ingeniosos conjuros vengativos—. Ahora que sabían que había vuelto a la circulación. aunque la idea de hacerse con algunos conjuros vengativos de Blair le resultaba atractiva. mejor que nadie. cada una con su respectivo café expreso matutino. Sabían que había pasado algo malo en 1932. si eso es verdad. de vez en cuando. reacia. En invierno. Ahora mismo nos necesitamos mutuamente —admitió Jazz. preferían mantener sus secretos y no mimaban relaciones a largo plazo. Jazz se preparó para lo peor cuando pronunciase el nombre de Nick. yo soy tu destino». —Hay formas —señaló Blair. le exigirían conocer los detalles más escabrosos. del que. vendiendo material retro. ¿verdad? —No creo que cambiase demasiado aunque no fuese un vampiro — dijo Jazz. ¿Necesitas ayuda con algo? —No. Sigue estando buenísimo y jugando a ser poli. has perdido la mano —Blair meneó la cabeza—. pero. A Blair le resultaba fácil mantener un inventario variado. por puro afán de auto conservación. dejando a mano unos prismáticos. provocando las risas de las demás. —¡Bromeas! Creía que estaba quirúrgicamente unido a ese grupo. gracias. —Genial. Esa sabandija se merecía unas cejas chamuscadas. sólo habían sido tres las visitantes del lago en la primera noche de luna llena. Darth Vader con colmillos —rió Blair con disimulo.

una amiga suya me conocía y se puso en contacto conmigo. forúnculos o llagas supurantes? Jazz agitó la cabeza.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR delante y hacia atrás en la silla. Estaba demasiado ocupada pegando la mirada a los pantalones ajustados de Han Solo —bromeó Stasi. Stasi y Blair rieron al escuchar la historia de la hermandad femenina. como si hubiese entrado en el apartamento y hubiese empapado con él todas las paredes.87 - . cuéntales a estas paletas alguna noticia de la gran ciudad —las palabras de Blair la devolvieron a la realidad—. Creo que eso era lo que estaba afectando su salud. Es asqueroso —se estremeció Stasi. Cogió una excedencia en el trabajo y se escondió en su apartamento. ¿Cómo le va al buenorro de Krebs? Tienes que traértelo algún día. Estaba convencido de que ella la había fastidiado al romper con él y le lanzó una maldición que hacía que viese su imagen en cualquier hombre con el que saliese. pero aquí podía ser ella misma. Necesitaba el lago y la ceremonia para centrarse en su poder. —Eso no es amor. ¿Verrugas. Jazz miró a sus hermanas brujas y sintió la tibieza y la paz de su compañía. —Cada vez que él la mira. Jazz estaba de acuerdo. Afortunadamente. —Podía notar su obsesión prendida en todo. aceptando el pañuelo que Stasi siempre tenía a punto. Una bruja que aún estaba inmersa en el proceso de encontrarse a sí misma. Es fácil que Vader se te venga a la cabeza cuando lo has visto en cuatro películas —explicó Blair. siente que algo oscuro y maligno se . —¡Es un enfermo! —espetó Blair. brindando con su taza de café—. La pobre estaba al borde de la enfermedad física de tanto estrés —sus delicados rasgos se oscurecieron con los recuerdos. —¡Bien! —gritó Blair. Así que pensé que necesitaba probar de su propia medicina —sonrió. Era lo que necesitaba. Sigue soñando. y rogaron más—. —¡Ja! No la creas. «¿Qué haré entonces?» —Venga. Le gustaba desempeñar el papel de bruja temible o listilla. Contempló la extensión boscosa y pensó en la vida más allá para una bruja desterrada. Jazz sonrió. —Fuimos a una maratón de La Guerra de las Galaxias hace un par de semanas. ¿Quién sabe? Quizá lograra impresionar al Alto Consejo Arcano y le levantaran el destierro. —Sigue diseñando páginas web para los no muertos. Había una mujer muy agradable que necesitaba librarse de una maldición que le había echado un ex novio —dijo Jazz—. Jazz asintió. Eso ocurrirá el día en que la Tierra rote en sentido contrario. —No tardó mucho en perder los nervios. Estaba convencido de que así la recuperaría. Jazz. y hace poco preparó una para un club de jazz especializado en licántropos —siguió hablando de los últimos trabajos que había realizado. y a sus hermanas para hacer lo mismo con sus emociones.

El perro estaba estresado por todo el proceso. No es algo que pueda ver. junto con unas gafas de sol Stenson. Hubiese preferido llevar a Fluff y a Puff. —Habló la románica empedernida —bromeó Blair. resultan no tener nada que ver con la magia.88 - . éste era un cachorro de lo más lindo. —Y un completo pervertido —dijo Blair. —Sí. arrugando la nariz—. Pero paga bien. El amor no debería atar. —Soy feliz en Los Ángeles. Algunos incluso dejan buenas propinas. Stasi hojeaba desinteresadamente las páginas de la revista Allure. enfundadas en unos vaqueros. —Por eso queremos a Stasi —Jazz dedicó una cálida sonrisa a la mujer que consideraba más cercana a ella que su propia sangre—. e incluso le daba al mobiliario. —Nos hubiese encantado que vinieses a vivir aquí. Se le pasará en unos seis meses. no es para menos —dijo Stasi. y necesitaba pasar más tiempo de calidad juntos. —No es para menos —Stasi encogió las piernas sobre la silla y rodeó sus rodillas con los brazos. Mi propia cosecha de la terapia de aversión. —Puede que Dweezil sea asqueroso y… —Espeluznante —añadió Stasi. —La gente no es consciente del daño que se puede hacer en nombre de la pasión —dijo Stasi—. estremecida. pensativa—. la camiseta verde esmeralda y la chaqueta negra de cuero. parecía una versión sexy de la mujer de Marlboro.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR arrastra cerca. lo que algunos creen que son maldiciones. Sólo la sensación de que hay algo. Resultó que no era nada de eso. Entre la eliminación de maldiciones y conducir para Dweezil no me aburro —Jazz estiró sus piernas. Lo malo es que el idiota de su dueño pensó que no tenía por qué pagarme al no haber maldición que eliminar. —Teniendo en cuenta su aspecto y su olor. Aun así. Le expliqué cuáles serían las consecuencias. —Por no hablar de su tercer brazo y segunda polla —Jazz encajó los gritos a dos bandas—. pero sus pantuflas estaban vedadas en Moonstone Lake desde un desafortunado episodio con una ardilla. Jazz. —Los perros son tan fáciles de entender… Son casi humanos — meditó Blair. sino liberar. y me soltó el dinero muy alegremente —Jazz sonrió. Trabajando para él tienes que llevar en coche a un montón de criaturas asquerosas. arrugando el labio. Con sus negras botas de tacón alto. —No sé cómo puedes ser feliz trabajando para un tipo tan espantoso —declaró Blair. los vaqueros negros ceñidos. y creo que para entonces ni siquiera podrá pensar en ella con el más mínimo afecto. —Alguien tiene que hacerlo. Incluso tienes que llevar a esa criatura . Su falda se deslizó sobre sus piernas—. y estoy mejor cualificada que la mayoría —sorbió su expreso con triple moca. Hay espacio de sobra para ti. Decía que su mujer había lanzado una maldición sobre el perro porque el marido había ganado la custodia del animal en el divorcio. Un hombre estaba convencido de que su perro estaba maldito porque no paraba de comerse su ropa y sus zapatos.

sabes que puedes ir a cualquier tienda. O puedes soltarte la melena y acudir a un salón de belleza. y tenía el pelo y la barba lleno de liendres —Blair cerró las manos alrededor de su taza de café para mantenerlas calientes en el fresco aire de la mañana.89 - . con la excepción de que la suya lucía una cremosa perla. No se bañaba nunca. En cierto modo me recuerda al conde de Brambleton —las tres mujeres se estremecieron ante el recuerdo del responsable de su destierro. —Para ser un miembro de la realeza. No es famoso por quedarse dormido. tocó uno de los botes de pintura impresos y luego repitió el gesto con cada uno de los dedos. —El olor de sus pedos es tan inimaginable como su color. —Apenas unos cinco minutos —Blair sorbió su expreso con vainilla y caramelo—. obteniendo instantáneamente un vivo tono coral que hacía juego con el garabateado diseño de su falda hasta las rodillas y su jersey. Así no acabo con algo que no me gusta. —Lo sé. Que yo recuerde.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR espantosa que requiere de un coche especial. del que pendía una diminuta escoba. —Lo contamina todo. donde lo harán por ti — alzó las manos y mostró sus uñas pintadas de escarlata. pero mi ropa nunca se libra del hedor. porque tengo que meterme en la carretera dentro de media hora —Jazz mantuvo los prismáticos apuntados hacia una cabaña no muy alejada. —Tyge Sombra fétida es lo más asqueroso que os podáis echar a la cara. Dweezil disfruta recordándome que el gas no me puede hacer daño. Al menos deja buenas propinas. —Eso no era nada extraño por aquel entonces. —La señora Benedict bromea con que. lo tiene a su puerta. ¿verdad? —preguntó Jazz—. listo para . Jazz asintió. —En serio Stasi. pero se olvida de que sigo teniendo sentido del olfato —emuló unas arcadas—. por lo que nos has dicho —dijo Blair. nosotras tampoco éramos de mucho bañarnos antes de entrar en la escuela —Stasi posó los pies sobre la barandilla y estudió las uñas de los dedos mientras hojeaba una revista que tenía en el regazo. La brillante pintura rosa de uñas desapareció al instante. comprar laca de uñas y aplicártela manualmente. Paseó una mano por los dedos de los pies. Una intrincada cadena de oro rodeaba uno de sus tobillos. —Jake llega tarde —Jazz cogió los prismáticos que tenía cerca y se los llevó a los ojos para otear el terreno. El sistema de reciclaje de aire de la limusina es tecnología punta. Es una pena que nunca haya tenido la ocasión de comprobar esa información de primera mano. era mucho más que repulsivo. —Será mejor que se enfunde ese bonito trasero suyo en sus vaqueros ajustados y se suba pronto a ese tejado. Era una tobillera idéntica a las que decoraban los tobillos de Blair y Jazz en todo momento. Había varias casas en las cercanías. pero a veces es más divertido probar cosas con antelación — Stasi hizo lo mismo con las uñas de las manos y se echó hacia atrás para admirar el efecto—. Una verdadera pena. Miró de nuevo la revista. la de Jazz una amatista intensamente púrpura y la de Blair un topacio vivamente azul. en cuanto tiene el café hecho y la primera hornada de galletas lista.

como un reloj. Stasi se dejó caer de espaldas sobre la silla. mientras se acomodaba en la silla para disfrutar del panorama. —¿Sigue haciendo esas deliciosas galletas fermentadas? —preguntó Jazz. —Tres minutos —canturreó—. —¿Pañuelo? —preguntó Stasi—. que emitió un agudo ladrido y le cubrió la boca con besos con aroma de salchicha. cuyos provocadores labios estaban bañados por la ligera capa de saliva al relamerse—. atado limpiamente alrededor de la frente. ¿Creéis que hoy hará tanto calor como para que se quite la camiseta? ¿Cuánto creéis que tardará en ponerse a sudar? —miró a la tenue mañana y sopesó la posibilidad de usar un poco de magia para dar algo de calor al asunto. No tiene sentido del humor —dio un suave golpecito con el pie desnudo a una bola de pelo que se arrebujaba junto a la silla. sacando la cabeza de la correa mientras estiraba el brazo—. . La última vez. yo primero! —dijo Jazz. —¡Quiero mirar! —Stasi se echó hacia delante para hacerse con los prismáticos. ¿Vaqueros largos o cortos? ¿Lleva camiseta? Blair asintió.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR trabajar —dijo Blair. Y eso significa tres minutos sin interferencias. Y a veces nos manda una hornada… con él —no hizo falta que fuera explícita sobre el apetito que eso provocaba en la bruja rubia. con ese mechón de pelo que tan bien se le escapa. delatando un suspiro—. los tenía yo primero y me los has robado! Blair sostenía los prismáticos con una mano. recostándose en la silla. ¡Además. jugueteando inconscientemente con los corazones que colgaban de sus pendientes dorados. Una cabeza cubierta de pelo negro surgió de la bola y miró hacia arriba con canino deleite. casi estrangulándola con la correa cuando se los llevó a los ojos—. mientras con la otra repelía los intentos de las otras dos. —Quienquiera que creara esa regla estaba mal de la cabeza —dijo.90 - . —¡Ahí está! —Blair arrancó los prismáticos de las manos de Jazz. —Con la Madre Naturaleza no se juega —dijo Stasi. —Pañuelo rojo. —Cada jueves por la mañana. Depositó su taza de café sobre la mesa de cristal que había al lado. Pantalones cortos y camiseta verde oscuro —sus hombros se elevaron y volvieron a caer. Se inclinó hacia delante para recoger al perrito. Tienen razón los que dicen que un cinturón de herramientas hace al hombre. Yo voté por que fuesen cinco minutos —se sintió Blair obligada a señalar. meneando la cabeza en gesto de reproche ante la previsión de las intenciones de Blair —. lo mandó con una jarra de mermelada casera de frambuesa y una bandeja de galletas —dijo Stasi con un sentido de reverencia hacia la imagen de un atractivo hombre acarreando mermelada casera y galletas. La regla es tres minutos cada una. —Fuiste tú quien la sugirió. los pies enfundados en las negras botas aún apoyados en la barandilla. —¡No. Muy buenos días —ronroneó—.

—¡Deja de burlarte de mi Bogie! —estrechó al animal contra el pecho. Es un cruce de chihuahua y yorkie. Dispuso las lentes para ver mejor—. Esa cosa gime como un gato escaldado.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Vale. El trabajo no será un problema —dijo Stasi. con cierta reticencia. exigiendo su ración de prismáticos. Quién hubiese dicho que hay tantas maldiciones en Los Ángeles —rió secamente. —Un perro ladra. —Lo es. le quitó el perro del regazo y lo abrazó contra su pecho. los prismáticos a Blair. —Algún día tendrás que hacerte con un perro de verdad —dijo Jazz. ¡Es un perro maravilloso! —No es un perro. pero cualquiera que se fijase se daría cuenta de que sus patas nunca llegaban a tocar el suelo—. Una difusa imagen de Nick se demoró en algún rincón de su mente antes de que la desterrara sin piedad —.91 - . Me toca —Jazz hizo revolotear unos dedos impacientes frente al campo visual de Blair. Un perro se lame el trasero. después de que Stasi devolviera. Jazz se obligó a levantarse de la silla. pero me gusta el sitio donde vivo y me va bien —aseguró Jazz. Después de darle los prismáticos a la otra bruja. ¿Crees que también podrá caer sobre todas sus patas? Veamos —Jazz se lo quitó y lo sostuvo en alto. —¡No es divertido! —Stasi lo recuperó. Piensa en lo maravilloso que sería que viviésemos aquí más de nosotras. siguiéndola por las escaleras que descendían desde la azotea. tus tres minutos se han agotado. acariciando su cabeza y haciéndole cosquillas detrás de las orejas—. Madre mía. —Disfruto de este sitio cada vez que vengo. —Se parece más a una pelusa que a un perro de verdad —argumentó Jazz. —Tengo que irme. Jazz. es casi tan bueno como una buena taza de café al despertar. Sólo los gatos hacen eso. Son dos razas muy antiguas y respetadas. devolviendo el pequeño animal. Su diminuto perro le pisaba los talones con un feliz trote. Este bicho se lame las patas como si un poco de tierra fuese repugnante. que faltaban hasta los tres minutos. Stasi contó los segundos. recibiendo a cambio un húmedo beso—. cuando ya estaban en la zona de aparcamiento detrás del edificio—. Sobre todo en Hollywood. Vente a vivir con nosotras. —Bogie es un perro de verdad —dijo Stasi. —Sólo porque la AKC diga que son razas. Con un suspiro de lamento ante la distante figura masculina que trabajaba sobre el techo inclinado de la casa con grácil seguridad. —Vamos en serio. no quiere decir que este bicho sea un perro —dijo Jazz. —¡Ya era hora de que aparecieses! ¡Una se podía haber muerto de . —Alucinarías con la cantidad de chicos monos que hacen parada de camino a las estaciones —la tentó Blair. ¿Habéis visto qué manos más increíbles tiene? Son de las que dan rienda suelta a la imaginación. Hay espacio de sobra en el edificio para abrir cualquier tipo de negocio. a cierta distancia del suelo.

¿Cómo es que no has conseguido sacar a Irma del coche? Jazz meneó la cabeza. Jazz puso los ojos en blanco. Blair rió.92 - . se corrigió mentalmente. .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR vieja esperándote! —les llegó la quejumbrosa voz de una mujer. Ninguna otra maldición me ha dado tantos dolores de cabeza. Un hilillo de humo de cigarrillo se escapaba por la ventanilla. pero nada mágico. También podría protegerme. Todos estos años no han sido nada fáciles para ella. Jazz dio un pisotón en el suelo—. ¡Estás muerta. donde estaban sus establecimientos. con todo eso de no poder salir del coche. —¡Ya te he dicho que nada de fumar en mi coche! —restalló. No sé cuántos libros de conjuros he leído. Jazz sonrió y luego se volvió hacia el coche. —Ojalá lo supiera. —¡Tu reloj dejó de funcionar en 1956! —espetó. Irma! ¡El tiempo no es un problema para ti! —murmuró algunos juramentos entre dientes. —Has sido capaz de eliminar todas las maldiciones a las que te has enfrentado —dijo Blair—. Tampoco conocía ningún conjuro que pudiera afectar al objeto de su enfado. «¡Fantasma. como si buscara ayuda y luego abrazó a sus amigas. Sacó las llaves del bolsillo de la chaqueta. estoy segura de que Jazz aceptaría gustosa el castigo si pudiera hacerla aparecer en algún lugar inimaginable —dijo Stasi. Stasi y Blair permanecieron hombro con hombro observando cómo el elegante Thunderbird rugía al salir del aparcamiento. —Tampoco tengo que preocuparme por un cáncer de pulmón —Irma se llevó el cigarrillo hasta los labios pintados con Tangee y exhaló un anillo de humo perfecto—. Blair repitió las mismas palabras cuando le tocó abrazarla. —¿Para ella? Soy yo la que tiene que cargar con el muerto —Jazz lanzó una mirada encendida a la canosa mujer. fantasma. fantasma!» El sombrero decorado con flores se irguió con su cabeza mientras seguía criticando las habilidades sociales de Jazz y su falta de consideración hacia los demás. Es como si algún maldito conjuro la mantuviera a salvo. —Buen viaje —murmuró Stasi al oído de Jazz. Ambas mujeres rodearon el edificio para ir a la parte delantera del edificio. Jazz miró a las alturas. Y la única razón por la que consideras que el coche es tuyo es porque moriste en él. Jazz la habría convertido en un cojín de asiento y la hubiese colocado en esa limusina especial que usa para llevar de paseo a Tyge Sombra fétida. —Nada de mascotas —insistió Jazz—. pero nunca he dado con nada que funcione. razón por la que no veo por qué no puedo tener una mascota para hacerme compañía cuando me dejas aquí sola. —Si Irma no estuviese muerta. —Si Irma no estuviese ya muerta. —Deberías ser más agradable con ella —susurró Stasi—. Y olvidas que fue mi coche antes que el tuyo. —¿Nos vamos o no? —gritó Irma. «Fantasma».

LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

Stasi miró por encima de su hombro, en la dirección por la que se
había ido el coche.
—¿Has notado algo cuando Jazz nos ha contado lo que le ha pasado
últimamente?
—Nada nuevo, aparte de que sigue sin salir con nadie, ¿por?
Stasi agitó la cabeza.
—Puede que piense que nos haya hecho creer que nos lo ha contado
todo, pero estoy segura de que no es así. Nuestra Jazz se ha guardado
algo, y si lo ha hecho…
—Sólo puede significar una cosa —concluyó Blair la frase.
Ambas se miraron fijamente.
—¡Tiene que ver con Nick!

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

Capítulo 10

—¿Qué quieres decir con que aún no te has pasado por allí? Me
prometiste que irías a la tienda y lo recogerías por mí. ¡Cerrarán dentro de
un par de horas!
La acusación implícita en la voz de Krebs pilló a Jazz por sorpresa. Sin
duda debió comprobar la identidad del que llamaba antes de contestar al
móvil. No era fácil tratar con Krebs cuando estaba irritado. Y su código de
bruja le impedía invocar uno de esos buenos y viejos conjuros inofensivos
que le hiciese olvidar la promesa que le había hecho. Una promesa, todo
sea dicho, que hizo una mañana en la que estaba desesperada por un café
y él mantuvo el tarro como rehén hasta que ella accedió a recoger cierto
material informático que había encargado especialmente.
—Una promesa que me arrancaste antes de decirme exactamente
dónde tenía que ir. No soy bienvenida allí.
—Esa subida de tensión no fue culpa tuya, así que no la uses como
una excusa. Limítate a ir a la tienda, decirles que vas a recoger mi
encargo, firmar el albarán y salir. Ellos se encargarán de cargar las cajas
en el coche.
Jazz abrió la boca y luego volvió a cerrarla cuando se dio cuenta de
que Krebs ya había colgado.
—Está bien —murmuró, metiéndose el móvil en un bolsillo de la
chaqueta. Los tacones de sus botas chocaron con fuerza contra el suelo
del aparcamiento prácticamente vacío. Pasó junto a varios espacios vacíos
que estaba acostumbrada a ver llenos de mini furgonetas y utilitarios de
todo pelo. Era el día álgido de las rebajas en el centro comercial, y se
imaginó que estaría lleno. Numerosos vehículos pasaron por su lado, sus
conductores buscando afanadamente los esquivos huecos más cercanos a
las entradas, pero no hicieron caso de los espacios vacíos. Los sonidos del
tráfico estaban amortiguados por la estructura de hormigón.
Tenía su Thunderbird a la vista cuando una abrumadora ola de sofoco
la absorbió. El paso le titubeó por un momento. Sabía instintivamente que
acelerarlo no haría más que ralentizarla mientras cruzaba el umbral
invisible que se antojaba como una barrera pegajosa. Al mirar a su coche,
que estaba en una de las secciones vacías, supo por qué los demás
conductores pasaban de largo, a pesar de estar muy cerca del ascensor
del aparcamiento. Ella tampoco hubiese querido.
A medida que avanzaba con los ojos puestos en su coche, que los
demás mortales veían como un vulgar sedán, una alta figura se desgajó
de las sombras, cerca del parachoques frontal, y se quedó cerca del faro
posterior. El hombre la estaba esperando, no había duda. Irma estaba
inmóvil en el asiento del copiloto con una expresión que Jazz nunca había
visto en la enojadiza fantasma. Pavor.
Jazz no la culpó. Ella tampoco se sentía muy valiente, aunque no

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

estaba dispuesta a admitirlo. Tenía la mala sensación de que la situación
que se le venía encima requeriría que echase mano de toda su astucia,
más que de sus poderes.
—Buenas tardes —el hombre esbozó una sonrisa que parecía tan
amenazadora como un vaso de leche, pero bajo la cual se arrastraba una
nefasta promesa. Si hubiese sabido leer auras, habría visto que la que
tenía delante era tan oscura como su ropa: unos pantalones negros y un
polo a juego con un símbolo bordado sobre el corazón que no podía
encontrarse ni en Ralph Lauren ni en Lacoste y le conferían el aspecto de
cualquier hombre. El pelo canoso profesionalmente dispuesto y su tez
morena hacían pensar en el típico jubilado adinerado que puede
encontrarse en cualquier campo de golf. Jazz estaba convencida de que no
había pisado uno en más de setenta años—. Tienes un coche muy bonito
—dijo, esgrimiendo una cálida sonrisa que le heló hasta el tuétano.
Bueno, jugaría a su juego.
—Me gusta —después de todo ese tiempo, era capaz de hacer teatro
con cualquiera. Hoy sería la típica mujer trabajadora soltera que disfruta
de una tarde ociosa en el centro comercial, donde las rebajas del cuarenta
por ciento eran el reclamo de sirena para cualquier mujer, bruja o no, con
sangre en las venas. Por mucho que le fastidiara, no le quedaba más
elección que seguirle el juego. Un mal paso podría provocar una mala
caída. Ya jugó a ese juego una vez y perdió. No volvería a ocurrir.
Mantuvo la mirada en un ornamentado anillo dorado que el hombre
llevaba en la mano derecha mientras pasaba los dedos sobre la parte
posterior del Thunderbird. Una oscura niebla del color del aceite de motor
fresco permaneció en el aire durante un instante, antes de asentarse
sobre el brillante metal. Estaba totalmente concentrado en el coche, y
actuaba como si Irma no estuviese allí. Si bien los humanos no podían
percibir a la fantasma, Jazz sabía que el hombre que tenía delante era
muy consciente de la presencia de Irma. Si mal no se equivocaba, el
hombre incluso se alimentaba del miedo de la fantasma como si estuviese
disfrutando de un banquete. Una vez más, Jazz domó la furia que se
acumulaba en su interior. No era momento para ceder al temperamento.
Era más bien el momento de pensar mucho antes de hablar.
—Lo han mantenido en unas condiciones excepcionales. ¿Existe
alguna posibilidad de que lo vendas? —dijo, alzando una ceja y
manteniendo la sonrisa en los labios. A ojos de un profano, hubiese
pasado por un típico admirador de coches clásicos. Para Jazz, era la
maldad encarnada—. Estoy dispuesto a ofrecer una buena suma por esta
preciosidad.
El sonido del dolor emocional de Irma atravesó el cuerpo de Jazz
como un cuchillo afilado.
—No, no se vende —la cortesía le escoció en la lengua, pero estaba
dispuesta a hacer cualquier cosa para evitar problemas. No estaba segura
de si la barrera pegajosa que había atravesado impedía que los de fuera
los viesen, pero vista la criatura que tenía delante, estaba convencida de
que no le costaría nada presentar una ilusión a ojos mortales. Deseaba
que cualquier inocente que no se hubiese percatado de la oscuridad y
pasara por allí no viese más que a dos personas manteniendo una

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No se apartó. Unas letras del color de la sangre describían un nombre que había oído demasiadas veces últimamente: Clive Reeves. si no te importa. ya que lo que tenía delante no era más que una maligna ilusión para infundirle terror—. Jazz sentía como si esa mirada se hundiese en ella intentando tocar una parte de su ser que había mantenido bien enterrada. —¿Te gustan las reliquias del pasado? —no se movió del sitio.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR educada conversación. Eso indicaría miedo. la mirada oscura y escrutadora. Ahora. hablando como si no hubiese oído la pregunta: —Sí. de un negro homogéneo. ansiosos por lanzar una llamarada de fuego mágico. ella no sólo los veía. y luego a ella. pero los domeñó antes de que explotasen y convirtió mentalmente al diminuto ser en un bicho mágico tostado. por no decir que apartar la mirada de una cobra es la mejor manera de recibir su picadura. tengo una cita y llego tarde. La ira y el odio se redoblaron en su interior. los sentía hasta los huesos. ¿Cómo lograste sobrevivir? La sonrisa del hombre no menguó mientras contemplaba el coche. Lo que tenía delante hacía que la picadura de una cobra fuese tan peligrosa como un corte con un papel. —Valoro algunas cosas —dijo. Que tengas un buen día. Una violación que aborrecía con todo su ser. en su cara. Si insistía. Se . Tiene valor sentimental. la sustancia oleosa que había manchado la parte posterior del Thunderbird ahora cubría toda la superficie y no resultaría fácil de quitar. Si alguna vez piensas vender el coche. y ella no podía permitirse bajas colaterales entre humanos que no tenían ni idea de lo que estaba contaminando su dimensión—. Él se encogió de hombros y la dejó sobre el coche—. sino que se quedó observándola. el sonido de sus pasos amortiguándose lentamente hasta que desapareció de su vista. Parecía calibrar sus auténticos sentimientos. mientras ésta fluía por los lados del coche. Un ligero remolino de humo negro salió de la tarjeta y ésta desapareció sin dejar marca en la chapa del coche. Sus dedos le picaban. Jazz dedicó una larga y dura mirada a la tarjeta rectangular que había depositado sobre el coche. Sin embargo. es una maravilla. Jazz no se movió para cogerla. —Deberías estar muerto —dijo ella con voz queda—. Pasó junto a ella. sin duda. escrutándola en busca de un punto débil en el que anidar. Jazz se dobló y vomitó frente al coche que había junto al suyo. una mano aún posada sobre el metal. —Me siento muy sucia —sollozó Irma desde su asiento. Ella mantuvo sus rasgos impasibles a pesar de que algo diminuto se deslizaba por su piel. negándose a apartar la mirada. pero sabía que de nada serviría. estaría interesado —sacó una tarjeta de visita del bolsillo y la extendió. sabía que una mala palabra lo precipitaría todo al abismo. Te hundí una botella rota en el corazón. Por desgracia. El reverso seguía reluciendo con una oscura sombra del tono del aceite. Sabía que la criatura que se escudaba en una forma humana era infinitamente más peligrosa. El hombre mantuvo la mirada. haría algo al respecto.96 - . Aunque sabía que ningún mortal era capaz de apreciar los daños provocados al vehículo.

como una bailarina. Estaba usando agua cargada con cedro y aceites. Los movimientos de Jazz eran lentos y gráciles. Nick reparó en que el olor procedía de Jazz. Estaba invocando una poderosa magia. —¿Qué ha pasado? Jazz giró sobre sus talones. me dijiste que no podía abandonar su propiedad. dorados y púrpuras a su alrededor. Al doblar la esquina de la casa. Su camiseta y sus pantalones vaqueros piratas estaban empapados de agua y sudor. mientras sus labios se movían pronunciando palabras en un idioma olvidado.83 metros para el desahogo de una bruja. No tengo ningún problema en volver a hacerlo. sin adentrarse en el círculo que Jazz había creado entre su alrededor y el coche. Su expresión presagiaba un mal momento para quienquiera que se interpusiera en su camino. No hizo falta ninguna magia para que el paño húmedo que tenía en la mano se estrellara contra el pecho de Nick. deslizándose hacia abajo hasta quedar sentada en el suelo de cemento. Estaba lanzando un conjuro de limpieza. La luz no da la vida. Nick podía ver que la melodía no era del gusto del hombre. El sonido de las campanas provenía de un equipo de sonido portátil que yacía a los pies de Krebs. Era una parte importante del ritual de Jazz. También había un gran caldero cerca con una gran vara de salvia apagada dentro. frente al garaje. Krebs. iluminando la escena que se desarrollaba frente a él. Nada mejor que un objetivo de más de 1. vio que las luces del garaje estaban encendidas. —Maldito cabrón. —La luz cubre la oscuridad para que no vuelva nunca más — murmuraba mientras repasaba la superficie con el paño—. simplemente una mano tan rápida como cualquier jugador de béisbol .97 - . contemplando cómo Jazz pasaba un paño húmedo por el costado de su coche. Un rico aroma a cedro flotaba en el aire. Tenía una muy mala sensación de saber de dónde procedía esa sustancia. botella de cerveza en mano. ¡Dijiste que no había salido de la mansión en años! ¡Pero no me dijiste que había dominado el arte de la proyección astral! —su acusación lo atravesó como una lija bien afilada. Lo que parecía una especie de oscuro aceite nocivo desapareció de la superficie del vehículo y se transfirió al paño que ella manejaba con la misma furia que si hubiese sido un arma. aunque él sabía que no había cedros en el vecindario. estaba tirada en una silla en un extremo del césped. —Lo maté una vez. Esa noche. Había un gran cristal de cuarzo junto al recipiente.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR apartó y apoyó la espalda en la pared. limpiando el coche de algo tan oscuro que podía sentirlo como una sustancia pútrida. Nick siguió el sonido de las campanas hasta el jardín trasero. Había más cristales dispuestos alrededor del coche. Suspiró con el aliento entrecortado. Se acercó un poco. las campanas creaban el contrapunto de sus acciones y la furia que se traducía en brillantes tonos rojos. El sonido de sus palabras irradió un brillo dorado sobre el coche. y no le inspiraba nada bueno. Y esta vez me aseguraré de que no vuelva. Nick era ese obstáculo. Ahora. Sabía que la escoba apoyada junto al garaje no estaba allí como decoración. que estaba aparcado en pleno camino privado.

Jazz se volvió para volver a lanzar su conjuro de limpieza. Comprendía su enfado. Ella lo fulminó con la mirada. Sentí como si fuese… —buscó una descripción adecuada. y estaba dispuesto a encajarlo y a aceptar toda la responsabilidad por lo ocurrido. —Fue en el centro comercial. Era como si pudiesen invocar un peligroso conjuro por sí solos. junto al coche —sus palabras temblaban con la emoción. Se sacudió los pensamientos y volvió al trabajo. convirtiéndolo en cenizas en apenas segundos.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR apuntando adonde lo habría hecho con una bola de fuego. dispuesto a afrontar su ira. sonriente y amistoso. Al volver al coche. surcando sus mejillas más pálidas de lo habitual. Estaba de pie. las lágrimas. También estaba claro que Jazz estaba enfurecida. Que Jazz desintegrara un paño húmedo no era ninguna novedad. porque. No se esperaba que el tipo se enfrentara a ella abiertamente. Sus palabras hicieron que se tambaleara sobre sus talones. —Te daré una noticia. te juro que lo tenía junto a mi coche hace dos horas —tendió la mano hacia atrás para indicar el Thunderbird. Nick miró al vehículo. Nunca hubo ningún informe sobre que pudiese abandonar su cuerpo. dispuesta a reducirlo a polvo igual que al paño.98 - . Estaba allí. pero saltaba a la vista que ni ellos habían sido capaces de frenar a ese mal en particular. Aceptó que el abierto enfrentamiento de Clive Reeves con ella fuera de sus dominios era culpa suya y de nadie más porque en su momento no supo atajarlo—. dado que sus terrenos son tan amplios. —¿Qué ocurrió exactamente? —volvió a preguntar. vampiro: tus informes estaban equivocados. Yo sólo quería… —apretó el paño húmedo en un puño. Cogió otro paño y lo empapó en el agua antes de frotar la superficie. Nadie lo ha visto abandonar su mansión en décadas. Jazz. Intentó hacerse pasar por un desconocido interesado en coches clásicos. emitiendo un profundo aroma a salvia blanca. ella lo volvió a sellar. Pero el dato de que se había topado con Clive Reeves sí que lo era. Los ojos de Jazz brillaron con un oscuro tono verdoso que pareció dotarlos de vida propia y restallaron con más ira de la habitual. En cuanto el paño atravesó el círculo. Incluso construyó sus oficinas y su estudio allí. noté que lo rodeaba una especie de barrera densa. Una especie de sustancia pegajosa y repugnante que tuve que atravesar. Aún quedaban leves rastros de la corrupta sustancia negra sobre la chapa azul y blanca. . volvió a mirarlo con furia. La vara cobró vida. Acabó cayendo al suelo con un húmedo chasquido. —No lo sabía —su mirada desconcertada pasó de sus furibundos rasgos a Irma. se giró y encendió la varita de salvia con una bola de fuego. no lo consiguió y tiró de lo primero que le vino a la mente—. Nick tenía la inquietante sensación de que esa bola de fuego podría haber acabado fácilmente en él. que estaba arrebujada en el asiento del coche. normalmente inmaculada. pero sus movimientos no dejaron de ser gráciles—. por las Providencias. como si… —volvió a fallarle la descripción—. —Vale —volvió a mirar a Jazz. Sabía que Jazz no iba a ninguna parte sin poderosos conjuros de protección aplicados al coche.

Pensemos en los vecinos que podrían estar mirando desde sus ventanas. Por un instante. desterrando el mal que quedaba. Nos han pedido que echemos una mano con el asunto de Clive —señaló Nick—. ¡Dame un respiro. que no tienen nada que ver contigo y. —No les dirás nada. ¡Porque yo lo digo. —La única razón por la que piensan que puedo ser de utilidad es que. En ese momento. Que se vaya donde para siempre pueda arder —murmuró—. —Tengo que informar al Protectorado de esto. —¿Colmillos? —intervino Krebs. Eres más vulnerable frente a ellos que yo. despejaba las herramientas y apagaba el equipo de sonido. Una bruja enfadada es una bruja peligrosa. Para vuestra información. Los Antiguos han de saber lo que os ha pasado a ti y a Irma. Nick se quedó en su sitio. Puede que hayas abandonado el Protectorado. Nick observó cómo finalizaba el conjuro barriendo alrededor del coche. ¿Quién tiene colmillos? ¿Él tiene colmillos? —El Protectorado y sus malditos Antiguos tienen sus propios planes. contemplando cómo Jazz abría el círculo. Irma tenía aspecto de seguir traumatizada. conmigo tampoco — prosiguió ella. pero no era tan tonto como para entrar en la zona de peligro. en caso de que haya bajas. por supuesto. —Te ayudará a calmarte —explicó Jazz. un trueno restalló en los cielos. —Para ti. Jazz era comparable a un arma nuclear.99 - . —Tiene todo que ver con nosotros. no nos habrían pedido ayuda. No han movido un dedo por ti en el pasado. aunque esté debajo de tu trasero —espetó Jazz. —Puede calmarte. Ya sabes cómo son. pasando la mirada de la una al otro—. —Eh. disponiéndose a coger la escoba.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz recogió uno de los cristales de cuarzo que yacían cerca del caldero y lo metió en el agua antes de dirigirse hacia el coche y dejarlo en el regazo de Irma. La oscuridad se desvaneció. Ya conocía las manifestaciones del temperamento de Jazz—. ignorando a Krebs. maldita sea! —la fórmula de Jazz del «así sea» era más directa y Nick tenía que admitir que iba con ella. Si supiesen que no estamos a la altura del trabajo. No queremos . —¡Ni siquiera puedo sostenerlo! —Irma bajó la mirada hacia el cristal sobre el que estaba «sentada». Nick! Te han tenido cogido de los colmillos durante los últimos dos milenios. pero te siguen considerando uno de los suyos —avanzó decididamente hacia él. esperan que sea yo en vez de tú. —¿Qué? —saltó Irma cuando el cristal atravesó su figura para quedar tranquilamente posado sobre el asiento. ¿por qué molestarte ahora? —captó su expresión—. Jazz se envaró. no estamos solos aquí. chicos —terció Krebs. La sonrisa de Jazz era de todo menos atractiva. —Que se vaya para no volver. A pesar de que el mal parecía haber desaparecido.

¿te acuerdas del tipo que vino de visita? Es un vampiro que ni vive ni respira. —Es sólo que yo… Joder —se pasó la mano por el pelo. Alzó las manos. Nick también se tomó su tiempo para serenarse. Ahora. no lo sabía —Jazz respiró profundamente varias veces. que nos echen del barrio. sabía que lo mejor era irse y dejar que se serenase ella sola. la volcó y se cayó de espaldas. Cree que me complace al seguir mi recomendación. —Te llamaré luego —mientras se alejaba. ¿verdad? Nick se mantuvo en su sitio mientras una ventolera los envolvía. ni siquiera lo capullo que sigues siendo. Ahora mismo no estoy de humor para hablar de estrategias. Nick quiso decirle que era eso precisamente lo que tenían que hacer. ¿Estás segura de que era Clive? —Sólo porque no tuviera el mismo aspecto que antes y hayan pasado más de setenta años no quiere decir que no sepa reconocer al diablo —su rostro se tensó con el dolor que afloraba en su interior—.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR hacer nada que les anime a llamar a la policía. No es algo que se pueda sacar en cualquier conversación. Los colores que manifestaban su hostilidad fueron difuminándose. Se revolvió en el suelo y se puso a cuatro patas. ¿Sabéis qué? Me voy adentro a ponerme un copazo. Jazz se dio cuenta de lo lejos que había llegado. Cuando las diminutas partículas se le clavaron en la piel como miles de cuchillas. —Te pido disculpas —dijo. —¿No lo sabía? —No. Mira. A veces me da la sensación de que piensa que son una especie de club underground. Inclinó la cabeza en un breve asentimiento. La ira y el miedo pugnaban en su mirada.100 - . Krebs. No quiero saber nada de informes o lo que hay que hacer a continuación. Le insté a que lo hiciera así por su propio bien. Lo único que os pido es que no voléis nada por los aires —retrocedió hasta la casa.» Krebs trata con vampiros en su trabajo. por cierto. Se puso a caminar en pequeños círculos. aspirantes. inclinándose profundamente ante un tembloroso Krebs. lanzando cortos y profundos suspiros para ahuyentar la rabia. pero concluyó que no era el mejor momento. tenía que hacer algunas llamadas. vio a Jazz en el ojo de su mente. Además. Puede que apure la botella. lanzó un siseo de dolor y exhibió sus colmillos. las palmas hacia fuera—. —¡La leche! —Krebs prácticamente se subió al respaldo de su silla. hecha un ovillo en su asiento—. Al verlo. pero lo hace todo por teléfono o Internet. y su piel estaba tan pálida como el pergamino. calmando sus acelerados latidos—. por muchas que fuesen sus ganas de quedarse. hazme un favor y márchate. Ninguna mujer había conseguido jamás hacerle sentir vivo. nada serio. «Oh. los brazos en jarra. —Definitivamente no es lo mismo que echarse uno a la cara —miró a Irma. levantando polvaredas a su paso. Nick agachó la cabeza. o algo peor. dejando escapar un leve suspiro. Antaño se hubiese quedado y habría hecho todo lo posible para reconfortarla. bueno. .

Jazz depositó el botín sobre la cercana mesa de trabajo. Nick y ella se habían echado a la espalda una buena ración de películas a lo largo de los años.101 - . él recordaba los viejos tiempos en los que los cines ofrecían unos agradables. en vez de una comedia. y sus manos enguantadas reposaban plácidamente sobre su bolso azul. en ocasiones. convencida de que la mujer aún estaría impresionada por los acontecimientos del día. Jazz lanzó una rápida mirada en dirección a Irma. —Me he pasado a ver a Irma. llena de lágrimas. Pero en ese momento sintió algo parecido a celos. el gesto de un hombre dispuesto a quedarse. pero eso no impedía que Jazz se dejase llevar—. Irma no podía comer la comida basura que solía acompañar el visionado de las películas. Jazz se sentía en la obligación de asegurarse de que estaba bien. Aún quedaba algo de aflicción en sus ojos del mismo color. Una era de pelo canoso. Deseó haber escogido una buena película para chicas. se acercó al televisor e introdujo el DVD. obviamente gracias a las atenciones de Nick. es todo un príncipe —sostuvo en alto un cubo de palomitas de mantequilla y un vaso extra grande de Coca-Cola light. . A juzgar por la expresión de sus ojos. —Probablemente no sea de tu estilo —advirtió a Nick. desiertos anfiteatros. oscuros y. su hosca bienvenida no le permitiría aspirar a Miss Buenos Modales. Ahora. pero tenía mucho mejor aspecto que hacía unas horas. la otra más oscura. Pensé que quizá te apetecería ver una película. Como no necesitaba dormir. Nick se levantó de la silla que ocupaba junto a la puerta del copiloto. sí. —¿No es maravilloso el detalle que ha tenido Nick? Ahora que Jazz había limpiado el coche y al fantasma. Llevaba una bolsa de chocolatinas en un bolsillo de los vaqueros. como Jazz lo había hecho. El rostro de Irma se iluminó y aferró una mano a otra deleitada. Habida cuenta de que probablemente había sido la peor situación mágica en la que se había visto Irma. Pero… salió a buen paso y utilizó la puerta del lateral de la estructura. Fue ésta la que captó su atención. —¿Qué estáis haciendo aquí? —vale. y Jazz le facilitaba un buen surtido de DVD.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR tanto como era posible en él. Él sonrió. La última vez que la había visto era un triste manojo de lágrimas. —Oh. pero había salido a reconfortar a Irma. los rizos grises de Irma volvían a estar como recién salidos de la peluquería. estaba de lo más alegre. Quería asegurarme de que se encontraba bien. Dos cabezas giraron hacia ella. —Estoy seguro de que me gustará cualquier cosa que hayas elegido —se recostó en la silla con los brazos cruzados sobre el pecho. Jazz no pensó en nada extraño cuando escuchó el leve sonido de voces proveniente del garaje mientras cruzaba la extensión posterior de césped. Irma se pasaba las noches viendo la televisión.

Echó el asiento hacia atrás todo lo que pudo para estirar las piernas. No haría más que atravesarla. —Sí —se estremeció Irma—. viéndose abrumada por los recuerdos de una película sobre un actor de terror obsesionado con una actriz secundaria y de cómo acababa destruyéndola. Cary Grant es uno de mis actores favoritos. Irma. Algunos dicen que por eso funcionó tan bien su película… Porque fue la última —al estar mirando a Nick en ese momento. Murió hace mucho tiempo. —Había visto a ese hombre antes. Irma giró la cabeza a ambos lados para asegurarse de que gozaba de la atención de todo el mundo. Por un instante. Jazz se puso rígida. Claro que fue hace muchos años y tenía un aspecto diferente. —¡Arsénico por compasión! —dijo. Pero no era un fantasma. En esa época. eso fue hace muchos años. su mirada coincidió con la de Nick. Adoraba su coche. . que la miraba con una emoción que dotó sus ojos de un oscuro brillo. Pero sí podía darla su tiempo.102 - . Siempre dijo que John Wayne era el único actor que merecía la pena. —El hombre de medianoche —susurró la bruja. ¿verdad? —No. Pero entonces tampoco había sido manchada con magia negra. puso el cubo de palomitas entra ambas y sostuvo el refresco en la mano. y Harold pensaba que era tirar el dinero. algo que nunca se le había ocurrido desde que la fantasma se había convertido en su inoportuna pasajera. Irma? —En un retrato del cine Excelsior de nuestro pueblo —se dio unos golpecitos en la barbilla con el dedo mientras meditaba—. —Fue en 1932 —le costó disimular la emoción de su voz. Sintió la tentación de girarse y abrazar a Irma. no lo era —dijo Nick. Sin embargo. se perdió el respingo instintivo de Jazz—. sabía que no había forma de que pudiera tocarla y darla consuelo físico. no se imaginaba lo cerca que estaba la verdad de la ficción. emitiendo un leve suspiro—. Promocionaba una película que tenía algo de la noche en el título.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR cuando la pantalla se encendió. Jazz tuvo que forzar sus labios para hablar. A mí no me gustaban las películas de terror. —Pero no hemos podido ver a Clive Reeves hoy —argumentó Irma—. Era un retrato espantoso. A Harold nunca le gustó. —¿Cuándo lo viste. Jazz intercambió otra mirada con Nick. Madre mía. pero no tiene sentido. Jazz abrió la puerta del conductor y se deslizó en el coche. pero ojalá viniese con posavasos.

Habilidades que temía que ni siquiera Nick pudiese equiparar. Te deshaces de cosas horribles por los demás. Si Jazz no hubiese sabido que Irma era una fantasma. Clive Reeves había demostrado tener unas inesperadas habilidades mágicas. habitualmente pintados con Tangee. —Entonces ahora es una especie de monstruo y por eso me ha hecho algo horrible. no resultó tarea fácil. hubiese jurado que su tensión se estaba disparando. Sus labios. no puede ser humano. Irma respiró hondo. —Entonces sí que es ese actor que todo el mundo piensa que murió en 1932. A eso te dedicas. —Pero tenéis la intención de destruirlo. —Por favor. Jazz no sabía que los fantasmas pudiesen envejecer. Sus labios se tensaron con . decidme que vais a hacer algo con esa criatura. —Elimino maldiciones. Que vais a destruirlo —su mirada derivó en Jazz—. si sigue vivo. parecían desnudos. Esa tarde. ¿Es un vampiro.103 - . y de ninguna manera es un fantasma como yo —la idea de que Clive Reeves pudiera ser un fantasma la encolerizaba. pero no se me permite arrebatar vidas — reprimió el viejo recuerdo que la quemaba como el ácido. pero en ese momento Irma parecía tener diez años más. ya que la inteligencia que informa a Nick no lo es tanto —mantuvo controlado su nivel de estrés cuando horadó a Nick con la mirada. —Vamos a ocuparnos de él. —Quiero ayudar —la aflicción dibujó nuevas arrugas en el rostro de Irma. —Digamos que no tenemos muy claro lo que es. —¿Y qué es él? ¡Haz que desaparezca antes de que se le ocurran más fechorías! Jazz deslizó con su magia su vaso de Coca-Cola hasta posarlo delicadamente sobre la mesa de trabajo. Jazz se frotó la cara con las manos. Habida cuenta del día que acababa de pasar. Irma —dijo Nick en voz baja— Clive no volverá a acercarse más a ti. Jazz se reprimió el comentario mordaz que le hubiese hecho en el pasado. El que esté muerta no quiere decir que no tenga sentimientos —su voz aumentó un par de tonos—. —Ése es el plan —Jazz esperaba sonar más confiada de lo que se sentía. Me hizo sentir sucia y me hizo daño. un hombre lobo o sólo un científico loco que cree poder vivir para siempre? Porque.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 11 El cigarrillo que había aparecido entre los dedos de Irma desapareció tan pronto como había aparecido. Estoy segura de que no se me pasará pronto. La mirada de Irma se paseó entre los dos.

La bruja contempló el cielo y Nick siguió su mirada. sino tu propia determinación. —Una muñeca pepona lo hubiera hecho mejor —sonrió. —Quizá tengas razón. Su puño atravesó su pierna y el asiento. pero su furia suplió la insustancialidad del gesto. Irma —dijo con dulzura—. Recordar lo que le había pasado a manos de un miembro . Tienes que dejar el pasado. Nick hizo chocar su hombro con el de ella en un gesto de simpatía. Cuando terminó. Puede que tú hubieses sido la figura de culto. cosa difícil cuando llevas cincuenta años muerta. Nos sentamos sobre cada letra porque sencillamente parecía que era lo que había que hacer. Se diría que Irma inspiró profundamente varias veces. Irma guardó silencio durante el resto de la reproducción. —Tú estabas celoso porque pensaron que Bela Lugosi interpretaba mejor a un vampiro que tú. pero nunca la había visto implorar. mientras la arbórea fragancia de Noche en París les envolvía. perdonar a Harold y seguir adelante a tu manera. Y al menos no tuviste que soportar a directores de reparto que esperaban algo más que la lectura de un guión —la risa de Jazz se extinguió tan pronto como empezó. Las lágrimas surcaron las capas de maquillaje Coty que Jazz sabía que siempre acompañaban a Irma. —Nunca he sido capaz de encontrar un conjuro que te libere del coche. Dudaba que nadie pudiera comprender su necesidad de justicia como ella misma. y luego devolvió la mirada a la película. ¡Por favor. encuentra un conjuro que me ayude a salir de este coche! ¡Quiero acompañarte cuando destruyas a esa criatura infernal! Jazz se quedó sin palabras. ya fuesen películas mudas o no. Irma siempre había sido petulante. pero en los créditos no llegué más allá de «segunda chica del coro» o «chica pelirroja» —hizo una mueca. —¡No era tan mala! —protestó ella. pero tú tenías los colmillos de verdad. aunque se permitió alguna que otra sonrisa. —Por aquel entonces era Hollywoodland. —Eso se debía a que no eras capaz de actuar una pizca.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR determinación—. pero él tenía la capa. dándole una parodia de golpe.104 - . y menos aún con tanta pasión. Tendrías que haberlos enseñado. —Mi acento era mejor. incluso completamente sarcástica. Quiero ver cómo sufre —siguió hablando antes de que Jazz pudiera intervenir—. —Sí. Jazz no vio humor alguno en la acción cuando percibió la rabia y el dolor que la acompañaban—. Su voz le salió ronca cuando habló al fin. en vez de él. —¿Recuerdas la noche que condujimos hasta las colinas y nos sentamos bajo el cartel de Hollywood? El recuerdo le hizo sonreír. Quizá ésa sea la única manera de abandonar el coche. Pero tengo que poder abandonar este coche —se golpeó el muslo. No creo que necesites uno para salir. Sólo deseaba poder satisfacer la petición de la fantasma. Jazz y Nick salieron del garaje. Pensé que tendría una glamurosa carrera cinematográfica.

pero nunca fue capaz. Dado el estruendo de los Beach Boys. No eres bienvenido adonde voy mañana —se dispuso a rodearlo. Siempre serás uno de ellos. Conozco un lugar que puede albergar las respuestas que necesitamos. Antes de que Jazz parpadeara. —Esto es cosa de los dos —dijo secamente—. Nick le echó una mirada afilada. Nick habría dejado que le crecieran los colmillos. —No lo creo… por mucho que vuelvas a lucir el manto del Protectorado —hizo un gesto para acallarlo cuando se dispuso a replicar—. y él podría merodear por los bosques. Al igual que Irma. haciéndole sentir ese magnetismo tan suyo y de nadie más. Se odiaba por desear levantar la mano y posarla sobre su mejilla. Y. Recordar el pasado no era una buena idea. mientras ella asistía a la ceremonia mensual. volviendo a una versión más fría y cuerda de sí misma—. pero ella se negó a devolvérsela. respiró hondo varias veces para volver al momento. pero él le bloqueó el paso con facilidad. —Vale. Ambos disfrutarían de la luna llena. Jazz tuvo que arreglárselas por sí sola. Miró hacia la casa y vio luces encendidas en la primera planta. ¿Por qué no se habría enamorado de un agradable licántropo? De ser así. También le recordó por qué había acumulado más abusos mentales en su cerebro contra Nick. Dicen los rumores que el Bibliotecario ha convertido a los tuyos en soportes de libros que ha repartido por toda la sala. iré adonde tú vayas. se las había arreglado para arrastrarla a cualquiera que fuese el caso en el que estaba trabajando. sabes que los vampiros no son bienvenidos. dado que es capaz de proyectarse astralmente. El hecho de que se fuese durante el día significaba que no quería que la acompañara. Ella deseaba odiarlo. y tú. ¿De verdad . Si no hubiera existido el riesgo de rajarse la boca. —Al menos espera a la puesta de sol. —Tengo que descubrir cómo ha hecho lo de hoy —dijo ella. Pero Nick no apareció como un caballero andante con colmillos a lomos de un blanco corcel. Ella creía que la rescataría. si quieres probar suerte y conseguir que te marquen el trasero antes siquiera de atravesar el umbral. más que nadie. Solía decirle que tenía calor de sobra para los dos. podría llevárselo a Moonstone Lake. Y se odiaba por ser tan blandengue en lo referente a Nick. Sabía que hallaría la piel áspera fría al tacto. —¿Por qué siempre tienes que hacer las cosas tan difíciles? Jazz pudo jactarse de no echarse atrás y de afrontar las miradas.105 - . también como tantas otras veces en el pasado. dedujo que Krebs estaba trabajando en algo que requería una algarabía musical de fondo. adelante. Porque voy a la Biblioteca. cazando conejos. como tantas otras veces. Sólo les ha faltado poner su logotipo en tu trasero. Que mataría a un monstruo mortal que era tan malo como los sobrenaturales que él cazaba. Y.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR de la comunidad cinematográfica solía agriarle el humor. Iré allí por la mañana. —Te lo acabo de decir. No me vuelvas a decir que lo dejaste Nick. se lo encontró delante de ella.

Y lo que sea que viera en su cara. Cualquier lugar que rindiera servicio a magos y brujas solía tener en sus puertas un letrero de «Los vampiros no son bienvenidos». ¿Recuerdas esa noche en Venecia. ¿A quién ves? Sintió que el dolor le atravesaba la carne como la punta de un cuchillo. Nos deseábamos tanto que apenas te hicieron falta unos segundos para alcanzar el orgasmo. Quiero que corra la sangre y ver los pedazos de ese monstruo esparcidos a los cuatro vientos —mientras hablaba. y tú te sentiste tan bien. Sabía muy bien que decía la verdad. Al tocarte. jamás le había preguntado eso. No veo ni siento nada. Era como si nunca hubiese querido saber que había habido otra. Jazz? —preguntó—. Levantó la mirada para observar el rostro de Nick. te hallé tan húmeda por mí que mi pene entró con suma facilidad. El fuego mágico de Jazz era una nimiedad en comparación con lo que le podría pasar en ese sitio. «Ojos que imitan los tonos verdes del mar Esmeralda.» Él sintió las últimas tramas de su retirada a pesar de que no moviera un solo músculo. Por desgracia. —Nada. Recuerdo que algunas noches estábamos tan ansiosos por estar juntos que ni siquiera esperábamos a encontrar una cama. Era la advertencia de que tenía que atender su aviso o afrontar su ira. —¿En qué piensas cuando me miras. Jazz hurgó concienzudamente en sí misma. Tantas como veces hemos compartido nuestros cuerpos —redujo el tono de la voz hasta convertirla en un murmullo seductor que se extendió por sus terminaciones nerviosas como diminutas descargas eléctricas—. Hemos compartido muchas aventuras a lo largo de los siglos. Griet —ella detestaba que emplease su nombre de nacimiento—. si se me permite el acceso. Quería que no cupiese duda alguna sobre lo que iba a decir. te levanté las faldas y te presioné contra mi cuerpo? —una negra luz iluminó sus ojos—. . En todos los años que conocía a Nick. y no hay manera de que acceda a esa sala sin su permiso — lo miró directamente a la cara—. el Bibliotecario y yo nunca nos hemos llevado bien. La rabia se enroscaba en lo más hondo. hallando la fuerza necesaria para mantener la verdad enterrada a tanta profundidad que esperaba que ni ella podría encontrarla. En cuanto la encontró. Quiero que el pasado muera de la manera más horrible.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR quieres arriesgarte? Nick dio un respingo.106 - . notando cómo la luz de la luna hendía sus ojos verdes como el mar. un viento helado se coló entre los dos. No se sobresaltó ante el frío tremendo que sabía procedente del Alto Consejo Arcano. cuando nos detuvimos en ese puente desierto. con una fina sonrisa atravesándole los labios—. Jazz fue lo bastante inteligente como para ceder. nada tenía que ver con él. se obligó a cruzarse con su mirada. Compartimos mucho pasado. acariciando la piel expuesta de Jazz con dedos árticos. —Mentirosa —murmuró él. —¿Crees que averiguarás algo allí? —Hay una sección que quizá tenga la información necesaria.

¡No. Esta vez. —¿Por qué niegas nuestra evidencia. Antes de que pudiera alejarse de él. Cuando abrió la puerta. Se alegró de que no insistiera en retenerla mientras se disponía a entrar en la casa por la puerta trasera. quien lo rechazaba. Escríbeme en cuanto llegues.107 - . Si de ellas se hubiesen desprendido destellos de magia. Lo rodeó. poniendo rumbo a la casa. Al mirar la pared. Nick pasó por alto la mentirijilla. Nick habría sentido tentaciones de seguir presionando. —Abrir mensaje. —Sé sincera contigo misma. porque se saben el uno del otro —se acercó. Se quitó la ropa y se puso una camiseta de manga larga de calceta y cuello en V. Incluso ahora nuestros cuerpos se reclaman.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz inhaló el almizcle de su piel y luchó contra los recuerdos que le traían más calor a sus terminaciones nerviosas. Nick le agarró del brazo y la atrajo hacia sí—. era Jazz. dime que has pasado una noche salvaje por ahí de marcha. Se le humedeció la ropa interior al recordar los placeres que Nick podría proporcionarle. no Jazz. —Bebí demasiado vino esa noche. «Por favor. y en su lugar aparecieron nuevas letras. No hizo caso del elegante pergamino en la pared que rezaba: «Tienes un mensaje». Hizo una parada para servirse una copa de vino antes de subir a su refugio de la segunda planta. el mismo que inyectaba en su columna vertebral. escuchó el murmullo del viento y supo que Nick se había ido. Te haré saber si descubro algo en la Biblioteca. El anuncio inicial desapareció. te digo que no! —se zafó de su agarre y levantó las manos para dejar claro que no quería que la tocase.» Jazz sonrió. Ver la delicadeza con la que trató a Irma la desarmó. y unos pantalones de pijama ¿el mismo tejido. —Vendrás a mi despacho —insistió Nick. pero no había nada. inyectando acero en su voz. Sabía quién era el remitente aunque el mensaje no llegara firmado. Ella estaba decidida a no ser una de ellas. si no postrarlas directamente. Sólo había una hermana bruja que pudiese sentir cuando ella se encontraba mal y necesitaba hablar. hasta que el suave algodón de su camiseta tocó su pecho. sabía que no podría pasar el mensaje por alto durante demasiado tiempo. igual que le habían desarmado sus bromas antes de tocarla. Ella seguía meneando la cabeza—. Jazz? —susurró. la mujer. —Iré —replicó ella. Nunca hemos podido estar alejados el uno del otro demasiado tiempo. permitiendo que la oscuridad se deslizara con su voz de un modo que sabía que arrodillaría a la mayoría de las mujeres. porque la mía está siendo suficiente para meterme en el mismo coma que un par de pacientes míos. Jazz sintió que los pezones se le endurecían produciendo un dolor de baja intensidad. Era el hambre que siempre flotaba entre los dos. la bruja. —Porque éste no es el momento —dijo. .

y no quería que el párroco local le leyese algo tan personal. Lilibet. yo la eliminaría y serías libre de curar a quien desearas —murmuró Jazz. Por aquel entonces se hacía llamar Jessie. En vez de igualarse a las letras del resto de la frase. de un profundo dorado. Recordó los días y las noches de 1865 como si hubiese sido ayer. viajaban de campamento en campamento curando a los heridos y haciendo todo lo posible por que los últimos momentos de los soldados fuesen más cómodos. y aun así no hubiésemos podido hacer nada por él entonces.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Mensaje para Lili. No murió solo. y lo único que pude hacer fue quedarme con él y ver cómo se moría. Pudo pensar que encontró a otra. tener hijos y cultivar la tierra. oeste de Virginia. observando las letras formarse en la pared—. por muy bajo que hablase. se ahogaba en su propia sangre.» —Lo sé —dijo con tristeza—. «Por alguna razón los camilleros lo dejaron junto a los moribundos. Un orgulloso miembro del decimoquinto de infantería de Virginia —susurró. Pero en vea de ello. saltó sobre el diván blanco y negro y se recostó sobre un montón de cojines rojos. esperando escuchar algo divertido. los recuerdos la anegarían. como muchos otros lo hicieron. Que sepamos. No quería decir las palabras. de Cotton Holler. Mi don es también una maldición. consciente de que la pared la oiría. «Sólo recuerda esto. Pero lo único que deseaba era volver a casa y casarse con Annie. ¿De qué época en Boston estás hablando?» Jazz.» —Pudiste haberlo salvado. éstas se volvieron negras. contemplando el nombre formarse en la pared. que siempre esgrimía esa apariencia de dureza y resistencia ante sus amigos. «Que yo sepa. y que sus palabras llegarían a Lili. Pero tú no lo recuerdas por eso. —Leory Biggs. Así funcionan las cosas. incluso siglo y medio después de lo ocurrido.» —Me dijo que planeaba volver al oeste de Virginia para casarse con Annie. y ella la curandera. Lili —fue incapaz de contener su amargura. Perdió una pierna y medio pecho en esa batalla. No ha sido tan emocionante como te gustaría — dijo. Lo recuerdas por el color de sus ojos —las . «Y sigues sin querer comprender que nunca puedo elegir a qué paciente curar. Pero si no lo hacía. la última vez que pronunciaste este nombre fue cuando vimos Lo que el viento se llevó en Boston. Jazz. Al final. Si lo hacía. He pensado en la época en la que vivimos en Boston. supurarían como una herida sin curar. «Y aquí estaba yo. Annie nunca llegó a saber lo que le pasó.» —Si de verdad fuese una maldición. Son tantos a los que quise curar y no se me permitió. tenía ganas de dejarse caer al suelo y llorar como una niña. del color del luto. No interferir con un Poder Superior siempre ha sido la más sagrada de las reglas. Ni siquiera podía escribirle una carta para decirle que la quería porque ella no sabía leer. «Por aquel entonces no gozábamos de los conocimientos médicos que tenemos hoy. Jazz. Del mismo modo que sabes que no se nos permite hacer algunas cosas.108 - .

LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

palabras desaparecieron y la pared se quedó en blanco durante un
instante—. Has vuelto a ver a Nick, ¿no es así?»
Jazz se sorprendió al ver las palabras impresas en la pared.
—Tiene un despacho junto al paseo.
«¿Y?»
—Trabaja como detective privado. Dice que ha dejado el
Protectorado, pero ambos sabemos que uno sólo se va del Protectorado
cuando se muere.
«¿Quieres saber lo que pienso?»
—¿Me va a gustar? —agarró uno de los cojines y lo abrazó contra el
pecho. La aterciopelada textura no le reconfortó tanto como le hubiese
gustado. Miró más allá y vio las puntas de cuatro orejas que aparecieron a
un lado del diván. Un instante después, les siguieron las cabezas de Fluff y
Puff, sus expresivas caras encendidas de preocupación.
Las pantuflas se encaramaron y consiguieron deslizarse en sus pies.
«Estoy segura de que no te gustará, pero creo que es necesario que
lo diga.»
—Pues dilo.
«Cuando te has pasado siglos reconfortando a los hombres, te
convences de que lo hiciste porque el color de sus ojos te recuerda a tu
primer amor de la aldea. No creo que éste sea el caso. Creo que todos
ellos son un recordatorio de Nick y que, aunque sea un ser inmortal, sigue
habiendo una probabilidad de que sea destruido. Creo que te sentabas
junto a esos hombres en sus momentos finales porque temías en secreto
perder a Nick si le pasara algo. Que, si alguna vez llegara ese momento,
no tendrías la oportunidad de despedirte de él y al menos con los soldados
sí podrías hacerlo.»
Jazz sintió que su estómago se precipitaba en caída libre. Afrontar la
verdad era muy duro, pero verla escrita era mucho peor.
—La psicología no es uno de tus puntos fuertes, Lili —dijo con dureza.
«La primera vez que reconfortaste a un moribundo con ojos del color
del mar de Irlanda fue después de que Nick se enfrentase a ese demonio
mongol. Habría muerto de no haberse alimentado de ese soldado
moribundo. Dos meses después, viniste conmigo al campo de batalla para
ayudar a los heridos.»
Si cerraba los ojos con mucha fuerza, no vería las malditas palabras
de la pared. Si gritaba «¡borrar!», desaparecerían. Pero no sería tan fácil
borrarlas de su mente.
—Nick es más una china en mi zapato que otra cosa.
«Y aun así, siempre le vuelves a abrir las puertas de tu vida y de tu
cama, independientemente de las veces que te haya hecho daño en el
pasado. Teniendo en cuenta todo lo que ha pasado, nunca le has dado con
la contundencia que se merece. Sé honesta contigo misma, Jazz. Todo
tiene que ver con Nick.»
—No es así.
«Sí que lo es, así que deja de mentirte a ti misma. Tengo que dejarte.
Cuídate. Hablaremos pronto.»
—Cuídate —repitió Jazz, viendo cómo las palabras se borraban de la
pared.

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

Se quedó allí sentada durante un largo instante, escuchando los
murmullos que intercambiaban Fluff y Puff. De vez en cuando, una de las
pantuflas giraba la cabeza hacia ella para observarla y luego seguir
charlando con la otra.
Recostó la cabeza sobre el diván y gimió.
—¿Por qué todo tiene que reducirse siempre a Nick?

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LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR

Capítulo 12

Jazz se inclinó sobre el lavabo para tener una mejor perspectiva del
espejo del baño. Lo que vio no le agradó mucho. Hizo una mueca al ver de
cerca sus ojos enrojecidos y su aspecto victimista. Hasta sus huesos
delataban que no había dormido esa noche.
—Podría ser peor —murmuró, lanzando un conjuro menor de belleza
que le quitó el rojo de los ojos y añadió brillo a su piel. Habida cuenta de lo
que estaba a punto de enfrentarse esa mañana, necesitaría todas las
armaduras de las que pudiese disponer.
Krebs estaba en la cocina, acunando una taza de café, cuando Jazz
hizo acto de presencia. Cogió una de sus tazas favoritas y sacó un par de
galletas de mantequilla de cacahuetes del tarro, Krebs levantó la mirada y
arqueó una ceja, sorprendido por la sobriedad (para ser Jazz) de su falda y
el jersey. Devolvió la mirada a su café.
—Entonces Nick es un vampiro de verdad, ¿eh? Esos colmillos que
mostró eran de verdad, no parecían labor de un dentista cosmético. ¿Bebe
sangre, se pasa la noche despierto? ¿Si le diera el sol, acabaría hecho un
amasijo de cenizas?
—Lo ha sido desde que lo conozco —inhaló la rica fragancia de
vainilla francesa mientras vertía el líquido en su taza.
—¿Y de eso cuánto hace?
Tomó varios sorbos con cautela para activarse.
—Demasiado.
—Ya lo entiendo. Si me lo dijeras, tendrías que matarme.
—No, haces un café demasiado bueno como para querer matarte,
pero no quieras saberlo —se sentó en la silla de enfrente y tomó otro
sorbo. Cerró los ojos, feliz mientras la cafeína inundaba su organismo.
Krebs se estiró sobre la mesa y cogió su mano.
—Cuéntamelo, Jazz.
Ella meditó varios segundos antes de responder.
—¿Recuerdas los avisos en línea acerca de las desapariciones de
algunos vampiros? —aguardó a que asintiera—. Una organización
vampírica ha contratado a Nick para investigarlas.
—A pesar de verlas colgadas, no parecían noticias muy importantes.
¿Por qué querría nadie investigarlas?
—Más bien mantenerlas en secreto por una buena razón —Jazz no
quería entrar en demasiados detalles si no era necesario. Si Krebs iba a
tratar con la comunidad vampírica, prefería que se mantuviera fuera de
sus límites tanto como le fuese posible, y estaba segura de que los
vampiros con los que trataba estarían de acuerdo con ella.
—Vamos, Jazz, seguro que hay más. Te olvidas de que siempre estoy
trabajando para vampiros —dijo, esparciendo azúcar moreno sobre sus
copos de avena—. ¿Qué está pasando realmente?

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ni a nadie. pensaba quizá porque me resultaba más fácil que admitir que existen realmente —se le puso mal cuerpo—. y eso es porque ellos así lo quieren. Jazz hundió los dedos en su pelo. cosa que. entonces deberías preocuparte por ti y no molestarte por ellos. —Tienes razón. Y sus sitios web eran todo un reto para ti. Si tan malo es. —Vale. para las cuales un infarto equivale a una estaca atravesada en el corazón. literalmente. Lo que se lee en los libros y se ve en las películas ni por asomo se asemeja a la realidad. y créeme cuando te digo que lo único que conseguirás con el ajo será darles mal aliento. Por eso debo hallar la manera de que lo que ocurrió ayer no vuelva a repetirse. —Espera un momento. y no criaturas nocturnas de pega. —Tú trabajas con vampiros a través del correo electrónico o el teléfono. lo he captado. y que tampoco puedo ver a la fantasma que dices que hay dentro. ¿Crees que iba a anunciar a los cuatro vientos que he visto a un auténtico vampiro vivito y coleando? —Nick no está exactamente vivito y coleando —matizó Jazz con delicadeza—. No fue nada bueno. Debí haberte hablado de esto la primera vez que Leticia te abordó para que diseñases su sitio y luego empezó a remitirte nuevos clientes. ya me estás asustando. pero me has enseñado cosas suficientes a lo largo de los últimos años para saber que. Sé que no estuve para ver cualquiera que fuese la magia maligna que afectó al coche ayer y que tanto te alteró. fuese lo que fuese lo que ocurrió. cosa que. El mundo real difiere mucho de intercambiarse correos con alguien cuyo apodo es «Que te den». un poco sí cuando hablas de todos esos vampiros y las cosas que . No estoy preocupado por mí. me pareció bien —señaló ella—. Tengo que tener en cuenta que son de verdad. tratando de recordar si alguna vez había intentado explicarle su vida a alguien que no formara parte de su mundo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz cerró los ojos un instante. Criaturas que no pueden soportar un moreno. Nunca he hablado con nadie de Leticia y su gente. Nunca has conocido a ninguno de tus clientes en persona. no era nada bueno. Y si tan malo es. ni a mí. cuando captó su expresión—. Sé que eres capaz de guardar un secreto.112 - . —Vale. volviendo a cogerle de la mano—. No estamos hablando de gente que se viste de negro y se pone colmillos de pega. pero tú disfrutabas haciendo cosas distintas y a ellos les gustaban tus diseños. no. si bien recuerdas. Es sólo que no quería arrastrarte hacia algo de lo que no necesitas formar parte. Algo peligroso. En una palabra. Bueno. entonces tú tampoco deberías verte envuelta. Cuéntame todo lo que está pasando —le pidió Krebs. Krebs. o va a un dentista para que les afile los caninos. Sabes que puedo mantener un secreto —dijo. Hablamos de gente con la que hay que tener mucho cuidado. La mejor película de terror sería como una acampada en comparación con lo que está pasando — apuró su café y las galletas y se levantó para rellenar su taza y la de Krebs —. Pero no entiendo por qué no podías decirme lo que era realmente. feo y… enfermizo —susurró—. que vive exclusivamente de una dieta líquida que resulta consistir en la sangre que te corre por las venas. ¿Te ha liado ese Nick con algo que sólo tiene que ver con su mundo? —inquirió—. he de confesar.

La persona a la que voy a ver se considera por encima de la informática —no le apetecía nada emprender el viaje que le aguardaba. aunque no sé lo que pasa. pero también me preocupas tú. lo haría. Por un fugaz instante. los meros mortales podemos ser de utilidad. —Caramba. ¿No hay pingüinos allí? Siempre te han encantado La marcha de los pingüinos y Happy Feet. Jazz necesitó un momento para darse cuenta de que tenía las mejillas húmedas por las lágrimas. en Internet puedes encontrar lo que necesites. Jazz. —Siempre me lo he preguntado.113 - . Prométeme que si hay algo que esté en mi mano. —Te prometo que si hay algo que puedas hacer. A menos que sea necesario que hables con alguien cara a cara —hizo una pausa—. Y. cruzando los dedos. pero ahora mismo me haría muy feliz que estuvieses lejos de aquí si pasara algo. —No puedo creer que con los ocho ordenadores que tengo arriba. ¿verdad? Jazz rió. Y tengo entendido que en la Antártida también se está muy bien en esta época del año. —¿Y qué puedo hacer? —preguntó Krebs. No había manera de que un pobre mortal como Krebs pudiera ayudarla a derrotar a un monstruo como Clive Reeves. la persona que piensas ver es de carne y hueso. Nunca te había visto tan estresada. Él se levantó y se giró. asegurándose de que ella lo miraba a los ojos. nena. creyó ver un atisbo de la naturaleza de Nick en su cálida mirada. sé que no eres una de esas brujas que bailan desnudas a la luz de la luna (maldita sea) y que tienes un enorme poder que los pobres mortales no seríamos capaces de entender —se recostó y cogió una de las manos que reposaban sobre su hombro—. necesites salir en busca de información —parecía divertido —. por no mencionar el portátil que he instalado específicamente para tus necesidades. me dejarás hacerlo —dijo. Créeme. mirándola fijamente con una sonrisa encorvada. Jazz se acercó para abrazarlo. Le soltó un beso en la coronilla—. si pudiera hacerlo desde aquí. pero hizo una pausa cuando una idea se le pasó por la mente. Habría sido muy fácil . De hecho. Se encaminó hacia la puerta. —Ahora mismo me voy en busca de alguna información que ayude a Nick en su investigación —fue a por un vaso para el viaje y lo llenó de café. ¿y por qué no me mandas al Polo Norte para conocer a Santa Claus? —seguía teniendo mal aspecto—. Jazz. pero… —Pero esto es infinitamente mucho más de lo que he tenido que lidiar en el pasado —se puso detrás de él y se inclinó. por lo que me tienes para lo que quieras. Porque. enrollando sus brazos alrededor de su cuello. ni siquiera recuerdo haberte visto realmente asustada. A veces. Jazz. Digamos… en Siberia. —Tienes que prometérmelo. Eres un amigo maravilloso y te quiero mucho. Pero lo que necesito no puede encontrarse en la autopista de la información —dijo secamente—. diría que vas a por un Pez Gordo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR están pasando —admitió con una tímida sonrisa—. con mayúsculas. te pediré ayuda — era un juramento que sabía que podría mantener fácilmente. Mira.

ya que siempre sacas el tema a la mínima de cambio —Jazz lanzó el conjuro de ilusión sobre el coche y puso un pie sobre la quebrada acera. la Biblioteca no tenía por qué llevarla a un sitio tan viejo y desabrido como los conocimientos que encerraba—. Hacía mucho que había lanzado conjuros de protección sobre los ordenadores. —La mayoría de las bibliotecas están situadas en edificios modernos y limpios. Solicito humildemente acceso al reino que me ofrecerá la guía que no podré hallar en ningún otro lugar —dijo con voz formal. Esos pervertidos sólo piensan en el sexo —dio un tirón de la correa de su bolso. como si temiese que alguien se lo fuera a robar. —Esa tienda de licores es de lujo comparada con este lugar espantoso —dijo Irma. pero esto se lleva la palma. No puedo creer que esto tenga algo que ver con Nicky. se odiaría si a Krebs le pasase algo sin que ella pudiera evitarlo. —Parece que no son los únicos con la cabeza llena de sexo.114 - . Nunca me llevas a ningún sitio agradable. ¿Qué demonios te trae a un sitio tan horrible? —inquirió. con la palma hacia fuera. ¿Es uno de esos burdeles vampíricos disimulados? Creerás que no estoy al tanto de esos establecimientos.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR pasarla por alto. entornando los ojos mientras miraba a Jazz—. Cuando pidió que la guiasen hasta la Biblioteca. Los dos edificios bajos que tenía ante sí no eran nada alentadores. Además. —En esa biblioteca no encontraría lo que necesito —lanzó un suspiro y levantó la mano derecha. apretando los dedos. especialmente con Reeves exhibiendo poderes de los que no se sabía nada. El feldespato de su anillo brilló tenuemente cuando proyectó su poder hacia el exterior y se puso a buscar—.» Maldijo mentalmente a la pequeña gárgola que tenía en la cabeza y siguió avanzando hacia la puerta. o incluso bonitos e históricos —murmuró. —¿Qué pasa? —Sólo una de esas ideas que salen solas —dijo meneando la cabeza —. Había una librería adulta a la derecha y una tienda de artículos para drag queens a la izquierda. pero los hombrecillos del taller no paran de hablar de estas cosas. Hay cerca un parque maravilloso donde puedo ver a los niños jugando si aparcas bajo ese imponente roble. El luctuoso pitido de un tren en la lejanía no hizo sino añadir enteros al tétrico panorama. contemplando las fachadas de los establecimientos delante de los cuales había aparcado Jazz—. a menos que ella estuviese delante. Odiaba la formalidad necesaria para algunos aspectos de la magia. pero . Si bien había pensando en una forma de aprovechar las habilidades de Krebs con los ordenadores. Demasiado sol no es bueno para la piel. Peor aún parecía la oscura callejuela que se abría entre ambos. «Salvo que acabas de hacer una promesa y no puedes romperla. no deseaba que buscase ninguna información acerca de Clive Reeves. no esperaba acabar en un sitio como ése. antes de que esa vocecilla aflorase de nuevo. Hasta luego —se marchó. Por añeja que fuese. pero era consciente de que siempre había muchas probabilidades de que algo saliera mal. ¿Por qué no podemos ir a la que tenemos cerca de casa? —preguntó Irma—.

Ahora tenía que esperar a que le mostrasen la puerta. A . —Ni se le acerca. pero hoy no —aguardó a escuchar el chasquido metálico y luego empujó la pesada puerta.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR cuando se trata con gente que lleva viva miles de años y son acérrimos creyentes en la etiqueta. El aire frente a ella titiló hasta que el muro de cemento desapareció para revelar una enorme puerta de madera maciza tallada con llamativos ornamentos. El grifo abrió los ojos y observó fijamente a Jazz. bruja? —Necesito un consejo que sólo puedo hallar aquí. Ante ella apareció una diminuta burbuja de luz dorada. Estaba en un pasillo oscuro que desprendía olor a polvo. asomándose por la puerta del coche. La pequeña burbuja de iluminación se detuvo al final del callejón. Debí haber imaginado que la entrada estaría en un sitio más lúgubre que una librería para adultos — arrugó la nariz al pasar junto a un contenedor de basura lleno a rebosar que olía como si no lo hubieran vaciado en años. fulmínalo con encantamientos etéreos —Jazz se fijó en la luz que se dirigía hacia el callejón—. Jazz se quedó quieta mientras la puerta se cerraba tras ella. sabía que era esencial comportarse conforme a los cánones de decoro de las brujas. a menos que deseara que nunca le dejasen pasar. tu impertinencia será tu perdición —graznó el grifo. papel y ancestrales objetos que clamaban en silencio la magia que los envolvía. Enseguida vuelvo. —¿Qué es lo que quieres. no se entraba. Ya sabes que si tuviese una mascota.115 - . En ningún momento se figuró que aquello le llevaría a una encrucijada entre una librería para adultos y una tienda de drag queens. —Eres la única fantasma de la manzana que desea un perro guardián. parpadeó tres veces y desapareció—. —Algún día. pero el guardián de la puerta de la Biblioteca tenía sus propias reglas. Al salir de la casa. El pico del grifo volvió a abrirse en un amplio bostezo. solicitó la ubicación de la Biblioteca y hacia allí se dirigió. Solicito permiso para entrar —ojalá pudiese girar el pomo v entrar sin más. que fue abriéndose con el chirrido de goznes viejos y madera adusta. mirando a su alrededor —. consciente de que se adentraba en un reino diferente que nada tenía que ver con el humano. —¿Es Campanilla? —preguntó Irma. al tiempo que su pico se abría en algo parecido a un bostezo. cuero. Si se acerca alguien. —¿Qué pasa si viene algún depravado? —dijo. podría protegerme mientras no estás. Aferró con los dedos la enorme aldaba de bronce con forma de grifo y golpeó la puerta tres veces. —¿Contraseña? —Hermoine sacaba mejores notas que Harry. bruja. Atravesó el umbral. Sin acatarlas. Busco la Biblioteca —dijo en voz alta. Lo que les cuesta hacerlo fácil —observó la pared de cemento llena de pintadas con imaginativas posturas sexuales que ella no se imaginaba practicando aunque tuviese las articulaciones de goma—. —Puede.

rollos y pergaminos. un descolorido chaleco sobre una camisa de lino del color del pergamino viejo y un largo abrigo a juego con los calzones. —El Bibliotecario —le corrigió. Unos entrecerrados ojos la observaban encaramados al puente de unas viejas gafas de media lente. —El Bibliotecario —repitió ella. Sería la mejor forma de que su destierro no conociese fin. posadas sobre su nariz aguileña. las antorchas que adornaban las paredes fueron encendiéndose. La expulsión había durado ochenta años. Sus reglas para la Biblioteca eran tan irritantes como él. la expulsaría de allí como ya lo había hecho antes. A pesar de haber optado por la vestimenta adecuada. Filas de intrincadamente talladas estanterías de madera albergaban antiguos grimorios. antes de que siquiera se dignase a escuchar una disculpa suya. —El Bibliotecario —dijo ella. la cosa no iba a ser nada fácil. alargando la vocal la primera palabra. Llevaba unos anticuados calzones verde botella que le llegaban a las rodillas. joven bruja? Miró a su derecha y se encontró a un hombre sentado en un taburete elevado a la altura de un mostrador que llegaba a la cintura. —El material de referencia pertinente deberá ser leído en su forma original —sonrió. compuesta de falda negra hasta la pantorrilla y un jersey de cuello vuelto con cinturón plateado para resaltar las botas negras. Decir que tenía sus más y sus menos con el irritable mago era quedarse corta. Se decía que una parte de la biblioteca de Alejandría se encontraba allí. «¿Por qué no se podrá acceder a esto en línea?» El hombre sorbió por la nariz. Fueron muchas más las prohibiciones que las permisiones. —No es nada nuevo. hacía más de siete siglos. El mero hecho de estar allí hizo que se sintiera como la bruja más poderosa del mundo. inmaculadamente dispuestos. —Necesito información sobre proyección astral combinada con otras formas de magia destinadas a contaminar un objeto. —¿Qué es lo que buscas.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR medida que se adentraba en el vestíbulo imbuido en penumbra. consciente de que si no se dirigía a él adecuadamente y con el tono de respeto adecuado. Sabía que no alcanzaba a imaginar la hondura de la magia que se apreciaba en el aire. Frunció sus delgados labios como si acabase de chupar un limón. el hombre aún la miraba como si se hubiese presentado con un bikini minimalista. Estaba allí realmente.116 - . libros encuadernados en cuero e incluso lo que parecían unas cuantas tablas de piedra. ¿Qué buscas aquí? Qué bien. aunque nunca empleaba esas palabras en voz alta. Volvió a sorber por la nariz. Mira por allí —hizo un gesto hacia su derecha . Sobre el mostrador cerca de su centro de poder. iluminando su camino hasta alcanzar la entrada a una sala que parecía extenderse kilómetros y kilómetros. antiguos rollos. satisfecho de haberla desconcertado con su admisión de que había leído sus pensamientos—. cuando les enseñó el adecuado uso de las instalaciones. había. Su fino pelo marrón parecía igual que la primera vez que entró en la Biblioteca con su clase. pero nunca había sido capaz de encontrarla.

Siempre que devuelvas cualquier material prestado a su debido tiempo. joven bruja —dijo con una sonrisa carente del menor atisbo de humor. y sí. —Por lo general. seguía convencida de que había abultado la multa a modo de castigo. diez años tarde. la habría desintegrado hace siglos. Hasta ese día. te pido humildemente permiso para acceder a la sala que contiene los volúmenes de magia destructiva. —Un hombre que supuestamente murió hace setenta y cinco años ha empleado la proyección astral junto con magia destructiva para asustarme. pero lo que busco está en una sección de la que se nos enseñó que no hablásemos a la ligera —odiaba tener que pedir permiso formalmente. —¿Qué te hace pensar que lo que necesitas se encuentra en la sala de la magia destructiva? Una sala peligrosa para muchos y sólo intacta porque su material ha de protegerse de aquellos que harían un mal uso de él. era un poco tarde. pero al final había devuelto el rollo. —No sabía que te asustaras con tanta facilidad. quiero decir. Ya sabía que sería difícil. Vuelve a solicitarlo dentro de mil años. —No eres lo suficientemente veterana para entrar en esa sala. omitiéndola efectivamente de su medite y su presencia. Bibliotecario. El viejo mago necesitaba una banda ancha como agua de mayo. De ser por mí. ¡Incluso había pagado las exageradas multas por la tardanza sin una sola palabra de queja! ¿Qué más quería ese fósil reaccionario? Tampoco pensaba preguntárselo. —Disculpa. pero sabía que era la única manera para poder cruzar el portal que conducía a la sala donde estaban todas las obras relativas a magia destructiva. Jazz se lo tomó como un cumplido. Bibliotecario. aunque no estaba muy segura de que lo fuese. Volvió a levantar la mirada y la observó con mirada afilada. me pone los pelos de punta. pero no tanto ¡Era tan sencillo como que no le caía bien a ese hombre! Sí.117 - . El Bibliotecario levantó la vista y volvió a mirarla por encima de sus medias lentes antes de ponerse derecho y volver a la página de pergamino que tenía delante. He de . no me asusta nada. ¿Dónde se había metido ese hombre en los últimos mil años? Como si los magos hubiesen evitado cualquier fechoría cuando la gente era tan avispada. Jazz sacudió la cabeza.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR con una pluma y volvió a su tarea. vale. pues estoy segura de que ahí está lo que necesito —odiaba desempeñar el papel de la chica con modales. pero ahora me enfrento a algo completamente desconocido. —Por favor. Jazz se resistió al impulso de poner los ojos en blanco. por el amor de las Providencias. Jazz se tragó la réplica que a punto estuvo de estallar por su boca. Ese bastardo está empleando magia oscura para destruir a los vampiros de una manera cruel y torcida para cualquier ser sobrenatural. Mantuvo la voz controlada. pero el Bibliotecario era capaz de dar lecciones a cualquier diva del buen comportamiento. Había tomado prestado Cincuenta formas de hechizar a tu amante con la intención de emplear cada uno de los hechizos con Nick.

para que tengas un regreso seguro. sino también el más difícil de hallar. más allá del mundo de los mortales. A lo largo de los siglos. Es lo que suelen hacer los malvados psicóticos que ansían dominar el universo —dijo. —Félix. El mago lanzó un suspiro largo y sufrido. El portal que conduce a la sección de la magia destructiva no sólo es el más antiguo. te resultaría imposible encontrar el camino de vuelta a nuestro mundo —dijo con una fría sonrisa. saldría por piernas. ¿verdad? Si una aprendiz de bruja o uno de mago entrasen ahí. Y una sala que contuviera conocimientos ilimitados sobre magia destructiva era lo más ilícito que nadie pudiera echarse a las manos. No existía nada más atractivo y a la vez aterrador que entrar en un lugar prohibido. propinándole una dura mirada que pretendía decir: «¿Sabes lo que quieto decir?». Jazz sintió las punzadas de la magia recorrer todo su cuerpo mientras el Bibliotecario (con la «e» larga) calibraba su sinceridad. muestra a la joven bruja la sección 22F —ordenó—. Los pocos que consiguieron atravesar ese umbral sin permiso jamás hablaron de lo que allí vieron o encontraron. Lo que hubiese dado por una buena dosis de cafeína en ese instante. ¿verdad? —le devolvió Jazz el tiro—. Asegúrate de que no se salga del camino. Félix te acompañará y permanecerá en el portal hasta que hayas concluido tu investigación. pero no se movió del sitio. mejor —sorbió por la nariz y volvió al trabajo. —A mí eso me suena a alguien con una gran gesta entre manos —dijo —. ¡Cómo odiaba a los murciélagos! Si esa cosa iba a por su pelo. —Eso es inaceptable. no podemos dejar que cualquiera vaya merodeando por allí. —Puedo encontrarlo yo sola si me facilitas la dirección o me dibujas un mapa —dijo Jazz. De lo contrario. Cuantos menos vampiros haya en nuestro mundo. —¿Recuerdas alguna cosa de tus enseñanzas en la Academia acerca del uso de la Biblioteca? Cada sección está ubicada en un plano distinto. quizá se sienta tan envalentonado como para seguir con otros. muchos habían sido los estudiantes a mago o bruja que habían intentado ganar acceso a esa sala para demostrar su valía. Cuando haya terminado con los vampiros. Incluso el portal que allí conducía no estaba hecho para los débiles de corazón. El Bibliotecario chasqueó los dedos. A fin de cuentas. El castigo por tal infracción no era agradable. amplias sillas y excelentes lámparas de lectura. podría haber serias repercusiones. y por una buena razón. razón por la cual debo tomar tantas . pero ¿me quieres decir que la sala de la magia destructiva está en otro plano diferente? —¡qué poco le gustaba oír eso! ¿Por qué no estaría buscando libros de extrañas hierbas y talismanes? Esas secciones contaban con sofás rellenos de plumas. La bruja dio un respingo. Un agudo sonido surgió del techo al tiempo que una criatura alada marrón se dirigía hacia Jazz. —Pero no acabará ahí. —¿Nuestro mundo? Sé que la Biblioteca está ubicada en otro plano.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR encontrar el modo de detenerlo. Por no hablar de los rumores sobre ciertas máquinas de café que habían puesto en algunas de las salas de lectura.118 - .

hacia la enorme y brillante entrada de roca volcánica negra. para saber que habían llegado a su destino. La volvió a mirar por encima de sus gafas con una expresión que implicaba que mejor se habría quedado callada.119 - . Sonrió ligeramente cuando la respuesta del animal le recordó a un gruñido. Giró la cabeza y la observó a través de ojos rojos como la . pero el zumbido de la magia era fuerte. —La calefacción centralizada no iría mal —murmuró. observando aquí y allí los portales que exhibían antiguos montones de libros y rollos. Tienes una hora para encontrar lo que necesitas —tomó un gran reloj de arena de mármol verde que apareció de repente en el borde de su mostrador y lo giró. Te sugiero que no te demores siguiendo a Félix. El Bibliotecario miró el reloj y la arena que fluía. Jazz se quedó boquiabierta. —¿Sabías que en algunas partes las alas de murciélago fritas se consideran una exquisitez? —murmuró Jazz. A medida que se adentraban en las entrañas. consciente de que el fino oído de la criatura la captaría. Levantó la cabeza para mirar la esquina superior izquierda. Otros estaban vacíos. sintió un creciente frío húmedo. No necesitó al murciélago revoloteando alrededor de su cabeza. Dio unos golpecitos en el cristal. Deseó haberse puesto una chaqueta. Por un momento. En algunos de ellos había brujas y magos investigando sus contenidos. Resultaba tan fácil toparse con alguien del siglo XVI como del XXI. —¿Una hora? Es imposible que encuentre lo que busco en una hora. Jazz dijo algo entre dientes mientras salía corriendo en pos del murciélago que había salido volando. No quería ni imaginar qué tipo de criaturas vivían en esas zonas. redujo el paso para otear uno de los portales. indicando el camino. Volaba a escasa distancia por delante de ella.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR precauciones —recogió su pluma—. Tendré suerte si no me lleva todo el día. dio la sensación de que la arena fluía a mayor velocidad. sus correosas alas cada vez más lentas en sus movimientos. Una joven ataviada con un vestido medieval estaba sentada en una mesa de madera. ya que el jersey estaba demostrando no ser suficiente en ese ambiente de humedad. y más de una vez notó cómo unos ojos rojos o naranjas brillantes la observaban desde los portales sumidos en la oscuridad. Cruzó los brazos sobre el pecho en un esfuerzo por mantener el calor. La arena empezó a fluir enseguida hacia abajo en un blanco torrente. El silbido del murciélago le trajo de vuelta al presente. —Podrías reiniciar la cuenta —sugirió Jazz. con plateados hilos de telaraña cruzándose ante el acceso. Levantó la mirada del antiguo libro de conjuros que estaba estudiando y reparó en la moderna ropa de Jazz antes de esbozarle una sonrisa. Sólo tuvo que mirar al frente. En un momento dado. Jazz se había olvidado de que el tiempo no significaba nada en la Biblioteca. La araña con el abdomen hinchado (no era de extrañar que no hubiese insectos por allí) parecía estar reparando un jirón de su tela. Arqueó una ceja y dijo: —Cincuenta y nueve minutos y contando.

Es lo máximo que cualquiera soportaría antes de desmayarse —murmuró para sí—. Félix planeó por el aire. También tema claro que a él no lo desterrarían por eso. dotaban al lugar de una pobre iluminación. incluido el aroma de mofeta.120 - . —¡Oh. Las antorchas. o quizá varios. Estudió el lugar a la espera de asegurarse de que huían de ella en vez de sentirse atraídas. y mucho menos un taburete de tres patas para el visitante ocasional. qué asco! Aquí vendría bien un cargamento entero de ambientadores. embadurnaban sus calles de tierra también contribuyeron a que respirara a bocanadas cortas. Se resistió a la tentación de usar fuego mágico contra la criatura. y sí con el contenido de los volúmenes. El azufre no encajaba definitivamente nada bien con su perfume. Es mucho peor que eso —se apretó el reverso de la mano sobre la nariz. —No me extraña que el límite sea de una hora. como si evaluase qué sabor tendría su bocado. las paredes de piedra revelaban huecos tallados que le recordaron a las catacumbas de París. Temía que los leves zarcillos de humo que desprendían algunos de los libros no tuvieran nada que ver con el fuego. La necesidad de respirar a través de la mano era fuerte. notando una breve sensación de desorientación mientras cruzaba a un plano distinto. pergaminos y rollos cuidadosamente dispuestas de acuerdo al tamaño. donde todo tipo de desechos y cosas peores. dando saltitos en las sombras más alejadas. en vez de huesos humanos. Sabía que había muchos tipos de magia oscura y destructiva que se podían filtrar a través de la piel y no quería arriesgarse a contagiarse. pero algunos contaban con pinzas venenosas y colmillos. Dudaba que encajara con ningún aroma conocido para el hombre. pero saber que saborearía lo que estaba oliendo le animó a mantener la boca firmemente cerrada. dependiendo de si el que lo hacía no tenía varias patas. Y yo que pensaba que Sombra fétida era malo —se sobrecogió ante un leve sonido. también apreciaba su pellejo. No quería descubrir cuáles eran los métodos de . Quienquiera que dijera que el azufre huele a huevos podridos se quedó muy corto. sujetas a la pared a intervalos aleatorios. salvo que allí no había palomitas. contenían pilas de libros. el Bibliotecario haría lo mismo con ella. aunque. —Quizá debería haber dejado que Nick me acompañara después de todo —inhaló profundamente y atravesó el pétreo umbral. Los recuerdos del viejo Londres. La telaraña se dividió en el centro y la fina barrera se elevó como el telón de un cine. Se detuvo frente a un alto barril situado a la entrada del portal y extrajo un par de guantes protectores que brillaban con una capa de magia defensiva. A pesar de odiar a las arañas con todo su ser. La estructura cavernosa parecía interminable. Cruzó los dedos para no tener que abrir ninguno de ellos. así que ella sabía cuándo llevar unas botas pesadas. agitando las alas levemente mientras lanzaba un agudo chillido hacia el portal. Arrugó la nariz por el fuerte olor que la rodeó y empezó a quemarle la garganta.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR sangre. Coca-Cola light o siquiera una pantalla aguardándola. Jazz no era como cualquier chica cuando se trataba de bichos que reptaban. sin el menor rastro de silla o sofá a la vista. y sabía que si reducía a cenizas a la guardiana del portal. En vez de estanterías.

que esto sea piel de algún animal o algún tipo de papel hecho a mano —murmuró. deseando que la respuesta estuviese allí—. deteniéndose aquí y allí para estudiar algunos títulos inscritos o sellados sobre antiguos tomos encuadernados en cuero y leer por encima rollos que se traducían automáticamente para darle una idea de sus contenidos. La vieja mesa colocada contra la pared y llena de inscripciones grabadas en un antiguo idioma por los bordes. se sintió mancillada por la sensación.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR descontaminación del Bibliotecario. Se lo tomó como el primer síntoma de que su pregunta recibiría respuesta. ¡Un rumbo que tomar! ¡Un mapa estaría bien! Un diminuto punto de luz apareció en la distancia. tampoco resultaba más tranquilizadora. Ahora comprendía por qué el Bibliotecario había limitado su tiempo allí. Tuvo la vertiginosa sensación en la boca del estómago de que la tinta roja que formaba las arcaicas palabras y los símbolos inscritos no procedía de agua tintada. Muéstrame qué puede tocar a los que no viven sin temor a represalia. mientras las letras se movían conforme iba tocando. sino que mantuvo el suave y estable destello que le guiaba hacia ella. —Aquel que se alimenta de la energía vital de quienes caminan entre las sombras tomará su fuerza para sí arrebatándoles lo que los mantuviera vivos —leyó en alto—. Pido ayuda. Aquel que arrebate la energía vital de los . Pero sabía que no tenía elección si quería descubrir lo que necesitaba—. tocando los bordes con suma cautela. hizo falta todo su valor para tocar el pergamino. El lugar le inspiraba que mantuviese ese instinto tan alerta como le fuese posible. por lo que debía procurar no dejarse atraer. No hubo de pasar mucho tiempo en la sala antes de sentir las sobrecogedoras emociones que experimentó cuando Reeves violó mágicamente a Irma dentro del coche. dejando que sus sentidos se proyectaran libremente. Sabía que era peligroso. porque hasta el aire rezumaba algo tan oscuro y tan prohibido. Luego esperó. Estaba convencida de que si pasaba allí un solo minuto más de la hora concedida. pero también tenía un fuerte instinto de auto conservación. Había mucho poder flotando en el ambiente. De hecho. Muéstrame lo que puede traer al que no vive a la luz del día sin perjuicio de su existencia —preguntó en voz alta. Jazz no era conocida por su cobardía. Ni en un año podría conseguirlo —dio vueltas en un círculo cerrado. —No tendré tiempo de encontrar lo que busco en una hora — murmuró. Solicito que mis preguntas sean respondidas. Incluso con los guantes protectores en las manos. —Por favor. No hizo caso de la sensación mientras recorría la sala aparentemente interminable. experimentando la frustración apenas iniciada su búsqueda—. La luz no se hizo más intensa a medida que se fue acercando a ella. algo desesperada—. El papiro se antojaba como algo vivo al tacto de sus dedos. Me conformo con una pista —dijo. Un gran pergamino de bordes marrones descansaba sobre la áspera superficie de la mesa. y no sería difícil que la doblegase. No halló nada reconfortante en la luz que flotaba sobre una mesa de piedra. La misma sensación sofocante parecía embadurnar su piel como denso aceite. A pesar de los guantes.121 - . ya estaba dispuesta a hacerlo. saldría de allí gritando.

El pergamino que tenía delante se elevó y voló hasta la cripta de la que había salido. Dio un palmetazo a Félix cuando éste hizo un picado sobre su cabeza.122 - . Pero eso no quitaba que necesitase más tiempo. Respiró hondo varias veces. Jazz sintió que la habitación se deslizaba. Félix no estaba dispuesto a discutir con ella.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR caminantes de las sombras requerirá de más sustento a medida que pasen las lunas. aunque se había sentido tan repelida por lo que había visto y encontrado hasta el momento que también era consciente de que tenía que salir de allí antes de que ese lugar la consumiera. ya lo pillo! Se acabó el tiempo. era como si lo que estaba viendo buscase una forma de meterse en su cabeza. hallaría lo que estaba buscando. depurando su memoria olfativa. Se dispuso a lanzar un suspiro para centrarse cuando el aire enrarecido le recordó que no estaba en el mejor sitio para ejercicios respiratorios. —¡Vale. miró hacia el portal y vio que la telaraña empezaba a deslizarse lentamente hacia el suelo para volver a cerrarse. Y no tenía ninguna intención de sacarlo a hurtadillas. Esperaba que el repulsivo residuo que imaginaba que impregnaba los guantes no hallase una manera de salir con ella. no supo si el grito salió de su cabeza o sus labios. Venía de lejos y parecía ansioso. Conociendo al Bibliotecario lo más seguro es que tuviese protecciones por todas partes para asegurarse de que eso nunca ocurriera. las letras y los símbolos que los adornaban cobraron vida. Gobernará a aquellos que haya conquistado hasta la noche que una sombra lo envíe a la tierra del vacío eterno —dio un paso atrás. Justo antes de que los chillidos del murciélago se intensificaran como para hacerle sangrar por los oídos. Como si eso no bastase para asustarla. Le vino a la cabeza la imagen de la arena agotándose en el reloj—. Un agudo chillido la arrancó hasta el momento presente. creando imágenes repelentes que describían criaturas y cosas de una naturaleza oscura. resistiéndose al fuerte instinto de frotarse las manos en la falda. Sabía que si no llegaba a la salida a tiempo. . y además. Mientras contemplaba el antiguo pergamino. Será mejor que me largue antes de convertirme en la última adquisición de esta colección —corrió de vuelta hasta la telaraña y apenas pudo salir antes de que se cerrara por completo. ¡Ya le dije que una hora no era tiempo suficiente! —estaba conducida de que si podía explorar el pergamino un poco más. La araña de la esquina superior correteó hasta el otro lado y permaneció allí. se quedaría atrapada allí para siempre. A Jazz le llevó un instante darse cuenta de que el suelo ya no cedía bajo sus pies y que el aire olía a agradables hierbas en vez del hedor a azufre. el aire se hizo muy difícil de respirar. A juzgar por los crecientes chillidos. Por un momento. Casi al mismo tiempo. Estaba claro que no era una buena opción para una bruja que disfrutaba de los espacios abiertos con mucha luz y ninguna magia maligna. a pesar de estar más que dispuesta a abandonar el sitio que se cernía sobre ella como una nociva capa. no se imaginaba a sí misma llevándose nada de allí. —No es suficiente —gritó. cuando el suelo de piedra se movió repentinamente bajo sus pies. masticando ruidosamente a su última víctima. Peor aún.

Se preguntó cómo sobreviviría. recuperó los recuerdos y sonrió merced a ellos. Justo cuando llegaba. —Tu tiempo se ha terminado. Jazz arrugó la nariz. y el rasgar de su pluma en el pergamino era el único sonido que rompía el silenció de esa estancia de alta techumbre. Era una lástima que salir del edificio supusiera tener que pasar delante del Bibliotecario. Habían sido tantos los años. El Bibliotecario suspiró. Quiero saber cómo evitar . Hacía algún tiempo que había apartado sus recuerdos de las tardes pasadas en la Biblioteca escuchando viejos cuentos. cuando estuvo sola y asustada. antes de dirigirse hacia el vestíbulo y las amplias puertas dobles que le permitirían escapar de allí. pero no hubo suerte.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR a punto de enredar sus garras en su pelo. y su voz juncosa reverberó por la sala en cuanto Jazz entró en la zona de recepción. y que seguían compartiendo siete siglos después. —Has de recordar algo. Le bastaba con todo lo que había visto en los últimos años para tener pesadillas de sobra. Y así. pero es posible que no seas la persona adecuada para darla. No pueden salir de la Biblioteca. Estaba convencida de que hablar de ellas no haría más que hacerlas realidad. —Fuera —ordenó. —¿Encontraste lo que buscabas en las criptas de la magia oscura? — preguntó sin levantar la mirada. El mago apenas la miró y dijo: —Quizá quieras desprenderte de los guantes de protección. Pero hoy. Pensó en la cercanía que habían compartido por aquel entonces. en los que tuvo prohibido volver. al ver a esas jóvenes. con la «e» larga. —Sólo he sacado más preguntas —suspiró ella. Cada pregunta tiene una respuesta. Mientras se dirigía hacia la puerta principal ralentizó el paso a la altura de la sección dividida en salas de lectura. —Gracias —dijo Jazz. —No necesito acertijos. que le fue fácil olvidarse de los buenos tiempos en la Academia. Seguía sentado en su taburete. tan parecidas a sus compañeras de clase de los viejos tiempos.123 - . Jazz se dio la vuelta. joven bruja —dijo el Bibliotecario. Había un grupo de diez muchachas vestidas con túnicas azul pálido. sentadas en semicírculo alrededor de una mujer mayor que les estaba leyendo sobre mitología griega. el objeto parpadeó y desapareció. Ahora que estaba fuera de esa sala tan llena de oscuridad. Lo último que deseaba era llevárselos. joven bruja —las palabras del Bibliotecario la siguieron—. En ese instante. —Si me tocas el pelo serás alimento para mis pantuflas —gruñó mientras reanudaba el paso. se encontraba más que dispuesta a salir de allí. Incluso llegó a buscar alguna salida secundaria durante el camino de vuelta. Necesito soluciones. los guantes desaparecieron de sus manos. el último grano de arena se deslizaba por el seno superior del reloj. No mencionó las imágenes que se formaron y que le provocaron escalofríos.

—Gracias por tu tiempo. —Los vampiros no son inocentes —bufó con arrogante desdén que sólo un brujo funcionario podría exhibir—. lo cual le hizo desear poder entrechocar los talones y volver a casa… ahora mismo. Bibliotecario —dijo. por seguir pudiendo poner un pie en este lugar. La Biblioteca es para aquellos que siguen las doctrinas. pero también sabía que tenía el poder para vetar su paso y el de sus hermanas brujas. Jazz sabía que el pequeño déspota tenía razón. Ahora sólo le apetecía volver a casa y darse una ducha larga y caliente con mucho jabón y una plétora de conjuros de limpieza. Y yo que pensaba que esos hombrecillos del taller eran unos pervertidos. francés y ruso. sin esforzarse demasiado para que no sonase a mofa. Harold siempre se quejaba de que usaba demasiado . ¿adónde debo ir? Dímelo —exigió. La boca del Bibliotecario se estiró en su propia versión de una sonrisa. Tú. A juzgar por cómo se le tensó la cara. a pesar de que la gárgola de su mente gritaba que enfadar al Bibliotecario no traería nada bueno. Un brujo funcionario era la persona más hambrienta de poder que podía encontrarse. Yo siempre he creído en las virtudes de un baño limpio y fresco a todas horas. sólo puedes venir aquí merced a la compasión de otros —dijo. puede que lo que necesites no esté aquí. aunque fuese una de las mayores irrespetuosidades posibles. Vuelve pronto. debió de dar en la diana. perdiendo la cabeza… otra vez—. —Entonces. Sabe Dios si alguna vez los han limpiado como es debido. —Considérate afortunada. —Adiós —dijo la aldaba con forma de grifo a su paso—. Sirvió. Jazz contó hasta diez en silencio. —Y cualquiera que vaya a por ellos fácilmente podría seguir su carrera con magos y brujas —discutió deliberadamente. que fuiste desterrada.124 - . Sólo le quedaba tomar lo que había leído y visto y esperar que fuese suficiente. La puerta se volvió a abrir con un concierto de crujidos y chirridos. ¡Alguien se ha orinado literalmente sobre una de las ruedas! Aunque yo tampoco usaría los servicios de ninguno de esos establecimientos. joven bruja. No creerías las cosas que he visto. puede que la respuesta que buscas no esté aquí. —Desde que entré en la Academia Arcana se me dijo que cualquier respuesta relacionada con la magia estaría aquí —argumentó. sabes que no tengo otro lugar al que ir. agitando su pluma como si fuese un cetro real. —Entonces. Son viles criaturas que acechan a los más débiles. Tú. —¡No puedo creer que me hayas dejado aquí todo el día! —se quejó Irma en cuanto Jazz salió del callejón y cruzó la acera—. más que nadie. La puerta titiló de nuevo antes de desaparecer y se quedó sola en medio del sucio callejón que más se parecía al túnel de sus pesadillas. —En ese caso. luego hizo lo mismo en gaélico.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR que desaparezcan más vampiros inocentes. Había pasado la última hora en una sala apestosa donde Tyge Sombra fétida se habría sentido como en casa. y Jazz salió tan deprisa como pudo. en italiano.

125 - . así que ojalá a Nick se le dieran mejor los acertijos que a ella. Después. —Si tuvieras un perro. como no has parado de rogarme todas las ruedas estarían marcadas —tomó nota de parar en un auto lavado de camino a casa. Jazz arrugó la nariz por el olor de la rueda.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR ambientador de pino. se ducharía y se cambiaría antes de ir al paseo… a ver Nick. Odiaba los rompecabezas. . pero yo quería que cualquiera que entrase en su baño supiera que estaba como una patena.

y lo último que quería era tener a Krebs merodeando y haciéndole preguntas sobre dónde había estado. Al menos con Nick podía decir lo mínimo imprescindible. Estudió su reflejo en el espejo mientras se ponía un pintalabios tono coral. Incluso meditó seriamente comprar algodón de azúcar. se alegró de tenerla para ella sola. —Bruja con aroma fresco de limón —proclamó. En momentos como ése.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 13 Cuando Jazz llegó a casa. decorada con una goma amarilla. se dispuso a tomar un baño relajante.126 - . y no sabía si era una buena idea o no. se lo recogió en una alegre coleta. como Dweezil. había evitado poner un pie en el despacho de Nick esgrimiendo cualquier excusa por bruja conocida. Tampoco era nada que pudiese explicarse con facilidad. Pero ya se le habían agotado. Esta vez pasó del coche y lo dejó. cuando tenía que encontrarse con él y hablar de sus descubrimientos. Nunca había estado en el edificio donde se encontraba el despacho de Nick. y. su compañero de piso estaba cada vez más metido en su vida. Se quitó la ropa y se tomó un momento de meditación para centrarse. pero no se imaginaba cómo llevar todo eso. Al parecer. No le habría costado nada notar su incomodidad y pedir una explicación. se tomó su tiempo e hizo una parada para comprarse una Coca-Cola light grande y un pastel con azúcar espolvoreado que la llamaba a gritos. unos pantalones vaqueros gastados. con su ornamentado ascensor de jaula a un extremo del estrecho pasillo y la negra barandilla de brillante hierro forjado que . tan llena de oscuridad. Seguía sintiéndose bastante agitada por su paso por la sección de magia destructiva de la Biblioteca. junto con Irma. Necesitaba desprenderse del sentido de maldad que había sentido en esa sala. además. pero en cuanto accedió a las entrañas de la estructura de los años veinte. pero tampoco era algo que quisiera esconder debajo de la moqueta. deseaba tener un tercer brazo. que él comprendería. siguiendo con la tendencia y poniéndose una sudadera de manga larga color amarillo crema. Seguía sin tener ganas de hablar del tiempo que había pasado allí. Escogió un gel que olía a limón y siguió con una crema corporal del mismo olor. Incluso ahora. mientras que con Krebs habría que andar con pelos y señales. que se ceñían de maravilla a sus largas piernas las sandalias de dedo amarillas con unos divertidos diseños y tiras de cuero. en casa mientras recorría a pie las cinco manzanas que la separaban del paseo. Hasta el momento. —Soy tan bonita que hasta da miedo. se cepilló el pelo hacia atrás y. Para sumar al aspecto de la joven dispuesta a pasar una buena noche por su cuenta. para culminar con un perfume a juego. había prometido ir después de su paso por la Biblioteca. Cuando se recuperó un poco.

esparciendo azúcar por rodas partes— Después se lamió delicadamente el azúcar que le quedaba en la punta de los dedos. las manos llenas de comida y bebida. Encontré libros. Aguardó. Lidiar con el Bibliotecario es más que suficiente. Se recostó sobre su destartalado sillón de cuero. El aroma a limón de su piel le provocó la tentación de comprobar si sabía igual. Sonrió al ver que aparecía una delgada sombra al otro lado del vidrio escarchado de la puerta. Jazz irrumpió en el despacho. abriendo la puerta y dando un paso atrás. Oscura es quedarse corta.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR decoraba las escaleras al otro. podría decirse que se quedó helado. estiró las piernas sobre el escritorio y cruzó los tobillos. Consultó el directorio de la pared. probablemente escrutando cada centímetro del escritorio. Si su corazón aún latiera. junto a la entrada. Pero la sección donde tienen el material de la magia oscura. —¡Maldita sea. —¿Y has logrado averiguar algo de ese sacrosanto centro de información mágico? —lamentó el sarcasmo cuando vio el cambio en la expresión de Jazz. No te ofendas.127 - . —No me ofendo. Compré el edificio por el amplio refugio de la defensa civil que tiene debajo y que he convertido en un cómodo apartamento —hizo un gesto para que se sentara en una silla—. Aún tenía las puntas del pelo húmedas por la reciente ducha. Sigue siendo un capullo pomposo —dio un sorbo a su refresco y un mordisco al pastel. Ahora se encontraba en su territorio. A diferencia de la otra vez. Nick sintió la presencia de Jazz en cuanto puso un pie en el paseo. como el amanecer que sólo había visto en la televisión. Y objetos que apuesto a que le provocan pesadillas a cualquiera. y se dirigió hacia el ascensor. a pesar de que el portal parece extenderse hasta el infinito. por el amor de Hades? La fácil sonrisa de Jazz se difuminó. pero este sitio parece salido del decorado de una película de detectives de los años cuarenta. supo que se ceñía al amor que Nick sentía por la Historia. Desenrolló su alta planta del sillón y fue hacia la puerta. ¿Qué? ¿No tenías ningún plan de jubilación para buscarte algo un poco más elaborado? —depositó la bebida y el plato con un pastel a medio comer sobre la mesa—. —Deberías alegrarte de no haber tenido que estar nunca allí. ¿Cómo te ha ido en la Biblioteca? —¡Uff! —soltó ella. Nick volvió a su sillón. ¿Qué ocurría en ese lugar. Y el ambiente resulta sofocante. dejándose caer sobre la silla—. Nick! ¡Abre la puerta! Se resistió a la tentación de abrirla con la mente y lo hizo al modo tradicional. bueno… —respiró profundamente—. Pero no creía que fuese el mejor momento. El Bibliotecario no ha cambiado en los últimos ochenta años. Giró en un círculo cerrado. No me va tan mal. Estos . —Vivo para servir a mi señora —dijo. —Y yo que pensaba que el Protectorado pagaba bien a su gente. rollos y pergaminos con contenidos en los que ni siquiera me apetece pensar.

sabía que a Jazz le haría falta un método más convencional. donde el sol no lo volvería cenizas o las estacas no serían una amenaza mortal.128 - . Ésos son apenas algunos de los secretos allí albergados y de los que sólo el Protectorado está al corriente. pero lo que había allí va mucho más allá de lo imaginable. —Oh. mientras que el otro estaba cubierto por una gran colchoneta de goma. sobre la cual ahora había también una Coca-Cola light y un pastel de azúcar. —Eres consciente de que tienes una puerta perfectamente útil. —Ven —retrocedió un paso y tomó su mano. El refugio de Nick. —Dice la leyenda que. ella miró por encima de su hombro y meneó los dedos. donde se imaginaba a un Nick. saltó sobre la escalera metálica de incendios y tiró de la escala que conducía a la azotea. tirando de ella hacia la ventana. Parte de la leyenda cuenta que allí hay un vial que contiene lo que puede dotar al vampiro de una existencia mortal. Otras voces. hay una interminable cueva que contiene todos los secretos de los vampiros — murmuró—. . Definitivamente habían creado los vaqueros con él en mente. desnudo hasta la cintura. Nick sonrió. En un rincón. Al menos no necesitaba preocuparse por mirar hacia abajo. ya que arriba tenía la espectacular estampa del trasero de Nick mientras escalaba delante de ella. Su Jazz había vuelto. y había dos sillas y una mesa. Jazz descubrió que no le hacía mucha gracia subir por una escalera de incendios de ochenta años de antigüedad que parecía estar a punto de desintegrarse al menor toque. Fácil de decir cuando lo más probable es que no haya nadie de la época para decir que es igual de probable que el primer chupasangre fuese una mujer. Si bien él podía escalar con facilidad por la fachada del edificio. El refresco y el pastel desaparecieron de su sitio sobre la mesa. Allí puede encontrarse la historia del primer vampiro y de cómo llegó a serlo. pero así es más rápido —abrió la ventana. Nick se dio cuenta de que ella no se apartó cuando se puso detrás y posó sus brazos sobre sus hombros. Ninguna manera de darle calor. un pequeño jardín confería un chapucero efecto floral.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR siglos me han enseñado formas de maldad que desgarrarían el alma. ¿verdad? —tiró ella de vuelta. El portal de la sala está custodiado por una enorme araña asquerosa que probablemente consideraría a un dragón como poco más que un tentempié matutino. El frío de su piel no se debía al aire que los rodeaba. en lo más hondo de los montes Cárpatos. Viendo sus intenciones. Sólo podía ofrecer el mínimo consuelo de su proximidad. Se acercó al borde de la azotea y miró hacia el paseo marítimo. Lamentó no tener calor corporal que compartir con ella. cómo descubrió como sustentarse y aquello que podía hacer peligrar su existencia. —Sí. Los tonos enlatados del organillo del tiovivo se mezclaban con las voces de los adolescentes que hacían cola en la noria o la montaña rusa. practicando artes marciales por las noches. y seguro que dirán que el primer vampiro fue un hombre —se farfulló a la pechera—. Mientras llegaba a la azotea. La azotea estaba cubierta.

el pergamino volvió solo a su cripta y me aseguré de salir de allí antes de quedar atrapada con una gran devoradora de hombres. Encontré algo que decía: «Aquel que se alimenta de la energía vital de quienes caminan entre las sombras tomará su fuerza para sí arrebatándoles lo que los mantiene vivos. Gobernará a aquellos que haya conquistado hasta la noche que una sombra lo envíe a la tierra del vacío eterno». no lo saben hasta que es demasiado tarde. —Acertijos. ¿por qué dice que una sombra acabará con él? ¿No morís cuando se os drena toda la sangre. Sólo son más preguntas. Personalmente. —«Arrebate la energía vital»… —murmuró Nick para sí—. —Algunos se olvidarán. lo deja prácticamente exangüe y luego le da de beber de la suya —dijo Jazz. pero hace falta mucho trabajo. Pues parece que está pasando. —Entonces. eso no lo sé con certeza.129 - . Es que sólo puede significar que toma nuestra sangre para sustentar su propia vida. Toma nuestra sangre —sus ojos lanzaron un breve destello rojo—. claro. —Los acertijos no son respuestas. Nick se puso tras ella. igual que e cuando se os clava una estaca o se os decapita? —Cosas en las que no me apetece pensar demasiado. ya que ninguna de esas opciones me atrae demasiado —dijo él secamente—. —Fascinante. ¿Qué has encontrado en esa Biblioteca para estar tan filosófica? Lanzó un profundo suspiro. Las recompensas son efímeras y el precio muy alto para muchos. capaces de vivir a base de una dieta eternamente líquida. mucha astucia y la certeza de que su vida no volverá a ser la misma. Luego se despiertan como seres de la noche. Más allá.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR procedentes de las casetas que ocupaban la hilera central. Aquel que arrebate la energía vital de los caminantes de las sombras requerirá de más sustento a medida que pasen las lunas. —La gente cree que practicar la magia oscura es fácil —asintió Jazz—. pero. Entonces mis sesenta minutos se agotaron. unos cuantos pescadores se alineaban a lo largo del muelle lanzando sus cebos con la esperanza de capturar algo más que un zapato. —Pasa si un vampiro muerde primero a un humano. arrugando la nariz—. al tiempo que otras hacían su agosto vendiendo comida. otros descubrirán la verdad De la misma forma que ha venido pasando a lo largo de los siglos. Nick acarició la curva de su mejilla con el dedo gordo. Muchos creen que la sangre de los vampiros cura enfermedades. Ella se dio la vuelta. Espero que nunca tengan que descubrirla. pero la araña era lo bastante grande como para poder serlo. e incluso más. —Hay mucha vida ahí fuera —murmuró—. . creen que puede prolongar la vida. invitaban a los visitantes a probar su suerte. bueno. Una inocencia que no tiene ni idea de lo que pasa en una parte del mundo de la que no sabe nada. El fresco aire del mar se hizo sentir en su piel y le removió el pelo. dotando a sus mechones de vida propia y añadiendo color a sus mejillas. Sangre.

los míos eran arrastrados a la luz. —¿Y por qué no iba a hacer lo correcto? —espetó—. Nick. Le miró a la cara. —¿Que no tema ser cazada? Entonces. Ella echó la cabeza hacia atrás. mientras que la tuya no ha de temer ser cazada como animales y. acarreando siglos de recuerdos. Jazz. quemados en una pira. Vale. El trueno restalló en los cielos—. Tendría que hablar con Flavius. A los Antiguos les gustaba remover viejos cuentos de década en década. Se limitará a tomar lo que he averiguado y se lo entregará al Protectorado. Nos hemos abierto paso por el mundo lo mejor que hemos podido. que mostraba arrogancia con un extraordinario toque de vulnerabilidad.130 - . hasta donde sabemos. inhalando el olor a tierra que siempre le asociaba. Mientras los vampiros tratan a muchos inocentes corno una maldita fuente de alimento —sus palabras se le antojaron amargas al paladar. dejándose abrazar por la creciente furia. ya que evitaba que los mortales supiesen exactamente lo que se arrastraba por sus calles cuando caía la noche. estaría al tanto de todas las leyendas. Mientras los vampiros se arrastran por las sombras. aplastados hasta morir. Y con mis hermanas también cayeron inocentes injustamente acusados por el mero hecho de ser diferentes. lapidados.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR la idea de dejar el chocolate y el café por una vida eterna basta para ahuyentarme. Ella se resistió. —Es un Antiguo. ahora sí que estaba enfadada. ¿Es una verruga eso que tienes en la nariz? ¡Seguro que eres una bruja! —plantó sus manos sobre el pecho de Nick y empujó. No nos dirá nada. siglos de sexo y de dolor—. —Tenemos que hablar con Flavius —sintió el rechazo de Jazz en cuanto dijo las palabras—. ¿Quieres que comparemos historias de miedo? Yo también puedo. He conseguido una buena . Nick agitó la cabeza mientras hurgaba en sus recuerdos en busca de susurros de relatos antiguos. —¿Por qué no te quedaste fuera de mi vida? —gritó ella. Eso es lo que cuenta. No me mires así. acechando a quien les viene en gana. Un quejido sobrevivido. —Me he arrastrado por las sombras durante novecientos años —dijo con sequedad—. atados a caballos y descuartizados como trozos de carne! —avanzó hacia él. llegando a borrar los recuerdos de sus víctimas de ese encuentro. ¿qué fue para ti la sangrienta Inquisición de 1233? ¿Qué me dices de Salem. pero esta vez él le agarró de las muñecas con fuerza. tratada como poco más que una fuente de alimento. —¿En serio? En ese caso me sorprende que me hayan pedido ayuda —dijo con un toque de ironía. Quizá vea el sentido del acertijo donde nosotros no lo vimos. —Preguntar no hará daño. en 1692? ¡Mientras los tuyos se escondían en las sombras. fuesen ciertas o ficticias. Es mi especie la que está desapareciendo. Así que admitamos llanamente que nuestros respectivos colectivos no lo han tenido fácil —le apretó aún más las muñecas—. pero nada pudo hacer contra su fuerza superior—. Ha existido mucho más tiempo que tú y yo juntos. Como Antiguo del Protectorado. cuentos en los que no habría pensado demasiado hasta ese momento.

moviendo sus dedos a lo largo de la pretina de sus vaqueros y luego hacia arriba. —Eres mi sol. bajo su jersey. Él la llevó a la mesa y la depositó encima. —Tu corazón late deprisa por mí. Pones mi mundo patas arriba y lo siguiente que sé es que me has arrastrado a tus investigaciones vampíricas. no resultaba menos excitante por ello. Ha habido momentos en los que te he odiado con todo mi ser —su rabia se había visto sustituida por dolor por el pasado. hundiéndola hasta la fuente de su sabor. Salvo que. sin soltarla un solo momento. Abrió la boca para decirle todo eso. al final. Jazz rodeó el cuello de Nick con sus brazos. Buscaron el lazo de su sujetador amarillo y luego se deslizó por debajo para juntar la curva de su pecho. Donde la piel del vampiro no generaba calor. la suya lo hizo con redoblado vigor bajo su tacto mientras la sangre corría por sus venas. . Notar su contacto sobre ella. Aunque no hubiese tenido el don del sexto sentido podía ver un futuro en el que reconfortaba a un moribundo Nick. Nunca se había buscado una tregua. necesitando más. —No puedo permanecer al margen de tu vida más que tú de la mía — le murmuró al oído. Apretó su mano contra la blanda superficie. No había chocolate en el mundo que superase el sabor de Nick. Y eso hizo. arrebatándole el aliento de los pulmones. por mucho que a mí no me suene a protección. notando su creciente ritmo respiratorio. ella levantó las piernas y las enrolló en su tronco. Su piel estaba fría. pero Nick se le adelantó. el olor de su piel y la esencia misma que un día le presagió que era la mujer de su no vida. quizá. antes de levantar la prenda cubrírselo con la palma de la mano. alineando su cuerpo hasta el punto de notar su erección en la cuna de sus caderas. Sus batallas se habían librado con sutileza y sin derramamiento de sangre. Ella empujó. —Para una noche. Las brujas y los vampiros se habían enfrentado durante millones. Griet de Ardglass murmuró. Tengo todo lo que necesito —no se movió cuando él volvió a rodearla con los brazos y su mano empezó a acariciarle con dulzura la curva del cuello. sentir su deseo era demasiado bueno. —Estamos muy bien juntos —le corrigió él. lo único que le quedaría sería un puñado de polvo y ninguna oportunidad de decir lo que realmente sentía. —No digas una palabra —le susurró a la boca—.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR vida aquí. y todos daban por sentado que nunca llegarían a un equilibrio. y acabo en la cárcel porque dices que me estás protegiendo. por lo que sabía que ocurriría si permitía que Nick volviese a su vida y por lo que podría pasa si ambos perdían la batalla contra Clive Reeves. separándolos con la lengua. Cuando él se estiró. Como esa vez que me arrojaron a una celda con ese cambiante y casi acabo siendo su merienda de luna llena.131 - . compensando aquello que a él le faltaba. Tapó sus labios con su boca. hallando de nuevo sus labios. —Somos mutuamente nocivos —susurró ella. Ella no se molestó en desenroscar sus piernas. exigiendo más. Sólo siente. Mi calor —dijo él entre sus labios.

Acercó la cabeza y encontró la pequeña marca lunar. para sorpresa propia y extraña. —Sólo estamos tú y yo bajo el cielo nocturno —paseo su boca por la piel expuesta. Abrió la pretina de un tirón y la levantó lo suficiente para bajarle los vaqueros. colando sus dedos hasta dar con el suave tejido. justo por encima del cuello del jersey. —Ha pasado demasiado tiempo. No se quejaba. Nick se bajó los pantalones. ella buscó la cintura de sus pantalones. Jazz gritó de placer cuando notó que su pene se adentraba en ella. como si la hubiesen puesto adrede sobre la encrespada línea del vello. Empleó dos dedos para apartar la seda y penetrar en ella. recorriendo con las manos sus muslos enfundados en la tela vaquera hasta alcanzar la juntura. Su sol. Apenas escuchó la ronca voz de Nick murmurando palabras en su idioma natal no hacía falta traducción. —La marca de la bruja —murmuró contra su piel. Nick nunca se había acostado con una bruja antes.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Hasta la noche en que Nikolai Gregorivich asistió a una fiesta en Venecia bajo la guisa de un rico comerciante eslavo mientras investigaba a un regente vampírico sediento de sangre italiana. Con la aprobación del Protectorado lo ejecutó y luego. No necesitó ver sus bragas para saber que eran del mismo amarillo chillón que el sujetador. Sus músculos interiores se contrajeron a su alrededor. La bajó lentamente. hallando su diminuta protuberancia y frotándola entre el dedo gordo y el índice. Con un toque de sus dedos aflojó los cordones de sus caderas para revelar una piel ruborizada por la excitación. tirando de sus hombros. Suponía que no se imaginaba con otra persona debido a que Jazz suponía un torbellino en su bien ordenada existencia.132 - . se cruzó con una bella bruja de pelo cobrizo y se acostó con ella. la aferró de las caderas y la acercó bruscamente. Él la llenó como ningún hombre fue capaz. él estaba tan ansioso por ella como ella por él. atrayéndolo de nuevo hasta ella. Jazz —susurró. Sentía la contracción de sus músculos bajo sus manos y su espalda arquearse . La acercó más hacia sí. Además. Coló sus manos bajo su camiseta para sentir su suave y musculosa piel. Ella emitió un sonido quejumbroso mientras sus dedos acorrían la cremallera hasta dar con la lengüeta. imaginó que podía leerlas en su mente. apartando su pelo a un lado para besar la delicada superficie de su cuello. la excitó hasta el punto donde el placer y el dolor se encuentran en una corriente de calor. —¡Nick! —dijo. En cuanto levantó la cabeza. ni buscaría a otra en lo sucesivo. Ella hundió sus uñas en sus hombros mientras levantaba su trasero de la mesa para mantener la tensión lo más prieta posible. Su luz. Ella se estremeció con su tacto y lanzó un tenue sollozo. arañando todo el camino con sus uñas. Lo rodeó con sus piernas y arqueó la espalda mientras él se le echaba encima. pero él no sintió dolor alguno por las pequeñas heridas que le estaba infligiendo. sabía que cualquier otra siempre estaría por debajo de ella. hallándola húmeda y acogedora.

y sabía que estaban demasiado cerca para contenerse. Sintió que se le endurecían más los pezones con el orgasmo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR mientras bajaba una mano para acariciar su cadera. Y también sintió el cosquilleo de la magia a su alrededor. Cuando contempló el aterciopelado cielo nocturno mientras gritaba su nombre.133 - . —Muéstrame la luna —susurró ella— y yo te mostraré el sol. Notó que se tensaba cada vez más a medida que ella apretaba con la punta de sus dedos. Cuando la tomó entre sus brazos. Se estremeció por ese pensamiento y Nick lo malinterpretó su movimiento como un rechazo a su desatada pasión. todo pensamiento sobre un mirón se desvaneció de su mente y se dejó llevar por sus besos hasta el mismo olvido. supo que había visto fuegos artificiales. a punto de salir disparados como rayos. Los bombeos de Nick aumentaron en intensidad mientras Jazz se arqueaba más para recibirlos. Hubiera jurado que unos ojos contemplaban su íntimo acto. . Había pasado demasiado tiempo para los dos.

Encajo muy bien dentro de ti —murmuró. hallando otro punto erógeno que le arrancó un gemido a sus labios. Jazz y él habían rozado esa fina línea durante años y cambiar eso no era una opción—. pero lamentablemente hubo de echarse atrás antes de verse impelido más hacia ésta que hacia su cuerpo. sintiendo el posesivo agarre que ejercía ella a su alrededor. sonriendo mientras el pene de Nick se alargaba y endurecía dentro de ella. dejando sus ojos verdes como el musgo abiertos. Ella respondió tensando repetida- mente sus músculos internos. Míranos. aferrándola de las caderas hasta notar que el orgasmo le ascendía y amenazaba con explortarle en la cabeza. Había sin duda algo en la capacidad de recuperación de los vampiros que alegraba sobremanera su gusto por los orgasmos múltiples. hundiendo la cara en su pecho.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 14 —La noche del apagón en Georgia —la sonrisa de Jazz creció. entrando en ella lenta y profundamente. ¿Crees que ha sido el mejor? Jazz contoneó su desnudo trasero contra la mesa. ¿recuerdas? —dijo. Compartir la sangre era un poderoso afrodisíaco entre los vampiros. Nick inhaló el aroma de la excitación que rezumaba por toda su piel. alimentada por la felicidad postcoital—. Un aterciopelado rubor encendió su piel. Le mordió cautelosamente el lóbulo de la oreja. ella apartó la cara automáticamente. posando su barbilla sobre la cabeza de ella. dispuesto a saborear cada una de sus respuestas físicas. —No sé. Hmm. su sangre corriendo rauda por debajo. Al vampiro no le hizo falta verse en ningún reflejo para saber que sus ojos refulgían con tonos rojizos. —Y vaya culo más adorable —dijo él. Cuando los labios de Nick flotaron sobre la vena de su cuello. Llegó hasta el fondo y se detuvo. por helada que sienta esta mesa en el culo. estirando la mano hacia abajo para acariciar sus testículos y apretarlos con la suficiente dulzura como para provocar en él un siseo. Sus gruñidos de placer eran todo lo que necesitaba para volver a tensarlos. pero el efecto era totalmente contrario cuando se hacía con una bruja. Si no se . levantando las caderas para devolver la presión. luminosos y llenos de deseo. Nick se echó atrás lo justo para ver su cara. no esperarás que me mueva. inhalando el aroma de su colonia mezclada con su olor personal. atacando su cobriza melena con un beso ocasional—. Parece que nosotros encajamos muy bien —froto sus caderas. Él respondió con un beso detrás de la oreja. Casi lo hemos vuelto a hacer —apoyó la frente en su pecho—. haciendo que se estremeciera. Ella gimió de nuevo. Aceleró los bombeos.134 - . —¿Por qué arruinar un momento perfecto como éste? Los colmillos y las brujas no encajan muy bien. —No pares ahora —ronroneó. Ella jadeó levemente al mirarlo. asegurándose de no dañar su piel. ¿verdad? Porque ahora mismo no creo que pueda mover un solo músculo. exigiéndole más.

extranjero le daba libertad para cazar a sus presas asignadas. yo sí. Tantas veces sus encuentros habían sido tan ardientes y rápidos. lo único que podía hacer era rodearla con sus brazos mientras ella luchaba por recuperar el aliento. —Eh. como ella. Nick sabía que podía cuidar perfectamente de sí misma. Por supuesto. ya que podía no estar en situación de protegerla si el trabajo resultaba más peligroso de lo previsto. Otros sospechaban que había más en ella de lo que se veía a simple vista. su mutuo deseo tan poderoso. Miró por encima del hombro y contempló el húmedo desastre que antaño fue un vaso de Coca-Cola light y un pastel de azúcar. que las veces en las que. Se sacó la goma del pelo. Hundió su nariz en sus cabellos e inhaló el aroma a limón. Algunos de ellos no se tomaron bien el rechazo. había conseguido que la arrestaran bajo cargos falsos. Conocía demasiado bien a su bruja.135 - . y él siempre estaba dispuesto a brindársela. lo cual no siempre era bueno. le habría tildado de mentiroso y hubiese conjurado una estaca. la quisiera o no. si por aquel entonces le hubiese explicado sus razones. Se burló de él enseñándole fugazmente los pechos mientras se ponía el sujetador y el jersey. Prefería fabricar cargos falsos contra ella y así mantenerla alejada del peligro. Nunca le dijo a Jazz. El caso es que Jazz solía encontrarse muchas veces en la misma ciudad. reducidos . Después de aquello. los ojos llenos de sangre y los colmillos lechosos plenamente extendidos. hasta el punto de que las represalias pasarían por ella. e incluso de la azotea Nick levantó la cabeza. recompuso la coleta y se la volvió a poner. probablemente se hubiese caído de la mesa. era en realidad por su propio bien. y su fachada como inspector de policía o detective. La ira del Alto Consejo Arcano no sería nada en comparación con lo que se haría a sí mismo si le pasara algo. en el pasado. Aunque tú no sientas las temperaturas. en vez de retirarse a lugar seguro. que no había lugar para más sexo que el salvaje apareo animal. trastabilló y arrebató toda la gracia de sus movimientos. arreglándose el vestuario entre risas también. El Protectorado siempre le había facilitado una identidad segura. La personalidad de Jazz era de las más combustibles que conocía. Atraía a los hombres como la llama a las polillas. Preferiría estar en el fragor de la batalla. Olvidando que tenía los vaqueros a la altura de los tobillos. una vez se apagaba la pasión y regresaba la razón. Si bien prefería que la bruja luchase con él en vez de contra él. Esta ocasión no fue menos intensa. Nick se echó atrás entre risas. luchando junto a él. En cada una de esas veces estuvo envuelto en casos en los que su presa era peligrosa y estaba loca. Salvo que. se negaba a ser la causa de ningún mal para ella. pero algunas veces necesitaba ayuda. Nick —la voz de Jazz llegaba amordazada por su pecho—. y esta mesa está helada. siempre pasaba algo. mientras rugía exhausto. y al parecer ella tampoco se había dado cuenta.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR hubiese agarrado a Jazz. Jazz saltó de la mesa. El culo se me está volviendo un cubito de hielo. Ácido.

señalando más allá del muelle. Lanzó un hondo suspiro cuando Nick la fusiló con una mirada—. —Y pensar que me los había imaginado —susurró ella. Claro. ¡Vale! No hablaremos de ello.136 - . —Parece que hay una celebración en alguna parte —dijo. Entonces vio la mirada de Jazz. creo que me iré a casa —dijo Jazz. los brazos de él reposando relajadamente sobre su cintura.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR ahora a manchas por la azotea. Se sentaron en el borde de la azotea. —No pienso limpiar eso —dijo. Jazz cómodamente incrustada entre las piernas de Nick. enviando los restos a un cubo de basura que había cerca de la salida de emergencia. supo que ella ya se había desvanecido del paseo. de camino al refugio subterráneo donde había dispuesto su apartamento. El rostro de Jazz se encendió cuando el cielo pareció explotar en innumerables colores. obligando a los transeúntes por debajo a que se detuvieran a mirar. Aún sentía el hormigueo de haber hecho el amor. Él miró fugazmente sus manos. Hasta el momento. Jazz no necesitaba alejarse de él físicamente. no había fuego mágico que temer. —Jazz —la llamó él—. Gregorivich —dijo antes de empujar la puerta y salir. —¿Has averiguado algo? . Así que regresó a su despacho y llamó a Flavius. permite que haga uno de mis trabajos domésticos de bruja —dijo. —Tenemos que vernos —le dijo a su sire. tanto que bien podría haber estado en otra galaxia. Nick le rodeó el cuello con un brazo y la atrajo hacia sí. El momento se había perdido. Cuando enderezó los barrotes y salió del ascensor. pero ella se deslizó fuera antes de que pudiera echar la puerta enrejada. dirigiéndose hacia una puerta de cristal que daba al paseo. —Tu sentido de la oportunidad no ha cambiado con los años. —Haznos un favor a los dos y piensa con tu otro cerebro. Jazz cerró los ojos un momento. —¿Mi…? ¡He sido perfectamente oportuno! —gritó en pos de ella. —Necesitamos dar con una forma de entrar en los terrenos de la mansión —dijo Nick mientras descendían por la escalera hacia su despacho. ¿qUé te parece? Se detuvo con una mano sobre el pomo de la puerta y miró por encima del hombro. Estaba lo bastante enfadado como para hacer lo que ella no quería. Pensó en repetir en la amplia cama que dominaba su casa. —Como sabes todo lo que hago. Ya lo había hecho mentalmente. El chisporroteante sonido de los fuegos artificiales reverberó en el aire. Nick gruñó con un resoplido y retrocedió al darse cuenta de que había retorcido algunos barrotes de la puerta enrejada. La llevó rápidamente hasta el ascensor. las piernas de ambos colgadas del edificio.

Jazz optó por un corpiño de cuero púrpura y una minifalda minimalista de cuero negro que apenas le cubría lo esencial. —A las once en punto —gruñó. —Estaré fuera de la oficina hasta que se calmen las cosas —le dijo cuando Jazz lo llamó—.137 - . alisando la delantera del corpiño de cuero—. las cañas de sangre y los colmillos. Se sobresaltó al escuchar una voz chillona. sería arrestada por esa ropa. los ojos pintados de negro y los labios muy rojos. lo que daba a Nick tiempo para ducharse y cambiarse de ropa. Jazz.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —No estoy seguro de que sirva de algo. Jazz completó su atuendo con un abrigo de cuero negro que rozaba sus botas de tacón de aguja y se dirigió hacia el garaje. En una de las ligas llevaba el móvil y en la otra el lápiz de labios. Aunque preferiría mantener el olor de Jazz en sus prendas y su piel durante las siguientes horas. pero ya había colgado. Ya llegaba tarde cuando se duchó (otra vez) y se cambió por algo más adecuado para visitar el club gótico por antonomasia. Se había recogido el pelo en un prieto lazo y también había espolvoreado algo de brillantina por encima. Jazz miró su desgreñada apariencia. ¿es que vas a una fiesta de disfraces? —preguntó Irma después de mirar a la gótica Jazz de arriba abajo. dado que hay más preguntas en el acertijo que respuestas. La piel visible estaba salpicada de brillantina dorada. Lo que le sorprendió fue el lugar que Dweezil había escogido para la reunión. Allí adonde iba. Pásate a las once. era . sujetas con ligas de seda negra adornadas con lazos púrpura. Todo lo que una bruja podía necesitar yendo de clubes. Cuando terminó. —Madre mía. A las once. No esperaba una disculpa por parte de Nick. que venía a ser una braguita culotte también púrpura. En muchos sitios. pero es un principio —acordaron verse al cabo de una hora. En desafío al código del típico vestido negro. —¿Dónde demonios te has metido? Llámame en cuanto oigas esto. Aunque pueda respirar. Aunque la frenética llamada de Dweezil no resultó de gran aprecio. —¿El Klub Konfuzion? ¡Bastante tengo con llevar a mis clientes allí! ¿Por qué iba a querer ir por mi propia cuenta? —Porque nadie espera verme allí. —¿Qué daño le habría hecho olvidarse de ese maldito monstruo unas horas más? Ese hombre no tiene sentid del romance —se dijo a sí misma mientras comprobaba lo mensajes del contestador. sabía que no sería visto con buenos ojos allí adonde iba. Alegre bruja con aromas a limón y toques de vampiro. se estudió en un espejo de cuerpo entero. no era la mejor combinación para ir a un lugar donde imperaban el negro. sí que consiguió una cosa: apartó los pensamientos de Jazz de lo que había pasado en esa azotea y lo que el vampiro había hecho para dar al traste con toda la atmósfera. pero habría allanado el camino. —Es como si acabase de pasar de Donna Reed a Kate Rekinsale en Underworld —murmuró. Estaré en el Klub Konfuzion. Jazz estaba indignada por la facilidad con la que se le pasaba de amante a poli. Llevaba también unas medias de rejilla hasta el muslo.

Jazz dio media vuelta y regresó al coche. Me he asegurado muy bien de eso. . —La última vez que vi a una mujer vestida así fue en uno de esos programas del cable. —No puedo creer que vayas a frecuentar borrachos así vestida. Un matiz de temor pendía de su voz. pues esta noche nos vamos a un club. Habían pasado tantas cosas desde la última vez que trajo a Tyge Sombra fétida que tuvo la sensación de que habían pasado siglos en vez de dos semanas. —¿Qué es ese olor? —Irma puso una mueca mientras Jazz se adentraba en el recinto del club y aparcaba bajo una farola de vapor que emitía un extraño brillo verde. a océano y a saber la de cadáveres que no ha encontrado la policía —dijo Jazz saliendo del coche y lanzando protecciones al coche por triplicado.138 - . Jazz adoptó una sonrisa sensual a la masa muscular de dos metros y medio que custodiaba la puerta y fue admitida al instante con un gruñido. Las brujas no eran muy populares en el club. —No. Jazz se enderezó y contempló el club. —No te va a pasar nada —le dijo con suavidad—. metiéndose en el coche envuelta en una nube de Michael Kors—. pero quién sabe —habida cuenta de la inquietud de Irma al quedarse sola no quiso recordarle que cualquier bebida que tratase de ingerir acabaría irremediablemente en el asiento. Irma la estudió durante unos segundos. si alguien lo intenta. —Dudo que aquí sirvan nada de eso. —¿Cuánto tiempo piensas estar en ese sitio depravado? —inquirió Irma desde el coche. absolutamente nadie. y no buscaba nada bueno. Murphy no comprendería su estilo de vestir. —Lo mismo pasa conmigo. Miró las obscenas pintadas que decoraban todos los almacenes. Durante todo el trayecto.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR una garantía de triunfo. Créeme. —Siempre dices que no te saco —dijo. se acercará a cinco metros de este coche. pero los vampiros más ambiciosos nunca desaprovechaban un cliente dispuesto a pagar. no vamos allí. —¿Hay alguna probabilidad de que me traigas un Brandy Alexander o un Pink Squirrel? —preguntó. Nadie. a excepción del Klub Konfuzion. La única decoración que había allí era la que quería su dueño. —A pescado muerto. Sabía que esta noche no ser buena idea. Satisfecha la respuesta. Jazz sintió una sacudida al recordar que no se había Pasado por el pub de Murphy's desde la noche en que Nick volvió a meterse en su vida. al menos yo. en vez del habitual naranja. pero ésta no soltó prenda. asintió lentamente. Irma no paró de pregunta a Jazz adonde iban. se llevará una muy mala sorpresa que nunca olvidará. Irma agitó la cabeza. Posó las manos sobre la superficie metálica y se inclinó para que Irma pudiera verle los ojos. Bueno. La música de sus entrañas se filtraba al exterior cada vez que se abría la puerta.

Se preguntaba cómo los vampiros. A Jazz le entraron panas de estrangular al portero porque saltaba a la vista que esa chica estaba por debajo de la edad permitida. —¿Qué parte de «ya no puedes usar la magia» no has entendido? — gruñó Jazz. —Oh. —¿Quieres acompañarlo con algo? Se bajó las gafas lo suficiente para mostrar sus ojos y mostrar que en ellos no había ni rastro de rojo. Como si sintiese la aproximación de Jazz. por mucho que gozara de los atributos que tan bienvenidos eran en el Klub Konfuzion: ser mona. Cuantos más minutos pasaban sin verlo. Jazz recorrió el perímetro del club. y deseaba salir de allí lo antes posible. Consciente de que necesitaría algo para mitigar el dolor. No retrocedo. —Soy adulta y puedo hacer lo que quiera. vio a una bruja enfadada que se le echaba encima. ¡Había empleado mucho poder en ese conjuro maldita sea! La chica era valiente. París Hilton viene siempre aquí de fiesta. joven y estar viva. Apenas había llegado y ya tenía ganas de irse. mayor era su grado de frustración. pero enseguida volvió a ello. Invocó unas gafas de sol para protegerse de la luz pulsada que invadía el recinto desde el techo. Jazz murmuro unas palabras y la chica se quedó literalmente paralizada. se las arreglaban para estar allí sin que les explotara la cabeza. . no perdió un instante y se fue a la barra. con su música tecno. Cuando dirigió la mirada hacia la pista de baile. con su vista y oído mejorados. A Jazz se le antojaba más bien como el paraíso de cualquier dominadora sadomasoquista. Hizo una mueca cuando ese ruido que pasaba por música asaltó sus oídos hasta sentir que casi sangraba por ellos. —Un JB cargado —pidió. Jazz sabía que a muchos eso les parecía sensual. casi pasó algo por alto. se puso blanca y se apartó a un lado. por el amor de las Providencias —suspiró. abriéndose paso por el borde de la pista hasta llegar a una rubia bajita que lucía un vestido de terciopelo negro que podía servir de servilleta para un vampiro que le estaba mirando el trasero como si planease convertirla en su bocado nocturno. —Sólo el JB —lo último que le apetecía era nada que llevase algo parecido a «tipo 0» en la etiqueta. Ladeó su barbilla finamente esculpida y le clavó la mirada con unos ojos con exceso de rímel. No podía creer que su conjuro y vinculación sobre la garita de la hermandad no hubiese funcionado. sus bailarines dando vueltas y jóvenes en busca de un rollo de una noche no se correspondía precisamente a su idea de diversión. Con la bebida en la mano.139 - .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR La decoración de tonos negros y rojos encajaba con la idea que tenía casi todo el mundo de un club mayoritariamente para vampiros. Lo que vio fue suficiente para apretarse los dientes hasta reducirlos a protuberancias. respondiendo con gestos de la cabeza a algunas personas que conocía. Ese club. la joven giró la cabeza. propinando duras miradas a los hombres que le entraban y buscando a Dweezil. tenía que admitirlo. El barman la miró fijamente.

Lo último que deseaba Jazz era compartir un rincón oscuro con Dweezil. La chica boqueó y salió corriendo tan deprisa como se lo permitieron sus tacones de diez centímetros. vampiro. con la mandíbula tan tensa que era un milagro que no se rompiera—. —Si París Hilton fuese tan estúpida como para meter uno de sus pies enfundados en Jimi-Choo en este club acabaría devorada antes de poder decir «cómo mola». ¡Ya! La muchacha hurgó en su minúsculo bolso negro de terciopelo y extrajo un pequeño espejo. —Me alegro de verte. Supo que la chica se vio en el espejo envejecer de los diecinueve a los ciento diecinueve en un instante. Sabía que no formaba parte de la comunidad de dieta alta en hierro desde hacía más de un año. ¿sabes? Muchas farmacias abren las veinticuatro horas. ¿sería mucho pedir que usaras enjuague bucal? Hay muchos sabores de Listerine. empezó a tirar de su brazo. Su mirada permaneció un instante sobre su escote y se apartó antes de que pudiera lanzarle una bofetada mágica. No puedes ganar —le lanzó tanto poder encima que tuvo que retroceder trastabillando. Pensó que cuanto antes lo escuchara. —No te pongas chulo conmigo. Dame tu espejo —chasqueó los dedos con dureza al ver que la chica no obedecía inmediatamente—. pero tampoco quería permanecer allí mucho más tiempo y sentía curiosidad por tanta precipitación. Jazz puso los ojos en blanco y puso una mano delante de su cara. pero la expresión de Jazz era inamovible. pensaba marcharme. Jazz volvió a centrar su ira en la universitaria. Jazz ladeó la cabeza y lo miró fijamente.140 - . Bastó con un empujón más para que las dejara solas mientras la chica sollozaba su nombre. por el mero capricho de Jazz. Extendió la mano y vio cómo desaparecía un disco plateado. convencido de que se arredraría en cuanto atisbase sus colmillos. —Hay un reservado por allí —hizo un gesto con la mano que sostenía una bebida burbujeante multicolor. . Detestaba que no obedecieran sus normas. Jazz no sabía de qué estaba compuesta. y tampoco quiso saber qué lía a calcetines sudados olvidados en una taquilla de gimnasio durante medio siglo. ¿Cuanto a ti. te quedan dos tercios largos para cumplir los diecinueve? —dijo. —¿Ahora te dedicas a asustar niñas? Menuda zorra puedes llegar a ser —se asomó Dweezil tras su hombro. Dweezil miró a su alrededor. Si no te encontraba en los próximos cinco minutos. Jazz lo abrió con la parte reflexiva apuntando a la chica. —Oh. —Y a lo mejor tú deberías dejarla en paz y largarte —dijo el joven vampiro. —Seré clara para que puedas volver a tu hermandad y les digas a las demás lo que les pasa a las crías estúpidas que rompen uno de mis conjuros de vinculación. por Dios. No tardó en orientar sus pucheros hacia Jazz. D. mostrando todos los achaques de la edad.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR El compañero colmillero de la chica siseó a modo de advertencia.

no tendrías un trabajo. se han llevado todos mis papeles y me han tenido encerrado durante una semana. Que Dweezil actuara como un capullo integral no era nada nuevo. No existe ninguna razón por la que me estén acosando tanto. salvo que algún cabrón me haya tendido una trampa —se recostó sobre el respaldo y respiró hondo—. —¿Y dónde está la maldición? ¿Había algo maldito en la oficina? —Y yo qué coño sé —dijo encogiéndose de hombros—. quitándose las gafas oscuras para mirarlo fijamente—. cosa difícil de oír con la música tan alta. La criatura estaba seriamente afectada. Jazz se apoyó sobre la mesa. alzando las manos y tomando el asiento de enfrente. Que lo hiciera con un poco más de locura. Hablemos de las sanguijuelas. Jazz se recostó sobre el banco y dio un sorbo a su copa.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR antes podría irse. —¿Hay ropa interior bajo esa falda? ¿Por qué demonios no te pones algo tan sugerente cuando trabajas para mí? Podría triplicar las tarifas. no soy ninguna investigadora que se dedica a rastrear a quienes las echan. Pero siguen vigilándome. —Tic. —Alguien va a por mí. ¿Sabes dónde atacan primero? —Perdóóóón —dijo. D. tac. vamos al grano y dime por qué hemos tenido que vernos aquí en vez de en tu despacho. Si Dweezil se ofrecía a pagarle dinero contante y sonante. es que estaba seriamente preocupado. —¿Acaso tengo aspecto de Ángel de Charlie. Ahora Jazz estaba interesada. Dweez. —Bien. Pero que rogara que le ayudase. Jazz arrugó la nariz frente al olor a almendra quemada que empezó a rezumar el otro. No veo nada en ti que indique que te hayan echado una maldición personal. eso sí que era nuevo. D? Elimino maldiciones. mi taxímetro está bajado. Puede que más si pudieras ponerte agujeros en ese top para enseñar más las tetas. antes de que mi abogado consiguiera que me lo devolvieran todo. te pagaré. lo mismo. Se miró por encima del hombro y se apoyó sobre la mesa para hablar en susurros. —Olvida los gusanos. así . hubiese jurado n su piel adquirió un tono verde más pútrido. Vale. Fulminó con la mirada a Dweezil por insistir en horadarle el brillante escote con la suya. de no ser por mí. Jazz. ¿recuerdas? —se deslizó sobre un banco acolchado. Total. ¿No te encargas tú de descubrir esas cosas? Si de verdad te afecta una maldición. —Y. —Hablo en serio. La poli me ha arrestado. —¿Y dónde está la novedad? Si no lo hubiese conocido bien. Creo que alguien me ha echa do una maldición. para que esos mismos polis digan que no han encontrado nada. podría ser cualquier cosa —le explicó. Necesito que me la quites y descubra quién ha sido. aparte del dinero de mierda que haces quitando maldiciones —le recordó—.141 - .

—Lo que sea —asintió miserablemente. La alternativa que le ponía delante se reducía a cuánto estaba dispuesto a renunciar. Algunos tomaban ese brebaje que a ella tan poco le atraía. —¿Cómo esperas que tenga la pasta tan temprano? —dijo Dweezil frunciendo el ceño. Primero comprobaría los edificios por si tenía razón. Tú límpialo. Estuvo tentada de buscar algún compañero para unirse al baile. Jazz debió saber que no renunciaría en lo que concernía al maestro Sombra fétida. Puedes pagarme los cincuenta en metálico o los veinticinco y no tener que llevar más a Sombra fétida —zanjó. —Pero él sólo te quiere a ti. disfrutándolo junto a la cara de Dweezil. Se quedó paralizada y puso la mirada en el fondo de la barra. ¡Y paga en lingotes de oro! Jazz hizo un gesto displicente. Escoge. y se levantó de la mesa. Su piel estaba más verde que antes. —Tendré los cincuenta de los grandes preparados mañana —dijo. o —esperó hasta estar segura de que gozaba de toda su atención— me quedo con veinticinco y no tener que llevar a Tyge Sombra fétida nunca más. Además. —Sacándolo de la caja fuerte secreta que tienes en el cuarto de baño. eso es mucho trabajo. y mucho menos notarla en un aliento. Le encantaba bailar. consciente de que verbalizar cualquiera de las cosas que tenía en la recámara no sería una buena idea. Dweezil gimió. donde varios clientes se alineaban consumiendo sus respectivas bebidas. aunque la idea no le desagradaba demasiado. y estaba más que dispuesta a asumir el castigo. y. Paseó la mirada de la pista de baile hasta la barra. eres la única bruja que tengo ahora mismo —argumentó—. ¿Cincuenta mil? —Dos edificios. si es que eso era posible.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR que tiene que ser algo cercano. Más de una vez se había sentido tentada de lanzarle algo peor que un mal episodio con gusanos.142 - . Dweezil se echó el vaso a la boca y apuró los restos del contenido espumoso. Prefería que la sangre corriera por las venas y no soportaba verla en un vaso. Dime por dónde empezar. —Sí. sí. Me importa un bledo. Jazz acunó su copa mientras observaba a los bailarines. pero sus pensamientos hacia Nick le amargaron la idea de rondar por el club. sí. Murmuró algunas palabras entre dientes y se alejó. —Iré a las nueve. además. Tenía serias dudas de que nadie le huyese echado una maldición. No había cosa que odiase más que perder dinero. Ella puso su precio. mirándole los abultados pechos por un momento. que casi se ahogó con el trago—. ¿vale? —Lo cual incluye el garaje. —¡Cincuenta! —exclamó Dweezil. echando un trago a su whisky. —Entonces tiene que ser todo el maldito edificio —bufó—. donde había dos hombres apoyados escrutando la pista de baile. levantando la bebida. tendré que revisar todos los coches. . pero no pensaba decírselo.

aunque prefería el pelo más corto. que había cambiado a rabia al ver a Flavius. con mayor afán sexual que lírico. arqueó una ceja y levantó su copa a modo de silencioso brindis.143 - . Probablemente se debiera a que los más antiguos provenían de una época en la que era normal que los hombres lucieran un pelo más largo. Nick era de los que podían ir de ambas formas sin problemas. Se estremeció interiormente al pensarlo. sino en el resto de anatomía que asomaba por encima de la mesa. Una vez dijo algo acerca de piojos. Todo ello bonito. pero había infinidad de vampiros que no encajaban en absoluto con esa estética. ahora era de neutralidad. con justas negras y cómodos pantalones y gabardinas abiertas. —Buena idea. Jazz. —Maldita sea. repitiendo las palabras de Jazz. Vale. ya que desatarlo llevaría demasiado tiempo. Corrección: arrancarle el corpiño. Yo mismo siento la necesidad de bailar un poco. Nick fue hacia Jazz en línea recta. muy bonito. En un parpadeo se puso junto a ella. sí. rodeando su cuerpo con los brazos y moviéndolos al son de la música. —Parece lo bastante enfadada como para provocar una tormenta. no se fijo demasiado en su cara. La mayoría de los vampiros preferían el pelo a la altura de los hombros. En el caso de Hugh Jackman. Vestían al típico estilo de los vampiros. Flavius escrutó el club y se fijó en una ardiente morena. la inocente bruja esa misma tarde. Otros lo hacían porque pensaban que eso los hacía más atractivos. Como si el objeto de sus pensamientos hubiese sentido su mirada. Nick volvió la cabeza. acabaría babeando por los colmillos. era ahora la Reina de la Noche. —¿Qué vas a hacer? —los labios del vampiro más antiguo esbozaron una entretenida sonrisa. Casi perdió el control cuando sus dedos tocaron su piel bajo la minimalista falda. dejando que contemplar el paquete al completo. Uno era moreno. Le saltaron imágenes de desatarle ese corpiño y soltarle la melena.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Ambos eran altos. Notó que su expresión de sorpresa. El perfume que le insinuaba la piel desnuda de Jazz y una amplia cama asaltó sus sentidos cuando ella pasó junto a él de camino a la pista de baile. —¿Te apetece bailar? Ella se puso de pie en silencio. ya fuese suelto o en coleta. —Es curioso verte por aquí —le murmuró él. sí que estaba babeando. el otro de cabello más claro. Flavius miró por encima de su hombro. —Pedir bailar a la dama. Pero fue el moreno el que más atrajo su atención. irguiéndose. acercando sus labios a . Capítulo 15 —Maldita sea —dijo Nick. Si no andaba con cuidado. En ese momento. Casi no escapo de su bola de fuego — dijo Nick. —Ya la conozco en ese estado.

La ropa no sería un obstáculo para repetirlo allí y entonces. —Sí. pero lo de hoy había ido más allá. Maldita bruja testaruda. ¿Qué te ha dicho del acertijo? Nick la mantuvo entre sus brazos para que no pudiera escaparse. No es muy habitual en él.144 - . Aunque dudaba que funcionase en lo que a Nick concernía. —O no. nene!» Tenía que haber recordado que muchas veces Nick podía generar calor. Antes de darse cuenta. del mismo modo que ella notaba su pene duro y erecto contra ella. De hecho así era. Por .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR los de ella en un amago de lo que habían estado haciendo esa misma noche. —No quiero pelearme contigo. Sabía que el sexo que habían tenido en la azotea era el más poderoso que habían experimentado nunca. Las fosas nasales de Nick se dilataron. y ésta era sin duda una de ellas. ambos salieron por una puerta lateral. Había ocasiones en las que se planteaba acudir a terapia de aversión contra vampiros. la piel ardiente bajo su tacto. —Todavía. echando la cabeza hacia atrás—. Jazz deseaba odiarlo. Se le dan bien los rompecabezas. El acceso de sólido hierro apenas tuvo tiempo de pirarse tras ellos antes de que Nick pusiera a Jazz contra el edificio y clavara su boca en sus labios. Él aflojó la presa lo suficiente para recorrer sus brazos con las manos y entrelazarse con sus dedos. Sentía como su ser se ablandaba y humedecía. —Sí —dijo ella. ¿no? —Le apetecía cambiar de aires. lo que le traía a la mente emociones que ahogaban su rabia. Dio gracias por que la bebida que había elegido no tuviera sangre. Jazz clavó los ojos en su cara. —No sabría decir —el aliento se le aceleró cuando Nick empujó sus caderas contra las de ella. lo que no hizo más que acercar aún más sus cuerpos. Jazz siempre percibía las emociones del vampiro cuando estaban juntos. Y tampoco sería la primera vez que se realizaban ese tipo de baile en el establecimiento. «¡Caramba. Jazz —le murmuró Nick al oído. Jazz sabía que olía su excitación. —¿Te apetece ir a un sitio más tranquilo y acabar esto? —notó la sonrisa de Nick mientras hablaba. Se preguntó si eso tendría algo que ver. Pero no le resultaba nada fácil con Nick frotándose contra su cuerpo. Jazz sintió que estaba a punto de incendiarse mientras él la besaba con la intensidad de un hombre con siglos de experiencia. ya que el sexo entre ellos siempre había sido intenso. —No se lo he dicho. seguro que difiere mucho de los elegantes lugares que suele frecuentar. —Podemos hablar de ello. pero esa noche los sentidos de ambos parecían más embriagadores que nunca. más íntimos de lo normal. Sobre todo verte a ti con Flavius.

disfrutando la inyección de cálida cafeína concentrada. Habida cuenta de que no había dormido en toda la noche. Nick —dijo ella con suavidad—. encontrando el bulto palpitante bajo su palma abierta. Y nadie puede ofrecerme lo que tú me das. frotando en pequeños círculos. —Así somos. deslizó una pierna por el pliegue de su abrigo y la enganchó en su cadera. Aquello casi la mató. encontrando todos los puntos que le impelieron a contonearse sobre su mano. Jazz sintió cómo su bestia sexual se despertaba y rugía como nunca. Deslizó una mano sobre sus pantalones de cuero. sus dedos invadiéndola de nuevo. Son nuestras mentes y nuestros cuerpos en perfecta conjunción. . —No.145 - . pero me dio la sensación de que no pasaba nada bueno —dijo con la fantástica mirada fija en ella—. Cuando lo hicieron en la azotea fue rápido porque hacía mucho que no se veían. —No pude ver mucho desde el coche. Buena suerte. Estamos hecho el uno para el otro. Los vampiros creían que el mejor sexo se producía cuando había mordiscos y sangre de por medio. Nadie puede darte lo que yo sí. Estiramientos con Nick. Esta noche era pura lujuria descarnada. En lugar de ello. —No me has contado lo que pasó entre Nicky y tú anoche —dijo Irma. y lo único rojo que ingiero son Cosmopolitan —sintió que el deseo la mordía con tanto ahínco que a punto estuvo de romperse—. Apretó. Has acudido a mí por Clive Reeves. Supongo que no te diste cuenta de que los dos salisteis del edificio. —Tienes razón en cierto modo. Los retiró lentamente y se los llevó a la boca. Deslizó lentamente sus dedos en su interior. Vio el fogoso destello de su mirada abriéndose paso en la oscuridad al tiempo que los colmillos se le alargaban. hallándola caliente y húmeda. Pero es más que sexo. Salvo que no podemos compartir sangre sin que acabes con un caso de acidez aguda. Cuando se inclinó para volver a besarla. se saboreo a sí misma.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR muchas que fuesen las ganas de devorarlo. Nick gruñó mientras le arrancaba la correa y se adentraba en sus labios. pero consiguió alejarse de él sin volver la vista atrás. no lo he hecho —sorbió el café. no por nosotros. sólo le quedaba esperar que el triple café bastara para mantenerla despierta. La segunda fue más lenta e intensa. habría insistido en que se aplicase una buena dosis de enjuague bucal si ese hubiese sido el caso. donde se os podía ver desde el aparcamiento. Jazz sostuvo con cuidado su triple expreso con moca mientras salía del coche. Se agitó bajo su mano cuando la puso alrededor de su boca. Él la sujetó con firmeza y la mantuvo pegada a sí. Jazz —murmuró—. Esta noche era diferente. por el mero hecho de disfrutar de ese momento «porque sí». La tentación le dictó que se echara hacia delante y le mordiera el cuello hasta desgarrarle el cuello. Jazz fue incapaz de apartar la mirada mientras Nick se lamía todos y cada uno de los dedos.

—Ahora sé que pasó algo —Irma nunca se daba por vencida fácilmente. y no precisamente con la faja puesta. —No tardaré mucho. podemos conducir hasta la costa. —Veré lo que puedo hacer —prometió. Era suficiente para inspirar pesadillas. Harold debió de escogerlo para el funeral para que sus clientes pensaran que era un hombre generoso —bufó—. Jazz —saludó Mindy con una brillante sonrisa y una mirada de compasión. Creía que había superado el rubor hacía quinientos años. —Razón por la cual he parado en otro sitio. Encima había un montón de papeles. significaba que no se fijaba tanto en los enanos del taller. —Moriste con ese vestido. —¿Ha estado muy mal desde la visita de la policía —preguntó Jazz.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz sintió que las mejillas se le encendían. Compraré un buen calentador para el garaje. preguntándose si existiría algún conjuro capaz de dotar a una fantasma de un nuevo fondo de armario. Con todo. de uña pintadas de llamativo rosa. no puedo cambiar eso. lo estudió y luego lo depositó en el montón correspondiente. Fijó la mirada en el vaso de Starbucks que llevaba en la mano—. brillaban al sol. si Irma pensaba tanto en su ropa. —Hola. Me apetecía uno que fuese potable. Como siempre Jazz bebió su expreso y rodeó la zona de recepción. Jazz se imaginó de repente a Irma enfundada en spandex. —La policía los ha revuelto tanto que harán falta meses para volver a . —Ya era hora —la recibió Dweezil cuando puso un pie en la entrada. —No morí con este vestido. —Yo no tengo ninguna queja —gruñó. Aquello podría convertirse en una situación muy ventajosa.146 - . ¿Has parado a comprar café? Ya tenemos café aquí. Me enterraron con él. Quiero algo moderno. hizo un gesto hacia unas cajas amontonadas contra la pared. pero se dio cuenta de que los enanos limpiaban las limusinas y los demás vehículos más por aparentar que trabajaban que para adecentarlos para los clientes. Sus largos dedos. —Quiero un vestido nuevo. Mindy cogió un recibo. Quiero un aspecto que vaya más con los tiempos. El tuyo podría disolver la pintura. A primera vista. Irma sopesó el soborno. —¿Son todas de archivos de Dweezil? Mindy asintió. Jazz estaba a punto de pagar por el silencio de forma bastante literal—. estaba ante una pequeña mesa cuadrada situada cerca de una ventana. Se oyó cómo echaba el pestillo en toda la habitación. Estaba claro que no. metiéndose en su despacho y dando un portazo. Jazz no tenía ningún problema en ignorar la culpabilidad. Después. y si encontrar uno implicaría volver a la Biblioteca. En vez de sentarse tras su mostrador. Nunca haces nada agradable por mí a menos que te venga bien a ti también. —Dweezil me paga una buena suma por encontrar una maldición y eliminarla. Jazz pensó que Dweezil había vuelto al negocio.

aunque luego acabase con los dedos chamuscados. Suspiró aliviado cuando ella le dijo que trabajaba mejor sola. Limítate a encontrar lo que me está arruinando y a deshacerte de ello.C. deteniéndose para tocar una herramienta. deseando claramente que no fuese necesario. —Pensé que el responsable estaría entre ellos. saldrán pitando y no volveré a verlos. o incluso ver cómo están las tiendas de Rodeo Drive. Pero luego parece que todo el mundo sabía que habíamos vuelto a abrir y cada vez hay más. Dweezil aprovechaba cualquier oportunidad para palpárselo. no te vendría mal renovar algunas de las herramientas que están usando —señaló—. Jazz se dirigió hacia el taller. Creo que han estado robando bebida de los coches y aguándola. —Toma —dijo Dweezil. Volveré en cuanto acabe con el taller. a los enanos no les resultó extraño que les saludara y entablara conversación con ellos. y compré una tabla de planchar y unos calzoncillos largos para Harold —farfulló la fantasma—. colocando una factura en otra pila. Y los servicios dan asco compra también material de limpieza. primero comprobaré el taller y luego volveré aquí. hazme el favor. —Ja. Si esos enanos creen que estoy maldito. —¿Y bien? —Dweezil casi saltó sobre ella en cuanto entró. Además. La última vez que estuve en J. —Ahí no hay nada de lo que debas preocuparte aún. sabría si algún nuevo cliente se había dejado caer (ninguno) y si algún coche había sido llevado a talleres externos para llevar a cabo reparaciones de las que los enanos no pudieran encargarse. —Ni se te ocurra pensar en una juerga de compras —le dijo a Irma.147 - . Esto podría estar relacionado contigo exclusivamente —dijo. —Puede que tengas razón. literalmente. palpar una pieza de recambio o incluso posar la mano sobre un vehículo. Como no era la primera vez que pasaba por allí.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR ordenarlos —dijo. prefiero Nordstrom. Pero el volumen aún no se ha recuperado. Penny fue en 1956. Tampoco fue el caso. arqueando n ceja—. Jazz hizo una parada para dejar el sobre en el coche. —No te pago para que me digas cómo llevar mi negocio —gruñó—. y también tenemos problemas con el banco. a lo mejor hasta me denuncian por ponerlos en peligro cuando mi vida la que está en peligro. Jazz fingió comprobar el contenido y contar la cantidad. ja. —No le digas a nadie lo que estás haciendo —le advirtió Dweezil—. D. —Vale. Mantuvo sus sentidos alerta mientras recorría el taller. y dos horas después salió del taller y se encaminó hacia las oficinas. . —¿No debería acompañarte? —preguntó. Quién sabe. Con diálogos casuales. Se tomó su tiempo. Dweezil cada vez estaba más desesperado. si me llevas de compras. Ella se apartó a tiempo para que sus agitados dedos no le tocasen el pecho. —¿Cómo va el negocio? ¿Ha perdido clientes o están volviendo? —Las llamadas no eran muy seguidas al principio —respondió Mindy —. saliendo de su despacho y extendiendo un sobre manila a Jazz.

Dio media vuelta y entró. Sólo tenía que descubrir dónde estaba. Jazz la contempló un instante. Cuando alzó la mirada. Se los llevó la policía. Mindy levantó una vez la mirada y volvió a su tarea. sí. mostrar su lado élfico era más una ventaja que un lastre. un poderoso imán de problemas. Había oído que un antiguo califa turco reñía estas preciosidades para satisfacer a las favoritas de su harén. De momento. —No es exactamente la descripción que yo haría. Se acercó lentamente y analizó cada pieza. Había algo allí que definitivamente no debería estar. percatándose del brillo que arrancaba el sol a su rubio pelo. Se volvió y miró las estanterías donde Dweezil almacenaba su preciada colección erótica. La sensación se acrecentó cuando pasó frente al de pacho de Dweezil. remetida en sus pantalones verdes. Estaba claro que Mindy había decidido dejar de ocultar su herencia. Alguien le había echado una maldición. —En eBay. Pero aún no sabía exactamente qué era. era imposible negar la leve protuberancia de la punta de sus orejas. sus ojos mostraron remolinos de color etéreo. Sin cerrar un ápice sus sentidos. Sentía que la energía negativa estaba cerca. mirando el monitor plano que había en el mostrador. Jazz recorrió el escritorio de Dweezil con los dedos pasando sobre unos bolígrafos y un pequeño reloj con forma de pecho de mujer. y de las grandes. Lo llevó con cuidado sobre el escritorio y lo dejó posado. Habida cuenta de lo que se dejaba caer en ese sitio. Oh. No pudo evitar arrugar el gesto ante esto último. Dicen que tienen . No quería que Dweezil añadiese sus esperpentos a la mezcla. Odiaba tener que mirar esos objetos. Jazz supo que no encajaba. precioso. pero los devolvieron junto con los archivos —respondió Mindy.148 - . —Compramos ordenadores nuevos el mes pasado. decidió guardar silencio. Algo no iba bien. hasta que encontró lo que estaba buscando. —¿Has comprado material nuevo en los dos últimos meses? — preguntó Jazz. contemplando con orgullo su tesoro más reciente. pero estaba convencida de que lo que buscaba estaba oculto entre el surtido de penes de jade que rodeaban un consolador de plata.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —No es posible que agüen el licor sin que los clientes se den cuenta —Jazz deambulaba por la pequeña zona de recepción. —Oculto a plena vista —susurró. Un anillo de plata con una extraña piedra engastada lanzaba un caleidoscopio de destellos multicolores desde el anular de su mano derecha. —¿Una nueva adquisición? —Sí. Hoy. Estaba segura de que lo habían dejado ahí deliberadamente a un lado como una ocurrencia tardía para que no destacase. ¿eh? —dijo desde la puerta. tomando un consolador de cristal por las esquinas del paño de terciopelo sobre el que reposaba. dónde lo encontraste? —preguntó Jazz. inclinándose para ver más de cerca esos consoladores de cristal. que llevaba recogido con una banda verde menta a juego con su sedosa camiseta de algodón.

Antes estuvo en el almacén —Dweezil hizo una pausa—. —La luz vence a la oscuridad. volviendo la cabeza justo cuando . mientras Mindy observaba con fascinación. Ella se tensó. Diría que es de las que atraen la mala fortuna a tu casa. Fue al almacén y rebuscó hasta encontrar un martillo. Siguió examinando la diminuta mota que apenas era visible dentro del cristal. pero merece la pena. Dweezil.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR la misma forma que su pene. No cabe duda de que hay una maldición en el cristal. Llévate lo que subyace así lo mando. Es tu trabajo. Mindy se removió. ¿romperlo no empeorará las cosas? —Romperlo liberará la energía negativa. sí —repuso Jazz. Quiero decir. —Es muy caro. —¿Destruirlo? ¿Quieres decir romperlo? ¡Es una antigüedad! ¡Se hicieron tres y ésta es la única que queda! No puedo ir al Nido del Amor y comprar otra —entró en el despacho—. Dudaba mucho que ese fallo fuese de manufactura. He pagado una fortuna. —No puedo mirar —sollozó Dweezil sin quitársela de delante de los ojos. incómoda. como quien se saca una astilla del dedo. Jazz se aseguró de que sus manos seguían protegió antes de pasarlas cerca del cristal. —No lo desempaqueté hasta hace unos días. —Pues tú decides. La próxima vez. pero primero voy a bendecir el martillo para diluirla. —Si quieres que los problemas desaparezcan. ¿Tienes un martillo? —dijo mirando a su alrededor. No necesito ningún maldito problema.149 - . sea! —murmuró Jazz. Lo último que deseaba era tocarlo. —Vale —suspiró Jazz. —No puedo quitar la maldición del cristal sin más. No vi esta pieza la última vez que estuve aquí. —Supongo que ahí se encuentra de todo. —¿Es buena idea? —preguntó—. Un consolador asqueroso en un millón de trozos o más problemas en tu puerta —argumentó—. Tienes que eliminar la maldición. previendo los problemas. el cristal también deberá hacerlo. La única forma te hacerlo con eficacia es destruyendo el cristal. —Alguien hizo que compraras esto. ¡maldita. Se dejó caer sobre la silla y se tapó la cara con las manos. —Tengo un maldito negocio que mantener —gruñó Dweezil—. La avaricia pugnaba con su lujuria por el tesoro. poniendo el martillo sobre el cristal—. Mindy se acercó y se quedó en la puerta. puede que la poli te cierre el negocio para siempre. Elimina esa maldición del demonio. Dweezil se quedó mirando el cristal. Y está claro que últimamente has tenido de sobra. ¿Algún problema? Jazz no dejaba de mirar la insignificante mota que parecía vibrar acorde con su corazón. por muy protegidas que estuviesen sus manos Le daba mucho repelús. Jazz. Me llegó hace un mes aproximadamente. —¡No puedes romperlo! —exclamó Dweezil levantando las manos.

A qué. precipitándose hacia el aparcamiento con extintores para lidiar con los pequeños incendios que se habían declarado en algunos puntos. aferrándose a la jamba. Y aunque Irma fuese más molesta que una almorrana. Apartó el cono de papel y bajó la cabeza hasta las rodillas. Los enanos corrían fuera del taller. Respira aquí. no lo sabía. el cristal se rompió en trozos grandes y se escapó un aire que olía a huevos podridos. —¡Mi coche! ¡Es mi coche! —resolló. ¿cómo puedes culpar al cristal? A lo mejor tenías una fuga de gasolina o algo. Se agarró la garganta y miró en todas direcciones con agitación. Incluso entonces sintió tantas náuseas que temió vomitar. Jazz dejó caer su mandíbula justo antes de notar que todo el aire abandonaba sus pulmones. intentando liberarse—. Mindy corrió a la parte de atrás para apagar la alarma. ¡Tu cristal ha volado mi coche! lo agitó como a un muñeco. Además. ¡Y mira mi oficina! ¡Es un desastre! ¡Con la suerte que tengo. cuidado con el tejido! —dijo Dweezil. que sólo quería una mascota que le hiciese compañía y un vestido nuevo porque el capullo de su marido le había comprado un horrible vestido para el funeral. Adoraba cómo le hacía sentirse el elegante bólido cuando lo conducía. Mindy la cogió del brazo y tiró de ella para que se sentase.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR descargaba el martillo con tanta fuerza como para romper el cristal. pero era lo que veía ante sí lo que la dejó conmocionada. el seguro no se hará cargo! Jazz lo zarandeó con tanta fuerza que le chasquearon los dientes. En cuanto el mal olor de disipó en el aire. quizá debí poner a Irma primero. a diferencia de mi coche. también era reconfortante en cierto extraño y fastidioso modo. que siempre se quejaba de que conducía demasiado deprisa que nunca la llevaba a ningún sitio especial. Sus oídos aún le pitaban por la alarma. —¡Mi coche ha desaparecido! ¡Irma ya no está! ¡Igual que mis cincuenta mil! Vale. En vez de añicos.150 - . —¡Eh. —Toma —cogió una hoja de papel. Irma. especialmente contra mí! ¡Ha sido tu cristal! —volvió a mirar hacia el humo que seguía tan denso como en el momento de la explosión. Los tres corrieron a la parte delantera. Trastabilló hacia atrás y lo agarró de la camisa hasta desgarrar el tejido—. hizo un cono con ella y le tapó boca y nariz—. no era un panorama nada agradable. al que estaría condenada el resto de la eternidad. Lo soltó cuando se dio cuenta de que no podía respirar. donde vieron mucho humo y piezas por todas partes donde Jazz había aparcado. ¡Maldita sea! ¿Cuándo había desarrollado tanto afecto por esa fantasma tan . un enorme estruendo sacudió el edificio hasta el punto de romper las ventanas y hacer saltar la alarma de seguridad. —¡Eso no debió haber ocurrido! ¡No debía haber efecto secundario. Teniendo en cuenta que estaban más amarillentos que de costumbre. Adoraba su coche. ¡pero sí que he pensado en ella antes que en el dinero! Y eso que ella ya estaba muerta. Jazz cerró los ojos y respiró hondo varias veces hasta notar que los oídos dejaban de zumbarle y el mareo la abandonaba. Irma.

Irma estaba en el asiento del copiloto. Mira — dijo señalando la ventana. Iba a la carrera con la intención de abrazar a Irma y decirle que se alegraba de que estuviese de una pieza. No estaba tan preparada para un cambio en su relación. —Sólo dime que el dinero ha sobrevivido también. Jazz saltó de la silla. espera un momento —asomó Dweezil por su hombro—.151 - .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR recalcitrante? ¿Cuándo demonios había empezado a pensar en ella como una amiga? ¿Qué iba a hacer Jazz sin Irma? —Eh. Primero apareció una silueta que le era familiar. Jazz se centró en Mindy. Que si una redada de policía. omitió los molestos aullidos de Dweezil acerca de la recepción destrozada. Que si estallar por los aires. Respiró hondo varias veces y se centró. pero la mano de Jazz. avanzando hacia ella como un tren de mercancías. Frenó con tanta vehemencia que se deslizó sobre sus talones. Imaginó tanta cantidad de pegajoso barro que hasta la siempre impoluta Mindy tendría problemas para quitárselo. Es que nadie puede estar sentado sin que pase nada. alzada tras cortar el aire. su precioso consolador de cristal. . tosiendo y disipando el humo con la mano. La elfa se quedó quieta. Vaya. un poco tiznado. pero intacto. Casi. —¡Te dije que este sitio era peligroso! —se quejó—. parpadeando ahora que el humo empezaba a disiparse. Jamás podré deshacerme de esta mujer. abortó cualquier diálogo posible. —Eso no es viable. Regresó a la oficina. La rubia elfa dio un paso atrás. —¡Qué suerte! Parece que tu coche no ha sufrido daños —trinó Mindy. —¿De dónde sacaste el cristal. —¿Dinero? ¿Es eso lo único que te importa? ¡Por haber muerto aquí dentro! —gritó Irma. Mindy? Su mirada azul no se desvió del rostro de Jazz. con un aspecto tan condenadamente dulce e inocente que a Jazz le entraron ganas de embadurnarle de barro la melena de Barbie. las manos aferradas una a la otra. Jazz se dio cuenta de que estaba a punto de cometer el mayor error de su vida. Jazz giró la cabeza. ¡Ya estás muerta! —se dio la vuelta para ocultar su sonrisa mientras murmuraba—. a medida que el humo clareaba incluso más. Porque ahora algunas cosas empezaban a encajar y Jazz pretendía obtener algunas respuestas. y luego. las cosas volvían a la normalidad. los boquetes que había en el asfalto y que eso no era más que el principio. vio su coche. Los cristales rotos crujían bajo sus botas mientras se precipitaba hacia la puerta y salía corriendo. la rabia subiéndosele por las mejillas. Irma agitó su bolso frente a la cara. —¿Qué ha pasado? —gritó. —Ni te muevas —ordenó Jazz.

los humanos saben de nosotros. No usamos la magia contra nosotros mismos ¡y no volamos mi jodido coche! Mindy dio un respingo ante el tono de voz de Jazz. Mi familia me dijo que si encontraba el negocio adecuado. Dos horas más tarde. Para el delicado oído de una elfa. —Así que pasabas por aquí. —Una mentira más y te convertiré la nariz en algo que hará que la de Pinocho parezca la de un perro faldero —amenazó Jazz. ayudando a clasificar archivos —dijo. y eso sólo podía significar una cosa. —¡Sólo es un negocio! —Una morada —repitió—. papeles flotando por doquier y los enanos aún correteando por el aparcamiento para extinguir pequeños incendios—. pues bien —se puso las manos en las caderas—. Mindy? ¿esto es cosa tuya? —Ella sólo quiere echarle la culpa a otro por haber roto el cristal y que eso haya afectado a su coche. éste es.152 - . habría preferido que estuviese en cualquier sitio menos allí. —Maldita hija de p… —Dweezil se calló justo a tiempo para evitar la ira de Jazz. como ese cristal. levantando la barbilla. Los cegadores colores de su corbata recordaban a un test de Rorschach y le animaron a ponerse las gafas de sol. Casi le salía vapor los las orejas—. —¿Ha sido una especie de trampa? —a pesar de las ventanas rotas y el olor del humo y el polvo. ¿Es a quien contrataste para hacerlo? Dweezil dejó de deambular de un lado para otro. hacia él dirigida. cuando estaba haciendo un trabajo tan bueno con Mindy—. Impedir una maldición en el cristal es un proceso complejo apesta a Miranda. que amenazaba con resquebrajar los cristales que quedaban intactos. El estridente sonido de las sirenas hendió el aire. pero seguimos sin atraer atención innecesaria a los de nuestra naturaleza. Jazz ladeó un poco la cabeza. era peor que el más estridente de los chirridos. —¿Y por qué no? —dijo. ¡La oficina está destrozada! —contempló el ahora destruido ordenador.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Lo ha comprado Dweezil. —Pues acaba de hacerlo. mirando los retazos de papel esparcidos sobre la moqueta que recordaban . Podría regentarlo mucho mejor que él. —Dweezil compró la pieza porque tú la encontraste apianaste la subasta de eBay para que la ganase él. aunque su aspecto de muñeca desterraba cualquier atisbo de tenaza—. Dweezil es una criatura asquerosa que no merece este negocio. el lugar se llenó de olor a almendra quemada —. ¡Y mi precioso cristal! Esto no puede empeorar. ¿Es verdad. cubierto de fragmentos de cristal. el detective Larkin. Has usado magia para atraer humanos donde no tienen que estar y para destruir una morada. podría quedármelo. Lo único que hace es gastarse los beneficios en cosas repugnantes. Jazz decidió que su nuevo mejor amigo. Sí. Jazz mantuvo la mirada sobre Mindy igual que se mira a una cobra.

Jazz desató la banda de Mindy para que el pelo le tapara las orejas. Y no tendrás la menor idea de lo que ha pasado. una santa —dijo. Pero luego Dweezil dijo que a lo mejor era una fuga de gas. Causa demasiados inconvenientes. Estaba aquí para recoger su finiquito —dijo Dweezil con voz queda. —Mi trabajo nunca incluye explosiones —le aseguró—. ¿Qué viste tú? —Ya no trabaja aquí.153 - . Mindy lo miró con furia pero fue lo bastante inteligente como para no decir nada con Jazz delante. claro —se volvió hacia Mindy—. —¿No habrá sido ninguna cosa de brujería? —le preguntó el detective Larkin a Jazz antes de volver a su coche. Larkin contempló el aparcamiento. generosa como nadie —si hubiese sido más espabilada habría ocultado las orejas puntiagudas de Mindy. Luego se quedó mirando el impoluto Thunderbird de 1956. En cuanto el coche del sheriff irrumpió en el aparcamiento con un camión de bomberos. —Al principio pensamos que era un retumbo ultrasónico o un terremoto. —Sí. que presentaba el aspecto de una zona de combate. meneando la cabeza—. ¿verdad? Jazz negó con la cabeza. . —Así soy yo. —Estaba en el taller cuando ocurrió —mintió Jazz sin parpadear.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR a las postrimerías de una loca Nochevieja. —Sí. —Es increíble que un coche tan bonito no haya sufrido ni un solo rasguño.

si Sombra fétida necesita un conductor esta semana. He intentado contactar con él telepáticamente varias veces. y no quería pensar en su peor faceta. Jazz —estaba a punto de hacerlo cuando escuchó la voz de Nick. Es una de las razones de su popularidad. —No siento nada. A lo mejor le sonrió la suerte. Sobre todo cuando se trataba de sexo. Pienso volver al Klub Konfuzion ver si encuentro algún rastro suyo. —¿Dónde estás ahora? —En mi despacho. Permaneció en silencio y a la espera—. pero sabía que no conseguiría nada de lo que Nick sí era capaz. Los clientes se sienten seguros cuando se van. Ella había vuelto a casa la noche anterior en tal estado de frustración sexual que meditó seriamente desenterrar su práctico vibrador. Considéralo mi buena acción del año. . Es como si hubiese cortado por lo sano.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 16 —No cuelgues. Pasó un instante antes de que Nick respondiera. sácale la suma que creas conveniente. estoy disponible —escuchó su emocionada cháchara—. Además. El propietario era a una bruja muy poderosa para que no sólo lance conjuros de protección muy poderosos sobre el establecimiento. Siempre le había gustado el cortés vampiro. ambos podían comunicarse fácilmente sin necesidad de un móvil. Pensó que ni siquiera podía abarcar lo que implicaba esa emoción—. pero no hay nada —hizo una pausa—. —No lo encontrarás —dijo ella—. pero no esperes encontrarte con esta generosidad nunca más. —Enseguida te vuelvo a llamar —dijo Jazz. A Jazz le extrañó la idea de dos vampiros reuniéndose en un café pensado para una clientela de licántropos. pero no era mal sitio al que ir cuando había que pasar desapercibido. ya que los licántropos no se metían con ellos y viceversa. Cuando cogieron la llamada al otro lado de la línea. Su gruñido de frustración le sorprendió.154 - . El estrés en la voz de Nick era incontestable. odiaba cualquier sustitutivo. diciendo que había averiguado algo y que se reuniría conmigo en el café de la Luna Aullante esta noche. sino también para alzar una barrera alrededor del perímetro para impedir que nadie rastree a los clientes hasta sus guaridas. ¡Esto era lo último que le apetecía hacer!—. No ha aparecido. Colgó y marcó otro número. Como el seguro no cubre los daños de tu edificio. respiró hondo. D. Flavius ha desaparecido. —Me dejó un mensaje de voz anoche. como Flavius era el sire de Nick. —¿Sientes algo? —Jazz sabía que. Estaba en el club contigo. —¿Has mirado en Rodeo Drive? A lo mejor se ha ido de compras — lamentó esas palabras en cuanto las dijo.

Su debilidad por las comodidades mundanas no había cambiado con los siglos. . se quedó junto a Nick. Está relacionado con Reeves. No eran precisamente los seres más pulcros a la hora de comer. —¿Nunca pasó antes? —dijo. o al menos hemos hecho saber al otro que estábamos a salvo —dijo. pero no se lo imaginaba contratando a un sherpa para que le llevase un fondo de armario de diseño hasta la cima. —Nunca. Ahora es como si hubiese un muro entre ambos —se estiró. —Reúnete conmigo en el muelle —dijo sin más antes de colgar. —Si os portáis bien. Una lástima que las brujas y los vampiros no congeniasen tan bien. Flavius nació en la antigua Roma y se crió como un soldado de alta cuna. pero siguió mirando las aguas. Nick estaba al final. Al margen dedo que pasara en nuestras vidas. Volvió a llamar a Nick.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Colgó a sabiendas de que acababa de ofrecer a Tyge Sombra fétida un trato que no podría rechazar. Había sacado su lápiz de labios y su cepillo antes de colocar dentro a Fluff y a Puff. Odiaba pensar en el aspecto que presentaría el interior de su bolso cuando terminaran. observando su figura encorvada. Después perdí su rastro. Lo noto —cerró los ojos para pensar—. —Cada vez que intento contactar con él… —hizo una pausa y meneó la cabeza—. Pero que se lo digan a sus respectivos cuerpos. con la esperanza de que la respuesta fuese afirmativa. Una morena le estaba haciendo ojitos y le iba a pedir un baile. Jazz sabía que era consciente de su presencia. Bajó la mirada hacia los animados chillidos. Hizo una parada para comprarle a las pantuflas Un pastel de azúcar y siguió adelante. Jazz no hizo caso del feliz parloteo de las pantuflas mientras devoraban el pastel. Lo valoraba a él. estuviese vivo o no. los ojos aún clavados en la negra superficie del agua. siempre hemos respondido a la mutua llamada. Más allá. podréis acompañarme —recogió a Fluff y a Puff y los metió con delicadeza en una amplia bolsa de cuero antes de salir hacia el muelle. Cuando llegó al extremo. se lo comían todo. contemplando el océano. dándole la espalda. y la valoraba mucho. Nick agitó la cabeza. sintiendo el dolor y la frustración que rezumaba. Normalmente no tengo problemas para sentir sus pensamientos. haciendo chocar su hombro con el de él. Avanzó sobre los tablones desgastados. Cuando les entraba el apetito. Permaneció quieta y en silencio por un instante.155 - . —Intuyo que no se ha puesto en contacto contigo para decirte que ha tenido una noche loca con un bomboncito en un hotel de cinco estrellas — dijo. Una confianza así era muy escasa entre los vampiros. A lo mejor estaba en las montañas de Nepal o algo parecido. percibió la ira que le inspiraba la impotencia de no poder encontrar a su amigo y sire. apoyando las manos sobre el pasamano. tensando la mandíbula—. Lo sé.

Lo último que deseaba era pelear con él. Seguía sin saber qué decir. —En su momento me pareció una buena idea —sacó el móvil. arqueó una ceja y volvió a mirarle a los ojos. —Dentro de unos días podríamos estar en medio de la batalla de nuestra vida. por supuesto —dijo ella secamente—. D —saludó ella mientras Nick volvía la cara para escuchar abiertamente—. Y a tenor de lo poco que aún sabían sobre él. Agachó la cabeza. Un abrazo significa simpatía. Otra vez ese maldito rubor. Forma parte de mi naturaleza —dijo. He descubierto una manera de entrar en su propiedad. Al haberse criado en una aldea costera. podríamos acabar literalmente hechos pedazos. porque no le gustaban nada los matones. —Es más divertido cuando las probabilidades están en nuestra contra. «Ding. estaré allí —cerró la tapa y levantó la mirada. Quería abrazar a Nick. Bien. ¿está muerta la bruja?» Ella se encogió de hombros. Ni tampoco la última. Sintió cómo el aire elevaba las puntas del pelo y luego un suave tacto . Y de la tuya también. Desearía salir de allí lo más entera posible. Jazz se dio la vuela y posó los codos sobre el pasamano. Así que perdonaría a Nick por manifestarse en su mente. Metió una mano ausente en el bolso y desgreñó un par de orejas peludas. pero no estaba segura de si lo aceptaría. siempre había derivado hacia ciudades del mismo tipo. devolviendo la sonrisa. No hay garantías de que salgamos de una pieza. Antes de que se le pasase algo que decir. —¡Nada de eso! —ordenó. Por esta vez. pero algo sí que podía ofrecerle—. Hola. Un destello de sonrisa hendió las sombrías facciones de Nick. ahondando en su sonrisa—. —Gracias por creer que al menos sobreviviremos —cogió una profunda bocanada de aire. ¿eh? —dijo Jazz. Incluso podríamos perderla. Jazz dio un respingo cuando la imagen de una bola de fuego apareció en su mente. —No sería la primera vez. y él no lidiaba bien con eso. según recuerdo —bajó la mirada hasta sus manos. asimilando el olor a salitre y pescado con los aromas más dulces del algodón y los pasteles de azúcar. miró de quién se trataba y abrió la tapa—. Nick arqueó una ceja. No es que entre en mis planes. Nick imitó su postura. dong. —Listos para una buena pelea. pero entre tanto podríamos descubrir qué ha pasado con todos esos vampiros desaparecidos. pero no con su habitual vehemencia. Las coloridas luces de la noria y el tiovivo dotaban a la noche de un aire festivo que chocaba con los oscuros y temerosos pensamientos que rondaban sus cabezas. y Reeves era uno de los de peor calaña. lo cierto es que iban a ciegas. Con nuestra suerte. su móvil empezó a sonar. Pero eso no la detendría. Lo habían hecho tantas veces a lo largo de los siglos que sabía que no quería más diferencias entre ellos antes de enfrentarse a Clive Reeves.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz sabía exactamente qué había interrumpido el contacto de Nick con Flavius.156 - . —Soy un vampiro.

Sabía que si bajaba la mano notaría otro músculo bien tenso.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR bajo su melena. —Ocúltanos del mundo exterior. Pero. —¿Pequeño? La posada era más grande que todo el pueblo. Lo siguiente fue levantar la camiseta de Nick hasta la cabeza y deshacerse de ella. Pero se limitó a levantar la cabeza. Permitió que su imaginación pensase que latía por ella. Aire fresco. mientras acababan encerrados en una burbuja mágica. a ponerse de puntillas y a pasar sus labios sobre los de él. el enrojecimiento de sus mejillas y reconoció la . El miedo y el dolor amenazaban con apagar la lujuria que palpitaba en sus entrañas. —Esto me gusta. Tras ellos. —Recuerdo la primera vez que hicimos el amor —susurró ella. arrugando la nariz. Porque así lo digo. Otro juego de palabras envió dichos botones volando por todas partes. —No me di cuenta —una mano se puso a explorar bajo la camiseta de Jazz—. durante una milésima de segundo. Nick notó un levísimo asomo de desesperación en su voz. en vez de imaginarse con él en una cama. Entonces ella se volvió hacia Nick. su respiración entrecortada. estuvo segura de que así era. Jazz cerró los ojos. Y. en cualquier parte. Deseaba dejarse llevar por el ardor que le provocaba el contacto de Nick. y sonrió al notar que respondía tensando sus músculos. Ella le dio un despiadado golpe de gracia antes de que Nick se percatase de lo que le pasaba por la mente y se concentró. colocando la palma de la mano donde sabía que tenía el corazón. e incluso con el conjuro queda el morbo de que nos descubran —no prestó suficiente atención a su cinturón antes de desabrocharle el pantalón. —En ese pequeño pueblo a las afueras de Venecia. Sustituyó la mano por sus labios. Deduzco de tu conjuro que no llamamos la atención. ¿verdad? —Sólo ven un muelle vacío. Lo llevó a lo más hondo de sus pulmones. los dedos entrelazados—. una cama enorme —utilizó una mano para acercarla hacia sí mientras la otra abarcaba un pecho. sintiendo el suave algodón e inhalando ese aroma tan particularmente suyo. ¡maldita sea! El aire que los rodeaba se hizo más denso y se transformó en una masa plateada. y ni siquiera sentirán ganas de acercarse —dijo ella. Somos los buenos —sus dedos le acariciaron la nuca dulce y seductoramente. le asaltaron imágenes del pasado.157 - . —Sobreviviremos. exportando sensaciones al resto de su cuerpo. notando cómo el pezón se volvía como un guijarro al tacto. Que la magia se desvele —susurró Jazz en voz baja. soltando el bolso en el suelo sin hacer caso de los chillidos de protesta que provenían de su interior. Mucha privacidad. el océano sufrió el mismo efecto. Y la cama estaba llena de pulgas —dijo. reduciendo el paseo a un lienzo de colores empañados y sonidos amordazados. Sabía lo que hacía falta para olvidar. —Mi apartamento no está muy lejos de aquí —gruñó Nick de placer cuando se desenganchó el sujetador—. como si quisiera imprimirlo en sus recuerdos. murmurando juramentos contra los hombres que escogían botones en vez de cremallera.

él habrá ganado —le dolió en lo más hondo cuando ella retrocedió. Se vio a sí misma desnuda. Jazz respiraba con fuerza por la nariz. hallando el nido de vello que insistía en enredarse en sus dedos. Mientras lamía. sino que se la arrancó del cuerpo como si fuera de papel. los labios separados. —Así no —dijo él. Si hacemos el amor como lo quieres ahora.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR verdad la audaz bruja tenía miedo. Agachó la cabeza y cubrió un pecho con su boca. Sus labios se pusieron rígidos a medida que Nick aceleraba el ritmo seductor de sus dedos dentro de ella. arrodillada sobre unos cojines de seda púrpura oscuro. Griet —un amortiguado sollozo atravesó sus oídos. —Sólo tienes que decir que no —ella seguía sin encontrarse con su mirada. Nosotros compartimos pasión. Jazz boqueó sin aliento mientras el fuego arrasaba su cuerpo. y las imágenes que se le pasaron por la mente aumentaron la sensación inicial hasta algo que a punto estuvo de hacerle caer al suelo. «Esto es sólo para nosotros. dijo la voz de Nick en su mente. ¿Qué hay de malo? —preguntó ella. buscando su clítoris y tomándolo entre sus dedos. apoyando una rodilla sobre los cojines mientras Jazz alzaba los brazos para enroscarlos alrededor de su cuello. sino la emoción y la desesperación que subyacían.158 - . Nick sonrió. Más abajo. Ella le sonrió. Tenía el pelo suelto. No era el sonido en sí. hundiendo sus dedos entre sus sedosos cabellos negros. invitando al beso. que estaba dispuesta a ceder al sexo más primitivo allí mismo con tal de olvidar que en cuestión de unos días se adentraría en un infierno desconocido. tomando el pezón entre sus labios. Siguió adelante. un salvaje halo que le rodeaba los hombros. Él quería anular la intensidad e intensificar la excitación. «Mágico. Aferró su mano con los labios mientras agarraba con fuerza su cabeza. —Jazz —ella no le hizo caso y siguió dando tirones. El sujetador fue lo siguiente. Sólo quiero que este momento sea nuestro —no se molestó en quitarle la camiseta. sin despegar la mirada del suelo. no podía medirse a la fuerza sobrenatural del vampiro—. Le agarró de las manos cuando empezó a bajarle los pantalones. Nick percibía su lucha interna para centrarse. El Nick de su versión. empleando dos dedos para levantarle la barbilla—. «¿Cómo?» . —Te deseo. se echó hacia delante.» La imagen mental era tan cruda y erótica que Jazz se tambaleó por el inmenso poder que la rodeaba. pero no es ésa mi intención —le susurró al oído—. Tanto. Se resistió al clamor de su cuerpo por extender los colmillos y se centró en darle tanto placer como sus cuerpos pudieran soportar. Sus ojos verdes brillaban con un calor que debería derretir al hombre que tenía delante. —Ah. También olía la frenética excitación en su piel. ella estaba suave y húmeda para él. acariciando su piel desnuda mientras la atraía completamente hacia sí. Jazz». deslizó sus manos hacia los lados de sus bragas. Por muy fuerte que fuese. Deslizó una mano en su entrepierna. en su gloriosa desnudez.

la elevó lo justo. Nick no dudó en seguirla. Siente lo que yo siento. Lo mínimo que podía hacer era añadir algo para dar color a nuestra particular burbuja. viendo su propia cara encendida de pasión. ¿O acaso era al cuerpo de su visión? «Abre los ojos. Sintió que Nick se ponía tras ella. Con la mano ferrada al pene. antes de llevárselo a la boca. Pero no.» Sus ojos se abrieron mucho a causa del vértigo que le causó estar unos segundos en la mente de Nick. se echó hacia atrás lentamente. sintiendo cómo sus dedos acariciaban la piel sensible a morir. Jazz sintió que sus dedos bailaban otra danza en sus labios mientras veía al Nick onírico acercarse a su yo ensoñado con la feroz gracia del depredador de las sombras que era. él la agarró de las caderas. «Abre tu mente a mi magia. Sintió que el cuerpo de Nick se anidaba tras ella. Jazz. Cuando voló fuera de la mente de Nick y regresó a su pleno ser. su sed de su sangre que él apaciguaba con una fuerza que no sabía de dónde sacaba. Cerró los ojos a causa del insoportable placer que recorrió todo su cuerpo. posando el pene sobre su trasero sin que interrumpiese el masaje de sus húmedos pétalos. la frialdad de su piel mientras introducía su rodilla entre sus muslos y los separaba. Un primitivo jadeo se le escapó de los labios mientras él la conquistaba y ella respondía con sus propios sollozos de placer. Jazz. la inclinó ligeramente y se adentró en su húmeda cavidad con la misma ferocidad que vio en las imágenes. La sensación de notar lo que le estaba haciendo de verdad y lo que veía en la visión mágica le hizo sollozar de necesidad al tiempo que su cuerpo se tensaba hasta límites insoportables. y viéndose la cara a través de la mirada del vampiro. Ella debió arrancarse de su intrusión mental. A juzgar por la sombría luz de los ojos de Nick y la dilatación de sus fosas nasales. Le ofreció la oportunidad de atestiguar el acto con sus ojos. sintiendo las manos de él enterrándose en su melena. quiso más. mientras contemplaba la versión pornográfica de Nick. Lamió delicadamente la salazón de la piel. sus largas piernas aún dobladas por las rodillas. Jazz boqueó sin aliento por la profundidad de la que era capaz desde . Y sintió exactamente lo que veía.159 - .» Sus palabras retumbaron en su mente. asentándose firmemente entre sus muslos. sintiendo el ardor de su cuerpo mientras él bombeaba en su interior. Míranos. Las caderas de Jazz se elevaron instintivamente ante la visión de su homóloga onírica. los dedos masajeándole el cráneo. frotando el fluido precoital con el dedo gordo. Jazz reaccionó con un respingo.» Se obligó a abrirlos a tiempo para ver cómo los músculos del trasero de Nick se tensaban mientras bombeaba hasta lo más hondo de ella. él también sintió lo mismo. Cada inhalación traía el rico aroma de su excitación. Notó el cálido satén de su pene erecto mientras ella describía círculos en él con los dedos. Jazz echó la cabeza hacia atrás.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR «Dije que esto era sólo para nosotros. Sintió su poder. Ve lo que yo veo. supo que él también estaba experimentando el momento desde su propia mente. Exigir que parase.

Preferiría volar ese sitio sin más. Ella murmuró unas palabras. De ninguna manera iba Jazz a admitir que Nick había hecho un excelente trabajo alejando sus mentes de sus temores e infundiéndole nuevas fuerzas. . —El problema es que el tipo de magia que necesitaremos en la mansión de Reeves puede atraer una atención indeseada. gozando del orgasmo que sacudió sus cuerpos como una onda de choque. Por eso no me preocupa lo que estamos a punto de afrontar —murmuró—. Para cuando hayamos terminado. Nick posó las manos en sus hombros. rotando las caderas hasta que se sintió volar. su cuerpo se estremeció con un placer rayano con el dolor. Las rodillas le flaquearon. al fundirse la ensoñación mágica y la realidad en una sola cosa. —No será necesario arrestarte por escándalo público —le dijo. Él recogió su camiseta y la echó encima de la cabeza de Jazz. masajeando sus hombros. ¿Cómo has hecho eso? —Los vampiros también podemos conjurar algo de magia cuando la necesitamos. Ni siquiera la cháchara de Fluff y Puff conseguía calmarla. —Caramba —logró decir al fin—. El fuego que recorría su ser se incrementó a medida que Nick aceleraba sus embates. No supo si era la Jazz del sueño la que gritó el nombre de Nick. Ella asintió. Ella empujaba hacia atrás en la misma medida que él lo hacía hacia delante. siguiendo con la suya.160 - . La lechosa burbuja desapareció con un leve estallido.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR esa posición y luego gimió. Jazz no paraba de dar vueltas por su dormitorio. y los botones regresaron solos a los pantalones de Nick. y se hubiese caído de no ser porque aún estaba entre los brazos de Nick. No resultaba nada fácil sacarle el oxígeno cuando los espasmos aún se cebaban en su cuerpo. Por lo que a ella respectaba. Sabía que su tiempo había terminado. y ya veremos lo que podemos hacer para limpiar la propiedad —dijo. Juntos podemos hacer cualquier cosa. que casi logró enredar sus prendas. o si fue ella de verdad. Nick y ella apenas contaban con tres días para completar sus planes. Sentía como si la energía que se agolpaba en su interior fuese a estallar en cualquier momento y provocar un desastre antes de que estuviese lista para canalizarla. pero no se dio la vuelta. fueron las dos. Pugnó por respirar mientras el aire aserraba sus pulmones entrando y saliendo de ellos. Lo ocurrido aún mantenía a Jazz temblorosa. Demasiado pronto. Nick se las apartó y le arregló la ropa. —Concentrémonos en eliminar a Reeves. Jazz. Ella siguió observando el paseo. —Tráenos de vuelta el mundo y devuélvenos a él —susurró ella. Le temblaban tanto las manos cuando intentó subirse las bragas y los vaqueros. —Oh. La suave risa del vampiro en su oído albergaba el mismo espíritu maravillado. no será más que un recuerdo. Era como si los dos Nick empujaran en equipo mientras ella y su yo onírico ardiesen de excitación a la vez. sí.

Esperó un instante antes de responder. sería expulsada de la sala con la misma rapidez y no tendría muchas probabilidades de volver. y aguardó. Esta vez. Y no pensaba irse hasta que uno de los dos estuviese muerto. «¿Qué costaría preguntar? El no ya lo tengo. En menos de un parpadeo. Estaba tan convencida de haber matado a Clive Reeves en su día. —Solicito humildemente acceso a la Gran Sala —dijo. Se las ha . Entonces.» —No hay prisa —dijo mirando al reloj y haciendo una mueca—. Si se desviaba un milímetro de la adecuada deferencia hacia el Alto Consejo Arcano. Vale. mentí —sacó los pies de las pantuflas de conejo y las dejó en su rincón favorito.161 - . El estómago le dio un vuelco al pensar en volver a la escena del crimen. Y tampoco sería la primera vez. Esa noche. sino que usa magia destructiva para extraer la fuerza vital de los vampiros con la intención de prolongar la suya. No sólo está vivo. En su pecho brillaba con fuego verde una gran esmeralda engastada en un colgante de oro. ella apostaba por Reeves. así que hicieron todo lo que pudieron a la espera de lo mejor. —Tú nos has llamado —le urgió Eurídice con algo más que impaciencia. Jazz las conocía a todas de sus años de estudio. junto a las golosinas de perro. No preguntó más allá. Consciente de que no podía postergarlo más. Probablemente sea la misma magia oscura que utilizó para transferirse al cuerpo de su hijo recién nacido tras su muerte. se encontró en el centro de una estancia que ensombrecía a muchos grandes salones de castillos. que estaba sentada al extremo de una larga mesa llena de intrincados grabados. —Aquel que pensé que había destruido. ¿por qué sentía necesidad de más? ¿Para descubrir por qué ese pequeño fragmento de información parecía brillar en cada esquina de su conciencia? Se dio la vuelta y puso la mirada en la blanca pared. que le resultaba demasiado fácil pensar en la mansión en esos términos. Cerró los ojos e inclinó la cabeza. y él tampoco dio pie. Ya no había vuelta atrás. Sabían que no sería fácil planificar cada contingencia. respiró hondo. —¿Qué deseas. accederían a la propiedad y a las entrañas de la mansión de Clive Reeves. a juego con la amatista de su tobillera (la prenda que solía llevar en la Academia Arcana). En vez de sus pantalones de yoga de algodón y la camiseta sin mangas. Griet? —dijo Eurídice. Naturalmente. entraría en la casa sabiendo exactamente a qué se enfrentaba. agitó brazos y piernas y se encaró hacia la pared. Les gustaba cualquier cosa crujiente. vestía una túnica lila. Otras dos brujas se sentaban a cada uno de sus lados. sigue vivo después de todo — empezó a decir Jazz—.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Estaba al corriente de que Nick había ido al Protectorado para informar sobre la desaparición de Flavius y de que tenía bastantes indicios que indicaban que Clive Reeves estaba detrás de ello.

necesito saber que lo que planeamos hacer no será en vano. levantando la cabeza lentamente—. —Porque acudo a las mías cuando necesito ayuda. a pesar de la furia de Jazz—. —El único premio de mi búsqueda han sido más preguntas. —¿Por qué no has buscado el consejo del Protectorado al respecto? Este asunto recae más en su jurisdicción. Por favor. Hete ahí por qué detestaba la idea de estar en ese sitio y tener que preguntar.» ¡Vaya mierda! —¿Cómo te atreves a decir lo que he aprendido o no? —espetó—. Estaba al tanto de todo lo relacionado con las brujas que había desterrado al mundo exterior. y seguiste investigando sin venir aquí antes. «Arréglatelas por tu cuenta. no sería suficiente para Jazz. Siempre has sido muy arrogante. como las brujas? —dijo. apretando los puños. ¡Había solicitado una audiencia porque necesitaba ayuda. joven Griet —dijo la bruja más anciana—. no se lo pensaban poner tan fácil. Vosotras fuisteis quienes nos expulsasteis al mundo exterior antes de estar listas. aconsejadme. —¿Y si ese hombre decidiera que los vampiros ya no son suficiente para sus planes y optara por intentarlo con otros seres de la comunidad sobrenatural. Claro que sí. La criatura de la que hablas lleva décadas acechando a los hijos de la noche. El rostro de Eurídice no mostró emoción alguna. Sabía que Eurídice estaba al corriente de todo. Es hora de acabar con él.162 - .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR arreglado para seguir viviendo así. —Son muchos los que no echarían en falta a los vampiros sobre la faz de la Tierra —comentó Eurídice con una torva sonrisa. —Entonces acude a una clarividente. No queda mucho tiempo —se obligó a levantar la cabeza para mirar a los ojos de las brujas. —Buscaste tus respuestas en la Biblioteca —dijo Eurídice—. acudes a nosotras. Jazz no se molestó en explicar cuál era su plan. Pero cuando necesitas ayuda. ¿Por qué vienes ahora? . —Si decides trabajar para los vampiros. seguía notando la misma punzada de autoridad que le inspiraba la figura que tenía delante. por favor. E interactúas con seres que no son de los tuyos. Estar frente a Eurídice era el equivalente mágico de estar ante el director de un colegio. ¿Por qué solicitas ahora nuestra ayuda? Quizá debería haber pensado en ello antes de venir. maldita sea! Eso era lo que menos necesitaba. Hay que detener a ese hombre —se tragó la impaciencia que sabía que no podía expresar—. Y parece que no has aprendido mucha humildad en los últimos siete siglos. ¡Vosotras nos obligasteis a adentrarnos en lo desconocido! No perecimos durante los primeros años sólo por gracia de las Providencias — dijo. o hasta diez mil millones. no puedes esperar que te ayudemos. A pesar de que Jazz no era ninguna jovencita. El que estuvieran fuera de su vista no quería decir que estuviesen fuera de su mente. Si necesito saber algo más. He de asegurarme de poder detenerlo. Contar hasta diez. —Y aun así sobreviviste —dijo Eurídice con calma.

La magia era tan poderosa que incluso ella podía sentirla. Ninguna mostró signo alguno de simpatía—. si no rompía a llorar antes. Ninguna de ellas apartó la mirada. El personal no suele ir por allí. Griet —las palabras de Eurídice restallaron como un látigo de hielo—. Ya deberías saber que la mera concesión de una audiencia no implica que te vayamos a ayudar. No os necesito a ninguna —prosiguió. un olor a quemado se hizo con el aire. Y esta vez me aseguraré de que Clive Reeves muera de una vez por todas. —Algo va mal —dijo la fantasma mientras iban donde Dweezil—. Además. estaba a punto de perder los estribos. —¿Sabíais que estaba vivo? He vivido todos estos años con la angustia de haber extinguido una vida. Te dejaré en el garaje lateral del servicio de automóviles. por mucho que mereciese la muerte. Jazz sabía que Irma sospechaba de su comportamiento. y te sentirás más cómoda. pasando la mirada por cada una de las brujas. pero se esforzó por no perder el control. —¡Me mentisteis! —Cuida tus palabras. Los cristales te ayudarán a estar tranquila. agitando la cabeza—. —Ha encontrado su poder —dijo Zafira. No podía anticiparse más. y se recogía el pelo en una coleta. Desmayarse frente al Consejo Arcano no era muy buena idea. dejando una carta para Krebs donde le decía dónde estaba el coche si no estaba de vuelta por la mañana y que se pusiese en contacto con Stasi y con Blair. cogió una pequeña bolsa negra del maletero y encendió las luces para iluminar el garaje individual que Dweezil solía utilizar para aparcar su coche. Ellas sabrían qué hacer. Ruego me dispenséis. Una vez en el garaje. —Esto ha sido un error —dijo Jazz. Cuando desapareció. Sé que últimamente has estado un poco nerviosa. Dio un paso atrás. pero no sabía qué más decirle… ¿Que las cosas podían torcerse y ella podría no volver? Jazz ya había tomado medidas por si se daba tal caso. Nunca has hecho algo así anteriormente. . —No pasa nada —repuso Jazz tranquilamente—. La ira que sentía Jazz hacia el Alto Consejo Arcano le ayudó en la siguiente hora de preparativos. ¡Y ahora averiguo que sabíais que sobrevivió! — sintió que un rugido se encendía en su mente. una de las brujas. Iba con el piloto automático mientras se vestía con una camisa de seda negra y unos pantalones de cuero a juego.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz retrocedió cuando la revelación cayó sobre ella como un mazazo. Irma la observó mientras colocaba cristales de cuarzo bajo los asientos. Irma abrazó su bolso contra el pecho. —La verdadera prueba será cuando se enfrente a él —dijo Eurídice con un leve suspiro.163 - . —¿Dejarás las luces encendidas? —Sí. En ese momento. habría abrazado mi propia muerte como precio por la vida que arrebaté.

Jazz estuvo tentada de ignorar sus palabras y seguir caminando. Y crees que no vas a volver. «¡Veo por mí misma!». que estaba en un sitio al que no podían ir. Posó las manos sobre la puerta. Mientras miraba a los ojos de Irma. Al igual que ella. sólo yo —dio unos golpecillos sobre la superficie metálica—.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Vas a por el monstruo. hasta: «¿Adonde vamos ahora?». Verás lo que veo. Nick se adelantó y se sentó en el asiento del copiloto. «Me portaré bien. Vayámonos de aquí. Jazz supo que su conjuro había surtido efecto. vestía completamente de negro. plantándole un beso lleno de pasión y miedo de no volver a poder tocarla. Antes te daba igual lo que pudiera pasarme. Irma no paraba de hablar de las cosas que se podían hacer en una limusina. saliendo al aparcamiento del paseo.164 - . Jazz se percató de la tensión que cargaban los hombros de Nick y la aflicción de sus ojos. la cogió de la nuca y se la acercó. desde: «¿Es que tiene qué oler así?». —Quiero que recuerdes que tienes la fuerza para hacer lo que más deseas —dijo—. Sabía tan bien como ella que era probable que no encontrasen a Flavio en la mansión. Depositó la bolsa en el suelo. —Tengo mucho miedo —susurró ella en su boca. pero fue incapaz. Jazz. —¿Cómo lo sabes? Si se ha vuelto más poderoso. A ver si era verdad. acariciando la aspereza de su barba—. ¿verdad? —le persiguieron las palabras de Irma—. junto a la puerta. Que los malditos Antiguos y su Protectorado se encarguen de él —dijo sin dejar de recorrer . «¿Nicky viene con nosotras?» —¿Qué te he dicho. Jazz no estaba dispuesta a compartir algunas cosas. Podríamos ir a Europa. de sabor y de todo lo que descargara aromas de Nick en su alma. No puedo distraerme. Porque así lo digo. Irma? «Me portaré bien. «¿Esto quiere decir que los demás pueden verme y oírme?» —No. Antes de que ella pudiera decir nada. escrutando su cara con los labios—. sobre todo al sentir otra presencia en su mente. restalló la feliz risa de Irma en su mente. Ella lo aferró de los hombros. sé que tendremos éxito.» Jazz supo enseguida que la versión de Irma de portarse bien y la suya propia eran completamente diferentes. ¡maldita sea! En cuanto la forma de Irma titiló. o tendré que apagarte.» Jazz tuvo la sensación de que Irma se cerraba la boca con una cremallera. A cualquier sitio donde él no esté. puede que nos encaminemos hacia el desastre —sostuvo su cara entre sus manos. hambrienta de contacto. Sentirás lo que siento. supo que podía hacer algo. —Nada de hablar o apagaré el audio —advirtió Jazz. —Shh. no hables de miedo. Lo único que pido es que no grites si las cosas se ponen feas. Nick. y regresó al coche. Por eso me has aparcado aquí. lo prometo. junto a uno de cuyos edificios le esperaba Nick. Por eso has puesto los cristales en el coche. Aunque pueda estarlo tanto como tú — dijo. «¡Madre mía!» No hizo falta más para que apagara a Irma.

correspondiendo al leve intento de ella— y lanzando maldiciones sobre los malos hasta reducirlos a sapos llenos de verrugas. volver a su sitio y ponerse el cinturón de seguridad. Nick lanzó un profundo suspiro y posó su frente sobre la de ella. De repente se sintió más fuerte. pasase lo que pasase en las próximas horas. Lo mismo ocurrió con el colgante. Escandinavia tiene noches muy largas. Le frotó los hombros con las manos a modo de gesto tranquilizador. Terminaremos lo que debió hacerse hace setenta años. ¿Qué habéis hecho? ¿Qué ha hecho él?» —Irma —no hizo falta más para nutrir la advertencia. Cualquier ruido o movimiento romperá la ilusión —sus manos temblaban sobre el volante. Pero es mejor que no hables. encontraré el plano oscuro en el que acabes y te sacaré de allí —murmuró mientras encendía el motor—. no es posible. No sospechará ya que sabe que me gusta ver DVD o jugar al ordenador mientras le espero. Si Tyge mira en el asiento delantero. nos buscaremos una posada acogedora y apartada con una cama enorme. Nick. Miró el anillo de feldespato que brillaba en su dedo. . si esas personas somos nosotros.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR su cara con los dedos. la piedra brilló con un etéreo fulgor azul lechoso más fuerte de lo habitual. Respiró profundamente para centrarse. más segura de que. No está bien. Lo prometo —volvió a su cara y le dio un beso que la dejó sin aliento antes de soltarla. Y sé que no las dices en serio porque la Jazz que conozco no huye de una pelea. —Y luego tú te aseguras de que me metan en alguna celda mugrienta y vuelvo a odiarte —susurró ella. —Trato hecho. Jazz sorbió ligeramente por la nariz. —Sí es posible. lo único que verá será un ordenador portátil. pero si te mata. hallarían la forma de salir vivos. sintiendo que el miedo y el dolor crecían en su interior como una bomba de relojería—. Sólo dos personas no pueden salvar el mundo. Nick la miró. Se mete de lleno envuelta en bolas de fuego —sonrió.165 - . —Vale. Acabo de activarla —salió del aparcamiento y se dirigió a la siguiente parada—. Esta vez nada de pulgas. —Sé de donde te salen esas palabras —dijo con suavidad—. Esa era la Jazz que conocía y a la que amaba. leyendo su expresión como lo haría una ciega—. Jazz volvió a encender mentalmente a Irma. La boca de Nick describió una sonrisa. Y después —rozó su oído con la boca— nos iremos a la tierra de las largas noches. No ha pasado tanto tiempo y no me siento tan satisfecha. ¿Por qué tenemos que hacerles el trabajo sucio? Podría conducir hasta el aeropuerto y cogeríamos el primer avión —rió secamente. tragándose las lágrimas que sabía que no podía sacar delante de él—. Griet del Mar de Irlanda —murmuró contra su piel—. —Se viene con nosotros —explicó Jazz—. Y eso es lo que haremos. La única que te puede matar soy yo. «¿Qué ha pasado? ¿Es que vosotros dos habéis hecho el amor? No. Por un instante.

aulló Irma en su mente. «¿Eso es lo que llevas? ¡Oh! ¡Huele fatal! ¿Cómo puedes aguantarlo?». —¿Conoces la dirección de la propiedad? —preguntó él después de sentarse y permanecer en medio de la nube de sus vapores nocivos. A pesar de que no le gustaban los cambios de comportamiento repentinos. Miró al frente y vio luces procedentes de una casa de dos plantas que parecía dominar las propias colinas. Aguardó con aliento contenido mientras la criatura salía de su casa y se acercaba a ella. En lo más hondo de su mente. A continuación condujo el coche a través de la sinuosa carretera sin iluminación que sabía que terminaba bruscamente en su destino. —Dale esto al guarda de la puerta. Estaba segura de que el tipo alto y calvo que se le acercaba podría aplastar la limusina sin la menor gota de sudor. Jazz deseó que la fantasma se mantuviera en silencio y mantuvo una fina sonrisa en sus labios. Mientras cogía la autopista de Hollywood en dirección a las colinas. Jazz no miró el asiento del copiloto cuando volvió a ocupar su lugar tras el volante. El estómago se le revolvió tanto que sólo necesitaba un poco de sal para convertirlo en masa para galleta salada.166 - . Jazz no pensó en ello y mantuvo su atención en la carretera hasta ver su salida. «¿Ahí es donde vive?». —El señor Tyge Sombra fétida —dijo Jazz. Era la primera vez que Tyge no ponía su música favorita o usaba su teléfono móvil. No te dejará pasar si no lo tienes —le entregó una tarjeta con su nombre inscrito con una llamativa caligrafía sobre fondo crema antes de recostarse en el asiento. deteniéndose frente a las grandes verjas de hierro decoradas con un enorme murciélago en cada mitad. Afortunadamente. —Sí —repuso ella. Sentía la reconfortante presencia de Nick. entregándole la tarjeta. Con esto podrás acceder a la propiedad. y de momento le bastaba. pasó los dedos sobre las letras y retrocedió un paso. oyó que susurraba Irma. se dio cuenta del profundo silencio que reinaba en la parte de atrás de la limusina. Jazz aparcó la limusina frente a la madriguera venida a más de Tyge Sombra fétida. . En vez de leerla.» —El hogar del diablo —dijo Jazz por lo bajo. pero sólo podía sentir agradecimiento por que no esgrimiese sus habituales jueguecitos salaces al tiempo que ella tenía los pensamientos en otra parte. estaba tan inmerso en sus propios pensamientos que apenas le dijo unas pocas palabras antes de subirse en el coche. Jazz sabía que debía sospechar de su comportamiento distraído. «Parece salida de una película de terror.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 17 Cuarenta minutos más tarde.

Tyge sonrió. La hendidura que Tyge tenía por boca se curvó hacia abajo en una . —No. Prefería que pensase que no estaba allí en caso de que se desatasen los infiernos. Jazz sabía que éstas estaban destinadas a ahuyentar toda forma de bien. Fue esto último lo que sacudió a Jazz hasta sus cimientos. Cuando Tyge se echó hacia atrás. Mintió. supo que había tenido éxito. que estaba lleno de vampiros y otras criaturas elegantemente vestidos mientras paseaban por los jardines. Era fácil comprobar que los invitados no tenían la menor idea de las sombrías presencias que se movían entre ellos. Ni se le ocurra volver a hacer eso —tuvo la efímera tentación de acabar con él ahora y afrontar las consecuencias más tarde. Algunas de ellas parecían resignadas a su eterno destino. En cuanto el vehículo atravesó las puertas. si es que así podía describirse la mueca que elaboraron sus músculos faciales. y le conferían al lugar un aspecto ominoso premeditado. gracias. allí las luces eran rojas. Tenían los brazos estirados en una postura de súplica. Quizá prefieras esperar dentro de la casa en lugar de aquí fuera. sintió el desconcierto de una fugaz intrusión en su mente. Si bien las gárgolas solían proteger a las personas del mal. las bocas abiertas. pronunciando palabras que obviamente nadie podía escuchar. otras mostraban expresiones de frustración mientras seguían a los invitados y trataban de comunicarse con aquellos que aún no habían cruzado a su sombrío reino. regresó a su puesto y las verjas empezaron a abrirse lentamente. Sabía que la mayoría de sus invitados gustaban del ambiente gótico. siguiendo automáticamente la fila de coches y limusinas que iban deteniéndose frente a la mansión para descargar a sus ocupantes. pero no delató su presencia de ninguna manera.167 - . —Allá vamos —susurró mientras echaba a andar. aunque sí parecía más tenebrosa con las elaboradas gárgolas que custodiaban la enorme puerta de doble hoja. —Los chóferes deberán permanecer en la propiedad hasta que termine la fiesta. Estudió el terreno.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR No fue hasta entonces que Jazz se dio cuenta de que el hombre era ciego y mudo. «¿Qué son?» —Nada bueno —susurró Jazz. Sintió la curiosidad de Nick. —Volveré a recogerle a las dos de la mañana —le dijo a Tyge mientras éste se deslizaba fuera del asiento trasero. Estoy seguro de que al anfitrión no le importará. Era una escena desoladora. inconscientes de que algo ajeno se deslizaba rápidamente dentro y fuera de ellos. No le sorprendió comprobar que la mansión gótica no había cambiado con los años. dotándolos de un aire de cuento de hadas. En vez de las típicas luces blancas que jalonan los paseos privados. Aquí tengo bastantes cosas con las que mantenerme ocupada —por un instante. Un instante después. Jazz sintió como si una mano estrangulase el aire fuera de sus pulmones. Le cosquillearon los dedos con ganas de sacar una bola de fuego—. Podríamos tomar una copa de vino. ya que no tenía intención de abandonar la propiedad. Apagó automáticamente a Irma y se esforzó por rechazar al intruso. mi adorable Jazz.

Miedo. La empatía no era uno de los dones de Jazz. «¿Qué son esas sombras que veo por allí?». Se llegó a decir que algunas de ellas habían sobrevivido a la destrucción de Pompeya y habían acabado allí siglos más tarde. —Es lo peor. probablemente no hubiese acabado como una de sus víctimas más adelante. —¿Ver el qué? —dijo Nick—.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR mueca de disculpa. Rabia. decorado con innumerables estatuas eróticas que rayaban con lo pornográfico. —¿Tú también las ves? —repuso Jazz. . pero… —cerró los ojos. no le costó nada percibir las oleadas de furia que expedía Nick. Éste no es mi don. Jazz casi lloró por el aire de desesperación de ese rostro lechoso que observaba desde las sombras—. ya que no hay forma de que salgan de aquí.168 - . —¿Qué es lo que ves? Jazz miraba el camino en penumbras que bajaba hasta la piscina con aspecto de baño romano. Son sus víctimas. porque no hubiese albergado la menor intención de volver. —No entiendo cómo aguantas conducir para esa criatura —tosió Nick —. inclinando la cabeza. Lo cierto es que. También puede que sean prisioneras. Jazz se consideraba afortunada al haber oído hablar de ellas sin haber participado en ninguna. Dio media vuelta y enfiló las escaleras que conducían a la planta baja. preguntó Irma. Clive había organizado muchas orgías a pie de piscina. Sufrimiento. pero después de toda la angustia y el dolor que desprendían las sombras. Ella no se lo tragó. Jazz no perdió un segundo y volvió a meterse en la limusina para llevarla lentamente a la parte trasera de la mansión. —Sombras —susurró—. Sensación de abandono. Tuvo que echar mano de toda su concentración para seguir el camino y salir de allí quemando ruedas. ¿De qué demonios estás hablando? —Aquí pasa algo muy malo —se alejó de los demás coches y aparcó en el extremo más alejado. contemplando las sombras que recorrían la propiedad. de haber estado. Estaba sentado sin mover un solo músculo. preciosa mía —dijo. Una se detuvo y se quedó mirando el coche. ignoradas por todos. Muchas sombras —se quedó mirando a tres que pasaron frente a la limusina. Lo que quiera que les hiciese no les permite la paz necesaria para seguir su tránsito —estiró la mano a ciegas para aferrar la de Nick—. pero Dweezil disfruta con los lingotes de oro con los que paga las facturas —dijo ella. el rostro como si se lo hubiesen esculpido en piedra. —Entonces. Omitió las sensaciones de la fiesta que mantenían a todos difusos y se centró en las sombras. —Mis más sinceras disculpas. Están literalmente atrapadas en la propiedad. Nick observó de derecha a izquierda en un esfuerzo por ver lo mismo que Jazz. Apagó el motor y miró a través del parabrisas. Volvió a abrir los ojos —. Ningún animal en estado avanzado de descomposición huele tan mal. se centró y se permitió vagar libre. Hagámoslo. Pero lo que captaba su atención eran las formas sombrías que se desplazaban entre los vivos y no muertos sin llamar la atención. la única forma de liberarlos es que él muera —soltó su mano y salió de la limusina—.

La mera contemplación le resultaba desconsoladora. era la Jazz que él conocía y amaba—. Jazz no creía que fuese a ser más clara bajo más luz. —Estas nenas nunca han tenido mejor aspecto. —¿Rodrigo? —dijo. Ambos tenían el aspecto de vampiros adinerados cuyas intenciones orbitaban en torno al culto de su propia personalidad. —No sé cómo os las arregláis con estas cosas —paso su brazo por el de Nick. Sus negros zapatos de tacón alto no eran más que sendas estrechas bandas plateadas por las que asomaban los dedos de los pies. Pero el mero hecho de cruzar la propiedad se antojó una tarea complicada si tenían que sortear las numerosas sombras ataviadas de túnicas pálidas. La rabia lo hacía temblar de la cabeza a los pies. Escrutó su dentadura superior con la lengua e hizo una mueca de sorpresa. colmilludo. Su rostro era un borrón pálido en la oscuridad. Por favor. cariño. dime que puedes vernos. Nikolai el Destructor se revelaba frente a ella. Cuando cesó. Listos para el combate. que también habían aumentado dos tallas. —¿Colmilludo? Será mejor que te mires en un espejo.169 - . hizo aparecer dos copas de champán y le dio una—. Adelina. arremolinándose en una nube de oscuridad. una furia que nunca había visto antes y que deseaba que nunca fuese dirigida en su contra. ¿verdad? —preguntó una forma sombría femenina. pero no te vayas a hacer ninguna idea —sonrió. ¿Nos unimos a la fiesta. saboreando el champán—. Llevaba un vestido de lentejuelas negro sin tirantes con un provocativo corte en la pierna. Ella lucía un pelo castaño oscuro que le caía en rizos espirales hasta la cintura. mostrando la punta de un colmillo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz imitó a Nick y rodeó el coche hasta ponerse frente a él. algunas más grises que otras. Rodrigo? —ronroneo con una inclinación de la cabeza. Porque así lo digo. Lo que oyen será confuso. Está bien. Vio que la propiedad estaba llena de ligeras sombras vampíricas y perdió su cuenta. —Puedes vernos. susurró Irma . Algunas eran tan pálidas que apenas si se parecían a un jirón de humo. Nuestra verdad será una mentira. Jazz miró a Nick. Al menos que les cantemos en despedida —los ojos de Jazz brillaron con un tono verde intenso en medio de la oscuridad —. Jazz vio las llamas del infierno brillando en sus ojos. Jazz dedujo que las más finas llevaban mucho más tiempo que las demás. con un rostro cuyos huesos le marcaban claramente los rasgos. Cuando el vampiro la miró a la cara. Hasta sus ojos habían cambiado a un profundo azul marino con un toque de rojo en el iris. aunque no lleve puesto eso?». que ahora era rubio. Eres una bruja. una atractiva estrella del cine con un elegante traje con camisa de seda negra y corbata a juego. A pesar del disfraz. Se preguntó qué sería de ella cuando fuese tan pálida que nadie pudiese verla—. —Lo que ven no es lo que somos. ¿verdad? «¿Qué es? ¿Es como yo. Sé que puedes. Levaba allí mucho tiempo. ¡maldita sea! Un frío viento sopló a su alrededor. Jazz bajó la mirada hasta sus pechos. porque tienes tu propio juego —señaló. Ella posó las manos sobre sus hombros.

Era como si los vestidos indicasen que esas mujeres estaban listas para ser un bocado rápido. pero no podemos acudir. —Ha situado conjuros de protección alrededor de toda la casa para que no podamos entrar —dijo. Estamos aquí para ayudaros. Las estrellas de cine de la época vivían unas vidas de exceso que Clive Reeves había dejado pequeñas con el rumbo que había tomado. bien parecidos y sólo llevaban unos pantalones de cuero ceñidos destinados a resaltar sus encantos innatos. supo que tenía razón. Las figuras retorcidas buscaban una satisfacción efímera en el mejor de los casos. —Sí. Escrutó la estancia. La única forma de tenerlos allí era mediante las drogas y. Sin embargo. Los empleados masculinos eran igualmente jóvenes. En cuanto vio los ojos vidriosos en más de empleado. Oímos sus gritos de auxilio.170 - . «Supongo que debo considerarme afortunada porque Harold escogiera ese horrible vestido. y una cascada de agua se derramaba por la . Se acercó a ella—. Aun así los recuerdos eran más poderosos que la realidad que tenía ante sí. Hay una mazmorra subterránea donde juega con sus víctimas. Nos observan. fue en 1930. lo soy. a buen seguro una poderosa magia. el mobiliario era más moderno incluso más abundante que en 1932. lo sé —dijo Jazz sombríamente. Reprimió violentamente la multitud de dragones que poblaban su estómago en cuanto ella y Nick cruzaron el acceso. sólo había un sillón. según ella. comprende que podría ser peligroso para mí dar muestras de que te percibo —dijo Jazz con dulzura. o hubiera acabado con una túnica de ésas para toda la eternidad.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR en la mente de Jazz. y a saber dónde más. sin perder la maligna sonrisa de sus labios. Es un hombre muy malo. notando su inquietud. actuando como si nada en el mundo le importase aparte de pasar una buena noche. un collar disimulaba el escote. A su mente le resultó demasiado fácil intercalar en esa estancia los sillones de estilo romano y las mesas bajas que la dominaron en aquella época. Por favor. ten cuidado. antes de que alcanzaran las puertas francesas que daban al salón de baile—. distinguiendo claramente al personal de los invitados. ¿Sabes cuántos guardaespaldas tiene dentro? La forma sombría se quedó con ellos. actuando como si la sombría forma no hablase con ella—. manteniendo la vista clavada en la iluminada mansión que tenían delante. Se dio cuenta de que todas las empleadas lucían vestidos de seda rojo pálido que mostraban un pecho. que. Estaba segura de que las sonrisas de sus labios teman mas de drogadas genuinas. si vosotros podéis ayudarnos llegado el momento. Miró a su alrededor y se alegró de no ver a nadie familiar en la estancia.» —Sí. Otra de las habitaciones estaba iluminada con velas. El hambre no acabaría nunca. Y así seguía siendo. Uno de los temores que había albergado al poner un pie allí era enfrentarse a todas sus pesadillas del pasado. y que a la postre no haría sino dejarlas vacías e insatisfechas. más de setenta años después. pero no hacía nada por esconder las marcas de mordiscos que lucían en cuello y hombros. Sigue sonriendo. —Podemos hacerlo —susurró Nick. y la mujer le dijo lo que sabía de la casa de la última vez que estuvo dentro. Se esforzó para aparentar ser una atractiva vampiresa que no era. Por favor.

Ella estiró la mano. porque de lo contrario la habría descubierto en ese instante. Sabandija. Se tragó la náusea que escalaba por su garganta. para saber que debía destruirlo antes de que acabase con nadie más. —Clive Reeves. La primera vez que . —Algunos. Su naturaleza no se lo permitiría. —Qué adecuado. Un impulso de girarse para salir corriendo de allí se adueñó de ella. nos han dicho que tienes el poder de devolvernos a la auténtica vida —dijo ella con suavidad. Había tanto incienso en el aire que resultaba narcótico para los sentidos. No creo que nos hayamos visto antes —dijo. A pesar de ir vestido formalmente con unos pantalones negros y una camisa de seda color crema en lugar de la ropa informal que había visto en el aparcamiento. no admitiría que no conocía a alguien tan bella como ella. tan fuertes. Me gusta ver caras nuevas por aquí —observó sus copas de champán. Frunció el ceño. Cuatrocientos en el mío —dijo sonriendo y acariciando la mejilla de ella—. con un gutural acento italiano que nada tenía que ver con su voz auténtica.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR pared mientras un amplio surtido de obras pornográficas adornaba las otras tres. —¿Cuánto hace que eres hija de la noche? Nick se adelantó levemente. —Nuestro anfitrión. de humanidad. Sus gritos eran tan altos. Sus afiladas uñas estaban a juego con las de los pies. Se resistió a la tentación de limpiársela en el vestido. —Algo más de tres siglos en el caso de Adelina. —Adelina —dijo. Le bastaba con mirar en esos ojos carentes de alma. Gracias a la tranquilizadora presencia de Nick a su lado. —Rodrigo —la voz de Nick. se hizo más de barítono. —Encantado —dijo Clive. habitualmente profunda. Pero seguía habiendo algo en la mirada de ese hombre que la desconcertaba. mirándolos a ambos. Sabía que su conjuro ilusorio seguía en pie. La presión de Nick en su brazo fue lo único que pudo detenerla de echar mano de cualquier cosa que pudiese calcinar a un ser humano hasta los huesos. no dejaba de ser un monstruo. que le quemaba la garganta. Menos mal que Jazz había sido lo bastante sagaz como para mutar el líquido en champán mezclado con sangre antes de entrar en la casa. Sabía que aunque interrogasen a Tyge.171 - . El otro sonrió y describió una honda reverencia. sobre todo cuando se tomó su tiempo para estudiar su cara. haciendo otra reverencia—. —Buenas noches —dijo una voz que nunca sería capaz de olvidar. no se esperó que le tomara la mano y le diera un beso en la palma. supongo —aventuró ella. «¡Pero si es él! ¡Noto su maldad!» Jazz no hizo caso de la agitación de Irma que retumbó en su cabeza. pero nadie la oía. con un sabor más español. Cuando él correspondió al gesto. pudo esbozar una sonrisa. como el maestro Sombra fétida. Tu nombre significa «noble». El rostro se le encendió.

Una de las esclavas pasó cerca y les regaló una ligera sonrisa.172 - . un vampiro con los ojos rojos le agarró del brazo. Clive volvió a sonreír. Después de todo. pensé como ellos. pero tenía que desempeñar bien su papel. A juzgar por cómo lanzó su hambrienta mirada sobre el pecho descubierto de la mujer. Unos segundos después. Pagaremos lo que nos pidas. mostrando una pulsera con un diamante del tamaño de Texas. Jazz esperaba que la señorita . donde los invitados a la cena no tienen ni idea de que ellos pueden acabar siendo el plato fuerte. —La belleza siempre es bienvenida aquí. Durante un tiempo. sopesando el corte y su precio. provocándole magulladuras con los dedos. estaba llena de mortales y se sintió como si realmente formase parte del mundo humano. parece que no falta quien puede ayudarnos en eso —dijo secamente. y se la llevó a un apartado rodeado de cortinas. no hubo noche que no durmiera con las luces encendidas y abrazada a Fluff y a Puff. Al final de la noche. —Deberíamos movernos —Nick le asió de la mano y entrelazaron sus dedos. —Nada valioso lo es —declaró Jazz—. los acicalados invitados y la fastuosidad de la propia mansión—. Jazz elevó deliberadamente la copa. Tuve la suerte de aprender que el exceso no conduce a nada. Jazz supuso que su piel color crema pronto acabaría hecha jirones y ella muerta o algo peor. adoptando la expresión de un vampiro sumamente aburrido—. Ella hizo otro tanto y siguió caminando. La primera vez que puso el pie en esa casa. como ponerme a lanzar bolas de fuego por aquí —desvió la mirada hacia una bellísima vampiresa que cayó de rodillas frente a un sirviente y empezaba a desabrocharle la cremallera. Clive repasó la ropa de Jazz. —Aquí nada es real —susurró Jazz. A la mayoría de los vampiros nada les importaba más que ellos mismos y las satisfacciones inmediatas. Aunque puede que. —Eso está bien. Sabía que Clive no quería ni necesitaba dinero. Nick respondió con un leve gesto de la cabeza. abrazase gustosa la muerte. ninguna le había gustado demasiado. —Lo cierto es que mi especie tiene una mente hecha para el exceso —dijo Nick en voz baja—. —Esto no es nada nuevo para ti. Sólo tienes que pedirlo. Se te dará todo lo que desees. observando las copas llenas de una mezcla de champán con sangre. ¿verdad? —a pesar de que ella había asistido a numerosas fiestas sobrenaturales a lo largo de los siglos. cuando hubiese acabado con ella. estaba convencida de que se había enfrentado al peor monstruo de todos Durante los cinco años que siguieron. No eran distintos de otras criaturas sobrenaturales. Es como una escena salida desuna película surrealista. Ya estamos cansados de ver anocheceres y deseamos ver cómo sale el sol.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR la vi supe que estábamos destinados a pasar la eternidad juntos. —Lo que ofrezco no es barato. Pero ahora deseamos volver a nuestra vida mortal —explicó. Puedes asegurarte de que no cometa ningún error. Hablaremos de vuestros deseos personales más tarde —volvió a hacer una reverencia y se alejó para saludar a más invitados.

Resalta lo mejor de ti —clavó la mirada en sus pechos. antes de llevarse la copa a la boca. Vampiros tan jóvenes como vosotros suelen preferir mantener su estilo de no vida. Jazz no quería dar demasiadas vueltas al contenido exacto de su copa ni a la oferta que le hizo a ese duque. Su poder brilló a lo largo de la superficie. arrancándole la ropa con la mirada y contemplando todo lo que posiblemente deseaba en una mujer.173 - . sin hacer caso de la tensión de Nick—. Jazz y Nick miraron por encima del hombro para ver a Tyge de pie junto a una pequeña mesa de caoba. ¿Es acaso mentira? —Sí. Me alegra verte de nuevo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR colmillos bonitos no fuese a bebérselo literalmente. manteniendo el papel. «¿Está haciendo lo que creo que está haciendo?» Jazz pensó que Irma recibiría muchas lecciones de vida antes de que acabara la noche. encajaría de maravilla. —¿Acaso pensabais que no adoptaría precauciones contra invitados no deseados? —preguntó Clive c una cruel sonrisa esculpida en sus labios —. pero le hice una oferta que no pudo rechazar —dijo con una sonrisa escalofriante. Me recuerda a mi propia mansión a las afueras de París. Jazz sintió la necesidad de darse una larga ducha con litros de jabón. Maravilloso —hizo una pausa para admirar una de las arañas encendidas con innumerables velas. —Mira que escaleras más artesanales —dijo Nick. nos dijeron que aceptas a los vampiros. pero como he dicho. «No te delates». volviéndose hacia el vampiro—. Un amigo tuyo estuvo aquí no hace demasiado tiempo. Sobre la pulida superficie había un montón de monedas de oro esparcidas. Qué encantador —dijo ella. El duque propietario no quería deshacerse de ella. Jazz. Tuvimos . Además. —Tienes un gusto excelente —dijo Jazz con una sonrisa forzada. —Ya te lo hemos dicho —dijo Jazz secamente. con una funesta sonrisa. —Adquirí la araña en un castillo inglés del siglo XVI —irrumpió Clive. —Sin embargo. Menos mal que sabía a cerezas—. ¿no crees? —repuso ella. El contenido de su copa era más oscuro e intenso que el de las demás—. Éste es el estilo que deseo para nuestra casa. Jazz y Nick contemplaron el cristal y vieron a auténticos yo ataviados con su ropa negra en vez de las elegantes prendas que Jazz había conjurado. —Sí. —Nikolai —dijo Clive. mostrando un gran cristal pulido en la palma. la admisión sólo es mediante invitación. llevándose a Jazz antes de que su asco la delatase—. Clive la miró fijamente. Aunque he de decir que prefiero el maravilloso vestido que llevas puesto. las mesas concienzudamente pulidas y las elegantes arañas de luces—. «Hemos llegado muy lejos»—. —Tus precauciones son traidores que prefieren el oro a los mortales. Y quien dices que acompañasteis aquí asegura no recordaros de nada —dijo. me sigo preguntando qué hacéis aquí. cariño. —Será cab… —las palabras de Jazz se paralizaron en su garganta en cuanto Clive levantó una mano. Fijó la mirada en las sillas y sofás sedosos y acolchados. le murmuró deliberadamente en su mente.

si no más—. Un escalofrío le recorrió hasta los huesos cuando miró el rostro de su enemigo. También te podría poner de rodillas para hacerme lo que sé que mejor se te da. —Sí. hasta el punto de presenciar a tu adorable bruja acabar de una muerte lenta y extremadamente dolorosa. sabía que habría desatado la madre de todos los conjuros. —Tengo muchos amigos. te arrancaría esa preciosa carne del esqueleto antes de que pudieras parpadear. el mundo se volvió negro y se precipitó hacia un pozo de vacío. Nick fue lo bastante profesional como para no reaccionar. —No estés tan segura de eso. Miró a Nick y supo que él también sentía las ataduras mágicas. que había dado un paso al frente—. porque ella es tu seguro de mi colaboración y la única esperanza de seguir de una pieza. —No la matarás. Jazz sintió que Nick le apretaba la mano hasta el punto de temer por sus huesos. vampiro —su gélida mirada volvió a Nick. Jazz —dijo Clive. Jazz sintió un zumbido de poder que nacía en sus pies y empezaba a ascender. y experimentarías un dolor inimaginable. . Ni se te ocurra. —Oh. se agitó Irma en su cabeza. pero ¿cuántos de ellos sirvieron al glorioso Imperio Romano? —inquirió Clive. Con una sola palabra. Aún seguirías vivía. Me he enfrentado a seres que ni te imaginas. no me cabe duda. ya lo creo que colaborarás. «¿Qué está pasando?». leyendo fácilmente sus pensamientos e intenciones—. con un tono igual de frío. Disfrutaba con sus esfuerzos por ocultar sus emociones.174 - . y yo no estaría por la labor de liberarte del tormento. Porque entonces debería ser incluso más creativo. Antes de que Jazz pudiera pronunciar el nombre de Nick. Reeves —dijo Nick. Rogarías que acabase contigo. vampiro —Clive hizo un gesto a los hombres que habían rodeado en silencio a la pareja.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR una interesante charla antes de… —su voz se fue apagando significativamente. De no ser por Nick.

Se concentró para intentar conjurar su poder. Lo habían tendido en un altar de piedra situado en el centro de la estancia. y las frías piedras contra su espalda le alertaron de que estaba desnuda. Varias cadenas le cruzaban el cuerpo para impedirle cualquier movimiento. —Aquí hay algo que me impide acceder a mi poder. Nick también estaba desnudo. El armazón que dominaba uno de los extremos de la estancia parecía demasiado auténtico como para haber salido de la decoración de alguna película. No sabía qué le perturbaba más. Trató de alejarse de la pared. pugnando con las cadenas. le obligó a mantenerse de puntillas. ha debido poner . como si todo lo que hubiese ocurrido en esa sala se hubiese transferido a él a modo de recordatorio permanente. Los años no habían hecho más que volverlo más maligno aún.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 18 Un insistente dolor de cabeza indicó a Jazz que seguía viva.175 - . Ese cabrón ni siquiera me ha dejado la ropa. pero no hacía falta mucha imaginación para saber que no era nada bueno. salvo por unas argollas de pesado hierro que le aferraban las muñecas. y estaba segura de que las manchas de tono oxidado en la madera eran de sangre. —¡Maldita sea! —juró. No estaba segura de lo que ocurriría cuando Clive Reeves llegase. El penetrante frío delató que ya no seguía en la casa propiamente dicha. pero la pesada cadena. —¿Qué pasa? —preguntó Nick. Parpadeó varias veces para aclararse la vista. pero no halló nada. Notaba el poder que desprendía el tapiz. Las mismas manchas eran visibles en látigos y demás objetos de tortura que colgaban de una pared cercana. Había un cuenco y un cáliz de obsidiana sobre una mesa junto al altar. catalogando mentalmente todo lo que veía. A primera vista. Se le revolvió el estómago al pensar que Nick podría acabar como una nueva de sus estampas. si las pruebas del uso que se daba a las herramientas de tortura o el enorme tapiz bordado que describía el sufrimiento de víctimas torturadas de indecibles maneras. Recorrió la sala con la mirada. —No me lo digas —murmuró mientras miraba a su alrededor para escrutar unos alrededores que parecían el decorado de una película—. Aunque no había quemaduras visibles en su piel. ¿Qué ha hecho? ¿Traerse a Vincent Price y la Torre de Londres hasta las colinas de Hollywood? —tanteó las argollas que le rodeaban las muñecas. ella se temía que las cadenas tuviesen plata suficiente como para debilitarlo sobremanera. la situación no era nada buena. pero las cadenas no eran tan largas como para permitirlo—. Lo que vio le provocó un escalofrío. bien sujeta a la pared por encima de su cabeza. Ya había averiguado qué tipo de cabrón enfermo era Clive Reeves hacía setenta y cinco años. —¿Oyes que yo me queje? Giró el cuello para ver la fuente del débil hilo de voz.

Jazz reparó en que los emblemas bordados en el ribete de la túnica eran idénticos a los del cuenco y el cáliz.» —Tus conjuros ilusorios fueron una gran idea. estáis despiertos —dijo Clive. —¿Qué edad tienes exactamente.» —Sabes. en vez de enterrados en las entrañas de tu casa. observando maldad y locura en sus . Ni siquiera puedo contactar con Irma. cualquiera diría que estamos de fiesta arriba. Jazz miró los instrumentos de tortura y el suelo manchado de sangre.176 - . porque eso es lo que más necesita este sitio. Portaba una copa de vino en una mano. «Éste y Tyge hacen buena pareja. no permitió que sus temores afloraran. Ahora veo que mi desprecio de entonces no te hacía justicia —sus rasgos se endurecieron hasta convertirse en una máscara apenas resquebrajada para revelar más capas de la despiadada locura que albergaba en su interior. habría dado un pisotón de indignación. —Caramba. Veo que eres incluso más bella que la última vez que nos vimos —dijo. Hubiese preguntado si el comentario gracioso daba puntos. o algo —buscó mentalmente algún indicio de Irma. Si bien se le ponía la piel de gallina por cómo el otro miraba su cuerpo desnudo como si fuese el plato principal de Acción de Gracias. servido en una bandeja de plata. —Tenemos compañía —murmuró Nick. pero no halló más que silencio—. pero la furia que se aglutinaba en sus ojos no le pasó desapercibida. querida. Sólo conocía unos cuantos. —Más vale que sea la señora de la limpieza. Se mordió la lengua para no gritar cuando se percató de que le estaba mirando los pechos. esto no pinta nada bien. el mensaje había llegado. La furia y la lujuria no hacían buena mezcla—. Ella apartó la cabeza antes de que pudiera tocarla y encajó estoicamente el golpe contra la pared. ¡Para una vez que quiero hablar con esta mujer no lo consigo! —de no haber estado de puntillas. sus pezones ahora endurecidos como guijarros sonrosados debido al frío. «No. en 1932 me parecías repugnante. Clive.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR escudos contra la magia en las paredes. descendiendo las escaleras de piedra y ataviado con una túnica de seda negra que le llegaba a los tobillos. El otro sonrió. Se oyó el chirrido de una pesada puerta de madera abriéndose por arriba. y estaban relacionados con la magia destructiva. pero dudaba de que tampoco se tomara bien eso. pero prefiero tu auténtica belleza —Clive se acercó a ella y estiró la mano para acariciarle el trazado de su mandíbula. —Bien. como si se esperase la reacción. en una mazmorra que parece recién sacada de una de tus películas de serie B —dijo Jazz con sarcasmo. A juzgar por la repentina rigidez de su mandíbula. no se encontraba en la mejor de las situaciones. dándose unas palmadas mentales en la espalda por su poco sutil burla de la cinematografía de Clive. Sentía el oscuro poder arremolinarse alrededor del cuerpo de Clive mientras saltaba hacia ella en un gélido abrazo que le penetraba hasta la médula. Además. querida? Ella lo miró fijamente a los ojos.

Y ahora. equiparándose a la amenaza de su captor. si bien oyó su furioso rugido. Unas leves quemaduras se repartían ahora . Siento tu poder. No lo haría. Y quizá. hurgando en sus entrañas en busca del menor rastro de poder. Clive se volvió a medias y estudió la determinación de sus rasgos. en la que. sino que había dado con un método que castigase a cualquiera que intentase usarla. pero fallaste. bruja. Ella no desvió la mirada un milímetro mientras escupía sangre por la boca. No podía hacerlo. tenía que sumar un profundo dolor de cabeza. pero lo que tenía en el interior es más poderoso que cualquier cosa que puedas imaginar. Clive no sólo había conseguido anular la magia allí abajo. Su esfuerzo por encontrar mentalmente a Irma sólo le devolvió un doloroso empujón. Así que ahora. Se negaba a creer que no hubiese nada a lo que recurrir. como si fuese un crío a punto de decir algo inteligente. De alguna manera. Pero Jazz no había terminado. Desvió la mirada hacia Nick y la sospecha de que las cadenas tenían plata se convirtió en un hecho. Clive rió ahogadamente. —Divertido.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR sombrías profundidades. Un poder que me vendrá muy bien. —Esta vez me aseguraré de que estés tan muerto que no puedas volver ni con la forma de un pez de colores —dijo la bruja con tranquilidad. Jazz —volvió a reírse Clive—. aquí estamos —posó la mirada en las cadenas. sintió una quemazón donde la bofetada le había dolido un segundo antes como un picotazo. quizá decidieras que sería más beneficioso que te quedes conmigo. pero se me puede ocurrir algo. Puedo aplastarte como a un insecto con tan sólo pensarlo —se jactó—. a la quemazón de la cara. Sintió ganas de aplastar ese cascarón hasta reducirlo a la nada. Vete a la mierda y muérete —añadió una palabra malsonante para potenciar el insulto a pesar de que mover la boca le dolía un mundo. Luchó con el dolor que le atenazaba la cara y siguió hurgando en lo más profundo de su ser en busca de una magia mínima que le ayudase a capear la situación junto con Nick. Sabía que los labios se le hincharían más que con una inyección de colágeno. pero no estamos hablando de cuentos de hadas infantiles. Por eso he decidido que prefiero mantenerte con vida para que seas mi mascota. La enfermedad y la maldad habían terminado de conquistar un alma que ya era oscura de por sí. ante lo que a buen seguro el otro estaba pensando. Jazz se negó a ceder al terror. Ni te imaginas el poder inexplorado que albergas.177 - . —Sé que lo harías. Ahora no quedaba más que el cascarón del hombre. —Soy lo bastante vieja como para reducirte a polvo —dijo ella con voz queda. aún había visto resquicios de humanidad. años atrás. En cuanto estiró su rápida mano. sí tuvieras tiempo para pensarlo. No existe ninguna razón por la que no podríamos alcanzar un acuerdo que nos satisfaga a ambos. —Ahora mismo no se me ocurre ninguna respuesta ingeniosa a una propuesta tan repugnante. la feroz llamarada que cobró vida en sus ojos mientras le devolvía la mirada sin un atisbo de miedo. Creías que me habías matado una vez. No podía mirar a Nick.

Le alegró ver que Nick había dado donde le dolía. Clive se recompuso rápidamente y se volvió hacia ella. Tocaba pasar al plan C. Aquí tengo todo lo que necesito y. Jazz —murmuró Clive. Por eso has aprendido a utilizar la proyección astral. —¡Cerdo! —espetó ella. Si salieses por esa puerta tendrías que enfrentarte a todos los que merodean tu propiedad eternamente. Sólo había un problema. pero el recorrido era demasiado corto como para descargar las cadenas sobre su cabeza. Clive sonreía con crueldad. maldito cabrón! Conviertes a los nuestros en sombras condenadas a errar por la tierra sin hallar nunca la paz —dijo Nick. se hubiese perdido el destello de miedo que surcó su cara y el segundo en que sus manos titubearon en su tarea. y si cumples mis deseos. Decidió que. aunque sabía que la promesa no duraría. Con los movimientos que otorgan la larga práctica. deseando tener a mano una botella de desinfectante para acabar con el sabor del monstruo cuando al fin se apartó. Ella tiró de las argollas. Su fuerza se evaporaba a ojos vistas. El plan A ya no era viable. tendré todo lo que él tiene y podrás ser mi adorable mascota. —No tengo ninguna razón para abandonar mi preciosa casa. mascota mía. mi personal puede traérmelo. De repente asaltó su boca. incorporándose levemente para luego caer de nuevo de espaldas. cuando lo pida y durante el tiempo que dure mi capricho. Porque pienso mantenerte desnuda y atada con correa. —No estés triste. Cuando me haya bebido la fuerza vital de tu amigo vampiro. y también había que desechar el plan B.178 - . quizá mantenga con vida a tu vampiro… durante . Pero Clive tenía algo más desagradable en mente que romperle el cuello. Sí. Contuvo un grito de dolor y furia cuando Clive agachó la cabeza para morderle un pezón. Con razón no sales de la mansión. abriendo un compartimento secreto en el altar y metiendo la mano dentro—. Sabía que si se resistía. No se puede pedir más —sacó un tubo y una aguja hipodérmica. le rompería el cuello por mero capricho. empezó a morderle y a lamerle los labios y la cara como un perro hambriento. —Esto no ha sido más que el principio. si no lo tengo. Si la mirada de Jazz no hubiese estado centrada en Clive. Tenía la mandíbula tensa en la lucha que estaba librando con el dolor. —¡Con la salvedad de que nos vas a matar. le aferró de un pecho con tanta fuerza que dejó cardenales en su suave piel. introdujo la aguja en la muñeca de Nick y la sangre empezó a fluir perezosamente por el tubo hasta el cuenco ceremonial. por el momento. Como a vosotros —dio un paso y agarró la cara de Jazz para acercársela. Su expresión no era nada agradable. y harás todo lo que pida.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR en su cuerpo. —¡Te mataré por eso! —aulló Nick. Es la única manera de salir de aquí sin encontrarte con tus víctimas. Al mismo tiempo. extendiendo los colmillos mientras luchaba contra las cadenas. pero las fuerzas le flaqueaban seriamente entre la plata de las cadenas y la sangre que estaba perdiendo—. No se les había ocurrido ninguno. mascota — declaró—. no lucharía.

su rostro convertido en la fría máscara de un despiadado depredador. Imágenes que se esconden —gritó con toda la fuerza de sus pulmones. mordiendo.» La confianza de Nick en ella era precisamente lo que necesitaba en ese instante. Si te mantengo vivo. Así que entonces alguien les había estado mirando mientras hacían el amor. respiró hondo y cerró los ojos. Así que. obtendré lo mejor de dos mundos. del mismo modo que ella colaborará para que no acabe contigo. Cuando reparó en el tapiz. Compartir el poder implica que parte de lo que ella es está en ti y viceversa. y he de admitir que fue de lo más estimulante —se tocó brevemente el pene—. podré disfrutar de mi elixir cuando me venga en gana. me aseguro tu colaboración. vampiro.» «Jamás lo dudé. hiriendo y cosas peores. os he visto. También sabía que lo mataría antes de que le volviese a poner la mano encima. Tuya es la elección.» —Imágenes que veo. Contempló el rostro de Jazz cuando soltó el tubo. Un moratón de Clive sería una cuestión nimia en comparación con lo que sus invitados hacían con los desafortunados de arriba. abrió los ojos y los clavó en el tapiz. Nick. Además. costase lo que costase. Cuando sintió que la chispa crecía. Sabía lo que aguantaban por culpa de esa criatura. —Ella no accederá porque no se lo permitiré —gritó Nick—. ampliando la sonrisa—. Jazz sintió náuseas. Y tendré éxito. Por mucho que digáis que sois unos egoístas que antepondrán su seguridad a la del otro. Miró a Nick a los ojos y vio el sufrimiento y el dolor que en ellos anidaba. humano —dijo. ingiriendo vuestra esencia. vampiro. Y también una forma de llamar su atención. Era un riesgo que debía correr. sé que no será así. Jazz. «Hazlo. mi amor. Paseó la mirada por la estancia en busca de cualquier cosa que sirviese para cogerlo desprevenido. a pesar de la sofocante presión que sentía en la . Temía que pronto estaría tan débil que no soportaría ninguna de las macabras fechorías que podrían pasar por la mente de Clive. tu bruja y tú no sólo follasteis. Sabía que todos eran esclavos sometidos a ese mismo proceso. —Ya no soy humano. mezclando sangre y sexo por así decirlo — prosiguió.179 - . Hace no demasiado tiempo. cuando lo has hecho con tantos y no has logrado nada. no iba a quejarse de que Nick entrase en mente. La mimó como quien trata de vivir un rescoldo. por muy dolorosa que fuese. y cómo permitía que sus invitados se excedieran con ellos. Pensó en los siervos que él llamaba irónicamente empleados. No somos comida. La sangre dejó de manar hacia el cuenco. la idea de mantenerlo a él como bocado permanente no me disgusta. No creas que alcanzarás tu objetivo por drenarme la sangre. Y si mantengo a Jazz. sonriendo ante el evidente desconcierto de Jazz—. Por fin encontró una diminuta chispa de poder en su interior.» Por una vez. sino que intercambiasteis una magia que produjo algo nuevo —reveló. «Esta vez morirá de verdad. La sangre volvió a fluir fluidamente hacia el recipiente—. «Haz lo que sea necesario. Oh.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR un tiempo —se acercó al altar y oprimió el tubo. sí.

Unos gritos provenientes del tapiz invadieron la sala. así lo digo! —en ese instante. enviando más oleadas de aire helado al tiempo que los espíritus huían de su prisión textil. observando la inminente destrucción de otro de los suyos. como si no fuese más que papel. helando a Jazz hasta los huesos antes de alcanzar el tapiz. Allí también había almas cautivas. pero si conseguía liberar a las sombras y matar a Clive de paso. confirmando que había estado allí y que nunca volvería a hablar o a compartir un paseo con Nick—. La chispa de poder que había avivado tan diligentemente para destruir el tapiz rugió hasta volverse un infierno. maldita sea. cada vez más encogido por los rostros que asomaban desde el exterior del denso cristal. El denso tejido se agitó con violencia. reparando en el dolor de su expresión. El dolor le devolvió al instante presente—. pero fue consciente de que su magia oscura . extendiendo los brazos como si intentara evitar lo que ya no tenía remedio. ¡Se acabó.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR mente—. Criaturas que destruiste por un siniestro poder al que ni siquiera puedes recurrir. La visión se le emborronó momentáneamente mientras lo que fuese que anulaba a magia trataba de castigarla con oleadas de dolor que mordían despiadadamente cada una de sus terminaciones nerviosas. Un gorgoteo resonó en su garganta.180 - . y que hasta hacía un momento había estado oculta detrás del tapiz. Jazz miró a Nick. ¡Mira de todo lo que te has ocultado todas estas décadas! Lo que ves es el producto de tu creación. La muerte no era su primera opción. Un enorme estallido de aire helado invadió la cámara. La agitación de Clive causó un cambio en el poder que ocupaba la mazmorra que Jazz enseguida notó. Jazz trató de centrarse en la ventana que iba del suelo al techo. ¡Míralos! —tiró de las argollas hasta arrancarse la piel de las muñecas y sangrar. porque antes de que termine aquí. e inmediatamente supo que lo siguiente que ocurriese podría acabar con los dos. Pero luchó para repelerlo. Mudas bocas se abrían y cerraban en sordos gritos de angustia mientras contemplaban a su captor. Clive giró bruscamente. Antes de poder dar un paso. viendo los familiares rasgos del sire de Nick ante ella. ¡Imágenes que nos revelan lo que hay más allá! ¡Revelaos porque. No perdió tiempo y se puso a buscar una fuente de poder enterrada en las paredes. Pero sus motivos se movían. sabía que sus muertes merecerían la pena. Las sombras atrapadas en la propiedad miraban ahora a través de la ventana. Instantes después. Deseó que así hubiera sido. Clive. Jazz no se equivocaba. lanzó cada partícula de poder hacia el pesado tapiz. Al principio pensó que la habían tapado con algún tipo de papel estampado. se quedó inmóvil. —Flavius —susurró ella. el sonido del antiguo material haciéndose pedazos resonó por toda la mazmorra. ¡Eres una bestia que ha perdido toda su humanidad! —gritó con fuerza suficiente para hacer el cristal añicos. —¡No! —gritó al ver el tapiz destruido. ellos serán libres y tú no serás nada! —¡Maldita zorra! —gritó Clive a su vez. porque las sombras habrían irrumpido y hubieran plantado cara al que las encerró en un plano de sombras sin posibilidad de escape—.

como si el poder que había invocado pudiese cortar en dos la misma atmósfera. —¿Qué estás haciendo? Podría haberlo hecho trizas sólo con la mirada. De repente. por mucho que el dolor de su cabeza se incrementara hasta el punto de temer que le explotara. pero la próxima vez tendría que quitar todos los frenos. Su pelo se agitó en el aire y se arremolinó en torno a su cabeza con un estallido de magia mientras su piel parecía vestirse de innumerables chispas multicolores. Ruego que las cosas vuelvan a su cauce de corrección —levantó la cara mostrando una amplia sonrisa. —¡Pido que quien pueda terminar con esto venga a este sitio! ¡Que se le garantice la oportunidad de afrontar a quien le hizo daño y que así pueda enmendar las cosas! El aire chirrió con el abrumador olor a electricidad mientras su poder volvía a concentrarse a su alrededor. dificultando la respiración mientras las antorchas titilaban vivamente bajo la oleada. Por un momento sintió que la cabeza le iba a estallar. Había tenido suerte con el tapiz. Lenguas de fuego surgieron de debajo de las piedras. dejando una quemadura que olía a azufre. El aire se densificó con el poder. No muestres piedad por quien les roba el sustento de su existencia.181 - . —¡Invoco a la diosa del Juicio! ¡Suplico que hagas con esta criatura de las artes oscuras lo que se merece por retorcer el poder para su beneficio personal sin respetar la existencia ajena! —dijo. Era. Permite que las víctimas que caminan entre los dos mundos lo juzguen como es debido. pero aguantó por los pelos—. haciendo que Clive trastabillara.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR podría imponerse a la de ella y derrotarla. Clive tenía los ojos abiertos como platos y sintió que el poder de Jazz lo rodeaba con una inesperada vehemencia. si te mato primero! —rugió Clive. Un temblor recorrió la cámara. «Hazlo.» La reconfortante voz de Nick anidada en su mente le otorgó la fuerza que necesitaba. Por un momento. pero ya había rebasado el umbral de sentir la quemadura o el dolor que se aferraba a su cabeza. No muestres piedad por quien no ha tenido compasión hacia los hijos de la noche. tratando de absorber todo el poder posible. ¡Pido que no pueda volver a crear nada que camine entre dos mundos! —Jazz aumentó la intensidad un grado más. Su anillo de feldespato brilló con un fuerte tono azul pálido que le quemó la piel. Era un riesgo que debería correr. avanzando hacia ella con los brazos extendidos. Dio un profundo suspiro y supo qué decir exactamente para maximizar el efecto—. y lo partió en dos. Alargó el brazo para agarrarse al borde del altar y no perder el equilibrio. respiró una profunda bocanada del denso aire y atesoró el poder que la atravesaba—. . convencida de que en ese momento sería capaz de hacer cualquier cosa. una bruja determinada a acabar con el malo. tuvo muy claro lo que necesitaba. —Arreglar las cosas —volvió a cerrar los ojos. —¡Maldita zorra! ¡No vas a arruinarme esto! ¡No. Un trueno desgarró el cielo nocturno. mi amor. más que nunca. Jazz no se sobresaltó cuando un rayo chocó con el suelo de piedra. Jazz temió que se declarara un incendio del que no podrían escapar.

el vampiro esbozó una cansada sonrisa. puedes hacerlo! ¡Abandona tu refugio para juzgar al que ha hecho mal a tantos! ¡Porque yo lo digo. reparó en que sacando todo el poder de la casa. pero no estaba dispuesta a guardar silencio a esas alturas—. ¡Irma.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz sabía que si no terminaba enseguida. la haría pedazos. y en su ira no daría cuartel a Nick. impediría que Clive lo empleara. A la vista de su enfurecida expresión. —Permite que quien puede terminar lo que he empezado abandone su lugar acotado y se una a mí. ¡maldita sea! —sus pulmones empezaron a arderle. Lanzó una rápida mirada a Nick.182 - . Adivinando sus intenciones. por mucho que ansiara su sangre. maldita sea! . Porque así lo digo.

se topó cara a cara con Clive—. Muchas sombras intentaron romperlas. omitiendo su garganta rasgada y el intenso dolor de sus brazos y muñecas cuando volvía a tirar de las cadenas—. notaba que el suyo iba aumentando. ¿qué padecimientos has tenido que sufrir mientras estabas en este horrible sitio? —al darse la vuelta.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Capítulo 19 —Olvídate de que te folle hasta la muerte y luego te deje a los demás. Se apoyó sobre manos y rodillas. ya sabes lo que quiero decir —a medida que su furia se intensificaba. pero no lo consiguieron. cariño. impulsado por el ansia de venganza. Y te va a dar tu merecido —concluyó Jazz con toda su maldad de bruja. su imagen parpadeó hasta parecer sólida—. Tú eres el maldito bastardo que puso todo ese aceite asqueroso sobre mi coche. No puedes controlarla. Un grito femenino se vio súbitamente cortado cuando una mujer irrumpió en la cámara desde la nada. —¡Ha funcionado! ¡Jazz. Jazz perdió el equilibrio y cayó hacia delante. ¡Tú! —restalló. Mi pobre niña. Lo único que la mantuvo en pie fueron las argollas que aún apresaban sus muñecas. lo conseguiste! Te dije que lo conseguirías —chilló Irma mientras miraba a su alrededor. levantando el bolso como si fuera a golpearle con él—. La arrogancia de la que había hecho gala hacía tan sólo un momento había desaparecido. ¡Me diste un susto de muerte! Bueno. Sonrió al ver que Irma se detenía el tiempo suficiente para pasear la mirada por la cámara. ¡Es imposible! —se puso en pie como pudo y empezó a retroceder al tiempo que ella avanzaba hacia él.183 - . Clive se desparramó en el suelo de forma poco digna. El asco se cruzó por su expresión antes de que devolviera su atención a Clive. Nadie puede —a medida que él perdía su poder. —No puedes estar aquí. que se arrastraba hacia atrás para mantenerse alejado de Irma—. ¡Ninguna sombra puede atravesar el umbral de la mansión! Yo mismo coloqué las protecciones hace años. El aire que los rodeaba refulgió y tembló hasta parecer que aplastaría el lugar. Su rabia se había visto sustituida por puro terror que provocaba temblores en sus extremidades. y ahora se parecía más a un animal aterrorizado que a un hombre consciente de ser invencible. . sus rasgos más distorsionados si cabe. capullo —espetó Jazz. Eres un hombre malvado y tienes que responder por tus crímenes. Sus pálidos rasgos adquirieron un tono gris terroso—. Estaba desconcertada por el estado de Jazz y se tomó un segundo para mirar a Nick—. Ella no es tu sombra. Adoraba ver cómo el malo recibía su merecido. —Fracasaron porque las sombras de las que te protegías eran creación tuya. ¡Te voy a matar ahora mismo! —Clive casi la alcanzó cuando toda la sala se estremeció como si fuese presa de un descomunal terremoto.

va más allá de todo lo descriptible —avanzó hacia él. al Titanic. colega. maldito hijo de perra? Lo que me hiciste ese día ya era malo. corrió como pudo hacia el altar y quitó suavemente la aguja del brazo de Nick. Primero se oyó el sonido del cristal al romperse.184 - . Tiró de los densos eslabones y luego buscó la cerradura. Lo mismo le ocurrió en brazos . El horror que sus víctimas habían experimentado a sus manos se volvía ahora en su contra. ¡maldita sea! —ordenó. Los hilos de sangre pronto empezaron a manarle de la boca. el pelo agrisado de Reeves empezó a crecer. Jazz cayó sobre la piedra y se dolió de los cortes de las manos. Cuando Clive levantó los brazos obedeciendo a su instinto de protección. Se levantó. Un hilo de sangre empezó a surcarle la frente. Por no hablar de la época disco. volviéndose de un blanco amarillento. Este cayó de rodillas. Sabía que habría gritado como una cría si una de ellas la hubiese tocado. Volvió su atención a las cadenas. Puso una mueca al ver la sangre derramarse por su muñeca. seguido del de la caída de los cristales sobre la puerta y el suelo. Sus gritos de horror se extendieron por toda la mazmorra. al tiempo que su piel ennegrecida y resquebrajada acababa de desprenderse del cráneo. —Diría que está muerto del todo. Nos vamos de aquí juntos —se frotó las palmas ensangrentadas en los muslos desnudos y empujó las cadenas a un lado hasta que Nick pudo deslizarse fácilmente por debajo de ellas. Al destruir a Clive. Irma —susurró Jazz sacando fuerza de flaqueza—. el bolso aún en alto para golpearlo. la mansión caerá también. a Pearl Harbor. Como en una película animada. —A por él. Juró entre dientes al no encontrarla. Porque así lo digo. vas listo. Afortunadamente. agarrando uno de los eslabones. junto a lo que Jazz supuso que eran miles de sombras. a medida que su piel se ennegrecía y resquebrajaba. —Si crees que he hecho todo esto para abandonarte. No me voy sin ti —la determinación le dio la fuerza necesaria para fulminar los eslabones. —Me alegro de que no hayas perdido tu toque —susurró Nick con una débil sonrisa—. ¡Pido que las sombras sean liberadas para que ejerzan su propio juicio! —su voz se quebró en la última palabra. tú no —le recordó. pero todas se centraron en Reeves. pero esto… —hizo un gesto hacia la ventana—. Irma pasó a través de él. por sólo mencionar algunos. dejando tras de sí el desnudo hueso blanco. tapándose la cabeza mientras las sombras se le echaban encima. pero fue suficiente. Jazz logró deshacerse de las argollas y caer de rodillas. la nariz y las orejas.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Irma vio las caras que se agolpaban en el cristal. seguido de otro. —Sobreviviré al derrumbe de la casa. Tienes que salir de aquí ahora mismo. la herida se cerró sola ante sus ojos. ya que la magia era lo que la mantenía. He oído que su corazón dejaba de latir —dijo Nick. Se tambaleó un poco al levantarse. —¿Qué clase de maldad has estado practicando aquí. —Hemos sobrevivido a la peste negra. Una vez esfumado el conjuro que le impedía usar la magia. —Libera a quien no merece el cautiverio. El frío aire nocturno se coló en la cámara. aceptando el hombro que le ofrecía Jazz.

las autoridades no lo comprenderán y pronto estarán aquí. el material de tortura que había en la cámara fue desintegrándose lentamente. inconscientes de que podían haber sido las siguientes víctimas de Clive en su ansia de poder oscuro. Por mucho que me guste verte desnuda. también estaban huyendo. convirtiendo las cortinas de seda en antorchas. La planta principal estaba inmersa en el caos. La explosión de una casa no pasa fácilmente desapercibida. Las llamas lamían las paredes. Un instante después. —No. —Vamos —susurró Jazz. mientras que los vampiros. a las manchas de quemaduras y el agujero en el suelo—. quizá nos vendría bien encontrar algo de ropa. He abandonado el coche —giró sobre sí misma. —Lo han juzgado y han sido liberados de su última atadura al mundo —miró más allá de Nick. —Y ya es historia —dijo Jazz. Irma contempló lo que quedaba del cuerpo de Clive y su sonrisa desapareció. tenemos que irnos de aquí. Flavius desapareció. Nick repitió el gesto. Nick meneó la cabeza.185 - . fueron capaces de levantar la pesada barra de madera que atrancaba la puerta y abrirla. Se esforzó por mantenerlo firmemente agarrado—. como suele decirse. manteniendo su brazo alrededor de Nick para ayudarle a subir las escaleras. la túnica se aplanó hasta no cubrir más que el suelo y unos polvos gris pálido. podemos encontrar a alguien —susurró Jazz. Ay. —¡Lo he conseguido Jazz! —dijo una sonriente Irma. Se volvieron hacia los restos de Clive. el hierro ahora oxidado por el tiempo y la sangre. sintiendo que una lágrima se le escapaba de un ojo—. Todos los susurros que ella había escuchado al entrar en la propiedad quedaron en silencio. la Madre Naturaleza se va a cabrear conmigo por esto —hizo aspavientos cada vez que los pies desnudos tocaban los cristales rotos del suelo. no los usaré como lo hizo él. pero Nick tiró de ella para detenerla. Las prendas que habían llevado antes aparecieron de nuevo sobre sus cuerpos—. Justo cuando su cuerpo se reducía a lo que debía ser. —Fue por una buena razón —se volvió hacia Jazz—. Gracias —de repente pareció desconcertada y desapareció en un abrir y cerrar de ojos. No queremos llamar la atención más de lo debido en caso de que alguno de los matones de Reeves siga por ahí —se dirigió hacia las escaleras. —Si necesitas sangre. Aquellos a los que Clive había esclavizado corrían por todas partes en busca de la primera salida que pudieran encontrar. Nick se apoyó en ella con todo su peso.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR y piernas. lo conseguiste —le devolvió la sonrisa. Tienes razón. En apenas un instante. Había cuerpos tirados en cada habitación por la que pasaron. Entre los dos. . —Sí. consciente de su debilidad. Probablemente de una vez por todas —sintió que el suelo temblaba bajo sus pies. de repente aparecida ante ellos—. Sonrió y saludó con la mano derecha. —¿Eso es todo lo que quieres? Pan comido —Jazz pasó una mano por encima de ambos. La sombría forma que había sido Flavius seguía allí. —Mientras ponemos tierra de por medio.

Han podido cruzar y liberarse. Habida cuenta de todo. Nick parecía triste mientras observaba la extensión de la propiedad. Volvió la cabeza cuando su brazo se puso tenso—. Jazz puso una mueca al oír las sirenas. fue Nick quien agarró a Jazz y tiró de ella para protegerla de la lluvia de cascotes y llamas. —No merecían esta muerte —murmuró—. que incendiaron los árboles cercanos. demasiado cansada como para elaborar otro conjuro mejor. feliz por no ver más sombras de expresiones tristes merodeando por la zona. azuzados por el rico aroma cobrizo. Apuró el segundo y giró la cabeza. Esta vez. —No son mis personas favoritas. la casa empezó a derrumbarse sobre sí misma. A juzgar por las abolladuras de los lados. Nick —le susurró al hombro. Ninguno de ellos se sorprendió de que todos los vampiros de la propiedad la abandonaran inmediatamente. estirándose hacia arriba y besándole en la mejilla. El fuego se extinguió de inmediato. —Se han ido de verdad. por mucho que te adoren. el fuego era su mayor enemigo. detrás de los camiones de bomberos . —Salva a los árboles —dijo Jazz automáticamente. ay —dijo. ¿Lo sientes.186 - . Aferró el cuenco con ambas manos y se lo tomó de un trago. —La policía. más rápida es la respuesta. El suelo se estremeció con tanta virulencia que ambos acabaron cayendo. Cuando cruzaron el umbral. podremos salir de aquí a tiempo —casi perdió el equilibrio cuando la casa volvió a temblar. Son libres —repitió. —Puede que si de vez en cuando fueses más agradable con ellos no te causarían tantos problemas —sonrió el vampiro. Lo hemos conseguido. viendo el coche de incógnito del sheriff aproximándose por el camino. la mansión de dos plantas ahora reducida a una inmensa hoguera. algunos de los invitados que huían de la catástrofe no tuvieron cuidado. es lo mejor que podía hacer. Los colmillos de Nick se extendieron. Jazz miró alrededor. Jazz lo rodeó con los brazos. El único vehículo que quedaba era la limusina aparcada no demasiado lejos. Diría que es sangre pura. Ay. Lo apoyó contra una pared y se metió en una habitación. Su sonrisa y sus lágrimas estaban iluminadas bajo la luz de la luna—. —Pero es libre. Cuanto más caro es el vecindario. A Flavius se le ha negado la muerte de un guerrero. Apenas había terminado cuando ella se lo quitó de las manos y le dio otro.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Jazz sopesó su debilidad e invocó una maldición que trajo una leve capa de humo mágico al aire. Después de todo. Se encogió ligeramente de hombros—. Con suerte. pero el experto eres tú —se lo paseó bajo la nariz. que no parecían estar ya muy lejos. Nick se sobresaltó. Salió de ella con un cuenco en las manos. —Venga. Nick? —miró a la casa destruida. que se ganó hace tanto tiempo. Debí imaginar que no tardarían en venir. —Bébetelo. Hasta la piscina se había colapsado.

Ahora mismo no es la mejor idea —y el trueno se silenció. —Oh. —¿Cómo es que no me sorprende encontrarte aquí? —dijo el detective Larkin.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —. y se la llevó a la limusina. así que os espero en la comisaría a las nueve. Antes de que Jazz rodeara el capó para subirse al asiento del conductor. Y no me comas la cabeza con tus rollos. Apuntó con dedo acusador a la bruja—. Nick. Jazz se aseguró de que sus propias ropas pareciesen arrugadas y raídas y sus caras manchadas de hollín. Necesitamos las declaraciones de los dos. detective —dijo. Mire. El canal meteorológico ha dicho que mañana será un día muy soleado. El hombre suspiró en cuanto los vio. Estábamos en la fiesta y lo siguiente que supimos es que alguien gritaba que se había producido un incendio —explicó Nick—.187 - . —¿Y habéis decidido quedaros por aquí como dos buenos ciudadanos para prestar declaración. sino con lo que había pasado antes. volviéndose a Nick. En el sentido más estricto del término. Larkin miró a ambos con gesto severo. Larkin regresó donde estaban. pero creen que puede haberse debido a un cortocircuito —les dijo—. —No planeé nada. ¿Alguno necesita que lo atiendan? —Sólo hemos sufrido cortes y magulladuras durante la estampida en la casa. No ha especificado si de la mañana o de la noche. —¿Qué le vas a decir al detective Larkin cuando no te presentes por la mañana? —preguntó Jazz—. La casa es bastante vieja y a saber cuándo fue la última vez que revisaron la instalación. aflojándose la corbata. y para cuando logré volver a encontrarla. se lo juro. El coche se detuvo cerca y de él salió un hombre con un traje arrugado. y se dirigió hacia el jefe de bomberos encargado de la operación. sé que necesita nuestra declaración. pero ¿podría esperar a mañana? Ha sido una dura noche. detective Larkin —dijo ella. si alguna vez ha habido un buen momento para que te hagas pasar por un poli malo capaz de lidiar con esos tipos es ahora. Nick apretó el brazo de Jazz para que no dijese nada. La gente empezó a correr hacia las puertas y no pudimos evitar ser arrastrados por la marea. mirando hacia la casa destruida y luego de vuelta a Jazz y a Nick. —Dudo que nos crea —murmuró Jazz. No tengo nada que ver con esto. no tuvo nada que ver con el incendio. ¿me oyes? Jazz se guardó el gruñido. —Allí estaremos. —No sabrán qué ha pasado hasta que puedan analizar los escombros. considerándolo claramente la voz de la razón—. —Hemos terminado por ahora —dijo. Jazz y yo nos separamos. diciendo la verdad por una vez. todo el mundo había desaparecido —se frotó la cabeza como si le doliera—. Eh. —Ha dicho a las nueve. a mí sí que me cree —sonrió Nick—. echó una última mirada a la destrucción y levantó la cara hacia . Es en ti en quien no confía —miró hacia arriba cuando resonó un trueno en el cielo—. no es así? —dijo. detective.

y elevó su cara hasta la suya. —Sí. Recorrió la maltrecha piel con los labios y alivió su dolor.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR el cielo. repasando la forma de su oreja con la lengua—. Se volvió hacia Nick. Dejó el coche en el aparcamiento y rodeó el edificio . notando un leve rastro de mal olor. justo cuando una gota de lluvia se le estrelló encima. —Buen trabajo. Pero pienso buscar la forma de asegurarme de que no vuelva a traicionarme nunca —aseguró mientras se incorporaba a la autopista. Con un poco de ayuda mágica. Jazz deslizó su lengua en el interior. Se quedó allí de pie un instante.188 - . pero la idea de quitarle poco a poco la ropa le sedujo más. Madre Naturaleza —susurró antes de subir al coche. cariño —dijo él. estirando la mano y acariciándole la cara. —Yo también quise arrancarle la garganta cuando empezó a quitarte la sangre —dijo ella. —Gracias. —¿Vamos a mi casa? Jazz sonrió y pisó el acelerador. —Sí. acunando la cabeza de Nick sobre su pecho y acariciándole el pelo. Hurgaste en lo más hondo de tu poder y sacaste a quien podía destruir a Clive Reeves. hacerle pedazos cuando te golpeó. Un mudo gemido salió de sus labios cuando él pasó delicadamente sobre las magulladuras de su piel. acariciándole el muslo. —Quise arrancarle la garganta cuando le vi hacer eso —murmuró contra su piel—. los besos se habían quedado cortos. Con tanta adrenalina corriendo por sus venas. antes de cubrirle la boca con la suya. —Lo has conseguido. llamaremos la atención del detective Larkin —murmuró Nick. —Eso se recupera con una de las cataplasmas de Lilibet —susurró ella. la leve lluvia se convirtió en un torrente. Pero Nick tenía otra idea. Jazz —le dijo el vampiro con suavidad—. la cara vuelta hacia él. enroscándola con la de él mientras tiraba de las solapas de su traje. Nick miró por encima del hombro a la parte de atrás de la limusina. ¿verdad? —sonrió. Lanzó un agotado suspiro y posó la cabeza sobre el cabecero del asiento. Jazz asintió. Estuvo tentada de anular el conjuro. disfrutando del poder purificador del agua fría sobre su piel. No sé tú. En segundos. que estaba encogido en los confines más sombríos del vehículo. Pero necesitaba más. —¿Está Krebs en casa? —¡preguntó Nick. pero no me atrae nada la idea de pasar el resto de la noche en la cárcel por escándalo público. —¿Qué crees que habrá sido de Sombra fétida? —Quién sabe. Nick le bajó el escote hasta desnudarle un pecho. El fuego acabó extinguiéndose bajo la lluvia. orgullosa del logro de haber derrotado a su enemigo. —Si no salimos pronto de aquí. fue fácil saltarse literalmente los semáforos en rojo y llegar al paseo en un tiempo récord. —Lo mismo digo —y encendió el motor.

Él no se molestó en encender las luces. ¿qué iba a ser de ella? Sabía que no podía volver a la vida para la que la habían entrenado. dejándole la iniciativa. Pude anular el conjuro ilusorio antes. Espero que también os alegréis de que Clive Reeves haya recibido el castigo que se merecía. ¿Acaso su presencia allí significaba que le habían levantado el destierro? Y. donde continuaron lo que habían empezado nada más llegar al apartamento. —¡Hemos sobrevivido! —Así es —dijo antes de volver a conquistar su boca. si era el caso. —Sé que el Protectorado sólo se alegra de que los suyos ya no corran peligro por culpa de Clive Reeves —repuso Jazz. Nick enroscó sus labios en su boca y entró más a fondo. —No quiero hacerte daño —susurró—. quien llamó su atención. Has perdido mucha sangre en ese sitio. de pie en una familiar sala de paredes de piedra. Cuando sus ojos se ajustaron a la oscuridad. Después de una ducha. El aliento de Jazz se entrecortó en el pecho cuando vio las sombras que cruzaban la cara del vampiro. Jazz estaba lista para caer redonda en la cama. Decidió poner a prueba su teoría—. Pero pensó que no era el mejor momento para jactarse. joven Griet —dijo Eurídice—. reparó en el buen gusto del diseño del apartamento. Nick se abrió más de piernas y apretó las palmas sobre sus caderas. Jazz pensó que salvar a los vampiros le había metido en problemas… otra vez. Sentía el cuerpo de Nick siguiendo la curva de su espalda. Ella se encaramó a él. pero era más divertido esperar —dijo ella. . Has enmendado muchos males esta noche. Pero fue una. Parte de ella deseaba echarles en cara que había triunfado aun sin su ayuda. Apenas había cerrado los ojos cuando una vertiginosa sensación se adueñó de ella. Varias mujeres de edades y túnicas variables en el color estaban sentadas tras una mesa de piedra. —Tengo entendido que el Protectorado está muy contento con tus gestas. —¿Acaso parezco débil ahora? Jazz echó la cabeza hacia atrás y rompió a reír. rodeándole las caderas con las piernas.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR siguiendo a Nick para tomar las escaleras que bajaban hasta su refugio. Nada de ataúdes. sin perder la cautela. Visto que el Alto Consejo Arcano no parecía alegrarse y que ni siquiera la habían invitado a sentarse. Habían pasado demasiadas cosas durante los últimos siete siglos. Se rió mientras sus labios se frotaban contra su erección—. Abrió los ojos de repente y se encontró con la túnica lila puesta. y ella permaneció pegada a sus talones. elevándose para luego anidarse sobre el pene. Ya no era la joven bruja de entonces.189 - . Jazz se llenó de una mezcla de esperanza e incertidumbre. Pero lo que saltaba a la vista era la gran cama. —¿Cómo…? —lo demás fue ininteligible cuando Nick se le echó encima y le dio un intenso beso. con una túnica verde esmeralda.

—Eh. Además. aparte de la pérdida de sangre. pero se dio cuenta de que no serviría de nada. si nos queremos poner técnicas. Al quitarle la vida. la poderosa. Eres una bruja arrogante que aún no sabe qué lugar ocupa. —Si te mantienes alejada de los problemas —dijo. Tiene previsto tratar ese tema contigo más adelante. Por no decir que la Madre Naturaleza no estaba nada contenta cuando invocaste el relámpago. teniendo en cuenta lo que ha estado haciendo durante tantos años. aunque hubiese encontrado la forma de transferirse a otro cuerpo en el momento de su muerte. Mientras contemplaba su quieta figura. Volvió a mirar a Jazz. pero no merecía seguir existiendo. que resolver. —He dicho que el Protectorado está contento. ¿De verdad esperabas que levantáramos tu destierro y te diésemos la bienvenida entre nosotras sólo por haber enmendado ese desastre? —su sonrisa era tan dura y remilgada como la del Bibliotecario—. asintiendo varias veces. no que nosotras lo estemos. La convocatoria al Alto Consejo Arcano no le había dejado de muy buen humor. Sólo he corregido un error. estaba conmovedor. Fuese como fuese. —Por lo que decís. ya lo maté hace setenta años. Se giró con la intención de despertarlo. no parece que el Protectorado tenga problemas para creerlo —argumentó Jazz. —No te hagas la listilla con nosotras —espetó Kabira. Salió de la cama. buscó ropa por la habitación y dio con una camiseta y unos pantalones cortos que esperaba que no se le cayesen antes de llegar a casa. Por el momento. Pero eso no sería nada cuando averiguara que había perdido a Sombra fétida de su cartera de clientes. y después de su tumultuosa noche. como si estuviesen manteniendo una conversación puramente mental. Es más. Además. Jazz se quedó boquiabierta. muchas otras han podido deshacerse de sus vínculos terrenales. la limusina. —¿Un siglo? Un momento… —pero no tuvo tiempo de completar la frase. Jazz juró que . con un tinte de duda al respecto—. sabía que Nick necesitaría descanso para recuperar todas sus fuerzas. Ya había amanecido.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR La leve sonrisa de la bruja mayor no le proporcionó ningún alivio. tenía daños colaterales. a saber. La casa se derrumbó a falta de la magia de Reeves y pienso volver allí para limpiar cualquier rastro de su poder. pues sí —pero matizó—: Sé que se ha destruido una vida. ¿qué pruebas tienes de tu éxito? La casa no es más que un recuerdo. la propiedad carece de prueba alguna de lo que allí ocurrió. que estaba sentada a la izquierda de Eurídice—. Estaba segura de que Dweezil se irritaría profundamente al verla. Las sombras lo mataron y se liberaron. revisaremos tu situación dentro de un siglo. —¿Disculpa? —¿Creías que te íbamos a levantar el destierro sólo porque dices haber destruido a Clive Reeves? —inquirió Eurídice. No ha muerto ningún inocente.190 - . Estaba de vuelta en la cama con Nick. ¡Está hecho! Eurídice miró a cada una de sus compañeras. obviando en este punto lo que le había pasado—.

escuchó una dura percusión proveniente del interior del garaje. Mientras bajaba de nuevo las escaleras. —No —repuso ella. —¿Hay alguna probabilidad de que me cuentes lo que ha pasado? — oyó decir a Krebs a sus espaldas. —¡Lo conseguimos. y fue perfecto. —Esto sí que es duro de ver —contempló Jazz con horrorizada fascinación. pero se aseguró de que no pudiesen cruzar el umbral de su mansión para matarlo. ese estilo no encaja nada contigo. Incluida Irma.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR encontraría a esa pútrida criatura y le haría pagar por lo que hizo. Los gritos y los meneos de la cadera no combinaban muy bien en Irma. —Vaya. bailando el resto del camino hasta la cocina. Clive temía a los espectros que merodeaban por sus terrenos porque era consciente de cuánto lo odiaban. ¿quién ha llamado su atención ahora? —murmuró. Jazz! ¡Has conseguido que deje el coche! —gritó. Terminó de subir y se tomó una larga ducha caliente. Cuando accedió al garaje. acompañado de una voz absolutamente desafinada. devolviendo la sonrisa y brindando con su taza de café—.191 - . La dobló cuidadosamente y la dejó sobre la cama. y aceleró el paso. Imaginó que olía el aroma de Nick a pesar de que la prenda estaba limpia. Krebs salía de la cocina con una taza de café cuando Jazz se coló en la casa por la puerta trasera tras un rápido viaje para cambiar la limusina por su Thunderbird. . —Es sencillo. subiendo las escaleras. Nada más hacerlo. quitándole la taza de las manos y bebiéndose el contenido—. curiosa. Estaban condenados a permanecer atados allí hasta su muerte. por aquí? —se dijo. donde rellenó su taza de café antes de salir. —¿Irma está viva…. Irma —dijo. Gracias —acunó la taza en su pecho y se dirigió hacia las escaleras. Irma ya no estaba dentro. —¿Tiene algo que ver con el incendio de la mansión de un famoso actor de películas de terror? Jazz se detuvo en el quinto peldaño. se encontró a Irma de pie junto al asiento del copiloto moviendo los labios como ninguna mujer de su edad haría. Eres la única que podía hacerlo. —Sigo sin comprender cómo fue posible —dijo la fantasma. Pero Jazz no tenía por qué aguarle la fiesta. —Lo hiciste muy bien. Irma imitó a Jazz en su sonrisa. —Vaya. eh. Cuando la fantasma se dio la vuelta. Estaba sonando We Will Rock You. —No estoy para bromas —dijo. antes de ponerse su propia ropa. Fuiste lo que menos se esperaba. —Los únicos fuegos que me gustan son los de la estufa o la chimenea. Irma abrió mucho los ojos y esbozó una amplia sonrisa. de Queen. oyó a Billy Joel cantando melodiosamente desde el piso inferior. Cogió la camiseta y se llevó el suave tejido a la nariz.

—¿Qué demonios…? —empezó a decir. te has liberado del coche. ¿Nicky está bien? — preguntó. Irma sonrió. Irma. paseando la mirada por el garaje—. Anoche tenía bastante mal aspecto. —No me estás tomando el pelo como de costumbre. —Bueno. Miró hacia abajo y vio que había metido la zapatilla en una enorme masa ectoplásmica. y mucho menos con una muerte violenta—. —Y también he podido salir del coche. cuando sintió que su pie cedía en el suelo. Esos fantasmas lo mataron. murmurando que algunas personas nunca están contentas con lo que tienen. No sería la morada perfecta. —Bueno. girándose. como todos los que conozco están muertos. Así que supongo que será mejor que te pongas a trabajar en un conjuro que me saque de aquí permanentemente.192 - . pensativa. y tomó una decisión. pero Irma se merecía los halagos. Y un calefactor portátil no me vendrá nada mal. —¿A cualquier sitio? Jazz asintió. correr como loca hasta Nebraska o lo que te dé la gana. Es sólo que me hubiese gustado no volver aquí. Tomó lo que quedaba de sus existencias y lo hubiese seguido haciendo si no lo hubiésemos detenido. Pero ¿podemos pintar el interior de un bonito rosa. Puedes dar tranquilos paseos. O quizá podríamos hacer un pequeño apartamento en la parte de arriba. Se lo merecía. Siempre has dicho que ahí arriba no hay más que trastos. recordando lo bien que se había recuperado—. o quizá un verde pálido? ¿Y qué me dices de unas cortinas? Una dama necesita privacidad. pero si Irma encontraba su propio camino. o casi. Creo que estaba lista para seguir mi camino —puso una mueca mientras golpeaba el salpicadero con la mano enguantada—. Y un buen día de descanso rematará la jugada —se dirigió hacia la silla en la que se había sentado Nick la noche en la que los tres vieron la película—. Por todo lo que ella estaba familiarizada con la muerte. aun estando muerta. Un ligero llanto llamó su .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR —Entonces me alegro de haber sido de ayuda. supongo que me quedaré por aquí —dijo. Irma. pero sí mejor que lo que he tenido en los últimos cincuenta años —insistió. ¿verdad? —No. Ahora puedes ir adonde quieras. no te tomo el pelo. Jazz flirteó con la idea de no decírselo. no me siento culpable por ello —dijo Irma—. —Se ha recuperado —dijo Jazz. La expresión de la cara de Irma era todo un momento Kodak. —Oh. el precio sería muy alto. No lo habríamos conseguido sin ti —sabía que se estaba arriesgando admitiendo eso a la fantasma. tenía la sensación de que no era el caso de Irma. aunque he de admitir que siempre está guapo. flotando de vuelta a su habitual posición en el asiento—. —Oh. Jazz se dio la vuelta. ¿verdad? —Sí —dijo Jazz dulcemente. Irma se quedó paralizada. —¿Cómo que «oh»? —dijo Jazz. Irma arrugó el gesto.

llena de hiladas de babas ectoplásmicas. y le posaba la mano en la cabeza. Su tamaño era el de un caballo pequeño. No. Por primera vez. —Maldita sea. ¿verdad? Jazz se quedó mirando a la enorme y babeante criatura que le ofreció una asimétrica sonrisa perruna. debí haberte conseguido ese maldito canario —suspiró. Irma parecía insegura mientras avanzaba hacia el mastín fantasma. no. —Me siguió hasta casa mientras volvía de la mansión —dijo con un hilo de voz—. Vio con horror que parte de la sombra se desprendía de la pared y avanzaba hacia la luz.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR atención hasta un rincón oscuro del garaje—. no. . no. no. no. Puedo quedármelo.193 - .

Las brujas y los vampiros no salían juntos. ir en plan muy femenino y pasar una romántica noche con Nick lo era. eso suena a cita —aventuró. —Eso. aguardando para asegurarse de que no se había inventado sus palabras. Puede que con algunos pañuelos de seda en vez de cadenas. —¿En serio? —se le ocurrió repetir la noche. —¿Eh? Su risa le resultó cálida al otro lado de la línea. —Vamos. desde luego. te llevaré a un bonito restaurante y no quiero oír nada sobre que no puedo comer nada sólido y tú sí. Tal como predijo. —Creo que salvar el mundo podrá esperar un par de días. cenar. —Jazz Tremaine. Sólo he tenido que verme con el sheriff en dos ocasiones sin necesidad de comprobar cómo son por dentro las celdas del condado. Pero la idea de tener una cita juntos era muy atractiva. Ella solía amenazar con decapitarlo o clavarle una estaca. Jazz había recuperado su vida. Nick. calefacción central en vez de aire frío y un cálido masaje con aceites. Jazz tragó saliva. ¿Y sabes qué es lo que nunca hemos hecho desde que nos conocemos? Me gustaría tener una cita contigo.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Epílogo Jazz no necesitó mirar la pantalla del móvil para saber que la llamada era de Nick. Había anochecido hacía medio minuto. —Supongo que eso es. Luego podríamos ir a escuchar un poco de música o a bailar. Sí. Te recogeré en tu casa. Se peleaban. pero sin Clive Reeves. Aunque el detective Larkin ya me ha llamado tres veces en lo que va de día. No tendría . Él solía llamarla loca y juraba que se iría al otro lado del mundo para no volver a verla. ¿me harías el honor de cenar conmigo esta noche? Se le descolgó la mandíbula literalmente. Lo mismo digo del detective Larkin —rió—. Y luego se separaban durante diez o veinte años. hacían el amor y luego volvían a pelearse. ¿qué pasa ahora? ¿Hay que salvar el mundo? —preguntó en cuanto cogió la llamada—. Y especialmente ella y Nick no tenían citas. Esta vez hasta me ha salido fácil. Sí. Siguió recibiendo llamadas en su contestador solicitando sus habilidades como eliminadora de maldiciones. No.194 - . Estaba tan perdida en sus pensamientos lascivos que casi no oyó las siguientes palabras. fuegos ni mazmorra. hemos salvado la raza vampírica. Dweezil se puso como un basilisco por lo de la limusina. así que creo que tendremos que ir a verle y declarar para que se quede tranquilo. eh. a eso sí que se apuntaría. pero ella le recordó que el seguro cubriría las reparaciones. se me había ocurrido otra cosa. Jazz. Ponerse algo sexy. —Tienes que hacer algo seriamente con tus habilidades de comunicación. Aunque un Nick desnudo extendido sobre un altar no era mala idea.

y no había besos en el mundo que pudiera convertirlos en príncipes. gente de verdad. Pero puede que quieras saber una cosa. siempre que se mantuviese alejada de los problemas. Si es que eso era posible. Pero por una noche podían fingir que eran…. Con la salvedad de que él era una criatura de la noche que vivía a base de dietas líquidas y ella podía convertir a la gente en ranas.195 - .LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR que volver a vérselas con el Consejo Arcano en cien años. sonrió maliciosamente—. bueno. Nick Gregory —dijo formalmente. . Y Nick quería llevarla a una cita. —¿El qué? —No suelo acostarme con nadie en la primera cita. Y. —Me encantaría ir a cenar contigo esta noche. cuando su auténtica naturaleza irrumpió en ella. como dos personas normales.

Kate Austin y Annette Blair. Nick. Quise escribir fuera de mis coordenadas de comodidad. por asegurarse de que mi cosas de brujas fuesen correctas. Thelma Randall. que ha ido mucho más allá de su deber. sino que demoliera por completo esas coordenadas. de la agencia literaria Larsen/Pomada. ¡son tuyas! Gracias a mis lectores de prueba. Para Lisa de nuevo y Yasmine Galenorn. alias Batgirl. Lynda K. Scott. Terese Daly Ramin. que leyó a Jazz y la adoró tanto como yo. Mi marido. Y para Yasmine. Ella no sólo se aseguró de que lo hiciera. Mi editora. Mi agente. y a todos vosotros desde el fondo de nuestros corazones. que comprende que «oigo» voces en mi mente. Fluff y Puff. Las brujitas. Madelyn Alt. Si alguna vez encuentro un par de pantuflas de conejo como Fluff y Puff. Laurie McLean. Deb Werksman. te adoro por ello. Lynne Michaels y Terese Daly Ramin. Gracias. Irma.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Agradecimientos El camino de crear y finalizar esta obra ha sido toda una divertida aventura. que muchas veces evitó que perdiera el rumbo. latan o no. Candance Havens. Lisa Croll Di Dio. Lisa Croll Di Dio (que me regaló la genial línea del agua bendita).196 - . que siempre me dijo que lo conseguiría. que me echaba la bronca por correo electrónico: «¡Quita el dedo de la tecla de borrado!». Bob. Y no lo habría conseguido sin la ayuda y el apoyo de algunas personas fantásticas. Vuestro apoyo es muy bien recibido. Batgirl. Yasmine Galenorn. Elaine Charton. Jazz. Mi madre. increíbles autores por derecho propio. *** .

Su carrera como escritora se inició cuando vendió sus dos primeras novelas a Silouhette Romance en 1979. The Best Hex Ever (2010) *** .Hechizo de amor (2010) 2. dura ya más de 300 años. Hace algún tiempo que lo dejaron por última vez.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR RESEÑA BIBLIOGRÁFICA LINDA WISDOM Linda Wisdom nació y se crió en Huntington Beach.197 - . Tendrán que dar caza al asesino al tiempo que se sienten cada vez más atraídos y descubren sus verdaderos sentimientos. plagada de continuas rupturas. La apasionada relación entre Jazz y Nick. Nick es un atractivo vampiro tras la pista de un asesino en serie. JAZZ TREMAINE 1. Hex Appeal (2008) 3. pero ahora Nick necesita de la ayuda de Jazz para desenmascarar a un maniaco con poderes sobrenaturales que está haciendo desaparecer a los vampiros. Hex in High Heels (2009) 5. 50 Ways to Hex Your Lover (2008) . así como al Romance Writers of America Rita Award. HECHIZO DE AMOR Jazz es una bruja que siempre anda metiéndose en líos. Sus obras han aparecido en varias listas de ventas de novela romántica y han sido nominadas en diversas ocasiones a los premios Romantic Times. Desde entonces ha vendido más de setenta novelas y un relato corto a cuatro editoriales diferentes. California. Wicked by Any Other Name (2009) 4.

762-2010 Impreso en España .198 - . S. Linda Wisdom © Traducción: 2010. . S.A.Printed in Spain Cubierta: © Getty Images Diseño de colección: María Pérez-Aguilera Primera edición: junio 2010 Impreso por Litografía Rosés.L. ISBN: 978-84-663-1712-2 Depósito legal: B-20. Omar El Kashef Calabor © De esta edición: 2010.LINDA WISDOM HECHIZO DE AMOR Título original: 50 Ways to Hex Your Lover © 2008. Santillana Ediciones Generales.

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