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Anatomia
radiolégica
normal
& reconocimiento radiolégico de los procesos
patolégicos requicre un profundo conoc
miento del aspecto radiolégico de las estructuras nor
tales. El diagndstico inteligente supone conocer el am-
plio rango de varinciones del aspecto de Tas estructura
Anatémicas normales, Asimismo, li mayoria de los pe
ientes presenran muchas de las earacteristicas radiol6-
tgcas norinales, pero son muy pocos los que muestran to-
fas. Por consiguiente, la auseneia de una 0 incluso de
varias de estas caracteristicas en tn individuo no deer
considerarse necesariaunente como anormal
Los dientes
Los dientes se componen principalmente dedentina, con
tuna capa de esmalte sobre la porcién coronal y una fina
De forma caracterisic, ka capa de esmalre ei una ima
gen mis radivopaca que otros tejidos porque es la sus-
Siendo 190% de contenido mineral, produce la mayor
cnentra mineralizada en tm 75% y debido a su menor
contenide mineral, su aspecto radiologico es aproxima.
lamente comparable al del hueso. Debido asu morfolo-
{fis uniforme, la imagen dex dentina es lisa y homoge
clesmalte yla dentin, se vsualiza como una interfase
Clara quesepara estas dos estructuras, La fina caps de ce-
fnido mineral (90%) comparable al de la dentina. Fl ce-
neato no snele observuse radiolégicamente porque
Contrasta poco con Ta dentin y a capa de cemento es
muy delgaca.
re Ia superficie de ka rade (Gig. 9-1).
169We
FIG, 9-1 Los dientes estan formados por pulpa (jlecha en
el segundo molar), esmalte (fiecha en el primer molar), den-
tina (flecha en el segundo premolar) y cemento (normal-
‘mente invisible radiolégicamente).
FIG. 9-2. Veladura cervical causada por Ia sobreexposicién
de la porcion lateral del diente entre el esmalte y la cresta al-
vveolar (flechas).
in las radiogeafias pueden observarse
das difisas con bordes mal definidos en las caras mesial 0
distal de los dientes en las regiones cervicales entre el
horde del esmalte ylacresta del reborde alveolar (Gig. 92).
Este fendmeno, denominado velad
duce por la configuracion normal de los dient
dos, lo que provora tna disminuciGn de la absorei6n de
rayos X en las dveas en cuestién. Ades, la percepeién
de estas areus radioliicidas se debe al contraste con eles
alte ¥ el heso alveolar
cos, Llay que suponer esa radiolucidez en la mayoria de
los dientes y no debe confundirse con caries de la sue
‘que # menudo presenta mn aspecto
Bd a ho a a ae
FIG. 9-3 Conduetos radiculares abiertos en los apices de los
Incisivos adultos (fechas).
La pulpa de los dientes normales se compone de te-
{ito blando y por tanto aparece radioliicida. Las cdmaras
Yylos conductos radiculares que contienen la pulpa se ex
ienden deste el interior de la corona hasta los apices de
lus raices. Aunquela forma de la mayoria de las cémaras
pulpares cs bastante uniforme dentro de los distintos
grupos de dicntes, existen grandes ariaciones entre in-
dividuos en cuanto a st tamaio y la extensién de los
‘cueruios pulpares, Hay que tener en cuenta dichas va
ciones en las proporciones y en la distribucion de: la
pulpa y verificarlas radiolégicamente cuando se plantea
cualquier tratamiento restaurador.
En los dicutes normales completamente desarrollae
dos, el conducto radicular puede extenderse hasta el
pice de la raiz; normalmente es reconocible él fora-
cal (Hig. 93). En otros dientes normales puede
parecer que cl conducto se estrecha en Ta region del
pice y no se distingue cl iltimo milimeteo de su longi-
utd (fig. 9-4). En este caso el conducto puede desembo-
car ocasionalmente en un Iateral del diente, justo un
poco antes del apice radiologico. Los conductos latera-
les pueden aparecer como ramificaciones de un con-
ducto radicular uormal. Pueden extenderse hacia el
Spice y terminar en un foramen normal discernible
pueden salir por un lado de la raiz. En ambos casos ha-
bra dos o mas agujeros terminales que pueden hacer
fracasar la endodoncia en caso de que no se identifi
quen.
En el extremo de la raiz de un diente en desarrollo,
el conducto pulpar se ensancha y las paredes de la raiz
se estrechan rapidamente como el filo de un cuchilloLO. 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
FIG. 9-4 Aunque el conducto radicular es invisible radiol6-
gicamente en los 2 mm apicales de un diente, si existe ana-
t6micamente (flecha).
FIG. 9-5 Una raiz en desarrollo, como demuestra la diver-
_gencia apical alrededor de la papila dental (fecha), que se en-
‘cuentra rodeada por una cripta dsea opaca,
(lig. 9-8). En el hueco formado porlas paredes de la riz
yextendigndose a corta distancia por detras se encuen-
tra una pequea zona radioliicida, redondeada en el
ineso trabecular, rodeada por una fina capa de hueso
hiperostdsico, Esta es la papila demual rodeadla por su
eripta Osea, La papila forma la dentina y el primordio
pulpar. Cuando el diente alcanza la madure7, las pare-
des puipares de la regi6n apical comienzan a acercarse
yfinalmente se cierran. Conviene conocer esta seeuen
Gia y su patron radiolégico para poder valorar el grado
de maduraci6n del diente en desarrollo; también ayuda
ano confundir la radiolucider apical con una lesion pe-
riapical.
un diente maduro puede cambiar fa forma de la
cimaray del conducto pulpares. Con el paso del tiempo
171
se observa una acumnulacion gradual de dentin
fa. Este proceso comienza en la zona apical, prosi-
gue coronalmente y puede dar lugar a una obliteracién
pulpar. Loy traumatisinos dentales (p. ¢)., por caries,
golpes, restauraciones, desgastes 0 crosiin) pueden
timular la producci6n de dentina, provocando una re-
duccién en el tamaito de la camara y los conductos pul-
pares. En estos casos suclen existir evidencias del
Origen del estimulo patolégico. Sin embargo, en el caso
de un golpe en los dientes, s6lo el paciente puede indi-
car la verdadera causa de la disminucion de ts cdmara
pulpar.
Las estructuras de soporte
LA LAMINA DURA
En una radiografia de los dientes sanos en un arco den-
tario normal se observa que losalveolos de los dientes es-
tan limitados por una fina capa radioopaca de hueso,
cuso (fig, 946). Su nombre, kinins dura (capa dura). le=
riva de st imagen radiolégica. Esta capa se contintia con
Ja sombra del hueso cortical a nivel de la cresta alveolar,
Fs ligeramente ans grueso y no se encuentra
ralizade que las trabéculas del hueso esponjoso de la
zona, Su aspecto radiolégico se debe al hecho de que el
hhaz de rayos X pasa tangencialmente a través de un espe-
sor muy superior al de la fina pared Osea, lo que da lugar
ala atenmacién observadh, La lamina dura es una exten:
sidn del revestimiento de la cripta 6sea que rodea cada
diente durante el desarrollo.
Elaspecto radiologico de la lamina dura puede variar
Cuando el haz de rayos X se proyecta a maves de tma ex
tensi6n relativamente larga de la estructy
dura aparece radioopaca y bien definida.
cuando el haz incide mis oblicuo, la Kimi
rece mis difusa o incluso indiferenciable. De hecho,
aunque el hueso que sustenta un arco sano se encuentre
intacto, con frecuencia es dificil identificar la lini
dura que rodea completamente cada raf, aumque sucle
irarse h punto alrededor de Ins raices en
cada placa (fig. 9-7), Ademds, pueden existir pequetias,
variacioues y discontinuidades de la kianina dura que re-
presentan la superposicién del patrén traheculary de pe-
queiios ronductos mutricios que van desde el hueso hasta
elligamento periodontal.
El espesor y lat densidad de fa kin
graffa puede variar en funcién de
que esti sometido el diente, Ta lam
gruesa y densa alrededor de las raices de los dientes en
Oclusion excesiva y mas fina y menos densa alrededor de
Ia dientes que no estin sujetosa fancisn oclusal,
Ta imagen de una lamina dura doble no es infrecuente
si las superficies mesial o distal de Las raices presentan
dos elevacionesen el camino del haz de rayos X. Un cjem-
plo comin de esto se observa en las eminencias vestibu-
ary lingual de la superficie mesial de las raices del pri-
mer molar inferior (fig. $$).172
FIG, 9-6 La kimina dura (echas) se visualiza como una
capa de hueso delgado opaco alrededor de los dientes, A, y
alrededor de un alveolo de una extraccién reciente, .
ELaspecto de la Kimina dura es de gran utilidad ding-
néstica. La presencia de una léunina dura intacta alre-
dedor del 4pice de un diente sucle indicar la presencia de
‘una pulpa vital, Sin embargo, debido al aspecto tan
Tiable de lz mina dura, la‘ausencia de su imagen alre-
dedor det vértice en una radiografia puede ser normal.
Rara vez, en ausencia de enfermedad pucde faltar ka l=
sina dura eu una raiz molar que penetre en el seno ma
lar. Por tanto, ¢1 clinico debe buscar otros signos y sinto-
mas ademas de la integridad de la ldmin dura cuando
cestablece un diagnéstico y tratamiento,
LA CRESTA ALVEOLAR
Elmargen gingival del proceso alveolar que se extiende
ene los dientes se observa en las radiografias como una
Tinea radioopaca, la cresta alveolar (fig. 9-9), El nivel de
tesla cresta ésea se considera normal cuando no se en
cuentra mis de 1,5 mm dela unién cementoesmalte de
los dientesadyacentes. La cresta alveolar puede retroce-
der apicalmente con la edady suftir una importante reab-
SECCION CUATRO PRINCIPIOS ¥ TECNICAS DE RADIOLOGIA
FIG. 9-7 La lémins dura apenas se visualiza en la superficie
distal de este premolar (flechas), pero se ve bien en la cara
mesial
FIG. 9-8 Pueden observarse un espacio del ligamento pe-
riodontal y a lémina dura dobles (flechas) cuando existe una
convexidad de la superficie proximal dela raz.
sorcién en caso de enfermedad periodontal. Kin las ra-
jografias solo se puede vera posicién de la crestas la de-
terminacion del significado de su aleura es principal-
‘mente un problema clinico (v-eap. 16).
La longitud dela cresta alveolar normal en una deter-
ainda region depende dela distancia entre los dientes
en euestidn, En la region anteriorla cresta se reduce s6to
aun punto de hneso entre los incisivos adyacentes. En,
las zonas posteriores es plana, paralela y ligeramente porCAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
FIG. 9-9 Las crestas alveolares (fechas) se ven como bor-
des corticales del hueso alveolar.
FIG. 9-10 El espacio del ligamento periodontal (flechas) se
observa como una estrecha radiolucidez entre la raiz del diente
yllalimina dura,
debajo de tna linea que conceta las uniones cementoes
malte de los dientes wdyacentes. La cresta del hueso se
continga con la ninadura y forma un angulo agueo con
ella, La rediondee de estas uniones indica enfermedad pe-
tiodonral,
Laimagen de la cresta varia desele una capa denea de
hnueso cortical hasta tma superficie lisa sin hueso corti-
cal. Eu este timo caso las trabéculas de la superficie son
de tamano y densidad normales. En las regiones poste-
riores se supone que este rango de radiodensidad de la
cresta es normal siel hueso se encuentra a un nivel ade-
173
FIG. 9-11 El espacio del ligamento periodontal es ancho
ena superficie mesial de este canino fechas) y delgado en fa
superficie distal
cuado en relacién con Jos dientes. Sin embargo, muchos
consideran que Ta auserieia de uina imagen de cortez
te los incisivos es indicio de enfermedad incipiente,
aunque el nivel del hueso no sea anormal.
EL ESPACIO DEL LIGAMENTO
PERIODONTAL
Debido a que ¢! ligamenta periodontal (LPD) se com-
pone principalmente de cokigeno, aparece como tin es-
Pacio radioliicido entre las races de los dientes y la ki
mina dura, Este espacio comienza cn la crestaalveolar, se
extiende alrededor de las porciones de las races en el in-
terior del alveolo y regresa a la cresta alveolar por el lado
‘puesto del diente (fig, 9-10). Ta auichura del LPD vas
de unos pacientes otros, de unos dientes ores en un
nismo individuo e incluso de una zon a orra alrededor
de un mismo dient (fig, 9411). Normaimente esmas del
gado en la parte media de la raiz y ligeramente mas an-
cho cerca de ta crests alveolar y el pice de la raiz, sugi-
Fiendo que el punto de apoyo para el movimiento
fisiol6gico se encuentra en la region donde el LED cx
mas delgado. El grosor del ligamento se relaciona con el
grado de funcién debido aque cl [PD ex masdelgado al-
Fededor de las raices de los dientes uo crupcionadosy de
aquellos que han perdido sus antagonistas, Sin embargo,
Jo opuesto no es necesariamente cierto porque no suele
observarse un espacio percepriblemente mis anicho en.
Personas con una oclusion a bruxisino muy intensos,
La forma del diente pede dar lugar «una imagen
de doble espacio del LPD. Cuando el haz de rayos X in-
cide de forma que en la placa aparecen dos convexidix
des de una superficie de la taiz, se observa un dable
pacio del LPD («. fig. 98).174
SECCION CUATRO PRINCIPIOS Y TECNICAS DE RADIOLOGIA
FIG. 9-12. El patrén trabecular en el maxilar anterior se ca-
ractetiza por finas placas trabeculares y milliples espacios tra-
beculares pequetios (Necho)
FIG. 9-13. El patrén trabecular en la mandibula anterior se
caracteriza por placas trabeculares mas gruesas y espacios
medulares mas smplies (liecha) que los del maxilar anterior.
EL HUESO ESPONJOSO
FI hueso esponjoso (también Hamado trabecular) estiist
tuado entre las placas corticales en ambas mandibulas.
Esti formado por delgadas placas y sarillas (trabéculas)
radioopacas rodeaneay muchas pequefias Iagunas radiow
FIG. 9-14 El patrén trabecular en la mandibula posterior es
bastante variable; generalmente presenta espacios medularcs
grandes y trabeculacién escasa, especialmente en la zana ine
fetior(lechas.
Iticidias de méduila. Fl patrén radiolégico de Tas wabécu-
las presenta considerables variaciones intra ¢ interpa-
ciente, lo que es normal y no unk manifestacion de en-
fermedad. Para evaluar el patron trabecular en un area
specifica hay que estudiar su disteibucién, tamaiio y den
sidad y comparatlos con el existente cn ambos maxitares
Con frecuencia se observa que una regién particular
mente sospechosa es earacteristica de ese indlividuo.
las trabéculas en el maxilaranterior son tipicamente
delgadas y numetosas, formando un patrdu denso, fino y
granular (fig. 912), y por consigniente Tos espacios me-
dulares son pequefios y relativamente numerosos. En el
maxilar posterior el patron wabecular sucle ser bastante
similar al existente en el maxilar anterior, aunque los es.
pacios medlulares peden ser algo mayores.
En la mandibula anterior las trabéculas son ago 1
gruesas que en el maxilar, dando lugar aun patrén
my groscro (Fig. 9-13), con yeculares que se
orientan mas horizontalmente. Las placas trabecukares
también son menos numerosas que en cl maxilar, ¥ los,
espacios inedutlares son por tanto mas grandes. En 1a
mandibula posterior las trabéculas perirradiculares y
los espacios medulares pueden ser comparables x los
de la mandibula anterior, pero son algo mas grandes,
(fig. 9-14). Kn esta regién, las placas trabeculares tam-
bién se orientan principalmente en sentide horizontal
Debajo de los apices de los molares inferiores el niimero,
de trabéculas disminuye todavia mas. En algunos casos,
clea que va desde debajo de Tas rafces molares hasta el
borde inferior de la mandibula puede aparceer easi des
provisto de trabéculas. La distibucion y el tamatio de las,CAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
tnabGcatlas en ambas mandibulas tiene relacién con el es
pesor (y Ta carga) de las placas corticales adyacentes. Se
puede especular que donde las placas corticales son
rucesas (p. Gj. en la regi6n posterior del cuerpo mandi-
bular), no se necesita la tonificacidn interna de las a-
béculas, por lo que son relativamente escas
donde son necesariaspara sostener al alveolo. Por el con-
trario, en el maxilar yla regidn anterior de la umandibula,
donde las placas corticales son relativamente delgadasy
menos rigidas, las trabéculas son mas nmmerosas y ré-
fuerzan internamente la mandibutla. Fn ocasiones, los e
pacios trabecniares en esta regién son muy irregulares,
con algunos tan grandes que mimetizan lesiones pato-
logicas.
Siaparentemente no existen trabéculas, esto puede
indicar la presencia de alguna enfermedad, lo que
puede ser muy Gil al exaninar radiografias previas de
Ia region en cuestion. Esto aynda a determinar si el as
pect actual representa un cambio a partir de una situa-
ién anterior, Es mas probable que exista uma anomal
cuando la comparacién nos indi bio en el par
tron trabecular. §
res, a menudo ¢s titil repetir la exploracién radiolégica
con una exposicién mis corta porque esto a menudo
muestra la presencia de un parron trabecular previsible
pero poco denso que quedo sobreexpuesto y velado en
la proyeccién inicial, Finalmente, sino se dispone de
placas previas y la reduecién de la exposicién no tran-
quilva al facultarivo, puede que convenga realizar otra
radiograffa mas adelante para controlar los eambios que
no se expliquen por los procedimientos anteriores, De
nuevo hay que insist en la gran variacién en el patréa
trabecular entre pacientes, por lo que es importante
examinar todas las regiones de los maxilares al evaluar
un patron trabecular en un individuo, Esto permite al
odont6logo determinar las caracteristicas geucrales del
patrin trabecular y si hay areas que se desvian apreciae
dlemente de lo normal.
‘Las tablas corticales vestibular y lingual de la snandli=
bulay el maxilar no proyectan una imagen discernible
en las radiografias periapicales.
EL MAXILAR
La sutura intermaxilar
‘Lasutura intermanilar (también llamada sutura palatina
media) aparece en las radiografias petiapicales intraora
Tes como una delgada linea radiolicida en ta linea media
enue las dos porciones del maxilar (fig. 9-15). Se ex
Gende crancalmente desee la cresta alveolar exitre los i=
cisivos centrales superiormente a través de Is espina
sal anterior y contintia posteriormente entre las apéisis
palatinas superiores hasta la cara posterior del paladar
duro. No esinfrecuente que esta estrecha sutura radioli-
cida termine en la cresta alveolar en tun pequetio ensa
chamiento redondeado o en torma de V (lig. 9-16). La
sulura se encuentra limitada por dos bordes radioopacos
paralelos de fino hueso cortical a cada laclo del mavilar
175
FIG. 9-15 La sutura intermaxilar (lechas) aparece como
una radiolucidez que se curva en la lines media del malar.
FIG. 9-16 La sutura intermaxilar puede terminar en un en-
sanchamiento en forma de V (fecha) en la cresta alveolar,
La regién radiolicida suele tener wis anrchuura uniforme,
Tos margenes corticales aclyacentes pueden ser lisos 6 Ti
geramente irregulares. El aspecto de la sutura intermasi-
lar depende de Ta vai d anatémica y de laa
cién del haz de rayos X en relaciGn con la sumra,
La espina nasal anterior
La espina nasal anterior suele visualizarse en las raion
sgraffas periapicales de los incisivos centrales saperiores176
SECCION CUATRO PRINCIPIOS ¥ TECNICAS DE RADIOLOGIA
FIG. 9-17. La espina nasal anterior se ve como un proyec-
cién opaca en forma de V desde el suelo de la foxa nasal en la
linea media (tlecha).
FIG, 9-18 El suelo anterior de la fosa nasal (lechas) se vie
sualiza como lineas opacas extendiéndose lateralmente desde
In espina nasal anterior.
(lig. 9-17), Localizada en la se encuentra
unos 1,52 cm por encima de la cresta alveolas, normal
mente ila altura o justo debajo de la unidn del extremo
inferior del tabiqué nasal ye borde inferior de la fosa ne
sal. Es radivopaca debido asu composicién éseay sucle
tener forma deV.
FIG. 9-19 El tabique nasal (lecha negra) nace directamente
poor encima de la espina nasal anterior y esta cubierta a cada
lado por mucosa nasal (Mecha blanca).
La fosa nasal
Debido a que la fosa (cavidad) nasal, Mena de aire, se
encuentra justo encima de la cavidad oral, su imagen
radiolticida puede observarse en las radiografias intra-
orales de tos dientes superiores, especialmente en las
proyecciones de los incisivos centrales. En Tas radiogri
fias periapicales de los incisivos se ve el limite inferior
de la fosa como una linea radioopaca que se extiende
bilateralmente desde la hase de la espina nasal anterior
(fig, 9-18). Por encima de esta linea esta el espacio
diolticido de Ta porcién inferior de la fosa. Si la radi
igrafia se realiza dirigiendo el haz de rayos Xen el plane.
Sagital, el tabique nasal relativamente radioopaco se
aprecia surgiendo en la linea media desde la espina nasal
anterior (ig, 919). La sombra del tabique pade spare
cer mas anchia de Io previsto, y no tan definida debido a
que sutimagen estina superposicion del cartilago sepral y
el vémer, Con frecuencia el rabique se desvia dle Ia linea
media, y su placa ésea (el vomer) se encuentra algo cur
vada.
La cavidad nasal conticne las sombras de los cometes,
Inferiores extendiendose deste las parcdes laterales de-
Fecha e izquicrdlaa dlistancias variables del tabique. Estos
cornctes rellenan una parte variable de las zonas latera-
les de la fosa (fig. 9-20). Fl suelo de la fosa nasal yun pe-
qefio segmento de Ia cavidad nasal se proyectan con no.
Poca frecuencia en Ia parte superior de la radiografia del
cantino superior, Ades, en la regién del mnaxilar poste
rior, pueden vers: el suelo de la eaviekad nasal y tna por-
cin de la fosa en la regién del seno maxilar. (Es imposi-
ble determinar con una sola radiografia cual de las dos,CAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
FIG. 9-20 En ocasiones se puede ver la mucosa que recu-
bre el cornete inferior (fecha).
estructuras superpuestas se encuentra delante o detris
de la ntraa no ser que la conclusion se hase en el conoci-
miento de los rasyos yrelaciones anatémicas.) Puede dar
ta falstimpresion de un sepro en el seuv 0 una pared se
perior del seno limitante (fig. 9-22)
El agujero incisivo
Elagujeto incisivo (también Tamado el agujero nasopa-
latino o palatine anterior) en ef maxilar es la desembo-
cadura oral del condueto nasopalatino, Por él circulan
los vasos y nervios nascpalatinos (que pueden parti
en lu inervacién de los incisivos cen
se encnentra en la linea 1
incisivos centrales, aproximadament
suturas palatina media e incisiva, Su imagen radiolégic:
suele proyectarse entre las raices y en laregién de los ter-
ios medio y apical de los incisivos centrales (fig. 9-23)
Ta forma, el tamafio y la intensidad radiologicos del agu-
Jere varian considerablemente. Pucde aparecer unilor
memente simétrico, con numerosas formas, o muy irre
gular,con un borde bien demarcado o poco definido. Ta,
posiciGn del agujero también es variable y puede recono-
c en Ios apices de las raices de los incisivos centres,
ade la cresta alveolar, en cualquier punto interme-
a distancia, La gran variabilidad
i jica se debe fundamentalmente &
1) los diferentes éngulos con los que se dirige el haz de
rayos X sobre los incisivos centrales supetiores, y 2) cierta
sariabilidad en su tamafo anatémico.
sales superiores) y
W7
FIG. 9-21 Amenudo puede verse cl suelo de la fosa nasal
(flechas) extendiéndose por encima del incisivo lateral supe-
fior y del canino.
FIG. 9-22 El suelo de la fosa nasal (lechas) se extiende pos-
teriormente, superponigndose con el seno maxilar
Fs importante familiarizarse con el agujero incisive
porque es un lugar potencial de formacién de quistes.
Radliolgicamente un quiste del conducto ineisivo puecle
casar tin aumento del agujero y del condueto, Se st
pone la presencia de un quiste sila anchura del agujero
3 superior 1 cm o sien radiografias sucesivas puede de-
mostrarse un aumento de su tamaio. Ademis, sila rae178
SECCION CUATRO PRINCIPIOS ¥ TECNICAS DE RADIOLOGIA
FIG, 9-23 A, El agujero incisivo se visualiza como una radiolucidez ovoide (Hlechas) entre las
raices de los incisivos centrales. B, Obsérvense sus bordes, que son difusos pero dentro de
los limites normales
diolucides del agujero normal se proyeeta sobre el ipice
¢ un incisivo central, puede sugerir una patologia pe-
apical. La ausencia de parologia se deduce por la situa
cién asintomética y por una lémina dura intacta alrede-
dor del incisivo central en euestion.
Las paredes latcrales del conducto nasopalatino no
snelen verse, pero en ocasiones, en una proseccién de
Jos incisives centzales, se observan como un par de lincas
radioopacas que discurren verticalmente desde el orit
Go superior del conducto nasopalatino hasta el agujero
incisivo (Tig. 9-24),
Orificios superiores del conducto
nasopalatino
El conducto nasopalatino se origina en dos orificios en
celsuclo de la eavidad nasal, Las aberturas se encuentran,
ambos lados cl tabique nasal, cerca del limite ante-
roinferior de la cavidad nasal; cada uno de los canalicu-
Jos corre en direccidn caudal, anterior y medial para
‘onducto contralateral en una apertura
comin, el agujero ineisivo (nasopalatino). Fh ocasiones
¢lorificio superior del conducto aparece en las proyec-
iones de los incisivos superiores, especialmente cuando,
se empleaim Angulo exageradamente vertical. Fn estos,
casos pueden reconocerse como dos areas radioliicidas,
encima de los apices de los incisivos ccntrales, en el
suelo de la cavidad nasal cerca de su limite anterior y a
ambos Iados del septo (fig. 9.25). Normalmente son re
dondos u ovalados, aunque pueden presentar una ve
riedlud de contornos dependionde del sngulo de pro-
yeccién.
La fosa lateral
La fosa lateral (también Hamada fosa incisiva) es una
suave depresién en el maxilar situada cerca del apice del
incisivo lateral (fig. 9-26). En las proyecciones periapica-
les de esta region pucde aparccer difusamente radio
ida, La imagen no debe confandirse con una alteracién
patolégica; esto se descarta sila radiografia se examina
buscando un Kimina dura intacta alrededor de la ratz,
del incisivo lateral. Este hallazgo, unico a la ausencia de
sintomas clinicos, sugiere la normalidad del hues
La nariz
Los tejidos blandos de la punta de la nariz suelen visualic
7arse en Tas proyecciones de los incisivos centralesy late
rales superiores, superpuestos a las raices de estos dien-
tes. Larimagen de la nariz presenta um aspecto uniforme,
ligeramente opaco con un borde nitido (fg. 27). En
ocasiones pueden identificarse las uarinas radiolicidas,
especialmente cuando se emplean dingulo vertical muy
marcado,
El conducto nasolacrimal
£1 conducto nasolacrimal lo forman los huesos nasales y
‘maxilares. Discurre desde la cara medial del borde ante~
Hoinferior de la Grbita hasta drenar en la cavidad nasal
por debajo del cornete inferior, En ocasiones puedeCAPETULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL 179
FIG. 9-24 Las paredes laterales del conducto nasopalatino FIG. 9-25 El orlicio superior del conducto nasopalatino
(flechas) se extienden desde el agujero incisivo hasta el suelo _(flechas) aparece justo lateral al tabique nasal y posterior a la
de la fosa nasal. espina nasal anterior.
FIG. 9-26 La fosa lateral es una radiolucidez difusa (flechas) ‘FIG. 9-27 La silueta del lejido blando de la naz (flechas) se
en la regién del Spice del incisivo lateral, formada por una _superpone con el maxilar anterior.
depresin en el maxilar.180
FIG. 9-28 El conducto nasolactimal (flecha) se observa en
‘ocasiones cerca del Spice del canino cuando se emplea una
gran angulaci6n vertical. Obsérvese el mesiodiente (diente
supernumerario) por encima de! incislvo lateral.
FIG. 9-29 Normalmente los conductos nasolacrimales se
‘observan como radiolucideces ovoides (flechas) en las pro-
yecciones oclusales maxilares,
verse en las radiograffas periapicales por encima del
pice del canino, especialmente cuando se emplea un
ngulo vertical muy marcado (fig. 9-28). Los conduetos
nasolacrimales se obser yan ce forma ratinatia eu ls pro
yeeciones oclusales maviares (cap. 8) eu La regidn de los
molares (fig. 929)
SECCION CUATRO PRINCIPIOS Y TECNICAS DF RADIOLOGIA
El seno maxilar
EL seno maxilar, comp los cemis senos paranasiles, os
uma cavidad que contiene aire tapizada por una rmicosa.
Se forma por lainvaginacién de la useabrana mucosa de
Ja cavidadl nasal. Fs el seno paranasal mas grande y sucle
‘vcupar practicamente todo el cuerpo del maxilar. Se des-
conoce su f
Elseno pucde considerarse como una piramide tian
sul, con sn hase en la pared medial adyacente ala cavi
iad nasal y su vértice extendiendose lateralmicaic en Ta
apélisis cigomtica del maxilar. Sus tes lads son: ) la pac
red superior que forma el suelo de la 6rbita, 2) la pared,
anterior que se extiende por encima de los premolares,
y 3) la pared posterior que sobresale por encima de los
molares y fa tuberosidad malar. El seno se comunica
con la cavidad nasal a través de un orificio de $6 umn de
diametro localizado bajo la cara posterior del cornete
medio.
‘Los limites del seno maxilar aparecen en las radiogra-
fias periapicales como una fina linea tenue y vagamente
radioopaca (en realidad esa capa delgada de hueso cor
tical) (fig. 9-30). En ausencia de patologia produce una
imagen continua, pero si se examina detenidamente
pueden verse pequefias interrupciones en su uniform
dad o densidad, Estas discontinuidades son probabl
mente ilusiones producidas por la superposicién de p
quciios espacios medulares. En los adultos, los senos,
suelen extenderse desde Ta cara distal del canino hasta
Ja pared posterior del maxilar por encima de la wbero-
sick
El tamaio de los senos maxilares varia considerable
mente, Aumentin durante la infuncia, adquiriendo su tae
maiio maduro alos 15-18 aitos. Pucden cambiar durante
a vida adulta en respuesta a factores medioambientales.
Los senos derecho ¢ izqnierdo suelen tener una forma y
tamaiio similares, aunque en ocasiones presentan una
asimetria, En la pubertad, los suelos del seo maxi-
Tar y de Ta cavidad nasal se observan en las radiografias,
dentales aproximadamente al mismo nivel. En indivi-
duosancianos, el seno puede penetrar masen el proceso
alveolar, y en la region posterior del maailar su suclo
puede aparecer muy por debajo del nivel det suelo de la
cavidad nasal. Anteriormente, cada seno se encuentra
limitado por la fosa canina y se snele observar que dis-
cure en direceibn craneal, cruzando el nivel del suelo
de la cavidiad nasal en Ta regin premolar o canina, Por
consiguicnte, en las radiogratias periapicales del canino,
suiclen encontrase superpuestos los suelos del senoy de la
cavidad nasil, cruranciose ambos y forumando uma Vinver-
tida en esa zona (fig. 931)
El horde de la fosa nasal es normalmente mis denso
ydifuso que el del hueso cortical sinusal, mis delgado y
delicado. Hl grado de penewacion del seno maxilar en el
proceso alveolar es muy variable. En algunas proyeccio-
el suelo del seno puede encontrarse muy por en-
cima de los apices de los dientes posteriores: en otras
puede sobrepasar los apices hacia la eresta alveolat. Lit
respuesta a una pérdida funcional (asociada con la pér-CAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
FIG. 9-30. El limite inferior del seno maxilar (lechas) apa
rece como una delgada linea radioopaca cerca de los Spices
de los premolares y moares superiores.
FIG. 9-31. El limite anterior del seno maxilar (lechas blan:
cas) cruza el suelo de la fosa nasal (fecha negra).
did de los dientes posteriores) el seno puede sobrepasar
el hneso alveolar, egandio en ocasiones hasta a cresta al
veolar (fig. 932).
Las raices de los molares suclen encontrarse en una
posicién cercana al seno maxilar. Los apices de Tas raices
pueden proyectarse anatémicamente en el suelo del
seno, produciendo pequefias elevaciones prom
181
FIG. 9-32. El suelo del seno maxilar (flechas) se extiende ha-
ia el borde de la cresta alveolar en respuesta e la ausencia
de los dientes.
ccs, La fina capa de hnueso que cubre la ratz se observa
‘como uma fasién de Ia Kamina cura con el suelo del seno.
Pocas veces pueden encontsarse defectos en el reeubsi
miento éseo de los apices radiculares en cl suelo sinusal;
cen la radiografia periapical no se vera la limina dura que
recubre el ipice
Cuando el suelo redondeado del seno penct
las raices molares vestibulares y palatinas y queda med
alas raicesde los premolares, ia proyecci6n ce los apices,
es superior al suelo, Esta imagen da la impresion de que
las raices se proyectan dentro de La cavidad sinusal, lo
que es una falsa ilusién. Al anmentar el Angulo vertical
positivo de la proyeccién, las raices medialesal seno pa-
recen penetrar mas en dicha cavidad. Por el contrario,
las raices laterales al seno parecen salir del seno o ale-
Jjarse del mismo al aumentar el Angulo.
Ta estrecha relacién entre el seno y los dientes per-
unite la posibilidad de que los sintomas clinicos que sur-
gen en el sno puedan percibirse en los dientes, ¥ vice-182
FIG. 9-33 Los conductos neurovasculares (Nlechas) en la pa-
red lateral del seno maxilar.
FIG. 9-34 Un tabique (Ilecka) en el seno maxilarformado
or una cresta de hueso de la pared del seno (v. también
fig. 9-32, inferior).
FIG, 9-35. Este nédulo seo (Mecha) es una varlacién nor-
mal del suelo del seno maxilar.
SECCION CUATRO PRINCIPIOS Y TECNICAS DE RADIOLOGIA
versa. [a proximidad del seno y los dientes se debe en
parte a la expansion gradual del seno maxiar durante el
desarrollo, que va reduciendo el grosor de las parcdes si-
nusales y abre los conductos que atraviesan las paredes
anterolateral y posterolateral que contienen los nervios
alveolares superiores. Por tanto, los nervios se encuen-
tran en contacto intimo con Ta mucosa que recubre el
seno. Como resultado, una sinusitis aguda sucle acom-
paharse de doler en los dientes superiores inervados por
€1 segmento del nervio proxime a la patologia. Los sin-
tomas subjetivos en el area de los dicntes posteriores su
periores pueden requerir un andlisis meticuloso para di-
ferenciar cl dolor dental del sinusal,
Cou frecuencia se observan finas lincas radiolicidas de
auchura uniforme dentro de la imagen del seno maxilar
(Fig. 9-33). Son las sombras de los conductos o surcos
neurovasculares de las paredes laterales del seno que alo-
jan los vasos alvcolares posterosuyeriores, sus ramasy los,
nervios alvcolares superiores acompaiiantes. Aunque
pueden discurrir en ctalquier direceién (incluso verti-
caliente), To suclen hacer en una curvatura posteroan:
terior convexa hacia el proceso alveolar, En ocasiones
pueden encontrarse ramificadas,y excepcionalaiente se
extienden fuera de los limites del scno, continuando
como un conducto interradieulas, Dado que dichas mar
cas vascularcs no se observan en las paredes de Tos quis-
tes, pueden servir para distingnir un seno normal de un,
quiste
A menudo se observa que la imagen del seno maxi-
lar esta atravesada por una o varias lincas radioopacas
(fig, 9-84). Estoy septos representan pliegues del hnieso
cortical que se proyectan escasos milimetros frera del
suelo y la pared del seno, Suclen tener unt orientacion
vertical, aunque también existen crestas éseas horizonta-
les, y no es infrecuente que varie su ntimero, grosor y
Jongitud. Algunos autores creen que los septos se for-
man por la reabsorcion irregular del lhucso al neurnati-
arse el seno, tnientras que otros mantienen que son res.
tos de cavidades fusionadas de forma incompletaa partir
de las cuales se forma cl seno. Aparecen en muchas radio-
sgrafias intraorales periapicales, aunque no suelen hacerlo,
en las proyecciones extraorales porque en estas ilrimas el
haz de rayos X no stele di ygencialmente a los
mismos. Aunquelos septos parecen separarlos senos en
compar iferenciados, pocas veces ocurte asi,
yaque suelen tener unm extensién limitada, No obsiante,
se ha comunicado que en el 1-10% de los crneos exami
nados habia septos completos que dividian el seno en
compartimentos individuales, cada ume de ellos con sit
propio orificio de drenaje. Los septos merecen nuestra
Mencién ya que algunas veces simukan patologiss peri-
apicales, y las cémaras que crean cn el hueso alveolar
pueden complicar la brisqueda de un fragmento radicu-
Jar desplavado hacia el sen.
En ocasiones el suelo del seno maxilar presenta pe-
quefias proyecciones radioopacas: son nddulos dseos
(fig. 939). Deben distinguirse de Ios apices de las ices,
4 cuya forma se asemejan. A diferencia de un fragmento
de rair, que es de aspecto bastante homogénco, los né-CAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
FIG. 9-36. La apélisis clgomética del makilar (Neches) pro-
truye lateralmente de la pared maxilar. Su tamafo puede ser
bastante variable: pequero con bordes grvesos, A, o grande
con bordos fines,
dulos dseos suelen presentar trabéculas; aunque pue-
den estar bastante bien detinidos, en ciertos puntos de
su superficie se mezclan con el patrén trabecular del
hues adyacente, También se puede reconocer un fr
mento de raiz por la presencia de un conducto ra¢
lar. No es infrecuente observar el suelo de la fosa nasal
en lasproyecciones periapicales de los dieutes posterio-
res superpuesto al scno manilar (v. fig. 4-22). Fl suelo de
a fosa nasal suele estar orientado mas omenos horizon
talmente, dependiendo de la colocaci6n de la pelicula, y
se superpone elevado en las proyecciones maxilares. 1,
nagen, una linea opaca densa, aparece con frecuencia
algo mas gruesa que las paredes ylos septos del seo ad-
yacente.
La apéfisis cigomatica y el hueso malar
Lu apofisiscigomatica del maxilar es una exte
superficie maxilar lateral que surge en la regidn de Tos
pices de los mnolares primero y segundo y sirve de arti
cculacion para el hueso malar. Fn las radiogralias peria
picales la ap6fisis cigomatica aparece como una linea
onde ka
183
FIG. 9-37. El borde inferior del arco cigomitico(lechas) se
extiende posteriormente desde la porcién inferior de la apé-
fisis cigomatica del maxilar.
radioopaca con forma de U eon su extreme abierto dirt
gido hacia arriba, El extremo cerrado redondeado se
de los molares primero y
segundo (fig. 9-36). Fl tamano, espesor y definicién de
Ta apéfisis cigomatica son bastante variables, ysu imagen
puede ser grande, dependiendo del ngulo con el que
se proyecta el haz. Fl seno maxilar puede expandirse lie
teralmente hacia el interior de la apOfisis cigomatica (c
incluso hacia el hueso malar despues de que se cierre la
sutura cigomaticomaxilar), dando lugar a una zona de
udiolucider relativamente mayor denwo dela imagen
en U de la apatisis.
Cuando el seno ha penctrado profimdamente en la
ap6tisis (y quizas en el malar), Ia imagen del espacio
aéreo dentro de la apéfisis es oscura y con unas paredes
bastante delgadas y bien definidas (en contraste con el
espacio aéreo radiolticido may oscuro). Cuando el seno
penetra relativamente poco en la apofisis cigomatica
(normalmeate en individuos jovenes 0 cn aquellos
han mantenido sus dientes posteriores y tma fun
masticatoria vigorosa), la imagen de las paredes de le
apéfisis cigomatica iende a ser algo mas gruesa, y els
pecto del seno en esta region es algo mas pequeno y
opaco.
La porci6n
dienaose po:
apolisis cigomatica del maxilar (por tanto complet
clarco cigomatico formado por las apofisis cigom:
del maxilar y el temporal). Se puede visualizar como
una radioopacidad uniforme gris o blanca sobre los pi-
ces de los molares (fig. 9-37). La prominencia de los
pices molares superpuesta a la sombra del malar y 1a
cantidad de detalles suministrados por la radingrafia de-
penden en parte del grado de aireacién (neumatiza-
Gin) cel malar, de Ta estructura dsea y de la orientacion,
del haz de ravos.
nferior del malar puede verse exten-‘184
El pliegue nasolabial
Las radiografias periapicales de a regidn premolar suclen
estar atravesadas por una linea oblicua que delimita una
regidn que parece estar cubierta por un velo de una ligera
radioopacidad (fig. 9-88). La linea de contraste es mar~
ya zona de mayor radioopacidad es posterior a la
misma, La linea es el pliegue nasolabial, y el velo apace es,
el grueso tgjido de la mejilasuperpnesto alos dientes yal
proceso alveolar. La imagen del pliegue se hace
Genre con Ia edad, al aumtentar los pliegues de fa piel alo
largo de la linea (debido a la inseretin cutanea del eleva-
dor del labio, los cigomiticasylos orbiculares) yal apare-
FIG. 9-38 El pliegue nasolabial (Mlechas) se extiende a lo
largo de la regién canino- premolar
FIG. 9-39 Apéfisis pterigoides (fechas) localizadas por de-
‘rds de la tuberosidad maxilar.
SECCION CUATRO PRINCIPIOS ¥ TECNICAS DF RADIOLOGIA
cer, debido a la degeneracién de las fibras elisticas, nevos
y profundos pliegues permanentes. Este aspecto radiol6-
gico suele ser titl para identificar el lado del unaxilar re-
presentado en una pelicula en caso de que el paciente sea
edéntulo y no se observen muchasreferencias anatémicas.
Las ap6fisis pterigoides
‘Las apélisis pterigoides media y lateral se encnentran i
medliatamente por detras de la tuberosidad del maxik,
La imagen de esias dos apéfisis es muy variabl
chas radiografias intraorales del area del tercer mol
aparecen. Cuanclo son visibles, casi siempre proyectan
una tinica sombra radioopaca homogenea sin indicios
de trabeculacién (fig. 9-39). El extremo interior de la
ina medial de la apéfisis prerigoides es el denomi-
ulo gancho (fig. 910), en el que pueden verse uabécu-
tras un examen meticuloso,
LA MANDIBULA
La sinfisis
Las radiografias le la regién de la sinfisis mandibular en
nifios muestran una linea radiolicida en Ja linea media
de la mandibula enue las imagenes de los incisives cen-
ales temporales (fig, 9-11). Normalmente esta satura se
fusiona al final del primer ano de vida, momento partir
del cual es radiolgicamente invisible, No se sucle obser~
var en las radiografias dentales porque son pocos los pa-
Gientes jovenes necesitados de una exploracién radiolé-
gica, Si se encuentra esta radiolucielez e1
mayores, es un hiallazgo anormal y pued
fractura 0 ante gricta,
individuos
ugerir una
Las apéfisis geni
Tas apOfisis geni (también tlamadas exspinas mentonia-
nas) se encuentran en la superficie lingual de la mandi-
bula ligeramente por encima de su borde inferior yen ha
FIG. 9-40 El gancho (fecha) desciende desde la imina me-
dial dela apstiss pterigoides.CAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
linea media. Son protuberancias 6seas, con forma de e+
pina, divididas habitualmente en dos supetiores y ot
dos inferiores, situades simétricamente « aunbos ladlos de
Talinea media, Sou la insercin mandibular de los mtiseo=
losenioglosos (en lasapéfiss superiores) y genihioideos
(cn las apofisis inferiores). Se observan bien en las pro-
yecciones oclusales mandibulares en forma de tina o mas
proyecciones pequetias (Fig. 9-412). Swaspecto en las r=
iografias periapicales de Ta regién de los incisivos iufe-
FIG. 9-41. Sinfisis mandibular (flechas) en un recién nacido.
(Obsérvense ls incisivos primarios supemmunverarios bilaterales
adyacentes a ella.
FIG. 9-42. Apofisis geni (fecha) en la superficie lingual de la
‘mandbula en esta proyeccién oclusal transversal mandibular
185
sigres puede variar: un: ca (34 mm de
dlidmetto) cn la inea media por debajo de lastaices de los
incisivos (lig. 9-43), de morfologia indescriptible o quc
re una insercion muscular; también pueden no
Suando no se aprecian en las imagenes periapi
les, suele visualizarse bastante bien un pequedio punto
radiolicido (el agujero lingual) rodeado por la pared
cortical de la terminacién de la rama incisiva del con-
sducto mandibular (fig. 941).
FIG. 9-43 Las apéfisis geni (fiecha) son una masa radioo-
ppaca, sin que en este caso se visualice el agujere lingual
FIG. 9-44 Agujero lingual (fecha), con un borde escleré-
‘ico, en la regidn sinfsal de la mandibula.186
FIG. 9-45 Protuberancia mentoniana (tlechas) en la super-
ficie anterior de la mandibula, vista como una cresta radio-
paca.
La protuberancia mentoniana
En las radiogratias periapicales de los incisives centrales,
nfcriores puede observatse ett cor
Promberancia mentoniana como dos tineasradioopacas
que discwsren bilatersimente en direceién eraneocaudal
hacia la linea media (fig. 9-45). Son de espesor y densi-
dad variablesy pueden extenderse desde la zona premo-
lar de cada lado hasta fa linea media, donée discurren
por debajo o superpuestasa las raices de los incisivos in-
feriores. la imagen de la protuberancia mentoniana es
mas evidente cuando el haz se dirige paralelo a la super
ficie del tubérculo mentoniano (al igual que cuando se
‘emplea latéenica de la bisectriz del dangulo)
das peasiones Ta
La fosa mentoniana
La fosa mentoniana es
1a depresi6n en la superficie li
bial de la mandibula que se extiende latersimente desde
la linea media y por encima de la pronberancia mento
niana, Debido a la dclgader de la mandibula en esta
zona, la imagen de esta depresién puede parecerse a la
de la fora submandibular (v. mas udelante) ¢ igualmente
puede confundirse con enfermedades periapicales de
los incisivos (Fig. 9-46).
El agujero mentoniano
Elagujerom 1 suele ser el limite anterior del con-
ducto dental inferior visibleen lasradiografias (tig. 9-17).
fen es bastante variable y solo puede identificarse
que Ia ahertura del condueto
anentoniano esti orientada hacia arriba y atris. Como.
resultado de esto, los premolares no proyectan sw ima-
gen habitual a través del eje longitudinal del orificio del,
SECCION CUATRO. PRINCIPIOS Y TECNICAS DF RADIOLOGIA
FIG. 9-46 La fosa mentoniana es una depresin radiolicida
fn la superticie anterior de la mandibula (flechas) entee la
cresta alveolar y la cresta mental.
conducto. Fsta circunstai
variable del agujero men
44 es responsable del axpecto
oniano. Aunque la pared del
agujery es de hueso cortical, su densidad es snuy varie
ble, al igual quela formay la nitidez de su bord. Puede
ser redondo, rectangular, alargado o muy irregulary es-
tar parcial o completamente esclerosado, El ayuijero se
isualiza aproximadamente a medio camino entre el
borde inferior de la mandibula y la eresta del proceso al
veolar, normalmente en la region del apice del segundo
premolar. Ademas, al encontrarse en la superficie de: ka
idibula, ta posicién de su imagen en relacién a las
raices del diente dependera del ngulo de proyeccién.
Puede proyectarse en cualquier punto desde mesial a las,
raices dlel primer molar permanente hasta anterior 0
ial a la raiz del primer premolar. ‘fambién se ha ob-
servado la imagen dle dos agujeros mentonianos, uno so
bre elowo.
Cuando el agujero mentouiano se proyecta sobre uno
de los apices premolares, puede confimndirse con una en
fermedad periapical (Fig. 918). En dichos casos se puede
conocer la veréadera naturaleza de la sombra oscura
confirmando que el conducto dental inferior llega hasta,
Ia radiolucidez sospechosa 0 vimalizando
dura en la zona. Sin embargo, conviene sefialar que kare
lativa delgade7 de la lamina durasuperpuesta al agujero,
mentoniano puede dar lugar a una considerable vela
dura de la imagen de la lamina dura, lo que complicara
su identificacion. No obstante, es probable que uma se-
gunda radiograla realizacta desde otro angulo muestre,
Ta imina dura con elaridad, al igual que lo havia w
bio en la posicion del agujero radioliicido en r
con cl pice.CAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL,
FIG. 9-47 El agujero mentoniano (flecha) se visualiza como
tuna radiolucidez ovalada cerca del apice del segundo pre-
molar.
187
FIG. 9-49. Conducto mandibular. Las flechas indican sus li
mites superior e inferior radioopacos,
FIG. 9-48 1 agujero mentoniano (Hlecha) (sobre el Spice
del segundo premolar) puede simular una enfermedad pe-
riodontal. Sin embargo, la continuidad de la lémina dura al-
rededor del apice indica la ausencia de anomalias periapi-
ales.
El conducto mandibular
La imagen radiol6gica del conducto mandibular es una
‘oscura sombra lineal con tenues bordes radiooppacos su-
pperior e inferior que corresponden a la Mianina del hueso
{que rodea el conducto (fig. 9-49). A veces los bordes se
observan parcialmente o no se observan. La anchura de}
conducto presenta ciesta variabilidad interpaciente, pero
suele ser bastante constante en la regién anterior al te
cer molar, Fl recorrido del conducto puede visnalizarse
entre los agujeros mandibular y menioniano, Sélo en
contudas ocasiones es posible distinguir en la radiogre
fia la imagen de sn continuacién anterior hacia la lines
media,
Larelacién del conducto mandibular con las raices
de los dientes infcriores puede variar, desde una posi
cién muy préxima a todos los molares yal segundo pre-
FIG. 9-50 El conducto mandibular se superpone al Spice
de un molar y provoca que le imagen del espacio del liga-
‘mento periodontal parezca més ancha (lecha). Sin embargo,
la presencia de una lamina dura intacta indica que no existe
enfermedad periapical
molar hasta la ausencia de relacién con los dientes pos-
teriores. Sin embargo, en la imagen normal, el con
diucto se encentra en contacto con cl apice del tercer
molau, y la distancia entre él y las otras raices aumenta
en direccién anterior. Cuando los apices de los molares se
proyectan sobre el conducto, la lamina dura puede so
breesponerse, dando Ia impresion de
que aumenta el espacio del LPD, més radiolicido de lo,
950). Para confirmar el buen estado del
diente'se deben utilizar otros procedimientos clinicos,
(p. ejs comprobar su vitalidad). Debido a que el con-
ducto se encuentra normalmente justo por debajo de
los apices de los dientes posteriores, es improbable que
consigames separar las imagenes de los pices y del
conducto alterando ef dngulo vertical en una segunda
placa.‘188
Los conductos nutricios
Los conducios nurricios conducen un paquete neuro-
vascular y se visualizan como lineas radiolticidas de es-
pesor bastante tiniforme. Se observan con mas recuen-
Gia en las radiografias periapicales mandibulares que
vvan vertical ydirectamente desde cl conducto dental i
ferior hasta el apice de un diente (fig: 951) o.en el espa-
io interdental existente enite los incisivos inferiores
(fig. 952). Sen visibles en aproximadamente el5% de to-
dios los pacientes, y con mayor frecuencia en negros, Va-
FIG. 9-51 Conductos nutricios (flechas), delimitados por
los bordes corticales radioopaces, descienden desde el primer
‘molar inferior
FIG. 9-52. Conductos nutricos visualizados en forma de ra-
diolucidez (flechos) en Ia mandibula anterior de un paciente
con enfermedad periodontal grave.
Pen Cae areata Sn go nc can cea
ones, ancianos e hipertensos 0 con enfermedad perio-
dontal avanzada, También se visualizan como una eresta
delgaca, dil en la valoracién de Los implantes. Debido a
{que son expacios amatanicos con paredes de hueso cor
tical, en ocasiones sus imagenes presentan bordes hi
perostdtices. A veces, un conducto nutricio aparece orien-
{ado perpendicularmente ala corteza como una pequeiia
radiolucide redonda sitnulando una radiolucide7 pato-
légica,
La linea milohioidea
La linea milohividea es una cresta Gsea ligeramente irre-
gular en la superficie ingual del cuerpo mandibular Se
extiende desde el rea de los terceros molares hasta el
borde inferior de la mandibula en la regin de la barbilla
ysirve como inserci6n pars el miisculo milohioideo, Su
imagen radiol6gica discurre diagonalmente hacia abajo
ydelante desde el area de los terceros molates hasta a
Tegidn premolar, aproximadamente a altura de los pi
cesde los dientes posteriores (fig. 953)..A veces esta ima-
igen se superpone a la de las raices de los molares. Los
margenes de la imagen no suelen estar bien definidos,
sino que apareceu bastante difusosy de anchura variable.
Sin embargo, también se observalo contrario: ma cresta
Telatiyamente densa con bordes nitidamente marcados
(Gg. 9.54), Se visualiza mejor en radiograffas petiapica-
Tes cuando el haz se proyecta con angulacion negativa ex-
cesiva. En general, a medida que pierde definicion, sus
{es antcrior y posterior se fmden gradualmente con
el hueso circundante
La fosa de la glandula submandibular
En la superficie lingual del cuerpo mandibular, justo de~
ajo de la line: ea en el arca molar, existe con
frecuencia una depresién 6sea. Esta concavidad aloja la
glandula submandibular ya menudo se observa como
tin direa radiolticida con el patron trabecular disperso
FIG, 9-53 Linea milohioidea (flechas) que discurre a nivel
{de los apices molares y por encima de! conducto mandibular.CAPITULO 9 ANATOMIN RADIOLOGICA NORMAL
racteristico de esta region (fig. 9-55). Kste patron trabe-
cular se encuentra menos definido en las radiograias del
area porque se superpone a la masa relativamente redu-
cidade Ta concavidad, La imagen radiologiea de la fosa
se encuentra claramente detimitada superior mente por
Ja linea milohioides, ¢ inferiormente por el borde infe-
rior de Ta mandibyla, pero esti mal definida anterior (en
la region premolar) y posteriormente (hacia la rama as
cendente). Aunque laimagen puede aparecer llamativa:
mente radiolticida, acentuada como esta por la densa li
nea milohioidea y el borde inferior de lx mandibula, cl
facultativo inexperto no deheria confundirla con tn le.
siGn dsea.
La linea oblicua
Talinca oblicua es una continuacién del borde anterior
de larama mandibular. Sigue un recorside anteroinfe-
rior hasta el proceso alveolar, siendo relativamente pro-
minente en sh parte superior y sobresaliendo considera.
blemente en la superficie exterior de la mandibula en la
regién del tercer molar (fig. 956). Esta elevacidn dsea se
aplana gradualmente y sucle desaparecer aproxitna
mente en la zona en que el proceso alveolar y la mand
bbula se unen debajo del primer mot exes la zona
de insercién det mésculo buecinador, Caracteristica
‘mente se proyecta ex las radiografias prviapicales pose-
i na de la Thea milohioidea, eon la que
gue un curso casi paralelo. Aparece como una line:
Fadioopaca de anchura, densidad y longitud variables,
fusionindose
hhueso alveolar
1 SU Extremo anterior con la sombra del
El borde inferior de la mandibula
En ocasiones el borde inferior de la mandibula puede
verse en as proyeeciones periapicales (fig. 9-57) de mocio
caracterislico como una banda ésea radioopaca densa ¥
anelis
FIG. 9-54 La linca milohioides (fechas) puede ser densa,
especialmente cuando una radiografia se expone con angu-
lacién negativa excesiva,
189
FIG. 9-55 Lafose de la gléndula submandibular (flechas) se
visualiza como una radiolucidez mal definida y hueso trabe-
ular escaso debajo de los molares inferiores,
FIG, 9-56 Linea oblicua (fechas) vista como una linea rae
dioopaca cerca de la crosta alveolar en la regién del tercer
molar inferior.
FIG, 9-57 El borde inferior de la mandibula (ilechas) se ve
‘com una banda radioopaca densa y ancha,190
FIG. 9-58 Laapéfisis coronoides de la mandibula (flechas)
superpuesta a la tuberosidad maxilar.
La ap6fisis coronoides
La imagen de la apofisis coronaides se puede ver en las
radiogralias periapicales de la region molar superior
‘como una radioopacidad triangular, con su vértice diri-
gido hacia wiba y delante, superpuesto a la regin del
tercer molar (fig. 9-58). En algunos casos puede aparecer
mis adelante, a la altura del segundo molar pryectan-
dose por encima o por dehajo de estos molares, depen-
dienda de la posicién de la mandiionlay de la proyece
del haz de rayos X. Normalnente la sombra dela apofi-
sis coronoides es homogénca, aunque en algunos casos,
puede obscrvarse tabeculacién interna. Su aspecto en,
las radiografias molares superiores se debe al desplaza
miiento anteroinferior de la mandibula al abrir la boca.
Por consiguiente, sila opacidad reduce el valor diagnés
tico de una placa y es uecesasio repetira, la segunda pro-
yeccién debe reatizarse com la boca minimamente abierta.
(Sc debe considerar esta posibilidad siempre que se exa-
mine radiologicamente esta zona.) En ocasiones, y espe
cialmente cuando su sombra es densa y homogénea, a
coroncides puede ser confindida por el clinico sin expe-
riencia con un fragmento de ray. Laverdadera naturaleca
de la sombra puede confirmarse obteniendo dos radio-
.grafias con Ta boca en diferentes posiciones y observando,
cl cambio ex la posicién de la sombra sospechosa
Materiales de restauracion
Elaspecto radioldgico de los materiales de restauracion
es miuy variable, dependiendo principalmente en su gro-
sor, densidad y peso atémico. De éstos, el peso at6mico
esel masimportante
En las radiografias intraorales pueden reconocerse
tuna gran variedad de materiales de restauraci6n, El mas
Trectiente, la amalyais de plata, es completamente
9.59). Eloro tambign es igualmente op:
ya sea vaciado o en forma de corona 0 de
empaste dental o condensado en forma de pan de oro,
SECCION CUATRO PRINCIPIOS ¥ TECNICAS DE RADIOLOGIA
FIG, 9-89 Las restauraciones de amalgama aparecen total-
mente radioopacas (fechas).
FIG, 9-60. Una corona de oro fundido, que aparéce com-
ppletamente radioopaca (flecha), sirve como pilar terminal de
un puente.
Las agujas de acezo inoxidable también son radioopacas
(fig. $61). A menmido se aplica una bese de hidréxido ci
cico en una cavidad profimda para proteger la pulpa,
Aunque dicho material base puede ser radiolicido, la
mayorfa es radioopaco (fig. 9462). Otro material de rae
dioopacidad comparable es la gutapercha, una sustan-
Ga similar al caucho empleada para rellemar los conduc-
ros radiculares durante las endodoncias (fig. 963). Las
ntas de plata también se emplearon en endodoncias
‘ig. 964), Otros materiales de restauracion que apare-
cen bastante radiolicidos en las placzs intraorales sou los
silicatos, normalmente combinados con tna base pero
poco empleados en Ia acmalicad (fig. 9465); el composite.
;cnte en los dientes anteriores (Fig. 9-66), y la
porcelana, normalmente fundida a una estructura meté-
9.67). Los materiales de restauracién de compo-
site también pueden ser opacos (fig, 9-68). Ademas, las
coronas de acero inoxidable (fig. 9-69) y los aparatos de
ortodoncia (fig. 9-70) son relativamente radioopacos.ee
CAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
191
FIG. 961. Las restauraciones de amalgama son retenidas FIG. 9-62 EL material de base (fecha) suele ser radioopaco.
con agujas (pins) de acero inoxidable (Hlechas).
FIG. 9-63. La gutapercha (flechos) es un material radio- FIG. 9-64 En este paciente se empleoron puntas de plats
‘opaco parecido al caucho que se emplea en endocloncia. ae los conductos radiculares.We SECCION CUATRO PRINCIPIOS Y TECNICAS DE RADIOLOGIA
FIG. 9-65. En este paciente se realizaron restauraciones de FIG. 9-66 Las restauraciones de composite pueden ser ra-
silicato radiolicido (flechas) sobre una base para proteger la _dialicidas y simular caries, pero se pueden distinguir por su
pulpa. borde bien delimitade con la dentina.
FIG. 9-67. Laporcelana es radiclicida (flecha) sobre una co- FIG. 9-68 Las restauraciones de composite que contienen
fia metdlica. particulas de cristales de bario son racioopacas y no suelen
cconfundirse con las caries.CAPITULO 9 ANATOMIA RADIOLOGICA NORMAL
FIG. 9-70. Los mecanismos de anciaje ortodéncicos tienen
tuna radioopacidad caracteristica.
193
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