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El Problema de La Verdad. Exposicion

El documento explora la noción de verdad desde diferentes perspectivas filosóficas a lo largo de la historia. Se discuten tres orientaciones fundamentales de la antigüedad: la verdad como seguridad, como desvelamiento y como veracidad. También se analizan las concepciones de la verdad en la Edad Media, Moderna y Contemporánea, incluyendo definiciones como adecuación, evidencia, sistema dialéctico y desvelamiento del ser. El documento examina diversos sentidos de la verdad idealista y sociológico.

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El Problema de La Verdad. Exposicion

El documento explora la noción de verdad desde diferentes perspectivas filosóficas a lo largo de la historia. Se discuten tres orientaciones fundamentales de la antigüedad: la verdad como seguridad, como desvelamiento y como veracidad. También se analizan las concepciones de la verdad en la Edad Media, Moderna y Contemporánea, incluyendo definiciones como adecuación, evidencia, sistema dialéctico y desvelamiento del ser. El documento examina diversos sentidos de la verdad idealista y sociológico.

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INTRODUCCION

El problema de la verdad ha supuesto una


cuestión fundamental a responder
durante toda la historia del pensamiento.
Ha sido abordado desde múltiples
corrientes de pensamiento y se han
ofrecido respuestas.
El hombre no se ha conformado con mirar
al horizonte sin preguntarse por la
veracidad de todo aquello que lo rodea, le
afecta y conoce. Guzmán considera el
problema de la verdad como “el problema
de todos los problemas; es la pregunta de
todas las preguntas.
¿Pero en qué momento la búsqueda de la
verdad supone un problema?
La raíz misma la encontramos en el hombre,
“la verdad, ante todo, aparece como una
de las tendencias más radicales del
hombre. Lo cual significa también que no
es algo ya poseído, sino una meta u
objetivo”
Por lo tanto, la misma búsqueda supone un problema,
pues todos buscamos en ella, desde el filósofo hasta
el científico que elabora sus teorías, pero “las
divergencias de los filósofos aparecen ya en el
momento de definir o determinar la noción misma de
verdad y verdadero” pues no es sólo la búsqueda sino
también intentar llegar hasta la verdadera esencia de
la verdad.
La forma más cercana de comprender la
verdad, al menos en nuestra vida cotidiana,
es la verdad como correspondencia. Ésta
hace referencia a la adecuación de una
descripción con la realidad, o con un estado
de cosas. La historia de esta forma de
comprender la realidad se remite a
Aristóteles.
Ante todo cabe señalar que de hecho
conocemos algunas verdades,
independientemente de saber qué sea la
verdad. Podemos llamar con Leibniz
verdades de Hecho a aquellas proposiciones
que hacemos que afirman la existencia de
algo.
¿Que es la verdad?

Decir una afirmación o negación no es otra


cosa que decir que las cosas están como
digo yo. De aquí que la verdad sea definida
como la adecuación del conocimiento con la
realidad (adaequatio intellectus ad rem).
En el De Veritate en la Suma Teológica q.16
a.1. En este texto vemos una clara
inclinación por la definición que expresa la
verdad como adaequatio rei et intellectus.
Para Santo Tomás constituye una verdad
profunda que está en el corazón de su
ontología existencial.
Simple y sencillamente porque es la única
fórmula que expresa los dos sentidos
fundamentales de verdad. Es decir, tal
definición no solamente puede ser dicha de
la verdad de las cosas (verdad fundante o
trascendental), sino también de la verdad
del entendimiento (verdad lógica u
ontológica).
1. Todo depende desde el punto de vista que
se tome. Tomada en sí misma, la noción de
verdad se aplica directamente no a las
cosas, sino al conocimiento que tiene el
pensamiento de ellas.
2. si se mira desde el punto de vista del
fundamento, hemos de decir que la verdad
está en las cosas. De aquí que el clásico
concepto de "la adecuación de la cosa y el
entendimiento" pueda ser dicho, según
subraya intencionalmente Santo Tomás, para
hablar de la verdad trascendental del ente.
12
¿Podemos conocer la verdad?, podemos
conocerla con certeza?, podemos
conocerla con certeza filosóficamente
justificada? El término verdad expresa una
relación, una conformidad de pensamiento y
palabra con el hecho, realidad o ser
(adaequatio rei et intellectus).
En el lenguaje común se dice que
afirma lo verdadero aquel que dice lo
que es, que dice como están las cosas
en realidad; mientras afirma lo falso
aquel que dice lo que no es.
LA ANTIGÜEDAD Y EDAD MEDIA
Se configuran tres orientaciones fundamentales acerca
de la verdad:
•La verdad como seguridad y confianza en el mundo
hebreo.
•La verdad como desvelamiento.
•La verdad como veracidad, del latín verus que expresa
confianza en la correspondencia entre lo que se cree y lo
que se dice y lo que es.
Para los hebreos la verdad (emunah), es ante todo
la seguridad o la confianza; verdadero es lo que es
fiel a sí mismo, y por eso digno de confianza
porque da seguridad. Dios es por eso la Verdad,
porque es lo único verdadero, porque es fiel. La
verdad no es estática porque no se halla en el
presente sino en el futuro donde Dios manifiesta
su promesa. La verdad es producto de la voluntad
de ser fiel a la promesa.
Para los griegos, en cambio, la verdad es idéntica a la
realidad, y esta última era considerada como
identidad que consiste en lo que permanece por
debajo de las apariencias que cambian. Tal es el arché
o arjé ,es decir principio entendido de diversas
formas: la materia, los números, los átomos, ideas
etc. que permanecen por debajo de lo sensible de la
experiencia concreta, por lo que sólo es conocido por
el pensamiento como función o facultad del alma: el
entendimiento.
Para los escolásticos verum (verdadero), lo
mismo que unum (uno-identidad) y bonum (bien-
bueno), es una propiedad trascendental del ente,
de tal forma que son perfectamente convertibles
como equivalentes con el ente, en tanto que el
conocimiento verdadero supone la verdad
ontológica como verdad metafísica en la
adecuación del ente con el entendimiento.
EDAD MODERNA

El planteamiento de Descartes altera


profundamente la cuestión de la intuición
como evidencia de verdad. Si bien los
racionalistas mantienen en cuanto a la lógica
los fundamentos escolásticos, su desarrollo
sin embargo conlleva a una concepción de la
verdad de tipo idealista.
El hecho fundamental de toda reflexión filosófica
moderna (siglos XVII-XIX) parte de la conciencia
puesto que la evidencia primaria y fundamental se
constituye en el famoso: Pienso luego existo de
Descartes. El criterio de la verdad es la evidencia y su
contenido es la sabiduría como ciencia que se
manifiesta en las relaciones lógicas que, como leyes del
pensar, conducen o iluminan al pensamiento cuando se
somete a un método, como análisis, donde aparecen
ordenada y sucesivamente las evidencias con certeza.
Spinoza aún irá más lejos:

“Si el pensamiento es pensamiento de la realidad, la verdad

del pensamiento será la misma que la verdad de la realidad,


pero también la verdad de la realidad será la misma que la
del pensamiento -el orden y conexión de las ideas serán,
como decía Spinoza, los mismos que el orden y conexión de
las cosas-. Ahora bien, cuando no se mantiene con completo
radicalismo esta concepción a la vez «lógica» y «ontológica»
el problema para los autores racionalistas es cómo conjugar
las «verdades racionales» con las «verdades empíricas»
Así, pues, para los racionalistas, las verdades
lógicas son asimismo ontológicas; la garantía es la
existencia de Dios, como idea innata y principio del
pensar mismo, puesto que Él no puede ser vil y
engañador Por lo que, en el fondo, en realidad
todas las verdades son verdades de razón para
Dios; las verdades de hecho lo son tales por las
limitaciones del conocimiento humano.
Kant habla de la verdad como verdad trascendental, si el
objeto del conocimiento es la materia de la experiencia
ordenada por las categorías, la adecuación entre el
entendimiento y la cosa se hallará en la conformidad entre
el entendimiento y las categorías del entendimiento. La
verdad es entonces primordialmente verdad del
conocimiento, coincidente con la verdad del ser conocido.
Pues si hay efectivamente cosas en sí, éstas son
inaccesibles y, por lo tanto, no puede hablarse de otro
conocimiento verdadero que del conocimiento de dicha
conformidad trascendental.
Hegel aporta nuevos horizontes de sentido de la verdad: la
verdad filosófica, la verdad como sistema, la verdad
absoluta. La verdad definitiva para Hegel consiste en la
articulación que cada cosa concreta tiene con el Espíritu
Absoluto, como realidad fundamental en su desarrollo como
proceso dialéctico. A esa articulación es lo que Hegel llama
sistema. La verdad filosófica aparece articulada como
sistema.
Sistema no significa un conjunto de proposiciones
ordenadas, sino esa interna articulación que cada cosa, ella
en su ser, tiene con el ser absoluto del universo.
Heidegger considera que la verdad no es
primariamente adecuación del intelecto y se
adhiere al sentido primitivo griego de la
verdad como desvelamiento del ser. Pero eso
se produce en la existencia en su estado de
autenticidad.
Pues la verdad solo se hace patente en la medida
en que el juicio hace presente la cosa y permite
expresarla como es en la situación radical de una
conformidad con el modo de estar abierto el ser
humano (Dasein), un comportamiento respecto a un
horizonte y un proyecto en el mundo, una libertad
que posee al hombre y por eso es ex-sistencia y
tiene historia.
El diálogo entre el Ser y el ser humano es la
historia, donde se produce la aparición o el
ocultamiento de la verdad. El ocultamiento
es lo contrario de la aletheia; el
ocultamiento puede parecer un estado
natural al hombre por el uso de los entes
que le sirven y le conducen al error.
De vez en cuando el hombre se decide a
desvelar al ente en cuanto tal y se propone
la cuestión del ser y de la verdad. Es
entonces cuando aparece la Filosofía
SENTIDOS DE LA VERDAD 29

Sentido idealista no se hace ninguna


mención de las cosas, de lo real, del ser. La
verdad esta concebida como una relación
inmanente al espíritu, el acuerdo del
conocimiento con el objeto representado.
Sentido sociológico los sociológicos definen
la idea de verdad consiste, no en la
conformidad de espíritu con lo real, sino de
acuerdo de espíritus entre si. Se define la
verdad como una creencia colectiva, lo que
piensa un individuo es subjetivo, lo que
piensa toda una sociedad es verdad.
Sentido pragmático la razón practica es la
supremacía sobre la razón teórica para la
afirmación de las tesis metafísicas que rebosan
toda experiencia posible; la verdad consiste
únicamente en su valor practico, es verdad lo que
favorece la acción lo que procura una expresión de
nuestra personalidad. En una palabra la verdad se
define por el éxito.
Sentido existencialista la verdad hay que
buscarla en la existencia misma del hombre
ya que este fundamento ultimo de la verdad
humana, es lo que hace posible la
experiencia y su interpretación conceptual y
científica, desde donde se iluminan las cosas
y entran en el intelecto.
Sentido semántico como una propiedad de creaciones
lingüísticas y se destaca la posición presentada por el
lógico polaco A. Tarski, en donde se parte de la idea de
que una frase sólo puede definirse en el conjunto de la
lengua a la que pertenece, es decir, ya no se va a decir
"la frase P es verdadera" sino que se va a decir "P es
verdadera en L", donde L designa la lengua de la que
procede dicha frase.33
El método científico se refiere al conjunto
de pasos necesarios para
obtener conocimientos válidos (científicos)
mediante instrumentos confiables. Este
método intenta proteger al investigador de
la subjetividad.
Entre los distintos tipos de métodos
científicos, tenemos:
El método empìrico-analìtico
El método experimental
El método hermenéutico
El método dialéctico
El método fenomenológico
El método histórico. 35
CARÁCTER INCOMPLETO DE LA
VERDAD HUMANA.

El panorama de la verdad humana es


incompleto y limitado. Las fronteras del
conocimiento se desplazan pero no se
eliminan.
La verdad humana se sitúa entre lo absoluto
y lo relativo; la incesante búsqueda
histórica permite que ésta crezca y
progrese, revelando la insuficiencia en la
multiplicidad y fraccionamiento de la misma,
reconociendo esto sin caer en el relativismo
filosófico.
1. Aspectos de finitud
La verdad humana no se podrá nunca
agotar, no lo sabemos todo de nada. Ella
tiene y escribe una historia, así esta
verdad se ve limitada porque consiste en
lograr verdades a partir de un punto de
vista parcial que abre nuevos aspectos de la
realidad y siendo una tarea sin fin.
Es decir, la verdad humana no es una
posesión tranquila e inalterable al haberla
logrado. Por consiguiente es necesario un
esfuerzo continuo e ininterrumpido para
interpretar y traducir las verdades ya
adquiridas, permitiendo no solo el aumento
cuantitativo de verdades, sino también
cambios cualitativos.
2. Insuficiencia no es relativismo
Somos sensibles al carácter situacional, relativo e
histórico, sin negar que en toda verdad existe un
aspecto absoluto; pero sin absolutizarla y volver el
conocimiento también eterno. Además, si la
relatividad se asume indiscriminadamente, se niega
la dimensión de absoluto de la verdad y se confina
sólo a una época o persona y a su contexto.
El hombre no tiene una verdad absoluta exenta de
la relatividad de puntos de vista históricos y
sociales. El conocimiento es de hombres
históricos, limitados en sus posibilidades pero
dispuestos a captar los aspectos de la verdad.
Todo lo absoluto es captado desde un punto de
vista histórico y cambiante.
3. Multiplicidad de la verdad
La multiplicidad se expresa, como una condición
permanente de la verdad humana, aunque a ella es
inherente la unidad y universalidad. Los hombres se
mueven en diversos ámbitos de verdad. Las
diversas formas de la verdad se dejan agrupar en
cuatro sectores fundamentales dominados por una
particular intención de conocimiento de la realidad
y son los siguientes:
El conocimiento precientífico, encontramos la
verdad del mundo de la experiencia vital,
existente desde siempre y donde todo lo real se
puede vivir humanamente.
La verdad científica dada por las diversas
ciencias empíricas, con principios metódicos
apropiados, mediante la objetividad y
verificabilidad.
La verdad filosófica, parte de la reflexión
filosófica, con una metodología reflexiva e
interpretativa, aprendiendo de las anteriores,
para intentar expresar la realidad en toda su
amplitud.
La verdad teológica y religiosa, se interesa por
el significado último de la realidad y del hombre
como existencia central, sin reducirla sólo a la
experiencia vital, reflexión filosófica o
investigación científica
La reflexión en la verdad
Al considerar la verdad como adecuación, debemos
tener en cuenta también su dimensión reflexiva;
saber que la encontramos especialmente en la
verdad formal o lógica ya que está en todo juicio.
Para captar la verdad no es necesario un ulterior
juicio explícitamente reflexivo sobre la primera
reflexión
Por esta reflexión que hay en todo juicio se
conoce la verdad. Es precisamente esta reflexión
que se hace y que está en todo juicio mediante el
cual se conoce la verdad. La inteligencia vuelve
sobre sí misma, reflexiona sobre su acto, tiene
conciencia de él y conocimiento de la proporción
del acto cognoscitivo a la cosa
CRITERIOS DE VERDAD

1. evidencia
Uno de los temas que se deben reflexionar
es los criterios de verdad pues de nada
podría servirnos la adecuación o el ajuste de
nuestra facultad intelectiva a la realidad
misma de las cosas.
Todos queremos conocer la verdad, pero es
un hecho de que a veces nos equivocamos;
¿existe un criterio que nos asegure la
posesión de la verdad? Es imposible disponer
de alguno de los criterios pues si existieran
no nos equivocaríamos nunca.
a. evidencia objetiva
Es vocablo “evidencia” es sinónimo de la palabra “claridad” la
evidencia puede definirse como la presencia de una realidad
como inequívoca y claramente dada a la inteligencia siendo la
verdad un conocimiento de la realidad, el criterio de
certeza no puede ser nunca subjetivo, con la dificultad de
que solo para saber si es verdad solo podemos apelar al
propio conocimiento. Hay veces que lo conocido nos arrebata
de tal modo, se nos hace tan patente, se muestra con tanta
fuerza, que no podemos dudar aunque pudiéramos hacerlo.
b. evidencia subjetiva
Pone como principal personaje a Descartes
donde las ideas han de ser hechas evidentes
por la inspección del espíritu: cuando, una vez
analizadas, se presentan como clara y
distintamente conocidas, entonces podemos
tenerlas por verdaderas.
c. evidencia mediata
Hay verdades que resultan “inmediatamente”
evidentes, mediante una intuición sensible o
una intuición intelectual. Necesitan
demostración y además tampoco pueden ser
demostradas, porque en ese caso dejaría de
ser evidentes y pasarían a ser conclusiones
de razonamiento.
La evidencia por tanto es el objeto de reflexión:
conocemos que realidad se ha hecho de tal modo
patente al pensamiento, que de modo natural, el en
sin necesidad de ulteriores entendimiento asiente,
sin necesidad de ulteriores investigaciones o de
plantearse, que actitud ha de tomar ante lo
conocido.
2. Verdad y el juicio.
Verdad (del latín veritas que indica la exactitud y
rigor en el decir, traduce el griego, alétheia, que
significa «lo que está oculto», «lo que está
patente»). Primitivamente, la verdad se entendió
como propiedad de las cosas, su propiedad de
manifestarse. Pero poco a poco la verdad se
convierte en propiedad del entendimiento: es él el
que debe “desvelar” lo que son las cosas.
El juicio es un acto de la mente, complejo y
consiente, que, en la verdad, conoce
simultáneamente la adecuación formal entre el
sujeto y el predicado; el sujeto expresa la cosa en
sí, el predicado la cosa como es conocida. La
conciencia de lo en sí y lo conocido es lo que
expresa el juicio por la característica gnoseológica
del mismo, que juzga conociendo la verdad
El juicio es el acto por el cual la inteligencia
afirma o niega algo. Se puede definir con
Santo Tomás como “un acto de la
inteligencia por medio del cual la mente une
o separa dos miembros con la afirmación o
con la negación”
3. Certeza y error

La certeza se define como el estado de la mente


que se adhiere firmemente y sin ningún temor a
un juicio. La certeza es, pues, un estado subjetivo,
que puede o no tener un fundamento objetivo. La
certeza no debe confundirse con la verdad,
aunque normalmente es consecuencia de poseerla
El error consiste en afirmar lo falso como
verdadero, añadiendo un nuevo acto respecto a la
ignorancia, haciendo un juicio falso de lo que se
ignora. No existe positivamente el error: no se
conoce lo falso, mejor no se conoce lo verdadero.
Por tanto el error es privación, es un defecto del
conocimiento, que ocurre por los datos que faltan.
HISTORICIDAD Y VERDAD ABSOLUTA

Hemos hablado de la finitud de la verdad, ahora


afirmamos que ella no posee absolutez, porque la
verdad se encuentra inmersa dentro de la
historicidad de la existencia. El sujeto existente
que es el hombre es historia, y a esta historia es
arrastrado el mundo, porque el mundo está ligado a
la subjetividad del hombre.
Por lo tanto, si se admite que la verdad puede ser
definida, perfecta y absoluta, esta admisión
entrañará que la historia, que es el conocimiento,
es llevada a su término final. Pero llevada a su
término final equivaldría a negar el ser del
hombre. “Por consiguiente” la verdad es
radicalmente histórica.
La verdad es histórica primero como acontecimiento,
segundo como acontecimiento inacabado, y tercero, en
cuanto que el acontecimiento que es el descubrimiento
de la verdad es posible sólo en cierto momento de la
historia personal del sujeto cognoscente y en cierta
fase de la historia colectiva de la humanidad en
búsqueda de la verdad, fase en las que están
contenidas todas las historias personales
También, se habla de una verdad absoluta,
definida y perfecta en el sentido de que ningún
sujeto puede negarla jamás en un momento dado
de mi historia y en una fase determinada de la
historia de la humanidad. La negación de una
verdad implicaría una afirmación tácita de lo que
se está negando
FACTORES QUE CONDICIONAN LA
VERDAD

La búsqueda de la verdad, por parte del ser


humano, no es tarea fácil, la realidad humana
presenta condicionamientos que afectan el
encuentro con la verdad. Estos factores son a-
priori es decir, anteceden a la experiencia y la
condicionan. Podemos plantear los siguientes:
Factor Físico-Biológico, los sentidos son las
‘ventanas’ por las que comenzamos a tener
contacto con la realidad, si éstos se averían,
nuestro acercamiento estaría afectado. 63
Factor psicológico: la formación de la
personalidad, del carácter, de cada individuo
es diversas, los seres humanos no somos
moldes ‘estándar’, en cada persona se va
configurando una manera de percibir, leer y
asumir la realidad.64
Factor socio-cultural: la sociabilidad humana
tampoco es una experiencia uniforme, la diversidad
de culturas nos testimonia los distintos modos en
que grupos humanos van constituyendo una
identidad colectiva a partir de la cual leerán la
realidad para comprenderla y explicarla
Ningún ser humano puede ser comprendido
exclusivamente de modo solitario, por lo
mismo sus condicionamientos socio-
culturales influirán en su manera de
concebir la verdad. 66
Para terminar con este gran problema de la
verdad, y a manera de conclusión he
querido citar una parábola llamada: los
monjes ciegos y el elefante, con origen en la
india, en donde ha sido utilizada para
ilustrar la incapacidad del hombre para
conocer la totalidad de la realidad
“Seis monjes sabios, inclinados al estudio, quisieron saber qué era un elefante.
Como eran ciegos, decidieron hacerlo mediante el tacto. El primero en llegar
junto al elefante, chocó contra su ancho y duro lomo y dijo: «Ya veo, es como
una pared». El segundo, palpando el colmillo, gritó: «Esto es tan agudo,
redondo y liso que el elefante es como una lanza». El tercero tocó la trompa
retorcida y gritó: « ¡Dios me libre! El elefante es como una serpiente». El
cuarto extendió su mano hasta la rodilla, palpó en torno y dijo: «Está claro, el
elefante, es como un árbol». El quinto, que casualmente tocó una oreja,
exclamó: «Aún el más ciego de los hombres se daría cuenta de que el elefante
es como un abanico». El sexto, quien tocó la oscilante cola acotó: «El elefante
es muy parecido a una soga». Y así, los sabios discutían largo y tendido, cada
uno excesivamente terco y violento en su propia opinión y, aunque
parcialmente en lo cierto, estaban todos equivocados"
parece aconsejar que adoptemos un enfoque relativo y
prudente en nuestros saberes: sólo alcanzamos a conocer
la realidad de forma parcial e incompleta. Estos monjes
sabios (y ciegos) no estaban equivocados, como dice la
fábula a modo de moraleja. Tal vez le engañasen los
sentidos, pero todos ellos convenían en que se habían
encontrado con un elefante. Se habían topado con la
realidad, con la verdad, aunque fallasen al describirla.

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