RELAJACION PASIVA
Acostados sobre el suelo, vamos a cerrar los ojos relajaremos nuestros cuerpo.
Vamos imaginar que estamos flotando sobre una nube suave esponjosa y grande, el cielo
enorme frente a nosotros de un color celeste, está completamente despejado.
Inhalamos profundamente llevando el aire a nuestro estómago, al exhalar imaginamos
como el aire va dibujando al salir un gran arco rojo en el cielo
Volvemos a inhalar y al exhalar lentamente vemos como el aire que sale dibuja bajo el
arco rojo un arco de color naranjo un poco más pequeño
Volvemos a inhalar y exhalar lentamente vemos como el aire que sale dibuja bajo el arco
naranjo un arco de color amarillo un poco más pequeño
Volvemos a inhalar y exhalar lentamente vemos como el aire que sale dibuja un arco
verde bajo más pequeño que el amarillo
Volvemos a inhalar y al exhalar lentamente vemos como el aire que sale dibuja un arco
celeste un poco más pequeño que el amarillo
Volvemos a inhalar y al exhalar lentamente vemos como el aire que sale dibuja un arco
azul un poco más pequeño que el celeste
Volvemos a inhalar y al exhalar lentamente vemos como el aire que sale dibuja un arco
morado es el último arco el más pequeño de todos!!!
Hemos creado un hermoso arcoíris de 7 siete colores en el cielo, debajo se empieza
asomar un hermoso y radiante arcoíris, y nos saluda feliz.
Volvemos a inhalar lentamente, y al exhalar abrimos nuestros ojos lentamente volviendo a
conectar con nuestro lugar moviendo lentamente nuestras manos nuestros pies.
Relajación dinámica
De pie separamos nuestros pies, cerramos los ojos y sentimos como nuestros pies tocan el
piso, doblamos las rodillas, las estiramos relajando las piernas por completo, relajamos las
caderas y estómago, pecho , hombros y brazos.
Ahora prestaremos atención a nuestra respiración, suavemente pondremos una mano en
el pecho sintiendo los latidos de nuestro corazón, lentamente y suave bajaremos nuestra
mano sin dejar de sentir nuestro corazón, su latido tranquilo.
Suavemente giraremos nuestra cabeza hacia un lado y luego hacia el otro, relajamos
nuestro cuello y cara.
Con los ojos cerrados, empezaremos a movernos muy lentamente por la sala, tratando de
estar consiente de nuestro cuerpo y el espacio, si nos topamos con un compañero
suavemente lo sentimos y nos movemos, seguimos caminando o si nos acomoda más
podemos quedarnos en el moviéndonos nuestro cuerpo como nos nazca hacerlo,
podemos bailar, estirar, caminar.
Lentamente volvemos a quedarnos quieto al compás de nuestra respiración poco a poco
volvemos a conectarnos con nuestros latidos y abrimos los ojos lentamente y miramos
nuestro entorno y a nuestros compañeros.
Nos sentaremos y compartiremos nuestra experiencia.