CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE
LAMBAYEQUE
SEGUNDO JUZGADO DE TRABAJO DE CHICLAYO
CALLE LUIS GONZALES N° 952– CHICLAYO
EXPEDIENTE 00977-2019-0-1706-JR-LA-02
DEMANDANTE SUAREZ SANTA CRUZ JULIANA VANESA
DEMANDADO MUNICIPALIDAD DE PIMENTEL
MATERIA REPOSICION
JUEZ RICARDO ANGEL NUÑEZ LARREATEGUI
SECRETARIO ELSA CECILIA LABRIN ROMERO
SENTENCIA
RESOLUCIÓN NÚMERO: TRES
Chiclayo, NUEVE de Agosto
Del año dos mil diecinueve.-
VISTOS Y CONSIDERANDO:
I. ASUNTO:
Es materia del presente proceso la demanda interpuesta por doña
SUAREZ SANTA CRUZ JULIANA VANESA contra la
MUNICIPALIDAD PIMENTEL sobre REPOSICIÓN.
II. ANTECEDENTES:
a. Demandante
La accionante interpone demanda sobre reposición por despido
incausado, bajo los siguientes fundamentos de hecho: i) Que, la
emplazada contrató los servicios personales, subordinados y
remunerados de la accionante, vía contrato administrativo de
servicios (CAS), desde el 05.01.2011 hasta el 31.12.2018,
desempeñándose como OBRERA MUNICIPAL de servicio de Limpieza
Pública y otros; percibiendo un haber mensual de S/ 930.00 Soles,
puesto que ha venido ejerciendo hasta la fecha de su despido esto es
el 02.01.2019. ii) Que, con fecha 02.01.2019 la recurrente y varios
compañeros de trabajo acudieron como de costumbre a la
Municipalidad de Pimentel para ingresar a trabajar y se no se les
permitió por lo que acudió a la Comisaría de Pimentel, para que
realizará un acta de constatación de los hechos.
b. Admisión de demanda y Audiencia Única
Mediante resolución número UNO de fecha 04.04.2019 en folio 161 a
163 se resuelve admitir a trámite la demanda en la vía del proceso
ABREVIADO LABORAL, citándose a las partes a Audiencia Única, la
misma que se llevó a cabo el día y hora programado, con la asistencia
de la parte demandante y su abogado defensor, dejando constancia
de la inasistencia de la parte demandada. Mediante resolución
Número DOS se resuelve reprogramar la Audiencia Única para el día
08.07.2019, asimismo se cumpla con notificar a la codemandada
Procuraduría Pública de la Municipalidad Distrital de Pimentel; la
misma se llevó a cabo en el día y hora reprogramado, con la
asistencia de ambas partes. En señor Juez declara Rebelde a la
demanda dado que no ha cumplido con presentar la demanda. Acto
seguido se inició la etapa de Juzgamiento con la confrontación de
posiciones, se procedió a precisar las pretensiones materia de juicio,
las mismas que constan en el escrito de demanda, luego se
enunciaron los medios probatorios que se admiten, y en cuanto a los
documentales admitidas, estas se merituarán al momento de
resolver. Finalmente se solicita expresen las partes sus alegatos de
cierre los mismos que quedan registrados en el sistema de audio y
video. Comunicando su decisión de emitir el fallo de la sentencia,
citando a los justiciables para que concurran al Juzgado a efectos de
su notificación.
a. Contestación de demanda:
REBELDE (folio 171)
III. FUNDAMENTOS DE LA SENTENCIA:
PRIMERO: Conforme al artículo 138º de la Constitución, los Jueces
administran justicia con arreglo a la Constitución y las leyes, puesto
que ellos también garantizan una adecuada protección de los
derechos y libertades reconocidos por la Constitución. Los Jueces de
la jurisdicción ordinaria, están llamados a aplicar las leyes y
reglamentos de conformidad con la Constitución y, en especial, con el
contenido constitucionalmente protegido de los derechos
fundamentales. En razón a que la dignidad de la persona supone el
respeto del hombre como fin en sí mismo, en sede jurisdiccional, el
análisis debe desarrollarse verificándose el respeto a la dignidad del
hombre, tanto en la actuación del Estado como en la de los
particulares.
SEGUNDO: De conformidad con el Artículo III del Título Preliminar del
Código Procesal Civil (aplicable supletoriamente al Proceso Laboral
conforme a la Primera Disposición Complementaria de la Ley Nº
29497, Nueva Ley Procesal del Trabajo), el Juez debe atender a que la
finalidad concreta del proceso es resolver un conflicto de intereses o
eliminar una incertidumbre, ambas con relevancia jurídica, haciendo
efectivos los derechos sustanciales y que su finalidad abstracta es
lograr la paz social con justicia.
TERCERO: Que, de conformidad al segundo párrafo del artículo 19 de
la Ley 29497 el cual establece que: “Si el demandado no niega
expresamente los hechos expuestos en la demanda, estos son
considerados admitidos”, en la presente causa, resultan ser hechos
no necesitados de actuación probatoria, porque ambas partes así lo
han aceptado en audiencia única (min. 6:00), los siguientes:
Fecha de inicio : 05.01.2011
Fecha de Cese : 31.12.2018
Contrato : CAS
Cargo : Obrera
CUARTO: A fin de mejor resolver la controversia, este Juzgado
considera pertinente pronunciarse sobre las siguientes pretensiones
materia de juicio conforme a la demandada y lo señalado en
audiencia de juzgamiento:
Determinar si corresponde ordenar la reposición del actor por
despido incausado.
QUINTO: El derecho de acción es un derecho fundamental de toda
persona, por la cual se le otorga al particular la posibilidad real e
inmediata de acudir al órgano jurisdiccional en busca de una tutela
jurídica efectiva, que dada la naturaleza del derecho y la pretensión
esgrimida, puede adoptar la forma de tutela clásica u otra
diferenciada, pero que tiene como propósito común el hecho que se
declare, reconozca o ejecute de la manera prevista por ley, el
derecho aplicable al justiciable, lo cual implica la adopción de las
providencias que sean necesarias para la correcta aplicación del
derecho al caso.
SEXTO: Que, uno de los contenidos del derecho al debido proceso es
el deber de obtener de los órganos judiciales una respuesta razonada,
motivada y congruente con las pretensiones oportunamente
deducidas por las partes en cualquier clase de procesos. La exigencia
de que las decisiones judiciales sean motivadas en proporción a los
términos del inciso 5 del artículo 139º de la Constitución Política del
Estado, garantiza que los jueces, cualquiera sea la instancia a la que
pertenezcan, expresen la argumentación jurídica que los ha llevado a
decidir una controversia, asegurando que el ejercicio de la potestad
de administrar justicia se haga con sujeción a la Constitución y a la
ley, pero también con la finalidad de facilitar un adecuado ejercicio
del derecho de defensa de los justiciables. En suma, garantiza que el
razonamiento empleado guarde relación y sea suficiente y
proporcionado con los hechos que al juez le corresponde resolver.
PROTECCIÓN CONTRA EL DESPIDO:
SÉPTIMO: La estabilidad laboral es uno de los derechos laborales
reconocidos constitucionalmente, a través de la cual se busca la
conservación del contrato de trabajo ante las vicisitudes de la
relación laboral, siendo una manifestación del principio de
continuidad, es por ello que el artículo 27° de la Constitución
reconoce claramente la estabilidad en el empleo al señalar: “La ley
otorga al trabajador adecuadamente protección contra el
despido arbitrario”, sin embargo, no señala el grado o nivel de
tutela constitucional por lo que en apariencia dejaba en libertad al
legislador para determinar la estabilidad absoluta o relativa, empero
vía interpretativa el Tribunal Constitucional ha indicado en la STC No.
1124-2011-AA/TC (Caso Telefónica del Perú) que se entendía que el
derecho a la protección contra el despido arbitrario como la
obligación del empleador de sustentar los motivos para que cese al
trabajador en caso contrario el trabajador lograría su reposición o
estabilidad laboral, criterio que fue reiterativos en los sucesivos
procesos que llegaron al máximo intérprete de la Constitución 1,
logrando así una doctrina vinculante, pese a que legislativamente
sólo se reconocía la estabilidad relativa en cuanto ante la presencia
de un despido arbitrario operaba la indemnización por despido
arbitrario, la cual está prevista en el artículo 38° del Decreto Superior
No. 03-97-TR Texto Único de la Ley de Productividad y Competitividad
Laboral que establece como monto tarifario el de una remuneración y
media por año laborado. El desarrollo jurisprudencia y legal originó
que se recocieran la co-existencia de los dos sistemas de protección:
la reposición e indemnización, pero la primera sólo era reconocido a
nivel de la jurisprudencia constitucional y la segunda a nivel de la
justicia ordinaria laboral.
OCTAVO: Que, resulta necesario indicar que la jurisprudencia
constitucional, en tanto doctrina sobre la interpretaciones de los
derechos fundamentales previstas en la Constitución o en la ley,
vincula a todos los jueces en los fundamentos relevantes que han
incidido en la solución de conflictos de derecho (ratio decidendi),
teniendo la condición de doctrina vinculante por la reiteración de
posición sobre casos similares, ello de conformidad con lo previsto en
el último párrafo del artículo VI del T.P. del Código Procesal
Constitucional2, dejando establecido que la única condición sea
reiterativa y no existan sentencias en sentido contrario, marcando
una misma línea. En ese marco lógico tenemos que el Tribunal
Constitucional ha resuelto claramente, de manera permanente y
reiterativa una posición clara y precisa respecto a la estabilidad
laboral y la reposición como una medida de protección constitucional
ante el despido arbitrario, por tanto dicho criterio tiene la
condición de doctrina vinculante para los jueces ordinarios
1
STC 178-2013-PA/TC, 2447-2012-PA/TC, STC 4627-2012, STC 4769-2012, STC
4030-2011, STC. 1073-2011-PA/TC, STC 4687-2012-PA/TC, STC 4286-2012-PA/TC,
STC 1643-2012-PA/TC)
2
Art. VI del T.P. del Código Procesal Constitucional.- “ (…) Los jueces interpretan y
aplican las leyes o toda norma con rango de ley y los reglamentos según los
preceptos y principios constitucionales, conforme a la interpretación de los
mismos que resulte de las resoluciones dictadas por el Tribunal Constitucional”
Ver STC 6167-2005-PHC/TC que reconoce la vinculación de los márgenes
interpretativos desarrollados por el Tribunal Constitucional.
laborales en cuanto están obligados aplicar dicho criterio
constitucional ante un caso de despido arbitrario o
injustificado , máxime si así lo reconoce el artículo IV del TP de la
Nueva Ley Procesal de Trabajo Ley 29497 que establece el carácter
vinculante de las interpretaciones dadas por el Tribunal
Constitucional, así lo señala la norma:“Los jueces laborales, bajo
responsabilidad, imparten justicia con arreglo a la
Constitución Política del Perú, los tratados internacionales de
derechos humanos y la ley. Interpretan y aplican todas las
normas jurídicas, incluyendo los convenios colectivos, según
los principios y preceptos constitucionales, así como los
precedentes vinculantes del Tribunal Constitucional y de la
Corte Suprema de Justicia”
EL DESPIDO INCAUSADO:
NOVENO: Aparece esta modalidad de conformidad con lo establecido
en la sentencia del Tribunal Constitucional de fecha 11 de julio de
2002 (Caso Telefónica, expediente N° 1124-2002-AA/TC). Ello a
efectos de cautelar la vigencia plena del artículo 22 de la Constitución
y demás conexos. Se produce el denominado despido incausado
cuando: se despide al trabajador, ya sea de manera verbal o
mediante comunicación escrita, sin expresarle causa alguna
derivada de la conducta o la labor que la justifique.
DÉCIMO: En esa sentencia, el Tribunal Constitucional realiza, por
primera vez, la interpretación del “derecho al trabajo” reconocido en
el artículo 22 de la Constitución y precisa su contenido esencial,
estableciendo que este “(…) implica dos aspectos. El de acceder a un
puesto de trabajo, por una parte y, por otra el derecho a no ser
despedido sino por causa justa”. Agrega, la sentencia que “El
segundo aspecto del derecho es el que resulta relevante para
resolver la causa. Se trata del derecho al trabajo entendido como
proscripción de ser despedido salvo causa justa”. Tal núcleo duro, -del
derecho al trabajo-, reside, precisamente, en: “El segundo aspecto del
derecho (…) Se trata del derecho al trabajo entendido como
proscripción de ser despedido salvo justa causa” (Caso Telefónica,
expediente N° 1124-2002-AA/TC). Por esta razón, cuando el despido
se realiza sin invocar una causa, como mero ejercicio de una facultad
ad nutum del empleador, tal hecho vulnera directamente el derecho
al trabajo, cuyo contenido esencial se traduce en el principio de
causalidad del despido, y deviene en un despido lesivo de derechos
fundamentales, susceptibles de ser protegido mediante las acciones
de garantía constitucional.
RESPECTO AL RÉGIMEN LABORAL DE LOS TRABAJADORES
MUNICIPALES.
DÉCIMO PRIMERO.- Que, antes de emitir pronunciamiento sobre las
pretensiones ejercitadas en contra de la Municipalidad Provincial
de Chiclayo; este Juzgado debe precisar el contexto general del
régimen laboral en el Perú en referencia al Estado como empleador y
en específico el que se origina en las Municipalidades, para ello
partimos de una premisa verdadera que en nuestro país subsisten
tres sistemas laborales para el Estado, el régimen laboral público,
privado y el de contratación administrativa, pretendiéndose unificar
todos ellos en un denominado régimen de servicio civil previsto en la
Ley 30057, sin embargo hay que reconocer que en algunos casos
existe un régimen independiente o coexisten los dos inclusive los tres
regímenes antes referidos, debiendo analizar la ley que regula cada
entidad del Estado para su aplicación en caso determinado, así lo ha
entendido el Tribunal Constitucional en la STC No.03841-2010-PA/TC
que afirma:
“La realidad de la contratación laboral en el Perú nos advierte
que en el Estado coexisten, prima facie, tres regímenes de
contratación laboral: i) el régimen laboral de la carrera
administrativa o pública (Decreto Legislativo Nº 276 y Ley Nº
24041); ii) el régimen laboral de la actividad privada (Decreto
Legislativo Nº 728); y iii) el régimen laboral de la contratación
administrativa de servicios (Decreto Legislativo Nº 1057). A
nivel del Estado actuando este como empleador, se pueden
presentar diversas situaciones como es el caso en que en una
entidad todos sus trabajadores pueden estar sujetos a un solo
régimen laboral (privado o público), otras entidades pueden
tener a sus trabajadores en un régimen laboral mixto o
combinado (una parte en privado, otra en público y otra en
administrativo). Por ello resulta un error encasillar a todos los
trabajadores o empleados públicos en un único régimen laboral.
El régimen laboral de cada trabajador en el Estado
dependerá de lo que señale expresamente la Ley o el
Reglamento que regula las funciones o actividades de la
entidad pública determinada; y más precisamente de la
forma en que se haya accedido al puesto de trabajo y cómo se
haya manifestado en la práctica la relación jurídica con el
Estado” (el negreado es nuestro).
De ello se concluye que resulta de vital importancia determinar según
la naturaleza de las labores realizadas por una persona que tiene una
relación con una entidad estatal, si las mismas correspondían a las de
un empleado o a las de un obrero 3, pues recuérdese que si se
determina que corresponden a las de un empleado público, el
régimen laboral aplicable es el de la administración pública o régimen
laboral público (regido por el Decreto Legislativo 276) y si
corresponden a las de un obrero, el régimen laboral aplicable es el
privado, lo cual implica que, aunado a la determinación del régimen
laboral aplicable al actor debe establecerse la vía procedimental que
3
En ambos casos al servicio del Estado.
resuelve el presente caso, esto es, si debe elegirse entre la vía
ordinaria laboral, o la vía contenciosa administrativa.
DÉCIMO SEGUNDO.- En el caso de los trabajadores municipales, se
tiene que estos están sujetos a dos regímenes laborales: el público y
privado, co-existiendo ambos, así tenemos que el artículo 37° de la
Ley 27972 – Ley Orgánica de Municipalidades prescribe lo siguiente:
“Los funcionarios y empleados de las municipalidades se
sujetan al régimen laboral general aplicable a la
administración pública, conforme a ley. Los obreros que prestan
sus servicios a las municipalidades son servidores públicos
sujetos al régimen laboral de la actividad privada,
reconociéndoles los derechos y beneficios inherentes a dicho
régimen”. (El negreado y subrayado es nuestro). La diferencia que se
le puede dar, de manera general, a las labores que realiza un obrero
respecto a las de un empleado público radica en que mientras el
primero realiza laborales, predominantemente, operativas o
manuales, el segundo realiza labores intelectuales o de oficina lo cual
implica que requiere un cierto grado de calificación a diferencia del
primero4.
& EN CUANTO AL PUNTO EN CONTROVERSIA: Determinar si
procede la reincorporación de la demandante a su centro
de labores por despido incausado.
PETITORIO IMPLÍCITO:
DÉCIMO TERCERO.- El presente proceso, no tiene por finalidad
emitir un pronunciamiento sobre la desnaturalización de la relación
contractual habida entre la accionante y la demandada, sino
únicamente su análisis en función a la pretensión instaurada por el
actor en observancia al Principio de Congruencia: Entendido como la
causa que da origen al Derecho invocado en la Demanda y que actúa
como un petitorio implícito dentro de un marco de una ponderada
flexibilización del principio de congruencia en los procesos laborales,
que debe ser objeto de pronunciamiento en la sentencia, más aún, si
se toma en cuenta el carácter tuitivo del Derecho Laboral, que cobra
mayor énfasis a raíz de la vigencia de la Ley N° 29497, que
reestructuró el Proceso Judicial Laboral a fin de garantizar una mayor
optimización de los Derechos Laborales de la parte trabajadora,
donde los Jueces, privilegian el fondo sobre la forma dando
4
Debemos aclarar que esta distinción ha perdido importancia en las normas legales
que regulan el régimen laboral de la actividad privada, pues, por lo menos, a partir
del año 1991, aquellas regulan los derechos de los trabajadores, por su sola
condición de tales, eliminando toda distinción referida a la incidencia manual o
intelectual de las actividades. Sin embargo, la distinción aún subsiste en las
normas que regulan las relaciones laborales con el Estado, en las que, desde el
decreto ley 11377 se diferencia la situación de los empleados y de los obreros,
precisamente para asignarles estatutos laborales diferenciados, a los primeros,
por regla general, el régimen público y a los segundos el régimen privado. Este
esquema de diferenciación es el que subsiste también en la ley orgánica de
municipalidades citada.
prevalencia a una Tutela Jurisdiccional realmente efectiva, rompiendo
el paradigma de procesos ineficaces, de excesiva formalidad, en
resguardo de la protección de los Derechos Fundamentales de los
Justiciables.
DÉCIMO CUARTO: A fin de determinar si procede la reposición del
demandante, se debe analizar primero el tipo de contratación que
mantenía con la emplazada, así tenemos que constituyen puntos no
controvertidos (ver considerando tercero) la fecha de inicio el día
05.01.2011, fecha de cese el día 31.12.2018, en el cargo de OBRERA,
bajo los alcances del Decreto Legislativo 1057, Contratos
Administrativos de Servicios (CAS). Siendo así, corresponde efectuar el
análisis para determinar si los contratos CAS se deben declarar su
invalidez y como consecuencia de ello el reconocimiento de un
contrato de trabajo a plazo indeterminado bajo los alcances del D.
Leg. N° 728.
DÉCIMO QUINTO.- Conforme al considerando anterior, tomando en
cuenta el cargo que ostentaba la actora como: Obrera, se debe
atender lo resuelto por la SEGUNDA SALA DE DERECHO
CONSTITUCIONAL Y SOCIAL TRANSITORIA de la CORTE SUPREMA DE
JUSTICIA DE LA REPÚBLICA, en la CASACIÓN LABORAL N° 7945-2014-
CUSCO, que ha establecido como precedente de obligatorio
cumplimiento por las instancias inferiores el considerando
CUARTO, numeral 4 de dicha casación, en la que realizando una
interpretación sobre el artículo 37 de la Ley N° 27972, Ley Orgánica
de Municipalidades, establece lo siguiente: “Los trabajadores que
tienen la condición de obreros municipales se encuentran sujetos al
régimen laboral de la actividad privada regulado por el Texto Único
Ordenado del Decreto Legislativo N° 728, Ley de Productividad y
Competitividad Laboral, aprobado por Decreto Supremo N° 003 – 97 –
TR; en consecuencia, en ningún caso pueden ser contratados bajo el
régimen especial de contratación administrativa de servicios”.
Sumado a lo anterior, se tiene que con fecha 22 de diciembre del
2018, se publica en el diario oficial el peruano la Ley 30889, en cuyo
único artículo se precisa que: “los obreros de los gobiernos regionales
y gobiernos locales no están comprendidos en el régimen laboral
establecido por la Ley del Servicio Civil, Ley 30057. Se rigen por el
régimen laboral privado del Decreto Legislativo 728, Ley de
Productividad y Competitividad Laboral”.
De lo expuesto y teniéndose en cuenta que la actora ha laborado en
calidad de Obrera con Contratos Administrativos de Servicios,
corresponde aplicar el precedente emitido por la Corte Suprema y la
Ley 30889 indicados en los párrafos anteriores; En consecuencia, se
debe declarar la invalidez de los Contratos Administrativos de
Servicios, debiendo la emplazada considerar a la accionante como un
trabajador con contrato de trabajo a plazo indeterminado bajo el
régimen de la actividad privada regulado por el Texto Único Ordenado
del Decreto Legislativo N° 728.
DÉCIMO SEXTO: Estando a lo expuesto, y teniendo en cuenta que la
actora tiene la condición de trabajador a plazo indeterminado, ha
adquirido estabilidad laboral, por ende, solo podía ser despedida por
causa justa motivada en su conducta o capacidad conforme al
Artículo 22 del Decreto Supremo 003-97-TR, siempre que se respeten
las formalidades que exige el ordenamiento jurídico vigente; en
efecto, el artículo 31º del T.U.O. del Decreto Legislativo N° 728
prescribe que: “El empleador no podrá despedir por causa
relacionada con la conducta o con la capacidad del trabajador sin
antes otorgarle por escrito un plazo razonable no menor de seis días
naturales para que pueda defenderse por escrito de los cargos que
se le formulare, salvo aquellos casos de falta grave flagrante en que
no resulte razonable tal posibilidad o de treinta días naturales para
que demuestre su capacidad o corrija su deficiencia”. Vale decir,
debe existir la remisión de la correspondiente carta de pre aviso de
despido y la carta de despido. No obstante, en el caso de autos, no
se advierte que a la demandante se le haya iniciado algún
procedimiento sancionador y/o cursado previamente alguna Carta de
Pre Aviso de Despido que señale la comisión de alguna causa justa
de Despido, ni que se le haya brindado la oportunidad de que ofrezca
sus descargos. Por lo cual, se puede llegar a la conclusión, de
manera ponderada y razonable, que el despido del que fue víctima el
trabajador demandante no tiene fundamento alguno, siendo la
culminación del vínculo laboral efectuado un acto ilícito y contrario al
Derecho Laboral, más aun considerando que nos encontramos ante
una contratación por tiempo indeterminado; en consecuencia, se ha
vulnerado uno de los contenidos esenciales del Derecho al Trabajo, el
cual es el derecho de no ser despedido sino por causa justa; de
tal modo, se debe estimar esta pretensión, en consecuencia, se debe
ordenar que la emplazada proceda a REPONER, en su puesto de
trabajo a la actora.
&. COSTOS.
DÉCIMO SÉPTIMO: En cuanto al PAGO DE COSTOS: de
conformidad con el Artículo 31 parte infine de la LEY Nº 29497
establece que el pago de costos no requieren ser demandados; por
ende, este beneficio debe otorgársele al actor, haciéndose la
precisión que dicho concepto se encuentra íntimamente relacionados
con los honorarios profesionales, dado que ello se desprende de una
lectura ponderada del artículo 411° del Código Procesal Civil, en
cuanto prescribe que: “Son costos del proceso el honorario del
Abogado de la parte vencedora, más un cinco por ciento
destinado al Colegio de Abogados del Distrito Judicial respectivo para
su Fondo Mutual y para cubrir los honorarios de los Abogados en los
casos de Auxilio Judicial”. Asimismo, a la parte accionante le
corresponde dicho derecho al ser la ganador del presente proceso;
siendo que la determinación de los Honorarios Profesionales deben
obedecer a la estimación razonable del conjunto de factores y
parámetros legales y fácticos que lo rodean, tales como la duración,
la naturaleza y su complejidad, el importe ordenado a pagar por el
órgano jurisdiccional (sumas liquidas o liquidables), teniéndose muy
en cuenta la calidad de la defensa en la estructuración de la teoría del
caso y de la forma en que ésta ha sido traducida en las actuaciones
procesales, pero también en la calidad de la litigación del abogado en
el marco del nuevo proceso laboral. Ahora bien, en el nuevo proceso
laboral, también se determina en merito a la calidad de la defensa
letrada, es decir, el nuevo proceso laboral tiende a premiar el buen
desempeño del abogado en la defensa de los intereses de su
patrocinado con el objetivo de incentivar las defensas de alta calidad
en el nuevo proceso laboral, objetivo que puede alcanzarse
asociándolo con una justa y ponderada apreciación de los costos del
proceso que son en esencia, los honorarios profesionales del abogado
defensor.
En este caso, se observa que: i) la demanda fue presentada en
febrero del 2019 y a la fecha de la presente sentencia ha transcurrido
6 meses aproximadamente; ii) La emplazada se encuentra REBELDE,
por tanto en el desarrollo del proceso no se han suscitado
circunstancias o articulaciones (cuestiones probatorias, nulidades,
excepciones, etc.) que hayan complejizado la controversia y que haya
requerido de una labor adicional por parte de la defensa del actor; iii)
del audio y video se observa una mediana intervención de la defensa
de la actora en la Audiencia única; iv) en conclusión el Abogado de la
actora no ha tenido mayor intervención en el desarrollo del presente
proceso. De otro lado, la parte demandada no se encuentra
exonerada del pago de costos procesales dado que la Sétima
Disposición Complementaria de la Ley N° 29497, prescribe que: “En
los procesos laborales el Estado puede ser condenado al pago
de costos”, sumado que de conformidad con la Cas. Lab. 15493-
2014-Cajamarca, declara como precedente vinculante que las
entidades del estado no están exoneradas de pagar costos
procesales, y como bien se sabe los Honorarios se encuentran dentro
de los Costos. En esa coyuntura, los costos del proceso deben ser
determinados a favor del actor en la suma de S/ 1,000.00 (UN MIL
Y 00/100 SOLES), más el 5% de este monto para el Colegio de
Abogados de Lambayeque, esto es, la suma de S/ 50.00 soles.
Por estas consideraciones y de conformidad con los artículos 138° y
143° de la Constitución Política del Estado, artículo 51° de la Ley
Orgánica del Poder Judicial, impartiendo Justicia a nombre de la
Nación: SE RESUELVE:
1. DECLARAR FUNDADA la demanda, interpuesta por don
SUAREZ SANTA CRUZ JULIANA VANESA contra la
MUNICIPALIDAD DISTRITAL DE PIMENTEL sobre reposición;
en consecuencia,
2. ORDENO que la demandada proceda a REPONER en su puesto
de trabajo a la accionante dentro del quinto día hábil de
notificada con la presente Resolución, en su mismo cargo que
venía desempeñando u otro de igual jerarquía.
3. FIJÉSE los COSTOS PROCESALES a favor de la parte
accionante, en la suma de S/ 1,000.00 (UN MIL Y 00/100
SOLES), más el 5% de este monto para el Colegio de Abogados
de Lambayeque, esto es, la suma de S/ 50.00 soles.
4. AL ESCRITO de fecha 31.07.2019 presentado por la
PROCURADURIA DE LA MUNICIPALIDAD EMPLAZADA, al no ser la
etapa para presentar medios probatorios, estese a lo resuelto y
agréguese a los autos.
Consentida o ejecutoriada que sea la presente, cúmplase con lo
ORDENADO y archívese del modo y forma de ley, Notifíquese.-